Posts Tagged ‘Barcelona’

Tenemos que conseguir proteger los espacios públicos sin aterrorizar al ciudadano

14 octubre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Europa ha sufrido  siete atentados terroristas perpetrados con un vehículo en el último año, y el asesino de Barcelona al parecer ha sido capaz de huir. ¿Qué podemos hacer?

Lo ocurrido este jueves en Cataluña sugiere que, tal y como sucedió en los ataques en el  Puente de Londres la última primavera, la policía está mejorando a la hora de responder a estas carnicerías. La colocación rápida de barreras y el tiroteo con el que se redujo a  los sospechosos de Cambrils harán que se vuelvan a pedir más bloques de cemento en las calles y más policías armados. A corto plazo, será difícil oponerse a esto, de la misma forma que hay gente que pide un control más invasivo de las comunicaciones electrónicas.

Con todo, hay que mantener el equilibrio entre la libertad personal y lo que es, en realidad, una amenaza muy poco común. El hecho de que sus perpetradores sean por definición inmunes a la disuasión hace que la amenaza sea más terrible, pero también casi imposible de eliminar. Quizá deberíamos recordar que los actos de “conmoción y terror” también han sido empleados como arma por parte de los gobiernos occidentales, desde la Segunda Guerra Mundial hasta Irak. Existe la idea de que la furgoneta blanca es como el misil guiado de los pobres.

Lo que va a haber es un gran debate sobre lo lejos que queremos llegar para proteger los espacios públicos sin aterrorizar al ciudadano. Partes del centro de Londres ya parecen acobardadas, al tiempo que se levantan horribles barreras alrededor de las zonas turísticas. Durante décadas, no se ha separado a los peatones de los conductores borrachos o que violan los límites de velocidad, a pesar de que el resultado también sean víctimas mortales. No deberíamos destrozar las calles y destruir las ciudades para evitar el minúsculo riesgo de muerte por una acción deliberada mientras no se hace lo mismo con las accidentales.

La respuesta obvia es repetir que un terrible acto cuya ejecución no puede evitarse es mejor verlo como algo inevitable. En los años 80 y 90, Londres llegó a aceptar las bombas del IRA casi como parte de la vida en la capital. Sería de gran ayuda que no se diera una publicidad grotesca de este tipo de actos de terror. Esto distorsiona el nivel de riesgo, alimenta la intimidación y mina nuestra libertad porque tenemos miedo. Cómo informar pero no promover, cómo transmitir compasión sin propagar el miedo, esta es una habilidad en la que los medios están bastante perdidos.

Desde otro plano, este tipo de actos deberían recordarnos el frágil pacto en el que se basa nuestra pacífica sociedad. Como hemos visto esta semana en Charlottesville, la violencia nunca está muy por debajo de la superficie del miedo y el odio colectivo, el rostro maligno de las “políticas de identidad”. Es un lugar común pedir que la comunidad deba estar más alerta, deba informar a las autoridades cuando ve a un bicho raro, deba estar en guardia. La única prevención efectiva de los crímenes se tiene que dar en el punto de origen, por lo que la ridiculizada  estrategia Prevent del Gobierno británico debería acertar.

El asunto que más nos puede molestar es que casi todo acto terrorista tiene un componente político. La vertiente política de los conflictos no se se puede ocultar bajo la realidad de esos crímenes. Todavía estamos metidos en intervenciones militares en estados musulmanes, algo que muchos ven como una guerra contra el islam, y parecemos incapaces de rectificar. Trágicamente, todas las guerras tienen víctimas.

Traducido por Cristina Armunia Berges

Anuncios

La politización del dolor de las víctimas del terrorismo

10 octubre, 2017

Fuente: http://www.vnavarro.orgHafida Oukabir

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 30 de agosto de 2017.

Este artículo incorpora una serie de observaciones sobre temas la politización del dolor de las víctimas generados a raíz del ataque terrorista.

A raíz del ataque terrorista en Barcelona y en otros centros urbanos y pueblos de Catalunya, hemos visto durante estos últimos días varios hechos que merecen destacarse. Uno es el espíritu de solidaridad, auténticamente ejemplar, entre las distintas culturas existentes en Catalunya, que alcanzó su máxima expresión cuando en Ripoll se pidió que fuera Hafida Oukabir, la persona musulmana hermana de dos de los terroristas (uno muerto y el otro en prisión), la que resumiera el sentir del dolor y del rechazo hacia el terrorismo que la población de Ripoll sentía. Y en Barcelona, otra persona, también musulmana, Miriam Hatibi, fue una de las dos personas escogidas para leer el manifiesto de protesta y solidaridad, ampliamente aplaudido por el medio millón de personas presentes. El grito espontáneo surgido de la ciudadanía, No Tenim Por! (¡No tenemos miedo!) representaba el sentimiento generalizado de la población barcelonesa de no permitir que el miedo configurara el futuro de la ciudad. La Alcaldesa Colau definió de una manera muy clara y emotiva lo que este grito significaba: era la llamada “a que Barcelona continuara siendo lo que siempre fue y continúa deseando ser, es decir, una ciudad abierta, plural, diversa y solidaria”.

Pero también hubo aspectos no tan positivos durante estos días de gran dolor, que aparecieron tanto en Catalunya como en el resto de España, que merecen señalarse también y que, en cambio (y de un manera predecible) no aparecieron en los mayores medios de comunicación del país, altamente controlados, bien por intereses financieros (los medios privados) o por los partidos gobernantes (los medios públicos). En este aspecto, es importantes señalar que el excelente discurso hecho por Hafida Oukabir en Ripoll incluía un ruego (diría yo exigencia) de que las instituciones catalanas hicieran una autocrítica sobre el comportamiento que habían tenido todos estos años que antecedieron al ataque terrorista, ruego que ha pasado desapercibido y desatendido por completo. Por desgracia, la autocrítica no es una virtud ampliamente practicada en los medios del establishment político-mediático del país, ni de Catalunya ni de España. Resultado de cuarenta años de una dictadura enormemente represiva (convirtiéndose en el régimen gobernante de España que ha atemorizado y asesinado al mayor número de españoles que haya existido en su reciente historia) y de una transición inmodélica, existe hoy en tales medios una cultura democrática poco desarrollada. Y la respuesta a la crisis creada por el terrorismo por parte de tales establishments fue una clara prueba de ello. Veamos algunos ejemplos.

La clara politización por los partidos y movimientos políticos de los hechos acaecidos

Un mensaje hecho con gran contundencia en la manifestación del sábado 26 de agosto (que se centró en una denuncia del terrorismo y una demanda para que exista la paz) fue un rechazo por parte de amplios sectores de la manifestación a la Monarquía Borbónica por su relación privilegiada con la familia real de Arabia Saudí (una de las cinco monarquías absolutas todavía existentes en el mundo), y al partido gobernante en España (el Partido Popular), por su activa y masiva venta de armas españolas a aquel Estado. Aplaudo esta crítica, y solo lamento que no se hubiera hecho mucho antes. Pero me apena que muchos de los protagonistas de estas protestas hayan tenido escasa credibilidad, pues era obvio que su máximo interés era desacreditar a los receptores del mensaje –el Monarca y el gobierno Rajoy- pero, en cambio, parecía importarles poco el argumento que utilizaban para denunciarlos, es decir, la ayuda a los Estados (en este caso, Arabia Saudí) que financiaban el terrorismo. Como indiqué en otro artículo reciente (Ver “Lo que no se está diciendo a raíz del ataque terrorista en Barcelona”, Público, 24.08.17) tales voces, supuestamente escandalizadas con el comportamiento del Rey y del gobierno Rajoy, han mantenido un silencio ensordecedor sobre el apoyo que una institución enormemente importante en Catalunya ha dado a otra dictadura tan absolutista y medieval (y esclavista) como la de Arabia Saudí, que es Qatar, y que es también una de las mayores financiadoras de movimientos yihadistas. Esta institución, protegida por el silencio, es nada menos que el Club de Fútbol de Barcelona que, a través de las camisetas de los jugadores ha estado promocionando al Estado de Qatar, una de las monarquías más absolutas y una de las dictaduras más crueles existentes en el mundo, que también ha estado financiando al terrorismo yihadista. Me parece bien que un conocido militante independentista apareciera casi al lado del rey Felipe VI con una pancarta en que se leía “Felipe, quien quiere la paz no trafica en armas” (en catalán). Pero tal protesta hubiera tenido más credibilidad si aquel y otros miles de independentistas, así como otros que denunciaban al Rey y al gobierno Rajoy hubieran denunciado al Barça en cada partido de fútbol que se jugaba en su campo, por promocionar Qatar. Nunca vimos tal denuncia o abucheo en el campo del Barça, y ello a pesar de que estuviera lleno de banderas independentistas. ¿Por qué callaron tanto tiempo?

