Archive for the ‘mujeres’ Category

Massiel, la antifascista que cantó a la libertad y fue censurada en Televisión Española

12 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Hace semanas, RTVE público en su página web un documento que hasta ahora había permanecido en un rincón oscuro de sus archivos.  Se trata del capítulo piloto del programa presentado por José María Íñigo La gente quiere saber, en el que un grupo de personas del público preguntaba al personaje invitado sobre su vida, su carrera o lo que fuese.

En ese episodio de prueba, la protagonista fue Massiel y sus respuestas no pasaron la censura franquista ni de lejos. Declarar públicamente ser antifascista y estar a favor del divorcio no estaba muy en la línea del régimen.

Aunque esa grabación de 1972 no llegó a emitirse, las ideas políticas de la artista no eran ningún secreto. Antes de ganar Eurovisión hace precisamente 50 años, ya se había hecho muy famosa con canciones como Rosas en el mar o Aleluya, firmadas por Luis Eduardo Aute. Versos como “Voy pidiendo libertad y no quieren oír/ Es una necesidad para poder vivir/ La libertad, la libertad/ Derecho de la humanidad /Es más fácil encontrar rosas en el mar”, la metieron inmediatamente en el saco de la canción protesta.

Puede que si Joan Manuel Serrat no se hubiese empeñado en cantar la versión en catalán de La La La para representar a España en el festival de Eurovisión, la carrera de la cantante hubiese sido diferente (y viceversa). Pero evidentemente a la dictadura ni se le ocurrió la posibilidad de que otra lengua que no fuese el castellano representase al país, así que tuvieron que llamar a una sustituta. Massiel estaba en aquel momento en México dando conciertos, así que se tuvo que coger el primer avión que encontró y plantarse en el Royal Albert Hall de Londres.

Según cuenta en  un reportaje de Jesús Ordovás en la 2 de TVE, todo fue una estratagema del mánager del Dúo Dinámico Lasso de la Vega. Sus representados son los autores de la canción, así que pensó que si se quitaba a Serrat de en medio actuarían ellos, pero en Televisión Española dijeron que querían a una chica y su estrategia se fue al garete.

“Yo no sabía ni cómo era la canción, pero pensé que si era buena para Serrat, sería buena para mí, porque por aquel entonces cantábamos cosas comprometidas. Yo cantaba de negro, sólo tenía un traje y al ganar un poco de dinero en México me lo copié en morado y rojo, que son mis colores. Iba con bota larga, vestido largo, muy existencialista, melena y un colgante de plata. Al llegar y escuchar la canción, me dije ‘Hay que hacer un estilismo. Ponte moderna, que esto va de pop’. Me fui a París y me encargué un traje en Courrèges que pagué con todo el dinero que había ganado en México. Menos mal que gané el festival y me lo pagaron”.

Massiel en un reportaje fotográfico antes de Eurovisión
Massiel en un reportaje fotográfico antes de Eurovisión EFE

Tan pegadizo es el estribillo de la canción, que Massiel no se ha podido desprender de él. Manolo de la Calva, uno de los dos compositores, la avisó de que iba a llevar la canción con ella toda la vida. Y, de hecho, en cada entrevista que le hacen declara que está harta de hablar de lo mismo una y otra vez. Ya se lo había soltado a Miguel de los Santos en el programa Retrato en vivo en 1979 y apenas habían pasado diez años. El tiempo no la ayudó en ese aspecto.

“Pintaban una cruz con patas, señorita”

Aunque ganar el festival la catapultó a la fama, ni su carácter ni sus ideales cambiaron. De hecho, le valieron un enfrentamiento con la dictadura por no querer ir al Pardo a recoger el Lazo de Dama de Isabel la Católica y sacarse la foto con Franco. Se lo mandaron por correo medio meses después y estuvo vetada en Televisión Española durante un año, según ha contado.

En 1970 se subió a los escenarios teatrales junto a Fernando Fernán Gómez para interpretar A los hombres futuros, yo, Bertolt Bretch, dirigida por Antonio Díaz Merat y estuvo de gira por todo el país (el disco con las canciones se publicó dos años después). Ese trabajo le otorgó el “carnet de roja”, al menos por parte del P.E.N.S (Partido Español Nacional-Socialista).

Agente Provocador, de la editorial La Felguera, ha rescatado un reportaje de la revista Triunfo en el que se cuenta el asalto a la casa de Massiel por parte de dos integrantes de la organización ultraderechista. Un ataque que más bien fue una astracanada y que, sobre todo, sufrió la pobre criada que se llamaba Adelina, tenía 18 años y era de León.

Los asaltantes la amordazaron y la ataron a una silla para poder hacer pintadas por toda la casa. Entre otras cosas, dibujaron cruces gamadas (incluso en el famoso abrigo de chinchilla de la cantante) y escribieron “Roja”, “PENS” o “Beethoven, sí!”.

Cuando la artista llegó a casa, acompañada por la portera y un técnico de televisión, se encontró con ese panorama y los dos delincuentes, que no debían de tener ni 20 años y que, según declaró a la publicación: “estaban más nerviosos que nosotros”. Le pidieron que no llamase a la policía hasta pasados 20 minutos y dijeron “no estamos de acuerdo con lo que hemos escrito, pero nos han obligado y pueden obligarte a ti también”.

Al final Massiel les metió prisa y se fueron, dejando a la pobre Adelina “obligada a estar atendida en un hospital psiquiátrico, víctima de un shock psíquico con traumas delirantes”. Repetía la frase: “Pintaban una cruz con patas, señorita, una cruz con patas”.

