Posts Tagged ‘cultura de defensa’

Cambio Climático S.A.

8 abril, 2018

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

16 de febrero de 2018

Fuente: FUHEM.

Nos ha llamado mucho la atención el libro que publica Fuhem Ecosocial con el título “Cambio climático SA“.

Se trata de una traducción de un texto elaborado por varios autores y publicada inicialmente por el Transnational Institute,  una prestigiosa ONG reconocida como entidad consultiva por el Consejo Económico y Social (ECOSOC) de la Organización de Naciones Unidas.

Nos dice la página de Fuhem:

Los autores del trabajo documentan meticulosamente cómo los ejércitos y las corporaciones, con el consenso de ciertos grupos políticos, buscan hacer del cambio climático un gran negocio del que lucrarse, mientras profundizan la exclusión de las y los desposeídos, expuestos a las peores consecuencias.

El vínculo de la cada vez más expansiva idea de securitizar todo, y la consiguiente militarización ideológica y práctica que supone, con el cambio climático, viene a suponer una (una mas) de las dimensiones del militarismo global y de la estrategia de dominación y violencia de sus promotores. Porque habría un abordaje del cambio climático alternativo, desde el enfoque de los derechos humanos, de los derechos de los perdedores, o de la seguridad humana, por ejemplo, que nos permitiría llevar a cabo políticas alternativas a las que ocupan la agenda mundial sobre cambio climático.

Advierte en el prólogo al respecto el Director de Fuhem Ecosocial, Santiago Álvarez

De ahí que la adaptación militarizada al cambio climático no signifique otra cosa que la respuesta a esas amenazas con ejércitos y fuerzas de seguridad privadas con la doble misión de fortificar archipiélagos de prosperidad en medio de océanos de miseria y expulsar de sus hábitats a una fracción de la humanidad calificada de sobrante o prescindible

Añade en su prólogo a la edición inglesa Susan George

… los pensadores cooptados actuales, tanto civiles como militares, todavía dicen a las clases dominantes lo que quieren escuchar. Quieren oír que hay cientos de millones, o quizá miles de millones, de personas innecesarias, superfluas, inútiles, non gratas y desechables con las que el planeta no puede permitirse cargar. Por tanto, para mantener el orden, la disciplina y la sociedad humana en un punto manejable, es moralmente permisible cualquier medio que se considere necesario.

El cambio climático es el telón de fondo y la próxima causa de esta ofensiva, al igual que su justificación. Requerirá una racionalización con una nueva retórica conducida por un lenguaje acorde, pero los neoliberales han estado ya adoctrinando a expertos en esos asuntos en innumerables think tanks.

y

Lo que trato de decir es que la gélida lógica de la clase dominante no va a cambiar de dirección. El mundo como lo conocemos se sumergirá a partir de ahora en una situación en la que el cambio climático se sitúa en el centro. Pero también tenemos la certeza de que el capitalismo no se rendirá, y no solo hablamos de las corporaciones de hidrocarburos. Al revés que la gente corriente, a los «amos del universo» no se les ordenará que «se adapten» o que se hagan «más resilientes». Nosotros, no ellos, somos la variable que obligarán a ajustar.

Precisamente esta nueva perspectiva es la que, en nuestro criterio, justifica la unión de luchas e ideologías ecologistas y antimilitaristas, dos caras de una misma moneda, para enfrentar de forma coherente este escenario de horror y dominación para el que la élite poderosa ya ha preparado sus ejércitos y políticas de seguridad.

El libro se estructura en tres grandes partes.

Una primera parte, “La agenda de seguridad”,  nos ofrece una visión de la convergencia entre neoliberalismo, cambio climático,  militarización y el enfoque militarista de la idea de “seguridad” que se maneja para abordar el cambio climático desde las élites.

Una segunda parte, “¿Seguridad para quién?”, en la que se aclara que esta nueva agenda de cambio climático tiene actores privilegiados (empresas transnacionales y estados), ganadores y perdedores, y analiza algunos nuevos escenarios de la conflictividad climática (entre otros el tema de las fronteras, el de las crisis de los refugiados o el del complejo militar industrial)

Y una tercera parte, “Acumulación por desposesión”, en el que se reflexiona críticamente en torno a los discursos de securitización y militaristas de las grandes corporaciones y de los Estados en torno a las problemáticas referidas a la crisis climática (alimentación, agua y seguridad energética entre otros).

El libro acaba con un capítulo de conclusiones donde se proponen resistencias y algunas alternativas de lucha.

Desde luego el texto merece una lectura reposada y un análisis más sereno, que intentaremos hacer próximamente, y plantea un gran desafío para nuestra perspectiva antimilitarista: el de participar de la construcción de esa alternativa global, también en este escenario de crisis climática.

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Liquidación del Gasto Militar 2015

7 enero, 2018

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

En 2015 lo que se presupuestó para el Ministerio de Defensa llegó para pagar facturas hasta 110 días, hasta el 20 de abril.  Es decir, el Presupuesto del Ministerio de Defensa sólo llegó para pagar 110 días, el 30’13 % del Gasto Militar de 2015 total.

El resto de los 365 días, es decir, 255 fueron ocultados de diversas maneras pero se acabaron gastando a beneficio del Ministerio de Defensa:

  • Luego, 88 días más se pagaron con lo que audita como Gasto Militar la IGAE, con esto se llegó hasta el 17 de julio.
  • Luego, otros 167 días se ocultaron las cifras para acabar acumulando el Gasto Militar de 2015.  Sin ellos, el Ministerio de Defensa no hubiese sobrevivido.

Otro nuevo trabajo monográfico de Utopía Contagiosa, la liquidación del Gasto Militar 2015 según la IGAE (Intervención General del Estado).  Es decir, con cifras oficiales.

Este documento lo podéis consultar en:

En scribd:

https://es.scribd.com/document/367184485/Liquidacion-GM-2015

En google drive:

https://drive.google.com/file/d/1Nmqbn-0EqQSNY2U8I2FUzC2oRtJG8Xct/view?usp=sharing

Y esperamos que os guste.  Hemos hecho un importante esfuerzo en presentar los datos con tablas y gráficos más atractivos y claros, además, de aclarar los conceptos que utilizamos.

Agradeceríamos cualquier ayuda que nos permita corregir errores, o que nos dé nuevas ideas.

También estamos abiertos a nuevos apoyos al documento.

Y, por supuesto, os agradeceríamos su difusión por vuestros círculos habituales, además de ofrecernos a dar charlas para explicar el contenido.

