Posts Tagged ‘actualidad’

Siente a un franquista en el plató

19 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Se ha puesto de moda estas semanas de canícula en bucle argumental llevar  a un/a franquista a las teles, al plató o al dúplex -¿perdona?, no escucho bien con el retardo, y así se gana un plató el interfecto- , para que evacúe ditirambos al dictador Franco; de repente presentado como luz de donde el sol la toma en lo tocante a estrategia militar, un Moltke de El Pardo, vaya.

Con el paso del tiempo, Franco se ha agigantado y sería hasta alto, según sus hagiógrafos locuaces, un piropo más y NBA. La pregunta es: ¿por qué llevan mis colegas a estos sujetos ultras, franquistas, grasientos, y les dan carrete? ¿Cómo es posible que tengan minutos, y no basura, por parte de gentes engominadas intelectualmente, capaces de presentarnos a Franco como un trufado de Napoleón, Churchill y Montgomery, y su comando color caqui en la batalla del Alamein?

Es posible que se trate de cuestión de picos de audiencia, de sumar espectadores, como cuando llevaban a Revilla y sus anchoas  -¡pedazo de foto con el canalla que lleva a Charles Mason en la camiseta y hace una peineta!-; es probable que todo tenga que ver con el tontorrón adorno según el cual todas las opiniones son respetables, una sandez propagada por el uso y que no se sostiene argumentalmente:¿es igual de respetable la opinión de quien defiende la ablación de clítoris de quienes la negamos y pedimos cárcel por ella?

El caso es que estamos en que siente un franquista a su mesa. Con cámaras , mejor. Se empatan así opiniones inigualables y aparecen militares franquistas y jefas de prensa del Caudillo, comprendedores y justificadores del golpe de Estado contra el gobierno legítimo de la República, como si estuvieran cargados de razón.

A esta patulea ultra, que nunca se ha visto en otra en cuanto a protagonismo, tienen que rebatirla pacientemente militares demócratas, esos que dicen algo tan obvio como que los militares deben obedecer a los civiles y no salirse de la Constitución.

Los que hace años llamaríamos ‘turiferarios del régimen’ o ‘nostálgicos del franquismo’, se ponen ahora estupendos y evacúan un manifiesto que parece redactado por Pemán, José María, que veía en las entradas de Franco bajo palio en las catedrales un síntoma de que en España había vuelto a amanecer.

El manifiesto predemocrático de los militares contra la exhumación de los restos del dictador debería ser motivo de pena, retirada de pensión o apercibimiento, pero no de reiterada propaganda mediática en régimen de supuesto respeto de todas las opiniones, que nunca serán iguales.

Al menos tenemos una reacción de militares demócratas, que dicen que Franco no merece ni respeto, ni desagravio, que además era un militar de chichinabo, mediocre antes que supuesto austero.

Todo parece que se excita ante la inminente salida de los restos inhumanos del dictador de Cuelgamuros, como enuncia Nicolás Sánchez Albornoz. Nicolás, sí.

De la misma forma que no podemos empatar la voz de un criminal con la voz  de su víctima, tantas veces muerta, no deberíamos presentar como iguales las palabras de gente que nos hubiera metido en la cárcel o nos hubiera fusilado, con las de personas demócratas, militares o no. No hay empate posible entre golpistas y demócratas.

Anuncios

El excesivo poder del Estado central dificulta la resolución del problema de la vivienda y el transporte

28 agosto, 2018

Fuente: http://www.vnavarro.org

 

Uno de los argumentos que se da con mayor frecuencia por parte de aquellas sensibilidades políticas que se oponen a que el Estado central español, basado en la capital del reino, Madrid, descentralice sus responsabilidades, empoderando más a las comunidades autónomas (CCAA) y a las autoridades locales, es que dicho Estado ya está muy descentralizado, llegando incluso a afirmar que España es “uno de los países más descentralizados del mundo”, como más de un dirigente jacobino (ansioso por mantener el poder centralizado en el Estado) ha llegado a afirmar (como por ejemplo hizo el secretario de Estado para las Administraciones Territoriales del Gobierno de Rajoy, el Sr. Roberto Bermúdez de Castro, el pasado noviembre). Entre estas voces hay también personalidades de la izquierda tradicional del país pertenecientes a las familias políticas socialista y comunista, que asumen que para poder redistribuir mejor los recursos públicos del país es mejor tener y mantener un Estado central fuerte, con muchas responsabilidades y con mucho poder, a fin de transferir fondos de las partes más ricas del país a las más pobres, con el objetivo de alcanzar la deseada igualdad. Este último argumento, junto con el anterior, les permite concluir a tales autoridades jacobinas que las grandes desigualdades del país (entre otros problemas sociales) se deben al escaso poder que se supone tiene el Estado central.

Los datos muestran el error de los jacobinos

Si miramos los datos vemos que el Estado central español, lejos de ser débil y estar en peligro de desaparición, continúa siendo, y con mucho, el nivel territorial de los tres (el central, el autonómico y el local) que maneja y gestiona un porcentaje mayor del gasto público realizado por estos tres niveles de gobierno (47,6% de todo este gasto en 2017, sin incluir la Seguridad Social, por encima del 37,7% de las CCAA y el 14,7% de los entes locales, según Eurostat). En realidad, en la comunidad que incluye a países de semejante nivel de desarrollo económico al español (la Unión Europea de los Quince) podemos ver que España es uno de los países que tiene un Estado central más grande (en el caso de Alemania, durante el mismo año el Estado central realizó el 37,5% de todo el gasto público llevado a cabo por los tres niveles de gobierno, mientras que los gobiernos regionales realizaron el 38,9% y los locales un 23,6%).

Y si en lugar de gasto queremos analizar la capacidad y responsabilidad en la toma de decisiones, vemos que, de nuevo, el Estado central tiene mucha más autoridad que los otros dos niveles de gobierno (el autonómico y el local, el cual tiene un poder limitadísimo y muy pocos recursos). Lo estamos viendo estos días en dos de los mayores problemas que tienen las ciudades del país: uno es el de la vivienda –que ha alcanzado dimensiones más que preocupantes en el caso del alquiler, hasta el punto de que amplios sectores de la población se están viendo expulsados de sus lugares de residencia habituales–, y el otro es la crisis del taxi. Ambos están recibiendo una gran atención por parte de los medios, y reflejan un gran malestar que existe entre las clases populares en el caso de la vivienda, y en sectores de la clase trabajadora en el caso del sector del taxi.

El Estado central es, en parte, responsable de tales crisis sociales

En ambos casos el Estado central tiene una gran responsabilidad en la existencia de estos problemas. Las autoridades municipales –que son el nivel de gobierno más próximo a la ciudadanía, y que en cualquier país es la autoridad más pública, más popular o menos impopular– tienen un escasísimo (por no decir nulo) poder para regular los alquileres en su territorio. La máxima autoridad es el Estado central. En otros países, como en Alemania o los Países Bajos, por ejemplo, los municipios (como Berlín o Ámsterdam) tienen mucho más poder para regular estos alquileres, resolviendo el enorme problema de la vivienda de una manera mucho más contundente y eficaz.

Un tanto igual ocurre con los elementos clave del transporte público, como por ejemplo los taxis, en los que todo depende de lo que diga el Estado central, que regula y normativiza este tipo de transporte. La huelga de los taxistas –que llevan bastante razón– incluye precisamente una demanda de que no sea el Estado central, sino los municipios, los que regulen tal tipo de transporte urbano, sustituyendo la situación actual –en la que el protagonista principal es el Estado central– que permite que corporaciones multinacionales como Uber o Cabify se expandan y compitan en términos muy desfavorables para los taxistas, ya que pagan una miseria a los conductores contratados por tales compañías, a los que o no provee ningún tipo de protección social, o bien lo hace de una manera muy limitada.

