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El engaño del SIPRI en las cifras del gasto militar mundial

2 diciembre, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Nos sorprende mucho ver imágenes como la que sigue:

En ella España figura en el puesto 16 del gasto militar mundial.  Y figuramos con un gasto de 14.800 millones de dólares.  Esto en euros serían, con el precio actual de 1 dólar por cada 0’86 €, un total de 12.728 millones de €.

Podemos ver que lo que dice el SIPRI (Instituto de Investigación por la Paz de Estocolmo), una de las fuentes con más seguidores del mundo para datos de militarismo, difiere mucho de lo que dice nuestro Ministerio de Defensa español:  7.638’54 millones de €, como detallamos en nuestra tabla sobre el Gasto Militar en España en 2017.

La diferencia son, nada más y nada menos, que 5.089’46 millones de €, un 66’62 %.

Pero no queda ahí la cosa.  Nosotros, con nuestros escasos medios, siguiendo el criterio OTAN sobre gasto militar y utilizando como fuente principal la información del Ministerio de Hacienda sobre Presupuestos, acabamos dando una cifra de gasto militar para 2017 del Estado Español de 34.068’29 millones de €, 26.429’75 millones de € más, es decir, un 446 % más sobre los datos del Ministerio de Defensa.

Y 13.701’75 millones de € más, un 207’65 % más de lo que dice el SIPRI.

Ocurre, que para explicarlo tenemos que ser conscientes de que:

  • El Ministerio de Defensa de España engaña continuamente a la ciudadanía con las cifras de gasto militar que hace públicas.
  • El Ministerio de Defensa de España, y sus cifras, son la principal fuente del SIPRI, que, suponemos que bienintencionadamente, se deja engañar año tras año sin auditorar las cifras que le ofrecen España y el resto de los Estados del Mundo.

Pero este engaño y autoengaño, respectivamente, tienen consecuencias funestas.  Si España, según Utopía Contagiosa, gasta en lo militar 4’46 veces más de lo que dice, qué harán el resto de los Estados mundiales.

Y eso sin tener en cuenta que sólo hablamos de lo que está presupuestado porque España tiene la costumbre de gastar mucho más de lo que presupuesta en Defensa:

como se ve, una media del 17’28 % más, al menos.

Si vemos el gráfico del comienzo del post, somos el 16º país en gasto según el SIPRI, pero según nuestras cuentas seríamos el 10º país en gasto militar, con un gasto de 39.653’44 millones de dólares.  Justo por debajo de Alemania.

Y esto no nos cuadra porque sí pensamos que Alemania gasta mucho más que nosostros.

Entonces, ¿y los demás países?, ¿mentirán como el Estado Español?  ¿Será nuestra mentira una mentira promedio o estaremos por debajo o por arriba de las trolas de los demás?

Pero la primera conclusión es clara:  los datos del SIPRI sobre gasto militar valen bien poco.  No son serios.  Valoran muy por debajo la realidad del gasto militar mundial.  En definitiva, ¿funciona el SIPRI como un vocero internacional del engaño en los gastos de defensa de los Estados, o como un verdadero órgano independiente de los Estados?

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Experiencias de los años 80 del siglo XX sobre conversión de la industria militar

23 noviembre, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Por Luigi Andreola

Nos ha llamado la atención el documento de trabajo, algo antiguo ya, efectuado por Augusto Varas para el Programa de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Serie Relaciones Internacionales y Política Exterior, en Santiago de Chile, del año 1991 y disponible en PDF con el título “Los dividendos de la paz: Desarme y conversión industrial”.

  1. ¡Una conferencia de Naciones Unidas para pensar la conversión de la industria militar!

El texto analiza y explica los resultados de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Conversión celebrada por Naciones Unidas en Moscú los días 13 a 17 de agosto de 1990, bajo el título “Conversión: Ajustes económicos en una era de reducción de armas”.
Hemos intentado rastrear esta conferencia por otros lugares, sin mayor éxito, por lo que sólo contamos, por ahora, con el trabajo del profesor Varas, al parecer asistente en la misma.

Según nos informa, dicha conferencia reunió a más de cien representantes de los ejércitos del “norte”, a representantes de las industrias militares más importantes, autoridades de los ministerios de relaciones exteriores y defensa, así como expertos tanto gubernamentales como no gubernamentales, técnicos e intelectuales, según informa el estudio.

Sorprende, en primer lugar, que frente a los pesimistas que nos hablan de la imposibilidad de transformar la industria militar en otra cosa, encontremos ejemplos históricos donde, aunque con pequeños y matizables logros, las instituciones internacionales y los Estados (principales causantes y promotores de las guerras y de las industrias de muerte) se hayan puesto a pensar en otro horizonte distinto.

Es más que probable que su perspectiva, e incluso el alcance de sus propuestas, nada tenga que ver con nuestras aspiraciones y con lo que nosotros haríamos, pero es indicativo el hecho de que de conversión de la industria militar (tema ahora casi vetado de las agendas políticas) se puede y se ha podido hablar, e incluso se han compartido experiencias efectivas de conversión y se han estudiado propuestas encaminadas a conseguir “dividendos de paz” de dicho proceso.

Volvemos a vivir un desbordamiento de la industria militar, de la guerra y del militarismo.

¿No sería posible ahora abordar la necesidad de políticas que reviertan tan nefasta dinámica y que aborden pasos graduales para la conversión de la industria militar?

Pero del estudio en sí, por lo que respecta a nuestro interés actual, podemos destacar varios aspectos que, a pesar de la antigüedad del texto, nos parecen rescatables para repensar nuestro contexto.

