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No todos los economistas predicen mal

21 junio, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Los economistas tenemos mala fama por muchas cosas pero principalmente por lo poco que acertamos en nuestras predicciones.

La crítica parece que tiene fundamento si nos atenemos a lo que ocurre con las más conocidas, las que suelen difundirse con privilegio en los medios y las que hacen los economistas más afamados. La verdad es que los fallos de predicción sobre circunstancias tan importantes como una gigantesca crisis económica mundial son tan evidentes que resulta fácil pensar que no hay otra profesión tan propensa al error como la de los economistas.

Incluso cuando la crisis estaba ya enseñando sus pezuñas por debajo de las puertas, los expertos de los grandes organismos económicos internacionales, de los gobiernos y los que entonces asesoraban a los grandes partidos políticos, afirmaban con toda seguridad que la economía iba viento en popa.

En su Informe Anual de 2006, los economistas del Banco de España (los mismos que se presentan siempre a la gente como los únicos que saben lo que hay que hacer para arreglar nuestros problemas) decían muy seguros en 2007 que proseguía “la fase de expansión de la economía española” y las perspectivas apuntaban “a su continuidad en el horizonte más inmediato”. En su opinión, solo cabía esperar “algunas incertidumbres sobre la continuidad del crecimiento de la economía”, pero “en horizontes más alejados”. Y en el que elaboraron a mediados de 2008 decían que lo ocurrido en 2007 era solamente un “episodio de inestabilidad financiera”. Los economistas que hacían las predicciones de la OCDE escribían en el informe de Perspectivas Económicas de septiembre de 2007 cuyo “pronóstico central” [sobre la situación económica venidera] seguía siendo “bastante benigno”. Y los que se creen los más grandes entre los grandes oráculos de la economía dominante, los economistas del Fondo Monetario Internacional, decían a mediados de 2007 que no había “razones para preocuparse por la economía mundial”. Su subdirector gerente hablaba en ese momento de “la favorable situación económica mundial” y el ínclito Rodrigo Rato, que por entonces combinaba sus negocios corruptos con la máxima jefatura del FMI, aseguraba que la economía mundial mantendría “su buena marcha”. A nadie pudo extrañar entonces que los economistas que asesoraron al Partido Popular y al PSOE para elaborar sus respectivos programas electorales asegurasen en ellos que en la legislatura 2008-2012 se alcanzaría en España el pleno empleo. Auténticas luminarias todos ellos.

Recurrentemente, desde finales de los años ochenta se vienen presentando informes sobre los escenarios futuros de nuestro sistema de pensiones públicas. Diversos economistas los elaboraban con cálculos sofisticados que les permitían predecir que en los años venideros, 1995, 2000, 2005, 2010… nuestra Seguridad Social entraría en déficit. Ninguno de ellos acertó en alguna ocasión. Se equivocaron siempre en sus predicciones.

Los economistas que trabajaban en las grandes agencias de calificación para evaluar los productos financieros que difundían los bancos también se equivocaron radicalmente en sus valoraciones y predicciones. Algunos estudios posteriores han demostrado con sus propios datos internos que el riesgo de que se produjeran insolvencias en sus cálculos resultó 230 veces más bajo que el real.

Se podrían poner docenas de ejemplos más de este tipo de fallos clamorosos de predicción, pero no vale la pena torturarse. Lo cierto es que se producen y que la gente asume que los economistas no aciertan nunca. Pero no es cierto que eso le ocurra a los economistas en general.

La idea de que los economistas no aciertan a predecir ni el pasado solo se puede mantener si se contempla la opinión más divulgada, las predicciones de los economistas vinculados a los grandes centros del poder y a una sola parte de la profesión. Basta con abrirse a otros ámbitos de la investigación económica para comprobar que muchos economistas sí que predicen con acierto. Como también es fácil descubrir que hay unas claras pautas de análisis, hipótesis de partida que son las que llevan a equivocarse mientras que a partir de otras diferentes se descubre con acierto lo que puede ir ocurriendo en el futuro.

La clave del asunto radica en que los que más se equivocan son casualmente los economistas que defienden las políticas dominantes, los vinculados a los grandes centros del poder o los que escriben financiados por todos ellos y quienes parten de las hipótesis analíticas más ortodoxas. Puede parecer un prejuicio, pero creo que es la verdad. Como detallo en mi libro Economía para no dejarse engañar por los economistas, cuando se repasan los organismos que peores predicciones han hecho sobre la evolución del PIB español en los últimos años, por ejemplo, los que aparecen son el Banco de España, el FMI, la OCDE, el gobierno de España, la Comisión Europea, el Consejo Superior de Cámaras de Comercio o el Banco Santander. Es decir, los grandes centros del poder económico y financiero. Y si se repasa la lista de los economistas que han hecho predicciones sobre el futuro de la seguridad social, es fácil comprobar que quienes se han equivocado más son casualmente los autores de informes financiados por entidades financieras.

Es verdad que las causas de los errores de predicción de los economistas no son solamente el irrealismo de sus postulados analíticos o la dependencia del poder. Influye también la dificultad intrínseca que tienen los hechos económicos para ser analizados debido a su naturaleza compleja y a lo complicado que resulta medir las variables a partir de las que se pueden analizar (Samuel Williamson ha descubierto que la pregunta sobre cuánto creció el PIB del Reino Unido en 1959 ha tenido 18 diferentes respuestas por parte de diversas oficinas estadísticas y diferentes investigadores). Como también influye la prepotencia de la profesión, que rechaza más que ninguna otra, según indican las encuestas, el contacto con otras ciencias o la diversidad de planteamientos teóricos.

Pero, en todo caso, basta con ir a las bibliotecas para comprobar que todos los economistas no se equivocan a la hora de analizar la realidad o de hacer predicciones.

El caso de la crisis reciente es otra vez paradigmático. ¡Cuántas veces se ha dicho que nadie pudo preverla! Tantas, que la gente ha terminado por creerlo y por pensar que los economistas somos todos un desastre. Sin embargo, Dirk Bezemer analizó la producción científica de un buen número de ellos tratando de averiguar si era cierto que ninguno había anticipado la crisis financiera de las hipotecas basura y sus consecuencias inmediatas. Encontró que al menos doce habían publicado trabajos o artículos con una predicción concreta y certera y con alguna referencia temporal sobre lo que iba a ocurrir a partir de sus propios análisis de la situación económica y financiera. Y lo interesante es que su análisis de esos aciertos muestra que se producen desde posiciones teóricas o ideológicas dispares pero que coinciden en hipótesis esenciales que no asumen otros economistas sobre las finanzas y la deuda y en realizar sus investigaciones con independencia de los grandes grupos de interés. Hay economistas que aciertan. Los que son independientes y no se aferran a su exclusivo saber sino que recurren al de los demás y están dispuestos a dudar de sus propios postulados. Para descubrirlos solo es necesario ir un poco más allá de donde nos quieren hacer creer que acaban las fronteras del saber que no es sino allí donde se ponga algo en cuestión el orden establecido.

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Aquí puedes leer el anterior artículo de Juan Torres de la serie Desvelando mentiras, mitos y medias verdades económicas: ¿Quién teme a la competencia y quién vive del Estado?

“Franco debe ser entregado a su familia y el Valle de los Caídos, demolido”

20 junio, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

“España es un país sin historia y sin memoria”.  Una tierra que mira de lado a su última experiencia democrática, destruida por un cruento golpe militar, y que  permite la tumba del dictador en un mausoleo levantado por esclavos y que cuesta dinero público. Un país donde el franquismo sociológico anida sin inconvenientes y la ley de Memoria Histórica es “boicoteada por la derecha desde el principio hasta nuestros días”, en palabras del  historiador  Francisco Espinosa Maestre (Villafranca de los Barros, Badajoz, 1954).

España niega a las víctimas de los golpistas verdad, justicia y reparación, dice. Un proceso de olvido construido durante décadas de dictadura y reforzado en un “ peculiar modelo de transición”. Con páginas manchadas por el terror fundacional del franquismo e historias trágicas, y claves, como las que Espinosa Maestre relata en su libro La columna de la muerte (Crítica). Un volumen de referencia “agotado” y reeditado 14 años después, que recupera “la obra completa, revisando el texto y actualizando los listados de víctimas y otros anexos”.

Al hilo de la votación en el Congreso sobre la tumba del dictador, ¿debe Franco seguir enterrado en el Valle de los Caídos?

Todos los restos allí depositados deben ser identificados en la medida de lo posible y recibir digna sepultura. Los restos de Franco y Primo de Rivera deben ser entregados a sus familiares para que los lleven donde crean convenientes.

¿Está por la resignificación o demolición del mausoleo franquista?

Estoy porque se deje de invertir dinero público en aquel lugar y sea demolido o se abandone a su suerte. Ni un solo euro más debe ir dedicado a aquel despropósito. Por lo demás parece que aquello no está en condiciones de durar mucho. Cuanto antes desaparezca, mejor.

Coronel Yagüe, el 'carnicero de Badajoz'
Coronel Yagüe, el ‘carnicero de Badajoz’

¿España sigue sin leer bien las páginas más crudas de su historia contemporánea?

España es un país sin historia y sin memoria. Una especie de país al que no le circula bien la sangre, con uno de los índices de corrupción mayores de Europa y en el que ninguno de los partidos mayoritarios, PP y PSOE, ha querido plantearse qué hacer con el pasado. Unos porque se sienten a gusto con él y otros porque siempre lo temieron.

¿Por qué es necesaria la memoria histórica?

Por las tres claves: verdad, justicia y reparación. Un país cuya última experiencia democrática fue destruida por un salvaje golpe militar, una guerra civil, una larga dictadura y un peculiar modelo de transición requiere un proceso por el que la sociedad pueda conocer la verdad de lo ocurrido en toda su dimensión. E igualmente requiere que sus responsables sean llamados por las palabras que la justicia y la historia tienen para definirlos.

