Posts Tagged ‘Estados Unidos’

Perlas informativas del mes de septiembre de 2017

8 octubre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Internacional

Activista opositora

Una persona lleva una gran cantidad de dinero negro en su coche y los jueces le obligan a entregar el pasaporte hasta que aclare su origen. El medio (DW, 2 de septiembre) convierte a la investigada en “activista opositora” ya los jueces que la investigan en “autoridades venezolanas”. Ya está claro quién es la buena y quiénes los malos.

Autoridades Venezolanas

Falta de dinero en efectivo

“La falta de dinero en efectivo en Venezuela está creando serios problemas en la gestión de la vida diaria”, decía El País el 24 de agosto. Y la semana le encuentran a la opositora Lilian Tintori 200 millones de bolívares en su coche. Todo coherente.

El corsé

Así titula El País la decisión del gobierno venezolano de limitar el precio de algunos alimentos básicos.

El País

Especial iphone

Aquí la portada digital de El País el 12 de septiembre, la mitad del espacio informativo es para contarnos que sale a la venta un modelo de teléfono móvil.

El País iphone

Ejército EEUU versus ejército Cuba

Mirad cómo cambia el papel del ejército para los titulares de ABC el 12 de septiembre según se trate de EEUU o de Cuba.

ABC

Director neutral

“No pararé hasta ver a Theresa May despedazada y en mi congelador”. Es lo que dijo el ex secretario del Tesoro británico George Osborne a sus colaboradores próximos ( El Mundo, 14 de septiembre). Lo curioso es que ese hombre hoy es el director de The Evening Standard, el periódico gratuito y vespertino por excelencia del país. Para que luego nos quejemos de la falta de neutralidad de los directores de nuestros periódicos.

Terremoto como negocio

En el capitalismo los terremotos no son problema porque luego hacemos negocio con la reconstrucción ( El País, 22 de septiembre).

El País Terremotos

Demostración o provocación

Cuando lo hace EEUU es una “demostración de fuerza”, si es Corea, una “provocación” ( Infolibre, 23 de septiembre).

Infolibre

España

Relación sentimental

Pues un tipo que acumula un largo historial de arrestos y denuncias por violencia de género, maltrato y acoso a adolescentes y que tiene 27 años, no diría yo que “mantenía una relación sentimental” con una niña de 14 años (Público, 2 de septiembre).

Público

Referéndum autorizado

¿Quién dijo que el gobierno no autoriza referéndums? Lo que sucede es que deben ser de cosas importantes (La Vanguardia, 8 de septiembre).

La Vanguardia
La Vanguardia

Simpatizante radical

Un tipo agrede a unos árabes en el metro de Madrid y hace el saludo nazi y LaSexta el 9 de septiembre le llama “simpatizante de grupos radicales”.

Usar la calle

‘Medio millón de catalanes se manifiestan por la independencia’ no, mejor ‘Los separatistas usan la calle para impulsar la consulta ilegal’.

Portada El País
Portada El País

Defensa como noticia

Cuando la noticia es que se defiende de una agresión machista y no que la agreden (Antena 3, 12 de septiembre).

Antena 3
Antena 3

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El mundo a merced de Estados Unidos

16 septiembre, 2017

Fuente: http://www.elpais.com/cultura

Adam Tooze investiga el orden mundial surgido de la Gran Guerra, que se llevó por delante a los imperios, provocó la revolución bolchevique y sembró las semillas del fascismo.

Cartel para el reclutamiento de voluntarios para el Ejército de EE UU en 1917.
Cartel para el reclutamiento de voluntarios para el Ejército de EE UU en 1917. GETTY

La Gran Guerra reconstruyó el orden mundial. Ya lo había percibido un insigne político británico, David Lloyd George, apenas un año después de su comienzo, y así se lo dijo a una multitud de sindicalistas en Glasgow el día de Navidad de 1915: “Es el diluvio (…) una convulsión (…) un movimiento sísmico” de esos que hacían que generaciones enteras avanzaran o retrocedieran “de una sola sacudida”.

Adam Tooze, autor de otra notable obra sobre el ascenso y quiebra de la economía nazi, toma esa descripción apocalíptica de la guerra como “diluvio” y dibuja, con uso combinado de detalles y trazo grueso, los grandes cambios que de ella resultaron.

Fueron muchos. Esa contienda se llevó por delante a los viejos imperios, provocó la conquista bolchevique del poder, el cambio revolucionario más súbito y amenazante que conoció la historia del siglo XX, y sembró las semillas del fascismo, concentrado todo en una “crisis de veinte años”, como la bautizó el historiador Edward H. Carr, que desató un ciclón todavía mayor.

Para Tooze, sin embargo, el elemento determinante del nuevo orden que generó la Gran Guerra fue el surgimiento de Estados Unidos como primera potencia mundial. Porque los más de cuatro años de destrucción masiva debilitaron a todos los combatientes europeos, incluidos los vencedores, mientras que la nación norteamericana, que salió “incólume y mucho más poderosa”, se convirtió en un nuevo tipo de “superestado” que pudo, a partir de ese momento, ejercer su veto “en los asuntos financieros y de seguridad nacional de los otros grandes Estados del mundo”. El origen de una supremacía que se mantiene 100 años después.

El mundo a merced de EE UU

La irrupción de Estados Unidos en ese escenario no marcaba una mera sucesión de imperios, ocupando el lugar preeminente que había tenido Gran Bretaña desde comienzos del siglo XIX, era un “cambio de paradigma”. Su poder residía en la economía y la fuerza militar era sólo una consecuencia.

Desde 1915, Wall Street había financiado a los países de la Entente, pero fue la financiación directa gracias al crédito público estadounidense lo que le dio a esa coalición una clara ventaja frente a Alemania y el resto de imperios centrales. Tras la guerra, Alemania quedó totalmente empobrecida, pero Gran Bretaña y Francia, que habían gastado bastante más dinero para ganarla que los alemanes en perderla, debían al contribuyente norteamericano unos 8.000 millones de dólares, que aumentaron con los altos tipos de interés. El pago anual de los británicos, por ejemplo, equivalía a su presupuesto de educación.

¿Por qué salió todo tan mal después? ¿Por qué descarriló la política norteamericana de Woodrow Wilson en Versalles? ¿Por qué ese orden internacional, que estuvo al borde del precipicio durante toda la posguerra, acabó hecho añicos por la Gran Depresión de 1929?

Tooze necesita varios cientos de páginas para articular respuestas complejas a esas preguntas básicas, viaja por las naciones más importantes de Europa y de Asia para encontrarlas, subraya el fracaso de la hegemonía británica, al tomar posiciones de “abstención deliberada” en los asuntos del continente europeo, pero su explicación esencial reside de nuevo en Estados Unidos, en su fragilidad como pivote de ese nuevo orden internacional, manifestada en lo que denomina “el fiasco del wilsonianismo”, en su persistente objetivo de construir la paz sin victoria europea.

La conclusión de Tooze es contundente: la Primera Guerra Mundial había contemplado el primer intento de construir una “coalición de potencias liberales”. No salió bien y el precio de ese fracaso dejó pequeños todos los cálculos posibles

Como había pronosticado el entonces joven economista John Maynard Keynes, propinar el golpe definitivo a Alemania significaría poner a Gran Bretaña a merced de Estados Unidos. Y así lo confirmó un memorándum del Foreign Office a finales de 1928: mientras los británicos se recuperaban todavía de los esfuerzos sobrehumanos de la guerra, agobiados por las deudas y el paro, se enfrentaban a un Estado “veinticinco veces más grande (…) cinco veces más rico (…) casi invulnerable”, factor decisivo en la creación del nuevo orden mundial.

La conclusión de Tooze es contundente: la Primera Guerra Mundial había contemplado el primer intento de construir una “coalición de potencias liberales”. No salió bien y el precio de ese fracaso dejó pequeños todos los cálculos posibles, porque, a comienzos de los años treinta, “abrió una ventana estratégica de oportunidades” por la que se colaron “fuerzas de auténtica pesadilla”, políticos agresivos e insurgentes que metieron al mundo en un brutal caos.

Todo eso es lo que cuenta Tooze en un denso volumen, con decenas de referencias bibliográficas y documentales, de narración política y diplomática, guiada por la mirada telescópica de un buen conocedor de la economía y de las altas finanzas. Un libro sobre cómo la nueva fuerza dominante del mundo, gracias a la intervención en una guerra en la que no quería entrar, diseñó la compleja historia de la paz y no supo después mantenerla.

El diluvio. La Gran Guerra y la reconstrucción del orden mundial (1916-1931). Adam Tooze. Traducción de Joan Rabasseda y Teófilo de Lozoya. Crítica. Barcelona, 2016. 846 páginas. 34 euros

Leizaola, un lehendakari al servicio del espionaje británico en la II Guerra Mundial

13 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

La biografía oficial de Jesús María de Leizaola (San Sebastián, 1896-1989) revela que este dirigente histórico del PNV fue diputado en las Cortes Generales la II República, consejero de Justicia y Cultura (y portavoz) del primer Gobierno de Euzkadi durante la Guerra Civil y, sobre todo, lehendakari en el exilio a la muerte de José Antonio Aguirre. Ya en democracia y de vuelta a suelo vasco, fue parlamentario autonómico y tuvo el honor de haber pronunciado las primeras palabras que constan en el diario de sesiones de la Cámara vasca (“Buenos días nos dé Dios […]. Los vascos de hoy hemos sobrevivido a una guerra dura y terrible”). Una reciente investigación historiográfica, sin embargo, revela que también fue el agente vasco más reconocido al servicio del espionaje británico durante la II Guerra Mundial, en la que la Inteligencia vasca conformada por Aguirre tuvo un papel muy relevante en el concierto internacional merced a sus acuerdos con Estados Unidos y con otras potencias aliadas a pesar de ser una organización sin territorio y sin apenas recursos económicos.

El archivo HS9/910/6 de “Leisaola”

La desclasificación de documentos históricos secretos está lejos de ser una realidad en España (precisamente el PNV es el que más ha insistido en el Congreso), pero en países como Estados Unidos o el Reino Unido la información publicada es muy abundante y abarca períodos tan sensibles como la II Guerra Mundial. Si en los archivos de la CIA consta la estrecha colaboración del espionaje estadounidense (entonces OSS) con el denominado Servicio Vasco de Información (SVI) y con el propio Aguirre, el entendimiento con el Reino Unido no fue menor. El Gobierno británico ha revelado la lista completa de espías al servicio de una agencia llamada SOE (Secret Operations Executive), un equipo de inteligencia creado por Winston Churchill en 1940, en pleno conflicto bélico, y que perseguía captar información en Alemania y en los países ocupados para luego llevar a cabo operaciones encubiertas de sabotaje y resistencia. Y entre la larga relación de agentes del SOE, en los que se cuentan varios vascos y varias decenas más de españoles opositores al franquismo, sobresale el nombre de Jesús María de Leizaola, citado como “Leisaola” en el archivo HS9/910/6, desclasificado en marzo de este año e incorporado a la reciente investigación de los expertos Pedro J. Oiarzabal y Guillermo Tabernilla sobre vascos en la II Guerra Mundial, editada en formato de revista por la asociación Sancho de Beurko.

