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Los españoles que no creen en la democracia

21 enero, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

Si lo que está ejecutando el PP aterra, todavía causa más miedo el consentimiento, la indiferencia social.

Hay un sector de la población que se siente muy cómodo atado y recortando las libertades de los demás con su propia actitud. Se llega a la terrible conclusión de que a muchos españoles no les importa la democracia.

Solo la educación, en conocimientos y en decencia, puede cambiar esta condena que amenaza ser de cadena perpetua.

Rosa María Artal, 19/01/2015 – 21:06h

Cada vez que la corrupción salta en noticia para acorralar al PP, sacan de la chistera la presunta recuperación. Y ahora que se añade la proximidad electoral, todos los medios y comentaristas a su servicio redoblan el esfuerzo: la crisis es historia, consumimos como locos, se está creando empleo.

Cualquiera puede comprobarlo, los ciudadanos con un trabajo de algunas horas durante una semana se lanzan a las tiendas a dilapidar el dinero que les sobra. Lo mismo hacen los parados sin subsidio alguno. Levantan las persianas de nuevo los negocios fracasados. Nos crece el dinero en los bancos, disipando nuestra angustia por el futuro. Los ancianos que mantienen a sus familiares más jóvenes les han podido dar un extraordinario con los dos euros mensuales de media que el Gobierno ha subido su pensión. Los niños que no cubrían sus necesidades alimenticias (en cifras récord desde la llegada de Rajoy al Gobierno) ya comen lo que necesitan. Ya encienden la calefacción quienes se morían de frío. Las lacerantes cifras de la desigualdad sobrevenida en pocos años, se han atenuado. Los jóvenes y no tan jóvenes obligados a buscarse la vida en la emigración regresan al paraíso que el PP nos ha preparado a todos en España.

La bonita historia cuela. Especialmente en quienes no han padecido la crisis y nunca tuvieron problemas para consumir. Ha crecido… la confianza, ese sentimiento subjetivo que, como la fe, no precisa asentarse en bases sólidas. La orquesta del Partido Popular interpreta a diario la partitura y dóciles ciudadanos siguen la batuta, la música y la letra, como haría cualquier rebaño de corderos.

Y funciona al punto de que se tiende a priorizar los mensajes económicos del Gobierno sobre otras cuestiones altamente decisivas. Al PP le ha estallado la Gürtel con múltiples imputaciones en su entorno y con un nuevo dictamen (de la Fiscalía en este caso) que corrobora los anteriores: el PP usa caja B y se lucra de la trama, recibe comisiones de empresas a quien entrega obra pública, paga bajo mano y se reparte sobresueldos. El cemento con el que cubren su expresión logra que tales aseveraciones, que mandarían a cualquier Gobierno a casa, ni les salpiquen. Carlos Floriano ya lo ha dicho bien claro: el PP no tiene nada que ver con los delitos cometidos por “algunos”, hablarán los jueces, resplandecerá la verdad y algunos tendrán que pedir perdón.

Hombre, hablar ya habló Baltasar Garzón, el juez que inició la causa. Y Elpidio José Silva, a cargo de otro caso de un pariente muy querido de la familia. Ambos han sido debidamente expulsados de la carrera judicial. A Ruz no le puede dar el PP más facilidades, desde borrar los ordenadores de Bárcenas a largarlo de la instrucción. Siempre apoyado en la legalidad, en su legalidad. Hasta el Fiscal General del Estado dimitió, con lo bien que se había portado al principio. Aquella viñeta, aquí, de Manel Fontdevila escenificando el intento de control de los jueces –muchas veces consumado– helaba la sangre en su denuncia. Y son tantos ya los que bailan al son de las batutas que maneja la cúpula del Gobierno, que corren a llevar el palito en la boca, que cabe esperar toda clase de atropellos más.
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Manel Fontdevila, en 2014, en eldiario.es.
Los que se están produciendo. Como una máquina que engrasaran y dirigieran a diario las personas más tecnocráticas del Gobierno, nos han dado la vuelta a las leyes del Estado. La ola de terrorismo y de expansión del miedo desde el poder ha caído –en desgraciada carambola– como agua de mayo, pero la ley mordaza o la reforma del Código Penal ya venían de atrás.

Así tenemos en el Gobierno a un partido implicado, según las investigaciones judiciales, policiales y de la agencia tributaria, en una corrupción de envergadura que dicta leyes severísimas: ¿para proteger a quién de quién? Se diría que a su proyecto –de país, personal y de empresa– de las protestas sociales. Esa pretendida lucha por la transparencia y contra la corrupción casan mal con el rechazo a rebajar la cifra del delito fiscal o las que marcarían la prisión por donaciones ilegales. Asombra que personas normales apoyen semejante paquete. La labor de filigrana que está llevando a cabo el PP se demuestra hasta al introducir en la Ley de Seguridad, por ejemplo, modificaciones que afectan a otras leyes (como la de extranjería), evitando tener que pedir dictámenes a organismos competentes o sufrir ningún control.

Esto se ha convertido en un festín en el que ‘demócratas’ de toda la vida se animan unos a otros. Podemos llegar a imaginar las reuniones del Consejo de Ministros con peticiones de este tenor: ‘Pues yo me pido delito de terrorismo para los escraches, que son muy molestos’. Esa reforma del Código Penal que preparan para que apruebe su aplastante mayoría, y que tan magistralmente contó Gonzalo Cortizo, llega a proponer que sea considerado terrorismo “alterar la paz social y el funcionamiento de las estructuras políticas”. En ambiguo, para que entre todo. Pero ¿qué es alterar el funcionamiento de las estructuras políticas? ¿Votar algo diferente al bipartidismo? Los cajones de sastre son muy peligrosos en ciertas manos.

