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París nos desnuda

31 enero, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

Las sociedades sin memoria no pueden ganar la guerra. Y menos aún la paz

No hay protección ante un suicida

Por mucho que se activen los colores y los números de las alertas de seguridad, por muchos policías y militares que se desplieguen en las calles y en las fronteras, no hay defensa posible contra un atacante que está dispuesto a morir. Él tiene una ventaja: sabe que va a matar; su objetivo está en desventaja: no sabe que va a morir.

El terrorista clásico trata de atentar, salvar su vida y escapar. Con él es posible la disuasión. El atacante fanatizado con premio celestial busca causar el máximo daño entre la población civil. Sus objetivos no tienen necesariamente una carga política –edificios simbólicos y centros oficiales que suelen estar más protegidos–, basta con que sean fáciles. Cualquiera puede ser la víctima, como sucedió en Londres en mayo de 2013: dos hombres rebanaron el cuello a un soldado de paisano.

Pese a todo, la seguridad es necesaria. Un ejemplo lo tenemos en el estadio de Francia, en el que los controles de acceso detectaron a uno de los atacantes que se inmoló en su huida. Es posible que los otros dos que estaban en las inmediaciones tuvieran también como misión hacerse estallar dentro de un recinto con más de 80.000 personas. Se puede proteger un estadio, pero no cada sala de conciertos, restaurante o café en una ciudad como París.

Defendemos la democracia y la libertad

Esta es la declaración más repetida por los líderes europeos y estadounidenses. El problema es dónde aplicamos tan nobles valores, a veces ni siquiera dentro de nuestras fronteras (ley mordaza, impunidad judicial). No los trasladamos a los territorios en los que explotamos las riquezas que alimentan nuestro sistema de vida. Donde abundan el petróleo, los minerales estratégicos y el trabajo esclavo no funcionan los principios porque los reemplazamos por los intereses.

Cuando se lanzan este tipo de declaraciones ampulosas, de consumo interno, se amplía la brecha con los mundos de la pobreza, la injusticia, el hambre, el machismo y la explotación porque demuestra que no entendemos nada, que seguimos aupados en un pedestal de superioridad moral que una parte del planeta no nos reconoce.

¿Qué tipo de democracia defendimos en Egipto al descabalgar a los Hermanos Musulmanes del poder pese a haber ganado las elecciones? ¿Qué tipo de libertad se defiende en los territorios ocupados por Israel? ¿Qué tipo de valores esgrimimos tras el 11-S con las cárceles secretas, los secuestros y los asesinatos selectivos?  ¿Qué tipo de principios impulsaron la invasión de Irak, el derrocamiento de Gadafi y la guerra civil en Siria? ¿Qué moralidad puede esgrimir el Consejo de Seguridad si en él tienen asiento permanente y derecho de veto los principales exportadores de armas? Carecemos de la auctoritas, solo tenemos la podestás. Y a la podestás se le puede contestar con otra fuerza. Es lo que está sucediendo.

Qué bombardeamos en Siria

Después de más de cuatro años de guerra, entre 250.000 y 300.000 muertos y cuatro millones de refugiados, seguimos sin saber qué defendemos en Siria, quiénes son nuestros aliados, cuáles son los objetivos. Al principio se apoyó al Ejército Libre de Siria con la esperanza de que pudieran derrotar al régimen de Basar el Asad. Nunca les dimos las armas y los medios necesarios para vencer a un Ejército profesional. Ante la incapacidad operativa de este grupo surgieron otros, casa vez más radicales como el Frente al Nusra (que rinde pleitesía a Al Qaeda) y el ISIS (actual Estado Islámico o Daesh). Algunos de nuestros amigos del Golfo como Qatar y Arabia Saudí han estado muy activos en el envío de dinero y armas. Podríamos preguntar al Ministerio de Defensa por las ventas de municiones españolas a Riad y seguirles la pista hasta Siria. Aquí nadie es inocente.

Barack Obama había advertido al dictador Asad sobre las consecuencias de lanzar armas químicas contra su población. Lo llamaron la línea roja. En agosto de 2013, el régimen utilizó este tipo de armas contra una posición del Ejército Libre de Siria en Ghouta. Murieron 1.400, muchos de ellos niños. EEUU no atacó tras sopesarlo durante semanas. Se acogió a un plan ruso para destruir las armas químicas del régimen.

El motivo de su inacción es sencillo: no sabía qué grupo representaba sus intereses. A quién beneficiaría un ataque contra Asad: ¿a Al Qaeda o al ISIS? Han pasados dos años y seguimos en el mismo punto. Del Ejército Libre de Siria quedan bolsas aisladas. Todos los intentos de crear una fuerza armada alternativa a los radicales y al régimen han fracasado.

Los bombardeos se centran en el ISIS pero carecemos de soldados o aliados en el terreno que hagan el trabajo de la infantería. A pesar de los ataques, el ISIS se ha hecho fuerte en amplias partes de Siria y en Irak, donde domina algunas zonas petroleras (financiación).

Desde hace un par de meses hay un nuevo actor bélico: Rusia, el aliado de Damasco. Ha pasado de un apoyo político, diplomático y militar, pero discreto, a bombardear en su nombre. Es el único que sabe lo que quiere: fortalecer a Asad a quien considera esencial para derrotar al ISIS. La única salida inteligente es que EEUU, Rusia, Francia, Reino Unido y Turquía, los más activos militarmente, coordinen sus acciones y objetivos.

La paradoja para Occidente es que después de impulsar una guerra contra Asad, sea hoy su única esperanza a corto plazo para derrotar al ISIS en Siria. Se busca desesperadamente una componenda con Moscú que permita salvar la cara: que al menos se vaya Basar.

También están los kurdos: tomaron Kobane en Siria y Sinjar en Irak. Son una fuerza de combate formidable. Pero apoyarse en ellos plantea problemas con Turquía, a quien le hemos comprado desde décadas la existencia de unos kurdos malos (los suyos) y unos buenos (los que luchaban contra Sadam Husein ). Y ahí seguimos atrapados.

Primero habría que derrotar al ISIS y después cambiar de régimen, democratizar Siria; pero ¿con qué herramientas sociales y políticas? La sociedad ha sido destruida, como en amplias zonas de Irak. Esa destrucción moral y emocional alimenta el ISIS y a los grupos radicales.

Refugees welcome

Será la investigación judicial la que determine la exactitud de los hechos, los nombres de los atacantes, su procedencia y el modo en que llegaron a las diversas escenas de los crímenes, pero existe la posibilidad de que uno o varios de los participantes en la matanza hayan entrado en Europa confundidos entre los refugiados sirios. Un pasaporte junto a un cadáver no prueba una vinculación: puede ser un documento robado, una trampa de los asesinos.

Los radicales, ultraconservadores y xenófobos europeos no esperan a las confirmaciones ni respetan los duelos. Se han apresurado a demandar el cierre de las fronteras, la reducción de las cuotas de refugiados e impedir la entrada de nuevos solicitantes de asilo. Volvemos al viejo debate: ¿seguridad o derechos humanos?, como si fuesen incompatibles. ¿Se deben cerrar las fronteras para impedir que entren algunos terroristas pese a que los refugiados son víctimas que escapan del mismo terror que hemos vivido en París?

Son tiempos propicios para los argumentos racistas, las mentiras y la Europa fortaleza. Si se prohibiera la llegada de nuevos refugiados y se expulsara a los que llegaron este año, no tendríamos más seguridad. Lo ocurrido el viernes seguiría siendo posible porque el mayor peligro potencial son los 20.000 combatientes extranjeros que luchan en Siria e Irak bajo la bandera negra de Daesh y los jóvenes que se radicalizan en nuestros barrios y compran el relato del ISIS . Es su salida de la crisis: ser un mártir frente a un mundo que les ignora.

