Las mujeres me explican cosas

16 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Tras el éxito de la huelga feminista, ruego cuanto antes un “womansplaining”, para el que muchos hombres somos todo oídos. Parafraseando el conocido título de Rebecca Solnit, “Los hombres me explican cosas”, muchos hoy esperamos un “Las mujeres me explican cosas”, o más en concreto, “Las mujeres me explican cómo hacer una gran movilización”.

Que la huelga de este 8 de marzo ha sido un gran éxito no merece más de un párrafo, porque cuesta encontrar a alguien que lo discuta. Y es que la primera victoria, por goleada y por adelantado, fue la del relato y la hegemonía.

Ahí va el párrafo, por si alguien todavía duda del éxito: la huelga ha conseguido todo lo que se espera que consiga una huelga general en tiempos de precariedad, subempleo, autónomos, atomización laboral y coacción empresarial: no que paralice el país, sino que lo movilice. No las calles desiertas, persianas bajadas y fábricas paradas de otro tiempo, sino huelga total o parcial de quien todavía pueda hacerla (y han sido millones), concentraciones durante todo el día, cortes de tráfico, ocupaciones de centros, programaciones de televisión alteradas, y manifestaciones masivas al terminar el día. Fin del párrafo.

Lo contrario de toda huelga siempre es la “normalidad”, esa que siempre invocan los antihuelga. Y este jueves no ha tenido nada de normal. Un día excepcional, vivido por muchas y muchos como histórico, y donde vimos expresiones de lucha unitaria muy pocas veces logradas: por ejemplo, en el sector más visible, el periodismo. ¿Cuántas veces habíamos visto a periodistas de absolutamente todos los medios secundar una misma huelga y unirse en una misma concentración? Lo que no consiguieron años de precarización y despidos masivos, lo ha logrado el feminismo.

¿Cómo lo habéis hecho, compañeras? Habéis montado de la nada una huelga sin precedentes, observada con asombro por toda Europa. Habéis logrado que lo que hace pocos meses parecía una ocurrencia sin mucho recorrido (¡una huelga de mujeres!) acabase por unir a todo tipo de colectivos, tejer complicidades intergeneracionales e interclasistas, desbordar a los sindicatos mayoritarios, ganar las agendas política y mediática y la conversación en la calle, convencer a las y los dubitativos, excitar con el olor del peligro a obispos, patronos y la derecha política y tertuliana, y movilizar enérgicamente a una mayoría de mujeres con transversalidad abrumadora, de arriba abajo y de izquierda a derecha. ¿Cómo lo hicisteis, compañeras?

Las mujeres se propusieron parar el mundo, y lo que hicieron fue ponerlo en marcha: el feminismo sale imparable de este 8 de marzo. Cualquier movilización futura deberá tomar nota y aprender las muchas lecciones organizativas y discursivas de esta huelga. Desde las redes de apoyo y cuidados, hasta la elaboración de un imaginario inclusivo donde cabían todas y donde todas eran imprescindibles.

Gracias, compañeras, y por favor no dejéis de explicarme cómo se hace. Y muy especialmente, gracias a mi madre, Ángela Camacho, por educarme en el feminismo, y porque este jueves me dio otro enorme ejemplo de dignidad y coherencia. Muy orgulloso, mamá. Gracias.

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Cuatro victorias incontestables de la huelga feminista

15 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

La huelga feminista del 8M no ha supuesto solo un éxito por lograr visibilizar, de manera masiva y millonaria, el protagonismo y los derechos hurtados a diario a las mujeres en los medios de comunicación, en las empresas, en las administraciones públicas, en las calles o en las casas. También ha resultado una enorme victoria de las mujeres y el feminismo sobre este nuevo neomachismo emergente, nacido con el nuevo siglo como reacción frente a los avances en igualdad y buscando aprovechar la oportunidad de la crisis económica para amortizar, dividir y marginalizar todo cuanto tenga ver con feminismo, mujeres e igualdad.

La estrategia de dar por amortizadas las políticas de igualdad con la excusa de la crisis, en nombre de la austeridad y el déficit, ha quedado desbordada por el 8M. El intento masculino de dar carpetazo a las políticas de genero con un orgulloso “misión cumplida” ha sido desmentido de manera rotunda e incontestable por la mayoría de las mujeres. Ellas, igual que los pensionistas movilizados en defensa de sus derechos, nos han recordado lo obvio que muchos olvidamos durante la burbuja y preferimos no recordar durante el austericidio: la igualdad de oportunidades no cae del cielo, ni gotea de las manos de los poderosos. No hay progreso social ni igualdad de oportunidades sin movilización y acción colectiva para lograrlos; nunca los ha habido y nunca los habrá. Que a ti te vaya bien no significa que el resultado sea justo o que los demás se merezcan que les vaya mal.

También ha salido claramente derrotada la estrategia de dividir y vencer impulsada desde la derecha en el poder. No han logrado dividir a las mujeres en dos tipos antagónicos y enfrentados: aquellas que trabajan y progresan siendo mejores en un mundo regido por las leyes de los hombres y aquellas que solo protesta y no se responsabilizan por su vida o su futuro. El mismísimo Mariano Rajoy lo certificó con su lazo azul y hablando en el Senado, dejando en evidencia a la ministra Isabel García Tejerina o a Cristina Cifuentes y su intento de llamar “huelga a la japonesa” lo que siempre ha sido esquirolear, mientras comprobábamos cómo, también en materia de género e igualdad, Ciudadanos ha sorpassado al PP muy por la derecha equiparando feminismo y victimización; primero el capitalismo y después, “ya si tal”, la igualdad.