Y la ley de Memoria Histórica estatal, ¿es un éxito o un fracaso?

Fue un proyecto tardío y fallido. No recogió ni una sola de las reivindicaciones fundamentales y su medida más atrevida, la desaparición de la simbología franquista, ha sido boicoteada por la derecha desde el principio hasta nuestros días.

Detención de civiles
Detención de civiles.

¿Qué explica la existencia de calles o plazas con nombres fascistas?

La salida anómala de la dictadura. Ningún país democrático permitiría que se dedicasen calles a criminales de guerra y fascistas de toda laya. Esto pasa aquí porque, al contrario que en Alemania e Italia, el fascismo triunfó y se perpetuó.

¿Considera Alemania como paradigma?

Allí el nazismo fue derrotado y a partir de los años ochenta se han realizado políticas de memoria muy importantes.

Y aunque perpetuado de algún modo, ¿parte el franquismo de un fracaso, el golpe de Estado del 36?

Fracasó parcialmente. Salvo en zonas muy concretas, todo el territorio tuvo que ser ocupado pueblo a pueblo. La mayoría de la gente rechazaba el golpe y no quería una dictadura. Triunfó donde contaban con fuerzas militares suficientes para imponerse. Pero poca confianza tenían los golpistas cuando lo primero que hicieron fue traerse a la península las fuerzas africanas.

¿Qué papel juega el Ejército de África en las matanzas?

Las  rutas por las que pasaron las columnas africanas son fácilmente reconocibles. Pese a la dureza represiva de todas las fuerzas al servicio del golpe, no hay nada parecido a lo que van dejando a su paso por Cádiz, Sevilla, Badajoz, Toledo y Madrid. La diferencia la marca el terror impuesto por el Ejército de África, estrechamente asociado a Franco.

El 'carnicero de Badajoz' junto a Adolf Hitler. | ASRD
El ‘carnicero de Badajoz’ junto a Adolf Hitler. | ASRD

¿Qué nivel alcanzó aquel terror fundacional del franquismo?

Unas cotas desconocidas hasta entonces en nuestra historia. Los golpistas pusieron en marcha un plan de hechos consumados que impidiera la marcha atrás de sus protagonistas. Las fuerzas africanas carecían de límite. Podían asesinar, violar y robar sin problema alguno. Solo debían tener claro quién era el enemigo y no equivocarse. Una vez ocupada una localidad, disponían de un tiempo para hacer lo que les viniera en gana. Antes de partir a otra localidad vendían los objetos con los que no podían cargar. Pueblos y ciudades fueron saqueados.

¿Cómo?

La aviación de Tablada a veces bombardeaba previamente las ciudades a ocupar, usaron abundantemente la artillería… el resto se dejaba a moros y legionarios. Y realizaban una primera matanza de personas señaladas por la oligarquía local.

Es lo que define como La columna de la muerte.

Eran fuerzas de choque y miles de personas. Con el grueso del Ejército de África, ya en Sevilla se unen diversas fuerzas militares fuera de la ley y milicias fascistas. Nunca en ese recorrido tuvieron en contra una fuerza no ya similar sino simplemente que pudiera frenarlos, pero necesitaron ocupar pueblo a pueblo imponiéndose por el terror.

La matanza de Badajoz en un periódico francés
La matanza de Badajoz en un periódico francés.

¿Qué aportó y aporta su libro  La columna de la muerte ?

La gran aportación de La columna de la muerte fue mostrar con rigor la operación quizás más importante de los días siguientes al golpe militar del 18 de julio una vez trasvasado a Sevilla el Ejército de África. La conocíamos a grandes rasgos pero no con la precisión que el caso requería. Hablamos de dos semanas, las que van de la salida de las columnas desde Sevilla hasta la ocupación de Badajoz el día 14 de agosto. Se estudian las operaciones de la columna central de Asensio y las que Castejón y Tella fueron realizando sobre poblaciones cercanas a la carretera general.

Y poner nombres y apellidos.

Sí, los listados con los nombres de quienes formaron parte de los comités antifascistas, de los presos de derechas y de las víctimas, tanto de derechas como de izquierdas. Estos últimos deben ser completados cuando podamos acceder a todos los archivos.

Archivos que siguen cerrados a cal y canto.

Nuestros ‘archivos del terror’  siguen inaccesibles. Y son los que podrían darnos información exhaustiva sobre el golpe y sus consecuencias.

Concluye, de algún modo, que la masacre de Badajoz es una especie de anticipo de Auschwitz.

La referencia a Auschwitz surgía al pensar en un plan de exterminio aplicado sobre la población civil, con un modelo que no dejaba a nadie fuera. Un genocidio donde lo fundamental no era la raza sino la ideología y la pertenencia a una clase social, y todo ello con la firme voluntad de aniquilar a quienes dieron vida a la II República y de que nunca más hubiera posibilidad de que renaciera.

Tropas del ejército rebelde, en el asedio a población civil durante 'la desbandá'.
Tropas del ejército rebelde, en el asedio a población civil durante ‘la desbandá’.

El objetivo del ataque indiscriminado contra población civil era…

No era otro que el de paralizar por el terror. Alguna gente con más conciencia de lo que podía ocurrir partió de sus pueblos y los que se quedaron fueron víctimas de la represión. Era violencia de  carácter ejemplarizante. Nadie pudo imaginar que la ‘limpieza’ se llevaría también por delante a cientos de mujeres e incluso a menores de edad.

¿La guerra civil española sirve, también así, como antesala de la Segunda Guerra Mundial?

Para el nazifascismo formó parte del plan que pondrían en marcha a partir de septiembre de 1939, unos meses después del final de la guerra civil. El apoyo al golpe militar en España fue pieza clave de ese plan. Por otra parte, por iniciativa de Inglaterra y Francia, numerosos países europeos decidieron abandonar a su suerte a la República y, desde agosto del 36, pusieron en marcha la farsa del Comité de No Intervención. Fue así como, mientras las democracias miraban hacia otro lado, Alemania, Italia y Portugal siguieron ayudando a sus colegas fascistas españoles.

'La columna de la muerte', de Francisco Espinosa Maestre.
‘La columna de la muerte’, de Francisco Espinosa Maestre.

¿Hubiera ganado Franco sin la ayuda de Hitler y Mussolini?

El golpe no hubiera triunfado sin el Ejército de África, trasladado a la península a lo largo de varios meses desde el 18 de julio. Y esto no hubiera sido posible sin la ayuda nazi y fascista, proporcionando hombres y medios desde el primer momento. El 7 de noviembre de 1936, tras el fracaso ante Madrid, de nuevo la Alemania nazi y la Italia fascista salvan del desastre a los golpistas españoles con más ayuda. Fue un momento clave. El Ejército de Franco creía que iba a ser una marcha militar victoriosa pero derivó en guerra convencional.

Y hay una pieza clave en esta historia:  Juan Yagüe, ‘el carnicero de Badajoz’.

Es pieza clave en la sublevación en el norte de África. A su condición de africanista unía la de fascista. Yagüe, jefe de la Columna de la Muerte, se incorpora a ella en Mérida y es responsable de lo ocurrido en el trayecto desde Badajoz a Toledo pasando por Talavera de la Reina, de cuyo paso nos queda la fotografía de la masacre realizada por sus fuerzas en la calle Carnicerías que figura en la portada de La columna de la muerte y cuya historia se cuenta en uno de los anexos. Como todos estos militares sanguinarios, luego intentó lavar su imagen como falangista bueno y benefactor de su Soria natal. Resulta macabro que los nombres de estos individuos pasasen posteriormente a dar nombres a los hospitales en diversas ciudades.

Nueve preguntas y respuestas sobre el futuro de Franco en el Valle de los Caídos

17 junio, 2017

Fuente: http://www.publico.es

El Congreso ha aprobado este jueves una Proposición No de Ley que insta al Gobierno de Mariano Rajoy a exhumar los restos del dictador del Valle de Cuelgamuros.

El Valle de los Caídos, en el interior de cuya basílica descansan los restos de más de 33.400 víctimas de la Guerra Civil. EFE

El Valle de los Caídos, en el interior de cuya basílica descansan los restos de más de 33.400 víctimas de la Guerra Civil. EFE

En este artículo intentamos resolverte todas las dudas que puedes tener sobre qué hay que hacer para sacar al dictador del Valle de los Caídos y qué es lo que se ha hecho hasta ahora.

1. ¿Cuándo se sacará a Franco del Valle de los Caídos?

No se sabe. La Proposición No de Ley (PNL) aprobada por el Congreso no tiene carácter vinculante y, por tanto, tampoco establece una fecha concreta para su ejecución. El Gobierno no tiene por qué  atender al contenido de la misma. Además, es descatable que cada año el Congreso suele aprobar más de 1.000 PNL al año.

2. ¿Puede sacar el Gobierno a Franco del Valle?

No. El Estado no puede exhumar unilateralmente a Franco del Valle de los Caídos. El lugar donde está enterrada Franco no es un lugar público, sino que se rige por la normativa de la Iglesia Católica. Así lo recoge el artículo 16 de la Ley de Memoria Histórica. Por tanto, la competencia en este tema es de la Iglesia católica y de la familia del difunto dictador.

3. ¿Qué puede hacer el Gobierno para sacar a Franco?

El Gobierno puede resignificar el espacio del Valle de los Caídos, que se asemeje a un Centro de Interpretación de la Guerra Civil y honrar a la memoria de las víctimas por igual. Es decir, el Gobierno puede hacer lo que quiera con el espacio, pero no con lo que hay dentro de la basílica.

No obstante, el Gobierno sí que puede emplazar a la Comunidad Benedictina que gestiona la Iglesia del Valle de los Caídos a abrir una negociación e incluso tomar medidas de presión para que se permita la exhumación de los restos del dictador ya que esta comunidad recibe dinero público. Por poder, el Estado puede hasta tratar de convencer a los Franco para que soliciten el traslado el panteón familiar.

