Posts Tagged ‘España’

La Segunda República no fue Caperucita Roja. Los límites de la acción política

18 septiembre, 2017

Fuente: http://www.ctxt.es

Si para desidealizar la República se cargan las tintas sobre quienes la defendieron, el desenfoque dará lugar a lecturas erróneas si no perversas
RICARDO ROBLEDO

<p>Celebración de la Segunda República, el 14 de abril de 1931 en Barcelona.</p>

Celebración de la Segunda República, el 14 de abril de 1931 en Barcelona.

BUNDESARCHIV BILD

26 DE ABRIL DE 2017

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

—————————————————————————————————–

No es bueno que el historiador confíe en “los cuentos fantasiosos como el de que la Segunda República fue Caperucita Roja (2012)”. Este es el consejo de Stanley Payne, avalista del libro de Álvarez Tardío y Roberto Villa 1936Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular (Espasa). Con su publicación se habría completado el triángulo maldito: en 1931 llegó “la revolución”; en 1934 los rojos anticiparon la Guerra Civil y en febrero de 1936 el pucherazo electoral arruinó la democracia: era “inevitable y legítimo un alzamiento combinado del ejército y del pueblo contra el poder ilegítimo, que pasó a la historia como Alzamiento Nacional”, se lee en el comunicado de la Fundación Francisco Franco del 22 de marzo pasado.

El libro –exageración de algunas irregularidades electorales que siempre habían existido– constituye un episodio más de la batalla historiográfica por la memoria que ha de quedar. Aquí no hay tregua que valga. Y resulta coherente con la orientación historiográfica defendida por sus autores desde hace unos diez años, que resumo sintéticamente: la República necesita ser desidealizada. Su mitificación resulta comprensible desde la lucha antifranquista, pero ya no puede constituir antecedente de la democracia actual que es plural. Pensemos sobre ella, si se quiere, y aprendamos de sus errores. Con la Segunda República se inauguró un proceso revolucionario: las izquierdas, especialmente los socialistas, la consideraron patrimonio suyo y practicaron políticas de intransigencia que no permitieron la alternancia. La República no fue democrática. Los sindicatos eran “agencias delegadas del Gobierno”. El sistema electoral fue ideado por socialistas y republicanos para marginar a los adversarios conservadores.

EL LIBRO CONSTITUYE  UN EPISODIO MÁS DE LA BATALLA HISTORIOGRÁFICA POR LA MEMORIA QUE HA DE QUEDAR

Estos postulados, que comparten en todo o parcialmente varios historiadores de contemporánea, se sostienen en el desprestigio de la “historia estructural y de clase”. Las condiciones materiales pasan a segundo plano y se da más importancia al discurso que crea realidades, a los factores políticos y al liderazgo. Se llega hasta la afirmación de que fijar la atención en la desigual distribución de la riqueza puede convertirse en “la coartada para justificar la radicalidad del proyecto político de la izquierda republicana y de los socialistas, su intransigencia e, incluso, la violencia ejercida desde las organizaciones políticas y sindicales” (Álvarez Tardío, 2011).

Sin embargo, “para vivir hace falta comer, beber, alojarse bajo un techo, vestirse y algunas cosas más”, escribían Marx-Engels en La ideología alemana. Es normal que el presente llame a la puerta del historiador. La recesión económica, las altas tasas de desempleo, las medidas de austeridad, etc. han complicado dramáticamente la supervivencia de los más desfavorecidos. Por otra parte, crece la preocupación por el incremento de la desigualdad, que no solo recorta las posibilidades de crecimiento económico y por tanto del potencial empleo, sino que está amenazando la cohesión social.

La igualdad política que requiere la democracia siempre está bajo la amenaza de la desigualdad económica y, cuanto más extrema es la desigualdad económica, mayor es la amenaza a la democracia (Gilens, 2012). Justamente algo parecido había dicho el ministro de Agricultura Ruiz-Funes en junio de 1936: “La definitiva consolidación en España de una República democrática [es] la obra fundamental de la Reforma Agraria”. Y a tal empeño –democratizar la economía para democratizar la sociedad– se consagró la política agraria del Frente Popular haciendo creíble la reforma. Sin embargo, la visión catastrofista de ese periodo (pucherazos, invasiones de fincas, política totalitaria…) que quiere transmitir más de un historiador va dejando en penumbra aquellas realizaciones.

Y A TAL EMPEÑO, DEMOCRATIZAR LA ECONOMÍA PARA DEMOCRATIZAR LA SOCIEDAD, SE CONSAGRÓ LA POLÍTICA AGRARIA DEL FRENTE POPULAR HACIENDO CREÍBLE LA REFORMA

Ciertamente los márgenes de maniobra que evitaran la prepotencia de unos y la falta de posibilidades de elección de otros eran muy limitados en la década de 1930. Las actuaciones basadas en la confianza mutua se fueron estrechando desde febrero de 1936. Con ser reducido, el marco de actuación era mucho más amplio en 1931. Conviene tener claro quiénes estrecharon más ese marco de actuación coaligándose desde el primer día para conspirar contra la República.

El historiador se nutre de fuentes diversas. Considero un hallazgo importante el escrito inédito de Ramón López Barrantes (1897-1977), gobernador del Banco Exterior de España durante 1936-1939. No estamos pues ante una opinión cualquiera. Es la contestación a un cuestionario del ministro de Industria en el exilio, Irujo, sobre la restauración de la República que ingenuamente pensaba podía producirse en breve. Seguramente la exclusión de España de la ONU en febrero de 1946 animó estas perspectivas. El Informe está firmado el 31 de julio de 1946 desde Hendaya. Del amplio escrito, conservado en el Archivo de la Segunda República en el exilio, extracto estos párrafos:

“Nuestros dirigentes de “izquierda” –hablo con crítica sana, sin mordacidad– embriagados del triunfo político descuidaron que la realidad económica de España subsistiría idéntica en mandos y orientación efectiva después del “14 de abril”, ya que no podían desconocer que POLÍTICA Y ECONOMÍA marchan en la actualidad paralelamente. Este paralelismo exigía que el “estirón”, permítaseme la palabra, del avance democrático de la implantación de la República acompañase ritmo análogo en lo económico, y así como el pueblo democratizó  sus Instituciones políticas, [era preciso] que se hubiera democratizado su sistema económico –o parte, al menos– eliminando de la dirección los elementos retardatarios y hostiles a que el mismo –el sistema– estaba tradicionalmente sometido. No se hizo, porque tal vez no se pudiera hacer, seamos justos. Y llegamos a la realidad (1931-1936) de que continuando el poderío económico en manos de las derechas, viejas, nuevas, disimuladas y no, cuando gobernaban las izquierdas el impulso que daba, de derecho, el “poder” político era constantemente frenado, desvirtuado o inutilizado, de hecho, por los “equipos” económicos (Altas empresas y altos funcionarios) de signo contrario, más claramente, de derechas.

Quienes conozcan un poco la vida interior de la Administración pública española (Ministerios, Gobiernos Civiles, etc.) reconocerá que la ascensión al “Poder” de las derechas era recibida en el mundo financiero y en la alta burocracia con alborozo, abriéndoles los brazos como a parientes ricos que vienen a honrarnos con su compañía y de los que se espera algo… En cambio, si quienes llegaban al “Poder” eran las izquierdas, se fruncía el ceño, se cubrían las apariencias, se murmuraba y criticaba sin descanso (recuérdese la “campaña contra el socialista Cordero por “enchufista”…) y se hacía todo lo posible porque fracasasen y se marcharan cuanto antes. La eterna historia de los parientes pobres.

La guerra de 1936-1939 era punto menos que imposible que la ganase la República española, tal como entonces se encontraba, por desgracia para la Humanidad, el “tablero” internacional, pero así y todo, pecaría de miopía más que política y social quien creyera que la victoria de los sublevados la consiguieron unos Generales valerosos, un Ejército eficaz o unos traviesos jovenzuelos forjadores de la Falange. Sin entrar a discutir ni el valor ni la eficiencia ni la travesura, la victoria aludida la alcanzaron los mismos intereses –Banca, grandes negocios, acaudalados, hombres de empresa y acólitos burgueses– que la prepararon y a quienes favorecía. Porque fue una lucha ECONÓMICA, que ha obedecido, no lo olvidemos nunca, a CAUSAS ECONÓMICAS, EXCLUSIVAMENTE”. (Las mayúsculas, cursivas y comillas son de López Barrantes).

Es la voz de un experto con responsabilidades financieras y se podrá discrepar del énfasis concedido a los intereses económicos, pero no de la verosimilitud de esos argumentos que confirman “la eterna historia de los parientes pobres”. La historia económica, no voy a dar nombres ahora salvo el del banquero  e historiador Sánchez Asiaín (fallecido no hace mucho), confirma lo que digo. Creo que es un texto que anima a la reflexión sobre los límites de la acción política cuando se parte de la inferioridad económica.

LA LLAMADA HISTORIA OBJETIVA QUIERE ACABAR CON EL CUENTO DE QUE “LA SEGUNDA REPÚBLICA FUE CAPERUCITA ROJA”

Todos están empeñados en la historia que ha de quedar, en fabricar el relato más conveniente, como ahora se dice. La llamada historia objetiva quiere acabar con el cuento de que “La Segunda República fue Caperucita Roja”. El paso siguiente, como se ha escrito, es que gracias al franquismo llegó inconscientemente, sin quererlo,  la democracia a España “gracias a  su evolución interna, sus políticas e incluso su legislación, amén del desarrollo económico del país”. Por eso es pertinente el recuerdo veraz de quienes acabaron con la República y de los efectos de esta acción. Si para desidealizar la República se cargan las tintas sobre quienes la defendieron, el desenfoque dará lugar a lecturas erróneas si no perversas.

Pero hay otras razones para que la República sea algo más que el recordatorio voluntarioso del mes de abril. Los estudios sobre el republicanismo (Pettit, entre otros) han servido para superar la consideración puramente individualista del “homo economicus” que lleva aparejada la opresión o la exclusión social. Hay algo más que la dicotomía de I. Berlín sobre la libertad positiva y negativa. Las abstracciones del jusnaturalismo (libertad, igualdad…) que acompañan al derecho burgués tienen una validez que “se agota en un nivel formal, pero que resultan absolutamente insatisfactorias en lo social”; se quiere contentar a los indigentes con “el plato de lentejas de la igualdad jurídica”  sin tocar la desigualdad de hecho, razona P. Grossi. Cuando se leen los manifiestos que los vecinos de los pueblos elevaban al Gobierno Civil en la primavera de 1936 pidiendo el rescate de los bienes comunales privatizados, estamos ante un laboratorio donde se puede analizar la extensión de la ciudadanía, la no dominación y la superación de determinados contratos sociales que se quedaban en la superficie de la igualdad jurídica.