2) Consenso en lo ineficiente, antieconómico y empobrecedor de la industria militar

El primero de los aspectos clave, tras la carrera de armamentos protagonizada por las grandes potencias y sus satélites en la segunda mitad del siglo XX (tal vez ahora reemprendida con similar fuerza e influencia por parte de una industria militar más globalizada) es la claridad con la que se definen las características esenciales de este tipo de industria:

Múltiples problemas las aquejan en todas partes del mundo. Existe unanimidad entre los expertos y funcionarios de gobierno en que las industrias militares presentan los siguientes problemas:
– Tienden a duplicar los procesos de I+D y manufacturas;
– Presentan opciones restringidas y precios altos;
– Sus manufacturas son ineficientes y por tanto subsidiadas por razones políticas;
– Al ser costo-ineficientes restringen las opciones gubernamentales para definir una política de defensa adecuada y
– Su expansión es dependiente de las exportaciones, por lo que se aprueban exportaciones no deseadas o se compran para el mercado doméstico unidades no adecuadas para mantener una economía de escala mínima.

y

 No obstante estas semejanzas, la mayoría de las industrias de armas occidentales tienen intereses fuera del negocio militar

Nudos gordianos identificados entonces y vigentes hoy en día que convierten a los Estados en promotores cautivos de un gasto inútil, irracional y que nos endeuda y empobrece, para adquirir unos productos que no sólo no necesitamos, sino que son un despropósito tanto por su coste como por su mala calidad, todo lo cual no hace sino engordar la bola de nieve del gigante militar-industrial en detrimento de otro tipo de desarrollo, obligándonos a exportar armas y conflictos de forma expansiva, lo que genera efectos no deseados que se vuelven en nuestra contra en términos de inseguridad y sirven para dar una perversa vuelta de tuerca más a esta economía de guerra descabellada que nos lleva a un callejón sin salida.

Aprovechemos para decir que en el contexto de los años 90, con la apertura primero del régimen soviético y su renuncia a continuar en un carrera de armamentos que abocaba a las sociedades del otro lado del telón de acero al colapso, y más tarde con su desmantelamiento como Estado de la URSS y del bloque militar soviético, se abrió la posibilidad de efectuar políticas virtuosas de conversión de la industria militar y dividendos por la paz, pero mientras los Estados mostraron su debilidad para promover políticas públicas eficaces en esta línea y de obligar a la conversión de la industria militar de forma generalizada, las industrias militares aprovecharon para abrir nuevos mercados e inundarlos de armas en regiones y países proclives a emprender nuevas aventuras de guerra, lo que fomentó la inestabilidad regional en el oriente próximo y extensas regiones de centro de África y Asia, facilitando a su vez las opciones políticas de los halcones de la ultraderecha occidental y el nuevo ciclo militarista que vivimos ahora, por otra parte tan beneficioso para esta industria militar reacia a cambiar por sí misma y nuevo circulo vicioso en el que nos movemos.

Todos estos aspectos siguen siendo nudos gordianos a los que nos enfrentamos hoy y el hecho de que la industria militar, globalmente hablando, sea tan boyante negocio, no consigue eludir su gran ineficacia, su tremenda peligrosidad, el enorme agujero negro de deuda en que deja sumidas a las sociedades y su incapacidad para crear una economía socialmente útil y viable a medio o largo plazo.

3) Experiencias de conversión de los años 80.

Otro aspecto importante de aquella conferencia es que dio a conocer diversas experiencias exitosas de conversión de las industrias militares, de las que citamos algunas.