En plena Represión-Party se actúa ya sin el menor freno. El Ministerio de Fernández Díaz se propone imponer límites de velocidad a los peatones y obligarlos a pasar un control de alcoholemia y drogas cuando ‘la autoridad’ estime que han cometido alguna infracción. Entre otras cosas. Cómo será de demencial la ley de la DGT que hasta el Consejo de Estado le ha pedido que se moderen un poco. Es de no creer lo que nos ocurre en España.

Si lo que está ejecutando el PP aterra, todavía causa más miedo el consentimiento, la indiferencia social. Hay un sector de la población que se siente muy cómodo atado y recortando las libertades de los demás con su propia actitud. Tienen que distraerse, además, los angelitos. Las noticias más vistas en los diarios tradicionales, los trending topics de Twitter, nos muestran –no siempre pero ya a menudo– una sociedad cada vez más entregada a la basura mediática, al fútbol y otros deportes, a los famosos (con especial querencia por sus esperpentos), a la huida, a la anestesia.

Tras distintos aperitivos a lo largo de la semana, la cita principal es el sábado por la noche. Ávidos de saber más sobre la difícil situación que vivimos, ocupan sitio en la grada virtual para terminar simplemente por apuntarse o rechazar a los Inda o los Marhuenda. Hasta hay espacio para las cuñas de propaganda al calor del éxito. Muy gráficas, sin embargo: Pablo y Pablo, el duelo de los sábados. Vaya. Era la noticia más vista en ABC el domingo. En La Vanguardia, un buen periódico, lo que más interesaba era esto: “No se olvide de apagar el wi-fi por la noche” y “Una becaria deja su trabajo en Wall Street para dedicarse al porno”.

Y, mientras, el PP, a su tarea. Sin provocar grandes revuelos. Se llega a la terrible conclusión de que a muchos españoles no les importa la democracia. No creen en ella, les da igual que se la quiten o restrinjan. En aras de una pretendida seguridad que en absoluto se garantiza controlando y reprimiendo a todos, castigando hasta el pensamiento. Ni siquiera se cuestionan las razones que esconden estas medidas. En realidad, no les incomodan, les dan igual.

Es una vieja tradición. Son los del “Viva las caenas” que recibieron encantados al Borbón Fernando VII. Los que hartaron a Amadeo de Saboya hasta que se fuera diciendo a España: ahí te quedas. Los que mataron a Prim. Los que detuvieron las ideas de progreso pioneras incluso en la Edad Media. Distintos historiadores han reseñado el peso del analfabetismo (hoy funcional, cívico y político) en España. En el siglo XIX, el real alcanzaba al 70%, lo que ya no ocurría a ese nivel en países de nuestro entorno. Lo hemos pagado y pagamos muy caro. Solo la educación, en conocimientos y en decencia, puede cambiar esta condena que amenaza ser de cadena perpetua.

La democracia debería contar con mecanismos de defensa contra quienes dentro del sistema defienden, apoyan y votan postulados antidemocráticos. Una ola de involucionismo recorre el mundo y en ella el Gobierno del PP está en la avanzadilla. Pero hay otra España, otra gente, otra sociedad. Cada vez más pujante, cada vez más consciente de que nos lo jugamos todo si aceptamos perder esta nueva batalla.

Una eternidad de infierno que atravesar

11 enero, 2015

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

El 76% de los homosexuales dijeron haber sido discriminados en el centro educativo.

ROSA MONTERO 30 MAR 2014 – 00:00

De todos es sabido que, cuando un grupo social discriminado intenta reclamar sus derechos, el sistema establecido se defiende siguiendo unas pautas que siempre se repiten. Al principio, cuando las voces rebeldes aún son pocas, el arma preferida es la irrisión. Sucedió durante mucho tiempo con las mujeres: las damas sabias eran ridículas; las sufragistas eran feas, machorras, unas histéricas; de hecho, la palabra feminista sigue aún cargada con el plomo de la mofa. Luego viene una segunda etapa, que es la del enfrentamiento directo; llegados a ese punto, se discute, se pelea y hay forcejeos políticos, porque las reivindicaciones son ya tan mayoritarias y tan serias que el poder no puede despacharlas con el simple recurso de burlarse de ellas. Este periodo es crucial: es entonces cuando se acometen los cambios legales esenciales y cuando la sociedad bascula hacia un nuevo consenso.

Pero luego queda aún una tercera etapa de resistencia del sistema ante el cambio, una fase agazapada y subrepticia que consiste en difundir la especie de que ya no hay discriminación, que el problema se ha acabado y ya no es necesario seguir luchando. En el caso de las mujeres nos encontramos ahí y, aunque es evidente que el avance ha sido monumental, lo cierto es que la supuesta igualdad es una falacia. Déjenme que ponga ejemplos del mundo literario, que es el que me cae más cerca; es verdad que las mujeres escribimos, publicamos y podemos ser superventas; pero, como dice Laura Freixas, los críticos de los principales suplementos literarios españoles son hombres en un 85%, y sus reseñas son también en un 85% de autores varones. Por no hablar de las antologías, de las enciclopedias… Cuanto más ascendemos por la escala de poder, menos mujeres. De los 36 premios Nacionales de Narrativa que ha habido desde la Transición, sólo dos han ido a parar a escritoras. Y entre los 66 premios de la Crítica, sólo hay tres mujeres. Son porcentajes ridículos, y esto no sucede sólo en España; en el Nobel sólo hay un 12% de mujeres (en todas las categorías); en el Goncourt, un 6%. No se trata, por supuesto, de una conspiración consciente, sino de la pervivencia de un prejuicio, de la inercia ciega del sexismo (en el que también caemos las mujeres). Por cierto, y hablando de cifras grotescas, se acaba de publicar que las ministras británicas ocupan despachos más pequeños: miden de media 21 metros cuadrados menos que los de los hombres. No es un dato baladí: en la carrera del poder, la gente suele matar por un buen despacho.