DATOS MÁS RELEVANTES:

Presupuesto del Ministerio de Defensa 2015:  5.767’78 millones €

Gasto Militar (auditado por la IGAE) en 2015:  10.250’46 millones de €

Sobregasto militar (auditado por la IGAE) en 2014:  4.482’68 millones €

% de desviación sobre lo presupuestado:  77’72 %

Presupuesto del Ministerio de Defensa en 2015:  5.767’78 millones de €

Liquidación del Presupuesto del Ministerio de  Defensa en 2015:  8.102’26 millones de €

+ 2.934’48 millones (+ 40’47 %)

Diferencia entre lo presupuestado y lo liquidado: 6’39 millones € /día

La IGAE no audita el 46’41 % del Gasto Militar

Defensa es el 2º ministerio con más ingresos:  1.047’88 millones de €

IGAE sólo audita el 13’89 % del total de las clases pasivas militares

El 90’8 de la I+D relacionada con Defensa está oculta en otros ministerios

El 34’65 de las inversiones reales del Estado se destinan a Defensa

 Entre 2002-2015:

Presupuestado para el Ministerio de Defensa:  96.656’89 millones de €

Liquidado por el Ministerio de Defensa:  115.955’52 millones de €

+ 19.298’63 millones de € (+ 19’96 %)

Gasto Militar vs. Gasto Social

El Gasto Militar representa:

  • 14’66 veces más que el gasto en Servicios Sociales y Promoción Social
  • 236’94 veces más que el gasto en Fomento del Empleo
  • 12’92 veces más que el gasto en Acceso a la Vivienda y Fomento de la Edificación
  • 3’6 veces más que el gasto del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad
  • 2’77 veces más que el gasto en el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes
  • 4’99 veces más que el gasto en el Ministerio de Justicia

Un regalo para la mente: “Recapitulación de pensamientos antimilitaristas”. Año 1903

6 diciembre, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Foto histórica de Ferrer i Guàrdia

 

  1. proyecto educativo de la Escuela Moderna

Del proyecto de educación popular de Ferrer i Guardia, fusilado en 1908 tras un proceso sumario de la justicia militar por el delito de “rebelión”, tras los sucesos de la semana trágica de Barcelona, mucho se ha escrito y poco podemos añadir, fuera de nuestra admiración.

La Escuela Moderna contó además con una editorial propia, fundada a la vez que la primera, con la que se pretendía, en palabras del propio Ferrer (“La Escuela Moderna: Póstuma explicación y alcance de la enseñanza racionalista“, Barcelona. Publicaciones de la Escuela Moderna. Año 1992, página 122)  reforzar con libros adecuados la labor de educación popular y

“…emancipar el espíritu de todos los errores de nuestros antepasados y encaminar a la juventud hacia el conocimiento de la verdad y la práctica de la justicia, liberando al mundo de dogmas autoritarios, sofismas vergonzosos y convencionalismos ridículos, como los que desgraciadamente forman el organismo de la sociedad presente.

2. El segundo libro publicado por la editorial: un libro de lectura y dictados.

El segundo de los libros publicado por esta editorial fue precisamente el que ahora presentamos, “Cuaderno manuscrito. Recapitulación de pensamientos antimilitaristas“, en realidad una antología de otro libro (en francés) de Jean Grave, titulada “Guerre-Militarisme” (editorial Les Temps nouveaux. París, año 1902).

El libro de la editorial Publicaciones de la Escuela Moderna es un texto manuscrito, como se verá en el adjunto que acompañamos a esta entrada, hecho por varias manos y destinado a ser libro de lectura. Además se usaba para hacer copias y dictados por parte de los alumnos.

Alumnos que no sólo copiaban al dictado cualquier cosa, sino que copiaban, por ejemplo,

Las palabras guerra y civilización rabian de verse juntas. La guerra llamada civilizada, la nuestra, difiere de la salvaje mucho menos en el fondo que en la forma.

o

…la locura sangrienta de la guerra lo embriaga todo…

y

El salvaje instinto del asesinato guerrero tiene profundas raíces en el cerebro humano a causa de haber sido cuidadosamente cultivado durante miles de años, más es de esperar que una generación mejor y más dichosa que la nuestra logre corregirse de ese vicio original.

Porque, aprendiendo a leer, no aprenderá lo mismo el que así escribe y va rumiando lo dictado en su proceso de pintarlo en el papel, que el que dice, lo que aparece en el “Manuscrito para niños y niñas”, de 1900, de José Francés

Amiga Virtudes, ayer llegué a esta donde me tienes a tu disposición

o en el “Mi sendero. Primer manuscrito para niños y niñas” de Mariano Lampreave, editado en Burgos por Hijos de Santiago Rodríguez tres años después, donde se explica

Como soy niño ayudaré a mis padres siempre que pueda en sus obligaciones.

y

Consejo: Acostumbrarse a comprar, siempre que sea posible, productos españoles. Es una pena que tu dinero dé de comer a los trabajadores, propietarios o fabricantes de otros países, debiendo quedar en España.

3. Una pedagogía para una nueva conciencia

Una primera cuestión a destacar: iniciar el aprendizaje y el ejercicio de la lectura con un libro de contenido material tan elevado, porque no es lo mismo aprender, como en la época era más común, las gestas guerreras y religiosas de nuestros nefastos héroes de pacotilla, que aprender a la vez la apertura del espíritu hacia la utopía de desembarazarnos de la guerra, del militarismo descarado y de toda la parafernalia de mentiras y opresión con que se encubre.

Y una idea esta de la Escuela Moderna de dotar de herramientas más críticas y a ese intento de educación popular que dista tanto de ser transmisión de la ideología dominante, para aspirar a educar hombres y mujeres libres y para la libertad.

Lo dice así el propio Ferrer en la advertencia Editorial del presente Cuaderno de pensamiento antimilitarista:

Pareciónos material utilísimo y de buena ley para fortalecer los sentimientos de justicia aún no pervertidos de la infancia,  para prevenirla contra las sugestiones interesadas y malévolas de los privilegiados, y creyendo además interpretar cumplidamente las aspiraciones del Profesorado libre que en Ateneos, Círculos de estudios sociales, Centros Obreros, Escuelas libres y laicas, se dedican a inculcar en las infantiles inteligencias las ideas de justicia, formamos el presente Cuaderno Manuscrito”

y

… juzguen que la guerra es la más criminal aberración de los hombres, y el militarismo la reunión de sus ejecutantes; ambos sostienen en privilegio dominante de la sociedad actual; y pongan empeño en demostrar que la paz, fundadora de la justicia social, es el mayor bien a que puede aspirar la humanidad y la fraternidad de la sociedad futura, su mejor recompensa.

Aún estas palabras de hace más de un siglo tienen plena actualidad y recobran su vigencia en el mundo de hoy, donde al apabullante dominio del militarismo se une la inconsciencia de una sociedad que olvida deliberadamente este tremendo mal y que renuncia a luchar contra su imposición.

