Posts Tagged ‘justicia’

Gobernación

26 agosto, 2015

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

Se suben los impuestos. En cambio se amnistía a los grandes defraudadores

El ‘caso Gürtel’, por el que al cabo de cinco años todavía no se ha condenado a nadie. El caso Bárcenas, individuo que trabajó para el PP durante un par de decenios y al que nadie de ese partido parece haber conocido nunca; sigue sin saberse de dónde sacó los cuarenta y tantos millones que guardaba en Suiza, de los cuales nada ha devuelto. Donaciones en negro, contabilidad B. Los dirigentes madrileños Ignacio y Botella, jamás votados por nadie. Sus predecesores, Aguirre y Gallardón, se comprometieron para cuatro años, pero de lo dicho no me acuerdo. Millones gastados en las tres candidaturas olímpicas de Madrid; tres veces, tres ridículos, tres fracasos. Concesiones y coba sin fin al turbio magnate Adelson para que instalara sus casinos en la región; aún quiso más facilidades y más adulación y se marchó: otro fracaso (para los políticos, no para la población). Las autopistas de peaje de la zona no las utiliza nadie, sus pérdidas las sufragaremos ahora los contribuyentes, un fracaso más. La faraónica Ciudad de la Justicia, abandonada a medio hacer, más millones para nada. El aeropuerto de Castellón, y el de Ciudad Real, sin un solo avión; el primero ofrece, en cambio, una monumental cabeza de su creador, Carlos Fabra. Este ex-Presidente de Dipu­tación (largo tiempo) tiene juicios pendientes y en alguno ya ha sido condenado; levemente, faltaría más. Más millones a la basura de la TV Valenciana, suprimida ahora; más de TeleMadrid, tan mala y sumisa que ya no le quedan espectadores. TVE cada día más parcial e incompetente, sus telediarios un permanente y tendencioso desastre. Palacios de las Artes que se caen a pedazos o que carecen de función: apenas si se utilizan y costaron un dineral. Millares de urbanizaciones vacías, interrumpidas a medio construir; sólo entran los cacos para llevarse grifos, picaportes, lo que quede por allí. Campos de golf inútiles por los que se talaron bosques o se recalificaron terrenos, hasta en parajes de permanente frío invernal. El Algarrobico sigue en pie. Prórroga de setenta y cinco años a las edificaciones playeras declaradas ilegales por los tribunales, ninguna se demolerá. Todo el suelo es edificable, sin excepción, desde 1996. Podrán erigirse casas y hoteles a sólo veinte metros de la orilla del mar. Al responsable de esta medida se lo premia poniéndolo de cabeza de lista para las próximas elecciones europeas. Se planea una Ley de Seguridad Ciudadana que hasta los jueces ven inconstitucional. Se suben las tasas judiciales, de tal manera que sólo los adinerados podrán presentar recursos. Se suben las tasas universitarias, los más pobres tendrán difícil acceder a una educación superior. Se recortan las becas. Más del 50% de los jóvenes no ha tenido empleo ni lo va a tener (ya no serán jóvenes para cuando la situación mejore). Decenas de miles de ellos se ven obligados a emigrar. También se van los científicos e investigadores, tras habérseles recortado brutalmente los presupuestos. El CSIC está al borde de la ruina, a punto de echar el cierre. El teatro y el cine se mueren, en vista de lo cual se les aumenta el IVA hasta el 21%. Se suben los impuestos, después de prometer que se los iba a bajar. En cambio se amnistía a los grandes defraudadores. A los bancos se los salva con una riada de millones procedentes de los bolsillos de los españoles, a los que esos bancos, sin embargo, no conceden un crédito así los aspen; se les entrega el dinero de todos sin ponerles ni una condición. La gente estafada por las preferentes de esos mismos bancos jamás va a recuperar sus ahorros. Esos bancos se dedican a desahuciar, por incumplimiento, a centenares de miles de familias. Más o menos las mismas que tienen en el paro a todos sus miembros. España es el segundo país europeo con mayor porcentaje de desempleados, un 26%. También es el segundo en pobreza infantil. Las cinco regiones europeas con mayor tasa de paro son españolas; todas (luego vienen dos macedonias). Se han averiado cinco veces los aviones que transportan a la familia real. Siguen cerrando comercios. Siguen arruinándose librerías, apenas si se combate la piratería. La sanidad pública se deteriora; listas de espera más largas, menos camas, menos médicos, los medicamentos se han de “copagar”, es decir, pagar dos veces o tres. Ana Botella se baja el sueldo, mil y pico euros al año, se le queda en unos 100.000 pelados, deberíamos aprender. Aguirre estaciona en el carril bus, se asusta porque van a multarla los guardias, escapa en su coche derribando la moto de uno de ellos; tampoco a ella le alcanzaba su sueldo. Aumentan los accidentes de tráfico, ya no se reparan las carreteras ni nadie gasta en el taller. Se proyecta una Ley del Aborto que lo impedirá hasta en los casos de malformaciones graves del feto. Sin embargo, se recortan las ayudas a los “dependientes” y se renuncia a la justicia universal, así que se deja sueltos a narcotraficantes apresados en el mar: total, no se dirigían a España. Las pensiones de los jubilados pierden poder adquisitivo. Se pretende reinstaurar la cadena perpetua, y eso que, con menos delitos que en la mayoría de países europeos, nuestras cárceles están mucho más llenas. La Iglesia continúa sin pagar el IBI, y todavía se le permite registrar a su nombre la propiedad de lo que nunca fue de nadie; consecuentemente, no cesa de apropiarse de inmuebles, algo vedado a cualquier otra institución o particular. Descubrimos que en España hay diez mil políticos aforados –diez mil–, mientras que en Alemania no hay ni uno. Aunque los jueces hayan dictado condena, aquí el Gobierno otorga centenares de indultos al año, sin argumentar por qué. El Presidente del Gobierno y su prensa pregonan nuestra plena recuperación, económica y moral.

elpaissemanal@elpais.es

Dos alcaldes del PP tejieron una trama de venta de ropa destinada a pobres

20 agosto, 2015

Fuente: http://www.elpais.com

Los políticos de Moraleja de Enmedio y Serranillos del Valle presionaron a otros regidores para instalar contenedores

Olga Fernández y Grancisco Granados, en 2011. / AYUNTAMIENTO DE SERRANILLOS

Carlos Alberto Estrada, entonces regidor de Moraleja de Enmedio (PP) y presidente de la Mancomunidad del Suroeste imputado ahora en la trama Púnica, y Olga Fernández, exalcaldesa de Serranillos del Valle (2003-2011) y portavoz del PP en ese Ayuntamiento, tejieron una red para beneficiar a una empresa de recogida de ropa destinada a personas necesitadas. Ambos presionaron a alcaldes de la Mancomunidad para lograr contratos ventajosos. La mayor parte de la ropa era vendida a terceras personas. La actuación de ambos exalcaldes está recogida en el sumario de la trama Púnica.

