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Los primeros días en Barcelona de los rescatados por el Open Arms: “Vuelvo a ser yo”

16 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Acaban de cenar. Unas 40 personas rescatadas por el Open Arms se agrupan en la entrada de la residencia donde se alojan durante sus primeros días en Barcelona cuando una furgoneta de Cruz Roja aparca frente a ellos. De su interior aparecen tres caras conocidas. Son Ali, Hassan, Omar (nombres ficticios), tres de los cinco menores no acompañados que llegaron al puerto de Barcelona este miércoles. Todos aplauden y corren a abrazarse, se besan, preguntan con ternura si están aquí para quedarse. Los adolescentes se habían ido de su centro porque, dicen, ellos “no son niños”. Querían ver a sus amigos.

Los mismos amigos con los que compartieron siete horas de miedo e incertidumbre en una balsa neumática en plena noche. Aquellos con los que se escondieron e intentaron escapar de lo que creían que era una patrullera libia y acabó siendo un barco de rescate, su salvación. Los tres adolescentes dejaron atrás el centro de menores para reencontrarse con sus compañeros, en los que se apoyaron durante los cinco intensos días de viaje a España a bordo del Open Arms. Quieren estar juntos pero, de momento, no es posible.

El personal del centro les explica las razones por las que están obligados a trasladarlos de nuevo al centro especializado. La normativa española concede la competencia de la acogida de menores no acompañados a las comunidades autónomas por lo que la Generalitat es la encargada de su tutela y deben ser acogidas en recursos especializados para la infancia. Ali insiste, como lo hacía en el barco de rescate, con su característica rebeldía propia de sus 17 años de edad: “Yo soy un hombre, no soy un niño”.

Uno de los rescatados palestinos hace desde Barcelona una videollamada con su padre, que vive en Gaza
Uno de los rescatados en el Open Arms, ya en Barcelona

Los tres menores fueron trasladados de nuevo al centro que les corresponde. “Yo no voy a quedarme en ese centro sin mis amigos. Si me llevan, voy a regresar”, advertía el adolescente pocas horas antes de ser devuelto al alojamiento especializado en infancia. Sus compañeros mayores de edad trataron de convencer a los vigilantes del centro, pero pronto comprendieron sus explicaciones. Se despidieron de ellos.

Durante sus primeros tres días en Barcelona, los hombres mayores de edad que no viajaron junto a su familia han sido alojados de forma temporal en la residencia para deportistas Blume de Esplugues de Llobregat (Barcelona). Es el momento de recuperar fuerzas, asimilar la traumática experiencia vivida y asentar su llegada al Estado español. Su exaltación de la felicidad por sentirse a salvo, en un lugar tranquilo, junto a sus compañeros de viaje, se entremezcla con la ansiedad despertada ante el pasado y el futuro: las imágenes de las torturas sufridas en Libia, que permanecen ancladas en sus recuerdos, se suman a la incertidumbre del “ahora qué”. Tienen un mes, prorrogable a 45 días, para recibir asesoría jurídica, solicitar protección o decidir un nuevo camino.

Honoré desprende la misma felicidad que transmitía en el Open Arms. Ahora, nos cuenta, después de descansar dos días, hablar con su familia, ducharse y obtener ropa nueva, empieza a reconocerse tras los duros años de supervivencia en Libia. “Vuelvo a ser yo. Este soy yo”, dice el camerunés cerrando los ojos y suspirando frente a la puerta de su residencia, poco antes de pedir que le hagan una fotografía. “Quiero mandársela a mi madre. Cuando me vea así, va a llorar de alegría”, añade el hombre, con su nueva camiseta sin mangas. Hoy se siente como era antes de emprender su viaje Europa. Es uno de esos días en los que uno se siente más guapo, confiesa entre risas, y también más fuerte: “He vuelto”.

Esa alegría despertada en Barcelona se entrelaza con momentos de inquietud. “Tenemos solo 30 días y no quiero perder la oportunidad. Yo quiero quedarme en España”, confiesa Honore, ansioso por saber cuándo podrá hablar con los abogados para conocer cuál es el siguiente paso a seguir para intentar permanecer en Barcelona más allá del permiso temporal de un mes concedido por el Gobienro español.

Después del primer contacto con los letrados que participaron en el dispositivo de recibimiento de las 60 personas rescatadas por el Open Arms, los recién llegados a Barcelona no han podido reunirse con los abogados que les asistirán durante el proceso de regularizarización de su situación en España. Según ha podido saber este medio, la visita del personal jurídico está programada para principios de la semana que viene.

Mientras, aunque Cruz Roja trata de recordarles que tendrán el tiempo suficiente para asesorarse y solicitar asilo si así lo requieren, algunas de las personas rescatadas no pueden evitar la ansiedad. Ahmed (nombre ficticio), un joven egipcio, muestra con un visible nerviosismo un reportaje de Al Jazeera sobre su llegada a Barcelona.

“Dice que los árabes tendremos menos oportunidades para quedarnos”, señala mientras otros de sus compañeros observan el vídeo en su móvil. “¿Nos van a encerrar en el calabozo y deportarnos a Egipto cuando pasen los 30 días?”, preguntaban nerviosos este jueves. A medida que pasan los días y se les explica que todos tendrán la opción durante este periodo de pedir asilo y preguntar sus dudas, los recién llegados se muestran un poco más calmados acerca de su futuro en España.

El ruido de su paso por Libia también resuena en su nueva vida en Barcelona. Durante estos primeros días, las personas alojadas en la residencia deportiva cuya situación médica era más delicada han recibido la primera atención sanitaria. Este viernes, uno de ellos (cuyo nombre no desvelaremos para mantener su intimidad) ha sido trasladado al hospital para recibir asistencia psicosocial. Para recomponer los destrozos de años de abusos y cautiverios en el país de tránsito al que la Unión Europea defiende devolver a quienes intenten llegar a Italia a través del Mediterráneo.

Nervioso, ya en la ambulancia, el hombre preguntaba al personal de Cruz Roja si alguno de sus amigos podría acompañarle. Esperaba atento a su fiel compañero de viaje, aquel con el que solía pasar las horas de espera en el Open Arms, junto al que tantas veces había llorado mientras relataba su historia. Quería ir con él y buscaba la aprobación de la organización. “Sí, puedes”, le avisan. El joven corre junto a su amigo y se introduce en la ambulancia. Ahora tiene un poco menos de miedo.

Se iba más contento y tranquilo. Minutos antes de despedirse, pudo abrazar y charlar a sus rescatadores. Una parte de la tripulación del Open Arms visitó este jueves la residencia donde se aloja la mayoría de las 60 personas que encontraron en una barca en peligro frente a la costa libia. Al verles, los rescatados aplaudieron, se levantaron, corrieron a abrazarles. “¡Hermanos! Gracias, gracias”, repetían una y otra vez. “¡Bangla-team!”, gritó un joven de Bangladesh antes de abalanzarse sobre Luis, uno de los voluntarios, con el que pasaba horas de bromas en alta mar.

David, quien localizó con sus prismáticos la barca en la que viajaban, trataba de tranquilizar a quienes preguntaban si podrían quedarse en España. Marco, el capitán, bromeaba con algunos de los rescatados. Miquelle, el oficial, escuchaba a Honoré, uno de los rescatados con los que más tiempo ha compartido durante los cinco días de trayecto hasta Barcelona. Ahora, más relajados, contentos, duchados y en tierra firme.

Para despedirse, no podían entonar otra canción. Volvía a sonar la música con la que rescatados y tripulación festejaban en alta mar su proximidad a Barcelona. La rebeldía de desobedecer a quienes insisten en obstaculizar el rescate de vidas en peligro se transformaba en esta melodía durante sus días de frustración e impotencia. La órdenes y el contexto apuntaban a que estas sesenta personas deberían haber sido devueltas al “infierno” de Libia o ahogadas en el Mediterráneo.

Hoy, ya en Barcelona, celebran la vida al ritmo de ‘Bella Ciao’.

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Madrid por la democracia y con Catalunya, República(s)

15 mayo, 2018

Fuente: http://www.loquesomos.org

Seguimos defendiendo el irrenunciable DERECHO A DECIDIR, de todos los pueblos que integran el estado español y, por tanto, el derecho que asiste al pueblo catalán para elegir su futuro y configurarse como estado independiente en forma de república. ¡Son ellos y ellas las que deciden!

Mas de un millar de personas se daban cita este sábado 7 de abril en la madrileña Puerta del Sol, para pedir la libertad de los pre@s polític@s y democracia (pero de verdad…) La manifestación estaba enmarcada en una serie de acciones de Madrileñ@s por el Derecho a Decidir, avalada por un amplio espectro de organizaciones sociales y políticas, para protestar contra la ofensiva feroz hacia el pueblo de Catalunya, un ataque directo a las libertades de tod@s en el estado español.

Pasadas las siete de la tarde partía la manifestación por la calle Preciados encabezada por una pancarta con el lema: “Libertad Pres@s Polític@s. Democracia ¡Republica(s)!”
Tras la pancarta una nutrida representación de diversas organizaciones sociales y políticas del ámbito madrileño, con el filosofo José María Ripalda o represaliados y presos políticos durante la dictadura franquista como Pablo Mayoral o Jaime Pastor.

Qué bonito esta Madrid con senyeras, esteladas, y la tricolor del antifascista ¡No pasarán!

Banderas, pancartas, lazos amarillos y animados gritos por las libertades acompañaban el recorrido de la manifestación para llegar a la Plaza de Callao y enfilar la Gran Vía… “Libertad, libertad a l@s pres@s por luchar”, “Si, si, si, derecho a decidir”, “La represión no es la solución, la solución , autodeterminación”, “Tocan a una, nos tocan a todas”, “España mañana será republicana”, “El próximo desahucio que sea en la Zarzuela”, “Contra su represión, nuestra solidaridad”, “República, República, República”… se podía oír por esta céntrica avenida en las voces de l@s manifestantes, también se gritaba por la libertad de raperos, de Alfón, en solidaridad con Altsasu y contra la ola de represión que estamos viviendo en todo el estado. El ultimo tramo de la protesta se enfilaba por la calle de San Bernardo para situarse frente al Ministerio de Justicia, brazo ejecutor de todos estos despropósitos judiciales y punitivos.

L’estaca sonaba a las puertas del Ministerio y era cantada por l@s asistentes, para después entonar Els segadors. El broche, casi, de cierre lo ponía la lectura de un comunicado en las voces del periodista Pepe Mejía y la activista Pilar Parrilla, interrumpidos por aplausos y gritos de solidaridad cuando se han nombrado a los pres@s y exiliad@s. Otro momento emotivo de esta lectura ha sido la mención al pueblo palestino que “sufre la negación criminal de su realidad como pueblo y estado soberano”, donde tod@s l@s asistentes rompían en gritos de ¡Palestina Vencerá!

