Archive for 31 octubre 2017

La España que dijo ‘no’ al fascismo

31 octubre, 2017

Fuente: http://www.publico.es

La periodista Montserrat Llor publica la obra ‘Atrapados’, en la que da voz a víctimas de Franco cuando se cumplen 85 años de la proclamación de la II República.

Imagen tomada en Madrid el 14 de abril de 1931, hace ahora 85 años

Imagen tomada en Madrid el 14 de abril de 1931, hace ahora 85 años

 

MADRID.- Hace 85 años, el 14 de abril de 1931, fue proclamada en España una República de “trabajadores de todas las clases”. Sería la primera experiencia democrática del país. El nuevo proyecto republicano puso en marcha la descentralización del Estado, reconoció la igualdad de la mujer y sus derechos políticos, puso en marcha la reforma agraria, implantó la laicidad del Estado y la educación pública y gratuita pasó de ser un privilegio a un derecho de todos los españoles. Pero todos estos proyectos, y sus defensores, fueron pasados por las armas.

Durante los años de dictadura franquista, el régimen justificó el levantamiento militar y golpe de Estado por “el peligro comunista”. Las justificaciones de los conservadores fueron evolucionando a lo largo de los años manteniendo siempre el mismo núcleo: la culpa de la Guerra Civil fue de la II República.

Así Manuel Fraga concedió a El País en 2007 una entrevista en la que aseguró: “Pero los muertos amontonados son de una guerra civil en la que toda responsabilidad, toda, fue de los políticos de la II República. ¡Toda!”. En esta misma línea se manifestó Esperanza Aguirre en un artículo publicado recientemente en ABC en el que afirmó: “La “II República fue un auténtico desastre para España y los españoles (…). Muchos políticos republicanos utilizaron el régimen recién nacido para intentar imponer sus proyectos y sus ideas -en algunos casos, absolutamente totalitarias- a los demás, y que faltó generosidad y patriotismo”.

En la primavera de 1936 no existía el terror rojo y sí un plan militar para emprender “la limpieza” de España.

Para desmontar estos y otros mitos del franquismo y de la derecha supuestamente democrática, nació la obra Los mitos del 18 de julio (Crítica), “uno de los mayores y más completos esfuerzos de demolición de ciertas interpretaciones sobre el golpe, y la Guerra Civil que sobrevino a continuación”, según describía el coordinador del obra Francisco Sánchez Pérez, en la que también participaban los historiadores Fernando Puell de la Villa, Julio Aróstegui, Eduardo González Calleja, Hilari Raguer, Xosé M. Núñez Seixas, Fernando Hernández Sánchez y José Luis Ledesma.

Esa obra, que fue recogida por Público en su momento, dejó negro sobre blanco que la II República no fue un fracaso que conducía “inexorablemente a una guerra” sino que fue “destruida por un golpe militar” que, al contar con la connivencia de un país extranjero y no triunfar en buena parte del país y en la capital, se encaminó automáticamente a la Guerra Civil. Demostró que el asesinato de Calvo Sotelo no precipitó nada y que la fecha del golpe de Estado dependía del apoyo fascista. Que los civiles monárquicos jugaron un papel crucial para el levantamiento armado contra la II República, que no había ninguna revolución comunista en marcha y que en la primavera de 1936 no existía el terror rojo y sí un plan organizado por los militares para extender el terror en la población y de “limpieza de España”.

Ahora, la periodista y autora de Vivos en el averno naziMontserrat Llor, publica Atrapados (Crítica), una obra que saca a la luz los testimonios de una quincena de personas que dijeron no al fascismo. Recuerda el prestigioso historiador y diplomático Ángel Viñas, que escribe el prólogo, que “España fue el único país de Europa en el que una parte sustancial de la ciudadanía se negó a aceptar el orden que, por la sangre y las bayonetas, quisieron imponer unos militares felones con concomitancias nazi-fascistas y que desembocó en una dictadura de casi cuarenta años”.

Viñas: “España fue el único país de Europa en el que una parte sustancial de la ciudadanía se negó a aceptar el orden que, por la sangre y las bayonetas, quisieron imponer unos militares felones con concomitancias nazi-fascistas”

Los vencidos de aquella Guerra Civil fueron calificados por el dictador naciente, Francisco Franco, como “la escoria” de la nación en uno de sus primeros discursos ante unas sumisas Cortes que se había inventado. La propaganda política del régimen fue seguida por la manipulación y el olvido de una educación católica y un gobierno represivo que desde el inicio de la Guerra Civil produjo un movimiento depurador salvaje que impuso un proceso de represión global, de sometimiento y control ideológico de la población que perduraría durante 40 años. Para los derrotados de la Guerra llegarían tiempos de persecución, de venganza, de muerte y de violencia.

Portada 'Atrapados'

Esos crímenes cometidos por el franquismo continúan siendo impunes a día de hoy. Ni la transición ni la democracia han querido investigar las matanzas franquistas ni tan siquiera buscar a las decenas de miles de republicanos que continúan desaparecidos en cualquiera de las más de dos mil cunetas que hay localizadas en todo el Estado. 

Estos son tres de los quince testimonios que la periodista Montserrat Llor recoge, de manera brillante, en Atrapados

Ángeles García-Madrid: compañera de prisión de Las Trece Rosas

Ángeles García Madrid falleció recientemente. Fue una más de las muchas mujeres ignoradas y olvidadas que pasó por las cárceles franquistas llegando a compartir prisión con Las Trece Rosas. Esta mujer entró a los dieciséis años en las Juventudes Socialistas con motivo de la revolución de 1934, a los dieciocho vivió el comienzo de la Guerra y con veintidós ya estaba en la cárcel. Fue condenada a más de treinta años de prisión aunque, afortunadamente para ella, sólo cumplió tres años más otros trece de libertad condicional, en los que estuvo presentándose ante la Guardia Civil y la Policía.

“Logré salir, aún no sé cómo y logré salir viva. Otros han pagado con la vida, como Las Trece Rosas. Ay, eso lo tengo clavado como una espina en mi corazón, no puedo recordarlo sin emocionarme, eran tan jóvenes y las fusilaron. Todas las compañeras llorábamos en la cárcel de Ventas…“, cuenta en la obra Ángeles.

“Logré salir, aún no sé cómo y logré salir viva. Otros han pagado con la vida, como Las Trece Rosas”, recuerda Ángeles

La primera vez que fueron a por ella fue la noche del 14 al 15 de mayo de 1939. Ángeles y su madre fueron detenidas en su domicilio junto con otros 26 vecinos del inmueble que, al parecer, fueron acusados por otra vecina. Varios policías de paisano se presentaron de noche, repentinamente, gritando, golpeando brutalmente la puerta de los vecinos, obligándoles a salir de sus camas, pistola en mano, en medio de un gran desconcierto. En esta primera detención fueron puestos todos en libertad, pero se produjo una segunda días después repitiendo los mismos esquemas.

Ángeles García Madrid

-¡Abran, la policía!- gritaba un hombre golpeando la puerta de su casa. Entraron como la furia tres individuos, armados con pistolas, intimidándola, obligándola a vestirse rápidamente. A las mujeres detenidas las llevaron al centro de detención de la calle Almagro y las dejaron esperando durante horas en una sala contigua a la estancia utilizada para interrogar y torturar a los detenidos. Desde allí se escuchaban día y noche gritos y lamentos, era el espacio utilizado para conseguir declaraciones, las que fueran, a fuerza de golpes.

“El comisario, de madrugada, nos tuvo allí a los siete que pertenecíamos a un partido, sólo a nosotros. Se pasó mucho, incluso a un hombre le rompieron las piernas a palos, sufrió brutales torturas hasta que, hundido y dolorido, le dijo a su mujer: “Ahora ya no voy a ser un hombre nunca más, déjame” y, al final, gritando, se tiró por la ventana, rompió la claraboya y se mató. Jamás olvidaré eso”, contaba Ángeles.

“Sentí todo el desprecio de aquellos hombres, me llamaron cínica, mentirosa, me gritaban, me insultaban, amenazaban hasta que uno me gritó: “¡Asquerosa, puta roja!”

Pronto llegó el turno de los ‘interrogatorios’ para Ángeles. Comenzaron las preguntas por sus vecinos, afiliaciones políticas, movimientos detectados… “Sentí todo el desprecio de aquellos hombres, me llamaron cínica, mentirosa, me gritaban, me insultaban, amenazaban hasta que uno me gritó: “¡Asquerosa, puta roja!”, decía Ángeles, que proseguía así su relato: “Aquello era un horror. Esa cárcel fue construida por Victoria Kent y cada celda fue pensada para dos presas. Pues mira, ¡yo fui la número once que entraba! No se cabía. Poníamos los pies en la cara de las otras y así, como podíamos, pasábamos la noche intentando dormir en el suelo, porque además quitaron todas las camas”.

Después llegaron las primeras sacas en la cárcel y pronto apareció la disentería. Para Ángeles fueron los dos peores momentos que vivió allí dentro. El primero, el fusilamiento de Las Trece Rosas; el segundo, ver morir a los niños ante el desconsuelo desgarrador de sus madres. En abril de 1940, Ángeles fue juzgada y condenada a un tribunal militar a doce años de prisión por “auxilio a la rebelión militar”. Fue condenado el 14 de mayo a 30 años de prisión y pasó por las cárceles de Tarragona, Barcelona y Gerona. Hasta 1942, que se le concedió la provisional.

Lluís Martí Bielsa: el hombre que escapa de la muerte

Lluís Martí Bielsa

“Madrugada del 26 de enero de 1939. Nuestro servicio era proteger a los ingenieros mientras hacían su trabajo, volar carreteras, puentes, todo lo que pudiera evitar o retrasar el avance del enemigo. Nos enviaron a Esplugues de Llobregat, donde los ingenieros hacían agujeros en el puente que después llenaban de explosivos para hacerlo volar por los aires. Las cargas de la dinamita ya estaban colocadas, pero el puente no explotó. El enemigo se había desviado de la carretera cortando camino, a unos cien metros de donde estábamos, impidiéndonos toda posibilidad de retirada. Quedamos en tierra de nadie. El sargento dijo: “Estamos cercados, nos tenemos que rendir”. Entonces vi que la guerra la teníamos perdida y vinieron a mi mente mis padres, mi familia. No me lo pensé dos veces. Los fascistas estaban emplazando aún una ametralladora. De cuatro saltos, atravesé la carretera y quedé fuera de su vista. Llamé a los compañeros, sólo uno se decidió…”

Lluís Martí Bielsa tenía poco más de quince años cuando se hizo guardia de asalto durante la Guerra Civil.

Cuenta la periodista Montserrat Llor que ésta fue la última misión del guarda de asalto de la República Lluís Martín Bielsa horas antes del hundimiento de Catalunya. Era el momento culminante de una serie de operaciones militares que, entre finales de 1938 y enero de 1939, habían tenido lugar en Catalunya, siempre posicionada en el bando republicano desde el inicio de la guerra.

Lluís Martí Bielsa tenía poco más de quince años cuando se hizo guardia de asaltodurante la Guerra Civil. Luchó en el frente y ante la derrota cruzó la frontera iniciando un peregrinaje por los campos de concentración franceses en su peor momento, el inicio del caos absoluto, el descontrol y la misera. Durante la II Guerra Mundial sus destinos fueron los campos de Argelès-sur-Mer, Agde, Barcarès y Saint-Cyprien. Después lograría zafarse de los campos nazis al huir de un convoy rumbo a Dachau. Se adhirió a la resistencia francesa y formaría parte de los maquis en la lucha contra el franquismo, donde tendría diversas misiones.

La última misión que cumplió le llevó a cruzar los Pirineos a pie transportando una imprenta para el PCE. Finalmente fue detenido y preso en tres cárceles: La Modelo, Ocaña y Burgos, donde coincidió con Marcos Ana. “Soy una persona totalmente responsable de llevar a cabo los principios en los que creo firmemente”, dice Martí Bielsa.