350 euros por tonelada de ropa

Son muchas las empresas que instalan contenedores de ropa usada en las calles —a ojos de los ciudadanos con carácter benéfico— con el fin de vender las prendas a tiendas de segunda mano y la de peor estado para usos industrial tras clasificarse en su planta logística. En el caso de Oasis esta planta está en Moraleja de Enmedio y cuando cerró el acuerdo con la ciudad de Ávila explicó que el 90% iría a parar a tiendas.

Con la crisis los municipios se han llenado de contenedores no siempre con permiso municipal. “A veces llaman al engaño con símbolos de solidaridad cuando sus objetivos son perfectamente lucrativos”, explica la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en un informe de 2013. Además, afirman, están perjudicando a ONG y empresas de reciclaje, “al tiempo que supone un fraude a las expectativas de los ciudadanos”.

. La tonelada de ropa se compra a 350 euros. La OCU analizó 16 contenedores en Madrid y de ellos 14 eran piratas.

Todo empezó el 14 de diciembre de 2011, meses después de que Olga Fernández perdiese las elecciones tras descubrirse la compra de bolsos, vajillas y objetos de decoración con la tarjeta del Ayuntamiento. Ese día sucedieron dos cosas: fue fundada la empresa Oasis Recuperaciones, dedicada al negocio de la ropa usada, y el presidente de la Mancomunidad de Municipios del Suroeste, Carlos Alberto Estrada, firmó un acuerdo con ella. Esta coincidencia ha sorprendido al juez Eloy Velasco, que lleva la trama Púnica.

El acuerdo entre Oasis, fundada por un amigo de Estrada y un ciudadano marroquí, y la Mancomunidad buscaba la instalación de contenedores de ropa usada en los 10 municipios que engloba el organismo. El negocio consistía en pagar un canon anual a los Ayuntamientos (entre 1.500 y 7.000 euros) y entregar a una ONG una pequeña parte de la ropa dejada por los vecinos en los contenedores. En Valdemoro, por ejemplo, donde Oasis tenía 25 contenedores, pagaba 6.000 euros y entregaba una tonelada de ropa. La concesión le fue otorgada a pesar de que otra empresa ofreció pagar un canon de 45.000 euros.

UPyD de Valdemoro abrió en 2012 el debate: “El acopio de estas prendas ha sido de 136.897 kilos, y la empresa mercantil (con ánimo de lucro) tiene un compromiso (ni siquiera una obligación) de realizar una aportación de solo 1.000 kilos anuales a una ONG”. El partido aconsejaba “donar a entidades con fines solidarios”.

Estrada argumentó ante el juez que cuando se firmó el acuerdo con Oasis, el mismo día de la constitución de la empresa, esta ya había solicitado depositar contenedores en su pueblo. “¿Y le parece suficiente experiencia para proponerla a la Mancomunidad?”, le responde enfadado el magistrado. El alcalde se escuda en que hasta la fecha habían tenido “empresas furtivas que no pagaban al Ayuntamiento”, lo que convertía en “ventajoso” llegar a un acuerdo con Oasis.

Estrada se sorprende de casi todo delante del juez. Ni sabía que Oasis no contaba con permiso de gestor productos no peligrosos, ni que contrató a sus empleados meses después de tener actividad. Aunque el exregidor reconoce que de su Ayuntamiento salió un informe que certificaba ante la Mancomunidad la experiencia fantasma de Oasis.

El exalcalde, imputado en otra causa por falsedad documental,asegura que los 10 municipios no tenían que atenerse al convenio con Oasis: “La Mancomunidad no obligaba a nada. Griñón y Serranillos [con Fernández ya en la oposición] mantuvieron sus contratos”. Y continúa: “Sé que Oasis está prestando sus servicios en Casarrubuelos [implicado en Púnica], Navalcarnero, Sevilla la Nueva…”.

Concursos amañados

“¿Por qué no lo sacó a concurso [en Moraleja]?”, prosiguió el juez. “Porque tengo la fórmula de la concesión administrativa con el concurso o la de solicitud de ocupación de la vía con el pago de un canon”, respondió Estrada. En otros lugares la instalación de contenedores sí salió a concurso. El arquitecto técnico de Valdemoro declaró en el juzgado que se hinchaban las puntuaciones de Oasis.

El 21 de octubre de 2014 Olga Fernández, que recuerda a EL PAÍS que es empleada desde 2013 y no socia, pidió auxilio a Francisco Granados, cabecilla de Púnica y exsecretario general del PP en Madrid (2004-2011), según consta en las escuchas policiales:

Granados: ¿Qué te pasa en mi pueblo?

Fernández: ¿Te cuento por teléfono? ¡Estoy acojonada!

G.: Sí, sí, dime, dime.

F.: Pues escucha, ehhh. ¿Tú te acuerdas que yo empecé a trabajar en una empresa? Bueno…

G: Sí.

F.: Vale, pues esa empresa ha participado en un concurso que ha organizado Valdemoro.

G.: Um, Um.

F.: Ya participamos en otro. Fenomenal, me ayudaron un montón, tal, hemos estado ahí, bueno con un contrato de un año. Pero llegó un secretario y le parece que no se puede prorrogar y sacan un concurso […].

Granados se compromete, según las escuchas, con Fernández a llamar al alcalde de Valdemoro, José Carlos Boza (PP), también implicado en Púnica. “Ni se lo pregunté ni sé de qué va. Fue la típica contestación amable para quitarme de en medio”, relató luego Granados al juez. “No le llamó, pero comió a continuación con él”, apostilló la fiscal.

Al día siguiente de esta conversación, Estrada, que había hablado con David Marjaliza —el otro jefe de Púnica— para presionar al alcalde de Valdemoro, llamó de nuevo a este para quedar y “transmitirle un mensaje”. La cita no se celebró porque ambos fueron detenidos.

Un ‘cowboy’ sin vacas

12 agosto, 2015

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

La cultura de la Transición ha sido fructífera en la producción de eufemismos y disfemismos

Una ordenanza de Blythe, condado de Riverside, en California, establece que una persona debe ser propietaria de al menos dos vacas para poder exhibir botas de cowboy en público. Esta norma figura como ejemplo en muchos catálogos de leyes estúpidas o absurdas. A mí me parece que tal ley tiene una cierta coherencia interna, como los poemas surrealistas o una greguería de Ramón Gómez de la Serna: “Si vais a la felicidad, llevad sombrilla”. O como el más extraordinario microrrelato de serie negra, el que figura en Crímenes ejemplares, de Max Aub, que dice en toda su extensión: “Lo maté porque era de Vinaroz”.