  1. Los diversos acuerdos de reducción de armas y fuerzas militares concertados entre occidente y el bloque soviético permitieron a la URSS reducir su gasto militar entre 1988 y 1991 un 14% en conjunto, desmilitarizando a 500.000 efectivos, una rebaja del 19´5% en compra de armas en estos dos años, y del 13´5% en investigación y desarrollo enfocado a lo militar, así como el desmantelamiento de dos divisiones completas del ejército, de dos barcos de guerra, dos cruceros, ocho submarinos y la finalización de los programas especiales de compra de armas emprendidos con antelación.
  2. Con el desmantelamiento de una parte de la producción de armas, parte de la industria alimentaria de la URSS contó a partir de 1988 con la fabricación de su maquinaria por parte de las antiguas industrias militares. La industria militar bajo el mando del Ministerio del Aire pasó a elaborar la maquinaria y equipamiento para el procesado de frutas y verduras, almidón, sirope, o macarrones y tallarines, por ejemplo. Ello a su vez implicó como efecto asociado un aumento de los salarios de los trabajadores del sector de entre el 10 y el 12 % (entendemos que porque la riqueza generada y puesta en el mercado hacía más rentables las empresas y más asumible el reparto de la facturación).
  3. De 1980 a 1990, con la puesta en marcha de programas de conversión, la industria militar soviética produce el 40% de los bienes y servicios anteriormente en manos de otras industrias y, por ejemplo, produce el 100% de las radios, televisores, equipos de video o máquinas de coser, el 77% de las aspiradoras, el 74% de las máquinas agrícolas, motores y noto-cultivadores, o el 66% de las máquinas lavadoras.
  4. En 1990 la URSS pretendía desarrollar a partir de 1991 la cifra de 540 proyectos de conversión que cubrían múltiples áreas como: a) producción de bienes de consumo y bienes de equipo para aumentar u productividad 1´9 veces; b) agroindustria, c) vivienda y equipos de salud, d) desarrollo científico y tecnológico en áreas clave (electrónica, que se preveía aumentara 3´7 veces su producción, medios ópticos de tratamiento de la información y medios de comunicación como fibra óptica y otros similares, equipos de aviación civil y tecnología espacial civil); e) alta tecnología, como superconductividad, satélites, nuevos materiales, etc. y f) barcos de uso civil.
  5. China, en 1989 también convirtió 2/3 de sus industrias militares (por aquella época al parecer bastante ineficientes) en usos civiles, 75% en aviación civil y espacial, 90% en barcos y 60% de la producción de “Norico Corporation”, y desarrollaba varias líneas de conversión: a) desclasificando de conocimientos de alta tecnología reservados antes a lo militar (cámara ultra-alta de vacío, cámara de choque electrón-positrón, cavidad de alta frecuencia, ciclotrón para iones pesados); b) Desarrollo de energía y transportes (en aviónica, carros de trenes, motores, plataformas de perforación, perforadoras hidráulicas para minería), c) equipo técnico para industrias (rayos X, ultrasonido, equipos de respiración, industria ligera, textil y alimentaria), d) maquinaria doméstica (máquinas fotográficas, ordenadores, artefactos eléctricos, bicicletas, lavadoras, de coser, televisores); e) Agricultura (fertilizantes); f) Industria aeroespacial (máquinas de tejer y lavar, refrigeradores, equipos de comunicación vía satélite, robots industriales, sistemas de control numérico para maquinaria, estaciones de televisión, centros de comunicación de datos vía satélite); g) Otros (alarmas de incendio automático válvulas de petróleo, cajas de medicina radioinmunológica, aparatos de medicina nuclear, aparatos nucleares de datación, perforadoras de petróleo, máquinas excavadoras, bombas eléctricas sumergidas, mini-carros, camiones pesados, buses de lujo para turistas…); h) alta tecnología (radiación para crecimiento de plantas, extracción de uranio y tungsteno, eritromicina, refrigeración por expansión de aero-turbinas en la recuperación de hidrocarburos livianos, controladores de alta temperatura, gas presurizado a alta temperatura para extracción de petróleo, convertidores compactos de baja energía). Para ello China tenía un plan para abrir mercados para más de 7000 nuevos desarrollos e ítemes civiles producidos por la industria militar.
  6. Polonia, por la misma época, a partir de su concepto de “defensa suficiente” reoriento su industria militar excedente a producir maquinaria (máquinas de coser, de escribir, cocinas, grabadoras, equipos de radio y video, grúas, plataformas móviles, mezcladoras de cemento, refrigeradoras, segadoras, maquinaria agrícola, motores, aviones ligeros, sistemas de radio-comunicación, botes de pesca y barcos, tornos, moledoras, prensas eléctricas…
  7. república Democrática de Alemania, mediante desmovilización de efectivos, uso civil de instalaciones y cuarteles, orientación civil de estructuras militares, retirada, eliminación y destrucción de armamento y equipos militares, reciclaje y descontaminación, transferencia al sector civil de material reutilizable.
  8. El estudio afirma que en occidente también se están produciendo por esas fechas experiencias de conversión de la industria militar, si bien no explica demasiado los ejemplos, poniendo énfasis en el caso italiano, en el que se indica que Italia pretendía desarrollar no acciones o programas concretos, sino una política transversal y pública de definición de una estrategia de conversión, desde una planificación avanzada a nivel de empresa, hasta una política nacional que identifique nuevas áreas de demanda y desarrollo, proporcionándose desde dicha política los recursos y estímulos precisos para el período de transición.

4 ¿experiencias a estudiar?

Todas estas experiencias tienen sus críticas, qué duda cabe, y sus limitaciones. Pero son experiencias reales que nos indican la posibilidad de emprender amplios cambios para parar la producción de muerte de la industria militar y desinventar el militarismo que la sostiene de forma gradual y transformando este desde su realidad de hoy hacia su completo desmantelamiento y sustitución por un modelo alternativo.

Podemos decir que las estrategias que hemos mostrado más bien inciden en una especie de diversificación de las industrias militares hacia fines civiles y de doble uso,  o que esa conversión iniciada no es irreversible y que, en cuanto han soplado vientos mas proclives al negocio de la guerra, han reenfocado su producción a la industria de la muerte.

También aquí resulta, como en otros campos del transarme, recordar que las estrategias de conversión de la industria militar no deben ser pensadas como mero recurso, complemento u opción de lo militar, sino como su alternativa, y que por tanto no es suficiente con la mera diversificación de la industria militar, ni tampoco con una conversión de ida y vuelta.

Grandes desafíos, como el del desarrollo de las zonas dependientes del monocultivo militar, el del trabajo y el trabajo decente de quienes hoy dependen de éste, el de crear procesos productivos que no agudicen la crisis consumista que padecemos, el desafío de la sostenibilidad y otros encontraremos en el camino.

Precisamente por todo ello nos parece adecuado el enfoque que proponía Italia, de necesidad de definición política de unos objetivos de conversión que marcaran toda una estrategia gradual, así como una serie de inventivos (y desincentivos) para desencadenar ese proceso de transarme en la conversión de la industria militar.

En nuestro actual contexto esto además exige cambiar el horizonte un paso más, pues no aspiramos a un mero cambio productivo, sino un cambio en el horizonte de un cambio más profundo de modelo económico hacia una economía del bien común, ecológica y de decrecimiento, que aspira también a un cambio del paradigma económico.

Pero el hecho de que existan tantos ejemplos, normalmente obviados o desconocidos, nos permite pensar nuestro horizonte un paso más allá de donde lo teníamos. Si en algún tiempo fue posible, en parte al menos, ello quiere decir que nos queda mucho camino por delante y que en éste no nos podrán decir que es una mera quimera.

Agnotología militar

19 septiembre, 2017

http://www.utopiacontagiosa.org

Imagen de Mikel Ortega

No conocíamos el término agnotología.  Según wikipedia:

La agnotología (del griego ἄγνωσιςagnōsis, “desconocer” (griego ἄγνωτος “desconocido”​), y -λογία-logía. Es el estudio de la ignorancia o duda culturalmente inducida, especialmente a la publicación de datos científicos erróneos o tendenciosos.