Y el final volvía a ser L’estaca, cantada al unísono por l@s asistentes, en un ambiente lleno de alegría… que incluía coreografía, y hasta un mini “Castell”.

La organización daba por cerrada la manifestación anunciando nuevos actos y movilizaciones de solidaridad con Catalunya y con las libertades democráticas.

Comunicado de Madrileñ@s por el Derecho a decidir:

“Si un pueblo decide ejercer pacífica y democráticamente sus derechos, sólo cabe apoyarles. La democracia es como el aire, un bien compartido y sin rincones reservados: si está sucio, está sucio para todos; si está limpio, también lo está para todos.

Mantenemos el “no nos representan” que gritábamos en el 15 M. Especialmente no nos representan cuando criminalizan cualquier atisbo de libertad, de oposición política o reivindicación social, lo vemos contra pensionistas, raperos, tuiter@s, exposiciones de arte, con Alfon, contra movilizaciones republicanas, con la Ley Mordaza o las leyes de excepción que se mantienen contra el País Vasco, y por supuesto, lo vemos en Catalunya, contra las aspiraciones democráticas sostenidas por millones de ciudadan@s.

En el último año y medio, ha aumentado exponencialmente la represión en una especie de exhibicionismo neofranquista desbocado. El Régimen vuelve a su útero materno. Su cordón umbilical con el franquismo del que proviene no se ha roto. Durante todo el periodo de Monarquía parlamentaria, o Parlamento monárquico ha habido pres@s polític@s en el Estado español, enmascarados, eso sí, con un silencio absoluto y cómplice de los medios de comunicación.

Su argumento preferido es que la democracia es el imperio de la ley. Pero, todas las dictaduras han tenido, tienen y tendrán leyes. Eso, por sí mismo, no define nada. La democracia es la libre expresión de la voluntad popular y la obediencia al mandato que emana de ella. Si la ley es un obstáculo y una amenaza eso no es democracia.

La democracia hay que medirla con otros indicadores: ¿cuántas familias sin techo? ¿cuántos libros prohibidos? ¿cuántos pensamientos criminalizados? ¿cuántas familias desprotegidas? ¿cuántas decenas de miles de cadáveres en las cunetas? ¿cuántos jóvenes sin empleo? ¿cuántas mujeres maltratadas? ¿qué respuesta democrática se da a la voluntad política de millones de catalanes?…

El punto cumbre de inflexión en la crisis del Estado monárquico ha sido la celebración del Referéndum del pasado 1 de Octubr. Una mayoría de catalanes/as quiso decidir sobre su futuro, democrática y pacíficamente, en las urnas, y el Estado español, histérico, respondió con brutalidad. Y perdió.
El pueblo de Catalunya pudo hablar. Y dijo: “Queremos República”. El gobierno respondió: “Pues tendréis cárcel. Y ocupación policial”. Y en esas estamos.

La judicatura está siendo utilizada contra la justicia. Se ha convertido en la herramienta principal para criminalizar la política, para someter la voluntad popular, en lugar de protegerla. Es el brazo ejecutor de la demofobia. Tan independiente del Poder político como el badajo de la campana.

Se comenzó por encarcelar a dos líderes sociales, Jordi Sánchez, presidente de la ANC, y Jordi Cuixart, presidente de Omnium. Después uno y otro y otra, legítimos representantes políticos democráticamente elegidos, con acusaciones y peticiones fiscales demenciales, que causan asombro y perplejidad en los países de nuestro entorno.
Nueve presos políticos: Carme Forcadell, Jordi Sánchez, Jordi Cuixart, Joaquim Forn, Raül Romeva, Jordi Turull, Josep Rull, Oriol Junqueras yDolors Bassa… Seis en el exilio: Toni Comín, Lluis Puig, Meritxell Serret, Clara Ponsatí, Marta Rovira y Anna Gabriel.
Y uno, en el exilio y en la cárcel: el President de la Generalitat, Carles Puigdemont.

PP, PSOE y Ciudadanos, la Santísima Trinidad del “atado y bien atado”, impusieron el artículo 155. Y, a partir de ahí, al rey rezando y prevaricando, disolvieron órganos democráticamente constituidos y constitucionalmente reconocidos. Impusieron unas nuevas elecciones, bajo ocupación policial del territorio catalán y con candidatos en la cárcel o el exilio, y aun así perdieron. Ahora, es bien sabido que, utilizando una vez más la prevaricación, impiden que los candidatos mayoritariamente escogidos por la ciudadanía catalana puedan ser investidos.
No respetan los resultados de unas elecciones que ellos mismos convocaron a su medida.
No hay un problema democrático en Catalunya; hay un problema de NO-democracia en el estado español.

Por eso nació Madrileñ@s por el derecho a decidir, para apoyar la masiva voluntad democrática del pueblo catalán de decidir sobre sí mismo, y también nosotr@s, nuestras propias aspiraciones, que el futuro sea fruto de la decisión soberana de nuestros pueblos, en procesos constituyentes abiertos, decidiendo sobre los cambios políticos y sociales necesarios para acabar con un régimen monárquico surgido de una transición bajo el chantaje de la amenaza militar, y que hoy muestra a todas luces su absoluta incapacidad para ser vehículo de progreso y libertades sociales.

Seguimos defendiendo el irrenunciable DERECHO A DECIDIR, de todos los pueblos que integran el estado español y, por tanto, el derecho que asiste al pueblo catalán para elegir su futuro y configurarse como estado independiente en forma de república. ¡Son ellos y ellas las que deciden!

Hoy lo queremos hacer extensivo al pueblo palestino, que desde hace más de setenta años sufre la negación criminal de su realidad como pueblo y estado soberano. Nos solidarizamos con ellos y compartimos su dolor por las últimas matanzas del estado de Israel.

Manifestamos nuestro rechazo a los nuevos procesos abiertos por la Fiscalía contra cargos de la administración catalana, exigimos la libertad de los y las presos políticas y nos reafirmamos en la necesidad de una salida democrática.

Es la hora de decidir, la hora de los pueblos, y hay que estar a la altura.

¡Por la Libertad, Democracia, Repúblicas!!!

– Urnas son amores. Derecho a decidir

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Ruta electoral por las palizas del 1 de octubre

17 marzo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Las colas han sido la primera gran foto. Al ser día laboral muchos han preferido votar a primera hora. Damià no recuerda tanta gente: “Todo es raro, son elecciones anormales convocadas de manera ilegal”.

En el colegio Joan Fuster la policía se llevó las urnas a golpes. Lo ocurrido el 1-O en estos colegios ha quedado impreso en la memoria colectiva.

Ramón Lobo

El rumor era este: “si vas con un lazo amarillo, no te dejan votar”. Oriol empuja un cochecito con su hijo de ocho meses. El chupete es amarillo, igual que la funda que le protege del frío. Junto al manillar ha recortado una estrella amarilla de papel que lleva prendida en la cabecera. No es el único, muchos exhiben pañuelos, bufandas, sudaderas y jerséis del color maldito. El amarillo representa la petición de libertad de los presos,  algo que la autoridad electoral considera propaganda política.

En el colegio Congres-Indians se ha formado una fila mañanera que ocupaba dos manzanas. Ayudó que abriera con nueve minutos de retraso. Las colas han sido la primera gran foto. Al ser día laboral muchos han preferido votar a primera hora. Otros lo harán a mediodía o antes de cerrar las urnas. Damià no recuerda tanta gente: “Todo es raro, son elecciones anormales convocadas de manera ilegal”. Después de empezar la conversación con tanto brío, apuesta por el acuerdo. “Es necesario sentarse a negociar. Todos hemos ido demasiado deprisa”.

En la escuela L’Estel, cerca de la avenida de Felipe II, también hay mucha gente. Es una de las atacadas por los antidisturbios el 1-O. Sandra dice el recinto que no tiene nada de especial ni es símbolo de nada, “solo tiene acceso fácil, es sencillo entrar y salir porque la calle es ancha. No eligieron centros en calles pequeñas en los que podrían verse rodeados”.

Sandra es apoderada de ERC, igual que su marido Jordi. Los acreditados por los partidos independentistas utilizan cordones amarillos. Los de la CUP usan tarjetas plastificadas de ese color pero no hay acuerdo en los cordones: blancos, negros, de zapatos. Bromeo con uno de ellos si tanta variedad representa a cada una de las corrientes.

Santi es un fanático del Barça. Le encanta el fútbol, pero prefiere que Junts per Catalunya gane las elecciones a que su equipo arrase el sábado en el estadio Santiago Bernabéu. “Como si el Real Madrid nos gana 10-0”. Tras las risas admite que su posición tiene truco, “os llevamos 11 puntos” en la clasificación.

 Numerosos ciudadanos guardan cola en el colegio electoral de la Plaza de la Universidad de la ciudad condal. EFE/Javier Etxezarreta
Numerosos ciudadanos guardan cola en el colegio electoral de la Plaza de la Universidad de la ciudad condal. EFE / Javier Etxezarreta

Al lado de la avenida Meridiana, detrás de la parroquia de Don Bosco, está el Joan Fuster, otro de los atacados el 1 de octubre.

David es apoderado de los comuns. Explica que lo ocurrido en el Fuster y en L’Estel propagó el miedo en los demás colegios de La Sagrera, Maragall y Congrés, que son barrios obreros y de clase media raspada. El bar de Rosa, en Congrés, es un laboratorio de esa Barcelona emigrante integrada que también se ha sentido expulsada por el PP. En octubre hubo temor a las porras, hoy los sentimientos son de decepción e inquietud. Nadie sabe qué va a pasar.

El Joan Fuster es grande. La gente aguarda su turno en un pabellón de deportes. Un espejo trasero multiplica las colas. Muchos de los que quieren votar son personas mayores que se despistan con la tarjeta censal. Los apoderados les socorren con amabilidad y sin consignas de última hora. Abundan las sillas de ruedas. En el Fuster y en los demás colegios visitados hay rampas de acceso. Bromeo con Anna, interventora de ERC, “¡claro, como esto es Europa!”.

Guillermo es de la CUP. Le hablo en castellano, él responde en catalán. Nos entendemos. Dice que después de todo lo ocurrido desde el 1-O ha aprendido que el Govern fue muy tímido, que debió llamar a la gente a la defensa de las instituciones. “Nosotros estábamos preparados”. Se queja de la campaña mediática desde Madrid y de los medios desplegados por Ciudadanos en esta campaña. “¿De dónde sacan el dinero?”, se pregunta.