En la ley californiana, además de coherencia interna, hay una cierta voluntad de estilo popular. Podría ser motivo de un debate apasionado: “¿Tiene derecho un tipo que en la vida tuvo trato con una vaca a llevar sombrero y botas de cowboy?”. La ordenanza, en todo caso, es una curiosa ficción jurídica inaplicable, siempre que elsheriff no haya sido antes ministro del Interior en España. Que se sepa, la policía nunca ha desalojado un club de música country para identificar a los presuntos cowboys y exigirles los correspondientes certificados de propiedad vacuna.

En España también hay mucha voluntad de estilo popular, ejercida con especial precisión para bautizar leyes que tratan de la seguridad. Así, de la ley de la patada en la puerta hemos pasado a la ley mordaza, lo que demuestra una vez más que la cultura de la Transición, además de modélica, ha sido muy fructífera en la producción de eufemismos y disfemismos. Son demasiados años, siglos, en el potro de la tortura histórica, y la memoria tiene esa prevención de identificar el autoritarismo de la autoridad.

Hay cuestiones de mucho fondo, abismales, en la ley de seguridadque se dirimirán en el Tribunal Constitucional y también en el de Derechos Humanos de la ONU. Pero hay algunas otras que deberían ser revisadas por lo que queda de la Internacional Surrealista y el sheriff de Blythe: aquí hay un cowboy sin vacas. La histórica ley que nos va a hacer peligrosamente seguros contempla, por ejemplo, sanciones de hasta 600 euros por “deslucir el mobiliario urbano”. No se trata, en este caso, de combatir el vandalismo, con la destrucción o ruptura de bienes públicos. Es una sanción estética. Un pronunciamiento artístico. Una performance policial.

La autoridad lingüística, el DRAE, define así deslucir: “Quitar la gracia, atractivo o lustre a algo”. ¿Qué relación tiene el “quitar la gracia” al mobiliario urbano con la seguridad ciudadana? Los grupos humanitarios más activos, como Cáritas, consideran que se trata de una norma incluida adrede para expulsar a la gente sin casa de los bancos de jardines y plazas. Privar de un asiento público a los pobres, a los vagabundos, a los destartalados por la vida, o simplemente a quienes tengan un aspecto que el agente de turno, ejerciendo de comisario artístico, o de dictador del gusto, decida que esa presencia “desluce” el lugar de descanso.

¿Qué cráneo privilegiado introdujo esa disposición? ¿Quién será el lúcido que medirá el deslucir? ¿Llevarán los agentes un manual de deslucimiento? Hay mobiliario urbano, mucho, que es un deslucimiento en sí mismo. Solo su visión convertiría a Walter Gropius, el genio de la Bauhaus, cuna del diseño, en un vándalo justiciero. En ese mobiliario, tan costoso como incómodo y estéticamente miserable, lo único bello, lo único sublime, lo único que merece la pena es esa anciana que lleva consigo todo lo que tiene y que, por un momento, como una reina, hace útil, le da lustre, a ese desastre de banco de descanso diseñado para hacer imposible el descanso.

Cuentan que este ministro del Interior es un hombre de fe, de firmes creencias religiosas. Si no lo sabe, alguien debería explicarle que un banco donde sentarse o echar un sueño es la única patria que tiene mucha gente. No lo desluce. Ese banco es como el barco de los argonautas de Jasón: madera que habla.

¿Deslucimiento? Bien pensado, creo que la ley debería ampliarse. Extenderse a todos los ámbitos de la vida pública. Elevar las multas por “deslucir”. Sancionar a los que deslucen la urbe entera, la comunidad, la nación, la patria, la humanidad, el medio ambiente. A los que deslucen las leyes democráticas, llenándolas de zonas oscuras.

Cuando el ministro ha tratado de justificar la ley mordaza, me he acordado de la respuesta que dio Lyndon Johnson a un periodista que le reprochó: “Está usted intentando salvar la cara”. Y el presidente Johnson respondió: “No estoy intentando salvar la cara. Estoy intentando salvar el culo”. Eso sí que es lucirse.

elpaissemanal@elpais.es

Desdentados

13 mayo, 2015

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

Lo que tal vez quede del quinquenio de Hollande es su forma de nombrar a la gente pobre: los “desdentados”.

MANUEL RIVAS 6 SEP 2014 – 00:00

El cuerpo es el primero que reacciona ante ciertas noticias. Se ponen los pelos de punta. Se abisman los ojos. Tiemblan las ventanas de la nariz. Se revuelven las tripas. El ciático trasmite un cablegrama a la rodilla. Se nublan los sentidos. A mí, de vez en cuando, se me cae un diente. Como quien se baja de la Historia. Al principio pensaba que era una metáfora. Un derecho humano convertido en un desecho humano. Pero no, es un hueco verdadero de extrema nostalgia. Esta vez se me ha caído uno por culpa del presidente francés. Hollande no fue elegido por la grandeur de la dentadura, sino porque traía algo de esperanza en la boca para conjurar el Malestar europeo. Frenar la desigualdad y poner coto al sadismo económico. Pero en su disfraz de hombre corriente escondía la tercera caricatura de Luis Napoleón. Después de la resentida revelación de su ex, Valérie Trierweiler, lo que tal vez quede del quinquenio de Hollande es su forma de nombrar a la gente pobre: los “desdentados”. Será su marca. En un patético blasón podrá colocar esa leyenda: Sen-dents. A mí ya se me había caído un diente con Sarkozy, cuando le espetó el “Cass’toi pov’con” (¡lárgate, gilipollas!) a un campesino que no quiso darle la mano. Y uno más, con la diputada española Fabra. Fue ella gritar “¡Qué se jodan (los pobres)!”, y allá va, otro diente al carajo. El último caído fue con la noticia de la sanción al bombero coruñés que se negó a participar en el desahucio de una anciana. Creí que le iban a dar la medalla al Mérito Civil, y le han puesto una multa de 600 euros. Menos mal que en Brasil, el campesino Ze Gomes, de 90 años, agradece al Gobierno federal que le hayan puesto una nueva dentadura.

Los españoles que no creen en la democracia

21 enero, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

Si lo que está ejecutando el PP aterra, todavía causa más miedo el consentimiento, la indiferencia social.

Hay un sector de la población que se siente muy cómodo atado y recortando las libertades de los demás con su propia actitud. Se llega a la terrible conclusión de que a muchos españoles no les importa la democracia.

Solo la educación, en conocimientos y en decencia, puede cambiar esta condena que amenaza ser de cadena perpetua.