Hoy como antes, la labor de ilustrar a los actores sociales que tal vez puedan cambiar las cosas en el futuro (infantes y jóvenes, profesores y formadores, estudiantes sociales, obreros, … tal como predica Ferrer) exige una tarea popular de fomentar el antimilitarismo tal como ya hacía la Escuela Moderna.

Y digamos de paso que, por lo que venimos viendo, fue este tema del antimilitarismo uno de los ejes del los proyectos de educación popular.

Por alguna razón que desconocemos, hoy la educación popular no contempla, que sepamos, esta aproximación antimilitarista.

4. ¡Suprimir los ejércitos del mundo!

La lectura de toda la cartilla es aleccionadora. Sus críticas al militarismo, a la imposición de la violencia como una aplastante losa sobre la sociedad y como uno de los mecanismos de dominación y explotación, la vinculación de la paz con la justicia, la necesidad de asociar paz y lucha contra el militarismo, el destierro de los ejércitos y del armamentismo…

Veamos un rosario de argumentos:

La guerra tiene a su favor la antigüedad. Es cosa de todos los siglos.

o

..el militarismo europeo, osea, el estado de paz por el ejército permanente, es la causa principal de la esterilización de los campos y de la ruina de los países. Los recursos ganados penosamente por los trabajadores no bastan ya hace mucho tiempo. Es necesario el empréstito, tomar prestado siempre y descontar el porvenir. La deuda pública de Europa y de América se eleva hasta 98.000 millones, continúa creciendo y continuará hasta que todos los pueblos quiebren. … Y esas deudas, esos sacrificios, esos impuestos de todo género, ese aumento constante del malestar público ¿a quién aprovecha?, ¿para qué sirve?. Para quitar brazos a los agricultores, para esterilizar la tierra, para preparar el hambre universal…

Y, analizando el compromiso por la paz

Se verá aún durante muchos años que noventa y nueve hombres sobre ciento sentirán la necesidad de acuchillar y el centésimo, que los tratará de locos, será considerado utópico. ¡Suprimir los ejércitos del mundo! ¡Friolera! ¡Eso es imposible!

Un recuerdo que es un regalo y que nosotros contemplamos también como una parte de la herencia valiosa y que no debemos olvidar.

El engaño del SIPRI en las cifras del gasto militar mundial

2 diciembre, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Nos sorprende mucho ver imágenes como la que sigue:

En ella España figura en el puesto 16 del gasto militar mundial.  Y figuramos con un gasto de 14.800 millones de dólares.  Esto en euros serían, con el precio actual de 1 dólar por cada 0’86 €, un total de 12.728 millones de €.

Podemos ver que lo que dice el SIPRI (Instituto de Investigación por la Paz de Estocolmo), una de las fuentes con más seguidores del mundo para datos de militarismo, difiere mucho de lo que dice nuestro Ministerio de Defensa español:  7.638’54 millones de €, como detallamos en nuestra tabla sobre el Gasto Militar en España en 2017.

La diferencia son, nada más y nada menos, que 5.089’46 millones de €, un 66’62 %.

Pero no queda ahí la cosa.  Nosotros, con nuestros escasos medios, siguiendo el criterio OTAN sobre gasto militar y utilizando como fuente principal la información del Ministerio de Hacienda sobre Presupuestos, acabamos dando una cifra de gasto militar para 2017 del Estado Español de 34.068’29 millones de €, 26.429’75 millones de € más, es decir, un 446 % más sobre los datos del Ministerio de Defensa.

Y 13.701’75 millones de € más, un 207’65 % más de lo que dice el SIPRI.

Ocurre, que para explicarlo tenemos que ser conscientes de que:

  • El Ministerio de Defensa de España engaña continuamente a la ciudadanía con las cifras de gasto militar que hace públicas.
  • El Ministerio de Defensa de España, y sus cifras, son la principal fuente del SIPRI, que, suponemos que bienintencionadamente, se deja engañar año tras año sin auditorar las cifras que le ofrecen España y el resto de los Estados del Mundo.

Pero este engaño y autoengaño, respectivamente, tienen consecuencias funestas.  Si España, según Utopía Contagiosa, gasta en lo militar 4’46 veces más de lo que dice, qué harán el resto de los Estados mundiales.

Y eso sin tener en cuenta que sólo hablamos de lo que está presupuestado porque España tiene la costumbre de gastar mucho más de lo que presupuesta en Defensa:

como se ve, una media del 17’28 % más, al menos.

Si vemos el gráfico del comienzo del post, somos el 16º país en gasto según el SIPRI, pero según nuestras cuentas seríamos el 10º país en gasto militar, con un gasto de 39.653’44 millones de dólares.  Justo por debajo de Alemania.

Y esto no nos cuadra porque sí pensamos que Alemania gasta mucho más que nosostros.

Entonces, ¿y los demás países?, ¿mentirán como el Estado Español?  ¿Será nuestra mentira una mentira promedio o estaremos por debajo o por arriba de las trolas de los demás?

Pero la primera conclusión es clara:  los datos del SIPRI sobre gasto militar valen bien poco.  No son serios.  Valoran muy por debajo la realidad del gasto militar mundial.  En definitiva, ¿funciona el SIPRI como un vocero internacional del engaño en los gastos de defensa de los Estados, o como un verdadero órgano independiente de los Estados?

Experiencias de los años 80 del siglo XX sobre conversión de la industria militar

23 noviembre, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Por Luigi Andreola

Nos ha llamado la atención el documento de trabajo, algo antiguo ya, efectuado por Augusto Varas para el Programa de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Serie Relaciones Internacionales y Política Exterior, en Santiago de Chile, del año 1991 y disponible en PDF con el título “Los dividendos de la paz: Desarme y conversión industrial”.

  1. ¡Una conferencia de Naciones Unidas para pensar la conversión de la industria militar!

El texto analiza y explica los resultados de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Conversión celebrada por Naciones Unidas en Moscú los días 13 a 17 de agosto de 1990, bajo el título “Conversión: Ajustes económicos en una era de reducción de armas”.
Hemos intentado rastrear esta conferencia por otros lugares, sin mayor éxito, por lo que sólo contamos, por ahora, con el trabajo del profesor Varas, al parecer asistente en la misma.

Según nos informa, dicha conferencia reunió a más de cien representantes de los ejércitos del “norte”, a representantes de las industrias militares más importantes, autoridades de los ministerios de relaciones exteriores y defensa, así como expertos tanto gubernamentales como no gubernamentales, técnicos e intelectuales, según informa el estudio.

Sorprende, en primer lugar, que frente a los pesimistas que nos hablan de la imposibilidad de transformar la industria militar en otra cosa, encontremos ejemplos históricos donde, aunque con pequeños y matizables logros, las instituciones internacionales y los Estados (principales causantes y promotores de las guerras y de las industrias de muerte) se hayan puesto a pensar en otro horizonte distinto.