En el Joan Fuster la policía se llevó las urnas a golpes. Lo ocurrido el 1-O en estos colegios ha quedado impreso en la memoria colectiva. Las imágenes fueron terribles. Aún corren vídeos que refrescan la memoria. El independentismo se aferrado a esa herida, la última de tantas. Sorprende que el Gobierno central no haya encontrado argumentos para paliar la sensación de humillación. Hubiera bastado reconocer el exceso policial y destituir al ministro de Interior. La violencia y los presos son argumentos que sobrepasan las fronteras del independentismo.

Arnau también es del Barça y de Messi; regala el partido del Bernabéu y la lotería de mañana a cambio de una victoria de los partidos independentistas. “Esto es más importante porque nos afecta a todos, sean cuales sean tus colores”. Hay buen ambiente. Parece un domingo fresco de primavera en vez del inicio del invierno.

Entre los apoderados de Ciudadanos está Guillermo Díaz, que es diputado en el Congreso. Cree que una participación alta favorecerá a Inés Arrimadas. No ve a C’s convirtiendo a Miquel Iceta en president. “No sería lógico apoyar al cuarto clasificado. Esto no tiene nada que ver con [la serie de televisión] Borgen”. Su tarjeta de apoderado lleva una cinta de color naranja.

Civil guards clear people away from the entrance of a sports center, assigned to be a polling station by the Catalan government in Sant Julia de Ramis, near Girona, Spain, Sunday, Oct. 1, 2017. Scuffles have erupted as voters protested as dozens of anti-rioting police broke into a polling station where the regional leader was expected to show up for voting on Sunday.
Policías nacionales se enfrentan a ciudadanos que quieren votar en Sant Juliá de Ramis, cerca de Girona. FOTO: AP Photo / Francisco Seco.

A la salida del instituto un grupo de jubilados forman un tapón en la puerta. Uno dice que se llama Domicilano y no Domingo como le han llamado los de la mesa. También asegura que ha votado a Podemos. “Tiene usted nombre de emperador”, le digo. “Ojalá, pero me llega tarde”, responde.

Otro instituto apaleado, en esta ruta del exceso policial, fue el Jaime Balmes. Sorprende que fuera uno de los objetivos elegidos porque es muy pequeño. Solo tres mesas. Ahí es donde encuentro a Anna, de 44 años, con quien bromeé sobre las rampas. Espera que ERC gane y que todo se pause. “Estoy cansada. Muy cansada de la respuesta del PP, de su falta de empatía”. Se siente agredida en su cultura y en su lengua, dice que no ve respeto desde el Gobierno. “Pero en Cataluña se puede enseñar en catalán”, le apunto. “Sí, pero estoy cansada de que me amenacen todo el tiempo y de tener que justificarme”.

Nadie se atreve a anticipar resultados ni qué tipo de pactos podrán darse en los próximos días. “Si gana Arrimadas no significa nada; hoy no se vota presidente, el presidente lo eligen los diputados y diputadas del Parlamento. Ella no tendrá una mayoría suficiente”, dice Guillermo, el miembro de la CUP que se expresa en catalán. Anna afirma que cualquier solución está en la educación, “educar la tolerancia”.

Debajo del ruido político y de sus altavoces mediáticos, está la gente que vota, que pasea, que toma un café, que habla en los dos idiomas sin problemas ni barreras”. “Solo pedimos respeto, que funcionen los cercanías y que tengamos el corredor Mediterráneo y un AVE”, dice Anna. Al final debajo de las palabras grandilocuentes, de las epopeyas, está el día a día. Quizá solo falte eso: gente normal haciendo cosas normales al frente de la nave.

“Hoy, aunque es Navidad, no ha sido fiesta, por la guerra y por no existir ya los santos”

11 diciembre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

El libro ‘Querido diario: hoy ha empezado la guerra’ recupera el diario de Pilar Duaygües, una adolescente de 15 años que plasma en sus libretas sus experiencias durante la Guerra Civil española.

Pilar Duaygües junto a sus hermanas. Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües incluidas en el libro 'Querido diario: hoy ha empezado la guerra'.

Pilar Duaygües junto a sus hermanas. Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües incluidas en el libro ‘Querido diario: hoy ha empezado la guerra’.

Pilar Duaygües Nebot tenía 15 años el 19 de julio de 1936. Desde hace pocos meses escribía casi cada día en su diario personal. Anotaba sus andanzas, comentaba las películas que había visto, lamentaba su aburrimiento y daba forma de prosa a sus sueños más románticos…. Pero aquel 19 de julio de 1936 todo cambió radicalmente. Sería, según sus palabras, “un día horrible” que quedaría “grabado en la historia”.

“Las ametralladoras iban, bombas por aquí, tiros por allá, etc. Se oía muy bien cómo se derrumbaban las casas en donde las tiraban (…) Los curas con ametralladoras, escopetas y revólveres hacían fuego contra el cuartel que está al lado (…) No sólo ardían esta iglesia y convento, sino todas las de Barcelona. Se veían muy bien las llamas (…) Finalmente, nos acostamos, mamá conmigo en mi cama, me dormí por el cansancio”.

Carné de socia del club de hípica de la joven.- Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües incluidas en el libro 'Querido diario: hoy ha empezado la guerra'.

Carné de socia del club de hípica de la joven.- Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües incluidas en el libro ‘Querido diario: hoy ha empezado la guerra’.

Era el primer día. A partir de ese 19 de julio y durante casi tres años Pilar desahogó en su diario emociones y miedos. La vida cotidiana dentro de la excepcionalidad de una guerra. Las colas para el pan. Las noticias del frente. La hermana que se va con Bayo a defender Mallorca. El amigo que no regresa. Pero también la competencia con su amiga. La relación con su madre. Lo ordinario dentro de lo rocambolesco.

El diario de Pilar ha permanecido guardado en un cajón durante 80 años. Hoy sale a la luz en el libro Querido diario: hoy ha empezado la guerra, que ha sido editado por los investigadores Tània Balló y Gonzalo Berger y publicado por Espasa. La comparación con otro diario, el de Ana Frank, cuyo relato sobre el horror nazi emocionó al mundo, es más que evidente.

“Se da la coincidencia de que son dos adolescentes que describen lo que viven desde sus propias emociones en una edad crucial. Ambas tienen un relato expuesto a la emoción y al detalle. Las une el hecho de explicar o de testimoniar un momento de conflicto, pero Pilar nunca manipula ese diario. Y nosotros tampoco. Sabemos que Ana Frank arregló parte de su diario porque quería presentarlo a un concurso y siempre están las sospechas o la sombra de que podría haber sido manipulado por su padre. El diario de Pilar tiene esa inmediatez, esa falta de perfeccionamiento que la vez lo hace un texto mucho más fresco“, explica a Público Tània Balló.

“Hoy, aunque es Navidad, no se ha hecho fiesta, por haber guerra y por no existir ya los santos”

La mirada de Pilar muestra, desde la óptica del antifascismo de una adolescente, la cotidianiedad de una vida en guerra. Como las colas para conseguir huevos o pan a partir del mes de noviembre de 1936 en Barcelona. La llegada de niños madrileños a Catalunya ese mismo mes ante la inminencia de la caída de Madrid. La muerte de Buenaventura Durruti o la internacionalización de la Guerra. “Me he levantado a las cinco y media para ir a hacer cola para el pan. Es algo horrible, tanta gente, y tanta que se quedó ayer sin él. Bueno, en palabras no se puede explicar; así he estado toda la santa mañana viendo peleas y demás, hasta la una y media, ocho horas haciendo cola“, escribe Pilar en la entrada del 24 de diciembre de 1936.

Un día después llegaría el día de Navidad. En la Barcelona de 1936. “Hoy, aunque es Navidad, no se ha hecho fiesta, por haber guerra y por no existir ya los santos. Por la mañana, al colegio, como de costumbre (…). A las 6 mis compañeras han ido a hacer cola para el pan, cosa que es terrible de lo larga [que es]. No sé cuándo se arreglará eso del pan, pues ha habido muchas muertes por esa causa”, escribe.

Poco después, en febrero de 1937, llegarían los primeros bombardeos a Barcelona. Era el sábado 13 de febrero y desde la costa un crucero lanzaba bombazos contra los civiles. Al momento sentimos, pom, pom, porrompom… Horrible el instante este. ‘Ya están aquí los fascistas!‘, me dije. Y, en efecto, así era. Al principio, creímos que eran aviones, pero luego nos dimos cuenta de que eran los barcos”. Pilar no lo sabía. Pero las bombas procedían del crucero italiano Eugenio de Savoia. 

Verano de 1932. Pilar junto a sus amigas. Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües incluidas en el libro 'Querido diario: hoy ha empezado la guerra'.

Verano de 1932. Pilar junto a sus amigas. Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües incluidas en el libro ‘Querido diario: hoy ha empezado la guerra’.

De niña a mujer

La Guerra Civil se alargaba y Pilar dejaba de ser la niña que era y su diario así lo reflejaba. A través de las páginas se vislumbra la figura de una mujer que comienza a tomar las riendas de su destino, que ya no se limita a describir lo que ve y toma partido en el conflicto que se desarrollo ante sus ojos y que ve en primera persona, en su círculo social, que la Guerra no es ningún juego. Que hay amigos y familiares que no regresan. Y que nunca regresarán.

“Es un cambio que se produce ante nuestros ojos y que se aprecia hasta en su escritura. Empieza más escueta, su vida es más estanca y más determinada por su madre. Pasan los meses y los años y adquiere personalidad propia. Ya no es esa niña que va en volandas de su madre”, explica a este periódico Gonzalo Berger.

El 27 de febrero de 1939, de hecho, Pilar cumplía sus 18 años. “¿Será posible que sea ya tan mayor? Parece que sea el otro que cumplí los 15. Me sabe muy mal tener ya esta edad, no quisiera hacerme mayor, aunque dicen que los 18 abriles es la mejor edad de la juventud”, escribe en su diario.

“Lloré mucho al ver que esos criminales fascistas se han llevado la victoria. Mas no les aguantaremos mucho tiempo porque volverá a haber un levantamiento”

Aún no había cumplido Pilar los 18 años cuando vio entrar en la ciudad de Barcelona a los fascistas. Lo describió en la entrada del 27 de enero de 1939, justo un mes ante de su 18 aniversario: “Barcelona es fascista. Hoy han empezado a desfilar por las calles las tropas al servicio de Franco. Todo son banderas monárquicas y vítores a Franco. (…) Han aparecido los periódicos hablando mal de los rojos, de Negrín y Companys y aludiendo a Franco. Yo les tengo un odio terrible, lo mismo que mi familia”.