Rosa María Artal, 19/01/2015 – 21:06h

Cada vez que la corrupción salta en noticia para acorralar al PP, sacan de la chistera la presunta recuperación. Y ahora que se añade la proximidad electoral, todos los medios y comentaristas a su servicio redoblan el esfuerzo: la crisis es historia, consumimos como locos, se está creando empleo.

Cualquiera puede comprobarlo, los ciudadanos con un trabajo de algunas horas durante una semana se lanzan a las tiendas a dilapidar el dinero que les sobra. Lo mismo hacen los parados sin subsidio alguno. Levantan las persianas de nuevo los negocios fracasados. Nos crece el dinero en los bancos, disipando nuestra angustia por el futuro. Los ancianos que mantienen a sus familiares más jóvenes les han podido dar un extraordinario con los dos euros mensuales de media que el Gobierno ha subido su pensión. Los niños que no cubrían sus necesidades alimenticias (en cifras récord desde la llegada de Rajoy al Gobierno) ya comen lo que necesitan. Ya encienden la calefacción quienes se morían de frío. Las lacerantes cifras de la desigualdad sobrevenida en pocos años, se han atenuado. Los jóvenes y no tan jóvenes obligados a buscarse la vida en la emigración regresan al paraíso que el PP nos ha preparado a todos en España.

La bonita historia cuela. Especialmente en quienes no han padecido la crisis y nunca tuvieron problemas para consumir. Ha crecido… la confianza, ese sentimiento subjetivo que, como la fe, no precisa asentarse en bases sólidas. La orquesta del Partido Popular interpreta a diario la partitura y dóciles ciudadanos siguen la batuta, la música y la letra, como haría cualquier rebaño de corderos.

Y funciona al punto de que se tiende a priorizar los mensajes económicos del Gobierno sobre otras cuestiones altamente decisivas. Al PP le ha estallado la Gürtel con múltiples imputaciones en su entorno y con un nuevo dictamen (de la Fiscalía en este caso) que corrobora los anteriores: el PP usa caja B y se lucra de la trama, recibe comisiones de empresas a quien entrega obra pública, paga bajo mano y se reparte sobresueldos. El cemento con el que cubren su expresión logra que tales aseveraciones, que mandarían a cualquier Gobierno a casa, ni les salpiquen. Carlos Floriano ya lo ha dicho bien claro: el PP no tiene nada que ver con los delitos cometidos por “algunos”, hablarán los jueces, resplandecerá la verdad y algunos tendrán que pedir perdón.

Hombre, hablar ya habló Baltasar Garzón, el juez que inició la causa. Y Elpidio José Silva, a cargo de otro caso de un pariente muy querido de la familia. Ambos han sido debidamente expulsados de la carrera judicial. A Ruz no le puede dar el PP más facilidades, desde borrar los ordenadores de Bárcenas a largarlo de la instrucción. Siempre apoyado en la legalidad, en su legalidad. Hasta el Fiscal General del Estado dimitió, con lo bien que se había portado al principio. Aquella viñeta, aquí, de Manel Fontdevila escenificando el intento de control de los jueces –muchas veces consumado– helaba la sangre en su denuncia. Y son tantos ya los que bailan al son de las batutas que maneja la cúpula del Gobierno, que corren a llevar el palito en la boca, que cabe esperar toda clase de atropellos más.
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Manel Fontdevila, en 2014, en eldiario.es.
Los que se están produciendo. Como una máquina que engrasaran y dirigieran a diario las personas más tecnocráticas del Gobierno, nos han dado la vuelta a las leyes del Estado. La ola de terrorismo y de expansión del miedo desde el poder ha caído –en desgraciada carambola– como agua de mayo, pero la ley mordaza o la reforma del Código Penal ya venían de atrás.

Así tenemos en el Gobierno a un partido implicado, según las investigaciones judiciales, policiales y de la agencia tributaria, en una corrupción de envergadura que dicta leyes severísimas: ¿para proteger a quién de quién? Se diría que a su proyecto –de país, personal y de empresa– de las protestas sociales. Esa pretendida lucha por la transparencia y contra la corrupción casan mal con el rechazo a rebajar la cifra del delito fiscal o las que marcarían la prisión por donaciones ilegales. Asombra que personas normales apoyen semejante paquete. La labor de filigrana que está llevando a cabo el PP se demuestra hasta al introducir en la Ley de Seguridad, por ejemplo, modificaciones que afectan a otras leyes (como la de extranjería), evitando tener que pedir dictámenes a organismos competentes o sufrir ningún control.

Esto se ha convertido en un festín en el que ‘demócratas’ de toda la vida se animan unos a otros. Podemos llegar a imaginar las reuniones del Consejo de Ministros con peticiones de este tenor: ‘Pues yo me pido delito de terrorismo para los escraches, que son muy molestos’. Esa reforma del Código Penal que preparan para que apruebe su aplastante mayoría, y que tan magistralmente contó Gonzalo Cortizo, llega a proponer que sea considerado terrorismo “alterar la paz social y el funcionamiento de las estructuras políticas”. En ambiguo, para que entre todo. Pero ¿qué es alterar el funcionamiento de las estructuras políticas? ¿Votar algo diferente al bipartidismo? Los cajones de sastre son muy peligrosos en ciertas manos.

En plena Represión-Party se actúa ya sin el menor freno. El Ministerio de Fernández Díaz se propone imponer límites de velocidad a los peatones y obligarlos a pasar un control de alcoholemia y drogas cuando ‘la autoridad’ estime que han cometido alguna infracción. Entre otras cosas. Cómo será de demencial la ley de la DGT que hasta el Consejo de Estado le ha pedido que se moderen un poco. Es de no creer lo que nos ocurre en España.

Si lo que está ejecutando el PP aterra, todavía causa más miedo el consentimiento, la indiferencia social. Hay un sector de la población que se siente muy cómodo atado y recortando las libertades de los demás con su propia actitud. Tienen que distraerse, además, los angelitos. Las noticias más vistas en los diarios tradicionales, los trending topics de Twitter, nos muestran –no siempre pero ya a menudo– una sociedad cada vez más entregada a la basura mediática, al fútbol y otros deportes, a los famosos (con especial querencia por sus esperpentos), a la huida, a la anestesia.

Tras distintos aperitivos a lo largo de la semana, la cita principal es el sábado por la noche. Ávidos de saber más sobre la difícil situación que vivimos, ocupan sitio en la grada virtual para terminar simplemente por apuntarse o rechazar a los Inda o los Marhuenda. Hasta hay espacio para las cuñas de propaganda al calor del éxito. Muy gráficas, sin embargo: Pablo y Pablo, el duelo de los sábados. Vaya. Era la noticia más vista en ABC el domingo. En La Vanguardia, un buen periódico, lo que más interesaba era esto: “No se olvide de apagar el wi-fi por la noche” y “Una becaria deja su trabajo en Wall Street para dedicarse al porno”.