Massiel y el Dúo Dinámico en Londres tras la victoria en Eurovisión
Massiel y el Dúo Dinámico en Londres tras la victoria en Eurovisión EFE

Genio y figura

De Massiel se ha dicho de todo: que era una niña del régimen, que era más roja que la sangre, que se bebía hasta el agua de los floreros (esto se ha cansado de desmentirlo), que es una malhablada, que es divertida y un torbellino. Como poco. De todo esto lo que está claro es que tiene temperamento, lo que le ha servido para sobrevivir a muchas cosas, entre ellas al machismo imperante en su profesión. Así lo contó en Retrato en vivo:

“Soy muy luchadora, muy trabajadora, bastante profesional y entonces chocas con la gente que se cree que por tu condición femenina pueden abusar. Y se creen que esto no se puede hacer en serio, que es la niña que quiere cantar, que es unhobby… entonces es cuando vas y pones encima de la mesa todas las cartas y dices ‘no señor, esto es una profesión, este es mi modus vivendi, esto hay que tomárselo en serio’ y no te dejas avasallar. Ahí es cuando dicen que vas a protestar. Y no, simplemente exiges en la misma medida en la que te entregas en tu profesión. Yo procuro no pasar por nada por lo que no tenga que pasar”.

Massiel grabó 14 álbumes, actuó en cuatro películas y en numerosas obras de teatro. Se casó tres veces, tiene un hijo y un perro llamado Lenin. Detrás de su nombre artístico vive María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa, una mujer que tiene una carrera que va mucho más allá de aquel La La La que la hizo famosa y a la vez la eclipsó. Ella misma lo dice cada vez que le preguntan: “50 años hablando de lo mismo, qué aburrimiento”.

Anuncios

Caminos de la memoria por los espacios protagonistas de la Matanza de Badajoz

31 agosto, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Se trata de uno de los capítulos más negros de la Guerra Civil, que comenzó con la entrada de las tropas franquistas del teniente coronel Yagüe. Con paseos, asesinatos y desapariciones múltiples.

‘La Columna de la Muerte’, de Francisco Espinosa, documenta hasta 1.500 personas víctimas de una represión brutal en el mes de agosto de 1936 en Badajoz, con nombres y apellidos. Se puede afirmar sin complejos que la cifra se duplicó, porque muchos nunca fueron registrados.

Unas rutas de la memoria se adentran en los espacios protagonistas de la Matanza de Badajoz. Son visitas interpretativas que desean divulgar los hechos que colocaron a la capital pacense en el mapa mundial.  Están organizadas por segundo año consecutivo por la  Asociación Extremeña de Comunicación Social (AECOS),  bajo el nombre “Caminando la Memoria. Badajoz, agosto 1936”.

La matanza de Badajoz en un periódico francés
La matanza de Badajoz en un periódico francés

La agenda de actividades incluye dos rutas diferentes los días 7 y 8 de agosto. El recorrido se inicia en la puerta de acceso a la ciudad, por donde entraron las tropas regulares marroquíes. Pasan también por la antigua cárcel o la capitanía general, donde Yagüe instaló su centro de operaciones. Se suman el cementerio viejo y la antigua plaza de toros, entre otros lugares.

Con anterioridad, y a modo de introducción, este lunes día 6 de agosto tiene lugar en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) una conferencia-debate sobre las mujeres en la II República. Centran  su mirada en Margarita Nelken y Matilde Landa. También en la organización anascosindicalista Mujeres Libres.

La matanza

Corresponsales extranjeros como el portugués Mario Neves narraron en sus crónicas escenas de horror, con asesinatos múltiples y calles teñidas de rojo. Con una columna de humo en permanente combustión. Junto a Neves dieron cuenta de los hechos periodistas como Jay Allen, John T. Whitaker o René Brut.

Contaron las practicas poco ortodoxas con las que avanzaban los sublevados, explicaron la violencia y la dureza de sus métodos. Un golpe de espado perpetrado en Badajoz “a sangre y fuego”.

https://widget.smartycenter.com//webservice/embed/11570/1363713/600/338/0/0/0/100/1/1

Memoria democrática

La memoria es un ejercicio democrático. El conocimiento del pasado es necesario para no cometer los mismos errores. Las visitas guiadas quieren fomentar la conciencia histórica para avanzar hacia el futuro, señala José Manuel Rodríguez desde la asociación AECOS.

La Matanza de Badajoz sigue suscitando mucha controversia, y las rutas abogan por visibilizar la memoria de la ciudadanía pacense. “Consideramos que es un hecho histórico que, de manera interesada, fue invisibilizado y ocultado. Manipulado”, destacan desde la organización.

Plaza en los años 80
Plaza en los años 80. Uno de los escenarios de la matanza de Badajoz, hoy convertida en el palacio de congresos de la ciudad / Foto: Francisco Espinosa

Al pasar por la puerta del palacio de congresos actual, muchos desconocen que allí se produjo “una cruel matanza”. Para muchos historiadores y memorialistas se trata de  un símbolo de las ‘mayores atrocidades’ atrocidades que cometió el franquismo.

En Badajoz el ayuntamiento organiza rutas turísticas, culturales, que promocionan toda la fortificación y sus baluartes. Lugares clave en torno a la guerra de la independencia o el número de víctimas que ocasionó. Cuando se llega al siglo XX se para la línea temporal. No existen actividades divulgativas, culturales, para “recordar, para honrar a las víctimas de la masacre” de agosto del 36.

Conferencias

Las actividades comienzan este lunes con las conferencias, en las que tomarán la palabra mujeres feministas extremeñas conocedoras de las figuras históricas del momento y de la organización  anarco-feminista Mujeres Libres. “Consideramos que es una forma de introducir la perspectiva de género y feminista en este tipo de actividades, con el firme propósito de visibilizar el papel de las mujeres en la guerra civil y la represión franquista, y vincularlas con el Badajoz del momento”.

Uno de los puntos de la ruta serán las tapias de la catedral, en la Plaza de España, donde hubo fusilamientos / AECOS
Uno de los puntos de la ruta serán las tapias de la catedral, en la Plaza de España, donde hubo fusilamientos / AECOS

Se analizará la historia de Matilde Landa. La figura de esta extremeña es indispensable para entender la incorporación de las mujeres al activismo político en la primera mitad del siglo XX. Un 27 de septiembre de 1942 se suicida en el penal de presas de Palma antes de que las autoridades eclesiásticas la bautizaran. Matilde Landa eligió la muerte antes que la conversión. Un icono de las mujeres que lucharon contra la represión franquista.