La solución para los refugiados sirios es la misma que antes del 13-N: más fondos para ACNUR que gestiona los campamentos de Turquía, Líbano y Jordania, apoyo a los gobiernos que acogen a cuatro millones de personas cerca de las fronteras sirias, apertura de oficinas en la zona para tramitar las solicitudes de asilo y determinar quiénes tienen derecho al estatuto de refugiado junto a la investigación policial correspondiente sobre su pasado, ya que aquellos que han cometido crímenes de guerra no tienen derecho a asilo.

Todo es fruto de una gran improvisación: la crisis de los refugiados y los bombardeos. Se actúa a golpe de titular o de fotografía de niños ahogados sin un plan definido. Esta Siria desangrada existe desde hace más de cuatro años, pero nos acabamos de enterar este verano. ¿Quién se acuerda hoy de Aylan Kurdi? Él es otra víctima de la locura que han padecido Nueva York, Londres, Madrid, Beirut o París. Las sociedades sin memoria no pueden ganar la guerra. Y menos aún la paz.

El alarmismo geográfico

30 enero, 2016

Fuente: http://www.vnavarro.org

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, 25 de noviembre de 2014, y en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 27 de noviembre de 2014.

Este artículo critica el alarmismo que está creando la transición demográfica con un número creciente de ancianos y un número decreciente de jóvenes, asumiendo que esta situación hace inviables las pensiones y la sanidad pública.

Periódicamente aparecen informes sobre la transición demográfica en Europa, indicando que Europa se está convirtiendo en un continente con demasiados ancianos y con muy pocos infantes y jóvenes, mostrando a España como un caso claro de esta alarmante situación. Se subraya que dicha transición demográfica llevará al declive de las economías europeas (y, por lo tanto, de la economía española) debido a su insostenibilidad. Se asume que una economía donde aumenta el número de ancianos y disminuye el número de jóvenes es una economía que inevitablemente entrará en declive, pues se convertirá en una economía de consumo (sobre todo de recursos públicos, tales como pensiones y servicios sanitarios públicos) a costa de una economía productiva, basada, por supuesto, en la gente joven. En este escenario, el conflicto social ya no radica en el choque de intereses entre el mundo del capital y el mundo del trabajo, sino en un conflicto entre los grupos etarios, y muy en particular entre los jóvenes por un lado y los ancianos (que viven a costa de los primeros) por el otro. No es por casualidad que suelan ser economistas conservadores de sensibilidad liberal (que en términos populares se les conoce como neoliberales) los que acentúan el supuesto desastre que implica para la viabilidad del Estado del Bienestar –pensiones y servicios sanitarios públicos- el envejecimiento de la población. Alarmados por este hecho, insisten en que las pensiones públicas y los servicios sanitarios deben reducirse y privatizarse, pues no es ni justo, ni es eficiente, ni es posible continuar sosteniendo con el erario público al Estado del Bienestar, presentando como solución a esta insostenibilidad su privatización. No es tampoco por casualidad que sea el capital financiero –la banca y las compañías de seguros- el que promocione tal alarmismo demográfico. El principal portavoz de ese capital, el Sr. Mario Draghi, Presidente del Banco Central Europeo, resumió esta postura en unas declaraciones al Wall Street Journal, el diario de la banca estadounidense, en las que señaló que la Europa Social (es decir, el Estado del Bienestar) no era ya sostenible.

En un libro reciente, Juan Torres y yo hemos mostrado las enormes debilidades de esta postura económica neoliberal, carente de evidencia científica que la avale (ver Lo que debes saber para que no te roben la pensión, Editorial Espasa, año 2013). Comencemos con los datos, y el más inmediato es el que la crisis del sistema público de pensiones no tiene nada que ver con la transición demográfica. Repito, nada que ver. El problema de las pensiones públicas en España no es que no haya suficientes jóvenes (que con sus cotizaciones sociales pagan las pensiones de sus padres y abuelos), sino que no haya suficiente trabajo para los jóvenes. En realidad, España está exportando gente joven. No hay falta de jóvenes en España. El problema de las pensiones está, pues, en el mercado de trabajo, con un enorme desempleo, una tasa de ocupación muy baja, y unos salarios muy bajos que continúan bajando. Y todo ello como consecuencia de las políticas públicas de una clara sensibilidad neoliberal, que traducen el enorme ataque del mundo del capital (hegemonizado por el capital financiero) contra el mundo del trabajo. Y utilizo deliberadamente el término “ataque”, pues estas políticas neoliberales (que consisten en recortes del gasto público social y en reformas laborales para reducir los salarios) intentan debilitar al mundo del trabajo a fin de conseguir una mayor rentabilidad, la cual está alcanzando, no solo en España sino en toda Europa, unos niveles muy altos. El pensamiento neoliberal quiere esconder esta realidad, refiriéndose no al conflicto capital-trabajo, sino al conflicto (inexistente) entre jóvenes y ancianos.

El escándalo actual

El enorme crecimiento de la productividad y el aumento del porcentaje de la población que trabaja explica el gran crecimiento de la riqueza en nuestras sociedades, crecimiento que podría sostener (e incluso aumentar) los Estados del Bienestar. Esta situación es más que evidente en España, donde el PIB de hoy es veinticuatro veces superior (en moneda constante) al que existía a principios del siglo XX, dato que por lo visto era desconocido (o fue ocultado) por el llamado “Comité de (supuestos) Expertos” nombrado por el gobierno del PP (que tenía como objetivo –nunca declarado- mostrar que las pensiones públicas tenían que reducirse). Estos “expertos” indicaron que, puesto que la esperanza de vida de las personas de 65 años se ha doblado desde principios del siglo XX hasta hoy, la economía española no puede permitirse el lujo de ir pagando las pensiones de los ancianos que continúan jubilándose a los 65 años. Los llamados “expertos” no se hicieron la pregunta lógica: ¿por qué una economía que se ha multiplicado por 24 en el periodo 1900-2000, no puede pagar las pensiones de una población cuya esperanza de vida a los 65 años se ha multiplicado por 2?

Cuando los economistas neoliberales señalan que es injusto que la edad de jubilación (65 años) no haya variado desde hace algo más de noventa años, no dicen nada sobre el hecho de que el número de horas diarias de trabajo (8 horas) en el mundo laboral no haya variado nada desde el siglo XIX. En realidad fue John Maynard Keynes el que predijo que el aumento de la productividad permitiría que la gente trabajara solo 15 horas a la semana en 2030. No se tiene en cuenta, pues, que el enorme crecimiento de la riqueza, resultado del crecimiento de la productividad, permite una notable expansión del Estado del Bienestar.

El impacto de la productividad

Hace unos cuarenta años el 18% de la fuerza laboral trabajaba en el campo en España. Hoy es solo el 2%, y con lo que este porcentaje produce hay suficiente alimento para mantener a la población española. Imagínese la ridiculez que hubiera significado que algún economista hubiera dicho en aquel momento, hace 40 años, que España se moriría de hambre hoy –año 2014- como resultado de falta de trabajadores en el campo. Pues una situación idéntica ocurre con las pensiones. El hecho de que en el año 2050 vaya a haber, en lugar de 2,4 trabajadores por pensionista (con datos de 2010), solo 1,15, no tiene que ser ningún problema, pues 1,15 trabajadores producirán más riqueza de la que hoy producen 2,4. Es más, cualquier país puede escoger pagar las pensiones a través de fondos generales del Estado (como ya están haciendo muchos países) en lugar de hacerlo a través de las cotizaciones sociales. Y hay suficiente riqueza en el país para sostener el altamente popular Estado del Bienestar.