La centralización del Estado permite su instrumentalización por parte de los grandes grupos y lobbies económicos: el caso de Uber y Cabify

Uber y Cabify son dos multinacionales (la segunda con origen en España) cuya empresa matriz se encuentra en paraísos fiscales –en los Países Bajos en el primer caso, y en el Estado de Delaware (EEUU) en el segundo–, con lo que evitan pagar impuestos en los Estados donde proveen sus servicios. Y es que ejercen una enorme influencia política y mediática (los medios siempre son grandes defensores de los supuestos méritos del mercado), capturando el poder de los Estados centrales y expandiéndose por todo el mundo, incluyendo España.

Hay ya alrededor de 9.000 licencias de coches que están a disposición de tales compañías (4.300 en la Comunidad de Madrid, 1.478 en Andalucía y 1.457 en Catalunya). Tales coches son propiedad de individuos que se ofrecen a esas compañías (como autónomos) para proveer servicios de transporte. A primera vista parece una cosa normal y corriente, de la misma manera que parece una cosa normal y corriente y lógica que una persona propietaria de un piso lo alquile (en su totalidad o parcialmente) al turista que necesita un techo y una casa para unos días (como ocurre en el sector de la vivienda con Airbnb). Son dos ejemplos de lo que se llama economía colaborativa (ver mi artículo “Lo que se llama economía colaborativa no tiene nada de colaborativa”, Público, 03.11.16).

¿Cuál es el problema con la economía colaborativa en el transporte público?

Estas compañías –Uber y Cabify– no tienen empleados con cuyos colectivos tengan que pactar –a través de convenios colectivos– las condiciones de trabajo, salarios, protección social o lo que sea. Las compañías contratan a las personas propietarias de los coches, a las que pagan cantidades muy inferiores a las que reciben los taxistas. Es más, la licencia para poder trabajar, que en el caso de los taxistas alcanza cifras de 200.000 euros, es solo de 20.000-30.000 euros en el caso de tales compañías. Y no ofrecen ninguna o muy poca seguridad al usuario del transporte (dato del que el usuario no es ni siquiera consciente, de manera que si hay un accidente, el usuario tiene escasísima protección). De ahí que la famosa “competencia” sea una farsa desde el principio. Es un ataque frontal a la industria del taxi, pues es difícil que esta pueda competir en estas condiciones.

La aplicación de este modelo a nivel de todos los sectores y servicios tendría un impacto enormemente negativo en la economía, pues los salarios y la protección social bajarían en picado, ya que siempre hay sectores de la población que aceptarán los salarios bajos dado que necesitan sobrevivir, creando un conflicto entre aquellos que ya tienen trabajo y protección social y aquellos que no los tienen. Esto es lo que está ocurriendo en muchos sectores de la economía. Y precisamente los medios de comunicación (la mayoría de los cuales están instrumentalizados por los grupos económicos que controlan el mercado) acusan a los primeros de egoístas y poco solidarios. La cobertura mediática muy desfavorable de la huelga de los taxis es un ejemplo de ello.

De la misma manera que la llamada economía colaborativa de los pisos turísticos realizada por compañías como Aribnb está destruyendo barrios enteros, el mismo tipo de economía en los transportes está destruyendo el transporte público realizado por los taxis. En realidad, en EEUU hay múltiples ejemplos de que cuando Uber ha prácticamente eliminado los taxis ha subido el precio del transporte con tarifas a niveles muy superiores a los proveídos antes por el taxi.

La raíz del problema: el escaso poder municipal

El excesivo poder del Estado central se hace sobre todo a costa del escasísimo poder de los ayuntamientos de las grandes ciudades, que hoy tienen problemas sociales enormes sin instrumentos que les permitan resolverlos, y ello debido a la enorme influencia que las fuerzas conservadoras han tenido históricamente en España sobre el Estado borbónico. No es por casualidad que en los países europeos donde históricamente las derechas han tenido mayor poder –como en el sur de Europa– sus Estados estén muy centralizados, otorgando poderes muy limitados a las autoridades locales, mientras que aquellos países donde las izquierdas democráticas han tenido más poder, como en los países nórdicos, tienen Estados centrales con menos responsabilidades y los municipios tienen más poder que en el sur de Europa.

Las fuerzas conservadoras desfavorecen la participación democrática popular en los procesos de toma de decisiones, y de ahí que se opongan a que los municipios, que son el nivel de decisión más próximo a la ciudadanía, tengan más poder. Los casos de la vivienda y del transporte público son un claro ejemplo de ello. Enfatizar el poder central es facilitar que los lobbies económicos multinacionales lo coopten e instrumentalicen como constantemente ocurre en España.

El Estado central español continúa, así pues, acumulando un número excesivo de responsabilidades, lo cual empobrece la democracia. Y no puede justificarse este centralismo argumentado que es necesario para garantizar la redistribución de recursos para alcanzar la deseada igualdad. En realidad España es uno de los países donde el Estado tiene mayor número de responsabilidades (siendo la fiscal una de ellas), y en cambio es uno de los países con mayores desigualdades sociales e interterritoriales. Suecia, por el contrario, es uno de los países en los que las autoridades locales tienen más poder y a la vez uno de los que tiene menos desigualdades sociales y regionales. Se pueden redistribuir los recursos mediante políticas públicas descentralizadas aceptadas por toda la población, y desarrolladas y puestas en marcha por los niveles más cercanos a esta población. Es lógico que sean los municipios los que tengan que tener la autoridad para resolver los problemas que afectan la calidad de vida de sus ciudadanos en temas como la vivienda y el transporte público, necesidad todavía más palpable en un país como España que es muy diverso en su composición, culturas e identidades.

No es por casualidad que hoy en España y en muchos otros países en Europa y en Norteamérica sean las ciudades las que estén liderando las reformas que están afectando más directamente el bienestar de las clases populares. Hoy Barcelona y Madrid, por ejemplo, están desarrollando nuevas iniciativas para solucionar los problemas de la vivienda y del tráfico, las cuales están claramente dificultadas por las políticas de las derechas que han controlado las palancas de poder para poder solucionarlos. Así de claro.

 

Las mentiras sobre la inmigración que la derecha te quiere hacer creer

27 agosto, 2018

Fuente: http://www.elplural.com

Ni hay invasión de inmigrantes, ni llegan más que antes, ni empeoran la crisis económica. La xenofobia quiere llegar disfrazada de sentido común.

Inmigrantes rescatados por Salvamento Marítimo en aguas andaluzas. EFE

Pablo Casado y Albert Rivera quieren imitar el alarmismo xenófono Salvini y la postverdad (las mentiras) de Trump. Ambos se han paseado por la valla de Ceuta para alertar sobre las “llegadas masivas” de refugiados e inmigrantes cuando las cifras aún no han llegado a los niveles de 2016, según los propios datos del Ministerio del Interior. Es más, ni siquiera han llegado a los niveles del año pasado, cuando recibimos a medio millón de inmigrantes, pese a que Pablo Casado sacara pecho con las políticas migratorias de Rajoy.

Y de ese medio millón, 367.000 personas abandonaron España para ir otro país europeo. Poco más de 150.000 personas se quedaron, lo cual está muy lejos de la “invasión” de la cual alerta ahora a la derecha.

Llegan más por Barajas que en pateras

Además, aunque los desembarcos de cayucos y los saltos de las vallas de Ceuta y Melilla sean muy espectaculares, apenas representan la manera en la que personas extranjeras llegan a España. La mayor parte de ellas entran a través de los aeropuertos, con el pasaporte en regla, visado, unos cuantos cientos de euros en tarjeta o efectivo, y deciden quedarse en el país.

Los países de los que más personas llegaron en 2017 fueron Venezuela, Colombia e Italia; el cuarto fue Marruecos, seguido de Honduras, Perú, Brasil, República Dominicana y Argentina. Los inmigrantes son habitualmente gente con un nivel de educación por encima de la media en su país de origen y que vienen a España en busca de trabajo.

