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La impunidad del franquismo se quiebra en Argentina

22 diciembre, 2013

Fuente: http://www.eldiario.es

El cierre de puertas que el sistema judicial español ha reiterado a las víctimas ha propiciado la oportunidad que ahora surge en Argentina.

Todas las violaciones de derechos humanos quedaron supuestamente saldadas en la transición. Sus responsables tuvieron la posibilidad de blanquear su biografías.

Emilio Silva  – Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica

20/09/2013 – 13:38h

Víctimas del franquismo piden a la ONU que inste al Gobierno a investigar las desapariciones y abrir las fosas comunes

Manifestación de víctimas del Franquismo

Son crímenes de lesa humanidad y no prescriben. Desde ese contundente argumento, la jueza argentina, María Servini de Cubría, ha dictado una orden internacional de detención contra cuatro torturadores de la dictadura del general Francisco Franco. Su auto relata y argumenta con contundencia la actividad represiva del régimen franquista y explica someramente por qué la justicia argentina es competente para investigación de esos crímenes.

La que se conoce entre las víctimas de la dictadura franquista como Querella Argentina, fue presentada el 14 de abril de 2010, centrada fundamentalmente en el caso de Darío Rivas, un nonagenario que reside en Argentina desde los años treinta del pasado siglo, cuyo padre fue ilegalmente detenido, asesinado y hecho desaparecer por un grupo de falangistas.

Desde el momento en que la justicia argentina acepto el casó, el Gobierno español comenzó a dificultar la evolución de la investigación. Primero el entonces fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido; después el actual Gobierno que bloqueó hace unas semanas unas vídeoconferencias que se iban a tener lugar en la embajada argentina en Madrid, con las que la jueza quería tomar declaración a algunas de las víctimas.

En estos casi tres años y medio se han ido sumando a la querella diferentes colectivos y víctimas, que tratan de obtener la verdad, la justicia y a la reparación a la que tiene derecho y que sistemáticamente les ha negado el Estado español. Uno de los principales pilares sobre los que se consolidó lo que para algunos es una transición ejemplar fue la impunidad. La falta de responsabilidades penales para las violaciones de derechos humanos de la dictadura se ha convertido con el paso de los años en una cultura política, un hábito para una élite que ha conocido y disfrutado de la posibilidad de cometer terribles delitos y no tener por qué responder con ellos.

La dura represión que permitió al dictador Francisco Franco morir en la cama abarca innumerables delitos. Desde las más de 113.000 desapariciones forzadas, pasando por el robo de bebés a las familias republicanas, la negación de derechos a las mujeres, la persecución de homosexuales, los miles de presos y presas por razones políticas, los niños y niñas que contrajeron la poliomielitis por ser hijos de la “antiespaña” y no poder acceder a las vacunas o los miles de presos políticos que trabajaron como esclavos para enriquecer en sus orígenes a algunas de las constructoras más importantes que hoy cotizan en el IBEX 35.

Todas aquellas inmensas e incontables violaciones de derechos humanos quedaron supuestamente saldadas en la transición. Con la colaboración de la izquierda parlamentaria que aceptó la amnistía y el secuestro del debate sobre el modelo de Estado, la dictadura franquista quedó convertida en el crimen perfecto. El Estado comenzó a fabricar ignorancia, secuestrando de los centros de enseñanza el conocimiento de ese pasado y numerosos franquistas han podido morir en estos años enterrados como progenitores de la democracia.

Nuestra élite política convivió con la impunidad, como un precio que se pagaba para obtener desarrollo económico y ni siquiera la Unión Europea le puso como condición al Estado español en su ingreso las mínimas prácticas de higiene democrática. Lo mismo ocurrió con las élites académicas y culturales, formadas mayoritariamente por las universidades de la dictadura a las que habían tenido acceso en la mayoría de los casos por pertenecer a familias del régimen.

La orden de detención que ha cursado la justicia argentina es un gran paso contra la impunidad que ocurre después de más de una década de intenso trabajo de la sociedad civil. Las exhumaciones de fosas, la labor de investigación del Canal de los Presos de Andalucía o el conocimiento del robo de bebés a las presas republicanas que podían contagiar a sus hijos el gen marxista han ido cambiando la mirada hacia el pasado y construyendo la idea del fin de la impunidad.

En ese proceso ha sido muy importante la aparición de los presos y presas del último franquismo, cuyos testimonios han sido la base para la imputación de los cuatro torturadores a los que la Interpol ordenará su detención que finalmente dependerá del Gobierno español.

Argentina es quizás el país que más ha avanzado en la persecución de las violaciones de derechos humanos de una dictadura. Tras la detención y el encarcelamiento de numerosos perpetradores ahora inician incluso la investigación judicial de la trama económica, algo que si ocurriera en España pondría patas arriba buena parte de su estructura económica.

De los cuatro torturadores cuyos crímenes considera perseguibles la justicia argentina viven tres. Alguno de ellos, José Antonio González Pacheco alias Billy  el niño, ha sido condecorado tras la muerte del dictador e incluso podría decirse que han disfrutado de cierto amparo en ámbitos políticos o económicos que tienen mucho que agradecer a la dictadura.

Durante mucho tiempo la élite franquista ha disfrutado de la posibilidad que le dio la transición de blanquear su biografía. El actual presidente de Alemania, Joachim Gauck, afirmó hace algunos años que la transición española había sido un ataque contra los derechos. Añadía que un modelo de recuperación de la democracia como el nuestro parecía a corto plazo solucionar los problemas pero el coste que supone dejar toda esa impunidad impregnando el sistema político suponía un enorme lastre.

El cierre de puertas que el sistema judicial español ha reiterado a las víctimas de la dictadura franquista ha propiciado la oportunidad que ahora surge en Argentina. Tras estas imputaciones puede que ocurran otras a responsables políticos del franquismo, algo que removerá la tranquilidad de esa élite que ha vivido a sus anchas en una democracia que para buena parte de la ciudadanía resulta demasiado estrecha.

El Poder Judicial español aceptó la persecución de delitos similares cometidos a miles de kilómetros; en Chile, Argentina o Guatemala. Ahora vamos a comprobar si la Justicia Universal que tanto avanzó gracias a esa labor lo es realmente o era simplemente una forma de simular que aquí las cosas ya estaban resueltas.

La cara oculta de la Fundación Príncipe de Asturias

21 diciembre, 2013

Fuente: http://www.lamarea.com 

La cara oculta de la Fundación Príncipe de Asturias
El príncipe Felipe, durante una entrega de premios de su fundación. CASA REAL
25 de octubre de 2013 10:51

Artículo publicado en el dossier especial sobre el príncipe Felipe del nº2 de La Mareaa la venta aquí:

MADRID // Para su padre es “una bendición del cielo” y para el resto de los españoles, monárquicos o no, acabará siendo rey por gracia divina. El príncipe Felipe se mantiene en un segundo plano aséptico para esquivar escándalos y toma posiciones ante la cada vez más inminente sucesión. Los empresarios que han acompañado al rey Juan Carlos en las últimas décadas, conscientes de las “bendiciones” reales, también toman posiciones y pelean por un sillón en la corte del futuro monarca.

El hermetismo sobre la figura del heredero, que cumplió 45 años el pasado 30 de enero, es casi absoluto. Los ciudadanos suelen recibir informaciones controladas que ensalzan su preparación, cuidada al detalle desde su más tierna infancia; y sus discursos están aliñados siempre de alusiones a la concordia, la cultura y el deporte, tres conceptos que rodean las campañas de imagen del hijo varón del rey. Casa Real intenta justificar con esa “preparación” su continuidad en un sistema democrático moderno, en el que muchos ciudadanos, sobre todo los más jóvenes, no entienden que el cargo más alto del Estado se herede de padres a hijos varones.

Y es que los tiempos cambian. Es la primera vez que el rey suspende en el barómetro del CIS. La primera vez que se juzga a un miembro de su familia. La primera vez que el monarca pide perdón. La primera vez en 13 años que concede una entrevista. Y la primera vez que TVE dedica un programa semanal exclusivo para hablar de la monarquía.

Por el contrario, el heredero sigiloso se mantiene ajeno a los escándalos que aceleran aún más la creciente desafección ciudadana hacia la institución, mientras se rodea de una élite de empresarios heredada de su padre de la que Emilio Botín, presidente del Banco Santander, es uno de los miembros más destacados.

La corte del príncipe pivota, entre otros foros, en dos fundaciones: Príncep de Girona (FPdGi) y Príncipe de Asturias (FPA). Esta última, creada en 1980 e impulsada en la actualidad por 77 patronos –entre ellos, los presidentes de Banco Santander, El Corte Inglés, Telefónica, Repsol o Iberdrola– se ha convertido en un trampolín de lujo para entrar en el despacho del heredero. “Las aportaciones [anuales] de cada uno son bajas: 70.000, 80.000, 100.000 euros… y con ellas consigues un ticket para sesiones privadas con él y con grandes empresarios”, explica uno de los patronos. A los mecenas, además, Hacienda les desgrava un 20% de la donación. Entre éstos, la FPA mantiene al presidente de Bankia, Rodrigo Rato, a pesar de su imputación. “Es una cuestión que no depende de la fundación, ya que es la institución miembro del patronato quien debe nombrar a su representante”, se justifica la FPA.