Es más que probable que su perspectiva, e incluso el alcance de sus propuestas, nada tenga que ver con nuestras aspiraciones y con lo que nosotros haríamos, pero es indicativo el hecho de que de conversión de la industria militar (tema ahora casi vetado de las agendas políticas) se puede y se ha podido hablar, e incluso se han compartido experiencias efectivas de conversión y se han estudiado propuestas encaminadas a conseguir “dividendos de paz” de dicho proceso.

Volvemos a vivir un desbordamiento de la industria militar, de la guerra y del militarismo.

¿No sería posible ahora abordar la necesidad de políticas que reviertan tan nefasta dinámica y que aborden pasos graduales para la conversión de la industria militar?

Pero del estudio en sí, por lo que respecta a nuestro interés actual, podemos destacar varios aspectos que, a pesar de la antigüedad del texto, nos parecen rescatables para repensar nuestro contexto.

2) Consenso en lo ineficiente, antieconómico y empobrecedor de la industria militar

El primero de los aspectos clave, tras la carrera de armamentos protagonizada por las grandes potencias y sus satélites en la segunda mitad del siglo XX (tal vez ahora reemprendida con similar fuerza e influencia por parte de una industria militar más globalizada) es la claridad con la que se definen las características esenciales de este tipo de industria:

Múltiples problemas las aquejan en todas partes del mundo. Existe unanimidad entre los expertos y funcionarios de gobierno en que las industrias militares presentan los siguientes problemas:
– Tienden a duplicar los procesos de I+D y manufacturas;
– Presentan opciones restringidas y precios altos;
– Sus manufacturas son ineficientes y por tanto subsidiadas por razones políticas;
– Al ser costo-ineficientes restringen las opciones gubernamentales para definir una política de defensa adecuada y
– Su expansión es dependiente de las exportaciones, por lo que se aprueban exportaciones no deseadas o se compran para el mercado doméstico unidades no adecuadas para mantener una economía de escala mínima.

y

 No obstante estas semejanzas, la mayoría de las industrias de armas occidentales tienen intereses fuera del negocio militar

Nudos gordianos identificados entonces y vigentes hoy en día que convierten a los Estados en promotores cautivos de un gasto inútil, irracional y que nos endeuda y empobrece, para adquirir unos productos que no sólo no necesitamos, sino que son un despropósito tanto por su coste como por su mala calidad, todo lo cual no hace sino engordar la bola de nieve del gigante militar-industrial en detrimento de otro tipo de desarrollo, obligándonos a exportar armas y conflictos de forma expansiva, lo que genera efectos no deseados que se vuelven en nuestra contra en términos de inseguridad y sirven para dar una perversa vuelta de tuerca más a esta economía de guerra descabellada que nos lleva a un callejón sin salida.

Aprovechemos para decir que en el contexto de los años 90, con la apertura primero del régimen soviético y su renuncia a continuar en un carrera de armamentos que abocaba a las sociedades del otro lado del telón de acero al colapso, y más tarde con su desmantelamiento como Estado de la URSS y del bloque militar soviético, se abrió la posibilidad de efectuar políticas virtuosas de conversión de la industria militar y dividendos por la paz, pero mientras los Estados mostraron su debilidad para promover políticas públicas eficaces en esta línea y de obligar a la conversión de la industria militar de forma generalizada, las industrias militares aprovecharon para abrir nuevos mercados e inundarlos de armas en regiones y países proclives a emprender nuevas aventuras de guerra, lo que fomentó la inestabilidad regional en el oriente próximo y extensas regiones de centro de África y Asia, facilitando a su vez las opciones políticas de los halcones de la ultraderecha occidental y el nuevo ciclo militarista que vivimos ahora, por otra parte tan beneficioso para esta industria militar reacia a cambiar por sí misma y nuevo circulo vicioso en el que nos movemos.

Todos estos aspectos siguen siendo nudos gordianos a los que nos enfrentamos hoy y el hecho de que la industria militar, globalmente hablando, sea tan boyante negocio, no consigue eludir su gran ineficacia, su tremenda peligrosidad, el enorme agujero negro de deuda en que deja sumidas a las sociedades y su incapacidad para crear una economía socialmente útil y viable a medio o largo plazo.

3) Experiencias de conversión de los años 80.

Otro aspecto importante de aquella conferencia es que dio a conocer diversas experiencias exitosas de conversión de las industrias militares, de las que citamos algunas.

