Posts Tagged ‘España’

Franco y Fidel, enemigos cordiales

18 julio, 2018

Fuente: http://www.elpais.com

Por: F. Javier Herrero 05 de junio de 2014

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Manuel Fraga y Fidel Castro preparan una queimada en Láncara (Lugo)/ Xurxo Lobato

Tras el fallecimiento de Franco, el corresponsal de la Agencia Efe en La Habana envió un despacho del que se hicieron eco algunos de los más prestigiosos periódicos del mundo y que decía lo siguiente: “Pocas horas después de conocerse la muerte del general Franco, el Gobierno revolucionario de Cuba decretó luto oficial por tres días. Desde el jueves las banderas ondean a media asta en todo el territorio cubano. El Presidente de la República, doctor Osvaldo Dorticós, ha enviado un mensaje de condolencia al presidente del Gobierno español, Carlos Arias Navarro (…)”. Cuando se lee esto da la impresión de que o no se ha entendido bien o hay una errata en el texto. No es así. La Cuba de Fidel Castro homenajeó al dictador como ningún otro país hizo, si bien quiso mantener la comunicación del decreto en niveles privados para quedar bien con España y evitar, a la vez, un escándalo internacional. Este gesto adquirió con el tiempo aún mayor relieve pues al año siguiente murió Mao Tse Tung y el Gobierno de Cuba no tuvo el mismo detalle con el líder comunista chino. Se trataba del último capítulo de una peculiar y chocante relación de dos dictadores en las antípodas ideológicas que decidieron actuar con un ‘subterráneo’ pragmatismo y una complicidad que ha generado un enorme interés entre historiadores y politólogos.

Desde 1959 los acontecimientos fueron forjando un mutuo respeto que acabó llegando a la admiración. El vínculo común a Galicia fue un factor que favoreció esa aproximación. Franco creció, al igual que los militares de su generación, con un sentimiento antiamericano que venía de la derrota contra EE.UU. en Cuba en 1898. En palabras del propio Fidel, recogidas en Biografía a dos voces de Ignacio Ramonet (Debate), “Franco tiene que haber crecido y haberse educado con aquella amarga experiencia (…). Y lo que hizo la Revolución Cubana, a partir de 1959, resistiendo a Estados Unidos, rebelándose contra el imperio y derrotándolo en Girón, puede haber sido visto por él como una forma de revancha histórica de España. En definitiva, los cubanos, en la forma en que hemos sabido enfrentarnos a Estados Unidos y resistir sus agresiones, hemos reivindicado el sentimiento y el honor de los españoles.” El ‘centinela de Occidente’ intuía que a Castro, en su enfrentamiento con el imperialismo americano, no le movía únicamente la ideología marxista sino que el factor nacionalista y patriótico llegaba a ser incluso más importante. Historiadores como Joaquim Roy (La siempre fiel: Un siglo de relaciones hispanocubanas (1898-1998), Ed. Los Libros de la Catarata) constatan que Franco reclamó informes a sus colaboradores para conocer más a fondo a Castro y otros comunistas célebres como Ho Chi Minh, a causa de la fascinación que despertaban en él.

Castro no desperdició ocasión alguna para criticar en público al régimen franquista, pero no a Franco. Recibió repetidas veces a los dirigentes comunistas españoles en La Habana, haciendo públicos elogios a Dolores Ibárruri, Pasionaria, y se rodeó de militares prestigiosos del ejército republicano como Enrique Líster y Alberto Bayo, instructor del grupo de revolucionarios cubanos que se entrenaron en México antes de embarcarse en el Granma. La infancia y juventud de Fidel aportan información en lo que se refiere a la singular relación de los dos dictadores. Hijo de Ángel Castro, un acaudalado terrateniente gallego nacido en Láncara (Lugo) que emigró a Cuba en 1905, se formó principalmente en escuelas jesuitas de Santiago de Cuba. Sus profesores fueron religiosos españoles partidarios firmes sin excepción de Franco en la Guerra Civil española. En casa el joven Fidel también fue testigo de cómo su padre, persona influyente de su comunidad, se manifestaba sin ambages a favor de su paisano de Ferrol.

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España mantuvo con la Cuba de Fulgencio Batista una relación amable, que se mantiene con el triunfo del nuevo gobierno revolucionario en 1959 y Franco no se podía quejar de la gestión de Juan Pablo de Lojendio, el embajador español en La Habana, durante el primer año de la revolución. Los exhaustivos análisis del catedrático Manuel de Paz Sánchez (Zona Rebelde y Zona de Guerra, Librería Universal-CCPC, y otros), experto en las relaciones trasatlánticas de España, explican los movimientos de Lojendio, que neutraliza los intentos de los republicanos españoles para que la nueva Cuba siga los pasos de México, lo que traería la ruptura con la España franquista y el reconocimiento del Gobierno de la II República en el exilio. La persecución a grupos contrarrevolucionarios caldea un ambiente en el que tuvo lugar un incidente diplomático grave e incomprensible en enero de 1960. Castro se encuentra en los estudios de la televisión cubana haciendo declaraciones en directo sobre la actividad opositora y alude al apoyo de la embajada española a esa actividad. Lojendio, arrebatado por su temperamento, irrumpe en los estudios [en la fotografía, un momento del incidente entre el embajador Lojendio y Castro en 1960 captada por Telemundo] ofendido y exige a Castro una rectificación en medio de un tumulto que deja boquiabierta a la audiencia televisiva. La expulsión del embajador es inmediata. Franco es informado del incidente y transmite al ministro de Exteriores Castiella su resolución: “Usted es el ministro. Haga lo que crea oportuno. Con Cuba, cualquier cosa menos romper”.

Efectivamente, Cuba y España superaron la crisis y no rompieron. Se impuso el pragmatismo y las relaciones se mantuvieron desde ese momento al nivel de encargado de negocios, mientras un Franco enfadado con su embajador, decidió lavar los trapos sucios en casa discretamente. Como él mismo afirma en Mis conversaciones privadas con Franco (Planeta), de su primo Francisco Franco Salgado-Araújo, “El acto de Lojendio puede significar que el presidente Castro, que está en plan comunista, no sólo rompa sus relaciones con España sino que reconozca al gobierno rojo en el exilio, (…)“. Lojendio, tras un período de inactividad, fue destinado a un puesto diplomático de segunda categoría en Berna.

La relación hispano-cubana se ve afectada por la entrada en escena de otro actor protagonista. Estados Unidos ve peligrar sus intereses en una zona en la que no tiene costumbre de convencer a sus oponentes con persuasión sino con el palo. La reforma agraria cubana y las expropiaciones a empresas y particulares norteamericanos son respondidas con la ruptura de relaciones diplomáticas y el inicio del famoso embargo económico en el otoño de 1960, que en febrero de 1962 es casi total. Una mayoría de países latinoamericanos rompe relaciones con Cuba y la Europa aliada de EE UU cierra sus puertas a la economía de la isla. La URSS y el bloque comunista acuden veloces a la voz de socorro de Fidel, pero ese embargo va a hacer agua también por otro punto que es España. Poco después de que el presidente Eisenhower de un espaldarazo a Franco con su visita oficial a Madrid, en 1960 se firma un acuerdo comercial entre España y Cuba, que será renovado e implementado en años posteriores.

El Gobierno norteamericano contempla estupefacto la política exterior española que no participa de las represalias contra Cuba y teme que tenga un efecto de contagio al resto de países hispanoamericanos. Solo los momentos de tensión de la crisis de los misiles, en octubre de 1962, detienen el intercambio comercial entre españoles y cubanos, de unas dimensiones opinables pero que tienen un valor moral inestimable para la Cuba asediada por Estados Unidos. Las líneas aéreas de Iberia mantienen a La Habana conectada con Europa, a los niños cubanos no les faltan juguetes españoles y el turrón de Jijona por Navidad o los autobuses Pegaso en las carreteras cubanas son la muestra de la buena voluntad del Gobierno de Franco.

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Ernesto ‘Che’ Guevara asiste a una corrida de toros en Madrid en 1959. / Hermes Pato

Estados Unidos blandió la amenaza del fin de las ayudas económicas a España para que abandonase su postura pero la renegociación de las bases americanas en suelo español en 1963 aparcó la medida. Estados Unidos acabará aceptando la posición española pero el tráfico marítimo se ve afectado por la tensión internacional en el Caribe. Los exiliados cubanos estaban muy enfadados con la política de Franco y grupos anticastristas, pertrechados por la CIA, atacaron en ocasiones a los buques españoles. En septiembre de 1964, el Sierra Aránzazu sufrió el ataque de lanchas anticastristas que descargaron 1.500 balas sobre el mercante, causando la muerte a tres marinos y heridas a seis. Estados Unidos negó cualquier implicación pero la diplomacia española logró que a partir de ese momento los buques españoles fuesen escoltados por la marina de guerra americana.

El Gobierno de Estados Unidos intentó sacar partido de la negativa de Franco a participar en el embargo a Cuba y pensó en utilizar la cercanía de ambas dictaduras para establecer un canal de comunicación secreto con La Habana. Franco aceptó la tarea de mediación y tras la captura y muerte de Ernesto ‘Che’ Guevara en Bolivia en 1967, se creyó por parte americana que había llegado la ocasión propicia. La paradoja que ha envuelto la relación de los dos gallegosel que fue héroe mítico de los revolucionarios del mundo y el feroz anticomunista,dio lugar a que Adolfo Martín Gamero, el diplomático español encargado de esa labor de mediación, viviese un episodio insólito y que narra Norberto Fuentes, biógrafo de Fidel. El diplomático fue recibido en Cuba por los hermanos Castro, que le llevaron de viaje por la isla. Cuando visitaron su casa familiar en Birán, cuál no sería la sorpresa del enviado español cuando en el dormitorio del padre de Fidel vio un telescopio y… ¡una foto de Franco sobre la mesilla de noche, que allí estaba desde siempre!

La normalidad de las relaciones entre ambos países fue plena desde 1974 en que se produjo el intercambio de embajadores. En 1992 Fidel realizó un viaje oficial a España y a Galicia donde pudo visitar la casa de su padre en Láncara y a sus parientes, acompañado del otrora franquista Manuel Fraga, otro gallego con conexión cubana en su niñez. EL PAÍS entrevistó en 1985 a Castro que hizo estas concluyentes declaraciones: “Franco no se portó mal, hay que reconocerlo. Pese a las presiones que tuvo, no rompió las relaciones diplomáticas y comerciales con nosotros. No tocar a Cuba fue su frase terminante. El gallego supo habérselas. Que se portó bien, caramba”.

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Diez proposiciones sobre la clase trabajadora actual

17 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

En noviembre de 2016, Donald Trump ganó las elecciones presidenciales en Estados Unidos y una parte del mainstream estadounidense se echó las manos a la cabeza mientras se preguntaba por cómo un multimillonario machista y xenófobo había obtenido casi 63 millones de votos. En la búsqueda de respuestas cobró fama un libro escrito en 1997 por Jim Goad en el que se desarrollaba una polémica tesis que parecía, veinte años después, toda una profecía. Según el ‘Manifiesto Redneck’, la izquierda había sido responsable de mantener durante décadas un peligroso discurso que excluía a la clase obrera blanca, mientras al mismo tiempo abrazaba y defendía preferentemente las demandas de colectivos como las mujeres o las minorías étnicas. Esas políticas, llamadas de identidad, estarían provocando un rencor y resentimiento creciente en la clase obrera blanca que explicaría que ésta fuera el motor principal del ascenso de un personaje como Trump.

Con el ascenso de organizaciones populistas de extrema derecha en toda Europa este debate ha traspasado el ámbito estadounidense y no son pocos los que han concluido que, efectivamente, la culpa de las nuevas formas de fascismo europeo y del Brexit la tiene la clase trabajadora y las políticas de identidad de la izquierda. En este artículo trataré de defender que esta tesis no sólo es falsa sino también peligrosa.