El problema, pues, no es la falta de riqueza, sino la distribución de la riqueza, el tema clave del que el capital (es decir, la gran banca y la gran patronal) no quiere que se hable, pues es el máximo beneficiario de las políticas públicas que han favorecido sistemáticamente sus rentas a costa de las rentas del trabajo. Al inicio de la crisis, España se gastaba 66.000 millones de euros menos en su Estado del Bienestar de lo que se debería haber gastado por su nivel de riqueza económica. Y no se los gastaba porque el Estado no los recogía. En España la mayoría de la población que estamos en nómina pagamos en impuestos un porcentaje de nuestros ingresos semejante (solo ligeramente inferior) al promedio de los ciudadanos de los países de la UE-15 (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo económico al de España). En cambio, los que derivan sus ingresos de la propiedad del capital pagan solo un 10% de lo que hacen sus homólogos en la UE-15. Y estos tienen un enorme poder político y mediático. ¿Se dan cuenta de por qué se habla tanto de transición demográfica y tan poco de la redistribución de la riqueza?

Los otros

29 enero, 2016

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

La viñeta semanal de la serie ‘Un hombre en pijama’

Paco Roca (Valencia, 1969) comenzó en la revista Él víbora y publicó diversos álbumes como GOG (2000), El Faro (2004), Hijos de la Alhambra (2007), o El Juego Lúgubre (2008), pero fue con su novela gráfica Arrugas (2007), sobre la vejez, la soledad y el alzhéimer, cuando más se dio a conocer. Primero porque ganó el Premio Nacional de Cómic, y más tarde porque su adaptación cinematográfica obtuvo un éxito aplastante: ganó dos premios Goya en 2012 al mejor guion adaptado y mejor largometraje de animación.

Con Arrugas ganó otros premios, en el Festival de Cómic de Barcelona y en los de Lucca y Roma, y con los sucesivos trabajos que ha ido publicando también ha cosechado logros importantes: en Expocómic y en el Salón del Cómic de Barcelona con El invierno del dibujante (2010) o en el festival de Roma y en el Salón del Cómic de Barcelona con Los surcos del azar (2013). En 2011 surgió Memorias de un hombre en pijama, un personaje nacido en las páginas del periódico Las Provincias y que desde febrero de 2013 aparece en El País Semanal.

Lasa y Zabala: Terrorismo y Estado de Derecho

28 enero, 2016

Fuente: http://www.rafaelnarbona.es

Vuelve Varoufakis

27 enero, 2016

http://www.attac.es

15 enero 2016

www.elviejotopo.com

El político griego está de vuelta, y lo hace presentando el próximo 9 de febrero, en Berlín, en la plaza Rosa Luxemburg, el Movimiento Diem 25, siglas de Democracia en el Movimiento Europeo 2025. Este es su manifiesto fundacional.

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DiEM25 – ¡La Unión Europea ha de democratizarse o desaparecerá!

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UN MANIFIESTO POR LA DEMOCRATIZACIÓN DE EUROPA

Un fantasma recorre Europa y obsesiona a las potencias europeas; una fuerza a la que siempre han temido y a la que han pretendido eludir, cooptar, corromper, confundir y en definitiva suprimir: la visión de la democracia.

El gobierno de los pueblos de Europa, el gobierno por el demos, es la pesadilla compartida por:

▪ La totalidad de los burócratas de Bruselas (y sus 6.000 lobbystas)

▪ El escuadrón de choque del cuerpo de inspectores de la Troika y el conjunto de “tecnócratas” no electos de otras instituciones internacionales y europeas.

▪ El poderoso Eurogrupo, cuyo poder no se fundamenta en ninguna ley o tratado.

▪ Los banqueros (a menudo en bancarrota), los gestores de fondos de inversión y las oligarquías resurgentes.

▪ Los partidos políticos que apelan de boquilla al liberalismo, la democracia, la libertad y la solidaridad, y que niegan la sustancia de los mismos cuando están en el gobierno.

▪ Los gobiernos que alimentan una cruel desigualdad imponiendo una austeridad contraproducente.

▪ Los magnates de los medios de comunicación, que han convertido la provocación del miedo en una forma de arte y en una magnífica fuente de poder y de beneficios.

▪ Las organizaciones empresariales confabuladas con los organismos públicos secretistas que utilizan este mismo miedo para fomentar el hermetismo y una cultura de la vigilancia pensada para doblegar a la opinión pública a su voluntad.

La Unión Europea fue un logro excepcional, y consiguió unir de forma pacífica a unos pueblos europeos que hablan diferentes lenguas y que están inmersos en diferentes culturas, demostrando que era posible crear un marco compartido de derechos humanos en un continente que, no mucho antes, estaba dominado por un chovinismo homicida, el racismo y la barbarie. La Unión Europea podía haber sido el proverbial Faro entre la Niebla y mostrar al mundo que la paz y la solidaridad podían ser arrebatadas de las fauces del conflicto y la intolerancia.

Por desgracia, una burocracia común y una moneda común dividen a Europa. Una confederación de funcionarios económicamente ingenuos y de “expertos” financieramente incompetentes está desacreditando a Europa y provocando una peligrosa reacción antieuropea. Unas naciones orgullosas se están volviendo unas contra otras. El nacionalismo, el extremismo y el racismo se están despertando de nuevo.

Las economías de la Eurozona están siendo llevadas una tras otra hacia el precipicio de la austeridad competitiva. El resultado es el estancamiento y la recesión en los países más débiles, una baja inversión en los países centrales, una desigualdad inenarrable, y una pérdida de la ilusión en todos ellos. Mientras, los estados miembros de la UE que no pertenecen a la Eurozona están alienados y buscan socios e inspiración en otros lugares.

Una “Europa” ineficiente, autoritaria e ilegítima se está fragmentando. Los europeos se debaten entre dos falsas opciones: replegarse en la burbuja de su nación-Estado o rendirse a la zona libre de democracia de Bruselas. Las consecuencias de este repliegue en la nación-Estado o de aferrarse a la UE existente serán terribles para Europa, para los europeos y para los europeístas. Tiene que haber otro camino. ¡Y lo hay! Es la Europa oficial la que se resiste con toda la fuerza y los procedimientos de su mentalidad de cártel. El antídoto al autoritarismo que corrompe a la Unión Europea y a sus instituciones es una OLEADA DE DEMOCRACIA.

Nuestro movimiento, DiEM-25, pretende propiciar esta oleada. La democratización de la UE tiene que empezar inmediatamente para que sea posible ir minando la resistencia institucionalizada, que tiene que ser vencida antes de que Europa vaya más allá del punto de no retorno.

Le damos una década, hasta el año 2025.

Si fracasamos, la UE se desmoronará a causa de su orgullo desmedido, se fragmentará y su caída provocará incalculables dificultades en todas partes, no solo en Europa. Y si Bruselas consigue impedir su democratización, necesitará ser derrotado como un enemigo de la dignidad humana, del futuro de Europa, de la prosperidad compartida y de la libertad política.

¿Por qué Europa está perdiendo su integridad y su alma?

En las décadas de posguerra durante las cuales la UE fue inicialmente construida, las culturas nacionales fueron revitalizadas en un espíritu de internacionalismo, desaparición de fronteras, prosperidad compartida y elevados niveles de calidad que cohesionaron a los europeos. Pero el huevo de la serpiente estaba presente en el mismo corazón del proceso de integración.

Desde un punto de vista económico, la UE inició su camino como un cártel de la industria pesada (cooptando más tarde a los propietarios agrícolas) decidida a fijar precios y a redistribuir los beneficios oligopólicos mediante su burocracia en Bruselas. Este cártel, y sus administradores afincados en Bruselas, temían al demos y desdeñaban la idea del gobierno-por-el-pueblo.

