Archive for 31 enero 2015

El ministro tuitero

31 enero, 2015

Fuente: http://www.elperiodico.com

ANA PASTOR. Periodista.@_anapastor_ SÁBADO, 17 DE MAYO DEL 2014

«Roja». «Facha». «Vendida». «Entregada al poder». «Puta». «Hija de la grandísima puta». «Cállate zorra». «No tienes ni puta idea de hacer entrevistas, en una esquina serías mucho más eficiente». «Cerda». «Deberían degollarte las tropas moras de Franco». «Solicito permiso para meterte en un campo de concentración en el ala de violadores inmigrantes». Hace tres o cuatro años que comencé a usar Twi-tter. No recuerdo la fecha exacta, pero sí que dos amigos de TVE me abrieron la cuenta y me animaron a usarla. No tardé mucho en engancharme e incorporar esta herramienta a mi trabajo. La verdad es que desde el principio entendí cuál era la regla fundamental: que no había reglas.

Así que, una vez que decides estar, aceptas los debates que se generan en torno a tu forma de entender el periodismo, sobre las entrevistas del programa o sobre tu visión de la realidad. Aceptas también las críticas, las rebates si crees que hay que hacerlo e incluso lees con atención aquellas fundamentadas que pueden hacer que tu trabajo sea más riguroso. Pero un día trazas una línea. Ni siquiera es el día en el que te llaman «puta» porque has entrevistado a un político y le has apretado en algunas preguntas relacionadas con la corrupción. Ese día muestras tu amargura por la falta de argumentos y el exceso de machismo. Pero nada más. Semanas después te empiezan a llegar amenazas de muerte directas a las que no das importancia porque piensas que cualquier persona en Twitter desde el anonimato puede escribir ese tipo de cosas. Sin embargo, otro día un amigo te pide que pongas ahí la línea roja. Te pide que lo denuncies. La policía también te recomienda que lo hagas porque si te ocurre algo no habrá que lamentar que se podría haber evitado.

Denuncia y olvido

Así que un día festivo, aprovechando que no trabajas y que esas amenazas e insultos han ido a más, decides ir a una comisaría y denunciarlo. Y ahí se queda el tema. Te olvidas y sigues a lo tuyo. No eres la primera persona a la que le ocurre ni serás la última. Meses después te llega a casa una carta certificada donde te comunican que la justicia ha decidido que «puta» no es un insulto y que pedir que te corten el cuello no es una amenaza. Y no te queda otra que aceptar. Si se aceptara cada denuncia como esta colapsaríamos aún más los tribunales. Al fin y al cabo, es Twitter. Por la calle nadie te ha dicho nunca semejante cosa. Así que sigues a lo tuyo.

Y hace dos días escuchas al ministro del Interior decir que hay que investigar Twitter porque es un lugar donde se insulta y amenaza. Y lees que detienen a un joven por insultar e «incitar a la violencia en las redes sociales». Debe ser que el ministro se acaba de abrir una cuenta en la red. Y por eso no ha podido leer cosas anteriores contra Pilar Manjón, Irene Villa y mucha otra gente. Es posible. O debe ser que no todos somos iguales.

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Matar la sanidad pública

30 enero, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

No es que no se pueda hacer mejor o que no tengamos dinero. Es una estrategia. Así se hunden los servicios públicos y se alimenta el mito de la superioridad de lo privado

ANTÓN LOSADAm 27/01/2015 – 19:56h

Los defensores del pueblo, ya saben, esa institución que no sirve para gran cosa y estamos eliminando por la austeridad y por el bien de la democracia, acaban de denunciarlo. Saturar urgencias no supone una excepción, fruto de los atracones navideños y la gripe. Responde a una estrategia. Lo han denunciado con un informe que ha ocupado varios meses de trabajo y muchas horas de visitas y estancia en las urgencias. No se basan en una colección de chascarrillos y anécdotas, como acostumbran a hacer muchos responsables de sanidad para justificar su gestión.

Las urgencias se saturan porque faltan camas en los mismos hospitales donde se cierran plantas enteras porque no hacen falta, o se deriva a la fuerza a los pacientes a la sanidad privada a la que estamos rescatando entre todos con nuestros impuestos, igual que hicimos con los bancos.

Las urgencias se bloquean por razones estadísticas. Porque se utilizan para camuflar las listas de espera o porque mientras estás en urgencias no cuentas. Todo lo que habíamos avanzado en veinte años de luchar contra la opacidad y la manipulación en las listas de espera y las estadísticas sanitarias se ha ido por el desagüe. Las ruedas de prensa de los responsables sanitarios se parecen a aquellas que daban los militares americanos todas las tardes en Vietnam y que la prensa acabó llamando “las juergas de las cinco”. Todo es mentira y lo que no es mentira, es aún peor.

Las urgencias se colapsan por la misma razón que los colegios y los institutos carecen de profesores, porque entre los cuatrocientos mil empleados públicos despedidos desde 2011, la mayoría eran personal sanitario y educativo.

No se confundan. No es que no se pueda hacer mejor o que no tengamos dinero. Es una estrategia. Así se hunden los servicios públicos, se alimenta el mito de la superioridad de lo privado y se convence a la gente para irse a las mutuas y aseguradoras.

Se trata de un abordaje en toda regla a cargo de auténticos piratas de lo público. Primero se deterioran los servicios mediante la aplicación de políticas de recorte indiscriminado y ajuste fiscal exprés, y en medio de una estrategia de confusión informativa deliberada se reducen drásticamente la oferta y la calidad de bienes, procesos y personal. Luego se procede a descapitalizar el valor añadido aportado por el carácter público y se debilita la confianza de los ciudadanos volviendo todo lo público opaco y discrecional. Finalmente se privatizan “a la carta” mediante procesos de venta opacos, confusos y donde primero se selecciona al comprador y luego se privatiza a su medida.

Así se mata a la sanidad pública para que sobreviva la privada. Es el crimen perfecto.

El informe griego tras la victoria de Syriza

29 enero, 2015

Desde que apareciera en televisión el grito de desesperación de una mujer griega en una tertulia política, algunos hemos sentido mucha curiosidad por la enorme expectación de que un partido, situado a la izquierda de la socialdemocracia europea, tomara el poder en Grecia (cosa que no se produce desde la formación de los Frentes Populares por ejemplo en Francia o España, anteriores a la Segunda Guerra Mundial).

La victoria de Syriza ha sido incontestable y ha representado la victoria del pueblo griego frente al bipartidismo de este país que lo ha llevado a la situación en la que se encuentra hoy día, aceptando las terribles políticas de austeridad dictadas por la troika.