Sucede exactamente lo mismo con la homosexualidad. También hubo una primera etapa de burla al mariquita, un segundo periodo de lucha y de conquista y ahora empiezo a escuchar la consabida cantinela del “ya no hay ninguna discriminación, de qué se quejan”. En los tres últimos meses, el Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM) ha presentado dos sólidos estudios sobre la discriminación homofóbica en nuestra sociedad. El primero está hecho con una muestra de 762 personas que se autodefinen lesbianas, gays, transexuales o bisexuales. Pues bien, un 44% dijeron haberse sentido discriminados en alguna ocasión al ir a alquilar un piso (“fui con mi pareja y cuando le dijimos al dueño que éramos dos mujeres casadas nos contestó que no alquilaba a maricones ni lesbianas”), o en un restaurante, en un bar, en una oficina bancaria, en una tienda o cualquier otro lugar público. Aún peor, por lo que supone de angustia prolongada, es el siguiente dato: un 31% dijeron haberse sentido discriminados en el puesto de trabajo, muchos de ellos por verse obligados a soportar bromas constantes y pullas ofensivas. Pero lo más inquietante es lo que sucede en los centros de estudio: un 76% dijeron haber sido discriminados en el centro educativo, mayoritariamente por sus compañeros (92%), pero también por los profesores (26%) e incluso por los padres o las madres de otros alumnos (11%). Esta discriminación puede convertirse en acoso y en un auténtico martirio y llevar a las víctimas hasta el suicidio.

Precisamente el otro trabajo que COGAM acaba de publicar estudia la homofobia en los centros de Secundaria. Tras entrevistar a 5.272 estudiantes de institutos públicos de la Comunidad de Madrid, descubrieron que nueve de cada diez alumnos consideran que hay rechazo hacia las lesbianas, los gays, los bisexuales y los transexuales; además, un abultado 42% piensan que los profesores muestran una clara pasividad ante comportamientos homófobos. En semejante caldo de cultivo, es comprensible que el 80% de los que se autodefinen como homosexuales oculten su tendencia y finjan ser quienes no son. Estamos hablando de chavales entre los 12 y los 17 años. Una eternidad de infierno que atravesar.

@BrunaHusky, http://www.facebook.com/escritorarosamontero, http://www.rosa-montero.com

Héroes

26 diciembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

Carlos Cano entró hace dos días en prisión para cumplir tres años por participar de un piquete informativo durante cuya actuación no hubo heridos, no hubo destrozos.

JUAN JOSÉ MILLÁS 18 JUL 2014 – 00:00

Hace poco, un hijo de Gallardón se libró del test de alcoholemia refugiándose, tras una aparatosa huida, en la casa de su padre. Peor fue el caso de Esperanza Aguirre, que se dio a la fuga derribando una moto de la policía cuando los agentes intentaban multarla. No paró hasta llegar a su domicilio, pese a los requerimientos de un coche patrulla desde el que, en paralelo al suyo, le daban órdenes de detenerse. Ya en casa, y frente a los requerimientos de los municipales, envió a sus escoltas-funcionarios públicos —a sueldo del contribuyente—, que salvaron también a la expresidenta de la Comunidad de Madrid de someterse, como es preceptivo, al test de alcoholemia. Usted y yo habríamos soplado, nos habrían analizado la saliva, habríamos dormido en el calabozo, y estaríamos ahora pendientes de un juicio por desobediencia a la autoridad, intento de agresión a la policía y desórdenes públicos, entre otros. Total, cuatro o cinco años de cárcel. Privilegios de clase, como el de la delincuencia organizada que, si se empeña, consigue una amnistía fiscal por la que regulariza lo defraudado a menor costo que si lo hubiera declarado en tiempo y forma.

He aquí, sin embargo, que Carlos Cano, un licenciado en Medicina de 25 años, entró hace dos días en prisión para cumplir tres años por participar en un piquete informativo durante cuya actuación no hubo heridos, no hubo destrozos, no hubo vandalismo ni evasión de capitales ni cohecho ni malversación de caudales públicos. No hubo nada, en fin, aunque esa nada le va a destrozar la vida. Es un caso, pero los hay a docenas. Estos jóvenes, perseguidos con saña en un país donde el presidente del Gobierno envía mensajes de apoyo a un delincuente, son los héroes de un tiempo por venir.

17 rosas vuelven a casa con dignidad

23 diciembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

MANUEL PLANELLES Sevilla 15 DIC 2012 – 20:13

Las 17 rosas de Guillena fueron encarceladas, vejadas, rapadas y paseadas por su pueblo para escarnio público. Luego, los falangistas las acarrearon en un camión, como animales, y se las llevaron al vecino municipio de Gerena, también en la provincia de Sevilla. Allí, estas 17 mujeres de entre 24 y 70 años fueron asesinadas en noviembre de 1937 y arrojadas a una fosa común del cementerio.