La doble moral de los mayores medios de comunicación

Y esta incoherencia se mostró también, como era predecible, en los mayores medios de comunicación catalanes. Prácticamente ninguno de ellos denunció la transformación del Barça (al que, con razón, se le presentó durante la dictadura como de “ser más que un club” por facilitar que la gente canalizara su rechazo a la dictadura a través del fútbol, siendo la única expresión colectiva permitida), en un mero instrumento propagandista del Estado de Qatar, una de las dictaduras más crueles, opresivas, esclavistas y apoyadores del terrorismo existentes hoy en el mundo. Este silencio se convirtió en veto cuando envié a los tres rotativos más importantes de Catalunya un artículo denunciando al Barça por ello, sin que nunca lo publicaran (ver el artículo “El Barça, ¿más que un club?”. ARA, 06.06.16). La censura fue su respuesta. Y tampoco apareció tal denuncia en los mayores canales televisivos de Catalunya, que también han silenciado aquella transformación que, mírese como se mire, es una ofensa a todos los que lucharon por la democracia y justicia social durante la dictadura, que ven ahora cómo los propietarios del Barça transformaron tal club defensor de la libertad y de la democracia en el promotor de una dictadura cruel y terrorista. Aconsejo a los lectores que vean el excelente documental sobre la transformación política del Barça, presentado a nivel internacional por un canal público de la televisión sueca, mostrando lo que fue y lo que representó el Barça durante la dictadura franquista, y lo que ha llegado a ser estos últimos años. (Verlo colgado en mi blog http://www.vnavarro.org). Me alegra ver que Jordi Évole en su artículo semanal en El Periódico, días después de que yo denunciara el silencio sobre el Barça, publicara la primera denuncia del Barça en los medios que he visto en la prensa escrita en papel en este país.

La instrumentalización política del dolor de las víctimas por parte de los mayores medios de información

La falta de cultura democrática que caracterizó la cultura mediática española, que incluye la catalana, apareció una vez más en la manera cómo se cubrieron los hechos dramáticos ocurridos en Barcelona. Tal sesgo alcanzó niveles vergonzosos en la presentación de las figuras protagonistas del evento: las autoridades políticas de carácter institucional. A nivel del Estado central la noticia preferente de los mayores medios próximos al partido gobernante en el Estado español era mostrar el deseo de unidad y prevención de la secesión, dando gran hincapié a la necesidad de mantener una coordinación dentro de la unidad, mostrando, de nuevo, gran incoherencia (hipocresía), pues había sido el Estado central el que había mostrado menos cooperación, consecuencia de su jacobismo, ocultando información a las autoridades catalanas que hubiera sido de gran ayuda, tal como ha documentado la prensa internacional. Pero los medios públicos de la Generalitat de Catalunya también mostraron claros signos del sesgo informativo -al cual nos tienen acostumbrados- intentando negar la importancia de un aviso recibido de Bruselas sobre el Imán, bajo la pobre excusa de que era una mera nota “informal”.

Pero esta utilización de los mayores medios públicos de la Generalitat de Catalunya, y sobre todo de TV3, para promover la secesión de Catalunya fue la visibilidad preferencial que tal canal dio a la figura del President Puigdemont y al Vicepresident Oriol Junqueras, dejando muy en segundo plano a la alcaldesa Ada Colau. La única diferencia con la televisión pública española es que en aquel canal el Monarca y Rajoy absorbieron la mayoría de visibilidad mediática. En ella la alcaldesa Colau tampoco apareció de una manera muy visible. En cualquier otro país demócrata la alcaldesa de la ciudad hubiera liderado la manifestación ciudadana. No así en España. Y la utilización de TV3 para promover el secesionismo alcanzó niveles extremos, como las entrevistas hechas durante la marcha del 26 de agosto en homenaje a las víctimas, a los dos dirigentes del movimiento proindependencia, el Presidente de la ANC y el de Omnium, dándoles un protagonismo que no se le dio a ninguna otra asociación, a pesar de que tenían mucha más centralidad en la crisis terrorista que estos personajes políticos. Creo que a la audiencia le hubiera gustado más que se entrevistara a personal del sistema sanitario de urgencias, por ejemplo (que probablemente se habrían quejado, con razón, de la falta de recursos, resultado de los recortes sanitarios del gobierno Junts Pel Sí), que no a tales dirigentes de movimientos secesionistas que aparecen continuamente en tales medios promoviendo la secesión.

Y también debería hacerse una crítica a las Iglesias, incluyendo las musulmanas, que no se hizo

Pero las críticas deberían también extenderse, como bien pedía Hafida Oukabir, a las comunidades religiosas, que actuaron con gran solidaridad durante la crisis, lo cual aplaudo, pero olvidaron en el periodo pre-crisis la responsabilidad que todas ellas tuvieron en contribuir a crear las condiciones para que tal ataque ocurriera. Y es ahí donde debería criticarse a las religiones, o mejor dicho, a las Iglesias (las instituciones humanas que gestionan las religiones) por su actitud moralizante, arrogante y escasamente democrática. El lector me permitirá hacer una reflexión muy local y que espero aclare lo que digo. Si usted va al bello pueblo de Cadaqués en el Alt Empordà, verá que en un lugar muy prominente de la fachada de la Iglesia hay un reloj de sol. Y bajo tal reloj hay una frase que lo resume todo. Dice “Yo (el reloj de sol) sin sol no soy nada. Tú sin fe no eres nada”. Esta frase es enormemente insultante para los que no somos creyentes, al definirnos como parte de la nada. Bajo este lema de superioridad moral, que se presenta en todas las religiones, las Iglesias se han atribuido la potestad de dominar, explotar y violar todos los derechos humanos imaginables. Y la historia de nuestro país es un ejemplo de ello. Hubo épocas en Catalunya, en España y en Europa, en que el terrorismo de la Iglesia Católica –como en la época de la Inquisición- o durante su apoyo a la dictadura, estaba generalizado. Esto no se ha enseñado en nuestras escuelas y debería haberse hecho.

El Estado debería respetar las religiones, pero regular a sus Iglesias

Y el otro punto que debería también criticarse es la excesiva permisividad del Estado español (sea central, autonómico o local) hacia las Iglesias. Y estoy hablando de todas las Iglesias, que a través de la enseñanza y normativa moral que promueven alcanzar una enorme influencia sobre la población. En realidad, uno de los instrumentos más importantes que utilizó la dictadura franquista para mantenerse en el poder fue la Iglesia Católica, que era una rama del Estado (los sacerdotes eran pagados por el Estado y los obispos eran nombrados por el dictador), y que adoctrinó durante cuarenta años a toda la población. Incluso hoy la Iglesia Católica continúa ejerciendo una enorme influencia en la cultura general del Estado, siendo una de las máximas promotoras, por ejemplo, de la uninacionalidad del Estado y del machismo en el país.

