Archive for 24 abril 2012

Romeo y Julieta

24 abril, 2012

Tras el resultado de las elecciones en Francia de la primera vuelta,  Sarkozy y Hollande se disponen a ganarse el voto de los otros partidos que han quedado fuera de la votación final para elegir al inquilino del Elíseo. Ahora comenzarán los guiños a los otros partidos y las promesas que nunca se cumplirán. También habrá otras muchas cosas de las que no nos enteraremos. Plantu, el dibujante de Le Monde publica este ilustrativo dibujo hoy (fijaros también en el brazalete que lleva el hombre dibujado que se coge con Marine Le Pen):

Romeo y Julieta. 

– ¿Los conoces?

– Nunca los he visto.

Para ver más dibujos de Plantu: www.plantu.net

Feliz día del libro

23 abril, 2012

Aquí os dejo las viñetas de Forges y Faro para celebrar este gran día. Las dos primeras son de Forges, dibujante en El País, la tercera de Faro. Un libro, un amigo.

Fuentes:

www.elpais.com

–  http://www.e-faro.info/CASTELLA/EChistes/CHISTES-2012.html

Muy acertada de nuevo Maruja Torres

19 abril, 2012

El artículo de Maruja Torres de hoy en El País refleja el sentimiento de muchos de nosotros de rechazo a esta monarquía, además también de rechazar estas cacerías innecesarias y dolientes para los que amamos a los animales. No tiene desperdicio aquí os lo dejo:

Ni uno más

“Si la caza debió desaparecer con el Neolítico, la Monarquía debería desaparecer ahora. Haremos lo posible”.

Queridas viudas y huérfanos de la selva, la sabana, las estepas y demás enclaves naturales en donde soléis intentar sobrevivir a la maldad de los hombres prepotentes y estúpidos:

Por razones obvias de falta de transparencia carezco de datos para conformar el elenco de bajas que la más alta autoridad institucional de este país ha causado deliberadamente a vuestras familias. Sé de osos, de elefantes, de bisontes, de búfalos, de tigres… Pero no tengo la lista completa, aunque puedo imaginarla. Dada la edad avanzada del sujeto, que empezó a disparar muy joven, y que no se le conocen errores desde aquel en el que se llevó por delante a su hermano, es muy posible que mientras nosotros, aquí, nos debatimos en una crisis terrible, vosotros, ahí, todavía sigáis llorando la desaparición, por un tiroteo criminal y cobarde, de vuestros seres queridos. Sobre todo los elefantes, que tenéis tan buena memoria. Sabed que la mayoría de los españoles sufrimos por vuestras pérdidas.

Sabed también que no nos produce el menor alivio el hecho de que la última cacería de los vuestros le fuera pagada a nuestro monarca titular —no moral: esto no es la selva, ni él es el Rey León— por un millonario saudí de origen sirio, perteneciente a esa otra fauna de gentes adineradas que él frecuenta, en este caso sacrificándose estrictamente por ¡España! Sabed que estamos avergonzados, abochornados, indignados y hasta la cresta de tanta miseria ética y estética, y que os acompañamos en el sentimiento.

Os pedimos disculpas. Si la caza debió desaparecer con el Neolítico, la Monarquía debería desaparecer ahora. Haremos lo posible. Entretanto, es mejor que os pongáis a salvo en cuanto diviséis a un anciano rubio y coloradote que cojea. Es letal y va armado.

 

No os queréis enterar que no es lo mismo

18 abril, 2012

Javier Gallego ha publicado hoy en su blog de RNE un artículo sobre los desaires que las infantas han hecho cuando se le han pedido explicaciones de los hechos que han afectado y han dañado la imagen de la monarquía española. Ellas se hacen las tontas, como si la cosa no fuera con ellas y yo me pregunto ¿la gente también es tonta?

Infanta de naranja, infanta de limón.

No se enteran de nada. Las infantas no saben nada, no han oído nada, no tienen ni idea de nada de lo que pasa en el mundo real. Ni en el de la realeza ni en el de la realidad.

La infanta Elena dijo ayer que no ha oído nada de las críticas dirigidas a su padre por la cacería de elefantes en Botsuana. La infanta no sabe nada de elefantas. Dice que no se ha enterado porque estaba trabajando. Debe de ser de las pocas que trabaja en su familia. Bueno, y en este país. Pero qué extraño trabajo ése que te aísla del resto de tus congéneres y que hace que no te enteres de nada. Aunque ahora que lo pienso, no es tan extraño, eso es la monarquía: ocuparte tanto de tus propios asuntos que no tienes tiempo ni ganas para los asuntos de los demás. Por eso su padre se ha ido tan tranquilo a ejecutar elefantes por un riñón mientras a su país le sacan el suyo con recortes elefantiásicos ejecutados a punta de recortada. Por eso el rey se va a una clínica privada mientras a su pueblo le dicen que va a tener que repagar por los medicamentos hasta un 60% más. Por eso al rey le atienden los mejores médicos mientras al resto de abuelos de su edad les dice hoy el gobierno que van a tener que repagar el 10% de sus medicamentos. Supongo que de eso tampoco se ha enterado la infanta. Estará trabajando.