La fundación, instrumento de altavoz y toma de contacto empresarial del príncipe, se diseñó cuando él tenía 12 años. Entonces, costó conseguir financiación. Fueron organismos públicos y empresarios asturianos, como Pedro Masaveu, quienes costearon los primeros Premios Príncipe de Asturias, hace 33 años. “Pero ahora que la fundación está consolidada, hay codazos por entrar”, añade el mismo patrono.

El heredero al trono mantiene reuniones periódicas en El Pardo con algunos de estos mecenas para debatir sobre política o economía, según reconoce Casa Real, al margen del encuentro anual de junio, en el que aprueban las cuentas de la fundación. Las audiencias más jugosas son las de grupos reducidos, de unos cinco o seis. El príncipe les convoca cada cuatro o seis semanas, sin una periodicidad fija.

Esta agenda paralela a la de su padre permite a Felipe forjar su red de cortesanos millonarios, que durante estos años de transición siguen acompañando al rey en sus viajes al extranjero en busca de inversiones. Es el caso de la reciente expedición a Brasil, en la que participaron Antonio Brufau (Repsol), Botín y altos directivos de Telefónica, Iberdrola, Iberia, Gas Natural, Indra, Acciona y Talgo, entre otras. Los nombres de estas empresas se repitieron en la mayoría de las excursiones económicas del monarca en 2012 (Rusia, India, Kuwait…).

Botín, el primero de la clase

El socio más aventajado es el Banco Santander. En abril de 2008, Casa Real entregó el sillón de presidencia de la Fundación Príncipe de Asturias al vicepresidente de la entidad, Matías Rodríguez Inciarte. Su designación provocó un terremoto entre el resto de los patronos, especialmente los banqueros, celosos del nuevo pelotazo que había dado Emilio Botín.

BBVA trató de frenar la creciente hegemonía de su competidor creando, de inmediato, los ocho galardonesFundación BBVA Fronteras del Conocimiento (el mismo número que los Príncipe de Asturias, pero con una dotación 10 veces superior, de 500.000 euros, y centrados en la investigación científica). No obstante, BBVA mantuvo su tributo a la fundación. A Caja Rural y Cajastur tampoco les hizo gracia. La caja de ahorros asturiana había donado 300.000 euros, frente a los 30.000 del Banco Santander.

Hasta 2011, el balance de situación y la cuenta de resultados eran secretos. Antes de ese año, los detalles de la auditoría sólo se habían aireado una vez, como consecuencia de las constantes denuncias de “oscurantismo” que publicó en la prensa asturiana David Ruiz, catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo. La presión hizo claudicar al director de la FPA, Graciano García, que terminó entregándole a Ruiz el informe. El catedrático define la organización que preside Rodríguez Inciarte como “un chiringuito para blindar la monarquía y crear un espacio en el que colocar gente”.

Que el presidente de la fundación pertenezca a la cúpula del principal banco español forma parte de la estrategia de la Corona, orquestada directamente por el rey y no por el príncipe, según reconocen fuentes de la fundación. Matías Rodríguez Inciarte fue ministro de Presidencia con UCD y, en 2011, uno de los 15 directivos mejor pagados de España: 6,51 millones de euros.

La Fundación Príncipe de Asturias tiene tres grandes vías de financiación: un 63% de los ingresos procede de entidades privadas –grandes empresas, la mayoría–; un 18%, de las arcas públicas (Gobierno central, gobierno de Asturias, Junta Central del Principado y ayuntamientos de Oviedo, Gijón y Avilés); y otro 15%, de inversiones financieras que la fundación realiza, en parte, con dinero público. En 2011, sumaron más de seis millones. Cuánto aporta cada empresario es secreto.

Y las contribuciones públicas no cesan. Además de las aportaciones regulares, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó en 2005 la inyección de 12 millones de euros a la fundación durante el periodo 2006-2008. “En 2013, el ayuntamiento de Oviedo entregará otros 350.000 euros”, denuncia el portavoz de IU en el consistorio de la capital asturiana, Roberto Sánchez. Rivi, como se le conoce después de más de 20 años recorriendo los pasillos del ayuntamiento, provocó un alboroto en el patio de butacas durante la entrega de los premios en 1994, al ponerse de pie con una pancarta que reclamaba el 0,7% del PIB para cooperación. En la sala de realización de TVE se hicieron malabares técnicos para que no saliese la imagen, pero un fotógrafo de La Voz de Asturias logró inmortalizar la escena. Desde aquel año, se prohíbe el acceso de los fotógrafos al escenario.

En busca de financiación

El creador del patronato de la fundación fue su segundo presidente, Plácido Arango, empresario mexicano y padre de la cadena de restaurantes y tiendas Vips. En la organización recuerdan la anécdota de una de las primeras reuniones con grandes empresas a las que Arango asistía para pedir dinero. Fue en el Comité Ejecutivo del Banco Popular. El presidente de la fundación llegó con una carta de recomendación del rey debajo del brazo.

Antes del encuentro, los miembros del comité especulaban con la cantidad que les pediría: “¿Cuánto querrá? ¿100 millones de pesetas [equivalentes en 1987 a 600.000 euros]? ¿50? ¿80?” Por prudencia o por ignorancia del poder que tenía la rúbrica del monarca, Arango pidió apenas cinco millones de pesetas (30.000 euros). Los banqueros respiraron pero, al terminar la reunión, desde Casa Real se espetó al presidente: “¿Pero tú qué te has creído, que la firma del rey es para pedir calderilla?”, recuerdan fuentes cercanas a la fundación. Finalmente, Banco Popular aportó 10 millones.

Además de la fundación, los grandes patronos abren canales alternativos para agasajar a la Familia Real. El presidente de La Caixa (actual Caixabank), Isidro Fainé, por ejemplo, es uno de los habituales en los corrillos empresariales cercanos a la monarquía. De hecho, La Caixa fue una de las empresas que, junto con el Gobierno balear, realizó una colecta al más alto nivel para obsequiar a Juan Carlos de Borbón con un yate, el Fortuna III, que les costó 18 millones de euros. El pasado 15 de enero, Caixabank era una de las empresas participantes en el Spain Investors Day, unas jornadas presididas por el Príncipe de Asturias para establecer contacto con inversores extranjeros.

El primo del rey y hombre de su extrema confianza, Carlos de Borbón, es una figura clave para acceder al monarca, ya sea a través de reuniones o en una de sus habituales cacerías, a las que es muy aficionado. Carlos, de 75 años, es apenas 10 días menor que Juan Carlos y los dos han tenido vidas paralelas.

De hecho, Carlos de Borbón tuvo un papel clave, junto al abogado Juan Luis Iglesias, en el derrocamiento en 2009 del mentor de la Fundación Príncipe de Asturias, Graciano García, según fuentes internas. García es el periodista republicano que más ha ayudado a la monarquía desde que a finales de la década de 1970 se le ocurrió la idea de crear los premios como el mejor escaparate posible para el príncipe. Felipe tenía 12 años. Vincularle desde entonces al mundo de la cultura y el deporte (abanderado en los Juegos Olímpicos de Barcelona’92, esquiador, regatista…) le daba una imagen afable. Además, le aseguraba un discurso anual en el que todo el país centraba su mirada en el Teatro Campoamor de Oviedo.

El sueldo de 183.000 euros que alcanzó García, recogido en el libro Nada fue un sueño. Biografía íntima del creador de los Premios Príncipe de Asturias (KRK), da cuenta de lo agradecida que quedó Casa Real por el invento. Sin embargo, después de 30 años, Zarzuela decidió dar un giro a la dirección, apostando por un perfil experto en fundaciones y del entorno del Opus Dei: Teresa Sanjurjo. Carlos de Borbón presidía la Asociación Española de Fundaciones (AEF) cuando Sanjurjo era la directora. Además, la buena relación de la AEF con el Banco Santander y, en concreto, con la mujer de Botín, Paloma O’Shea, allanó todavía más el camino.

En realidad, los encargados de la elección del director de la FPA tendrían que haber sido los patronos, según consta en los estatutos de la fundación. Dos de ellos, el periodista Juan Cueto y el presidente de Caja Rural, Román Suárez Blanco, protestaron por la elección a dedo de Sanjurjo, que incluso obvió el consenso de los mecenas de buscar a alguien de origen asturiano. Sí que se cumplió la voluntad de la reina Sofía y la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, de que fuera una mujer quien ocupase el cargo.

Del ‘juancarlismo’ al ‘felipismo’

Dicen desde Casa Real que no existe un planteamiento para la sucesión. Que se pondrá en marcha cuando toque. Lo que sí funciona a pleno rendimiento desde hace años es el trasvase de contactos empresariales del rey al príncipe, bajo la dirección y el control del primero.

La preparación del heredero para asumir el trono comenzó desde el primer momento de su educación y se ha llevado a cabo de forma progresiva y lineal, sin acelerones en los últimos años, según las mismas fuentes. De hecho, el príncipe participa en actos institucionales en solitario desde mediados de la década de los 90 y empezó a ejercer de representante de España en el exterior en 1996. Destaca su papel en las tomas de posesión de presidentes sudamericanos. Estos viajes protocolarios, sumados a la proyección internacional que atesoran los premios Príncipe de Asturias al reconocer la trayectoria de personajes como Bill Gates, Stephen Hawking, Woody Allen o Nelson Mandela ya dotan al heredero de una nutrida agenda internacional, a la altura de un jefe de Estado.