La tercera gran victoria se ha producido frente a la larga y sostenida operación para marginalizar al feminismo caricaturizándolo como una ideología esperpéntica y delirante, profesada únicamente por frikis fácilmente ridiculizables. El paternalismo de pantuflo encarnado por probos luchadores antifeminazis como Javier Marías, Arcadi Espada o Federico Jiménez Losantos, reprendiendo a las feministas como si fueran señoritas en un colegio que ellos dirigen con mano viril y firme; o el odio y la violencia dialéctica que han destilado los medios españoles de extrema de derecha al hablar de las mujeres y su huelga, han dejado meridianamente claro dónde habitan los monstruos.

Aunque seguramente el mayor de todos los éxitos sea precisamente aquel más intangible. Los días siguientes a este 8M de 2018 difícilmente se salvarán, como tantas veces antes, con otra jornada de palmaditas en la espalda y encendidas loas masculinas a lo mucho que han logrado las mujeres. Anoten esta fecha. El día que muchos comprobaron que el feminismo y la igualdad siguen ahí y han venido para quedarse. Ni pide ni espera aplausos, exige y logra avances.

El orgullo de ser mujer

14 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Por mucho que se valore la capacidad organizativa y de entrega de los colectivos que han propiciado la huelga feminista de este 8 de marzo, su éxito va mucho más allá de eso. Lo que se ha visto en las calles de las ciudades de toda España es la explosión de un sentimiento profundo de orgullo femenino, de conciencia de la importancia de ser mujer que desborda cualquier formalización política. Aunque incidirá, y seguramente mucho, en la política, la de ahora y sobre todo la del futuro.

Mañana los corifeos del conservadurismo (y del machismo, aunque traten de ocultarlo con tramposas e increíbles declaraciones) tratarán de empañar lo ocurrido esta jornada con toda suerte de estadísticas espurias y de argumentos y porcentajes únicamente elaborados para engañar. Harán ruido, en el mejor de los casos, pero no pararán nada. Digan lo que digan los que calificaron a la huelga de “elitista”, para tragarse después sus palabras, lo de este jueves ha sido extraordinario y masivo. Allá los medios que traten de disimularlo. Porque las mujeres no se lo van a perdonar.

Cuesta aceptarlo. Porque es muy nuevo y ha llegado casi por sorpresa en esta España que hasta ayer mismo, sin olvidar a los pensionistas, parecía un estanque de conformismo. Pero hay que hacerlo con todas sus consecuencias. Las mujeres españolas no están dispuestas a tragar más. No solo con las brechas salariales, las discriminaciones laborales, la precariedad o los comportamientos machistas que existen en todos los ámbitos de la sociedad y de la vida privada, como brillantemente ayer relataba el director de este periódico. Lo que no van a seguir aceptando es que esas cuestiones se consideren “menores”, sin categoría suficiente para entrar en los grandes debates nacionales. Eso ya no va a poder ocurrir y quien se oponga lo va a pagar.

El entusiasmo que se observaba en las manifestantes, jóvenes y no tan jóvenes, pero muchas jóvenes, la convicción de lo justo y lo serio de sus reivindicaciones, pero también la alegría por estar juntas, saltando y gritando en la calle, con las amigas, las de siempre y las de último minuto, expresan una realidad muy profunda. La de que las mujeres españolas han dado un paso adelante del que ya no van a retroceder.

De golpe, ¿quién lo iba a decir?, nuestro país se ha colocado a la vanguardia del feminismo en todo el mundo. Con la particular sensibilidad que da el poder observar las cosas desde fuera, los periódicos más influyentes del planeta han dado al 8 de marzo una importancia poco frecuente. El asunto ha estado todo el día en los sumarios de apertura de todas las cadenas internacionales de televisión. “Ya es una victoria” decía atinadamente Le Monde en un titular publicado al final de la mañana, antes de tener noticia de las manifestaciones de la tarde. Cabe sospechar que la huelga española va a tener secuelas más allá de nuestras fronteras. Es un ejemplo a seguir. Ya ocurrió con el 15 M. Pero esto es seguramente más gordo.

Y Rajoy, el gobierno, el PP y Ciudadanos no se han enterado. ¿De qué les valen sus miles de asesores o sus servicios de información si son incapaces de palpar lo que se está cociendo en la calle? Su mediocridad, por no decir algo más fuerte, únicamente les permitió detectar que detrás de la movilización que se estaba gestando aparecía la mano “del diablo”, como dijo el obispo de San Sebastián, la mano de Podemos. Y ante eso, su manual les indicaba que solo podían actuar de una manera: oponiéndose y descalificando cuanto hiciera falta al movimiento.

Han hecho el ridículo. Como nunca, lo cual no es poco vista la secuela de estupideces en las que ha incurrido este gobierno desde que llegó a La Moncloa. Se han enfrentado a la mayoría de las mujeres de este país y buena parte de ellas no lo va a olvidar cuando lleguen las elecciones. Y vista la participación de casi todas las figuras femeninas del periodismo televisivo en la huelga, y siendo varias de ellas no precisamente de izquierdas o contrarias al gobierno, cabe sospechar que las mujeres integradas en los círculos directivos del PP no captaron lo que se estaba cociendo.