Se han publicado muchas cosas interesantes que llevan a pensar que nada es producto de la casualidad sino todo lo contrario. El pueblo griego ha votado para recuperar su soberanía y aunque el nuevo gobierno no tendrá las cosas fáciles, parece que las primeras decisiones auguran vientos de cambio para el panorama no solo griego, también de otros pueblos de Europa al que se les ha mostrado el camino para empezar a recuperar su soberanía.

A continuación, diferentes noticias que han salido a la luz tras las elecciones griegas del pasado domingo.

Interesante artículo sobre una decisión que ha pillado a muchos por sorpresa, la alianza de Syriza con un partido nacionalista de derechas. Un extracto de esta noticia: “La religión, la identidad nacional y los valores liberales no tienen la misma relación con las ideas de izquierdas en todos los países. En Grecia, la identidad nacional es fuerte, lo que sin duda tiene que ver con un estado relativamente joven y con una posición geopolítica relativamente compleja. Además, la religión y la identidad nacional, por razones históricas relacionadas con lo anterior, a menudo son vividas como si se tratase de la misma cosa, al menos en un nivel superficial. Y esto está presente en todos los partidos”.

Ambos partidos parecen compartir el mismo interés por la soberanía nacional y la preocupación social por los estragos de la crisis:

http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/Syriza-pactado-derecha-nacionalista_0_349966002.html

Análisis sobre el pensamiento del partido nacionalista Griegos Independientes (ANEL) sobre la inmigración. Lo podríamos resumir fácilmente como un ‘Primero los griegos’. Su líder, Panos Kammeno, destaca por realizar declaraciones xenófobas que no afectan a su popularidad:

http://www.eldiario.es/desalambre/piensa-inmigracion-partido-gobierna-Syriza_0_350315988.html

Opiniones de David Torres e Isaac Rosa de cómo los que han arruinado Grecia (haciendo visible el gran fracaso de las políticas de austeridad de la troika) se permiten dar lecciones de política y de cómo tratar la situación:

http://blogs.publico.es/davidtorres/2015/01/26/jrona-que-jrona/

http://www.eldiario.es/zonacritica/grecia_syriza_laboratorio_6_350025027.html

Entre las primeras medidas del gobierno de Tsipras se encuentran la paralización de las privatizaciones de sectores estratégicos como el de la electricidad y otros como el de los puertos y aeropuertos. También la admisión de funcionarios que fueron despedidos tras los ‘recortes’, la subida del salario mínimo a 751 € brutos mensuales (cifra en la que estaba antes de la crisis) y la subida de las pensiones para aquellos con bajos ingresos:

http://www.eldiario.es/economia/EconomiaMacro-Tsipras-enfrentamiento-politica-sometimiento_0_350665391.html

http://kaosenlared.net/el-gobierno-de-tsipras-detiene-la-privatizacion-de-las-electricas-y-anuncia-luz-gratis-para-300-000-familias/#.VMkINbZDM9I.facebook

Tras el anuncio de todas estas medidas y continuando con la tónica desde que se anunciaron nuevas elecciones en Grecia, la Bolsa de Grecia ha bajado. En el mercado de deuda, la prima de riesgo ha subido. La rentabilidad para los inversores a los bonos a diez años ha pasado del 9,4% al 10,4%, en los bonos a cinco años del 11% al 13% y en el papel a tres años ha escalado tres puntos, hasta el 17%. Parece que ‘los mercados’ no son muy favorables a las primeras medidas sociales de emergencia decretadas por el nuevo gobierno griego:

http://www.eldiario.es/economia/Bolsa-griega-intereses-deuda-disparan_0_350665589.html

Como muy bien representa Bernardo Vergara en esta viñeta, ante los intereses del capital parece que no hay nada que pueda pararlos y todos los obstáculos posibles de los que más tienen serán puestos en marcha para obstaculizar las políticas del nuevo gobierno griego:

Fuente: Bernardo Vergara, www.eldiario.es

Fuente: Bernardo Vergara, http://www.eldiario.es

Pero, ¿es radical el programa de Syriza o, eran más radicales las medidas de los anteriores gobiernos griegos? Aquí un análisis del programa de Syriza del que para nada se puede establecer que es radical. Durante la campaña Tsipras no ha hablado de reducir el IVA (al 23% actualmente), de los impuestos a los superricos o de dejar de pagar la deuda. Para muchos el verdadero radicalismo reside en permitir que la gente no pueda comer, no pueda tener un trabajo digno o una casa para vivir:

http://www.eldiario.es/internacional/radical-programa-economico-Syriza-claves_0_350315004.html

Dentro de las diferentes reacciones a la victoria incontestable de Syriza, los partidos socialistas europeos no tienen una voz unísona a este hecho. Sus declaraciones muestran la deriva “socialista” en las diferentes partes de Europa debido a su sumisión a las políticas de la Troika. Muchos de ellos, empezando por el PSOE, deberían cambiar sus planteamientos si no quieren ‘hacer un PASOK’:

http://www.eldiario.es/internacional/division-socialista-Syriza-alcanza-PSOE_0_350315870.html

Como decía Jordi Évole en un tuit, el viaje de Rajoy a Grecia para apoyar a Nueva Democracia (el homónimo del Partido Popular en Grecia) ha sido talismán. Hay esperanzas gracias al pueblo griego por, como dice Rosa María Artal, abrir una brecha en la jaula:

http://www.eldiario.es/zonacritica/Syriza_6_350025010.html

Fuentes:
http://www.eldiario.eshttp://www.kaosenlared.nethttp://www.infolibre.comhttp://blogs.publico.es

El desarme trampa

28 enero, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

Pese al inmovilismo del Gobierno, ETA sigue pasito a pasito hacia su desaparición. El ritmo puede desesperarnos. Pero insisto: pasito a pasito.

Isaac Rosa, 20/02/2014 – 21:03h

No sabemos qué exactamente anunciarán hoy los verificadores internacionales, hasta dónde llegará el posible comunicado de desarme de ETA, pero hay algo seguro: en cuanto se produzca, será etiquetado de “desarme trampa” por quienes siguen a piñón fijo en su discurso sobre “la farsa” del fin de ETA. Algunos ni siquiera han esperado a hoy, y ayer ya adelantaron el argumentario.

Es la evolución lógica de un discurso que no se ha movido un milímetro en los últimos dos años y medio: tras la tregua trampa llegó el cese definitivo trampa, y ahora toca el desarme trampa. Es fácil adivinar que lo próximo será la disolución trampa, y el día que ETA pida perdón (que lo pedirá, aunque sea a su manera), será por supuesto un perdón trampa.

Estoy de acuerdo en que no vale con que ETA diga que se desarma: hay que verificarlo. Y para eso está esa comisión de verificación, formada por personas con experiencia en la resolución de conflictos, y a la que sin embargo el gobierno viene ninguneando desde el comienzo de sus trabajos. Para quienes insisten en el discurso de que “tiene que haber vencedores y vencidos”, la única verificación válida sería que fuese la guardia civil zulo por zulo recogiendo bombas y pistolas, y aun así todavía habría quien hablaría de trampa y farsa.