¿Cómo se legitima a un rey nombrado “desde la emoción del recuerdo a Franco” y que prometió “guardar lealtad a los principios que conforman el Movimiento Nacional”? Para los historiadores que defienden la figura del monarca, como Paul Preston, Juan Carlos lo logró gracias a su “sacrificio y dedicación”, como apunta el historiador inglés enJuan Carlos, rey del pueblo (Debate), la última biografía publicada del soberano. Para otros, como Alberto Carrillo, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Sevilla, “su legitimidad de origen es el franquismo, porque fue Franco el que determinó la línea dinástica saltándose a Don Juan”.

Ambos coinciden, eso sí, en la importancia del golpe de Estado del 23-F para crear la base sociológica del llamado juancarlismo, aunque lo hacen desde visiones antagónicas. En la biografía, Preston asegura que el rey coordinó el desmantelamiento del alzamiento militar desde la Zarzuela para “dar una segunda oportunidad a la democracia española”. Para Carrillo, tanto los movimientos de Casa Real tras la muerte de Franco como la imagen dada durante el 23-F responden a una “estrategia” calculada de la Corona, que “sabía que la única manera de mantenerse viva era distanciarse de la dictadura”. Ese hecho histórico “ha blindado en gran medida a la monarquía, ha sido su colchón salvavidas”, añade.

Pero los réditos de aquella “jugada maestra” del rey, según el historiador malagueño, no son hereditarios. “El príncipe necesitará su propia estrategia, intentando ofrecer un perfil más cercano al pueblo. Y en eso, el papel de Letizia es fundamental”, augura Carrillo. Eso sí, estas variaciones son “estéticas” porque “desde un punto de vista democrático no se justifica de ninguna manera la herencia de una jefatura de Estado”.

Incluso entre quienes alaban la figura del monarca, como Preston, existen ciertas dudas sobre cómo afectará la sucesión a la legitimidad de la institución: “Depende de cuándo y de las circunstancias en que se haga el traspaso de poderes. Pero en principio, en circunstancias normales, sí que sería legítimo”.

La asunción del trono por parte del príncipe Felipe, en un futuro más o menos lejano, se encontrará con un problema extra: el creciente desapego de la ciudadanía hacia la monarquía. La última vez que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) preguntó a los españoles por su confianza en varias instituciones, en octubre de 2011, la Corona obtuvo su primer suspenso de la historia con un 4,89 sobre 10, una nota menor que la que los encuestados otorgaron a los medios de comunicación (4,97) y muy inferior a los resultados de años anteriores (5,35 en 2010 y 6,67 en 1997, por ejemplo).

Esta pregunta, que no ha vuelto a aparecer en los barómetros del CIS desde entonces, incluye valoraciones sobre otras instituciones, como las Fuerzas Armadas (5,65) o los partidos políticos (2,76) y forma parte de un paquete flexible del barómetro que suele incluirse en las encuestas, sin una pauta fija, cada cierto tiempo. “No hay una razón concreta por la que no se ha incluído en las últimas encuestas. No significa en absoluto que se vaya a dejar de hacer esa pregunta o que no vaya a entrar en las próximas oleadas”, explican desde el CIS.

Mientras llega ese nuevo examen oficial a la monarquía, las encuestas de los medios ofrecen resultados dispares. La última, publicada en enero por El Mundo, muestra que el 50,1% de los españoles valora positivamente al rey. La oleada anterior, de enero de 2012, le dio un 76% de aprobación. El príncipe, eso sí, se lleva el visto bueno del 62,3% de los encuestados. Mientras la monarquía sigue perdiendo fieles, los principales partidos políticos, PP y PSOE, apoyan sin fisuras a la institución.

La pérdida de adeptos a la Corona no es flor de un día, tal y como explica Belén Barreiro, Doctora en Ciencia Política y Sociología, fundadora de la firma de investigación social MyWord y exdirectora del CIS: “A lo largo de la democracia se ha ido produciendo una caída de la valoración de la monarquía, que estaba muy bien vista en los 80, al contrario de lo que ha pasado con otras instituciones como el Ejército, que tenía una mala valoración tras la dictadura y ha ido ganando simpatías”. A esto se le suma la evaluación que hacen los jóvenes de la institución, que la deja peor parada que la media. Esto supone, según la socióloga, un obstáculo a largo plazo.

Barreiro culpa de esa desafección hacia la Corona tanto a factores coyunturales, “de posible recuperación”; como estructurales, derivados de la propia esencia de la monarquía. “El hecho de que no sea una institución democrática, porque no ha sido elegida por la ciudadanía, hace que chirríe, sobre todo para los más jóvenes”, explica.

De los factores coyunturales, el más importante es la imputación de Iñaki Urdangarín. No ayuda, tampoco, que el Rey fuese pillado en plena cacería de elefantes en Botsuana el 14 de abril porque tuvo un accidente y necesitó volver a España para ser intervenido, aunque luego pidiera disculpas públicas e hiciese propósito de enmienda. Todos estos escándalos han trasladado los temas relacionados con la Corona, que solían habitar en el escaparate de las páginas de la prensa rosa, a las portadas de los medios generalistas.

¿Existía hasta ahora un veto sobre la monarquía? Según Carmen del Riego, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), no. Lo que sí había, en su opinión, es una “prudencia” a la hora de denunciar hechos escandalosos que “no se ha dado en otros casos, porque el respeto del que gozaba la monarquía los hacía más difícil de creer, no sólo para los periodistas sino también para los ciudadanos”.

Para Elsa González, presidenta de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), sí ha habido un “cambio radical” más patente en el tratamiento que los medios hacen de los temas reales porque, hasta ahora, había “un pacto no escrito entre los editores para respetar o proteger la figura del rey”, nacido de la idea forjada en la Transición de que criticar al monarca podía afectar a la democracia. Para González, la receta para los nuevos tiempos es más vigilancia desde la prensa y más transparencia desde la Corona.

Y es en esa mejora de la transparencia en la que, según fuentes de Zarzuela, basan su política de trabajo desde hace años. Un ejemplo de ello, siempre según la institución, es la publicación de los presupuestos de Casa Real en su web. Las cuentas de 2013 han sido las terceras en salir a la luz después de 32 años de secretismo. Esta decisión, alabada por casi todos, tuvo sin embargo dos frentes críticos: uno exigía un mayor desglose del gasto y el otro recordaba que, además del presupuesto oficial, algunos ministerios hacen frente a gastos derivados de la Corona que deberían constar en las cuentas finales.

Desde Palacio argumentan que en muchos casos es difícil desglosar gastos que son compartidos (si en un viaje que sufraga Exteriores participan el rey y el ministro, por ejemplo) y que, en todo caso, desvelar o no esos gastos es responsabilidad del ministerio competente. La institución se defiende e insiste en que el presupuesto es modesto y que la austeridad es marca de la casa.

Zarzuela vigila también que la gestión del patrimonio económico del príncipe no tenga ni un solo punto flaco. A diferencia de otros miembros de la Familia Real, el heredero no ha tenido opción de gestionar su dinero a través de una impopular Sociedad de Inversión de Capital Variable (SICAV). Estas entidades son la trampa que utilizan cientos de grandes fortunas en España para tributar sólo un 1%, frente al 25% que pagan las pequeñas y medianas empresas o el 30% de las grandes.

Para lograrlo hace falta un patrimonio inicial de 2,4 millones de euros y encontrar 100 mariachis que pongan su nombre para cumplir el mínimo de los 100 socios. Hay empresas especializadas en conseguir esos 100 titulares. Pero entre la Familia Real no todos sus miembros son tan cuidadosos con las formas. El ejemplo más claro es Pilar de Borbón, hermana del rey, que preside la sociedad Labiernag 2.000 Sicav S.A. Esta entidad también sirve de cobijo para otros familiares, como los hermanos Bruno Alejandro y Beltrán Ataulfo Gómez-Acebo De Borbón.

El gasto de la monarquía, en un país con cinco millones de parados y cuando aún retumban en las cadenas de televisión las palabras del monarca sobre la “igualdad de todos los españoles”, ha pasado a un primer plano. Aun así, en opinión del historiador Alberto Carrillo, el debate monarquía-república no debería fundamentarse con argumentos económicos. En su opinión, se debería reflexionar sobre si la máxima institución del Estado es democrática o, como en el caso de la monarquía, no es más que un “anacronismo”.

Pero, como explica el profesor, Casa Real sabe aprovechar estas circunstancias desfavorables para su propio beneficio. Así lo hizo cuando Juan Carlos espetó su “¿Por qué no te callas?” al presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Para Carrillo, se trató de “un acto con una gran carga simbólica para buscar un enemigo fuera que reforzara la unión con el rey”. La táctica fue similar en su último discurso de Navidad, en el que pidió una “política con mayúsculas”. Entonces desvió el foco hacia los partidos políticos, consciente de las críticas que los últimos escándalos de corrupción habían despertado. Carrillo lo considera un “acto de populismo”, porque el rey dijo exactamente lo que la gente esperaba oír.