No se puede por menos de imaginar también qué diferente sería nuestro presente de no haberse producido la rebelión militar. López Barrantes, observando el desastre económico y social de los años 40, del que se beneficiaba un reducido grupo, escribió:

“Se ha entregado el Poder público, con furor, a la persecución de los vencidos, poniendo entre los barrotes de las prisiones los brazos –crispados por la iniquidad– que hacían falta en la tierra. El rencor de los vencedores cometió la insensatez de llevar a cabo una política económica de precios altos y jornales bajos, en régimen de castas, que condujo a que las clases sociales adscritas a los sublevados de julio de 1936 (Clero, Ejército y adinerados) hayan ido ellas mismas devorando con su consumo improductivo y continuo las fuentes de riqueza, depauperando hasta el mínimo rendimiento al pueblo productor”. Todavía estamos sufriendo los efectos del “rencor de los vencedores”.

—————————————

Ricardo Robledo. Catedrático jubilado de la Universidad de Salamanca. Profesor visitante de la Universitat Pompeu Fabra.

AUTOR

  • Ricardo Robledo

Anuncios

“Tener en el Valle de los Caídos al mayor asesino debajo de una cruz es un asco y una vergüenza”

17 septiembre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Ian Gibson (Dublín, 1939) llegó a España persiguiendo gansos y terminó persiguiendo la verdad. Vino para hacer una tesis doctoral sobre las raíces de García Lorca, y acabó investigando, en pleno franquismo, el paradero de su cuerpo y las circunstancias de su asesinato. Llegó un verano, con 18 años, y se quedó para siempre.

El conocido hispanista, biógrafo de Lorca, Dalí y autor de varias obras sobre los años de la Guerra Civil, acaba de publicar Aventuras ibéricas (Ediciones B), un compendio de historias sobre la Historia en el que repasa algunas de sus vivencias a lo largo de las seis décadas que lleva en nuestro país.

Enamorado de Lorca, de Machado y del Quijote. Enamorado de la Península y sus gentes. De los boquerones en vinagre. Bromea diciendo que cuando cruzaba la frontera a Francia le entraban unas ganas inmensas de volver porque no le ponían tapa con el vino. A sus 78 años, Gibson habla con pasión, con la misma con la que escribe. Contagia las ganas de querer conocer todo lo que está cerca. Mientras le preguntamos en su casa en Madrid, ciudad en la que reside desde hace años, coge papel y boli para tomar notas. Al contrario de lo que nos pasa a la mayoría de los españoles, él no acostumbra a hablar sin escuchar al de enfrente.

Con su libro dan unas ganas tremendas de conocer muchas cosas que tenemos cerca y que yo particularmente desconocía.

Es la idea. La península es fantástica, es cuestión de abrir los ojos y ver lo que hay cerca primero. Me encanta salir, soy ornitólogo, me interesa la botánica, salgo con los prismáticos, con mi cámara y voy en busca de aventuras, como el Quijote. Cada día tengo aventuras. Insisto en el microviaje porque siempre hay algo muy cerca. Entre las cosas muy cercanas esta el Museo Arqueológico Nacional, que es una maravilla. Cada vez que voy, aprendo.

Yo casi siempre iba a ver las salas romanas, ibéricas y celtas, que son las que a mí me fascinaban. Pero allí hay algo para todo el mundo. Luego también hay un museo estupendo en Valencia, en Córdoba, en Sevilla… toda la Península está llena de museos increíbles.

Es llamativo el momento en el que habla de Richard Ford, que en 1845 publicó una guía sobre España. Hace más de 170 años, describe que es un país que  no sabe “amalgamarse”, que es “un manojo de pequeñas entidades atadas con una soga de arena”. También habla de la corrupción generalizada y de que los españoles están gobernados por “funcionarios ineptos y corruptos”. Esto sigue más vigente que nunca.

Te voy a mostrar la primera edición [Gibson acerca una preciosa copia del libro impresa en 1845].  Yo lo puse al principio como estímulo para que la gente busque la traducción española, que merece la pena. Sus observaciones, muchas de ellas, siguen vigentes. Lo que él ve continúa en bastantes casos igual. Ford adora al pueblo llano español, la falta de esnobismo, la naturalidad de la gente, pero tiene una pésima idea de sus líderes.

C:\fakepath\gibson2.jpg
Ian Gibson durante la entrevista con eldiario.es / Foto: David Conde

¿Cómo era esa España que se encontró al llegar por primera vez en 1957, a la que vino porque un ornitólogo le dijo que en Doñana había ánsares?

Para mí, los ánsares eran, y siguen siendo, aves mágicas. Yo creía que no iban tan al sur, pero un ornitólogo inglés me dijo que había 80.000 ánsares en Doñana, apenas me lo creía. Y un día tuve que verlo.

Cruzar la frontera fue una sorpresa. Primero por el impacto del paisaje. Recuerdo la parada en el tren en Pancorbo después de las montañas del norte, que eran más o menos familiares, todo verde, y luego aquellos riscos, el desfiladero. Y después, la meseta. Fue para mí un shock. Una llanura de las dimensiones de Castilla bajo un sol de agosto, esa inmensidad.

En Madrid, yo no sabía nada de la dictadura, de la Guerra Civil, de los grises. Cuando la gente tocaba el tema de la guerra con un extranjero se notaba la inquietud. Cuando me volví la primera vez ya sabía lo que era una dictadura: mucho miedo. Eso de que “las paredes oían”.

A día de hoy ese miedo a hablar, a recordar, persiste a veces entre los más mayores. ¿Por qué cree que sigue pasando esto?

El miedo es el miedo, cala a un nivel profundísimo. El miedo instalado, miedo feroz a la represión. Ellos [los supervivientes] vieron cosas horribles, el hambre, el miedo a la tortura… Y el recuerdo de tantos muertos. Todo eso sigue influyendo. Ahora son los nietos quienes quieren saber.

¿Es en parte por cómo se trató el tema en la Transición?

Claro. Aquí la derecha se niega a asumir el holocausto. Aquí hubo un holocausto en toda regla. Una política de hacer desaparecer a la gente sin dejar huella. Tenemos la ley de Amnistía del año 77, que es preconstitucional. Dicen que no hay nada más que decir. Al final se deshicieron de Baltasar Garzón y hay una impunidad total. Es una vergüenza.

Diez años después de su aprobación, la Ley de Memoria Histórica se sigue incumpliendo y está sin presupuesto. El argumento defendido mil y una veces por el PP es que no hay que “reabrir heridas”.

Esta actitud es un espanto, una vil calumnia. Es torpe y además es una mentira terrible, no es verdad. Nadie está deseando reabrir heridas, las heridas no se han cerrado. Ellos están esperando que se mueran todos, los abuelos y las abuelas que no han podido localizar los restos de sus seres queridos y quieren olvido. La derecha quiere olvidar. Esto es un error fatal, con más de 100.000 fusilados en cunetas.

¿Cómo va a ser una cuestión de reabrir heridas, cuando ellos desenterraron a los suyos a lo largo de 40 años y les dieron decente entierro? Y no permitirlo a los otros, ¿esto es reabrir heridas? Lo dicen una y otra vez. Y han dicho cosas peores. Rafael Hernando ha dicho que buscan al abuelo cuando alguien les paga una subvención. Esto es para que [Hernando] se vaya para siempre de la política, pero como nadie dimite y nadie le llama la atención…

Recuerdo lo que dijo Mayor Oreja, lo tengo aquí conmigo [acerca un recorte de prensa en el que tiene destacada una frase] “bajo el franquismo muchos vivieron con extremada placidez”. Esto dicho por un ministro del PP. La extremada placidez para muchos, claro, para los capitalistas, para los que destrozaban el litoral. “Extremada placidez”. Hay que ser un cínico para decir eso con la gente que había en las cárceles, con los miles de homosexuales maltratados, con la ley de vagos y maleantes. Yo a él no le daría la mano. Hay que ser un cínico de la hostia para decir esto.

La derecha está  esperando que se mueran todos, los abuelos y las abuelas que no han podido localizar los restos de sus seres queridos y quieren olvido

¿Por qué otros países como Alemania, Chile o Portugal, sí han logrado hacer memoria y en España, tantos años después, seguimos igual?

El PSOE, cuando tuvo una mayoría abrumadora después de Tejero, pudo haber hecho el trabajo y no lo hizo. Eso sí que fue un terrible error y tal vez cobardía del PSOE, pensando que no era el momento. Oye, cuando a ti el pueblo te ha dado la mayoría es vuestra obligación limpiar el país de símbolos fascistas, aunque no se hubiera empezado con el problema de las cunetas, que también deberían de haberlo hecho, pero por lo menos quita estos nombres de calles, este busto de Franco, este caballo… No lo hicieron y estamos todavía con el tema, tantos años después.

Yo lo veo vergonzoso, e incluso digo la palabra ‘cobardía’. Alfonso Guerra me llevaría la contraria, que claro, que no fue posible en aquel momento. Bueno, pues lo siento. A los matones hay que hacerles frente y cuando tú tienes la mayoría que tienes de votos es tu obligación hacerlo.

Y luego más tarde cuando el PSOE tuvo en sus manos la redacción de la Ley de Memoria Histórica hubo parte de la izquierda que no quedó contenta con esa ley…

Por supuesto.

Ese sector pensó que había habido muchas cesiones, como la equiparación de las víctimas o que no se anularan los juicios.

Es una ley débil. Algo es algo, pero había que hacer mucho más. Anular las sentencias del franquismo que eran absolutamente ilegales y darle dignidad al asunto a nivel estatal y no dejarlo en manos de asociaciones para la memoria sin las debidas garantías. Creo que aquí también hubo falta de valentía, y esto es muy decepcionante.

Yo siempre cito el caso de Málaga, donde el alcalde del PP, Francisco de la Torre, no se opuso a las exhumaciones que se han hecho. Con solo no oponerse, esto se resuelve, y se podría resolver de la noche a la mañana sin odio y sin sed de venganza. Y sería la gran reconciliación. Pero no lo quieren ver así, porque no aceptan el horror del régimen franquista. Y tienen a Franco allí, todavía en el Valle de los Caídos, debajo de una cruz cristiana.

Aventuras ibéricas

Hay algunas iniciativas ahora en torno al Valle de los Caídos, una proposición no de ley del PSOE para sacar a Franco de allí o la sentencia que autorizaba las primeras exhumaciones. ¿Qué haría usted con el Valle de los Caídos?

El Valle de los Caídos es una vergüenza. Tener al mayor asesino debajo de una cruz, tener la cruz de Cristo más alta de Europa, al lado del fundador del fascismo español, allí cada mañana con flores frescas que pagamos todos. Es un asco. Es una vergüenza.

Primero, hay que sacar de allí a Franco y a José Antonio Primo de Rivera y devolver los restos de esos señores a sus familiares. Un Gobierno podría tomar esta decisión. Lo grande, como decía Manuel Vicent en su columna del otro día de El País, sería que la derecha se encargara de esto y no los otros, los “rojos”. Que una derecha civilizada se encargara de hacer esto, pero no la tenemos todavía.