“Soy una persona totalmente responsable de llevar a cabo los principios en los que creo firmemente”, dice Martí Bielsa

En el año 2004, con motivo del 60º aniversario de la liberación de París, Bielsa fue uno de los veteranos homenajeados por el alcalde de París, quien descubrió un placa conmemorativa en honor a la participación española en la liberación de París. “Los nombres de los españoles presos en los campos nazis de la Francia ocupada figuran en algunas estelas que erigieron en Francia ya hace años. Y en España qué, ¿eh? Nada. Allí recuerdan a los patriotas muertos por su país. ¿Sabes qué pone? ‘Morts pour la Frances’, sentencia Martí. 

Alejandra Soler: de la lucha contra Franco a la denuncia de la ‘ley Wert

El 14 de abril de 1931 Alejandra tenía 18 años. Es la tercera valenciana que obtuvo una licenciatura, en su caso fue en Filosofía y Letras, y lleva más de 90 años dando guerra en las calles en defensa de la Educación pública, la democracia y la libertad. “Fui una vez y volvería cien veces más. Les dije a los jóvenes que no se fiaran de nadie y que nada ocurre porque sí, que busquen el origen de los acontecimientos y que aclaren por qué ha sucedido”, explicó Soler a Público, que hoy centra sus ataques en la “elitista ley Wert”.

Era horrible, veías montones de personas desfilar, cientos, miles, todo un pueblo, mujeres, niños, ancianos sin fuerzas”, recuerda hoy Alejandra

Dice Montserrat Llor que Soler es” una enciclopedia viviente, testimonio de dos guerras, ciento tres años de vida, treinta y tres de exilio fuera de España y ochenta de militancia comunista“. “Sorprendetemente activa y activista hasta que el cuerpo se lo permita, se muestra crítica con la violencia y las desigualdades sociales. Educa y compromete con su sencillez y candidez a los más jóvenes, apasiona a todos los que la escuchan, es una mujer que otea el horizonte”, escribe Llor.

Alejandra Soler, en el salón de su casa. ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE LA FUE

En febrero de 1936, Alejandra huyó por la frontera francesa. “No porque tuviera las manos manchadas de sangre ni nada, había hecho política, sí, pero no tenía que temer nada. Aun así, por ser comunista, si me hubiera quedado estaría en la cuneta, seguramente. Partí unas horas antes de que llegase a la frontera el ejército de Franco. Era horrible, veías montones de personas desfilar, cientos, miles, todo un pueblo, mujeres, niños, ancianos sin fuerzas”, recuerda hoy Alejandra, que fue a parar al centro de detención de Le Pouliguen.

De ese campo de detención, tanto Alejandra como su marido, Arnaldo ,escapan y consiguen cruzar hacia la URSS en el año 1939. Aún no había guerra en el mundo. Llegó a Leningrado el 4 de junio de 1939. La enviaron a una sanatorio de una ciudad en Ucrania, Járkov. De ahí fue a Moscú, como maestra en la casa de niños de la guerra nº 12. En 1942, Alejandra fue trasladada otra vez a la orilla derecha del Volga y no fue hasta septiembre de 1944 cuando pudo regresar a Moscú. El 9 de mayo de 1945 terminaría la guerra.

“En la Plaza Roja, alrededor del Kremlin, en la plaza del teatro Bolshoi y en la Plaza de Maniezla multitud se agolpaba, gritaba, lloraba o bailbaba o hacía todo a la vez.  Yo lo viví y nunca lo olvidaré pues era un espectáculo grandioso”, narra Alejandra, que en 1958 fue nombrada jefe de la cátedrade Lenguas Romances de la Escuela Superior de Diplomacia de Moscú, cargo que mantuvo hasta que, finalmente, volvió a España en 1971.

En los años 90, Alejandra volvió a tomar parte en diversos eventos organizados por los partidos de izquierda. En 2013, ya con ciento un años, participó como activista en el primer aniversario de la llamada Primavera Valenciana, por lo que fue conocida como la abuela del 15M. 

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Alternativas a la Coca-Cola buscan su hueco en el mercado español

30 octubre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Coca-Cola es el fabricante más vendido de refrescos, con una cuota de mercado mundial del 67,2%,  según el informe anual de 2016 de la compañía. En España, se venden 25 millones de Coca-Colas al día, más de 9.000 millones al año. Cada minuto hay 18 personas que beben este refresco y la marca declara tener un alcance del 97% de la población española.

Ante este monopolio en el consumo, han surgido alternativas que intentan abrirse camino en el mercado practicando una producción más justa y comprometida con el medio ambiente. Es un fenómeno que se da en Alemania con Fritz Kola, en Francia con Mecca Cola, que nació como bebida contraria a los valores estadounidenses, y también en España, con marcas menos conocidas pero en crecimiento.

En el último análisis de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo de 2015, las ventas de productos con este sello ascendieron a 34,96 millones de euros, un incremento de dos millones respecto al año anterior. Los principales canales de comercialización han sido cafeterías, heladerías, bares y máquinas de vending. 

Entre otros, en España surge como alternativa la marca Frixen“Un día nos atrevimos a idear nuestro propio refresco de cola. Queríamos algo con muy buen sabor pero con más ética. Un atrevimiento”, es el mensaje que proyecta la empresa en su página web.

En 2013, los cooperativistas del bar Birosta de Zaragoza decidieron poner en marcha este proyecto que aboga por un mercado sin explotación laboral. La marca utiliza azúcar de caña ecológico y estevia para reducir el azúcar un 20%, más cafeína que Coca-Cola y agua del manantial de Jaraba para su elaboración. La marca cuenta con varios puntos de distribución en España que poco a poco pretenden ir ampliando.

Este año la cooperativa prevé fabricar 25.000 litros, comercializados en dos formatos, botellín de 20 cl. y botella de litro. Prevén que 2017 suponga un aumento de las ventas de entre el 40 y el 50%. Sin embargo, no se distribuye en supermercados ni grandes superficies comerciales, si no que es necesario acudir a tiendas o a determinados bares y restaurantes que se pueden consultar en su página web. La buena respuesta a este producto desde su fecha de lanzamiento, explican sus promotores, ha obligado a la marca a desarrollar un plan de empresa que será llevado a cabo por el proyecto  Emprendes de la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS) en Aragón.

Birosta, el bar que llevó a cabo la iniciativa de Frixen, está encuadrado en El Esqueje, una cooperativa que apoya el mercado social y ecológico y el consumo responsable. Además de este tipo de producción, la cooperativa hace énfasis en potenciar la organización colectiva del trabajo, la equidad salarial y la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores en conciliación de la vida familiar y personal.

Otras ONG y cooperativas comprometidas con el consumo responsable como Oxfam Intermón, SETEM, Alternativa 3 o IDEAS cuentan con una sección de tienda online en sus páginas web donde se pueden comprar productos de alimentación, artesanía o cosméticos acordes con los principios del comercio justo.

Desde ahí se puede adquirir Bio Cola, otra alternativa entre las bebidas de cola que pertenece a Manduvirá, una cooperativa paraguaya fundada en 1975 y certificada como sede de comercio justo en 1999, que produce el refresco con materia prima local y en fábricas locales. Gracias al apoyo de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo , la cooperativa estableció relaciones con clientes internacionales, entre ellos, España.

EHKA es otra de las marcas de cola que apuesta por una producción más ética. Aunque se produce en Francia y con azúcar costarricense, es de denominación vasca. Promueve, aparte de una causa social, una política de defensa de la producción en el País Vasco.

Vía libre para la renta mínima: ¿quién podrá optar a ella y cuál será su cuantía?

29 octubre, 2017

Fuente: http://www.publico.es

El Congreso ha aprobado tomar en consideración la ILP que propone dotar de un ingreso garantizado e indefinido a las personas por debajo del umbral de la pobreza.

Una persona sin hogar dormita en la calle, en una imagen de archivo. AFP

Una persona sin hogar dormita en la calle, en una imagen de archivo. AFP

Es la primera vez que la Cámara baja tramitará un proyecto legislativo de estas características, que implicará un fuerte impacto presupuestario. Esta es la razón por la que el Gobierno se ha opuesto frontalmente, posición a la que se ha sumado Ciudadanos. A favor de esta nueva ayuda social destinada a las personas sin recursos se han pronunciado el PSOE, Podemos, ERC, PDCAT y otras formaciones minoritarias.

Ahora se abre un período de negociación que definirá los detalles de la renta mínima. Fuentes parlamentarias consideran que su aprobación definitiva no será posible antes de finales de año, pero el proyecto presentado por los sindicatosdeja claras algunas líneas fundamentales.

¿Quién podrá optar a ella?

Podrán ser beneficiarios de la renta mínima todas aquellas personas mayores de
edad y menores de 65 años, que estén buscando trabajo y hayan agotado las prestaciones por desempleo. La ILP también pone como condición que hayan residido en España “de forma ininterrumpida en los seis meses anteriores a la fecha de solicitud de la prestación”.

Los beneficiarios no podrán superar ingresos o ayudas que superen el 75% del salario mínimo

Además, los beneficiarios no podrán superar, en cómputo anual, ingresos o ayudas que supongan una suma superior al 75% del salario mínimo establecido en cada momento. En caso de que el núcleo familiar del solicitante haya personas con ingresos, le será concedida la renta mínima “cuando la suma de las rentas o ingresos de todos los integrantes de la unidad familiar, incluido el solicitante, dividida por el número de miembros que la componen, no supere el 75 por 100 del salario mínimo”.

¿Cuál será su cuantía?

La renta mínima será del 80% del salario mínimo. En este momento, la ayuda ascendería a 426 euros no contributivos.

Durante el debate en el pleno del Congreso, Podemos ha pedido ampliarla al entorno de los 660 euros, la cuantía que recomienda la Unión Europea. El PSOE ha propuesto que cada familiar a cargo del solicitante suponga también un plus en la remuneración, aunque esto es algo ya previsto en el texto presentado por los sindicatos.

¿Cuánto le costará al Estado?

12.000 millones de euros anuales, según los cálculos de UGT y CCOO, que se incluirán en los Presupuestos Generales del Estado.

El coste total deberá proyectarse en los Presupuestos Generales del Estado

Para poner en contexto esta cifra se puede tomar como referencia el recorte que ha presentado el Gobierno de Mariano Rajoy para 2017 en Bruselas, y que se eleva a 5.000 millones de euros.

¿Con qué otras ayudas es compatible?

Se considera una prestación de la Seguridad Social, y será compatible con todas aquellas ayudas derivadas de la atención a personas en situación de dependencia o a favor de la infancia, entre otras de modalidad no contributiva.

¿Cuánto falta para su aprobación final?

A partir de este momento la ILP pasará a la comisión de Trabajo y de Seguridad Social para iniciar el trámite legislativo habitual, esto es la apertura de un periodo para que los diversos grupos parlamentarios presenten las enmiendas que consideren oportunas. Este periodo de tiempo puede alargarse en función de las negociaciones entre los diversos grupos políticos. Finalmente, una ponencia se encargará de “casar” aquellas enmiendas coincidentes.

El PP intentará vetarla en el Senado pero la última palabra será del Congreso, donde no tiene mayoría

Las enmiendas que sigan “vivas” tras el dictamen de la comisión serán debatidas y votadas en un pleno de la Cámara baja y el texto resultante pasará al Senado. En él, previsiblemente, el Gobierno presentará un veto –una enmienda a la totalidad– además de alargar los plazos de tramitación, ya que cuenta con mayoría absoluta en esta cámara. El veto solo podrá ser “levantado” por el Congreso de los Diputados que, finalmente, es el que que deberá pronunciarse sobre la iniciativa.

¿Cuándo podrá solicitarse?

El día siguiente de su publicación en el BOE, que según los cálculos de fuentes parlamentarias analizando el proceso legislativo citado, será a principios de 2018.

¿Pueden frenarla el PP y Ciudadanos?

En teoría, no. Una vez que el Congreso ha aprobado tomar en consideración la ILP ya no hay marcha atrás y debe comenzar la negociación.

La renta mínima se considerará un derecho y el Estado estará obligado a concederla

El Gobierno intentará bloquear su tramitación alegando que supone una alteración sustancial de los presupuestos en vigor –los de 2016 actualmente prorrogados–, lo que generará un conflicto de atribuciones entre el ejecutivo y el legislativo, uno más de los que ya están planteados.

¿Podría cancelarse en el futuro?