Cuentan que de aquel camión que viajaba hacia la infamia solo salían llantos y gritos de miedo. Este sábado, 75 años después, el silencio casi absoluto solo lo han roto las campanas tocando a muerto. Las 17 rosas de Guillena han regresado a su pueblo y cientos de familiares y vecinos las han acompañado hasta el camposanto. “Verdad, justicia y reparación”, se lee en la placa que han colocado a la entrada del panteón en el que las mujeres descansan juntas desde hoy.

El camino de vuelta de Gerena a Guillena lo han hecho 75 años después como heroínas y con la dignidad recuperada. En dos coches fúnebres han viajado 17 cajas de madera, 17 rosas y 17 pequeños cartelitos con el nombre de cada una. Manuela, Rosario, Natividad, Granada, Trinidad, Ramona, Ana María, Josefa… La Policía Local y una caravana formada por decenas de automóviles con algunas banderas tricolores las han escoltado durante todo el trayecto. Al funeral laico que se ha celebrado en el cementerio de Guillena han asistido los alcaldes de los dos municipios, el presidente del Parlamento andaluz, Manuel Gracia, y el de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos.

También ha estado allí, sentado en una silla de anea, José Domínguez Núñez, uno de los protagonistas de esta historia. Gracias a este hombre, que presenció encaramado a un olivo el asesinato de las mujeres a manos de falangistas y guardias civiles cuando solo era un niño, se pudo localizar la fosa del cementerio de Gerena en la que todas estaban enterradas.

“Se han cerrado 17 heridas del pasado”, ha resumido María José Domínguez, presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica 19 Mujeres de Guillena. Porque las 17 eran, al principio, 19. Pero dos de las detenidas fueron indultadas y se salvaron de la muerte.

Lo que unía a este grupo de mujeres eran sus parejas y familiares, que o bien estaban en el frente con el bando republicano o bien habían huido a la sierra como maquis. Para Lucía Sócam —cuya tía abuela, Granada Hidalgo Garzón, fue una de las asesinadas— este era el único “nexo” entre aquellas mujeres. Ese y que los falangistas querían sacarles el paradero de sus familiares. En el libro Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla (1996-1963) José María García Márquez denomina a estas acciones “operaciones de limpieza”. Se trataba, según este historiador, de “matanzas de mujeres exclusivamente para cortar de raíz las ayudas que los huidos en las sierras estaban recibiendo de los pueblos”. García Márquez tiene documentadas matanzas como la de Gerena de 1937 en otros municipios sevillanos como El Real de la Jara, El Ronquillo o Guillena.

Cada una de las represaliadas tenía su pequeña historia. En el caso de Granada Hidalgo Garzón, cuya madre también forma parte de las 17 asesinadas en Gerena, sabía leer. “Era un peligro público”, ironiza su sobrina nieta, “leía la prensa republicana”.

Sócam también está dentro de la asociación 19 Mujeres de Guillena. Han tardado más de una década en conseguir localizar, desenterrar, identificar y volver a enterrar dignamente a sus familiares y vecinas. Y la principal angustia que sentían era el paso del tiempo, que ha ido borrando a los descendientes directos de las represaliadas. “Aún quedan cinco hijos vivos que llevaban 75 años esperando”, según Sócam.

Es el caso de Antonia Macedo, que también ha asistido al homenaje a las 17 rosas. Tiene 79 años y la dejaron huérfana de madre a los cuatro. De ella le queda una foto y unos bonitos ojos azules que ayer estaban cubiertos de lágrimas. “Lo que yo he pasado sin mi madre”, contaba a las puertas del Ayuntamiento de Gerena, donde han estado custodiados los restos de las 17 mujeres desde febrero de este año, cuando se concluyó la exhumación.

“Mataron a mi madre porque iban en busca de mi padre, que estaba en el frente”. Antonia tenía otra hermana, que murió poco tiempo después. “Además, mi madre estaba embarazada”.

La represión franquista también se cebó con las mujeres. “Querían sembrar miedo, y bien sembrado lo dejaron”. Según Sócam, los huérfanos que quedaron sufrieron “vejaciones” durante el resto de la dictadura.

El historiador García Márquez tiene recopilados en la provincia de Sevilla más de 500 expedientes de mujeres asesinadas solo en aplicación de los bandos de guerra. “Más que 13, 17 o 25 rosas, hay una auténtica rosaleda de muerte”, señala este investigador en su libro. El aceite de ricino y el escarnio público eran las recetas que más empleaban los falangistas contra las represaliadas. “Estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen”. El general Gonzalo Queipo de Llano, el máximo responsable de la represión en Sevilla, arengaba así a sus tropas contra las mujeres a través de sus charlas radiofónicas al inicio del alzamiento.

Pero, transcurridos 75 años, Antonia Macedo ya no quiere venganza contra los que le quitaron a su madre aquel mes de noviembre de 1937. “No soy vengativa”. Sin embargo, conoce a los que la asesinaron o ayudaron a hacerlo. “Son del pueblo, y están todos muertos ya”.