En la España actual, las Iglesias (todas) están en situación privilegiada, la católica mucho más que cualquier otra, siendo ello una consecuencia directa, en el caso de la Iglesia Católica, de la continuación de la cultura franquista en las instituciones del Estado. Y este privilegio incluye una tolerancia excesiva que tiene componentes antidemocráticos, lo cual repercute negativamente sobre la formación y educación de la ciudadanía. Y ello aplica también a la Iglesia musulmana existente en España. Los Imanes -como educadores de sus feligreses- deberían estar regulados, aprobados y registrados por el Estado (sea este central, autonómico o local), asegurándose de que comparten los valores democráticos del país. No puede ser que algunas Iglesias Musulmanas sean “islas de otros países” dentro del país, financiadas desde fuera, transmitiendo una cultura distinta a la del lugar donde residen y viven sus feligreses. Es más, los Imanes deberían hablar el lenguaje de sus feligreses y tener los valores democráticos de la sociedad donde se ubican. Esta normativa, existente ya en otros países, debería aplicarse a todas las Iglesias, y también a la musulmana en España. Y las comunidades musulmanas necesitan presionar para que ello ocurra.

La integración de los jóvenes musulmanes a la sociedad

Pero tales comunidades deberían presionar (junto con toda la sociedad) para que se integre a los jóvenes en la sociedad. Lo que es más importante conocer, de todo lo que ha ocurrido, es saber por qué unos jóvenes que parecían integrados en la sociedad catalana se convirtieron en terroristas. Este es el gran tema del que apenas se ha hablado. Cargar todas las culpas en el Imán es insuficiente. Tan importante es el mensaje como el mensajero. ¿Qué es lo que se estuvo transmitiendo a los jóvenes? ¿Era la transmisión de las brutalidades que se están cometiendo en los países de mayoría musulmana en los que los gobiernos occidentales, como España, están bombardeando o ayudando a bombardear a sus poblaciones? ¿O fue su motivación religiosa la de matar a los infieles? ¿O puede el deseo de recuperar Andalucía remontarnos entonces a la época medieval? Estas son preguntas que deben responderse, pues ello puede llevarnos a una reflexión general, muy necesaria, sobre cuál es el papel de las Iglesias en una sociedad democrática, dentro de otro debate, incluso más urgente y necesario, de cuál es la función de los medios de comunicación en nuestro país, que más que ser de información son de persuasión. La libertad y la democracia dependen, en parte, de ello.

La alcaldesa Ada Colau lleva razón en su conflicto con Airbnb: los pisos turísticos están destruyendo los barrios

2 agosto, 2017

Fuente: http://www.vnavarro.org

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 11 de abril de 2017.

Este artículo aborda la destrucción de los barrios en las ciudades con atractivo turístico por la expansión de los pisos turísticos, los cuales provocan la sustitución de una población estable por una población transeúnte, poco comprometida con el bienestar de la ciudadanía. El artículo detalla los elevados costes que tal expansión significa para la calidad de vida de la ciudadanía, y cómo varias ciudades turísticas de EEUU están respondiendo a esa amenaza. El artículo también defiende a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por haberse enfrentado con empresas como Airbnb, que están promoviendo tal actividad mercantil.

Uno de los hechos económicos más extendidos en las grandes urbes de atractivo turístico ha sido el enorme desarrollo de los pisos turísticos, que se presentan como un ejemplo de lo que se conoce como economía colaborativa, en la que la relación entre el comprador de servicios (el turista que busca hospedarse por tiempos cortos) y la persona que los ofrece (el dueño del piso) se hace directamente a través de una agencia que los pone en contacto, y no a través de la industria hotelera, a la cual sustituye. En teoría parecería una relación razonable, e incluso progresista (y así se ha presentado incluso en algunos medios de información de tal orientación política). Por un lado, tenemos las personas que tienen habitaciones o pisos disponibles que quieren aumentar sus ingresos alquilando tales espacios a turistas, y por el otro lado, el turista que busca un espacio más económico que el hotel y/o residencia. En esta relación, la institución necesaria es una compañía que ponga en contacto a las dos partes –al turista y al propietario de la casa o habitación-, compañías que se han extendido enormemente, y de las cuales Airbnb es la más conocida.

Hasta aquí la descripción de lo que debería pasar en teoría. Y, ¿quién se puede oponer a que una familia pueda conseguir unos ingresos extra a base de alquilar un espacio de su propia casa o de su propiedad? Se presenta así una alternativa a las grandes corporaciones hoteleras, que hasta ahora habían controlado la distribución de los espacios de hospedaje de tales ciudades turísticas.

La rebelión ciudadana en contra de los pisos turísticos

Como en el caso de otros ejemplos de “economía colaborativa” (como la compañía de transportes UBER, entre otros), nos encontramos que la distancia entre la teoría y la realidad es enorme, hasta tal punto que ha surgido una gran protesta ciudadana en todas las ciudades en las que los pisos turísticos se han expandido. Y muchas de estas ciudades están considerando no solo regularlos intensamente, sino incluso prohibirlos. ¿Por qué?

La respuesta es fácil de ver. En primer lugar, la existencia de tales pisos significa una gran molestia para las fincas y para los barrios donde existen estos pisos turísticos, pues es una población transeúnte, no ligada o conectada con el bario o fincas cuya movilidad y/o comportamiento y rompe con la cohesión y espíritu comunitario del lugar. La evidencia de ello es abrumadora. Hay barrios enteros en Barcelona, por ejemplo, que corren el peligro de diluir su carácter vecinal debido al elevado número de tales pisos.

Y para complicar todavía más esta situación, gran parte de estos pisos turísticos no están ni identificados, operan sin ningún tipo de regulación o protección del usuario y de los vecinos, y no ofrecen ninguna garantía ni de seguridad ni de calidad. En general no hay protección frente a dicha actividad mercantil, que contribuye muy poco al erario público, pues un gran número de estos pisos actúan ilegalmente, y no contribuyen, a través del pago de impuestos, a cubrir los gastos extras que su existencia implica. No es de extrañar, por lo tanto, que haya constantemente protestas ciudadanas en lugares donde existen estos pisos turísticos.

Y por si ello no fuera poco, la utilización de pisos turísticos disminuye la oferta de pisos de alquiler para gente normal y corriente, disparándose los precios de los alquileres. En Barcelona, desde 2015, estos alquileres han experimentado un crecimiento muy acentuado (un 15% anual), que es insostenible para la mayoría de la población, cuyos ingresos crecen mucho más lentamente. Hay una relación directa entre el número de pisos turísticos en un barrio, el crecimiento del precio de los alquileres, y el éxodo de vecinos a otros barrios con menos pisos turísticos.

Una protesta internacional. ¿Qué puede hacerse?

El equipo del profesor John Whitlow, de la City University of New York (también profesor visitante del JHU-UPF Public Policy Center), acaba de publicar un interesante estudio sobre cómo ciudades turísticas en EEUU (como Nueva York, San Francisco, Nueva Orleans, Seattle, Los Ángeles y Miami) están respondiendo a esta amenaza a la calidad de vida de los vecinos y a la identidad de los barrios. Entre tales intervenciones municipales están:

1. Limitaciones del número de días al año que una persona propietaria puede poner su piso o habitación a disposición de alquileres cortos. El número varía de 30 a 90 días. Todas las ciudades citadas, excepto Miami, aplican esta norma.

2. Provisión de permisos para establecer pisos turísticos solo en ciertos barrios de la ciudad, tal como exigen Miami y Nueva Orleans.

3. Exigencia de licencia y registro. Todas las ciudades exigen que tanto la agencia Airbnb (y otras agencias similares), así como las personas que alquilan sus espacios, estén licenciadas y registradas, exigiéndoles, además, que garanticen el cumplimiento de la normativa de seguridad e higiene.

