Posts Tagged ‘feminismo’

8 de marzo: las mujeres han parado, ha cambiado todo

18 abril, 2018

Fuente: http://www.elsaltodiario.es

Como una ola, el feminismo ha arrastrado el 8 de marzo una fase de pasiones tristes y ha introducido nuevas herramientas para la conquistar la igualdad real.

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2018-03-08 20:19:00

El movimiento feminista del Estado español había marcado esta fecha como un momento definitivo para consolidar su potencia. Y ha protagonizado una jornada de manifestaciones, acciones y presencia en las calles que marca ya y marcará durante los próximos meses la agenda política. Millones de mujeres han protagonizado, en todo el territorio, una jornada que también se ve reforzada por el alcance internacional del 8 de marzo.

Las manifestaciones finales han puesto el colofón a un día en el que ha saltado por los aires una máxima no escrita de la movilización sociolaboral: que solo la llamada unidad sindical, un club restringido formado por CC OO y UGT, es capaz de romper el ritmo de productividad y actividad cotidiana a escala de todo el Estado.

En Madrid, desde las 19:30 la manifestación no podía avanzar por Atocha hasta Plaza de España, donde finalizaba la marcha. Son casi cuatro kilómetros de avenidas de más de seis carriles. Estaban llenos a las 19:45, y parte de la manifestación se extendía hasta Sol, la gran almendra del centro de la ciudad. También ha habido gigantescas movilizaciones en Barcelona, Valencia, Bilbao, Sevilla, Zaragoza, Coruña, millones de mujeres que se han volcado en las manifestaciones en las grandes y las pequeñas capitales de toda la península. Si se parte de la cifra que ha dado CC OO a las 12 del mediodía, más de cinco millones de personas habían participado en la jornada. Y el desborde ha continuado durante muchas más horas.

El colapso de las estaciones de cercanías y metros, y la quiebra del tráfico de coches a lo largo de todo el día en el centro de las ciudades; la actividad, frenada en la administración, las escuelas y las facultades, e interrumpida mediante acciones disruptivas en los comercios, ha hecho del 8 de marzo la primera jornada de huelga general protagonizada por mujeres en todo el territorio.

Los cuatro ejes de la huelga —laboral, de consumo, estudiantil y de cuidados— introducen en la agenda pública nuevos factores que van a ser determinantes en la reconfiguración de los modelos sindicales. La jornada también ha sido esclarecedora en cuanto a la incorporación en la vida política de adolescentes y jóvenes contra el machismo. No obstante, en los días previos, una parte significativa del feminismo racializado ha rechazado la convocatoria de hoy, según afirman, por no sentirse representada.

El movimiento feminista, con un funcionamiento horizontal que está en su genética, ha sido capaz de romper la cotidianidad de ciudades, medios de comunicación y redes sociales para reclamar una serie de objetivos políticos de urgencia —fin de la violencia machista, igualdad en todos los niveles— bien expuestos a lo largo de las últimas semanas. La pedagogía, el trabajo de base y de confluencia de lo social que han llevado a cabo las distintas Comisiones del 8 de Marzo abren una nueva fase de conflicto, en el que debe estar presente el objetivo de poner la vida en el centro de la política.

La calculada presencia de los sindicatos a nivel institucional y mediático no ha influido en que distintos sectores, comenzando por federaciones como la de Enseñanza de CC OO, hayan secundado y ayudado a generar una huelga que, con formas menos clásicas, ha tenido impacto en medios internacionales y ha integrado a mujeres de todas las edades a costa de la tipología de  varones que se identifican como actores principales de las huelgas generales. Los símbolos como los guantes de limpieza y los delantales, las pelucas y miles de pañuelos, lazos y sudaderas moradas también han sido mucho más visibles que las banderas en los balcones colgadas en otoño.

El ciclo largo de movilización del feminismo internacional ha introducido una cuña en la crisis global, marcada por las pasiones tristes y el auge de fascismos y reinvenciones neoliberales. La huelga del 8 de marzo ha herido hoy en su núcleo la posibilidad de una salida a la crisis de civilización en la que quede fuera mucho más de la mitad de la población. Si las mujeres paran se para todo. Y eso se ha oído hoy en todo el mundo.

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8M: Orgullo feminista

17 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Un golpe en la mesa, una mano alzada, un grito, una mirada sostenida, un dedo acusador, una advertencia amigable. Que ya vale. Que ya es hora. Que no se puede seguir dejando para después. El 8m es una sacudida, un empujón a las fronteras del machismo, que hoy se siente menos cómodo que ayer, más pequeño. El 8 de marzo de 2018 será el día del orgullo feminista, inolvidable para esta generación.

Manifestaciones masivas en más de 60 ciudades. Riadas de cientos de miles de mujeres han llenado de feminismo las calles, agrupadas detrás de pancartas universitarias, de asociaciones profesionales, sindicatos, colectivos o de un grupo de amigas que se juntaron por la mañana para hacer una en casa. A la cabeza de las principales marchas, mujeres ocupando todo el espacio; estudiantes y pensionistas, liberales y anticapitalistas, mujeres con laca, mujeres con rastas, mujeres con argollas y perlas, canas y músculos, alegres y enfadadas, peleando por sus derechos. Y por las que faltan. “No solo estoy aquí por las mujeres feministas, es también por las mujeres que no están interesadas o que no pueden venir”, nos contaba Ángela. Detrás de los primeros bloques, una interminable masa de personas, familias completas, carritos de bebé y muchos hombres que acompañan.

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Feminismo era una palabra maldita. Heteropatriarcado parecía un mensaje en clave. Los cuidados, qué serán. ¿Sororidad?, de qué me estás hablando. Exagerada, no es para tanto. Ya no se puede hacer nada, decir nada. No generalicemos.

No hace tanto, no hace nada, menos de dos años, los principales candidatos a presidente del Gobierno le dedicaban  un total de 22 segundos a hablar de la violencia machista. Hoy hasta el PP, en boca de su portavoz Pablo Casado dice que “todo el mundo debe definirse como feminista”. Muchos conservadores y hasta los programas de televisión más escépticos, donde más se dice eso de que algunas feministas hacen “flaco favor a la igualdad”, han renunciado a surfear el tsunami y se han entregado al 8 de marzo de 2018.

“¿Vivimos en una burbuja?”, se preguntan desde hace semanas las convocantes y todavía este mediodía se preguntaba una compañera de eldiario.es en huelga. ¿Sería ese entusiasmo previo al Día de la Mujer un espejismo? ¿El 8M acabaría siendo un día de manifestación más?

El día comenzaba algo frío. A las 7 de la mañana, dos trabajadoras de un hotel de Huesca conversaban en su puesto de trabajo. Una limpiaba el mostrador sobre la que la otra apoyaba los codos, a la espera de que algún cliente apareciera para entregar la llave antes de salir. No hacen huelga y charlan de por qué sin mucha precisión; luego le echan piropos a las kellys, el colectivo que lucha contra la precariedad de las trabajadoras de la hostelería.

Fuera, en la calle, algunos carteles pegados a medianoche y varios rótulos de calles cambiados por versiones caseras que homenajean a una mujer hacen pensar que algo, efectivamente, se está moviendo. Media hora después, la estación de tren de Huesca anuncia cancelaciones de trenes por la huelga en Renfe, pero la rutina no parece diferente: mujeres en los controles de seguridad, mujeres para hacer la comprobación del billete. A bordo del tren que va a Madrid, la voz de la megafonía suena a jarro de agua fría para las aspiraciones del 8M: una voz de mujer da la bienvenida y anuncia que la película que podremos ver hoy es ‘Amor a la siciliana’.

A la llegada a la estación de Atocha, ya en Madrid, un posible caso de éxito para el 8M: se está rodando un anuncio junto al jardín interior de la estación. Son unas 10 personas, técnicos de imagen y sonido, cámaras, realizador, creativos… Todos hombres. ¿Es por la huelga? “No, es que todos los que trabajamos en esto somos hombres”, nos cuenta uno de ellos. “La única mujer que hay es la actriz, y ha venido”.

Son las 11 de la mañana y el entusiasmo que se ve en redes sociales no parece trasladarse con la misma potencia en la calle. El movimiento feminista lleva semana visitando mercados para llevar su convocatoria más allá de las redes sociales, pero cuesta. Hay pintadas en las esquinas, mensajes apresurados a brochazos sobre la carretera, pero los peatones siguen pasando sobre ellos, pisando las letras sin prestarles mucha atención.