Paciente y metódicamente, se puso en marcha un proceso de despolitización de la toma de decisiones, el resultado del cual fue un lento pero incesante avance hacia la difuminación del demos de la democracia y el encubrimiento de la toma de decisiones bajo el omnipresente manto de un fatalismo seudotecnocrático. Los políticos nacionales fueron espléndidamente recompensados por su aquiescencia a convertir la Comisión, el Consejo, el Ecofin, el Eurogrupo y el BCE en zonas libres de política. Todos los que se opusieron a este proceso de despolitización fueron tildados de “antieuropeos” y tratados como una disonancia discordante.

El engaño está en la base del intento obviamente político de la burocracia de la UE de acabar con la democracia pretendiendo que la toma de decisiones verticalmente es… apolítica. El tratamiento de las decisiones políticas como problemas técnicos oculta la priorización de unas “normas” cuyo verdadero objetivo es mantener a la mayoría de europeos alejados del poder real sobre el dinero y la economía. Pero estas normas, y la falta de responsabilidad democrática de quienes las perpetran y las imponen, son las que engendran las crisis económicas.

No tiene nada de sorprendente que las instituciones políticas y económicas de Europa hayan llevado a unas circunstancias económicas desastrosas y a unas dificultades evitables.

▪ Las normas tienen que estar al servicio de los europeos y no al revés.

▪ Las divisas tienen que ser instrumentos, no un fin en sí mismo.

▪ Un mercado único es consistente con la democracia solo si incluye mecanismos de defensa de los europeos más débiles y del entorno, mecanismos que tienen que ser democráticamente elegidos y gestionados.

▪ La democracia es esencial para mantener bajo control las endémicas tendencias autodestructivas del capitalismo.

En respuesta a la inevitable crisis de la economía social cartelizada de Europa, las instituciones de la UE causantes de la crisis han recurrido a un autoritarismo cada vez mayor. Cuanto más asfixian a la democracia menos legítima se vuelve su autoridad política y más necesitan recurrir al autoritarismo. De este modo los enemigos de la democracia ven renovado su poder al mismo tiempo que pierden legitimidad y restringen la esperanza y la prosperidad a unos pocos (que solo pueden disfrutar de ellas detrás de las verjas y las rejas necesarias para protegerlos del resto de la sociedad).

Este es el proceso invisible por el que la crisis de Europa está provocando el ensimismamiento de nuestras naciones, enfrentándolas unas a otras, extendiendo por doquier el patrioterismo y la xenofobia. La privatización de la ansiedad, el miedo al “otro”, la nacionalización de la ambición y la re-nacionalización de la política amenazan con una desintegración tóxica de los intereses comunes que no puede traer nada bueno. La lamentable reacción de Europa a la crisis humanitaria griega, a los refugiados sirios y a los ataques terroristas en París son ejemplos de lo que sucede cuando la solidaridad pierde su significado.

▪ El aplastamiento de la Primavera de Atenas y la imposición al gobierno griego democráticamente elegido de un programa de “reformas” económicas que estaba destinado a fracasar, hirió a Europa como un todo. Ningún estado miembro de la Unión Europea puede ser democrático y libre en la medida en que uno solo de sus miembros se vea forzado a acatar de antemano todo aquello que decidan un grupo no electo de burócratas.

▪ La escandalosa actitud de la mayoría de los estados miembros de la UE a involucrarse en la solución del problema de los refugiados que llegan a nuestras costas es un mero reflejo de la forma en que un modelo de gobernanza europea roto produce un deterioro ético y una parálisis política.

▪ La facilidad con que, después de los repugnantes ataques terroristas en París, los gobiernos europeos decidieron que la solución estaba en la erección de nuevas fronteras cuando la mayoría de los atacantes eran ciudadanos de la UE, es otra muestra del pánico moral causado por una Unión Europea incapaz de hacer que los europeos den respuestas comunes a problemas comunes.

¿Qué hacer? Nuestro horizonte

La democracia en toda Europa es un requisito esencial para una Unión Europea que funcione y que prospere. Nosotros creemos que a la Unión Europea se le está acabando el tiempo rápidamente. El cambio tiene que empezar inmediatamente y la nueva unión democrática tiene que ser una realidad antes del año 2025.La burocracia de la UE, que hoy manifiesta un desprecio profundo por la democracia, tiene que ser democratizada. De lo contrario, tendrá que desintegrarse.

Una idea simple y radical es la fuerza motivadora que está detrás del movimiento DiEM·25:

¿Democratizad a Europa! La democracia no es (no puede ser) un lujo al alcance de los acreedores y prohibido a los deudores.

El realismo exige que trabajemos con el propósito de alcanzar unos hitos determinados en un período de tiempo razonable. Por esto el DiEM·25 se plantea su objetivo en cuatro fases: de inmediato, en seis meses, en dos años, y finalmente, pretende haber alcanzado una Europa funcional y plenamente democrática antes del año 2025.

Ahora bien, hoy mismo los europeos se están enfrentando a esta situación en todas partes. Desde Helsinki a Lisboa, desde Dublín a Creta, desde Leipzig a Belfast. Nos estamos uniendo para reescribir las normas que ponen en peligro la democracia y que hacen imposible una prosperidad paneuropea compartida. Democratizar las estructuras de poder europeas es la única forma de evitar la autodestrucción de la Unión Europea.

Si se nos pregunta qué queremos en la práctica y cuándo lo queremos, nuestra respuesta es:

En el muy corto plazo: Transparencia absoluta en la toma de decisiones.

  • Las reuniones del Consejo de la UE, del Ecofin, del FTT y del Eurogrupo han de ser transmitidas en directo.
  • Las actas de las reuniones del consejo de gobierno del Banco Central Europeo serán publicadas unas semanas después de que las reuniones hayan tenido lugar.
  • Todos los documentos relativos a las negociaciones de la TTIP (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión) que afecten en cualquier sentido al futuro de los ciudadanos europeos serán colgados en la Web.

A corto plazo (en un plazo de doce meses). Abordar la crisis económica en curso utilizando las instituciones existentes y en el marco de los Tratados en vigor de la UE.

La crisis inmediata de Europa se despliega en cuatro frentes simultáneamente: el de la deuda pública, el de la banca, el de una inversión inadecuada y el de la pobreza creciente. Los cuatro frentes se dejan actualmente en manos de unos gobiernos nacionales que son impotentes para actuar sobre ellos. DiEM·25 presentará propuestas políticas detalladas para europeizar los cuatro frentes y para retornar al mismo tiempo el poder a los Parlamentos nacionales, a los concejos regionales, a los ayuntamientos y a las comunidades.

A medio plazo (en un plazo de dos años): Asamblea Constituyente

Los pueblos de Europa tienen el derecho y el deber de considerar el futuro de Europa. Para ello ha de convocarse una Asamblea de sus representantes. DiEM·25 promoverá una Asamblea Constituyente formada por representantes elegidos en listas transnacionales. Hoy que las universidades solicitan a Bruselas fondos para la investigación, es preciso que formen alianzas transnacionales. Asimismo, las elecciones para la Asamblea Constituyente requerirán listas que incluyan candidatos de al menos quince países europeos. La Asamblea Constitucional resultante tendrá el poder de decidir sobre la futura constitución democrática que sustituirá a todos los Tratados Europeos existentes.

A largo plazo (antes de 2025): Promulgación de las decisiones de la Asamblea Constitucional

¿Quién traerá el cambio?

Nosotros, los pueblos de Europa, hemos decidido recuperar el control sobre nuestra Europa que ahora está en manos de unos “tecnócratas” irresponsables.