La crudeza del final de la guerra

Pilar se había mostrado muy optimista respecto a la victoria de la República frente al fascismo, pero a principios de 1939 ya se había dado cuenta de que la victoria era imposible: “Lo que más desearía es que ganáramos la guerra y volver al Instituto Obrero juntamente con todos los alumnos que él tenía y volver al estudio intenso que a mí me gusta tanto. Pero estas esperanzas no me las hago, pues los fascistas lo tienen ganado ya, aunque Madrid, Valencia y Gerona, sean de los rojos. Ellos poseen una gran cantidad de material y muchos aviones, además de haber muchos alemanes, italianos, moros. Y nosotros no poseemos más que la razón, y como contra la fuerza no hay resistencia, es inútil poder ganar la guerra”.

Pero no todos son tristezas. El 12 de febrero, el papá de Pilar regresó del frente. Durante 15 nadie supo si estaba vivo o muerto. Regresó. “Está más delgado y ha envejecido una barbaridad”, diría Pilar. También estaba el cine. El entretenimiento preferido de Pilar, que a lo largo de los tres años de diario cita más de 100 películas. Y su hermana Rubi, que el 20 de febrero de 1939, dio señales de vida con una misiva desde un “hospital de la provincia de Gerona”.

En los últimos días del diario, también se aprecia el cambio de cotidianidad. Del día a día de la guerra, al del fascismo. “Me da rabia ir al cine porque obligan a saludar con el brazo tendido, o sea, el saludo fascista. En la pantalla aparece el rostro del “idiota” de Franco mientras que tocan el himno de ellos y todo el mundo ha de ponerse en pie y saludar. Si no se hace, los soldados que vigilan pegan a aquellos que no obedecen (…) A mí, el primer día, me cogió una pasión de reír al ver a tantas personas con el brazo horizontal que parecía que mirasen si llovía”.

La ilusión no muere

Boda de Pilar con Emili. Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües incluidas en el libro 'Querido diario: hoy ha empezado la guerra'.

 

Boda de Pilar con Emili. Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües incluidas en el libro ‘Querido diario: hoy ha empezado la guerra’.

A pesar de la derrota de la República frente al Ejército franquista, Pilar no perdió la ilusión en una posterior victoria. Aquel fascismo no podía durar mucho. O eso pensaba. “Pasaremos todavía hambre y sufrimiento hasta que vuelva a venir otra revolución e implantar la República”, escribía en febrero. Apenas un mes después, a finales de marzo de 1939, se enteraría de la caída de Madrid. Esta era su reflexión:

“Lloré mucho al ver que esos criminales fascistas se han llevado la victoria. Mas no les aguantaremos mucho tiempo porque volverá a haber un levantamiento, esta vez por parte nuestra y quedará entonces enterrado para siempre el odioso fascismo, aunque a lo mejor tardaremos algunos años en lograrlo. Este pensamiento, que todos los rojos tenemos y del cual no nos engañamos, me da un poco de alegría”, sentencia Pilar.

Esa misma tarde, Pilar se fue al cine. Había acabado la guerra. La joven conoció a Emili Prats, con el que iniciará un largo noviazgo que dejará como prueba documental las más de 500 cartas que intercambiaron durante 1941 mientras él se encuentra realizando el servicio militar. Ese año Pilar abandonará su diario. En 1945 los dos se casarían y en 1948 la mujer daría a luz a su primera hija, María Pilar.

“A Pilar le pasa lo mismo que a la mayoría de las mujeres de su generación. Nunca ejerce en la carrera de Magisterio, que es la que estudió, y pasó a dedicarse plenamente a su hogar. Pilar se convierte en nuestra madre, nuestra abuela o nuestra tía. No tiene una vida distinta. Sufre la doble represión franquista: por roja y por mujer”, sentencia Tània Balló.

Datos que cuestionan el desastre económico anunciado para Catalunya

13 noviembre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

“Escenario estresado”. Así califican los economistas al peor escenario posible dentro de una simulación de lo que puede suceder en la economía a medio plazo. En ese escenario apocalíptico, el vigilante de las cuentas públicas (la Airef) ha imaginado un futuro en el que la incertidumbre catalana impacta de forma evidente en la economía hasta dejar el crecimiento económico esperado en 2018 en un más que moderado 1,5%, frente al 2,7% que predicen las distintas casas de análisis.

Esta ha sido la guinda al pastel de predicciones penumbrosas que diferentes organismos (empezando por el Gobierno), actores sociales como la CEOE, o lobbies, como casi todas las patronales, han enviado en los últimos días. Estas cifras están aderezadas por el contador de empresas a la fuga, que el Colegio de Registradores ha decidido de forma extraordinaria actualizar a diario. Un maremágnum de datos que rodea a la opinión pública y complica aún más el análisis de la situación.

Pero ¿es esto así? ¿Ha entrado la economía catalana ya en zona de peligro? Los datos aún no lo confirman y los expertos no lo ven tan claro. Daniel Fuentes Castro, economista de AFI, cree que “conviene ser prudente a la hora de evaluar el impacto económico de eventos de riesgo político como el actual”.

Señala como precedente “las primeras estimaciones del impacto del Brexit sobre el crecimiento en el Reino Unido”, cuyos peores efectos anunciados en la economía real aún no se han llegado a materializar. En todo caso, recuerda Fuentes, “las perspectivas de crecimiento para la economía de Catalunya en el trimestre actual no son buenas”. AFI mantiene una previsión de crecimiento del 2,8% para España en 2018, aunque procederá a revisarla a la baja próximamente, “en torno a dos décimas.”

Si en las próximas semanas se recrudece el conflicto, los riesgos se pueden hacer realidad. La incertidumbre cotiza a la baja en la economía y es un elemento a tener muy en cuenta como freno para el clima económico. Pero a día de hoy las cifras no hablan de una situación aparentemente tan desbocada como transmiten algunos titulares.

Cuánto restaría a la economía una Catalunya estancada

En los modelos que manejan los expertos, si Catalunya en lugar de crecer a ritmos del 0,9% se estanca, drenaría alrededor de una o dos décimas al conjunto del crecimiento de la economía española, unos datos similares a los que maneja la Airef.

La nueva hipótesis que manejan ahora de forma más coherente el Gobierno y la Airef, con un crecimiento del 2,3%, no está tan alejada de las que manejan el resto de los organismos. El FMI publicó una mejora de la actividad económica española el 10 de octubre, varios días después del 1-O, en la que estimó que la economía crecería un 2,5%, frente al 2,4%, previsto inicialmente. Las cifras son, en cualquier caso, a un año vista, y la experiencia de la reciente crisis nos indicó que son muy susceptibles de ser superadas.

Las bolsas apenas se mueven, la prima no sube

Las revisiones del Gobierno y los anuncios de bajada de empleo de la CEOE han hecho las veces del mantra que normalmente se utiliza en estos casos: el de la prima de riesgo y la caída de los mercados. En un primer impase, los mercados penalizaron con relativa fuerza la crisis catalana, con una caída el 4 de octubre del 2,85%, que casi recuperó en la siguiente sesión al repuntar un 2,51%. Estos vaivenes se debieron, sobre todo, a las caídas de la banca catalana que vieron que mejoraban su comportamiento en bolsa tras decidir trasladar sus sedes fuera de Catalunya. Desde la sesión previa al 1-O, la bolsa solo se ha dejado un 1,04%.

Además, la prima de riesgo cotiza hoy en los 123 puntos y se sitúa por debajo de otros países como Italia, donde está en 164 puntos, o Portugal, en 191 puntos. De hecho, la rentabilidad del bono español a diez años ha bajado desde la sesión del 29 de septiembre cuando marcaba el 1,63% hasta este martes cuando se sitúa en el 1,54%.

Con estas cifras, se puede decir que los inversores no ven un riesgo inmediato ni en España ni en la economía catalana, cuyas empresas han cosechado numerosas subidas en bolsa solo con cambiar el domicilio social, sin desplazar por el momento a un solo efectivo.

Las empresas se van y se cuenta en tiempo real

Precisamente, la salida de las empresas es uno de los elementos que se está ondeando con más virulencia para demostrar el dramático momento que vive Catalunya. Este miércoles, el Colegio de Registradores de España volvió a actualizar el minuto y resultado de la fuga de empresas desde el lunes, 2 de octubre, con un total de 805 sociedades catalanas frente a las 43 empresas que llegaron procedentes de otras comunidades autónomas.

Algunos de esos traslados corresponden a filiales de otras sociedades que ya han anunciado su mudanza, como es el caso de Caixabank, Gas Natural (que las está moviendo a Madrid) o Abertis, que desde el miércoles ya es oficialmente objeto de una contraopa de ACS. La constructora de Florentino Pérez quiere llevarse a Alemania la sede de la concesionaria (una de las primeras en anunciar su traslado de Barcelona a Madrid) y competirá con la oferta de Atlantia (Italia).

Publicar estos datos sobre movimientos de sociedades fuera de una comunidad autónoma es una práctica absolutamente inusual (normalmente, esta información se actualiza de forma trimestral) que, según fuentes del Colegio, el organismo ha decidido llevar a cabo tras recibir “cientos de llamadas” de los medios de comunicación en los últimos días para solicitar esa información.

El pasado 11 de octubre, la Junta de Gobierno del Colegio de Registradores de España proclamó “su firme e irrenunciable compromiso de defensa de la legalidad vigente, la Constitución y los principios y valores que la inspiran” ante “la grave situación que se está viviendo en Cataluña”.

Entre las salidas conocidas este miércoles está la de la sucursal de la aseguradora Zurich Insurance, que se trasladará de Barcelona a Madrid. Entre las cotizadas, quedan todavía 17 empresas en Catalunya, tras la marcha de trece compañías en una sola semana. De esas 17, solo una (Grifols) cotiza en el Ibex 35, que hace un mes tenía siete compañías radicadas en Catalunya.

Por el momento, el impacto de estos movimientos está minimizado hasta que no se inicie un éxodo real de efectivos. La mayoría no se atreve ni a comentar esta posibilidad, pero ayer mismo Reuters publicó que Banco Sabadell baraja comenzar a trasladar empleados, y puede mover algunas direcciones de la actual sede central. Si la situación persiste, son varios los empresarios que sí reconocen que harán las maletas y abandonarán Catalunya, pero decisiones tan drásticas se tomarán pasadas unas posibles elecciones.

Se siguen vendiendo coches

En este ambiente de guerra de cifras, la Asociación Española de Fabricantes  de Automóviles y Camiones (Anfac) desmintió este miércoles que las ventas de coches en Catalunya se hayan desplomado entre un 30% y un 40% en solo 15 días, como afirmó el Gremio del Motor de Barcelona.