Audiencia abierta se emite cada sábado a las 13.00 horas en La 1 y recoge discursos, apretones de manos, actos de protocolo, apariciones públicas y un análisis de la monarquía. El programa pasa de unos niños de uniforme describiendo lo que es para ellos un rey, a una enumeración de sus funciones y de las leyes que afectan a la Corona. Intercalados, se cuelan frases y rótulos de ensalzamiento de la institución: “El rey es la figura en la que empieza y acaba el engranaje constitucional”; “el príncipe moderador, que ejerció por unas horas de árbitro entre Rajoy y Mas”. Su coste es de unos 2.500 euros por programa, aunque también utiliza recursos de los servicios informativos, según fuentes de TVE. El semanal empezó a emitirse el pasado 13 de octubre y su objetivo, tal y como explicó su presentadora en el primer programa, es “acercar la institución a los ciudadanos, cumpliendo un mandato parlamentario”. Lo que no dijo es que esa orden está fechada en 2007. Entonces, ¿por qué ahora? Según el director del programa, Miguel Ángel Sacaluga, es un proyecto que lleva años planteando como miembro del consejo de administración de RTVE.

Para Yolanda Sobero, presidenta del consejo de informativos de RTVE hasta las recientes elecciones, las motivaciones son otras: “La estrategia nace de Casa Real, que ante el descalabro del caso Urdangarín intenta reforzar su imagen”. Para Sobero, se trata de un programa institucional mucho más que informativo, algo que no es nuevo: “Las noticias en TVE siempre se han quedado ahí, nunca se han realizado reportajes de investigación profunda y crítica sobre la monarquía”. Un defecto de forma y de fondo que, según ella, no es exclusivo de la televisión pública sino que se ha extendido, durante años, a todos los medios.

El director del programa responde que es un programa institucional, pero también informativo. Y asegura que sí se informa sobre escándalos como el caso Urdangarín o el viaje a Botsuana porque “afectan a la institución”. Estos temas se trataron en el resumen especial del año y en el programa que repasó la vida del rey con motivo de su 75 cumpleaños. Eso sí, edulcorados con una voz en off que toma partido: “La Corona, que sufre como el resto de las instituciones el desprestigio causado por la crisis” o “el deterioro de la imagen surgido a raíz del proceso abierto a su yerno. Y eso que desde que se conoció la noticia, no sólo condenó los hechos sino que le apartó de la familia real”.

“Audiencia abierta no es un programa sobre el rey para defender la monarquía, igual que no se hacen programas sobre las Cortes para defender a los parlamentarios”, se defiende Sacaluga.

La entrevista de Jesús Hermida al rey el pasado 4 de enero (“absolutamente versallesca”, en palabras de Yolanda Sobero) incluyó halagos de padre a hijo que inciden en una expresión que la retórica monárquica repite hasta la saciedad desde hace años y que una mayoría de los españoles ha hecho suya. Para el rey, Felipe es, además de una bendición, un hombre “muy preparado”. Si Juan Carlos quiso parecer cercano a la ciudadanía gracias al término campechano, inseparable ya de su persona, Felipe se aferra a esa imagen de hombre forjado para ser rey que haga frente al desapego creciente y al difícil encaje de una institución como la realeza en una democracia del siglo XXI.

Que viva España

20 diciembre, 2013

http://blogs.cadenaser.com

POR JAVIER GALLEGO  |  25 OCTUBRE, 2013
 

Que viva España, como cantaba Manolo Escobar que falleció ayer. Qué viva la España del ministro Wert que embiste como un toro a la educación con una ley que ha impuesto por la fuerza a las demás fuerzas políticas y a todos, absolutamente todos, los implicados en la educación española: profesores, alumnos, rectores, padres y sindicatos. Que viva la España del ministro que llama fracaso a la huelga más amplia de la educación, la España del ministro que no quiere dialogar con los que saben de Enseñanza pero miente y dice que no se han querido sentar con él. Que viva la España de la prensa nacional, toda, que tergiversa la huelga con imágenes violentas que nada tuvieron que ver con la generalidad de la protesta. Que viva la España que embiste y da cornadas y olé.

Que viva la España de la LOMCE que marca a los niños desde su más tierna infancia para diferenciarlos en buenos y malos, la ley que desviará fondos públicos a colegios concertados mientras se ahoga a la escuela pública con recortes, la ley que quiere españolizar en lugar de educar y que nos obliga a todos a pagar unas clases de religión que contarán lo mismo en el expediente académico que las materias realmente instructivas, que viva La Ley de Ordeno y Mando de la Conferencia Episcopal que ha declarado públicamente que utilizará esas clases para impartir doctrina. Que viva la España doctrinaria que adoctrina en lugar de enseñar a pensar.

Que viva la España de los mayores recortes en educación de la democracia, la España que ha echado a 20.000 profesores a la calle en el pasado año, la España en la que hay cada vez menos maestros para más alumnos, la del ministro que dice que más inversión en Educación no mejora la enseñanza, la del ministro que nos dice que contratar menos que el año anterior no es despedir y que pretende que nos lo creamos. Que viva la España que nos toma por tontos.

Que viva la España que ha dejado sin ayudas al comedor y a los libros a medio millón de niños de familias con menos recursos, la España que ha endurecido los requisitos para obtener becas y dificulta aún más el estudio a los estudiantes que más dificultades tienes, la España que ha subido las tasas de Universidad hasta tal punto que miles de universitarios han tenido que abandonar sus estudios por impago, la España que ha suprimido el programa contra el abandono escolar para reducir la desigualdad. Que viva la España de clases, clasista y desigual.

Que viva la España del PP que se suma a la manifestación de la AVT contra la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que es un tribunal de nuestro ordenamiento jurídico como país europeo. Que viva la España del PP que ha utilizado a las víctimas de ETA como arma política y las vuelve a utilizar con insultante demagogia para atacar a la Justicia y la Ley. Que viva la España en la que gobierna un partido que se pasa la legalidad y los derechos humanos por el forro. Que viva la España del presidente del gobierno que dice que esa sentencia de una pulcritud jurídica incuestionable, es una sentencia injusta. Que viva la España del PP que no respeta nuestras propias leyes que dicen que la retroactividad es ilegal. Que viva la España en la que gobierna un partido antisistema. Que viva la España del PP que desprecia la Justicia y la separación del poder. Que viva la España de ordeno y mando.

Que viva España y abajo la democracia, abajo la libertad, la justicia, la igualdad, los derechos de los ciudadanos y la ley. Que viva España y abajo la inteligencia.

El fin de la doctrina Parot

19 diciembre, 2013

Fuente: http://www.republica.com

JOSÉ LUIS MANZANARES

Siempre he mantenido que la doctrina Parot sobre el cumplimiento de las penas tenía los pies de barro. Así lo escribí –en solitario o poco menos- desde el primer momento. Me remito a mis artículos en varias publicaciones especializadas y en este mismo diario. Quiero decir que no me ha sorprendido el rechazo definitivo por la Gran Sala del Tribunal de Estrasburgo confirmando la sentencia de primera instancia. El Derecho Penal no admite atajos que fuercen la interpretación de las leyes en contra del reo, y eso explica suficientemente la suerte corrida por este pretendido bálsamo de Fierabrás.

Nosotros, víctimas del terrorismo etarra, estuvimos combatiendo esa plaga durante muchos años con una legislación excesivamente benévola que, dicho sea de paso, todavía sigue siéndolo aunque no tanto. Un día empezaron a salir de la cárcel, tras cumplir sólo quince o dieciocho años, los asesinos en serie y entonces, precisamente entonces, acuñamos la doctrina Parot para poner coto al lamentable espectáculo. Una construcción doctrinal bien intencionada pero que, jurídicamente muy pobre, modificaba la jurisprudencia constante desde 1870 con la confesada finalidad de que los asesinos múltiples –y los autores de otros delitos especialmente graves como efecto colateral- recibieran el castigo que la entonces legislación vigente impedía.

La redención de penas por el trabajo, con un día de abono de prisión por cada dos jornadas laborales, era un beneficio que, entendido como un derecho a partir de la conducta carcelaria y al margen de todo pronóstico de resocialización, no desapareció hasta la promulgación del Código Penal de 1995. Bien entendido, además, que la ya mencionada irretroactividad de las leyes penales en contra del reo no permitía privar de su disfrute a quienes habían delinquido con anterioridad, incluso si sus condenas fuesen posteriores. Cualquier jurista o persona interesada en la materia sabía que en un día más o menos lejano se produciría la increíble excarcelación de, por ejemplo, la terrorista Inés Prieto, cumpliendo sólo quince o veinte años de los 3.828 que sumaban las penas de sus numerosos crímenes por separado. Nada se hizo, sin embargo. Ni introdujimos en el Código la prisión perpetua permanente como habían hecho los países de nuestro entorno donde el terrorismo no existía o era incomparablemente menor que en España -¡hasta ahí podíamos llegar!-, ni siquiera se nos ocurrió prescindir de la redención de penas por el trabajo.

La doctrina Parot sería el remedio milagroso contra la irretroactividad penal. Aplicando la redención de penas por el trabajo, no sobre la pena global resultante, sino sobre cada una de las correspondientes a cada delito se volatiliza en la práctica. Lo malo es que tal doctrina choca con el fin resocializador de la pena conforme al art. 25.2 de la Constitución y, lo que ahora más interesa desde la perspectiva del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, infringe el principio de legalidad penal en su más estricto sentido a la vez que atenta contra los derechos fundamentales de toda persona a la libertad y la seguridad (arts. 7 y 5 del Convenio de Roma).