Cuartel general del SOE en la Baker Street de Londres
Cuartel general del SOE en la Baker Street de Londres

Estos historiadores sostienen que “la historiografía española ha infravalorado claramente” el papel del espionaje vasco diseñado y dirigido por Aguirre (desde América) y Leizaola (desde Europa) durante el exilio que siguió a la caída del frente del Norte en 1937 y al escenario de guerra global en Europa. En su reciente trabajo, que aborda muchos aspectos del Servicio Vasco de Información con documentos originales inéditos en su mayoría, Oiarzabal y Tabernilla desglosan operaciones detalladas de agentes vascos, incluyendo la privilegiada relación de Leizaola con el SOE.

El SOE fue creado en 1940 por el propio primer ministro Churchill como un servicio de espionaje más moderno y operativo para lograr infiltraciones en Alemania y en los países ocupados y a partir de ahí llevar a cabo operaciones especiales de sabotaje en favor de los aliados. En esas fechas, Estados Unidos también puso en marcha el embrión de la actual CIA, una agencia conocida como OSS (Office of Strategic Services). El SOE tenía su cuartel general en la conocida Baker Street de Londres y controlaba varias secciones de espionaje, propaganda y operaciones que se distribuían en varios territorios.

Leizaola operaba desde Francia, en donde era el máximo responsable del Gobierno de Euzkadi en el exilio con Aguirre en la clandestinidad. Según los datos de Oiarzabal y Tabernilla, la colaboración del dirigente del PNV con el Reino Unido se inició en 1942, cuando Francia y la Francia ocupada era un objetivo prioritario. Ese mismo año, Aguirre reapareció y consiguió instalarse en Estados Unidos, con cuyos servicios de Inteligencia acordó un trabajo compartido que se mantuvo varios años en el tiempo y que incluyó servicios en América y en Europa e incluso algunas operaciones en el Norte de África. Los expertos defienden que Leizaola realizaba “tareas clave de coordinación del SVI con el SOE” y que “distribuía los fondos económicos que desde Estados Unidos Aguirre le hacía llegar para la subsistencia de los miembros de la organización”. “El SOE facilitaba tantos los contactos entre Aguirre y Leizaola como el acceso a dichos fondos”, remarcan.

Otros vascos en el “Ejército secreto” de Churchill

Otros agentes vascos del SOE (conocido en la época como “Ejército secreto de Churchill” o como “The Racket” pero nunca por sus siglas reales) fueron Jacinto Marín Echeverre (un viajante), Federico Gallastegui Gutiérrez (ferroviario), Benito González Eizaguirre (contrabandista), Juan Solabarrieta y Bengoechea (capitán mercante) y, sobre todo, Juan Bandrés Jauregui. Éste último, exiliado en Francia y que se hacía llamar ‘Punch’, saboteó la base de submarinos italianos en Burdeos y posteriormente se refugió en Gibraltar con apoyo del SOE.

Base de datos del SOE
Base de datos del SOE

La llamada sección H del SOE también operó dentro de suelo español, incluyendo el protectorado de Marruecos, aunque según Oiarzabal y Tabernilla el embajador británico, Samuel Hoare, se oponía a este tipo de operaciones “subversivas” secretas y apostaba más por las vías diplomáticas. En todo caso, el SOE (“en colaboración presumiblemente con agentes de la OSS”) destapó en mayo de 1944 en Behobia, junto a la frontera hispanofrancesa, “uno de los mayores alijos de wolframio (40 toneladas)” que España, aparentemente neutral en el conflicto, suministraba a Alemania para su industria armamentística.

En la II Guerra Mundial, el País Vasco era un nido de espías. Si los aliados tenían una actividad muy intensa con apoyo del SVI y la oposición republicana, la España franquista posibilitó una fuerte penetración de la Alemania nazi. La Abwehr, por ejemplo, ‘regaló’ a la DGS franquista la cabeza de una treintena de agentes al servicio del Reino Unido aunque en su mayoría eran de nacionalidad española. Eso ocurrió en febrero de 1943 y Oirzabal y Tabernilla inciden en que en octubre de ese año España dio otro golpe al espionaje británico, a la denominada ‘Red San Miguel’, creada en Bilbao y que entonces tenía sede en León.

Todo lo que debemos a Chelsea Manning

17 febrero, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

18/01/2017 – 01:20h

Chelsea Manning ha salvado la vida. El soldado norteamericano que entregó a WikiLeaks centenares de miles de documentos sobre la guerra norteamericana en Irak y Afganistán ha visto conmutada su pena por Barack Obama para que salga de prisión el 17 de mayo cuando cumpla siete años entre rejas. Por sus circunstancias personales –intentó suicidarse en dos ocasiones– y las condiciones de su encarcelamiento, no es exagerado decir que no habría sobrevivido mucho tiempo a su condena a 35 años.

¿Qué debemos a Manning? Entregó a WikiLeaks vídeos de operaciones militares en Irak y Afganistán que demostraban la comisión de crímenes de guerra. El más conocido es el que WikiLeaks difundió con el título  Collateral Murder. Conviene detenerse en él porque es un buen ejemplo de lo que nos cuentan que ocurre en las guerras y lo que realmente sucede.

En las imágenes se ve a un helicóptero Apache disparar contra un grupo de personas al este de Bagdad. Entre los muertos, estaban dos empleados de la agencia Reuters, un fotógrafo y su conductor. La versión oficial indicaba que el helicóptero disparó contra un grupo de insurgentes que habían abierto fuego y se mantuvo después de que Reuters reclamara una investigación.

Las imágenes revelaron una escena muy diferente. Muestran que el Apache pide permiso para atacar a un grupo de personas porque dos de ellas parecen llevar armas. En concreto, dicen que tienen AK-47, aunque se trata del personal de Reuters que lleva encima su material de trabajo. Nadie está disparando sobre el helicóptero, porque nadie lleva armas y nadie parece consciente de que están siendo observados.

El helicóptero recibe permiso para disparar, a pesar de que las normas de combate impiden en principio abrir fuego contra nadie que no esté atacando a las fuerzas norteamericanas. “No tenemos gente al este de nuestra posición, así que pueden disparar”, escucha la tripulación del aparato. No hay soldados norteamericanos cerca, con lo que reciben permiso para abrir fuego.

Varias descargas acaban rápidamente con los congregados en la calle, entre ellos los reporteros. Uno de ellos se arrastra herido por el suelo. El Apache pide permiso para eliminarlo, pero están esperando a que coja un arma para disparar. “Mira a esos cabrones”, se escucha en la transmisión. Los que ven las imágenes felicitan a la tripulación.

Instantes después, aparece una furgoneta para recoger a los heridos. Tampoco se ve ningún arma y el Apache no dice que haya detectado ninguna. Sin embargo, vuelven a pedir permiso para disparar (“Vamos, dejadnos disparar”). Lo obtienen y destrozan el vehículo y a las personas que han salido de él para recoger los cadáveres. Comunican que han quedado entre diez y quince personas tendidas en el suelo.

Posteriormente, aparecen soldados norteamericanos en la zona y descubren que hay dos niños entre los heridos. En la transmisión, se oye: “Bueno, es culpa de ellos si llevan a los niños a los combates”. “Exacto”, responde otro.

Fue un caso entre muchos de la información conseguida gracias a Manning sobre lo que estaba ocurriendo en esas guerras. Revelaban también que el número de civiles iraquíes muertos era mucho mayor que el que reconocían los gobiernos norteamericano e iraquí y desmentían la información procedente del Pentágono y del Ejército, según la cual no estaban llevando un registro del número de bajas. Los listados conocidos gracias a Manning ofrecían una cifra superior a 100.000 iraquíes muertos entre 2004 y 2009, originados en todos los incidentes violentos en los que intervinieron los protagonistas de esa guerra.

Los documentos filtrados también revelaron las torturas y malos tratos sistemáticos cometidos en las prisiones del país, por militares iraquíes que colaboraban con las fuerzas norteamericanas, que sabían perfectamente lo que estaba sucediendo.

Esa filtración trazó una imagen de la guerra que ninguna propaganda pudo borrar después. Demostraron el horror que Irak había sufrido desde la invasión de 2003 y constituyeron la principal prueba documental del desastre ocasionado.

Manning también entregó 250.000 copias de telegramas diplomáticos enviados por las embajadas de EEUU en todo el mundo. Ese archivo es ya indispensable para conocer la historia de esos años. Los medios de comunicación de muchos países los han utilizado en infinidad de ocasiones, y lo siguen haciendo, para contar a sus lectores cómo es el mundo en que viven.

La lista es interminable. La corrupción de Estado afgano instaurado tras la invasión de 2001. La corrupción de varios estados de Oriente Medio y el norte de África que luego fueron derrocados por la rebelión de la Primavera Árabe. Las torturas cometidas por esos regímenes. El espionaje norteamericano en Naciones Unidas. El reconocimiento por diplomáticos norteamericanos de que el derrocamiento del presidente Zelaya en Honduras –el golpe de Estado– era ilegal y anticonstitucional. Las presiones de EEUU a los países europeos, negadas por esos gobiernos, para que aceptaran los transgénicos y lucharan contra la piratería digital.

También información desconocida en un asunto relacionado con España. Los informes de la embajada de EEUU en Madrid describían cómo el Gobierno de Zapatero se comprometió a hacer todo lo posible para poner fin a la investigación judicial en España del ataque al Hotel Palestina en el que murió José Couso. Gracias a ellos, descubrimos que el entonces ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, garantizó al embajador de EEUU, Eduardo Aguirre, que “el Ejecutivo pondría todo su empeño en cuestionar la decisión del juez basándose en argumentos técnicos”. En público, los ministros españoles afirmaban que respetaban la decisión judicial.

Mentiras, medias verdades y propaganda fueron anuladas por la información conseguida gracias a Chelsea Manning. Por ello, violó las leyes de su país y pagó un precio durísimo.

Tras ser encarcelada, fue confinada en solitario en una celda (el día después de su condena, en agosto de 2013, anunció en un comunicado que era una mujer y que su nuevo nombre era Chelsea Manning; en agosto de 2014 un tribunal aceptó el cambio de nombre). “Al principio, pensé que el internamiento en solitario era una forma de proteger su seguridad”, dijo en 2010 un amigo que le visitaba dos veces al mes. “Con el tiempo, he visto que esas condiciones –no tener una almohada o sábanas, no poder hacer ejercicio, no poder ver la televisión– son impuestas para castigarlo, no para protegerlo”.

Su abogado describió ese año en detalle en qué condiciones vivía. Pasaba 23 horas solo en su celda. “Los guardias tienen que comprobar cada cinco minutos que Manning está bien. Manning está obligado a responder que está bien. Por las noches, si los guardias no pueden ver bien a Manning, porque tiene una manta sobre la cabeza o está inclinada sobre la pared, le despiertan para asegurarse de que está bien”. “Le impiden hacer ejercicio en su celda. Si intenta hacer flexiones o cualquier otra forma de ejercicio, le obligan a parar. Tiene derecho a una hora de ‘ejercicio’ cada día fuera de su celda. Le llevan a una habitación vacía y sólo le permiten caminar”. “Cuando Manning se va a dormir, le obligan a quitarse toda su ropa, excepto los calzoncillos, y a entregarla a los guardias. Le devuelven la ropa al día siguiente por la mañana”.