Yo tengo esperanza. Con el hundimiento del bipartidismo, el PP tiene que pactar. El PP con mayoría absoluta jamás hará nada en ese sentido, lo dejará para que se hunda la cruz, dicen que hay posibilidades de que se hunda… Pero yo espero que un nuevo gobierno de izquierdas de una vez tome decisiones. Y el inicio es llevarse a Franco y Primo de Rivera.

¿Y con el resto? ¿Hay que dejarlo o convertirlo en otra cosa?

Allí están los restos de muchos seres humanos, no se puede poner una bomba y hacerlo saltar por los aires. Yo no sé que sería lo mejor… Yo sí sé que desmantelaría la cruz porque esa cruz no es la cruz de Jesucristo, es un insulto al mensaje de amor fraternal de Jesucristo. Y hay que convertirlo en un lugar para la memoria.

Uno de los capítulos del libro está dedicado a Lorca. Cuenta cómo usted llegó en un primer momento a hacer una tesis doctoral sobre las raíces lorquianas, sobre la Vega, pero la vida le llevó por otros derroteros.

Yo estaba ya enamorado de la obra lorquiana y enamorado del hombre. Pero no fui a Granada con la idea de hacer lo que hice. Pasé muchos meses trabajando en la tesis, pero a la vez mucha gente que iba cogiendo confianza me hablaba de sus experiencias en Granada durante la guerra. Esto fue en el año 65, a Franco le quedaban todavía 10 años en el poder. Tomé la decisión, subrepticiamente, de empezar una investigación sobre las circunstancias del asesinato del poeta. Fue el inicio de mi carrera como escritor, el inicio de todo. Sigo fascinado con Lorca.

Y tantos años después, tantas obras después, tantos intentos después de encontrar el cuerpo del poeta sigue sin localizarse.

Han sido intentos fallidos con errores en la investigación previa. Yo sigo pensando que sus restos están muy cerca de donde buscaron la primera vez, pero debieron haber ampliado el espacio de búsqueda en el parque de Alfacar, dedicado a su memoria.

Manuel Castilla, que sigo pensando que fue el enterrador de Lorca, me mostró en su día el sitio exacto, al lado de un olivo. Años después, cuando hacían el parque, aparecieron restos justamente al lado de ese olivo y no se investigó.

En aquel momento [2009], Ernesto Antonio Molina Linares, segundo presidente de la Diputación Provincial de Granada por el PSOE, dijo que cuando vallaron el recinto encontraron restos que estorbaban, que los pusieron en un saco y los enterraron en otro lugar para que se pudieran recuperar más adelante.  Esto nunca se ha investigado, y yo creo que hay que seguir buscando dentro del mismo recinto, con un georadar, que el lugar tampoco es tan grande.

C:\fakepath\gibson3.jpg
Ian Gibson durante la entrevista con eldiario.es / Foto: David Conde

¿Tiene algún dato más sobre la muerte de Lorca o sobre dónde está enterrado que todavía no ha contado?

Yo creo saber dónde está dentro del recinto. No te lo puedo decir porque esto implicaría a más gente y estamos esperando el momento. Pero yo sigo pensando, según las declaraciones de Ernesto Linares, que los restos están dentro del recinto y creo saber dónde. Pero como nadie me pregunta…

Yo creo saber dónde está Lorca, pero como nadie me pregunta…

¿Y si ahora alguien se lo propusiera daría esa información?

Desde luego que sí. Luego la derecha, cuando no se encontró nada, decía ‘¡pobre Gibson, que solo quería salir en la foto con la cabeza de Lorca!’, como Hamlet con el cráneo de Yorick . Eso es una vileza. Yo no podría aguantar la vista de los restos de Lorca. Pero quiero saber dónde esta, cómo murió.

¿Por qué es tan importante para usted?

Porque hay mil teorías, la familia no quiere saber nada, lo cual es un enigma. Les da igual. Federico es uno más. Hay mil versiones de dónde está y creo que la gente quiere saber dónde están los restos del poeta español más famoso de todos los tiempos, que sigue siendo leído y sus obras expuestas cada día en algún sitio del mundo. Es normal que queramos saber dónde está. ¡Es un desaparecido nuestro! Yo lo siento como un desaparecido mío, ¿comprendes? Como si fuera de mi familia, o mi abuelo, o mi hermano.

Estoy convencido de que no fue fusilado ‘limpiamente’. Creo que probablemente lo torturaron, y por todo el hecho de ser gay y rojo no se iban a contentar con pegarle un tiro en la nuca. Yo creo que hubo tortura y eso se sabría si viéramos los restos.

¿Hay también desmemoria cultural?

Hay mucha desmemoria, es el tema de siempre. Siento insistir, pero si este país tuviera una derecha culta, tipo británica, otro gallo cantaría. Hay una incultura radical, el país es muy inculto todavía en comparación con lo que podría ser.

La derecha maltrata a la cultura, a los creadores y a los jubilados como yo, que no nos deja de ganar más de 9.000 euros con nuestro trabajo cuando estamos en la cumbre de nuestra creatividad. Esto solo lo hace una derecha malévola, y además con un presidente que para “desgracia suya no ve películas españolas porque lee novelas”. ¡Hombre, por favor! Es tan patético que me produce vergüenza ajena.

En la presentación de su libro en Madrid estuvo acompañado de Pedro Sánchez, ¿por qué esta elección?

[Ríe] Porque le sigo, yo siempre he votado al PSOE, aunque no soy militante ni he tenido jamás el carné de ningún partido. Me gustan sus modales, su talante. Veo a los candidatos y es mi candidato. Nos vimos en una manifestación, me dijo que había leído varios libros míos y creo que lo dijo sinceramente. Y pensé que quería una presentación que conmoviera, que interesara, y que sería fantástico contar con él.

Podía contar con Antonio Martín Pallín [magistrado que también le acompañó en la presentación] porque le conozco desde hace años, y pensé que sería fantástico que Pedro presentara el libro porque despertaría mucho interés y que sería una provocación, yo soy muy provocador. Y como soy sanchista, seguidor de su campaña, pues le invité y él dijo que sí.

Ian Gibson-Pedro Sánchez, dos "aventureros ibéricos" en Madrid
Ian Gibson y Pedro Sánchez durante la presentación de ‘Aventuras ibéricas’ EFE

No cree que puede tener algo de culpa en la situación de división que se vive en el partido.

¿Él? Yo le veo como el único de ellos capaz de representar a España en Bruselas, es un hombre con idiomas, sofisticado, dialogante, que escucha al otro. El PSOE tiene que evolucionar, nunca más va a tener mayoría absoluta. Yo creo que Pedro es capaz de hablar con Podemos, y capaz de hablar con otros y eso es imprescindible. En el fondo lo que yo quiero es una coalición progresista y que parte del PSOE se abra a Podemos, son cinco millones de votantes, no todos son como Pablo Iglesias, que no me gustan sus modales en la Cámara, pero hay otro sector más comedido, y tiene que haber una unión, no rechazarlo de entrada.

No perdona a Pablo Iglesias que no apoyara el Gobierno de Pedro Sánchez.

Sí, no sé si tengo razón porque no soy politólogo. Pero me gustó la idea del gobierno con Ciudadanos y con Podemos, pero no fue posible porque Iglesias ya pensaba en el sorpasso nombrando ministros, en plan ególatra, y fue una decepción para mí porque creo que hubiera sido posible formar un gobierno de coalición y estaríamos legislando ya. Me cuesta trabajo perdonarle.

De todos los personajes con los que ha hablado en sus aventuras ibéricas, en trenes, cafés, en entrevistas, cuál fue el testimonio que le resultó más valioso, más útil o que le ha marcado por algún motivo.

No sé… he hablado con miles y miles de personas. En España, en mis investigaciones aquí, Ernesto Giménez Caballero, por ejemplo, aunque te parezca extraño. Cuando hice mi libro sobre José Antonio Primo de Rivera, hablando con él, el mayor teórico del fascismo de España, aprendí muchísimo. Recuerdo una de sus conversaciones… Fíjate, no me esperaba tu pregunta, pero ahora que lo pienso tal vez fue la persona que más me hizo comprender los orígenes del fascismo español.

Y con quién le gustaría, incluso viajando en el tiempo, haber podido tomarse una caña, con tapa, claro.

Con Indalecio Prieto.

¿Antes que con Lorca, incluso?

Lorca a lo mejor me consideraría un entrometido que ha hurgado demasiado en su vida privada. De vez en cuando me visita en sueños y en ellos hemos hablado un poco. Pero creo que Prieto sería el elegido.

Le preguntaría por cómo vivió aquel momento, en 1936, cuando el PSOE está dividido entre los prietistas y los caballeristas y no le dejan asumir la presidencia del Gobierno. Él sabía más que nadie lo que se tramaba. Y si él hubiera sido presidente del Gobierno, podría haber abortado la sublevación porque sabía del peligro de Franco. De modo que sí, me ratifico, elegiría a Prieto.

Cómo cree, con un adjetivo, que pasará a la Historia Mariano Rajoy.

Insulso.

Pedro Sánchez.

Muy prometedor.

Susana Díaz.

[Duda] Demasiado enfática.

Pablo Iglesias.

Perdedor [pausa] de una gran oportunidad

El juez Baltasar Garzón.

La víctima máxima.

No es cierto que la austeridad haya terminado: el techo de gasto muestra lo contrario

12 septiembre, 2017

Fuente: http://www.vnavarro.org

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, y en catalán en la columna “Pensament Crític” en el diario PÚBLIC, 25 de julio de 2017.

Este artículo cuestiona la postura promovida por el establishment político-mediático del país según la cual ya hemos salido de la crisis y el Estado ha terminado de aplicar medidas de austeridad y recortes del gasto público. El artículo se centra en lo ocurrido hace unos días en las Cortes Españolas, donde se aprobó el techo de gasto público, subrayándose una vez más que no había alternativas, algo que el artículo muestra que no es cierto. Se trata de un tema al que no se ha dado mucha visibilidad en los grandes medios del país pero que tiene una enorme importancia, pues perpetúa el subdesarrollo social de España, que es uno de los más acentuados hoy en la Eurozona.

Estamos hoy viendo en España que, una vez más, la gran atención mediática en el país está en lo que se llama el tema nacional o territorial, utilizado, como siempre, por el gobierno español de turno para movilizar a la población para defender “la unidad de la patria”, el eslogan que las derechas españolas siempre han utilizado para defender los intereses económicos que las financian, utilizando el sentir patriótico de la gente para sus fines particulares. Un ejemplo claro de ello es la situación actual.