Y que las pocas que lo intuyeron se vieron despreciadas, con argumentos no poco machistas por cierto, como el del “aquí mando yo” que esgrimió Rajoy para rechazar el invento de la huelga a la japonesa que se sacaron de la manga Cristina Cifuentes y la ministra de agricultura para no hacer del todo el papelón que les exigía su partido. Tampoco Inés Arrimadas, por no hablar de Albert Rivera, ha quedado precisamente bien.

Pero volvamos a la huelga. Que, por cierto, ha tenido un seguimiento importante en los grandes centros de trabajo –transportes, hospitales, los mayores establecimientos fabriles- gracias a que los mayores sindicatos, aunque también la CGT jugó su papel, decidieron convocar un paro de dos horas, lo cual habla de su sensibilidad en un momento tan crucial como el del 8 de marzo. Y que los sindicatos españoles se abran al feminismo no es precisamente una nota secundaria de esta jornada. Que el PSOE, Podemos e IU hayan secundado la huelga, tampoco. Gracias a ello, y a la torpeza del PP y de Ciudadanos, las mujeres que ayer protestaron, y los muchos hombres que las apoyaran, sólo han encontrado comprensión en la izquierda. Y eso figura en acta.

No cabe hacer pronósticos sobre las consecuencias que lo de este jueves puede tener a corto y medio plazo en el panorama general, y político en particular. El feminismo se ha colocado en el centro de los mismos y seguramente va a seguir ahí. Para empezar, obligando a todos los actores de la vida pública a tenerlo en cuenta en sus planteamientos y programas. Si no, les irá mal. Veremos en qué termina ese proceso de adaptación. Algunos partidos ya lo tienen interiorizado desde hace tiempo y hay que recordar la “feminización de la política” que hace un par de años propuso Pablo Iglesias.

Y otra cosa más. En pocas semanas, gracias a los pensionistas y a las feministas, la movilización se ha convertido en un dato fundamental de la escena pública española. Cambiando de golpe la imagen de la misma. Y seguramente también su realidad. Éste ha dejado de ser un país que parecía aceptar con fatalismo los golpes que el poder le propinaba. Se ha abierto una nueva etapa. Las mujeres que ayer protestaron con una firmeza inaudita vuelven ahora a sus casas y a sus trabajos. Pero contentas. Porque han ganado. Puede que más de uno quiera seguir su ejemplo.

La Huerta de Iván

13 abril, 2018

La Huerta de Iván es un canal en Youtube con múltiples vídeos prácticos relacionados con el tema del cultivo como preparar esquejes, sembrar semillas, abonar la tierra, cómo utilizar residuos orgánicos, podas… Os animo a seguir este canal y os dejo un vídeo de cómo abonar la tierra.

Damnation: fuego subterráneo en el corazón de EEUU

12 abril, 2018

Fuente: http://www.lamarea.com

Damnation, una serie de Netflix que podríamos definir como un “western de la lucha de clases”, y que narra una de las épocas más fascinantes de la historia norteamericana.

Foto promocional de la serie Damnation. NETFLIX
Foto promocional de la serie Damnation. NETFLIX

Iowa (EEUU), 1931. En plena Gran Depresión, una misteriosa pareja compuesta por un predicador y su esposa dirigen una huelga de granjeros en un pequeño pueblo. En un Medio Oeste golpeado duramente por la crisis desatada en 1929, familias enteras de productores luchan contra los precios abusivamente bajos impuestos por los intermediarios y contra las amenazas de los bancos, siempre ávidos por desahuciar a quienes puedan con tal de aumentar sus beneficios. Así comienza Damnation, una serie de Netflix que podríamos definir como un “western de la lucha de clases”, que narra una de las épocas más fascinantes de la historia norteamericana.

Episodio tras episodio, desfilan por la serie una cohorte de personajes que, por usar la manida expresión de Max Weber, representan “tipos ideales” de la historia social estadounidense. Ningún personaje es lo que parece ser: todos ellos están atravesados por una profunda necesidad de redención, un sentimiento muy característico de la cultura protestante, en el cual las cuentas del pasado deben ser ajustadas mediante las acciones del presente. No es de extrañar que uno de los protagonistas principales, Seth Davenport, recuerde mucho a aquel predicador atormentado y milenarista que describía John Steinbeck a través de Jim Casy en Las uvas de la ira.

Los personajes que representan en la serie a la clase capitalista (banqueros, industriales y toda una serie de secundarios sin escrúpulos, peones al servicio de las grandes corporaciones) son presentados como fanáticos cínicos profundamente atravesados por una ideología positivista que, en nombre del progreso económico, justifica todo tipo de barbaridades. En el relato oficial del capitalismo, la historia de EEUU se cuenta como una historia sin lucha de clases, en la que un puñado de hombres llegan a un territorio grande, semivacío, con grandes recursos naturales, en el cual los ricos que antes eran pobres se hacen a sí mismos a través de su esfuerzo y audacia. Damnation deja claro que toda la riqueza de la oligarquía que ha dominado EEUU durante más de dos siglos surge del trabajo de la clase obrera y de procesos de expropiación periódica hacia todas las formas de propiedad no articuladas en torno a los intereses directos del capital financiero.