Esas condiciones de encarcelamiento eran casi una forma de tortura destinada a quebrarla psicológicamente y conseguir que aportara más información que pudiera incriminar a los responsables de WikiLeaks. Los años transcurridos la estaban minando hasta el punto de que intentó matarse en dos ocasiones. Nunca iba a sobrevivir a su cautiverio.

Cuando fue condenada, difundió un comunicado que terminaba así:

“Como dijo una vez el ya fallecido Howard Zinn, ‘no existe bandera lo bastante grande como para tapar el asesinato de gente inocente’.

Sé que mis actos violaron la ley y lamento si mis actos han dañado a alguien o a los Estados Unidos. Nunca fue mi intención hacer daño a nadie. Sólo quería ayudar a la gente. Cuando decidí revelar información secreta, lo hice por amor a mi país y por un sentido del deber hacia otras personas.

Si ustedes rechazan mi petición de perdón, cumpliré mi pena sabiendo que a veces hay que pagar un alto precio para poder vivir en una sociedad libre. Lo pagaré muy gustoso si sirve para que tengamos un país inspirado en la libertad y con la idea de que todos los hombres y mujeres nacen iguales”.

El precio que ha tenido que pagar Chelsea Manning por sus actos es inmenso, como lo es la deuda que todos tenemos con ella.

La CIA, Fidel Castro y Bahía de Cochinos

29 diciembre, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

La CIA no tardó mucho tiempo en considerar a Castro una amenaza para EEUU y en promover operaciones para desestabilizar y más tarde derrocar a su Gobierno

En diciembre de 1959, el director de la CIA aprueba un plan que tiene como prioridad “el derrocamiento de Castro en un plazo de un año y su sustitución por una junta favorable a EEUU”

Fidel Castro dirige los combates durante la invasión de Bahía de Cochinos en Playa Girón.
Fidel Castro dirige los combates durante la invasión de Bahía de Cochinos en Playa Girón. EFE/GRANMA

Pocos meses después de llegar al poder, Fidel Castro sorprende al Gobierno norteamericano con el anuncio de que quiere visitar EEUU. El revolucionario cubano es un enigma para Washington, pero no alguien completamente desconocido para la CIA. En un informe, la agencia de inteligencia llega a la conclusión de que el viaje puede ser decisivo para el futuro del Gobierno cubano: “A menos que reciba una clara ayuda de EEUU, muchos observadores creen que su régimen sufrirá un colapso en cuestión de meses”.

Es un ejemplo de los muchos análisis realizados por la CIA sobre Fidel Castro que se vieron desmentidos por la realidad. Desde el mismo 1959, sus informes, y los de otros organismos, pasan del desconocimiento sobre si Castro es o no comunista hasta la preparación de operaciones militares y de inteligencia para intentar acabar con él. Menos de un año después de su triunfo, ya circulan planes para derrocarlo.

No es exagerado decir que la CIA tuvo a Castro en el punto de mira desde muy pronto. Esa obsesión tuvo como desenlace el intento fracasado de invasión de Bahía de Cochinos promovido por EEUU.

En 2005, un profesor universitario descubrió una parte de la historia oficial del desastre de Bahía de Cochinos, escrita por un miembro de los servicios de inteligencia, y lo subió a la web de la Universidad de Villanova: The Official History of the Bay of Pigs Operation, volume III: Evolution of CIA’s Anti-Castro Policies, 1951-January 1961.

Esta clase de revisiones de acontecimientos pasados para consumo interno no suelen difundirse al público e incluyen documentos secretos o confidenciales. Como en el texto hay referencias a la política oficial de EEUU sobre el asesinato de líderes extranjeros, al parecer fue incluido entre los documentos desclasificados a raíz de la investigación del asesinato de JFK.

En total, son 295 páginas escritas en los años setenta que nos permiten contemplar la evolución de la política norteamericana en relación a Cuba en los primeros años de la revolución castrista.

El fin de Batista

En 1957, estaba claro que los días de Batista en el poder estaban contados. Entre los informes reseñados, aparece uno de un alto cargo de la CIA que apoya una transferencia pacífica del poder de Batista a un sucesor democráticamente elegido y una amnistía para Castro y los rebeldes. A principios de 1958, la CIA ya está muy preocupada por la orientación procomunista de las fuerzas de Castro, pero eso no impide que un alto cargo de la CIA proponga llegar a un pacto secreto con Castro, porque Batista está acabado. Cree que EEUU podría facilitar a los rebeldes armas y dinero.

En diciembre de 1958, representantes norteamericanos visitan La Habana para proponer a Batista que dimita y nombre a una junta militar que deberá preparar unas elecciones. Baptista se opone y sostiene que entregará el poder a Rivera Agüero, que había ganado unas elecciones amañadas. Un representante del arzobispo de La Habana propone al cónsul norteamericano en Santiago que EEUU entable negociaciones discretas con Castro. La oficina de la CIA en Cuba apoya la idea.

Las propuestas políticas no son incompatibles con decisiones de tipo militar. Se ordena buscar un emplazamiento en Cuba para lanzar desde el aire ayuda a alguna fuerza antiBatista y anticastrista que pueda impedir la llegada al poder de Fidel.

Un enigma para Washington

Tras la llegada de Castro al poder, la CIA y la embajada de EEUU mantienen una intensa actividad para intentar saber qué ocurrirá con el nuevo Gobierno. En sus análisis, se da por hecho que Castro tendrá difícil consolidar su poder y que, al final, se verá obligado a mantener buenas relaciones con EEUU. Sobre Guantánamo, se dice que Castro se conformará con un aumento de los fondos norteamericanos por el alquiler de la base y mayores facilidades para la contratación de trabajadores cubanos en las instalaciones militares.

El desconocimiento sobre lo que está pasando en Cuba es patente, aunque en algunos documentos hay detalles en los que se reconoce el carisma de Castro. En el mismo informe que decía que Fidel estaba condenado a buscar la ayuda norteamericana, se sostiene que Castro no tiene mucho apoyo en la clase alta y media, pero que es “un ídolo de masas”.

El pronóstico de la CIA sobre el viaje a EEUU acierta en un punto: se explica que Castro intentará enviar su mensaje no a los políticos o los periodistas sino directamente a los trabajadores y la opinión pública de EEUU para que defiendan a la nueva revolución.

Castro saluda al vicepresidente Richard Nixon en su visita a Washington en 1959.
Castro saluda al vicepresidente Richard Nixon en su visita a Washington en 1959. KPA/ZUMA PRESS

Tras la visita, un alto cargo del Departamento de Estado advierte contra la tentación de no tomar en serio al líder cubano: “Sería un grave error subestimar a este hombre. A pesar de su aparente ingenuidad, un carácter poco sofisticado y su ignorancia en muchos asuntos, está claro que tiene una fuerte personalidad y es un líder nato de valor y de fuertes convicciones”. El informe finalmente admite que Castro sigue siendo “un enigma” para el Gobierno de EEUU.

“Castro no es comunista”

La detención de Huber Matos y las primeras dimisiones empujan a la CIA a intentar aumentar el número de agentes infiltrados en el partido comunista cubano. Aunque consideran que Raúl Castro es un comunista radical, no creen que su hermano tenga la misma ideología, a pesar de la abundante presencia de miembros del partido en la cúpula del régimen.

En una comparecencia en el Congreso en diciembre de 1959, el director adjunto de la CIA dice: “Nuestra información revela que los comunistas cubanos no le consideran un miembro del partido comunista o incluso un procomunista. Por otro lado, están encantados con la naturaleza de su Gobierno, que les ha dado la oportunidad de organizarse, hacer propaganda e infiltrarse. Sabemos que los comunistas consideran a Castro un representante de la burguesía. Nuestra conclusión, por lo tanto, es que Castro no es comunista, aunque ciertamente tampoco es anticomunista”.

De forma oficial, la CIA informa a su personal que deben partir del supuesto de que el Gobierno cubano no es comunista y que tiene algunos planes de reforma que son legítimos y que merecen “el respeto y el apoyo de EEUU”.

Sin embargo, también deja claro que si se demostrara que el Gobierno está dominado por los comunistas, “la cuestión de los ataques directos contra Castro sería revisada”. Por ello, cualquier cubano que sea captado por la CIA debe ser valorado en relación a una “posible utilización futura desde un punto de vista paramilitar”.

Preparar “el derrocamiento de Castro”

En la sede central de la CIA, se hacen planes más radicales para el futuro. El 11 de diciembre de 1959, un jefe de división presenta al director de la Agencia un plan que tiene como prioridad “el derrocamiento de Castro en un plazo de un año y su sustitución por una junta, favorable a EEUU, que convocará elecciones en un plazo de seis meses después de asumir el poder”.

Las propuestas incluyen: emisiones clandestinas de radio a Cuba desde los países vecinos, operaciones contra la radio y la televisión cubanas desde dentro del país y formación de grupos de oposición pronorteamericanos para que por la fuerza controlen una zona del interior de Cuba.

El asesinato de Castro es una de las opciones: “Debe considerarse la posibilidad de la eliminación de Fidel Castro. Ninguno de los que le rodean, como su hermano Raúl o su compañero Che Guevarra (con errata en el original), disfrutan del mismo apoyo apasionado de las masas. Mucha gente informada cree que la desaparición de Fidel aceleraría la caída del actual Gobierno”.

El director de la CIA tachó a mano la palabra “eliminación” y la sustituyó por “expulsión de Cuba”. El resto del informe contó con su aprobación.

Antes de que acabe 1959, una Estimación Nacional de Inteligencia (un texto pactado por distintos servicios de inteligencia) establece que Castro se mantendrá en el poder, que no existe una amenaza seria a su poder, y que si se produce una intervención militar directa de EEUU, “la mayoría de los cubanos, incluido el Ejército, se opondría violentamente”.

El 8 de enero de 1960, el director adjunto de la CIA informa al Departamento de Estado y la Junta de Jefes de Estado Mayor de la situación en Cuba. Se refiere a la progresiva intervención de los comunistas en el Gobierno de la isla y plantea la necesidad de poner en marcha operaciones secretas contra Castro en todos los campos posibles, “guerra psicológica, acción política, acción económica y acción paramilitar”.

Esa reunión es el inicio real de las operaciones de la CIA contra Castro que culminarán con Bahía de Cochinos.

Repetir el golpe de Guatemala

En los primeros meses de 1960, la CIA prepara sus planes de acoso y derribo de Fidel Castro. Utiliza a sus mejores hombres, algunos con experiencia en el derrocamiento del Gobierno de Guatemala en 1954, y presenta a Eisenhower el proyecto. Dentro de la CIA, ya hay quienes dudan de que se pueda repetir el éxito de Guatemala. Castro es un hueso más duro de roer y la oposición cubana no cuenta ni con el líder ni con la organización necesarias para hacer frente al régimen castrista.