De pronto, voces. Un grupo de estudiantes aprovechan un semáforo en rojo para cortar la Ronda de Atocha, frente al Museo Reina Sofía. Son las integrantes de uno de los muchos piquetes feministas que se reparten los barrios para informar de la huelga. Han estado en un par de supermercados, bares, y tratan de explicar que la de hoy es también una huelga de consumo. “Está siendo una mañana tranquila”, nos dice Nela. “Tratamos de explicar a otras mujeres en qué consiste la huelga de consumo”. La mayoría de los coches esperan pacientes a que las feministas desbloqueen la calzada, incluso alguno alza el puño desde su moto, aunque otros aprovechan un hueco para intentar colar el coche en una maniobra un poco peligrosa.

Al acercarse a grandes centros de trabajo y estudio o zonas céntricas de grandes ciudades sí que es fácil encontrar consuelo a la sensación de que no está pasando gran cosa durante la mañana. Piquetes a pie o en bici, actividades,  lugares de encuentro donde los hombres se hacen cargo de los niños para que las mujeres puedan hacer huelga de cuidados. Funcionarias a la puerta del Ministerio de Justicia. Tiendas de ropa que cierran, aunque las menos. En la Puerta del Sol, cientos de estudiantes van calentando el ambiente en una pista de lo que será la tarde. La Plaza de Sant Jaume en Barcelona se llena a mediodía. Vitoria, Sevilla, Gijón, Zaragoza. Los paros parciales ocurren: los sindicatos CCOO y UGT han cifrado en 5,3 millones los trabajadores que han secundado este jueves los parones de dos horas por turno.

Sí hay gente, sí. Está pasando algo.

Movilización en el Arenal Bilbaino para celebrar distintos actos reivindicativos en Euskadi durante la jornada de huelga convocada con motivo del Día Internacional de la Mujer .
Movilización en Bilbao. EFE

El impacto de que las periodistas paren

Uno de los mayores logros de este 8M es el impacto en los medios de comunicación. Y los medios son, somos, una burbuja, pero una burbuja influyente que se ve desde todas partes. Las periodistas de decenas de periódicos, radios y televisiones han hecho huelga, autoorganizadas alrededor de un manifiesto denominado #LasPeriodistasParamos, un grupo de 8.000 compañeras que han conseguido paralizar el periodismo en España. Uno puede adivinar que las periodistas de eldiario.es, de Público, muchas de El País o la SER, van a ir a la huelga; pero el grado de éxito se multiplica cuando anuncian paros completos las periodistas de El Confidencial, Telecinco, Antena 3. La prensa casi unánimemente dedica sus portadas a 8M, con diferentes matices ideológicos o salvedades. El asunto se convierte en una revolución cuando Susanna Griso decide hacer huelga y Ana Rosa Quintana cancela a última hora su programa. Canal Sur apaga la emisión por momentos, Pepa Bueno no presenta el Hoy por Hoy, Julia Otero no está en la tarde de Onda Cero. En La Sexta, por primera vez, no hay mujeres presentando informativos. Los hombres salen en pantalla a veces sin maquillar.

Aparecen todas y muchas más en Callao, a las 12.30 h para la lectura de un manifiesto transversal que emociona a quienes lo leen y hace llorar y sonreír a quienes lo escuchan.

La manifestación feminista del 8 de marzo llega a la Gran Vía.
La manifestación feminista del 8 de marzo llega a la Gran Vía. OLMO CALVO

La gente no se quiere ir a casa. La lluvia amenaza en Madrid, pero no va a más. Hay picnic cerca del Parque del Retiro. Conforme avanza la tarde sucede que no se cabe en Atocha, no se cabe en Cibeles, no se cabe en Paseo del Prado, no se puede cruzar la esquina con Alcalá y ya hay gente en Gran Vía y en el punto de llegada, Plaza de España. Se saturan los teléfonos, se pone más difícil lo de colgar fotos en redes sociales.

Y lo que viene después, cuando cae la noche, lo ha visto todo el mundo porque el reventón contra el machismo conquista las calles y conquista los medios con horas de emisión en directo. Las mujeres hablan y son escuchadas, gritan y son aplaudidas, cantan y todos bailan para celebrar que hoy el titular lo ponen ellas: un día histórico de orgullo feminista.

Las mujeres me explican cosas

16 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Tras el éxito de la huelga feminista, ruego cuanto antes un “womansplaining”, para el que muchos hombres somos todo oídos. Parafraseando el conocido título de Rebecca Solnit, “Los hombres me explican cosas”, muchos hoy esperamos un “Las mujeres me explican cosas”, o más en concreto, “Las mujeres me explican cómo hacer una gran movilización”.

Que la huelga de este 8 de marzo ha sido un gran éxito no merece más de un párrafo, porque cuesta encontrar a alguien que lo discuta. Y es que la primera victoria, por goleada y por adelantado, fue la del relato y la hegemonía.

Ahí va el párrafo, por si alguien todavía duda del éxito: la huelga ha conseguido todo lo que se espera que consiga una huelga general en tiempos de precariedad, subempleo, autónomos, atomización laboral y coacción empresarial: no que paralice el país, sino que lo movilice. No las calles desiertas, persianas bajadas y fábricas paradas de otro tiempo, sino huelga total o parcial de quien todavía pueda hacerla (y han sido millones), concentraciones durante todo el día, cortes de tráfico, ocupaciones de centros, programaciones de televisión alteradas, y manifestaciones masivas al terminar el día. Fin del párrafo.

Lo contrario de toda huelga siempre es la “normalidad”, esa que siempre invocan los antihuelga. Y este jueves no ha tenido nada de normal. Un día excepcional, vivido por muchas y muchos como histórico, y donde vimos expresiones de lucha unitaria muy pocas veces logradas: por ejemplo, en el sector más visible, el periodismo. ¿Cuántas veces habíamos visto a periodistas de absolutamente todos los medios secundar una misma huelga y unirse en una misma concentración? Lo que no consiguieron años de precarización y despidos masivos, lo ha logrado el feminismo.

¿Cómo lo habéis hecho, compañeras? Habéis montado de la nada una huelga sin precedentes, observada con asombro por toda Europa. Habéis logrado que lo que hace pocos meses parecía una ocurrencia sin mucho recorrido (¡una huelga de mujeres!) acabase por unir a todo tipo de colectivos, tejer complicidades intergeneracionales e interclasistas, desbordar a los sindicatos mayoritarios, ganar las agendas política y mediática y la conversación en la calle, convencer a las y los dubitativos, excitar con el olor del peligro a obispos, patronos y la derecha política y tertuliana, y movilizar enérgicamente a una mayoría de mujeres con transversalidad abrumadora, de arriba abajo y de izquierda a derecha. ¿Cómo lo hicisteis, compañeras?

Las mujeres se propusieron parar el mundo, y lo que hicieron fue ponerlo en marcha: el feminismo sale imparable de este 8 de marzo. Cualquier movilización futura deberá tomar nota y aprender las muchas lecciones organizativas y discursivas de esta huelga. Desde las redes de apoyo y cuidados, hasta la elaboración de un imaginario inclusivo donde cabían todas y donde todas eran imprescindibles.

Gracias, compañeras, y por favor no dejéis de explicarme cómo se hace. Y muy especialmente, gracias a mi madre, Ángela Camacho, por educarme en el feminismo, y porque este jueves me dio otro enorme ejemplo de dignidad y coherencia. Muy orgulloso, mamá. Gracias.

Cuatro victorias incontestables de la huelga feminista

15 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

La huelga feminista del 8M no ha supuesto solo un éxito por lograr visibilizar, de manera masiva y millonaria, el protagonismo y los derechos hurtados a diario a las mujeres en los medios de comunicación, en las empresas, en las administraciones públicas, en las calles o en las casas. También ha resultado una enorme victoria de las mujeres y el feminismo sobre este nuevo neomachismo emergente, nacido con el nuevo siglo como reacción frente a los avances en igualdad y buscando aprovechar la oportunidad de la crisis económica para amortizar, dividir y marginalizar todo cuanto tenga ver con feminismo, mujeres e igualdad.