Y, mientras, el PP, a su tarea. Sin provocar grandes revuelos. Se llega a la terrible conclusión de que a muchos españoles no les importa la democracia. No creen en ella, les da igual que se la quiten o restrinjan. En aras de una pretendida seguridad que en absoluto se garantiza controlando y reprimiendo a todos, castigando hasta el pensamiento. Ni siquiera se cuestionan las razones que esconden estas medidas. En realidad, no les incomodan, les dan igual.

Es una vieja tradición. Son los del “Viva las caenas” que recibieron encantados al Borbón Fernando VII. Los que hartaron a Amadeo de Saboya hasta que se fuera diciendo a España: ahí te quedas. Los que mataron a Prim. Los que detuvieron las ideas de progreso pioneras incluso en la Edad Media. Distintos historiadores han reseñado el peso del analfabetismo (hoy funcional, cívico y político) en España. En el siglo XIX, el real alcanzaba al 70%, lo que ya no ocurría a ese nivel en países de nuestro entorno. Lo hemos pagado y pagamos muy caro. Solo la educación, en conocimientos y en decencia, puede cambiar esta condena que amenaza ser de cadena perpetua.

La democracia debería contar con mecanismos de defensa contra quienes dentro del sistema defienden, apoyan y votan postulados antidemocráticos. Una ola de involucionismo recorre el mundo y en ella el Gobierno del PP está en la avanzadilla. Pero hay otra España, otra gente, otra sociedad. Cada vez más pujante, cada vez más consciente de que nos lo jugamos todo si aceptamos perder esta nueva batalla.

Una eternidad de infierno que atravesar

11 enero, 2015

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

El 76% de los homosexuales dijeron haber sido discriminados en el centro educativo.

ROSA MONTERO 30 MAR 2014 – 00:00

De todos es sabido que, cuando un grupo social discriminado intenta reclamar sus derechos, el sistema establecido se defiende siguiendo unas pautas que siempre se repiten. Al principio, cuando las voces rebeldes aún son pocas, el arma preferida es la irrisión. Sucedió durante mucho tiempo con las mujeres: las damas sabias eran ridículas; las sufragistas eran feas, machorras, unas histéricas; de hecho, la palabra feminista sigue aún cargada con el plomo de la mofa. Luego viene una segunda etapa, que es la del enfrentamiento directo; llegados a ese punto, se discute, se pelea y hay forcejeos políticos, porque las reivindicaciones son ya tan mayoritarias y tan serias que el poder no puede despacharlas con el simple recurso de burlarse de ellas. Este periodo es crucial: es entonces cuando se acometen los cambios legales esenciales y cuando la sociedad bascula hacia un nuevo consenso.

Pero luego queda aún una tercera etapa de resistencia del sistema ante el cambio, una fase agazapada y subrepticia que consiste en difundir la especie de que ya no hay discriminación, que el problema se ha acabado y ya no es necesario seguir luchando. En el caso de las mujeres nos encontramos ahí y, aunque es evidente que el avance ha sido monumental, lo cierto es que la supuesta igualdad es una falacia. Déjenme que ponga ejemplos del mundo literario, que es el que me cae más cerca; es verdad que las mujeres escribimos, publicamos y podemos ser superventas; pero, como dice Laura Freixas, los críticos de los principales suplementos literarios españoles son hombres en un 85%, y sus reseñas son también en un 85% de autores varones. Por no hablar de las antologías, de las enciclopedias… Cuanto más ascendemos por la escala de poder, menos mujeres. De los 36 premios Nacionales de Narrativa que ha habido desde la Transición, sólo dos han ido a parar a escritoras. Y entre los 66 premios de la Crítica, sólo hay tres mujeres. Son porcentajes ridículos, y esto no sucede sólo en España; en el Nobel sólo hay un 12% de mujeres (en todas las categorías); en el Goncourt, un 6%. No se trata, por supuesto, de una conspiración consciente, sino de la pervivencia de un prejuicio, de la inercia ciega del sexismo (en el que también caemos las mujeres). Por cierto, y hablando de cifras grotescas, se acaba de publicar que las ministras británicas ocupan despachos más pequeños: miden de media 21 metros cuadrados menos que los de los hombres. No es un dato baladí: en la carrera del poder, la gente suele matar por un buen despacho.

Sucede exactamente lo mismo con la homosexualidad. También hubo una primera etapa de burla al mariquita, un segundo periodo de lucha y de conquista y ahora empiezo a escuchar la consabida cantinela del “ya no hay ninguna discriminación, de qué se quejan”. En los tres últimos meses, el Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM) ha presentado dos sólidos estudios sobre la discriminación homofóbica en nuestra sociedad. El primero está hecho con una muestra de 762 personas que se autodefinen lesbianas, gays, transexuales o bisexuales. Pues bien, un 44% dijeron haberse sentido discriminados en alguna ocasión al ir a alquilar un piso (“fui con mi pareja y cuando le dijimos al dueño que éramos dos mujeres casadas nos contestó que no alquilaba a maricones ni lesbianas”), o en un restaurante, en un bar, en una oficina bancaria, en una tienda o cualquier otro lugar público. Aún peor, por lo que supone de angustia prolongada, es el siguiente dato: un 31% dijeron haberse sentido discriminados en el puesto de trabajo, muchos de ellos por verse obligados a soportar bromas constantes y pullas ofensivas. Pero lo más inquietante es lo que sucede en los centros de estudio: un 76% dijeron haber sido discriminados en el centro educativo, mayoritariamente por sus compañeros (92%), pero también por los profesores (26%) e incluso por los padres o las madres de otros alumnos (11%). Esta discriminación puede convertirse en acoso y en un auténtico martirio y llevar a las víctimas hasta el suicidio.

Precisamente el otro trabajo que COGAM acaba de publicar estudia la homofobia en los centros de Secundaria. Tras entrevistar a 5.272 estudiantes de institutos públicos de la Comunidad de Madrid, descubrieron que nueve de cada diez alumnos consideran que hay rechazo hacia las lesbianas, los gays, los bisexuales y los transexuales; además, un abultado 42% piensan que los profesores muestran una clara pasividad ante comportamientos homófobos. En semejante caldo de cultivo, es comprensible que el 80% de los que se autodefinen como homosexuales oculten su tendencia y finjan ser quienes no son. Estamos hablando de chavales entre los 12 y los 17 años. Una eternidad de infierno que atravesar.

@BrunaHusky, http://www.facebook.com/escritorarosamontero, http://www.rosa-montero.com

Héroes

26 diciembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

Carlos Cano entró hace dos días en prisión para cumplir tres años por participar de un piquete informativo durante cuya actuación no hubo heridos, no hubo destrozos.