No hay que buscar en Estrasburgo a los culpables de las escandalosas excarcelaciones que la doctrina Parot trató de evitar en el último momento. Las críticas deben dirigirse exclusivamente contra quienes las previeron pero aceptaron por negligencia o cálculo político. No vale esperar a que los problemas se pudran para buscar finalmente su solución vistiendo con ropajes jurídicos el viejo dicho de que el fin justifica los medios. Por lo demás, recuérdese lo de “al ladrón, al ladrón”. Resulta obsceno observar cómo hay quien señala con el dedo a Estrasburgo para desviar la atención de su propia e intransferible responsabilidad.

A dios rogando y con el mazo dando

18 diciembre, 2013

Fuente: http://lamemoriaviva.wordpress.com 

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Qué fácil es volver la vista atrás y quedarse únicamente con una parte de la historia. Aquella que ha sido interpretada y cercenada por inquisitoriales visiones y que afectan casi siempre a los perdedores históricos; ya se sabe, la historia la escriben los vencedores.

Estas semanas pasadas ha vuelto la polémica en referencia al papel que jugó la Iglesia española antes, durante y posterior al período de la Guerra Civil española a causa de la beatificación en Tarragona de los 522 religiosos considerados mártires por la institución eclesiástica y el Estado y, que se suman a los 731 ya beatificados hasta el año 2007 (En España en este último siglo se han beatificado un total de 1001 personas, es decir un 70, 02% han sido los religiosos muertos durante la Guerra Civil por las distintas facciones republicanas).

¿Y por qué no? Si la historia la escriben los vencedores y la Iglesia estuvo por acción y omisión en su mayor parte con el bando sublevado y vencedor; y si en España se ha negado desde el alzamiento nacional hasta la fecha, la legitimidad e historia del gobierno republicano y su derrocamiento a través de un golpe militar en toda regla; si se han cerrado los ojos a una brutal represión durante y posterior a la guerra con la implantación e imposición de la dictadura de franquista por obra y gracia de Dios y, si hasta el día de hoy con la llegada de nuestra descafeinada democracia se han instrumentado todas las herramientas  necesarias habidas y por haber para detener cualquier proceso y actividad de reconocimiento, reparación histórica y jurídica de los perdedores; no sé por qué, no íbamos a permitir un proceso de beatificación y reparación histórica de las víctimas del bando nacional y sus acólitos. Atado y bien atado por la mano del Caudillo y la divinidad sacra del altísimo.

En un país donde las sombras rancias del pasado siguen moviendo los hilos del futuro no es de extrañar que una institución como la Iglesia, por otro lado, institución más que privilegiada como tal (recordemos que somos constitucionalmente un país aconfesional, pero el Estado aporta y ayuda mayoritariamente a la Iglesia católica con fondos públicos desde los acuerdos alcanzados por el franquismo con la Santa Sede y posteriormente renovados y ratificados en democracia por los distintos gobiernos de la misma, tanto de izquierdas, derechas o los mal llamados de centro), consiga ésta que sus mártires sean reconocidos, beatificados y homenajeados institucionalmente por la Santa Sede, el Estado y el gobierno de la CC. AA de Cataluña y otras. Así que sotanas y hábitos aparte, algunos van al cielo por la obra y gracia del hombre que no de Dios mientras otros pudren sus vidas entre el polvo de las cunetas, cementerios, barrancos o archivos. No olvidemos pues que la Iglesia española no solo colaboró con el franquismo, fue parte indisociable de él. A dios rogando y con el mazo dando.

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Por otra parte… ¿Hubo represión republicana hacia la Iglesia? Por supuesto que sí la hubo, antes y durante el período concerniente a la guerra, y el  número de víctimas ascendió a un total documentado de 6.832 religiosos(as) repartidos del siguiente modo: 13 obispos, 282 monjas,   4.172 párrocos y curas de distinto rango, 2.364 monjes y frailes (entre ellos 259 claretianos, 226 franciscanos, 204 escolapios, 176 maristas, 165 Hermanos Cristianos, 155 agustinos, 132 dominicos y 114 jesuitas) muertos y bien registrados. (No voy a hacer un tabú de las tropelías y pecados republicanos. Las cosas fueron como fueron). Estos que al fin y al cabo también están formando parte de nuestra macabra historia están santamente enterrados y/o beatificados y reconocidos  pese  a que algunos tuvieron historiales de participación activa en la represión de los republicanos. Son en definitiva víctimas unos y actores otros recuperados para la historia; de hecho, hubo que incluso dieron la  extremaunción a la vez que algún tiro de gracia, o formaron parte de las huestes de acusadores y delatores para proporcionar los otros asesinados por el franquismo, los represaliados republicanos de acto o de facto. Un modo de conseguir billete al cielo como otro cualquiera. Eliminando al demonio rojo que se comía a los niños y mataba santos. Matar en nombre de dios siempre ha estado justificado por la historia y los hombres, y Franco no fue ninguna excepción, al contrario,  se erigió para la Iglesia en el brazo ejecutor del mismo.

¿Pero qué pasa con aquellos miembros de la Santa Iglesia que también perecieron sin ser partidarios de participar en el contubernio del Estado-fascista e Iglesia? Estos no tienen cielo, para ellos estaba reservado el servicio espiritual al pueblo y a la tierra, y por eso forman parte de ella. Tanto es así que aquí el número aquí; aunque es muy inferior a los represaliados del bando nacional, es indeterminado, ya que no todos están documentados. Otro número importante no se les considera represaliados porque estuvieron presos, fueron depurados, se exiliaron o abandonaron la fe.

Lo que sí sabemos es que de los más de 143.353 desaparecidos documentados del franquismo (se estima que sin documentar pudieran haber entre cincuenta o sesenta mil más – sólo en el Valle de los Caídos se estiman unos 30.000 republicanos sin registrar; 26.701 documentados y unos 20.000 franquistas  listados), se calcula que  medio millar de religiosos que comulgaban con Dios y su pueblo pero no con el fascismo fueron represaliados, y de estos, murieron casi un centenar (los datos no son fiables por falta de documentación, se sabe que al menos 76 religiosos fueron llevados al cadalso según constan en documentación, el resto son datos estimados por informes de búsqueda, fichas policiales y otros archivos), lo que me viene a significar que tanto en las leyes humanas como en las divinas no todos somos iguales.

Ya lo ven, también hubo y hay hábitos religiosos sin cielo, pero de estos es mejor no hablar ni en nombre de Dios. Claro está que alguien podría tener la tentación de comparar el número de un bando u otro en el macabro contador de los hombres y mujeres de dios asesinados; pero seguiría siendo una cuestión de justicia y no de cantidad, como lo es cuando el número favorece al republicanismo con sus muertos y represaliados totales que ascienden aproximadamente casi a 600.000 de los 750.000 según datos oficiales basados en los más de  800.000 documentos digitales que se corresponden a fichas policiales o autos que hacen referencia a ciudadanos leales de la II República y a los que se levantaron contra el régimen republicano según constan en el periodo comprendido entre el golpe de Estado de 1936 y las elecciones de 1977.

España y su historia seguirán oliendo a moho mientras no seamos capaces de recuperar la historia al completo, y para ello se ha de empezar por lo básico, el reconocimiento de la historia y vidas de los perdedores, de su recuperación y dignificación institucional y de mantener el recuerdo a través de la historia de lo que aconteció, esto es válido para ambos, tanto para la república y seguidores, como para los sublevados nacionalistas y simpatizantes de su dictadura y posterior sombra en democracia. Se han de condenar en su totalidad los crímenes de guerra y contra la humanidad, se debe facilitar el conocimiento de los mismos a las generaciones venideras, eso es la recuperación de la memoria, otra cosa sería el sesgo de los acontecimientos, sus razones y la parcialidad de los hechos, tal y como sucede hoy.

Lo dicho, no todos iremos al cielo pese a que algunos incluso lleven hábitos o hayan seguido la fe cristiana.

 Jordi Carreño Crispín

Vicepresidente de la A. I. La Memoria Viv@

 

El PP se opone a que el enaltecimiento del franquismo sea considerado delito

17 diciembre, 2013

Fuente: http://www.eldiario.es

Los populares se oponen en el Congreso a la aprobación de una reforma penal que plantee la existencia de estos delitos por primera vez en democracia

Gonzalo Cortizo 10/10/2013 – 16:18h

La alcaldesa de Quijorna (Madrid) pide "disculpas" a quienes se hayan sentido "heridos" por el mercadillo profranquista

Imagen del mercadillo celebrado en el ayuntamiento de Quijorna

El grupo popular no quiere que el nuevo Código Penal contemple el enaltecimiento del franquismo como delito. El partido que sustenta al Gobierno así lo ha manifestado con su voto en contra a una enmienda transaccionada por PSOE, Izquierda Plural, CiU, UPyD y UPN en la que se solicitaba que acontecimientos como los registrados en el Ayuntamiento madrileño de Quijorna fuesen constitutivos de delito con el nuevo Código Penal.

En la propuesta de votación impulsada por el resto de grupos se pedía “incorporar al Código Penal la tipificación de las conductas que impliquen la apología o enaltecimiento del franquismo”. El PP ha dicho no a esa propuesta.

Se trata de la primera ocasión en la que el PP se ve en la obligación de votar si quiere que el enaltecimiento de la dictadura sea considerado delito. La propuesta ha recibido 130 votos a favor, 183 en contra y 8 abstenciones.