4. Deben pagar impuestos, exigencia presente en todas las ciudades, como condición para ejercer tal tipo de actividad comercial.

5. Notificación al ayuntamiento de las personas que alquilan estos espacios y de los inquilinos que ocupan tales espacios.

6. Aprobación por parte del ayuntamiento del tipo de vivienda que puede ponerse al mercado como piso turístico, estableciendo normas de espacio. Solo Nueva Orleans excluye este requerimiento. Todas las demás lo tienen.

7. Todas las personas que ofrecen pisos turísticos tienen que ser residentes de la ciudad. Las personas no residentes no pueden comercializar su vivienda para pisos turísticos. Esta regulación tiene como objetivo dificultar que empresas de capital-riesgo compren propiedad inmobiliaria para transformarla en pisos turísticos.

Y el informe termina indicando que el nivel de requerimientos está expandiéndose rápidamente, a medida que la ciudadanía se está quejando más y más por las molestias que tales pisos turísticos están creando. En realidad, una ley muy popular que se está expandiendo es que los vecinos de una finca puedan votar sobre permitir o no que hayan pisos turísticos en aquella finca. Cuando tal ley se aplica tiene un impacto muy inmediato, parando y revirtiendo dicha expansión. En realidad, el enfado ciudadano está alcanzando tal nivel, que el tipo de sanciones por violaciones de las normas definidas anteriormente está aumentado. Entre ellas, en todas las ciudades citadas (excepto en Los Ángeles) se multa a los propietarios de pisos y a Airbnb con entre 500 y 2.000 dólares por día en casos de violación de las normas municipales. Y el propietario puede ser llevado a los tribunales en caso de que los vecinos de quejen de las molestias originadas por los pisos turísticos. El informe (puesto en mi web http://www.vnavarro.org) detalla, ciudad por ciudad, las normas y regulaciones. Todo ello parece indicar que no es descartable, en un futuro próximo, que tal enfado alcance niveles de indignación y que pasen a aprobarse leyes de prohibición de la existencia de tales pisos turísticos, pues no hay duda que su existencia está deteriorando el bienestar y la calidad de vida de los barrios en las ciudades. Su existencia es una prueba más del impacto sumamente negativo de las políticas neoliberales aplicadas en el diseño del desarrollo urbano. La mercantilización de todas las dimensiones de la actividad humana está llevando a un deterioro muy notable de la calidad de vida de la ciudadanía. Y lo que es sorprendente es que a este desarrollo algunas voces que se definen como progresistas lo llamen “progreso”.

La debilidad de los ayuntamientos en Catalunya y en el resto de España

Una de las mayores diferencias entre el poder municipal en Catalunya y España, y el poder municipal en EEUU, es la enorme debilidad de los ayuntamientos catalanes y españoles, debilidad que caracteriza a los Estados del sur de Europa, donde las fuerzas conservadoras han dominado tales Estados por periodos más largos de tiempo en los siglos XX y XXI. Es precisamente donde las izquierdas han gobernado durante más tiempo (como en los países escandinavos) donde los ayuntamientos tienen mayor poder, mientras que es en el sur de Europa, donde las derechas han sido más poderosas, donde los ayuntamientos son más débiles. Esta falta de poder en el nivel del Estado más próximo a la ciudadanía limita enormemente la incidencia de la ciudadanía en el desarrollo de las políticas públicas que afectan con mayor intensidad a su calidad de vida y bienestar.

Considerando la debilidad de los ayuntamientos en España, es de aplaudir que el Ayuntamiento de Barcelona haya ofrecido un liderazgo, reconocido internacionalmente, para limitar el daño creado por los pisos turísticos a la calidad de vida de los vecinos en Barcelona. Predeciblemente las fuerzas conservadoras y neoliberales, que continúan teniendo un enorme poder político y mediático en España (incluyendo Catalunya), y Airbnb han intentado demonizar al ayuntamiento, manipulando y mintiendo, presentando las acciones de este como excesivamente radicales, motivadas por razones ideológicas anticuadas, ocultando que en otras ciudades tales medidas ya se han desarrollado y han probado ser altamente populares. El mérito del Ayuntamiento de Barcelona es el de haberse enfrentado a tales intereses, con el coraje que caracteriza a la alcaldesa Ada Colau, que ha sido aplaudido en muchas otras ciudades, las cuales se han inspirado en ella. Este aplauso debe ir acompañado de la denuncia a la Generalitat de Catalunya, controlada por las fuerzas conservadoras y neoliberales (y cuyos medios públicos de información y persuasión promueven Airbnb), que predeciblemente ha dificultado los pasos que el ayuntamiento deseaba tomar y que la ciudad se merecía. ¿Hasta cuándo continuará ignorando un clamor popular frente a esta situación que se está convirtiendo en una pesadilla para miles y miles de ciudadanos?

Colau, Carmena y Ribó, el éxito de los alcaldes más temidos por la derecha

1 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Dos años han pasado desde que los gobiernos del cambio de las principales ciudades españolas llegaron al poder. Manuela Carmena, Ada Colau y Joan Ribó tomaron el mando de Madrid, Barcelona y Valencia, las tres ciudades más grandes de España. La derecha, acostumbrada a gobernar por años, y todo su entorno empresarial y mediático, estaban al borde de la histeria.

Unos preocupados por lo que los nuevos ediles pudiesen descubrir debajo de las alfombras, otros quizá temerosos de perder los buenos negocios que venían haciendo desde siempre a costa del dinero público y los últimos, ya lo estamos viendo, seguros de que iban dejar de ser alimentados con el favoritismo de la publicidad institucional.

Por eso no extraña que los nuevos ayuntamientos, y muy particularmente los de las ciudades más emblemáticas, fuesen recibidos con una inusitada agresividad: a un buen puñado de espabilados se le acababa el chollo. Ya entonces a las personas sensatas, independientemente de la ideología, les avergonzaba el tratamiento que se le dio a Manuela Carmena desde la oposición, liderada por la deslenguada Esperanza Aguirre y también desde los medios satélites de la derecha política y económica. Afortunadamente, los insultos, la intromisión permanente en su vida privada, las burlas y humillaciones con las que se pretendió ridiculizarla, no lograron su objetivo y Manuela preside hoy el Ayuntamiento que más ha reducido su deuda en estos dos años.

A Ada Colau le pasó algo similar. Si Carmena llegó a la alcaldía aupada por Ahora Madrid y los votos del PSOE, en el caso de Colau los apoyos eran más variopintos. Barcelona en Comú, su coalición, obtuvo 11 concejales y recibió el apoyo de ERC, PSC y la CUP para desbancar al convergente Xavier Trias. Desde el principio también Ada sufrió una enorme presión, pero ahí sigue, creciendo día a día en prestigio e influencia.

Joan Ribó, en Valencia, dijo en su toma de posesión algo que define sin duda el nuevo estilo de nuestros tres protagonistas: “La vara de mando no es mi forma de gobernar, no me hace falta, prefiero el diálogo con los vecinos y las vecinas”. El miércoles estuve con él en Valencia y le vi en forma, moviéndose –como casi siempre– en bici, cercano, tranquilo, paciente, atento a lo que sucede en cada rincón de su ciudad. Bajando también la deuda, pacificando el tráfico poco a poco y sufriendo también en ocasiones una presión bien calculada que sin duda empujan los que temen que se prolongue en el tiempo el mandato de gente decente en lo ayuntamientos.