4. ¿Por qué está Franco en el Valle de los Caídos?

La lista de motivos puede ser interminable. Nos limitamos a señalar que fue decisión del rey Juan Carlos I y del Gobierno de la época entregar los restos de Francisco Franco a la protección de la Comunidad Benedictina en el Valle de los Caídos. En multitud de ocasiones se ha señalado que ni Franco ni su familia querían que sus restos terminaran allí.

También es destacable que en 40 años de democracia ninguno de los diferentes gobiernos democráticos ha tenido a bien buscar la fórmula de sacar a un dictador genocida de un lugar público que le rinde homenaje.

5. ¿Implica un cambio en el resto del Valle de los Caídos?

La PNL aprobada hoy en el Congreso incluye un total de 16 medidas entre las que se encuentra “redefinir” el Valle de los Caídos “para que deje de ser un lugar de memoria franquista y nacional católica y reconvertirlo en un espacio para la reconciliación de la memoria colectiva democrática y de dignificación de las víctimas de la Guerra civil y de la dictadura”. Sin embargo, el Gobierno no tiene por qué aplicar estos cambios.

6. ¿Qué pasa con Primo de Rivera?

La PNL pide al Ejecutivo que saque a Primo de Rivera del lugar preeminente donde está enterrado, pero añade que sus restos pueden permanecer junto al resto de víctimas que están en el Valle de los Caídos ya que fue “una víctima más de la Guerra Civil”, según el PSOE. El problema en este punto es el mismo que con Franco. La potestad es de la Comunidad Benedictina.

7. ¿Por qué el PSOE dice digo donde dijo Diego?

Llama la atención mucho que el PSOE incluya entre las propuestas de su PNL que se someta a estudio si se debe declarar la nulidad de las condenas y que a la vez rechace la enmienda de Unidos Podemos de anular los juicios del franquismo.

Asimismo, esta petición del PSOE contrasta con la actitud de los socialistas cuando estaban en el Gobierno. En el año 2010, con los votos de PP y PSOE, el Pleno del Congreso rechazó una moción de ERC en la que reclamaba al Gobierno de Zapatero que impulsase las reformas legales necesarias para se pudiera solicitar la revisión de las sentencias políticas dictadas durante el franquismo, ya que fueron declaradas ilegítimas por la conocida como Ley de Memoria Histórica de 2007. La iniciativa sólo recibió el apoyo de los nacionalistas y las minorías de izquierda.

8. ¿Cambiará la Ley de Memoria Histórica? 

Salvo sorpresa mayúscula, la Ley de Memoria Histórica continuará igual que la aprobó el Congreso en el año 2007 ya que, como se ha señalado, el Gobierno no tiene obligación ninguna de acatar la petición del Congreso de los Diputados.

Asimismo, cabe destacar que Mariano Rajoy lleva cinco años consecutivos sin dotar de un euro la Ley de Memoria por lo que en la práctica ha sido derogada en muchos aspectos.

9. ¿Hay algo de oportunismo en la petición del PSOE?

En opinión del que firma este artículo, sí. No deja de ser curioso que el PSOE vuelva a retomar la batalla por la Memoria Histórica cuando las encuestas parecían darle la espalda y, sobre todo, cuando más necesitaba distanciarse del Partido Popular y postularse como un partido de izquierdas. Tampoco es casual que esta medida coincida en el tiempo con la aprobación en Andalucía de una Ley de Memoria Histórica en un momento en el que Susana Díaz también necesita proyectar al exterior una imagen más izquierdista para paliar esas críticas que la acerca ideológicamente al PP.

El experimento de la renta básica en Finlandia da sus frutos: primeros signos positivos

15 junio, 2017

Fuente: http://www.eleconomista.es

ELECONOMISTA.ES

8:34 – 10/05/2017
  • Los desempleados ha logrado que su salud mental mejore con la ayuda
  • Los niveles de estrés han caído y se puede buscar un trabajo más adecuado
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Foto: Getty.

Más de cuatro meses después de que se pusiese en marcha el experimento con 2.000 desempleados de la renta básica en Finlandia, llegan los primeros resultados y parece que son positivos. Algunos parados que pasan por situaciones personales complejas ven como su estrés se reduce gracias a esta prestación. Además, como su cuantía es relativamente pequeña no desincentiva la búsqueda de trabajo, por el momento.

Este experimento comenzó el 1 de enero de 2017. Kela, la institución de la Seguridad Social que se encarga de llevar a cabo este programa, transfiere mensualmente 560 euros al mes a 2.000 desempleados con edades comprendidas entre los 25 y los 58 años. En principio se prevé que este plan se extienda durante dos años para poder analizar sus efectos a medio plazo. Este tipo de renta garantizada sustituye el resto de subvenciones o transferencias públicas, lo que mejora la eficacia del sistema público.

Marjukka Turunen, directora de gestión de cambios de Kela, explica que el plan está teniendo algunos efectos positivos: “La idea es darle a estas personas una seguridad financiera para que puedan liberar sus mentas y no preocuparte por el tiempo, por el dinero y por las necesidades básicas”.

Una red de seguridad básica

Las personas que reciben la renta básica pueden centrarse en reciclar sus habilidades y sus conocimientos para alcanzar un puesto de trabajo acorde con sus preferencias, mientras que sin esta red de seguridad muchos de ellos tendrían que aceptar cualquier trabajo, incluso a tiempo parcial, con el objetivo de no perder la prestación por desempleo convencional.

Según Turune, las personas que están recibiendo este ingreso básico garantizado han dado muestras de una mejora en la calidad de su vida, debido a una reducción del estrés que soportan.

“Hubo una mujer que aseguraba que temía que sonase su teléfono porque podían ser los servicios de desempleo ofreciendo un trabajo cualquiera… ella explicaba que no podría asumir cualquier trabajo porque está cuidando a sus padres de edad avanzada en su casa. Este experimento tiene un impacto real sobre la salud mental de las personas”, explica este funcionario finlandés.

Este experto señala que la cifra monetaria de la renta básica es fundamental para no distorsionar el mercado: “Si usted da a la gente 1.450 euros, no habría ningún incentivo para buscar trabajo porque muchas personas podrían subsistir fácilmente con esa cantidad en Finlandia”.

“Tratamos de averiguar la cantidad precisa para que las personas encuentren cierta seguridad, pero a la vez sigan buscando empleo en lugar de quedarse en casa sin hacer nada”, explica Turune.

Con 560 euros al mes se puede sobrevivir en algunos casos, pero si tienes un hijo o personas a cargo la situación cambia radicalmente. “La idea es que den por seguros esos 560 euros al mes”.

El señor Francisco Franco, el pucherazo del 36 y la democracia acomplejada

13 junio, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Nuestros políticos democráticos han tardado 41 años en decidir que Franco, el sátrapa genocida, no puede estar enterrado con los honores de un faraón y que las víctimas merecen salir de las cunetas.

El PP acusa al PSOE de romper el “pacto constitucional” por querer sacar a Franco del Valle de los Caídos.

Carlos Hernández

09/05/2017 – 21:16h

El Parlamento exigirá al Gobierno que saque del Valle de los Caídos los restos mortales del dictador. Igualmente decidirá que se establezca el 11 de noviembre como día de homenaje a las víctimas del franquismo y planteará, entre otras medidas, la necesidad de que la Administración colabore en la localización y exhumación de las fosas en que yacen más de 100.000 hombres y mujeres asesinados por la dictadura. Si fuéramos vírgenes e ingenuos y no tuviéramos memoria, hoy estaríamos celebrando por todo lo alto las decisiones debatidas este martes por el Congreso de los Diputados, para reactivar la Ley de Memoria Histórica, que a pesar de las diferencias que existen entre los grupos de izquierda todo apunta que se aprobarán este jueves.

Si lo fuéramos, no daríamos importancia a la fecha en que se ha producido este debate: mayo de 2017. Sí; nuestros políticos democráticos han tardado 41 años en decidir que Franco, el sátrapa genocida, no puede estar enterrado con los honores de un faraón; han tenido que pasar cuatro décadas para darse cuenta de que las víctimas merecen salir de las cunetas en que siguen enterradas como si fueran perros.

Si lo fuéramos, no analizaríamos el porqué de la negativa del Partido Popular a apoyar esta iniciativa. No nos preguntaríamos las razones por las que su portavoz en el debate parlamentario buscó mil y una excusas, hasta llegar a Stalin y a Venezuela, para oponerse a la propuesta. No nos rechinarían los dientes al escuchar a Alicia Sánchez Camacho eludir la palabra dictador y preferir referirse a él como “el señor Francisco Franco”. No nos indignaría comprobar cómo la formación política que nos gobierna se niega a liberarse de sus vínculos con el franquismo. No nos avergonzaríamos de que, con su voto y su discurso, el partido con más apoyo popular en España reafirme su distancia con la derecha europea representada por Angela Merkel y se sitúe a un paso de las tesis revisionistas del Frente Nacional o de Alianza por Alemania. Apenas hay diferencias entre quienes cuestionan la existencia de las cámaras de gas y los que niegan el carácter totalitario y criminal del régimen franquista. El discurso del PP suena igual que el de historiadores condenados por su infame blanqueo del nazismo como David Irving.

Si lo fuéramos, no recordaríamos que este tipo de decisiones suelen quedarse en un llamativo titular y una bonita fotografía. Por poner solo un ejemplo de esos fuegos artificiales que tanto gustan a nuestros políticos: hace ya dos años que el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad reconocer y homenajear a los 9.300 españoles y españolas que fueron deportados a campos de concentración nazis. 24 meses después no se ha cumplido este mandato; el Gobierno se ha declarado insumiso y la oposición no ha ejercido su papel de recordarle, diariamente, su repugnante incumplimiento.