La votación se produce tras acontecimientos polémicos como los sucedidos en Quijorna. En ese municipio madrileño, el Ayuntamiento promovió un mercadillo en el que se vendían símbolos nazis y franquistas. Con posterioridad a la celebración de ese mercadillo, altos cargos del Gobierno municipal de Quijorna participaron en un acto profascista, donde varios de los asistentes lucían indumentaria de la Falange.

No mucho antes, el alcalde popular en el Ayuntamiento de Beade (Ourense) saltó a los medios de comunicación tras confesar su ideología franquista. El PP de aquella comunidad salvó la cuestión sin expedientes y afirmando que se había tratado de una broma. A día de hoy, el regidor mantiene en su despacho varios retratos de Franco. Beade fue esta semana objeto de un ataque con un artefacto explosivo activado de madrugada cuando nadie se encontraba en las dependencias municipales. Tras ese suceso, el alcalde insistió en afirmar que su ideología franquista no se la cambiaban ni con bombas.

Los curas obreros querellados contra el franquismo

16 diciembre, 2013

Fuente: http://www.publico.es

17 religiosos vascos suman sus testimonios al proceso judicial que sigue su curso desde Argentina. Todos pasaron por la cárcel de sacerdotes de Zamora, y sufrieron torturas por oponerse al régimen militar.

PATRICIA CAMPELO Madrid 21/10/2013 07:35 Actualizado: 22/10/2013 13:39

En el pueblo de Larrabetzu. Visita de los curas gallegos - de izda a dcha: Anxo Ferreiro (autor del libro nuevo sobre la cárcel de Zamora), Gabika, Couces (gallego),  Naberan, Zulaika, Kalzada

En el pueblo de Larrabetzu. Visita de los curas gallegos – de izda a dcha: Anxo Ferreiro (autor del libro nuevo sobre la cárcel de Zamora), Gabika, Couces (gallego), Naberan, Zulaika, KalzadaJUAN MARI ZULAIKA

Durante la Guerra Civil y la dictadura, un sector de la Iglesia salió en defensa de la ciudadanía más vulnerable y denunció públicamente los abusos del régimen militar.

La represión hacia los curas republicanos fue particularmente dura en el País Vasco. 16 fueron condenados a muerte y fusilados, 278 encarcelados y 1.300 trasladados a diócesis lejanas, según ha documentado el periodista -que también fue sacerdote represaliado en los 60- Juan Mari Arregi.

Años después, la persecución se centró en los denominados curas obreros. Incluso se destinó una prisión única para ellos, la cárcel concordataria, en Zamora. Allí fue privado de libertad hasta en tres ocasiones -entre 1968 y 1970- Juan Mari Zulaika por su activismo en Eibar. Ahora, Zulaika, de 71 años, junto con 16 sacerdotes vascos más forma parte de la querella argentina contras los crímenes franquistas que sigue su curso desde un juzgado de Buenos Aires.

Durante un año, el exclérigo se reunió con sus compañeros, les explicó el proceso judicial que estaba investigando estos delitos y decidieron sumarse como grupo denominado ‘los curas de la cárcel de Zamora’. Tras recopilar la documentación necesaria: copia de los expedientes, sumarios y sentencias, redactó los testimonios de los 17 y llevó la querella a firmar ante notario.

Zulaika, que sufrió torturas y prisión por airear sus ideas sindicalistas y de apoyo al pueblo vasco, cree que no llegará a ver en prisión a Rodolfo Martín Villa, para quien se solicita que se emita una orden de detención, pero su intención es “completar la historia de España y del País Vasco”. “No somos ingenuos, y yo soy bastante escéptico, pero tengo la esperanza de que todo esto melle un poco la impunidad”, reconoce a Público. “Por un lado está la exigencia a la esquerra abertzale para que pida perdón y condene su historia, pero se olvidan que hay otra parte de crímenes que no reconocen, y niegan así el conflicto político.

La impunidad policial de ahora viene de los crímenes de la guerra, de la dictadura y también de la transición, ya que no hubo una ruptura con el franquismo”, opina Zulaika. “Admitimos que ETA cometió crímenes abominables, pero no olvidemos el resto de la historia que explica por qué surge [la organización] en el año 60; estábamos en una dictadura”, apostilla.

Este exrreligioso de Guipúzkoa afrontó un juicio militar en el cuartel de Loyola (San Sebastián) y los antecedentes penales le acompañaron hasta 1977. La cárcel no minoró su activismo, y llevó la causa hasta el congreso de la Iglesia Contestataria de Holanda. “Ellos luchaban por la supresión del celibato clerical; nosotros, por los derechos más elementales”, ha plasmado en el texto de la querella.

Para otro cura firmante de la querella, compañero de Zulaika en Eibar, su camino se torció tras protestar porque el superior del convento de Bermeo no le permitía dar euskera en el colegio. Felipe Izagirre fue castigado por sus quejas con un traslado a Granada como capellán castrense. “En los sermones que daba allí iba metiendo cuñas sobre la justicia social”, recuerda en conversaciones con Público.

Tal era el temor que le tenían a Izagirre, que le pidieron ver sus discursos antes de dar la misa, “pero yo me negué”, defiende. En una disertación en la catedral, ante la cúpula militar y eclesiástica, habló de la justicia social hacia las familias pobres de los soldados de Andalucía, y reivindicó la separación entre Iglesia y franqusimo, solicitando que no se tocara en misa el himno nacional. “A los pocos días me llamó el vicario castrense y me mandó un mes a Baza; cuando regresé, me comunicaron mi expulsión”, detalla. Después de aquello, a Izagirre le dieron a elegir entre marcharse a América o a Valladolid. “No podía irme lejos, estaba muy comprometido con todo lo social”, reconoce. Sus siguientes pasos los dio como cura obrero en Eibar, junto a Zulaika. “Las peores torturas, las que recibí en San Sebastián”, apunta. Allí fue detenido acusado de difundir propaganda contra los malos tratos policiales. El comisario que le interrogó trató de arrancarle confesiones a golpes. La hermana de Izagirre denunció los hechos y en el juicio -sin la presencia del interesado- se concluyó que esos golpes respondían a “medidas de seguridad”.

Sobre la querella argentina, Izagirre guarda cautela. “No le veo mucho recorrido, pero sirve para indagar, pedir justicia y hacer memoria”, considera. “Es importante hacer una crónica liberada sobre todo lo que pasó”, concluye.

El primer inquilino de la cárcel de Zamora

Una homilía en noviembre de 1964 desencadenó el calvario de Alberto Gabikagogeaskoa. “En las cárceles de Euskal Herria se tortura con frecuencia”, proclamó desde el púlpito. Fue su manera de protestar ante las detenciones y golpes que recibieron unos vecinos de Areatza por retirar el retrato de Franco y la bandera franquista de la escuela. Le impusieron una multa de 10.000 pesetas y tuvo que someterse a un juicio del Tribunal de Orden Público [TOP], que le condenó a seis meses y un día en junio de 1968. El acuerdo entre el Vaticano y el gobierno de la dictadura no permitía el ingreso de curas en las cárceles convencionales, por lo que la primera prisión de Gabikagogeaskoa fue el convento de Dueñas, en Palencia, donde permaneció un mes y medio. “A diario me venía a ver mucha gente de los alrededores que simpatizaban con nuestras ideas”, relata a Público.

Como reacción ante las multitudinarias visitas, Gabikagogeaskoa fue trasladado a un lugar que, a partir de ese momento, comenzó a funcionar como prisión exclusiva para curas. “Me llevaron a Zamora y estaba solo; inauguré la cárcel. Al día siguiente llegaron Juan Mari [Zulaika] y Felipe [Izagirre]”. Allí pasó otro mes y medio.

Además de la huelga, habían lanzado un manifiesto contra la tortura y los estados de excepción”Justo al salir, me encontré con el encierro del seminario de Deiro -en el que participaron 70 sacerdotes-. Enviamos un documento al Vaticano, y nos suspendieron a divinis”, ha testimoniado en la querella. Al año siguiente, Gabikagogeaskoa se sumó a la huelga de hambre del Obispado de Bilbao, una acción que le reportó el mayor tiempo de cárcel: siete años en la prisión de Zamora. El consejo de guerra que juzgó a los cinco responsables de esta huelga se celebró a puerta cerrada y pidió penas de diez y doce años de reclusión. Les acusaron de “bandidaje y terrorismo”.

Ahora, Gabikagogeaskoa, de 76 años, trata de ser optimista ante la querella argentina, pero reconoce lo “difícil” del proceso. “El gobierno actual es post franquista”, subraya.

Josu Naberan, otro de los cinco curas vizcaínos que impulsaron de la huelga de hambre en el Obispado de Bilbao, afrontó en Burgos junto con Gabikagogeaskoa el juicio militar sumarísimo 66/69. Además de la huelga, habían lanzado un manifiesto contra la tortura y los estados de excepción. “Denunciamos al estado como terrorista. Les sentó muy mal el término venido de unos sacerdotes”, declara Naberan.

‘El paseíllo’ y ‘el quirófano’: torturas policiales

El testimonio del sacerdote Martín Orbe detalla los tipos de torturas que padecieron en las comisarías de policía. “Las hay de muchos tipos: primero, fuertes golpes en cualquier parte del cuerpo”, detalla. Otra, “reclinar las piernas, doblar todo el cuerpo hacia adelante con las dos muñecas sujetas detrás de las rodillas y obligados a caminar a toda velocidad hasta que revienta el preso”. Estas torturas eran conocidas, según recuerda Orbe, como ‘el gusano’ y ‘el paseíllo’.