La estrategia de dar por amortizadas las políticas de igualdad con la excusa de la crisis, en nombre de la austeridad y el déficit, ha quedado desbordada por el 8M. El intento masculino de dar carpetazo a las políticas de genero con un orgulloso “misión cumplida” ha sido desmentido de manera rotunda e incontestable por la mayoría de las mujeres. Ellas, igual que los pensionistas movilizados en defensa de sus derechos, nos han recordado lo obvio que muchos olvidamos durante la burbuja y preferimos no recordar durante el austericidio: la igualdad de oportunidades no cae del cielo, ni gotea de las manos de los poderosos. No hay progreso social ni igualdad de oportunidades sin movilización y acción colectiva para lograrlos; nunca los ha habido y nunca los habrá. Que a ti te vaya bien no significa que el resultado sea justo o que los demás se merezcan que les vaya mal.

También ha salido claramente derrotada la estrategia de dividir y vencer impulsada desde la derecha en el poder. No han logrado dividir a las mujeres en dos tipos antagónicos y enfrentados: aquellas que trabajan y progresan siendo mejores en un mundo regido por las leyes de los hombres y aquellas que solo protesta y no se responsabilizan por su vida o su futuro. El mismísimo Mariano Rajoy lo certificó con su lazo azul y hablando en el Senado, dejando en evidencia a la ministra Isabel García Tejerina o a Cristina Cifuentes y su intento de llamar “huelga a la japonesa” lo que siempre ha sido esquirolear, mientras comprobábamos cómo, también en materia de género e igualdad, Ciudadanos ha sorpassado al PP muy por la derecha equiparando feminismo y victimización; primero el capitalismo y después, “ya si tal”, la igualdad.

La tercera gran victoria se ha producido frente a la larga y sostenida operación para marginalizar al feminismo caricaturizándolo como una ideología esperpéntica y delirante, profesada únicamente por frikis fácilmente ridiculizables. El paternalismo de pantuflo encarnado por probos luchadores antifeminazis como Javier Marías, Arcadi Espada o Federico Jiménez Losantos, reprendiendo a las feministas como si fueran señoritas en un colegio que ellos dirigen con mano viril y firme; o el odio y la violencia dialéctica que han destilado los medios españoles de extrema de derecha al hablar de las mujeres y su huelga, han dejado meridianamente claro dónde habitan los monstruos.

Aunque seguramente el mayor de todos los éxitos sea precisamente aquel más intangible. Los días siguientes a este 8M de 2018 difícilmente se salvarán, como tantas veces antes, con otra jornada de palmaditas en la espalda y encendidas loas masculinas a lo mucho que han logrado las mujeres. Anoten esta fecha. El día que muchos comprobaron que el feminismo y la igualdad siguen ahí y han venido para quedarse. Ni pide ni espera aplausos, exige y logra avances.

El orgullo de ser mujer

14 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Por mucho que se valore la capacidad organizativa y de entrega de los colectivos que han propiciado la huelga feminista de este 8 de marzo, su éxito va mucho más allá de eso. Lo que se ha visto en las calles de las ciudades de toda España es la explosión de un sentimiento profundo de orgullo femenino, de conciencia de la importancia de ser mujer que desborda cualquier formalización política. Aunque incidirá, y seguramente mucho, en la política, la de ahora y sobre todo la del futuro.

Mañana los corifeos del conservadurismo (y del machismo, aunque traten de ocultarlo con tramposas e increíbles declaraciones) tratarán de empañar lo ocurrido esta jornada con toda suerte de estadísticas espurias y de argumentos y porcentajes únicamente elaborados para engañar. Harán ruido, en el mejor de los casos, pero no pararán nada. Digan lo que digan los que calificaron a la huelga de “elitista”, para tragarse después sus palabras, lo de este jueves ha sido extraordinario y masivo. Allá los medios que traten de disimularlo. Porque las mujeres no se lo van a perdonar.

Cuesta aceptarlo. Porque es muy nuevo y ha llegado casi por sorpresa en esta España que hasta ayer mismo, sin olvidar a los pensionistas, parecía un estanque de conformismo. Pero hay que hacerlo con todas sus consecuencias. Las mujeres españolas no están dispuestas a tragar más. No solo con las brechas salariales, las discriminaciones laborales, la precariedad o los comportamientos machistas que existen en todos los ámbitos de la sociedad y de la vida privada, como brillantemente ayer relataba el director de este periódico. Lo que no van a seguir aceptando es que esas cuestiones se consideren “menores”, sin categoría suficiente para entrar en los grandes debates nacionales. Eso ya no va a poder ocurrir y quien se oponga lo va a pagar.

El entusiasmo que se observaba en las manifestantes, jóvenes y no tan jóvenes, pero muchas jóvenes, la convicción de lo justo y lo serio de sus reivindicaciones, pero también la alegría por estar juntas, saltando y gritando en la calle, con las amigas, las de siempre y las de último minuto, expresan una realidad muy profunda. La de que las mujeres españolas han dado un paso adelante del que ya no van a retroceder.

De golpe, ¿quién lo iba a decir?, nuestro país se ha colocado a la vanguardia del feminismo en todo el mundo. Con la particular sensibilidad que da el poder observar las cosas desde fuera, los periódicos más influyentes del planeta han dado al 8 de marzo una importancia poco frecuente. El asunto ha estado todo el día en los sumarios de apertura de todas las cadenas internacionales de televisión. “Ya es una victoria” decía atinadamente Le Monde en un titular publicado al final de la mañana, antes de tener noticia de las manifestaciones de la tarde. Cabe sospechar que la huelga española va a tener secuelas más allá de nuestras fronteras. Es un ejemplo a seguir. Ya ocurrió con el 15 M. Pero esto es seguramente más gordo.

Y Rajoy, el gobierno, el PP y Ciudadanos no se han enterado. ¿De qué les valen sus miles de asesores o sus servicios de información si son incapaces de palpar lo que se está cociendo en la calle? Su mediocridad, por no decir algo más fuerte, únicamente les permitió detectar que detrás de la movilización que se estaba gestando aparecía la mano “del diablo”, como dijo el obispo de San Sebastián, la mano de Podemos. Y ante eso, su manual les indicaba que solo podían actuar de una manera: oponiéndose y descalificando cuanto hiciera falta al movimiento.

Han hecho el ridículo. Como nunca, lo cual no es poco vista la secuela de estupideces en las que ha incurrido este gobierno desde que llegó a La Moncloa. Se han enfrentado a la mayoría de las mujeres de este país y buena parte de ellas no lo va a olvidar cuando lleguen las elecciones. Y vista la participación de casi todas las figuras femeninas del periodismo televisivo en la huelga, y siendo varias de ellas no precisamente de izquierdas o contrarias al gobierno, cabe sospechar que las mujeres integradas en los círculos directivos del PP no captaron lo que se estaba cociendo.

Y que las pocas que lo intuyeron se vieron despreciadas, con argumentos no poco machistas por cierto, como el del “aquí mando yo” que esgrimió Rajoy para rechazar el invento de la huelga a la japonesa que se sacaron de la manga Cristina Cifuentes y la ministra de agricultura para no hacer del todo el papelón que les exigía su partido. Tampoco Inés Arrimadas, por no hablar de Albert Rivera, ha quedado precisamente bien.

Pero volvamos a la huelga. Que, por cierto, ha tenido un seguimiento importante en los grandes centros de trabajo –transportes, hospitales, los mayores establecimientos fabriles- gracias a que los mayores sindicatos, aunque también la CGT jugó su papel, decidieron convocar un paro de dos horas, lo cual habla de su sensibilidad en un momento tan crucial como el del 8 de marzo. Y que los sindicatos españoles se abran al feminismo no es precisamente una nota secundaria de esta jornada. Que el PSOE, Podemos e IU hayan secundado la huelga, tampoco. Gracias a ello, y a la torpeza del PP y de Ciudadanos, las mujeres que ayer protestaron, y los muchos hombres que las apoyaran, sólo han encontrado comprensión en la izquierda. Y eso figura en acta.

No cabe hacer pronósticos sobre las consecuencias que lo de este jueves puede tener a corto y medio plazo en el panorama general, y político en particular. El feminismo se ha colocado en el centro de los mismos y seguramente va a seguir ahí. Para empezar, obligando a todos los actores de la vida pública a tenerlo en cuenta en sus planteamientos y programas. Si no, les irá mal. Veremos en qué termina ese proceso de adaptación. Algunos partidos ya lo tienen interiorizado desde hace tiempo y hay que recordar la “feminización de la política” que hace un par de años propuso Pablo Iglesias.