JUAN JOSÉ MILLÁS 18 JUL 2014 – 00:00

Hace poco, un hijo de Gallardón se libró del test de alcoholemia refugiándose, tras una aparatosa huida, en la casa de su padre. Peor fue el caso de Esperanza Aguirre, que se dio a la fuga derribando una moto de la policía cuando los agentes intentaban multarla. No paró hasta llegar a su domicilio, pese a los requerimientos de un coche patrulla desde el que, en paralelo al suyo, le daban órdenes de detenerse. Ya en casa, y frente a los requerimientos de los municipales, envió a sus escoltas-funcionarios públicos —a sueldo del contribuyente—, que salvaron también a la expresidenta de la Comunidad de Madrid de someterse, como es preceptivo, al test de alcoholemia. Usted y yo habríamos soplado, nos habrían analizado la saliva, habríamos dormido en el calabozo, y estaríamos ahora pendientes de un juicio por desobediencia a la autoridad, intento de agresión a la policía y desórdenes públicos, entre otros. Total, cuatro o cinco años de cárcel. Privilegios de clase, como el de la delincuencia organizada que, si se empeña, consigue una amnistía fiscal por la que regulariza lo defraudado a menor costo que si lo hubiera declarado en tiempo y forma.

He aquí, sin embargo, que Carlos Cano, un licenciado en Medicina de 25 años, entró hace dos días en prisión para cumplir tres años por participar en un piquete informativo durante cuya actuación no hubo heridos, no hubo destrozos, no hubo vandalismo ni evasión de capitales ni cohecho ni malversación de caudales públicos. No hubo nada, en fin, aunque esa nada le va a destrozar la vida. Es un caso, pero los hay a docenas. Estos jóvenes, perseguidos con saña en un país donde el presidente del Gobierno envía mensajes de apoyo a un delincuente, son los héroes de un tiempo por venir.

17 rosas vuelven a casa con dignidad

23 diciembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

MANUEL PLANELLES Sevilla 15 DIC 2012 – 20:13

Las 17 rosas de Guillena fueron encarceladas, vejadas, rapadas y paseadas por su pueblo para escarnio público. Luego, los falangistas las acarrearon en un camión, como animales, y se las llevaron al vecino municipio de Gerena, también en la provincia de Sevilla. Allí, estas 17 mujeres de entre 24 y 70 años fueron asesinadas en noviembre de 1937 y arrojadas a una fosa común del cementerio.

Cuentan que de aquel camión que viajaba hacia la infamia solo salían llantos y gritos de miedo. Este sábado, 75 años después, el silencio casi absoluto solo lo han roto las campanas tocando a muerto. Las 17 rosas de Guillena han regresado a su pueblo y cientos de familiares y vecinos las han acompañado hasta el camposanto. “Verdad, justicia y reparación”, se lee en la placa que han colocado a la entrada del panteón en el que las mujeres descansan juntas desde hoy.

El camino de vuelta de Gerena a Guillena lo han hecho 75 años después como heroínas y con la dignidad recuperada. En dos coches fúnebres han viajado 17 cajas de madera, 17 rosas y 17 pequeños cartelitos con el nombre de cada una. Manuela, Rosario, Natividad, Granada, Trinidad, Ramona, Ana María, Josefa… La Policía Local y una caravana formada por decenas de automóviles con algunas banderas tricolores las han escoltado durante todo el trayecto. Al funeral laico que se ha celebrado en el cementerio de Guillena han asistido los alcaldes de los dos municipios, el presidente del Parlamento andaluz, Manuel Gracia, y el de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos.

También ha estado allí, sentado en una silla de anea, José Domínguez Núñez, uno de los protagonistas de esta historia. Gracias a este hombre, que presenció encaramado a un olivo el asesinato de las mujeres a manos de falangistas y guardias civiles cuando solo era un niño, se pudo localizar la fosa del cementerio de Gerena en la que todas estaban enterradas.

“Se han cerrado 17 heridas del pasado”, ha resumido María José Domínguez, presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica 19 Mujeres de Guillena. Porque las 17 eran, al principio, 19. Pero dos de las detenidas fueron indultadas y se salvaron de la muerte.

Lo que unía a este grupo de mujeres eran sus parejas y familiares, que o bien estaban en el frente con el bando republicano o bien habían huido a la sierra como maquis. Para Lucía Sócam —cuya tía abuela, Granada Hidalgo Garzón, fue una de las asesinadas— este era el único “nexo” entre aquellas mujeres. Ese y que los falangistas querían sacarles el paradero de sus familiares. En el libro Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla (1996-1963) José María García Márquez denomina a estas acciones “operaciones de limpieza”. Se trataba, según este historiador, de “matanzas de mujeres exclusivamente para cortar de raíz las ayudas que los huidos en las sierras estaban recibiendo de los pueblos”. García Márquez tiene documentadas matanzas como la de Gerena de 1937 en otros municipios sevillanos como El Real de la Jara, El Ronquillo o Guillena.

Cada una de las represaliadas tenía su pequeña historia. En el caso de Granada Hidalgo Garzón, cuya madre también forma parte de las 17 asesinadas en Gerena, sabía leer. “Era un peligro público”, ironiza su sobrina nieta, “leía la prensa republicana”.

Sócam también está dentro de la asociación 19 Mujeres de Guillena. Han tardado más de una década en conseguir localizar, desenterrar, identificar y volver a enterrar dignamente a sus familiares y vecinas. Y la principal angustia que sentían era el paso del tiempo, que ha ido borrando a los descendientes directos de las represaliadas. “Aún quedan cinco hijos vivos que llevaban 75 años esperando”, según Sócam.

Es el caso de Antonia Macedo, que también ha asistido al homenaje a las 17 rosas. Tiene 79 años y la dejaron huérfana de madre a los cuatro. De ella le queda una foto y unos bonitos ojos azules que ayer estaban cubiertos de lágrimas. “Lo que yo he pasado sin mi madre”, contaba a las puertas del Ayuntamiento de Gerena, donde han estado custodiados los restos de las 17 mujeres desde febrero de este año, cuando se concluyó la exhumación.

“Mataron a mi madre porque iban en busca de mi padre, que estaba en el frente”. Antonia tenía otra hermana, que murió poco tiempo después. “Además, mi madre estaba embarazada”.

La represión franquista también se cebó con las mujeres. “Querían sembrar miedo, y bien sembrado lo dejaron”. Según Sócam, los huérfanos que quedaron sufrieron “vejaciones” durante el resto de la dictadura.