La CIA crea un departamento que se llamará Sección 4 y que tendrá como misión poner en marcha las operaciones en Cuba. Inicialmente, está compuesto por 40 personas: 18 en la sede central, 20 en la estación de la CIA en La Habana y dos en la estación de Santiago. Su jefe es Jacob Esterline, que había tenido un papel clave en la operación PBSUCCESS, el derrocamiento del Gobierno de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954.

Al mismo tiempo, se está produciendo una discusión entre departamentos del Gobierno sobre el alcance de cualquier operación contra Cuba. El director de la CIA pretende centrarlo todo en la estructura que acaba de crearse, para no implicar al presidente y al Consejo de Seguridad Nacional.

Las primeras reuniones producen un alto número de tareas que deben llevarse a la práctica: identificar los líderes cubanos que podrían oponerse a Castro, emisiones clandestinas anticastristas de radio, la compra de aviones para operaciones de apoyo a la oposición, y la utilización de empresas de EEUU como tapadera de la oposición. También se habla de propiciar la intervención de empresas norteamericanas que deberían financiar a la oposición y presionar al Gobierno de EEUU para que imponga sanciones económicas a la isla.

El sabotaje de la industria cubana del azúcar

El 11 de febrero de 1960, los responsables de la Sección 4 se reúnen para revisar las primeras propuestas. Se plantea por primera vez el sabotaje de la industria cubana del azúcar. Hay 50.000 dólares para empezar a gastar en estas misiones y se calcula que necesitará en total tres millones de dólares (la cifra definitiva del gasto de la CIA en Cuba en esos años fue de 43 millones).

En una reunión con altos cargos de otros departamentos, el director de la CIA recomienda que se utilice a grupos de la oposición para sabotear la cosecha de azúcar: “Que la CIA sea autorizada para comenzar los planes operativos, incluida la captación de potenciales agentes para un posterior sabotaje de industrias del azúcar, tanto de propiedad cubana como norteamericana. Si estas operaciones se consideran factibles y deseables, se diseñarían para impedir que Castro pueda beneficiarse de los ingresos previstos en la cosecha de 1960”.

El director de la CIA, Allen Dulles, aclara que no quiere un visto bueno para iniciar ya las operaciones, sino recabar el apoyo de los asistentes. Los representantes del Pentágono aprueban la iniciativa y los reunidos acuerdan presentar el plan al secretario de Estado y, posteriormente, al presidente Eisenhower.

Eisenhower no muestra mucho entusiasmo por el sabotaje de la cosecha de azúcar y duda de que tenga alguna influencia en la capacidad de Cuba de financiar otros movimientos guerrilleros en América Latina. Eisenhower ordena que le presenten un plan más amplio, “que incluya incluso cosas más drásticas”.

Mientras todos estos planes están siendo estudiados, circula en la CIA un informe, no firmado, que alerta del peligro que puede suponer para EEUU esta ofensiva contra Castro. El informe describe las diferencias con la situación de Guatemala, donde la CIA había conseguido derrocar al Gobierno izquierdista de Arbenz.

Entre sus conclusiones, se destaca que Arbenz era un líder débil y apoyado por un partido comunista local compuesto por líderes poco competentes. En Guatemala, la estructura de mando del Ejército se había mantenido, mientras que Castro ya había eliminado del Ejército cubano a los militares cercanos a Batista y estaba en marcha un intenso proceso de adoctrinamiento ideológico. La oposición anticastrista no tenía a nadie de una estatura similar a la de los dirigentes que se oponían a Arbenz.

Además, el informe sostiene que los ataques propagandísticos contra Castro desde EEUU están uniendo a todos los sectores cubanos opuestos a EEUU en torno a Fidel. Las emisiones realizadas desde EEUU dejan sin argumentos a cualquiera que intente negar la intervención norteamericana en la lucha contra Castro.

El informe surge probablemente por la preocupación creada por los ataques con bombas incendiarias contra campos cubanos de caña de azúcar. Los vuelos habían partido de EEUU y estaban tripulados por anticastristas. La CIA y la Agencia Federal de Aviación intervienen para poner fin a estas iniciativas particulares de los exiliados.

Ocultar la intervención

Los distintos organismos implicados van elaborando el plan que Eisenhower ha ordenado. Todos insisten en la necesidad de que la intervención norteamericana no tenga repercusiones negativas para EEUU en América Latina, en especial entre los miembros latinoamericanos de la OEA. Es imprescindible ocultar esa intervención y estar en condiciones de desmentirla en los foros internacionales en los que se pueda discutir la situación de Cuba.

El jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA informa al director, Allen Dulles, de que los Gobiernos de Guatemala y Nicaragua han ofrecido sus países como bases de las emisiones de propaganda de la oposición cubana y de entrenamiento de sus militantes.

También le cuenta uno de los primeros proyectos dirigidos personalmente contra Castro de carácter ciertamente extravagante: “Tenemos a nuestra disposición una droga que si la colocamos en la comida de Castro, hará que éste se comporte de forma tan irracional que una aparición pública tendría efectos muy perjudiciales para él”.

En una reunión de altos cargos del Gobierno, el 14 de marzo de 1960, previa a la decisión definitiva de Eisenhower, se discute qué ocurriría en Cuba en caso de una desaparición simultánea de Fidel, Raúl Castro y el Che. Aún no se trata de un eufemismo, al querer decir asesinato, sino de su salida del poder. La conclusión es que la única fuerza organizada que podría tomar el poder sería el partido comunista.

El director de la CIA apunta que eso no sería un inconveniente, porque facilitaría una acción multilateral de la OEA.

Eisenhower da luz verde

El 17 de marzo de 1960, la CIA presenta su plan a Eisenhower en una reunión en la que están también presentes el vicepresidente Nixon, y los secretarios de Estado y del Tesoro. Eisenhower destaca que el plan es la única opción posible y que el secreto es una exigencia fundamental: sólo debe haber dos o tres funcionarios norteamericanos en contacto directo con los grupos cubanos.

El secretario del Tesoro muestra su preocupación por las inversiones norteamericanas en la isla, pero Eisenhower no le presta mucha atención. Nixon sugiere que se den pasos para reducir esas inversiones hasta eliminarlas y reducir el turismo norteamericano en Cuba.

Eisenhower aprueba el programa de operaciones encubiertas propuesto por la CIA que tiene estos objetivos: la formación de un frente político anticomunista fuera de Cuba para atraer a todos los descontentos con Castro, una ofensiva propagandística contra el Gobierno cubano, desarrollo de una red de inteligencia dentro de la isla y preparación de una fuerza paramilitar fuera de la isla con el necesario apoyo logístico para que pueda poner en marcha operaciones dentro de Cuba.

El autor de esta historia oficial de la intervención de la CIA en Cuba precisa que en el programa aprobado por Eisenhower no hay rastro de un posible plan para la invasión de Cuba. El objetivo es entrenar una fuerza paramilitar que realice operaciones de guerrilla dentro de Cuba, “tanto antes como después del establecimiento de uno o más centros de resistencia”. Deberían ser cubanos los que lideraran y entrenaran a esta fuerza, y esos cubanos serían previamente entrenados por norteamericanos.

Eisenhower ordena que no se guarde ninguna copia del acta de las reuniones que los altos cargos del Gobierno tengan sobre Cuba, incluida la del 17 de marzo, excepto en los archivos del director de la CIA. El presupuesto aprobado para 1960 y 1961 es de 4.400.000 dólares.

El Pentágono aumenta su participación

El paso de los meses deja obsoletos los primeros planes de la CIA de desestabilizar a Castro con una pequeña fuerza paramilitar infiltrada en la isla. La Administración de Eisenhower autoriza el incremento de fondos para entrenar a una fuerza mayor, pero la CIA comienza a creer que no tendrán éxito sin una intervención directa de unidades militares norteamericanas.

En la primera reunión de la Sección 4 tras la decisión de Eisenhower, el jefe del equipo, Jake Esterline, anuncia que el 1 de mayo es la fecha elegida para iniciar el entrenamiento de los anticastristas en Panamá. La formación de un Gobierno en el exilio es un elemento clave de la estrategia y Esterline comenta que espera que esté listo en abril y que su sede estará en Costa Rica o Puerto Rico.

El jefe de la División de Operaciones Secretas advierte a la Sección 4 que es imprescindible que las operaciones paramilitares no se inicien hasta que las emisiones de propaganda hayan dado sus frutos. De lo contrario, Castro podría utilizar las acciones violentas en su propio beneficio.

“Cuando llegue el momento de la actividad paramilitar, debemos ocultar cualquier invasión”, dice el alto cargo de la CIA. “Para impedir o minimizar la contrapropaganda de Castro, las operaciones paramilitares deben parecer una rebelión interna protagonizada por elementos situados dentro de Cuba. Desde luego, esto obligará a infiltrar hombres y armas antes de que comiencen las hostilidades”.

La Sección 4 se pone en contacto con el Pentágono para comunicarle sus necesidades. Los militares aceptan enviar vuelos espía para que fotografíen la costa de Cuba, y las Fuerzas Especiales se comprometen a entregar las lanchas que necesitarán los anticastristas para llegar a la isla y a entrenarles en su uso.

Las reticencias de un alto cargo del Departamento de Estado a toda la operación (al creer que la oposición no está en condiciones de hacer frente a Castro) llevan a Esterline a pedir que se realice el lanzamiento de ayuda desde el aire a un grupo de anticastristas que ya están en Cuba. Este primer intento resulta un fracaso. La ayuda cae en manos de las fuerzas de Castro y el avión se ve obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en México, donde queda inmovilizado.

La CIA acepta la exigencia del Pentágono de que la base de Guantánamo no sea utilizada en ningún momento, hasta el extremo de que se advierte que si algún anticastrista intenta refugiarse allí, será entregado a las autoridades cubanas.

De la infiltración a la invasión

Los planes iniciales para las operaciones paramilitares dentro de Cuba se basaban en unidades muy pequeñas: sólo dos o tres personas serían introducidas dentro de la isla, donde entablarían contacto con supuestos grupos disidentes.

A finales del verano de 1960 se produce un cambio completo de estrategia: las unidades van a ser mucho mayores. Los primeros indicios se hacen evidentes en agosto cuando la Sección 4 comienza a hacer peticiones de transporte marítimo para grupos mucho mayores. La carga que tenían que llevar consigo incluía cinco tanques, cinco camiones de 2.500 kilos cada uno y dos camiones cisterna para el combustible.

En noviembre de 1960, los responsables de la operación cubana en la CIA son conscientes de que el proyecto ha adquirido tales exigencias que quizá sea necesario replantear su estructura para convertirlo en una operación conjunta de la CIA y el Pentágono. Al mismo tiempo, están preocupados por la actitud de los responsables políticos de la Administración, que no prevén otro desenlace posible que el éxito. Los miembros del servicio de inteligencia están dispuestos a asumir riesgos, y uno de ellos es la posibilidad de que no todo termine bien.

Progresivamente, la CIA llega a la conclusión de que es necesaria una ofensiva de grandes dimensiones. Presenta un proyecto para enviar una fuerza anfibia de 3.000 hombres, y hay un intenso debate entre los distintos organismos de la Administración.