Según Anfac, que es la fuente oficial de este dato, durante las dos primeras semanas de octubre las matriculaciones en Catalunya “se mantienen estables” e incluso registran una ligera subida del 0,5% si las comparamos con el mismo periodo del año 2016″, con crecimientos de los dos principales canales, particulares (1,3%) y empresas (5,9%).

En la provincia de Barcelona, que concentra el mayor volumen, “en las primeras dos semanas de este mes el mercado de turismos sube un 4,2% frente al mismo periodo del pasado año”, con un repunte del 8,1% en el canal de particulares y del 7,5% entre las empresas. En cuanto a las matriculaciones por parte de empresas alquiladoras, descienden un 37%, pero Anfac subraya que suponen “escaso volumen”.

Fuga de capitales sin cifras

Sin emitir comunicados, los bancos también desmienten que los datos que se están publicando de fuga de capitales desde entidades catalanas sean ciertos. Aunque el runrún de una estampida lleva desde prácticamente el 2 de octubre, no ha sido hasta el desliz de la ministra Dolors Montserrat en Onda Cero (asegurando que en un día se habían volatilizado 4.000 millones de euros de cuentas bancarias catalanas), cuando se ha intentando cifrar la supuesta salida de este dinero. Algunos medios han hablado de hasta 9.000 millones de euros, cifras todas ellas negadas por la banca.

Lo cierto es que datos oficiales no hay, ni en Economía ni en el Banco de España, ni los habrá nunca con el detalle suficiente para conocer la veracidad de estas filtraciones. Pero sí hay algunos elementos de contexto. Primero, que el pasado 10 de octubre se realizó una subasta de liquidez en el Banco Central Europeo en el que se pidió un número inusualmente alto para los últimos seis meses de liquidez.

Fuentes financieras aseguran que sí que esta alta demanda fue motivada por las entidades españolas pero también recuerdan que la subasta se realizaba antes de un puente, cuando es muy normal que los bancos se pertrechen de efectivo.

Normalización de la banca

En cualquier caso, la subasta venció el 17 de octubre, el dinero se devolvió con normalidad y lo que es más importante, se hizo una petición en línea con cualquier subasta de semanas anteriores. “Esto hace pensar que se ha frenado el problema”, asegura el experto de la Universidad de Valencia, Joaquín Maudos.

A este economista le preocupaba que el cambio de domicilio hubiera frenado las retiradas de los temerosos a la inseguridad jurídica pero no de los que quisieran hacer un boicot a la entidad, y estas cifras hablan de una aparente normalidad.

Con todo, cabe resaltar que los bancos tienen en Catalunya depósitos por valor de casi 190.000 millones de euros, el 16% de toda España, según los datos del BDE del segundo trimestre del año que precisamente se publicaron ayer (y que habían subido en Catalunya).

El ladrillo a la expectativa

Otros sectores muy sensibles a la incertidumbre y a la inversión, como el turismo y el comercio, también han estado en el punto de mira de los titulares de estos días. Las dudas sobre el ladrillo las lanzó la Asociación de Empresas de Consultoría Inmobiliaria en un comunicado en el que aseguraba que “los últimos acontecimientos afectan gravemente el normal funcionamiento de la actividad inversora y el desarrollo de nuestro mercado inmobiliario”.

Los datos concretos a operaciones y de la inversión todavía no se conocen, ya que, el sector maneja datos a cierre del tercer trimestre que terminó el 30 de septiembre, justo antes del referéndum convocado por el Govern. Fuentes del sector decían la semana pasada que algunas empresas que habían mostrado interés en alguna operación, estaban ahora estaban esperando a ver cómo se solucionaba la crisis antes de seguir adelante.

En el terreno de las agencias inmobiliarias, las que venden pisos directamente al gran público, no ven un gran impacto en su actividad. Fuentes de Tecnocasa señalan que su cliente principal, el que necesita comprar una casa sigue estando activo, aunque apunta que los que están pensándolo más son aquellos pequeños inversores que van a comprar algo sin que sea una necesidad principal.

Emiliano Bermúdez, subdirector de DonPiso, contó a eldiario.es la semana pasada que lo que habían notado era una bajada en el número de llamadas pidiendo información, pero que esto todavía no era alarmante.

Por lo pronto, ayer se inauguró la Barcelona Meeting Point, la principal feria del sector en Barcelona. Aunque ningún expositor se ha dado de baja, desde el Gobierno aseguran que la cifra de visitantes extranjeros ha descendido un 15%.

El turismo de hoteles, el más afectado

El turismo ha sido otro de los sectores donde puede notarse la incertidumbre de estos días. Este es el principal sector de la economía catalana al representar aproximadamente un 12% de su PIB. El principal lobby turístico, Exceltur, cifró en un 20% las reservas que se habrían cancelado hasta final de año por la incertidumbre que se ha generado.

La cifra se basa en las respuestas de sus asociados a las encuestas de la asociación y que todavía no se han materializado sino que son en libros. Esto supondría, en el caso de materializarse, una reducción de casi 1.200 millones de euros y una rebaja de un punto del PIB turístico nacional frente al escenario previsto.

El vicepresidente de Meliá, Alfonso del Poyo, aseguró tras el 1-O que habían notado una “relevante caída de la demanda”. Tras el 1-O ha habido algunos cruceros que han desviado su ruta de Barcelona. El 4 de octubre dos barcos de la compañía Tui Cruises cambiaron su parada en Barcelona por Valencia.

Sin embargo, otros directivos del sector hotelero no ven un impacto tan fuerte. Antonio Catalán, fundador y presidente de la cadena de hoteles AC Hoteles by Marriot, cree que “el año va a terminar de forma más o menos como estaba previsto”. “El cliente día a día está funcionando exactamente igual y anulación de grupos ha habido muy pocas”, decía ayer en una entrevista en la Cadena Ser y añadía que “si este tema no dura demasiado tiempo se puede recuperar”. Catalán señalaba que Barcelona parte de una situación de ventaja frente a otros destinos y que está muy preparada, por ejemplo, para el turismo de congresos. “Lo que más ha perjudicado ha sido el día 1 con la intervención que hubo y cómo se publicó en todo el mundo”, apuntaba el directivo.

En el caso de los apartamentos, fuentes de Friendly Rentals señalan que por ahora “no lo están notando”. La empresa tiene alrededor de 200 apartamentos en Catalunya.  También la plataforma de alquiler de pisos turísticos Homeaway apunta que no han notado en su servicio de atención al cliente un repunte especial de llamadas por cancelaciones en pisos de Barcelona.

Tenemos que conseguir proteger los espacios públicos sin aterrorizar al ciudadano

14 octubre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Europa ha sufrido  siete atentados terroristas perpetrados con un vehículo en el último año, y el asesino de Barcelona al parecer ha sido capaz de huir. ¿Qué podemos hacer?

Lo ocurrido este jueves en Cataluña sugiere que, tal y como sucedió en los ataques en el  Puente de Londres la última primavera, la policía está mejorando a la hora de responder a estas carnicerías. La colocación rápida de barreras y el tiroteo con el que se redujo a  los sospechosos de Cambrils harán que se vuelvan a pedir más bloques de cemento en las calles y más policías armados. A corto plazo, será difícil oponerse a esto, de la misma forma que hay gente que pide un control más invasivo de las comunicaciones electrónicas.

Con todo, hay que mantener el equilibrio entre la libertad personal y lo que es, en realidad, una amenaza muy poco común. El hecho de que sus perpetradores sean por definición inmunes a la disuasión hace que la amenaza sea más terrible, pero también casi imposible de eliminar. Quizá deberíamos recordar que los actos de “conmoción y terror” también han sido empleados como arma por parte de los gobiernos occidentales, desde la Segunda Guerra Mundial hasta Irak. Existe la idea de que la furgoneta blanca es como el misil guiado de los pobres.

Lo que va a haber es un gran debate sobre lo lejos que queremos llegar para proteger los espacios públicos sin aterrorizar al ciudadano. Partes del centro de Londres ya parecen acobardadas, al tiempo que se levantan horribles barreras alrededor de las zonas turísticas. Durante décadas, no se ha separado a los peatones de los conductores borrachos o que violan los límites de velocidad, a pesar de que el resultado también sean víctimas mortales. No deberíamos destrozar las calles y destruir las ciudades para evitar el minúsculo riesgo de muerte por una acción deliberada mientras no se hace lo mismo con las accidentales.

La respuesta obvia es repetir que un terrible acto cuya ejecución no puede evitarse es mejor verlo como algo inevitable. En los años 80 y 90, Londres llegó a aceptar las bombas del IRA casi como parte de la vida en la capital. Sería de gran ayuda que no se diera una publicidad grotesca de este tipo de actos de terror. Esto distorsiona el nivel de riesgo, alimenta la intimidación y mina nuestra libertad porque tenemos miedo. Cómo informar pero no promover, cómo transmitir compasión sin propagar el miedo, esta es una habilidad en la que los medios están bastante perdidos.

Desde otro plano, este tipo de actos deberían recordarnos el frágil pacto en el que se basa nuestra pacífica sociedad. Como hemos visto esta semana en Charlottesville, la violencia nunca está muy por debajo de la superficie del miedo y el odio colectivo, el rostro maligno de las “políticas de identidad”. Es un lugar común pedir que la comunidad deba estar más alerta, deba informar a las autoridades cuando ve a un bicho raro, deba estar en guardia. La única prevención efectiva de los crímenes se tiene que dar en el punto de origen, por lo que la ridiculizada  estrategia Prevent del Gobierno británico debería acertar.

El asunto que más nos puede molestar es que casi todo acto terrorista tiene un componente político. La vertiente política de los conflictos no se se puede ocultar bajo la realidad de esos crímenes. Todavía estamos metidos en intervenciones militares en estados musulmanes, algo que muchos ven como una guerra contra el islam, y parecemos incapaces de rectificar. Trágicamente, todas las guerras tienen víctimas.

Traducido por Cristina Armunia Berges

La politización del dolor de las víctimas del terrorismo

10 octubre, 2017

Fuente: http://www.vnavarro.orgHafida Oukabir

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 30 de agosto de 2017.

Este artículo incorpora una serie de observaciones sobre temas la politización del dolor de las víctimas generados a raíz del ataque terrorista.