El historiador García Márquez tiene recopilados en la provincia de Sevilla más de 500 expedientes de mujeres asesinadas solo en aplicación de los bandos de guerra. “Más que 13, 17 o 25 rosas, hay una auténtica rosaleda de muerte”, señala este investigador en su libro. El aceite de ricino y el escarnio público eran las recetas que más empleaban los falangistas contra las represaliadas. “Estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen”. El general Gonzalo Queipo de Llano, el máximo responsable de la represión en Sevilla, arengaba así a sus tropas contra las mujeres a través de sus charlas radiofónicas al inicio del alzamiento.

Pero, transcurridos 75 años, Antonia Macedo ya no quiere venganza contra los que le quitaron a su madre aquel mes de noviembre de 1937. “No soy vengativa”. Sin embargo, conoce a los que la asesinaron o ayudaron a hacerlo. “Son del pueblo, y están todos muertos ya”.

“Los que dicen que el homosexual es un enfermo son los que están enfermos”

21 diciembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

JAN MARTÍNEZ AHRENS México 14 JUL 2014 – 02:46

Raúl Vera (Acámbaro, Guanajuato, 1945) es el obispo más amenazado de México. Un prelado que ha salido vivo de más de un atentado y cuyo trabajo en favor de los desaparecidos, migrantes, menores, indígenas, prostitutas y parias de todo tipo le ha granjeado odios feroces, incluido la letal enemistad del narco. Pero las amenazas no parecen hacerle mella. Ingeniero de carrera e hijo intelectual del Mayo del 68, se ha forjado una leyenda de indomable. Su primer pulso llegó en 1995 cuando Juan Pablo II le envió como coadjutor a Chiapas, en plena efervescencia zapatista. Tenía como misión poner orden en la diócesis de san Cristóbal de las Casas, dirigida por el carismático Samuel Ruiz, un adalid de las tesis indigenistas y la teología de la liberación. Al poco de llegar, aquel comisario político al que todos consideraban un conservador y cuyo destino era quitarle la mitra a Ruiz, acabó apoyando al clero local. Roma no olvidó. Cuatro años después fue enviado, como castigo, al árido obispado de Saltillo, en Coahuila, al norte del país. De poco sirvió. Desde ahí volvió a la trinchera. Ha plantado cara a los desmanes del Gobierno y también al terror de Los Zetas.

Su discurso, de fuerte contenido social, irredento en la lucha contra la desigualdad y furibundo contra el “capitalismo liberal”, le ha situado lejos del aristocrático y ortodoxo episcopado mexicano. Una distancia que aún agrandó más su actitud ante las mujeres abortistas y su defensa de los derechos de los homosexuales. Durante mucho tiempo, Raúl Vera ha sido la oveja negra, el díscolo, el anticuado izquierdista, hasta que el terremoto ideológico provocado por la llegada de Francisco a la cátedra de San Pedro ha insuflado nueva fuerza a su voz. Ahora, los otros obispos se giran para escucharle.

Pregunta. ¿Qué le aconsejaría visitar al Papa cuando venga a México?

Respuesta. Pues para empezar, que conociera la ruta de los migrantes. También le haría visitar una cárcel, porque a él le gusta ir a las cárceles; lo llevaría a los suburbios de una ciudad grande, porque él dice que tenemos que ir a la periferia. Le organizaría una visita de acuerdo con lo que él está pidiéndonos que atendamos. Y haría que quienes estén en primera fila sean los indígenas, sean los pobres…, porque eso no se hace, poner delante a los pobres…

P. Hace poco bautizó a la hija de una pareja lesbiana. ¿Qué piensa de la homosexualidad?

R. La homosexualidad, ay… es un tema al que nos hemos negado. Los que dicen que el homosexual es un enfermo, son los que están enfermos. Tengo un amigo que fue sacerdote y que es homosexual. Él dice que no reconocer a los homosexuales es como medir por las normas del rugby a los que juegan al fútbol, y luego decirles además que están violando las normas. La Iglesia tiene que acercarse a ellos no con condenas, sino con diálogo. No podemos anular toda la riqueza de una persona solamente por su preferencia sexual. Eso es enfermizo, eso es no tener corazón, es no tener sentido común.

P. ¿Y con el aborto no pasa lo mismo?

R. En el aborto pienso como piensa la Iglesia, que eso es un asesinato. Las diferencias están en cómo se trate, cómo se penalice. El aborto, como el matrimonio entre los homosexuales, nos ha servido de subterfugio para decir que tenemos moral en la Iglesia. Pero no somos capaces de defender los derechos de los obreros. Es muy fácil ir contra una mujer abortista, no tiene problema y además nos apoya la ultraderecha conservadora. Mire, aquí hubo una campaña nacional contra el aborto, a favor de la vida. ¿Y yo qué hice? Organizar rosarios por todo el pueblo para meditar sobre la defensa de la vida de los migrantes, la defensa de la vida de los mineros, la defensa de la vida de las mujeres y la defensa de la vida del no nacido. Pero somos unos hipócritas… Parecería que las únicas reglas morales fueran condenar a los matrimonios homosexuales, condenar a las abortistas. Y ya con eso, ya somos cristianos perfectos.

P. ¿Legalizaría la prostitución?

R. No, eso sería legalizar la explotación femenina. Yo creo en la dignidad de las mujeres. La prostituta es una mujer sumamente dañada, pero jamás debe perder su dignidad y el derecho al respeto. Estamos llegando a límites espantosos en el fenómeno de la trata y la explotación.

P. ¿Es usted socialista?

R. No me considero socialista. No he leído a Marx, no he militado en el socialismo, y nunca me gustó la tesis de la conversión en dictadura. Todos tenemos los mismos derechos y la misma dignidad, pero también tenemos libertad. Ahora bien, nunca he apoyado los métodos del capitalismo, Dios me libre. El verdadero sentido de la vida es la comunidad, el cuidado de los débiles y la participación en los bienes de la tierra por igual. Todo eso lo he aprendido del mundo indígena, de los pobres y los campesinos. Ellos me han enseñado el valor de la vida humana y también su capacidad para la alegría. Ellos me han enseñado a reír.

P. Usted se ha enfrentado al narco públicamente, ¿teme por su vida?

R. En Chiapas aprendí que había que arriesgar la vida si uno quería ponerse del lado de los pobres. De otro modo, no hubiera podido quedarme ahí mientras los paramilitares mataban a esos hermanos catequistas.

P. ¿Y aquí en el Estado de Coahuila, que es territorio de Los Zetas?

R. He aprendido que para defender la vida humana tienes que poner la tuya de por medio. No hay otra manera de ser pastor.

P. En México hay oficialmente más de 13.000 desaparecidos; en Coahuila, 1.800. Solo en dos pueblos del norte, los narcos se llevaron en pocos días y a plena luz a 300 personas sin que las autoridades hiciesen nada. ¿Qué cree que está pasando?