“Los que dicen que el homosexual es un enfermo son los que están enfermos”

21 diciembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

JAN MARTÍNEZ AHRENS México 14 JUL 2014 – 02:46

Raúl Vera (Acámbaro, Guanajuato, 1945) es el obispo más amenazado de México. Un prelado que ha salido vivo de más de un atentado y cuyo trabajo en favor de los desaparecidos, migrantes, menores, indígenas, prostitutas y parias de todo tipo le ha granjeado odios feroces, incluido la letal enemistad del narco. Pero las amenazas no parecen hacerle mella. Ingeniero de carrera e hijo intelectual del Mayo del 68, se ha forjado una leyenda de indomable. Su primer pulso llegó en 1995 cuando Juan Pablo II le envió como coadjutor a Chiapas, en plena efervescencia zapatista. Tenía como misión poner orden en la diócesis de san Cristóbal de las Casas, dirigida por el carismático Samuel Ruiz, un adalid de las tesis indigenistas y la teología de la liberación. Al poco de llegar, aquel comisario político al que todos consideraban un conservador y cuyo destino era quitarle la mitra a Ruiz, acabó apoyando al clero local. Roma no olvidó. Cuatro años después fue enviado, como castigo, al árido obispado de Saltillo, en Coahuila, al norte del país. De poco sirvió. Desde ahí volvió a la trinchera. Ha plantado cara a los desmanes del Gobierno y también al terror de Los Zetas.

Su discurso, de fuerte contenido social, irredento en la lucha contra la desigualdad y furibundo contra el “capitalismo liberal”, le ha situado lejos del aristocrático y ortodoxo episcopado mexicano. Una distancia que aún agrandó más su actitud ante las mujeres abortistas y su defensa de los derechos de los homosexuales. Durante mucho tiempo, Raúl Vera ha sido la oveja negra, el díscolo, el anticuado izquierdista, hasta que el terremoto ideológico provocado por la llegada de Francisco a la cátedra de San Pedro ha insuflado nueva fuerza a su voz. Ahora, los otros obispos se giran para escucharle.

Pregunta. ¿Qué le aconsejaría visitar al Papa cuando venga a México?

Respuesta. Pues para empezar, que conociera la ruta de los migrantes. También le haría visitar una cárcel, porque a él le gusta ir a las cárceles; lo llevaría a los suburbios de una ciudad grande, porque él dice que tenemos que ir a la periferia. Le organizaría una visita de acuerdo con lo que él está pidiéndonos que atendamos. Y haría que quienes estén en primera fila sean los indígenas, sean los pobres…, porque eso no se hace, poner delante a los pobres…

P. Hace poco bautizó a la hija de una pareja lesbiana. ¿Qué piensa de la homosexualidad?

R. La homosexualidad, ay… es un tema al que nos hemos negado. Los que dicen que el homosexual es un enfermo, son los que están enfermos. Tengo un amigo que fue sacerdote y que es homosexual. Él dice que no reconocer a los homosexuales es como medir por las normas del rugby a los que juegan al fútbol, y luego decirles además que están violando las normas. La Iglesia tiene que acercarse a ellos no con condenas, sino con diálogo. No podemos anular toda la riqueza de una persona solamente por su preferencia sexual. Eso es enfermizo, eso es no tener corazón, es no tener sentido común.

P. ¿Y con el aborto no pasa lo mismo?

R. En el aborto pienso como piensa la Iglesia, que eso es un asesinato. Las diferencias están en cómo se trate, cómo se penalice. El aborto, como el matrimonio entre los homosexuales, nos ha servido de subterfugio para decir que tenemos moral en la Iglesia. Pero no somos capaces de defender los derechos de los obreros. Es muy fácil ir contra una mujer abortista, no tiene problema y además nos apoya la ultraderecha conservadora. Mire, aquí hubo una campaña nacional contra el aborto, a favor de la vida. ¿Y yo qué hice? Organizar rosarios por todo el pueblo para meditar sobre la defensa de la vida de los migrantes, la defensa de la vida de los mineros, la defensa de la vida de las mujeres y la defensa de la vida del no nacido. Pero somos unos hipócritas… Parecería que las únicas reglas morales fueran condenar a los matrimonios homosexuales, condenar a las abortistas. Y ya con eso, ya somos cristianos perfectos.

P. ¿Legalizaría la prostitución?

R. No, eso sería legalizar la explotación femenina. Yo creo en la dignidad de las mujeres. La prostituta es una mujer sumamente dañada, pero jamás debe perder su dignidad y el derecho al respeto. Estamos llegando a límites espantosos en el fenómeno de la trata y la explotación.

P. ¿Es usted socialista?

R. No me considero socialista. No he leído a Marx, no he militado en el socialismo, y nunca me gustó la tesis de la conversión en dictadura. Todos tenemos los mismos derechos y la misma dignidad, pero también tenemos libertad. Ahora bien, nunca he apoyado los métodos del capitalismo, Dios me libre. El verdadero sentido de la vida es la comunidad, el cuidado de los débiles y la participación en los bienes de la tierra por igual. Todo eso lo he aprendido del mundo indígena, de los pobres y los campesinos. Ellos me han enseñado el valor de la vida humana y también su capacidad para la alegría. Ellos me han enseñado a reír.

P. Usted se ha enfrentado al narco públicamente, ¿teme por su vida?

R. En Chiapas aprendí que había que arriesgar la vida si uno quería ponerse del lado de los pobres. De otro modo, no hubiera podido quedarme ahí mientras los paramilitares mataban a esos hermanos catequistas.

P. ¿Y aquí en el Estado de Coahuila, que es territorio de Los Zetas?

R. He aprendido que para defender la vida humana tienes que poner la tuya de por medio. No hay otra manera de ser pastor.

P. En México hay oficialmente más de 13.000 desaparecidos; en Coahuila, 1.800. Solo en dos pueblos del norte, los narcos se llevaron en pocos días y a plena luz a 300 personas sin que las autoridades hiciesen nada. ¿Qué cree que está pasando?