Pese al inmovilismo del Gobierno, ETA sigue pasito a pasito hacia su desaparición. El ritmo puede desesperarnos, nunca vimos una persiana bajar tan lentamente después de que alguien anuncie que va a cerrar. Pero insisto: pasito a pasito, y ninguno hacia atrás, al tiempo que la izquierda abertzale insiste una y otra vez en su compromiso con las vías democráticas.

Dijo ayer el ministro de Interior que vale, que muy bien que se desarmen, pero que el gobierno no va a contribuir a la “teatralización” de ETA. No está mal escogida la palabra: algo de teatralización es obligada siempre en este tipo de procesos. Y aunque siga mandando el discurso de “no hay que pagar ningún precio por la paz”, yo soy de los que piensa que ese es un precio barato, aceptable, para el resultado a conseguir.

Pero aunque pueda haber algo de teatro, el desarme no es precisamente un paso anecdótico. Todo lo contrario: para quien lleva décadas hablando de “lucha armada”, entregar las armas es un gesto de un simbolismo que deberíamos valorar como merece. Si a ETA, como a cualquier organización que defiende la lucha armada, le quitas las armas, se queda en nada, una marca vacía de contenido, pese a los muchos asuntos que quedarán por resolver en el ámbito penitenciario. Entregar las armas es lo que hacen quienes han perdido, quienes renuncian a seguir luchando, quienes no tienen escapatoria.

Quienes insisten en lo de “vencedores y vencidos”, ya es hora de que acepten que esto es lo más parecido a una derrota que van a conseguir. Y reconozcamos que se parece mucho a una derrota: ETA no ha conseguido ninguno de sus objetivos, sus miembros han pagado mucha cárcel (y la que les queda a algunos), sus afines ideológicos han tenido que aceptar la institucionalidad vigente para hacer política, y el único balance que se apunta ETA son décadas de sufrimiento para terminar sus días con más pena que gloria. Insisto: si esto no les vale como derrota, no les valdrá nada.

Eso no significa olvidarse de las víctimas. Claro que no. Para ellas deseamos lo mismo que para todas las víctimas de crímenes: verdad, reparación y justicia. Y las víctimas de ETA han encontrado los tres puntos en el Estado con generosidad (mucho más que otras víctimas que no han tenido nada de eso, incluidas las del terrorismo de Estado). Siempre les parecerá poco, es comprensible, pero la solución no es el disparate jurídico de equiparar el terrorismo de ETA a un genocidio.

Para avanzar definitivamente en el fin de ETA, y sobre todo para hacer habitable el nuevo tiempo de paz, no basta con el desarme de ETA. Hará falta también otro desarme, que por supuesto no es comparable a la entrega de las pistolas, pero que tiene tanta o más importancia simbólica, y es tan necesario como aquel para desatascar la situación: el desarme verbal de quienes siguen viendo trampas por todas partes.

Tania Sánchez: resistir es un deber ético

27 enero, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

“Si no somos capaces de resistir ahora, mucho menos resistiríamos las verdaderas cabezas de caballo”, afirma el autor.

Hugo Martínez Abarca – Miembro del Consejo Político Federal de Izquierda Unida 19/01/2015 – 21:09h

Madrid no es un juego. Es la comunidad de Cajamadrid-Bankia, del intento de Eurovegas, de los rescates a clubs de fútbol y constructores aprobando canalladas urbanísticas, del Madrid olímpico con logo perfilado por Urdangarín, de la privatización del agua, de la sanidad, del saqueo de Telemadrid, del espionaje y quema de coches entre miembros del mismo partido y el de operaciones púnicas en la que caen presos protagonistas de diversos partidos… Es una comunidad que se resume con la desaparición de dos diputados cuando la ciudadanía votó un cambio tímido, encabezado por alguien tan poco radical como Simancas pero que había anunciado, por ejemplo, la sustitución de Blesa, el de los correos que tanto retrataron.

En Madrid se juega mucho, pero Madrid no es un juego. Si además estamos en un año en el que tras las autonómicas hay las elecciones generales más inciertas y relevantes de los últimos 35 años, Madrid es central. Madrid, como Grecia, tienen la importancia que tienen por sí mismas más la que tienen como ejemplo. Ese Madrid que apesta es el que puede caer. No es un juego lo de Madrid, no.

No entraré en el contenido del supuesto caso Tania: quien quiere información real la tiene a su disposición, tanto por lo publicado por quien ha querido informar como por los 10.000 folios que ha aportado el Ayuntamiento de Rivas a los partidos de la oposición. Ahí habrán encontrado los escándalos más recientes: que Tania Sánchez (perdón, “el clan de Tania Sánchez”) se apuntó a cursos de capoeira y batería.

Es posible que cambie todo. Es posible que Tania Sánchez sea la próxima presidenta de la Comunidad de Madrid. Sólo desde esa constatación se puede entender que casualmente el lunes antes de las primarias de IU-CM ABC publicase la primera información sobre el supuesto caso Tania. Sólo desde la constatación de que hay cambios muy importantes en marcha, con un importantísimo apoyo popular, puede entenderse la campaña que hay en marcha. El acoso contra Tania Sánchez está eclipsando otros ataques contra todas las personas que pueden representar el cambio: todos de una relevancia ridícula, con informaciones manipuladas o directamente inventadas o incluso patéticamente erróneas.

Se empieza a hablar del Bankia Party, el partido que trabaja unido pero que trasciende con mucho la forma de partido. La tangentópolis madrileña tiene tentáculos mucho más allá del Partido Popular de Madrid, los tiene repartidos por poderes mediáticos, judiciales, políticos, empresariales… hasta deportivos. Hemos llegado a ver que resulta verosímil que un partido político presente una querella redactada por otro partido político contra dirigentes de este segundo partido pagándose todo con una tarjeta black de Cajamadrid. Hay un entramado que supera con mucho la agresividad y las redes de complicidad propias de nuestro caciquismo más tradicional.

Cuando hablamos de “fin de Régimen” estamos diciendo dos cosas, que este momento es el “fin” y que lo que acaba es un “Régimen”. Y por tanto que actuará corporativamente con todos sus medios para defenderse, todos los mecanismos mediáticos y financieros, judiciales y políticos; todos a una. Hemos visto al fiscal Horrach defendiendo hasta la obscenidad a la infanta Cristina y vimos en su momento la fabricación de una doctrina Botín; hemos visto campañas mediáticas para destruir a activistas honestos y para salvar a políticos corruptos, hemos visto direcciones de periódicos decididas por bancos.

No podemos pensar que esto es un juego y ni siquiera podemos olvidar que aún gobiernan ellos.