Estará blindada, ya que optar a ella se considerará un derecho de cada ciudadano. “Es exigible sin que pueda condicionarse a las disponibilidades presupuestarias. Es decir, las personas que reúnan los requisitos que se establezcan tendrán derecho a percibirla y la Administración General del Estado está obligada a concedérsela”, recoge el texto propuesto por los sindicatos.

Tampoco se podrá embargar. Al ser considerada un derecho personal; se convierte en una prestación intransferible e inembargable.

Finlandia empieza a emitir señales de éxito en su Renta Básica Universal

27 octubre, 2017

Fuente: http://www.publico.es

La OCDE dice que la Renta Básica Universal (RBU) no es una “bala mágica” contra la pobreza, pero admite sus efectos positivos, por ejemplo, en la sostenibilidad de las pensiones. Iniciativa que gusta a las grandes fortunas. Desde Bill Gates (Microsoft) a Mark Zuckerberg (Facebook), pasando por Elon Musk (PayPal o Tesla) o Jeff Bezos (Amazon) se declaran entusiastas de esta medida, cuyo nuevo estandarte lo porta, en la actualidad, el Gobierno de centro-derecha de Finlandia. Con visos de éxito.

Bandera de Finlandia./AFP

Bandera de Finlandia./AFP

Los grandes empresarios apoyan la RBU

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, también respalda la idea, pide su universalización e incide, concretamente, en el ejemplo del Permanent Fund Dividend de Alaska, donde realiza labores de filantropía y para cuyo beneficio, vigente a lo largo de todo el año, sólo se requiere el permiso de residencia en el estado norteamericano y no planear dejar el territorio más septentrional de EEUU.

Pero no son los únicos casos de empresarios que dominan la lista de riqueza personal de Forbes que muestran sensibilidad hacia la renta básica y su propagación planetaria. Jeff Bezos, el jefe de Amazon y actual hombre más rico del planeta, también lo valora para amortiguar los efectos de la crisis en términos de desigualdad y afrontar la automatización del futuro inmediato. Eso sí, de forma menos entusiasta que Elon Musk (creador de PayPal, SpaceX o Tesla, entre otros éxitos empresariales de este gurú de la tecnología), para quien “acabaremos viendo la RBU más pronto que tarde”, ya que su implantación “es absolutamente necesaria” para afrontar los desafíos del mercado y las nuevas tendencias en la producción de bienes y servicios.

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, en una foto de archivo. / REUTERS

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, en una foto de archivo. / REUTERS

En apoyo de estos argumentos surgen predicciones científicas oficiales en EEUU que alertan, en comisiones del área económica-financiera del Congreso, de que la mitad de los puestos laborales del país serán reemplazados por robots en 2030.

Pero la batería de primeros espadas empresariales no se reduce a este póker de poderosos. La sombra de defensores de la renta básica universal es alargada.
Pierre Omidyar. El fundador de eBay ha donado cerca de medio billón de dólares a través de su fundación a desarrollar GiveDirectly, proyecto de renta básica para reducir la pobreza en Kenya.

Andrew Ng. Cofundador de Coursera y responsable de investigación en Baidu, escribió un tweet al presidente de EEUU en el que le escribió que, “ahora más que nunca, necesitamos una renta básica que limite las penurias de la gente y mejora la educación para dar oportunidades a todo el mundo”.

Sam Altman. Presidente de Y Combinator, la incubadora de start-up más importante de Sillicon Valley, vaticina que la robotización será casi plena a lo largo de este siglo y ha sido el impulsor de la renga básica en Oackland (California).
Bill Gross. Cofundador del fondo de inversión Pacific Investment Management, sugiere en su análisis de mercado de 2016, que EEUU debería emplear ya recursos a “la revolucionaria” idea de la RBU. Aunque -matiza- dado que emergió en la década de los sesenta del siglo pasado, “a lo mejor tampoco es una idea tan rebelde”. Su argumento incide en la consigna de defensa de la RBU: “si cada vez más trabajadores van a ser reemplazados por robots, se necesitarán nuevas fórmulas para distribuir la riqueza”. Pero su epitafio es de especial rotundidad: “Habrá alguien que siga pensando en ello como una vieja idea del socialismo, pero yo les digo, tendremos que usarla, porque se trata de una buena idea y una mejor solución”.

Tim O’Reilly. CEO de O’Reilly Media, también lo cataloga de “magnífica idea” para tratar de diluir la amenaza de la automatización productiva en ciernes, “aunque aún estemos en el comienzo de su discusión”.

Chris Hughes. El otro cofundador de Facebook, recuerda que la fe social en el actual patrón de crecimiento de EEUU “se romperá en múltiples formas” a medio plazo. Cualquier tratado de “reconversión de nuestra economía”, en consecuencia, “debería incluir propuestas honestas” como la RBU, tal y como ha sucedido desde el término de la Segunda Guerra Mundial.

Chris Hughes, ayer, en la Conferencia Europea de Comercio Electrónico.

Chris Hughes

Finlandia, en el observatorio mundial

La RBU finlandesa ha sido motivo de debate en la OCDE. No es para menos. Después de que los estamentos empresariales y políticos hayan azuzado el debate a escala global. En este asunto, el club de las potencias industrializadas considera que “no es la panacea” para corregir la brecha de desigualdad que se ha ensanchado, en mayor o menor medida, entre sus socios por efecto de la crisis de 2008. De hecho, enfatizan en su cuartel general en París, perjudica “la disparidad de poder adquisitivo entre ricos y pobres” y no contribuye, en absoluto, a la recuperación de la vilipendiada clase media. Incuso vaticina que ni siquiera corregirá las bolsas de pobreza. Aunque reconoce, eso sí, su aportación a la sostenibilidad de los sistemas de pensiones. En un momento en el que todo acopio de riqueza sirve para contener la bomba demográfica en las sociedades civiles de sus países miembros. Para justificar su sesudo diagnóstico, se ampara en la experiencia acumulada en latitudes como Alaska, donde lleva años de vigencia; Irán, desde 2011, mientras llama la atención sobre la negativa de Suecia, estandarte del estado de bienestar, a implantar el modelo finlandés. Aunque, en realidad, el Gobierno de Estocolmo, vigile de cerca los resultados de su vecino del Este.

Aun así, los expertos de esta institución multilateral realizan el siguiente diagnóstico, sustentado en estudios comparativos, sobre los costes de su instauración, en cuatro de sus socios. Francia, Italia, Reino Unido y, por supuesto, Finlandia.

Premisa número uno: La RBU supondrá desembolsos desde los estados de bienestar mucho más significativos que los actuales. Sin que pueda asegurarse -dice la OCDE- que sea una bala mágica para reducir la pobreza. Fuente: OCDE

Premisa número dos: La RBU obligará, en consecuencia, a masivos incrementos de impuestos, superiores al 10% del PIB en algunos países, además de reducir, simultáneamente, algunos otros beneficios sociales, para acometer el fondo de renta universal.

Premisa número tres: El modelo de renta universal -no exclusiva para desempleados, como el caso finlandés y otro muchos en vigor- de la OCDE recalca que beneficiará a las clases medias, pero que no repercutirá apenas entre las capas bajas y altas de la sociedad. Incluso asegura que perderán poder adquisitivo aquellos que adelanten su edad de jubilación. Y que perjudicaría a países con protecciones sociales equlibradas y saneadas.

Conclusión: La OCDE finaliza su deliberación con una radiografía contundente: Sin beneficios claros y bien calculados, los gastos de cualquier modalidad de RBU se dispararían y el riesgo de elevar las cotas de pobreza seguiría su estela alcista al tiempo que los ciudadanos de estos países verían reducidos sus ayudas sociales. Aunque también deja su respaldo abierto a alternativas de RBU, más restrictivas, que no eliminen las opciones de retiros anticipados o las que se entreguen durante periodos concretos de la vida laboral. Como el caso finlandés. Sólo para desempleados, mientras residan en el país.

Sobre las fórmulas de financiación, en el supuesto de que se pongan en marcha modalidades de renta universal, las instituciones multilaterales se dividen entre partidarias de inyectar liquidez mediante acciones, dentro de una Oferta Pública Inicial (IPO), cuyos beneficios irían a parar a un Depósito de Capital Común.

Mientras otras se decantan por sufragar los gastos vía impuestos, a través de tributos ecológicos, como nuevas figuras fiscales a empresas por exceso de polución, por transacciones financieras o a las grandes fortunas.

Debate multilateral y científico

También desde el World Economic Forum (WEF) se ponen trabas. Margareta Drzeniek, su jefa de Competitividad y Riesgos Globales, tampoco cree que sea la piedra filosofal. “Deberíamos de explorar otras opciones”, explica. “Necesitamos más política de innovación y proyectos pilotos que nos aseguren la sostenibilidad de los sistemas de bienestar y que nos garanticen una justa distribución de las rentas en la Cuarta Revolución Industrial”, la Era de la Robotización. Estrategia que exige, a su juicio, la transformación reformista en áreas como la Educación, el Conocimiento, las compensaciones laborales para elevar los niveles de vida, y el asentamiento del crecimiento económico.

Crece el número de las grandes fortunas mundiales que apuestan por implantar la renta básica, “más pronto que tarde”, para afrontar la robotización de la producción de bienes y servicios.

Alaska es, en la actualidad, el único ejemplo con renta universal mediante un único pago anual. Desde 1976, el Fondo Permanente de Alaska, que recibe un mínimo del 25% de los ingresos de tránsito de petróleo a través de su red de oleoductos, se distribuye entre cualquier residente habitual del estado más septentrional de EEUU. Su trayectoria, de más de cuatro décadas, revela que sus beneficiarios no trabajan menos. Ni tampoco se ha producido un movimiento migratorio hacia Alaska, como reclamo de su RBU. Tampoco en Irán, donde las familias reciben casi la tercera parte (el 29%) del gasto medio de adquisición de una vivienda, se ha registrado una pérdida de horas laborales. Al contrario, la economía iraní ha elevado su productividad. Motivo por el que varios millones de beneficiarios han renunciado a la ayuda.

Incluso, en ambos ejemplos, sus pensiones se han fortalecido. La OCDE, en este punto, no sólo reconoce, sino que ensalza, el efecto positivo de este tipo de iniciativas, que “alivian las tasas de cobertura” de los retiros laborales.

Un think-tank, Brookings Institution, con sede en Washington, considera que la RBU erradicaría la pobreza en 66 países, beneficiando a 185 millones de personas, y que apenas costaría el 1% del PIB de esas economías. Su economista jefe, John McArthur, precisa que “el resultado sería visible a corto plazo, y sin necesidad de aportar un solo dólar extra de cooperación al desarrollo”; es decir, de ayuda internacional. Como ya está sucediendo con proyectos como GiveDirectly, una ONG que, entre otras acciones en países en desarrollo, financia iniciativas de renta básica en Kenia. McArthur hace hincapié en que planes similares podrían lanzarse, de inmediato, para ayudar con coberturas anuales a los 650 millones de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza.

Ocho experimentos emblemáticos de RBU

Entre 2016 y 2017, han empezado a funcionar ocho nuevos experimentos de RBU en el mundo. Con sus particularidades, aciertos y errores, y sus diferentes asignaciones dinerarias.

Kenia. En octubre de 2016 se lanzó GiveDirectly. Desde entonces, los habitantes de 40 poblados reciben 22,5 dólares mensuales durante doce años. Esta ONG tiene en previsión añadir a otras 80 aldeas, con dotaciones de dos años de ayudas, otras 80 que recibirán una retribución única equivalente al montante de dos años de renta y analizar las tres fórmulas junto a otras 100 villas que no recibirán respaldo financiero alguno. Para cuyo estudio, utilizarán herramientas de Big Data.

Finlandia. El experimento, concedido a 2.000 empleados, tiene un objetivo esencial: medir cómo la renta básica podría transformar y modernizar la estructura del estado de bienestar finlandés y comprobar si los niveles productivos del país mejoran con estas garantías a parados.

Oakland, California. Y Combinator anunció a mediados de 2016 que pagaría salarios mensuales de entre 1.000 y 2.000 euros a 100 familias de esta ciudad californiano de distintos rangos socio-económicos y sin requerimiento de residir permanentemente en EEUU. Si frutifica en éxito, le sucederá un programa pentanual.