La otra figura es Margarita Nelken, diputada socialista en las tres legislaturas de la II República. Trabajó como crítica de arte, periodista y pintora. Una mujer con grandes inquietudes intelectuales y artísticas que entró en política con el PSOE, aunque más tarde se vinculó al Partido Comunista. Fue una de las grandes ‘agitadoras’ del movimiento feminista de la época.

Rutas de la memoria

La ruta parte el primer día junto a la rotonda de los tres poetas, en la cabecera del puente de la autonomía que da acceso la Alcazaba. Tiene un especial significado, porque por allí accedieron las tropas de los regulares marroquíes, los mercenarios que se unieron a las tropas de Franco. Los conocidos ‘moros’, que entraron en Badajoz y otros municipios a ‘sangre y fuego’.

La visita continúa por la calle Chapín, que durante años se llamó ‘Regulares Marroquíes’. El recorrido hace una parada en el palacio de Godoy, la sede de la actual escuela oficial de idiomas, que fue la cárcel de la ciudad.

Calle Ramón Albarrán, Badajoz, uno de los lugares de las rutas de la memoria / AECOS
Calle Ramón Albarrán, Badajoz, uno de los lugares de las rutas de la memoria / AECOS

Sigue por la plazuela de la Soledad y una calle cercana, donde regentaba una tienda de ultramarinos quien fuera el alcalde en ese momento, el socialista Sinforiano Madroñero.

También en la capitanía general, el gobierno militar –junto a la plaza parque López de Ayala– donde el teniente coronel Yagüe instaló su centro de operaciones. Otra de las paradas es en la Plaza de España, en los muros de la catedral, un lugar en el que se produjeron fusilamientos.

La ruta también se fija en la antigua plaza de toros, hoy convertida en el palacio de congresos, y desde allí a la la ronda del Pilar para llegar a la conocida ‘brecha de la muerte’. En el parque de la Legión desean hacer una puesta en común, con el objetivo de que la gente hable y se pueda configurar entre todas las personas asistentes un mapa de vestigios franquistas que siguen en la ciudad.

Al día siguiente la cita será en el cementerio viejo de la ciudad, otro de los iconos de la represión franquista y la matanza de Badajoz.

También aprovecharán para bucear en los nichos y tumbas de diferentes personajes de otras épocas históricas más allá de la II República y de la dictadura.

María la Judía: la precursora de la química que inventó el ‘baño María’

27 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

María la Judía, la Hebrea o Miriam la Profetisa fue una de las fundadoras y figuras clave del nacimiento de la alquimia, precursora de la química. Creadora de procedimientos e instrumental de laboratorio, sus invenciones se usaron durante milenios, e incluso se siguen usando hoy en día como el famoso ‘baño María’.

La figura histórica de María la Judía está oculta en las sombras. Se cree que vivió en Alejandría entre los siglos I al III d.C., pero sus escritos no se han conservado en su forma original, aunque sí en citas y fragmentos incluidos en obras posteriores. Se sabe que creó,  además del ‘baño María’, instrumentos de destilación como el Tribikos, una forma primitiva de alambique, o el Kerotakis, un aparato de reflujo usado para analizar y purificar metales y para extraer aceites esenciales de plantas, como por ejemplo de rosas, para lo que fue utilizado durante toda la Edad Antigua y Media e incluso hasta el renacimiento.

Usando este tipo de instrumental de laboratorio, María fue capaz de crear sustancias como el ‘negro María’, una mezcla de sulfuro de plomo y cobre usada como pigmento en pintura durante siglos. Por todos estos avances fue considerada como una de los Grandes Maestros de la alquimia y también de la química, que es la versión moderna despojada de mística y religión.

“El postparto ha sido el peor momento físico de mi vida: es precioso crear una vida, pero dejé de ser yo”

25 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Zahara (Úbeda, 1983) ha vuelto a los escenarios después de su despedida temporal en noviembre de 2016 en La Riviera igual que se fue: botando, bailando, bromeando, feliz. Ella lo compara con ver de nuevo a una amiga con la que solo quedas una vez al año, pero con la que siempre la relación está en el mismo punto. En este tiempo han pasado muchas cosas. Ha nacido y crecido el Bichín, como ha presentado a su bebé en redes sociales. Y ahora su cabeza es “como un disco duro partido en dos”. A veces literalmente, como cuando hace poco tocaba en una azotea de Sevilla y le escuchaba “llorar como un marrano” en la habitación de abajo.

En este tiempo, Zahara ha decidido, con naturalidad, mostrar las partes buenas y las partes difíciles de la maternidad. Sobre todo lo ha compartido con sus seguidores en Instagram, un público no necesariamente interesado en crianza pero con quienes ha aprendido y se ha retroalimentado.

¿Cómo se ha planteado esta vuelta?

Empecé cuando tuvo cuatro meses con muy poquitas cosas, algún concierto y sin viajar con los músicos. Me organizaba para irme fuera menos de 24 horas. Ya no doy el pecho, lo he dado hasta los 6 meses y medio. Y quiero hablar de esto: yo quería destetarlo ahora, porque me voy a grabar el disco fuera de España. Van a venir algún día mi marido y él, pero no pueden todos, con lo que implicaría estar con las tetas a reventar, sacando leche… Fui a la matrona a planificarlo y dos semanas después se destetó unilateralmente.

He tenido esa necesidad de justificarme. Cuando me preguntaban si seguía dando el pecho respondía que no, pero enseguida explicaba que se había destetado él, que quedase claro. Y es verdad que por un lado me dio mucha pena, pero por otro es una liberación. ¿Qué pasaría si efectivamente hubiese sido yo? No dejaba de tener esa presión, esa culpa social.