Su hermana parece que tampoco se entera de nada. Aunque su firma y su nombre figuran en los negocios de su marido, ella parece que no sabía nada, que no sabía de dónde salían los 7 millones de euros para pagar su casa  ni cómo se había enriquecido su matrimonio en los últimos años. A lo mejor estaba trabajando y por eso no se enteró. Sin embargo, esta semana el ex socio de su marido ha presentado unos correos electrónicos que en los que ella y su padre aparecen implicados como mediadores para favorecer una gestión de su marido, el presunto jugador de talónmano. No se entera ni de lo que hace. Eso ya es grave.

También es grave que el rey pidiera un comportamiento ejemplar a su yerno en su discurso navideño y una prueba documental le presente como valedor de esos negocios que la Casa Real calificó como “mal ejemplo”. O sea que si esto es cierto, la Casa Real habría llamado “mal ejemplo” al rey. Qué cosas. Habrá que esperar a lo que dictaminen los jueces. Les recordaré que el rey les ha dicho que “todos somos iguales ante la ley”. Se lo recordaré en primer lugar al juez que hoy ha archivado el proceso contra Marichalar por darle un arma de fuego a su hijo, Froilán, que no tenía edad para usarla. El juez no aprecia imprudencia grave en darle a un niño de trece años una escopeta con la que se ha disparado al pie. No sabía que le imputaban por imprudente, creía que le imputaban por cometer una ilegalidad. Si lo que se juzga es la imprudencia, lo del rey, cazando animales en África en mitad de la noche y a su edad, es una imprudencia muy grave. Pero este juez no quiere darse por enterado. Ni tampoco el juez del caso Urdangarín que no ve ninguna implicación de la infanta Cristina. Algunos jueces son como infantas. No se quieren enterar, yeye. 

Por eso, la familia real no se entera de lo que pasa en el mundo real porque el mundo real no pasa por ellos. Y cuando les pasa por encima, como al rey esta semana, se despachan con un “lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir”. Ésa ha sido toda la disculpa del monarca a su salida del hospital privado en el que le trataban. Parece su nieto Froilán que pedía perdón la semana pasada como lo que es, un niño. Pero el rey tiene unos añitos más que su nieto para saber lo que hace. Además de una disculpa, debería explicar por qué se permite que un cargo público reciba cacerías de regalo, como publica hoy El Mundo.

Pero me temo que esa explicación no llegará porque la familia real vive al margen del mundo real. La familia real es la menos real de todas las familias. 

Como la INFANTA ELENA, no te entera de nada te pedimos que REDACTES LA LISTA DE: “COSAS QUE LA INFANTA DEBERÍA SABER”. Haz esta labor social, ayuda a la realeza a enterarse de la realidad.

Problemas muy reales (que no monárquicos) tienen los miembros de MIL HISTORIAS CLUB DE FÚTBOL, un equipo formado por drogodependientes, ex presos, alcóholicos, sin papeles, sin techo y demás excluidos que buscan en esta actividad la forma de reintegrarse en la sociedad. Carne Cruda se enfrenta en la semana del “clásico” a esta plantilla de lujo de la FUNDACIÓN RAIS. Hoy a las 14 en tu carnicería favorita, las mejores jugadas. Y VOSOTROS ¿QUIÉN CREEIS QUE NOS HA METIDO MÁS GOLES? ¿QUIÉN ES EL PICHICHI DE LA ACTUALIDAD? ¿LA INFANTA?

La caída de Sarkozy

15 abril, 2012

Todo parece indicar que Nicolás Sarkozy no seguirá en el Elíseo a partir de las próximas elecciones francesas. Aunque sí superará la primera ronda de elecciones, será derrotado en la ronda definitiva por François Hollande.

En El País aparece hoy un artículo sobre el camino descendiente de Sarkozy, las últimas balas que está intentando disparar para ganar votos, su egocentrismo y sus ‘grandes logros’ desde que llegará hace cinco años en 2007. También aparecen otros temas como la mezcla de la vida privada con lo público, un problema que también tenemos en nuestro país en gran cantidad y que los dos grandes partidos se niegan a poner freno a los abusos que a veces se hacen desde las instituciones públicas a los intereses privados.