Pero como decía Foucault, “donde hay poder, hay resistencia”. La “otra historia de los Estados Unidos”, parafraseando el excelente libro del historiador socialista Howard Zinn, es una historia de huelgas, solidaridad y, por qué no decirlo, resistencia activa y directa frente a la violencia de las élites. Esa violencia que atraviesa la historia de EEUU la ejerce una estrecha alianza entre capital y Estado a través de múltiples mecanismos. En Damnation aparecen dos métodos: por un lado, la aparición de grupos fascistas compuestos de tradicionalistas de clase media extremadamente violentos, que las élites no controlan directamente, pero que financian y usan políticamente contra las organizaciones populares; por otro, “los hombres de Pinkerton”, pistoleros rompehuelgas a sueldo de las grandes empresas, y que simbolizan esa vieja costumbre del capital norteamericano de privatizar “la seguridad”, como podemos ver todavía hoy en las cárceles y en los ejércitos privados que inundan medio mundo, como los de la compañía Academi (antes conocida como Blackwater).

Frente a ello, la clase trabajadora norteamericana se organizó en sindicatos, que no dudaron utilizar todo tipo de métodos para defenderse de la violencia patronal. En Damnation no queda claro en ningún momento la afiliación partidaria de los militantes obreros, pero a través de las luchas fabriles de Detroit, los conflictos en las minas de Kentucky y las huelgas de okies en el medio oeste, descubrimos “el fuego subterráneo” que se escucha en las canciones de Pete Seeger y Woody Guthrie, y que nos permite conocer las tradiciones del movimiento obrero norteamericano. Si el predicador interpretado por Killian Scott nos recuerda al típico outlaw (fuera de la ley) tan cantado en la música country, el personaje de Amelia Davenport (interpretado por Sarah Jones) representa un tipo de militancia radical que combinaba el periodismo con la capacidad organizativa al mejor estilo John Reed.

En ese sentido, la ideología de la militancia radical que protagoniza Damnation sintetiza las dos grandes corrientes originales de pensamiento y acción que atravesaron a la clase trabajadora norteamericana durante el final del siglo XIX y el primer tercio del XX. Por un lado, un proyecto sindicalista revolucionario en torno a los Industrial Workers of the World (IWW), una organización tremendamente creativa en sus métodos. Bajo la consigna “Un único y gran sindicato”, los wobblies (como eran conocidos sus militantes) trataron de organizar al  “quinto deprimido: los obreros inmigrantes y desarraigados, los inexpertos, los desorganizados y los rechazados, los grupos más pobres y más débiles de los obreros”.

Con una militancia de una entrega y generosidad inimaginable en nuestros tiempos e iconos como Joe Hill o Mother Jones, fueron capaces de demostraciones épicas de solidaridad, como el traslado masivo de los hijos e hijas de las familias en huelga de una ciudad a otra para protegerlos durante el conflicto, costumbre que imitaría la CNT en España durante los años 30. La otra tradición subterránea presente en Damnation es el populismo progresista, que trataba de defender a la ciudadanía de a pie frente a la voracidad de Wall Street. Este movimiento agrupaba campesinos, pequeños propietarios y artesanos, y proponía una vía diferente a la socialista, pues no aspiraba tanto a una revuelta anticapitalista como a defender a los “pequeños” frente a la voracidad de los grandes. Los discursos y prácticas de los personajes de Damnation oscilan en esas dos direcciones, eso sí, siempre a punta de pistola.

No desvelaremos nada de la serie, pero sí de cómo acabó esa guerra de clases que recorrió Estados Unidos durante las décadas previas a la Segunda Guerra Mundial. El Partido Demócrata liderado por Franklin D. Roosevelt respondió “democráticamente” a través del New Deal a la ofensiva de las clases trabajadoras con una maniobra que podemos calificar como “hegemónica”: mientras aplastaba a los “comunistas” y a la militancia obrera radical para alejar el peligro de una revolución, integraba mediante ciertas concesiones algunas demandas de los sectores populares. El resultado, como casi siempre, es paradójico: EEUU, con una guerra mundial de por medio, salió de su mayor crisis con un pacto social en el que la gente trabajadora vivía un poco mejor a cambio de no tocar los resortes fundamentales del poder económico.

Quizás la diferencia entre los efectos de la crisis de los años 30 y la crisis que vivimos actualmente se encuentre en la respuesta obrera. Damnation nos ayuda a reconciliarnos un poco con una clase obrera que hoy aparece a ojos de muchos izquierdistas como la culpable del monstruo de Donald Trump. Disfrutar de esta serie de Netflix nos permite avistar un hilo rojo y hacernos la pregunta fundamental que planteaba aquel maravilloso himno del movimiento obrero norteamericano: “Which Side Are You On?” (¿De qué lado estás?).

Apuntes bibliográficos: si Damnation le ha abierto el apetito, en España se han editado algunos libros excelentes para conocer la historia de ese periodo. Fuego subterráneo: historia del radicalismo de la clase obrera en los EEUU, de Sharon Smith (que, obviamente, ha inspirado el titulo de este artículo, basado en una expresión muy típica del movimiento revolucionario estadounidense) es un magnífico recorrido por las luchas obreras. Se complementa muy bien con Dinamita: historia de la violencia de clases en EEUU (1826-1934), de Louis Adamic, militante wobbly. Algo más amplio pero igual de fundamental es el ya citado La otra historia de los EEUU, de Howard Zinn. Por último, sobre la historia de los IWW, se editó hace tiempo un libro de Patrick Renshaw llamado Wobblies. Historia de la Industrial Workers of the world, por desgracia descatalogado, y que también citamos más arriba.