El término fue acuñado por  Robert Proctor, profesor estadounidense de Historia de la ciencia y de la tecnología en la Universidad de Stanford.​ De forma más general, el término también hace referencia a los casos cada vez más comunes en que un mayor conocimiento de un tema resulta en que se tengan más dudas que al comienzo.

Robert Proctor investiga cómo la ignorancia se genera activamente en la sociedad a través de fuentes como el secretismo militar o judicial y por medio de políticas deliberadas. La manufactura de la ignorancia es muy común, como en el caso del calentamiento global o la teoría de la evolución, que siguen poniéndose en duda en algunos colectivos, como si no se tratara de verdades científicas. El autor afirma que este tipo de tecnología de la desinformación surge de la industria tabacalera.

¿Se puede cultivar la ignorancia en lo militar por medio de técnicas previstas y que tengan como función que sepamos más, pero sin llegarnos a enterar de nada, realmente?  ¿Tiene algo que ver con esta sociedad de vértigo digital en la que cada vez tenemos más información pero en la que somos incapaces de discernir algo con claridad?

Es mucho lo que se puede pensar sobre este tema.  Y posiblemente sea necesario hacerlo y pararnos a diferenciar qué es lo que vale la pena y lo que no.

Sólo vamos a hacer un pequeña contribución al tema:  son varias las formas que se nos ocurren para fomentar la agnotología militar:

1.-  La más clásica, la más sólida y contundente:  no dar información.  Durante muchísimo tiempo en nuestra democracia era lo habitual, había muy pocas fuentes públicas de información sobre lo militar:  la Revista Española de Defensa, las revistas de los Ejércitos y muy poco más.  Todo ello era, además, muy poco accesible:  pocos kioskos sabían darte noticias sobre cuándo estarían las revistas disponibles, por ejemplo.  Como nadie sabía, nadie opinaba (eso pensaban).  Pero en aquella época había una gran fuente de información oral:  el Servicio Militar Obligatorio.  En él ocurrían cosas continuamente y muchas de ellas no hablaban bien de lo militar y del militarismo.  ¿Qué ocurría en las salas de mando?  Poco se sabía, mucho se especulaba.

2.-  Abrumar con información.  Era conocido y temido por este hecho el ministro Narcís Serra.  Se volvieron míticas las jornadas en las que informaba a la Comisión de Defensa con muchísimas transparencias, un ritmo rápido y una duración desaforada.  Al final los diputados no sabían qué preguntar porque estaban saturados.  Nosotros, desde hace unos pocos años, hemos seguido las sesiones donde se informaba de los Presupuestos del Ministerio de Defensa:  lluvia de epígrafes, partidas, cifras y análisis.  Resultado, no hay quien se entere, sobre todo si el ponente, y suele coincidir, no es muy ordenado.

3.-  Dar informaciones con poco tiempo de antelación para su estudio.  El ejemplo es el mismo:  los diputados de la Comisión de Defensa siempre se quejan de que el Ministerio de Defensa les ha dado la información en el mismo momento, la misma mañana, el día anterior como mucho.  Así, reclaman, es imposible un estudio sosegado y, añadimos nosotros, sobre todo crítico.  El PP se lo recriminó al PSOE y luego el PSOE al PP.  Pero nadie lo evita, nadie es capaz de proponer una norma parlamentaria en la que las informaciones se deban dar con un par de semanas de antelación.

4.-  Dar exclusivamente información técnica y con lenguaje críptico.  Los militares son muy dados a los acrónimos y siglas.  Y ya cuando hablan de armamento no digamos:  unen números y terminología en inglés.  Entrar en el análisis de un documento militar puede ser muy duro:  una primera lectura nos indicará, más o menos, de qué se está hablando.  Luego será necesario hacer un breve (o no tanto) estudio y memorización de las siglas utilizadas que suelen poner en un anexo.  Tras ello habrá que hacer algunas lecturas más, poco a poco, para acabar concluyendo alguna que otra cosilla, no más.  Si tenemos la suerte (es un decir) de que sea el Tribunal de Cuentas el que analiza un asunto militar con la información económica y las opiniones que le han pasado desde el Ministerio de Defensa, tendremos que tomarnos varios fármacos contra el dolor de cabeza porque aquí se junta el críptico lenguaje militar con el críptico lenguaje económica y el rizo se riza del todo.

5.-  Dar información poco relevante.  Y es que debe haber algún método oculto por el que los altos mandos tanto políticos como militares, llegan a esas altas cotas de concisión y oscuridad en la que la información que dan no significa nada.  Podemos hablar de las misiones militares en el exterior, por ejemplo, en las cuales no se dirá nunca su número, su coste y, mucho menos, las razones que tenemos para estar “proyectados” (eufemismo para no decir “invadiendo”) en medio mundo.  El uso de frases hechas que buscan la plácida aquiescencia de la población es la norma imperante.  Se puede hablar una hora entera, pero el escuchante no saldrá más informado y, sobre todo, nunca saldrá mejor informado.

6.-  Poner ejemplos que banalizan lo importante.  ¿Nunca han oído el ejemplo de que la defensa militar es como en nuestra casa o comunidad de propietarios, donde elegimos si poner una verja, o un circuito de vigilancia, o dejamos la puerta abierta, o le dejamos las llaves a los vecinos para que vigilen;  que entre todos decidimos cuánto gastamos y en qué en la seguridad de nuestra vivienda?  Nosotros sí.  Así presentado parece que la defensa militar es algo limpio, aséptico, neutro, aproblemático.  Sin embargo, la defensa militar, para existir, necesita provocar guerras, fabricar armas, venderlas, que haya tensiones internacionales o intranacionales que se resuelvan por la vía violenta;  la defensa militar necesita muertos, muchos muertos, y enemigos, que todos sean nuestros enemigos, incluso las personas pobres que huyen desde su país al nuestro en busca de un futuro.  La defensa militar necesita cultivar con esmero la violencia, tanto directa como cultura y estructural.  Necesita y protege las desigualdades sociales.  No banalicemos con los ejemplos, y no lo hagamos, como mínimo, por respeto a todos los miles y miles de personas que son asesinados militarmente cada año.