A raíz del ataque terrorista en Barcelona y en otros centros urbanos y pueblos de Catalunya, hemos visto durante estos últimos días varios hechos que merecen destacarse. Uno es el espíritu de solidaridad, auténticamente ejemplar, entre las distintas culturas existentes en Catalunya, que alcanzó su máxima expresión cuando en Ripoll se pidió que fuera Hafida Oukabir, la persona musulmana hermana de dos de los terroristas (uno muerto y el otro en prisión), la que resumiera el sentir del dolor y del rechazo hacia el terrorismo que la población de Ripoll sentía. Y en Barcelona, otra persona, también musulmana, Miriam Hatibi, fue una de las dos personas escogidas para leer el manifiesto de protesta y solidaridad, ampliamente aplaudido por el medio millón de personas presentes. El grito espontáneo surgido de la ciudadanía, No Tenim Por! (¡No tenemos miedo!) representaba el sentimiento generalizado de la población barcelonesa de no permitir que el miedo configurara el futuro de la ciudad. La Alcaldesa Colau definió de una manera muy clara y emotiva lo que este grito significaba: era la llamada “a que Barcelona continuara siendo lo que siempre fue y continúa deseando ser, es decir, una ciudad abierta, plural, diversa y solidaria”.

Pero también hubo aspectos no tan positivos durante estos días de gran dolor, que aparecieron tanto en Catalunya como en el resto de España, que merecen señalarse también y que, en cambio (y de un manera predecible) no aparecieron en los mayores medios de comunicación del país, altamente controlados, bien por intereses financieros (los medios privados) o por los partidos gobernantes (los medios públicos). En este aspecto, es importantes señalar que el excelente discurso hecho por Hafida Oukabir en Ripoll incluía un ruego (diría yo exigencia) de que las instituciones catalanas hicieran una autocrítica sobre el comportamiento que habían tenido todos estos años que antecedieron al ataque terrorista, ruego que ha pasado desapercibido y desatendido por completo. Por desgracia, la autocrítica no es una virtud ampliamente practicada en los medios del establishment político-mediático del país, ni de Catalunya ni de España. Resultado de cuarenta años de una dictadura enormemente represiva (convirtiéndose en el régimen gobernante de España que ha atemorizado y asesinado al mayor número de españoles que haya existido en su reciente historia) y de una transición inmodélica, existe hoy en tales medios una cultura democrática poco desarrollada. Y la respuesta a la crisis creada por el terrorismo por parte de tales establishments fue una clara prueba de ello. Veamos algunos ejemplos.

La clara politización por los partidos y movimientos políticos de los hechos acaecidos

Un mensaje hecho con gran contundencia en la manifestación del sábado 26 de agosto (que se centró en una denuncia del terrorismo y una demanda para que exista la paz) fue un rechazo por parte de amplios sectores de la manifestación a la Monarquía Borbónica por su relación privilegiada con la familia real de Arabia Saudí (una de las cinco monarquías absolutas todavía existentes en el mundo), y al partido gobernante en España (el Partido Popular), por su activa y masiva venta de armas españolas a aquel Estado. Aplaudo esta crítica, y solo lamento que no se hubiera hecho mucho antes. Pero me apena que muchos de los protagonistas de estas protestas hayan tenido escasa credibilidad, pues era obvio que su máximo interés era desacreditar a los receptores del mensaje –el Monarca y el gobierno Rajoy- pero, en cambio, parecía importarles poco el argumento que utilizaban para denunciarlos, es decir, la ayuda a los Estados (en este caso, Arabia Saudí) que financiaban el terrorismo. Como indiqué en otro artículo reciente (Ver “Lo que no se está diciendo a raíz del ataque terrorista en Barcelona”, Público, 24.08.17) tales voces, supuestamente escandalizadas con el comportamiento del Rey y del gobierno Rajoy, han mantenido un silencio ensordecedor sobre el apoyo que una institución enormemente importante en Catalunya ha dado a otra dictadura tan absolutista y medieval (y esclavista) como la de Arabia Saudí, que es Qatar, y que es también una de las mayores financiadoras de movimientos yihadistas. Esta institución, protegida por el silencio, es nada menos que el Club de Fútbol de Barcelona que, a través de las camisetas de los jugadores ha estado promocionando al Estado de Qatar, una de las monarquías más absolutas y una de las dictaduras más crueles existentes en el mundo, que también ha estado financiando al terrorismo yihadista. Me parece bien que un conocido militante independentista apareciera casi al lado del rey Felipe VI con una pancarta en que se leía “Felipe, quien quiere la paz no trafica en armas” (en catalán). Pero tal protesta hubiera tenido más credibilidad si aquel y otros miles de independentistas, así como otros que denunciaban al Rey y al gobierno Rajoy hubieran denunciado al Barça en cada partido de fútbol que se jugaba en su campo, por promocionar Qatar. Nunca vimos tal denuncia o abucheo en el campo del Barça, y ello a pesar de que estuviera lleno de banderas independentistas. ¿Por qué callaron tanto tiempo?

La doble moral de los mayores medios de comunicación

Y esta incoherencia se mostró también, como era predecible, en los mayores medios de comunicación catalanes. Prácticamente ninguno de ellos denunció la transformación del Barça (al que, con razón, se le presentó durante la dictadura como de “ser más que un club” por facilitar que la gente canalizara su rechazo a la dictadura a través del fútbol, siendo la única expresión colectiva permitida), en un mero instrumento propagandista del Estado de Qatar, una de las dictaduras más crueles, opresivas, esclavistas y apoyadores del terrorismo existentes hoy en el mundo. Este silencio se convirtió en veto cuando envié a los tres rotativos más importantes de Catalunya un artículo denunciando al Barça por ello, sin que nunca lo publicaran (ver el artículo “El Barça, ¿más que un club?”. ARA, 06.06.16). La censura fue su respuesta. Y tampoco apareció tal denuncia en los mayores canales televisivos de Catalunya, que también han silenciado aquella transformación que, mírese como se mire, es una ofensa a todos los que lucharon por la democracia y justicia social durante la dictadura, que ven ahora cómo los propietarios del Barça transformaron tal club defensor de la libertad y de la democracia en el promotor de una dictadura cruel y terrorista. Aconsejo a los lectores que vean el excelente documental sobre la transformación política del Barça, presentado a nivel internacional por un canal público de la televisión sueca, mostrando lo que fue y lo que representó el Barça durante la dictadura franquista, y lo que ha llegado a ser estos últimos años. (Verlo colgado en mi blog http://www.vnavarro.org). Me alegra ver que Jordi Évole en su artículo semanal en El Periódico, días después de que yo denunciara el silencio sobre el Barça, publicara la primera denuncia del Barça en los medios que he visto en la prensa escrita en papel en este país.

La instrumentalización política del dolor de las víctimas por parte de los mayores medios de información

La falta de cultura democrática que caracterizó la cultura mediática española, que incluye la catalana, apareció una vez más en la manera cómo se cubrieron los hechos dramáticos ocurridos en Barcelona. Tal sesgo alcanzó niveles vergonzosos en la presentación de las figuras protagonistas del evento: las autoridades políticas de carácter institucional. A nivel del Estado central la noticia preferente de los mayores medios próximos al partido gobernante en el Estado español era mostrar el deseo de unidad y prevención de la secesión, dando gran hincapié a la necesidad de mantener una coordinación dentro de la unidad, mostrando, de nuevo, gran incoherencia (hipocresía), pues había sido el Estado central el que había mostrado menos cooperación, consecuencia de su jacobismo, ocultando información a las autoridades catalanas que hubiera sido de gran ayuda, tal como ha documentado la prensa internacional. Pero los medios públicos de la Generalitat de Catalunya también mostraron claros signos del sesgo informativo -al cual nos tienen acostumbrados- intentando negar la importancia de un aviso recibido de Bruselas sobre el Imán, bajo la pobre excusa de que era una mera nota “informal”.

Pero esta utilización de los mayores medios públicos de la Generalitat de Catalunya, y sobre todo de TV3, para promover la secesión de Catalunya fue la visibilidad preferencial que tal canal dio a la figura del President Puigdemont y al Vicepresident Oriol Junqueras, dejando muy en segundo plano a la alcaldesa Ada Colau. La única diferencia con la televisión pública española es que en aquel canal el Monarca y Rajoy absorbieron la mayoría de visibilidad mediática. En ella la alcaldesa Colau tampoco apareció de una manera muy visible. En cualquier otro país demócrata la alcaldesa de la ciudad hubiera liderado la manifestación ciudadana. No así en España. Y la utilización de TV3 para promover el secesionismo alcanzó niveles extremos, como las entrevistas hechas durante la marcha del 26 de agosto en homenaje a las víctimas, a los dos dirigentes del movimiento proindependencia, el Presidente de la ANC y el de Omnium, dándoles un protagonismo que no se le dio a ninguna otra asociación, a pesar de que tenían mucha más centralidad en la crisis terrorista que estos personajes políticos. Creo que a la audiencia le hubiera gustado más que se entrevistara a personal del sistema sanitario de urgencias, por ejemplo (que probablemente se habrían quejado, con razón, de la falta de recursos, resultado de los recortes sanitarios del gobierno Junts Pel Sí), que no a tales dirigentes de movimientos secesionistas que aparecen continuamente en tales medios promoviendo la secesión.

Y también debería hacerse una crítica a las Iglesias, incluyendo las musulmanas, que no se hizo

Pero las críticas deberían también extenderse, como bien pedía Hafida Oukabir, a las comunidades religiosas, que actuaron con gran solidaridad durante la crisis, lo cual aplaudo, pero olvidaron en el periodo pre-crisis la responsabilidad que todas ellas tuvieron en contribuir a crear las condiciones para que tal ataque ocurriera. Y es ahí donde debería criticarse a las religiones, o mejor dicho, a las Iglesias (las instituciones humanas que gestionan las religiones) por su actitud moralizante, arrogante y escasamente democrática. El lector me permitirá hacer una reflexión muy local y que espero aclare lo que digo. Si usted va al bello pueblo de Cadaqués en el Alt Empordà, verá que en un lugar muy prominente de la fachada de la Iglesia hay un reloj de sol. Y bajo tal reloj hay una frase que lo resume todo. Dice “Yo (el reloj de sol) sin sol no soy nada. Tú sin fe no eres nada”. Esta frase es enormemente insultante para los que no somos creyentes, al definirnos como parte de la nada. Bajo este lema de superioridad moral, que se presenta en todas las religiones, las Iglesias se han atribuido la potestad de dominar, explotar y violar todos los derechos humanos imaginables. Y la historia de nuestro país es un ejemplo de ello. Hubo épocas en Catalunya, en España y en Europa, en que el terrorismo de la Iglesia Católica –como en la época de la Inquisición- o durante su apoyo a la dictadura, estaba generalizado. Esto no se ha enseñado en nuestras escuelas y debería haberse hecho.