Qué es la clase trabajadora y por qué se fragmenta

Una de las virtudes que tiene este debate es que ha puesto el foco en la clase trabajadora. Frente a los cantos de sirena que hablan de la desaparición de las clases, este tipo de ejercicios de recuperación me parecen fundamentales. En todo caso, la primera pregunta que deberíamos hacernos es: ¿qué significa exactamente ser clase trabajadora? Grosso modo, podríamos contestar dos respuestas generales.

En primer lugar, podemos considerar a la clase trabajadora como una realidad objetiva que se define por el lugar que ocupa en las relaciones sociales de producción. Así, suele decirse que son clase trabajadora todos los asalariados, los que no tienen más posibilidad que vender su fuerza de trabajo a un tercero o los que carecen de medios de producción propios. No obstante, esto está lejos de ser claro, ya que las relaciones sociales de producción también incluyen aspectos como el control y la supervisión del trabajo, y es obvio que no todos los trabajadores ocupan el mismo rol en esas relaciones. Hay trabajadores de cuello azul, de cuello blanco, supervisores, directivos y profesionales, cualificados y no cualificados…todos los cuales tienen unas remuneraciones, modos de vida y actitudes sociales y políticas de gran heterogeneidad. En todo caso, con esta fórmula somos capaces de ubicar a las personas en la categoría de clase trabajadora sin necesidad de preguntarles.

En segundo lugar, podemos considerar que la clase trabajadora se define de manera subjetiva, es decir, a partir del reconocimiento explícito de identificación como clase trabajadora. Esta otra concepción se refiere, en consecuencia, a la identidad de la persona en cuestión, y no es necesariamente incompatible con la primera definición. En mi opinión, y esto es lo que he tratado de argumentar en ‘Por qué soy comunista’, ambas concepciones son útiles y necesarias siempre que las definamos y combinemos bien. Yo defiendo que la clase no es ni un mero hueco en las relaciones de producción ni tampoco sólo una construcción social; son ambas cosas.

Como se ha visto recientemente en el debate con el escritor Daniel Bernabé, a quien hay que agradecer su amabilidad y disposición militante así como haber reabierto este debate, algunos analistas han considerado que la clase trabajadora ha visto fragmentada su identidad desde la emergencia del neoliberalismo. Yo creo, en cambio, y esta es mi primera proposición, que la clase trabajadora ya estaba fragmentada subjetivamente antes de los años ochenta. Además, y esta es la segunda proposición, opino que esta fragmentación se debe a causas económicas y no a factores exógenos tales como la influencia del posmodernismo o el neoliberalismo.

Hay que tener presente que todos los países occidentales han vivido en las últimas décadas transformaciones en su estructura social que han alterado la composición de las clases. La desindustrialización, las nuevas formas de gestión empresarial, el uso de las tecnologías, la globalización, etc. han producido de forma general una reducción de las categorías profesionales de trabajadores no cualificados y de rutina, que suelen vincularse con una concepción estrecha de clase trabajadora. En efecto, si se considera que clase trabajadora son sólo aquellos trabajadores de cuello azul, como mineros, campesinos o trabajadores industriales de rutina, entonces ha habido un descenso cuantitativo. Lo que yo defiendo es que estas transformaciones, con la creación y extensión de nuevas ocupaciones laborales, han empujado a que los hijos e hijas de la clase trabajadora se sientan de clase media o, como mínimo, distintos de la clase trabajadora de toda la vida.

No obstante, hay diferencias entre países. Por ejemplo, en la década de los cincuenta, el 60% de las personas en Estados Unidos se consideraban de clase trabajadora frente al 40% que se consideraban de clase media. A inicios de este siglo, sin embargo, sólo el 41% se consideraba clase trabajadora frente al 59% que se considera clase media. Estos datos cuestionan el exceso de idealización sobre la clase trabajadora en los cincuenta, puesto que ya entonces casi la mitad se consideraba de clase media, pero confirmarían que la tendencia es hacia la pérdida de identidad de la clase trabajadora como tal.

Ahora bien, ¿eso es debido a que los trabajadores de cuello azul han disminuido en número o a que culturalmente han sido permeados por la ideología neoliberal? En mi opinión, es más probable que haya sido el primer factor, aunque sin duda tal fenómeno va acompañado de un relato de ascenso social que exalta ideológicamente las virtudes del capitalismo. Por otra parte, en otros países ese comportamiento no ha sido idéntico o, al menos, es más lento. En Gran Bretaña en los años ochenta el 60% se identificaba como clase trabajadora frente al 34% que lo hacía como clase media. Actualmente el 60% sigue considerándose clase trabajadora frente al 40% que se considera clase media. Apenas hay cambios en los últimos cuarenta años. Estos datos rechazarían igualmente la tesis de la mitificación de la clase trabajadora del pasado, pero también pone en cuestión su rápida fragmentación subjetiva en el tiempo. Sugiere, en suma, que la identificación con la clase es una batalla cultural que depende de muchos factores más allá de la ubicación en las relaciones sociales de producción.

En consecuencia, mi tercera proposición es que con la fragmentación económica se incrementa la autopercepción de pertenecer a la clase media, que opera como un cajón de sastre en el que se sitúa toda persona que no es ni muy rica ni muy pobre. En consecuencia, la tesis que sostengo es que la clase media no es meramente una ficción cultural sino una forma de denominar un fenómeno real y material derivado de la dinámica capitalista, esto es, la fragmentación objetiva de la clase trabajadora. En efecto, la economía capitalista se ha desarrollado no polarizando entre clases, como preveía Marx, sino fragmentando y diversificando las ocupaciones productivas tanto a nivel internacional como nacional. Aunque llamemos clase trabajadora a todas las personas asalariadas, dentro de ese conjunto hay una enorme diversidad de salarios y modos de vida y de reproducción social que, desde luego, no son el simple reflejo de un proyecto cultural inoculado desde fuera. Al fin y al cabo, la clase media es, como la clase trabajadora, un hecho material y también un constructo social.

¿De qué tiene culpa la clase trabajadora?

En un estudio clásico de la sociología, a finales de los años cincuenta el profesor Martin Lipset sostuvo que la clase trabajadora defendía valores de redistribución en lo económico (apoyando la intervención del Estado en la economía), pero que mostraba valores autoritarios en relación a derechos civiles (por ejemplo, prejuicios raciales, rechazo a los homosexuales, oposición a la igualdad de género, intolerancia hacia el diferente…). Por el contrario, afirmaba que la clase media era más partidaria del libre mercado y más abierta en relación a los derechos civiles.

Todavía hoy hay un gran debate abierto acerca de estas hipótesis de Lipset. No obstante, hay consenso en que la ubicación en los estratos inferiores del sistema productivo –los peor remunerados- sí está vinculada con la defensa del intervencionismo del Estado en la economía. En suma, la clase trabajadora (trabajadores industriales, trabajadores manuales no cualificados…) es menos partidaria del libre mercado que la clase media (gestores de pequeñas empresas, profesionales cualificados, autoempleados…). Esto es, desde el punto de vista marxista, lo que cabría esperar.

Sin embargo, sobre la otra hipótesis existe más controversia. Aun así, se han encontrado pruebas suficientes de que la educación o formación cultural –simplificando: lo que Bourdieu llamaba capital cultural- es una variable fundamental para explicar la actitud respecto a los derechos civiles. Todos los estudios han demostrado que cuanto más formadas culturalmente están las personas, más tolerantes y abiertas son; y cuando menor capital cultural se tiene, ocurre al revés. Naturalmente existe una relación entre tener poco capital cultural y ser de clase trabajadora, pero en mi opinión no sería correcto asumir que el capital cultural es una variable que refleja la clase social. Mi proposición cuarta es que ser de clase trabajadora favorece la probabilidad de exigir políticas de redistribución, y mi proposición quinta es que cuanto menor capital cultural tiene una persona más probable es que tenga actitudes morales conservadoras.

El problema es que son todas estas pistas las que han señalado a la clase trabajadora como culpable del crecimiento del monstruo. Los estudios parecen describir al votante prototipo de la extrema derecha como hombre, con poco capital cultural y desempleado o de clase trabajadora. Pero, ¿y si en realidad no es la clase trabajadora la que está detrás del ascenso de la extrema derecha?, ¿y si no es el rechazo a las políticas de identidad lo que mueve el voto de la extrema derecha?, ¿y si, después de todo, resulta que los errores de la izquierda en ganarse a toda la clase trabajadora no tienen nada que ver con las políticas de identidad?

Una de las tesis más extendidas sobre el crecimiento de la extrema derecha es que la globalización es un proceso que ha creado ganadores y perdedores en las sociedades occidentales, estando estos últimos situados entre las clases populares (clase trabajadora industrial, clases medias expuestas a la competencia internacional, etc.). Esta es de hecho la tesis a la que yo me adscribo. Desde mi punto de vista, hay razones económicas que explican por qué surgen oportunidades para el crecimiento de posiciones anti-establishment y anti-sistema, que se combinan con otro tipo de oportunidades generadas en otros ámbitos (por ejemplo, la existencia de un peso grande de inmigrantes o la desconfianza en el sistema político).

Por eso, mi proposición sexta es que la extrema derecha crece porque sabe utilizar la rabia y el descontento de las clases populares ante unas expectativas de futuro de inseguridad y desprotección tanto económica como civil. En definitiva, el ascenso de la extrema derecha no es debido a la clase trabajadora sino a una parte de la clase trabajadora y de otras clases que, además de ser víctimas de la globalización tienen actitudes morales conservadoras.

El trabajo del profesor Rodríguez-Pose ha demostrado que la extrema derecha populista ha sido más votada en las zonas desindustrializadas y en las regiones que se han quedado atrás en el desarrollo económico. Es decir, en el ascenso de la ultraderecha importa más el carácter geográfico-espacial que la clase. Por ejemplo, a Trump le votaron más en Ohio y Wisconsin que en Nueva York, aunque los más pobres de Nueva York son mucho más pobres que los de Ohio y Wisconsin. Así, también las mujeres, negros y latinos votaron masivamente por Clinton y también son clase trabajadora –y de hecho incluso más precaria. Por otra parte, Le Pen fue incapaz de ganar en ninguna gran ciudad, pero obtuvo sus mejores resultados en las áreas rurales y desindustrializadas del país. Similarmente, en Reino Unido el referéndum del Brexit fue empujado por el voto favorable de las áreas rurales frente a la negativa de las ciudades y las zonas dinámicas del país.

Este planteamiento es coherente con lo que sabemos sobre el capital cultural y su influencia en los valores civiles. Así, las grandes ciudades se han beneficiado de la globalización y han atraído no sólo el capital económico sino también a las personas más cualificadas del resto del país. Y eso ha hecho que las grandes ciudades occidentales, como París, Berlín, Nueva York, Londres, Madrid, Barcelona… suelan estar gobernadas por la izquierda, que se apoya en una estrategia que combina la redistribución y las políticas de identidad. Esto es lo que parece ocurrir también en España. Por ejemplo, en las últimas elecciones municipales de 2015 en la capital ganó la candidatura municipalista de AhoraMadrid. Y lo hizo apoyándose en todos los distritos del sur, en una división casi perfecta entre las zonas ricas y las zonas pobres. Obsérvese el siguiente mapa:

Mapa distritos de Madrid según el voto

De hecho, al menos en el caso español –como en las grandes ciudad de las sociedades ricas- no parece haber pruebas de que la izquierda que combina discursos de la identidad con otros de redistribución esté perdiendo el apoyo de la clase trabajadora. Es más, podría ser incluso parte de la explicación de su éxito en las grandes ciudades.