7.-  Dar saltos de un tema a otro.  ¿Que ocurre que en un debate te han pillado con una argumentación, una cifra, o un hecho?  Lo habitual en temas de Defensa es pasar, con mayor o menor gracia y habilidad, a otro tema.  La gente en sus discursos, cuando ve peligro en el tema que se toca, rápidamente pasa a otra cosa donde carga las tintas.  Todo ello es una actividad para escurrir el bulto, para no quedar comprometido.  Y es curioso porque en cada uno de los temas de Defensa se podrían usar horas y horas, días y días, hablando, argumentando, razonando, aportando datos, analizándolos, buscando alternativas, debatiéndolas.

8.-  Dar opiniones por información.  Esto se basa en el principio de autoridad.  Si eres una persona del pueblo, te exigirán datos, razonamientos, esquemas, gráficos, alternativas y, sobre todo, la seguridad total de que lo que dices es cierto.  Si eres alguien de la elite militar nadie osará dudar.  Podrás decir cualquier opinión con la fuerza y la contundencia de una información.  Tus opiniones serán informaciones, la realidad es lo que tú hablas, fuera de tus opiniones de experto, en lo militar, la realidad no existe.  Claro, todo esto es consecuencia de la cultura que en temas de Defensa hemos vivido:  obediencia, elitismo, imposición, delegación, …

9.-  No argumentar lo que se dice.  Fíjense en las declaraciones de nuestros ministros militaristas o de los militaristas políticos:  frases cortas, categóricas, rotundas.  Ustedes las escuchan y están esperando que, acto seguido, siga la argumentación.  Falsa esperanza.  Jamás llega.  No la espere.  ¿Por qué han de argumentar?  Basta con aleccionar.  Y es que, como dicen los militares y militarista, la política de Defensa es una política de Estado.  ¿Qué significa esto, se preguntarán?  Pues está claro:  la debes asumir sin rechistar, sin críticas, sin oposición.  Porque al ser una política de Estado todos debemos estar de acuerdo.  Aunque coincide que el acuerdo siempre esté en el área de la derechona rancia de toda la vida.

10.-  Todo junto.  Como se ve el repertorio es amplio.  Unos meses puedes centrarte más en unos puntos y otros en los demás.  Así nadie notará nada, tu discurso se renovará, parecerá fresco y actualizado.  Y todo el que te haya escuchado saldrá con una sonrisa y la convicción de haber aprendido.

Tras este breve decálogo de agnotología militar nos damos cuenta de que realmente sí existe la agnotología militar y, además, de que es, casi, lo único que existe.

Parte del gasto militar español bastaría para evitar la pobreza extrema mundial

29 junio, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Imagen de Paulo Slachevsky

Fuente:  El Orden Mundial.

¿Es posible acabar con la pobreza mundial?

Esta es una pregunta muy pertinente porque actualmente más de 1.000 millones de personas viven con menos de un dólar al día.  Es lo que se llama pobreza extrema.

Que todas estas personas pudiesen vivir con 5 dólares al día supondría un gasto anual de 4.000 millones de dólares.

Sin duda, este aumento en sus ingresos supondría un gran cambio en sus vidas.  No sabemos si suficiente, tal vez no.  Pero sí suponemos que tendrían bastante para comer, al menos, y para cubrir algunas de sus necesidades más acuciantes.

Que viviesen con 10 dólares al día, supondría un gasto anual de 9.000 millones de dólares.

Es un gasto elevado, pero una inversión de futuro.  Estos 1.000 millones de personas empezarían a generar riqueza en sus barrios, en los comercios de la zona.  Y esta riqueza haría, en principio, que aumentase el nivel de vida global.

¿Qué podría hacer España en este contexto?  ¿Poco, nada?  Quizá no pudiésemos con el hambre en todo el mundo, pero, ¿podríamos acabar con la pobreza extrema en África?

¿Aportaría algo a nuestra política exterior el hecho de intentar acabar con la pobreza extrema en el mundo?  ¿Dejaría España de ser vista como un enemigo dado que somos uno de los países que más practica la injerencia militar en el extranjero?  ¿Estaríamos orgullosos con este esfuerzo?

¿Podría colaborar nuestra política de defensa, si en vez de orientarse hacia la Defensa Nacional militarista se orientase hacia la Seguridad Humana y, por lo tanto, se ocupase de defendernos, entre otras cosas, de la pobreza extrema?

Algunos datos:

El Ministerio de Defensa va a gastar en 2017 7.638’54 millones de €.

Sin embargo, el militarismo español oculta 8.852’29 millones de € en otros ministerios fuera del de defensa.

Cierto es que hay un gasto, el de clases pasivas militares, que nos parece que no puede ser suprimido sin más.  Tampoco nos parece oportuno suprimir los programas sociales de ISFAS.  Por lo tanto, 3.923’39 millones de € podrían ser utilizados para este fin utilizando lo que el Ministerio de Defensa oculta como Gasto Militar en otros ministerios. Supondría el 43’59 % de lo necesario.

Pensamos que, además, lo presupuestado para los Programas Especiales de Armamento, PEAS, 1.824’47 millones de €, podrían contribuir al objetivo de acabar con el hambre en el mundo.

Y, por supuesto, sería lógico dejar de tener una política exterior y de defensa tan agresiva y militarista como la actual.  Por ello, también podríamos utilizar los 771’11 millones que, al menos, gastaremos en 2017 para Operaciones Militares en el Exterior.