El Pentágono apoya la idea de la CIA. El Departamento de Estado sugiere que el tiempo de las operaciones encubiertas ya ha pasado. El consejero de seguridad nacional, Gordon Gray, llega a plantear la idea de fingir un ataque a la base de Guantánamo para justificar una invasión norteamericana. Estado pregunta si hay planes para asesinar a Fidel, Raúl Castro o el Che. El director adjunto de la CIA responde que ese tipo de operaciones son muy complicadas y que la CIA no tiene los medios para llevarlas a cabo.

La CIA informa después a los asesores que entrenan en Guatemala a los anticastristas que no habrá operaciones de pequeño calado. Ahora se trata de preparar una fuerza anfibia de al menos unos 1.500 hombres. El nuevo programa de entrenamiento comenzará ese mismo mes y tendrá que estar concluido a finales de enero de 1961.

Mientras se producen todas estas discusiones sobre el aumento de la fuerza invasora, los responsables de la CIA tienen que reunirse con el presidente recientemente elegido, John F. Kennedy, para ponerle al día. El 18 de noviembre, le presentan un plan que supone la infiltración de 600 hombres en Cuba que se internarían en la isla, y con la ayuda posiblemente de otros 600 hombres situados en otro punto, contactarían con fuerzas internas de disidentes. Serían abastecidos por vía aérea por aviones que despegarían de Nicaragua. Le dan a entender que EEUU y sus aliados de América Latina podrían reconocer a esta fuerza y a sus líderes como el Gobierno provisional de Cuba.

La apuesta por la invasión con apoyo norteamericano

Es muy revelador que en una reunión preparatoria de ese primer contacto con Kennedy, los responsables de la Sección 4 admiten en una nota que los objetivos diseñados en esta operación no pueden conseguirse sin una intervención mayor del Ejército de EEUU.

“Nuestro concepto original no es ya factible a causa de los controles impuestos por Castro”, dice el departamento cubano de la CIA. “No se producirá el levantamiento interior que antes se consideraba posible, ni las defensas permitirán un ataque como el previsto inicialmente. Nuestro segundo concepto (una fuerza de 1.500 a 3.000 hombres que controle una playa que pueda servir de pista de aterrizaje) tampoco es ya factible, a menos que se trate de una operación conjunta de la CIA y el Departamento de Defensa. Nuestra experiencia en Guatemala demuestra que no tenemos los hombres suficientes para la base y la ayuda aérea ni estamos a tiempo de conseguirlos”.

El autor de esta historia oficial de Bahía de Cochinos para la CIA se pregunta cómo es posible que los arquitectos de la operación cubana de la CIA creyeran que una fuerza de 3.000 hombres era insuficiente en noviembre de 1960, a menos que hubiera una intervención directa del Ejército de EEUU, y en cambio 1.200 hombres fueran suficientes para poner en marcha Bahía de Cochinos en marzo de 1961, con el único patrocinio de la CIA.

El jefe de la Sección 4, Jake Esterline viaja a Guatemala para comprobar el estado del entrenamiento de los anticastristas. En su informe sobre la visita, afirma que no es realista pretender que la CIA pueda buscar otro país donde poner a punto a la fuerza de entre 1.500 y 3.000 hombres de la que se había hablado. De momento, sólo estima posible entrenar en Guatemala a unos 600 hombres, y quizá otros 600, si pueden encontrar nuevas instalaciones en el interior del país.

Como el Departamento de Estado está nervioso con el uso de territorio guatemalteco para estos fines, por la repercusión que tendría la noticia si se supiera en la OEA, Esterline deja claro que sin la asistencia de Guatemala, el proyecto se vería en serios problemas.

La CIA exige una invasión

La confusión en la que está inmerso el proyecto a finales de noviembre obliga al coronel King, jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA, a trasladar un informe a sus superiores: quiere que los responsables de la Administración (que está en funciones hasta la toma de posesión de Kennedy) confirmen los términos acordados de la operación de desembarco de 600 anticastristas, lo que incluye su abastecimiento desde el aire por aviones norteamericanos.

King concluye diciendo que si la operación paramilitar sigue en pie, será necesario el uso de una base en Florida desde la que saldrán los aviones que abastecerán a los insurgentes, y la participación de un pequeño número de personal civil norteamericano en operaciones aéreas y marítimas, aunque no dentro de Cuba. Además, reclama ataques aéreos contra la aviación cubana y otros objetivos militares.

La operación de infiltración de una pequeña fuerza paramilitar ya es historia. La CIA ha apostado por una ofensiva militar de grandes dimensiones que exige el apoyo de la Fuerza Aérea de EEUU para abastecer continuamente a los rebeldes y no sólo en su llegada a la isla. Además, la idea de bombardeos por aviones norteamericanos indica que es muy probable que los anticastristas no puedan hacer frente a la respuesta del Ejército cubano.

La CIA está advirtiendo a los responsables de la Administración que sólo una ofensiva a gran escala puede poner en apuros a Castro y que ésta sólo tendrá éxito con una intervención directa de la Fuerza Aérea de EEUU.

Finalmente, Kennedy autorizó el apoyo norteamericano a una invasión de la isla por fuerzas anticastristas en lo que desde entonces se conoce como el fiasco de Bahía de Cochinos. La CIA y el Pentágono ya debían saber que sus planes de acabar con Castro de esta manera iban a fracasar. La predicción estaba en sus propios informes.

De ingenuos, nada. Las Brigadas Internacionales 80 años después

13 diciembre, 2016

Fuente: http://www.lamarea.com

“Es fácil pintar a los brigadistas como idealistas ingenuos o aventureros sin escrúpulos. Pero el riquísimo acervo documental desmiente esas lecturas fáciles”, reflexiona el autor.

29 octubre 2016 – 11:02

De ingenuos, nada. Las Brigadas Internacionales 80 años después
El frente de Aragón en Alcubierre, a mediados de octubre de 1936: La Esquerra Republicana y el Estat Català forman la Columna Macià-Companys. (Archivo de Historia Contemporánea, EPF Zúrich)

Paul MacEachron tenía 20 años cuando abandonó su universidad en Ohio -la misma en que yo hoy enseño- para alistarse en las Brigadas Internacionales. Era el verano del 37. Hizo lo que miles: se embarcó, cruzó los Pirineos clandestinamente, se entrenó en Albacete -donde aprendió a operar una metralleta- y salió hacia el campo de batalla para defender la República española. En marzo de 1938, corrió la voz que Paul había sido capturado por las fuerzas facciosas cerca de Belchite. Los esfuerzos de sus compañeros de universidad por que el secretario de Estado norteamericano intercediese por él fueron vanos. Parece que los nacionales le fusilaron de inmediato.

En 2003, su novia de aquellos años, que como Paul pertenecía a la Juventud Comunista, me envió un fardo de cartas que éste le había escrito desde España. No pasa año que no las lea con mis estudiantes. Les fascinan estos documentos de su compañero de universidad. Pero no entienden nada. Para empezar, les cuesta descifrar las cartas porque ya no están acostumbrados a leer textos escritos a mano. Más estupefactos aún les dejan sus palabras. Y es que Paul era un revolucionario. Está encantado -le escribe a su novia- con la eficacia de los fusiles antitanque. “Cuando llegue el día que los trabajadores de los Estados Unidos emprendan la lucha por sus derechos”, dice, “tendremos que tener algunos de estos fusiles a mano”. Muchos de mis estudiantes se consideran activistas militantes. Pero si les pregunto si se pueden imaginar alistarse como soldados para luchar en una guerra en un país que no es el suyo, me miran desconcertados. No -confiesan-, la verdad es que no.

Hoy Paul tendría 99 años. El último miembro de sus compañeros de la Brigada Lincoln, Delmer Berg, falleció el año pasado. Este pasado 21 de octubre moría Stan Hilton, el último sobreviviente de los voluntarios británicos, a un día del 80 aniversario de la creación de las Brigadas Internacionales. La idea de reclutar un ejército de voluntarios como expresión de la solidaridad internacional con la Segunda República asediada había sido de Willi Münzenberg, el encargado del aparato de propaganda de laInternacional Comunista en Europa. Como golpe de efecto fue una idea brillante. En total, alrededor de 35.000 voluntarios de casi todos los países del mundo se arriesgaron la vida en la lucha española contra el fascismo.

¿Cómo entender hoy el significado de aquella iniciativa? Es fácil trivializarla como un fenómeno propagandístico motivado por el oportunismo de la política exterior soviética. También es fácil pintar a los brigadistas como idealistas ingenuos o aventureros sin escrúpulos. Pero el riquísimo acervo documental desmiente esas lecturas fáciles. Los testimonios y las biografías de los miles que se alistaron como lo hizo Paul cuentan otra historia. Para empezar, es un relato infinitamente diverso. La Guerra Civil Española no significó lo mismo para un joven judío de Nueva York, un obrero negro de Detroit, un poeta francés o un anarquista argentino. Y aunque entre los voluntarios predominaba el idealismo -es decir, la noción básica, tan desprestigiada hoy, de que es posible imaginarse un mundo diferente y luchar por él- de ingenuos tienen muy poco. Ese chico judío de Nueva York y ese obrero negro de Detroit entendían perfectamente cuál era la amenaza que encarnaban Hitler, Mussolini y Franco. Así lo demuestran las cartas que enviaban a casa.

Llegados a este punto, a mis estudiantes les suelo plantear una pregunta sencilla. ¿El gobierno de Estados Unidos se opuso al fascismo?  Sí, claro -me contestan con una confianza cimentada por 70 años de películas de Hollywood-. We fought the good war! We liberated Europe! “Es verdad” -replico- “pero aclaradme algo. Paul MacEachron se alistó en el verano del 37 para combatir el fascismo. ¿Cuánto tardó el gobierno norteamericano en hacer lo propio?”. Hesitación. Por fin alguien levanta la mano. -“Cuatro años y medio…”-.

Perlas informativas del mes de septiembre 2016

4 octubre, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

Una nueva recopilación de anécdotas, manipulaciones y curiosidades aparecidas en los medios de comunicación durante el pasado mes de septiembre

Internacional

Apartar a la presidenta

61 tipos derrocan a una presidenta que han votado casi 54,5 millones de brasileños y nuestra prensa usa el eufemismo de “apartar”: “Brasil aparta a Rousseff” ( El Periódico, 1-9-2016).

Desde Caracas a Corea

El 1 de septiembre la oposición venezolana convocaba una gran manifestación para pedir la dimisión de Maduro. Los partidarios del gobierno también se manifestaron. Una vez más asistimos a la guerra de cifras de asistentes a ambas convocatorias, y de imágenes. Henrique Salas Romer, un veterano líder opositor que fue candidato presidencial, difundía una imagen en twitter como prueba de que habían asistido un millón de venezolanos a pedir el referéndum revocatorio contra Venezuela. Salas Romer no es un tuitero cualquiera, pertenece a la Academia Mexicana de Derecho Internacional y desde 1999 es integrante del Consejo Asesor Internacional de la Universidad de Yale. Pues bien, la imagen que colgó es de Corea del Sur durante la visita del Papa, de Venezuela nada.

Una manifestación en Corea del Sur durante la visita del Papa Francisco.
Una manifestación en Corea del Sur durante la visita del Papa Francisco.