Constituimos el movimiento DiEM·25 con la intención de avanzar desde una Europa de “Nosotros, los gobiernos” y “Nosotros, los tecnócratas”, hasta una Europa de “Nosotros, los pueblos de Europa.”

Cuatro son nuestros principios:

▪ Ninguna nación europea será libre en tanto en cuanto la democracia en otra sea profanada.

▪ Ninguna nación europea podrá vivir en dignidad mientras a otra le sea denegada.

▪ Ninguna nación europea podrá aspirar a la prosperidad si otra se ve forzada a una insolvencia y a una depresión permanentes.

▪ La prosperidad requiere un crecimiento consistente con el desarrollo humano y el equilibrio ecológico.

Formamos parte de una magnífica tradición de conciudadanos europeos que han luchado durante siglos contra el concepto de que la democracia es un lujo y que los débiles han de sufrir porque es lo que se merecen.

Con el corazón y la mente imbuidos en estos compromisos, y determinados a cambiar las cosas, declaramos que:

Nuestra promesa

Nosotros, los abajo firmantes, hacemos un llamamiento a nuestros conciudadanos europeos para que se unan a nosotros de forma inmediata para crear el movimiento europeo que hemos llamado DiEM·25

▪ Para democratizar a la Unión Europea.

▪ Para acabar con la reducción de todas las relaciones políticas a relaciones de poder disfrazadas de decisiones meramente técnicas.

▪ Para someter a la burocracia de Bruselas a la voluntad de los pueblos soberanos de Europa.

▪ Para re-politizar las normas que regulan nuestro mercado único.

▪ Para devolver la soberanía a ayuntamientos y Parlamentos.

Consideramos obsoleto el modelo de los partidos nacionales que forman alianzas poco sólidas al nivel del Parlamento Europeo. Los demócratas europeos tienen que reunirse primero, establecer una agenda común, y encontrar luego la forma de conectarla con las comunidades locales y a nivel nacional.

Venimos de diferentes partes del continente y estamos unidos por diferentes culturas, lenguas, acentos, afiliaciones políticas de partido, ideologías, color de piel, creencias religiosas y concepciones de lo que es una buena sociedad.

Nuestro objetivo general de democratizar a la Unión Europea está entrelazado con la ambición de promover el autogobierno (económico, político y social) a nivel local, municipal, regional y nacional; de abrir los pasillos del poder a la ciudadanía; de confluir con los movimientos cívicos y sociales; y de emancipar a todos los niveles de gobierno del poder burocrático y corporativo.[1]

Aspiramos a una Europa de la Razón, la Libertad, la Tolerancia y la Imaginación que será posible mediante una Transparencia integral, una Solidaridad real y una Democracia auténtica. Aspiramos a:

▪ Una Europa Democrática en la que la autoridad política nazca de los pueblos soberanos de Europa.

▪ Una Europa Unida cuyos ciudadanos tengan tanto en común entre las naciones como dentro de ellas.

▪ Una Europa Descentralizada que utilice el poder central para maximizar la democracia en el lugar de trabajo, en los pueblos, ciudades, regiones y estados.

▪ Una Europa Social que reconozca que la libertad necesita no solo ausencia de interferencias, sino también los bienes básicos que hacen que todos estén libres de la necesidad y de la explotación.

▪ Una Europa Pluralista de regiones, etnias, creencias, naciones, lenguas y culturas.

▪ Una Europa Transparente en la que todas las decisiones se tomen ante la atenta mirada de los ciudadanos.

▪ Una Europa Culta que aproveche la diversidad cultural y que celebre no solo su valiosísimo patrimonio, sino también el trabajo de artistas, músicos, escritores y poetas disidentes de toda Europa.

▪ Una Europa Realista que utilice de la mejor manera posible los medios de que dispone.

▪ Una Europa Productiva que dirija la inversión en aras de una prosperidad ecológica y compartida.

▪ Una Europa Tecnológica que ponga las nuevas tecnologías al servicio de la solidaridad.

▪ Una Europa consciente de su historia, que luche por un futuro mejor sin ocultar su pasado.

▪ Una Europa creativa que fomente la capacidad innovadora de la imaginación de sus ciudadanos.

▪ Una Europa Liberada en la que los europeos nazcan con el mínimo de roles estereotípicos, tengan las mismas oportunidades para desarrollar su potencial y sean libres de elegir a sus compañeros en la vida, el trabajo y la sociedad.

[1] Por ejemplo, la lucha del pueblo de Barcelona contra el turismo depredador, las campañas para frenar desahucios en Madrid, el movimiento irlandés para impedir la mercantilización del agua, la cruzada para proporcionar oportunidades de educación superior a los estudiantes portugueses, la movilización de ciudadanos en Calais y Hungría en contra de la xenofobia.

ATTAC España no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

Otra de corrupción militar: las compras del Hospital Militar Gómez Ulla

26 enero, 2016

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

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Por Ricardo Rocote

Fuente: El Confidencial

No parece un trabajo muy profesional, por lo burdo y zoquete, el que comentamos ahora.

Tres mandos encargados de autorizar las compras del Hospital de la Defensa Gómez Ulla, de Madrid, conseguían un sobresueldo nada despreciable mediante la vieja técnica castrense de quedarse con mordidas y comisiones a cambio de las adjudicaciones de pequeños contratos a empresas para tareas de mantenimiento, formación o administración.

Se venían a quedar el 50% de los contratos adjudicados. Ya lo dice el viejo refrán, de extendido uso militar, de “las que entran por las que salen”, bonita forma de recuperar (eso sí, para ellos mismos) la mitad de las partidas presupuestarias destinadas a este tipo de contratos menores.

Y para que no saltara a la vista el expolio, estos ingeniosos militares acudían a una norma de manual: trocear los pedidos más abultados en otros varios más pequeños para que no cantase. Y es que, como ya dijo alguien, en el ejército las tradiciones seculares se mantiene a rajatabla y esta de estipendiarse a costillas de la sociedad la tienen muy arraigada y aprendida.

El caso es que ahora ha saltado el fraude de estos codiciosos epulones, que venían haciendo de las suyas desde 2009, y el juez togado competente del asunto ha dictado auto de procesamiento donde se describe la práctica del latrocinio perpetrado por estos defensores de la Patria.

Esperamos que la investigación no se tuerza y acabe al menos con la recuperación de lo robado y la reparación del daño causado. Ya nos gustaría que además, alguien tomara cartas en el asunto para impedir la impunidad de la que durante tanto tiempo han gozado este tipo de abusos

El enorme coste del olvido histórico

25 enero, 2016

Fuente: http://www.vnavarro.org

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 7 de enero de 2016.

Este artículo analiza los enormes costes que ha significado para las fuerzas progresistas y democráticas de España la falta de recuperación de la memoria histórica.

Una de las grandes victorias de las fuerzas conservadoras, que dominaron la dictadura y la transición, fue la de mantener la versión falsa y tergiversada de la historia reciente de este país, impidiendo y dificultando la recuperación de la historia real del pasado que hubiera facilitado la comprensión del presente. Este deliberado olvido y ocultación ha empoderado enormemente tales fuerzas conservadoras y sus herederas, pues la versión dominante de este pasado, promovida en los mayores medios de difusión y persuasión del país, desde las Reales Academias a los grandes medios televisivos y a los mayores rotativos del país, ignora hechos fundamentales de nuestro pasado. De conocerse, éstos debilitarían enormemente tales fuerzas conservadoras, mostrando la falsedad y nula credibilidad de sus argumentos y su enorme responsabilidad en el daño que sus antecesores causaron a este país, condenándolo a un gran retraso económico, social, político y cultural, del que España todavía no ha salido. Hay múltiples ejemplos de ello.