  1. Los diversos acuerdos de reducción de armas y fuerzas militares concertados entre occidente y el bloque soviético permitieron a la URSS reducir su gasto militar entre 1988 y 1991 un 14% en conjunto, desmilitarizando a 500.000 efectivos, una rebaja del 19´5% en compra de armas en estos dos años, y del 13´5% en investigación y desarrollo enfocado a lo militar, así como el desmantelamiento de dos divisiones completas del ejército, de dos barcos de guerra, dos cruceros, ocho submarinos y la finalización de los programas especiales de compra de armas emprendidos con antelación.
  2. Con el desmantelamiento de una parte de la producción de armas, parte de la industria alimentaria de la URSS contó a partir de 1988 con la fabricación de su maquinaria por parte de las antiguas industrias militares. La industria militar bajo el mando del Ministerio del Aire pasó a elaborar la maquinaria y equipamiento para el procesado de frutas y verduras, almidón, sirope, o macarrones y tallarines, por ejemplo. Ello a su vez implicó como efecto asociado un aumento de los salarios de los trabajadores del sector de entre el 10 y el 12 % (entendemos que porque la riqueza generada y puesta en el mercado hacía más rentables las empresas y más asumible el reparto de la facturación).
  3. De 1980 a 1990, con la puesta en marcha de programas de conversión, la industria militar soviética produce el 40% de los bienes y servicios anteriormente en manos de otras industrias y, por ejemplo, produce el 100% de las radios, televisores, equipos de video o máquinas de coser, el 77% de las aspiradoras, el 74% de las máquinas agrícolas, motores y noto-cultivadores, o el 66% de las máquinas lavadoras.
  4. En 1990 la URSS pretendía desarrollar a partir de 1991 la cifra de 540 proyectos de conversión que cubrían múltiples áreas como: a) producción de bienes de consumo y bienes de equipo para aumentar u productividad 1´9 veces; b) agroindustria, c) vivienda y equipos de salud, d) desarrollo científico y tecnológico en áreas clave (electrónica, que se preveía aumentara 3´7 veces su producción, medios ópticos de tratamiento de la información y medios de comunicación como fibra óptica y otros similares, equipos de aviación civil y tecnología espacial civil); e) alta tecnología, como superconductividad, satélites, nuevos materiales, etc. y f) barcos de uso civil.
  5. China, en 1989 también convirtió 2/3 de sus industrias militares (por aquella época al parecer bastante ineficientes) en usos civiles, 75% en aviación civil y espacial, 90% en barcos y 60% de la producción de “Norico Corporation”, y desarrollaba varias líneas de conversión: a) desclasificando de conocimientos de alta tecnología reservados antes a lo militar (cámara ultra-alta de vacío, cámara de choque electrón-positrón, cavidad de alta frecuencia, ciclotrón para iones pesados); b) Desarrollo de energía y transportes (en aviónica, carros de trenes, motores, plataformas de perforación, perforadoras hidráulicas para minería), c) equipo técnico para industrias (rayos X, ultrasonido, equipos de respiración, industria ligera, textil y alimentaria), d) maquinaria doméstica (máquinas fotográficas, ordenadores, artefactos eléctricos, bicicletas, lavadoras, de coser, televisores); e) Agricultura (fertilizantes); f) Industria aeroespacial (máquinas de tejer y lavar, refrigeradores, equipos de comunicación vía satélite, robots industriales, sistemas de control numérico para maquinaria, estaciones de televisión, centros de comunicación de datos vía satélite); g) Otros (alarmas de incendio automático válvulas de petróleo, cajas de medicina radioinmunológica, aparatos de medicina nuclear, aparatos nucleares de datación, perforadoras de petróleo, máquinas excavadoras, bombas eléctricas sumergidas, mini-carros, camiones pesados, buses de lujo para turistas…); h) alta tecnología (radiación para crecimiento de plantas, extracción de uranio y tungsteno, eritromicina, refrigeración por expansión de aero-turbinas en la recuperación de hidrocarburos livianos, controladores de alta temperatura, gas presurizado a alta temperatura para extracción de petróleo, convertidores compactos de baja energía). Para ello China tenía un plan para abrir mercados para más de 7000 nuevos desarrollos e ítemes civiles producidos por la industria militar.
  6. Polonia, por la misma época, a partir de su concepto de “defensa suficiente” reoriento su industria militar excedente a producir maquinaria (máquinas de coser, de escribir, cocinas, grabadoras, equipos de radio y video, grúas, plataformas móviles, mezcladoras de cemento, refrigeradoras, segadoras, maquinaria agrícola, motores, aviones ligeros, sistemas de radio-comunicación, botes de pesca y barcos, tornos, moledoras, prensas eléctricas…
  7. república Democrática de Alemania, mediante desmovilización de efectivos, uso civil de instalaciones y cuarteles, orientación civil de estructuras militares, retirada, eliminación y destrucción de armamento y equipos militares, reciclaje y descontaminación, transferencia al sector civil de material reutilizable.
  8. El estudio afirma que en occidente también se están produciendo por esas fechas experiencias de conversión de la industria militar, si bien no explica demasiado los ejemplos, poniendo énfasis en el caso italiano, en el que se indica que Italia pretendía desarrollar no acciones o programas concretos, sino una política transversal y pública de definición de una estrategia de conversión, desde una planificación avanzada a nivel de empresa, hasta una política nacional que identifique nuevas áreas de demanda y desarrollo, proporcionándose desde dicha política los recursos y estímulos precisos para el período de transición.

4 ¿experiencias a estudiar?

Todas estas experiencias tienen sus críticas, qué duda cabe, y sus limitaciones. Pero son experiencias reales que nos indican la posibilidad de emprender amplios cambios para parar la producción de muerte de la industria militar y desinventar el militarismo que la sostiene de forma gradual y transformando este desde su realidad de hoy hacia su completo desmantelamiento y sustitución por un modelo alternativo.

Podemos decir que las estrategias que hemos mostrado más bien inciden en una especie de diversificación de las industrias militares hacia fines civiles y de doble uso,  o que esa conversión iniciada no es irreversible y que, en cuanto han soplado vientos mas proclives al negocio de la guerra, han reenfocado su producción a la industria de la muerte.

También aquí resulta, como en otros campos del transarme, recordar que las estrategias de conversión de la industria militar no deben ser pensadas como mero recurso, complemento u opción de lo militar, sino como su alternativa, y que por tanto no es suficiente con la mera diversificación de la industria militar, ni tampoco con una conversión de ida y vuelta.

Grandes desafíos, como el del desarrollo de las zonas dependientes del monocultivo militar, el del trabajo y el trabajo decente de quienes hoy dependen de éste, el de crear procesos productivos que no agudicen la crisis consumista que padecemos, el desafío de la sostenibilidad y otros encontraremos en el camino.

Precisamente por todo ello nos parece adecuado el enfoque que proponía Italia, de necesidad de definición política de unos objetivos de conversión que marcaran toda una estrategia gradual, así como una serie de inventivos (y desincentivos) para desencadenar ese proceso de transarme en la conversión de la industria militar.

En nuestro actual contexto esto además exige cambiar el horizonte un paso más, pues no aspiramos a un mero cambio productivo, sino un cambio en el horizonte de un cambio más profundo de modelo económico hacia una economía del bien común, ecológica y de decrecimiento, que aspira también a un cambio del paradigma económico.

Pero el hecho de que existan tantos ejemplos, normalmente obviados o desconocidos, nos permite pensar nuestro horizonte un paso más allá de donde lo teníamos. Si en algún tiempo fue posible, en parte al menos, ello quiere decir que nos queda mucho camino por delante y que en éste no nos podrán decir que es una mera quimera.

No informan del precio de los fastos militares del 12 O

10 noviembre, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Por Elojeador

Fuente: El País

Una vez más, un nuevo desfile para identificar eso de ser español (¡a por ellos oe!) con desfiles militares y toda la parafernalia belicista con la que salen a escena los próceres del Estado a representar su papel  principal.

Como en otras ocasiones, se desconoce el precio, más bien el derroche, de estos fastos útiles para visibilizar el poder con sus guerreras, sus chaqués y toda la morralla con la que se distinguen respecto al subditaje en general.

La “parada” dice El País, contará (ya ha contado) con la participación de 3.900 militares, 78 aeronaves y 84 vehículos; frente a los 3.500 militares, 59 aeronaves y 43 vehículos del año pasado. La distancia que recorrerán (ya han recorrido) será algo superior, casi dos kilómetros. La principal novedad, la participación de la policía (¿pero no habíamos quedado en que la policía no era militar ni militarista?) como cuando el Caudillo. También la gendarmería francesa, que ha mandado unos cuantos gendarmes a hacer un curso a Valdemoro y no se quieren perder la fiesta.