Y otra cosa más. En pocas semanas, gracias a los pensionistas y a las feministas, la movilización se ha convertido en un dato fundamental de la escena pública española. Cambiando de golpe la imagen de la misma. Y seguramente también su realidad. Éste ha dejado de ser un país que parecía aceptar con fatalismo los golpes que el poder le propinaba. Se ha abierto una nueva etapa. Las mujeres que ayer protestaron con una firmeza inaudita vuelven ahora a sus casas y a sus trabajos. Pero contentas. Porque han ganado. Puede que más de uno quiera seguir su ejemplo.

Elsa Artadi, la mujer que antepuso su carrera política a formar una familia

9 marzo, 2018

Fuente: http://www.jessicafillol.es

Así es como subtitulaba La Vanguardia el jueves pasado el perfil de la candidata a la presidencia de la Generalitat hasta que lo cambiaron el viernes: apasionada del yoga y las series y de una carrera política que ha antepuesto a formar una familia.
Elsa Artadi en La Vanguardia

Elsa Artadi en La Vanguardia

A partir de la Ley de Paridad del gobierno de Zapatero y de la introducción de listas paritarias y listas cremallera, ha aumentado la presencia de mujeres en cargos electos. Sin embargo, el tiempo de permanencia de las mujeres en la política de primer nivel es más corto que el de los hombres: ellos se dedican a la política en cargos electos durante más tiempo que ellas, la carrera política de ellas es significativamente más corta que la de ellos. En el congreso de los diputados (el que he en encontrado es del 2007) un 2,6% de ellas ha estado tres o más legislaturas mientras que eso pueden decirlo el 23% de sus colegas hombres. Muy pocas mujeres repiten más de dos legislaturas, de hecho el 60% (dato del 2007) solo estaba una legislatura, mientras que en el caso de sus compañeros, eso sólo le ocurre al 47% de ellos. El promedio de permanencia de los diputados es de 8,1 años; el de ellas, 5,2. Por eso suele decirse que los hombres están en política, mientras que las mujeres pasan por ella.

¿Conocéis a algún hombre que haya antepuesto su carrera política a formar a una familia? Para ellos al parecer no es incompatible su carrera profesional con formar una familia, ¿sabéis por qué? Dadle una vuelta, no os lo voy a dar yo todo mascadito.

Y en caso de que exista algún político hombre en esa situación (que lo dudo, pero oye, quizá), ¿se ha destacado ese dato en titulares alguna vez? En cambio, cuando es una mujer la que llega a un puesto destacado, si no tiene familia hay que destacarlo en titulares, y dejar bien claro que es porque ha renunciado, porque para nosotras no es compatible un puesto de responsabilidad con los cuidados que requiere formar una familia. Nosotras tenemos que elegir.

Suelo recordar con frecuencia la reseña de este estudio sobre parejas teóricamente comprometidas con la igualdad en el momento del embarazo, y lo que ocurre a partir de que nace el bebé: cómo ellos se escaquean, las excusas que ponen… y aún así creen estar ejerciendo la crianza al 50% mientras que ellas tienen una opinión muuuuuuy diferente del grado de implicación familiar de sus parejas masculinas. En La Mercantilización de la Vida Íntima, Arlie Russell Hochschild entrevistó a cientos de parejas con hijos y describió la resistencia que ellos ponían al hecho de hacer el 50% de las tareas del hogar y cuidados. Describe cómo ellos ponen en marcha todo tipo de estrategias: fingir no saber, hacer horas extra en el trabajo, mentir, negarse directamente, montar broncas, manipulación emocional, excusas y justificaciones de todo tipo. Esto tiene consecuencias muy graves: frena el desarrollo de las mujeres (las obliga a doble y triple jornada), erosiona los vínculos afectivos y conlleva un “imperialismo emocional” (se contrata a mujeres migrantes para tareas de cuidados). Y explica también por qué se considera algo a destacar que mujeres con aspiraciones políticas “renuncien” a formar una familia, mientras que para los hombres es un dato irrelevante: ellos no tienen que tomar esa decisión. Somos nosotras quienes tenemos que conciliar vida laboral y familiar, para ellos la familia no supone ningún handicap.

Patricia Sornosa, cuando fue entrevistada en NTMEP, contó una anécdota brutal que le ocurrió durante un monólogo, cuando habló de los cuidados a familiares dependientes, en concreto de las mujeres que tienen que quedarse en casa y dedicar su tiempo a cuidar de los suegros enfermos, porque sus propios hijos (hombres) ni se lo plantean. Silvia Federici, que ha tratado ampliamente el tema de la economía de los cuidados, tiene una frase demoledora al respecto: lo que llaman amor, nosotras lo llamamos trabajo no pagado. Pero es que cuando se trata de cuidar a los padres enfermos de nuestra pareja hombre, ahí no hay amor: es pura obligación socialmente impuesta. “Imagínate que a esta mujer que tiene que quedarse en casa cuidando del suegro enfermo, se le va un día la pinza y le dice al marido: ¿Sabes lo que te digo? Que a tu padre, A TU PADRE, lo vas a cuidar tú“. Escuchad el vídeo a partir del minuto 3:50h porque es demoledor.

¿Qué quiero decir con esto? Que aunque el titular de La Vanguardia era un horror (cierto), si rascamos un poquito, lo que hay bajo la superficie de ese titular es aún peor. Es una sociedad aún con una brecha muy profunda en el área de cuidados, que repercute negativamente sobre nuestras carreras profesionales, sobre nuestro tiempo de ocio y de descanso, sobre nuestra salud, en la feminización de la pobreza, en la contratación de tareas de cuidados a mujeres migrantes con condiciones laborales absolutamente precarias, sobre la brecha salarial en la que nuestro presidente del gobierno no quiere meterse y sobre nuestras pensiones que son significativamente más bajas “porque queremos”. Y por todo eso, este 8 de Marzo será también una huelga de cuidados.

Hoy toca callarse y aprender (como hombre)

8 marzo, 2018

Hoy es la huelga feminista del 8-M y toca hacer Historia. El camino viene de largo y queda mucho por hacer. Cuando la información es máxima sobre cualquier cosa, los prejuicios y las visiones desprestigiando el movimiento se hacen también palpables.

Cualquier reivindicación se me hace corta ante las desigualdades que sufren este colectivo. Todas las huelgas se producen por alguna protesta que hacen avanzar al conjunto de la sociedad, eso es lo que la Historia nos ha enseñado. Por eso esta huelga está más que justificada. Todo mi apoyo a esta movilización del colectivo feminista.

Sobre las ‘portavozas’

27 febrero, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

El ‘portavoces y portavozas’ que pronunció Irene Montero el martes pasado se ha convertido sin duda en el tema lingüístico de la semana. En los últimos días hemos asistido a una avalancha de declaraciones, polémicas, reivindicaciones y burlas en torno a la forma ‘portavoza’, además de al ya tradicional aluvión de preguntas que reciben los siempre sufridos servicios de consulta de la RAE y Fundéu cada vez que se monta una tangana lingüística:

—¿Tú a qué te dedicas?
—Yo soy portavoza ¿y tú?
—Yo soy pianisto y mi amigo astronauto.
—Encantade.
—Igualmenta.

*Reunión bi-anunal de idiotos de culo.

Ojalá la misma indignación ante alguien diciendo “portavoza” que ante el machismo cotidiano.

Dice la RAE a proposito de la palabra “fácil”:

“Dicho especialmente de una mujer: Que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales”

Hacer una sociedad mejor y más justa para las mujeres implica también mejorar y cambiar el lenguaje para hacerlo inclusivo

A los que les molesta muchísimo que digamos portavoza porque el masculino es genérico no les molesta decir “pilotos y azafatas” o “médicos y enfermeras”.

“Portavoza” no, pero “murciégalo” sí, ha sido aceptado por generación espontánea y no porque su uso se ha extendido fuera del corsé de la @RAEinforma. Y hasta aquí mi opinión

El sustantivo «portavoz» es común en cuanto al género, lo que significa que se usa la misma forma para el masc. y para el fem. El género gramatical se evidencia ahí a través de los determinantes y adjetivos: «el portavoz español» / «la portavoz española».

Vaya por delante que la polémica sobre ‘portavoza’ es al debate gramatical lo mismo que el vestido de Pedroche a los debates sobre feminismo. La situación en la que se produjo el momento ‘portavozas’ es un escenario artificial creado con el objetivo de atraer atención mediática y generar una polémica sobre un asunto socialmente candente (el lenguaje inclusivo). En cualquier caso, como en el caso de los vestidos de Pedroche, resulta muy elocuente ver las pasiones que despierta este tema y comprobar la susceptibilidad con la que algunos han recibido el término.