“No había quien lo aguantara”, refleja en la querella. “Seguido venía la tortura del ‘quirófano’: echarte sobre una mesa (…) y golpes de todo tipo sin darte tiempo a saber cuándo, de dónde o cómo serían, en el estómago, con los puños, con el libro de la guía telefónica”. Este tipo de torturas podían prolongarse varios días seguidos. Orbe cumplió seis años en la cárcel de Zamora tras sentencia del juicio sumarísimo 30/69.

Motín y huelga de hambre en la prisión de curas

Xabier Amuriza fue otro de los protagonistas de la huelga de hambre en Bilbao, y uno de los últimos en abandonar la cárcel de Zamora. “En los años 75 y 76 quedamos reducidos a media docena de compañeros, lo que hacía más insufrible nuestra situación”, testimonia. Tal vez por ello, según asegura, decidieron amotinarse y prender fuego a la prisión. “A la otra orilla del río, nuestro fotógrafo grabó el incendio y se difundió por los medios extranjeros, que era lo que pretendíamos”. Como castigo, les aislaron en celdas, y comenzaron una nueva huelga de hambre.

“El cuerpo del delito era que encontraron en mi casa unos ejemplares de la revista infantil Kili-Kili en euskeraTras un fugaz traslado a Madrid, en el que pensaron que les conducirían a cárceles con presos políticos, les llevaron de vuelta a Zamora. “Fue un golpe duro, aunque nunca pudieron con nuestra moral”, reconoce Amuriza en su relato. Él quedó en libertad tres meses después que su compañero Nicolás Tellería, “quien moriría al poco de salir por la desatención médica”. Los ex sacerdotes han incluido a Tellería en la querella denunciando que su muerte se debió a la falta de asistencia médica ante el cáncer que padecía.

En aquel momento, sus compañeros interpusieron una querella contra la dirección general de la cárcel y contra la dirección general de Prisiones, pero no prosperó.

Otro asiduo a la cárcel de Zamora fue Inmanol Oruemazaga, que entró y salió en tres ocasiones. La primera fue en respuesta a una multa de 25.000 pesetas, motivada por tapar las dos banderas nacionales que presidían el altar mayor el día de la patrona de la Guardia Civil. También afrontó un juicio en el TOP acusado de “asociación ilícita y propaganda ilegal”. “El cuerpo del delito era que encontraron en mi casa unos ejemplares de la revista infantil Kili-Kili en euskera”, según su testimonio.

En la línea ideológica de estos sacerdotes figuraba a partes iguales la defensa de la libertad de los pueblos, la lucha social y la conciencia de clase. Vicente Couce, condenado a dos años en la cárcel de Zamora por el TOP, recibió un consejo de su padre el día en que se ordenó sacerdote: “No olvides que eres mi hijo y también de la clase obrera”. Para la dictadura, ésos eran motivos suficientes para justificar la crueldad de trato. “Utilizaban una enfermedad grave de mi madre para hacerme cantar; otra vez, fueron a por mi padre, de 80 años, e intentaron humillarle delante de mí, ‘deshacerlo’ aún más de lo que estaba”, atestigua Couce.

Hoy, la mayor parte del grupo no ejerce el sacerdocio, algunos se casaron y otros no continuaron tras la jubilación. El activismo, en cambio, lo mantienen intacto y doce de ellos participa en la asociación Goldatu, de presos y represaliados vascos de la dictadura. “Si fueron guerreros antes, también lo son ahora”, se enorgullece Juan Mari Zulaika, el más joven del grupo.

**Además de los nombres que figuran en el reportaje, firman la querella José Mari Madariaga, Pablo Muñoz, Mikel Zuazabeita, Periko Solabarría, Patxi Bilbao, Jon Etxabe, Julen Kalzada, Pedro Berrioategortua e Iñaki Aurtenetxe. Sacerdotes de Galicia, Nicanor Acosta, y de Catalunya, Eduard Fornés y Josep Garrido, no han formalizado querella pero han sumado su testimonio como apoyo a la presentada por los 17 curas vascos.

El abad de Montserrat pide perdón por el papel de la Iglesia en el Franquismo

15 diciembre, 2013

Fuente: http://www.publico.es

Josep Maria Soler asegura que la institución religiosa no sólo no quiere acusar a quienes mataron a religiosos durante la Guerra Civil sino que ya les ha perdonado

EFE Barcelona 20/10/2013 17:49 Actualizado: 20/10/2013 17:57 

El Abad de Montserrat. EFE

El Abad de Montserrat. EFE

El abad de Montserrat, Josep Maria Soler, ha pedido hoy perdón por el papel de la Iglesia durante el Franquismo y ha señalado que la institución religiosa no sólo no quiere acusar a quienes mataron a religiosos durante la Guerra Civil sino que ya les ha perdonado.

Soler, que ha subrayado que la Iglesia ha perdonado sin que a ella “nadie le pida perdón”, ha pronunciado estas palabras durante la misa de acción de gracias por la beatificación de los Mártires de Montserrat, 21 en total, que tenían entre 18 y 82 años y que fallecieron en distintas circunstancias antes y durante la Guerra Civil.

Dos de ellos, según ha recordado hoy Soler, no fueron víctimas de la persecución religiosa aunque sí murieron durante la guerra.

A juicio del abad, “hay que continuar reflexionando sobre ese periodo de nuestra historia para analizar todos los hechos, pero quizás sí que hace falta un pronunciamiento más explícito”.

Con todo, el abad ha recordado que el papa Juan Pablo II ya pidió perdón el año 2000 por las culpas de los hijos de la Iglesia Católica, especialmente en el segundo milenio. También la Iglesia en Catalunya “es consciente que por parte de algunos de sus miembros hubo faltas y errores y, por boca de sus obispos, se pidió humildemente perdón el año 2011”.

 “No hemos ofrecido un testimonio suficientemente transparente del Evangelio ni hemos sido suficientemente generosos en servir a todo el mundo”

Soler también evoca en su homilía que estos días pasados también lo ha hecho el arzobispo de Tarragona y que Montserrat, “a pesar de su compromiso con los derechos humanos y patrios antes y después de la guerra, incluso con sacrificio para algunos de sus monjes, pidió el año 2000 también perdón”.

“Pero hoy, ante el testimonio de sus mártires beatificados, lo vuelve a hacer a través de mí, por las veces que, a causa de las limitaciones humanas, no hemos ofrecido un testimonio suficientemente transparente del Evangelio ni hemos sido suficientemente generosos en servir a todo el mundo”, ha reflexionado el abad de Montserrat.

El asco de Albert Pla y el sabor de las manzanas

13 diciembre, 2013

Fuente: http://www.comiendotierra.es

Publicado el 20 octubre, 2013 por Juan Carlos Monedero

A Manolo Vázquez Montalbán, que ya nos falta desde hace diez años

Mueren centenares de hombres y mujeres sin patria en la costa de Lampedusa. Una ley italiana impide ayudar a los náufragos, bajo riesgo de recibir una acusación de apoyo a la inmigración ilegal. La Unión Europea tampoco ha movido un dedo. En su día pactó con Gadafi para que frenara la inmigración africana. Cuando dejó de serles útil, movieron sus fichas para que fuera asesinado. Llegan inmigrantes muertos y más muertos y más muertos al Dorado europeo. Conforme crece el número de ahogados, disminuyen los minutos que se les concede en televisión. Libia es hoy un pozo de desorden y muerte. También para los millones que ya están pasando hambre y necesidad en el tercer mundo dentro de este primer mundo. Nos sobran inmigrantes, gitanos, desobedientes, manifestantes, defensoras del derecho al aborto, defensores de los derechos sociales, reclamantes de una vivienda digna, estudiantes expulsados de las aulas… Esta Europa da asco. A mí, Europa me da asco. Y a quien no le dé asco es que tiene el nivel de repugnancia muy alto. Al Papa Francisco, la Italia de Lampedusa, del Vaticano, de la mafia y Berlusconi le da asco. En España los ricos son cada vez más ricos y los pobres más pobres. A quien no le dé asco debe de ser, entonces, porque le da gusto. Si alguien cree que decir que España da asco es insultar a los que se levantan todos los días a las seis de la mañana para ir a levantar España casi seguro es porque no madruga para trabajar. O siente con los que no madrugan. Hay gente que pone el corazón en su verdugo.

Dice Albert Pla que le da asco ser español. Han salido muchos españoles a decir que el asqueroso es él: “¡Asqueroso!”, le ha gritado mucho buen español, en un insulto muy de urinario de colegio. “¡Asqueroso!” le han llamado desde Ana Botella al quiosquero de mi barrio, dolidos en su amor patrio. Que si España da asco no menos asco damos, en un sencillo silogismo, los que no podemos hacer otra cosa que ser de la patria que nos escoge. No pocos pensadores han dicho que hacer esencia del accidente de haber nacido en un lugar o en otro peca de facilismo e, incluso, de estupidez (no lo dice Albert Pla, que lo dice, entre otros muchos, Santayana, que para muchos fue uno de los más importantes filósofos españoles, aunque los españoles a los que les da asco Albert Pla no lo sepan). Porque si una de las cosas más importantes de tu vida es ser vasco, catalán o español, cuando bien podías haber nacido en Marruecos, en Alemania, en Venezuela o en los Estados Unidos, es que están midiendo mal las cosas importantes de tu vida. Lo más relevante no puede ser fruto de una casualidad. Atrévete a escoger qué quieres ser. No seas una manzana.