Para poner más casticismo al evento, los 400 efectivos del Regimiento Inmemorial del Rey (que principalmente sirve para rendir honores a las visitas de estado y otras pérdidas de tiempo y dinero) han acudido vestidos a la usanza de los tercios de Flandes (esperamos que no hayan invitado al embajador flamenco y que Carmena no haya permitido que asista como público ningún niño de Bélgica y Holanda, de esos a los que sus padres amenazan cuando se portan mal con que vuelve el Duque de Alba) para conmemorar el 450 aniversario del “camino español” donde no se ponía el Sol. ¿No suena fuerte?

¿Y la pasta del fasto?

Pues lo que se sospechan ustedes. No lo sabemos, a pesar, dice El País, que solo la hora que dure el desfile, según el Ministerio, ya es un despropósito

solo ha cifrado en 420.000 el desfile, ligeramente por encima de 2016. A pesar de que el despliegue es mayor

Por si fuera poco, al acto le han acompañado un sinfín de actos complementarios que costarán un pastón (añadimos que más actos que el año pasado que nos costaron, desfile incluido, más de 800.000 euros) y que, igualmente, desconocemos su importe.

Por si alguien se anima a ver el listado de 109 actos más, a realizar en las diferentes comunidades autónomas (Andalucía donde más, con 36 y Cataluña y Asturias donde menos, con 1 cada uno), puede pinchar aquí.

Una vez más, unos fastos que no sirven sino para dar una imagen sectaria y militarista de España, este año con tintes imperiales y bastante preocupante, por demás

Agnotología militar: el ejemplo de las misiones militares en el exterior

23 septiembre, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Aquellos que quieran informarse sobre las operaciones militares españolas en el exterior lo tendrán difícil.  Encontrarán cifras distintas, incluso en la misma página web sobre, por ejemplo, el total de las misiones que están en curso.  Esto quizá sea una de las prácticas habituales de la agnotología militar:  dar informaciones contradictorias, equívocas, para fomentar la desinformación.

Fíjense en las imágenes que siguen:  informan de las misiones militares españolas en el exterior.  No coinciden en su número:  17, 18, 20.  Ni en eso coinciden.  ¿Cómo puede haber tal disparidad?  ¿Mal trabajo periodístico, mala actualización de datos?  Sin embargo, la primera infografía, la de El Mundo, cita fuentes de las Fuerzas Armadas.

En la infografía de El Mundo son 17 las misiones militares en el exterior:

Sin embargo, la fuente oficial, la página web del Ministerio de Defensa nos informa de 18 misiones militares:

Pero según el Ministerio de Defensa, unas líneas más abajo, en su propia web, en la misma página, las misiones en curso son 20:

¿Qué provoca esto?  Confusión.  Desconfianza.  Sospechas de ocultismo.

O, quizá, lo que existe en el Ministerio de Defensa es una descoordinación y desorganización gigante.  O falta de interés por la calidad de la información.  O es que quieren confundir a posta.  O es que buscan darnos bonitos gráficos, es decir, cuidar la forma, pero con contenidos nada trabajados.

Pero si vamos al fondo, poca información, faltan datos vitales:

  • ¿Cuánto han costado estos despliegues?  Ninguna información en la página del Ministerio de Defensa.  ¿Por qué?
  • ¿Cuántos muertos ha habido?
  • ¿Cuántos problemas internacionales se han solucionado?  Porque viendo los lugares donde nos desplegamos para invadir e intervenir en problemas de otras naciones, no vemos países donde el PIB o el Índice de Desarrollo Humano, o cualquier otro parámetro macroeconómico haya subido o mejorado.
  • ¿Ha habido alguna evaluación imparcial de estas misiones militares en el exterior?
  • ¿Están contentas las poblaciones locales con nuestra actividad?  ¿Aprobaron estas poblaciones nuestra presencia o ha sido impuesta?
  • ¿Tiene alguna consecuencia negativa nuestra intervención militar?
  • ¿Problematizan estas intervenciones militares nuestra política exterior?
  • ¿Existen alternativas noviolentas llevadas a cabo por la sociedad civil que sean más ventajosas que la intervención militar?

Nos parece que hasta que el tratamiento informativo de las misiones militares en el exterior no sea más completo y neutral, no dejará de ser propaganda militar.

Agnotología militar

19 septiembre, 2017

http://www.utopiacontagiosa.org

Imagen de Mikel Ortega

No conocíamos el término agnotología.  Según wikipedia:

La agnotología (del griego ἄγνωσιςagnōsis, “desconocer” (griego ἄγνωτος “desconocido”​), y -λογία-logía. Es el estudio de la ignorancia o duda culturalmente inducida, especialmente a la publicación de datos científicos erróneos o tendenciosos.

El término fue acuñado por  Robert Proctor, profesor estadounidense de Historia de la ciencia y de la tecnología en la Universidad de Stanford.​ De forma más general, el término también hace referencia a los casos cada vez más comunes en que un mayor conocimiento de un tema resulta en que se tengan más dudas que al comienzo.

Robert Proctor investiga cómo la ignorancia se genera activamente en la sociedad a través de fuentes como el secretismo militar o judicial y por medio de políticas deliberadas. La manufactura de la ignorancia es muy común, como en el caso del calentamiento global o la teoría de la evolución, que siguen poniéndose en duda en algunos colectivos, como si no se tratara de verdades científicas. El autor afirma que este tipo de tecnología de la desinformación surge de la industria tabacalera.

¿Se puede cultivar la ignorancia en lo militar por medio de técnicas previstas y que tengan como función que sepamos más, pero sin llegarnos a enterar de nada, realmente?  ¿Tiene algo que ver con esta sociedad de vértigo digital en la que cada vez tenemos más información pero en la que somos incapaces de discernir algo con claridad?

Es mucho lo que se puede pensar sobre este tema.  Y posiblemente sea necesario hacerlo y pararnos a diferenciar qué es lo que vale la pena y lo que no.

Sólo vamos a hacer un pequeña contribución al tema:  son varias las formas que se nos ocurren para fomentar la agnotología militar:

1.-  La más clásica, la más sólida y contundente:  no dar información.  Durante muchísimo tiempo en nuestra democracia era lo habitual, había muy pocas fuentes públicas de información sobre lo militar:  la Revista Española de Defensa, las revistas de los Ejércitos y muy poco más.  Todo ello era, además, muy poco accesible:  pocos kioskos sabían darte noticias sobre cuándo estarían las revistas disponibles, por ejemplo.  Como nadie sabía, nadie opinaba (eso pensaban).  Pero en aquella época había una gran fuente de información oral:  el Servicio Militar Obligatorio.  En él ocurrían cosas continuamente y muchas de ellas no hablaban bien de lo militar y del militarismo.  ¿Qué ocurría en las salas de mando?  Poco se sabía, mucho se especulaba.