Captura del tuit de Henrique Salas Romer, que adjudica la imagen de Corea del Sur a una manifestación a favor del revocatorio del gobierno venezolano.
Captura del tuit de Henrique Salas Romer, que adjudica la imagen de Corea del Sur a una manifestación a favor del revocatorio del gobierno venezolano.

El insurgente es el empresario

¿Os acordáis cuando un insurgente era alguien que se levantaba contra el orden establecido con un discurso revolucionario? Pues ya no. ABC dice que son los titulados con mejor nota de las universidades que crean empresas con grandes sumas de inversión económica. Esos que llaman emprendedores. (“Los insurgentes que inventan el futuro de la economía”. ABC, 4-9-2016). ¿Pensarían el Che, Pancho Villa o Espartaco que esos muchachos son de los suyos?

Ahora tres muros

Supongo que recordarán el muro de Berlín.  Pues en la Europa que se escandalizaba ya tenemos tres: España, Reino Unido y Francia. Según informaba Público el 8 de septiembre Londres y París levantarán dos muros de cuatro metros de altura para bloquear el paso de refugiados y emigrantes. A él se suman las alambradas de Ceuta y Melilla. ¿Los presidentes de estos países irán alguna vez a prisión como responsables de los muertos que provoquen esos muros como sucedió con los presidentes de Europa del Este?

Todos espantados

Dicen Informativos Tele5 el 10 de septiembre que la comunidad internacional está ‘espantada’ por las pruebas nucleares de Corea del Norte. Pues si atendemos a las víctimas de armas nucleares, su número y potencial destructivo, creo que hay más motivos para estar espantados por otros países amigos que por Corea del Norte.

Desafiar y advertir

¿Os habéis fijado que Corea del Norte “desafía” y EEUU “advierte”?: “Corea del Norte ha vuelto a desafiar a la comunidad internacional con una quinta prueba nuclear” ( El País, 10 de septiembre). “EEUU envía bombarderos a Corea del Sur como advertencia a Kim Jong-un” ( El País, 13 de septiembre). Curioso, porque los primeros no han provocado la muerte de nadie por armas nucleares y los segundos cientos de miles.

No bombardear los puertos petroleros

Uno piensa que si los países occidentales pidiesen a los bombarderos libios que respeten algunos lugares en sus ataques, lo lógico es que fuese infraestructuras como colegios u hospitales. Pues no, los gobiernos de Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido piden a todas las fuerzas que eviten “cualquier acción que pueda dañar la infraestructura energética de Libia o limitar aún más sus exportaciones” ( Infolibre, 13 de septiembre). O sea, el petróleo que las potencias necesitan y compran.

Ojo con los comunistas alemanes

Una curiosa comparación de resultados de votos que nos ocultaron tras las elecciones regionales de Alemania el 18 de septiembre. El partido de Merkel logró el 17,9% de los votos y aquellos comunistas diablos de Alemania del Este 15,6%, aproximadamente un 2% menos.

Los muertos no son noticia

Mueren 3.211 personas ahogadas en el Mediterráneo intentando llegar a Europa pero para muchos medios miles de muertos no son la noticia. El titular es que nos invaden los 300.000 que llegaron (“Más de 300.000 personas cruzaron el Mediterráneo y alcanzaron costas europeas entre enero y septiembre”. ABC, 20-9-2016. “Más de 300.000 migrantes cruzaron el Mediterráneo en lo que va de 2016”.El Mundo, 20-9-2016). Es como si en un accidente del AVE mueren cien pasajeros y titulan con el número de los que llegaron bien. Afortunadamente, no todos los medios lo contaron igual: “2016 va camino de convertirse en el año más mortífero en el Mediterráneo” ( Infolibre, 20-9-2016).

España

Si no hay gente, no hay parados

“El paro bajó en las comarcas donde más cae la población” titula el diario La Región, de Ourense, el 4 de septiembre. Bastante lógico, si se va la gente bajarán los parados, sobre todo porque probablemente sean los que no tienen trabajo los que se vayan. Ya no saben cómo decir que baja el paro. Seguro que también bajan los accidentes de tráfico, el cáncer y el fracaso escolar en los lugares donde cae la población.

El Corte Inglés

¿Y si los medios citaran las marcas y no las silenciaran para no molestar a sus anunciantes?

Titulares sobre una información de una denuncia de acoso de un trabajador de El Corte Inglés a sus empleadas.

Titulares sobre una información de una denuncia de acoso de un trabajador de El Corte Inglés a sus empleadas.

Nivel del debate periodístico

Oído en debate de LaSexta el 10 de septiembre. Ignacio Escolar: “El gobierno mintió en el nombramiento de José Manuel Soria”. Respuesta de Eduardo Inda: “Pues anda, que en tu periódico escribe Gonzalo Boye, una persona que estuvo en la cárcel acusado de terrorismo”. Para que luego digan que los debates de los políticos son patéticos, pues algunos periodistas les ganan.

La infanta y los demás niños

Lo contaba la periodista Ana Tudela en un tuit el 12 de septiembre. TVE1 informa informa que ha sido el primer día de cole de la infanta Leonor y también de otros muchos niños. Tal cual.

Exiliados venezolanos

Los exiliados venezolanos encuentran refugio en Madrid, dice El Mundo el 14 de septiembre. Aunque en el texto muchos dicen ser perseguidos como opositores, ninguno es reclamado por las autoridades venezolanas, no son exiliados. De hecho existe un tratado de extradición entre Venezuela y España, por tanto, un reclamado por la justicia de cualquiera de los dos países no podría refugiarse en el otro. Son, sencillamente, venezolanos que consideran que están mejor aquí que en su país. España tiene 1.816.835 ciudadanos así, que se han ido al extranjero en busca de una vida mejor. De ellos, 115.314 están en Venezuela. ¿Exiliados en Venezuela?

Medios de derecha e inversores

Hubo un detalle de las cuentas de  eldiario.es que difundió su director, Ignacio Escolar, el 19 de septiembre que me pareció muy interesante y que pasaba desapercibido. El proyecto nació con una inversión inicial de 395.000 euros, procedentes de los ahorros de una veintena de personas, el 70% de ellas trabajadores del periódico. En cambio, El Español, de Pedro J. Ramírez, nació con 18 millones de euros de inversión y Ok Diario, de Eduardo Inda, con algo más de tres millones en su capital. Sin embargo, eldiario.es tiene 5.633.233 lectores, Okdiario 5.161.092 (medio millón menos) y El Español 4.145.213 (millón y medio menos). Mi conclusión es clara, el capital financiero apuesta y apoya medios de derechas, incluso aunque terminen siendo menos rentables y con menos audiencia que los que no son de derechas. El dinero tiene ideología.

Empresarios corruptos

Infolibre publicaba el 19 de septiembre que “ninguno de los 23 industriales y constructores acusados por Bárcenas de financiar de forma ilegal al PP ha acabado en el banquillo de los acusados”. O sea que existe alguien más impune que un político corrupto del PP, un empresario corrupto del PP.

Puticlub y policía

“El anuncio de un puticlub en la revista de un sindicato de la Policía desata una guerra interna” ( Público, 19 de septiembre). ¿Qué se puede esperar de un país donde se anuncia un puticlub en la revista de la policía?

Extra, extra, Appel y la bolsa de papel

El  20 de septiembre El País titula y subtitula “Apple patenta una bolsa de papel”, “El fabricante registra un invento sobre una bolsa que tiene intrigada a la red”. Leemos con detenimiento los cinco párrafos de la noticia para comprobar que consiste, sencillamente, en que ahora la empresa informática en lugar de proporcionar una bolsa de plástico cuando compres algo te lo darán en un sencilla bolsa de papel. Parece que hay que aprovechar cualquier excusa para cuidar a los anunciantes. Aunque sea a costa de hacer perder el tiempo a los lectores.

El rey y la realidad

A continuación lo que dice el rey en la ONU ( Europa Press, 20 de septiembre) y los datos de la realidad ( Efe, 21 de septiembre). Lo primero lo dice el jefe del Estado y lo segundo la agencia de noticias del Estado.

Cita de Felipe VI en la ONU sobre los refugiados, recogida por la agencia Europa Press.

Cita de Felipe VI en la ONU sobre los refugiados, recogida por la agencia Europa Press.

Información de la agencia EFE, recogida por La Sexta, sobre la comparecencia del rey en la reunión sobre refugiados en la ONU.

Información de la agencia EFE, recogida por La Sexta, sobre la comparecencia del rey en la reunión sobre refugiados en la ONU.

Nuevos debates

Para exponer si el discurso debía ser más duro o más suave, los líderes de Podemos se pusieron a discutir si debía ser más Bruce Springsteen o más Coldplay. Y en eso llega la concejala Rita Maestre con este tuit. Y pensar que antes debatíamos sobre nacionalizar los medios de producción.

Tuit de Rita Maestre, concejala de Ahora Madrid en el Ayuntamiento de Madrid.
Tuit de Rita Maestre, concejala de Ahora Madrid en el Ayuntamiento de Madrid.

Bebés en cajas

El 22 de septiembre numerosos medios de todo el mundo difundían lo siguiente: “Varios recién nacidos duermen en cajas de cartón en un hospital de Venezuela” (ABC), “Denuncian que hay bebés en cajas de cartón por falta de cunas en un hospital de Venezuela” ( Europa Press). Las televisiones difundían imágenes. Pues bien, la imagen de esas televisiones no era de Venezuela, se trataba de Honduras hace tres años. Pero lo de ese país no interesó nunca a los medios, allí no gobernaban los bolivarianos. Por cierto,  en Finlandia, desde hace 75 años, las mujeres embarazadas reciben una caja de cartón del Estado para que el niño duerma en sus primeros días y no hay tanto escándalo.

Información errónea sobre los neonatos en cajas en Venezuela.
Información errónea sobre los neonatos en cajas en Venezuela.

La foto de los recién nacidos en cajas, que en realidad era de Honduras.
La foto de los recién nacidos en cajas, que en realidad era de Honduras.

Chorizo y gilipollas

Por una noticia que anuncia que el periodista Alfonso Rojo ha sido condenado a pagar 20.000 euros a Pablo Iglesias por vulnerar su honor ( Público, 21 de septiembre), nos enteramos de que el fiscal defendió ante la Audiencia que las expresiones ‘chorizo’, ‘sinvergüenza’, ‘mangante’ o ‘gilipollas’ carecían de un “matiz injurioso, denigrante o desporporcionado” al “amparo de la crítica política” y “la inexistencia de animus injuriandi“. ¿Y si le llamásemos así al fiscal?

Encuesta neutral

Muy neutral la exposición de las dos opciones ante Podemos de esta encuesta de El País el 23 de septiembre. Como dice el  Nega, de Los chikos del maíz, en un tuit podían presentarla así:

Encuesta de El País sobre la estrategia de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón en Podemos.

Encuesta de El País sobre la estrategia de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón en Podemos.

Noche electoral

Todavía no se habían contabilizado ni un solo voto de las elecciones de Euskadi durante la noche electoral del 25 de septiembre y los analistas ya estaban interpretando los resultados electorales en los medios.