El Estado debería respetar las religiones, pero regular a sus Iglesias

Y el otro punto que debería también criticarse es la excesiva permisividad del Estado español (sea central, autonómico o local) hacia las Iglesias. Y estoy hablando de todas las Iglesias, que a través de la enseñanza y normativa moral que promueven alcanzar una enorme influencia sobre la población. En realidad, uno de los instrumentos más importantes que utilizó la dictadura franquista para mantenerse en el poder fue la Iglesia Católica, que era una rama del Estado (los sacerdotes eran pagados por el Estado y los obispos eran nombrados por el dictador), y que adoctrinó durante cuarenta años a toda la población. Incluso hoy la Iglesia Católica continúa ejerciendo una enorme influencia en la cultura general del Estado, siendo una de las máximas promotoras, por ejemplo, de la uninacionalidad del Estado y del machismo en el país.

En la España actual, las Iglesias (todas) están en situación privilegiada, la católica mucho más que cualquier otra, siendo ello una consecuencia directa, en el caso de la Iglesia Católica, de la continuación de la cultura franquista en las instituciones del Estado. Y este privilegio incluye una tolerancia excesiva que tiene componentes antidemocráticos, lo cual repercute negativamente sobre la formación y educación de la ciudadanía. Y ello aplica también a la Iglesia musulmana existente en España. Los Imanes -como educadores de sus feligreses- deberían estar regulados, aprobados y registrados por el Estado (sea este central, autonómico o local), asegurándose de que comparten los valores democráticos del país. No puede ser que algunas Iglesias Musulmanas sean “islas de otros países” dentro del país, financiadas desde fuera, transmitiendo una cultura distinta a la del lugar donde residen y viven sus feligreses. Es más, los Imanes deberían hablar el lenguaje de sus feligreses y tener los valores democráticos de la sociedad donde se ubican. Esta normativa, existente ya en otros países, debería aplicarse a todas las Iglesias, y también a la musulmana en España. Y las comunidades musulmanas necesitan presionar para que ello ocurra.

La integración de los jóvenes musulmanes a la sociedad

Pero tales comunidades deberían presionar (junto con toda la sociedad) para que se integre a los jóvenes en la sociedad. Lo que es más importante conocer, de todo lo que ha ocurrido, es saber por qué unos jóvenes que parecían integrados en la sociedad catalana se convirtieron en terroristas. Este es el gran tema del que apenas se ha hablado. Cargar todas las culpas en el Imán es insuficiente. Tan importante es el mensaje como el mensajero. ¿Qué es lo que se estuvo transmitiendo a los jóvenes? ¿Era la transmisión de las brutalidades que se están cometiendo en los países de mayoría musulmana en los que los gobiernos occidentales, como España, están bombardeando o ayudando a bombardear a sus poblaciones? ¿O fue su motivación religiosa la de matar a los infieles? ¿O puede el deseo de recuperar Andalucía remontarnos entonces a la época medieval? Estas son preguntas que deben responderse, pues ello puede llevarnos a una reflexión general, muy necesaria, sobre cuál es el papel de las Iglesias en una sociedad democrática, dentro de otro debate, incluso más urgente y necesario, de cuál es la función de los medios de comunicación en nuestro país, que más que ser de información son de persuasión. La libertad y la democracia dependen, en parte, de ello.

La alcaldesa Ada Colau lleva razón en su conflicto con Airbnb: los pisos turísticos están destruyendo los barrios

2 agosto, 2017

Fuente: http://www.vnavarro.org

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 11 de abril de 2017.

Este artículo aborda la destrucción de los barrios en las ciudades con atractivo turístico por la expansión de los pisos turísticos, los cuales provocan la sustitución de una población estable por una población transeúnte, poco comprometida con el bienestar de la ciudadanía. El artículo detalla los elevados costes que tal expansión significa para la calidad de vida de la ciudadanía, y cómo varias ciudades turísticas de EEUU están respondiendo a esa amenaza. El artículo también defiende a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por haberse enfrentado con empresas como Airbnb, que están promoviendo tal actividad mercantil.

Uno de los hechos económicos más extendidos en las grandes urbes de atractivo turístico ha sido el enorme desarrollo de los pisos turísticos, que se presentan como un ejemplo de lo que se conoce como economía colaborativa, en la que la relación entre el comprador de servicios (el turista que busca hospedarse por tiempos cortos) y la persona que los ofrece (el dueño del piso) se hace directamente a través de una agencia que los pone en contacto, y no a través de la industria hotelera, a la cual sustituye. En teoría parecería una relación razonable, e incluso progresista (y así se ha presentado incluso en algunos medios de información de tal orientación política). Por un lado, tenemos las personas que tienen habitaciones o pisos disponibles que quieren aumentar sus ingresos alquilando tales espacios a turistas, y por el otro lado, el turista que busca un espacio más económico que el hotel y/o residencia. En esta relación, la institución necesaria es una compañía que ponga en contacto a las dos partes –al turista y al propietario de la casa o habitación-, compañías que se han extendido enormemente, y de las cuales Airbnb es la más conocida.

Hasta aquí la descripción de lo que debería pasar en teoría. Y, ¿quién se puede oponer a que una familia pueda conseguir unos ingresos extra a base de alquilar un espacio de su propia casa o de su propiedad? Se presenta así una alternativa a las grandes corporaciones hoteleras, que hasta ahora habían controlado la distribución de los espacios de hospedaje de tales ciudades turísticas.

La rebelión ciudadana en contra de los pisos turísticos

Como en el caso de otros ejemplos de “economía colaborativa” (como la compañía de transportes UBER, entre otros), nos encontramos que la distancia entre la teoría y la realidad es enorme, hasta tal punto que ha surgido una gran protesta ciudadana en todas las ciudades en las que los pisos turísticos se han expandido. Y muchas de estas ciudades están considerando no solo regularlos intensamente, sino incluso prohibirlos. ¿Por qué?

La respuesta es fácil de ver. En primer lugar, la existencia de tales pisos significa una gran molestia para las fincas y para los barrios donde existen estos pisos turísticos, pues es una población transeúnte, no ligada o conectada con el bario o fincas cuya movilidad y/o comportamiento y rompe con la cohesión y espíritu comunitario del lugar. La evidencia de ello es abrumadora. Hay barrios enteros en Barcelona, por ejemplo, que corren el peligro de diluir su carácter vecinal debido al elevado número de tales pisos.

Y para complicar todavía más esta situación, gran parte de estos pisos turísticos no están ni identificados, operan sin ningún tipo de regulación o protección del usuario y de los vecinos, y no ofrecen ninguna garantía ni de seguridad ni de calidad. En general no hay protección frente a dicha actividad mercantil, que contribuye muy poco al erario público, pues un gran número de estos pisos actúan ilegalmente, y no contribuyen, a través del pago de impuestos, a cubrir los gastos extras que su existencia implica. No es de extrañar, por lo tanto, que haya constantemente protestas ciudadanas en lugares donde existen estos pisos turísticos.

Y por si ello no fuera poco, la utilización de pisos turísticos disminuye la oferta de pisos de alquiler para gente normal y corriente, disparándose los precios de los alquileres. En Barcelona, desde 2015, estos alquileres han experimentado un crecimiento muy acentuado (un 15% anual), que es insostenible para la mayoría de la población, cuyos ingresos crecen mucho más lentamente. Hay una relación directa entre el número de pisos turísticos en un barrio, el crecimiento del precio de los alquileres, y el éxodo de vecinos a otros barrios con menos pisos turísticos.

Una protesta internacional. ¿Qué puede hacerse?

El equipo del profesor John Whitlow, de la City University of New York (también profesor visitante del JHU-UPF Public Policy Center), acaba de publicar un interesante estudio sobre cómo ciudades turísticas en EEUU (como Nueva York, San Francisco, Nueva Orleans, Seattle, Los Ángeles y Miami) están respondiendo a esta amenaza a la calidad de vida de los vecinos y a la identidad de los barrios. Entre tales intervenciones municipales están:

1. Limitaciones del número de días al año que una persona propietaria puede poner su piso o habitación a disposición de alquileres cortos. El número varía de 30 a 90 días. Todas las ciudades citadas, excepto Miami, aplican esta norma.

2. Provisión de permisos para establecer pisos turísticos solo en ciertos barrios de la ciudad, tal como exigen Miami y Nueva Orleans.

3. Exigencia de licencia y registro. Todas las ciudades exigen que tanto la agencia Airbnb (y otras agencias similares), así como las personas que alquilan sus espacios, estén licenciadas y registradas, exigiéndoles, además, que garanticen el cumplimiento de la normativa de seguridad e higiene.

4. Deben pagar impuestos, exigencia presente en todas las ciudades, como condición para ejercer tal tipo de actividad comercial.

5. Notificación al ayuntamiento de las personas que alquilan estos espacios y de los inquilinos que ocupan tales espacios.

6. Aprobación por parte del ayuntamiento del tipo de vivienda que puede ponerse al mercado como piso turístico, estableciendo normas de espacio. Solo Nueva Orleans excluye este requerimiento. Todas las demás lo tienen.

7. Todas las personas que ofrecen pisos turísticos tienen que ser residentes de la ciudad. Las personas no residentes no pueden comercializar su vivienda para pisos turísticos. Esta regulación tiene como objetivo dificultar que empresas de capital-riesgo compren propiedad inmobiliaria para transformarla en pisos turísticos.

Y el informe termina indicando que el nivel de requerimientos está expandiéndose rápidamente, a medida que la ciudadanía se está quejando más y más por las molestias que tales pisos turísticos están creando. En realidad, una ley muy popular que se está expandiendo es que los vecinos de una finca puedan votar sobre permitir o no que hayan pisos turísticos en aquella finca. Cuando tal ley se aplica tiene un impacto muy inmediato, parando y revirtiendo dicha expansión. En realidad, el enfado ciudadano está alcanzando tal nivel, que el tipo de sanciones por violaciones de las normas definidas anteriormente está aumentado. Entre ellas, en todas las ciudades citadas (excepto en Los Ángeles) se multa a los propietarios de pisos y a Airbnb con entre 500 y 2.000 dólares por día en casos de violación de las normas municipales. Y el propietario puede ser llevado a los tribunales en caso de que los vecinos de quejen de las molestias originadas por los pisos turísticos. El informe (puesto en mi web http://www.vnavarro.org) detalla, ciudad por ciudad, las normas y regulaciones. Todo ello parece indicar que no es descartable, en un futuro próximo, que tal enfado alcance niveles de indignación y que pasen a aprobarse leyes de prohibición de la existencia de tales pisos turísticos, pues no hay duda que su existencia está deteriorando el bienestar y la calidad de vida de los barrios en las ciudades. Su existencia es una prueba más del impacto sumamente negativo de las políticas neoliberales aplicadas en el diseño del desarrollo urbano. La mercantilización de todas las dimensiones de la actividad humana está llevando a un deterioro muy notable de la calidad de vida de la ciudadanía. Y lo que es sorprendente es que a este desarrollo algunas voces que se definen como progresistas lo llamen “progreso”.