El problema mayor que tiene hoy España es el enorme problema social (ver mi artículo “El nuevo régimen social de España”, Público, 23.06.17), que es ni más ni menos que el gran deterioro de la calidad de vida de las clases populares (que constituyen la gran mayoría de la población española), resultado directo de las políticas neoliberales (como las reformas laborales y los enormes recortes del gasto público que financian las transferencias sociales, como las pensiones, y los servicios públicos del Estado del Bienestar tales como la sanidad, la educación, la vivienda social, los servicios sociales, las escuelas de infancia, los servicios domiciliarios y otros) iniciadas por el gobierno de Zapatero y expandidas por el gobierno de Rajoy. He documentado extensamente a lo largo de estos años la naturaleza y extensión de esta crisis sin precedentes en el periodo democrático postdictatorial (ver Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante. Anagrama, 2015).

La gran falsedad promovida por el establishment político-mediático del país es que las crisis económicas y financieras, que determinaron la crisis política, ya han terminado. Se justifica tal optimismo con la aparición del crecimiento económico, lo cual se atribuye a las medidas aplicadas por el gobierno de Rajoy. La evidencia científica, fácilmente accesible para el que quiera verla, muestra, sin embargo, que la reversión del declive del crecimiento económico (que caracterizó la Gran Recesión) no se ha debido primordialmente a las medidas tomadas por el gobierno Rajoy sino (como han reconocido el Fondo Monetario Internacional e, incluso, el Banco de España) a factores externos (fundamentalmente la bajada de los precios del petróleo y los bajos tipos de interés debido a la política monetaria del BCE), que tienen poco que ver con las medidas tomadas por el gobierno de Rajoy. Y la misma evidencia científica muestra que la enorme crisis social continúa en España, donde hay nada menos que 2,3 millones de empleos menos hoy que antes de que se iniciara la Gran Recesión; donde la precariedad laboral es lo que define la creación de empleo; donde el PIB per cápita no ha recuperado los niveles existentes en 2007; donde el 28% de la población vive en riesgo de pobreza o exclusión social, incluyendo el alarmante fenómeno de la pobreza laboral, es decir, pobreza entre personas que están trabajando a tiempo completo (15% de la población ocupada); y donde el 70% de los hogares continúan sin mejoras en sus condiciones de vida.

Pero la otra gran falsedad promovida por el establishment político-mediático español es que las políticas de austeridad impuestas por el gobierno de Rajoy han dejado de aplicarse, lo cual, no es cierto, pues tales políticas han continuado. Y la mejor prueba de ello es la aprobación del techo de gasto del Estado que ocurrió hace unos días en las Cortes Españolas. Tal medida fue una propuesta del gobierno Rajoy aprobada por las derechas españolas que incluyen, además del PP y su Frente de Juventudes (Ciudadanos), a las derechas vascas (PNV) y canarias (Coalición Canaria), así como a la “izquierda” canaria de Nueva Canarias (NC).

¿Qué es el techo de gasto público?

A primera vista tal término aparece como un concepto económico que la gente normal y corriente no entiende o aparentemente no le interesa, y ello a pesar de su enorme importancia. En realidad, las escuelas de sus niños, la sanidad de sus enfermos, la educación de sus jóvenes y adultos, la vivienda social, las escuelas de infancia y los servicios domiciliarios y una larga lista de servicios públicos, así como las transferencias públicas, tales como las pensiones, dependen en parte del techo de gasto público, que quiere decir del límite de gasto público del que el Estado puede disponer. Es uno de los indicadores más importantes para medir el compromiso del Estado con el desarrollo de sus funciones, incluyendo la provisión de servicios y transferencias a la sociedad, que quiere decir, a usted, lector.

Pues bien, tal techo de gasto público, es decir, techo de la cantidad que el Gobierno de Rajoy ha definido como el máximo dinero que el Estado se puede gastar es clara y excesivamente bajo, lo cual se hace para cumplir los famosos objetivos de estabilidad presupuestaria, que en lenguaje llano quiere decir bajar el gasto en transferencias públicas y en los servicios del Estado del Bienestar para reducir el déficit de las cuentas del Estado (es decir, la diferencia entre sus ingresos y sus gastos).

La pobreza del gasto público del Estado Español

El gasto público en España es muy bajo, mucho más bajo que en el promedio de la Eurozona (los países de la UE que utilizan el euro como su unidad monetaria). Y este bajo gasto público se debe en gran medida a que los ingresos públicos al Estado son también muy bajos; en realidad, de los más bajos de la UE-15. Pero la situación es incluso peor, pues no solo es de los más bajos, sino que desde el 2007 al 2015, mientras tales ingresos al Estado aumentaron en el promedio de la UE-15 un 1,2% del PIB, en España disminuyeron un 2,7%. Un dato que hay que tener muy en cuenta es que la mayoría de tal gasto es el gasto público social, es decir, el gasto en las transferencias y servicios públicos del Estado del Bienestar a los que me referí al principio del artículo. En realidad, el hecho de que los servicios sanitarios públicos, las escuelas públicas, la vivienda social, las escuelas de infancia, los servicios domiciliarios, los servicios sociales y otros (que son todos ellos esenciales para garantizar la calidad de vida y bienestar de las familias en España) tengan pocos recursos en este país, se debe a que este gasto público social sea cinco puntos del PIB más bajo que el promedio de los países de la Eurozona. Los datos están ahí para el que quiera verlos.

Y una de las razones de que sea tan bajo es que los ingresos al Estado son también muy bajos. En realidad, de los más bajos de la Eurozona. Tales ingresos al Estado son nada menos que ocho puntos del PIB más bajos que en el promedio de la Eurozona. Y a pesar de esta gran pobreza de los ingresos al Estado, la derecha, tanto la de siempre, el PP, como la nueva, Ciudadanos, hacen gala de sus propuestas de bajar tales ingresos, reduciendo los impuestos (algo que sistemáticamente beneficia más a las rentas superiores que a las medias e inferiores).

Y una de las mayores causas de la pobreza de recursos se debe a la regresividad de la política fiscal, que conlleva que las grandes empresas, las grandes fortunas y los más pudientes no aporten al Estado lo que deberían. Este déficit no es fácil de ver cuando se analiza lo que la población debería pagar en impuestos, según el tipo nominal impositivo, es decir, lo que en teoría deberían de pagar según su nivel de ingresos (que es parecido a los de la UE-15). Ahora bien, si en lugar del tipo nominal analizamos el tipo efectivo (es decir, lo que en realidad la gente paga en impuestos), entonces vemos que es muy bajo y ello es debido a la enorme cantidad de deducciones fiscales que caracterizan al sistema fiscal regresivo español. Ni que decir tiene que las deducciones son mucho más utilizadas por las rentas superiores que por las rentas medias e inferiores. La diferencia entre lo que nominalmente deberían pagar las grandes empresas y las rentas superiores, y lo que pagan, es nada menos que 37.000 millones de euros (solo en IRPF y en el IVA) que el Estado deja de ingresar, aproximadamente el déficit estructural que tiene la economía española (el déficit estructural contabiliza los gastos no-coyunturales del Estado, es decir, el déficit no producido en momentos de crisis, sino el déficit permanente del Estado).

Si sumamos a este déficit fiscal (37.000 millones), el fraude fiscal (al que el 80% es producido por los súper ricos y las grandes empresas, según datos de técnicos de Hacienda) que representa 90.000 millones de euros (según Carlos Cruzado, presidente de los técnicos del Ministerio de Hacienda), más los fondos que el Estado no recibe debido a la reducción de los impuestos al patrimonio y a la herencia, y lo que el IBEX-35 deja de pagar (que nominalmente debería ser un 25%, y en cambio paga solo un 7%, según reconoció recientemente el ministro Cristóbal Montoro), nos encontramos con una situación de injusticia fiscal enorme. Esta injusticia contribuye a deteriorar aún más dos fenómenos: uno es el aumento de la desigualdad en España, en donde el 1% de la población española con mayor patrimonio acaparaba en 2016 más de una cuarta parte de la riqueza del país (27,4%), mientras que el 20% más pobre se queda con un 0,1%, o que la fortuna de las 3 personas más ricas en nuestro país equivale a la del 30% más pobre. Y el segundo fenómeno es que en España son los trabajadores los que paguen la gran mayoría de los impuestos y los que sostienen el Estado del Bienestar. Nada menos que el 85% del esfuerzo fiscal en España recae sobre las rentas del trabajo. Puesto que del 2008 al 2016, las rentas del trabajo han caído un 6,1% (33.679M€), mientras que las rentas del capital han aumentado un 1,7% (7.850M€), es lógico que los ingresos del Estado también se hayan reducido.

Este fenómeno es bien percibido por la ciudadanía española, según el último barómetro del CIS sobre fiscalidad (julio 2016), ante la pregunta de ¿cree que los impuestos se cobran con justicia y pagan más los que más tienen? Un abrumador 86,6% cree que se cobran con injusticia. De hecho, la opinión mayoritaria de los españoles es que es preferible mejorar los servicios públicos aunque haya que pagar más impuestos (44,7%) que pagar menos impuestos aunque haya que reducir servicios públicos (solo 15,8%). No hay duda de que por el bien del país y de la población que vive en él, hay que terminar con la austeridad. Y para ello hay que aumentar los impuestos, pero no a las rentas del trabajo (a la mayoría de la población) sino a las rentas de capital (las minorías privilegiadas).

¿Y por qué el techo de gasto es tan importante?

La respuesta es fácil, pues el techo de gasto público es el máximo que el Estado pueda gastarse. Un Estado pobre tanto en su gasto público social y como en sus ingresos fiscales, está condenado a una subfinanciación continua y eterna. Pues bien, el techo de gasto aprobado el martes 11 de julio en las Cortes Españolas impone que el máximo que el Estado se podrá gastar en el 2018 (ya en esta España supuestamente recuperada) es de 119.834 millones de euros, que es mucho menor (en realidad, 62.000 millones de euros) del que había en 2010 (ocho años antes).

Es más, el crecimiento de tal gasto máximo (1,3%) será mucho menor que el crecimiento de la economía que el gobierno calcula (4,3%). Ello determina que el gasto máximo que el gobierno permitirá, expresado como porcentaje del PIB, será el más bajo desde 2005 (repito, ¡desde 2005!). Ello quiere decir que el nivel máximo del gasto es semejante al que teníamos doce años atrás, a la vez que las necesidades del país han ido aumentando considerablemente. En base a estas cifras, concluir (como hace el establishment político-mediático) que ha llegado el fin de la austeridad es sencillamente una farsa.