Como decía Sartre, hay más humanidad en el sabor de un pollo al mole (cuya salsa lleva decenas de chiles variados cocinados durante horas) que en el sabor de una manzana. La manzana sólo puede saber a manzana. Y las manzanas no solamente no nos dan asco, sino que nos gustan. Confundir el lugar de uno en el mundo con el sabor -determinado- de las manzanas limita la inteligencia a un lugar muy infantil. Uno siempre espera un poquito más de los seres humanos. No es extraño que las esencias de cualquier patria siempre estén más ancladas en el interior profundo -el interior de la tierra y también en el interior de la historia, construido como si fueran surcos reales en la lectura interesada del pasado-. A las patrias les gusta el inmovilismo. Suele ser lugar común que cuanto menos te mueves, más patriotero eres. El nacionalismo se cura viajando.

En una canción de Pla, dos que se acaban de conocer en un bar terminan follando encima de la mesa. Cuando el camarero llega a echarlos, le piden que los case. Cosas de la amor. El camarero, después de dudar, dice “venga, va”. Una fiesta donde todo prometía un drama. Terminan convidando a todo el mundo y celebrando la luna de miel en el garito. En otra canción, su novia es una terrorista. No sabe qué hacer, si denunciarla o darle más amor para que cambie su comportamiento. “Un policía muerto, un policía menos”, dice un estribillo. Y al igual con un político, con un guardia civil. Al final, matan a la peculiar novia. Pla termina “Una novia muerta es una novia menos”. En otra, un gallo afónico que no puede anunciar el nuevo día cree que llega el fin del mundo. Va a buscar a dios, pero resulta que dios no existe. Sólo existe el gas de los pedos que se tiran los gusanos que se comen los cadáveres. En otra, un príncipe ahoga a su hermanito para que su acceso a la corona no peligre. No podemos olvidar la cabeza cortada de un espalda mojada mexicano que, decapitado por los agentes federales con el cigarro en la boca y rodando y rodando, manda al carajo a todo el imperio norteamericano prendiendo con ese cigarrito fuego a todo país “¡A tomar por culo Guasintón!”, grita el cantante. La embajada norteamericana aún no lo ha invitado el 4 de julio. Parece sensato que a quien no le haga gracia este humor, no tiene por qué contratar a Pla. La iglesia católica nunca financiaría una conferencia de Nietzsche, Dawkins o Leo Bassi para que les dijera en su cara y en sede eclesiástica que si uno tiene un amigo invisible está loco pero que si cien millones tienen un amigo invisible son una religión respetable. Ni parece sensato que lo invite la guardia civil ni la unidad de antidisturbios en el día del cuerpo. Terminarían usando las defensas, eso que antes llamábamos porra.

En cambio, cuando un político, aunque sea de Gijón, confunde lo público con su sacristía, está privatizando lo que es de todos. Incluidos a los que les gusta el sarcasmo de Pla. Políticos que censuran a artistas, alcaldes que prohíben conciertos, concejales que sacan cuadros de exposiciones o alcaldesas que retiran unas banderas o prohíben un encuentro al tiempo que hacen exposiciones nazis y franquistas en colegios públicos o celebran a los caídos por dios y por España dan asco. Igual que da asco que se beatifiquen a casi seiscientos religiosos fatalmente asesinados durante la guerra civil mientras ciento veinte mil demócratas republicanos siguen asesinados en fosas comunes, simas, zanjas y carreteras. Tanta desigualdad da asco. El asco selectivo es mentira. Si eres sensible, lo eres con todo. De lo contrario, tu asco es hipocresía.

Decía Cernuda, más elegante que Albert Pla, que era “español sin ganas”. Buena parte de los que han pedido la cabeza del artista catalán, harían otro tanto con el poeta sevillano. De hecho, murió en el exilio. Lo exiliaron los franquistas. Los que dieron un golpe de Estado en nombre de España. Algún día, Pla dirá -si no lo ha hecho ya, cosa bastante probable- que le da asco ser catalán. Y le daría asco ser italiano, francés, alemán, británico o norteamericano. Es que este mundo da asco. Algunos no escuchan campanas cuando la patria vibra. Los cazadores de herejes, de cualquier lado, se encontrarían en el mismo pelotón de fusilamiento. No pongan sus sucias manos sobre Mozart. Algunos no queremos medir el arte con el criterio de lo políticamente correcto expendido en los grandes centros comerciales. Cuando Pepe Rubianes dijo que la España que asesinó a Lorca le daba asco, le castigaron prohibiéndole representar una obra de Lorca. ¿Quién era el asqueroso?

Somos el único animal que siente repugnancia. Nos ayuda a mantener la salud. La democracia ha construido sociedades más decentes que las autoritarias. La clase obrera que sembró la democracia lo hizo en nombre del internacionalismo. El nacionalismo latinoamericano reivindicó contra la colonia una gran patria -Nuestramérica-. Las patrias sin más, reflejadas solamente en sí mismas, tienen el alcance moral del campanario. Con demasiada frecuencia la reivindicación patriotera de las patrias -una de sus expresiones más comunes-  ha generado tanto dolor, tanto daño, tanta ira, tantas separaciones que sólo los que tienen un estómago muy agradecido pueden no sentir asco. Hay un lugar común que da fuerzas y paz, y otro que está construido con muros, barrotes y lágrimas ajenas. Una cosa es sentir muy por dentro ese lugar donde “los niños sueñan con truchas” y otra exterminar a alguna antipatria en nombre de la patria. Seremos un país decente cuando esto segundo nos dé a todos asco. Mucho asco. Un asco tan profundo que tengamos que inventarnos otra cosa. Para que las manzanas sean solamente eso, manzanas, y la democracia, ni más ni menos, democracia.

Las diez cosas que deberías saber sobre los crímenes franquistas

12 diciembre, 2013

Fuente: http://www.publico.es

El portavoz de Jueces para la Democracia publica en su perfil de Facebook un decálogo para acabar con la ‘vergüenza’ de que más de 100.000 personas asesinadas sigan en fosas comunes

PÚBLICO Madrid 19/10/2013 08:00

Joaquim Bosch, portavoz de Jueces para la Democracia

Joaquim Bosch, portavoz de Jueces para la Democracia

Joaquim Bosch, portavoz de la asociación progresista Jueces para la Democracia,  ha querido explicar de forma sencilla y a través de un decálogo su postura sobre la situación de las familias de las víctimas del franquismo y la “vergonzosa” actuación de Gobierno español al no favorecer ni siquiera la recuperación de sus restos. España, recuerda el magistrado, es el segundo país del mundo con mayor número de desaparecidos, detrás de Camboya.

Las “diez cosas que deberías saber sobre los crímenes del franquismo” son, según expone Joaquim Bosch en su página de facebook, las siguientes:

1.- El 18 de julio de 1936 no comenzó una guerra civil. Lo que ocurrió fue que un grupo de militares dio un golpe de estado contra un gobierno elegido democráticamente.

2.- El golpe de estado fue apoyado de forma militar, ideológica y económica por la Alemania de Hitler. Cuando la rebelión no triunfó en todo el territorio, la Alemania nazi empezó a probar su armamento contra civiles indefensos, en un ensayo de lo que haría posteriormente en Europa.

3.- Cientos de miles de personas murieron como resultado de la contienda. Todavía siguen enterradas en fosas comunes más de 100.000 personas, que fueron asesinadas por quienes se levantaron contra el orden constitucional.

4.- La mayoría de las personas que siguen sin identificar en las fosas no había ido a ninguna guerra. Fueron exterminadas dentro de la estrategia del golpe militar de eliminar cualquier posible disidencia y atemorizar al conjunto de la población.

5.- Pinochet confesó su admiración por esta forma de alzamiento militar y la aplicó en Chile. Fue uno de los pocos jefes de Estado que acudió al funeral de Franco.

6.- La represión no terminó en 1939. Los crímenes, torturas y graves violaciones de derechos humanos se prolongaron durante décadas, hasta el final del franquismo. El prestigioso historiador Paul Preston ha señalado que no existe equivalente en Europa respecto a la intensidad y duración de estas atrocidades de Estado.

7.- España es el segundo lugar del mundo con más desaparecidos, por detrás de Camboya. La ONU ha exigido a nuestros poderes estatales que protejan los derechos de los familiares de las víctimas del franquismo.

8.- El Tribunal Supremo consideró que ya no podían ser investigados penalmente los crímenes del franquismo. Remitió a los familiares de las víctimas a la Ley de la Memoria Histórica, para que por parte de la administración pública se procediera a las exhumaciones de los restos mortales. El Gobierno actual paralizó al comenzar su mandato el plan de exhumaciones que se inició en su momento.

9.- Resulta vergonzoso que un Estado democrático mantenga sin identificar y sin una sepultura digna a las víctimas mortales de un régimen totalitario.

10.- Ante esta situación todos podemos hacer mucho. Es perfectamente posible que los muertos por sus convicciones democráticas salgan por fin de las fosas. Generemos un amplio estado de opinión a favor de las exhumaciones. Reclama al Gobierno que respete el derecho de los familiares a recuperar los restos de sus seres queridos. No olvidemos a quienes dieron su vida por una sociedad más justa. Pásalo.