Venezolanos y colombianos encabezan el crecimiento de inmigrantes en España

 

Los inmigrantes aportan más a las arcas públicas de lo que reciben

Con respecto al gasto que la inmigración pueda suponer para nuestro Estado de Bienestar, de nuevo la realidad es diferente a los gritos de alarma proferidos por quienes quieren rascar votos con la xenofobia. Un estudio de La Obra Social de “La Caixa” demuestra que los inmigrantes aportan más a las arcas públicas de lo que reciben, ayudan a mantener el sistema público de pensiones y generan 5.500 millones de euros en impuestos. Esto, además, es una constante en otros estudios sobre la inmigración realizados en otros países.

La inmigración activa la economía, genera crecimiento y aumenta la renta per capita de los países que la reciben.

¿Y la criminalidad? La realidad es lo contrario de que lo que se nos cuenta. La relación entre criminalidad e inmigración es a la inversa: cuantos más inmigrantes tiene una zona, menos criminalidad sufre ésta. Alemania, el país europeo que más refigiados acoge y más inmigración recibe, vio como sus niveles de criminalidad descendían el año pasado hasta niveles de 1993.

Los bulos de Pablo Casado sobre inmigrantes y refugiados

24 agosto, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Pablo Casado: “No es posible que haya papeles para todos y que España pueda absorber millones de africanos”

Falso. Nadie ha hablado de dar “papeles para todos” ni mucho menos estamos ante un problema de “millones de africanos” entrando en España. En lo que va de año, han llegado en España por el mar o por las fronteras de Ceuta y Melilla unos 24.000 inmigrantes. Si todas estas personas se quedaran en España –cosa improbable, muchos se van a otros países de Europa–, estaríamos hablando de un inmigrante por cada 2.000 españoles. Esto significa que en una ciudad como Teruel (35.000 habitantes) la “invasión” sería de 17 personas.

A este ritmo, para que entre en España el primer “millón de africanos”, harían falta 25 años.

Ni siquiera si contamos el flujo total de inmigrantes desde África y Oriente Medio hacia Europa se alcanzan a sumar los “millones” de Casado. En lo que va de año han entrado en toda Europa unos 50.000 inmigrantes por su frontera sur, gran parte de ellos huyendo de la guerra. Muchos menos de los que llegaban otros años. Y para la población de la Unión Europea, todo un continente con 508 millones de personas, es una cifra ridícula: solo un inmigrante por cada 10.000 europeos.

Pablo Casado: “Hubo un efecto llamada con la visita del presidente del Gobierno para recibir a los inmigrantes del barco Aquarius”

Falso. El presidente Pedro Sánchez no fue de visita para recibir a los inmigrantes del Aquarius. Y el repunte en la inmigración desde la costa africana hacia España empezó mucho antes siquiera de que el PSOE llegará a La Moncloa. Arranca en 2016, con el PP en el Gobierno, y lleva subiendo desde 2013. Los datos son bastante claros (gráficos sobre la llegada de inmigrantes a España).

Pablo Casado: “Hay estudios policiales que dicen que hay un millón de inmigrantes en las costas libias que están planteándose una nueva ruta a través de España” (…) “Hay ONGs que calculan que hay 50 millones de africanos que están recabando dinero para poder hacer esas rutas”

Falso. Los “estudios policiales” de los que habla Casado simple y llanamente no existen. Desde eldiario.es hemos preguntado al PP por ellos, sin obtener una respuesta concreta. Lo más parecido a las afirmaciones de Casado es este tuit de un sindicato policial, la UFP; un falso dato que sus portavoces también han hecho circular por algunas tertulias. La UFP también parece ser la “ONG” de la que habla Casado, citando cifras sin fundamento con la misma ligereza con la que plagió la web del Congreso para un libro sobre la marca España.

UFP@ufpol

Un millón de personas en y 50 millones en esperando una oportunidad para entrar en ⚠️Urge una política comunitaria que de respuesta a esta http://tragedia.No  puede haber inmigrantes de primera y segunda clase

Aparte de los supuestos “estudios” de este sindicato policial, el dato real más parecido al que difunde Casado es un informe de 2016 de la Organización Internacional de Migraciones, que cifró en “alrededor de un millón” de personas el número de inmigrantes que acogía Libia, una cifra tan redonda como probablemente poco científica. Pero ni son datos actualizados, ni el informe dice que todos ellos estén planeando entrar en España, ni tampoco que se encuentren en la costa. Muchos de ellos llevan años viviendo en Libia, desde la época de Gadafi.

Por comparar, en España viven alrededor de 5 millones de extranjeros, la inmensa mayoría legales –son casi un millón menos de los que había hace ocho años–. Deducir de este dato que 5 millones de inmigrantes están esperando en Los Pirineos para entrar en Francia sería tan manipulador como los bulos que difunde Casado.

Pablo Casado: “Nosotros somos solidarios con quien lo necesita”

En lo que va de año han muerto en el Mediterráneo unas 1.500 personas. Y el único cambio relevante en la política de inmigración que ha tomado el nuevo Gobierno, y que el PP cuestiona, ha sido abrir los puertos españoles a los barcos de las ONG que los rescatan desde alta mar, en cumplimiento de los tratados internacionales suscritos por España, frente a la política xenófoba italiana de Matteo Salvini. ¿Cuál habría sido la “solidaridad” de Casado ante las personas del Aquarius? ¿Dejar que se ahogaran? ¿Cerrar los puertos, como hace la ultraderecha italiana?

Pablo Casado: “Voy a visitar Ceuta y Algeciras para abrazar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional”

Sin desmerecer el trabajo de las fuerzas policiales, que es cierto que están desbordadas, son muchos más quienes merecen un abrazo. Ya que viaja Casado hasta allí para hacerse la foto, que abrace también a los voluntarios de las ONG que, de forma altruista, también trabajan en la frontera ante esta crisis humanitaria.

Pablo Casado: “No es sostenible un Estado de bienestar que pueda absorber a los millones de africanos que quieren venir a Europa”

Falso. Es justo al contrario. El impacto económico de la inmigración sobre los países europeos es positivo. Los inmigrantes reciben por prestaciones sociales menos de lo que aportan en impuestos a las arcas públicas, según demuestran varios estudios. En el caso de España, con su envejecida pirámide de población, la inmigración no solo es positiva sino también imprescindible. Según el FMI, España necesitará 5,5 millones de inmigrantes durante los próximos 30 años para poder mantener las pensiones.

Pablo Casado Blanco

@pablocasado_

No es posible que haya papeles para todos, ni es sostenible un estado de bienestar que pueda absorber a los millones de africanos que quieren venir a Europa y tenemos que decirlo, aunque sea políticamente incorrecto. Seamos sinceros y responsables con esta cuestión.

Partido Popular 🇪🇸

@PPopular

📄 @PabloCasado_ : “Vamos a ser sinceros y responsables con relación a la inmigración. Es compatible plantear soluciones desde la seguridad y, al mismo tiempo, con la solidaridad de la que España siempre ha hecho gala”. 👇 http://www.pp.es/actualidad-noticia/casado-materia-inmigracion-no-cabe-demagogia-hay-que-ser-responsables-no 

Pablo Casado: “Como no es posible tenemos que empezar a decirlo, aunque sea políticamente incorrecto”

Cada vez que alguien dice ser “políticamente incorrecto” hay altas posibilidades de que vaya a lanzar un discurso xenófobo, fascista, machista o reaccionario. En el caso de Casado, sus mentiras sobre la inmigración son las mismas que también utilizan Donald Trump, Matteo Salvini o Marine Le Pen. O Santiago Abascal, el líder de Vox, un partido al que el PP cada día se parece más.