¿Quería esas 16 semanas?

Sí y no, porque cuando todavía no eres madre te crees que va a ser de una manera y la realidad es otra. Siendo autónoma, la baja de maternidad que te da la Seguridad Social es muy justita. Sobre todo porque cuando menos facturé fueron los últimos cinco ó seis meses, que es con los que te hacen la valoración. Ahí no tocaba, era verano, tenía un panzón que parecía que tenía tres niños dentro. Los cuatro meses pasaron volando y no era consciente de la cantidad de trabajo previo que tiene un concierto: entrevistas, ensayar, organizar, estar en forma, concentrada. Pero como empecé poco a poco me lo tomé con calma.

¿Cómo se vive un parón así en una profesión tan personalista como la suya? ¿Sentía que no se podía alargar demasiado, que no podía desconectar del todo?

Aparte de la necesidad económica de cualquier autónomo –si no trabajas, no ganas–, hay una manera de vivir esta profesión por la cual siempre ronda tu cabeza ese mantra horrible de “se van a olvidar de mí”. Vale que siempre estoy activa de un modo u otro y tengo unos seguidores que están ahí más allá de mi exposición. Pero nunca lo sabes, piensas que igual es demasiado tiempo… yo paré antes de quedarme embarazada. Van a pasar dos años entre mi último concierto en La Riviera y el nuevo disco.

Por otro lado, a mí me encanta mi trabajo. Es mi elección, donde me siento plena. Y la maternidad tiene todo lo contrario: es sentirte de todo menos tú misma. Volver al escenario era equilibrar.

Durante todos estos meses, y sobre todo al principio, ha ido compartiendo su experiencia en Instagram, se ha visto cómo pasaba de no publicar nada a hablar del día a día con un bebé o a disfrutar con Operación Triunfo.

Sí, cómo se pasaba de cinco días sin noticias de Zahara a de repente varios stories sobre OT o hablando de las tomas de leche.  Me decían en un tuit: “Zahara ha hecho más por el sexo con protección que todos los anuncios de condones”. Me encantó. Se me dio muy buen feedback. Creo que en realidad he sido muy escueta sobre el hoyo en el que he estado. Físicamente, el primer mes no podía ni coger el teléfono a mi padre. Estaba sobreviviendo y mi única prioridad era el equilibrio familiar, todo lo demás era secundario.

Hay gente que te dice que si es que no sabías lo que iba a pasar. Y da igual que te lo hayan explicado con señas y detalles. Para empezar porque es como cuando alguien te cuenta una mala experiencia con un chico, crees que no te va a pasar, que lo vas a llevar mejor porque tú eres de otra manera. Siempre nos tenemos a nosotros mismos en una estima que no coincide exactamente con la realidad. Segundo, no sé en otras profesiones, pero la mía está muy ligada a mi identidad personal. De repente perderlo todo, ser una persona que lo único que hace es dormir, alimentar y cuidar… por muy bonito que sea, muy bien que huela y maravilloso que sea dormirte con tu hijo, es un golpe.

El postparto es mucho dolor en un momento en el que necesitas lo contrario. Te sangra todo el cuerpo, tienes todo inflamado, ya no es una barriga bonita, es blanda, te cuelga, te duele y es incómoda. Tus tetas son desorbitadamente grandes, no puedes dormir, no sabes cuándo fue la última vez que te quitaste un pelo de la ceja y además te da igual. Yo ahí pensaba: ¿por qué no se habla un poquito más de esto? Quiero a mi hijo más que a mí misma. Pero déjame que me queje.

https://www.instagram.com/p/BhCPsqoAEzg/embed/captioned/?cr=1&v=8&wp=641&rd=www.eldiario.es#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A11081.000000005588%7D

A partir del segundo mes empezó a levantar cabeza, entonces.

El segundo mes tuve que hacer un ejercicio mental muy fuerte. Porque mi marido se incorporó a trabajar y era como “¿me dejas sola? Si entre dos es imposible”. Ahí flipaba con las madres solteras: me levanto, aplaudo y os merecéis un monumento. Lo duro fue ver que él tenía su móvil, hablaba con gente de su trabajo y había recuperado su vida. Yo lo único que podía hacer era sentarme a su lado sin absolutamente nada que contar. Si el niño había hecho caca bien o si había dormido, nada más. Y aunque él estuviese cansado, me moría de envidia.

Todavía estaba físicamente mal –mi postparto fue muy duro–, y encima anímica, emocional y profesionalmente también. Hay que tener una fuerza grande. Sobre todo si tu trabajo te enamora.

En sus últimos años, el deporte era una parte importante. No solo de su vida, sino de su imagen e identidad personal y profesional. ¿Cómo ha llevado eso?

Tengo una frase muy dura, y es que para mí el embarazo, parto y postparto han sido el peor momento físico de mi vida. Es precioso crear una vida, tiene partes muy bestias, animales y emocionantes. Pero dejé de ser yo en todos los sentidos, y no reconocerte en el espejo es muy duro. Venía de hacer varios deportes cada día, nunca he estado mejor que a los 32 años, no me cansaba de saltar sobre el escenario. El día que me miré y mi cuerpo se volvía a parecer a lo que era respiré: “ya conozco a esa tía que me está hablando”.

Recuerdo que llegó a hacer un post explicando que su barriga era grande pero que solo llevaba un bebé, casi pidiendo por favor que le dejaran en paz con ese tema.

Me afectó muchísimo. Hago un llamamiento: dejad de decirle a las mujeres cómo son sus barrigas. Si ya parece que el cuerpo de una chica es de dominio público, que todo el mundo tiene derecho a opinar sin que preguntes, ya si estás embarazada… es horroroso. A mí me afectó, me creó mucho complejo. Cada vez que me preguntaban si llevaba dos no quería salir a la calle o hacerme fotos porque me sentía gorda. ¡Y era absurdo, tenía un niño dentro! No entendía por qué me estaban generando sentirme así de mal si yo estaba superfeliz con mi barriga.