Si lo fuéramos, preferiríamos olvidar que Felipe González tuvo 15 años para desmantelar los vestigios de la dictadura y no quiso hacerlo. Tres mayorías absolutas consecutivas en las que no se atrevió a sacar al dictador de su mausoleo ni a dar un entierro digno, entre otros, a sus compañeros socialistas que habían muerto por defender la democracia republicana frente al eje Franco-Hitler-Mussolini. El gran Felipe estaba en otras cosas, sin duda importantes, y no le pareció relevante que como país, realizáramos una revisión histórica rigurosa que habría acabado, de una vez por todas, con la historiografía franquista que aún contamina los libros de texto que estudian nuestros hijos.

Si lo fuéramos, ignoraríamos que Zapatero permitió a la parte más conservadora de su partido descafeinar su Ley de Memoria Histórica y olvidaríamos que tuvo siete años para llevar a cabo las iniciativas que ahora plantea desde la oposición. Si lo fuéramos, no nos vendría a la cabeza la casi lasciva satisfacción que emanaba Mariano Rajoy al explicar orgulloso que su Gobierno había asesinado y enterrado la Ley en otra cuneta, al dotarla de un presupuesto anual de cero euros.

Para nuestra suerte o nuestra desgracia no somos vírgenes, ingenuos ni desmemoriados. Vemos cada día el letal fruto de la cobardía y los complejos con que los políticos demócratas han abordado este tema durante los últimos cuarenta años. Esa es la razón por la que hoy vivimos un auge del revisionismo franquista. El negacionismo de nuestro Holocausto viaja a través de Internet, contamina ondas de radio y televisión y alcanza las portadas de los periódicos de papel. Basta con que unos supuestos historiadores se quiten momentáneamente sus camisas azules y escriban un libro repleto de falsedades y medias verdades para que el producto consiga calar en la sociedad.

Así ocurrió recientemente con 1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular en el que Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa legitiman el golpe de Estado franquista demostrando un supuesto pucherazo electoral de la izquierda en las elecciones de febrero del 36. Sin cuestionarse mínimamente el sesgo que ya habían demostrado los autores en obras anteriores, ni contrastar sus conclusiones con otros historiadores de, estos sí, reconocido rigor y prestigio, numerosos medios dieron por buenas sus tesis y las reprodujeron como si de verdades absolutas se tratara. Dos meses después, tras analizar detalladamente la obra, el catedrático de Historia de la Universidad Autónoma de Barcelona José Luis Martín Ramos la ha desmontado punto por punto en Público. Lamentablemente, su estudio no llegará a las portadas y los espacios que, por mala fe o por pura ignorancia de los periodistas de turno, copó el sesgado relato de Villa y Tardío.

No será la última vez que ocurran cosas similares. La democracia acomplejada ha permitido que varias generaciones de españoles crecieran en la ignorancia, cuando no en la tergiversación franquista, de nuestra historia reciente. Nuestros políticos socialistas, centristas y comunistas han tolerado que uno de los lugares turísticos de la capital del Reino sea la tumba de un criminal que secuestró nuestras libertades durante 40 años. Nuestro régimen de libertades no ha querido evitar que se siga equiparando a víctimas y a verdugos.

El terreno está abonado, pues, para que el revisionismo franquista siga creciendo hasta el infinito y más allá. Lo hará si no arrancamos de cuajo sus raíces. Podríamos pensar que la iniciativa debatida este martes en el Congreso de los Diputados es un paso decisivo para realizar esa poda sanadora con unas tijeras de democracia, cultura y verdad. Podríamos pensarlo… si fuéramos vírgenes e ingenuos y no tuviéramos memoria.

Macron, el hombre para que nada cambie

12 junio, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Los analistas no paran de insistir en el vuelco del panorama político francés, con el desplome de los partidos tradicionales. Es una verdad a medias porque el nuevo presidente, Emmanuel Macron, es un representante neto del poder económico y empresarial francés y de las políticas neoliberales europeas. Todos sus supuestos méritos revolucionarios son meras patinas estudiadas y explotadas para promover su imagen novedosa y moderna: joven, culto (titulado en Filosofía con una tesis sobre Hegel), sensible al arte (sus seis años de piano), romántico y fiel al amor (casado desde hace diez años con la profesora que conoció con 17, y 24 años más mayor).

Si se estudia la trayectoria de Macron se confirma que simplemente es un cachorro de las finanzas y las élites políticas tradicionales. Estudió en los jesuitas y con 16 años se trasladó a París y se formó en Sciences-Po (Instituto de Estudios Políticos de París), una fundación privada considerada grand établissement, un reconocimiento atribuido a algunos centros de enseñanza superior de prestigio. Posteriormente se forma en la Escuela Nacional de Administración (ENA), el granero de las élites políticas francesas. Una gran mayoría de los antiguos alumnos de la ENA controlan la vida política y económica en Francia, por lo que es criticada por su papel en la selección y reproducción de las élites y de la burocracia francesa.

Con solo 33 años, fue socio de la banca Rothschild. Allí Macron se hizo rico en poco tiempo, entró en Rothschild en 2008 y como directivo de esta banca fue encargado de uno de los mayores acuerdos del año: la OPA de Nestlé a una filial de Pfizer, lo cual le permitió convertirse en millonario. La transacción tuvo un valor de nueve mil millones de dólares.

En realidad Macron, como Joseph Fouché durante la revolución francesa y el periodo napoleónico, nunca tuvo partido. Su primera actividad política destacada tuvo lugar en 2008 como ponente de una comisión de expertos sobre el crecimiento económico, encargada por Nicolas Sarkozy y animada por el antiguo consejero socialista Jacques Attali. Esta comisión Attali permitió a Macron codearse con grandes empresarios, como el propietario de la compañía de seguros Axa, Claude Bébéar; el presidente de Nestlé, Peter Brabeck; o el gestor de fondos de inversiones Serge Weinberg. De hecho, este último fue quien lo promocionó como gerente asociado del Banco Rothschild en Francia.

Apoyó la candidatura de François Hollande en las primarias de 2011. En mayo de 2012 se convirtió en secretario general adjunto del Elíseo, cuya función es aconsejar al presidente de la República sobre cuestiones económicas. Macron reivindica una postura liberal. A él le achacan el giro que dio el Gobierno de Hollande en favor de las empresas.

Hollande le nombra ministro de Economía en agosto de 2014, lo que es considerado como una clarificación ideológica, al alejarse de la izquierda y adoptar ideas de derecha. Diseñó la controvertida política económica del presidente François Hollande hasta junio de 2014, que no tuvo nada de socialista provocando la impopularidad de Hollande por abandonar todas sus promesas progresistas. En sus dos años en el Elíseo, fue el encargado de mantener el nexo del presidente con los grandes patronos. También quien tuvo que calmar a las grandes fortunas, a las que Hollande quiso gravar con un 75% de impuestos pero que acabó con unas millonarias rebajas en impuestos y cotizaciones sociales de las empresas. En la campaña electoral Macron fue acusado de haber gestionado durante su Gobierno casos de empresas con las que había tratado anteriormente cuando fue banquero de negocios.

Cuando observa el hundimiento del presidente al que le diseñó la política económica, le abandona como ministro y crea un movimiento político, ¡En Marcha!, que coincide con sus iniciales y con el que alcanza la presidencia. “La honestidad me obliga deciros que ya no soy socialista”, dijo. Como si lo hubiese sido en sus decisiones políticas como ministro.

Para entonces ya Emmanuel Macron llevaba un tiempo poniendo en marcha –nunca mejor dicho– toda su maquinaria de seducción y contactos. El periodista Enric González revelaba que “durante sus últimos ocho meses en el cargo, entre enero y agosto de 2016, Macron gastó 120.000 euros en cenas celebradas en su apartamento privado, un ático acristalado ante el Sena encima del complejo ministerial de Bercy. Haciendo una división simple, salen 500 euros por noche. Los funcionarios de la oficina presupuestaria estaban asombrados. Comprobando facturas descubrieron que algunas noches había dos cenas, una detrás de otra. El movimiento de invitados y cocineros era frenético. Por el ático de Bercy pasó todo el que representaba algo en la política, las finanzas, la empresa, la comunicación y el espectáculo. Fue una gigantesca operación de seducción de la que surgió la red de apoyos que está a punto de llevarle a la presidencia de la República”.

El resultado es un candidato que despierta simpatía entre buena parte de los dirigentes del Cac40 (el Ibex35 de la bolsa de París). Le apoyan grandes empresarios próximos al socialismo francés, como Pierre Bergé (copropietario del diario Le Monde), y también una parte de la patronal tradicionalmente vinculada a la derecha, como el propietario del grupo de lujo Louis Vuitton (Bernard Arnault) o Vincent Bolloré (presidente de los grupos Canal + y Vivendi). Igualmente le respaldan los dirigentes de las nuevas compañías tecnológicas francesas y ha recibido el apoyo del fundador de la compañía de videojuegos Atari y empresario en el sector de la robótica, Bruno Bonnell; y del fundador de la web de citas Meetic, Marc Simoncini.

Macron aspira, de hecho, a presentarse “como el candidato del nuevo capitalismo francés, de un patronato más moderno y favorable a la globalización”. El periodista Enric Bonet señala que el equipo de campaña de Macron lo componen dirigentes de multinacionales francesas. Uno de los encargados de elaborar su programa en materia de seguridad y defensa es Didier Casas, el director general adjunto de la compañía de telefonía móvil Bouygues. Mediapart revelaba que en el núcleo duro de ¡En Marcha! se encontraban jóvenes del entorno del que fue director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss Kahn. Dos agencias de comunicación trabajan habitualmente por el movimiento Little Wing y Jésus & Gabriel. Como se ve, todo “muy revolucionario”.

Al más puro estilo postrealidad de Donald Trump, a la semana de crear su movimiento, Emmanuel Macron dijo que ya contaba con 13.000 miembros, “uno cada 30 segundos”. El semanario Le Canard Enchaîné se encargó después de aclarar que lo que Macron llamaba miembros eran sencillamente los clics que había recibido su página.