Pablo Casado está utilizando la inmigración por puro interés electoral, porque en toda Europa, lamentablemente, ha quedado acreditado que tocar este resorte funciona. Porque la realidad de los inmigrantes es más difícil de explicar que la demagogia irresponsable de los “millones de africanos”.

Es cierto que las rutas de inmigración hacia Europa desde el norte de África y Oriente Medio se están desplazando a España, pero como consecuencia de factores muy distintos al cambio de Gobierno o la decisión de acoger al barco Aquarius: por la situación política de Marruecos, el acuerdo de la UE con Turquía y el de Italia con Libia.

Este cambio de rutas sin duda provocará la llegada de más pateras y también espectaculares saltos de las vallas de Ceuta y Melilla, unas imágenes impactantes que llenarán los telediarios y que suponen un problema específico en esa frontera y en esas ciudades. Pero la llegada de inmigrantes sigue aún por debajo de las del año 2006 –con la crisis de los cayucos–, e incluso si llegamos a esas cifras, el problema real no será una crisis migratoria que ponga en peligro el Estado del bienestar, como plantea el líder del PP, sino una posible crisis humanitaria por la gestión de esas personas en los colapsados centros de recepción de migrantes en Andalucía, Ceuta y Melilla.

Hay un problema y se va agudizar en los próximos meses. A esa ola se quiere subir Casado. No es un problema nuevo ni imposible de gestionar; ya pasó antes con la llegada de los cayucos a Canarias. Pero es un problema diferente y de una magnitud muy distinta a la que señala el nuevo líder del PP.

Pablo Casado: “Tenemos que ser responsables y no populistas”

Y eso es justo lo contrario a lo que está haciendo Pablo Casado.

DATOS | Las cifras oficiales sobre inmigración demuestran la desproporción del discurso alarmista de Casado

23 agosto, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Las cifras de inmigración de 2018, en contexto

Comparación de las 24.000 personas que han llegado a España de forma irregular en 2018 con otras variables

Inmigrantes Madrid Nacidos fuera de la UE Turistas Islas CanariasWanda Metropolitano Emigrantes

“No es posible que España pueda absorber millones de africanos que quieren venir a Europa buscando un futuro mejor”,  ha afirmado este fin de semana Pablo Casado. El líder del Partido Popular cita dos cifras concretas. Según ha indicado, “un millón de inmigrantes esperan en las costas libias” para viajar a Europa y “50 millones de africanos están recabando dinero para poder hacer esas rutas” migratorias. Su discurso, además de indignación entre ONG y expertos, ha dejado una gran incógnita: ¿de dónde ha obtenido estas cifras?

Ni siquiera su partido conoce el origen de los datos en los que se basa un discurso que ha valorado como “muy acertado”. “Es la típica cifra que no permite contrastación, por lo que es una declaración ideal para quien quiere impulsar el miedo a la inmigración”, señala Amparo González, socióloga del CSIC experta en Migraciones.

La única manera de poner en contexto las declaraciones de Casado consiste en acudir a los datos de los que sí conocemos el origen. Las cifras que están demostradas y de las que sabemos su fuente. Las que arrojan conclusiones muy diferentes a la situación de alarma descrita por el Partido Popular.

La cifra más baja lanzada por Pablo Casado se encuentra muy alejada de la realidad migratoria experimentada en los últimos años en la Unión Europea. Desde 2016, 597.772 personas han llegado a través de todo el Mediterráneo. Si se cuenta desde 2005, han alcanzado España de forma irregular 221.190 personas.

Los 50 millones de africanos que, según Casado, están “recabando dinero para tomar” las rutas hacia Europa no se encuentran en ningún estudio reciente. El líder del Partido Popular defendía haber obtenido la cifra de “alguna ONG”, aunque este lunes ha modificado su fuente. Tras ser cuestionado de forma insistente por los periodistas, ha indicado que sus datos provienen de unas declaraciones realizadas por el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani. “Tajani decía que podía haber decenas de millones de subsaharianos” que podrían llegar a Europa, ha insistido Casado este lunes.

En las citadas declaraciones, publicadas por el medio alemán Die Welt, Tajani aseguraba, sin detallar tampoco fuente alguna, que “hasta 30 millones de africanos podrían llegar a la Unión Europea”.

Según el análisis realizado por Amparo González de los datos arrojados por la Estadística sobre Migraciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), se estima que en los últimos diez años han llegado a España alrededor de 500.000 personas de nacionalidad africana. Se trata de los extranjeros registrados en el padrón municipal entre 2008 y 2017, entre las que se encuentran vecinos con papeles y sin papeles.

“Esta estadística incluye a aquellas personas de nacionalidad africana que entran de forma legal o irregular en España, y llevan el suficiente tiempo para decidir quedarse y empadronarse. Esto supone medio millón de los 1.216 millones de población de toda África”, detalla la socióloga. “Estos datos evidencian que hay algo que no se sostiene. O tenemos un control fronterizo tremendamente eficaz o no hay tantas personas africanas que intentan venir a Europa”.

El foco de Casado, en África: ¿por qué?

El discurso antiinmigración del Partido Popular está centrado en un origen específico: África. Es la población del continente para la que, dice, “no hay papeles para todos”. Los datos del INE demuestran que la población migrante africana en España supone tan solo un 12% del total de inmigrantes en el país entre 2008 y 2017, ambos años incluidos.

Los datos más recientes apuntan que ningún país del África subsahariana se encuentra entre las principales nacionalidades de origen de los migrantes que se han empadronado en España en 2017. La principal nacionalidad es la venezolana, seguida de la marroquí, la colombiana, la rumana y la británica. El primer país subsahariano se encuentra en el puesto número 30 de las principales nacionalidades de inmigrantes asentados en España durante el año pasado, según los datos del INE.

Las cifras de personas llegadas de forma irregular a España en 2018 por la ruta marítima y a través de Ceuta y Melilla, 23.993, aún no han alcanzado las registradas en el año 2006, cuando se produjo el mayor número de entradas irregulares en la historia de España, en la que se denominó “la crisis de los cayucos”. En aquel momento, 39.180 personas alcanzaron las costas españolas y 2.000 migrantes lo hicieron a través de las fronteras de Ceuta y Melilla.

¿Es una “emergencia”?

La llegada de migrantes a España durante los últimos meses se está tratando de “emergencia” por parte del Partido Popular, Albert Rivera y un documento oficial adelantado por El Mundo. Sin embargo, el número de entradas irregulares registrado en 2018 se aleja de la cifra de personas que han alcanzado los otros dos países europeos con fronteras exteriores, Italia y Grecia, cuando el flujo migratorio recibido por estos también fue calificado de “crisis”.

En 2015, alrededor de un millón de personas, la mayoría refugiados sirios, alcanzaron las costas griegas en un éxodo humano solo comparable con la crisis humanitaria derivada de la Segunda Guerra Mundial. En octubre de aquel año, 211.663 personas atravesaron el Egeo en embarcaciones precarias. A España han llegado 23.993 en 2018.

La “crisis” de asistencia en la recepción de pateras en Andalucía se ha producido con la llegada de alrededor de 13.366 personas en junio y julio. Desde Andalucía Acoge insisten en que el “colapso” en la atención del Gobierno a los recién llegados se debe a la “falta de previsión”, pues recuerdan que se tratan de cifras “asumibles” en un país que lleva recibiendo pateras desde hace 30 años.

Italia lleva desde 2013 recibiendo un flujo formado por un mínimo de dos mil migrantes al mes, registrando picos de alrededor de 20.000 entradas mensuales. Esta tendencia se ha mantenido hasta este año, cuyas entradas marítimas han descendido notablemente, coincidiendo con el aumento registrado en la ruta Marruecos-España.

La única cifra similar a las arrojadas por Casado se encuentra en varios informes de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), el más reciente datado de 2016, que estima la cifra de “inmigrantes residentes en Libia” entre las 700.000 y el millón de personas. En los estudios donde la OIM incluye esta cifra no realiza ninguna mención a la supuesta intención de estas personas de llegar a Europa.