Zahara, con su camiseta de @madremente.
Zahara, con su camiseta de @madremente y las cintas de la fisioterapia a la que tiene que ir por contracturas. PATRICIA J. GARCINUÑO

¿Tenía referentes? Pienso en la imagen de las políticas que han llevado a sus bebés a los parlamentos o que se muestran embarazadas, ¿es igual de potente sobre un escenario?

Yo pensaba en Leonor Watling. Es actriz, cantante, tiene dos hijos, un marido que se dedica a la música, una vida bastante parecida a la mía. La tenía como referente: hay vida después, resucitaré y me convertiré en Leonor Watling. El otro día un amigo me decía que le indignaba que para visibilizar un problema se necesite a un famoso. Y yo le respondía que sí, que normalmente no puedes coger un libro para cualquier duda. Yo sigo a una actriz, Jenny Molen. Tuvo a su hijo el mismo día que yo. Subió fotos de su cuerpo desnuda, de sus tetas después de dar a luz. Y pensé que no estaba solo yo así de deforme, me sentí menos sola. A mí me sirvió mucho ver a una tía con 400.000 seguidores que lo hacía. No es que te reconforte que otra persona esté igual o peor que tú sino formar parte de algo común.

¿Cómo fue volver a coger la guitarra? ¿Cómo ha cambiado el proceso creativo para usted, cómo lo ha compaginado todo?

La última canción la terminé dos semanas antes de dar a luz. Ahora he terminado una que me faltaba y me ha costado ocho meses. La guitarra la cogí a los cuatro, hacerlo antes era peor. A él le escribí una antes de nacer, inspirada en un texto de Moreno [Alberto, su marido, director de Vanity Fair]. Para escribir el libro [Trabajo, piso, pareja, Verso y Cuento] sí tuve un método más disciplinado, pero componer es muy difícil. A lo mejor estoy una hora tocando la guitarra, escribiendo, y tras mucha mierda veo algo que puede funcionar, le doy vueltas, lo aparco un rato… Ya no tengo esa capacidad de aburrirme, y sobre todo, de desconectar.

Y pasa algo. Mientras una mujer tenga que plantearse reconducir su vida, reorganizarla, elegir… no existe la conciliación, es imposible. E s mentira, es la gran estafa de la sociedad. La única manera en que se puede, y es horroroso lo que voy a decir, es teniendo dinero, consiguiendo ahorrar mucho. Yo tenía muy claro que si tenía un hijo iba a necesitar ayuda. Mis padres viven a 350 kilómetros de Madrid, son superjóvenes y tienen sus vidas. Mi suegra igual. No quiero depender del entorno familiar, porque además creo que la responsabilidad de los abuelos no es educar, sino ser abuelos. Si lo crían, o se pierden a parte de abuelo –cosa que creo que también es frustrante– o lo malcrían todo el día. No creía en esto.

Ahorramos mucho, desde que decidimos que a lo mejor teníamos hijos. En parte para poder estar tranquilos estos meses, pagando a alguien que nos ayudara. Yo tengo amigas para las que esto es un problema, no se lo han podido permitir, lo cuida la tía, el abuelo, la vecina… y también es bonito que te cuide la tribu si es tu elección o situación, pero no es mi caso. Y de eso se tendría que encargar el Estado de manera automática, como la subvención que te dan de 100 euros por ser madre trabajadora. Pregúntale a cualquiera qué hace con 100 euros al mes. No sé ni por dónde empezar.

Zahara, durante un momento de la entrevista.
Zahara, durante un momento de la entrevista. PATRICIA J. GARCINUÑO

También da la sensación de que conocemos a mil músicos hombres que se van de gira por medio mundo teniendo hijos y dejándolos aquí. No sé si siente que usted no podría hacer algo así.

No puedes hacerlo. Todavía recuerdo el día que Soraya, que es lejana a mí pero es música y mujer, se fue a tomar algo con su marido a la semana de tener al niño. La gente la puso a parir. Y pienso que quién eres tú para decirle lo que tiene que hacer. Pero, ¡es que encima decían que un niño tiene que estar con su madre! Si aun dijeran que con su padre y con su madre, pues bueno, es muy bebé. Claro que si le das el pecho hay una necesidad física, pero el niño debe ser de los dos.

Criminalizar a la mujer que intenta tener un tipo de vida como la que tendría su marido es un atraso e injusto. Parece que estamos a años luz de la Edad Media cuando quemaban por brujas a las mujeres independientes, y ahora no nos queman, pero nos siguen juzgando.

Zahara.
PATRICIA J. GARCINUÑO

¿Por qué ha decidido no mostrar ni la cara ni el nombre de tu hijo? ¿Es gestionable en el tiempo a su nivel de exposición pública?

Si alguien sube una foto sin consentimiento lo puedo denunciar, por ahí no me preocupa. Y lo que hagan otros padres me parece estupendo. Pero no quiero que mi hijo no tenga autoridad, teniendo en cuenta el alcance que tiene una foto mía, sobre su exposición pública. Igual con 8 ó 9 años me pregunta por qué no pongo fotos suyas, si es que me avergüenzo. Si se lo explico, y veo que entiende la trascendencia –y a la par, la irrelevancia, que tampoco es el fin del mundo–, y quiere…

Llevo siguiéndola mucho tiempo y le he leído decir en el pasado que no quería ser madre nunca o que no lo veía claro. ¿Lo veía incompatible con su profesión?

Era un no rotundo desde los 14 años. Y aquí estoy (risas). Nunca he querido tener hijos porque no me interesaba el mundo de la crianza. Me gustaban los niños, ser maestra. Igual que he conseguido ser el tipo de artista que quería ser, tenía claro que si era madre lo quería ser de una manera determinada para la que tendría que prepararme bien. Y creía que eso no era compatible con el tipo de vida que quería tener.