Sería idiota pensar que lo que está recibiendo Tania Sánchez es la cabeza de caballo. Estamos, acaso, ante una cabeza de hamster. Si esto sucede ante una incierta amenaza electoral, ¿qué no ocurrirá si gobernamos, si paramos el saqueo, si dejan de llegar los sobres prometidos, las concesiones urbanísticas, la privatización sanitaria o del monumental Canal de Isabel II? ¿Qué veríamos si un monstruo económico como es la Comunidad de Madrid es sustraído de las manos de los poderosos y es recuperado por los madrileños que están sufriendo la crisis? Ahí sí hablaremos de cosas mayores.

Por eso constituye un imperativo ético resistir. Es un imperativo ético para quienes apostamos por el cambio y sobre todo es un imperativo ético para quienes viven y sufren en primera persona el acoso. Cada ataque es más obsceno que el anterior. También más duro. Pero eso sólo refleja que existe miedo real a que se produzca un cambio sustantivo. Teníamos razón al hablar de fin de Régimen: por eso esto no es un juego.

Los ataques que recibe Tania Sánchez no están debilitando su candidatura sino exhibiendo su fortaleza, el miedo que genera en quienes tanto nos han robado. Por eso el llenazo en el acto del Palacio de la Prensa: los ataques han pasado el rubicón de la obscenidad y se convierte en un bumerán.

Si cediéramos, si nos rindiéramos, si les decimos que si dan tal o cual paso estamos dispuestos a arrojar la toalla, mañana, cuando hayamos ganado y estemos cambiando Madrid y el país… ¿aguantaremos los verdaderos ataques mafiosos y golpistas de ese poder desalojado? La respuesta es no: si no somos capaces de resistir ahora, mucho menos resistiríamos las verdaderas cabezas de caballo. Si no somos capaces de resistir ahora no merecemos gobernar, porque quien se rinde al poder ante una cabeza de hamster se entregará a él cuando estemos hablando de la verdadera derrota de un poder que se ha forrado a costa de nuestros derechos y nuestra democracia en el Madrid del tamayazo.

Resistir es un deber ético si realmente nos creemos que vamos a ganar para cambiarlo todo, para que los que han saqueado Madrid y el país se sometan a los poderes democráticos. De eso va esta primera batalla. Si la perdemos, si nos rendimos, no merece la pena ir a la guerra.

Lo que nos ocultan de Grecia y Syriza

25 enero, 2015

Fuente: info.nodo50.org

Sábado 24 de enero de 2015. Fuente: Periódico Diagonal. Por Jorge Armesto para Diagonal.

Intentar encontrar un ápice de verdad en la lectura de la prensa española supone un esfuerzo abrumador. Abrimos hoy El País: “Monedero cobró 425.000 euros por asesorar a Venezuela y sus socios”. ¿Sus socios? ¿Al Capone? ¿Michael Corleone? ¿La mafia rusa? No. Otros países: Ecuador, Nicaragua y Bolivia. Qué desprecio para estos ser llamados únicamente “sus socios”. ¿Es que no tienen nombre? ¿Y por qué no “Bolivia y sus socios”? No queda tan bien. Y eso solo con el titular. Si seguimos leyendo, el resto es aún peor. Insinuaciones maliciosas y medias verdades. Un tipo factura una cantidad de dinero, dona este a un medio colaborativo y esto resulta ser un escándalo para los que tienen como moneda el franco suizo. En fin, así cada día. No sé si llegaremos a acostumbrarnos. Y aunque a veces son tan zafios que resultan divertidos, generalmente el panorama es desolador, cansino e irritante. Me siento insultado con la desvergüenza de su guerra sucia. No solo nos mienten: también nos toman por imbéciles.

Es tal el aluvión de falacias e insidias que denunciarlas resulta una actividad agotadora. Posicionarnos ante todos estos embustes diarios consume una enorme energía. Es una lucha que supera a cualquiera. Y quizá por eso nos pasan desapercibidas otras cosas. Otras que no vemos. Otras que callan.

Estoy seguro de que fui de los muchos que, hace unos días, viendo “Objetivo Grecia”, nos sentimos atravesados por un rayo luminoso. Me dije: “¡Leches! ¡Pero estos tíos de Syriza ya están gobernando!”. Y lo siguiente que pensé fue: “¿y por qué no sé nada de su acción de gobierno?”.

No hay día en que la prensa española no especule, vaticine, tergiverse o mienta acerca del programa electoral de Syriza y sobre qué harán o no si vencen en las elecciones. ¿Hundirán a Grecia en una especie de neo-apocalipsis del tipo Mad Max con desarrapados matándose por el gasoil? Con todas esas ruinas la verdad es que quedarían unas escenas acojonantes. Pero lo cierto es que no hace falta desbarrar ni ejercer de futurólogos: se les puede juzgar por su acción de gobierno actual. El exceso de informaciones sobre el programa de Syriza (verdadero o inventado) camufla el hecho de que ya es posible saber algo de cómo administran.

Gobiernan las Islas Jónicas y Ática, la región más poblada de Grecia, en la que vive el 40% de su población. También aproximadamente el 20% de los municipios de la misma región.

En estos pocos meses, a pesar de encontrarse un presupuesto ya confeccionado, Syriza aumentó la ayuda de emergencia social en Ática de 1,8 a 13,5 millones de euros. Estableció ayudas para los hogares que no podían pagar la luz, unos 40.000. Los niños estudian con velas. En Grecia, cuatro de cada cinco viviendas no pueden poner la calefacción. Los griegos se ven obligados a encender hogueras de leña en los pisos y ya hay varios casos de muertes por asfixia. Con el recibo de la luz va unido un impuesto extra a la propiedad. Si no lo pagas, la cortan. Pero sindicalistas de eléctricas denunciaron que las grandes empresas pagaban la mitad, o incluso nada.

Syriza se negó a despedir a más funcionarios. Esta negativa ha hecho que esos alcaldes rebeldes, que aducen que hoy los servicios públicos son más importantes que nunca, tengan querellas por desobediencia ante la justicia.

Abren dispensarios públicos con médicos voluntarios para poder ofrecer acceso universal a algunos de los más de tres millones de griegos que hoy no tienen acceso a la sanidad. El movimiento que la defiende tiene como lema: “No nos mataréis”. Los partos cuestan más de 700 euros. Una cesárea: 1.200, una radiografía: 100. Las pruebas diagnósticas son tan inalcanzables que las ONG denuncian el aumento imparable de los abortos no deseados. A todo esto, el anterior Ministro de Sanidad, de Nueva Democracia, realiza manifestaciones como esta: “Enfermedades como el cáncer no son urgentes a menos que estén en la etapa final”. Este ministro además tuvo una condena por plagio intelectual, pero no todo lo copiaba, y se mostró bien capaz de escribir un artículo titulado “Los judíos: toda la verdad”, en el que negaba el Holocausto. Su preocupación por la salud también se aprecia en sus actividades privadas, y en el Teletienda griego vende una máquina milagrosa que “elimina los tóxicos de los cigarrillos”. Digo “anterior Ministro de Sanidad” porque ahora hay uno nuevo. Un antiguo militante nazi y antiguo skin-head de los de bate de béisbol que repite lemas de la dictadura militar “contra los rojos”. Difícil saber si es un avance o un retroceso. Tal es el gabinete con el que se hermana el PP.