Porque este es el asunto verdaderamente importante. Las grandes ciudades españolas –y las medianas y pequeñas– han estado demasiado tiempo en manos de los depredadores del mercado. El urbanismo, los servicios públicos, las infraestructuras, controladas por la derecha económica, han ido dibujando unas ciudades agresivas, desiguales, contaminadas, cada vez más inhóspitas y arruinadas. Y aunque hoy es fácil darse cuenta de los errores cometidos, la presión del dinero no cesa. Por eso es importante que nuestros ediles aprieten los dientes y sean valientes. Por eso es fundamental que aprovechen los dos años que les quedan por delante para demostrar que se pueden hacer las cosas de otra manera.

En esta calurosa semana de junio hemos asistido a la tercera moción de censura desde la recuperación de la democracia tras la larga dictadura franquista. También hemos celebrado el 40 aniversario de la primeras elecciones democráticas. Pero creo que el hito más importante para el futuro ha sido este segundo cumpleaños de los ayuntamientos del cambio. Su ejemplo de acuerdos y gestión deberían ser el modelo a seguir para expulsar al PP del Gobierno de España. El PSOE y Unidos Podemos deberían aparcar intereses personales y de partido y centrarse en lograr ese obje tivo.

Hombres de más de 40 con corbata

30 diciembre, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

Comparto un episodio de esta semana que me he decidido a escribir porque, en realidad, es representativo de muchas situaciones con las que nos encontramos dentro de la institución. Y me temo, que con independencia del color político en muchos casos

Al poco tiempo de llegar al ayuntamiento, acuñé la expresión “reuniones de hombres de más de 40 con corbata”. Me parecía bastante ilustrativa de un tipo de reuniones que se convertirían en habituales en mi vida a partir de entonces: consorcios, juntas directivas, consejos de administración, y que ejemplificaban algo que ya sabíamos, pero que algunas no habíamos vivido nunca: los hombres son los que están en los puestos directivos, en los espacios de decisión y representación, un sesgo de género, y también de edad que salta a la vista, a la vez que se manifiesta en la forma de ser y estar en las reuniones. Aquellos espacios que hacen que la expresión “feminizar la política” se cargue de sentido.

Esta semana he asistido a una de esas reuniones de hombres de más de 40 con corbata. Empresarios y representantes de la administración. Es un lugar al que voy regularmente. Muchas veces, llego justa a la reunión. En las primeras reuniones, en las que no conocía a nadie, me iba directamente a mi sitio, ese indicado con el cartelito de “Gala Pin” plastificado. En la segunda reunión, llegué con un poco de antelación, me fui a mi sitio y me senté con el ordenador. Al llegar el presidente, saludó a las personas que estaban de pie. Al acercarse a mí, hice amago de levantarme para darle la mano, pero se me quedó encajada la silla y no pude levantarme rápidamente. El presidente quería saludarme, así que, ni corto, ni perezoso, me dio un beso en la frente. La primera en la frente. Sesgo de género, de edad y de clase. No se lo hubiera hecho a otras mujeres presentes en la sala. No supe reaccionar. O más bien, me contuve la reacción. Hace tiempo que aprendí que mi cuerpo tiene una reacción muy primitiva cuando me enervo (antes me pasaba una o dos veces al año): se me eriza el cabello de la nuca. Es imperceptible al ojo humano, aunque yo sí que lo noto. En ese momento, sentí cómo se me erizaba el pelo de la nuca, que desde hace años es una señal que he aprendido a interpretar como “no reacciones de manera visceral ahora, porque después te arrepentirás”. Así que me quedé perpleja. Y frustrada.

Esta semana, un año después, me ha saludado dándome la mano. “Bien, Pin, machote”, he pensado. No había una asistencia masiva, aun así, las mujeres éramos clara minoría: cuatro frente a 12 o 14 hombres. Una de las mujeres es la persona que toma el acta (aún no he visto a un hombre tomando acta). Después de varias intervenciones, alguien llamó la atención al presidente sobre el hecho de que había un nuevo miembro (una mujer, la cuarta mujer) en la sala que se incorporaba en esa reunión sustituyendo a un antiguo miembro. Transcribo: “¡¿Claro que sí, cómo se me iba a pasar a mí esta belleza?!”. “A esta belleza estamos encantados de tenerla aquí”.

Perplejidad (que aquí quiere decir “pelos en la nuca erizados”). La reunión siguió su curso, y, qué casualidad, me tocaba hablar a mí. Dejé para el final la petición contundente de que no se vuelva a interpelar a una mujer por su aspecto físico, el tono fue de rechazo y cierta repugnancia. “No será este presidente el que no lo haga, que es un donjuán”. Risas adolescentes de los hombres de más de 40 con corbata, comPAdreo. Perplejidad. Viaje en el tiempo.

Era el turno de palabra de otro hombre. Al final de su intervención, aprovechó para sumarse a mi solicitud. El único. Cuchicheos. La mujerBellezaNuevoMiembro, que en realidad, es la MujerRepresentanteDeUnImportanteSectorEnLaCiutat, se sintió interpelada. Así que intervino tímidamente para decir que a ella ya le estaba bien. Perplejidad con desazón. Al acabar la reunión, el presidente vino a hablar conmigo. Me comentó en tono jocoso que si yo supiera los comentarios que le hace a su mujer, no sé lo que podría llegar a enfadarme.

Reuniones de hombres de más de 40 con corbata. En un mundo de hombres, con mirada de hombres, con gestos de hombres, con trato de hombres, con sordera de hombres. Lo que se viene llamando heteropatriarcado.

Corazón de fuego

10 septiembre, 2016

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

Ojalá no le hubiera tocado tener que ser un héroe, pero emociona encontrar guerreros de la vida como él

Supe de Óscar Jiménez y de su aterradora historia hará un par de años, cuando un mensaje suyo arribó a esa playa abierta al mundo que es Facebook. Óscar es de Sant Sadurni d’Anoia (Barcelona) y antes de que la vida le mordiera trabajaba como maquinista de excavaciones, conduciendo un cacharro de 100 toneladas en las grandes obras de las autopistas o del AVE. El 3 de marzo de 2012 le operaron de una hernia de disco. En su preciosa página web www.SoyOscarJimenez.com se explica con detalle el espantoso estropicio.

Dice Óscar (su caso está en los tribunales y aún no hay sentencia) que durante la operación le reventaron inadvertidamente el saco dural, “que es donde va el líquido cefalorraquídeo”. Su cerebro empezó a perder líquido y sufría horrorosos dolores de cabeza, era incapaz de controlar sus movimientos y tenía alucinaciones (“llegué a ver a mi padre verde”), pero pese a sus quejas le dieron de alta a los 10 días con 40 grados de fiebre. Fue una neuróloga a la que acudió por sus terribles cefaleas la que advirtió la situación, que para entonces era crítica: se estaba muriendo. Lo ingresaron de urgencia pero el daño estaba hecho. Desde entonces ha sufrido siete operaciones; se ha quedado parapléjico, ha perdido la audición de un oído, padece ataques de epilepsia y sigue con dolores. Aquel 3 de marzo que comenzó el infierno, Óscar tenía 33 años.

Recuerdo que su relato me espantó; por entonces, con la catástrofe todavía muy próxima, Jiménez utilizaba su Facebook habitual, el de antes, el de los buenos tiempos; en las últimas entradas hablaba de su caso, pero más abajo se veía el retrato congelado de su vida de siempre, las típicas fotos con los amigos, montando en bicicleta, bebiendo cerveza. Es decir, se veía a un chico grande, atlético y guapo, ignorante del alud que se le venía encima. La inocente banalidad de las instantáneas se te clavaba en la retina como un punzón.

. He conocido otros casos de pérdida traumática y la víctima siempre había atravesado un primer periodo de comprensible desmoronamiento

Pero ya por entonces me sorprendió su coraje. He conocido otros casos de pérdida traumática y la víctima siempre había atravesado un primer periodo de comprensible desmoronamiento. El duelo lleva su tiempo y el esfuerzo de asimilación y reinvención es monumental. Sin embargo, Óscar estaba increíblemente entero desde el comienzo. Cuando contactó conmigo se apoyaba en la indignación ante lo que él considera una mala praxis, y en la pelea judicial para demostrarlo. Ahora bien, incluso en esos meses mantenía la cabeza fría y el control de sí mismo.