Sí que hay alternativas a la austeridad

Es preocupante constatar que el establishment político-mediático del país guarda un silencio ensordecedor sobre este tema, presentándolo como un tema meramente técnico y económico, cuando en realidad es un tema profundamente político (como son la mayoría de temas económicos). Es urgente que se rompa tal silencio, pues para revertir las políticas de austeridad es necesario cuestionar y negar la lógica del techo de gasto, que distorsiona el debate sobre la política presupuestaria, desarrollando a la vez un marco alternativo basado en un concepto opuesto y distinto al concepto de techo de gasto, que es el establecimiento de un suelo de ingresos, es decir, que en lugar de fijarse tanto en el límite de gasto, se enfatice una cantidad de ingresos del Estado, que no pueda caer por debajo de ese suelo. Hay que aplaudir que por primera vez una fuerza política en el Congreso de los Diputados (Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea) haya iniciado este debate, introduciendo el concepto del “suelo de ingresos” (que unos días después hizo también suyo el PSOE), lo cual es de enorme importancia. Esta fuerza política también ha hecho la propuesta de expandir el techo de gasto, añadiendo 19.500 millones de euros al conjunto de los fondos asignados a Administraciones Públicas. Estos 19.500 millones más (que se podrían haber conseguido fácilmente gracias a mejorar los ingresos públicos) hubieran servido para: subir las pensiones no contributivas (850M€); para actualizar las pensiones al nivel de precios de consumo, considerando la inflación (1.600M€), lo cual no se está haciendo hoy en España; para recuperar los sueldos de los funcionarios (400M€), para aumentar la dotación en becas (75M€); para un ambicioso Plan de Renta Garantizada (3.200M€); para una prestación por hijo a cargo (400M€); y para financiar el ineludible Plan Nacional de Transición Energética (1.500M€). Estas propuestas que aquella fuerza política realizó son razonables y totalmente factibles, aunque predeciblemente fueron denunciadas por las voces neoliberales que todavía predominan en gran parte de la cultura económica y política del país como gastos imposibles de aceptar, pues, según ellos, romperían con las arcas del Estado, siendo esta la frase predecible que se utiliza en el dogma neoliberal que todavía domina hoy el establishment político-mediático que existe en el país, y que ahora nos vende el mensaje de que ya hemos salido de la crisis y que ya hemos dejado la austeridad atrás. Su desfachatez no tiene límites.

Los catalanes no son menores de edad y los demás tampoco

7 septiembre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Entre presuntas encerronas y negadas inocencias seguimos avanzando en el duro tránsito hasta el 1 de Octubre, fecha del no menos presunto referéndum catalán. Los dramáticos atentados del terrorismo yihadista han venido a extremar la confrontación. Como punto culminante, la manifestación del sábado en Barcelona. Por ahora. La comparecencia, este miércoles, del presidente del PP y del gobierno, Mariano Rajoy, en el Congreso para responder por la Gürtel brindará a buen seguro nuevas ocasiones para imaginativas estrategias de acción y ocultación.

Moncloa cree que hubo una encerrona titula o mensajea la prensa de Madrid y alguna de Barcelona. ¿A quién? ¿Al PP que situó a sus figuras más destacadas rodeando a Felipe VI? ¿Al monarca? ¿Tampoco sabía el Rey de España a qué iba y por qué? ¿Desconocen que la etiqueta de la cortesía que aparca los conflictos no rige en la calle abierta? ¿Cabe menospreciar más a los ciudadanos que contarles la fábula de la encerrona? Lo que sí hemos hecho es aprender un poco más sobre este país en el que vivimos, sobre quienes lo gobiernan o quienes cuentan lo que ocurre.  Partamos de varias confusiones difundidas, varias de ellas –no todas- con total intencionalidad.

1º) Una manifestación no es un funeral.

Ya hubo su funeral oficial católico, para víctimas de distintas culturas por cierto. Y algunos más. En uno de ellos, en Madrid, el cura se volcó tanto en la unidad, la repulsa del terrorismo y la caridad cristiana que pidió el procesamiento de la alcaldesa Ada Colau, por no poder los bolardos que, según él, le ordenó el gobierno. Y para Manuela Carmena la edil de Madrid porque le cae mal y ya es suficiente razón.

2º) Una manifestación es política.

La vida de los ciudadanos se desarrolla en política. La política no muerde, ni siquiera cuando la hacen los contrarios limpiamente. Y de manifestaciones politizadas a lo grande y una se llenan las hemerotecas.

3º)   La reclamada unidad es una entelequia.

La sociedad no está unida, no es uniforme y difieren sus intereses. Lo cual, por cierto, enriquece. La unidad que reclama el intenso pensamiento dominante es la suya. Todo lo que se aparte de su idea es reprobable. Y en su unidad no cabe mayor táctica política. En la manifestación por las víctimas del terrorismo exigían la unidad de su concepto de España, como la exigen para sus políticas, formas y métodos. ¿Que el independentismo movió sus bazas? Por supuesto. Y los medios de forma ostentosa,  tan unánimes a favor de las tesis del PP de Rajoy y cuanto representa. Creo que muchos ciudadanos, muchos, miles de ellos, fueron con toda inocencia a plantar cara al terrorismo, a acompañar a las familias de los muertos y heridos.

4º) La Santa Inocencia.

Es la que no ha visto o no quiere ver el insistente juego sucio del ultranacionalismo español, tan vinculado a unas políticas concretas: muy conservadoras, muy injustas, muy tiznadas hasta de corrupción. Tampoco las fuerzas independentistas están limpias, y ni, por lo más remoto, lo que ofrecen es la panacea. Los errores del Procés retumban. Pero todo esto se sabía, se ha visto venir y crecer. Y ya está encima. Y toca lanzar sermones episcopales de unidad. Cuando, desde las portadas a los editoriales, pasando por artículos de variada intención, no hacen sino agrandar el problema. Que viene muy de lejos, y está muy enviciado y muy vapuleado.

Llama la atención que hasta catalanes de probada sensatez se apunten al asombro y la preocupación discriminada. Porque invariablemente, en la pretendida equidistancia, la mayor culpa recae en un solo lado. ¿No lo vieron venir? ¿No han asistido a la larga  historia de provocaciones y agravios? Hasta grabaciones existen de la guerra sucia desde Interior. Por no decir cómo calentaba el ambiente la prensa de Madrid hablando ya de boicot y acusando a Puigdemont en los días previos a la manifestación. Las cosas son como son y no como gustaría fueran.

5º) El paternalismo.

El factor más inadvertido, de enorme gravedad, germen de muchas conductas. Las declaraciones de los políticos españolistas y los titulares de la prensa de Madrid, han venido asegurando desde la manifestación de Barcelona que el independentismo boicoteó el acto, organizó la protesta. Algo que no ha destacado en absoluto la prensa internacional. El problema es que confieren al independentismo una capacidad de acción desmesurada para dirigir a las personas. A pobres seres sin voluntad propia que, con la dirección adecuada, van donde les lleven. Demuestran su propio pensamiento. Es muy evidente que ellos, esa prensa “de parte”, lo busca. Prensa, radio y televisión, y políticos de su círculo. Y deben creer que funciona. A ellos de alguna manera sí, pero las maniobras son tan burdas que presumiblemente algún día la gente se tropezará con ellas anudadas a su garganta e igual, antes de ahogarse, reacciona.

Lo preocupante es que hasta episcopados decentes y preocupados con causa estén llamando a una especie de autoridad que lo resuelva. Debe ser la educación en dictadura o  el profundo alejamiento que las élites demuestran tener del común de los mortales. La tentación del padre estricto no deja de crecer. Ocurre más en tiempos de desconcierto. George Lakoff lo definía muy bien en No pienses en un elefante, (UCM, 2004). Se ha impuesto la dirección y el castigo a compaginar con el despojo y el “apáñate como  puedas”.

Manténganse atentos porque el presidente prudente, el que no responde a las afrentas, el que se encuentra en una encerrona con el Rey rodeado de figuras de su partido y todos silbados por un grupo magnificado en su número, sin que nadie pudiera sospechar tal reacción, prepara más leyes restrictivas. Nueva vuelta al Código Penal propone. A ciertas ideologías siempre les da por lo mismo. Ningún país logra detener por completo los atentados, pero amordazar a sus ciudadanos se lleva mucho, es la moda del momento. Sánchez, secretario general del PSOE, ha pactado con Rajoy  “mantener una posición conjunta” ante, lo que llaman el “desafío soberanista catalán”. Será cosa del bipartidismo. O del sentido de Estado del bipartidismo.

En conclusión, desconfiemos del patriotismo de personas para quienes la única patria es el dinero y el poder. En cualquier territorio.

Llegados a este punto de enconamiento, la salida más razonable sería celebrar la consulta. Posiblemente saldría que no. Si siguen echando leña a la hoguera va arder toda esperanza. En genérico. Ya ni estamos en el escenario en el que otros países llevaron a cabo un referéndum  en circunstancias parecidas. Y la mala noticia es que en ningún caso se resolverán las fracturas. Ni la catalana, ni la española, ni la relacionada con ambas estructuras.

Los ciudadanos en general somos seres adultos  y responsables. No necesitamos un papá que nos guíe más allá de los 12 años. Ni una mamá siquiera. Créanme, salvo unos cuantos -millones incluso pero no al punto de representar la mayoría-, sabemos lo que queremos, y no nos gusta que nos manipulen, ni nos engañen.

Las ofensas a las víctimas del franquismo se multarán con 10.000 euros en Aragón

4 septiembre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Durante varios meses se fueron conociendo detalles de la futura Ley de Memoria Democrática que estaba pergeñando el Gobierno de Aragón (PSOE – CHA). Píldoras que barruntaban que esta iría más lejos que la nacional de Memoria Histórica. Y ahora se confirma. El Consejo de Gobierno aprobó este martes el Proyecto de Ley y la norma definitiva recibirá el visto bueno de las Cortes autonómicas con los primeros pasos del próximo curso político

La principal novedad de este avance casi definitivo se refiere al régimen sancionador. Se sabía ya que habría castigos pecuniarios para quienes ofendieran la dignidad de las víctimas de la Guerra Civil o la dictadura, así como a las administraciones que no retiraran la simbología franquista. Con el proyecto de ley aprobado se ha conocido la cuantía: en ambos casos, serán consideradas graves y, por tanto, conllevarán una multa de entre 2.001 y 10.000 euros.

El apartado de las ofensas se concreta de este modo en el proyecto de ley:

Utilizar o emitir expresiones ofensivas, vejatorias o atentatorias contra la dignidad de las victimas de la Guerra Civil o la Dictadura franquista en cualquier medio de comunicación, en discursos o intervenciones públicas o en plataformas digitales, cuando estas categorias de conductas no puedan ser tipificadas como delito de incitación al odio.

No serán, sin embargo, las sanciones más altas: se establece un escalón superior –el de las muy graves– que va de 10.001 a 150.000 euros. Dentro de esta catalogación está el traslado de restos humanos correspondientes a enterramientos clandestinos o fosas sin la autorización pertinente; realizar excavaciones con el ánimo de exhumar sin permiso; remover el terreno o construir sobre el mismo, sin autorización, donde haya certeza de la existencia de restos de víctimas; destruir fosas, y destruir o alterar bienes integrados en la Ruta de Memoria Democrática de Aragón que hayan sido declarados bien de interés cultural.