Syriza ha reducido los impuestos del pequeño comercio y las PYME y aumentado los impuestos municipales de las grandes compañías, bancos y superficies comerciales. Aunque sería más justo decir que han empezado a pagar, pues antes no lo hacían. Organiza mercados para productores locales que venden sus productos más baratos que en los supermercados y colabora con los comedores sociales y los infantiles. También han cancelado proyectos de plantas de gestión de desechos por no cumplir las leyes de impacto ambiental.

Ni una noticia negativa. Y, creedme, de haberla, con la prensa que tenemos, lo hubiésemos sabido. Solo son unos meses de gobierno, pero algo nos enseñan.

¿Y qué más no sabemos de Grecia? De todo. En general, cuando los medios de comunicación españoles hablan de que Syriza pretende privatizar servicios como transportes, agua o luz, ocultan que muchos antes eran públicos, solventes y fueron casi regalados a grandes empresas. La televisión pública griega fue cerrada justo unas semanas después de las concesiones de licencias televisivas a empresarios del entretenimiento que soslayan en los informativos el empobrecimiento generalizado. De paso, Grecia bajó al puesto 99 en el índice de libertad de prensa que confecciona Reporteros sin Fronteras. Por debajo de Kuwait, Gabón y Kirguistán.

El transporte ferroviario, que daba beneficios, se privatizó con el aplauso del comisario europeo del PSOE, Joaquín Almunia. Y solo después de privatizarse el gobierno griego consideró oportuno subvencionar a las empresas beneficiarias. El mismo gobierno hace, día sí y día también, operaciones que atentan contra el más mínimo decoro. Vende casi treinta ministerios y edificios públicos por 260 millones y firma un contrato de alquiler con la empresa que los compra para seguir usándolos por 30 millones al año, haciéndose cargo además del mantenimiento. Una cláusula cómica establece el derecho del gobierno a “recomprarlos” en el futuro.

Los mismos negociazos se han visto en la privatización de la lotería: una concesión por doce años a cambio de lo que el gobierno recaudaba en tres. Empresarios relacionados con el gobierno se hacen con islas, playas, terrenos y edificios olímpicos a precios de risa. Por supuesto, ni un euro de todos estos revierte en los griegos sino que van directamente al fondo para el pago de la deuda. A pesar de ello Alemania se mostró “decepcionada por el nivel de privatizaciones”.

Pero estas son pequeñas cosillas en comparación con la venta de las minas de oro de Calcidia. La empresa que las gestionaba provocó un desastre medioambiental. Antes de hacerse cargo de las indemnizaciones se declaró en quiebra. El estado griego también perdonó las cotizaciones sociales debidas y compró por 11 millones los derechos de explotación. A las pocas horas los vendió por el mismo precio a una empresa constituida dos días antes. Esta, a su vez, vendió el 9% de la explotación a un holding catarí por 175 millones. Solo el 9% valía dieciséis veces más que lo que recaudaron los griegos. Esto deja el pelotazo de Galerías Preciados del PSOE en una chiquillada. La explotación del oro, que solo es apoyada por el gobierno y el partido neonazi, está produciendo catastróficas consecuencias ambientales. Contra ella ha surgido un movimiento social que apoyan decenas de miles de personas. Ierissos es “la aldea gala”, solo que aquí los romanos son fuerzas antiterroristas con declaración de estado de emergencia incluida. Escribir en blogs, o hablar con la prensa contra las minas, se considera motivo para presentar cargos por pertenencia a organización criminal.

¿Y el agua? Bruselas ordenó la privatización del agua. La Mancomunidad de Municipios de Tesalónica organizó un referéndum. El gobierno griego intentó prohibirlo, lo declaró ilegal. La democracia es ilegal en el país que la inventó. A pesar de todo se llevó a cabo con la presencia de observadores internacionales. El resultado fue que el 97,8% de la población estaba en contra de la privatización. Aún así, se privatizó, pero el Tribunal Supremo lo declaró ilegal. Ninguna de estas noticias ha tenido en la prensa española el eco que tuvo, por ejemplo, el cierre de una heladería en Venezuela.

De este modo, ignorando los hechos concretos de Syriza y el gobierno griego, en España la prensa plantea el debate en términos fantasmas. Este hará esto, este hará lo otro. ¿Pero y lo que ya hizo? Sobre eso, el silencio. La insistencia en las diferencias ideológicas sirve en realidad para eliminar de nuestra memoria los obscenos actos concretos de un gobierno que, pura y llanamente, se ha dedicado al saqueo. El pasado de la gran coalición griega entre derecha y socialistas es tan vergonzosamente indefendible que a ninguno de sus cómplices en España se le ocurre traer a colación ni una sola de sus medidas. En su lugar, todo se plantea en términos de orden-desorden, seguridad-incertidumbre, conocido-desconocido. ¡Qué gran diferencia con Venezuela! Cuando toca hablar de Venezuela entonces la prensa sí se ensaña con lo concreto. Ahí sí vemos el drama humano. La ideología, ni se mienta.

Esto avanza los términos del combate argumental que se producirá aquí durante este año. ¿Juzgaremos los ciudadanos al binomio PP-PSOE por sus hechos o por el símbolo de estabilidad que desean representar?

Tragando varios ‘puñaos’ de arena

24 enero, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

Acostumbrarse a la mentira, acostumbrarse a esta mentira, que corona la impunidad y se carcajea en nuestra cara, es una forma de perder, con o sin elecciones.

Maruja Torres, 21/01/2015 – 21:04h

Esto sí que es tragar. Reforma del Código Penal. Vender recuperación del paciente sólo porque el moribundo se mueve, zarandeado por las moscas o las hormigas que siguen chupándole la sangre. Hacer promesas electorales, filmarse vídeos de autoestima con imitaciones de actuaciones humanas que resultarían ridículas si no fuera porque, a lo peor, funcionan.

Es de eso, tal vez, de lo que habla la encuesta Sigma, según la cual después de las elecciones su descalabro es menor del esperado, definitivamente no se retirarán a sus cuarteles de invierno, como deberían. Pese a todo, van a ganar. Con tanto imputado, tanta falsedad, tanta cara dura. Da igual. Es como vivir en el interior de una copla masoquista, pero sin emociones: me lo dijeron mil veces, mas yo nunca quise poner atención, media vuelta, golpe de bata de cola, media vuelta más, otro golpe de bata, y al mismo sitio.