La debilidad de los ayuntamientos en Catalunya y en el resto de España

Una de las mayores diferencias entre el poder municipal en Catalunya y España, y el poder municipal en EEUU, es la enorme debilidad de los ayuntamientos catalanes y españoles, debilidad que caracteriza a los Estados del sur de Europa, donde las fuerzas conservadoras han dominado tales Estados por periodos más largos de tiempo en los siglos XX y XXI. Es precisamente donde las izquierdas han gobernado durante más tiempo (como en los países escandinavos) donde los ayuntamientos tienen mayor poder, mientras que es en el sur de Europa, donde las derechas han sido más poderosas, donde los ayuntamientos son más débiles. Esta falta de poder en el nivel del Estado más próximo a la ciudadanía limita enormemente la incidencia de la ciudadanía en el desarrollo de las políticas públicas que afectan con mayor intensidad a su calidad de vida y bienestar.

Considerando la debilidad de los ayuntamientos en España, es de aplaudir que el Ayuntamiento de Barcelona haya ofrecido un liderazgo, reconocido internacionalmente, para limitar el daño creado por los pisos turísticos a la calidad de vida de los vecinos en Barcelona. Predeciblemente las fuerzas conservadoras y neoliberales, que continúan teniendo un enorme poder político y mediático en España (incluyendo Catalunya), y Airbnb han intentado demonizar al ayuntamiento, manipulando y mintiendo, presentando las acciones de este como excesivamente radicales, motivadas por razones ideológicas anticuadas, ocultando que en otras ciudades tales medidas ya se han desarrollado y han probado ser altamente populares. El mérito del Ayuntamiento de Barcelona es el de haberse enfrentado a tales intereses, con el coraje que caracteriza a la alcaldesa Ada Colau, que ha sido aplaudido en muchas otras ciudades, las cuales se han inspirado en ella. Este aplauso debe ir acompañado de la denuncia a la Generalitat de Catalunya, controlada por las fuerzas conservadoras y neoliberales (y cuyos medios públicos de información y persuasión promueven Airbnb), que predeciblemente ha dificultado los pasos que el ayuntamiento deseaba tomar y que la ciudad se merecía. ¿Hasta cuándo continuará ignorando un clamor popular frente a esta situación que se está convirtiendo en una pesadilla para miles y miles de ciudadanos?

Colau, Carmena y Ribó, el éxito de los alcaldes más temidos por la derecha

1 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Dos años han pasado desde que los gobiernos del cambio de las principales ciudades españolas llegaron al poder. Manuela Carmena, Ada Colau y Joan Ribó tomaron el mando de Madrid, Barcelona y Valencia, las tres ciudades más grandes de España. La derecha, acostumbrada a gobernar por años, y todo su entorno empresarial y mediático, estaban al borde de la histeria.

Unos preocupados por lo que los nuevos ediles pudiesen descubrir debajo de las alfombras, otros quizá temerosos de perder los buenos negocios que venían haciendo desde siempre a costa del dinero público y los últimos, ya lo estamos viendo, seguros de que iban dejar de ser alimentados con el favoritismo de la publicidad institucional.

Por eso no extraña que los nuevos ayuntamientos, y muy particularmente los de las ciudades más emblemáticas, fuesen recibidos con una inusitada agresividad: a un buen puñado de espabilados se le acababa el chollo. Ya entonces a las personas sensatas, independientemente de la ideología, les avergonzaba el tratamiento que se le dio a Manuela Carmena desde la oposición, liderada por la deslenguada Esperanza Aguirre y también desde los medios satélites de la derecha política y económica. Afortunadamente, los insultos, la intromisión permanente en su vida privada, las burlas y humillaciones con las que se pretendió ridiculizarla, no lograron su objetivo y Manuela preside hoy el Ayuntamiento que más ha reducido su deuda en estos dos años.

A Ada Colau le pasó algo similar. Si Carmena llegó a la alcaldía aupada por Ahora Madrid y los votos del PSOE, en el caso de Colau los apoyos eran más variopintos. Barcelona en Comú, su coalición, obtuvo 11 concejales y recibió el apoyo de ERC, PSC y la CUP para desbancar al convergente Xavier Trias. Desde el principio también Ada sufrió una enorme presión, pero ahí sigue, creciendo día a día en prestigio e influencia.

Joan Ribó, en Valencia, dijo en su toma de posesión algo que define sin duda el nuevo estilo de nuestros tres protagonistas: “La vara de mando no es mi forma de gobernar, no me hace falta, prefiero el diálogo con los vecinos y las vecinas”. El miércoles estuve con él en Valencia y le vi en forma, moviéndose –como casi siempre– en bici, cercano, tranquilo, paciente, atento a lo que sucede en cada rincón de su ciudad. Bajando también la deuda, pacificando el tráfico poco a poco y sufriendo también en ocasiones una presión bien calculada que sin duda empujan los que temen que se prolongue en el tiempo el mandato de gente decente en lo ayuntamientos.

Porque este es el asunto verdaderamente importante. Las grandes ciudades españolas –y las medianas y pequeñas– han estado demasiado tiempo en manos de los depredadores del mercado. El urbanismo, los servicios públicos, las infraestructuras, controladas por la derecha económica, han ido dibujando unas ciudades agresivas, desiguales, contaminadas, cada vez más inhóspitas y arruinadas. Y aunque hoy es fácil darse cuenta de los errores cometidos, la presión del dinero no cesa. Por eso es importante que nuestros ediles aprieten los dientes y sean valientes. Por eso es fundamental que aprovechen los dos años que les quedan por delante para demostrar que se pueden hacer las cosas de otra manera.

En esta calurosa semana de junio hemos asistido a la tercera moción de censura desde la recuperación de la democracia tras la larga dictadura franquista. También hemos celebrado el 40 aniversario de la primeras elecciones democráticas. Pero creo que el hito más importante para el futuro ha sido este segundo cumpleaños de los ayuntamientos del cambio. Su ejemplo de acuerdos y gestión deberían ser el modelo a seguir para expulsar al PP del Gobierno de España. El PSOE y Unidos Podemos deberían aparcar intereses personales y de partido y centrarse en lograr ese obje tivo.

Hombres de más de 40 con corbata

30 diciembre, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

Comparto un episodio de esta semana que me he decidido a escribir porque, en realidad, es representativo de muchas situaciones con las que nos encontramos dentro de la institución. Y me temo, que con independencia del color político en muchos casos

Al poco tiempo de llegar al ayuntamiento, acuñé la expresión “reuniones de hombres de más de 40 con corbata”. Me parecía bastante ilustrativa de un tipo de reuniones que se convertirían en habituales en mi vida a partir de entonces: consorcios, juntas directivas, consejos de administración, y que ejemplificaban algo que ya sabíamos, pero que algunas no habíamos vivido nunca: los hombres son los que están en los puestos directivos, en los espacios de decisión y representación, un sesgo de género, y también de edad que salta a la vista, a la vez que se manifiesta en la forma de ser y estar en las reuniones. Aquellos espacios que hacen que la expresión “feminizar la política” se cargue de sentido.

Esta semana he asistido a una de esas reuniones de hombres de más de 40 con corbata. Empresarios y representantes de la administración. Es un lugar al que voy regularmente. Muchas veces, llego justa a la reunión. En las primeras reuniones, en las que no conocía a nadie, me iba directamente a mi sitio, ese indicado con el cartelito de “Gala Pin” plastificado. En la segunda reunión, llegué con un poco de antelación, me fui a mi sitio y me senté con el ordenador. Al llegar el presidente, saludó a las personas que estaban de pie. Al acercarse a mí, hice amago de levantarme para darle la mano, pero se me quedó encajada la silla y no pude levantarme rápidamente. El presidente quería saludarme, así que, ni corto, ni perezoso, me dio un beso en la frente. La primera en la frente. Sesgo de género, de edad y de clase. No se lo hubiera hecho a otras mujeres presentes en la sala. No supe reaccionar. O más bien, me contuve la reacción. Hace tiempo que aprendí que mi cuerpo tiene una reacción muy primitiva cuando me enervo (antes me pasaba una o dos veces al año): se me eriza el cabello de la nuca. Es imperceptible al ojo humano, aunque yo sí que lo noto. En ese momento, sentí cómo se me erizaba el pelo de la nuca, que desde hace años es una señal que he aprendido a interpretar como “no reacciones de manera visceral ahora, porque después te arrepentirás”. Así que me quedé perpleja. Y frustrada.

Esta semana, un año después, me ha saludado dándome la mano. “Bien, Pin, machote”, he pensado. No había una asistencia masiva, aun así, las mujeres éramos clara minoría: cuatro frente a 12 o 14 hombres. Una de las mujeres es la persona que toma el acta (aún no he visto a un hombre tomando acta). Después de varias intervenciones, alguien llamó la atención al presidente sobre el hecho de que había un nuevo miembro (una mujer, la cuarta mujer) en la sala que se incorporaba en esa reunión sustituyendo a un antiguo miembro. Transcribo: “¡¿Claro que sí, cómo se me iba a pasar a mí esta belleza?!”. “A esta belleza estamos encantados de tenerla aquí”.

Perplejidad (que aquí quiere decir “pelos en la nuca erizados”). La reunión siguió su curso, y, qué casualidad, me tocaba hablar a mí. Dejé para el final la petición contundente de que no se vuelva a interpelar a una mujer por su aspecto físico, el tono fue de rechazo y cierta repugnancia. “No será este presidente el que no lo haga, que es un donjuán”. Risas adolescentes de los hombres de más de 40 con corbata, comPAdreo. Perplejidad. Viaje en el tiempo.

Era el turno de palabra de otro hombre. Al final de su intervención, aprovechó para sumarse a mi solicitud. El único. Cuchicheos. La mujerBellezaNuevoMiembro, que en realidad, es la MujerRepresentanteDeUnImportanteSectorEnLaCiutat, se sintió interpelada. Así que intervino tímidamente para decir que a ella ya le estaba bien. Perplejidad con desazón. Al acabar la reunión, el presidente vino a hablar conmigo. Me comentó en tono jocoso que si yo supiera los comentarios que le hace a su mujer, no sé lo que podría llegar a enfadarme.

Reuniones de hombres de más de 40 con corbata. En un mundo de hombres, con mirada de hombres, con gestos de hombres, con trato de hombres, con sordera de hombres. Lo que se viene llamando heteropatriarcado.