50 nuevos casos de censura, manipulación y publicidad encubierta en los Telediarios de TVE

11 abril, 2018

Fuente: http://www.vertele.eldiario.es

Manipulación en TVE
Manipulación en TVE GTRES

El Consejo de Informativos documenta los casos de malas prácticas en su último informe trimestral. Con él en la mano, se han reunido con los partidos en el Congreso para reclamar la renovación “urgente” en RTVE

Vanesa Rodríguez

El Consejo de Informativos de TVE ha hecho público su informe de malas prácticas del cuarto trimestre de 2017 correspondiente a los meses de octubre a diciembre. La publicación de este nuevo especial de 200 páginas y con unos 50 ejemplos detallados de manipulación coincide con la reunión que los representantes de los órganos de la redacción de RTVE han tenido con los partidos políticos en el Congreso, donde les han facilitado el informe y trasladado su petición para que se desbloquee la situación de renovación del presidente y la cúpula de RTVE.

En el escrito, al que ha tenido acceso VERTELE, el Consejo “manifiesta su preocupación por el tratamiento sesgado que evidencia una falta de pluralidad, mezcla de información y opinión, y difusión de informaciones y datos inexactos”.

Entre los casos de censura analizados destaca la comparecencia en el Congreso el pasado mes de noviembre del inspector jefe de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales de la Policía (UDEF), Manuel Morocho, que dijo que “indiciariamente” Mariano Rajoy y otros ex secretarios generales del Partido Popular habrían recibido pagos en dinero negro procedentes de la supuesta caja B del PPEl Telediario de ese día no recogió la noticia.

Además el CDI documenta otros casos de malas prácticas informativas “como el uso de cámara oculta en el programa La Mañana, la inclusión de los telediarios de informaciones con tintes publicitarios o el error de no dar de forma puntual los incendios en Galicia y Asturias lo que supuso que los ciudadanos tuviesen que informarse en otras cadenas de televisión”.

Censura y manipulación a favor del PP

El Consejo de Informativos de TVE detalla numerosos casos de censura y manipulación. La mayoría de ellos benefician bien por omisión o por el tratamiento que se le da a las informaciones al Gobierno y al Partido Popular. Y son constantes, como mostrábamos en un reciente análisis centrado tan solo en una semana de los Telediarios. 

A la manipulación recurrente con las informaciones sobre Catalunya, a las que ya dedicó un monográfico especial  como publicamos en este portal y otro informe centrado solo en el caso de Informe Semanal, se suma la constante minimización de las noticias que hacen referencia a la corrupción en el PP.

Así por ejemplo, al caso de censura de las palabras de Morocho se unen otros ejemplos. El 25 de octubre el TD dedica unas colas de 22 segundos en el minuto 20 a que “el fiscal del juicio sobre la Gürtel asegura que la caja B del Partido Popular ha quedado abrumadoramente acreditada”.

Telediario – 15 horas – 25/10/17

El 15 de noviembre la Audiencia de Madrid anuncia que juzgará al PP y su tesorera por el caso del borrado de los discos duros de los ordenadores de Bárcenas. El informe recoge que “el TD1 ofrece un directo desde la Audiencia Nacional en el minuto 12 del telediario, el TD2 lo da en colas de 25 segundos. En los dos casos, la información no va en sumarios”.

Además, se potencian o manipulan los mensajes referentes a las políticas del Gobierno, sobre todo en el plano económico.

Por ejemplo el 3 de noviembre, al hablar de los datos del paro el infomativo justificaba la subida del desempleo al acabarse los contratos de verano y según el CDI “retuerce las estadísticas para buscar el dato positivo”.

“En los últimos 8 años había aumentado en 90.000 personas de media y en esta ocasión lo ha hecho en 56 mil ochocientas”. En realidad, el paro subió en octubre de 2016 algo más de 44 mil personas, es decir, que en octubre del 17 ha subido más que el año pasado, sin embargo la cifra que se da es la media de los últimos 8 años”, recoge el informe.

Telediario – 15 horas – 03/11/17

El 28 y 29 de noviembre los informativos repitieron un mensaje que el CDI considera “propaganda” del Gobierno en el que Fátima Báñez anunciaba que esperaba cerrar el año con “600.000 nuevos empleos”.

El pasado 1 de diciembre, cuando el Gobierno tuvo que retirar más de 3.500 millones del fondo de reserva de las pensiones para pagar la paga extra, el TD solo mencionó que al fondo le quedaban “8.000 millones de euros”.  “El texto evita decir que en 2011 había 66 mil millones, reducidos a 8 mil seis años después” por la continua retirada de fondos.

Telediario – 15 horas – 01/12/17

Publicidad en los Telediarios

Además, el CDI señala que ha recibido quejas por la “supuesta emisión de mensajes publicitarios en dos informaciones de los Telediarios”.

Se detallan varios casos. Uno de ellos es una pieza emitida el 16 de noviembre sobre la inauguración en Madrid de una delegación de la Clínica Universidad de Navarra. 

El Consejo concluye que esta pieza “es publicitaria”. “La propia entradilla es reveladora “La Clínica Universidad de Navarra abre sus puertas en Madrid… 46 especialidades médicas y 500 profesionales formarán parte de este hospital privado”. Parece más un anuncio que una entradilla informativa. La pieza da voz a tres  profesionales de este hospital privado que explican las ventajas de la tecnología médica de la que dispone el centro”, recoge el escrito.

Telediario – 15 horas – 16/11/17

Asimismo se recuerda que “la difusión de mensajes publicitarios está expresamente prohibida en el Estatuto de Información de la Corporación RTVE: Art. 9.11 Los profesionales de la información audiovisual (….) evitarán la difusión de publicidad encubierta que empresas, particulares o instituciones pretendan hacer pasar como informaciones”.