En cuanto a las finanzas de ¡En Marcha! el encargado de la colecta de fondos de campaña fue Christian Dargnat, exdirigente del banco BNP Paribas, y Françoise Holder, cofundadora de la famosa cadena de panaderías Paul y exresponsable nacional del Medef (Movimiento de Empresas de Francia) es la delegada nacional. Según reveló el periodista Mathieu Magnaudeix, encargado de seguir la campaña de Emmanuel Macron en Mediapart, a principios de marzo, el movimiento disponía de ocho millones de euros obtenidos gracias sus 30.000 donantes privados. Aunque la mayoría de los simpatizantes dieron 50 euros, hubo más de 160 donantes que contribuyeron con más de 5.000 euros.

Los responsables de ¡En Marcha! reunieron una parte significativa de sus fondos a través de fiestas privadas muy chic en las que piden donaciones a los invitados. “En sólo una de estas cenas que se celebró en París pocos días antes de Navidad, ganaron más de 100.000 euros”, afirma Magnaudeix. Estos actos no sólo se han organizado en territorio francés, sino también en Londres, Nueva York e, incluso, hubo una fiesta en el acomodado distrito bruselense de Uccle, donde reside la mayoría de los expatriados fiscales franceses. “Dargnat ha hecho constantes viajes a Londres para recaudar fondos y Macron participó en tres actos privados durante un desplazamiento que hizo a la capital británica a finales de febrero”, recuerda el periodista de Mediapart. A través de un préstamo bancario de 8 millones de euros más las donaciones privadas, Macron “ha prácticamente alcanzado los 21 millones, el presupuesto máximo de un candidato a las presidenciales”. Gracias a sus contactos con las élites políticas y económicas, el joven “candidato alternativo” ha puesto en marcha toda una máquina electoral.

En cuanto a las propuestas políticas de Macron, nada diferente a la línea neoliberal dominante: aboga por más flexibilidad laboral, aumentar la jornada de trabajo, no excluye retrasar la edad de jubilación y, como la mayoría de candidatos de derecha, propone una revisión del Código de Trabajo (reforma laboral). Mélenchon había pedido a Macron que renunciase a su reforma laboral para atraer a los siete millones de votantes de la izquierda. Macron, sin embargo, se opuso. Con esas propuestas era comprensible que muchos obreros pensasen que no tenían nada que perder con Marine Le Pen.

Basta ver la espectacular subida de las Bolsas para entender con claridad lo que significa políticamente la victoria de Macron: otra batalla ganada más de los poderosos del sistema vendida como regeneración y renovación.

Como señaló Ignacio Ramonet en Le Monde Diplomatique, “el éxito de Macron se debe más a las circunstancias que a sus propios méritos. Porque una serie de acontecimientos imprevistos fueron eliminando a sus principales rivales potenciales. Los candidatos socialistas y conservadores estaban hundido por la corrupción. ¿Qué adversarios le quedaban a Macron? Esencialmente dos: Marine Le Pen y Jean-Luc Mélenchon. Ni el poder financiero, ni el poder empresarial, ni el poder mediático podían aceptar, por distintas razones, a ninguno de estos dos candidatos. Por eso, a partir del pasado mes de febrero, todo el formidable peso de los poderes fácticos se puso al servicio de Emmanuel Macron. En particular, los medios de comunicación dominantes –que en Francia están en manos de un puñado de oligarcas multimillonarios– se lanzaron en una frenética campaña en favor del líder de En Marche! Aportándole además un soporte financiero considerable. De tal modo que Macron, orador bastante mediocre y con un programa aún más confuso, fue imponiéndose en las encuestas como el probable vencedor”.

Lo cínico de Macron es que, después de haber sido banquero y ministro, contar con el apoyo de las grandes empresas y finanzas que le han proporcionado el máximo presupuesto para su campaña, se presentó a las elecciones afirmando abanderar “el desafío es romper con un sistema que no supo responder a los problemas de Francia desde hace más de 30 años”.

Pero en el fondo, Emmanuel Macron es más de lo mismo: un hombre de diseño al gusto del marketing que ha estado en el lugar adecuado en el momento justo. Y su propuesta, en pocas palabras, como diría el conde de Lampedusa: cambiarlo todo para que nada cambie.

Perlas informativas del mes de mayo 2017

11 junio, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Internacional

Ataque chavista

Así ataca el chavismo, subiendo un 60% el salario mínimo ( El Mundo, 1 de mayo). No tienen escrúpulos ni piedad.

Chavismo ataque

Salvado por ser de Efe

El  2 de mayo El Español difunde el vídeo donde los manifestantes opositores venezolanos agreden a un fotógrafo de prensa. Le zarandean, le golpean, le intentan quitar la cámara y finalmente logra enseñar su credencial. Entonces los opositores que la comprueban gritan “agencia Efe, de España”, para conseguir que los más agresivos cesen su violencia. La pregunta sería: ¿y si el periodista hubiese sido de un medio cubano? ¿Qué le hubiera pasado?

Manifestante envuelto en llamas

Así era el titular de France-Presse el 3 de mayo. El pequeño detalle de que el manifestante se incendia él mismo al intentar quemar una moto de la policía se obvia. Mejor presentan la noticia así y algún lector pensará que arde por la represión policial.

FRANCE PRESSE MANIFESTANTE EN LLAMAS VENEZUELA

¿Y si dieran un golpe?

Mira qué demócrata es la presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid. El 4 de mayo en 13TV Victoria Prego pregunta al padre de Leopoldo López si hay algún sector del Ejército que pueda dar un golpe de Estado contra Nicolás Maduro. Al fin y al cabo, lo que hacía Prego era unirse a la petición del golpismo de la esposa de López.

Lilian golpe

Los que mataron al músico

A primeros de mes fueron noticia mundial las duras declaraciones del director de orquesta Gustavo Dudamel contra el Gobierno de Nicolás Maduro. Dudamel, estrella mundial de la música clásica, se indignaba tras la muerte de un joven violinista del Sistema Nacional de Orquestas mientras se manifestaba contra el Gobierno venezolano. La versión unánime es que moría abatido de un tiro víctima de la represión.

Días después se supo que las fuerzas del orden no tuvieron nada que ver su muerte, fue provocada no por una bomba lacrimógena ni una bala policial sino por una pequeña esfera metálica cromada de ocho milímetros de diámetro que impactó en el cuello del violinista. Con casi toda seguridad el proyectil no fue disparado por la policía, sino por los propios manifestantes. Ya eso los medios no lo contarían, y si lo hicieron, como La Vanguardia el 7 de mayo, fue en el noveno párrafo de una información con un título indefinido: “La verdad sobre el caso del violinista muerto”.

El secreto de Estado

El 16 de mayo todos los medios se limitaban a reproducir una noticia de The Washington Post y la titulaban de forma similar: “Trump reveló información de alto secreto a los rusos”. Con solo leer el titular, la conclusión se limitaba a que, una vez más, el presidente estadounidense había cometido una irresponsabilidad muy grave que dejaba en evidencia su connivencia con Rusia y Putin.

Pero si se leía la noticia completa descubríamos que lo que había revelado Trump a Rusia era que ISIS planeaba atentar en aviones con explosivos situados en ordenadores portátiles. No parece que sea ninguna irresponsabilidad advertir de ello al gobierno de otro país, también amenazado por el terrorismo islamista. A no ser que odies más a Rusia que a ISIS.

Trump revela alto secreto

Tiro pacífico

Atentos al pie de foto de esta noticia del diario argentino La Mañana de Neuquen el 16 de mayo. Nos viene a decir que es verdad que un policía recibió un tiro en la cabeza pero la protesta fue pacífica.

pacífica con tiro

Presidente o régimen

En un mismo día, el 19 de mayo, El País nos aclara que el Gobierno de derechas de Brasil es el del presidente brasileño Temer y el Gobierno de izquierdas de Venezuela es el régimen de Maduro.

El País Temer
El País Maduro

Lo resguardan

Fíjense si hay control y censura del Gobierno venezolano contra los medios que un periódico de ese país ( Correo del Caroní, 22 de mayo) para contar que los opositores secuestran al directivo de una empresa por ser chavista dice que lo “resguardan”. ¿Recuerdan cuando ETA resguardó a Ortega Lara?

Resguardan

Película censurada

Así titula El Mundo el 23 de mayo: “‘El inca’, la película censurada en Venezuela gana la batalla legal y volverá a las salas de cine”. Evidentemente, uno entiende por censura una medida gubernamental que impide la libertad de expresión. Sin embargo, al leer la noticia se descubre que la supuesta censura a la que estaba sometida la película era una “sentencia judicial dictada el pasado mes de febrero como consecuencia de un amparo constitucional introducido por los familiares de Edwin ‘El Inca’ Valero”. Es decir, fue la familia del protagonista de la película, el fallecido boxeador venezolano Edwin Valero, la que pidió a la Justicia que no se emitiera la película.

Rusia nos provoca

Uso un tuit de Víctor García Guerrero en el que destaca un titular de El País el 23 de mayo. España manda tanques a 3.600 kilómetros de su territorio pero la “provocadora” es Rusia.

Provocadora Rusia

Muera Peter Handke, viva Peter Handke

Algunos recordarán cómo los medios crucificaron al escritor austríaco Peter Handke por denunciar los independentismos yugoslavos y acusar a la OTAN y a Occidente de criminalizar a Serbia y a Milosevic. Pues bien, ahora, con lógica coherencia, critica el independentismo catalán y los mismos medios los ensalzan al unísono el 23 de mayo: El País, ABC, El Mundo, La Razón.

Handke

Falsa masacre

Y seguimos con Venezuela. El 24 de mayo el periódico El Nacional, el de mayor tirada en Venezuela, informaba de una masacre con 15 muertos en la localidad de Socopó, y responsabilizaban al ejército. Para ilustrarla incluyeron una foto de México de 2009. No pudieron tener foto de la masacre de Venezuela porque la noticia resultó ser falsa.