Las políticas de identidad

También podríamos contemplarlo desde otro punto de vista. Se da la paradoja de que el partido neofascista Liga Norte sigue rentabilizando en Italia el discurso anti-inmigración a pesar de que los datos objetivos demuestran que la llegada de inmigrantes se ha reducido drásticamente en los últimos años. Es algo aparentemente inexplicable. Pero se ha demostrado que el clima dominante contribuye a formar las actitudes sociales, así que donde la extrema-derecha ha logrado centrar el debate con sus temas, también el clima político se ha colocado a su favor y con ello también ha recibido nuevos votantes.

¿Y si, siguiendo el mismo razonamiento, las políticas de identidad en España fueran también una vacuna contra el fascismo? Recordemos que las derechas en nuestro país tuvieron que retroceder en su discurso anti-feminista precisamente por la potencia del movimiento feminista y del clima generado por sus demandas. Hace unos años se manifestaba contra el aborto y el matrimonio homosexual gente que hoy no se atreve a criticar ambos fenómenos. Incluso respecto a la inmigración la derecha sigue arrinconada frente a la ofensiva humanista y solidaria de la izquierda sociológica. Así, podría ser que en ausencia de esas políticas de identidad, compuestas también por muchos gestos políticos aparentemente intrascendentes, el fascismo se hubiera abierto paso con mucha más fuerza. Es decir, mi proposición séptima es que la tolerancia hacia las políticas de identidad es mayor según más alto sea el capital cultural colectivo, lo que depende a su vez de las prácticas políticas que se ejecutan en su favor y conforman el clima general (sea llevado a cabo por un ayuntamiento o cualquier institución de la sociedad civil).

Adicionalmente, la proposición octava es que las políticas de identidad son complementarias y no sustitutivas de las políticas de clase. Si hay algo que hace a la clase social central en los análisis políticos es que se refiere a las relaciones sociales de producción, es decir, que afecta a las condiciones materiales necesarias para la reproducción de la vida. Por eso la clase social es importante, porque la facilidad o no para la reproducción de nuestra propia vida depende de la clase social a la que pertenezcamos. Ahora bien, para que exista esa reproducción de la vida es necesario también que se cumplan dos precondiciones: que también exista un planeta habitable para la vida y que se satisfagan los cuidados de la vida. Estas dos últimas condiciones son las que llamamos ecologismo y feminismo, y que muchos autores suelen situar en las políticas de identidad. Efectivamente nos preocupamos de tener salarios dignos porque sin ellos no podemos reproducir nuestra vida en condiciones dignas, como también sucedería si destruimos el planeta o carecemos de comunidades sociales y afectivas.

En todo caso, ¿qué es lo que se busca cuando se señala a las políticas de identidad como culpables del ascenso de la ultraderecha? Realmente, no queda claro. Pero mi proposición novena es que el camino lógico que conlleva creer que existe una trampa de la diversidad-identidad-interseccionalidad conduce al alejamiento de la clase trabajadora respecto a la izquierda. O, dicho de otra forma, el riesgo de situar el foco –negativamente- en las políticas de identidad es la proliferación de un cierto obrerismo reaccionario, es decir, del crecimiento de una posición reduccionista y políticamente estéril que afirma a que todo es reducible a un conflicto de clase. Esa posición política, que siempre ha existido, tiende a rechazar todo conflicto no-de-clase como algo innecesario y secundario, alejando así a quienes siendo clase trabajadora entienden y sienten esos conflictos también como principales y, en definitiva, estrechando el margen de acción de la izquierda política.

Finalmente, mi proposición décima es que la desconexión de una parte de la clase trabajadora con la izquierda tiene que ver con la incapacidad de ésta para estructurar una propuesta de solución para sus problemas materiales. Se podrá argumentar que este es también el argumento de alguien como Bernabé, por ejemplo, pero es algo que sólo puedo aceptar a medias. Porque en mi proposición las políticas de identidad no afectan en absoluto, y en todo caso lo hacen positivamente, mientras que en la suya suponen una trampa. La diferencia, a todos los efectos, no es menor.

Efectivamente, la izquierda política radical europea se apoya en una base social de personas con altos ingresos y con alto capital cultural. Esa base social es partidaria de políticas de redistribución, pero también de identidad. Eso es bueno, pero también insuficiente. Lo que falta, y que muchos hemos advertido sistemáticamente, es que no conseguimos llegar de forma general a los estratos sociales más desfavorecidos (menos ingresos, menos capital cultural…). Pero, ¿eso se resuelve denunciando las políticas de identidad, a modo de chivo expiatorio? En mi opinión, en ningún caso.

Es importante recordar que la historia demuestra que cuando el movimiento obrero logra sus conquistas, como el Estado Social que permite ampliar su capital cultural, los hijos e hijas de la clase obrera se empiezan a preocupar también por cuestiones postmateriales –esta es la tesis de Ronald Inglehart. Pero, insisto, esto no es un problema sino una conquista. Que los hijos e hijas de la clase obrera se preocupen por la vida de los toros, el consumo de aceite de palma, la educación LGTBI o el efecto medioambiental del plástico más que por su hambre es un aspecto positivo que se deriva de la mejora de sus condiciones de vida. Lo que tiene que trabajar la izquierda es un proyecto que combine todas esas demandas con la de clase, como hace el ecosocialismo o el feminismo anticapitalista. En definitiva, como trabaja la izquierda que cree en la interseccionalidad.

Y es que, además, de los conflictos de clase hay otros muchos otros conflictos que no son de clase, y que a veces tienen implicaciones sociales incluso más fuertes –y algunos de ellos son identitarios, como el nacionalismo. La izquierda tiene que atender todos ellos. El problema emerge cuando se subraya sólo uno de ellos (sea el animalismo, el obrerismo o cualquier otro). Pero no hay ninguna trampa, o no diferente de la que podría existir con el sindicalismo o la tecnología. No en vano el sindicalismo puede animar una huelga general revolucionaria pero también un pacto social para desmovilizar la calle; la tecnología puede ayudar a mejorar la coordinación de una organización pero también ayudar a la represión y censura del pensamiento; y la subida legal del SMI puede incrementar la conciencia de clase o reducir el ansia revolucionaria. ¿Hay trampas en cada uno de esos instrumentos? No menos que en las políticas de identidad, que pueden servir para mejorar la imagen de una banquera pero también para desmontar el represivo sistema judicial. Mi opinión es que si todo puede ser una trampa… entonces es que no hay trampa.

No obstante, otro problema adicional sucede cuando aceptamos que subrayar los conflictos de clase es simplemente acentuar un discurso de clase –cualquier cosa que sea eso. Y es que a veces da la impresión de que una parte de la izquierda cree que la solución es repetir todo el rato el significante compuesto de clase trabajadora. Pero no se gana la confianza de un trabajador reaccionario únicamente insistiéndole discursivamente en que es clase trabajadora. Es más, el objetivo no puede ser ganarse la confianza de ese trabajador reaccionario sino convencerle de nuestro proyecto político socialista (que es de clase pero no sólo). Como se sabe, una cosa es identificarse con la clase trabajadora y otra asumir que existe la lucha de clases y que hay que superar el capitalismo. Lo primero es bastante más sencillo que lo segundo, y el salto de una cosa a otra se llama conciencia de clase. Pero para ello, para que se funde esa conciencia de clase, ese proyecto de clase que alumbra una nueva concepción del mundo, es necesario incidir social y políticamente sobre las bases materiales de esa misma clase. Eso se hace recuperando, con discursos y prácticas materiales que combinen tanto la redistribución como la identidad, los barrios, las asociaciones de vecinos, los centros de trabajo, las cooperativas de consumo, esto es, los espacios de socialización de la clase trabajadora. Por eso las políticas de identidad son, en este marco, no un obstáculo sino una oportunidad.

Los primeros días en Barcelona de los rescatados por el Open Arms: “Vuelvo a ser yo”

16 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Acaban de cenar. Unas 40 personas rescatadas por el Open Arms se agrupan en la entrada de la residencia donde se alojan durante sus primeros días en Barcelona cuando una furgoneta de Cruz Roja aparca frente a ellos. De su interior aparecen tres caras conocidas. Son Ali, Hassan, Omar (nombres ficticios), tres de los cinco menores no acompañados que llegaron al puerto de Barcelona este miércoles. Todos aplauden y corren a abrazarse, se besan, preguntan con ternura si están aquí para quedarse. Los adolescentes se habían ido de su centro porque, dicen, ellos “no son niños”. Querían ver a sus amigos.

Los mismos amigos con los que compartieron siete horas de miedo e incertidumbre en una balsa neumática en plena noche. Aquellos con los que se escondieron e intentaron escapar de lo que creían que era una patrullera libia y acabó siendo un barco de rescate, su salvación. Los tres adolescentes dejaron atrás el centro de menores para reencontrarse con sus compañeros, en los que se apoyaron durante los cinco intensos días de viaje a España a bordo del Open Arms. Quieren estar juntos pero, de momento, no es posible.

El personal del centro les explica las razones por las que están obligados a trasladarlos de nuevo al centro especializado. La normativa española concede la competencia de la acogida de menores no acompañados a las comunidades autónomas por lo que la Generalitat es la encargada de su tutela y deben ser acogidas en recursos especializados para la infancia. Ali insiste, como lo hacía en el barco de rescate, con su característica rebeldía propia de sus 17 años de edad: “Yo soy un hombre, no soy un niño”.

Uno de los rescatados palestinos hace desde Barcelona una videollamada con su padre, que vive en Gaza
Uno de los rescatados en el Open Arms, ya en Barcelona

Los tres menores fueron trasladados de nuevo al centro que les corresponde. “Yo no voy a quedarme en ese centro sin mis amigos. Si me llevan, voy a regresar”, advertía el adolescente pocas horas antes de ser devuelto al alojamiento especializado en infancia. Sus compañeros mayores de edad trataron de convencer a los vigilantes del centro, pero pronto comprendieron sus explicaciones. Se despidieron de ellos.

Durante sus primeros tres días en Barcelona, los hombres mayores de edad que no viajaron junto a su familia han sido alojados de forma temporal en la residencia para deportistas Blume de Esplugues de Llobregat (Barcelona). Es el momento de recuperar fuerzas, asimilar la traumática experiencia vivida y asentar su llegada al Estado español. Su exaltación de la felicidad por sentirse a salvo, en un lugar tranquilo, junto a sus compañeros de viaje, se entremezcla con la ansiedad despertada ante el pasado y el futuro: las imágenes de las torturas sufridas en Libia, que permanecen ancladas en sus recuerdos, se suman a la incertidumbre del “ahora qué”. Tienen un mes, prorrogable a 45 días, para recibir asesoría jurídica, solicitar protección o decidir un nuevo camino.

Honoré desprende la misma felicidad que transmitía en el Open Arms. Ahora, nos cuenta, después de descansar dos días, hablar con su familia, ducharse y obtener ropa nueva, empieza a reconocerse tras los duros años de supervivencia en Libia. “Vuelvo a ser yo. Este soy yo”, dice el camerunés cerrando los ojos y suspirando frente a la puerta de su residencia, poco antes de pedir que le hagan una fotografía. “Quiero mandársela a mi madre. Cuando me vea así, va a llorar de alegría”, añade el hombre, con su nueva camiseta sin mangas. Hoy se siente como era antes de emprender su viaje Europa. Es uno de esos días en los que uno se siente más guapo, confiesa entre risas, y también más fuerte: “He vuelto”.

Esa alegría despertada en Barcelona se entrelaza con momentos de inquietud. “Tenemos solo 30 días y no quiero perder la oportunidad. Yo quiero quedarme en España”, confiesa Honore, ansioso por saber cuándo podrá hablar con los abogados para conocer cuál es el siguiente paso a seguir para intentar permanecer en Barcelona más allá del permiso temporal de un mes concedido por el Gobienro español.