2.-  Abrumar con información.  Era conocido y temido por este hecho el ministro Narcís Serra.  Se volvieron míticas las jornadas en las que informaba a la Comisión de Defensa con muchísimas transparencias, un ritmo rápido y una duración desaforada.  Al final los diputados no sabían qué preguntar porque estaban saturados.  Nosotros, desde hace unos pocos años, hemos seguido las sesiones donde se informaba de los Presupuestos del Ministerio de Defensa:  lluvia de epígrafes, partidas, cifras y análisis.  Resultado, no hay quien se entere, sobre todo si el ponente, y suele coincidir, no es muy ordenado.

3.-  Dar informaciones con poco tiempo de antelación para su estudio.  El ejemplo es el mismo:  los diputados de la Comisión de Defensa siempre se quejan de que el Ministerio de Defensa les ha dado la información en el mismo momento, la misma mañana, el día anterior como mucho.  Así, reclaman, es imposible un estudio sosegado y, añadimos nosotros, sobre todo crítico.  El PP se lo recriminó al PSOE y luego el PSOE al PP.  Pero nadie lo evita, nadie es capaz de proponer una norma parlamentaria en la que las informaciones se deban dar con un par de semanas de antelación.

4.-  Dar exclusivamente información técnica y con lenguaje críptico.  Los militares son muy dados a los acrónimos y siglas.  Y ya cuando hablan de armamento no digamos:  unen números y terminología en inglés.  Entrar en el análisis de un documento militar puede ser muy duro:  una primera lectura nos indicará, más o menos, de qué se está hablando.  Luego será necesario hacer un breve (o no tanto) estudio y memorización de las siglas utilizadas que suelen poner en un anexo.  Tras ello habrá que hacer algunas lecturas más, poco a poco, para acabar concluyendo alguna que otra cosilla, no más.  Si tenemos la suerte (es un decir) de que sea el Tribunal de Cuentas el que analiza un asunto militar con la información económica y las opiniones que le han pasado desde el Ministerio de Defensa, tendremos que tomarnos varios fármacos contra el dolor de cabeza porque aquí se junta el críptico lenguaje militar con el críptico lenguaje económica y el rizo se riza del todo.

5.-  Dar información poco relevante.  Y es que debe haber algún método oculto por el que los altos mandos tanto políticos como militares, llegan a esas altas cotas de concisión y oscuridad en la que la información que dan no significa nada.  Podemos hablar de las misiones militares en el exterior, por ejemplo, en las cuales no se dirá nunca su número, su coste y, mucho menos, las razones que tenemos para estar “proyectados” (eufemismo para no decir “invadiendo”) en medio mundo.  El uso de frases hechas que buscan la plácida aquiescencia de la población es la norma imperante.  Se puede hablar una hora entera, pero el escuchante no saldrá más informado y, sobre todo, nunca saldrá mejor informado.

6.-  Poner ejemplos que banalizan lo importante.  ¿Nunca han oído el ejemplo de que la defensa militar es como en nuestra casa o comunidad de propietarios, donde elegimos si poner una verja, o un circuito de vigilancia, o dejamos la puerta abierta, o le dejamos las llaves a los vecinos para que vigilen;  que entre todos decidimos cuánto gastamos y en qué en la seguridad de nuestra vivienda?  Nosotros sí.  Así presentado parece que la defensa militar es algo limpio, aséptico, neutro, aproblemático.  Sin embargo, la defensa militar, para existir, necesita provocar guerras, fabricar armas, venderlas, que haya tensiones internacionales o intranacionales que se resuelvan por la vía violenta;  la defensa militar necesita muertos, muchos muertos, y enemigos, que todos sean nuestros enemigos, incluso las personas pobres que huyen desde su país al nuestro en busca de un futuro.  La defensa militar necesita cultivar con esmero la violencia, tanto directa como cultura y estructural.  Necesita y protege las desigualdades sociales.  No banalicemos con los ejemplos, y no lo hagamos, como mínimo, por respeto a todos los miles y miles de personas que son asesinados militarmente cada año.

7.-  Dar saltos de un tema a otro.  ¿Que ocurre que en un debate te han pillado con una argumentación, una cifra, o un hecho?  Lo habitual en temas de Defensa es pasar, con mayor o menor gracia y habilidad, a otro tema.  La gente en sus discursos, cuando ve peligro en el tema que se toca, rápidamente pasa a otra cosa donde carga las tintas.  Todo ello es una actividad para escurrir el bulto, para no quedar comprometido.  Y es curioso porque en cada uno de los temas de Defensa se podrían usar horas y horas, días y días, hablando, argumentando, razonando, aportando datos, analizándolos, buscando alternativas, debatiéndolas.

8.-  Dar opiniones por información.  Esto se basa en el principio de autoridad.  Si eres una persona del pueblo, te exigirán datos, razonamientos, esquemas, gráficos, alternativas y, sobre todo, la seguridad total de que lo que dices es cierto.  Si eres alguien de la elite militar nadie osará dudar.  Podrás decir cualquier opinión con la fuerza y la contundencia de una información.  Tus opiniones serán informaciones, la realidad es lo que tú hablas, fuera de tus opiniones de experto, en lo militar, la realidad no existe.  Claro, todo esto es consecuencia de la cultura que en temas de Defensa hemos vivido:  obediencia, elitismo, imposición, delegación, …

9.-  No argumentar lo que se dice.  Fíjense en las declaraciones de nuestros ministros militaristas o de los militaristas políticos:  frases cortas, categóricas, rotundas.  Ustedes las escuchan y están esperando que, acto seguido, siga la argumentación.  Falsa esperanza.  Jamás llega.  No la espere.  ¿Por qué han de argumentar?  Basta con aleccionar.  Y es que, como dicen los militares y militarista, la política de Defensa es una política de Estado.  ¿Qué significa esto, se preguntarán?  Pues está claro:  la debes asumir sin rechistar, sin críticas, sin oposición.  Porque al ser una política de Estado todos debemos estar de acuerdo.  Aunque coincide que el acuerdo siempre esté en el área de la derechona rancia de toda la vida.

10.-  Todo junto.  Como se ve el repertorio es amplio.  Unos meses puedes centrarte más en unos puntos y otros en los demás.  Así nadie notará nada, tu discurso se renovará, parecerá fresco y actualizado.  Y todo el que te haya escuchado saldrá con una sonrisa y la convicción de haber aprendido.

Tras este breve decálogo de agnotología militar nos damos cuenta de que realmente sí existe la agnotología militar y, además, de que es, casi, lo único que existe.

El CIS y la defensa (I): valores a defender

27 marzo, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Imagen: Gabriela Sakamoto

Fuente:  CIS.