Encuestas sobre el “deseo” de migrar

La experta del CSIC también recuerda la trampa que puede esconderse en las encuestas que reflejan “el deseo” de migrar de una población específica de África. “Para realizar encuestas que miden las posibilidades reales de una población de migrar, se empieza midiendo el deseo a través de la pregunta “¿Estarías dispuesto a migrar a un país europeo?”, explica la socióloga. Según sostiene, en un primer momento el porcentaje de respuestas afirmativas es muy elevado.

“Por ejemplo, en un país de África con tendencia a migrar, puede que el 50% responda que sí. La inmigración tiene muy buena fama, el que migra es un héroe. Por eso, después, es necesario lanzar una batería de preguntas más concretas”, añade. Algunas de ellas hacen referencia a si las personas encuestadas “tienen intención de irse en los próximos dos años o seis meses y si han realizado alguna gestión para cumplir su objetivo”, añade González. Una vez superada esta fase del estudio, apunta, las respuestas afirmativas suelen caer.

Los datos sobre el impacto económico de la inmigración de los que no habla Pablo Casado

22 agosto, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Pablo Casado se ha unido a los líderes de la derecha europea que han decidido convertir la inmigración en una de sus banderas políticas. “ No es posible que España pueda absorber millones de africanos que quieren venir a Europa buscando un futuro mejor”, dice el líder del PP, aunque no consta que ningún político haya pedido precisamente eso en los últimos meses.

Matteo Salvini, Viktor Orbán, Marine Le Pen, Geert Wilders y otros dirigentes de la ultraderecha europea han descrito la inmigración, en especial si procede de África, como una amenaza a la prosperidad económica. En Alemania, la derecha de Baviera ha creado una crisis en el Gobierno de Angela Merkel con similares argumentos. Casado  se ha referido de forma específica a la defensa del Estado de bienestar para alentar el miedo a los extranjeros.

Una crítica habitual al aumento de inmigrantes en los países de la UE consiste en afirmar que el Estado de bienestar europeo no puede afrontar la carga que suponen los recién llegados. Se da por hecho que los extranjeros no podrán valerse por sí mismos y tendrán que recurrir a las ayudas sociales existentes.

Los datos no demuestran eso. Más bien lo contrario.

Un estudio de La Caixa de 2011 –cuando el porcentaje de habitantes de España nacidos en el extranjero ya había superado el 10%– reveló que  los inmigrantes aportan a la economía más de lo que reciben.

“Los argumentos de sobreutilización y abuso del sistema de protección social por parte de la población están injustificados. Los inmigrantes reciben menos del Estado de lo que aportan a la Hacienda pública”, sentencian los autores del estudio, elaborado por Francisco Javier Moreno, del Instituto de Políticas Públicas del CSIC, y por María Bruquetas, profesora de Ciencia Política de la Universidad de Amsterdam. Esa conclusión parece haberse mantenido incluso en los peores momentos de la crisis. Los autores no cuantifican ese resultado, pero subrayan que los extranjeros inyectan a las cuentas públicas “dos o tres veces más de lo que cuestan”.

La edad media de los inmigrantes es muy inferior a la de la población local. El gasto que suponen en pensiones –la mayor partida de gasto de los presupuestos del Estado– es obviamente reducido en términos relativos, y seguirá siéndolo durante al menos dos décadas.

Por la misma razón, hacen un uso muy inferior del sistema sanitario frente a los locales. Si ambulatorios y hospitales no dan a basto con la demanda puede ser por dos razones: falta de inversiones públicas y envejecimiento de la población nacida en España. Ninguna de esas dos razones tiene que ver con los extranjeros.

La llegada de extranjeros en gran número supone de entrada un impacto nada desdeñable en el mercado de la vivienda. Tienen que vivir en algún sitio. Eso es un problema en los países donde el discurso político dominante ha decidido que el Estado no debe construir viviendas, una posición muy diferente a la que existió en Europa en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

En países donde la población no tiene acceso a una vivienda a precios razonables, la causa de ese problema puede ser la pasividad de los gobiernos ante esa carencia, y no el deseo de los inmigrantes, y de los nacidos en España, de comprarse una casa o de alquilarla.

La influencia de la inmigración en el desarrollo

En términos históricos, ese beneficio considerado a largo plazo está aún más demostrado, especialmente en los casos de EEUU y Alemania. Un estudio sobre los efectos de la inmigración en Estados Unidos entre 1850 y 1920 demostró en 2017 el impacto positivo de las oleadas migratorias producidas en esas décadas: 

“Estos autores encuentran que los condados donde la inmigración tuvo mayor importancia disfrutan hoy, casi un siglo después, de mayor renta per cápita y niveles de urbanización, menor pobreza y desempleo y mejores resultados educativos. El trabajo también resalta que estos efectos positivos en el largo plazo se derivan en parte de la persistencia de considerables efectos positivos en el corto plazo. Así, sus resultados indican que la inmigración influyó de manera favorable en la productividad agrícola, el número y tamaño de los establecimientos industriales y el grado de innovación en esos mismos condados”, escribió Francisco Beltrán Tapia en el blog Nada es Gratis.

Organizaciones proinmigrantes en EE.UU. se preparan para la era Trump
Manifestación por los derechos de los inmigrantes en EEUU en diciembre de 2016. EFE

El llamado “milagro económico alemán”  no hubiera sido posible sin la llegada masiva de inmigrantes a instancias precisamente de los gobiernos de la época, que firmaron acuerdos con gobiernos extranjeros para recibir a esos trabajadores. La economía del país necesitaba a esos trabajadores poco cualificados inicialmente, convertidos después en la mano de obra esencial de la industria. En los años 60, el sector del automóvil se benefició de esa fuerza laboral que le permitió reducir los costes en mayor medida que sus competidores.

Evidentemente, las instituciones y medios de comunicación elogiaron a sus clientes (votantes y lectores) por los éxitos conseguidos, mientras que muy pocos recordaron la aportación de esos extranjeros de costumbres diferentes y con los que ahora se usa con frecuencia la palabra “invasión”.

El impacto en educación y demografía

Mirar al futuro, y no sólo a las próximas elecciones, exige plantearse otros cálculos. Si el sistema educativo no margina a los hijos de los extranjeros, aumentan las posibilidades de que se beneficie toda la sociedad. ¿Quiénes eran el 83% de los finalistas (33 de 40) del Intel Science Talent Search en 2016, una competición entre alumnado de instituto en EEUU al que llaman allí el Premio Nobel Junior?  Hijos de inmigrantes.

Esa digamos sobrerrepresentación de los inmigrantes sobre su presencia en la sociedad  también puede encontrarse entre las personas que lanzan nuevas empresas.

El aumento demográfico en los países desarrollados debe mucho a las familias de personas nacidas fuera. Ha ocurrido en España, al igual que en EEUU. El incremento de 3,7 millones de nacimientos en 1970 a los cuatro millones en 2014 se debió en EEUU exclusivamente a las madres que habían nacido fuera del país, según Pew Research Center. En ese periodo, entre las mujeres nacidas en EEUU la caída de nacimientos fue del 11%.

Antes de la crisis en España, la aportación de las mujeres extranjeras  permitió recuperar los datos sobre nacimientos existentes en 1990. Aun así, la recesión hizo que a partir de 2012 la población descendiera por primera vez desde 1971 en una tendencia que tendría obvias repercusiones negativas en el futuro.  Fue en 2016 cuando se volvió a conseguir aumentar la población y fue posible gracias a la inmigración.

Las consecuencias de la desinformación

En Reino Unido, antes de que la inmigración fuera uno de los elementos clave en la campaña a favor del Brexit, una encuesta revelaba que el 54% de los británicos pensaba que había demasiados extranjeros en el país. Cuando se les comunicaba el porcentaje exacto,  la cifra bajaba al 31%.