La última batalla del híperpresidente. Autor: Miguel Mora.

“Despreciado por las élites, alejado de las clases medias y rurales que le dieron masivamente su voto en 2007, y cada día más desesperado y confuso, Nicolas Sarkozy se dispone a vivir la batalla más exigente de su larga y proteica carrera política. Todos los datos e indicios señalan que el mediano estudiante que se convirtió en concejal de Neuilly-sur-Seine a los 23 años, se licenció como abogado a los 27, fue alcalde del pueblo más pijo de París desde los 28 hasta los 47 para convertirse en improbable ministro de Hacienda y rudo titular del Interior y reventar después el partido gaullista desde dentro para entrar en el patio del Elíseo haciendo jogging sobre el cadáver político de su viejo mentor, Jacques Chirac, se encuentra esta vez ante la última playa.

Los sondeos apenas dejan espacio a las dudas: Sarkozy, de 57 años, logrará pasar a la segunda vuelta el próximo domingo pero no podrá superar al socialista François Hollande, su opuesto psicológico y político, en la decisiva votación del 6 de mayo. Él, que si no otra cosa es un trabajador incansable, un narciso involuntario y un optimista irredento, y que muchas veces se levantó de la lona cuando parecía grogui, sigue pensando que el milagro es posible y asegura que ganará por un puñado de votos.

Hace unas semanas, al visitar una fábrica de lencería reciclada de la Francia profunda, Sarkozy fantaseaba abiertamente con la posibilidad de perder las elecciones y cambiar de oficio, y decía que no le importaría nada poder ir a buscar al colegio a su hija Giulia, el bebé nacido hace cuatro meses  mientras el presidente volaba a Fráncfort para pedir a Angela Merkel que le ayudara a no perder la triple A.

Hoy, su jubilación parece cada vez más cercana. Cinco años después de seducir al 53% de los electores con su mensaje de ruptura con el estilo y el inmovilismo cuasi decimonónicos de los anteriores presidentes de la República francesa, Sarkozy ha batido todas las marcas de impopularidad registradas por un inquilino del Elíseo. Más del 60% de los franceses ya no confían en él, y aunque no todo está perdido y un 30% del electorado se dice dispuesto a votarle el 22 de abril, su gran problema es que muchos franceses ya no le pueden ni ver, literalmente, y apagan la televisión o la radio en cuanto aparece.

Este rechazo, que según Edwy Plenel, actual director del diario web Mediapart y antes de Le Monde, “es mucho más resentido y profundo entre las buenas familias conservadoras —que no le perdonan su falta de elegancia y cultura— que entre la gente corriente que se siente defraudada como votante”, es en parte la consecuencia inevitable de la paradójica y excesiva personalidad de Sarkozy.

El “híperpresidente” ha vivido este quinquenio rico en crisis personales, nacionales y mundiales, entre viajes y visitas, divorcios y bodas, insultos, escándalos y bautizos, plegarias atendidas y promesas no cumplidas, naufragios del euro y anuncios de salvamentos milagrosos desmentidos poco después por la realidad.

Algunos psicólogos han dicho que Sarkozy se comporta como un adolescente hiperactivo con déficit de atención. Philippe Ridet, el periodista de Le Monde que cubrió la campaña de 2007 y ha vuelto este año desde Roma para entrevistarle, resume su evolución así: “Dejé un preadolescente y he encontrado a un joven inmaduro”.

Si Freud pensaba que todo está en la infancia, Sarkozy siempre ha dicho que su carácter actual quedó forjado por el abandono de su padre, Pal Nagy Bosca y Sarközy, un aristócrata húngaro que huyó de la invasión rusa y que tras instalarse en París y casarse con Andrée Mallah, una francesa hija de un judío sefardí converso, se abrevió el nombre y se fue de casa cuando Nicolas, el segundo de tres hermanos, tenía 5 años.

“Lo que soy ahora fue la suma de todas las humillaciones sufridas en mi infancia”, ha afirmado el niño prodigio de la derecha francesa, como si su pasado fuera una novela de Dickens. y citando entre sus inseguridades su baja estatura -165 cm-, la supuesta falta de recursos de su familia -negada por su madre, que se puso a trabajar de abogada cuando el padre se fue-, y el resentimiento hacia el patriarca ausente.

El pequeño Nicolas, más bajito que sus hermanos, empezó pronto a usar con su hermano mayor, Guillaume, una frase que luego se cansarían de oír sus correligionarios y rivales políticos: “¡Tú no me das miedo!”. Su decidido e inaprensible carácter, sin embargo, no sirve para explicar del todo el desencanto que su mandato ha producido entre sus compatriotas. Según Yasmina Reza, la dramaturga que persiguió al entonces flamante presidente de la UMP durante su primera campaña para el libro El alba la tarde o la noche, es un personaje demasiado paradójico como para encasillarlo: “Es narcisista y egocéntrico, pero nunca le ves leer lo que los periódicos publican sobre él”, ha dicho. “Y es absurdo intentar reducirlo a una faceta. Puede ser tierno y atento, es inteligente y competente pero también muchas de las cosas de las que le acusan. Es un tipo multifacético”.