Think-tanks como Brookings Institution considera que la RBU erradicaría la pobreza en 66 países, beneficiando a 185 millones de personas, y que apenas costaría el 1% del PIB de esas economías.

Utrecht, Holanda. La iniciativa de renta básica se retomó a comienzos de 2017 y tendrá dos años de vigencia. Involucrará a 250 ciudadanos holandeses que recibirán una asistencia oficial de 1.100 dólares mensuales. Aunque esos son los números promedio. Porque existen seis grupos con distintas retribuciones y requerimientos. En uno de ellos, por ejemplo, pueden conseguir 161 dólares adicionales al mes, si realizan trabajos de voluntariado. En otro, sus integrantes pueden acceder a proyectos empresariales concretos y en funcionamiento de la ciudad, con los que pueden rentabilizar sus ingresos, pero deben devolver una parte de esos beneficios en caso de que decidan no cooperar con programas filantrópicos.
Ontario, Canada. Las autoridades de este estado canadiense han presupuestado 19 millones de dólares a replicar el experimento de Manitoba, en vigor desde la década de los setenta del siglo pasado. Los planes oficiales, todavía en fase de estudio, incluyen renta básica y provisiones de fondos, y baraja las exigencias que deben cumplir los beneficiarios de la misma.
India. El Gobierno indio ultima la puesta en marcha de experimentos, en otras ciudades, como el de su Estado de Madhya Pradesh, en el que, desde 2010, más de 6.000 personas reciben una pequeña aportación mensual durante 18 meses. En octubre de 2016, el equipo económico de Nueva Dehli anunció que la RBU empezaría a integrarse en la estructura económica de la mayor democracia del mundo y, desde comienzos de este año, una comisión parlamentaria específica tiene encomendada la tarea de encontrar la fórmula de expandirla por todo el país.
Livorno, Italia. Filippo Nogarin, alcalde de la localidad italiana, empezó a dar a cien ciudadanos de su municipio costero, de 150.000 habitantes, una renta mensual de 537 dólares, que amplió este año a otras cien familias. Para Nogarin, el resultado del primer año ha sido muy positivo. A su juicio, ha ayudado a sus conciudadanos a reconducir sus carreras profesionales y a mejorar sus perspectivas de futuro. Ragusa y Naples valoran incorporar esta iniciativa.
Uganda. También se inició este año. La ONG Eight suministrará ocho euros (8,6 dólares), como el nombre de su organización, de renta básica a 50 familias del poblado ugandés Fort Portal. La prueba durará, al menos, dos años y su experiencia será relatado en un documental, Village One.

Salto a la arena política

La RBU ha formado parte del ideario de Jeremy Corbyn, con el que el líder de la oposición en Reino Unido pretende inculcar “mayor progresismo” al laborismo británico y, según sus propias palabras, también a los partidos de izquierdas europeos. Su propuesta de renta básica sustituiría al abanico de programas, subsidios, deducciones fiscales y contribuciones sociales por trabajo del país e, incluso, los gastos administrativos asociados a estas tramitaciones. De forma que se convertiría en una retribución para personas con bajos o nulos niveles de ingresos, con la que se autofinanciaría su futura pensión. Aunque admite múltiples interpretaciones.

Su implantación también se incluyó en el programa electoral de Benoît Hamon, líder socialista francés, que apenas recibió el 6% de respaldo en la cita presidencial de la pasada primavera. En su opinión, la RBU “es un instrumento que libera trabajo y permite a cada persona poder eligir sus ocupaciones profesionales sin necesidad de tener que sufrir por ello”. El plan de Hamon se sintetizaba en cuatro ideas-fuerza: instaurar una renta básica para jóvenes entre 18 y 25 años; aumentar los beneficios por desempleo o subempleo hasta los 600 euros al mes; implantar un sistema automático para estos pagos y universalizar la retribución con un mínimo de 750 euros mensuales. Jean-Luc Mélenchon, político izquierdista francés, antecedió al Partido Socialista en este cometido. Igual que Podemos, en España, que la incorporó a su programa para los comicios de 2015 y 2016. En línea con la proclama de IU, antes y después de su coalición con la formación morada. A la espera de que el nuevo PSOE-2.0 de Pedro Sánchez concrete su posición al respecto -y su plan de financiación adicional de las pensiones-, a partir de su sugerencia de reformular la socialdemocracia y sufragar con mecanismos como la Tasa Tobin, que grava las transacciones financieras, determinadas medidas de política social.

El recurso a la RBU es, en realidad, una vieja receta. Incluso de siglos precedentes. Aunque ha sido la crisis y sus devastadores efectos sobre la población la que ha puesto de nuevo de moda esta propuesta. En ese contexto se enmarcan también las palabras del ex ministo de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, uno de sus más firmes defensores: “Es una urgencia inaplazable para civilizar el capitalismo y evitar los espasmos que generará por la nueva generación tecnológica”. Un mensaje que comulga con las concepciones cosmopolitas y favorables a la globalización de los partidos progresistas y con voces como la de premios Nobel Paul Krugman o Joseph Stiglitz, o de economistas también ilustres como Jefrey Sachs, James Galbraith o Thomas Pikkety. Pese a que países como Suiza hayan renunciado a ella (la aportación llegaba a 2.500 euros mensuales) en referéndum, en junio de 2016.

De momento, detractores y defensores observan el paso de la RBU finlandesa. Entre argumentos que critican su despilfarro, que alaban su capacidad de ahorro y solución a la precariedad laboral y los que, en un limbo intermedio, consideran que los meses de funcionamiento del proyecto en Finlandia abren la puerta a futuros experimentos mejor pertrechados, más sofisticados y que sean capaces de generar mayores cuotas de retorno en beneficios sociales

Dos holandesas volcadas en la lucha por la memoria histórica se convierten en las nuevas brigadistas internacionales

26 octubre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Su presencia en manifestaciones o actos en los que se reivindica la memoria histórica no pasa desapercibida. Ambas lucen rubias cabelleras, llamativos ojos verdiazules y poseen un color de piel que no es nada habitual en estas latitudes.

Para aquel que aún albergara dudas, su acento las delata definitivamente como extranjeras. Tras encontrárselas en Madrid, Zaragoza, Guadalajara o París, participando en cualquier evento que homenajee a las víctimas del franquismo, cualquiera pensaría que son dos hijas más del exilio español; dos descendientes de alguno de los cientos de miles de republicanos que tuvieron que huir de España tras la victoria de Franco. Sin embargo, la realidad es muy diferente.

Jehanne van Woerkom y su hija Sarah son holandesas y su incondicional apoyo a quienes luchan en España para recuperar la memoria histórica obedece exclusivamente a dos razones: convicción y solidaridad. “Todo comenzó hacia el año 2011. Vi una fotografía en un periódico que llamó mi atención. Era la imagen de un grupo de gente mayor que llevaba retratos de familiares de desaparecidos —nos cuenta Jehanne—. Pensé que debía tratarse de Argentina o de Chile y cuando vi que era la Puerta del Sol de Madrid me quedé noqueada. ¡A solo dos horas de vuelo de mi casa…! Miles de desaparecidos y ¿cómo era posible que yo no supiera nada de ello?”.

Desde ese momento, se volcó en conocer esta historia que le resultaba tan desconocida y encontró la complicidad de su hija Sarah: “Al igual que le pasó a mi madre, mi imagen de España cambió radicalmente al saber que era el segundo país del mundo con mayor número de desaparecidos. Hice numerosos viajes en bicicleta por España, hablando con familiares de las víctimas, visitando algunos de los lugares que simbolizan la represión, horrorizándome con los cementerios en los que hay fosas comunes”.

El compromiso de ambas fue cada vez a más. Asistieron a manifestaciones en Madrid en solidaridad con el juez Baltasar Garzón; a homenajes a las víctimas de la dictadura en Guadalajara, Ronda, Valdenoceda, El Escorial… “Quizás la experiencia más tremenda –confiesa Sarah– fue asistir a la excavación de la fosa de Velilla de Jiloca en Aragón. Eso te marca y no se puede olvidar”.

Jehanne quiso, además, conocer a “la otra parte”, siendo testigo de la misa que se celebró en 2015, en memoria de Franco, en la iglesia de San Fermín de los Navarros: “Fue ver de cerca el rostro del fascismo español. Sentí espanto y escalofríos”.

Arte y militancia

Aunque ella prefiere que la definan como “activista”, no cabe duda de que Jehanne es también una artista. Fue en 1982 cuando comenzó a exponer sus obras para denunciar las situaciones de injusticia que se viven en nuestro mundo: “Ese año asesinaron a cuatro periodistas holandeses en El Salvador”, recuerda.

“El crimen fue orquestado por un alto militar. Era parte de la atroz represión ejercida por el Gobierno de aquel país. Uno de los asesinados era de mi pueblo, Bussum, por lo que decidí no quedarme cruzada de brazos: tenía que contar la verdad, como habían hecho esos periodistas hasta que les mataron”.

Una de las obras artísticas de Jehanne.
Una de las obras artísticas de Jehanne.

Jehanne empezó a tomar fotos de las noticias sobre El Salvador que daban en la televisión y en los periódicos… luego añadía pintura, textos y terminaba haciendo unas impactantes obras que acabó exhibiendo por todo el país. En las siguientes décadas, abordó otros temas sobre los que quería arrojar un poco de luz, como el expolio y los crímenes que los colonizadores europeos perpetraron en América o la matanza de Srebrenica en Bosnia: “Desde entonces, casi todos los años asisto en el cementerio de Potočari, a los actos en recuerdo de las víctimas de la masacre. Sus familiares me emocionan cuando me dicen “tú eres nuestro testigo'”.

En 2014 tuvo madura su primera obra sobre España y la estrenó en el Museo de la Resistencia de Ámsterdam: Memoria histórica, las secuelas amargas del franquismo. Sus impactantes fotomontajes saltaron al año siguiente al Instituto Neerlandés de Estudios de Guerra, Genocidio y Holocausto y en 2016 al Museo de la Paz de Gernika y al Museo de Zaragoza

“Me siento indignada por la forma en que el franquismo sigue presente en España y por la tragedia de sus víctimas. Intento también combatir la ignorancia en Europa, combatir su indiferencia sobre este escándalo que se produce en uno de sus países miembros”.

Sarah, además de apoyar a su madre, aprovecha sus estudios en la Facultad de Estudios Europeos de la Universidad de Ámsterdam para dar a conocer el caso español: “En Holanda el tema apenas se conoce y no se refleja en los cursos o trabajos académicos. Así, sigue oculta la cara más negra de nuestro vecino europeo”.

Estas nuevas brigadistas internacionales están decididas a seguir adelante con su lucha utilizando sus armas: la fotografía, la pintura y la palabra. De hecho, Jehanne tiene ya casi a punto una nueva exposición sobre el franquismo y sus víctimas: “Hoy por hoy la situación que se vive en España es el motor de mi creatividad. ¡Mostrarlo! Destruir el muro de silencio que construyeron a su alrededor. ¡Ese es mi objetivo!”.

“No digo que esta sea una batalla entre buenos y malos, pero es una en la que posiblemente perdamos todos”

25 octubre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Josep Fontana (Barcelona, 1931) es uno de los historiadores de referencia en España, autor, entre otros, del libro Por el bien del ImperioUna historia del mundo desde 1945, y profesor emérito de la Universidad Pompeu Fabra. Su relación con los libros, y su lectura, comenzó en su infancia: su padre tenía una librería de viejo. Su último libro es El siglo de la revoluciónUna historia del mundo desde 1914. La entrevista se realiza por teléfono, un aparato que detesta, y más para conversar sobre política, historia y Cataluña.

¿Qué pasará a partir del 2 de octubre si tenemos en cuenta la historia de España?

Lo peor que puede pasar es que algo que empezó mal acabe peor, pero si quieres decir en términos de la situación política, nada de nada. Si hay algo que me parece escandaloso en lo que está sucediendo es que el PP esté agitando la opinión pública española diciéndoles que la celebración de una consulta implica después la secesión de Cataluña cuando sabe que esta secesión es imposible. Es imposible porque implicaría que el gobierno de la Generalitat tendría que pedir al Gobierno de Madrid que tuviera la amabilidad de retirar de Cataluña al Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional, y renunciar pacíficamente a un territorio que le proporciona el 20% del PIB. Es un escenario imposible. Pensar que esto puede suceder es una estupidez. Entonces, ¿a qué viene crear un clima próximo a la guerra civil con esta excusa?