R. La impunidad ha permitido que eso suceda. La desaparición viene acompañada de la eliminación de todo indicio que permita la persecución: hacen desaparecer las personas y luego los cuerpos. Y todo se vuelve hipotético, porque nadie sale vivo. Y si alguien se separa de esos grupos, es persona muerta. En el caso de Allende lo hicieron a la luz del día, sin que hubiera la más mínima reacción de autoridades.

P. ¿Y no sería una solución para acabar con el narcotráfico legalizar las drogas?

R. No va a ser la solución.

P. ¿Por qué no?

R. Absolutamente no. Las drogas van ligadas a la depreciación de la vida humana. La descomposición del hombre no viene de la droga; a la droga se va, igual que se va al alcohol, por otra cosa. Para unos la vida no tiene sentido y la necesitan para vivir el sinsentido, y hay otros que no tienen ni dónde caerse muertos. Legalizando la droga no se soluciona el problema por el que la gente se droga. Y bastaría con prohibir unas para que descubriesen nuevas.

El obispo Vera lo dice suavemente. A sus 69 años se le ve tranquilo. Acabada la entrevista, se dirige a su despacho, repleto de libros, a cambiarse de vestiduras. Al lado está su habitación. No le importa que se mire dentro. Con su ordenador y la mesa desordenada parece el cuarto de un universitario, excepto por la cama, mínima, vieja y sin colchón, de fraile dominico.

Barberá obliga a pagar por exhumar una víctima del franquismo

28 noviembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

La alcaldesa de Valencia carga los costes a los familiares que perdieron una subvención por los retrasos del Ayuntamiento.

ADOLF BELTRAN Valencia 2 JUL 2014 – 14:30 CET210

De “anacronismo en el ámbito de los derechos humanos” ha calificado Matías Alonso, portavoz del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica, el hecho de que el Ayuntamiento de Valencia, que preside Rita Barberá, del PP, permita, por fin, después de cinco años de retrasos, que sean exhumados de una fosa común del cementerio civil de la ciudad los restos de Téofilo Alcorisa, víctima de la represión franquista, pero ordene a la vez que los familiares se hagan cargo de los costes. Ocurre que la familia tuvo que devolver una subvención de 50.000 euros lograda para ello en 2009 en aplicación de la Ley de Memoria Histórica precisamente debido a la dilación del caso.

Alcorisa, padre de un guerrillero del maquis, fue detenido por la Guardia Civil en 1947 en Santa Cruz de Moya y su familia no supo hasta 60 años después que había sido trasladado a Valencia, donde murió durante su detención, supuestamente al ahorcarse con los cordones de sus zapatos. Localizado su cuerpo en un fosa del cementerio, su exhumación se ha convertido en un largo pulso con el Ayuntamiento que preside Rita Barberá, de la que solo logró la oposición arrancar un acuerdo para permitirla después de que el bufete del exjuez Baltasar Garzón se hiciera cargo hace solo unos meses del caso ante los tribunales.

Pese a que como ha señalado Alonso este miérocles, en una conferencia de prensa junto al secretario general del PSPV-PSOE en la provincia de Valencia, José Luis Ábalos, debería tratarse de “un empeño meramente humanitario”, las condiciones que la junta de gobierno que preside Barberá impone para la exhumación pueden llevar los costes a unos 45.000 euros, de los que la familia no dispone, como ha explicado la hija del fallecido Pilar Alcorisa, que ha asistido al acto junto a su marido, Luis Romero.

La familia logró una ayuda de 50.000 euros en la época del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que tuvo que devolver por las dilaciones en la resolución del caso. Ahora no podría volverla a solicitar porque el Gobierno de Mariano Rajoy ha acabado hasta con la oficina que las concedía. Podría plantearse una iniciativa de mecenazgo ciudadano para recoger el dinero, pero tanto Alonso como Ábalos lo han descartado. “Estamos hablando de un tema muy especial”, ha indicado Alonso, que ha recordado que el grupo de desapariciones forzosas de la ONU está siguiendo lo que ocurre con esta complicada exhumación. “No es solo un tema administrativo”, ha añadido Ábalos, que ha presentado iniciativas sobre el caso en el Congreso, donde es diputado. “sino de un asunto político, de un claro ejercicio de obstrucción por parte de Rita Barberá”.

El Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica ha preparado alegaciones ante el Ayuntamiento de Valencia y se dispone a volver a movilizar a entidades e instituciones, mientras la familia planteará en el juzgado, a través de Garzón, la situación creada. “Con la misma documentación, otros alcaldes del PP han resuelto casos parecidos rápidamente”, ha comentado Alonso, que ha citado a los alcaldes de Paterna, Segorbe o Borriol. El Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica ha resuelto 18 exhumaciones similares en la Comunidad Valenciana. “El único caso que sigue abierto es este”, ha señalado su portavoz.

La concejal delegada de Cementerios del Ayuntamiento de Valencia, Lourdes Bernal, ha salido al paso de la denuncia sobre los problemas para exhumar el cuerpo de Teófilo Alcorisa,muerto en un cuartel de la Guardia Civil en Valencia ocho años después del final de la Guerra Civil, tras ser detenido sin más epxlicaciones en 1947 en su aldea de Santa Cruz de Moya. Según Bernal, el Ayuntamiento tramita el caso “siguiendo los cauces reglamentarios”.

En un comunicado en respuesta a las afirmaciones del coordinador del Grupo por la Recuperación de la Memoria Histórica, Matías Alonso, Bernal ha insistido en que en el pleno municipal del mes de febrero se aprobó la exhumación de los restos de Teófilo Alcorisa, por lo que no se está “torturando” a la familia como pretende hacer ver “este señor”.

“Por parte de la Delegación de Cementerios se le ha facilitado toda la información habida y por haber, con total transparencia, y se les ha tratado con el mimo y la exquisitez que caracterizan al personal del servicio. Por tanto, pedimos que deje de verter una opinión política en el asunto y sea realista porque le importa más obtener rédito electoral que apoyar a la familia en esta circunstancia tan delicada”, ha asegurado la concejal.

Según Bernal, se han llevado a cabo “todas las comunicaciones y publicaciones pertinentes” y “se está a la espera” de que se presente el proyecto modificado por parte de los representantes de la familia Alcorisa, ya que “a fecha de hoy todavía no han presentado la modificación”.

Lourdes Bernal ha añadido por último que exige a Matías Alonso que “respete” a los familiares de las personas que se encuentran en la misma línea de exhumación y que “siga los cauces marcados por la ley, respetando también el trabajo de los funcionarios y, cómo no, a sus representados”.


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