Como se puede ver en la ficha que presenta la encuesta, la fecha de presentación es el 12 de septiembre de 2015. Sin embargo, su presentación se hace, por parte de Defensa, en diciembre de 2016.

Quince meses de opacidad.  El tiempo suficiente para que se pueda alegar que los datos ya han quedado desfasados y que el valor de la encuesta ya es mínimo.

Parece que Defensa tiene miedo a la opinión de los encuestados, a pesar de que las preguntas están dirigidas y de que sólo se puede hablar de la defensa desde ciertos enfoques y otros, alternativos, claro, quedan excluidos.

La encuesta se llama “La defensa nacional y las fuerzas armadas (XI)“.  Consta de 30 páginas.

Pregunta 1

Para empezar, querría saber qué valoración le merecen una serie de profesiones u oficios. Utilizando una escala de 0 a 10, dígame, por favor, cómo valora Ud. cada una de ellas, sabiendo que el 0 significa que la valora ‘muy mal’ y el 10 que la valora ‘muy bien’.

Si nos atenemos a la media, las profesiones de profesor, maestro, abogado, comerciante, empresario, médico, policía, periodista y bombero son mejor consideradas que las de militar de carrera y que la de soldado profesional.  Dicho en otras palabras, todas las profesiones sobre las que se ha consultado son mejor consideradas que las profesiones militares.

En muchas ocasiones, se intenta identificar a las Fuerzas Armadas con la españolidad, y de ellas depende el lucimiento patrio fuera y dentro de nuestras fronteras.  Pues bien, hay que reconocer que la gente se siente orgullosa de ser española (aunque hay una importante minoría, casi 1 de cada 5, que siente poco o ningún orgullo de ser español)

Pregunta 3

Ahora me gustaría que me dijera, ¿hasta qué punto se siente Ud. orgulloso/a de ser español/a: muy orgulloso/a, bastante orgulloso/a, poco orgulloso/a o nada orgulloso/a?

Sin embargo, este orgullo de ser español no se transmite a los símbolos, como la bandera, con tanta fuerza:

Pregunta 4 ¿Cuál de las siguientes frases describe mejor lo que siente Ud. cuando ve la bandera española en un acto o ceremonia?

Se aprecia que el tirón de este símbolo patrio no es tanto:  más de uno de cada tres no siente nada o siente muy poca emoción ante el paño bicolor.  ¿Quizá sintiesen más emoción si hubiese un color más?

Pregunta 5 ¿Y cuando escucha el himno nacional…?

El himno nacional tampoco mueve tanto a los españoles, algo más de un tercio no siente nada o muy poca emoción.  Parece que el orgullo hispano no lo es por los símbolos visuales o sonoros.

Pregunta 6 En concreto, cuando ve un acto o ceremonia de carácter militar como, por ejemplo, un desfile, una jura de bandera o cualquier otro acto castrense, ¿diría Ud. que siente una emoción muy fuerte, que siente algo de emoción, que siente muy poca emoción o que no siente nada especial?

Pero, si ladinamente aprovechamos para preguntar al rebufo del orgullo hispano, de la bandera y del himno si sienten algo por las ceremonias de carácter militar, el desinfle es mayúsculo:  el 45 % no sienten nada o muy poco, y sólo el 22’3 % siente una emoción muy fuerte.  Parece que la sociedad española no cae en la trampa y no asimila a los militares con el orgullo patrio.

Pregunta 7 Dejando aparte a su familia, ¿hay algo por lo que Ud. considere que merece la pena sacrificarse, arriesgando incluso su vida?

Las siguiente pregunta sólo se hizo a ese 48’3 que arriesgaría su vida:

Pregunta 7a Quisiera que Ud. me dijera si se sacrificaría o arriesgaría su vida por…

Los españoles lo tienen bastante claro, un 44’8 % no quisieran sacrificarse, arriesgando incluso su vida por nada.  Este dato es difícil de interpretar.  Nos puede hablar de miedo, de egoísmo, de insolidaridad.  Nada en la encuesta del CIS intenta averiguar cuál es su trasfondo.

Del 48’3 % que sí que ven el sacrificio, arriesgando incluso su vida, algo más de la mitad no lo harían por lo que suelen decir que defienden las Fuerzas Armadas:  patria, nación, país.  Conceptos etéreos, nacionalistas y simbólicos que parece que sólo significan algo importante para una cuarta parte de los encuestados.

Cosas más concretas como salvar la vida a otra personas están contemplados como una posibilidad por el 90 % de la población que sí que se arriesgaría.  Predomina, por tanto, el aspecto humano y no ideas etéreas.

Desde hace muchos años y en la actualidad las ideas políticas y las ideas religiosas han sido las que han llevado a muchas naciones a las guerras.  Pero parece que sólo un 10’1 y un 16’7 % de las personas que arriesgarían sus vidas lo harían por las ideas políticas y por las ideas religiosas, respectivamente.  Otro apartado más que nos hace apreciar una clara separación entre las ideas de las élites gobernantes y las de la sociedad de a pie.

Un 55’4 % de la mitad de la población se arriesgaría por la justicia, un 74’0 % por la libertad y un 76’2 % por la paz.

¿Cómo se interpreta esto?  Por un lado hay que destacar que estos son los valores más altos obtenidos por ideas generales.  Y lo son, muy por encima de la patria, la religión o las ideas políticas.

Destaca que gana la paz.  Parece que la idea general más cotizada por la sociedad española sería la de la paz.  No arriesgarían la vida por nada en mayor medida que lo harían por la paz.

Y, sin embargo, somos un país altamente intervencionista, séptimo vendedor de armas del mundo.

La Guardia Real ha cumplido 41 años, ¿ha llegado el momento de su jubilación?

9 febrero, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Imagen de Carlos Dufour

12 enero, 2017

Fuente:  One Magazine.

Efectivamente la Guardia Real fue creada el 31 de diciembre de 1975.

Esto nos enseña varias cosas:

  • La monarquía lo primero que hizo fue dotarse de su guardia pretoriana.
  • Los cuerpos militares no son eternos e inmutables.  Si un cuerpo militar se crea, de la misma manera se puede suprimir, si sus funciones ya no son necesarias o no se cumplen.

¿Cumple al Guardia Real alguna función relacionada con la Defensa Nacional?

No, ¿verdad?

Actualmente es un cuerpo militar con funciones meramente decorativas.  Ha quedado convertido en un cuerpo militar inútil y anacrónico, rémora de una manera estrafalaria y militarista de ver las instituciones.  Pero caro, eso sí.  La Guardia Real es un ejemplo permanente de despilfarro militar.

El reciente cumpleaños de la Guardia Real nos lleva a preguntarnos si no les ha llegado la hora de la jubilación anticipada o del despido por causas objetivas, amortizando sus puestos de trabajo.