Pero es que luego, poco a poco, en la distancia, lo he visto florecer. Primero fue el libro. Pensó, con razón, que su caso era singular, y escribió un impactante texto titulado IMPOSIBLE, así, en mayúsculas, con las dos primeras letras tachadas; se puede conseguir en Amazon y durante tres meses ha sido el libro más vendido de Amazon España en el apartado de biografías. Además, Óscar fue creciendo en activismo social: de cuando en cuando me mandaba noticias de alguna reivindicación en pro de los derechos de los discapacitados. Y, por último, este incansable luchador ha encontrado un reto en el que concentrar su desbordante vitalidad. Va a hacerse 799 kilómetros del Camino de Santiago en 8 días y en silla de ruedas, a 100 kilómetros por día, para reunir dinero para la investigación de las lesiones medulares. Y para sentirse libre como un pájaro, a pesar de todo.

Lleva meses preparando esta hazaña maravillosa y loca. Está buscando patrocinadores y, para mi pasmo, le está costando muchísimo encontrarlos. Unos cuantos comercios le han apoyado; gracias a eso ha conseguido añadir a su silla de ruedas un pequeño motor eléctrico con una autonomía de 30 kilómetros; todo lo que sobrepase esa distancia diaria tendrá que hacerlo a brazo. Le acompañará un amigo y empezarán el recorrido el 16 de septiembre. En su página lo explica todo, así como la manera de colaborar.

El horror que ha vivido Óscar le ha obligado a sacar lo mejor de sí. Quizá ni él mismo supiera que poseía un corazón de fuego y un temple de diamante; quizá gracias a esa entereza colosal se esté construyendo una vida más rica y más interesante que la anterior. Con unos costes agónicos, desde luego. Ojalá no le hubiera tocado tener que ser un héroe, ojalá hubiera podido llevar una existencia mediocre; pero emociona encontrar guerreros de la vida como él, capaces de reinventar la plenitud. Por cierto, el 100% de los ingresos de su libro van a parar a la Asociación de Amigos de los Discapacitados. Él vive de su pensión y jamás se queja de su situación económica. Bueno, en realidad jamás se queja de nada. Es lo que tienen los héroes: son un implacable espejo en el que comparar nuestras cobardías cotidianas, nuestros disgustos por nimiedades irrelevantes. Mi admiración, querido Óscar.

@BrunaHusky

www.facebook.com/escritorarosamontero

www.rosamontero.es

Muy fan de… Juan Rosell

12 diciembre, 2014

Fuente: http://www.infolibre.es

Raquel Martos Actualizada el 06/07/2014

Hola, Juan. ¿Cómo era tu frase genial: “Amas de casa y amos de casa- alrededor de un millón- se han apuntado al paro porque ven que hay alguna oportunidad de poder cobrar algún subsidio?” ¿Y no podrías tratar de decir lo mismo con menos palabras? Es que te cuento, me haría ilusión imprimírmela en una camiseta o tatuármela en la tripa, pero no me cabe tanta ciencia en el body. Muy, muy fan, Rosell, patrón de patrones.

Jo, ha sido tan reveladora tu sentencia… hasta que has llegado tú, con tu raciocinio superlativo, no hemos conocido la verdad verdadera: Las culpables de engrosar ese pedazo de lista de parados que se parece a los títulos de crédito de “Juego de Tronos” son, tatatachán…¡las amas de casa!

Claro, qué jodías, están las tías ahí aburridas, como ostras, viendo la tele mañanera y de pronto van y piensan: “Ay, qué bajón, no sé qué hacer, si ponerme a hornear cupcakes, hacerme los pies o escaparme al Primark a comprarme un pack de bragas, voy a llamar a Pili”.

– Pili, qué aburrimiento chica. ¿Tienes algún plan?
– Sí, he quedado con unas amigas para apuntarnos al paro.
– ¡Vais al INEM! ¿y eso?
– Pues mira, si nos cae un subsidio, guay. Y si no, da igual, nos divertimos y engrosamos la estadística. Ji,ji,ji y que se jodan.
– ¡Ay, qué perracas! ¿Puedo apuntarme con vosotras?
– Pues claro, nena y luego nos tomamos algo, somos un millón, haremos unas risas…

Todo comenzó aquella mañana, cuando desde el curso de verano de FAES pediste seriedad en la medición de los datos de desempleo, “más exageraos que mi abuela andaluza”, viniste a decir y aportaste tu cordura: “menos lobos y más amos y amas”.

Pero ya sabes, cuando el calor aprieta, al paisanaje le entran ganas de enfadarse por algo y como lo de la Roja en el Mundial ya huele, lo pagaron contigo. Desde los sindicatos te reprocharon que no te supieras la lección, que ignoraras que en España el sistema de prestaciones por desempleo es de carácter contributivo que, para tener derecho, es necesario haber estar dado/a de alta en la Seguridad Social habiendo cumplido los requisitos de cotización en los periodos establecidos y que entre las excepciones, que haberlas haylas, no están las amas ni los amos de casa.

Así que al día siguiente lo arreglaste del todo: “Es un dato técnico- aclaraste- no una opinión y por supuesto que las amas de casa tienen derecho a incorporarse al paro y cobrar subsidio si cumplen los requisitos. Pero tenemos que ver este dato desde el punto de vista positivo -muy happy tú- una de las claves de por qué se ha disparado el paro es la incorporación de la mujer al mundo laboral”. ¡Olé Juanillo! Este párrafo sí me va a quedar grande para la camiseta, tendría que imprimirlo en una túnica de las que llevaba Demis Roussos en el triki triki y para el tatuaje iba a necesitar más tinta que un calamar gigante.

Ay, Rosell, ¿qué os dan en la CEOE para que digáis frases tan brillantes? Yo quiero desayunar eso que desayunáis vosotros. Es que sois una fuente de citas célebres, deberíais ir pensando en grabarlas en tazas, como las de Forges, para regalarlas con algún periódico. Estáis a puntito de superar al maestro en sentido del humor:

“Hay que aceptar trabajos aunque sean en Laponia. En Laponia nació Papa Noel, es un sitio muy bonito, con trabajos intensos de temporada y muy bien remunerados”.

– José Luis Feito, CEOE ( 2012).

“El Estatuto de los Trabajadores se hizo pensando que los viajes se hacen en diligencia, pues se dan cuatro días para un permiso por defunción que, evidentemente con los vehículos que hay ahora, se trata de horas de desplazamiento, o a veces de una hora”.

– José de la Cavada, CEOE (2013).

“¿Que debo a la Seguridad Social? Pues sí, a mucha honra, como muchos españoles”.

– Arturo Fernández, vicepresidente de la CEOE (2011) ( Condenado por rebajar injustificadamente las condiciones de sus trabajadores e imputado en el caso Bankia)

“Hay que trabajar más y ganar menos para salir de la crisis”.

– Gerardo Díaz Ferrán (2010).
(Actualmente reside en la prisión de Soto del Real).

“Ojalá todo el mundo tuviera los códigos éticos de la CEOE”.

-Esta es tuya, Juan. Preciosa.

Oye, ¿seguro que las siglas CEOE quieren decir: Confederación Española de Organizaciones Empresariales? Yo creo que os definiría mejor algo así como: CEOE, Cuánto Erudito en el Oráculo Empresarial.