Masacre Venezuela
Masacre México

Modelitos de Ariana Grande

Bueno, vale, han matado a 22 personas en un atentado, pero aprovechando que era un concierto de Ariana Grande nosotros os vamos a presentar los modelitos de la cantante.

Telva Ariana Grande

Manifestaciones en Venezuela

El 24 de mayo el telediario de TVE emite la noticia de que la oposición antichavista vuelve a convocar movilizaciones y, a continuación, saca imágenes de una manifestación de partidarios del Gobierno. Quizás porque era la forma de que saliesen manifestantes pacíficos. Días después, en el informativo de Tele5 del 30 de mayo, aparecen unos manifestantes opositores quemando motos de policías en Venezuela y Tele5 dice que los manifestantes “responden” a la represión. ¿Se imaginan diciendo lo mismo ante las imágenes de la izquierda abertzale quemando una moto de la Policía Nacional?

Convertir multa en donación

El 31 de mayo leíamos esta noticia en varios medios españoles, por ejemplo en La Voz de Galicia: “Zara aportará 1,5 millones de dólares para combatir la esclavitud y la explotación infantil en Brasil”. ¿Suena tierno verdad? Lo que no suena tan tierno es que ese dinero no es una aportación filantrópica y solidaria de Amancio Ortega, es una multa de la fiscalía brasileña por utilizar ese trabajo esclavo. Se puede contrastar con el titular de la agencia Efe, mucho más preciso.

Zara La voz de Galicia
Zara Efe

España

No lo quiere nadie

La vicepresidenta de la Asociación Nacional de Vendedores de Prensa envió una carta al diario El País en nombre de todo el sector anunciando que “la inmensa mayoría de nuestros asociados han declarado a El País, As y Cinco Días como periódicos no gratos” ( El Confidencial, 6 de mayo). El motivo es que Prisa ha firmado un acuerdo de distribución con Amazon. En conclusión, que el diario El País no lo quieren ni los que ganaban dinero vendiéndolo.

Día de la Madre

Así celebraban el ABC y El Español el Día de la Madre, 7 de mayo. Luego algunos medios expondrán ejemplos casposos de referencias a ese día, pero nunca de ellos mismos.

ABC punto de cruz el día de la madre
El Español madres cañón

Pluralidad de prensa

Lo tuiteaba Pérez de Albeniz el 3 de mayo. Estos eran los titulares de portada de El País:
– Cifuentes: “El tiempo de los corruptos ha terminado”.
– La oposición venezolana se rebela contra el golpe de Maduro.

Y los de El Mundo:
– Cifuentes: “El tiempo de los corruptos ha llegado a su fin”.
– La oposición sale para que Maduro no liquide la democracia.

Es una muestra de la pluralidad de prensa que disfrutamos en el quiosco.

Periodismo de investigación

Ahí está, el director de Periodista Digital, en la vanguardia del periodismo de investigación ( Periodista Digital, 3 de marzo).

macizas sin bragas

Lo que interesa a las mujeres

Si eres mujer, estos son los temas que te interesan según la sección YoDona de El Mundo el 7 de mayo.

yodona El Mundo

Sentirse femenina

¿Qué debe hacer una mujer para sentirse femenina? Pues comprar ( El Mundo, 12 de mayo).

sentirse femenina

Lo importante

Unos trabajadores llevan cuatro meses sin cobrar pero la noticia en los medios españoles es que el aeropuerto de Ibiza está sucio porque lo publica The Sun en el Reino Unido ( Diario de Ibiza, 21 de mayo).

Hora canaria

Entrevistado en el 30 de mayo en el programa de televisión El Intermedio, el diputado de Nueva Canarias Pedro Quevedo dice que no llegará tarde al día siguiente al Congreso a votar los presupuestos porque él siempre lleva en su reloj la hora canaria, una hora menos, y por eso llega antes. Pues si lleva la hora canaria quiere decir que va una hora detrás de la península y, precisamente por eso, llegaría tarde.

Pascual Serrano es periodista. Su último libro es “ Medios democráticos. Una revolución pendiente en la comunicación“. Akal.
www.pascualserrano.net

El derecho a morir con dignidad

2 junio, 2017

Fuente: http://www.blogs.publico.es

DICIEMBRE 31, 2013

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Vicenç Navarro. Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra

Muchos somos los que hemos visto a personas muy queridas que, debido a la enfermedad que tenían, tuvieron una muerte larga, penosa, dolorosa y humillante. Y era la propia persona que se estaba muriendo la que deseaba morir lo más pronto posible, irse sin pena y sin dolor, y sobre todo, con dignidad. Y, en cambio, era muy poco lo que el enfermo y sus familiares podían hacer para ayudarle. La ley no lo permite.

La mayor razón de ello es un prejuicio religioso que, como en el caso del aborto, habla de la santidad de la vida, sin ser sensible al significado y calidad de dicha vida. Está, como todo sentimiento religioso, basado en fe, en creencias, y escapa a cualquier raciocinio. Y es un indicador más del enorme poder que tiene la Iglesia y de su influencia negativa en la cultura popular que tal posibilidad ni siquiera haya sido considerada por los llamados representantes de la población.

Ni que decir tiene que es un tema complejo, pues puede dar pie a abusos, es decir, que este derecho fuera utilizado por los familiares o personas próximas al enfermo como manera de aliviar su propia incomodidad, añadiendo presión al enfermo para que firmara y diera su consentimiento para que le ayudasen a morir. Pero hay mecanismos y regulaciones que pueden disminuir la posibilidad de este abuso, adquiriendo, por ejemplo, la autorización en un momento de mayor normalidad en el que el paciente pueda decidir en una situación menos estresante, o incluso cuando no estuviera enfermo en fase terminal.

Así se está haciendo en cuatro Estados de EEUU: Oregón, Washington, Vermont y Montana. Y la popularidad de dicha medida explica que otros Estados estén considerando aprobar leyes semejantes. La intervención pública permitiendo la muerte asistida por personal sanitario se llama Death with Dignity Act (ley del derecho a morir con dignidad), y se está extendiendo a lo largo de EEUU. Ello es un indicador de la pérdida de influencia de las religiones en la sociedad. En realidad, ha sido la constante de las religiones, y muy en particular de las iglesias cristianas (y más concretamente de la Iglesia Católica) el valorar el dolor como instrumento de redención y purificación, concepción que adquiere mayor contundencia en el proceso del final de la vida, camino –según dichas religiones– hacia el otro mundo, donde se desarrolla la plena realización de aquel ser. Tal creencia tiene que respetarse por mera coherencia democrática. Cualquier ciudadano tiene el derecho a practicar su religión, según los cánones que marque su iglesia. Ahora bien, este mismo ciudadano no puede imponer sus creencias al resto de la sociedad, tal como las iglesias desean, y muy en particular la Iglesia Católica española, que tradicionalmente ha tenido una relación privilegiada con el Estado español, tanto durante los periodos dictatoriales como en los escasos periodos democráticos que España ha tenido en su historia. La Iglesia Católica española no solo no es un instrumento democrático, sino que es antidemocrático, puesto que nunca ha aceptado que sus creencias son particulares (es decir, debieran afectar solo a sus creyentes) y no universales (es decir, que apliquen a toda la ciudadanía).

Y la dirección ultrarreaccionaria de la Iglesia Católica, que fue durante la dictadura parte del Estado fascista (los clérigos eran pagados por el Estado y los obispos nombrados por el dictador), nunca ha aceptado que sus creencias y sanciones no deben transformarse en políticas públicas en un sistema democrático. Hacerlo, como está ocurriendo en España, es de una enorme insensibilidad democrática, además de una gran crueldad e inhumanidad. Negar el derecho a morir sin dolor y con dignidad a las personas como consecuencia de un mandato de su Dios, es delegar la gobernanza de un país a un poder terrenal no democrático que utiliza un poder supuestamente divino (que nadie ha elegido) para controlar a la población. Han sido un error grave el excesivo respeto y docilidad mostrados por las izquierdas a las imposiciones de un poder fáctico que ha dañado tanto y continúa dañando a la población, y todo ello en nombre de su Dios.

Hoy quiero hablar bien de Esperanza Aguirre

31 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

De los muertos siempre se habla bien, y los muertos políticos no son excepción: cada vez que un gobernante se marcha, hasta sus detractores enfundan por un rato la navaja y destacan sus aciertos, por pocos que sean, como muestra de respeto. Yo llevo años sacudiendo a Aguirre, pero hoy es día para ser compasivo y contar también las cosas buenas que hizo, que en una carrera tan larga no todo iban a ser ranas corruptas y destrozos neoliberales.

A ver, por dónde empiezo: entre otras cosas positivas, Aguirre hizo la… el… o sea… A ella le debemos… Será siempre recordada por… Gracias a ella, los madrileños disfrutamos de… ¿de qué? Vaya… Pues no caigo, pero tiene que haber algo bueno en más de treinta años en política. Voy a repasar su biografía, verán cómo sí.

Paso por alto sus primeros años de concejala, que no se le recuerda ninguna medida memorable. Tampoco como ministra de Educación y Cultura, donde por no hacer, no hizo ni siquiera una reforma educativa, que ya es difícil (aunque igual eso sí se lo debemos agradecer, que no rompiese nada). Y de su breve etapa de presidenta del Senado, pues más de lo mismo, que la Cámara Alta da para lo que da.

Así que miremos sus nueve años como presidenta madrileña, que es su verdadera obra política. Según dijo ella misma al dimitir en 2012, de lo que estaba más orgullosa era del bilingüismo escolar. Vaya. El bilingüismo. Mejor busco otra cosa, que soy padre sufridor de ese disparate educativo, y no quiero estropear mi buen propósito.

El otro tema del que siempre ha presumido es la sanidad. “Yo estaba inaugurando hospitales”, dice cada vez que le reprochan que no vigilase la corrupción. Ya. No digo que no, eh. Me encantaría reconocerle sus hospitales, si no fuera porque convirtió la sanidad en un negocio que ha resultado tan lucrativo para los contratistas como ruinoso para los usuarios. Por si fuera poco, hay más que sospechas de que la construcción de hospitales fue otra vía de comisiones y financiación ilegal.