Después del primer contacto con los letrados que participaron en el dispositivo de recibimiento de las 60 personas rescatadas por el Open Arms, los recién llegados a Barcelona no han podido reunirse con los abogados que les asistirán durante el proceso de regularizarización de su situación en España. Según ha podido saber este medio, la visita del personal jurídico está programada para principios de la semana que viene.

Mientras, aunque Cruz Roja trata de recordarles que tendrán el tiempo suficiente para asesorarse y solicitar asilo si así lo requieren, algunas de las personas rescatadas no pueden evitar la ansiedad. Ahmed (nombre ficticio), un joven egipcio, muestra con un visible nerviosismo un reportaje de Al Jazeera sobre su llegada a Barcelona.

“Dice que los árabes tendremos menos oportunidades para quedarnos”, señala mientras otros de sus compañeros observan el vídeo en su móvil. “¿Nos van a encerrar en el calabozo y deportarnos a Egipto cuando pasen los 30 días?”, preguntaban nerviosos este jueves. A medida que pasan los días y se les explica que todos tendrán la opción durante este periodo de pedir asilo y preguntar sus dudas, los recién llegados se muestran un poco más calmados acerca de su futuro en España.

El ruido de su paso por Libia también resuena en su nueva vida en Barcelona. Durante estos primeros días, las personas alojadas en la residencia deportiva cuya situación médica era más delicada han recibido la primera atención sanitaria. Este viernes, uno de ellos (cuyo nombre no desvelaremos para mantener su intimidad) ha sido trasladado al hospital para recibir asistencia psicosocial. Para recomponer los destrozos de años de abusos y cautiverios en el país de tránsito al que la Unión Europea defiende devolver a quienes intenten llegar a Italia a través del Mediterráneo.

Nervioso, ya en la ambulancia, el hombre preguntaba al personal de Cruz Roja si alguno de sus amigos podría acompañarle. Esperaba atento a su fiel compañero de viaje, aquel con el que solía pasar las horas de espera en el Open Arms, junto al que tantas veces había llorado mientras relataba su historia. Quería ir con él y buscaba la aprobación de la organización. “Sí, puedes”, le avisan. El joven corre junto a su amigo y se introduce en la ambulancia. Ahora tiene un poco menos de miedo.

Se iba más contento y tranquilo. Minutos antes de despedirse, pudo abrazar y charlar a sus rescatadores. Una parte de la tripulación del Open Arms visitó este jueves la residencia donde se aloja la mayoría de las 60 personas que encontraron en una barca en peligro frente a la costa libia. Al verles, los rescatados aplaudieron, se levantaron, corrieron a abrazarles. “¡Hermanos! Gracias, gracias”, repetían una y otra vez. “¡Bangla-team!”, gritó un joven de Bangladesh antes de abalanzarse sobre Luis, uno de los voluntarios, con el que pasaba horas de bromas en alta mar.

David, quien localizó con sus prismáticos la barca en la que viajaban, trataba de tranquilizar a quienes preguntaban si podrían quedarse en España. Marco, el capitán, bromeaba con algunos de los rescatados. Miquelle, el oficial, escuchaba a Honoré, uno de los rescatados con los que más tiempo ha compartido durante los cinco días de trayecto hasta Barcelona. Ahora, más relajados, contentos, duchados y en tierra firme.

Para despedirse, no podían entonar otra canción. Volvía a sonar la música con la que rescatados y tripulación festejaban en alta mar su proximidad a Barcelona. La rebeldía de desobedecer a quienes insisten en obstaculizar el rescate de vidas en peligro se transformaba en esta melodía durante sus días de frustración e impotencia. La órdenes y el contexto apuntaban a que estas sesenta personas deberían haber sido devueltas al “infierno” de Libia o ahogadas en el Mediterráneo.

Hoy, ya en Barcelona, celebran la vida al ritmo de ‘Bella Ciao’.

Por qué la izquierda se cree moralmente superior

11 julio, 2018

Fuente: http://www.vice.com

Entrevistamos a Ignacio Sánchez- Cuenca, autor de “La superioridad moral de la izquierda”.

Ana Iris Simón

Iñigo Errejón, Alberto Garzón y Pablo Iglesias en el Congreso. Andrea Comas/Reuters

Andaba el filósofo y sociólogo Ignacio Sánchez-Cuenca leyendo el ABC cuando se topó con la oración: “la superioridad moral de la izquierda”. No era la primera vez, ni seguramente ha sido la última, que encontraba que esta asociación de términos (superioridad y moral) aparentemente positiva era usada como arma arrojadiza, como burla hacia la izquierda. Como instrumento para poner de relevancia su carencia de otros atributos, como la superioridad intelectual o la eficacia admnistrativa de las que hacen alarde las ideologías de derechas.

El caso es que decidió darle la vuelta desarrollando una teoría que llevaba tiempo rondándole la cabeza: las ideas de izquierdas son, en efecto, moralmente superiores a las de derechas. Pero eso no es algo de lo que avergonzarse.

El resultado de sus reflexiones es La superioridad moral de la izquierda, un ensayo publicado en la Colección Contextos de Lengua de Trapo y prologado por Íñigo Errejón. En él, el sociólogo y profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Carlos III analiza por qué si la izquierda contempla las ideas más bellas sobre la justicia social y la igualdad acumula tantas derrotas.

Sostiene, además, que precisamente de esa superioridad moral emanaría una de las grandes lacras de las ideologías izquierdistas, su interminable división. A través de estas ideas analiza la crisis de la socialdemocracia y el papel de los partidos de izquierdas en ella y yo aproveché para preguntarle por algunos de sus planteamientos.

superioridad moral de la izquierda ignacio sanchez-cuenca
Portada de ‘La superioridad moral de la izquierda’

VICE: Aunque en tu ensayo aclaras que una cosa es la superioridad moral de las ideas y otra bien distinta las personas que las adoptan, ¿cómo nos posiciona esto ante el mundo? ¿Si uno es de derechas tiene más posibilidades de ser un cretino?
Ignacio Sánchez- Cuenca: No. Los cretinos están distribuidos de forma bastante igualitaria en todas las ideologías políticas. Sí creo, con todo, que, al menos en la teoría, las personas de izquierdas tienden a ser más abiertas intelectualmente y, sobre todo, más empáticas con los desfavorecidos.

Pero una cosa son las personas y otras las ideas. Las ideas se pueden valorar y ordenar en función de los principios morales que encarnan. El juicio sobre las personas es mucho más complejo, depende de muchos factores. Por ejemplo, desde un punto de vista moral, ¿qué comportamiento es más admirable, el de un obrero que defiende sus intereses votando a la izquierda y participando en el sindicato o el de un burgués que, en contra de sus intereses materiales, opta por un ideal de justicia social? Yo no me meto en este tipo de análisis en el libro.

¿Por qué si las ideas de izquierdas son moralmente superiores y no todo el mundo es de izquierdas, no todo el mundo las abraza como algo natural? 
Bueno, yo espero que lo acaben haciendo tras leer el libro… Bromas aparte, hay muchas formas de moralidad, a veces incluso se pueden considerar inconmensurables. Aun siendo consciente de mi perspectiva parcial, he intentado mostrar que el ideal de una sociedad igualitaria en el que todo el mundo tenga la posibilidad de autorrealizarse es imbatible desde un punto de vista filosófico. Otra cosa es que mucha gente en la derecha piense que ese ideal es inalcanzable, que no vale la pena luchar por él porque puede traer más desgracias que otra cosa.

“La izquierda tiene una noción de libertad más potente, pero más difícil de transmitir: la libertad como autorealización y autogobierno de la persona, como capacidad de actuar autónomamente”

El faro de la izquierda es la justicia social, la construcción de una sociedad igualitaria, un concepto imbatible, como dices, desde el punto de vista filosófico. Pero, ¿cuál es la razón de ser última de las ideas de derechas? 
La derecha es una ideología compleja y rica. En su versión más conservadora, el valor rector es el orden, la jerarquía y los valores tradicionales (familiares, sociales, etc.). En su versión más liberal, el valor supremo es la libertad entendida como reducto inalienable del individuo.

Sin embargo, en el ensayo sostienes que la libertad es igualmente valorada y tiene el mismo peso en la derecha que en la izquierda, aunque la derecha liberal la haya convertido en su patrimonio. ¿Viene la libertad a llenar ese vacío de sentido de la ideología de derechas, es más cómodo decir que uno está por la libertad que por el orden social establecido? 
El concepto liberal de la libertad es simple y convincente: una persona es libre si nadie le impide llevar a cabo sus planes. Cuando el Estado interfiere, mediante impuestos y regulaciones varias, la libertad se ve menoscabada. La libertad así entendida es, como dices, muy cómoda, pues nos exime de entrar en consideraciones sesudas sobre la justicia social en la medida en que la realización de dicha justicia pueda suponer una traba a dicha libertad.

La izquierda tiene una noción de libertad más potente, pero más difícil de transmitir: la libertad como autorrealización y autogobierno de la persona, como capacidad de actuar autónomamente. En tiempos recientes, ha tenido fortuna en la izquierda la concepción republicana de libertad, según la cual alguien es libre cuando está libre de cualquier forma de dominación (económica, ideológica, social…).

 

Hablas de la empatía como uno de los factores diferenciales entre la ideología de izquierdas y la de derechas. De ella emanaría la solidaridad. ¿Es la caridad la solidaridad de la derecha, sobre todo de la derecha católica, que es la tradicional en nuestro país? ¿Por qué crees que ocurre esto?
Esta pregunta es muy interesante. La derecha católica (lo que siempre se ha conocido como democracia cristiana) tiene una actitud compasiva hacia aquellos que sufren injusticia y privaciones. Por eso la democracia cristiana siempre ha estado a favor de la protección de las familias y de los esquemas de seguridad (seguro de desempleo, pensiones…). Sin embargo, la derecha católica, aun reconociendo injusticias, no se plantea eliminarlas radicalmente, sino que más bien piensa en paliar sus efectos, pues atribuye una gran importancia al orden y la estabilidad y eso la paraliza a la hora de pensar en reformas más profundas.

Siguiendo con la Iglesia católica, afirmas que “los valores de la izquierda son moralmente insuperables”. ¿Qué crees que diría alguien católico sobre ello? ¿Los católicos de verdad militan o deberían militar en la izquierda?
En el catolicismo, por supuesto, ha habido ramas o corrientes que han sentido una afinidad con ideas de izquierda y con la utopía de un comunismo primitivo, que no deja de ser una sociedad igualitaria. Piénsese, por ejemplo, en la teología de la liberación en Latinoamérica, o, en menor escala, a los católicos que militaban en el PCE en los años de la transición o en CC. OO. en los tiempos de Franco. Ahora bien, también hay un catolicismo que consagra el statu quo y no quiere oír hablar de justicia social más allá de actos de caridad y sacrificio personal. En este caso, aunque pueda haber motivaciones morales similares, lo que caracteriza al catolicismo es que no saca las consecuencias políticas de ello.

“El profesional de izquierdas, aun sabiendo que puede acabar pagando más impuestos por sus ingresos y riqueza, considera que la igualdad y la justicia son más importantes que sus propios intereses materiales”

Afirmas que la ideología que uno tiene tiene más que ver con su moral que con sus circunstancias materiales o con su genética. ¿Eso explicaría lo del obrero de derechas? 
Sí, explicaría tanto la figura del obrero de derechas como el profesional de izquierdas. El obrero de derechas considera que el intento de realizar la justicia social es ineficiente o incluso contraproducente (hace que los demás no se esfuercen tanto como él lo ha hecho durante su vida). El profesional de izquierdas, aun sabiendo que puede acabar pagando más impuestos por sus ingresos y riqueza, considera que la igualdad y la justicia son más importantes que sus propios intereses materiales.