R. La impunidad ha permitido que eso suceda. La desaparición viene acompañada de la eliminación de todo indicio que permita la persecución: hacen desaparecer las personas y luego los cuerpos. Y todo se vuelve hipotético, porque nadie sale vivo. Y si alguien se separa de esos grupos, es persona muerta. En el caso de Allende lo hicieron a la luz del día, sin que hubiera la más mínima reacción de autoridades.

P. ¿Y no sería una solución para acabar con el narcotráfico legalizar las drogas?

R. No va a ser la solución.

P. ¿Por qué no?

R. Absolutamente no. Las drogas van ligadas a la depreciación de la vida humana. La descomposición del hombre no viene de la droga; a la droga se va, igual que se va al alcohol, por otra cosa. Para unos la vida no tiene sentido y la necesitan para vivir el sinsentido, y hay otros que no tienen ni dónde caerse muertos. Legalizando la droga no se soluciona el problema por el que la gente se droga. Y bastaría con prohibir unas para que descubriesen nuevas.

El obispo Vera lo dice suavemente. A sus 69 años se le ve tranquilo. Acabada la entrevista, se dirige a su despacho, repleto de libros, a cambiarse de vestiduras. Al lado está su habitación. No le importa que se mire dentro. Con su ordenador y la mesa desordenada parece el cuarto de un universitario, excepto por la cama, mínima, vieja y sin colchón, de fraile dominico.

Barberá obliga a pagar por exhumar una víctima del franquismo

28 noviembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

La alcaldesa de Valencia carga los costes a los familiares que perdieron una subvención por los retrasos del Ayuntamiento.

ADOLF BELTRAN Valencia 2 JUL 2014 – 14:30 CET210

De “anacronismo en el ámbito de los derechos humanos” ha calificado Matías Alonso, portavoz del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica, el hecho de que el Ayuntamiento de Valencia, que preside Rita Barberá, del PP, permita, por fin, después de cinco años de retrasos, que sean exhumados de una fosa común del cementerio civil de la ciudad los restos de Téofilo Alcorisa, víctima de la represión franquista, pero ordene a la vez que los familiares se hagan cargo de los costes. Ocurre que la familia tuvo que devolver una subvención de 50.000 euros lograda para ello en 2009 en aplicación de la Ley de Memoria Histórica precisamente debido a la dilación del caso.

Alcorisa, padre de un guerrillero del maquis, fue detenido por la Guardia Civil en 1947 en Santa Cruz de Moya y su familia no supo hasta 60 años después que había sido trasladado a Valencia, donde murió durante su detención, supuestamente al ahorcarse con los cordones de sus zapatos. Localizado su cuerpo en un fosa del cementerio, su exhumación se ha convertido en un largo pulso con el Ayuntamiento que preside Rita Barberá, de la que solo logró la oposición arrancar un acuerdo para permitirla después de que el bufete del exjuez Baltasar Garzón se hiciera cargo hace solo unos meses del caso ante los tribunales.

Pese a que como ha señalado Alonso este miérocles, en una conferencia de prensa junto al secretario general del PSPV-PSOE en la provincia de Valencia, José Luis Ábalos, debería tratarse de “un empeño meramente humanitario”, las condiciones que la junta de gobierno que preside Barberá impone para la exhumación pueden llevar los costes a unos 45.000 euros, de los que la familia no dispone, como ha explicado la hija del fallecido Pilar Alcorisa, que ha asistido al acto junto a su marido, Luis Romero.

La familia logró una ayuda de 50.000 euros en la época del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que tuvo que devolver por las dilaciones en la resolución del caso. Ahora no podría volverla a solicitar porque el Gobierno de Mariano Rajoy ha acabado hasta con la oficina que las concedía. Podría plantearse una iniciativa de mecenazgo ciudadano para recoger el dinero, pero tanto Alonso como Ábalos lo han descartado. “Estamos hablando de un tema muy especial”, ha indicado Alonso, que ha recordado que el grupo de desapariciones forzosas de la ONU está siguiendo lo que ocurre con esta complicada exhumación. “No es solo un tema administrativo”, ha añadido Ábalos, que ha presentado iniciativas sobre el caso en el Congreso, donde es diputado. “sino de un asunto político, de un claro ejercicio de obstrucción por parte de Rita Barberá”.

El Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica ha preparado alegaciones ante el Ayuntamiento de Valencia y se dispone a volver a movilizar a entidades e instituciones, mientras la familia planteará en el juzgado, a través de Garzón, la situación creada. “Con la misma documentación, otros alcaldes del PP han resuelto casos parecidos rápidamente”, ha comentado Alonso, que ha citado a los alcaldes de Paterna, Segorbe o Borriol. El Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica ha resuelto 18 exhumaciones similares en la Comunidad Valenciana. “El único caso que sigue abierto es este”, ha señalado su portavoz.

La concejal delegada de Cementerios del Ayuntamiento de Valencia, Lourdes Bernal, ha salido al paso de la denuncia sobre los problemas para exhumar el cuerpo de Teófilo Alcorisa,muerto en un cuartel de la Guardia Civil en Valencia ocho años después del final de la Guerra Civil, tras ser detenido sin más epxlicaciones en 1947 en su aldea de Santa Cruz de Moya. Según Bernal, el Ayuntamiento tramita el caso “siguiendo los cauces reglamentarios”.

En un comunicado en respuesta a las afirmaciones del coordinador del Grupo por la Recuperación de la Memoria Histórica, Matías Alonso, Bernal ha insistido en que en el pleno municipal del mes de febrero se aprobó la exhumación de los restos de Teófilo Alcorisa, por lo que no se está “torturando” a la familia como pretende hacer ver “este señor”.