Al final se dispondría de 6.518,97 millones de € para combatir la pobreza extrema.  Llegaríamos al 72’43 % del objetivo mundial.

Y eso sólo con un país.

Con la ayuda de Portugal, y/o Italia, habría posibilidades de atender por completo a este problema.

La existencia de la pobreza extrema es, por tanto, una decisión política del primer mundo, nuestra.

Una política de transarme sería útil y es necesaria.

La legión fuera de Barcelona

16 septiembre, 2016

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Unamuno.+Manuscrit+%28Paraninf+Universitat+Salamanca.+12-10-1936%29

Por theyedropper

Fuente: El País

Parece que Barcelona toma la delantera a las ciudades con alcaldes alternativos en lo que a antimilitarismo y coherencia se refiere.

Ante la pusilánime respuesta contemplativa de alcaldes de Ferrol o Cádiz, que apuestan por la fabricación de armas como parche (ni siquiera para revertir la situación económica dependiente que aboca al paro) al desempleo, o los besos, fotos y abrazos marciales a las autoridades militares que acampan a sus anchas en las ciudades (que no se diga que no somos tan razonables y bienpeinados como los de la casta PPSOE), Barcelona levanta el dedo díscolo y dice que no quiere a la legión en la ciudad.

Laia Ortíz, que en la legislatura pasada y como diputada se caracterizó por encabezar luchas igualmente respetables y coherentes frente a otro de los dueños de las cosas, las eléctricas, dice ahora en su cargo de concejala de Sant Andreu que no quiere ceder los antiguos cuarteles del distrito a la “hermandad de antiguos caballeros legionarios de Barcelona”, y pide al Estado que anule la vergonzante “cesión temporal” a estos caballeretes de los referidos espacios, alegando, con toda razón, que

Exaltan el militarismo y son completamente ajenos a las dinámicas sociales y comunitarias de Sant Andreu

¿Y para qué usan esa cesión los ex-legionarios hermanados en esta curiosa congregación paramilitar?  Pues muy sencillo, para ensayar su aconfesional desfile de la buena muerte, es decir, con el Cristo de la susodicha.

En los terrenos que ahora pretende desmilitarizar la concejala Ortiz se tiene previsto hacer algo sensato e indicativo de lo que es la defensa de la sociedad:  crear un centro de ancianos, un centro cívico y una guardería.

No ensayarán el paso de la oca, pero a cambio la gente de Sant Andreu podrán hacer actividades comunitarias que ahora les tienen vedadas.

El representante de la hermandad legionaria ha advertido: “nos iremos pero de aquí no nos sacan por la cara”, lo tendrá que decir un juez.  Prepotencia y chulería militarista 100%.

Y qué bien que nos parece. Que lo diga un juez, que así quede más consolidado. Ya lo ha dicho un pueblo con sus movilizaciones, ya lo ha dicho la autoridad política municipal. Ahora los legionarios quieren que lo diga un juez, no como cuando les dieron por la cara la cesión, que nadie dijo nada.

El portavoz de la legión es todo un personaje. Además del asunto de la cara, ha argumentado que

“La gente tiene que entender que las guerras no las hacen los militares, las hacen los políticos

Y así es, efectivamente:

a) la gente es que no entiende el militarismo, hay que hacerles entender

b) las guerras no las hacen los militares, ellos solo pasaban por ahí, como de puntillas, y como de costumbre,

c) efectivamente, los políticos (algunos, los que invierten en armas, los que aplauden las exacerbaciones militaristas y los desfiles, los que ceden terrenos a los militares, etc.) también hacen la guerra.  Razón tiene el legionario.  Son tan culpables y cómplices de la guerra como los mamporreros que se dedican a repartir tiros en las mismas

d)   “Cañadas reconoció que, anteriormente, había personas de extrema derecha que utilizaban las instalaciones pero aseguró que ya no es así. “Si viene alguien de extrema derecha, se lo guarda para él. Aquí hay sindicalistas, personas de PSOE, de Ciudadanos…”, dijo.   Curiosa confirmación de la militancia guerrerista de algunos de nuestros próceres y representantes

De forma que no podemos sino alegrarnos de esta nueva práctica que Barcelona realiza para dar muestra de que en lo municipal también se puede luchar contra el militarismo.

A ver si cunde el ejemplo.

Llegar al 0’7 % de la Ayuda al Desarrollo sólo supondría usar el 30’29 % del Gasto Militar oculto

12 septiembre, 2016

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Imagen de Luis Marina

Imagen de Luis Marina

Hace poco informábamos que España, desde la época de González, ha hecho 79 intervenciones militares en el extranjero.  De ello, sin dificultad, se deduce que nuestra política exterior es militarista y violenta.

También hemos publicado un estudio sobre el Gasto Militar español en 2016.  En él resaltábamos que el presupuesto del Ministerio de Defensa es de 5.787’89 millones de €, pero que el Gasto Militar español en 2016 será de 30.928’86 millones de €.  Esto hace que el 81’29 % del Gasto Militar español para 2016 esté oculto (un total de 25.372’72 millones de €) en múltiples partidas.  Una de ellas es en el presupuesto del Ministerio de Exteriores, donde, al menos, se ocultan 201’17 millones de € de Gasto Militar.

¿Cuál sería la alternativa?

Pensamos que, al menos en parte, la cooperación con otros pueblos, justa y solidaria.

Todos recordamos aquel pujante movimiento del 0’7 % para cooperación.  Aquella lucha que aún continua aún no ha dado los frutos apetecidos.