La falsedad de los argumentos utilizados contra los supuestos “separatistas”

Uno de los más marcados es el de sostener que el golpe militar de 1936 tenía como objetivo salvar “la unidad de España” frente a los separatistas que querían dividirla. De ahí surge gran parte del mito de que Cataluña siempre haya querido independizarse de España (confundiendo su deseo de reconocimiento y de defensa de su identidad con una voluntad separatista), mito que también han reproducido las voces derechistas dentro del PSOE a partir de su renuncia al compromiso con la plurinacionalidad de España que había tenido durante la clandestinidad. La historia real, ocultada por tales voces, es que lo que los mal llamados “separatistas” (como el Presidente Companys y su gobierno de la Generalitat de Cataluña) querían no era la desunión, sino la redefinición de España, deseando el establecimiento de un Estado plurinacional que conllevara otra visión del país, más sensible a la diversidad existente en ella.

Algunas voces de izquierda que se han opuesto a tal redefinición han estado asumiendo erróneamente que el reconocimiento de la diversidad llevaría a la desigualdad. De ahí su apoyo al Estado central uninacional con el fin de garantizar la igualdad. El mejor indicador de la escasa (por no decir nula) credibilidad de este argumento es que España ha sido durante muchas décadas uno de los países más desiguales de Europa, habiendo sido a la vez uno de los países más centralizados, situación que continúa dándose en las políticas fiscales del Estado español. Suecia, por el contrario, uno de los países con menos desigualdades, tiene una de las políticas fiscales más descentralizadas que existen en este continente. En realidad, una de las causas de las grandes desigualdades en España es precisamente la captación del Estado central por parte de las élites económicas y financieras que dominan o ejercen una enorme influencia en la vida económica, mediática y política del país.

La falsa equidistancia en las responsabilidades de lo ocurrido en España durante la Guerra Civil y durante la Dictadura que se impuso

Otro ejemplo del coste elevadísimo de olvidar la historia es la resistencia a eliminar todos los símbolos de la dictadura en las calles y en la vida pública de España, argumentando que hay una incoherencia entre querer suprimir a los personajes de la Dictadura y a la vez mantener, o incluso promover, a personajes –como Santiago Carrillo o la Pasionaria, dirigentes del Partido Comunista- que son equiparados a los líderes de las fuerzas políticas que realizaron y apoyaron el golpe militar, formando más tarde parte de la dictadura. Se asume así una equidistancia en cuanto a la asunción de responsabilidades, justificada en la necesidad de tener una visión equilibrada de nuestra historia, mirando no solo a un lado, sino también al otro. Esta visión es hoy la más extendida en los medios de influencia y persuasión y es la que se presenta también, con mayor intensidad, para apoyar la postura de que es mejor “no mirar al pasado”, pues todos cometieron barbaridades.

Esta supuesta neutralidad es, sin embargo, profundamente injusta y antidemocrática, además de ser sesgada, pues se pone en la misma categoría a los que destruyeron la democracia (los que establecieron y colaboraron con la dictadura) y a los que la defendieron. El Partido Comunista defendió la República y más tarde se distinguió en la lucha contra la Dictadura, liderando la resistencia frente a ella. Que el Partido Comunista cometiera errores y realizara prácticas denunciables (muchísimo menores que las realizadas por el Ejército español y por la Falange) durante el periodo de la Guerra Civil no niega la labor importante que realizó en defensa de la República y en contra de la Dictadura. Poner a la Pasionaria y a Carrillo en la misma categoría que al General Millán-Astray me parece de una aberración antidemocrática extrema, que solo se puede entender en un país con una escasísima cultura democrática, en donde todavía hay un enorme monumento al Dictador que ha sido responsable del mayor número de asesinatos de españoles y de demócratas (como porcentaje de la población) que haya existido en Europa. Según el Profesor Malefakis, de la Universidad de Columbia, Nueva York, experto en fascismo europeo, por cada asesinato político que cometió el régimen fascista liderado por Benito Mussolini, el régimen liderado por el General Franco cometió 10.000. ¿Cómo puede España definirse como un país demócrata, cuando tiene un monumento a tal asesino y el Estado supuestamente democrático (que no significó una ruptura, sino una adaptación) no haya hecho nada? ¿Se imagina un monumento a Hitler en Alemania o a Mussolini en Italia? Esta situación debiera ofender a toda persona con sensibilidad democrática, sensibilidad que, a la luz de los hechos, parece muy poco desarrollada en los establishments político-mediáticos de España. Así de claro.

La vida antes de Rajoy

24 enero, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

Hay 13 millones y medio de personas en el umbral de la pobreza, han emigrado más de dos millones de españoles, y somos líderes de la desigualdad social en Europa con Bulgaria y Chipre

Rajoy cree que la única salida para Cataluña es volver a celebrar elecciones

Mariano Rajoy, presidente en funciones del Gobierno. EFE

Llevamos cuatro años ocupados casi exclusivamente de la política. Máxime ahora que todavía no sabemos quién gobernará  Cataluña, ni España. Una época en la que se han producido cambios con decisiva influencia en nuestra forma de vivir y expectativas de futuro. La crisis no empezó con Rajoy, aunque siempre estuvo allí en algún puesto de responsabilidad. Los recortes que ha practicado sí nos la han hecho sentir  en toda su crudeza. Rajoy, el hombre gris, y su partido han modelado España a su gusto. Aunque no al de todos, de ahí el nacimiento de fuerzas políticas que han alterado el pacífico mapa que se repartían entre PP y PSOE.

Lo que llamaron crisis empezó a hacerse sentir en España en 2009 y se afianzó en 2010, dos años después del derrumbe del sistema financiero internacional.  Estrenábamos por estos días de enero la presidencia de turno de la UE y empezaba a declinar “la estrella del euro”, como llamaban a nuestro país comandando por Zapatero–The Economist, por ejemplo, portavoz sólido de la economía liberal-. Habíamos llegado a crecer un 4,1% en el primer trimestre de 2007, y a crear, en la primera legislatura del PSOE, 3 millones de empleos. Inflados por la burbuja inmobiliaria que venía ya grandiosa de manos del PP de Aznar. Pero la crisis exterior y su propio peso descomunal la pinchó, nos estalló en la cara y  el número de parados ascendía en aquel enero de hace 6 años a la insostenible cifra de 3.923.603 personas. Paradojas de la vida, hoy son 4.093.508 en exultante recuperación (del desempleo que alcanzó el récord  en la legislatura de Rajoy). Hay 13 millones y medio de personas en el umbral de la pobreza, han emigrado más de dos millones de españoles, y somos líderes de la desigualdad social en Europa con Bulgaria y Chipre. Nosotros en notable aumento.

Tiempos aquellos, los de 2010. Rodrigo Rato, entraba a dirigir Caja Madrid, en enero.  Casa matriz de Bankia que junto con otras entidades colegas nos costó una fortuna. El fiscal andaba pidiendo prisión para Jaume Matas eludible bajo fianza de tres millones de euros. Terminaría siendo condenado a seis años de cárcel queel Tribunal Supremo convirtió en 9 meses. Las vueltas que da la vida: a partir de este mismo lunes le veremos de nuevo en el banquillo, dado que será uno de los primeros convocados a declarar en el caso Noos.