¿Cómo es posible? Ocurre que en este país existe un alto porcentaje de individuos que: a), se lucran con el Gobierno actual y celebran sus andanzas; b), se arruinan con este Gobierno pero esperan rehacerse en breve; c), son de derechas de toda la vida y nunca se les ocurriría no votar a los populares; d), les va una buena dictadura pero, en espera de que vuelva, eligen lo que parece una versión soft, y se regocijan leyendo el nuevo Código Penal; y e), los pasivos, bovinos, miedicas, quejumbrosos equidistantes o indiferentes, siempre refunfuñando pero siempre a favor del orden antes que de la justicia, siempre obedientes en su permanente reacción contra el progreso.

Me detengo, porque tendría que usar casi todas las letras del abecedario, aunque no querría olvidarme de los elitistas, los admiradores del desparpajo de Aguirre y de la sobria catadura de Rajoy, los antiabortistas vergonzantes o descarados, las víctimas del terrorismo que se creen con derecho a imponernos a todos su ideología, los machistas, los partidarios del traje gris marengo a todas horas, los meapilas, los intransigentes, los hidalgos, los cruzados, los vírgenes, los partidarios de conducir audazmente con copas de más y ser sobreseídos, o de conducir audazmente sin copas de más y ser soslayados, los que creen que Floriano tiene don de gentes…

Naturalmente, podéis concretar en un mismo votante todas las categorías que acabo de apuntar, y, por supuesto, no sólo podéis sino que debéis combinar en ellas todos los sexos descubiertos hasta el momento. No quiero discriminar a nadie.

Lo más sorprendente en todo este asunto es que refleja una aceptación indescriptible —yo, al menos, no tengo palabras— de la mentira como norma de Gobierno.

Siempre nos han mentido los representantes de la alta política, de una manera u otra, siempre han escondido la porquería debajo de las alfombras, siempre, incluso, se han creído sus propios embustes, ya que es indispensable el autoengaño para formular falsificaciones con convicción. Sin embargo, estos se acercan e incluso superan las sucesivas imposturas que el régimen franquista nos vendió hasta casi el final de su fase anterior a ésta.

Escribo superan porque para Franco fue fácil ir creando la costra de su España sobre un país destrozado y una legión de vencidos, y colarse en las venas abiertas de un pueblo exhausto. Tenía hecho el trabajo de exterminio. La gracia y el salero de la banda de ahora consiste en que sus coplas retorcidas fructifican en ciudadanos que se suponen libres.

Acostumbrarse a la mentira, acostumbrarse a esta mentira, que corona la impunidad y se carcajea en nuestra cara, es una forma de perder, con o sin elecciones. Vivimos dentro de un bucle de copla masoquista: que se me salten los pulsos si te dejo de querer, dime que me quieres aunque sea mentira, échame en los ojos un puñao de arena, pero quiéreme.

Aparte de lo dicho, y para romper mi propio pesimismo: el futuro no está escrito, por mala hostia que tenga yo hoy. Y este año y pico va a ser de lo más interesante, al menos periodísticamente hablando. Nos vamos a morir de interés. Oh, no, basta, ya estoy otra vez.

Las mentiras del PP sobre el caso Gürtel

23 enero, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

Un repaso a las últimas falacias con las que el PP quiere esconder su responsabilidad en el caso Gürtel tras el escrito de la Fiscalía Anticorrupción que da por probada la caja B.

Ignacio Escolar, 20/01/2015 – 21:06

Es tremendo que la cuenta oficial en Twitter del Ministerio de Justicia se ocupe de difundir la propaganda del PP. Lo deja claro la investigación del juez Ruz y también el reciente escrito de acusación de la Fiscalía Anticorrupción. Negro sobre blanco, en palabras de Anticorrupción: era “una contabilidad paralela o caja B del Partido Popular que se nutría de donativos que incumplían la normativa de financiación de los partidos políticos y que eran efectuados por personas relacionadas con entidades beneficiarias de importantes adjudicaciones públicas”.

Es cierto que Bárcenas se quedó con dinero del PP, según la investigación. No fue mucho, 299.650 euros, y no explica ni de lejos toda la fortuna en Suiza del extesorero del partido. Pero la Fiscalía lo deja claro: ese dinero venía de la caja B, de unos donativos ilegales. El perjudicado no fue el PP. Fueron todos los ciudadanos, como siempre ocurre con la corrupción.

“El escrito de calificación que hacía el fiscal lo que le atribuye al PP es una condición de partícipe a título lucrativo. Significa que es alguien que no ha conocido que se ha cometido el delito, que no ha participado, pero que se ha beneficiado porque un alcalde consiguió un dinero”. Rafael Catalá, ministro de Justicia (ayer en una entrevista en Antena 3).

Falso. El escrito de la Fiscalía Anticorrupción no solo habla de “un alcalde que consiguió dinero”. También pide más de medio siglo de cárcel para tres extesoreros del PP –Luis Bárcenas, Álvaro Lapuerta y Ángel Sanchís– a los que resulta difícil desligar del Partido Popular.

También es una falacia argumentar, como ha defendido esta semana Carlos Floriano, que el hecho de que el PP aparezca en el escrito de la Fiscalía como “partícipe a título lucrativo” significa que la organización no sabía nada y no ha participado en el delito. Además del PP, las otras personas jurídicas que aparecen como “partícipes lucrativos” son Special Events, Easy Concept, Good & Better… Es decir, las empresas de Francisco Correa y la trama Gürtel de las que nadie tendría el cuajo de decir que “no han participado” en este caso de corrupción.

“A la organización, al Partido Popular, nadie le ha atribuido ninguna responsabilidad penal”.
Rafael Catalá, ministro de Justicia.

Es una media verdad. Nadie ha atribuido responsabilidad penal al PP porque la ley lo impide. Los partidos solo pueden ser acusados penalmente a partir del año 2012 –con una reforma de Gallardón que ahora el PP quiere desmontar–, y la corrupción que ahora se juzga es anterior.

“Hasta donde yo sé, los abogados del PP habían entregado al juez Ruz toda la documentación que fue a buscar y que comprobó que era la misma que ya tenía entregada en la sede de su juzgado”.
Rafael Catalá, ministro de Justicia.

Falso, y el ministro lo debería saber. Durante el registro de la sede de la calle Génova, la policía se llevó varias cajas de documentación que el PP no había aportado ante el juzgado, a pesar de las numerosas peticiones de la Audiencia Nacional. Gracias a esos papeles, el juez Ruz pudo demostrar las irregularidades en la reforma de esa misma sede que el PP pagó en dinero B, unas facturas y gastos que –según Ruz– “no se habrían reflejado ni en la facturación ni en la contabilidad oficial, sino en la contabilidad paralela”.