Nuestras mujeres

12 noviembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

MARUJA TORRES 19 MAY 2013 – 00:00 CET

El concepto de cuidadanía –que, simplificando, integra la necesidad de ser ciudadano con el imperativo de cuidarnos entre nosotros para crear una red social que impida o amortigüe el actual descalabro– fue esgrimido por la siempre vital, siempre ejemplar, siempre optimista, Itziar González, que está teniendo una vida cuidadana mejor desde que dejó su empleo –ella trabajaba, no usaba de un cargo– como concejal en el Ayuntamiento de Barcelona, asqueada de la porquería que se paseaba por su zona. Arquitecta y urbanista, Itziar se prometió al empezar en el desarrollo de su carrera a no construir nada nuevo y dedicarse a rehabilitar lo existente. Ha descubierto martingalas y pufos, ha denunciado, ha sido amenazada. Es feliz.

Rehabilitar, reconstruir, cuidar. Denunciar, barrer, limpiar. Escuché a Itziar en el programa de mi admirado Javier del Pino, en su muy necesaria versión de A vivir, que son dos días, en el fin de semana de la SER. Con ella (46 años), Manuela Carmena, Carmela García Moreno, que son –sus años, menos– de mi generación, y con Elena Cordero, periodista, de casi 25 años. Entre medias, las voces del propio Javier y de José Martí Gómez, que poseían esa calidez y discreción especiales de los compañeros de viaje que lo son de verdad, no para hacerse los tiernos. Poseen ambos la capacidad, también desde generaciones distintas, de escuchar, recordar y, todavía, maravillarse.

Yo también me maravillé. Me acuerdo perfectamente de Carmela García Moreno y de cómo la trataban, por guapa, de musa de UCD, y del buen trabajo que hizo, entonces y más tarde, con Paco Fernández Ordóñez. Una señora. A Manuela Carmena le debemos muchas cosas derivadas de la ley y sus aplicaciones, y estoy especialmente satisfecha de que, a raíz de sus últimos artículos e intervenciones por la tele –junto a tal cantidad de zopencos a los que un solo movimiento de sus cejas disuelve sin remedio–, los más sedientos jóvenes la hayan descubierto. Bienhumorada, optimista también ella, buscándole siempre el lado práctico a la vida y a la lucha; enseñándole leyes a su nieta y haciéndole muñecas de trapo. Qué bien tenerla entre nosotros, entre nosotras.

A Itziar, creo que ya lo he dicho, la sigo desde que dejó el poder y el Ayuntamiento porque hizo “tanta limpieza que me limpié a mí misma”. Es muy graciosa, sobre todo cuando cuenta que ella tiene ahora trabajo porque se dedica a hacer lo que a ningún machote le interesa (lo de machote es mío, ella dijo hombre), que es mediar, solucionar conflictos. Cree mucho en el empoderamiento de la mujer desde esa horizontalidad de la cuidadanía, pero las otras –Carmela y Manuela, más experimentadas; Elena, sufriendo en sus carnes el reaccionarismo actual y temiendo el futuro cavernario inminente– se pidieron, sin desdeñar eso y, además, una entrada en la cúspide de la pirámide. Es absolutamente insoportable que, por abajo, en las empresas y en la política y en el mundo financiero, coexistan un 90% de mujeres y un 10% de hombres, mientras que en los cargos altos los porcentajes se invierten. Aún falta mucho, seguramente, para que las mujeres que escalen tan alto no se tiñan de lo peor entre lo masculino: la sumisión, la ambición, la prolongación del patriarcado, la insensibilidad. Los hombres no son así, los poderosos sí lo son, y las mujeres que les imitan, también. Pero si empezamos pronto a poner dinamita (metafórica, claro) debajo de las mesas donde realizan sus interminables reuniones, pues puede que se les acaben cayendo los pantalones.

Quiero escucharlas más a menudo. Vivimos unos tiempos en los que estas cuatro mujeres, y lo que representan, son absolutamente necesarias.

http://www.marujatorres.com

El negocio de prohibir

8 marzo, 2014

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

 27 OCT 2013 – 00:05 

Ya no se sabe si la avidez recaudatoria de las actuales autoridades españolas no conoce límites –bueno, saqueadora–, o si la vieja pasión prohibidora de este país emerge al menor pretexto, o si se trata de una mezcla de las dos, lo más probable. En poco tiempo nos han obsequiado con varias medidas, a cual más injusta, demente y desfachatada, todas dictadas por esos dos ánimos: prohibir por prohibir y estrujar aún más al ciudadano, como si no bastaran las enloquecidas subidas de impuestos de Rajoy y Montoro, en contra de sus promesas electorales y, según dijeron, “provisionales”, pero ya prorrogadas uno o dos años más, por lo menos hasta 2015. Como en esa fecha habrá elecciones, bajarán algo esos impuestos a ver si los votan los de su propio partido. Visto lo que podemos fiarnos de su palabra, y de la del PP en general, es seguro que, si redujeran la presión fiscal, sería para incrementarla en seguida en 2016, y de lo dicho nada, y además “no hay otra solución”.

Pero a lo de ahora. Primero se nos comunicó que a partir de pronto se harán pruebas de alcoholemia a los peatones infractores y se los multará. Es decir, si alguien lleva prisa y se salta un semáforo porque no se ve ni un coche en lontananza, habrá que comprobar si ha bebido un vaso de vino o dos, y, de ser así, se la cargará bien cargada. Otro tanto si un transeúnte desciende a la calzada y camina junto al borde, cosa que en Madrid, por ejemplo, nos vemos obligados a hacer todos a menudo porque las aceras están intransitables, llenas de obstáculos puestos por el Ayuntamiento: pivotes de piedra o de hierro, chirimbolos, motos y bicis a las que se permite aparcar, gigantescos contenedores, bandas de pseudojazz, vallas y zanjas de obras inútiles, papeleras desbordadas, andamios por doquier. Así, las autoridades ocupan las aceras hasta impedirnos ir por ellas, y a continuación deciden cobrarle al que las abandona para avanzar. Negocio redondo, el de forzarnos a infringir las reglas para luego multarnos por ello.

Al poco nos enteramos de que la alcaldesa de Fuengirola, del inevitable PP, ha prohibido que en la Feria de su localidad suene música en otra lengua que el español, y –ojo– español de aquí: no sólo no permite “géneros como funk, rap, reggaeton, electrónica, metal, alternativa, hip hop, reggae, heavy metal, country, punk y gótica”, sino tampoco “ritmos latinos en general”, aunque estén cantados en español. Asimismo ha dictaminado sobre la decoración de las casetas, que deberá basarse en “elementos relacionados con Andalucía, su cultura, arte y tradiciones”, y al que no cumpla lo visitará la policía. Que esta tal Doña Oña imponga a sus conciudadanos lo que han de oír y bailar, y hasta cómo deben engalanarse, es sin duda anecdótico, pero delata un espíritu totalitario que ríanse de Stalin. De hecho la aproxima mucho a Franco, que proscribió todos los nombres extranjeros, de cines, hoteles, cafeterías y demás. Oí contar que el cine Colón de mi infancia se había llamado Royalty, hasta que el dictador lo condenó por poco español.