Espera, están también las infraestructuras, ¿no? Que en sus años de gobierno corrió el cemento a lo grande y transformó la Comunidad más que en décadas. ¡Las autopistas radiales! Esas en las que Aguirre se empeñó… todas hoy en quiebra y a espera de rescate público. Ah, pero qué me dicen del Metro, cómo olvidarla con su casco y chaleco reflectante inaugurando estaciones y líneas. Pues vaya, resulta que el juez Velasco también ha puesto bajo sospecha la ampliación del Metro, a cargo de las mismas empresas que pagaban comisiones por pura rutina. Atentos, que habrá sorpresas también ahí.

Venga, algo bueno podremos decir de Aguirre en su despedida, ¿no? Por ejemplo, que ganó elecciones con mayorías históricas. Oh, espera, que sus campañas electorales estaban dopadas con financiación ilegal. ¿Y qué me dicen de su decisión de dimitir? Eso la honra como política, pues no es costumbre en España. Sí, es cierto, salvo que dimitas tres veces, que entonces ya parece una broma.

De verdad que lo he intentado, pero nada. No encuentro nada relevante que agradecer a Aguirre. Su paso por la política fue devastador, dejó millones de damnificados que hoy bailan sobre su tumba política. Su nombre quedará ligado a la corrupción. Las pocas cosas buenas que se puedan decir de ella, están también contaminadas. Y si queda algo intacto, no descarten que sea porque aún no se ha investigado suficiente.

Pero espera, que sí, que me acabo de acordar de algo bueno para agradecerle, una deuda que siempre tendré con ella y nunca olvidaré: que me lo pusiera tan fácil, a mí y a tantos columnistas. Aguirre era un filón. La echaré de menos. Gracias.

Cómo el poder de género, además del poder de clase, explica también el subdesarrollo social de España (parte 2)

26 mayo, 2017

Fuente: http://www.vnavarro.org

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 1 de marzo de 2017.

Este artículo muestra que la mayor causa del subdesarrollo del Estado del Bienestar se debe no sólo al poder de la clase dominante, sino también al poder del género dominante. Ello se nota predominantemente en el subdesarrollo de los servicios de ayuda a las familias, que son en realidad servicios de ayuda a las mujeres debido a que en España familia quiere decir mujer.

En un artículo anterior expliqué cómo el gran poder e influencia de las clases dominantes en España sobre el Estado (bien sea central o autonómico) ha causado el enorme subdesarrollo de los servicios y transferencias públicos de su Estado del Bienestar (“Las consecuencias del poder de clase: el subdesarrollo social de España (parte 1)”, Público, 23.02.17). En este artículo voy a mostrar cómo el poder de género determina que dentro de la pobreza y el subdesarrollo del Estado del Bienestar, aquellos servicios que tienen menos recursos y están menos desarrollados, son aquellos que afectan particularmente a las mujeres, y que son los servicios de ayuda a las familias, tales como escuelas de infancia -mal llamadas guarderías en España-, y los servicios domiciliarios a las personas con dependencia.

Para mostrar la gran pobreza de recursos públicos para la mujer es importante contrastar el desarrollo de tales servicios del Estado del Bienestar en Suecia (país que ha sido gobernado por las izquierdas por la mayoría del periodo de tiempo que va desde la II Guerra Mundial hasta ahora) con los existentes en España (gobernada por fuerzas y partidos conservadores durante la mayoría del mismo periodo, que va desde los años cuarenta a este año. El contraste en el desarrollo de tales servicios de ayuda a las familias es enorme. De ahí que debamos preguntarnos: ¿Cuáles son las diferencias en la financiación y desarrollo de tales servicios públicos del Estado del Bienestar en los dos países, y por qué estas diferencias? Y para explicarlo permítaseme que el artículo adquiera un tono personal, pues creo que es la manera más didáctica de señalar tal diferencia y el por qué de tales diferencias.

Cuando tuve que irme de España debido a mi participación en la resistencia antifascista a principios de los años sesenta, fui a Suecia (cuyo partido gobernante, por cierto, había ofrecido gran ayuda a la resistencia contra la dictadura en este país). Y fue así como conocí a la que ha sido mi esposa durante más de cincuenta años. Mi esposa es sueca, y mi suegra era también sueca. Hace casi veinte años que mi suegra, que entonces tenía 78 años, se cayó y se rompió el fémur, una situación que ocurre con bastante frecuencia entre los ancianos. En realidad, la misma semana mi madre, de 92 años, que vivía en Barcelona, también se cayó y se rompió el fémur. Así pues, tuve la oportunidad de ver cómo la sociedad sueca cuidaba a mi suegra, y cómo la española cuidaba a mi madre.

Los servicios de atención a las personas con dependencias: comparando España con Suecia

En Suecia, mi suegra tenía el derecho individual (como ciudadana sueca, e independientemente de que tuviera o no familiares que pudieran atenderla) a tener cinco visitas al día de los servicios públicos domiciliarios para las personas con dependencias. Una visita por la mañana, venía, la despertaba, y le preparaba el desayuno; otra venía al mediodía y le preparaba la comida; otra venía por la tarde y la llevaba a pasear en una silla de ruedas o le hacía compañía en casa; otra venía más tarde a prepararle la cena y otra, a las dos de la madrugada, venía a ayudarla a ir al lavabo. Cinco visitas al día. Y mi suegra, como ciudadana sueca, lo veía como lo más natural del mundo. Y cuando cenaba yo con mi amigo, el entonces ministro socialista de Sanidad y Asuntos Sociales, me decía: “Vicenç, proveemos estos servicios por tres razones. Una porque es un servicio sumamente popular. Cuando las derechas (los conservadores y los liberales) gobiernan, no lo tocan pues saben que pagarían un coste electoral si lo redujeran. La segunda razón es que es más económico tener a tu suegra en su casa que en una institución. Y la tercera razón es que creamos empleo”. En Suecia, uno de cada cinco adultos trabaja en los servicios públicos del Estado del Bienestar (tales como sanidad, educación, escuelas de infancia –que abren de las 8 de la mañana a las 8 de la noche, con una gran riqueza de personal y recursos–, servicios domiciliarios –también con gran riqueza de recursos y personal–, servicios sociales, servicios de prevención de la exclusión social, servicios a la infancia y a la juventud, y servicios a la tercera edad, entre otros). En España no llegamos ni a uno de cada diez adultos. En realidad, si tuviéramos el mismo porcentaje de adultos trabajando en los servicios públicos del Estado del Bienestar que tienen en Suecia, tendríamos unos 3,5 millones más de puestos de trabajo de los que tenemos, reduciendo espectacularmente el desempleo en España.

La pobreza de tales servicios de ayuda a las familias en España

Habiendo visto qué pasaba en Suecia, veamos qué pasaba en España y preguntémonos: ¿quién cuidaba a mi madre? En Barcelona no había tales servicios públicos. Los únicos que había los proveía el Ayuntamiento, pero eran solo para personas muy pobres y con una intensidad de atención muchísimo menor que en Suecia (dos visitas a la semana). Esta observación no es una crítica al Ayuntamiento de Barcelona, pues un ayuntamiento no puede abonar el coste de tal servicio (en Suecia lo pagan, aparte de los ayuntamientos, el gobierno regional, el Estado central y el usuario, que contribuye con parte de su pensión). En Barcelona había unos servicios privados que le costaban un riñón al usuario. Eran muy caros (aun cuando la mayoría de las trabajadoras empleadas en el servicio domiciliario eran ecuatorianas, a las que se pagaba pésimamente). El elevado precio de tales servicios privados implicaba que no fueran accesibles para las clases populares.

La pregunta, pues, continúa: ¿quién cuidaba a mi madre? Y la respuesta la conoce cualquier mujer en España: mi hermana, de mi edad. La mujer española cubre las enormes insuficiencias del Estado del Bienestar español, con un coste humano enorme. La mujer española tiene tres veces más enfermedades debido al estrés que el hombre. Tiene también un coste social elevado, pues la sobrecarga de la mujer explica que España tenga una de las fertilidades (número de niños por mujer fértil) más bajas del mundo. La mujer española cuida (dentro de la familia) a los infantes, a los jóvenes (que viven en casa de los padres hasta los 29 años como promedio), a sus parejas y a los ancianos, y, además, el 53% trabaja también en el mercado laboral. Ser mujer en España es ser un ser humano estresado por tantas responsabilidades, y con escasísima (prácticamente nula) ayuda por parte del Estado.

Y todo ello ocurre en una sociedad que se define como “muy pro familiar” en la que la familia es supuestamente el centro de la sociedad. La hipocresía de la estructura de poder dominada por los hombres (responsable del subdesarrollo del Estado del Bienestar, como mostré en mi artículo anterior) aparece, entre otros muchos casos, en la narrativa oficial del país, que se presenta como “muy pro familiar” que contrasta con el nulo apoyo a la familia por parte del Estado, cuyas políticas públicas aquellas estructuras de poder determinan. El poder de clase y el poder del hombre (el género dominante en las estructuras del poder del Estado) explican la enorme pobreza de los servicios de ayuda a las familias (y en España, cuando decimos familia, decimos mujer). Y este subdesarrollo de estos servicios hace un daño tremendo a la mujer y a toda la sociedad.

El olvido a los infantes. La pobreza y subdesarrollo de las escuelas de infancia en España

Otro servicio de una enorme importancia para ayudar a las familias (y por lo tanto a la mujer) son las escuelas de infancia, un servicio muy poco desarrollado en España, y ello a pesar de la gran evidencia existente en la literatura científica que muestra que la inversión pública en las escuelas de infancia en un país es una de las inversiones más importantes que puede hacer un Estado, ya que el desarrollo emocional, psicológico e intelectual de un infante es esencial para el futuro de un país. Y tal desarrollo requiere de una interacción y socialización con otros seres humanos (además de las madres y los padres) desde una edad muy temprana.