¿La superioridad moral de la izquierda le resta eficacia? Es decir, ¿el idealismo de sus presupuestos hace que se centre en imaginar futuros en lugar de en tratar de mejorar el presente? 
La izquierda cree en una política de la trascendencia, de la superación del orden social existente, que considera injusto. Aspira a cambiar la sociedad, ya sea mediante la revolución, ya sea mediante una acumulación de reformas. Eso le confiere una fuerte carga idealista. Si, además, hay una conciencia de superioridad moral del proyecto defendido, las cosas se complican, pues es típico del izquierdista impaciente e impetuoso considerar que todos los obstáculos que se interponen en la realización de su esquema de justicia deben ser superados sin reparar en los medios para ello. Por tanto, yo no diría que le resta eficacia, sino que da pie a la adopción de posiciones sectarias o fanáticas.

Le dedicas el último capítulo del ensayo a la socialdemocracia. ¿Saldrá de esta o está en las últimas? 
La socialdemocracia está en el momento más bajo de la historia. A partir del cambio de siglo la bajada se acelera y desde la crisis económica puede decirse que está en caída libre. En momentos de zozobra y miedo para grandes capas de la población, la socialdemocracia ha de abandonar su discurso tecnocrático (justificando las políticas igualitarias porque mejoran la productividad, por ejemplo) y llenarlo con palabras que apelen de forma directa a valores y principios, denunciando las injusticias del presente. Con todo, es demasiado pronto para saber si la socialdemocracia se recuperará o entrará en una decadencia irreversible. Desde luego, es el eslabón más débil en la cadena de cambios que se están produciendo en los sistemas de partidos de los países desarrollados.

La tauromaquia vulnera derechos humanos según Naciones Unidas

9 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Recientemente se ha abierto un interesante debate social y político en nuestro país a partir de la decisión del Comité de los Derechos del Niño de la ONU de instar a España a prohibir el acceso y la participación de los menores de 18 años en los espectáculos taurinos, a fin de prevenir los efectos nocivos de la violencia de la tauromaquia sobre la infancia y la adolescencia.

Para atender la instancia del citado Comité se ha presentado una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados, promovida por APDDA, y sendas proposiciones de ley en la Asamblea de Madrid y en el Parlamento andaluz.

Conscientes de la decadencia que viene arrastrando la tauromaquia y del nulo interés de las nuevas generaciones, el lobby taurino no ha tardado en mostrar su desesperación. En mayo enviaron a los grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid una carta plagada de numerosas inexactitudes y afirmaciones que no se ajustan a la realidad, menoscabando el papel del Comité de los Derechos del Niño de la ONU.

Para dar respuesta a las mismas, la Fundación Franz Weber, organización consultora de la ONU, ha remitido a los portavoces del Congreso, del Senado y de la Asamblea de Madrid, así como a la nueva ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y al nuevo ministro de Cultura y Deporte, un  documento de 14 páginas que desmonta cada una de las falacias del lobby taurino. Aquí tenéis las siete principales rectificaciones o aclaraciones:

  1. El lobby taurino dice: “No se trata de una recomendación de la ONU”

Se equivocan. Sí es una recomendación de la ONU; y además, vinculante. La Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989, es un Tratado Internacional que reconoce los derechos humanos de las personas menores de 18 años. Y el Comité de los Derechos del Niño (CDN) es un organismo de la ONU, creado para examinar el cumplimiento de las obligaciones contraídas por los Estados parte en la Convención sobre los Derechos del Niño. Se trata de un «órgano independiente integrado por 18 expertos de gran integridad moral y reconocida competencia en las esferas reguladas por la presente Convención», que «son elegidos, en votación secreta, de una lista de personas designadas por los Estados parte», en el campo de los derechos de la infancia procedentes de países y ordenamientos jurídicos distintos. Los Estados deben rendir cuentas ante el Comité presentando un informe cada 4 o 5 años.

La Convención sobre los Derechos del Niño es un tratado jurídicamente vinculante y de obligado cumplimiento para los Estados parte. Para España, dicha Convención entró en vigor el 5 de enero de 1991 y desde entonces forma parte de nuestro ordenamiento jurídico interno. Por otra parte, la Constitución española es clara al respecto y en su artículo 39 otorga expresamente a los niños (personas menores de edad) «la protección prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos». Por todo ello, las observaciones finales del CDN sí tienen un carácter interpretativo/jurisprudencial vinculante, pues, aunque no es un órgano jurisdiccional que dicte sentencias, sí es el órgano de interpretación, seguimiento y aplicación de un Tratado internacional jurídicamente vinculante para el Estado que lo ha ratificado.

  1. El lobby taurino dice: “Los miembros del Comité de los Derechos del Niño provienen de países completamente alejados de la tradición taurina”

No es cierto. Ha habido tres relatores de países taurinos. Los miembros del Comité son de todo el mundo, como no podía ser de otra manera. Y no podemos culpar a la ONU de que, de los 193 estados que forman Naciones Unidas, solo en ocho sea legal la práctica de la tauromaquia. En el resto, no es legal y en la mayoría sería un delito. A pesar de ser una minoría, en la composición del CDN en estos últimos cinco años en los que se ha evaluado a los estados taurinos ha habido, hasta febrero de 2017, una ecuatoriana, Sara Oviedo, que ha sido vicepresidenta; un español, Jorge Cardona, que obviamente se abstuvo de intervenir en el caso español (como es norma en el CDN); y un venezolano, José Ángel Rodríguez Reyes, que sí participó en el proceso sobre España. Son relatores procedentes de países de tradición taurina, que conocen la realidad taurina y que han participado en la aprobación de las instancias contra la tauromaquia en los estados taurinos que se han evaluado a lo largo de estos años: Portugal (2014), Colombia y México (2015), Francia y Perú (2016), Ecuador (2017) y España (2018).

  1. El lobby taurino dice: “Si los toros fueran nocivos para los niños, tendría que haberlo sido siempre. Sorprende esta repentina recomendación”

El Comité de los Derechos del Niño ha incluido por primera vez este pronunciamiento porque con anterioridad no disponía de ninguna información sobre el impacto físico y mental negativo de la tauromaquia en la infancia y la adolescencia. Tengamos en cuenta que, para el examen de los informes de los Estados parte sobre las medidas adoptadas para dar cumplimiento a los derechos reconocidos en la Convención, las ONG reconocidas con carácter consultivo ante las Naciones Unidas pueden presentar al Comité informes pertinentes y ser invitados a proporcionar asesoramiento (artículo 45 de la Convención). En este caso, a lo largo de los últimos cinco años, la Fundación Franz Weber ha presentado informes sobre la violencia de la tauromaquia y ha participado en las presesiones y sesiones correspondientes a los Estados de tradición taurina.

  1. El lobby taurino dice: “Entre la documentación aportada por el Comité por las organizaciones de la sociedad civil no hay nada que se refiera a los menores y la tauromaquia”

La presentación de informes y la asistencia a las reuniones con el Comité de los Derechos del Niño se coordina por la entidad Child Rights Connect. La emisión de los informes por las ONG y la asistencia a la presesión es confidencial en atención a la protección de los defensores de la infancia, y solo se hace pública la información si expresamente se solicita por la ONG pertinente. Por eso no existe información sobre el contenido de todos los informes presentados por las ONG en la web oficial del CDN.

  1. El lobby taurino dice: “Desconocemos si la Fundación Franz Weber ha tenido alguna relación con algún miembro de la Comisión para aportarle algún tipo de documento fuera de los cauces oficiales”

Pues no. La Fundación Franz Weber, como todas las ONG consultoras, ha actuado siempre en el marco regulado por la Convención, como no podría ser de otra manera. La FFW ha presentado informes de investigación detallando en profundidad cuáles son las actividades taurinas con niños en Portugal, Colombia, México, Francia, Perú, Ecuador y España, en el marco del procedimiento reglamentario estricto establecido para ello aplicable a todas las ONG, y ha asistido a Ginebra a las presesiones (internas) y sesiones (públicas, retransmitidas on line) con el Comité y las delegaciones de los Gobiernos, respectivamente. En el caso español, la presesión fue el 7 de junio de 2017 y la sesión, el 22 de enero de 2018. Estas actividades las has llevado a cabo la FFW desde 2013, sin que nadie las haya puesto en duda.

  1. El lobby taurino dice: “El único estudio científico realizado en España sobre el impacto de la asistencia de menores a espectáculos taurinos fue el encargado por la Comunidad de Madrid en 1999 a cuatro equipos independientes (incluyendo tres universidades españolas)”

De forma reiterada, el sector taurino menciona un Informe de 23 de julio de 1999, que el Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid encargó a distintos autores. De acuerdo con las conclusiones que el sector taurino se esfuerza por deducir del informe, no se podría considerar como peligrosa la contemplación de espectáculos taurinos por menores. En realidad ese informe tan reivindicado es, como reza el subtítulo, una «Valoración de los estudios realizados, recomendaciones específicas y conclusiones» que fueron elaboradas por Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco. Dicho informe refleja la valoración que este catedrático realiza a partir de cuatro estudios de cuatro equipos de psicólogos diferentes. Y visto el contenido de los cuatro informes, que sí ven impacto negativo en los niños, la verdad es que no parecen guardar coherencia con la conclusión que extrae el catedrático, que él mismo califica como «una reflexión personal», y que es el mantra que repiten los taurinos, el único clavo ardiendo al que pueden agarrarse. A la vista de lo anterior, queda suficientemente probado que no es posible utilizar dicho informe para justificar que no existen impactos negativos en los niños, niñas y adolescentes que asisten a espectáculos de tauromaquia.

En todo caso, debemos poner en valor que los especialistas de reconocido prestigio en la defensa de la infancia y adolescencia que forman el Comité de los Derechos del Niño en siete ocasiones han incluido la tauromaquia en el apartado relativo a la «Violencia en contra de los niños», haciendo expresa referencia al «Derecho del niño a no ser objeto de ninguna forma de violencia», un hecho que, por un lado, refuerza su convicción de que la tauromaquia es una actividad violenta y perjudicial para la sociedad, así como una fuente de educación en la violencia y, por otro, la vincula con los preceptos de la Convención que el Estado parte debe tener en cuenta para garantizar los derechos humanos de los menores de edad en este ámbito.

  1. El lobby taurino dice: “La tauromaquia es cultura, está incluso declarada por ley patrimonio cultural”

Parecen querer decir que la Convención sobre los Derechos del Niño respeta el patrimonio cultural y que por tanto no se podría cuestionar la tauromaquia, que es reconocida en España como patrimonio cultural por ley. Pues no es así. Para emitir sus Observaciones Finales, el Comité ha tenido en cuenta el interés superior del niño reconocido en el artículo 3 de la Convención, un principio universal también incorporado en el ordenamiento interno español, en virtud del cual, en este caso, el interés del niño a no ser expuesto a la violencia prima sobre cualquier otro interés legítimo que pudiera concurrir o entrar en conflicto, como el derecho a participar libremente en la vida cultural. Así, la prohibición o limitación de la tauromaquia a la infancia es una medida que no interfiere en la libertad del niño de pensamiento cultural o el derecho al acceso a la cultura, también expresada en la Convención en su artículo 31.

Respecto a la conjugación del principio de interés superior del niño con el respeto a la cultura, el Comité de los Derechos del Niño ha dictaminado lo siguiente en la Observación General nº 14 (2013): «Aunque debe tenerse en cuenta la preservación de los valores y las tradiciones religiosos y culturales como parte de la identidad del niño, las prácticas que sean incompatibles o estén reñidas con los derechos establecidos en la Convención no responden al interés superior del niño. La identidad cultural no puede excusar ni justificar que los responsables de la toma de decisiones y las autoridades perpetúen tradiciones y valores culturales que niegan al niño o los niños los derechos que les garantiza la Convención». También la Observación General nº 17 (2013) recoge que el Estado parte puede no respetar «el derecho de los niños a participar libremente en la vida cultural y las artes» cuando sea preciso «asegurar la protección del niño y la promoción de su interés superior», que es «una obligación» para los poderes públicos.