Crear palabras nuevas está en la naturaleza misma del idioma y en la capacidad lingüística de sus hablantes. Todos creamos palabras nuevas constantemente. Algunas de esas palabras sobreviven, se extienden y pueden acabar siendo compartidas por toda una comunidad lingüística. Pero la mayoría son menos afortunadas y se nos quedan por el camino. En ese sentido, ‘portavozas’ es una propuesta de neologismo tan aceptable como cualquier otra y no hay nada que afear por ahí. Ahora bien, este neologismo recién alumbrado, ¿es explicable desde el punto de vista de la lógica lingüística? ¿Es una feminización necesaria de un sustantivo que pedía a gritos una forma en femenino? En las últimas décadas hemos presenciado la normalización de palabras en femenino como ‘ministra’, ‘arquitecta’ o ‘médica’, formas que en su momento fueron recibidas por escepticismo por no pocos hablantes. ¿Por qué no hacer lo mismo con ‘portavoza’? ¿La extrañeza que ha suscitado la palabra ‘portavoza’ es una muestra más del machismo endémico en el que vivimos inmersas?

El meollo del asunto reside en que la naturaleza de la palabra ‘portavoz’ no es exactamente igual a la de otros términos ya feminizados como ‘arquitecto’ o ‘ministro’. Si ponemos la palabra ‘portavoz’ bajo el microscopio, veremos que está formada por dos partes: por un lado, la 3ª persona del singular del verbo ‘portar’ (‘porta’) y, por otro, un sustantivo (‘voz’). Es decir, ‘portavoz’ es una palabra compuesta: ‘que porta la voz’. Este tipo de compuestos no son ninguna rareza en español. La combinación de verbo conjugado y sustantivo tiende a formar parejas bien avenidas y muy estables a largo plazo, y por eso esta estrategia para formas palabras nuevas resulta tremendamente productiva: ‘reposacabezas’, ‘cascanueces’, ‘salvapantallas’, ‘cortacésped’, ‘salvamanteles’, ‘chupatintas’. El castellano está plagado de este tipo de oraciones jibarizadas en forma de palabras compuestas.

Lo interesante del asunto (y la raíz de todo portavozagate) viene cuando descubrimos que este tipo de palabras carecen de una marca explícita de género. Nada en su forma nos permite saber a priori si son masculinas o femeninas. Son palabras agénero. Normalmente solemos agarrarnos a la terminación de las palabras para detectar su género, pero en este caso la terminación es engañosa porque lo que la terminación nos indica no es el género y el número de la palabra entera, sino tan solo de uno de los integrantes. La terminación -as en ‘salvapantallas’ es propiedad del sustantivo ‘pantallas’, que es una de las integrantes del compuesto, pero eso no hace a la palabra ‘salvapantallas’ ni femenina ni plural.

Esta indefinición en cuanto al género se hace particularmente evidente cuando las aplicamos a personas. Una matasanas no sería la forma femenina de ‘matasanos’, sino aquella profesional sanitaria con especial ojeriza hacia sus pacientes mujeres. Como estos compuestos se resisten a llevar su propia marca de género, adoptan camaleónicamente el género de la palabra o el artículo que las preceda, y así podemos decir que un señor es recogepelotas y que una señora es portavoz. Los compuestos vienen listos para ser aplicados a individuos de cualquier género sin que necesitemos ajustar terminación alguna. Esta absorción del género por ósmosis que hacen este tipo de sustantivos compuestos no es muy distinta a la que también hacen otras palabras unisex, como los adjetivos terminados en -az o en -ble (‘Érase una mujer terrible y tenaz’), sin que cunda el drama morfológico.

Nunca hubo ningún impedimento morfológico que justificase el escepticismo con el que muchos recibieron formas femeninas como ‘ministra’ o ‘médica’. Eran formas en femenino que se regían por las mismas reglas de la morfología flexiva que ‘frutera’ o ‘política’. Pero la ausencia (¿hasta ahora?) de una supuesta forma femenina ‘portavoza’ y la extrañeza con la que ha sido recibida no se debe (o no necesariamente) al sistema profundamente patriarcal y misógino en el que vivimos, sino a las reglas profundas que operan en la morfología del castellano. Desde el punto de vista de la morfología y mientras ‘portavoz’ siga siendo percibido por los hablantes como un sustantivo compuesto, ‘portavoza’ no tiene razón de ser lingüística.

Ahora bien, ¿es entonces ‘portavoza’  un engendro lingüístico que hay que condenar a la hoguera? Quién sabe, quizá el ruido mediático haga que se extienda, a pesar de tener toda la morfología en su contra. O quizá para poder interpretar correctamente la naturaleza de ‘portavoza’ no haya que mirar en la morfología, sino que debamos observar el uso pragmático de la lengua. La improbable forma ‘portavoza’ tal vez no sea un caso aislado, sino que forme parte de una tendencia morfológica infrecuente en la lengua habitual de los medios y de las instituciones pero bien arraigada en el el lenguaje informal de algunos ámbitos activistas: el fenómeno de transgredir conscientemente el género gramatical tradicional con fines reivindicativos (y con un marcado carácter festivo), como cuando se habla de ‘señoro’ para referirse a un hombre patriarcal particularmente inaguantable o de ‘periodisto’ para denominar a los periodistas machistas. Quizá estemos asistiendo al nacimiento de una tendencia de marcar de forma redundante el género de una palabra con el objetivo comunicativo de poner el foco sobre la realidad de género en la que se mueven esos conceptos. Pero es pronto aún para saberlo. Seguiremos informando.

Redes sociales y aborregamiento

25 febrero, 2018

Fuente: http://www.jessicafillol.com

Las redes sociales (sobre todo Twitter porque al menos en Facebook tengo bastante controladas las interacciones con gente desconocida y eso me permite crearme una pequeña burbuja) me producen una mezcla entre vergüenza ajena, frustración y misantropía que en ocasiones se hace muy difícil de soportar.‬

El penúltimo ejemplo: Irene Montero pronuncia la palabra “portavoza” y las redes sociales se llenan de expertos en lingüística. Creo que ya no queda nadie en España con acceso a twitter que no le haya dicho al menos a media docena de feministas que “voz” es femenino. Gracias, seguramente lo desconocíamos. Comentaba Beatriz Gimeno que había tenido más de 500 respuestas de gente indignada por algo que les parece poco importante, una contradicción que me resulta muy interesante por lo que tiene de comportamiento gregario, de borreguismo teledirigido. Tantísima gente indignada dispuesta a invertir tanto tiempo y tanta energía en protestar por una chorrada, siendo conscientes además de que es una chorrada. Y Carmen González Magdaleno señalaba precisamente eso: la cantidad de tiempo y energías que estáis dispuestos a malgastar en una chorrada, solo para señalar a una mujer. ¿Sobre qué tema iba la rueda de prensa que estaba dando Irene Montero cuando mencionó la palabra que encendió las redes sociales? Efectivamente. Os mueven un pañuelito delante de los ojos y os lanzáis como un Miura. Os toman por imbéciles, y les demostráis que no se equivocan en su valoración.

Cuando a mí me hicieron el FAKE de hi-men, de repente en mis menciones aparecieron cientos de expertos en etimología (siguen apareciendo, año y pico después) dándome la tabarra sobre el origen de la palabra. No habían consultado un diccionario en su vida, simplemente se limitaban a copiar y pegar lo que alguien había dicho ya antes. Homo sapiens llaman a esto. Tampoco ninguno de esos expertos en etimología que vino a darme lecciones y a llamarme ignorante se molestó siquiera en comprobar si estaba respondiendo a algo cierto o era una burda manipulación para testear el nivel de credibilidad de la masa agilipollada, además de para tocarme las narices. Lo cierto es que del análisis cuantitativo y cualitativo de las miles de respuestas de esa experiencia podría salir mi doctorado en sociología. Hay días en que pierdo completamente la fe en la humanidad.

Leí hace unos días un libro de Giovanni SartoriLa Sociedad Teledirigida, escrito hace 20 años. Se le pueden poner miles de objeciones, entre ellas el hilar muy poco fino a la hora de sustentar su argumentación, algo impropio de un investigador de su talla, una tecnofobia mal disimulada, el elitismo que desprende y una falta de rigor cuando habla de audiencias y propone posibles soluciones que escandalizaría a Ignacio Sánchez-Cuenca, que seguramente le habría dedicado un capítulo en su libro La Desfachatez Intelectual si hubiera sido coetáneo de Sartori.