Además, las entidades locales que no eliminen la simbología franquista de sus edificios o espacios públicos, o que cometan algunas de las faltas anteriormente tipificadas perderán el derecho “a obtener subvenciones, bonificaciones o ayudas públicas durante dos, tres o cinco años, en caso de infracciones leves, graves o muy graves, respectivamente”.

Más lejos que la Ley de Memoria Histórica

La futura ley abarca algunos aspectos no contemplados en la Ley de Memoria Histórica. Lo hace, entre otras razones, impelida “por la asfixia económica a la que el Gobierno de Rajoy somete a esta norma estatal”, como apuntó el consejero de Presidencia del Ejecutivo autonómico, Vicente Guillén (PSOE).

Se desmarca, por ejemplo, de la ley nacional, en que los bebés robados y los familiares directos de las víctimas también serán considerados víctimas del franquismo. Difiere, de igual modo, en lo referido al periodo: esta normativa abarca desde la proclamación de la Segunda República (14 de abril de 1931) hasta la entrada en vigor de la Constitución de 1978.

El objetivo, señaló Guillén, es “implementar políticas públicas en materia de memoria democrática, que hagan de la memoria un elemento de sensibilización y de educación para mejorar la convivencia y la calidad de nuestra democracia a través del fomento de los valores que le son propios”. Recordó, de igual modo, que los principios de verdad, justicia y reparación sobre los que se asienta esta ley “no son un asunto político partidista, sino que afectan a todos”.

Derogación de la Ley de Amnistía de 1977

En el proyecto de ley se apunta que el Gobierno de Aragón, a través de su Parlamento, solicitará a las Cortes generales “la derogación total o parcial de la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, en aquellos términos que den amparo a la impunidad de los crímenes cometidos durante el periodo definido en esta Ley como Memoria Democrática de Aragón”.

Se solicitará también al Ejecutivo estatal que tipifique como delito cualquier manifestación que atente contra la dignidad de las víctimas y que se ratifique la “Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad”.

Perlas informativas del mes de agosto de 2017

1 septiembre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Internacional

Excarcelamiento

Cuando el juez ordena encarcelamiento, los medios publican que lo ordena Maduro y cuando es un excarcelamiento dicen que es la policía ( El País, 4 de agosto).

Pieza de El País
Pieza de El País

Unas decenas

Extra, extra, los venezolanos salen a la calle a protestar contra el gobierno. Bueno, unas decenas en una ciudad ( ABC, 6 de agosto).

Pieza de ABC
Pieza de ABC

Caos y sublevación

‘El caos reinó en Venezuela’ dice Tele5 el 7 de agosto porque un militar retirado y unos civiles disfrazados atacaron un cuartel. O “aplasta una sublevación militar”, según El Economista.

Pieza de El Economista
Pieza de El Economista

Rey bueno

Este sí que es un líder democrático que merece nuestro apoyo y no el de Venezuela que ni siquiera tiene sangre azul ( Efe, 7 de agosto).

Pieza de EFE en Público
Pieza del Público

Prefieren infidelidad

Pues como en España y en cualquier democracia, en eso consiste, en que los militares sean fieles al gobierno civil elegido. Parece que eso moleste en Venezuela ( El Mundo, 8 de agosto).

Pieza de El Mundo
Pieza de El Mundo

Joven introvertido

Cuando un nazi mata gente, en El País el 14 de enero se llama “joven introvertido y simpatizante de grupos supremacistas blancos”.

Tweet de El País
Tweet de El País

35 y 1.300

Mientras todos los medios informan de los 35 muertos en las inundaciones de Estados Unidos ignoraban los 1.200 de las inundaciones esos mismos días en Bangladesh y Nepal ( BBC, 30 de agosto).

España

Hucha de un niño

En España estamos muy orgullosos de que nuestra sanidad se financie con la hucha de los ahorros de un niño de 5 años ( La Sexta, 26 de julio).

Pieza de laSexta
Pieza de laSexta

Torturas en España y en Venezuela

Esta es la portada del diario El País el día que la ONU condena torturas en España y el día que condena a Venezuela (gracias a @AntonioMaestre).

Portadas de El País
Portadas de El País

Helados para perros

A mí me parece que esto del amor a los animales se nos está yendo de las manos (El Asombrario, 15 de agosto).

Helados para perros
Helados para perros

Antisistema

Como alguien dijo en un tuit, si los que se enfrentan al fascismo son antisistema es que nuestro sistema es fascista. ( Tuit Antena3, 18 de agosto).

Extrema derecha y "antisistemas", según Antena 3
Extrema derecha y “antisistemas”, según Antena 3

Triunfar con la muerte

Han muerto más de quince personas, pero qué bien nos han ido las audiencias (tuit RTVE, 19 de agosto).

TVE presume de audiencia después de los atentados
TVE presume de audiencia después de los atentados

Inda en acción

Pues sí, aquí ya vale todo. Bajo el titular de la imagen, el medio dirigido por Inda publica la fotografía en primer plano del rostro ensangrentado de Younes Abouyaaqoub tras ser matado por los Mossos. (Okdiario, 21 de agosto).

Portada de OkDiario.
Portada de OkDiario.

Profesión

Ya lo comentaron en algún tuit, de profesión musulmana (TVE, 26 de agosto).

Rótulo de TVE
Rótulo de TVE

Oráculo Marhuenda

No es que presente como periodismo la opinión, lo suyo ya es predicción de futuro ( tuit del 29 de agosto).

Tuit de Francisco Marhuenda
Tuit de Francisco Marhuenda

Pascual Serrano es periodista. Su último libro es ‘Medios democráticos. Una revolución pendiente en la comunicación’. Akal.

Zoido tiene razón: el efecto llamada existe

26 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Alguien debe vencer el miedo a la corrección política y alguien tiene que decirlo. Aunque el ministro Zoido no lo sepa, tiene razón. Existe un “efecto llamada”, pero no entre los migrantes, sino entre los ministros del Interior. Todo aquel que piensa que él es la Justicia siente la poderosa llamada de la cartera del Interior y acude como los osos a la miel o las moscas a la mierda.

Todos los tipos algo toscos en su manera de expresar su respeto a la legalidad vigente, confusos a la hora de manejar los conceptos de ley y orden, dispersos a la hora de distinguir entre el trabajo de policía al servicio de los ciudadanos y el trabajo de vigilante al servicio del ministro, con dificultades para empatizar con todo aquel ser humano que venga de fuera, hable otra lengua o sea diferente, se sienten irremediablemente llamados por un cargo que, al parecer, les permite hacer realidad esos sueños húmedos seguramente pergeñados durante tantas horas de películas de Charles Bronson y Chuck Norris.

La evidencia empírica sobre el “efecto llamada” en el Ministerio del Interior se acumula de manera abrumadora e incontestable. Primero tuvimos a Jorge Fernández Díaz, el ministro con un ángel que le aparcaba el coche, una brigada de Vengadores que le ayudaban a defender la unidad de España con sus dosieres y un ultraradar que le permitía detectar bolivarianos, independentistas e inmigrantes ilegales sólo con oírles respirar. Quedan ya para la Historia los centenares de miles de migrantes que acampaban a las puertas de Ceuta y Melilla listos para invadirnos y que sólo el ministro podía ver con sus superpoderes.

Ahora tenemos a Juan Ignacio Zoido, el ministro que siempre tiene algo que hacer en Sevilla los fines de semana, reparte medallas y destinos dorados entre los más leales y fieles servidores de su excelentísimo antecesor y avisa a las ONG que les va a poner un código de conducta para que dejen de animar a los migrantes a cruzar el Mediterráneo prometiéndoles unas vacaciones inolvidables con rescates llenos de riesgo y aventura excitantes. Su elaborada distinción entre “ayudar”, “favorecer” y “potenciar” para insinuar que los rescates de las ONG promovían un “efecto llamada” a la inmigración irregular demuestra que se perdió el capítulo de Barrio Sésamo dedicado a la humanidad.

Por supuesto, no existe ese supuesto “efecto llamada” que atrae a miles de migrantes que escogen su ruta perfectamente informados sobre las ventajas de las diferentes legislaciones migratorias nacionales, las comodidades de los barcos de las ONG o la permisividad de las vigilancias fronterizas conchabadas con mafias que siempre corrompen a las policías de los demás –nunca a la nuestra–.

No encontrarán un solo dato oficial o fiable que respalde las existencia de un efecto que solo se basa en los prejuicios, el racismo encubierto y la xenofobia disfrazada de preocupación por las victimas de las mafias. Al contrario, la información disponible nos dice que son países como Italia o Grecia quienes soportan hasta diez veces más la supuesta presión migratoria o “portuaria” que el Ministro alega para que España incumpla sistemáticamente sus compromisos de acogida con la UE mientras, eso sí, cobra puntualmente los millones de euros que Bruselas paga generosamente para financiar esos mismos compromisos incumplidos.

Pedí una pizza y me trajeron un conflicto laboral

17 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Al Servicio de Atención al Cliente de Deliveroo:

Les escribo para expresarles mi malestar por el incidente que sufrió mi pedido del pasado domingo. Estábamos mi mujer y yo en casa, sin ganas de salir ni preparar cena, así que decidimos usar su app para pedir una pizza. Cuál sería nuestra sorpresa al descubrir que el repartidor no trajo la pizza, sino algo que no habíamos pedido: un menú “conflicto laboral”. Constaba de dos platos: un caso de explotación laboral y una experiencia de lucha.

Como teníamos hambre y no había pizza, decidimos hincarle el diente a la explotación de los riders de Deliveroo, a ver qué tal sabía. Un poco dura para mi gusto, y además una receta extraña: una mezcla de ingredientes viejos (abusos horarios, salarios de miseria, y cuerpos a disposición de la empresa como braceros de hace un siglo) pero cocinados con técnicas innovadoras (economía “colaborativa”, digital, startup, etc.).

Además, en casa somos de llamar al pan, pan, y al trabajo, trabajo. Por eso al leer los ingredientes del plato nos disgustaron los eufemismos usados por Deliveroo para cocinar su oferta laboral: en vez de “trabaja con nosotros”, dicen “colabora con nosotros”. No despiden, sino que “desconectan”, sobre todo a los que reparten conflictos en lugar de pizzas. Al racaneo de no darte ni una mala camiseta, y no digamos ya un seguro de accidente, lo llaman “reparte a tu gusto con tu chaqueta o camiseta favorita”. A la disponibilidad total y a merced de la empresa la denominan “horario flexible”, sin olvidar la rutinaria apelación a la libertad (“eres libre de elegir cuando repartes”). Y a la ridiculez que pagan la llaman “remuneración competitiva” e “ingresos atractivos”.

Como seguíamos teniendo hambre, probamos con el segundo plato: la experiencia de lucha, a ver si estaba más comestible. Reconozco que nos supo bien. Muy sabrosa. Que los más precarios entre los precarios sean capaces de organizarse, elaborar reivindicaciones comunes y montar una huelga es uno de esos bocados que te alegran el día y te animan a intentar cocinar en casa tu propia lucha laboral.