Nos preguntábamos hace 6 años, si Matas podría hacer frente a tan elevada fianza, disponiendo solo de 0,60 euros diarios como declaró a Hacienda.  Menos mal que el Banco de Valencia acudió en su ayuda. Y en la de otros, la verdad.  El magnánimo banco quebró después y lo compró por 1 euro la Caixa.  Tampoco fue la única entidad agracidada con esta fortuna. La CAM, Caja de Ahorros del Mediterráneo, también fue vendida por 1 euro al Banco de Sabadell. Sí, esa entidad presidida por Josep Oliu, el mismo que pidió un “Podemos de derechas” en junio de 2014. Y se hizo la luz y creció Ciudadanos que llevaba nueve años en hibernación.  Y no deja de ser paradójico que la conjura se hiciera en una conferencia titulada: “Mujer y liderazgo”.  El concepto de ‘igualdad’ de la formación de Rivera le restó votos.

Enero de 2010. El presidente de la gran patronal española, CEOE,  Gerardo Díaz Ferrán se encontraba en problemas. Por cobrar y no pagar. Amigo de sus amigos, regaló el dinero que no tenía a loables apoyos políticos. Como Fundescam, a quien tanto debe su “cojonuda” amiga, Esperanza Aguirre.  Los más grandes bancos facilitaban créditos a Díaz Ferrán que no daban a otros. Convicto de varios delitos, este jueves ha salido de la cárcel para responder en un nuevo juicio por apropiarse de 4,4 millones de euros de clientes de la agencia de viajes Marsans.

En 2010 se iniciaba la persecución a la que fue sometido el juez Baltasar Garzón enfrentado a tres juicios por su gestión, en un caso insólito en la historia judicial por múltiples factores. Encausado por la denuncia de Francisco Correa, el presunto cabecilla de la Gürtel, y por herederos del franquismo, acabaría inhabilitado. El único, aún, por la gran trama de corrupción vinculada al PP, y el único por la larga dictadura padecida en este país al, paradójicamente, intentar imponer un poco de justicia.

El 6 de enero, Juantxo López de Uralde, presidente entonces de Greenpeace España, salía de cárcel después de 20 días recluido en Dinamarca. Había irrumpido -en protesta pacífica- en la Cumbre del Clima de Copenhague, diciendo: “los políticos hablan, los líderes actúan”. Fundador de EQUO, hoy es diputado por Álava como independiente en las listas de Podemos.

El Madrid de Ana Botella se llenaba de basuras por su mala –o buena- cabeza en los contratos con importantes multinacionales, como FCC, OHL, ACS o Ferrovial, cuyos extremos todavía padece la capital. Y el PP, en pleno, hacía campaña contra el IVA que subía Zapatero. Llamando a la insumisión ciudadana.

La mayoría de los españoles éramos ya más pobres y más austeros, aunque casi todos nos cambiaríamos por aquellos días. Casi todos. Las grandes fortunas españolas obtuvieron  un 27% más de ganancias que el año anterior, lo que en su rico estatus vital equivalía a 6.800 millones de euros. Y así, aumentado beneficios, han seguido.

Las grandes fortunas españolas obtuvieron un 27% más de ganancias que el año anterior, lo que en su rico estatus vital equivalía a 6.800 millones de euros

La Unión Europa estaba creciendo tras permanecer varios años en la UE15. Se abrió al Este hasta congregar a 28 países, evidenciado las diferentes historias vividas. Hoy varios de ellos, como Hungría  y Polonia, tienen gobiernos de extrema derecha. Aunque tampoco son los únicos, ni parece lo serán en el futuro como no se imponga la cordura.

Cada hora, un empresario europeo o norteamericano contrataba obreros chinos para pagarles dos euros diarios de salario y vender lo que fabrican en sus respectivos países y a precio acorde con sus respectivos países. Las ventajas de la globalización. Todavía nos pagan más en España. A ellos también. La espiral de la explotación siempre tiene alguien a la cola.

La bolsa china se hunde estos días. Y voces sabias –como la del gran especulador George Soros que tanto sabe de esto- nos anuncian el nuevo previsible despeñe de la economía mundial.  En aquellos días de los que hablamos fue cuando los poderes decidieron que, en lugar de refundar el capitalismo -como habían prometido-, nos refundaban a los ciudadanos para que pagásemos las facturas de sus estropicios.

Borja Echevarría publicaba una exclusiva en El País sobre venta de órganos humanos en China. Por un hígado de contrabando se pagaban 130.00 euros. Como él, muchos otros periodistas no trabajan ya en este medio. O en otros. Son tiempos de mucha movilidad. Las principales cabeceras han cambiado a su director, la crisis de gestión hace estragos y exige tributos. Y ya no se habla de ese contrabando en China, la gran cruzada es Venezuela. La televisión pública estatal, TVE, gozaba de uno de sus no muy frecuentes períodos de respeto por la información, ahora es modelo de manipulación: la mayor y más burda desde la Transición. Otro hecho reseñable es que no había tertulias políticas de espectáculo televisivo, cuando hoy poseen marcada influencia.

Ada Colau  acababa de fundar  la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Alcaldesa de Barcelona hoy, es uno de los valores que se cita como fundamental en la izquierda europea.

Bajo una calma densa, la gente se agolpaba en conferencias, como las de ATTAC, pidiendo cambios. Queriendo participar en su logro. Y terminamos por salir a la calle. Un 15 de Mayo. Y todas las ‘mareas’ de servicios agraviados. Y los profesores, de la Universidad. Y luego a las urnas, y a las instituciones.

El papa Ratzinger se retiró a sus aposentes. Y llegó Francisco con bríos de regeneración.  Al rey Juan Carlos le retiraron los acontecimientos. Su hijo, Felipe VI, camina piano, piano, para no notarse. No por renovador. Élites de toda la vida amarillean en bilis por la España que ha elegido la gente. A pesar de sus feroces zancadillas.  Hay quien aguanta la tempestad.

¿Qué me dicen de pactos? ¿Qué, de gobiernos continuistas? Todo lo que quieren saber los empecinados, se lo han grabado en el cerebro. O bajo el cuero cabelludo. Mejor mirar en perspectiva  a ver si se evita seguir por la misma senda porque, en ese caso, será la historia interminable. El presente y el futuro suelen arrancar de páginas escritas con anterioridad. Hay vida sin Rajoy, de hecho sin él y sus replicantes es cuando existe alguna posibilidad más.

El regreso del trueque

23 enero, 2016

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

La moneda social sevillana llamada puma, cuya comunidad de más de 600 miembros atrae a doctorandos de todo el mundo, apenas recibe atención de los medios locales

Trueques en el sevillano mercado de El Pumarejo. / JULIÁN ROJAS

Hace unos años el economista Santiago Niño Becerra publicó un libro –El crash del 2010 (2009)– que fue calificado de alarmista porque anunciaba una inexorable involución al trueque. Ahora sabemos que su exceso no radicó en la mención del trueque, sino en su idea de involución, pues las economías alternativas se han convertido en una genuina opción contra la crisis. De hecho, en Argentina los estragos del corralito alumbraron una economía paralela que acuñó su moneda: el arbolito. Y ya en España, sin describir escenarios apocalípticos, Julio Gisbert publicó Vivir sin empleo: trueque, bancos de tiempo y otras alternativas (2010), una obra dedicada a ofrecer alternativas a las familias expulsadas de la economía oficial por el paro, los desahucios y la crisis.

Gisbert lleva el blog y ha asesorado a varias comunidades como la de la plaza del Pumarejo de Sevilla, donde gracias al puma –la moneda social local– existen el banco de tiempo más antiguo de España, laAsociación Enjambre sin Reina y el Mercapuma, donde sólo se admiten pumas.

En realidad, no todos los economistas tienen una visión catastrófica de las economías alternativas o complementarias, pues Susana Martín Belmonte –autora de Nada está perdido– sostiene que las monedas sociales rescatarán a la economía real del secuestro financiero y al mismo tiempo promueve la creación de dinero online, libre de intereses y especuladores. De la misma opinión es Juan Torres López, catedrático de Teoría Económica y Economía Política de la Universidad de Sevilla y autor de Contra la crisis, otra economía, otro modo de vivir (2011), especialista en monedas sociales y economías complementarias.