Pero al margen de estas objeciones, en el libro expone su teoría sobre la influencia que ejerce la televisión como medio en personas que pasan muchísimas horas al día viéndola, desde niños mucho antes de aprender a leer, escribir y casi hablar; y en adultos cómo nos ha afectado como sociedad y como individuos, teniendo en cuenta el porcentaje tan alarmante de población que no lee ni siquiera un libro al año, que no lee un periódico ni aunque se lo regalen, que está perdiendo la capacidad de abstracción que facilita el lenguaje escrito para ir más allá de los zascas, cómo en muy pocas generaciones se está perdiendo la habilidad comunicativa a una velocidad sorprendente, y cómo lo que antes era una masa dispersa y aborregada gracias a la interacción en redes sociales se están uniendo hasta adquirir fuerza.

El homo insipiens (necio y, simétricamente, ignorante) siempre ha existido y siempre ha sido numeroso. Pero hasta la llegada de los instrumentos de comunicación de masas los “grandes números” estaban dispersos, y por ello mismo eran muy irrelevantes. Por el contrario, las comunicaciones de masas crean un mundo movible en el que los “dispersos” se encuentran y se pueden “reunir”, y de este modo hacer masa y adquirir fuerza. (…) Aunque los pobres de mente y de espíritu siempre han existido, la diferencia es que en el pasado no contaban -estaban neutralizados por su propia dispersión- mientras que hoy se encuentran, y reuniéndose, se multiplican y potencian.

‪Homo sapiens: requiescat in pace.‬

Nega, de Los Chikos del Maíz y Riot Propaganda

26 enero, 2018

Fuente: http://lekaconk.com

No tenía pensado tener una web propia pero mi gran amiga Candy me la ha diseñado así que gracias por todo.

Para empezarla he decidido hacerme un regalo a mí mismo, no me hace falta ningún rey, aunque sea mago, así que me pedí cumplir un deseo y aquí está, charlar con uno de los integrantes del mejor grupo de rap español: Nega, de los Chikos del Maíz y Riot Propaganda.

Yo no diría tanto…

 Gracias antes de nada por aceptar mi petición.

Gracias a ti.

Antes de empezar te voy a hacer una pregunta en clave que solo entenderán algunos, me llamo Carlos ¿puedo invitarte a una fanta? 

Jejejje… mejor a una caña que Fanta es Coca-cola y Cocacola no respeta las resoluciones judiciales ni los derechos laborales. Además es una bomba de azúcar y ya tenemos edad de cuidarnos.

Entrando en materia me gustaría conocer tus proyectos más inmediatos, ¿podremos escucharos pronto? Provocáis más mono que la heroína que repartía en PSOE en Euskadi. 

 Bien, empiezas flojo. Ahora acabamos de sacar un single con Riot Propaganda, «Mass Mierda» a modo de despedida del proyecto, con quién cabalgaremos hasta septiembre de este 2018. Quiero publicar un libro este año también, lo tengo bastante avanzado. Es un libro de corte más punk y personal, escrito con más urgencia y menos meditación, alejado del teoricismo y academicismo de «La Clase obrera no va al paraíso». Y si preguntas por Los Chikos del Maíz sigue todo en el aire, después de lo de Riot queremos descansar, luego nunca se sabe.

¿Cómo se lleva ser uno de los grupos referentes de la música protesta? 

Pues bien no sé, nunca nos lo hemos planteado así en plan oh, vamos a ser los referentes de la música política, en absoluto de verdad. Te dedicas a hacer tu movida hasta que llega un día y metes 1.200 personas en una sala o te ponen cabeza de cartel de un festival y dices joder qué ha pasado aquí. De verdad que nunca hubo premeditación ni nada parecido. Pero te colocan ahí bajo una etiqueta y cuesta y agota un poco. Yo no quiero ser el referente de nadie, hay muchos mejores referentes por ahí. Cuando estás de alguna manera en la palestra pública siempre están ahí con la lupa y el machete entre los dientes esperando el fallo, el error, la cagada. Para poder regocijarse en el ‘ya te lo dije’. Y el son unos vendidos. Y el molaban más las maquetas. Y lo de siempre. Pero bueno, te aseguro que es mejor dedicarse a la música que instalar calificaciones y aguantar a un jefe. Y el que diga lo contrario es que nunca ha instalado calificaciones ni aguantado a un jefe.

¿La amistad con Pablo Iglesias crees que os ha ayudado o perjudicado? 

Pues no sé, ahora visto con cierta perspectiva, un poco las dos cosas, llegó a ser un poco agobiante lo de la prensa y ‘el grupo favorito de Pablo Iglesias’. Creo que al margen de eso, es mucho más interesante las cosas que hicimos juntos en La Tuerka, de ahí salieron verdaderos bombazos, «Mi Patria Digna», «Llamando a las puertas del cielo», la canción del 12 de Octubre.… O cuando nos dirigió el clip de «Cultura y Compromiso».

¿Sois conscientes de que hay muchos jóvenes que se empiezan a interesar por la política gracias a vuestras canciones? ¿Os llega eso? 

 Es algo que te dicen prácticamente a diario, muchos chavales escriben al grupo con ese tipo de mensajes, me cambiaste la vida, gracias a vuestras letras descubrí la política bla bla bla… Pero hay que tener los pies en el suelo. Cuando te están regalando el oído constantemente se corre el riesgo de convertirte en un capullo, hay que centrarse y verlo todo en perspectiva. Por eso son necesarios los haters, para equilibrar un poco las cosas.

Viendo el panorama actual y el encarcelamiento de raperos, ¿se llega a escribir una canción con miedo? ¿Borras frases o sueltas todo lo que quieres decir? 

No se escribe con miedo, pero con el tiempo has aprendido a no ponérselo en bandeja, es como: no te voy a dar el gustazo, te lo vas a tener que currar y dar muchas piruetas para imputarme. Ello creo que produce letras mucho más elaboradas y profundas, soltar el latigazo está bien, pero a veces es mucho más efectivo darle un par de vueltas a las cosas. No sé, un ejemplo, decir «los de las porras nunca serán de mi bando, decir que La Sexta es de izquierdas, sí que tiene delito» respecto al conflicto en Catalunya, creo que es mucho más efectivo que haber soltado «maderos hijos de puta bomba lapa». Pero esa es mi opinión y mi elección, cada uno tiene derecho a escribir como quiera. Y si es juzgado por ello siempre tendrá todo mi apoyo porque es una aberración que se juzga a nadie por una letra.

Hay un tema vuestro, “putas y maricones” que trata sobre el machismo. ¿Tienes la sensación de que vamos hacia atrás en ese tema o es que el feminismo está haciendo que los más machistas den sus últimos coletazos? 

Yo creo que se ha avanzado muchísimo, 2017 ha sido el año del feminismo. Cuando tiendas como Zara o H&M hacen camisetas con el lema «feminismo», es decir, cuando el enemigo quiere cooptarte, es porque has avanzado y porque eres una realidad tangible. Y temible. Cuando eres marginal o minoritario el enemigo no te presta atención, te ignora. Por supuesto queda mucho por hacer y mucho por construir  (o deconstruir, especialmente los hombres) pero me da la sensación de que avanzamos en la buena dirección.

¿Cómo se puede hablar de feminazis o de radicales cuando son ellas las asesinadas y las violadas? 

Porque los hombre tenemos un miedo terrible a las mujeres empoderadas y a perder nuestros privilegios y el instinto más primario es atacar aquello que nos cuestiona o desconocemos. Es que es de locos que todavía salga peña con lo de  las feminazis o lo de «sí, pero las mujeres no pagan en las discotecas». Joder tronco, prefiero pagar siempre la entrada y tener la seguridad de que vuelvo a casa tranquilo sin miedo a que nadie me viole o me robe por el camino. Yo he salido de una rave y he vuelto con 22 años a casa, sin camiseta, borracho perdido y a cuatro patas en el metro. Y nadie me ha dicho nada, nadie me ha violentado, quizá algún comentario paternalista en plan a dormir la mona o menuda noche. Ni siquiera me han llamado la atención por ir sin camiseta en el metro. ¿Sabes por qué? Porque soy un zanguango de metro 85 que, aquí está la clave, tiene los genitales fuera del cuerpo. Ahora dale la vuelta, una chavala de 22 años en estado de embriaguez sin camiseta y en el metro un domingo a las ocho de la mañana, no llega a casa, te lo digo. Sería un buen sketch de cámara oculta, primero el chico y luego la chica. Verías.