Es habitual que al preguntar a los encuestados el porcentaje de extranjeros que creen que viven en el país, las respuestas estén enormemente alejadas de la realidad tanto en sondeos realizados en EEUU como en Europa occidental. La cifra real suele ser siempre muy inferior a la estimada en lo que es una reacción a las declaraciones habituales de muchos políticos y la cobertura que llevan a cabo la mayoría de los medios de comunicación.

La inmigración plantea problemas que no se pueden obviar y que pasan por hacer posible la integración de los que llegan, en su mayoría en avión y no en patera, un dato que no suele aparecer en los titulares más alarmistas. A corto plazo, puede suponer tensiones políticas, sociales y económicas que se hacen más evidentes en aquellas zonas y sectores descuidados por las instituciones.

Esos conflictos se agudizan cuando los dirigentes políticos describen la inmigración en términos negativos o incluso catastróficos. Y eso es lo que está ocurriendo en estos momentos en Europa.

La España de Mr. Wonderful

6 agosto, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

No alcanzo a entender cómo puede ser este país nuestro un parque temático del fascismo, con tanta manita arriba, o una sociedad dividida y al borde de la fractura civil o un sindiós permanente del que es casi imposible escapar si, en realidad, España es el paraíso de Mr. Wonderful, ese mundo rosa y azul de nubecitas en el que navegan leyendas cursis de autoayuda junto a unicornios rosas. En una de ellas aparece el lema que debiera inscribirse en el escudo nacional y, sin ir más allá, sería el de “No hay nada imposible” esa frase “para recordar que los límites sólo te los marcas tú y que TODO, TODO, TODO es posible”.

Supongo que los inventores de la gallina de los huevos de oro que es la firma Mr. Wonderful no tendrían inconveniente en hacer grandes descuentos al Estado si se compraran millones de ellas para instalarlas convenientemente incluso en los centros oficiales junto a la fotografía del monarca. ¡Dónde mejor que junto a la fotografía del monarca! Aun así no bastaría. Harían falta copias para las capillas. Y también para los domicilios y los negocios particulares. Y sobre todo para las salas de vistas. No hay nada imposible. El lema que inspira y anima a tantos y tantos que se pasan el día haciendo lo que les sale de las meninges. Todos con corifeo que los aplaude, nutrido por millones de españoles admirados por el unicornio rosa que algunos lucen en la frente y que les permite hacer aquello que gusten. Sin mayor problema. A fin de cuentas siempre hemos sido un país de ácratas, aunque en algunos poderes a eso le llamen ser creativo.

En primer lugar, como no, vamos a fijarnos en el Mr. Wonderful bajo el que delibera la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra. Esa que ayer resolvió los recursos presentados por las partes contra su propia y polémica resolución de dejar en libertad a los miembros de ‘la manada’ tras ser condenados por ellos mismos a nueve años. Esa que lleva CATORCE días sin dictar un auto para acordar si procede cambiar la situación personal de Antonio Manuel Guerrero después de que éste intentara obtener un pasaporte y tras haber llevado a cabo una comparecencia de las previstas en el artículo 505 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. ¿Esto ha pasado alguna vez? Pues no. Inédito, inaudito e insólito que un juez o un tribunal no dicte ese auto el mismo día o a lo sumo al día siguiente de haberse producido la vista. ¿Pueden hacerlo? Ya les digo. Inspirados en su Mr. Wonderful de cabecera porque nada es imposible y que les recuerda que los límites se los ponen sólo ellos. A ellos no les importa la imagen de desidia y enfrentamiento que puedan enviar ni que pueda añadir escarnio a una imagen de la Justicia que están dejando, ellos sí y no la gente, por los mismos suelos.

Esperemos que no estén esperando a que la Sala de lo Civil-Penal del Tribunal Superior de Justicia resuelva los recursos a la sentencia condenatoria pero todo, todo es posible si tú quieres. También alterar el uso habitual de ese tribunal y hacer que sean cinco magistrados y no tres los que estudien la cuestión. Ya ven, la presión social no cambia nada las cosas. No afecta nada. Es Mr. Wonderful el que ha decidido que como todo, todo, todo es posible, también lo es cambiar la composición de las salas y meter a todos los magistrados quizá para diluir el marrón entre más personas o quizá, a sabiendas de los equilibrios, para alterarlos. No lo sabremos. Esto se ha puesto de moda. Se lo inventó Grande-Marlaska haciendo de unicornio mayor para introducir una lectura de la ley que nunca se había hecho y que donde dice “en los casos en los que no se disponga otra cosa, para formar sala bastarán tres magistrados” se leyera que basten, que sean suficientes, no implica que no puedan ser todos los que se quieran, obviando que existe esa parte que dice que si fuera lo que desea el legislador ya estaría dispuesto de otra manera, es decir, que dice que cuando hacen falta más o menos ya lo indica la propia ley. ¡Que ningún unicornio te empañe! Así se neutralizó al tribunal de Gürtel en la Audiencia Nacional para la comparecencia del 505 de los condenados que dejó fuera a Rosalía con 12 años de condena. No lo olvides, español, los límites te los pones sólo tú.

Teniendo tal rosado unicornio una simple audiencia, un tribunal superior o la mismísima Audiencia Nacional ¡cómo se iba a quedar sin su póster y su lema y su unicornio rosa el todopoderoso Tribunal Supremo! El más grande de la casa está instalado en el despacho del juez Llarena. Es muy inspirador. ¿Puede el juez Llarena renunciar a la entrega de Puigdemont sólo por malversación? No, no puede como tampoco podía retirar la euroorden cuando lo hizo. No, porque en las leyes españolas no rige el principio de conveniencia o de oportunidad sino el principio de legalidad y ese es el que obliga a un juez a perseguir el delito y al delincuente siempre y esté donde esté. ¡Pero eso es porque los legisladores no consideraban la existencia del unicornio mágico del espíritu español siempre creando, siempre inventando, siempre maquinando! Es sólo un ejemplo de todas las cuestiones que Mr. Wonderful ha inspirado al inspirado instructor. “No hay nada imposible”, no hay límites, todo depende de tu voluntad, repite insidioso el que ya hemos adoptado como lema patrio.

¿Puede el abad del Valle de los Caídos enrocarse con los restos de Franco a pesar de lo que diga el Arzobispado? En la basílica el unicornio ha sustituido un panel del tradicional retablo. Ya lo hizo, anticipándose al éxito de la sociedad infantilizada, el propio dictador de forma bien cruel. ¿Puedo hacerme un homenaje de faraón? No tienes límites,  eres el dictador y allí no hacía falta ni Mr. Wonderful ni la madre que lo parió y bastaba la gónada única del generalito. ¿Puedo unir escarnio a mi genocidio profanando tumbas y trayéndome los cadáveres que quiera hasta aquí para darle a esto un toque? Franquito, todo, todo lo que imagines puede ser hecho. El abad es un mindundi en el mundo canónico que parece que quiere enrocarse en los deseos de los nietos del dictador y no hacer caso al presidente de la Conferencia Episcopal que no ve problema en la exhumación. Quizá haga valer el abad su dependencia directa de la Confederación Benedictina -son unos monjes federales- y de su actual Abad Primado que creo que se llama Gregory Poland, en todo caso éste sí depende jerárquicamente del Papa así que creo que no, que el abad no puede enfrentarse sólo al Gobierno de España pero, como será devoto de Mr. Wonderful, no se habrá cuestionado siquiera que haya límites más allá de su criterio. Lo va a descubrir pronto, al tiempo.