A continuación nos anuncian una nueva ordenanza municipal para Madrid, y a raíz de eso se nos revela que está parcialmente inspirada en las ya vigentes en Sevilla, Barcelona, Málaga, Benidorm, Bilbao, Granada y otras ciudades. Al leer la lista de lo que prohibirá y multará esa ordenanza, uno se pregunta si queda algo que no sea una infracción, y si pronto no nos cobrarán por salir a la calle y transitar. Junto a algunas prohibiciones razonables y ya existentes, pero que no se suelen respetar (orinar en la vía pública, algo que uno ve hacer de continuo con total impunidad; no llevar perros peligrosos sin bozal; encender hogueras, etc.), nos encontramos con que habrá multas de hasta 750 euros por limosnear ante un centro comercial; de hasta 1.500 por intentar limpiar un parabrisas o vender kleenex en los semáforos, por “juegos o apuestas con dinero” (esto en una comunidad que ahora adora a la Virgen Tahúr de Eurovegas y a San Adelson el Turbio, será para que ningún trilero haga competencia a sus casinos), o por “promover la prostitución”. No se aclara qué cae bajo ese verbo ambiguo, guiñarle un ojo a un viandante debe de ser parte de ello. También se pregunta uno cómo pagarán 750 o 1.500 euros un mendigo, un vendedor de kleenex o un limpiador espontáneo, más aún cuando, gracias a la política de recortes y despidos fáciles del Gobierno y la CEOE, cada día más gente se ve empujada a tan miserables menesteres porque no le queda otro remedio. Y luego se pregunta uno qué se hará con los no pagadores, que serán todos: ¿se los meterá en la cárcel, estando todas ya saturadas? ¿Se los expulsará de la ciudad o del país? Todo da la impresión de ser un capítulo más en el proceso de eliminación de los pobres. A usted se lo multa y persigue sólo por eso, por ser pobre, hay que ver. Lo sangrante es que al mismo tiempo este Gobierno hace todo lo posible por incrementar su número, y por que pasen a serlo quienes no lo eran ni lo son. Entre eso y la nueva emigración forzosa de jóvenes y no tan jóvenes, uno empieza a sospechar que a lo que aspira el PP es a despoblar el país y a que en España no queden en libertad más que sus votantes y unos cuantos indiferentes. Sería la única manera de asegurarse la perpetua reelección. El único inconveniente es este: ¿quién quedaría para tributar a Hacienda, esto es, para pagar a sus miembros y “asesores” sus cuantiosos sueldos?

elpaissemanal@elpais.es

Banderas nazis y quema de esteladas se exhiben impunemente en la concentración de la extrema derecha españolista en Barcelona

3 diciembre, 2013

Fuente: http://www.kaosenlared.net

Sábado, 12 de Octubre de 2013 15:09
Banderas nazis y quema de esteladas se exhiben impunemente en la concentración de la extrema derecha españolista en Barcelona

Unos 300 ultras de la extrema derecha españolista se han manifestado este sábado entre las plazas Espanya y Sant Jordi de Montjuïc de Barcelona, mostrando impunemente banderas con simbología nazi y quemando esteladas. De la “caza” que habían anunciado después, de momento no se conocen detalles…

Pero de cualquier agresión que pudiera ocurrir, o cualquier acto violento del estilo, las autoridades serán las responsables, al haber permitido la concentración y no actuar contra el uso de banderas nazis y otros elementos vergonzosos para la historia de la humanidad. Igualmente, se han emitido cantos racistas, homofobos, machistas y xenófobos, sin que los cuerpos y fuerza de seguridad presentes les hayan impedido hacerlo en ningún momento.

Arp3691626

Agencias

Convocados por la plataforma ‘La España en Marcha’ –que aglutina Alianza Nacional, Democracia Nacional, Nudo Patriota Español, La Falange y Movimiento Católico Español–, han cantado consignas como “Esta es nuestra tierra y hay que defenderla” y “Cataluña es España”, y han iniciado la marcha al llegar tres autocares procedentes de Madrid, con más de 100 personas.

Los ultras han avanzado por la avenida Maria Cristina hasta la plaza Sant Jordi rodeados por un cordón de seguridad de los antidisturbios de los Mossos d’Esquadra, y en ningún momento ha habido encontronazos con los antifascistas que se manifestaban cerca de ese lugar, en la plaza de Sants.

Precisamente, en esta plaza, los ultras querían iniciar su manifestación pero les fue prohibido por motivos de seguridad por la Conselleria de Interior, una decisión ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para evitar desórdenes públicos.

Durante la protesta se ha cantado el himno franquista ‘Cara al sol’ y han ondeado numerosas banderas españolas, así como banderas franquistas y con la cruz celta.

Los cánticos más coreados ha sido el “Cataluña es España”, “Separatistas terroristas”, “España es una y no 51”, y las críticas al presidente de la Generalitat, Artur Mas –se ha llegado a escuchar un “Artur Mas, cámara de gas”– pero también al presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy.

La manifestación, en la que se ha quemado una bandera ‘estelada’, ha ido encabezada por la pancarta ‘Contra separatistas, siempre unionistas’ y otra con el mensaje ‘No pediremos perdón por nuestra historia. 12 octubre de 1492. Siempre orgullosos’.

En Montjuïc, donde se ha celebrado un homenaje a los caídos, con un minuto de silencio, el presidente de Alianza Nacional, Pedro Pablo Peña, ha avisado de que “no habrá secesión en Cataluña si no es a base de mucha sangre” y ha explicado que han celebrado este acto en Barcelona porque es donde se está dando la batalla más dura contra la unidad nacional, según sus palabras.

Ha criticado el otro acto celebrado en Barcelona por la unidad de España, contraponiendo su patriotismo “genuino, de acero, la sangre, el honor y la raza” al patriotismo de hojalata, y ha cargado contra la líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, por haber pactado hace tiempo los Presupuestos con Mas.

Ha asegurado que la manifestación ‘Som Catalunya, somos España’ es “débil y ridícula” y ha lamentado que les hayan prohibido un tramo de manifestación que ya estaba autorizada por la presión de anarquistas y casas okupas, según sus palabras.

Al inicio del acto en Montjuïc, ha leído el manifiesto de ‘La España en Marcha’ Luis Alonso, jefe provincial de La Falange en Barcelona, en el que piden la derogación de la Constitución, defienden la “indisoluble unidad nacional”, la abolición de las autonomías y un estado unitario, nacional y social.

Asimismo, entre aplausos, ha reclamado la “prohibición inmediata de la difusión de ideas secesionistas”, erradicar la corrupción, y han defendido llevar a cabo una revolución nacional.

En declaraciones a los medios, el portavoz de la Juventudes de ‘La España en Marcha’, Pedro Chaparro, ha explicado que se manifiestan por la unidad de España, porque “ya está bien que sentirse español sea motivo de burla”.

Ha resaltado: “Somos patriotas que nos sentimos orgullosos de ser españoles”, y ha lamentado que se les criminalice en los medios de comunicación; y, sobre el ataque a la sede de la Generalitat en Madrid por la Diada, ha dicho que no hubo agresiones.

Otras proclamas han pedido que el empleo se reserve a los españoles -“En el empleo, el español primero”, “Inmigración, expatriación”– y que el matrimonio sea heterosexual –“Matrimonio, hombre y mujer”–.

Concentración antifascista en Barcelona el 12 de octubre

   600 personas se han concentrado este sábado a mediodía en la plaza Universitat convocados por la Plataforma Antifeixista de Barcelona con el lema ’12 d’Octubre: res a celebrar’, según cifras del Ayuntamiento.

También según el Ayuntamiento, 200 de ellos han llegado a la plaza Universitat tras haber asistido por la mañana a otra concentración antifascista en la plaza de Sants para protestar por la movilización de ultras en Montjuïc.

Los organizadores han usado un camión a modo de tarima, donde se ha leído un manifiesto y han hablado, entre otros, representantes de la Coordinadora Antifascista de Madrid y del Colectivo Antifascista de Grecia.

La concentración en Universitat ha durado una hora y se ha desarrollado sin incidentes, aunque algunos activistas han increpado a varios transeúntes que llevaban banderas españolas.

Se han podido ver algunas banderas negras y se han coreado consignas como “Hispanitad es genocidio”, “El fascismo avanza si no se combate” y “Vosotros, fascistas, sois los terroristas”.

Alrededor de las 13.00 horas, 200 de los asistentes han vuelto hacia la plaza de Sants con cánticos como “Fueras fascistas de nuestros barrios”.

Última modificación el sábado 12 de Octubre de 2013, 17:50.