Hace unos meses, el PP pidió al juez Ruz que dejase de usar el término “incautados” para hablar de los documentos que se llevó de aquel registro policial. Ruz se negó, y le recordó al PP que no había colaborado en lo más mínimo en la investigación.

“No hay ninguna caja B que esté acreditada, que esté probada”. Rafael Catalá, ministro de Justicia.

Falso. Las evidencias y pruebas son palmarias y van mucho más allá de los papeles de Bárcenas: las acciones de Libertad Digital, la reforma de la sede pagada con dinero negro, los ingresos en cuenta… Hay cientos de documentos, facturas y resguardos que demuestren más allá de toda duda que el PP manejó una contabilidad en B. Como publicamos hoy, los tesoreros del PP llegaron a ingresar 1,4 millones de euros en efectivo en las cuentas corrientes del partido. ¿De dónde salían esos fajos de billetes? ¿Acaso tenían un bar?

La vida tenía un precio (y, si no puedes pagarlo, estás muerto)

22 enero, 2015

Fuente: http://www.carnecruda.es

Por Carne Cruda 296 20 ENERO, 2015. Javier Gallego.

Esta crisis ha confirmado que nuestra vida no vale nada para los de arriba, si bien le ponen precio para hacer negocio. Esta estafa nos ha enseñado cómo unos pocos se han hecho más multimillonarios a costa del resto. Hemos visto cómo bancos, compañías financieras y grandes empresas se enriquecían mientras nos empobrecíamos todos. Ahora, gracias a un informe de Intermón Oxfam, también nos enteramos de que los millonarios que invierten en farmacéuticas han ganado más dinero que nadie en el último año. En esta estafa, todos pillan cacho. Aunque nos lo tengan que arrancar del cuerpo.

Han pillado un buen cacho los laboratorios y sus inversores. En un solo año, el número de milmillonarios relacionados con las farmacéuticas ha crecido de 66 a 90 y su riqueza ha aumentado casi en un 50%. La razón es simple: el sector ha sido el que más ha invertido en lobbies de presión; por cierto, mucho más que lo que ha donado para la investigación sobre el ébola, según el mismo informe. Se gastan más dinero en conseguir ventajas, subvenciones y privilegios que en salvar vidas. Si gastan tanto en politiqueo es porque saben que a cambio ganan muchísimo más.

El caso de la hepatitis C es el mejor ejemplo de cómo las farmacéuticas nos sacan la sangre con la aguja del Gobierno. Ayer mismo la Organización Médica Colegial española denunciaba el precio abusivo al que la multinacional Gilead quiere vendernos su cura, comercializada con el nombre de Sovaldi. El tratamiento completo cuesta más de 71.000 euros por paciente en Estados Unidos; en Francia, 41.000 euros; y en España, el Gobierno ha pactado un precio de 25.000. Para qué intentar salvar el hígado, mejor dárselo.

Si estuviéramos en Egipto, pagaríamos solo 900 euros y en India, 600, pero no podemos comprárselo porque la multinacional tiene el monopolio en nuestro país y gran parte del primer mundo. Primer mundo en crueldad, extorsión, usura y especulación. ¿Saben cuánto cuesta producir realmente el medicamento? Según la Universidad de Liverpool, ¡¡solo 85 euros!! Y la gente muriendo. Un crimen más de la economía de mercado. Es la mafia, la farmafia si se me permite el palabro. Han puesto precio a tu cabeza y, si no pagas, aprietan el gatillo.

India se ha enfrentado a estas prácticas mafiosas y ha liberalizado la patente para que se pueda vender como genérico. Es lo lógico, lo que debe hacer el Estado, lo que es humano. Pero aquí el Gobierno no lo hará porque Gilead esta gestionada por Capital Group, accionista principal de Bankia, BBVA o Banco Santander. Tampoco la Unión Europea ha movido un dedo. Ahora se entiende por qué gastan tanto dinero en hacer lobby. Farmacéuticas, bancos, Gobiernos, están todos en el ajo, y eso que son vampiros.

No termina ahí el entramado. Como publicó eldiario.es, los cinco expertos del comité designados por Sanidad para decidir cómo se distribuirá el medicamento tienen relaciones o han recibido dinero de las grandes corporaciones farmacéuticas Janssen, Pfizer y la mismísima Gilead. Lo tienen todo atado y bien atado para que no se les escape un euro y no podamos escapar. Miles de personas han muerto, muchas infectadas en la Sanidad pública, pero el Gobierno les niega la ayuda a los supervivientes. Como han hecho con los desahuciados. La banca siempre gana y tú pierdes. Incluso la vida.

Tu vida tiene un precio y, si no puedes pagarlo, estás muerto.

Los españoles que no creen en la democracia

21 enero, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

Si lo que está ejecutando el PP aterra, todavía causa más miedo el consentimiento, la indiferencia social.

Hay un sector de la población que se siente muy cómodo atado y recortando las libertades de los demás con su propia actitud. Se llega a la terrible conclusión de que a muchos españoles no les importa la democracia.

Solo la educación, en conocimientos y en decencia, puede cambiar esta condena que amenaza ser de cadena perpetua.

Rosa María Artal, 19/01/2015 – 21:06h

Cada vez que la corrupción salta en noticia para acorralar al PP, sacan de la chistera la presunta recuperación. Y ahora que se añade la proximidad electoral, todos los medios y comentaristas a su servicio redoblan el esfuerzo: la crisis es historia, consumimos como locos, se está creando empleo.

Cualquiera puede comprobarlo, los ciudadanos con un trabajo de algunas horas durante una semana se lanzan a las tiendas a dilapidar el dinero que les sobra. Lo mismo hacen los parados sin subsidio alguno. Levantan las persianas de nuevo los negocios fracasados. Nos crece el dinero en los bancos, disipando nuestra angustia por el futuro. Los ancianos que mantienen a sus familiares más jóvenes les han podido dar un extraordinario con los dos euros mensuales de media que el Gobierno ha subido su pensión. Los niños que no cubrían sus necesidades alimenticias (en cifras récord desde la llegada de Rajoy al Gobierno) ya comen lo que necesitan. Ya encienden la calefacción quienes se morían de frío. Las lacerantes cifras de la desigualdad sobrevenida en pocos años, se han atenuado. Los jóvenes y no tan jóvenes obligados a buscarse la vida en la emigración regresan al paraíso que el PP nos ha preparado a todos en España.

La bonita historia cuela. Especialmente en quienes no han padecido la crisis y nunca tuvieron problemas para consumir. Ha crecido… la confianza, ese sentimiento subjetivo que, como la fe, no precisa asentarse en bases sólidas. La orquesta del Partido Popular interpreta a diario la partitura y dóciles ciudadanos siguen la batuta, la música y la letra, como haría cualquier rebaño de corderos.