Ahora, Intermon-Oxfam publica cómo ha sido la evolución de la ayuda a la cooperación desde 1980.  Copiamos sus datos y añadimos en la siguiente tabla los gobiernos responsables:

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Año % Ayuda al Desarrollo Gobierno
1980 0’08 Suárez
1981 0’13 Calvo Sotelo
1982 0’13 Calvo Sotelo
1983 0’04 Felipe González
1984 0’08 Felipe González
1985 0’10 Felipe González
1986 0’09 Felipe González
1987 0’08 Felipe González
1988 0’07 Felipe González
1989 0’14 Felipe González
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Y nos informa de que hay previstos 2.396 millones de € para el año 2016.

¿Qué hubiese ocurrido en 2015 si se hubiese destinado no el 0’13 % (1.753 millones) sino el 0’7 % reivindicado?  Se habría llegado a una Ayuda de 9.439 millones de €.  Es decir, habrían faltado conseguir 7.686 millones de € de las arcas españolas.  Muchos nos dirán que esto es imposible, que significa multiplicar por más de 5 la ayuda al desarrollo, que España está en crisis y que no habría dinero suficiente.

Sin embargo, esta política que apostaría sin dudas por la cooperación habría supuesto únicamente el 30’29 % del Gasto Militar oculto de 2016.

Ni un tercio de lo que se da a los militares por debajo de la mesa con trampas antidemocráticas.

No nos habríamos quedado indefensos.  Nos considerarían un país cooperador y no un país interventor.  Nuestra política exterior cambiaría de cara y colaboraríamos en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles.

Dinero hay.  Sólo queda que forcemos la voluntad política.

600.000 € de los presupuestos generales para cuidar el campo de golf de la base de Torrejón

17 mayo, 2016

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Golf+Practice+In+Arizona+At+Dove+Mountain

Por nrg_cris

Fuente: El Diario

Comentamos algo que ya resulta un clásico en este blog. De nuevo han tenido la caradura de asignar 600.00 euros para cuidar el campo de golf militar de Torrejón, como todos los años.

Y de nuevo han buscado un puente, precisamente el del 2 de mayo, para colar este despilfarro en el BOE.

Esto es el no parar.

Ya no se trata solo de denunciar el despilfarro, los privilegios, el despropósito. También la chulería y la impunidad.

Con 600.00 euros suponemos que la suerte y los vecinos de ciudades como Torrejón de Ardoz, o tantas otras, mejorarían, aunque los militares no pudieran jugar al golf a todo lujo.

Y es que hay dos formas de defender a la sociedad: una, dándole derechos, libertades, horizontes dignos, recursos para los más necesitados, y otra dando todo esto a los militares para que puedan jugar al golf. Cañones o mantequilla.

Y ellos siempre optan por sus privilegios, aunque luego nos hablan de sus sacrificios. Curiosa manera de ver el mundo al revés.

Luego se quejarán los militares, al leer esta entrada, de que no entendemos de Defensa, que no somos conscientes de los sacrificios que ellos hacen por defendernos.  Y, lastimeros, nos dirán que, aún así, seguirán defendiéndonos.

Pues bien, no queremos esa defensa, no queremos su defensa basada en la holgazanería, en la violencia y en los privilegios.  Los militares no nos defienden, nos atacan.

El gasto militar de 2016

16 mayo, 2016

Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org

Los datos, amén de lo abrumadores por su magnitud, desvelan también la dependencia que la casta y el llamado complejo militar industrial han promovido con sus políticas militaristas, encadenándose a una inmensa e inmoral deuda militar y a una política de defensa agresiva, invasiva y altamente militarizada.

Para avanzar sobre los datos del informe, destacamos algunas de sus cifras:

  • Presupuesto Ministerio de Defensa: 5.787’89 millones €
  • Total Gasto Militar 2016: 30.928’86 millones €
  • Gasto Militar oculto 2016: 81’29 % (25.372’72 millones €)
  • Gasto Militar: 7’14 % del total de los Presupuestos ministeriales en los PGE de 2016, lo que implica el 2’71 % del PIB
  • Deuda Militar 2016: 16.127’63 millones €, el 52’14 % del Gasto Militar
  • G.M. diario: 84’5 millones €
  • G.M. por hora: 3’52 millones €
  • G.M. por minuto: 58.684 €
  • G.M. por segundo: 978’06€

Las grandes cifras que hemos detectado de gasto militar involucran a doce de los trece ministerios, así como al Congreso, al Senado, a la Casa Real y a otras instituciones públicas que, aparentemente, son ajenas al empuje del militarismo,

También hemos hecho el esfuerzo de caracterizar el entramado de intereses políticos y económicos que hacen del Ministerio de Defensa el gran impulsor de una industria basada en la exportación de armas y con suculentos intereses entremezclados.

Además intentamos hacer hincapié en la enorme deuda que el gasto militar arrastra. Es sabido que en unos presupuestos deficitarios como los españoles, el presupuesto de gastos del Estado se financia básicamente acudiendo a deuda pública, unas veces genérica y otras específica para partidas concretas (partidas que en lo militar son escandalosas). El presupuesto del Estado además paga más de 33.000 millones de euros solo en concepto de amortización de intereses de la ingente deuda, parte de los cuales, indudablemente, también amortizan deuda militar.

Planteamos, a título de ejemplo algunas propuestas para ir transarmando la política de defensa hacia una alternativa global al militarismo; propuestas que desvelan que hacer este tránsito no es cuestión de entelequias, sino de decisión y de apuesta política.

El documento, como en años anteriores, está abierto al apoyo de otros grupos que aparecen con su logo en el mismo y desean contribuir a la crítica al militarismo y en la difusión de estos contenidos, como Ecologistas en Acción, Diagonal Periódico, Non ao gasto militar, Colectivo Antimilitarista Mambrú de Zaragoza, Bardenas ya, Yayoflautas Madrid, así como de otros que se irán incorporando a lo largo de estas semanas.

https://drive.google.com/file/d/0B2MSMB6UBOP9OEszNTNoMG1QZDA/preview

Premio a la mejor maestra por trabajar con la no violencia

31 marzo, 2016

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Imagen de Edgardo W. Olivera

Fuente:  El Mundo.