Una finca para Gordillo

El Pleno del Ayuntamiento de Marinaleda aprobó una propuesta para solicitar a la Junta de Andalucía que done a los jornaleros unos terrenos expropiados en 1991, con el objetivo de que sean cultivados por ellos de manera colectiva y no repartida en trozos. Así tituló ABC el 26 de septiembre: “Sánchez Gordillo pide a la Junta que le regale la finca de El Humoso”.

Robar cien millones

¿Sabían que una empresa puede robar 100 millones a sus trabajadores y 30 a la Seguridad Social y no le pasa nada? Es lo que no pagó en horas extras el Banco de Sabadell ni tampoco a la Seguridad Social. ( Infolibre, 22 de septiembre). ¿Pasaría los mismo si los trabajadores se hubieran llevado cien millones de la caja fuerte del banco?

Unidad y desafío

Van unos (entre ellos, Susana Díaz), intentan derrocar al secretario general (Pedro Sánchez) democráticamente elegido, éste no acepta irse hasta que no llegue un congreso y  El País escribe en su portada el 30 de septiembre (como información no como opinión): “La secretaria general de los socialistas andaluces, Susana Díaz, respondió ayer con una propuesta de unidad al desafío de Pedro Sánchez y sus seguidores”. O sea, la que quiere quitar al secretario general es la de la “propuesta de unidad” y el que no quiere irse sin antes consultar a los militantes es del “desafío”.

Gobiernos y déficit

Leemos a toda plana el 30 de septiembre en la versión papel de El País el titular “El Banco de España alerta de que sin gobierno será difícil cumplir el déficit”. Como si los gobiernos anteriores hubieran conseguido cumplirlo.

Publicidad institucional

“Las asociaciones de editores de prensa en España han exigido transparencia y objetividad en los criterios de reparto de la publicidad institucional, la petición se realizó el 29 de septiembre en el Foro APM ‘La publicidad institucional en España: pluralismo informativos y adaptación al entorno digital’, celebrado en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM)'” ( Web de la Asociación de la Prensa de Madrid, 30 de septiembre). Pero si lo reciben ellos mismos, y dicen que son transparentes y piden siempre transparencia, que digan lo que les dan mientras esperan que lo haga gobierno.

*Perla viejuna

Susana Díaz: “Quien me conoce sabe que cuando acaba un congreso soy leal al secretario general” ( El Mundo, 24-11-2013).

Pascual Serrano es periodista. Su último libro es “Medios democráticos. Una revolución pendiente en la comunicación”. Akal.
www.pascualserrano.net

¿Es cierto que a Occidente le interesa el desarrollo de los países pobres? 

17 septiembre, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

Terminemos con la ficción de que Estados Unidos, Francia y el Reino Unido son un grupo de bondadosos países defensores de los pobres

Al menos 51 niños han muerto en Guatemala por desnutrición y 2.244 peligran EFE.

Cuando se trata de asuntos internacionales, a los políticos de Occidente les encanta llenarse la boca hablando de su devoción por el desarrollo económico. En su discurso estrella sobre el tema, la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton contaba cómo la ayuda de EEUU había cambiado las vidas de gente pobre en Indonesia, Nicaragua y Sudáfrica. El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius, elogiaba hace poco el compromiso de su país en el desarrollo de las excolonias francesas en África occidental. David Cameron, también. El año pasado, en la cumbre de la ONU sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible, el primer ministro británico habló con orgullo sobre el historial del Reino Unido en proveer “estabilidad y seguridad” a los países pobres.

Pero este relato sobre la benevolencia de los países occidentales sólo funciona gracias a nuestra amnesia colectiva. Para obtener una versión menos parecida a un cuento de hadas, sólo hay que retroceder hasta las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

Ahora la desigualdad entre Occidente y el resto del mundo es aún mayor de lo que era cuando terminó el colonialismo. En la actualidad, 4.200 millones de personas viven en la pobreza.

Finalizado el colonialismo europeo en África y en Asia, y durante un breve respiro en la intervención de EEUU en Latinoamérica, los países en desarrollo crecieron a pasos agigantados en ingresos y reducción de la pobreza. Desde comienzos de la década del 50, Irán, Indonesia y Guatemala aplicaron el modelo keynesiano de economía de mercado con intervención estatal que tan buenos resultados había dado en Occidente. Usaron estratégicamente las reformas agrarias para ayudar al pequeño agricultor, las leyes laborales para mejorar el salario de los trabajadores, los impuestos sobre los productos de exportación para proteger a los comerciantes locales, y la nacionalización de los recursos naturales para financiar los programas de viviendas, asistencia médica y educación.

Este enfoque, conocido como “desarrollismo”, se creó basándose en dos valores que van casi de la mano: independencia económica y justicia social. No era un enfoque perfecto pero funcionaba bastante bien. Según el economista Robert Pollin, las políticas del desarrollismo mantuvieron tasas de crecimiento anual de 3,2% en la renta per capita durante por lo menos 20 años, los valores más altos logrados en todo el siglo XX. Por primera vez en la historia, la brecha entre Occidente y el resto del mundo comenzaba a reducirse. Parecía un milagro.

Juicio a Ríos Montt, la mayor prueba para la justicia de Guatemala, asegura AI

El dictador guatemalteco Ríos Montt. EFE

Cualquiera pensaría que los países occidentales estarían entusiasmados con semejante logro, pero no estaban nada contentos. Las nuevas políticas significaban que las empresas multinacionales ya no podían tener fácil acceso a mano de obra barata, materias primas y mercados de consumo. Todos los beneficios a los que las naciones occidentales se habían acostumbrado durante la etapa colonial.

Las potencias de Occidente (específicamente, EEUU, el Reino Unido y Francia) no estaban dispuestas a que esa situación continuara. En lugar de brindar su apoyo al movimiento desarrollista, las potencias se metieron de lleno en campañas de décadas para derrocar a los gobiernos del movimiento desarrollista y para instalar en su lugar a presidentes en sintonía con los intereses de Occidente. Una larga y sangrienta historia que ha sido borrada casi por completo de nuestra memoria colectiva.

Irán, Guatemala, Brasil, Chile…

Todo comenzó con Irán en 1953. Mohammad Mosaddeq, primer ministro elegido democráticamente, acababa de lanzar una gran variedad de reformas en favor de los pobres, entre las que se incluía quitar a la Anglo-Iranian Oil Company (ahora British Petroleum) el control de las reservas de petróleo. Opuesto a la medida, el Reino Unido respondió inmediatamente. Con ayuda de la CIA, Churchill derrocó a Mosaddeq con un golpe de Estado para reemplazarlo por un monarca, Mohammed Reza Pahlevi, que dio marcha atrás con las reformas y durante 26 años gobernó Irán con apoyo de Occidente.

En 1954, Estados Unidos se encargó de hacer lo mismo en Guatemala. Jacobo Arbenz, el segundo presidente elegido democráticamente del país, estaba redistribuyendo entre los campesinos mayas sin tierras las parcelas sin uso de las mayores fincas privadas, pagando una compensación completa a los terratenientes. Pero la empresa estadounidense United Fruit Company se mostró en desacuerdo y obligó a Eisenhower a derrocar a Arbenz. Tras el golpe de estado, durante 42 años y con apoyo estadounidense, Guatemala fue gobernada por una dictadura que masacró a más de 200.000 mayas y llevó al país a tener uno de los peores índices de pobreza de Latinoamérica.

Jefe militar cree "muy difícil que haya un Pinochet agazapado" en Venezuela

Augusto Pinochet, el dictador chileno que reemplazó al presidente Salvado Allende EFE

Brasil también sufrió un golpe de Estado apoyado por Estados Unidos. Derrocaron al presidente Goulart por sus reformas agrarias, su impuesto de sociedades, y otras medidas que impulsó en favor de los más pobres. No fue del agrado de las empresas occidentales, que lo reemplazaron por una dictadura militar de 21 años.

En Indonesia, el presidente Sukarno fue depuesto por implementar políticas similares a las de Brasil. Lo reemplazaron por un dictador que, con ayuda del Reino Unido y de EEUU, estuvo 31 años en el poder y asesinó a más de un millón de campesinos, trabajadores y activistas en una de las peores masacres del siglo XX.

Después, se sabe, vino el golpe en Chile, donde la ayuda de EEUU fue vital para derrocar al presidente Salvador Allende, un doctor de tono pausado que prometía mejoras salariales, una renta más justa y servicios sociales para los pobres. Las políticas económicas de Pinochet, el dictador que reemplazó a Allende, hundirían al 45% de la población en la pobreza.

Antes siquiera de empezar

En algunas regiones, la intervención de Occidente fue tan rápida que ni siquiera hubo tiempo para empezar con el desarrollismo. En Uganda, el Reino Unido llevó al poder al homicida Idi Amin, que se encargó de aplastar el contenido del documento progresista conocido como Common Man’s Charter (dentro del marco de un plan del presidente depuesto Milton Obote) antes de que se pudiera implementar.

En el Congo, Patrice Lumumba, el primer líder elegido democráticamente en el país, fue asesinado por Bélgica y por la CIA cuando se hizo evidente que pensaba limitar el control de los países extranjeros sobre la provincia de Katanga, rica en recursos. En lugar de Lumumba, las potencias de Occidente instalaron a Mobutu Sese Seko, un dictador caricaturesco y corrupto que gobernó el país durante casi 40 años con millones de dólares de ayuda de EEUU. Durante el gobierno de Mobutu, el ingreso per cápita se derrumbó 2,2% cada año. El pueblo congolés terminó en una pobreza aún mayor que la sufrida bajo el dominio colonial belga.

En África occidental, Francia se negó a ceder el control sobre los recursos de la región tras el final del colonialismo. Por intermedio de la oscura red Françafrique, amañó las primeras elecciones en Camerún y eligió a dedo al presidente tras envenenar a su principal rival en las elecciones. En Gabón, y a cambio del acceso a los recursos petroleros del país, instauró la dictadura de Omar Bongo y lo mantuvo en el poder durante 41 años.

Podríamos enumerar muchos otros ejemplos hasta llegar a los recientes golpes de estado en Haití, apoyados por Occidente. Es tentador verlo como una simple lista de crímenes, incluso como una lista que provoca serias dudas sobre las grandilocuentes declaraciones de los países occidentales en relación a la democracia y a los derechos humanos en el extranjero. Pero es más que una lista. Es el reflejo una campaña organizada por las potencias de Occidente para destruir el movimiento desarrollista que floreció en el Sur Global tras el colonialismo. Si el desarrollo significa restringir el acceso a recursos y mercados, las potencias simplemente no lo tolerarán.

Como consecuencia de esta historia, ahora la desigualdad entre Occidente y el resto del mundo es aún mayor de lo que era cuando terminó el colonialismo. En la actualidad, 4.200 millones de personas viven en la pobreza. Una cifra desgarradora. Nadie ha sido llevado ante la justicia aún por los golpes de Estado ni por los asesinatos que destruyeron los intentos de desarrollo más prometedores del Sur Global y pusieron fin a los sueños populares de independencia. Es probable que nadie pague jamás por esos crímenes. Pero tenemos que reconocer que sucedieron y terminar con la ficción de que Estados Unidos, Francia y el Reino Unido son un grupo de bondadosos países defensores de los pobres.