Y funciona al punto de que se tiende a priorizar los mensajes económicos del Gobierno sobre otras cuestiones altamente decisivas. Al PP le ha estallado la Gürtel con múltiples imputaciones en su entorno y con un nuevo dictamen (de la Fiscalía en este caso) que corrobora los anteriores: el PP usa caja B y se lucra de la trama, recibe comisiones de empresas a quien entrega obra pública, paga bajo mano y se reparte sobresueldos. El cemento con el que cubren su expresión logra que tales aseveraciones, que mandarían a cualquier Gobierno a casa, ni les salpiquen. Carlos Floriano ya lo ha dicho bien claro: el PP no tiene nada que ver con los delitos cometidos por “algunos”, hablarán los jueces, resplandecerá la verdad y algunos tendrán que pedir perdón.

Hombre, hablar ya habló Baltasar Garzón, el juez que inició la causa. Y Elpidio José Silva, a cargo de otro caso de un pariente muy querido de la familia. Ambos han sido debidamente expulsados de la carrera judicial. A Ruz no le puede dar el PP más facilidades, desde borrar los ordenadores de Bárcenas a largarlo de la instrucción. Siempre apoyado en la legalidad, en su legalidad. Hasta el Fiscal General del Estado dimitió, con lo bien que se había portado al principio. Aquella viñeta, aquí, de Manel Fontdevila escenificando el intento de control de los jueces –muchas veces consumado– helaba la sangre en su denuncia. Y son tantos ya los que bailan al son de las batutas que maneja la cúpula del Gobierno, que corren a llevar el palito en la boca, que cabe esperar toda clase de atropellos más.
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Manel Fontdevila, en 2014, en eldiario.es.
Los que se están produciendo. Como una máquina que engrasaran y dirigieran a diario las personas más tecnocráticas del Gobierno, nos han dado la vuelta a las leyes del Estado. La ola de terrorismo y de expansión del miedo desde el poder ha caído –en desgraciada carambola– como agua de mayo, pero la ley mordaza o la reforma del Código Penal ya venían de atrás.

Así tenemos en el Gobierno a un partido implicado, según las investigaciones judiciales, policiales y de la agencia tributaria, en una corrupción de envergadura que dicta leyes severísimas: ¿para proteger a quién de quién? Se diría que a su proyecto –de país, personal y de empresa– de las protestas sociales. Esa pretendida lucha por la transparencia y contra la corrupción casan mal con el rechazo a rebajar la cifra del delito fiscal o las que marcarían la prisión por donaciones ilegales. Asombra que personas normales apoyen semejante paquete. La labor de filigrana que está llevando a cabo el PP se demuestra hasta al introducir en la Ley de Seguridad, por ejemplo, modificaciones que afectan a otras leyes (como la de extranjería), evitando tener que pedir dictámenes a organismos competentes o sufrir ningún control.

Esto se ha convertido en un festín en el que ‘demócratas’ de toda la vida se animan unos a otros. Podemos llegar a imaginar las reuniones del Consejo de Ministros con peticiones de este tenor: ‘Pues yo me pido delito de terrorismo para los escraches, que son muy molestos’. Esa reforma del Código Penal que preparan para que apruebe su aplastante mayoría, y que tan magistralmente contó Gonzalo Cortizo, llega a proponer que sea considerado terrorismo “alterar la paz social y el funcionamiento de las estructuras políticas”. En ambiguo, para que entre todo. Pero ¿qué es alterar el funcionamiento de las estructuras políticas? ¿Votar algo diferente al bipartidismo? Los cajones de sastre son muy peligrosos en ciertas manos.

En plena Represión-Party se actúa ya sin el menor freno. El Ministerio de Fernández Díaz se propone imponer límites de velocidad a los peatones y obligarlos a pasar un control de alcoholemia y drogas cuando ‘la autoridad’ estime que han cometido alguna infracción. Entre otras cosas. Cómo será de demencial la ley de la DGT que hasta el Consejo de Estado le ha pedido que se moderen un poco. Es de no creer lo que nos ocurre en España.

Si lo que está ejecutando el PP aterra, todavía causa más miedo el consentimiento, la indiferencia social. Hay un sector de la población que se siente muy cómodo atado y recortando las libertades de los demás con su propia actitud. Tienen que distraerse, además, los angelitos. Las noticias más vistas en los diarios tradicionales, los trending topics de Twitter, nos muestran –no siempre pero ya a menudo– una sociedad cada vez más entregada a la basura mediática, al fútbol y otros deportes, a los famosos (con especial querencia por sus esperpentos), a la huida, a la anestesia.

Tras distintos aperitivos a lo largo de la semana, la cita principal es el sábado por la noche. Ávidos de saber más sobre la difícil situación que vivimos, ocupan sitio en la grada virtual para terminar simplemente por apuntarse o rechazar a los Inda o los Marhuenda. Hasta hay espacio para las cuñas de propaganda al calor del éxito. Muy gráficas, sin embargo: Pablo y Pablo, el duelo de los sábados. Vaya. Era la noticia más vista en ABC el domingo. En La Vanguardia, un buen periódico, lo que más interesaba era esto: “No se olvide de apagar el wi-fi por la noche” y “Una becaria deja su trabajo en Wall Street para dedicarse al porno”.

Y, mientras, el PP, a su tarea. Sin provocar grandes revuelos. Se llega a la terrible conclusión de que a muchos españoles no les importa la democracia. No creen en ella, les da igual que se la quiten o restrinjan. En aras de una pretendida seguridad que en absoluto se garantiza controlando y reprimiendo a todos, castigando hasta el pensamiento. Ni siquiera se cuestionan las razones que esconden estas medidas. En realidad, no les incomodan, les dan igual.

Es una vieja tradición. Son los del “Viva las caenas” que recibieron encantados al Borbón Fernando VII. Los que hartaron a Amadeo de Saboya hasta que se fuera diciendo a España: ahí te quedas. Los que mataron a Prim. Los que detuvieron las ideas de progreso pioneras incluso en la Edad Media. Distintos historiadores han reseñado el peso del analfabetismo (hoy funcional, cívico y político) en España. En el siglo XIX, el real alcanzaba al 70%, lo que ya no ocurría a ese nivel en países de nuestro entorno. Lo hemos pagado y pagamos muy caro. Solo la educación, en conocimientos y en decencia, puede cambiar esta condena que amenaza ser de cadena perpetua.

La democracia debería contar con mecanismos de defensa contra quienes dentro del sistema defienden, apoyan y votan postulados antidemocráticos. Una ola de involucionismo recorre el mundo y en ella el Gobierno del PP está en la avanzadilla. Pero hay otra España, otra gente, otra sociedad. Cada vez más pujante, cada vez más consciente de que nos lo jugamos todo si aceptamos perder esta nueva batalla.