Cuando apoyas el feminismo y algún machote te llama planchabragas, ¿de qué sabe menos, de Feminismo o de planchar? 

Joder planchabragas, es que suena tan cutre… No sé, yo lo único que plancho es la camisa de Riot Propaganda antes del bolo. Y lo hago bastante bien. Pero hay trucos, si no quieres planchar la clave está en tender la ropa de la forma adecuada. Pero sí que es verdad una cosa, en los últimos tiempos se percibe cierta ansiedad o urgencia por ver quién es el más aliado de todos. Los hombres somos así de lamentables, ¿hay que ser aliado? pues vamos a darnos de hostias por ver quién es el más aliado de todos. Y la cosa va así: “Atención! Atención! Estoy aquí, estoy en Twitter, hacedme caso. Atención todas. Voy a coger una letra de cuando Nega de hace diez años, la voy a subir a Twitter y voy a decir lo machista que es. Atención, soy aliado, soy aliado. Quiero una medalla. O un pin con la cara de Paul B. Preciado. Eh! estoy aquí! ¿Os he dicho que soy aliado?”

Lo malo de tener un grupo y ser alguien medio público es que tus letras y declaraciones se quedan ahí, para siempre. Al alcance de cualquiera que quiera ponerse un pin a tu costa. Lo bueno es que se ve la evolución y la deconstrucción. De ese que viene a ponerse la medalla no sabemos nada, ni quién era ni qué opinaba, ni qué hacía. Habría que verlo por un agujerito. O quizá es que no nació en el Patriarcado y nació en Twitter con 35 años citando a Simone Beauvoir. Será eso.

Hay por ahí mucho cafre (incluso entre los hombres feministas) que piensa que si dices ¡soy aliado! automáticamente las tías feministas se te tiran encima y se abren de piernas o algo así. Y no va de eso, ni de lejos,  va de comerse el orgullo y los cojones a bocados, de ser consciente de tus privilegios y de básicamente no ser un capullo. Pero yo qué sé, no te arrancas de encima el machismo en Twitter sino en tu día a día, en Twitter la gente lleva siempre una máscara y camina sobre un cable de acero, un equilibrio precario lleno de miedos; a no ser aceptado, a ser linchado, a ser olvidado, a no estar al día de la última polémica. En Twitter impera la espiral de silencio de Newman, más que en ningún sitio. Y me da la sensación de que la gente no es sincera, no se puede ser sincero cuando se está buscando la aprobación de forma permanente. Sería maravilloso que Twitter se colgara una semana entera, estoy seguro que habría un montón de suicidios, la aprobación de los demás es una droga a la que no estamos dispuestos a renunciar. Black Mirror no es ciencia ficción es neorrealismo italiano.

Otro tema en el que parece que vamos hacia atrás es en el fascismo. ¿Por qué hoy vemos más símbolos y manifestaciones franquistas que hace unos años? 

La lucha de clases se agudiza, y cuando esto ocurre, el capitalismo saca a pasear a sus perros de presa que son los nazis. Tras el 15M, la aparición de Podemos, el municipalismo que ha dado muchos ayuntamientos importantes, el conflicto en Catalunya… El régimen se ha sentido amenazado y hace lo único se sabe hacer, quitarle el bozal a sus perros para que salgan a morder.

Que había mucho franquista ya lo sabíamos pero ¿Dónde está el movimiento Antifascista? 

El otro día era el rostro de una niña que, subida en lo más alto de una Muixeranga,  enseñó el dedo corazón a los nazis congregados mientras sonreía alegremente. El antifascismo está en todas partes, allí donde se produce una abuso y alguien da la cara.

Por cierto, se ha muerto Carmen Franco, yo estoy a ver si saco un rato para llorarla pero ando liado. 

Es que en ese punto estamos, parece que si no lloras a moco tendido la muerte de Carmen Franco, de un torero, de un político de derechas, etc, corres el riesgo de que te apliquen la ley mordaza y te comas un paquete. Ya verás cuando se muera el Rey Juan Carlos, va a ser espectacular. Va a ser algo tipo: a llorar súbditos, tenéis que llorar. Que llores cojones.

Tengo un padre que si escribiera rap ya estaría en la cárcel, y entre otras cosas me dice que el mayor traidor de este país es Felipe González, ¿le doy un abrazo o chochea ya el hombre? 

Dale un abrazo enorme. El mío dice lo mismo, pero el mío nunca le votó. Por cierto mando un abrazo a mi padre que por fin, y tras muchas peleas, lo van a jubilar. Ya es libre. 45 años currando como un puto esclavo para Gas Natural, por donde  por cierto, también pasó González a llevarse un pastizal. Claro que Felipe González no sabe diferenciar un tubo de cobre de uno de plomo.

Hablemos de Catalunya que si no se va a hacer raro. Ves a ERC junto a la nueva CIU. ¿En el paraguas del independentismo cabe todo? 

Y junto a la CUP, pero es su opción y me parece respetable. En Catalunya hace tiempo que no opera el eje izquierda derecha, el eje que opera es independentistas / no independentistas. Yo creo que es un error y que con la derecha nada puede salir bien a largo plazo, pero como te digo me parece respetable y, en cierta manera, comprensible.

¿Y como has visto el papel de la  izquierda española en el procés?

Perdida, muy perdida, pero en cierta manera, también era comprensible. Cuando todo se ha polarizado tanto y la batalla es identitaria y de banderas, resulta casi inevitable que la izquierda social se difumine, mira la bajada de Podem y la CUP. El que quiera consolarse con que ERC se mantiene, me parece igualmente respetable, pero para mí ERC están en otra onda, siglas muy potentes pero políticas sociales no tanto. En cualquier caso, la función de la izquierda española es la de pedir un referéndum. El problema como siempre son los votos, ni tienes votos para evitar el 155 ni tienes votos para poder plantear un referéndum. Luego claro, han caído muchas caretas y ha habido muchos desvaríos, en todas direcciones, desde gente en la izquierda pidiendo el 155 hasta radicales de extrema izquierda haciéndose camisetas con caras de conocidos represores. Creo que todos nos volvimos un poco locos. Se puede denunciar la existencia de presos políticos (que por cierto ya existían) y que el 1 de octubre fue una brutal violación de los Derechos Humanos, sin necesidad de hacerse camisetas de Trapero. Y afirmaría sin dudarlo que eso no me convierte en equidistante sino en alguien con memoria.

El papel de la derecha supongo que lo esperábamos ¿no? 

Yo para serte sincero no pensé que el 1 de octubre iban a ir tan a lo bestia, pero ya sabes, piensa mal y acertarás. La derecha española pasada de rosca y en modo autoritario salvaje, la derecha catalana (en este caso PdCat) pienso que traicionó a sus votantes, a sus socios de gobierno (ERC y CUP) y a una mayoría social ciudadana. Profesores, bomberos, ciudadanos de a pie que pusieron el cuerpo para defender las urnas… Creo que está feo prometer algo que sabes que no puedes conseguir, porque vamos, no creo que Puigdemont pensara que venga, declaramos la república y el Estado Español con Rajoy a la cabeza dijera: vale, perfecto, nos vemos. Se podría haber tensado mucho más la cuerda, en la línea de lo que proponía la CUP de huelgas indefinidas hasta dañar la economía española. Pero Puigdemot es gente de orden y de dinero, las huelgas les ponen muy nerviosos. Además tensando la cuerda así, con una tensión permanente y continúa presión en la calle, el proceso podría haberse desbordado hasta convertirse en una situación pre-insurreccional, lo que probablemente hubiera dejado a sus principales dirigentes, a un lado. En el fondo creo que se ha perdido una oportunidad muy interesante. Ahora lo que tenemos es a la izquierda rupturista más débil que nunca y a Ciudadanos como el partido más votado. Pero como te decía antes, esto es política y el que no se consuela es porque no quiere.

Junqueras y los Jordis en prisión y Rato y Urdangarin en la calle ¿no es para querer independizarse? 