¿Se puede decir que los países que han logrado la independencia lo consiguieron a través de una negociación  checos y eslovacos–, la guerra o aprovechándose del hundimiento de un imperio como el soviético?

Chequia y Eslovaquia fueron un caso excepcional. A los checos les estorbaban los eslovacos. Se pusieron de acuerdo en liquidar una unión que era bastante ficticia. El hundimiento soviético se aplica en los casos de las tres repúblicas bálticas y de Ucrania. El asunto de la guerra es más complejo. El único caso real de independencias en lo que llamamos Europa central y occidental es el de Yugoslavia. Allí hubo un pretexto legal. Se dijo que aquello no era una nación sino una federación, por tanto, la cosa era distinta. A Alemania le interesaba la independencia de Eslovenia, que era su satélite económico. No esperó siquiera a ponerse de acuerdo con la UE para forzar las independencias de Eslovenia y Croacia. El asunto se resolvió con los bombardeos de la OTAN. Es decir, las independencias de Croacia, Bosnia-Herzegovina y Kosovo se alcanzaron con los bombardeos de la OTAN. No me parece que sea un precedente útil para aplicar en ningún otro caso.

Hay otro precedente, el de Montenegro. Su referéndum de independencia lo organizó la UE, en concreto, Javier Solana. Impuso dos condiciones: una participación por encima del 50% y un “sí” superior al 55%. Tuvieron ochenta y tantos por ciento y el 55,9%.

Era un caso que se presentaba en una situación como la de Serbia, prácticamente desintegrada y con muchos problemas externos e internos. Por lo que representa Montenegro respecto a Serbia no se puede comparar con los que representa Cataluña respecto al Estado español.

¿Sirven los casos de Escocia y Québec: referendos pactados con unas condiciones claras?

Sí, pero como en ninguno de los dos casos se ha llegado a tener que plantearse el problema de una separación, es difícil saber cómo se habría negociado. El nuestro es distinto: pensar que va a haber en Madrid un gobierno dispuesto a plantearse una negociación de separación respecto de Cataluña es una idea fantasmagórica.

Podemos estar así otros diez años, en conflicto permanente.

Pues sí. Es un conflicto que…, vamos a utilizar el tipo de conceptos que utiliza Rajoy, lleva 500 años y que ha empeorado seriamente. Es un conflicto que podía haber encontrado un camino mejor, pero hay que recordar que el ascenso del soberanismo empezó en 2010 con la salvaje destrucción de un Estatuto que había sido aprobado por el Parlamento catalán. Supongo que el PP se lo cargó para obtener votos, que debe ser el motivo por el que ahora impulsa este clima de confrontación. Aparte de para conseguir votos, que le son bastante necesarios, le sirve también para que se olviden de los problemas de la corrupción.

El soberanismo ha conseguido en estos años dos cosas importantes: que la posibilidad de una Cataluña independiente esté constantemente en los medios de comunicación, es algo que se ve como una opción al plazo que sea, corto, largo o muy largo, y que cada vez hay más gente que acepta que la única solución es un referéndum pactado.

Lo que se estaba planteando para el 1 de octubre, y que muchos defendemos teniendo en cuenta que una secesión en los términos actuales es imposible, era una consulta que como mínimo permitiera a la gente expresar su opinión. Expresar sus quejas sobre muchos años de mal gobierno. Buena parte de todo esto nació por la ofensa del Estatut y como rechazo de las políticas aplicadas para la salida de la crisis. Había un malestar profundo, un sentimiento de maltrato especial. Había motivos que justificaban que se dejase por lo menos expresar esta opinión.

Hay que recordar que cuando se hizo una votación el 9-N no pasó nada, que es lo mismo que podía haber sucedido si eso se hubiese encauzado de manera civilizada, si se hubiese considerado como un punto de partida para empezar a encontrar vías de negociación para solucionar el descontento. Pero no hay ninguna intención de esto. En el fondo, al PP le interesa la confrontación. Está presentando esto ante la opinión española como una agresión que les afecta a todos, que puede afectar a sus pensiones, a sus subsidios. Todo eso siempre le ha sido rentable. Tengo pocas esperanzas de arreglo a corto o a medio plazo.

Ortega y Gasset decía que el problema catalán es irresoluble, pero también parece que lo es el problema español: encontrar un encaje que satisfaga a todos.

No sé si se puede encontrar un encaje de Estado que satisfaga a todos, entre otras cosas porque eso implicaría también el encaje de una sociedad. Una de las cosas que me sorprendió es ver que entre los más entusiasmados con un proceso secesionista figurara gente que he conocido, jóvenes de 20 a 30 años con una muy buena carrera universitaria, con másteres, etc., que a todo lo que pueden aspirar es a un trabajo poco más que de becarios y con sueldos miserables. Esos jóvenes han llegado a creer que un cambio, cualquier cambio, no puede ser a peor. Por eso hay también un elemento de encaje social. No diría que el tipo de política que aplica el PP sea como para conseguir entusiasmos de una parte importante de la sociedad española. Creo que hay muchos problemas en los que tendría que pensar, porque le afectan. Pero crear un objetivo de lucha como este le resulta rentable para las próximas elecciones.

El Estado español, sobre todo en el siglo XX, ha confundido ser fuerte con ser autoritario, que no es lo mismo, ¿no?

Para ser fuerte necesitas consenso, necesitas una política que te de consenso. Cuando se ha intentado aplicar en España una política que implique consenso han venido las reacciones para evitarlo. Tenemos una dramática historia, que es la historia de la Segunda República, que anda todavía tirada por los suelos, denigrada para justificar lo que se hizo y para volver a marcar el reloj hacia atrás.

Me asombra que los partidos piensen poco en estos momentos con serios problemas globales. Hay un empobrecimiento y debilitamiento de una gran parte de España que debería empezar a alarmarnos. Amigos míos que viven en Galicia me explican que muchos pueblos se mantienen con viejos que viven de las pensiones y de lo que cultivan en el huerto. Hace poco otro amigo, que volvía de Salamanca, estaba asombrado de cómo esta cerrando el comercio en el centro alrededor de la plaza Mayor. Salamanca está perdiendo población. Hay un problema que afecta a Galicia, a buena parte de Castilla y León y a Extremadura, que es un problema de debilidad y de empobrecimiento que no parece preocupar a nadie.

El historiador Josep Fontana. / Enric Català
Josep Fontana ENRIC CATALÀ

¿Se puede decir que estamos ante un conflicto de legitimidades en el que las instituciones del Estado no tienen el prestigio necesario, como el Tribunal Constitucional?

El Tribunal Constitucional se crea de una manera para que su composición esté determinada por las cúpulas de los partidos dominantes, fuera de la capacidad de actuación de la opinión pública. Este país ha tenido, por lo menos desde el 23-F, un gobierno turnante de dos partidos que se han puesto de acuerdo siempre que ha convenido y para lo que ha convenido. Hemos visto de qué forma han ido evolucionando los viejos líderes, del Felipe González revolucionario a lo que acabó siendo. Aquí hay un problema que muchos no quieren reconocer, que la forma con la que se estableció el pacto en la Transición no daba muchas garantías. Todos creímos que aquello era un comienzo y que a partir de allí las cosas se irían adecuando a la realidad, pero no parece que haya sido así.

Cataluña también tiene problemas que han provocado el empobrecimiento democrático de sus instituciones. Y tiene un problema grave de corrupción, igual que el resto de España.

Y tanto.

Es decir que la ilusión de pensar que ‘si nos independizamos, todo será maravilloso’ no tiene una base de realidad, parte de una situación igual de contaminada.

Pero están los que piensan en la posibilidad de una independencia inmediata y los políticos que se apuntaron para ganar votos. Hay gente que ha acabado asumiendo que ese es su papel histórico, y que si tienen que sacrificarse se sacrificarán. Hay otros que no, otros que se lo plantean seriamente. Y está la gente de la CUP: un partido revolucionario que está haciendo un papel extraño que no les corresponde dentro de una política parlamentaria. Son gente joven que en su actuación en los municipios ha sido muy limpia. Su hora es para el momento en el que haya una situación revolucionaria que permita crear una sociedad diferente. Luego están una parte de esos desesperados que han llegado a creer que con la independencia se podían resolver las cosas.

Tengo experiencias espectaculares, como la de un viejo dirigente corrupto que se acercó un día en el que había dado una conferencia sobre los problemas de la sanidad pública y mostrado mi sorpresa de que los políticos no se preocupasen por estas cosas. Se acercó y me dijo sonriente: “Con la independencia se solucionará todo”. Pienso que creía que eso incluía también sus problemas personales.

No vamos a hacer una historia de buenos y malos. En todo caso, me es difícil no meter al PP en el rango de los malos. Pero, del otro lado, no pondría a todo el mundo entre los buenos. Hay gente que ha llegado a adquirir una fe. Un día conversaba con un periodista, le decía lo mismo que te he dicho, que no podías ser independiente si tenías dentro el Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional, y pregunté, ¿qué pasará? Él respondió: “Intervendrá Europa”. Es la fe en un milagro que pueda resolverlo. No es una situación fácil. No digo que esta sea una batalla entre buenos y malos, pero es una batalla en la que posiblemente perdamos todos.

Además de los problemas de España, la falta de una estructura sólida del Estado, la pérdida de los restos del imperio en 1898, y lo mucho que afectó a Cataluña y a su industria, estamos viendo la pérdida del prestigio de las élites tradicionales políticas y económicas.

Ha sucedido a escala europea y, diría, mundial. Es lo que explica la elección de [Donald] Trump frente al viejo aparato del Partido Demócrata. Es algo que se está produciendo en muchos lugares. Eso que cuando empezó a producirse se llamó el populismo, que es donde se mete todo lo que estorba. Tony Blair, que sabe bien de qué habla, dijo que se estaba perdiendo un sistema que funcionaba gracias al prestigio de unas élites que se intercambiaban en el poder, derecha e izquierda, y que podían mantener esta sociedad unida, pero que estas élites estaban perdiendo su prestigio y a saber lo que saldría de aquí. No hay que ver más que la situación de Gran Bretaña o lo que ha pasado en Francia con el Partido Socialista. Aquí todavía no, aquí hay un inmovilismo difícil de interpretar. Permite mantener el sistema de bipartidismo turnante, que parece que va a aguantar un tiempo, hasta que la gente no pueda resistir más.

El historiador Josep Fontana. / Enric Català
Josep Fontana. ENRIC CATALÀ

Parece que hay más táctica cortoplacista que estrategia. Si hubiera estrategia no se atacaría tanto a Podemos y Ada Colau. Representan un puente, dividen al independentismo exprés.

Y eso es lo que les preocupa. En el caso de Colau y de la gente que va con ella están jugando lo más sensatamente que pueden. Cuando se presentó a las elecciones municipales, que parecía una insensatez, fui de los que les apoyó porque eran lo más limpio que había. Son gente que quiere, como quiere la mayoría, que se deje opinar a la gente, que creen que no es sano que te impidan expresar tu opinión poniéndote un policía delante, pero que por otro lado saben que no tiene sentido jugársela más allá en una opción que no puede producir más.

Lo que hay que hacer no es resignarse, lo que hay que hacer es plantearse objetivos de lucha racionales en los que puedas movilizar a la gente y con los que puedas aspirar a ganar cosas, que bastantes cosas hay que ganar todavía. Me parece que su actitud es sensata. Es evidente que en la medida que amenazan al sistema establecido, causan molestias y les quieran dejar al margen.

En el fondo es una lucha de élites, ¿no? La élite, digamos, española que nace del siglo XIX y del franquismo, que es la élite económica que maneja política y todo esto.

Pues sí.

Que no quiere repartir ese poder centralizado con las élites de la periferia.