La maestra palestina Hanan Al Hroub acaba de ser galardonada con el ‘Global Teacher Prize‘. O como ya la definen, acaba de ser reconocidad como “la mejor maestra del mundo de 2016″.

El premio -organizado por la Fundación Varkey y patrocinado por el emir de Dubai, Mohammed bin Rashid Al Maktoum- es algo más que una dotación económica cifrada en un millón de dólares. Se trata de un importante espaldarazo al mensaje de diálogo y paz de esta palestina. Al Hroub, que nació y creció en el campo de refugiados de Deheishe, en la zona de Belén, imparte clases en la escuela primaria Samiha Jalil en la localidad de Al Bireh, cerca de Ramala.

Nos encanta este reconocimiento a la educación en la noviolencia.  Sin esta educación alternativa es imposible soñar, trabajar y construir un mundo alternativo.  Precisamente en Palestina la necesidad de la noviolencia es crucial para poder desarrollar vidas que luchen contra las marcas indelebles que deja la violencia directa, estructural y cultural que sufren los palestinos.  En palabras de Hanan Al Hroub:

Uno de sus dos grandes eslóganes es “No a la violencia”. “Trabajar duro para liberar las mentes de los niños de la violencia y convertirlo en diálogos de belleza“, señaló al recibir el premio y recordar el trauma que vivieron sus hijos mientras iban al colegio debido un tiroteo en la zona.

“Sentí que ningún profesor me ayudaba en devolver a mis hijos al camino correcto”, comentó. “Cada día vemos el sufrimiento en los ojos de nuestros estudiantes y profesores causados por los puestos de control de la ocupación militar israelí. Queremos que nuestros hijos vivan en libertad y paz como el resto de niños en todo el mundo”, afirmó Al Hroub, que propone que el 2016 “sea declarado el año del profesor palestino para dar esperanzas a nuestros hijos”.

El segundo lema de la maestra palestina -clave para su victoria- es “Jugamos y aprendemos“, como reza el título de su libro.

Ojalá este ejemplo cunda entre los educadores de los lugares en conflicto, pero, sobre todo, ojalá cunda entre los educadores de los países del primer mundo que somos los que fabricamos, y nos lucramos, con las armas que se usan en el Tercer Mundo y los que mantenemos las estructuras económicas, políticas y sociales que transmiten la violencia estructural desde nuestras cómodas vidas a las del Tercer Mundo.

Continuaremos negándonos a “guardar las fronteras”

23 marzo, 2016

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

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Logos de los grupos promotores del Comunicado

 

Fuente: Antimilitaristas.org

Reproducimos por su interés el comunicado de los grupos de Objetorxs de Conciencia del Mediterráneo Oriental, que sacamos de la página web de antimilitaristas.org.

Comunicado

Somos objetores/as de conciencia de toda la región del Mediterráneo Oriental. Nuestra región ha sufrido durante mucho tiempo opresión, injusticia, militarización, ocupaciones militar y guerras, así como pobreza, analfabetismo, hambre y falta de infraestructura social. En este difícil periodo, en el que nuestra región parece hundirse aún más en el caos de la guerra, alzamos nuestra voz común por la paz y contra la militarización.

Nos negamos a permitir que continúe este ciclo de violencia, iniciado por estados opresivos e intereses económicos; nos negamos a ser parte de él; nos negamos a ser enemigos de gente simplemente porque tengan una nacionalidad o religión diferente; no nos van a arrastrar a sus guerras y ejércitos que llevan a la región a la destrucción y la muerte.

Nuestra región es una de las regiones más militarizadas del mundo, desde la conscripción forzada en toda la región, pasando por las fronteras altamente militarizadas y las soluciones militarizadas para cualquier conflicto, hasta las ocupaciones nuevas o en curso de poblaciones civiles por fuerzas armadas que matan y oprimen a hombres, mujeres y niños. Creemos que esta violencia es sistemática y afecta a toda la región, pero no es inherente a ella, y no es nuestra opción como habitantes de esta región que queremos vivir en paz. Nuestra región ha demostrado una y otra vez que las soluciones militares nunca son sostenibles y solo llevan a una mayor violencia a largo plazo, mientras que traen muerte y destrucción a corto plazo.

La reacción del mundo a la actual violencia regional debería consistir en construir sociedades, asistir a los refugiados, y mediar entre las partes beligerantes, no vender armas, bombardeos y proveer ayuda militar.

Las guerras en nuestra región han dado lugar a la mayor crisis de población refugiada desde la Segunda Guerra Mundial, con millones de personas escapando de las guerras y la opresión, solo para encontrar racismo, represión o incluso la muerte mientras intentan llegar a un lugar más seguro. Esta crisis ha conducido a “soluciones” militarizadas tales como participación y apoyo militar internacional, y la militarización de las fronteras. “Soluciones” que tratan a los refugiados como una amenaza a la seguridad y que solo aumentan la guerra y el caos en la región. Expresamos nuestra solidaridad con los refugiados, les damos la bienvenida y declaramos que continuaremos negándonos a “guardar las fronteras”, que llevan a la muerte y la reclusión de (decenas de) miles de personas refugiadas en la región.

Asociación de Objetores de Conciencia Griegos

Asociación de Objeción de Conciencia (Vicdani Ret Derneği), Turquía

Iniciativa por la Objeción de Conciencia en Chipre

Mesarvot, Israel

NoMilService, Egipto

– Liga de Objetores de Conciencia (LOC), Italia