También en noviembre se emitió otra pieza centrada en la venta por internet a través de Amazon que según el Consejo tiene “tintes publicitarios”.

“Lo primero que llama la atención es el fondo utilizado para su presentación en plató: detrás de la presentadora aparece el logo de la empresa Amazon, una práctica que desaconseja el Manual de Estilo de la Corporación” que también señala que “se evitará la difusión de publicidad encubierta que empresas, instituciones o particulares pretendan hacer pasar por informaciones”.

El informe denuncia que en la pieza “Se reitera el nombre de la plataforma on line. La palabra Amazon
se escucha en 6 ocasiones en poco más de un minuto y medio. Toda la imagen utilizada en la información se ha obtenido en el centro logístico de Amazon y no incorpora rodajes en ninguna de las tres empresas que venden sus productos a través de esta plataforma digital”. explica.

El Consejo denuncia que es “inadecuado” limitarse a Amazon como “única plataforma” ya que se podrían haber incorporado a la información otros “marketplaces”.

Amazon inicia la cuenta atrás para el ‘Viernes negro’

Reunión con los partidos en busca del desbloqueo

Ante la situación en TVE y los continuados casos de manipulación informativa, los Consejos de Informativos de RTVE se han reunido con los grupos parlamentarios en el Congreso para “buscar una solución” conjunta que permita desbloquear el nombramiento de los nuevos Consejo de Administración y presidente de la corporación pública.

La convocatoria a la reunión se ha impulsado después de que las Mesas del Congreso y del Senado volvieran a pedir el acuerdo de los grupos parlamentarios sobre cómo aplicar la reforma de la ley de cargos de RTVE.

En declaraciones a VERTELE, el Consejo de Informativos ha explicado tras la reunión que ha “habido acercamiento de posturas” entre distintos grupos y han anunciado que se han “emplazado a la semana que viene para volver a reunirse” con la esperanza de que se sumen más partidos y pueda llevarse a cabo la renovación y desbloquear la situación.

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Magia y compasión

10 abril, 2018

Fuente: http://www.elpais.com

Creo que Guillermo del Toro ha logrado su obra maestra, en la que todo funciona.

Tráiler de ‘La forma del agua’.

En todo el cine de Guillermo del Toro, ese hombre adulto que nunca ha perdido la pasión y la fidelidad al cine, las historias, los personajes, los ambientes y las ensoñaciones que le fascinaron desde niño, existen convicciones que nacen en la infancia, aplicables al cine y a la vida. Los espectadores pequeñitos teníamos muy claro (y quiero pensar que a los actuales les ocurre lo mismo) que en cine existían los buenos y los malos y, por supuesto, desconocíamos el significado del maniqueísmo ni falta que nos hacía. Y ganaban los buenos. Posteriormente el cine y la vida te demostrarán que existe algo llamado matices, que además del blanco y el negro hay más colores, que son intercambiables, y que en el mundo real casi siempre vencen los malos.

Su cine sería siempre identificable aunque no apareciera la firma. Hay faunos enternecedores y dragones salvajes (algunos de ellos con apariencia humana), gente acorralada y sola que busca un refugio y que solo se lo proporcionará su imaginación, historias de terror conviviendo con una poética muy personal, un tono y una atmósfera que remiten a películas de otro tiempo.

Reconociendo la singularidad de su obra, sospechando que cada que vez que escribe y rueda siente un embeleso similar al de los críos con sus juguetes, que su relación con el cine viene marcada por el corazón, nunca por el mercenariado o la calculadora, que su huella es igual de poderosa y auténtica con los grandes presupuestos y con el posibilismo, ruede en México, en España o en Hollywood, hay películas suyas que me gustan mucho y otras menos. Hasta ahora, mis favoritas eran El laberinto del fauno y La cumbre escarlata. Con La forma del agua creo que ha logrado su obra maestra, en la que todo funciona. Me fascinan sus imágenes, me preocupa el presente y el futuro de sus atribulados personajes, me creo algo tan irrazonable como el romance (abarrotado audazmente de sexo en un presunto cuento de hadas) entre el sufriente monstruo anfibio y la muda que jamás perdió la pureza, me da mucho miedo el villano, me empapo sin esfuerzo de esa atmósfera tan insólita, me transmite emoción, sentimiento y magia. Y puedo entender ante la arriesgada y poética fabula que ha filmado Guillermo del Toro que determinados espectadores la encuentren irreal e incluso ridícula. Pero no estoy dispuesto a discutir con nadie sobre ello. O entras, o te quedas fuera. No hay términos medios con esta extraña película. En cualquier caso, no quiero imaginármela doblada.

Mi cuelgue es inmediato con esa protagonista tan poco glamurosa. No solo es muda. Tampoco es guapa. Se despierta en plena noche para ir a fregar y a limpiar en unos inquietantes laboratorios gubernamentales durante la Guerra Fría. Se masturba ritualmente en la bañera. Se dirige en un autobús muy triste a su rutinario trabajo. Pero no maldice su suerte ni reniega del mundo. No se siente sola ni desamparada. Sonríe mucho y llora poco. Porque hay dos personas tan perdidas como ella que son sus amigos, una compañera de trabajo que la protege y un anciano homosexual, artista y casi siempre desolado, al que ella cuida y mima. Le basta para seguir tirando. Esa perdedora también posee algo luminoso. Está dispuesta para embarcarse en la aventura más irracional, comenzar un amor con un monstruo que es mucho más humano que aquellos que le recluyeron y esclavizaron.