Habida cuenta de que el Comité de los Derechos del Niño considera que los espectáculos taurinos son una actividad violenta perjudicial para el niño, el acceso a esta actividad presuntamente cultural queda relegado frente a otros derechos prioritarios, como el derecho a su desarrollo físico, mental, moral y emocional. Por este motivo, en este caso, se considera que el interés superior del niño prevalece sobre el de participar libremente en la vida cultural.

Conclusión

Pues sí, es una instancia de la ONU, de uno de sus organismos. Y sí, es vinculante para España que ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño. Y sí, es habitual que las ONG con estatus de consultor de la ONU, como la Fundación Franz Weber, aporten informes sobre el cumplimiento de la Convención. Y no existe ningún estudio científico serio que niegue el impacto nocivo de la exposición a la violencia de la tauromaquia sobre niños, niñas y adolescentes. Y, aunque alguien creyera que un espectáculo de maltrato animal como la tauromaquia pueda ser patrimonio cultural, el interés superior del niño (esto es, las personas menores de edad) debe prevalecer sobre la participación en la vida cultural, tal como establece la Convención. Por eso, el Comité de los Derechos del Niño, el 2 de febrero de 2018, dentro del apartado E «Violencia en contra de los niños» de las «Observaciones Finales sobre los informes Periódicos Cinco y Seis combinados de España», incluyó este contundente párrafo número 25 dedicado a la Tauromaquia: «Para prevenir los efectos nocivos para los niños del espectáculo de los toros, el Comité recomienda que el Estado parte prohíba la participación de niños menores de 18 años como toreros y como público en espectáculos de tauromaquia».

Espero que este artículo y el documento completo convenzan a los lectores de la nula consistencia del contenido de la carta del lobby taurino, cuyo único interés es mantener una actividad que, tal como señala este organismo de la ONU, vulnera derechos humanos.

Perlas informativas del mes de junio de 2018

5 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Internacional

Todos hemos leído y escuchado en los medios que Venezuela vive una situación de emergencia que provoca la salida masiva de sus ciudadanos, en cambio nada similar se dice de su vecina Colombia, hacia donde incluso se afirma que no paran de llegar venezolanos desesperados. Pues bien, durante el pasado año emigraron a España 34.210 colombianos y 31.468 venezolanos. Mira por donde, más de los primeros (El País, 25 de junio) ( tuit de Víctor Gª Guerrero).

Trump y niños en cárceles

Gran escándalo internacional al conocerse que la Administración Trump encierra en jaulas a niños emigrantes tras separarlos de sus padres. Aquí pueden ver algunas fotos, pero un detalle, no son de 2018 ni del gobierno Trump, son de 2014 y con Obama de presidente ( Telesur, 26 de noviembre de 2014).

Menores Encarcelados 1
Menores Encarcelados 2
Menores Encarcelados 3

Democracia en España, homosexuales en Cuba

Tomadura de pelo en los medios es que estés viendo un debate sobre si en España hay una verdadera democracia (27 de junio el programa de LaSexta Al Rojo Vivo) y el argumento de un tertuliano, Javier Sardá, es… que en Cuba meten a los homosexuales en prisión. Algo que cualquiera minimamente informado o que haya viajado a Cuba sabe que es absolutamente mentira. Basta buscar en Google “marcha del orgullo gay en La Habana” para verlos manifestarse en el malecón desde hace años.

La importancia del titular

Qué diferente puede ser una misma noticia según el titular que se escoja ( El Periódico 28 de junio La Vanguardia 28 de junio y tuit del corresponsal de El Periódico)

tuit el periodico rusia
el periodico rusia
La Vanguardia rusia

España

El pelo de las políticas

Esto cuentan en elEconomista el 1 de enero en un perfil sobre Dolores de Cospedal. Y así se defienden de la previsible acusación de machismo: “Dicen expertos estilistas que Cospedal tiene poca gracia a la hora de peinarse, no tanto como Puigdemont, eso sí. Parece que ahora comentar el estilismo de una exministra o su corte de pelo es puro machismo pero entendemos que la libertad de expresión impera, y a nosotras siempre nos ha gustado comentar el pelo de nuestras amigas, enemigas, vecinas, políticas y reinas. Cuidado porque podemos pasar de la legítima lucha por la igualdad y contra el machismo, a apabullar y prohibir opiniones si se refieren al pelo de las ministras o las reinas”.  Pero yo sigo sin entender por qué solo comentan el pelo de mujeres, y no de amigos, enemigos, vecinos, políticos y reyes.

Investidura

El sábado 2 de junio Pedro Sánchez prometió su cargo como presidente de España. Pues en El País o no se enteraron o lo consideraron una noticia sin importancia porque al día siguiente no lo sacaron en portada.

Portada El País 3 de junio
Portada El País 3 de junio

Publicidad bebidas alcohólicas

“Multas de casi 150.000 euros a Atresmedia y Mediaset por emitir publicidad de bebidas alcohólicas” titula ABC el 5 de junio. El motivo es que “las cadenas ofrecieron campañas de sidra y cerveza fuera del horario permitido, entre las 20.30 horas y las 6.00 horas”. Lo curioso del asunto es que ahora ese diario reproduce el anuncio y, mira por dónde, el anunciante vuelve a ser publicitado.

Accionistas

¿Se nota que Telefónica es accionista del diario El País?

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Lo importante

Prioridades informativas del diario ABC el 12 de junio:

prioridad abc urdangarin.jp

Mujeres maniquíes

Algunas veces lo de convertir a las mujeres en simples maniquíes, aunque sean altos cargos políticos es literal ( ABC, 13 de junio).

GUARDARROPA MINISTRAS

Y cuando escriben sobre ellas puede ser peor: “extremeña de buen físico” “chasis de aquí te espero”.

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Vítores al rey

Como mostró en un tuit Jonathan Martínez el 16 de junio, hay una diferencia entre lo que dice el titular del  Diario de Navarra el 13 de junio y la foto panorámica de la llegada de los reyes. No hay como ampliar el campo de visión para conocer la realidad de las cosas.

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Quitó el cristal

¿De verdad que lo más destacado del nuevo ministro de Cultura, tras 30 años de gestor y siete en el Reina Sofía, es que quitó el cristal blindado al Guernica? ( ABC, 14 de junio).

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Rezar y cantar

El 17 de junio todas las televisiones sacan a los migrantes del Aquarius cantando y rezando. A ninguna se les ocurre preguntar por su países, sus condiciones de vida, qué opinan sobre la guerra de sus países o los motivos de su pobreza.

Piadosos

Algunos titulares parecen pensados para despertar toda nuestra piedad y preocupación por algunos delincuentes: “Urdangarin elige el destierro interior de Brieva que amenazó la salud mental de Roldán” ( eldiario.es, 18 de junio).

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Mileurismo

¿Os acordais hace diez años cuando mileurista era sinónimo de sueldo precario? Pues ahora ese sueldo es un éxito de la negociación entre sindicatos y empresarios.

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Vicepresidente de la Fundación Leonor de Borbón

Por un tuit del president de la Generalitat de Catalunya, Quim Torra, el 22 de junio, nos enteramos de que acaba de firmar su renuncia a la vicepresidencia de honor de la Fundación Princesa de Girona. O sea, que hasta ahora Artur Mas, Puigdemont y el propio Torra eran vicepresidentes de la Fundación de Leonor de Borbón mientras sus votantes quemaban las fotos de los Borbones.

Recorte de fotografía

Pablo Casado, el candidato del PP que termina con la pobreza. Así ( tuit 23 de junio):

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La venganza y la política de alejamiento de presos

2 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Mucho y -creo que- muy mal se ha hablado sobre la política de “dispersión de presos” en relación con las personas condenadas por la comisión de delitos de terrorismo, concretamente relacionadas con ETA.

Para ser rigurosos, esta denominación no solo no refleja la situación jurídica de los afectados por tal medida política, sino que simplifica las consecuencias de lo que ello significa desde el punto de vista humano. En efecto, no se trata tanto de “dispersión” cuanto de “alejamiento” de los presos con respecto a su lugar de residencia social o familiar.

Esta medida fue implantada hace 24 años por el entonces ministro de Justicia, Enrique Múgica, militante histórico del PSOE. Desde entonces, los dos partidos políticos que han gobernado en España han aplicado con rigor tal medida, con excepción del periodo entre 1996 y 1998 en que el Gobierno de José María Aznar decidió el acercamiento al País Vasco de 135 presos, como gesto en un marco de negociación nunca confesado. Recibió el apoyo unánime de todas las fuerzas representadas en el Parlamento.

Frente a quienes opinan que no hay ningún derecho reconocido a cumplir la pena de prisión cerca del domicilio familiar o de su provincia, pueden oponerse multitud de argumentos jurídicos; todos ellos reconocidísimos en nuestro ordenamiento jurídico.

Para empezar, el artículo 25.2 de la Constitución española establece la finalidad de las penas de prisión: la reeducación y la reinserción social. En el mismo sentido viene a redactarse el art. 1 de la Ley Orgánica 1/1979 General Penitenciaria (LOGP); una de las leyes más progresistas de nuestro ordenamiento jurídico. Por tanto, si bien el sentido retributivo de la pena (el castigo) es inherente a la condena penal, el criterio reinsertador rige como principio orientador y ha de presidir todo cumplimiento de la pena privativa de libertad. Ello significa que las condiciones de cumplimiento de la pena de prisión han de regirse por el respeto al principio de dignidad de la persona, sin que esta deba ser castigada más allá del contenido impuesto por el juez en sentencia.

A tal efecto, un pilar básico inicial de la reinserción de los presos lo constituye el derecho a las comunicaciones (art. 51 de la LOGP), que en sentido lato abarca las realizadas con los familiares, allegados, abogados y otros profesionales. En un régimen de privación de libertad es esencial que la persona presa no pierda un contacto mínimo con su entorno social, a fin de no ver frustradas sus expectativas de reinserción. De ahí que el derecho a las comunicaciones presida esencialmente la vida de las personas privadas de libertad y que, en consecuencia, el derecho a la reinserción social vaya íntimamente ligado a aquel derecho.

En segundo término, el artículo 12.1 de la LOGP establece, además, que “la ubicación de los establecimientos será fijada por la Administración penitenciaria dentro de las áreas territoriales que se designen. En todo caso, se procurará que cada una cuente con el número suficiente de aquéllos para satisfacer las necesidades penitenciarias y evitar el desarraigo social de los penados”. Este precepto estaba pensado para conjugar las “necesidades penitenciarias” con la evitación del desarraigo social de los reclusos. Es decir, suponía un intento de conjugar ambas necesidades; por un lado, el acercamiento de los penados a su lugar de residencia y, por otro, las exigencias de la Administración de variada índole (geográficas, aliviar la superpoblación de determinadas cárceles muy demandadas por los presos, adaptación del centro al grado penitenciario del recluso, etc.).

Llegados a este punto, ¿es jurídicamente admisible una determinada política de alejamiento -que no “dispersión”-  dirigida de forma generalizada a un grupo no pequeño de presos, como son los relacionados con la banda terrorista ETA? ¿Se satisface, con el alejamiento de los presos, el derecho a comunicarse con sus familiares, allegados y abogados? ¿Es compatible esta medida con la reinserción social constitucionalmente establecida?

Para empezar nótese que la ley establece un número mínimo de comunicaciones y visitas mensuales de familiares, lo cual implica la necesidad de prever un marco de contactos con el exterior, sin el cual la persona presa no sería tratada con la dignidad predicada en la Constitución y en la legislación penitenciaria. Sin embargo, cuando el derecho a las comunicaciones se ve seriamente limitado por el solo hecho de que los familiares y allegados no pueden visitar regularmente al penado, debido a la larga distancia que han de recorrer y el tiempo que les lleva en ello, ¿no quedaría afectado seriamente ese mandato constitucional básico que es la reinserción social?