Y me daba mucha rabia cuando me decían que ya cambiaría de opinión. No es que haya cambiado de opinión. Me gusta mi bebé, pero sigue sin interesarme ese universo, ni de repente todos me parecen monos. Lo que cambió fue tener una persona a mi lado con la que me apetecía formar una familia. Para mí son conceptos distintos. Ahora me encanta haber hecho algo que no estaba en mis planes pero sigo de acuerdo con esa muchacha que hasta los 32 años no quería tener hijos.

¿Cómo lo va a introducir en su mundo, en la música? ¿Está haciéndolo ya, piensa en el futuro?

Ya me lo llevo cuando logísticamente puedo, por horarios, por cercanía y con ayuda y compañía. Ahora lo llevo a las pruebas de sonido ya y flipa con los cascos. Y me encanta imaginar tener 50 años y que mi niño venga a mis conciertos o escuchemos música juntos. Mi hijo me encanta desde que nació, pero la maternidad la disfruto desde que puedo ser madre y ser mujer, volver a ser Zahara. Puedo viajar, llevármelo a Nueva York, traerlo a un concierto o dejarlo en casa súper bien cuidado. Y ahora mi vida me encanta.

Pero hay un momento en el que es muy difícil que tus pensamientos negativos no se pongan por encima. La depresión postparto la sufre un porcentaje mucho mayor del que se cree, es muy normal y hormonal.

Eso que dice entronca directamente con la identidad personal de la que hablaba antes.

El primer día que me fui de bolo me sentía mal, y en el grupo de mamás en el que estoy me preguntaron “¿vas a volver feliz? Pues tu bebé va a estar feliz”. Es una máxima. Es muy importante estar bien cuando estás con él. Como nunca hablo de esto quiero transmitirlo a otras madres: no te sientas culpable por querer trabajar. Y si no quieres trabajar y te quieres quedar con tu hijo, es la mejor decisión. Igual que si quieres darle el pecho o no. Lo que decidas es lo mejor. No es lo que te diga tu tía, ni el vecino, ni la que te sigue por Instagram.

Zahara.
PATRICIA J. GARCINUÑO

Marisol, la obrera de la cultura que vendió sus premios franquistas para ayudar al comunismo

21 mayo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Resulta difícil escribir sobre Marisol (Málaga, 1948), el nombre artístico de Pepa Flores, sin caer en el formato propio de las revistas del corazón. Al fin y al cabo, la niña prodigio del cine de la época franquista atrajo al público tanto por su trabajo como por su vida personal. Protagonizó cientos de portadas desde su debut hasta su retirada de la vida pública con 37 años, decisión que también generó montones de titulares y programas especiales.

Lo fácil es encontrar un motivo para recuperar su figura. Sin ir más lejos, la efeméride de su 70 cumpleaños este 2018, aunque es mucho más interesante su aparición en el disco que el sello Ace Records! publicó el pasado enero.

Se trata del recopilatorio Beat Girls Español! 1960s She-Pop From Spain, que lleva como subtítulo: “El lado femenino del pop español, incluídos algunos ejemplos del Sonido Torrelaguna” (característico de los arreglos de las canciones del sello Hispavox, situado en la calle Torrelaguna, en la época de Rafael Trabucchelli como director. Es decir, lo ye-yé).

En el volumen aparecen artistas como Concha Velasco, Rocío Dúrcal, Sonia (con una histórica versión en castellano del Get Out Of My Cloud de The Rolling Stones) y, por supuesto, Marisol.

Sus dos canciones poco tienen que ver con la niña rubia de Ha llegado un ángel y mucho con la artista adulta que llegó a ser: la archifamosa Corazón Contento y una versión desenfrenada de La Tarara, que interpreta en su película Las cuatro bodas de Marisol. La escena en la que la representa poco tiene que envidiar al mejor Tarantino.

https://widget.smartycenter.com//webservice/embed/11570/2691665/643/362/0/0/0/100/1/1

Instrumento del franquismo

Es el primer filme -el sexto de su filmografía- en el que se escucha su singular voz ronca y su imagen empieza a corresponderse con la de la joven de 20 años que es. Los esfuerzos de Manuel Goyanes, el productor que la llevó al estrellato, por mantener en la infancia a aquella mina de ojos azules que tanto dinero había generado ya no servían.

Fue la penúltima película de su etapa adolescente. En 1968 protagonizó junto al torero Palomo Linares, Solos los dos y se convirtió en ‘mujer’ a ojos del público. De paso, en el mismo año se casó con Carlos Goyanes, hijo del productor (que décadas después caería en la redada de la Operación Nécora) y con el que había convivido desde niña. Su ‘hermano’ se convirtió en su marido, un cambio de roles un tanto truculento pero rentable. La boda se convirtió en uno de los eventos más sonados del momento, con hordas de fans en la entrada de la iglesia y cientos de hojas de papel couché con ella vestida de blanco.

La actriz representaba en aquel momento el papel de esposa feliz que acataba y difundía los valores del régimen con alegría. Según su biografía autorizada (T&B editores, 2008), firmada por Javier Aguilar y Miguel Losada, Marisol llegó a declarar ante la prensa: “No sé si seguiré trabajando después de la boda porque pienso que la responsabilidad económica del hogar ha de recaer sobre el hombre. Si Carlos me manda que deje el cine, estoy dispuesta a hacerlo aunque preferiría seguir con mi carrera”. Dos años después se separaron y el matrimonio se anuló en 1973 por ‘inmadurez de ambos’.

C:\fakepath\efespeight712294.jpg
Pepa Flores relató que había sufrido abusos en su infancia (EFE)

La prehistoria del #Metoo

Poco había de verdad en todo aquello. Muchos años antes de que estallara el caso de Harvey Weinstein, Pepa Flores ya había hablado públicamente de los abusos que había sufrido desde que empezó en el mundo del cine siendo una niña. La periodista Pilar Eyre recuperó hace poco las declaraciones de la artista hizo a la revista Interviú hace décadas y que no levantaron ningún movimiento parecido al #MeToo. “A los ocho años no era la niña angelical que todo el mundo creía… ya estaba más sacudida que una estera”, por ejemplo.