De hecho, deberíamos estar todos atentos a este pequeño conflicto, y apuntar la receta por si un día nos toca preparar una igual. Hoy son solo unos pocos ciclistas, pero lo que está en juego es mucho más que asegurar un mínimo de horas o de pedidos: lo que está en disputa es el futuro de las relaciones laborales, que sigamos siendo trabajadores o acabemos todos como “colaboradores”. Porque si lo piensan bien, no hay sector o empresa al que no podamos aplicar el modelo “colaborativo”. ¿Por qué contratar médicos o profesores, pudiendo tener una app que intermedie y ponga en contacto a pacientes que buscan médico y médicos que buscan pacientes; alumnos con ganas de aprender y profesores con ganas de enseñar?

Por eso muchos estamos pendientes del conflicto de Deliveroo. No solo los trabajadores: también los empresarios siguen la huelga de riders con interés, porque Deliveroo, como otras empresas similares, es un anticipo y un ensayo de en qué quieren convertir algunos las relaciones entre empresas y trabajadores. Quizás esta sea la próxima reforma laboral, sin necesidad de publicarla en el BOE.

Esta es la lista de grandes morosos a Hacienda en 2017

15 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Por tercera vez, la Agencia Tributaria ha publicado su lista de grandes morosos al Fisco. En esta ocasión figuran los contribuyentes con deudas por encima de un millón de euros a 31 de diciembre de 2016 que no hayan sido aplazadas ni suspendidas. Hasta ahora la lista ha estado copada por constructoras, deportistas, clubes deportivos… En esta ocasión figuran nombres como Abengoa, Accesos de Madrid, Aeropuertos de Castellón y Ciudad Real, Afinsa, Air Comet, Akasvayu. Arturo Fernández (Cantoblanco) y Mario Conde repiten. También la inmobiliaria Nozar, que es una de las que más deben: 198 millones. En cabeza está Reyal Urbis, otra empresa del sector, con 363 millones.

En el caso de Montserrat Operador Logístico, la empresa de la familia de la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, la deuda sube un 87%, de 2,3 a 4,3 millones de euros. También está Desguaces La Torre, del exnovio de la nieta de Franco, Carmen Martínez Bordiú, con 15,46 millones de deuda. Otra de los morosas (2,3 millones de euros) es la Empresa Municipal de Gestión Inmobiliaria de Alcorcón. Viajes Marsans (antigua empresa de Gerardo Díaz Ferrán), aún debe 23,76 millones.

Figuran también varias empresas de la familia Ruiz Mateos, habitual de esta lista: Inversiones Ruiz Mateos SA (1,28 millones), Jose Maria Ruiz Mateos SA (1,95 millones), y Nueva Rumasa SA (8,9 millones).

Seguriber, la empresa de la expresidenta del Círculo de Empresarios, Mónica Oriol, debe 2,14 millones de euros. Oriol se hizo famosa por unas declaraciones en las que reconocía que en su empresa prefería no contratar a mujeres por si se quedaban embarazadas. Por su parte, Grupo Santa Mónica Sports -que comercializa con los derechos de imagen en el sector del deporte- tiene una deuda de 11,64 millones frente a 11,9 millones de la anterior lista.

José Emilio Rodríguez Menéndez, el célebre abogado, sigue debiendo 3,6 millones de euros al fisco. A su vez, Intereconomía TV SL debe 5,19 millones e Intereconomía Corporación SA, 8 millones. Unipapel, adquirida por el fondo buitre Springwater, debe 1,4 millones.

Los clubes de fútbol siguen con sus aprietos con Hacienda. El Recreativo de Huelva, el Real Jaén, el Real Murcia, el Racing y la Unión Deportiva de Salamanca, son algunos que más adeudan. El ‘Recre’, por ejemplo, adeuda 12,5 millones. Por su parte, Roberto Lidiano López Abad, director general de la Caja de Ahorros del Mediterráneo desde enero de 2001 hasta noviembre de 2010, y uno de los acusados de llevar la caja a la quiebra, debe 1,1 millones. El expresidente del Real Madrid Lorenzo Sanz mantiene su deuda de 1,36 millones.

El exjuez Luis Pascual Estevill vuelve a aparecer con 3.744.244,52 euros (en la anterior lista debía 5,4 millones); Francisco José Ortiz Von Bismarck, hijo de Gunilla, 1,25 millones y Alberto Navarra Rubio-Serres, un notario de Madrid, con 1,89 millones, también están en el listado. El personaje televisivo Kiko Matamoros debe por su parte un millón. Y Cristina Carla Simoncelli, relacionada con la Mafia italiana, 1,19 millones.

La familia Serratosa Caturla, una de las ramas de los Serratosa que logró gran parte de su fortuna en la venta de Valencia de Cementos a la mejicana Cemex en los años noventa, vuelven a aparecer en la lista: Juan Luis Serratosa (4,3 millones), Ignacio Serratosa (4,2 millones), José Serratosa (4,2 millones), Federico Serratosa (3,3 millones) y Rafael Serratosa (3,1 millones).

En cuanto a los textiles, Reig Martí figura en esta lista con una deuda con Hacienda de 1,08 millones de euros, mientras que las firmas de moda Hakei y Caramelo, ambas liquidadas ya, deben 1,5 millones y 1,6 millones, respectivamente. Entre las firmas de moda que siguen están V&L Costura, Diseño y Moda, de los diseñadores sevillanos Victorio y Lucchino, que han reducido su deuda de 2,6 millones a los 2,2 millones, la firma Fun & Basic, con 2,1 millones, y la sociedad Volvoreta, propiedad de la diseñadora Kina Fernández, con 1,6 millones.

Otras compañías del mundo de la distribución como el grupo de decoración gallego Pórtico, con una deuda de 4,3 millones, Jugueterías Poly, con 4,6 millones, y Merkamueble, con 1,3 millones, también aparecen en la lista.

La nueva lista de morosos incluye 4.549 deudores por importe de 15.400 millones, informa EFE, el 2% menos que un año antes, en tanto que el total de deudores ha bajado un 4,6%, hasta 4.549 personas físicas y jurídicas. En comparación con la primera lista el número de deudores ha disminuido un 6,3%, en tanto que casi mil contribuyentes que aparecían en ese primer listado ya no están.

Del total de deudores que figuran en el tercer listado, 338 son personas físicas, por importe de más de 700 millones de euros, y 4.211 personas jurídicas, por importe de 14.700 millones, informa EP.

Del importe global, más de 6.600 millones de euros (el 43%) se corresponde con deuda de contribuyentes en proceso concursal (más de 1.700 deudores, el 38,5% del total) y, por tanto, es deuda afectada por un proceso en el que las posibilidades de cobro efectivo de las deudas se encuentran mermadas mientras dure el propio litigio.

Según los datos facilitados por la Agencia Tributaria, un total de 727 deudores no figuran ya en el listado publicado en 2017 tras haber aparecido en el segundo listado, por lo que han abandonado la lista. La salida se puede deber tanto a la cancelación total o parcial de las deudas objeto de publicación, como a la obtención de un aplazamiento o suspensión de la deuda antes de la fecha de toma de datos (31/12/16).

Un total de 508 deudores figuran en el nuevo listado de deudores y no aparecían en el segundo listado publicado en 2016.

825 deudores han realizado en lo que va de 2017 más de 100 millones de euros de ingresos en relación con deudas incluidas en este tercer listado. Como consecuencia de estos ingresos, 48 deudores no tendrían que salir en el tercer listado de tomarse como referencia para la extracción del listado el estado de las deudas a fecha de 20 de mayo de 2017.

A su vez, más de 3.600 deudores que aparecían en el segundo listado han pagado vencimientos de deudas que estaban incluidas en el listado publicado en 2016 por importe de 309 millones de euros entre el 31 de diciembre de 2015 (fecha de toma de datos para la publicación del segundo listado) y el 20 de mayo de 2017.

Igualmente, más de 1.660 deudores que aparecían en el primer listado han pagado vencimientos de deudas incluidas en ese primer listado por importe de 482 millones de euros desde la fecha de extracción de los datos (31/07/15) hasta 20 de mayo de 2017.

Por último, un total de 996 deudores que figuraban en el primer listado ya no figuran en el tercero, de manera que más del 20% de los deudores del primer listado ya no se encuentran en la situación que motivaría su aparición en el listado de grandes deudores.

Como es habitual, en las últimas semanas la Agencia Tributaria se ha dedicado a enviar cartas a los integrantes de la misma para instarles al pago de sus deudas antes de aparecer publicadas.

La primera lista

La primera lista de morosos se publicó en diciembre de 2015, tres días después de las elecciones generales. La orden ministerial, una vieja promesa del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se había publicado el 6 de octubre de aquel año. Su intención es que la exposición pública anime a más deudores a zanjar sus obligaciones fiscales. Se estableció que a partir de entonces el compendio se publicaría entre el 1 de mayo y el 30 de junio de cada ejercicio.

La  primera lista  incluyó 345 personas físicas con una deuda conjunta de más de 700 millones y 4.510 personas jurídicas con una deuda de 14.900 millones. La deuda total ascendía, por tanto, a 15.600 millones de euros. En ella, la empresa que más debía era Reyal Urbis, con 385 millones de euros pendientes de abonar al erario público.

Arturo Fernández, ex presidente de la patronal madrileña, ex vicepresidente de CEOE y ex presidente de la Cámara de Comercio de Madrid debía a la Hacienda Pública casi diez millones de euros. Otros ejemplos de morosos fueron la diseñadora Kina Fernández, la filial inmobiliaria de los supermercados Sánchez Romero y la familia Ruiz Mateos.

La segunda lista

Publicada el 30 de junio de 2016, la segunda lista de morosos también apareció pocos días después de unas elecciones generales (las segundas que se celebraron en pocos meses).

El importe global de deudas recogido en el segundo listado superó los 15.700 millones de euros y la cifra total de deudores alcanzó los 4.768. Respecto a la primera lista, la deuda aumentó un 0,7%, mientras que los deudores se redujeron un 1,8%. Volvieron a aparecer grandes morosos como Arturo Fernández.

El nuevo régimen social de España

12 agosto, 2017

Fuente: http://www.vnavarro.org

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 23 de junio de 2017.

Este artículo es el resumen de los datos más impactantes de la situación social en España, que no es coyuntural, sino estructural, dentro del sistema económico español actual.

España ha sufrido una de las más importantes crisis económicas y financieras durante su periodo democrático, crisis que también ha determinado una crisis social, y, como era predecible, una gran crisis de legitimidad del Estado y del establishment político y mediático del país. La respuesta de tal establishment ha sido que todos estos sacrificios eran necesarios para poder salir de la crisis, que, según este establishment, se está resolviendo.