El unicornio que nos posee. Piensen en más ejemplos. Piensen en todos los discípulos de la orden del unicornio de sus santas narices que no son sólo los que lo nutren sino también los que están dispuestos a justificarlo todo, a explicarlo todo y a defenderlo todo. Lo dicho: la España de la taza de autoayuda y del unicornio. Está por todas partes. Y si sus fieles dudan y si se permiten dudar de si las cosas deberían hacerse de otra manera, tiran de su taza de café de Mr. Wonderful con otra frase inspiradora: Todo va a salir bien, porque tú eres la leche.

Juan Carreño, el profesor republicano al que Granada quiere rescatar del olvido

2 agosto, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

La muerte no distingue. Es una frase que por repetida mil veces no deja de ser cierta. La muerte es implacable, pero hay quienes por una u otra razón hacen que sus vidas se conviertan en algo tan notable que, cuando la muerte les cobra la factura, merecen ser recordadas. Ese es el caso de Juan Carreño, un profesor cubano y republicano convencido, que hizo que Granada llorase su asesinato -como el de muchos otros- en plena Revolución de Octubre de 1934 de la que formó parte. Ahora, una simple palabra en su tumba en el cementerio de Granada, “vencida”, sirve de pie de nota para certificar una segunda muerte que hay quienes quieren detener.

La asociación Granada Republicana UCAR es la que está intentando que Juan Carreño no caiga en el olvido con el desahucio de su nicho que lleva en marcha desde 2016. Para lograrlo, dicha organización ha cursado una petición al Ayuntamiento de Granada con la que pretende que el Consistorio califique a Carreño como ‘persona ilustre’ de la ciudad de tal manera que sus restos vayan a parar a un panteón que existe para tales personalidades en el mismo cementerio granadino. El presidente de Granada Republicana UCAR, José María García Labrac, cree que “se trata de una persona que fue muy querida por su labor con las personas más desfavorecidas” y que por eso “merece ser recordado”.

Carreño, un profesor comprometido

La historia de Juan Carreño Vargas es la historia de un maestro español nacido en Cuba el 20 de abril de 1886. Vino al mundo 12 años antes de que su tierra natal dejase de ser colonia de España y por ello, Carreño se vinculó rápidamente a Granada cuando se marchó de Cuba tras la independencia de 1898. En la ciudad de la Alhambra se licenció como tal en la Escuela Normal de Magisterio. Una institución cuyo edificio ocupa hoy la sede provincial del Gobierno de la Junta de Andalucía.

Su carrera profesional le llevó a ser maestro en Las Palmas de Gran Canaria y posteriormente en Huétor Santillán, ya de regreso en tierras granadinas. De fuerte convicción republicana, las referencias que hay de su historia hablan de un hombre que intentó llevar la enseñanza a todo el mundo. Incluso a aquellas familias que por tener peores condiciones sociales no podían permitir una vida digna para sus hijos. Quizá por eso ingresó en la Unión General de Trabajadores (UGT) como secretario del Sindicato de Maestros, fue miembro de la ejecutiva provincial de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza (FETE) y llegó a ser presidente de la Casa del Pueblo de Granada.

No obstante, su vocación política no se detuvo ahí. En 1931 logró ser diputado del PSOE por la provincia de Granada en las primeras Cortes de la II República, hito que intentó repetir en 1933 quedándose a las puertas. Sin embargo, durante todo ese tiempo, su labor como docente y su perfil cercano al pueblo le valieron el cariño de la sociedad granadina y sobre todo de las clases menos adineradas. Pues su visión pragmática de la vida encajaba con un modelo social en el que todos debían tener las mismas oportunidades.

Como casi todos los que significaron sin tapujos con la II República, su nombre estuvo en una lista negra en cuanto empezaron las primeras escaramuzas que dieron pie a la Guerra Civil. Fue precisamente por eso, en plena Revolución de Octubre de 1934, por lo que se cree que Juan Carreño Vargas fue asesinado. Según cuentan las crónicas, el profesor y político republicano recibió una brutal paliza que acabó con su vida. Las mismas voces sostienen que aunque hubiese sobrevivido a aquel trance, su destino estaba escrito por haber sido una persona muy crítica y comprometida con el régimen republicano. Habrían intentado acabar con su vida en más ocasiones.

De hecho, Juan Carreño murió cuando formaba parte del Comité Revolucionario de Granada durante aquel octubre. Por ese motivo ingresó en prisión y días después fue detenido de nuevo. El 10 de octubre dieron con él para tomarle declaración en una comisaría granadina por sus acciones como miembro de dicho comité. Allí fallecería de manera repentina a consecuencia de una hemorragia cerebral certificada en una autopsia que pese a ello, añadía que no había padecido malos tratos físicos. Aunque la sospecha de una paliza siempre planeó sobre su muerte. Especialmente durante el entierro en el cementerio de Granada al que acudieron cientos de personas a llorar su fallecimiento y asumiendo que Juan Carreño había sido asesinado.

84 años después

Desde aquel octubre de hace ocho décadas hasta hoy han pasado 84 años. Un tiempo tan largo que para la mayoría de la sociedad granadina, Juan Carreño es apenas un desconocido. Su relato se mantiene vivo de manera tenue en quienes peinan algo más que canas. Por eso, ahora que su nicho 45 en el patio 1 y fila 2 del cementerio corre peligro de desahucio, Granada Republicana UCAR pretende revivir su historia y honrar sus restos.

Con la petición que han hecho al Ayuntamiento de Granada para que declare a Carreño como ‘persona ilustre’ de la ciudad, pretenden no solo que sus restos no se pierdan, sino que sirva de punto de partida para que otros granadinos que fueron relevantes, tengan una solución similar a la que quieren con este profesor republicano. Pues según explica el presidente de la asociación, García Labrac, “hay algunos granadinos ilustres cuyas tumbas también están en proceso de desahucio”. Al tiempo que asume que “la dictadura de Franco se encargó de borrar los honores de algunas de estas personas ya que hay casos en que ni sus lápidas recuerdan qué cargos de relevancia ocuparon”.

Por su parte, fuentes del Ayuntamiento de Granada han confirmado a  eldiario.es Andalucía que iniciarán el procedimiento para convertir a Juan Carreño en ‘persona ilustre’ de la ciudad. Eso sí, recuerdan que no es algo que dependa exclusivamente del equipo de Gobierno actual, que preside el socialista Francisco Cuenca, sino que requiere de una mayoría de los grupos municipales. Además, el tiempo para que se lleve a cabo el procedimiento no está fijado y puede dilatarse unos meses.

De ahí que tanto Granada Republicana UCAR como el PSOE granadino se hayan puesto en contacto con Emucesa, la empresa que gestiona el cementerio, para recabar más información que permita evitar que los restos de Juan Carreño sean retirados del nicho que ocupa. Según ha podido saber este medio, la última vez que alguien pagó su ocupación fue en 2005 y dicho pago habría correspondido al hijo del propio Carreño que habría fallecido entonces. Desde ese momento, no hay ninguna referencia de que el profesor republicano tenga familiares directos vivos. Una situación que suma emergencia al procedimiento para que la memoria de Juan Carreño Vargas no acabe en el olvido.

Italia prohíbe los anuncios de apuestas y obliga a España a mirarse al espejo

31 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Italia va a prohibir la publicidad de las casas de apuestas. Un decerto aprobado esta semana hará que los operadores de juego no puedan, grosso modo, anunciar su negocio con la idea de contener la ludopatía. En España, solo el juego online mueve más de 8.000 millones al año, según el Anuario de Estadísticas Deportivas 2017 del Ministerio de Educación.

“Me encantaría ver algo como lo de Italia en España”, contesta Victoriano Dolada,  presidente de la Asociación Prevención y Ayuda al Ludópata (Apal). Dolada se queja de que “estamos muy agobiados por la publicidad. No hay respiro”. El juego patológico tiene una prevalencia algo menor al 1% en España, según los cálculos de los investigadores, un porcentaje que se estimaba mayor, pero que, en todo caso, supondría “varios cientos de miles de personas (…) un importante número de afectados, con los problemas que acarrea para ellos, sus familias y otras personas, así como para el sistema sanitario, especialmente para la asistencia en salud mental”, escribía el investigador de la Universidad de Santiago Elisardo Becoña.