No solamente se trata de las élites de la periferia, porque las de la periferia están metidas en el tinglado contra todos. Si hay alguien aquí al que no le interesa esto del secesionismo son las grandes instituciones financieras como La Caixa y el Banco Sabadell. Al fin y al cabo, se dice que Ciudadanos fue una invención, por lo menos que la idea la tuvo el presidente del Banco Sabadell. Y en todo caso, el señor [Albert] Rivera no deja de ser un funcionario en excedencia de La Caixa. Por lo que se refiere a las élites, ya les va bien lo que hay. Serían otros sectores, tal vez el empresariado, pero es una cuestión que habría que analizar con cuidado.

El único que se ha ganado dinero fuera de la élite dominante, cuya riqueza en muchos casos procede del franquismo, es Amancio Ortega.

Sí, el caso de Amancio Ortega es especial. Supongo que se debe a que gran parte del dinero lo ha hecho fuera. Pero también hay otros que se han ido al garete. Buena parte de lo que era la gran industria vasca se fue a pique, casos como el de Abengoa en Andalucía. Es este sistema nuestro el que sacrificó los recursos que debían haberse destinado a los servicios sociales. Los sacrificó para el rescate de la banca, que consideró más importante. Hay una cosa escandalosa, que se puede observar con facilidad: hasta qué punto se han ido reduciendo los impuestos de las grandes empresas y las grandes fortunas, de qué forma los grandes negocios escapan a las obligaciones que son las que permiten que el Estado pueda proporcionar servicios. Es una cuestión que implicaría examinar la responsabilidad del aparato político, la de los viejos dirigentes de la izquierda como Felipe González que están perfectamente integrados en este negocio.

Las últimas veces que las élites mundiales perdieron el control, en 1910 y en 1930, tuvimos una guerra mundial. Hace unos días el jefe de la OTAN dijo que vivíamos en el momento más peligroso de los últimos 20 años. ¿Estamos tan mal?

Es una situación difícil porque depende de muchos factores. Depende de quién manda en Washington. Hubo un momento en el que Trump y su equipo, incluyendo a ese loco peligroso llamado Steve Bannon, parecían fijar las reglas, pero muy pronto aparecieron los militares y empezaron a tomar el control. Entre las cosas importantes está saber quién va a tomar las decisiones básicas de la relación con Rusia, de la relación con China y, sobre todo, lo que se debe hacer o no hacer en el Oriente Próximo.

Hay un enigma del que no sabemos lo suficiente: cuál es el peso de lo que pudiéramos llamar el poder político de Trump y su gente, que parece más bien débil, y cuál es el poder efectivo de los militares, que parece que sigue siendo mucho. Espero que se lo piensen mucho antes de llegar a una situación catastrófica, porque esta vez sería terrible. Por otra parte, las élites no tienen nada de qué quejarse en EEUU. Tampoco las élites económicas en Europa.

Lo que le interesa a la Alemania de la señora [Angela] Merkel es que los bancos alemanes sigan cobrando los intereses de los préstamos concedidos al sur de Europa, aunque sea desangrando a Grecia. No veo un motivo para crear inestabilidad. Digamos que el negocio de momento no les va mal. Hay amenazas, existe el problema de que vivimos en una economía sobrecargada de deudas, pero eso, en todo caso, puede provocar otro 2008. Es otra cuestión que nos lleva lejos de donde empezamos.

¿Se puede comparar lo que se está viviendo en Cataluña con el Brexit, donde hubo muchas emociones en juego además de muchas mentiras por ambos lados?

Hay cosas que son verdad. Hay que recordar que el dirigente que convocó el Brexit esperaba que no saliera. La prueba es que [David] Cameron dimitió después. El Brexit fue un voto contra las élites gobernantes, un voto basado en la falta de confianza en el Gobierno de Londres. Votaron campesinos, gentes de todos los rincones rurales, del mismo modo que en EEUU votaron por Trump. Personas que se sentían abandonadas, que habían dejado de creer en sus gobernantes y por eso votaron contra ellos. El caso de aquí es más complicado. ¿Hay mentiras en todos los lados? Evidentemente que las hay, faltaría más.

El historiador Josep Fontana. / Enric Català
Josep Fontana. ENRIC CATALÀ

Entre los elementos que mencionó por los que no puede haber independencia a corto plazo, hay otro fundamental: falta apoyo internacional. ¿Sería más fácil si tuviera detrás a EEUU, Francia, el Reino Unido, Alemania?

Es lo que decía, en el caso de Yugoslavia primero fueron los intereses de Alemania, y después, los aviones de la OTAN los que, bombardeando Belgrado, acabaron forzando que aceptasen las reglas del juego que había fijado Bill Clinton. En el caso de aquí, no lo hay aquí, más bien al contrario. No hay más que ver una cuestión importante que abona el sentido que lo que digo. Las grandes empresas no se han sentido afectadas por lo que está sucediendo, no creen que vaya a haber un cambio radical. A [Luis] de Guindos se le escapó el otro día que la inversión se mantenía sin ningún problema. No existe esta presión, no existe esa esperanza que tenían o tienen unos cuantos de que si hubiera un voto favorable espectacular, Europa intervendría.

Miquel Buch, presidente de los municipios catalanes, reaccionó ante la afirmación de que en caso de independencia Cataluña saldría de la UE, con esta frase: “Ellos se lo pierden”.

Eso lo puede decir la CUP. Para ellos, es coherente porque su programa dice: independencia y socialismo. Les importa un cuerno la UE, pero eso es otra cuestión. Para que se vea hasta qué punto las cosas son…, uno de los últimos planteamientos de [Carles] Puigdemont es que después del referéndum habría que negociar con España, pero no con Rajoy. ¿Qué hay detrás de esto, la idea de que el referéndum va a producir un cataclismo y va a cambiar el Gobierno español? Bueno, es seguir esperando esta especie de milagro que va a resolver lo que no tiene resolución.

¿Cómo se lo tomará la gente que cree que el día 2 va a haber una independencia automática cuando se dé cuenta de que no es así?

Hace mucho tiempo que sostengo, en los medios en los que he podido sostenerlo, que si me preocupaba esto era porque podría producir una decepción cuando lo que había que haber hecho era seguir luchando pero luchando por objetivos que fueran alcanzables.

No sé lo que va a pasar. Lo peor puede ser que el daño más grande no lo haga la decepción de la gente, sino hay que saber qué es lo que va a acabar haciendo el señor Rajoy, que parece empeñado en hacer todo lo posible para seguir irritando al personal. Puede pasar cualquier cosa.

Lo peor que puede pasar es que haya un muerto. Eso deja una herida que no se cura. La incompetencia o no sé si la voluntad deliberada de llevar las cosas a una situación tensa es tan grande que lo que me temo no es lo que pueda hacer la gente del procés, vamos a ver, aquí la gente que parece más empeñada, como la gente de la CUP, no tienen armas escondidas ni van a tirar bombas; lo que tengo miedo es lo que puede hacer el señor Rajoy.

¿Cuáles serían los objetivos factibles a corto y medio plazo en los que habría que centrarse?

Creo que hay que luchar por recuperar elementos de autogobierno, más que de autogobierno le diría que de autoadministración. Muchas de las inversiones previstas que salen de los presupuestos no se han acabado de hacer, o son gestionadas por entes como Adif o Aena, que son nefastos en la forma en que actúan. Hay que empezar ganando espacios de autoadministración, en espacios de autogobierno, y en eso sí que hay una batalla en la que se puede ir paso a paso tratando de conseguir cosas.

¿Es optimista a partir del día 2?

Es difícil ser optimista; y sobre el día 2, nada optimista. Mi esperanza es que después de cada garrotazo la gente acaba recobrando el sentido común. Tengo una gran esperanza en eso que si quiere podemos llamar de manera retórica “el pueblo catalán”, pero que voy a llamar la gente. Los que han ido a una manifestación contra la guerra de Irak o contra el Tribunal Constitucional son la gente de mi barrio. Tengo una gran esperanza en la capacidad de la gente para recuperarse y volver a ponerse en pie.

Esta entrevista forma parte una serie de conversaciones con diferentes expertos, historiadores y académicos. El objetivo es ofrecer un panorama de las diferentes sensibilidades que existen en torno a la cuestión catalana.

– Julián Casanova: “No sé si lo voy a ver, pero el proceso de independencia de Catalunya es imparable

– María Elvira Roca Barea: “De Cataluña no nos independizamos ni aunque se declare independiente”

Kikito, el bebé que se asoma a la frontera con Estados Unidos

24 octubre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

La imagen de un niño asoma por encima de la valla de acero que separa México y Estados Unidos, mirando con curiosidad hacia Estados Unidos, con su atención puesta en algo al norte de la frontera.

Su expresión es juguetona pero el tamaño de la imagen –de casi 20 metros–empequeñece la valla y la hace parecer diminuta y escalable.

La semana pasada, el artista visual francés JR dejó al descubierto la monumental fotografía en las afueras de Tecate, una ciudad mexicana fronteriza con el Estado de California.

La instalación se ha convertido en una atracción turística por el creciente interés que suscita el muro propuesto por  Donald Trump para bloquear a las supuestas hordas de aspirantes a inmigrantes ilegales en Estados Unidos.

Pero Kikito, el niño de la foto, no es uno de ellos. Tampoco su familia. Desde su patio pueden estirarse y pasar la mano por la valla hasta tocar suelo estadounidense, pero no le encuentran ningún sentido. La familia prefiere vivir en México.

“Quiero quedarme y trabajar aquí”, dice Lizy Higareda, de 24 años, mientras Kikito, su hijo de 17 meses, juega a sus pies en el comedor de la casa familiar. “Mi carrera y mis raíces están aquí”.

La foto de Kikito lo muestra mirando hacia Estados Unidos, pero su curiosidad no se debe confundir con deseo, dice su madre, estudiante y empleada a tiempo parcial en una bodega. “Nuestras vidas están en Tecate. Es una buena vida. Es tranquila”.

¿Le gustaría ir un día a EEUU? Higareda se encoge de hombros. “A Disney y a Hawái, claro”.

La brisa de la California estadounidense llega hasta la cocina de Higareda, pero ella está satisfecha con su vida en México. De hecho, según el centro de investigación Pew, desde la gran recesión, hay más inmigrantes mexicanos saliendo de Estados Unidos que entrando.

Este cambio histórico no ha afectado a la promesa hecha por Trump durante la elección de 2016 de construir un “muro grande y hermoso” para mantener lejos a los “bad hombres” y otros indeseables. Un  acuerdo provisional con los demócratas en inmigración ha puesto en entredicho el destino del muro.

El padre de Higareda, José (82 años) es un maestro jubilado. Vivió brevemente en Estados Unidos y tiene el certificado de residencia permanente, pero prefiere la ciudad de Tecate, en un valle 64 kilómetros al este de San Diego. “Estoy muy orgulloso de ser mexicano. Es una buena vida, es digna. Podemos ser libres y trabajar”.

Irónicamente Kikito, el niño cuya imagen se cierne sobre la valla no muy lejos de su casa, se ha convertido en un símbolo del tráfico de personas hacia el norte: de aquellos que actualmente intentan cruzar la frontera y de los denominados dreamers, que llegaron a Estados Unidos de niños.

El Bansky francés

El discurso de Trump acerca del muro inspiró a JR –también conocido como la versión francesa de Banksy– la imagen de un niño que mira sobre la frontera. Mientras buscaba dónde ubicarlo conoció a los Higareda, que le autorizaron a tomar fotos de Kikito y a convertir su rostro en una instalación temporal.

“Orgulloso de ser mexicano”, el bebé de la frontera con Estados Unidos
“Orgulloso de ser mexicano”, el bebé de la frontera con Estados Unidos

Para facilitar que la gente encuentre la obra, el artista incluyó una entrada de Google Maps en su perfil de Instagram. Kikito se puede ver desde ambos lados de la frontera y el plan es retirar la instalación a principios de octubre.

“Kikito es famoso ahora”, dice Rosario Armenta, una visitante del lado de México. “Yo lo veo como un pequeño ángel diciendo algo a Estados Unidos, algo sobre los latinos que vamos para allá”.

Un promotor inmobiliario de San Diego que solo dio su nombre, Kevin, admira la obra desde el lado estadounidense. “Es una muestra muy buena eso que hicieron con el niño. Deberíamos permitir que más mexicanos entren legalmente en Estados Unidos”.