Esa misma revista llegó a vender un millón de ejemplares con una portada que ya ha pasado a la posteridad: el desnudo de Marisol. La niña rubia del franquismo convertida en icono sexual al posar sin ropa para el fotógrafo César Lucas. Fue en 1976 y la publicación llevaba en su interior un artículo titulado “Marisol: el bello camino hacia la democracia”. Se libraron del secuestro por los pelos, aunque el fotógrafo tuvo problemas con la justicia hasta 1981, cuando le absolvieron de los cargos por atentado a la moral y escándalo público.

El verdadero problema es que la protagonista del retrato nunca dio el consentimiento para su publicación. Aquellas fotos se tomaron en 1970, por encargo de Carlos Goyanes “parece ser que con el fin de que las viera el director italiano Bernardo Bertolucci, con los ojos puestos en que Marisol trabajara con él y con el actor Alain Delon en una película. La sesión fotográfica había costando 90.000 pesetas”, aseguran Aguilar y Losada en su libro.

Pepa Flores nunca denunció ni a Lucas ni a la revista, pese a que habían vuelto a utilizar su cuerpo sin su aprobación. La imagen ha sido una de las más lucrativas de la publicación. En 1991 recuperaron la portada con motivo de su 15 aniversario y fue  la última que llegó al quiosco antes del cierre de la revista el pasado mes de enero.

interviú

@interviu

DESPEDIDA | La portada de Marisol es la elegida para decir adiós a todos nuestros seguidores. Puedes ver la edición en: http://pdf.interviu.es/edicion/?eid=44920 

Activismo paralelo

Curiosamente, la biografía de Pepa Flores guarda similitudes en algunos momentos con la de Jane Fonda aunque, de entrada, pueda parecer improbable. La norteamericana también tuvo que hacer esfuerzos para librarse del dichoso cartel de ‘mito erótico’ que le colgaron después de protagonizar Barbarella (Roger Vadim, 1968) vestida con el mítico bikini diseñado por Paco Rabanne.

A ambas les costó que las tomasen en serio profesionalmente pero también supieron sacarle partido a aquellos prejuicios. Fonda ganó mucho dinero con sus famosísimos vídeos de Aerobic Jane Fonda’s Workout que ‘ayudaban’ a las mujeres del mundo a conseguir un cuerpo como el suyo (y lucir así su propio bikini). Lo que no sabían sus seguidoras es que el dinero recaudado iba destinado a apoyar a las causas políticas en las que participaba.

Por su parte Marisol vendió los premios de oro que le habían otorgado en las fiestas del Caudillo en La Granja cuando aún era un instrumento perfecto de la dictadura, para apoyar a la izquierda española de la época. Se había implicado en el comunismo en la época en la que empezó su relación con Antonio Gades y, como personajes públicos, lideraron muchas de las protestas de la última época del franquismo y de la democracia. Gades y ella se casaron en Cuba en 1982 con Fidel Castro como padrino.

Llegaron a llamarla ‘La niña de Moscú’, estuvo afiliada al Partido Comunista y al Partido Comunista de los Pueblos de España y ella misma se declaró: “Una obrera de la cultura. Me fusilarán antes que traicionar a mi clase”.

Cumplió con su palabra y en 1985 protagonizó su última película Caso Cerrado, dirigida por Juan Caño. Fue la segunda en la que salió acreditada como Pepa Flores, después de Carmen (Carlos Saura, 1983). Poco tiempo después desapareció de la vida pública y se mudó a Málaga, el sitio de dónde venía. Viajó por todo el mundo, conoció a gente como Audrey Hepburn, Ann- Magret o Harpo Marx, compartió pantalla con Mel Ferrer y Jean Seberg y trabajó bajo las órdenes de Juan Antonio Bardem y Mario Camus, pero se hubiese cambiado por cualquiera de los que soñaban su vida desde sus casas.

C:\fakepath\efespeleven573786.jpg
La actriz y cantante Pepa Flores durante su actuación en el campo de fútbol de Torrejón, donde culminó la marcha anti-OTAN en junio de 1982

‘La Luna’, la feminista republicana ejecutada por Franco como castigo para todas las mujeres

19 mayo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Carmen Luna fue una de las muchas mujeres que representaron el feminismo naciente de la II República con el que el franquismo quiso acabar.

“Mi madre quería la libertad para la mujer”, cuenta Dalia R. Luna, que tiene 100 años y vive en el pueblo de Francia al que logró exiliarse en la dictadura.

El franquismo impuso una doble represión sobre las mujeres frente a las bases emancipadoras que había empezado a instaurar el periodo republicano.

Juan Miguel Baquero
13/04/2018 – 20:30h

“Mi madre era una rebelde, pero no para matarla”. Así arranca Dalia Romero Luna a hablar de Carmen Luna. Una mujer que además de ser su madre fue una de las muchas que representaban el naciente feminismo republicano con el que el golpe de Estado perpetrado por las tropas franquistas en 1936 quiso acabar. Una de las que buscaron torcer el curso patriarcal de la historia y acabaron encontrándose con la represión y el castigo y el sumisa y devota de Franco.

“Mi madre quería la libertad para la mujer”, cuenta Dalia, una “viejita” que ya ha cumplido un siglo de vida y atiende la llamada de eldiario.es desde su casa en Mallemort, un pueblo cercano a Marsella. Allí acabó exiliada. “A mí no me mataron porque me escapé a zona republicana”, dice. Dalia tenía 18 años en 1936, el año en que empezó la guerra y en el que los rebeldes ejecutaron a su madre como castigo ejemplarizante.

La República quiso transformar el país y cambiar el discurso social. También para las mujeres, que rompieron los rancios esquemas que precedían al nuevo modelo y quisieron empezar a escribir ellas mismas su propia historia. Sin embargo, el golpe de Estado contra la democracia frenó el cambio de paradigma y devolvió a las mujeres al hogar y a la tradición.