Ahora bien, en este argumentario se olvida que, en realidad, la crisis (la Gran Recesión) y la respuesta que se ha dado a ella estaban configuradas y determinadas por un contexto político que favoreció estructuralmente a unos a costa de otros. Los primeros eran aquellos sectores del mundo del capital (las grandes empresas financieras, y las grandes corporaciones productoras de bienes y servicios) que dominan el Estado español y la gran mayoría de medios públicos y privados de información del país. Y las perdedoras han sido, predominantemente, las clases populares, que constituyen la mayoría de la población. Mientras que los primeros derivan sus rentas predominantemente de la propiedad del capital y de su gestión, los segundos lo hacen del mundo del trabajo, sobre todo de los salarios y de los beneficios sociales.

La evidencia de ello es abrumadora. Veamos algunos datos: 1) Des de el inicio de la crisis (2008) hasta el año pasado (2016), las rentas del trabajo han caído un 6,1% (33.679M€), mientras que las rentas del capital han aumentado un 1,7% (7.850M€). En suma, en el periodo 2008-2016 el peso de los salarios en la economía ha bajado 2,9 puntos, de 54,6% al 52,7%; 2) La participación de los beneficios de las empresas no financieras en España está por encima del de la zona euro (42,6% frente a 40,6%); 3) Las empresas no financieras españolas han aumentado su participación en el VAB (valor añadido bruto) del 37,7% hasta el 42,6% entre el periodo 2007-2015: el segundo país de toda la UE que más ha aumentado; 4) La polarización social (S80/20) se ha incrementado en un 11,8% desde 2009 (de 5,9 en 2009 a 6,6 en 2016), es decir, el 20% más rico dispone de 6,6 veces más ingresos que el 20% más pobre. Somos el 3º país con mayor polarización de toda la UE (después de Rumanía y Bulgaria); 5) La desigualdad ha sufrido uno de los mayores incrementos de toda la OCDE desde 2009, y el índice de Gini alcanzó los 34,5 en 2016: 3,5 puntos por encima de la media europea (31 en 2015); 6) En los últimos 15 años el 30% de la población que vive en riesgo de exclusión ha visto cómo sus activos netos apenas crecían un 3%, mientras que los del 10% más rico se disparaban un 56%; 7) El 1% de la población española con mayor patrimonio acaparaba en 2016 más de una cuarta parte de la riqueza del país (27,4%), mientras que el 20% más pobre se quedaba con un 0,1%; 8) La fortuna de las 3 personas más ricas en nuestro país equivale a la del 30% más pobre.

Todos estos hechos han sido, en gran parte, consecuencia de toda una serie de intervenciones por parte del Estado que han provocado un enorme deterioro del mercado laboral. Esto ha sido particularmente acentuado a partir de las reforma laborales del gobierno Zapatero, primero, y de las más intensas del gobierno Rajoy. Indicadores de tal deterioro del mercado laboral muestran que: 1) El 41,5% de los desempleados llevan más de 2 años en paro (1,8 millones de personas); 2) El 24,7% de los desempleados llevan más de 4 años en paro (1,1 millones); 3) Más de 4 de cada 10 jóvenes que buscan trabajo están en paro; 4) Un 15,3% de las jornadas laborales son a tiempo parcial; 5) Más de uno de cada cuatro empleos es temporal (26,5%); 6) En los últimos cinco años se ha acumulado una caída del poder adquisitivo de la remuneración media en un 4,5% (912 € menos); 7) El 34,4% de los asalariados (seis millones de personas) cobran menos del salario mínimo interprofesional.

El desmontaje del Estado del Bienestar

Han contribuido a este enorme crecimiento de las desigualdades las políticas públicas de los partidos gobernantes del Estado español, las cuales han debilitado el ya escasamente financiado Estado del Bienestar. De hecho, España dedica menos recursos a los servicios públicos y transferencias del Estado del Bienestar que la gran mayoría de los países de la UE. 1) España tiene el gasto público social como porcentaje del PIB (24,6%) de los más bajos de la UE-15; 2) España tiene el gasto público social por habitante de los más bajos de la UE y ha disminuido durante los años de la gran recesión, consecuencia de los grandes recortes; 3) España tiene uno de los porcentajes de la población adulta que trabaja en los servicios públicos más bajos de la UE-15 (el grupo de países de semejante riqueza), por ejemplo 1 de cada 10 habitantes en comparación con 1 de cada 4 en Suecia. Si España tuviera el porcentaje de la población adulta trabajando en los servicios públicos del Estado del Bienestar como en Suecia (de 1 de cada 10 a 1 de cada 4) reduciría significativamente el desempleo; 4) El gasto público en España es uno de los más bajos de Europa, representa el 43,6% de su PIB; la media del conjunto de los 28 países europeos es 48,1%; 5) España es uno de los países que dedican menor gastos en protección social: 2,7 puntos menos del PIB que la media de países de la Eurozona (17,6% frente al 20,3 de la UE); 6) Esta subfinanciación ocurre en todas las dimensiones del Estado del Bienestar excepto en el gasto en desempleo. Este retraso se ha acentuado con los recortes de gasto público social que ha ocurrido en todos los servicios: 6.a) El gasto autonómico de sanidad por habitante se redujo un 14,2% entre el periodo 2009-2016. (1.195€ en 2016 mientras que en 2009 fue de 1.393€); 6.b) El gasto autonómico de educación por habitante se redujo un 5,87% entre el periodo 2009-2016. (785€ en 2016 mientras que en 2009 fue de 834€); 6.c) El gasto público total consolidado en Servicios Sociales fue de 16.000 millones de euros en 2016, aproximadamente 1.000 millones menos que en 2010; 6.d) El gasto autonómico de servicios sociales por habitante se redujo un 1,55% entre el periodo 2009-2016. (254€ en 2016 mientras que en 2009 fue de 258€).; 6.e) Mientras que, el gasto autonómico en deuda pública por habitante aumentó 381,8% entre el periodo 2009-2016. (582€ en 2016 mientras que en 2009 fue de 121€); 7) El Estado del Bienestar es de los menos redistributivos de Europa: la tasa de pobreza se reduce antes de transferencias sociales en España del 29,5% en 2016 al 22,3% después de transferencias sociales. Mientras que en la UE se pasa de un 26% en 2015 baja al 17,3% de reducción de pobreza (8,7% de reducción en la UE frente a 7,2% en España).

La pobreza del Estado del Bienestar en España es consecuencia de una fiscalidad débil y regresiva que se ha acentuado todavía más con las reformas de los gobiernos Zapatero y Rajoy. Como consecuencia, los ingresos fiscales en España son inferiores a los de los países de nuestro entorno. Las facilidades que tienen las grandes empresas y fortunas para pagar menos de lo que tienen establecido, gracias a un entramado de desgravaciones y exenciones, hace que la carga fiscal recaiga sobre las clases medias y trabajadoras a través del IRPF y de los impuestos al consumo. Más datos: 1) En España el 85% del esfuerzo fiscal recae sobre las rentas del trabajo; 2) 17 de las 35 empresas del IBEX no pagan el impuesto de sociedades en España, cuando tan solo 3 compañías cerraron 2014 con pérdidas.

La pobreza se ha incrementado

Resultado de todo lo anterior es que la pobreza está ya incluida como parte integrante del sistema económico. No es coyuntural, sino estructural. En otras palabras, la pobreza se ha instalado en la sociedad española, afectando a personas y familias que cada vez ven más difícil salir de su situación. La transmisión intergeneracional dará lugar a nuevas generaciones que van a reproducir la pobreza y que cada vez van a tener más difícil salir de ella. De nuevo, más datos: 1) La renta media de los hogares se ha reducido un 11% desde 2009 (30.045€) a 2016 (26.730€); 2) Hay más de 2,5 millones de trabajadores/as están por debajo del umbral de la pobreza: un aumento del 21,55% desde 2009 (11,6% en 2009 frente a 14,1% en 2016); 3) España ha registrado la cifra más alta de pobreza desde 2005: más de 10 millones de personas en España están por debajo del umbral de la pobreza (el 22,3% de la población); 4) Pese a la ‘recuperación económica’ la tasa de pobreza ha continuado aumentado respecto al año pasado (2015= 22,1%; 2016= 22,3%); 5) El 42,2% de los hogares de 1 adulto con 1 o más niños dependientes está en situación de pobreza; 6) El 30,6% de los hogares con niños dependientes están en situación de pobreza; 7) Casi 650.000 hogares, más de 1 millón de personas, no tienen ningún ingreso (3,52% de los hogares); 8) La pobreza persistente (personas que permanecen en riesgo de pobreza 2 de los 3 últimos años) es de 15,8 en España (2015) frente a 11,5 en la Eurozona (2015), 4,3 puntos menos, de las más altas de Europa; 9) La mala alimentación por motivos económicos y, en ocasiones, el hambre, son situaciones reales que afectan a más de 1 millón de personas en España; 10) La Tasa Arope, que es el indicador utilizado por la Unión Europea para medir la exclusión social, sitúa a España 4,9 puntos por encima de la media de la eurozona (27,9 frente al 23%): una de las más altas de la UE; 11) En 1 de cada 10 hogares se pasa frío o excesivo calor por no poder mantener la vivienda a temperatura adecuada; 12) En 4 de cada 10 hogares no se puede permitir ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año; 13) El 15,3% de los hogares tienen mucha dificultad para llegar a fin de mes; 14) El 8,4% de los hogares tienen retrasos en los pagos relacionados con la vivienda principal; 15) 2,6 millones de personas sufren carencia material severa (5,8% de la población); 16) 4 de cada 10 personas viven en hogares sin capacidad para afrontar gastos imprevistos; 17) Al menos 6 millones de personas, sin ser pobres, se encuentran en situación económica precaria.

Conclusión. El resultado de las políticas neoliberales que han sido seguidas hasta ahora por parte de los gobiernos del PSOE y del PP a nivel central, y por los partidos de derechas (tales como CiU, que ahora se llama PDeCAT) y socialistas que han gobernado en las autonomías

Espero no haberles aturdido con tantos datos. Pero les ruego que consideren que detrás de cada dato hay un enorme, repito, enorme, dolor impuesto a las clases populares de España. Pero este daño se ha conseguido a costa de una gran transferencia de fondos del mundo del Trabajo al mundo de los beneficios de los grandes propietarios del capital, de los más elevados de la Eurozona. Esta realidad permanece ocultada en los mayores medios de información y persuasión del país.

Ante esta realidad hay que entender que las pequeñas variaciones de los indicadores económicos, que se presentan por los partidos gobernantes como el PP como indicadores de recuperación económica, se realizan dentro de un marco estructural caracterizado por estos datos. Lo que ha ocurrido estos años en España es un cambio dentro del régimen capitalista, que ha pasado de blando a duro, y ello como resultado de la victoria en un conflicto político que ocurre entre una minoría económica, financiera, mediática y política, por un lado, y las clases populares, que son la mayoría de la población, por el otro. Así de claro.

(Agradezco a mi colega Eduardo González de Molina la ayuda en la provisión de la mayoría de estos datos)