Esta película habla de la compasión, del calor que se pueden otorgar los marginados, de la capacidad de amar en las circunstancias más duras. Lo cuenta con un lenguaje visual admirable, retratando sensaciones.

Coltán: Sangre en el móvil

9 abril, 2018

Fuente: http://www.grupotortuga.com

Jueves.15 de febrero de 2018
Correo Tortuga – Antonio Muñoz.#TITRE

Durísima denuncia contra todos aquellos desaprensivos que por capricho consumen y cambian de teléfonos móviles, smarphones, tabletas y otros artefactos tecnológicos, ignorando los terribles dramas sangrientos que están detrás de la explotación de los minerales que las empresas multinacionales del sector auspiciadas por los estados, alimentan, favorecen y facilitan sin escrúpulos

Cambio Climático S.A.

8 abril, 2018

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

16 de febrero de 2018

Fuente: FUHEM.

Nos ha llamado mucho la atención el libro que publica Fuhem Ecosocial con el título “Cambio climático SA“.

Se trata de una traducción de un texto elaborado por varios autores y publicada inicialmente por el Transnational Institute,  una prestigiosa ONG reconocida como entidad consultiva por el Consejo Económico y Social (ECOSOC) de la Organización de Naciones Unidas.

Nos dice la página de Fuhem:

Los autores del trabajo documentan meticulosamente cómo los ejércitos y las corporaciones, con el consenso de ciertos grupos políticos, buscan hacer del cambio climático un gran negocio del que lucrarse, mientras profundizan la exclusión de las y los desposeídos, expuestos a las peores consecuencias.

El vínculo de la cada vez más expansiva idea de securitizar todo, y la consiguiente militarización ideológica y práctica que supone, con el cambio climático, viene a suponer una (una mas) de las dimensiones del militarismo global y de la estrategia de dominación y violencia de sus promotores. Porque habría un abordaje del cambio climático alternativo, desde el enfoque de los derechos humanos, de los derechos de los perdedores, o de la seguridad humana, por ejemplo, que nos permitiría llevar a cabo políticas alternativas a las que ocupan la agenda mundial sobre cambio climático.

Advierte en el prólogo al respecto el Director de Fuhem Ecosocial, Santiago Álvarez

De ahí que la adaptación militarizada al cambio climático no signifique otra cosa que la respuesta a esas amenazas con ejércitos y fuerzas de seguridad privadas con la doble misión de fortificar archipiélagos de prosperidad en medio de océanos de miseria y expulsar de sus hábitats a una fracción de la humanidad calificada de sobrante o prescindible

Añade en su prólogo a la edición inglesa Susan George

… los pensadores cooptados actuales, tanto civiles como militares, todavía dicen a las clases dominantes lo que quieren escuchar. Quieren oír que hay cientos de millones, o quizá miles de millones, de personas innecesarias, superfluas, inútiles, non gratas y desechables con las que el planeta no puede permitirse cargar. Por tanto, para mantener el orden, la disciplina y la sociedad humana en un punto manejable, es moralmente permisible cualquier medio que se considere necesario.

El cambio climático es el telón de fondo y la próxima causa de esta ofensiva, al igual que su justificación. Requerirá una racionalización con una nueva retórica conducida por un lenguaje acorde, pero los neoliberales han estado ya adoctrinando a expertos en esos asuntos en innumerables think tanks.

y

Lo que trato de decir es que la gélida lógica de la clase dominante no va a cambiar de dirección. El mundo como lo conocemos se sumergirá a partir de ahora en una situación en la que el cambio climático se sitúa en el centro. Pero también tenemos la certeza de que el capitalismo no se rendirá, y no solo hablamos de las corporaciones de hidrocarburos. Al revés que la gente corriente, a los «amos del universo» no se les ordenará que «se adapten» o que se hagan «más resilientes». Nosotros, no ellos, somos la variable que obligarán a ajustar.

Precisamente esta nueva perspectiva es la que, en nuestro criterio, justifica la unión de luchas e ideologías ecologistas y antimilitaristas, dos caras de una misma moneda, para enfrentar de forma coherente este escenario de horror y dominación para el que la élite poderosa ya ha preparado sus ejércitos y políticas de seguridad.

El libro se estructura en tres grandes partes.

Una primera parte, “La agenda de seguridad”,  nos ofrece una visión de la convergencia entre neoliberalismo, cambio climático,  militarización y el enfoque militarista de la idea de “seguridad” que se maneja para abordar el cambio climático desde las élites.

Una segunda parte, “¿Seguridad para quién?”, en la que se aclara que esta nueva agenda de cambio climático tiene actores privilegiados (empresas transnacionales y estados), ganadores y perdedores, y analiza algunos nuevos escenarios de la conflictividad climática (entre otros el tema de las fronteras, el de las crisis de los refugiados o el del complejo militar industrial)

Y una tercera parte, “Acumulación por desposesión”, en el que se reflexiona críticamente en torno a los discursos de securitización y militaristas de las grandes corporaciones y de los Estados en torno a las problemáticas referidas a la crisis climática (alimentación, agua y seguridad energética entre otros).

El libro acaba con un capítulo de conclusiones donde se proponen resistencias y algunas alternativas de lucha.

Desde luego el texto merece una lectura reposada y un análisis más sereno, que intentaremos hacer próximamente, y plantea un gran desafío para nuestra perspectiva antimilitarista: el de participar de la construcción de esa alternativa global, también en este escenario de crisis climática.