El Estado no debería amparar ansias de venganza individual al margen del imperio de la ley

Bajo el prisma político ha habido muchos apoyos a la política de alejamiento de presos de ETA. Del mismo modo que también los hubo -y muy importantes- cuando en tiempos del primer Gobierno de Aznar y en el marco de una negociación nunca declarada se acercó a un número significativo de presos al País Vasco y se concedieron terceros grados. Sin embargo, con independencia de los muchos o pocos apoyos recibidos, la medida de alejamiento de presos es absolutamente ilegal por su inconstitucionalidad.

Sus creadores la han justificado en los resultados habidos. Suele decirse que “a más presión, mayor desvinculación de los presos con la banda terrorista ETA, mayor debilitación de esta y mejores resultados para que deje de matar”. Como política criminal podría no estar mal, pero resulta a todas luces inconstitucional e ilegal.

El caso es que, una vez ha llegado el momento del cese efectivo de la actividad criminal de ETA, no se entiende desde ningún ángulo -ni el político, ni mucho menos el jurídico- que se mantengan estas condiciones de cumplimiento de penas de prisión en el Estado español.

Hace tiempo que el ciudadano delegó en el Estado el ejercicio de la fuerza, a fin de renunciar al caos y a la venganza particular. Sin embargo, el monopolio estatal de la fuerza -legitimado por la soberanía popular- no debiera recoger ansias de venganzas individuales, por muy legítimas que estas pudieran llegar a ser en el estricto ámbito personal.

En conclusión, el sistema no debe amparar actuaciones “reparadoras” de las víctimas extramuros del imperio de la ley, por cuanto crear un espacio destinado a la venganza sólo demostraría su propia debilidad y el menosprecio hacia el ciudadano como miembro de una comunidad político-jurídica llamada Estado.

La pobreza infantil que al PP le hizo tanta gracia

30 junio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Si es cierto que la política está hecha de símbolos, el que se produjo el 21 de octubre de 2014 en el Congreso de los Diputados es inmejorable. El recién elegido Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, defendía ante el pleno su primera alternativa a los Presupuestos Generales del Estado. En un momento dado, el líder de la oposición se detiene en una propuesta relacionada con la crisis de la pobreza infantil y en la bancada de los populares se produce lo impensable: una sucesión de risas y abucheos que le interrumpen y le obligan a repetir varias veces sus palabras.

De algún modo, Pedro Sánchez se conjuró en aquel momento a cumplir una obligación que se materializó esta semana con el anuncio de un Alto Comisionado contra la Pobreza Infantil, dependiente de la propia Presidencia del Gobierno. Con esta medida, su ejecutivo da el primer paso imprescindible en la resolución de una crisis, que es reconocer su existencia. Algo que el PP nunca llegó a hacer de manera abierta.

Por supuesto que debemos esperar a conocer el mandato y los recursos de esta oficina; también el nombre de quien la dirija, que debe ser un experto o experta de reconocido prestigio y con la única atadura ideológica o institucional de la causa de los niños. Pero el primer paso está dado y solo un miserable o un inconsciente puede ignorar su importancia.

Porque la realidad que describió Sánchez en 2014 no ha cambiado demasiado, desgraciadamente. De acuerdo con las estimaciones oficiales más recientes (pueden consultarlas en este pedagógico espacio de Save the Children), el 30% de los niños de nuestro país vive en situación de pobreza relativa (hogares con ingresos por debajo del 60% de la renta mediana). Esta cifra no solo está siete puntos por encima de la media del conjunto de la población, sino que no ha cambiado prácticamente desde 2011 y es la segunda más alta de la UE. Esconde una realidad triste y profundamente injusta en la que cerca de dos millones y medio de niños carecen de los recursos y oportunidades básicas para su desarrollo en dignidad, lo que supone una hipoteca cierta para su futuro. La pobreza de ingreso y los diferentes indicadores de vulnerabilidad social castigan de manera particular a las familias monoparentales, pero hay otros grupos especialmente vulnerables como las comunidades inmigrantes.

El de la pobreza infantil fue el primero de los grandes proyectos de investigación y periodismo que desarrollamos desde la Fundación porCausa. Y recuerdo el impacto que me produjo descubrir hasta qué punto este problema era una consecuencia del fracaso de las políticas públicas. Como explicamos en su momento, nuestro sistema es altamente incompetente cuando se trata de reducir la miseria de los niños (la eficacia de las prestaciones sociales contra la pobreza infantil es casi la mitad que en el caso de hogares sin hijos). Peor aún, la inequidad de las transferencias llegaba incluso a incrementar el riesgo de exclusión de los niños más pobres, lo cual convertía el fracaso en sarcasmo.

Pero lo contrario también puede ser cierto: el sistema (semi)universal y protector de las pensiones demuestra que las políticas públicas pueden actuar como colchón eficaz contra el riesgo de pobreza, que es lo que ocurrió en España durante los primeros años de la crisis (en concreto, hasta que los pensionistas tuvieron que hacerse cargo del resto de la familia).

Por eso resulta abracadabrante el dilema que se plantea en ocasiones entre la pobreza de los niños y la de los mayores, como si se tratase de elegir a quién se deja caer. Aunque el entramado de presupuestos y políticas que afectan a los niños sea considerablemente más complejo que el de los mayores (UNICEF ha hecho un espléndido trabajo para mostrarlo), de lo que se trata es de dotar a la causa de los primeros de la misma tracción política que tiene la de los segundos. Y si a eso puede ayudar el nuevo comisionado, aleluya.

Las perlas informativas del mes de mayo 2018

24 junio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Internacional

Diez maduros

 Maduro aparece diez veces en la papeleta para las elecciones presidenciales de Venezuela” titulaba ABC el 4 de mayo . De esa forma daba a entender un estilo fraudulento y chapucero a favor de Nicolás Maduro en las elecciones de ese país. Hacía falta leer todo el texto de la noticia para enterarse de que “Maduro figura en diez ocasiones porque ese es el número de formaciones políticas que lo proponen para la reelección en el cargo”. El candidato opositor Henri Falcón aparece cuatro veces, ya que le apoyan tres partidos además del suyo. Es más, en las elecciones de 2012 el opositor Henrique Capriles salía 22 veces frente a las 12 que aparecía Chávez, porque a cada uno le apoyaba ese número de partidos.

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Lo que interesa de la actriz

Actriz y modelo, hija de la actriz sueca Ingrid Bergman y del cineasta italiano Roberto Rossellini, ahora saca un libro y vuelve a ser una de las caras de Lancôme después de 22 años. La entrevistan en la revista semanal del diario ABC el 6 de mayo y eligen este titular:

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Régimen

Por fin un medio que se atreve a llamar régimen a Estados Unidos y no solo a los países cuyos gobierno no son de nuestro gusto ( Digital Sevilla, 8 de mayo ).

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Maquiavélicos y narcisistas

No sé, algunos parece que llevan sus fantasmas a los textos que escriben en el periódico, o al menos al titular del tuit ( El País, 13 de mayo ).

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Morir en las protestas

El ejército israelí no mata, solo “disuade”. Porque los palestinos no son asesinados, “mueren en las protestas” ( Europa Press, 14 de mayo ).

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Rajoy el pitoniso

El magnífico ojo de nuestro presidente Mariano Rajoy. Lo que decía un mes antes durante su visita a Argentina, observen también los titulares de la derecha ( La Prensa, 4 de abril ) y lo que pasó después ( Clarín, 14 de mayo ).

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Protesta sangrienta

El ejército israelí mata a 52 manifestantes y el titular es que “la marcha se convierte en la protesta más sangrienta” ( El País, 14 de mayo ).

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Para comprender el por qué de estos titulares es importante saber quiénes son los dueños de los medios ( Infolibre, 2 de marzo ).

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Armas para Omán

Los 4,4 millones de material policial que España ha vendido este año a Omán le van a venir muy bien a su sultán para dejar claro a sus súbditos quién manda en esa monarquía absoluta (El País, 14 de mayo).

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Electricidad china

Privatizamos nuestro suministro eléctrico porque el Estado era malo e ineficaz y ahora la luz de un millón de españoles la controlará un Estado, el chino ( El Mundo, 14 de mayo ).

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Garantizar que no te derroca

Qué concepto de la convivencia internacional y de la soberanía de los países tendrán Trump y El País para afirmar uno y titular con toda naturalidad el otro que “Trump garantiza al líder de Corea del Norte que seguirá en el poder tras la desnuclearización” ( 18 de mayo). Parece que este es un mundo en el que los países tienen los presidentes que previamente les haya garantizado Trump.

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Soldados españoles

Las muertes de soldados españoles es el sistema que tienen los medios de comunicación de nuestro país para informarnos de los lugares donde tenemos tropas pegando tiros y no teníamos ni idea ( Ser, 18 de mayo ).

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Flamante princesa, garbo y elegancia

Los españoles no la conocerán pero esta periodista era la presentadora y analista estrella de la CNN hasta el año pasado y ahora de la cadena Univisión. Obsérvese su análisis geopolítico y profundidad periodística en este tuit del 19 de mayo .

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Informativo con boda en directo

Sientes que nos toman por imbéciles cuando el informativo de televisión de LaSexta del 19 de mayo se emite con una ventana siguiendo en directo la boda del Reino Unido.


El respaldo de Maduro, Merkel, Trump y Rajoy

 Nicolás Maduro canta victoria, sólo con el respaldo del 29% del censo”, titula El Mundo el 21 de mayo . La participación fue de un 46.07% y Maduro sacó el 67,84% de los votos, por tanto, votaron por él el 31,25 % del censo. Si hacemos las mismas cuentas descubriríamos que Ángela Merkel es presidenta solo con el 25 % del censo, Donald Trump también con el 25 % y Rajoy es presidente solo con el 21% del censo.

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Mejor militar que estudiante

Algunos datos suelen pasar desapercibidos en nuestros medios y es bueno rescatarlos. Gracias a la legalización de las armas en EEUU es más peligroso ser estudiante que militar. En ese país es más fácil que te maten de un tiro siendo estudiante que siendo soldado ( The Washington Post, 18 de mayo . En castellano: Sputnik, 23 de mayo ).

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Gustar o no gustar el resultado

Conseguir un 68% de votos puede ser “una contundente vitoria” o “salvar la consulta con el rechazo de un tercio”, según le guste o no el resultado al periódico que lo cuenta (El País con 48 horas de diferencia entre una y otra noticia: 26 de mayo y 28 de mayo ) ( tuit de Vidushi ).

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El asesino que no asesinó

Pues a mí nadie me ha explicado cómo, simulando ante toda la opinión pública que alguien ha matado al periodista, se ha adelantado al sicario que lo iba a asesinar y consiguen capturar a este ( El Mundo, 30 de mayo ). Solo han logrado que ahora, cuando me cuenten que han matado a un periodista, ya no me lo crea.

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España


Junqueras

Algunas veces el periodismo se utiliza para humillar (ABC, 8 de mayo).

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La vivienda se recupera

Lo señalaba Gerardotc en un tuit el 11 de mayo . Telediario TVE presentaba así la noticia: “El precio de la vivienda se recupera y crece en 2018”. Es importante observar el lugar en el que se pone el redactor cuando prepara una información.

Como bien dice Gerardotc, en este caso la televisión pública lo hace desde la posición del especulador que quiere que suba el precio de un bien de primera necesidad, y no desde la del ciudadano, o simplemente desde el interés público, que sería que el precio de la vivienda no subiera (no se recuperara, según TVE) para que las familias pudieran acceder a ese derecho constitucional. Muchas veces no hace falta que el medio opine para darnos cuenta a quién sirve.

gerardo tecé@gerardotc

Telediario TVE: “El precio de la vivienda se recupera y crece en 2018”.

La vivienda se recupera porque se encarece. Informar a la población que quiere tener un techo desde los ojos del especulador inmobiliario. La tele de todos.