La cantidad de personas que cruzan la frontera de manera ilegal está cerca de alcanzar un mínimo histórico. Durante el año fiscal de 2016, la patrulla fronteriza de Estados Unidos capturó a 80 personas mientras cruzaban ilegalmente la frontera cerca de Tecate.

La familia Higareda espera que Kikito nunca se vea obligado a abandonar su hogar, una estructura de ladrillos en lo alto de una colina, llena de recovecos y adornada con decenas de fotos familiares. También hay un patio donde lucen un antiquísimo Pontiac, un Nissan aún más viejo, cuatro gatos, cinco perros y 18 gallinas.

La escuela del lugar está bien y Tecate es “mágica”, dice la madre de Kikito con una sonrisa burlona y entrecomillando sus palabras con un gesto. Conocida por una fábrica de cervezas que lleva su nombre, la ciudad forma parte de una lista federal de Pueblos Mágicos, lugares emblemáticos por su belleza natural o su importancia histórica o cultural.

Es una ciudad tranquila y amigable, según Higareda, pero también tiene corrupción y, de vez en cuando, violencia, un efecto indeseado de la  guerra contra las drogas que azota otras partes de México.

Una futura criminóloga

Higareda espera terminar la carrera de criminología el próximo año y trabajar como terapeuta en una cárcel. “No quiero pelear en la guerra contra las drogas. Quiero ayudar a terminarla”.

Mientras tanto Higareda trabaja en una bodega, donde gana 23 dólares a la semana por tres días de trabajo, para complementar el escaso sueldo de su esposo como operario en una fábrica y la jubilación de su padre. “Cuando Kikito empezó a caminar, yo estaba en el trabajo”, se lamenta. “La primera vez que dijo ‘mamá’, yo estaba en el trabajo”.

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Higareda espera que Kikito aprenda inglés (sería el primero de la familia) para tener un mejor sueldo, no para emigrar.

Kikito es su primer y último hijo, dice. El embarazo fue complicado y hay poco dinero. “Él se ha vuelto mi mundo, pero no quiero más”. La tasa de fertilidad de México, que ha llegado a ser la más alta del mundo, ha caído casi hasta los niveles de EEUU, otra de las razones por las que hay menos gente cruzando hacia el norte.

Durante la entrevista, la estrella local de Tecate juega con un zapato, gatea por el sofá, mira atentamente a uno de los gatos, vacía un bolso, abraza con fuerza una almohada y entra y sale de la cocina, donde su abuela prepara el almuerzo, antes de caer dormido en el regazo de su madre mientras toma un biberón con leche.

“Todavía no sabe qué es lo que hay al otro lado de la valla”, dice su madre. “No sabe que Donald Trump piensa que los mexicanos son asesinos y violadores. Kikito simplemente es curioso e inocente”.

Antes de la instalación, el artista francés JR explicó a Higareda cómo sería la obra y le regaló un libro con el título Can Art Change the World? (¿Puede el arte salvar al mundo?). Pero aún así el tamaño de la obra la tomó por sorpresa, dice. “Es tan grande. No me di cuenta de que la gente se iba a interesar por Kikito”.

Los turistas están embobados con Kikito y algunos dejan unos dólares para pañales y leche, el único beneficio económico que recibe la familia por esta obra. Pero eso no les molesta. “No se trata del dinero, se trata de algo especial que le pasa a tan temprana edad”, dice Higareda.

El abuelo José sonríe, de acuerdo. “El mundo entero quiere abrazarlo”.

Traducción de Francisco de Zarate

Por favor, no repitan la invasión de Irak

23 octubre, 2017

Fuente: http://www.vnavarro.org

Con motivo de los atentados terroristas en Barcelona, el profesor Vicenç Navarro recomienda la lectura de un artículo suyo donde explica los orígenes del yihadismo, publicado en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 18 de noviembre de 2015.

Este artículo hace una llamada a que no se repita lo que ocurrió cuando el gobierno Aznar apoyó al gobierno Bush en su invasión de Irak. El artículo señala que tales invasiones y bombardeos aumentan la simpatía de la población musulmana hacia los grupos fundamentalistas, que en su día fueron ayudados por los gobiernos occidentales en su intento de parar las fuerzas políticas auténticamente reformistas que querían transformar aquellas sociedades.

Cualquier persona que estuviera en Nueva York o tuviera familiares en Nueva York (como era mi caso) el 11 de septiembre de 2001, nunca olvidará lo que ocurrió en esa fecha cuando las Torres Gemelas colapsaron como resultado de un ataque terrorista de las fuerzas militares de Al Qaeda. En torno a 2.600 personas, todas ellas civiles, murieron aquel día en la ciudad. Pero, por horrible que fuera lo que ocurrió en Nueva York aquel día, lo peor para EEUU y para gran número de países estaba por venir. El gobierno federal de EEUU, liderado por el gobierno Bush junior, respondió con una invasión militar de Irak, con la intención de eliminar el régimen de Saddam Hussein, presentado (erróneamente) como el incitador y facilitador de aquel ataque y portador de armas de destrucción masiva (que no existían). Casi un millón de personas –la gran mayoría civiles- han muerto desde entonces como resultado de tal invasión y de la ocupación y conflicto bélico que aquella intervención originó, no solo en Irak, sino también en todo Oriente Medio. Es cierto que el régimen de Saddam Hussein fue eliminado. Pero el resultado que la invasión creó empeoró enormemente la situación en aquel país y en la región. Movimientos fundamentalistas islamistas surgieron con gran fuerza, el ISIS entre ellos, que, junto con Al Qaeda, fueron extendiéndose en Irak y en los países vecinos.

El gobierno Aznar ayudó a tal invasión, y los ataques de Atocha fueron una consecuencia de ello. El Reino Unido, gobernado por el Sr. Toni Blair, también apoyó dicha invasión. Hace unas semanas, Blair, a la luz de los horrores que creó aquella invasión, aceptó que había sido un error. No así el Sr. Aznar, que previsiblemente, y con la rigidez y falta de comprensión de la realidad internacional que caracteriza a la derecha española, continuó aferrado a su visión del mundo. Hoy gobierna en España el mismo partido que la gobernaba en aquel momento histórico. Y hay el peligro de que el gobierno Rajoy actúe de la misma manera que actuó el gobernó Aznar.

¿Cómo está ahora respondiendo el gobierno francés a la masacre de París? Lo mismo que el gobierno Bush hizo en respuesta a la masacre del 11 de septiembre de 2001.

Cuando la invasión de Irak tuvo lugar, el gobierno francés no la apoyó. Creía, con razón, que era un gran error. El gobierno federal y el Congreso de EEUU respondieron a la falta de cooperación francesa con un gran enfado. Según el Congreso de EEUU, Francia -el aliado más antiguo de EEUU- los abandonaba, e incluso traicionaba. El plato de patatas fritas que servía el restaurante del Congreso, conocido como “french fries” (“patatas fritas francesas”) fue bautizado de nuevo como “liberty fries” (“patatas fritas por la libertad”). El resto es bien conocido. Un millón de muertos más tarde, los movimientos fundamentalistas islamistas se han ido expandiendo en toda el área. Y la situación ha empeorado claramente. Fue la invasión patrocinada por el trío Bush-Blair-Aznar la que creó las condiciones para que surgiera el Estado islámico. El Estado iraquí, liderado por el dictador Saddam Hussein, colapsó, iniciándose las luchas entre las distintas partes y componentes de Irak, percibiéndose el nuevo Ejército de Irak como un ejército –creado por las fuerzas ocupantes- carente de legitimidad, visto por amplios sectores de la población como un nuevo instrumento de represión interna. Fue en este contexto que aparecieron las fuerzas radicales fundamentalistas islámicas que establecieron el Califato o Estado Islámico.

Después de Irak surgió Libia, donde se destruyó el régimen dictatorial laico del General Gadafi. La novedad fue que esta vez Francia jugó un papel clave en el cambio del régimen de Libia, bombardeando aquel país, con miles y miles de muertos civiles. Los portavoces intelectuales del establishment político-mediático francés, tales como la voz más servil de tal establishment, el Sr. Bernard-Henri Lévy, presentó tal campaña militar como la “gran defensa de los derechos humanos que caracterizaba al Estado francés”, frases que fueron una copia mimética de lo que habían dicho las voces serviles de establishment político-mediático estadounidense para justificar la invasión de Irak. La única diferencia era que Bernard-Henri Lévy hablaba del Estado francés (heredero del imperio francés conocido por su brutalidad en África) y en el caso de Irak se referían al Estado federal estadounidense (cuyas intervenciones militares –excepto durante la II Guerra Mundial- se han caracterizado por la ayuda a dictaduras enormemente represivas). Por lo visto, ni Bernard-Henri Lévy ni las voces que apoyaron al Presidente Bush junior no se dieron cuenta de la enorme contradicción de presentarse como defensores de los derechos humanos cuando su mejor aliado en el Oriente Medio era Arabia Saudí, que es uno de los regímenes más opresivos y crueles existentes en aquella zona. Y es uno de los mayores financiadores de los extremistas fundamentalistas islamistas.

Como era de prever, la caída del dictador, el General Gadafi, creó un vacío de poder que lo ha llenado el extremismo fundamentalista islamista. Hoy Libia es una enorme fuente de yihadistas (véase mi artículo “¿Dónde está Bernard-Henri Lévy?”, Público, 27.11.2013). Y ahora Francia y EEUU están intentando hacer lo mismo con el régimen dictatorial laico en Siria dirigido por Asad. Y no hay duda de que ahora los bombardeos del gobierno francés sobre poblaciones musulmanas que se ha intensificado este fin de semana como respuesta a la masacre de París, además de aumentar el número de refugiados (ver mi artículo “Las causas del problema de los refugiados”, Público 09.11.15), aumentarán y expandirán el ISIS, creando mayor y mayor simpatía por tal organización entre las poblaciones musulmanas. En realidad, el ataque de los yihadistas tenía como objetivo crear una respuesta que haría escalar todavía más el conflicto, pues esta es precisamente la causa de su crecimiento. Y como era predecible, al Sr. Bernard-Henri Lévy le faltó tiempo para llamar a la guerra en nombre de los derechos humanos (Bernard-Henri Lévy, “La guerra, manual de instrucciones”, El País, 17.11.15). Ahora bien, sería un enorme error que España volviera a apoyar otra invasión, como antes apoyó la invasión de Irak y de Libia. Pero mucho me temo que el gobierno español lo hará. Y serán años de enormes tensiones, pues España está en un área muy próxima a varios de los centros del conflicto.

¿Cuáles son las causas reales del crecimiento del movimiento terrorista fundamentalista islamista?

La gran mayoría de países donde hay un conflicto bélico estaban regidos por sistemas casi feudales, como lo es hoy Arabia Saudí. En todos estos países surgieron movimientos laicos progresistas de distintas sensibilidades (que variaban desde socialistas hasta comunistas) que deseaban cambios profundos en estas sociedades. Cuando los regímenes feudales estaban cayendo, resultado de su presión, los gobiernos occidentales apoyaron, dentro de las fuerzas laicas, a las que frenaron el auge de los movimientos de izquierda, a los cuales reprimieron. El caso más claro fue el nacimiento del régimen de Saddam Hussein, que se estableció con el apoyo del gobierno del Reino Unido y de EEUU. En aquellos países en los que no pudieron parar a estos últimos movimientos progresistas reformistas, entonces apoyaron a los fundamentalistas religiosos, profundamente antireformistas, como fue el caso de Afganistán. Recordemos que Bin Laden había estado en la nómina de la CIA del gobierno federal de EEUU. Y en Siria, el gobierno federal de EEUU junto con el Reino Unido y Francia, ayudó en su día a los fundamentalistas religiosos en su lucha contra el dictador laico Asad, con el probable resultado que el colapso de tal régimen significaría la ruptura de Siria, con una enorme expansión del ISIS en aquel territorio.