El franquismo acabó imponiendo una doble venganza sobre la mujer. Era el escarmiento adoctrinador para aquellas que transgredieron los límites de lo que la dictadura había pensado para ellas. Una represión de género que dominó a través de ejecuciones, cárcel, torturas, violaciones, rapados y aceite de ricino o por medio del destierro interior que condenó a las mujeres señaladas como rojas

La cultura como herramienta

La Luna –así era conocida entonces Carmen– quería “que el pueblo tuviera la cultura y la educación como una herramienta, que supiera defenderse y no agachara la cabeza para todo”. Era “rebelde”, asume Dalia, con causa: “para denunciar las injusticias y defender los derechos”. Quería que hubiera “escuelas, instrucción y trabajo” en vez de “tanta miseria terrible”.

Por eso los franquistas mataron a la Luna, para atemorizar y dejar claro el camino del silencio y la obediencia. Porque la subordinación de la mujer no entraba en su diccionario. El relato de terror ocurrió en Utrera (Sevilla), donde Dalia tiene todavía viva a una de sus hermanas, Rosario Peña Luna (84 años), hija del segundo matrimonio de Carmen Luna.

“Lo recuerdo todo”, confiesa Dalia con un asimétrico acento francés y andaluz. “Mi madre vendía en la plaza del pueblo y tenía mucho contacto con la gente, les ayudaba y aconsejaba para que no se callaran, para que protestaran y reclamaran lo que era suyo”, sostiene. “Los fascistas la vigilaban (sobre todo en los meses previos a la sublevación armada) y por estas razones la cogieron y la asesinaron”, culmina.

“Lo recuerdo todo”, repite. Fue hace 82 años. “Ella no hizo nada malo a nadie”, asegura. Dalia tiene ahora “100 años y cinco meses”, precisa. “La tengo presente, siempre, y todos los días me acuerdo de ella y de lo que le hicieron”, dice recordando a su madre.

El patriarcado nacionalcatólico

La memoria histórica de la mujer española del siglo XX osciló entre la ruptura con el patriarcado y el concepto nacionalcatólico del franquismo; entre la libertad y las ataduras. De los cambios sociales, culturales y políticos que la República puso encima de la mesa a la consigna machista que resume la dictadura de Franco: “el niño mirará al mundo, la niña mirará al hogar”.

“Hacíamos teatro para que la gente aprendiera, para que leyeran y se preocuparan por sus cosas”, narra Dalia. Animada por su madre, pertenecía a una compañía llamada Pan de piedra y estaba afiliada al sindicato anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT). “Los compañeros iban al campo de noche para dar lecciones y yo misma sabía leer y escribir porque había aprendido sola en mi casa”, cerca del influjo feminista de su madre.

“En aquella época había una propaganda terrible y el pueblo estaba muy animado”, dice, “pero no para matar, eso lo hicieron ellos (los fascistas), sino para salir adelante”. Los golpistas acabaron acusando a Dalia. “Eso de que fui a matar es mentira, las juventudes de Utrera no matamos a nadie”, asegura. En el pueblo, sin embargo, los golpistas acabaron ejecutando a 424 personas.

“Y a tantísimas mujeres y compañeras que asesinaron, hasta niñas de 15 años”, continúa, “no solamente confederadas, republicanas o socialistas, de todas clases, y metieron a muchas en prisión”. Todas las que osaron enfrentar los ideales tradicionales.

De ahí el castigo ejemplar. “La mataron en la puerta del cementerio por la mañana y la dejaron allí hasta por la noche”. Era la pedagogía del terror usada por los franquistas como estrategia atemorizante. Un plan ejercido con especial saña sobre el cuerpo de la mujer.

“A mi madre la metieron presa, un mes, y la sacaban y le decían ‘vamos a darle el paseo’, a saber todo lo que le harían allí dentro”, cuenta Dalia. “La quitaron de en medio bien pronto”, lamenta. “Estaba todo el mundo aterrado”. No como antes, apunta, cuando la República trajo “todas las libertades”. Cuando los hijos de la Luna jugaban en su pueblo: “Un día nos cambiamos los nombres y cuando volvió del campo se lo dijimos y se echó a reír”. Y se quedaron con los nuevos. Ella sigue llamándose Dalia. “Y a la más pequeñita le pusimos Libertad”.

Martine Bertereau, Baronesa de Beausoleil e ingeniera de minas

14 mayo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Nacida hacia 1600 en una familia francesa noble,  Martine Bertereau respiró minería desde pequeña, ya que su familia se dedicaba al negocio y ella se casó con Jean de Chastelet, Barón de Beausoleil, ingeniero de minas. Esto ayudó a que se convirtiera  en experta hasta tal punto que acompañó a su marido y trabajó con él en la prospección y evaluación de centenares de sitios mineros por toda Europa.

Comisionados por Enrique IV de Francia para realizar un estudio de lugares de interés minero en 1626, establecieron una base en la Bretaña donde tuvieron que sufrir la desconfianza del clero local, que temía métodos demoníacos o brujería en su trabajo; en aquella época por ejemplo se usaban las horquillas de radiestesia para localizar yacimientos, aunque Martine y su marido también se basaban en métodos empíricos como los expuestos por el ingeniero romano Vitrubio.

Martine Betereau publicó dos textos sobre sus exploraciones, uno descriptivo y otro poético que era en realidad una alambicada petición a la corona francesa para que les abonasen los gastos del estudio; se cree que a cuenta de esta reclamación el gobierno francés hizo que ella y su marido fuesen procesados por brujería y encarcelados. Ambos acabaron muriendo en prisión. Se considera a la Baronesa de Beausoleil como la primera ingeniera de minas de la historia; en uno de sus libros defendió su capacidad como especialista en minería siendo mujer aludiendo incluso a las grandes heroínas de la historia clásica.

Imagen de Deutsche Fotothek, Dominio público.