Demasiado, quizá. Uno de los reproches más usuales entre sus detractores es su inconsistencia al pasar de las palabras a los actos, el defecto de querer abarcar mucho y apretar poco. Y no parece mal resumen de su mandato si se repasa el balance de lo prometido y lo hecho, justo lo que él intenta evitar a toda costa durante la campaña. Lo que anunció en su día como una ruptura absoluta ha quedado reducido a una sucesión de anuncios mediáticos y fuegos artificiales. Un arqueo desapasionado indica que Sarkozy ha realizado una mínima parte de las decenas de reformas prometidas, y lejos de mejorar el paro, la deuda y el déficit, fuera por culpa de la crisis o por su afición a gobernar a golpe de sondeos, ha dejado la economía y las cuentas mucho peor de lo que estaban, sucumbiendo finalmente a la misma maldición de Mitterrand y Chirac, que según él “se momificaron” en el Elíseo y aplazaron las transformaciones que necesitaba el país.

La ruptura institucional y de estilo sí se ha producido. Sarkozy ha gobernado de forma ‘omnipresidencial’, recortando cuanto ha podido los poderes que sus antecesores delegaban en el Gobierno, el primer ministro y el Parlamento. Siempre en primera línea, siempre dando la cara -eso no se lo niegan ni sus enemigos-, acaparando las regalías presidenciales y muchas otras parcelas de poder, ha atrapado al mismo tiempo la atención de The Economist y de las revistas del corazón. “Su obsesión por no apoltronarse le llevó a dirigir el Elíseo como si fuera una empresa”, recuerda Ridet. “Competencia entre los asesores, reunión diaria de dirección a las 8.30, y todas las ideas salen de él y vuelven a él”.

Como ha escrito en 2008 el analista Olivier Mongin, Sarkozy ha usurpado “tres papeles de éxito social a la vez: entrenador, presentador de televisión y jefe de empresa estatal”. Su visión hipermediática del poder ha sido rompedora, pero según Ridet, “al querer despojarse de los oropeles del poder, se privó de los símbolos que le protegían, como un airbag, a él y a la función”. Y así fue posible asistir, por ejemplo, a aquel altercado inédito, en la Feria de la Agricultura, cuando un hombre le negó el saludo y Sarkozy le espetó: “Entonces lárgate, pobre capullo”.

Sarkozy ha mezclado sin pudor, como Silvio Berlusconi, la vida pública con su vida privada. El Elíseo ha comentado al mismo nivel sus tempestuosas relaciones con su exmujer Cécilia Ciganer, su romance con Carla Bruni o la firma de un acuerdo de Defensa con el Reino Unido, convirtiendo a la institución en una caricatura y al estilo natural en un bumerán. Pero seguramente la mayor deuda que anotará la historia en la cuenta del presidente saliente es la ausencia de una verdadera ruptura política: a pesar de las promesas liberalizadoras entonadas a su llegada al Elíseo, la prometida cesura con el viejo “gaullismo-comunismo” ha acabado en palmario gatillazo.

Pasar la jubilación de los 60 años a los 62, reformar la universidad para que se financie de modo autónomo, imponer la no sustitución de uno de cada dos funcionarios retirados y reducir 80.000 profesores y alejar a la educación nacional de las ideas de Mayo del 68 son sus grandes “logros”. Parece poca cosa para el hombre-providencia que prometió dinamizar e impulsar al país hacia el futuro.

Hoy, solo sus amigos de siempre, la heteróclita corte de millonarios, policías, asesores, abogados y actores residentes en la pija Neuilly, que festejan sus cumpleaños oyendo cantar a Johnny Halliday, siguen creyendo en él. Sarkozy dispone, todavía, de su carisma y sus “valores”: la campaña ha mostrado que una parte de la opinión pública todavía le sigue cuando agita las banderas de la seguridad y la inmigración. Pero esta parece su única ventaja sobre Hollande. Sin credibilidad ni ideas nuevas, incluso él sabe que esta vez le va a costar muchísimo convencer otra vez a sus paisanos de que es el hombre que necesitan.”

 

A por la III República

14 abril, 2012

En días especiales, las palabras sobran. Tan solo decir que la Segunda República española fue elegida democráticamente por el pueblo español y fue aplastada por las armas.