Contra la violencia de género

Ahí está el gobierno del PP luchando contra la violencia de género. Participando en un foro del periódico La Razón, ¿qué más queríais que hiciera?

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Los mejores tintos. De venta aquí

22 de mayo. El diario El País publica un reportaje sobre “Los mejores tintos por menos de 5 euros” y en todos incluyen un vínculo para comprarlos en… “El País Club de vinos”. Qué coincidencia que ellos los vendan todos.

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Torra contra Torra

Aquí un medio independentista catalán titulando el 31 de mayo que “un unionista ha recopilado más de 440 artículos contra Torra”. Si leemos la noticia comprobamos que esos 440 artículos son los que ha escrito Torra. O sea, los artículos contra Torra son los que escribe Torra. Torra escribe contra Torra.

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Del Congreso al Real Madrid

El 31 de mayo Ferreras en directo en LaSexta: ‘Vamos a suspender la conexión con el Congreso de Diputados durante la moción de censura para conectar con la dimisión del entrenador del Real Madrid’. Aunque viendo las tendencias en Twitter quizás hasta tenía razón.

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Millán Astray: el hombre que luchó por una España fascista

22 junio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

¿Fue José Millán Astray un golpista? ¿Participó en el golpe de Estado y en la guerra que acabó con la democracia republicana? ¿Era o no un fascista? Todas estas y otras preguntas han vuelto al primer plano de la actualidad esta semana, como consecuencia del blanqueamiento de la figura del polémico militar que están intentando llevar a cabo diversas asociaciones de exlegionarios y grupos ultraderechistas. El pasado martes la llamada Plataforma Patriótica Millán Astray amenazaba a Alejandro Amenábar. El director de cine está rodando una película sobre Miguel de Unamuno en la que se recreará su tristemente célebre encontronazo con el fundador de la Legión y los miembros de esta plataforma quieren que el episodio se narre no como ocurrió, sino como ellos dicen que ocurrió.  Solo 48 horas después de producirse estas amenazas, un juzgado madrileño anulaba la decisión del Ayuntamiento de Madrid de retirar del callejero el nombre de Millán Astray.  En su sentencia el juez afirmaba, entre otras cosas, que no existen pruebas suficientes de que el protagonista “participara en la sublevación militar, ni tuviera participación alguna en las acciones bélicas durante la Guerra Civil, ni en la represión de la Dictadura”. El tribunal hacía suyo, por tanto, el argumento de las asociaciones de exlegionarios que han insistido, una y otra vez, en que su ídolo “no era franquista”.

Si Millán Astray fue o no un héroe es un hecho subjetivo y, por tanto, discutible. Hoy en día hay miles de europeos que idolatran a Hitler, un importante porcentaje de camboyanos consideran que Pol Pot fue el mayor patriota de su historia y no pocos comunistas en todo el planeta consideran admirable el “reinado” de Josef Stalin. Cuestionar, sin embargo, que el fundador de la Legión fue fascista, fue franquista y participó activamente en la guerra que acabó con la República no es solo atentar contra la verdad, sino que supone cuestionar lo que el propio militar dejó escrito en infinidad de ocasiones.

El novio de la muerte

Aunque la carrera militar de José Millán Astray tomó su primer impulso en la guerra de Filipinas, su consagración llegó en Marruecos con la fundación en 1920 de la Legión: “Germinó en mí la idea de crear un Cuerpo voluntario, análogo al de otros ejércitos, —confesaba el entonces coronel en 1925 al suplemento Blanco y Negro del diario ABC— para lo que fui a Argelia con objeto de estudiar la Legión francesa”. El periodista reflejó en su crónica cómo el entrevistado “exáltase al hablar de los legionarios y de Franco, su jefe…”. Así era; ya en aquel temprano momento Millán Astray admiraba al futuro dictador y se enorgullecía de estar a sus órdenes en Marruecos.

Siguiendo el modelo francés, el Tercio se convirtió en el baluarte de un ejército colonial inmerso en una guerra salvaje contra los rebeldes rifeños. Una guerra en la que las tropas españolas cortaban cabezas para exhibirlas como trofeos y en la que utilizaron contra la población civil armas químicas como la clorociprina o el gas mostaza. Una guerra en la que el espíritu de sus legionarios se resume en este extracto del libro Diario de una bandera, escrito por el mismísimo Francisco Franco: “El pequeño Charlot, cornetín de órdenes, trae una oreja de un moro, “lo he matado yo”, dice enseñándola a los compañeros. Al pasar un barranco vio un moro escondido entre unas peñas y encarándole la carabina, le subió al camino junto a las tropas; el moro le suplicaba: ¡Paisa no matar, paisa no matar!

– ¿No matar?, ¡eh!, marchar a sentar en esta piedra, y apuntándole descarga sobre él su carabina y le corta la oreja que sube como trofeo. No es ésta la primera hazaña del joven legionario”. El prologuista de esta obra era un fiel admirador de Franco llamado José Millán Astray.

El golpe de Estado, la guerra y Unamuno

Millán Astray no se encontraba en España cuando se produjo la sublevación militar contra la democracia republicana, pero se sumó inmediatamente a ella y jugó un papel fundamental en la misma. Si Goebbels fue el hombre que construyó una imagen cuasi divina de Adolf Hitler, Millán Astray trató de hacer lo propio, aunque con poco éxito, con Francisco Franco. Pocos días después de iniciarse la rebelión, se instaló en el palacio de Yanduri de Sevilla junto al “Generalísimo”. Allí comenzó a difundir las grandezas de los golpistas y de su máximo líder. Franco debió quedar encantado con sus alabanzas porque acabó nombrándole responsable de la Oficina de Prensa y Propaganda que estableció en Salamanca. Según atestiguaron diversos corresponsales extranjeros, allí Millán Astray los llamaba con un silbato y los hacía formar para comunicarles las “noticias” que llegaban desde el frente. Modales aparte, uno de sus grandes logros fue crear Radio Nacional de España como principal herramienta de propaganda de la media España que ya controlaban sus tropas.

Fue en esta época, el 12 de octubre de 1936, cuando se produjo el choque dialéctico con Miguel de Unamuno en un acto celebrado en la Universidad de Salamanca. Recientemente, un supuesto historiador ha negado que Millán Astray respondiera con un “¡Viva la muerte!” y “Muera la inteligencia” al “Venceréis, pero no convenceréis” que proclamó el intelectual. Basándose en fuentes de parte e ignorando las pruebas documentales y el testimonio del propio Unamuno, este “investigador” minimiza el incidente hasta el punto de aseverar que fue “un acto brutalmente banal, donde se dieron cuatro voces y se despidieron a la salida”. Este nuevo trabajo revisionista orientado a blanquear el franquismo fue divulgado, entre otros muchos medios,  por el diario El País como si de una verdad absoluta se tratara, sin pasarlo por el más mínimo tamiz histórico-científico. El propio periódico tuvo que rectificar 24 horas más tarde y, unos días después, publicó la argumentada y documentada réplica de dos de las personas que más han investigado la figura del inmortal escritor. Colette y Jean-Claude Rabaté desmontaron la tesis revisionista en solo doce párrafos. Además de recordar que el propio Unamuno dejó constancia de lo sucedido en varios escritos, aportaban los datos que demuestran que su enfrentamiento con Millán Astray no fue precisamente banal: “De serlo, ¿por qué el mismo lunes 12 de octubre por la tarde, unos socios del casino de Salamanca lo echaron a la calle, convirtiéndolo en un paria, un «rojo» peligroso? ¿Por qué al día siguiente el Ayuntamiento votó por unanimidad la exclusión de Unamuno (…)? ¿Por qué el líder falangista de Salamanca, Francisco Bravo Martínez, informó al hijo mayor de Unamuno de la posibilidad de «algún incidente desagradable» (…)?¿Por qué se reunió el claustro de la Universidad de Salamanca y «retiró por unanimidad la confianza a su actual Rector», precisando que la Universidad debía «expresar claramente su colaboración y adhesión al Glorioso Movimiento Nacional?» De serlo, ¿por qué el general Franco, firmó el 23 de octubre el cese de Unamuno en el cargo de Rector?”. Demasiadas y muy graves consecuencias para un incidente “banal”.

Fascista admirador de Hitler, Mussolini y Franco

Mientras todo esto ocurría en Salamanca, en el frente de batalla la Legión fundada por Millán Astray importaba a la Península el despiadado estilo de combate africanista. Saqueos, torturas, amputaciones, asesinatos en masa y violaciones de mujeres que eran alentadas por sus mandos, tal y como quedó registrado en uno de los escalofriantes discursos que el general Queipo de Llano pronunciaba desde Radio Sevilla: “Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombres de verdad. Y de paso también a sus mujeres. Esto está totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen”.

Millán Astray siempre expresó una admiración infinita por Franco y por sus métodos represivos. Una admiración que solo era comparable a la que sentía por otros dos líderes europeos: Hitler y Mussolini. El fundador de la Legión también exhibió con orgullo su ideología fascista, su apoyo al “Generalísimo” en la guerra y su deseo de que en nuestro país triunfara el fascismo. Nadie mejor que él para resumir su pensamiento:

“La civilización occidental sufre, pero ya se siente arrepentida. Vive ahora dentro de la expiación de un purgatorio, elevando sus ojos hacia el Duce, que cada día se va convirtiendo en símbolo, en puro mito, y asciende su mirada hacia Hitler, que como un vikingo rubio, sostiene férreamente las bóvedas del orden nuevo y contempla ilusionada al caudillo Franco. Porque los tres caudillos juntos son quienes representan hoy la voluntad y la verdad de Dios”.

“Pleno de emoción, escribo estas líneas, sintiéndome orgulloso de ser español y de ser un soldado que está a las órdenes de Franco”.

“Franco es enviado de Dios como conductor para liberación y engrandecimiento de España (…). Su inteligencia es clarísima, su juicio exacto y atinado, su valor personal es representativo de la bravura ante el peligro y ante las situaciones que exigen determinación, sea mediata o inmediata; no vacila y acierta siempre, su cultura técnico-profesional es completa”.

“España pronto tendrá una victoria y será una merecida victoria fascista. Fascismo, nacionalismo y falangismo son en el fondo la misma cosa”.

“En las tierras yermas, convertidas en vergel por el esfuerzo titánico del teutón, también por el dedo surgió Hitler, el Führer. Rompe las cadenas que querían aprisionar a un pueblo guerrero desde que nació. Reúne también en apretado haz a los alemanes, que son todos soldados ante el altar de la Patria y el grito de la Independencia. Y comienza la gran batalla. Y Alemania, colocada en el corazón de Europa, se convierte en colosal fortaleza inabordable”.

“España, cual Italia, cual Alemania, por ser un pueblo con hombres con todas las condiciones de los hombres, con cuerpo duro y alma pura, busca entre ellos mismos su Führer y su Duce, y encuentran aquel joven gallego que nació al pie de las montañas, desafiando las furiosas olas del atlántico. Y al contemplar su historia, al ver su fortaleza, al mirar a sus ojos claros y limpios, le dice en clamor unánime: «Tú eres el caudillo. nosotros, detrás, y tú nos alineas. ¡Llévanos a la batalla, conducidos por tu genio guerrero, por tu energía, por tu acierto, por tu fortuna! ¡Echemos de nuestro suelo al enemigo! ¡Formemos también nuestro Ejército español, y tú, puesto al frente, levantarás tu espada victoriosa, mirando a oriente, y saludarás al Duce al Führer ya que tú eres el caudillo!»”.

Después de leer estos ejemplos y de analizar su intensa vida, lo único que cabría preguntarse es si el propio José Millán Astray avalaría a aquellos que en estos días tratan de dulcificar su figura, presentándole como un simple militar sin vinculaciones ideológicas y emocionales con el que fue su gran trío de héroes: Franco, Hitler y Mussolini.