Pero los yihadistas tienen su propia dinámica, con su fundamentalismo religioso que está hoy revolviéndose contra sus creadores. Lo que los gobiernos que se autodefinen como democráticos tenían que haber hecho era no intervenir a favor de las fuerzas más reaccionarias, que al impedir los cambios estructurales en aquellos países han perpetuado estructuras enormemente opresivas que están sojuzgando a sus pueblos y que generan la radicalidad bélica religiosa que los gobiernos occidentales apoyaron y que ahora se les vuelve en contra. Una guerra de clases se transformó deliberadamente (en un intento por parte de los fundamentalistas religiosos de los dos lados del conflicto) en una guerra de religiones que está recogiendo una enorme simpatía entre los grupos musulmanes discriminados en los países democráticos (de donde surgen terroristas), siendo Francia el caso más manifiesto. El sueño de la ultraderecha francesa, que puede en un día próximo gobernar Francia, y el sueño del ISIS, es que haya una guerra de religiones, culturas y civilizaciones, favoreciendo así el surgimiento del nazismo de nuevo en Europa. Y ahí están las raíces del problema, y que los bombardeos ayudarán a exacerbar y faciitar. Creerse que el problema del terrorismo se resolverá a base de bombardeos e intervenciones militares en Siria es tan absurdo como creerse que la invasión de Irak y los bombardeos de Libia resolverían los problemas del terrorismo fundamentalista islamista. En realidad, han ayudado a su extensión. Así de claro.

Una, grande y libre

22 octubre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Para serles sincero, la unidad de España nunca me importó mucho, en realidad nada (menos mal que no tengo que estrenar ninguna película, como le pasó a Fernando Trueba). Siempre me recordó al lema de la propaganda franquista “Una, grande y libre”. Ese grito ultranacionalista y excluyente bajo el que este país vivió casi cuarenta años. Como decía, siempre pensé que esto de España era algo bastante dudoso y que solo cobraba sentido si la suma de los factores respetaba las diferencias.

Hoy, cuando la política cerril del PP, con Mariano Rajoy al frente, nos ha llevado al borde del precipicio, recuerdo una recopilación de cómics del genial Carlos Giménez, que también se titulaba España Una, Grande y Libre y que fue publicada por entregas en la revista El Papus entre 1976 y 1977. Contaba en vivo y en directo la historia de la Transición, esa piedra sagrada de la actual democracia que tantas cosas buenas tuvo, pero que tantas cosas dejó sin resolver.

Pues bien, si vamos a la Wikipedia descubrimos que “Una”, la primera parte de las historietas de Giménez, ponía de manifiesto que quienes seguían en el poder eran los herederos del franquismo. “Grande”, la segunda, hablaba de la violencia (visible e invisible, física y económica) que ejerce el poder; y “Libre”, la tercera, planteaba la necesidad de luchar contra la herencia franquista y la frustración popular.

La verdad es que estremece comprobar lo poco que hemos avanzado en los asuntos relacionados con la democracia. Salvamos un golpe de Estado, gobernó por años el PSOE, con holgadas mayorías absolutas, regresó la derecha de la mano del PP y José María Aznar, volvió a gobernar el PSOE, crecimos económicamente, se construyeron infraestructuras, España se puso de moda, nos creímos ricos y famosos y al final la crisis nos despertó del sueño y nos enfrentó a una realidad incómoda, antipática y en muchos aspectos miserable.

Tanto camino recorrido para que ahora, en 2017, en plena resaca de la crisis y la corrupción, encima tengamos que volver a sentir que Una: los herederos del franquismo siguen aquí; Grande: la violencia visible o invisible que ejerce el poder, permanece; y Libre: luchar contra todo esto nos empieza a generar una frustración insostenible.

Llevamos años dándole vueltas a cambiar la Constitución, cuando en realidad hay un montón de artículos que tienen que ver con libertades y derechos que o están aún sin desarrollar o se incumplen sistemáticamente. Con la mayoría absoluta del PP hemos sufrido a uno de los gobiernos más autoritarios de la historia reciente, que ha legislado contra las libertades, porque le tiene miedo a la gente. Que ha legislado contra los trabajadores, porque los desprecia. Y que ahora nos ha llevado a esta situación tremenda e incomprensible. Puede que todo lo que está pasando sea el final político de Rajoy, pero ni siquiera por eso, tan necesario, merece la pena tanto destrozo.

Cuando la madre devora a sus hijos

20 octubre, 2017

Fuente: http://www.infolibre.es

El Gran Wyoming, 12 de octubre de 2016.

Parece que el PSOE, por boca del presidente de la gestora, le está cogiendo gustillo a aquello que tanto se invocaba en otros tiempos para justificar lo injustificable, y es decir y hacer las cosas en el nombre de España.  

No en nombre propio, que implica asumir la responsabilidad de aquella empresa que se acomete, sino en nombre de la patria, lo que convierte al actor en un agente receptor de destinos superiores cuya transmisión es ajena a su voluntad y conveniencia, sacrificando su ideología, sus deseos, voliciones y razones en aras de un orden místico ajeno a su condición terrenal.

Otros lo hacen en el nombre de dios.

Tendemos a entender que cuando se dice España se hace referencia a los españoles. No es así. A mí me gusta más cuando se hacen las cosas por el bien de los ciudadanos porque creo que todo, incluida la idea de la patria, debe estar supeditado al bien común.

Los españoles somos reales, España es una idea en la que cabe de todo y en su nombre se llevan a cabo infinidad de actos, unos para bien y otros execrables. Es tan amplia la idea que, como vemos, entra hasta la abstención. Piqué, no. Parece que hay una manera, y sólo una, de ser español y ahí la cuestión se vuelve restrictiva. Como con el tema de la enseña nacional. Veo un vídeo en internet que ha colgado una asociación, Pacma, en contra del maltrato animal, en el que un toro es acosado con automóviles por el campo. Le golpean con banderas españolas. Es otro de los usos de la patria, se puede atizar con ella al rival. Ya lo dijo Franco de Berlanga cuando vio Bienvenido Mr. Marshall: “Es peor que un comunista, es un mal español”. Sí, amigos, hay una forma buena de ser español.

De dar crédito a las palabras del presidente de la gestora, Javier Fernández, habría que aceptar que aquel que no comparta sus decisiones no quiere el bien de España. Yo no sé qué quiere España porque con ella me pasa como con dios, que no me habla, debe estar siempre ocupada con nuestros representantes.

Hay que reconocer que unos, los del PP, han sido, históricamente, más españoles que otros, los del PSOE. Se han adelantado en el tiempo y han llevado a cabo esa usurpación de la propiedad de España con mayor intensidad, con la misma pasión con la que han incautado los dineros públicos. El Partido Popular debe estar tenso con esta estratagema del PSOE de usar España como burladero. Es su rollo. Es su marca de toda la vida. Tienen los huesos rojos y gualdas. Son expertos en el tema, por eso ponen el himno español en sus actos: es suyo. Hay paisanos que no son muy fans de un servidor y me lo cantan cuando voy por ahí para tocarme las narices: es suyo. También se cubren con la bandera con cualquier excusa: es suya. Se la ponen en el reloj, en el retrovisor, de pulserita, en los niquis, en las gafas de sol, atada al cuello de capa al estilo de los superhéroes, y hasta hacen condones con la bandera. Supongo que en el 20N se los pondrán a media asta. La bandera también es suya. Te la enseñan agitándola porque les pertenece. Les representa. A mí, no.

Por eso creo que el PSOE se mete en un jardín. Empezaron con lo de España Una, y van camino de todo lo demás.

Intentar convencer al personal de que se va a consentir un gobierno del PP por el bien de España es complicado. La mayoría de los españoles han votado para que tal cosa no ocurriera. Dada la actividad revanchista y antidemocrática que emplea el PP cuando tiene mayoría absoluta, consigue que existan dos clases de votantes: los suyos y todos los demás. Quiero decir que, salvo en el caso de Ciudadanos, que la cosa es más discutible, el que no vota PP vota contra el PP. Y si hiciéramos caso de lo que dicen los líderes de Ciudadanos en el sentido de que han venido a regenerar la política, concluiremos que el número de votantes que no quiere un gobierno del PP, según han manifestado su deseo en las urnas,es casi el doble de los que han votado a los que nos van a gobernar. Lo llaman Democracia. Sólo el PSOE y Podemos les sacan más de un millón y medio de votos, pero esto no es un mensaje que cale en el ánimo del señor que preside la gestora de Ferraz. Piensa que a pesar de lo que hayan expresado los ciudadanos, España quiere otra cosa. 

Claro que para justificar tamaña falacia ya tienen otro discurso-consigna preparado: “La tendencia a la democracia directa no está en la cultura del PSOE, que no es una organización partidaria de los plebiscitos y tiene cultura representativa”. No es su tendencia seguir el dictado de los que les votan, lo que se llama voluntad popular, sino que son más de representarles. Lo malo es que ahora no representan a los votantes sino a España, como los cantantes de Eurovisión. Eso no es democracia representativa, es una estafa.

El PSOE está dispuesto a permitir gobernar al PP aunque está en minoría absoluta. ¿Se enteran estos señores lo que está pasando en la Audiencia Nacional? ¿Van a poner a esa banda al frente de esa España cuyo bien procuran?

Se da la paradoja de que se entrega el Gobierno de España, por el bien de España, a los que el PSOE afirma que quieren hundir España, tal y como nos llevan contando sus líderes desde hace cuarenta años. Bueno, también que la entrada en la OTAN no estaba bien, o que el derecho de autodeterminación era tal. En fin, como cuenta Baltasar Garzón en su último libro, Felipe González le contestó en tono jocoso al demandarle el cumplimiento de un compromiso de su programa: “Las promesas electorales están para no cumplirlas”. “No es no”, dijeron.

Afirma el presidente de la gestora que “se ha revelado imposible otra opción de Gobierno, por lo que ahora se requiere un aterrizaje forzoso en el principio de realidad, que no sintoniza con el sentimiento de los militantes más fervorosos”. Dice que se ha revelado imposible otra opción de Gobierno como si él no tuviera nada que ver con eso. Le ha faltado añadir: “De eso me encargo yo”. Claro que se ha revelado imposible, precisamente cuando él y sus compañeros “críticos” han decidido quitarse la careta y plantar cara a esa posibilidad que es mayoritaria, por más que ellos y sus afines mediáticos se empeñen en decir que lo blanco es negro y que los números no son los que son. Si tal imposibilidad fuera cierta, no habría hecho falta que Susana Díaz desembarcara en Ferraz con sus huestes rocieras tomando la plaza al asalto. Habría bastado con que sentara sus reales en las calles aledañas tomando un cafelito, como en su día se sitiaban las plazas, hasta ver caer desde la almena a su rival acuciado por esa “imposibilidad” y recibir la llave de su casa como en su día hiciera Isabel La Católica con la de Granada.

Fue, precisamente, la existencia de tal “posibilidad” lo que catalizó el bochornoso espectáculo de la abolición de democracia interna, así como la invalidación de la decisión del Comité Federal de votar “no” en la investidura. Comité Federal que ahora, superado este proceso de enajenación, vuelven a vender como incuestionable y verosímil, no risible. Lo que ocurrió es que dicho comité se limitó a interpretar lo que querían sus militantes y votantes en lugar de los deseos de España que, como decimos, no siempre coinciden, y hubo que ponerlo en su sitio. Los que quieren el bien de España se encargaron de ello. Entienden que las riendas deben estar en manos de personas responsables con altura de miras. Como decimos, están más por la democracia representativa. Y ese sacrificio no siempre se entiende. Desde luego los del IBEX y la prensa de la derecha, o sea, toda menos estas cosas digitales populistas en las que me hallo, lo han entendido y celebrado. Es mosqueante, ¿no? También quieren el bien de España mientras la desangran.

Pues nada, habrá que aceptar a Rajoy como animal de compañía y escuchar a los que le dan el Gobierno decir que es un corrupto y todo eso, y que legisla en contra de los intereses de los españoles, eso sí, ahí coincidirán: por el bien de España.

Nosotros tendremos que ir, poco a poco, “aterrizando en la realidad”, como dice Javier Fernández, y abandonar esta utopía de políticos honrados al servicio de los ciudadanos, de los españoles. Una pena que España no nos dé amparo y su bien sea nuestra congoja, nuestra miseria, nuestra desesperación.

¿Quién nos librará de esa madre cruel despótica e inmisericorde que nunca quiso a sus hijos?

¿De verdad nos van a poner otra vez a estos que renegaban de los ladrones para pedir su absolución y proclamar que no se cumplen las garantías procesales?

Estos delincuentes nos van a laminar y la gestora les regala la apisonadora.