De todo lo dicho hasta ahora es fácil deducir que el Estado (sea central, autonómico o local) debe desarrollar tres tipos de políticas públicas para ayudar a las familias (y, repito, por lo tanto a la mujer) a alcanzar una sociedad justa que intente eliminar todo tipo de explotación (tanto de clase como de género), una sociedad que sea humana, solidaria y amable, y que ayude a sus miembros a alcanzar la felicidad que todo ser humano merece. Una de estas intervenciones es la de establecer servicios de apoyo a las mujeres que les permitan compaginar sus responsabilidades familiares con su proyecto profesional. La otra intervención pública consiste en facilitar una revolución cultural, socializando al hombre en la corresponsabilización de las obligaciones familiares. Y la tercera intervención es facilitar la independización de los hijos e hijas de sus padres, dejando el hogar familiar a edades más tempranas que ahora. No es bueno para una sociedad que los hijos e hijas vivan con los padres hasta que tienen 29 años como promedio. No deberían sobrepasar los 18 años. Eso requiere toda una serie de intervenciones que faciliten su emancipación.

Debe establecerse el 4º pilar del bienestar: ¿qué es este pilar?

Está claro que la liberación de la mujer es una exigencia para el bienestar de toda la sociedad, hecho poco apercibido por las clases dominantes en España. El número de hijos e hijas que desean las familias españolas es 2 por familia (número que es también bastante común a los dos lados del Atlántico Norte). Y en España es donde el número actual (1,32) es más distante del deseado, solo por delante de Grecia (de entre los países de la UE-15). Por otra parte, tenemos evidencia de que la mayoría de mujeres desea desarrollar una profesión o trabajo en el mundo laboral, situación que es de una gran importancia económica, pues la entrada de la mujer en el mercado de trabajo es una condición sine qua non para aumentar la riqueza del país (trabajo quiere decir riqueza), así como para crear empleo. La entrada de la mujer al mercado laboral crea la necesidad de crear puestos de trabajo para realizar los servicios personales que antes realizaba como ama de casa.

De ahí que facilitar esta integración de la mujer en el mercado de trabajo sea una exigencia humana y también económica. Y esto es lo que vieron los gobiernos suecos ya en los años sesenta. Tuve el enorme privilegio entonces de conocer a Alva Myrdal, que con su esposo, Gunnar Myrdal (más tarde Premio Nobel de Economía), establecieron las bases de las políticas familiares en Suecia. Ya en los años cincuenta, el gobierno sueco era consciente que en un futuro próximo faltarían personas para ocupar los puestos de trabajo. De ahí que el gobierno sueco considerara dos alternativas para resolver tal problema. Una hubiera sido la de facilitar la inmigración y abrir las fronteras ampliamente. La otra era facilitar la integración de la mujer en el mercado de trabajo, que es la que escogieron. En España se escogió siempre la primera alternativa (facilitar la inmigración) sobre la segunda alternativa (ayudar a la integración de la mujer al mercado de trabajo), en parte debido al dominio de las derechas y del mundo empresarial sobre las instituciones políticas (el inmigrante, por su condición de inmigrante, con menor protección social, acepta salarios más bajos y condiciones de trabajo peores). De ahí que Suecia tenga el porcentaje mayor de mujeres en el mercado de trabajo, y España tenga uno de los porcentajes menores. Una condición para la integración de la mujer en el mercado laboral es facilitar su integración estableciendo unos servicios de ayuda a las familias, como escuelas de infancia y servicios domiciliarios para las personas con dependencias (tal como hicieron en Suecia), lo que se conoce en España como el 4º pilar del bienestar. Tales servicios están muy poco desarrollados en España.

¿Hay posibilidades de que se establezca el 4º pilar del bienestar en España?

Sí que las hay. Pero ello requiere una gran presión social. Y sería de desear que el movimiento feminista hiciera suya esta campaña. Me explicaré. Y permítaseme que, de nuevo, me refiera a mi experiencia personal.

Desde que me integré en España de nuevo, hace ya muchos años, he intentado ayudar a todas las fuerzas progresistas que desean mejorar la muy mejorable situación social y económica de las clases populares. Dirijo el Programa de Políticas Públicas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), y desde allí intento poner mi conocimiento al servicio de aquellos gobiernos, partidos políticos, sindicatos o movimientos sociales que me pidan ayuda para facilitar su compromiso con el mejoramiento de la calidad de vida de las clases populares. Entre los profesores del programa tengo la suerte de contar con el economista Josep Borrell. Su enorme experiencia en los gobiernos de España y en el Parlamento Europeo, y su gran sensibilidad social han sido de gran valía. Cuando fue elegido en las primarias del PSOE (contra el candidato oficial Joaquín Almunia) me llamó enseguida pidiéndome que le ayudara. Y nos encontramos en la estación de Sants. Siempre recordaré aquella tarde por lo que ocurrió. Me pidió que le ayudara y recuerdo que le dije que sí que le ayudaría, pero esta ayuda estaba condicionada a que se comprometiera, en caso de que fuera Presidente del gobierno español, a desarrollar diez políticas públicas. Y la primera era comprometerse a que se establecieran los servicios a las mujeres españolas que ya tenían las mujeres suecas, garantizando que tuvieran los mismos derechos que tenía la mujer sueca. Y cuando me preguntó el significado de tal promesa, le mostré una silla cercana a la que le faltaba una pata de las cuatro que debería tener y le dije: “el Estado del Bienestar en este país es como esta silla, tiene tres patas. Una es el derecho a la sanidad (un derecho, por cierto, todavía no formalizado), otra es el derecho a la educación, y la tercera es el derecho a la pensión (derecho que todavía no existe plenamente, aun cuando las pensiones no contributivas van en esta dirección). Pero no hay una cuarta pata, que es el derecho al acceso a los servicios de ayuda a las familias, que debería incluir el derecho a las escuelas de infancia y el derecho a los servicios domiciliarios (tal como ocurre en Suecia)”. Como era de esperar, Josep Borrell me preguntó cómo lo pagaríamos. Y yo, que sabía que me haría la pregunta, le propuse las medidas fiscales necesarias que serían populares y que la ciudadanía apoyaría, pues estarían basadas en aumentar la carga impositiva a las rentas derivadas de la propiedad del capital y de las rentas superiores. Borrell y yo titulamos a estos servicios, en recuerdo de la cuarta pata de la silla, el 4º pilar del bienestar, término que desde entonces ha hecho fortuna.

Cuando los socialistas gobernaron, de nuevo, más tarde, aceptaron una parte de la propuesta que hicimos, el establecimiento de los servicios domiciliarios (por desgracia, escasamente financiados y que los gobiernos conservadores en España, incluyendo en Catalunya, han reducido enormemente), sin establecer, sin embargo, las escuelas de infancia. El hecho de que se redujera la financiación de los servicios domiciliarios y ni siquiera se incorporaran las escuelas de infancia se debe a la escasa presión popular ejercida sobre los aparatos del Estado, escasa presión resultado del limitado poder de la mujer (y sobre todo de la mujer enraizada en las clases populares) en las instituciones políticas y en la sociedad civil. El machismo en España es muy fuerte, como ocurre en todas las sociedades con una intensa y extensa cultura religiosa.

Es cierto que hay cada vez más mujeres en las Cortes y en los centros de decisión. Pero mi experiencia en varios países donde he vivido y trabajado, me ha enseñado que el mero cambio de hombres por mujeres en las instituciones representativas no es suficiente para que la vida de la mayoría de las mujeres –que pertenecen a las clases populares– se beneficie de ello. Esto ha pasado con los hombres y pasará con las mujeres. Hay clases sociales dentro de los hombres y hay clases sociales dentro de las mujeres. A no ser que las mujeres en puestos de poder representen sobre todo los intereses de las mujeres de las clases populares (que constituye la mayoría de las mujeres en cualquier país), el bienestar de estas últimas no mejorará. Esto es lo que ha ocurrido con los negros en EEUU. No hay que olvidar que durante el mandato del Presidente Obama, el primer presidente de EEUU afroamericano, la calidad de vida y bienestar de la mayoría de los afroamericanos de clase trabajadora no mejoró. Y tampoco hay que olvidar que la mayoría de las mujeres de clase trabajadora no votaron a la feminista Hillary Clinton, sino al candidato Trump, que se presentó con un discurso y narrativa de clase apelando a la clase trabajadora blanca frente al establishment político-mediático representado –según Trump- por la candidata demócrata, la Sra. Hillary Clinton, que se presentó como la mujer feminista en defensa de las mujeres. La candidata del movimiento feminista, liderado por mujeres de clase media alta y por clase de renta alta, en el caso de la Sra. Clinton, nunca se dirigieron a la clase trabajadora y a su sufrimiento, consecuencia de la aplicación de las políticas liberales. De ahí que las mujeres de las clases populares votaran al candidato republicano Trump como rechazo a lo que representaba la Sra. Clinton, el “male dominated establishment” del Partido Demócrata, que en su día (hace ya muchísimos años, durante la época del Presidente Roosevelt) se consideraba el Partido del Pueblo.

De todo lo dicho en el artículo se debería concluir que los partidos progresistas deberían ser especialmente sensibles a las conexiones entre los dos tipos de explotación: el de clase y el de género. Este es el reto de las y los feministas en tales opciones políticas: tener en cuenta la dimensión de clase, priorizando siempre a las clases populares, y en este caso a las mujeres de tales clases para las cuales el desarrollo del 4º pilar del bienestar es esencial para mejorar su bienestar. Estos servicios y el cambio de actitud del hombre son elementos de enorme importancia en la liberación de la mujer -y también del hombre-, pues este último, al sostener y mantener su carácter explotador, disminuye y limita el potencial de su propio desarrollo emotivo, psicológico e intelectual. La evidencia de ello es abrumadora.