“No generamos nada de preocupación. Los ludópatas le salimos muy baratos al Estado en comparación con otras adicciones”, se queja Dolada. Según el Informe sobre Percepción Social del Juego-2017 del Instituto de Política y Gobernanza de la Universidad Carlos III, en España el 0,3% de la población está en “alto riesgo” de caer en la ludopatía “un paso antes” de “la fase clínica”. En Italia el porcentaje está en el 0,9%. Con todo, el director técnico de Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitación (Fejar), Juan Lamas, reitera que es urgente tomar “medidas de limitación de la publicidad”.

Lamas expone que “solo hay que observar todo el dinero que se gasta en esta publicidad para ver el caudal adictivo que tienen esos mensajes”. Las asociaciones de jugadores en rehabilitación ponen mucho el acento en la utilización de figuras relevantes como reclamo de la casas de juego. “Los anuncios echan mano de personajes o deportistas famosos, la gente pica. Y más si ofrecen bonos para seguir jugando”, afirma el presidente de Apal. “Usar la figura de Cristiano Ronaldo o Rafael Nadal hace ver el juego como algo positivo”, añade el técnico de Fejar.

No solo son esos dos nombres, hay muchos más: Ronaldo, Neymar, Piqué, Capdevila, Navarro, José Coronado, Vicente del Bosque…. la lista de figuras que dan imagen al juego es muy larga. Al fin y al cabo, prácticamente el 50% del dinero que va a juego online se dedica a apuestas deportivas, unos 4.000 millones de euros, según el Anuario de Educación. La Quiniela supera por poco los 200 millones.

Primar la limitación

Lamas analiza que el caso de Italia pone a las autoridades españolas frente al espejo: “Tienen un caudal de juego parecido y también mucho juego público, como en España. Porque no debe ponerse el foco solo en las casas privadas”. Lo que piden es una regulación “que prohíba o restrinja, eso sería cuestión de debatirlo”, pero que, sobre todo,”prime la limitación de acceso e incorpore un mensaje de prevención”.

Una medida así está dando vueltas desde, al menos, 2011 aunque sin llegar a ver la luz. De momento, el sector funciona con una autorregulación. El Ministerio de Hacienda, responsable del juego en España, se ha regido hasta el momento con el lema del “juego responsable”, como reza en la información de la Dirección General de Ordenacion del Juego.

Sin embargo, se han presentado varios borradores de decreto que acotaban la publicidad de los operadores de juego sin llegar a buen puerto todavía. El último pasó incluso el periodo de información pública a principios de 2017. “Parece que está condenado porque ya se quedó paralizado cuando el Gobierno estuvo en funciones y ahora otra vez”, cuenta Juan Lamas. Les gustaría que se materializara el real decreto pero “hasta que no salga no me lo creo”, remata Dolada.

Andalucía 1918: país de hambre y de incultura

22 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

En enero de 1918 se celebró la Asamblea de Ronda. En este año se conmemora su centenario y se resalta que en ella se aprobaron los símbolos políticos de Andalucía, su bandera y escudo. Su dimensión política  ha querido ser disminuida, como si otros cónclaves peninsulares contemporáneos  hubieran adquirido magnitud inasible. Un recuerdo institucional, por otra parte, tímido, que solo quiere quedarse en los símbolos, lo menos que se despacha. Pero creo que eso fue solo la guinda; es útil remarcarlo, claro, sobre todo para aquellos que piensan que los símbolos andaluces son la elucubración de un grupo de diseñadores modernos a sueldo, al socaire de las aspiraciones descentralizadoras de 1978. Y no.

Los asambleístas se reunieron en Ronda en unas condiciones internas y externas muy significativas. La Gran Guerra europea, la Revolución Rusa, con sus interpretaciones locales; por otra parte, la descomposición interna del régimen político español, la monarquía borbónica, y, cómo no, las hambrunas y las continuas guerras de Marruecos, una sangría para el pueblo al dictado de los intereses de las oligarquías norteñas españolas.

Los reunidos en Ronda sabían o creían que algo iba a pasar y, en todo caso, que algo debería de pasar. La situación de Andalucía era insostenible, la agitación se extendía, las condiciones económicas de la “a veces, decían, nación más civilizada” eran insoportables, “un país de hambre y de incultura”. Pretendían menear las conciencias, afirmar y dar visibilidad, como sujeto político, a una Andalucía que debía integrarse en igualdad en el concierto español. En una España que debía, no ya regenerarse, sino renovarse. Tiempos nuevos, ideas nuevas, hombres nuevos.

El centralismo denunciado se mostraba no sólo un sistema ineficaz sino, además, el vector separador de los pueblos de España, a los que enfrentaba, constantemente, como herramienta de perpetuación del propio centralismo. También entonces había conflicto catalán. La solución para los asambleístas, contra el vicio del centralismo separador, no era otra que acabar con el caciquismo y la oligarquía, soportes y consecuencias de la monarquía corrupta, en lo económico y en lo político. Para ello, los asambleístas, tributarios de los principios federales contenidos en el proyecto de Constitución federal de Antequera de 1883, proponían una federación ibérica, cimentada en los valores republicanos, progresistas, para construir una nueva España, solidaria, respetuosa con sus pueblos, igualitaria.

No es de extrañar que no haya mucho entusiasmo en resaltar lo defendido en Ronda. Por eso nos quedamos en los símbolos. Tras la terminación de aquel encuentro, tanto desde Sevilla como desde Granada, se pedía a los poderes centrales, con federación o sin ella, un estatuto integral de autonomía para Andalucía, por primera vez en su historia; a la Asamblea de Ronda siguió la de Córdoba. Construir desde los municipios, era la idea, otro orden territorial para España, otro reparto del poder, y permitir que Andalucía, por sí, pudiera salir de su atraso secular.

Ni más ni menos, esa es la actualidad del pensamiento de Ronda. Respeto, entendimiento entre los pueblos , federalismo, valores republicanos. Y sin perder de vista la justicia social, la educación, que a eso se referían los asambleístas cuando afirmaban la incultura de los andaluces.

En su programa, educación, siempre educación, para todos y por todas las comarcas andaluzas, reparto de la tierra, crédito públicos, aprovechamiento de los recursos naturales, repoblación forestal, agua, riqueza, trabajo, emprendimiento, comunicaciones, frenar la emigración forzosa. Y separación de poderes, y acabar con la corrupción judicial. ¡Cómo no os vamos a recordar!

Han pasado cien años, de ellos casi cuarenta con autogobierno. Hemos mejorado, pero los problemas y el diagnóstico siguen. Centralismo, dependencia, paro, hambre en los más desfavorecidos, educación insuficiente, caciques y oligarcas, los modernos corruptos de hoy, atentados constantes contra el medio ambiente, déficits en las comunicaciones, monocultivo productivo, nueva emigración. Las estadísticas de los problemas que ya señalaban los asambleístas de Ronda no son las mejores, ni en igualdad, ni en educación… Valgan de ejemplo Granada que lleva más de tres años sin tren; Algeciras, que sigue enclavada: siendo el mejor puerto del sur de Europa, solo unos tímidos 26 kilometros nos alumbran con el nuevo Gobierno central; Almería que sigue olvidada de su corredor, con una de las agriculturas más competitivas de la UE, y así podríamos seguir.

El recuerdo de Ronda no es solo el de banderas y escudos. Debería ser una llamada de atención a nuestras conciencias, de lo que nos queda por hacer, de que dependemos de nosotros mismos. Un llamamiento a los que entonces llamaban ya las clases neutras, para que confiemos en nosotros. No renunciar a la visibilidad y al protagonismo, no dejarse corroer por los vicios de siempre, que han pasado cien años.