“Por parte de la Delegación de Cementerios se le ha facilitado toda la información habida y por haber, con total transparencia, y se les ha tratado con el mimo y la exquisitez que caracterizan al personal del servicio. Por tanto, pedimos que deje de verter una opinión política en el asunto y sea realista porque le importa más obtener rédito electoral que apoyar a la familia en esta circunstancia tan delicada”, ha asegurado la concejal.

Según Bernal, se han llevado a cabo “todas las comunicaciones y publicaciones pertinentes” y “se está a la espera” de que se presente el proyecto modificado por parte de los representantes de la familia Alcorisa, ya que “a fecha de hoy todavía no han presentado la modificación”.

Lourdes Bernal ha añadido por último que exige a Matías Alonso que “respete” a los familiares de las personas que se encuentran en la misma línea de exhumación y que “siga los cauces marcados por la ley, respetando también el trabajo de los funcionarios y, cómo no, a sus representados”.

Que continúe la fiesta

16 noviembre, 2014

Fuente: EL PAÍS SEMANAL

Guantánamo desde la contabilidad moral es una cárcel ilegal, kafkiana e insoportable.
Pero las autoridades estadounidenses lo tienen claro: si se cierra será porque sale por un pico.

JUAN JOSÉ MILLÁS 26 MAY 2013 – 00:00 CET

Guantánamo

BENNAN LINSLEY (AP)

Dice Obama de cerrar Guantánamo porque es caro e ineficaz, además de no aportar nada a la seguridad. Son razones de orden práctico, extraídas de la contabilidad monetaria y, en esa medida, un poco bobas. Como diría Julio Iglesias, todo lo que se puede comprar con dinero es barato. Para la economía norteamericana, esa cárcel ilegal y kafkiana, llena de cautivos sin acusación, es una ganga, un chollo. Ahí es nada, poseer un espacio al margen de todas las normas, lleno de gente sometida con la que puedes perpetrar todas las perversiones que han pasado por tu cabeza desde niño… Miente Obama al decir que Guantánamo es caro. Está tirado de precio. Otra cosa es que hubiera hablado desde la contabilidad moral. Desde la contabilidad moral, en efecto, el mantenimiento de las rejas que aparecen en la foto deben de pasarle una factura insoportable, aunque no tanto si pensamos que había prometido cerrarla durante los primeros diez meses de su mandato y ya va por la mitad del segundo. Las manos son las de un detenido que ignora de qué se le acusa o con qué fin se le tortura desde hace varios años. Periódicamente, y como estos presos han llegado a la conclusión de que de ahí solo se sale en ataúd, inician una huelga de hambre que las autoridades estadunidenses califican de acto terrorista. Así que, para mantenerlos vivos y que continúe la fiesta, les meten tubos por aquí o por allá, lo que constituye una perversión estándar que ya empieza a aburrir. Pero, bueno, si preguntas a las autoridades por qué conviene cerrar Guantánamo, te dirán que porque se pone en un pico.

La mejor lección contra la xenofobia

12 octubre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

Decenas de inmigrantes donan alimentos para una campaña de recogida de comida solo para catalanes organizada por PxC

JESSICA MOUZO QUINTÁNS Barcelona 12 JUN 2014 – 20:05 CET492

Ojiplático, con unas lonchas de jamón en la mano y escasa capacidad de reacción, se quedó el secretario general de Plataforma por Catalunya (PxC), Robert Hernando, el pasado sábado en Igualada cuando decenas de inmigrantes se acercaron a la carpa de recogida de alimentos que había puesto el partido, polémico por su discurso xenófobo, para repartir comida entre “la buena gente de casa”, es decir, exclusivamente para catalanes. A golpe de paquetes de pasta, arroz y otros productos no perecederos, los inmigrantes colaboraron con la compaña de donación de alimentos como protesta contra la iniciativa racista.

La Fundación Atlas de Igualada, que puso en marcha la contraofensiva pacífica colgó ayer un video en Youtube bajo el título Jo també sóc d’Igualada. Canvia El Xip! (Yo también soy de Igualada. ¡Cambia el chip!) en el que da cuenta de la iniciativa simbólica en la que participaron decenas de mujeres musulmanas y familias latinoamericanas, entre otros. En menos de 24 horas, el vídeo ya ha alcanzado las 10.000 visitas. “Trabajamos en proyectos de convivencia entre culturas. ¿Qué quiere decir ser de casa? Para nosotros todos son de casa”, explica Silvia Romeu, presidenta de Atlas. La Fundación reconoce que se ha sentido abrumados por los apoyos recibidos en las redes sociales. “Lo hicimos en plan inocente pero se ha disparado. Era como seguirle el juego y jugar más. Queríamos que fuese un acto cívico y pacífico de protesta”, concluye Romeu.

Por su parte, Hernando ha defendido su iniciativa y ha negado las acusaciones de racismo que han recibido. “Nosotros podemos ayudar a quien queramos. Lo que hicieron fue un intento de boicot en toda regla, pero ni 50.000 personas de ultraizquierda ni 30.000 musulmanas van a impedir que nosotros dejemos de hacer estas campañas porque creemos en ellas”, argumentó el secretario general de PxC. El político ha asegurado que han denunciado a Atlas ante los Mossos d’Esquadra por “insultos y amenazas” durante la campaña.

La entidad humanitaria ha criticado también que PxC haya ofrecido jamón a los donantes, entre ellos musulmanes, cuando el cerdo es un alimento prohibido por sus creencias religiosas. “Damos jamón como incentivo para la gente que aporta alimentos. En ningún caso es para ahuyentar a los musulmanes, sino porque es un producto de la tierra”, ha justificado Hernando.