Paloma Camacho, la poeta novel que protesta contra el abandono de refugiados en un libro que “incomoda y duele”

7 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Estaba viajando por Sudamérica, de mochilera, sin fecha de vuelta “ni mucho plan”. Pero el sentimiento de indignación humana ante las caóticas situaciones que viven millones de personas refugiadas en el mundo -o que aspiran a ser refugiadas- no avisa. Esto le pasó a Paloma Camacho, una poeta novel a la que su conciencia le impidió continuar ese viaje y la llevó a Grecia, al campo de refugiados de Katsikas, para aportar su ayuda a los cientos de personas que habían escapado de la guerra, de la miseria, y que buscaban en Europa la vida que les estaban robando en sus países.

Volvió a Madrid, tomó aire y gestionó un viaje por medio de una ONG sueca que ha derivado, tras una experiencia de varios meses, en un poemario titulado ‘Cartografía de un abandono’, el cuarto lanzamiento de la  Editorial Gato Encerrado y que presentará esta tarde en Toledo, en el espacio Urbana 6 a las 20.00 horas, en un acto al que asistirán el concejal Diego Mejías y el cantautor y poeta Carlos Ávila.

Sin haber previsto que terminaría recopilando los textos que las ganas “de protestar y concienciar” le hicieron escribir, la autora detalla en una entrevista a toledodiario.es que esta publicación narra sus pasos previos al viaje, su experiencia en el campo y la enfermedad que atravesó después.

Paloma llegaría a Grecia a finales de mayo o principios de junio de 2016, unos meses después de que la Unión Europea firmara el acuerdo sobre los refugiados con Turquía, 18 de marzo. Un día antes habían llegado la gran mayoría de personas que encontró en el campo de Katsikas, donde la nacionalidad de cada uno iba a marcar su futuro, no lo tenían fácil los sirios pero más complicado veían aún su futuro los afganos.

Con un invierno muy duro, la gente está cansada, desesperada, con situaciones personales horrorosas. Es difícil para ellos incluso “aceptar tu ayuda”, explica la poeta, que no era la primera vez que hacía un voluntariado. Estuvo hace un par de años en Etiopía y su propia voluntad le ha llevado a comenzar a estudiar Trabajo Social después de haberse licenciado en Física.

“Vi que estaban abandonadísimos de representantes políticos, de países de la Unión Europea. Lo condené, lo maldije, pero hay un momento en el que yo me voy y también es un sentimiento de que les estoy abandonando. Yo me encuentro mal y me voy a mi casa porque puedo. Allí la gente está mal y no se puede ir a ningún sitio. Esto también es muy duro. ¡Joder! me voy a mi casa porque puedo y a raíz de eso la enfermedad me come. Me abandoné a mí”.

Así nos cuenta, con una dulce voz, el impulso que sedujo a Paloma a escribir, en los rincones que podía encontrar, unos pasajes en los que se puede oír la voz del sufrimiento, el grito de dolor de las personas con las que convivió.

Uno de los poemas de 'Cartografía de un abandono'
Uno de los poemas de ‘Cartografía de un abandono’ EDITORIAL GATO ENCERRADO

Unas letras que la autora buscó en lugares donde podía “encontrar el silencio para oírme a mí misma”, que se han convertido en un vehículo “útil de protesta” en un libro “duro, que no ha sido endulzado”. “Es tan duro y cruel como es la realidad, que muestra cosas que no son ni bonitas ni agradables. Hay que atreverse a leerlo sabiendo de lo que va”. Una historia que Paloma fue haciendo cada vez más suya, tanto que le provocó una enfermedad de la que ya se encuentra mucho mejor.

Tan escondido tenía este quehacer que incluso ha sorprendido a muchos amigos suyos que no sabían que escribía, que era capaz de conectar su alma y su conciencia por medio de palabras que, desde luego, no dejan indiferente a la bondad y la empatía humana. Paloma volvió a Madrid, a casa, donde el tiempo y la superación le han permitido lanzarse a recitar, a mostrar la sensibilidad que un informativo no logra transmitir. Una manera de contar parte de la historia humana que a Paloma le despierta “remordimiento y vergüenza”. La de millones de personas que no pueden volver a casa.

“a dónde ir entonces

si nos han robado

hasta la huida” … / Estrofa del poema ‘Los días últimos’

La autora

Paloma Camacho Arístegui nació “en la boca de Madrid o en el corazón de Bilbao” una mañana de 1988. Ella siempre dice que es “nieta de un roble”. Tiene la licenciatura en Físicas y ha vivido en Suecia, Francia, Suiza y Grecia, además de en España. Practica la fotografía y, desde hace unos años, se dedica a la acción social.

En 2017 uno de los poemas de ‘Cartografía de un abandono’ llamado ‘Miedo al ruido’, inspiró un proyecto social del mismo nombre. Se trata de un vídeo musical realizado sin ánimo de lucro y sin ninguna relación con entidades políticas, religiosas o empresariales. Su objetivo: denunciar la verdadera situación que sufren millones de personas debido a la inhumana gestión de Europa. Las imágenes son de Patxi Beltz, cooperante de Médicos Sin Fronteras, y la canción que las acompaña está interpretada por Titxu Vélez y Nacho Aldeguer. Fue compuesta por Adriá Navarro y producida por Jon Barrena. Todo el montaje es de Patty de Frutos. Durante el mismo también pueden escucharse versos recitados de Carlos Salem, Ana Pérez Cañamares, Gsús Bonilla, Silvi Orión y Escandar Algeet:

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