Traducción de Francisco de Zárate

Vuelve el ‘mixtolobo’

1 agosto, 2016

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

El ‘coywolf’, un híbrido perfecto de lobo, coyote y perro capaz de adaptarse a las ciudades, es el nuevo predador de la Costa Este de Estados Unidos

El ADN del coywolf (en la imagen, fotografiado en Alberta, Canadá) es una síntesis de tres especies: lobo, coyote y perro.

En 1999 la policía de Nueva York capturó en Central Park una especie canina que resultó ser demasiado grande para ser un coyote, demasiado inteligente para ser un lobo y demasiado huraño para ser un perro. Sin embargo, posteriores capturas y avistamientos producidos en el Bronx, Queens, Long Island, Boston, Nueva Jersey y Virginia, así como las conclusiones de los biólogos Mark Weckel (American Museum of Natural History) y Christopher Nagy (Mianus River Gorge Preserve), nos han permitido conocer la existencia de una nueva criatura cuya mutación genética supone un salto en la evolución de las especies. A saber, el coywolf, un híbrido perfecto de lobo, coyote y perro capaz de adaptarse a las ciudades, cazar en manada y actuar exclusivamente durante las noches. El ­coywolf es el nuevo predador de la Costa Este de Estados Unidos.

Durante una década los científicos creyeron que se trataba de una variedad oriental de coyote, aunque su cráneo, sus patas y su corpulencia no se correspondían con los patrones de la especie. Sin embargo, aunque aquellos animales aullaban como lobos, los melismas de sus aullidos eran más bien de coyote. En realidad, el ADN del coywolf es una síntesis de las tres especies, y la noticia de su existencia ya ha creado un debate entre biólogos, granjeros y conservacionistas, pues unos son partidarios de frenar el crecimiento de los híbridos introduciendo lobos rojos en sus áreas naturales, mientras otros celebran la aparición de una nueva y evolucionada especie. La cadena PBS emitió en 2014 el documental Meet the Coywolf, disponible en la Red, precedido de una interesante entrevista a los biólogos Mark Weckel y Christopher Nagy. ¿Qué podemos aprender de la existencia del coywolf?

En primer lugar, que la evolución sigue su curso y que la mezcla es una alternativa real para la supervivencia de algunas especies, como el savannah cat( ligazón de serval y gato doméstico), el zonkey (híbrido de asno y cebra), el wholphin (mestizo de orca y delfín) o el groler bear (cruce de grizzly y oso polar). Por otro lado, ¿qué ocurrirá dentro de unas décadas cuando las especies exóticas invasoras (EEI) se hibriden del todo con las variedades locales europeas? Pensemos en toda esa constelación de peces, cangrejos, camarones, tortugas, serpientes y cotorras que tantos desaprensivos han soltado por bosques, ríos, arroyos y lagos de Europa, por no hablar de los coipúes, visones, patos, mangostas, muflones y hasta cerdos salvajes (alguno vietnamita) que ahora pululan por los principales parques y los extramuros de las grandes ciudades europeas. A nadie le consta que haya cocodrilos en las alcantarillas de Manhattan, pero los mapaches por los alrededores de París, Madrid o Berlín cada vez son más comunes. Y por último, también existen nuevas especies creadas en laboratorios, a veces para mejorar la ganadería –como el beefalo– y otras para reventar el planeta, como las killer bees, una temeraria mezcla de abejas africanas y brasileñas que resultó incontrolable y cuyos enjambres huyeron por millones hacia la selva amazónica, donde se han convertido en una suerte de pirañas voladoras.

Y pensar que en la España de los sesenta y los setenta –antes que llegaran los huskies, los pitbulls, los rottweilers y todas esas razas importadas al socaire de la burbuja inmobiliaria– lo normal era que todo el mundo tuviera un “mixtolobo” en casa, aunque aquellos leales compañeros fueran más mixtos que lobos. En realidad, como todos los perros descienden del lobo cavernario, cualquier caniche con mala idea y mordisco fácil lo llevaba en las venas (“Ten cuidado, que su abuelo era mixtolobo”). Ahora va a resultar que los gringos han descubierto el coywolf, que no es otro que el mixtolobo de toda la vida.

La abdicación de la izquierda

13 julio, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

Algunos economistas (entre los que me incluyo) advirtieron sobre las consecuencias de llevar la globalización económica más allá de los límites de las instituciones que regulan, estabilizan y legitiman los mercados

La globalización se convirtió en sinónimo de las políticas del “Consenso de Washington” y de apertura financiera

Mientras el mundo no termina de recuperarse de la conmoción del Brexit, economistas y políticos comienzan a darse cuenta de que subestimaron seriamente la fragilidad política de la forma actual de la globalización. La revuelta popular que aparentemente hay en curso adopta formas variadas y superpuestas: reafirmación de identidades locales y nacionales, demanda de mayor control y rendición de cuentas democráticos, rechazo de los partidos políticos centristas y desconfianza hacia las élites y los expertos.

Esta reacción era predecible. Algunos economistas (entre los que me incluyo) advirtieron sobre las consecuencias de llevar la globalización económica más allá de los límites de las instituciones que regulan, estabilizan y legitiman los mercados. La hiperglobalización comercial y financiera, dirigida a la plena integración de los mercados mundiales, desgarró las sociedades locales.

Pero lo que sorprende más es el giro decididamente derechista que tomó la reacción política. En Europa, el proceso ha llevado al surgimiento de una serie de partidos mayormente populistas nativistas y nacionalistas, mientras que la izquierda solo ganó terreno en unos pocos lugares como Grecia y España. En Estados Unidos, el demagogo de derecha Donald Trump consiguió desplazar al establishment republicano, mientras que el izquierdista Bernie Sanders no pudo vencer a la centrista Hillary Clinton.

Tal como a regañadientes concede el nuevo consenso que comienza a aparecer en el establishment , la globalización acentúa las divisiones de clase entre quienes cuentan con habilidades y recursos para aprovechar la existencia de mercados globales y quienes no. Tradicionalmente, las diferencias de ingresos y clase, a diferencia de las identitarias basadas en la pertenencia racial, étnica o religiosa, siempre fortalecieron a la izquierda. ¿Por qué esta fue incapaz de presentar un cuestionamiento político significativo a la globalización?

Una respuesta es que la inmigración restó protagonismo a otros shocks de la globalización. La percepción de una amenaza de ingreso masivo de inmigrantes y refugiados de países pobres con tradiciones culturales muy diferentes agrava las divisiones identitarias que los políticos de extrema derecha saben explotar tan bien. Por eso no es sorpresa que políticos de derecha como Trump o Marine Le Pen aderecen su mensaje de reafirmación nacional con una abundante dosis de simbolismo antimusulmán.

Las democracias latinoamericanas son un contraste elocuente. Para estos países la globalización fue ante todo un shock del comercio internacional y la inversión extranjera, más que un shock de inmigración. La globalización se convirtió en sinónimo de las políticas del “Consenso de Washington” y de apertura financiera. La inmigración de Medio Oriente o África fue limitada y no adquirió relevancia política. Por eso la reacción populista en América Latina (en Brasil, Bolivia, Ecuador y, más desastrosamente, Venezuela) fue hacia la izquierda.

La historia es similar en las dos grandes excepciones al resurgimiento de la derecha en Europa: Grecia y España. En la primera, la discusión política giró en torno de las medidas de austeridad impuestas por las instituciones europeas y el Fondo Monetario Internacional. En España, la mayoría de los inmigrantes, hasta hace poco, vino de países latinoamericanos con semejanzas culturales. En ambos países, la extrema derecha no halló el caldo de cultivo que tuvo en otras partes.

Pero tal vez la experiencia en América latina y el sur de Europa revela una debilidad mayor de la izquierda: la ausencia de un programa claro para remodelar el capitalismo y la globalización para el siglo XXI. Desde Syriza en Grecia hasta el Partido de los Trabajadores en Brasil, la izquierda no pudo hallar ideas económicamente razonables y políticamente populares (salvo paliativos como la transferencia de ingresos).

Gran parte de la culpa es de los economistas y tecnócratas de izquierda. En vez de ayudar a definir ese programa, se entregaron con demasiada facilidad al fundamentalismo de mercado y adoptaron sus principios centrales. Peor aún, lideraron el movimiento hiperglobalizador en momentos cruciales.

La entronización de la libre movilidad del capital (especialmente de tipo volátil) como norma por parte de la Unión Europea, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, y el FMI fue probablemente la decisión más fatídica para la economía global que se haya tomado en las últimas décadas. Como demostró Rawi Abdelal, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, los principales promotores de esta iniciativa a fines de los ochenta y principios de los noventa no fueron los ideólogos del libre mercado, sino tecnócratas franceses como Jacques Delors (en la Comisión Europea) y Henri Chavranski (en la OCDE), estrechamente vinculados con el Partido Socialista en Francia. Asimismo, en EE. UU., la embestida desreguladora fue liderada por tecnócratas asociados con el Partido Demócrata (de orientación más keynesiana), como Lawrence Summers .

Es probable que el fallido experimento keynesiano de Mitterrand a principios de los ochenta haya dado a los tecnócratas socialistas franceses razones para concluir que una gestión económica en el nivel nacional ya no era posible y que no había una alternativa real a la globalización financiera: lo mejor que podía hacerse era aprobar normas paneuropeas y mundiales, en vez de dejar a países poderosos como Alemania o EE. UU. imponer las suyas.

La buena noticia es que el vacío intelectual de la izquierda se está llenando, y ya no hay motivos para seguir creyendo en la tiranía de la falta de alternativas. Hay un corpus económico “respetable” cada vez mayor del que los políticos de izquierda deberían extraer inspiración.

Veamos algunos ejemplos: Anat Admati y Simon Johnson defendieron la implementación de reformas radicales en el sector bancario; Thomas Piketty y Tony Atkinson propusieron un variado menú de políticas para encarar la desigualdad en el nivel nacional; Mariana Mazzucato y Ha-Joon Chang escribieron textos muy profundos sobre cómo fomentar la innovación inclusiva desde el sector público; Joseph Stiglitz y José Antonio Ocampo propusieron reformas globales;Brad DeLong , Jeffrey Sachs y Lawrence Summers (¡el mismísimo!) sostuvieron la necesidad de inversión pública a largo plazo en infraestructura y economía verde. Aquí hay suficientes elementos para construir una respuesta económica programática desde la izquierda.

Una diferencia crucial entre la derecha y la izquierda es que la primera prospera profundizando divisiones en la sociedad (“nosotros” contra “ellos”), mientras que la izquierda, cuando es exitosa, las supera por medio de reformas que unen a las partes. De allí la paradoja: las primeras olas de reformas desde la izquierda (el keynesianismo, la socialdemocracia, el Estado de bienestar), al salvar al capitalismo de sí mismo, se volvieron ellas mismas superfluas. Si no se plantea otra respuesta similar ahora, se dejará vía libre a los movimientos populistas y de extrema derecha que llevarán el mundo (como siempre lo han hecho) a una división más profunda y una proliferación de conflictos.

Traducción: Esteban Flamini

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