Si yo fuera catalán no lo dudaría vamos. Pero no lo soy, y me toca dar la brasa con que todo sería diferente si echamos al Partido Popular y bla, bla, bla. Pero «si yo fuera» es la frase más estúpida que se puede decir en política. Si yo fuera el hijo del dueño de El Corte Inglés no sería de Los Chikos del Maíz, si yo fuera hijo del Rey no sería republicano, si yo fuera de Hernani probablemente votaría a Bildu, si yo fuera de Marinaleda casi seguro votaría a Unidos Podemos. «Si yo fuera», pero la realidad es la que es y cada uno es de dónde es. La política ficción no ayuda en nada. Además el «si yo fuera» niega lo evidente: que son los catalanes y no el resto los que deben decidir su futuro. «El si yo fuera» se dice para que todo el mundo opine. Y vaya si opinan.

¿Cómo se puede pretender que el pueblo catalán quiera estar en España al tiempo que se organiza una campaña de odio contra Catalunya? Ya sabes, a por ellos… 

Me dolió mucho, además se dio en ciudades y regiones muy castigadas por el paro y la crisis. Fue lo más lamentable de todo el conflicto: ver a pobres desgraciados a los que les están robando hasta el último céntimo, salir a despedir a los Guardias Civiles al grito de «a por ellos», como si fueran a la guerra. Se me parte el alma sólo de recordarlo. Ocurre que el PP da por perdida (en términos electorales) Catalunya, pero le da igual, fomentar ese odio le sirve para ganar en el resto del Estado. Catalunya se ha convertido en el chivo expiatorio para que los pobres de España tengan un enemigo al que odiar y así, en lugar de mirar hacia Madrid y hacia quien les está robando, se distraigan mirando y odiando a Catalunya. Y todos a poner la bandera en el balcón. Es terrorífico. Es el Gran Hermano y el minuto de odio, un minuto de odio que dura ya varios años.

¿Qué salida real le imaginas al tema catalán? 

Pues la verdad, no soy muy optimista al respecto y ahora mismo no veo una solución a corto plazo.

 Antes de dejar las comunidades, soy andaluz, sevillano, ¿Has venido muchas veces por aquí? ¿Había gente en tus conciertos o estaban todos en el bar con el dinero del PER? 

 Pues es lo mismo que te contaba antes pero a la inversa, durante décadas, una parte de la derecha catalana más rancia ha vendido el mantra del «Espanya ens roba» y los andaluces y los extremeños son todos unos vagos que viven de las prestaciones y de lo mucho que trabajamos los catalanes de bien, que somos gente ordenada, civilizada y laboriosa. Hay declaraciones del clan Pujol en ese sentido que son oro puro, el mismo clan Pujol del desfalco y las cuentas en Suiza y Andorra.

Es curioso porque siendo andaluz, cuando he defendido el derecho a decidir de los catalanes, me dicen que ellos desprecian al andaluz, pero sin embargo siempre que veo esos comentarios son de gente no catalana y, oh sorpresa, votantes de derechas. 

Claro, porque se agarran a ese tipo de declaraciones fuera de tono (las hizo Pujol, las hizo Duran i Lleida) y las explotan hasta la saciedad. Al final consiguen anticomunismo de manual: paz entre clases y guerra entre pueblos. Y aquí y allí, siempre ganan los mismos.

Te iba a compartir una reflexión sobre Ciudadanos y Albert Rivera pero no quiero que me cierren la web el primer día ni tener que llevarte tabaco, pero ¿Que gran invento eh? Todos los fascistas de este país pudiendo votar a un partido que NO es de derechas. 

Que lo voten los fascistas no me preocupa, lo que me preocupa es un porcentaje tan brutal en barrios obreros como el Carmelo o Nou Barris. O nos ponemos las pilas o nos van a comer, no resulta descabellado, mira Francia con Macron.

Hablemos de Podemos, ¿se ha deshinchado? 

Indudablemente, las guerras internas y sobre todo el desgaste mediático. Podemos se desgasta a una velocidad diez veces superior a la de cualquier otro partido. Los años en Podemos parecen décadas.

¿Has visto alguna vez una campaña tan brutal contra algún partido político? 

Ese es el principal motivo de un desgaste tan brutal y acelerado, yo en mi vida había visto nada parecido a nivel mediático, contra Podemos vale todo y se han rebasado todos los límites deontológicos del periodismo.

Vemos a obreros votando a la derecha y además una derecha corrupta, ¿podemos seguir hablando de alienación o en la sociedad de Internet eso ya no se compra? 

 Yo creo que la alienación existe, pero ahora parece que la emancipación está en OT, en Telecinco y en Beyoncé. Y sobre todo no en el manido hasta la saciedad «no vengas con tu superioridad moral». Es el peor tipo de clasismo que existe, el paternalista: lo que haga el pueblo está bien siempre, no porque esté bien sino porque es el pueblo. Eso nos conduce al abismo.

Hablando de información, ¿que ningún medio español forme parte del comité de informativos de la UE por manipuladores, ¿es muy grave o es que yo soy muy raro? Algunos dicen que Goeblels estaría orgulloso, yo creo que estaría tomando apuntes. 

 El problema en este país con sus medios es que sufrimos 40 años de dictadura y No-do y cuando llegaron los medios ‘libres’ y democráticos nos lo creímos de verdad. Ahora sí, tras cuarenta años de oscuridad y censura, por fin, tendríamos una prensa libre. Esta circunstancia (una prensa democrática relativamente joven) ha producido una ciudadanía muy poco crítica con sus medios que tiende a creer lo que dicen. Son unos medios que llevan funcionando 40 años, a diferencia de en el resto de Europa, que llevan desde el fin de la segunda Guerra mundial funcionando y donde la ciudadanía ha aprendido a desconfiar y a ser más crítica. El No a la Constitución Europea en Francia, el Brexit, la victoria de Syriza. Aquí resulta inviable que gane algo que no apoyan los medios.

Antes de dejar el tema de los medios de información, déjame mandar un saludo a Hermann Terstch, que está el hombre muy enfadado conmigo.

Eres activo en redes sociales, yo también, y me molesta mucho los que acusan de que si te quejas en Twitter no haces nada fuera de él. ¿Acaso no se puede hacer activismo dentro y fuera? Acudir a manifestaciones no es motivo para no usar también el poder de las redes. 

Twitter es un estercolero, una barra de bar gigantesca. Es imposible debatir, primero porque el espacio es muy reducido para argumentaciones sólidas y segundo y no menos importante, porque la gente no quiere debatir y argumentar, todos buscan el zasca fácil e inmediato y la aprobación y el aplauso de los suyos. «El zasca se ha oído en Nueva Zelanda». Es el mismo chiste repetido una y otra vez. Todos los hacemos. Todos linchamos y somos linchados. Pero a su vez es el medio más inmediato y es útil para informarse de forma rápida y casi inmediata. Y también hay gente maja.

Para ir terminando, me gustaría volver a la música. Habéis hecho temas como “Terrorismo”, “El miedo va a cambiar de bando”, ¿hay algún tema que pensaras “este es muy bestia”.

No creo, pienso que muy bestia es la situación de emergencia social en la que nos encontramos. Siempre hay alguna frase que con el tiempo dices, joder esto es gratuito o esto debería haberlo dicho de otra forma. Pero bueno, nuestro legado es lo que nos ha traído hasta aquí. Si buscas un grupo comedido y diplomático, no es el nuestro.

Una putada de pregunta, si tengo que recomendaros a alguien que no os conozca, ¿qué tema me dirías que le ponga? 

No sé, alguno tipo Los invisibles o La soledad del corredor de fondo, creo que es nuestra cima, a nivel de producción, de letras, estructuras…

Y fuera de vuestros temas, ¿qué cantantes o grupos te gusta escuchar? 

Siempre me decanté por el hip hop, el punk o mucho hardcore melódico californiano skater. Y no sé, supongo que será la edad pero ahora escucho de todo, desde música de mierda a grupos tipo Vetusta Morla o Blur. Con la edad los gustos se democratizan. Ahora estoy un poco obsesionado con el soul de los  años sesenta y setenta y sobre todo mucho jazz. El jazz es una autentica locura, de verdad, da miedo acercarse.

Antes de irnos a ver si me puedes resolver una duda, he escrito esta entrevista en un móvil, pero es chino, ¿puedo seguir siendo comunista o ya no? 

Que les den. Es que ya me niego entrar en esas gilipolleces. Que les den.

Gracias de nuevo por hacerme este regalo y te dejo este espacio por si quieres mandar algún mensaje. 

Gracias a ti. Nos leemos en Twitter.

Si, extrañamente, no conoces a Los Chikos del Maíz y Riot Propaganda vuelve a leer esta entrevista con alguna canción suya de fondo. 

Nos vemos pronto.