“Las monedas sociales son complementarias a las de curso legal”, sostiene Clara Maeztu, investigadora de la Facultad de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad Pablo de Olavide. “Su finalidad no es sustituirlas”. Clara realiza trabajos de campo sobre iniciativas comunitarias en tiempos de crisis, como las monedas sociales, los bancos de tiempo, las redes de trueque y los huertos urbanos. Nos explica que 70 de las 5.000 que hay en todo el mundo circulan dentro de España, donde contamos con monedas muy sofisticadas como el orué valenciano y la res de Girona, con aplicaciones para móviles y tarjetas electrónicas recargables. Una de esas monedas es el puma, cuya comunidad de más de 600 miembros atrae a doctorandos de todo el mundo mientras las instituciones y los medios locales apenas le prestan atención. Para Clara Maeztu, el Pumarejo es una escuela de civismo y una reserva de dignidad para las personas en paro, pues “gracias a su trabajo y a su creatividad obtienen pumas sin recurrir al asistencialismo estatal o religioso”.

Clara me cuenta que el wir suizo –que existe desde 1934– ya mueve un monto equivalente al 1% del PIB y que el alcalde de Bristol percibe su sueldo en la Bristol Pound. “¿No sería maravilloso que los consejeros, parlamentarios y concejales españoles cobraran sus salarios en monedas sociales?”, pregunta. Como me asegura que un puma vale un euro, quiero saber si podría comprarme un ipad en pumas, y Clara me jura que es más rápido y sencillo acumularlos que euros. Por cierto, el libro en papel representa al euro y el ipad vendría a ser el puma.

La cruda realidad de los niños soldados y de la enseñanza del militarismo a los niños “bien”

22 enero, 2016

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

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Zuialde Herri Informazioa

Fuente: El orden mundial en el Siglo XXI

La realidad de los niños soldado sigue siendo apabullante a pesar del escándalo que supone tal aberración.

Más de 300.000 niños forman parte actualmente de esta categoría.

… tanto gobiernos como grupos armados irregulares utilizan niños soldado. En Estados Unidos, por ejemplo, las fuerzas armadas permiten reclutar a niños de entre 16 a 18 años. Otros estados que han incorporado a menores en sus filas durante la última década incluyen Chad, la República Democrática del Congo, Israel, Myanmar, Somalia, Sudán y Sudán del Sur, Uganda, Yemen y el Reino Unido. El niño soldado más joven jamás registrado cuenta con 5 años de edad en Uganda, y el terrorista más joven jamás conocido es una niña de 7 años de edad en Colombia. Pero a pesar de este hecho, aún se estima que la mayoría de los niños soldado se encuentran en grupos armados rebeldes o no estatales.

Aunque algunos de estos niños son reclutadas por propia voluntad, hay otros muchos más que lo son a la fuerza y ante continuas agresiones.

El reclutamiento forzoso de niños abarca una serie de medidas; en el peor de los casos, los niños sufren abusos, torturas, violaciones, o son forzados a perpetrar atrocidades a otros niños y miembros de su familia como parte de su iniciación. Hay muchos niños que no pueden verificar su edad mediante certificados de nacimiento a causa de la falta de registro de natalidad en algunas regiones, y esto también hace que sea más fácil su reclutamiento a edades tempranas. A éstos se les suele dar alcohol y drogas con el fin de confundirlos, sin embargo, algunos autores ya han advertido que esto puede no ser una tendencia general, a pesar de que es ampliamente reportado por los medios debido a su impacto sensacionalista. Numerosos niños han sido abducidos a la fuerza de escuelas en Afganistán, Birmania, El Salvador, Etiopía y Mozambique, pero no debemos olvidar que el reclutamiento forzoso no equivale a la victimización y la incapacidad.

Otra faceta de este escándalo tiene que ver con el género:

Un número importante de los niños soldados del mundo son en realidad niñas, tan jóvenes como de 7 u 8 años de edad. En la actualidad, ellas están presentes en las milicias armadas de Colombia, Timor Oriental, Pakistán, Uganda, Filipinas, Sri Lanka y la República Democrática del Congo (RDC), entre otros. En 2005 en la RDC se contaron hasta 12.500 niñas en los grupos armados. En Sri Lanka, el 43% de los 51.000 niños que participan en el conflicto son niñas.

Uno de los mayores problemas a los que ellas se enfrentan dentro de estos grupos es la violencia sexual. Niños y niñas de todas las edades son violados de manera rutinaria en la guerra, tanto por fuerzas estatales como no estatales. Informes de investigación tras el genocidio de 1994 en Ruanda concluyeron que casi todas las mujeres mayores de 12 años que sobrevivieron al genocidio fueron violadas. En la RDC se sigue el mismo patrón, pues las niñas soldado son utilizadas siempre y sólo como esclavas sexuales. Aunque la violencia sexual contra las niñas es muy común, también hay evidencia de grupos en los que los autores de la violencia sexual dentro de las filas son castigados y expulsados. En Colombia, Filipinas y Sri Lanka incluso las relaciones consensuadas entre miembros de la milicia están prohibidos.

En realidad existe una normativa internacional para erradicar esta lacra, pero no es respetada.

Si repasamos las noticias que hemos publicado respecto de esta situación de los niños soldado, las cosas siguen casi igual desde hace muchos años. EN 2015 ya publicamos una entrada que informaba de la existencia de 300.000 niños y niñas soldado. En 2014informamos sobre la liberación de más de un centenar de ellos en Birmania y de lascondiciones emocionales de los niños soldado. En 2013 dimos cuenta de la liberación de niños soldado en El Congo y de nuevos reclutamientos de niños. En 2012 explicamos losreclutamientos de niños soldado en Colombia. En 2011 de nuevos reclutamientos de niños soldados y en 2010 de la liberación de varios miles de ellos en El Congo.

Llama la atención que muchos de los países que cuentan con niños soldado son clientes privilegiados en armas o en otros productos con los principales países del concierto internacional. ¿No podrían presionar política, diplomática o comercialmente a estos para evitar esta lacra?

Pero en realidad los niños soldado no dejan de ser la punta de lanza de toda una cultura violenta que deliberadamente se les impone a los niños en todas partes y que los convierte en adeptos del credo violento y militar.

Si repasamos los juguetes que reciben nuestros limpios niños occidentales, tan alejados del frente de batalla, ¿cuántos de ellos no enseñan valores militaristas?, ¿cuántos no ensalzan la guerra o inducen a la fascinación por ella?

Y si vemos las series televisivas con las que socializamos a nuestros pequeños, ¿cuánta agresión e intoxicación violenta encontramos en ellas?  ¿Es inocente ese enfoque o pretende condicionar nuestra manera de pensar desde la tierna infancia?

¿Y si vemos los referentes “morales” de nuestros niños? ¿Cuántos no ejemplifican los más rancios valores del culto a la violencia, al poder, al abuso, del machismo, del autoritarismo … ?

Y qué decir de los nuevos ingenios electrónicos, o del ejemplo social que encuentran en nuestra propaganda habitual?

Preparamos a los niños para ser discípulos de la dominación y la violencia y de su lógica. ¿No es esa la mayor agresión a la infancia?

De modo que niños soldados donde necesitan carne de cañón, pero niños bien pertrechados de los ideales militarista donde lo que necesitan es engrasar la maquinaria de la dominación y la violencia.

Buena pregunta para el día de los reyes magos. ¿Nos traerán el regalo de la abolición del reclutamiento de niños y niñas?, ¿nos traerán el regalo de la desmilitarización de nuestras culturas?