La polémica siguió tras la jornada de recogida de alimentos cuando Hernando colgó en twitter la imagen de una mujer musulmana junto a los lotes de comida de PxC bajo el texto: “Musulmana pillada con la mano en la caja de la carpa solidaria d #PxC en Igualada. Sin comentarios.. #PrimerElsDeCasa”. Romeu ha denunciado la manipulación de la imagen porque “la señora no está cogiendo comida, sino que participaba en nuestra iniciativa y estaba donando alimentos”. El secretario general de PxC tampoco ha podido confirmar sus propias palabras.“Yo no sé lo que estaba haciendo esa mujer. A mí me pasaron las fotos, yo no lo vi”, ha argumentado.

Resumiendo

29 septiembre, 2014

Fuente: diario EL PAÍS

ELVIRA LINDO 14 ABR 2010

Por primera vez en mucho tiempo, el New York Times le ha dedicado un editorial a España. Por primera vez en mucho tiempo, el asunto a tratar no han sido los toros, la tomatina o el jamón de bellota. Simultáneamente, hemos encabezado secciones internacionales de periódicos argentinos, chilenos, ingleses o franceses. Si queríamos que nuestro país ocupara un lugar notable en la prensa del mundo con un tema que no fuera folclórico lo hemos conseguido. Lástima que el resultado sea para recibir el pésame más que la enhorabuena. A estas alturas, extranjeros de aquí y de allá observan atónitos una noticia que para ellos se resume de la siguiente manera: dos organizaciones franquistas llevan a los tribunales al juez que ha querido fijar las responsabilidades de la represión y dar honrosa sepultura a los muertos que aún permanecen enterrados en fosas comunes.

Los españoles llevamos siguiendo los pormenores de este caso más de un año, conocemos (aunque sea por encima) las razones por las que, al margen del asunto de la memoria histórica, hay quien está deseando que Garzón abandone la Audiencia Nacional; pero para alguien que no se revuelque a diario en la charca de nuestra actualidad no sólo resulta inconcebible que un juez de tan dilatado prestigio sea apartado de su carrera de por vida, hay más. Este desgraciado asunto ha sembrado la idea de que en 30 años de democracia los españoles hemos sido incapaces de lidiar con el pasado, que la Transición fue una bajada de pantalones, que la Guerra Civil es un tema tabú y que hay una parte de la derecha que sigue siendo franquista. No sé si estarán de acuerdo con este balance aquellos que hicieron posible la Transición, pero finalmente esto es lo que a ojos de los demás ha quedado. Sea como sea, hay que darle las gracias a la justicia española por permitirnos hacer el más grande de los ridículos.

Gallardón indultó a siete cargos públicos o funcionarios por delitos de corrupción

19 agosto, 2014

Fuente: http://www.elpais.com

LA PROMESA INCUMPLIDA DEL MINISTRO

El ministro dijo ayer que nunca lo ha hecho, pero hay varios casos que lo desmienten.

El titular de justicia alega ahora que se refería solo al enriquecimiento de políticos.

Gallardón: “Mientras sea ministro no daré indultos por corrupción”.

VERA GUTIÉRREZ CALVO Madrid 13 MAR 2014 – 22:07 CET603

Corrupción: “En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores”. Corromper: “Sobornar a alguien con dádivas o de otra manera”. Apoyado en estas dos definiciones del diccionario de la Real Academia de la Lengua, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, afirmó el miércoles —y reiteró hoy jueves— que no ha concedido ningún indulto en casos de corrupción, y que no lo hará nunca. En realidad, su ministerio ha concedido en estos dos años media docena de indultos a cargos públicos o funcionarios municipales condenados por delitos de malversación de fondos o prevaricación urbanística. Pero Gallardón sostiene que eso no es estrictamente “corrupción”, porque los condenados no se llevaron el dinero a su bolsillo.

“Este Gobierno no ha concedido un solo indulto en casos de corrupción. Es más, mientras yo sea ministro de Justicia, no lo va a hacer”, dijo el ministro a última hora del miércoles, durante una conferencia ante estudiantes de Derecho de la escuela superior Esade, en Barcelona. Hoy, a media mañana, varios partidos de la oposición (PSOE, IU, ERC, UPyD, Compromís) y la asociación Jueces para la Democracia lo habían tachado ya de mentiroso, señalando que Justicia sí ha concedido indultos en casos de corrupción.

El propio ministerio, a través de un portavoz oficial, admitió más tarde que, entre los 691 indultos concedidos en 2012 y 2013, hubo diez en casos catalogados como “delitos contra la administración pública”; de ellos, siete están relacionados con malversación o prevaricación (el resto son delitos de otro tipo pero vinculados con el trabajo público). Aun así, Gallardón sostuvo que él no había mentido, porque la malversación y la prevaricación no siempre implican, dijo, corrupción.

“La corrupción no es un delito jurídico que esté como tal delimitado en el Código Penal”, afirmó el ministro. “Lo que me preguntaron ayer [en la conferencia en Barcelona] es si los políticos que se llevan el dinero a su bolsillo habían sido o iban a ser indultados. Y la respuesta es que no: ni lo han sido ni lo van a ser”, añadió. Esa respuesta de Gallardón el miércoles se entendió como un anuncio de que no indultará al exministro y expresidente de Baleares Jaume Matas, condenado a prisión por tráfico de influencias.

De los siete indultos concedidos por malversación o prevaricación en estos dos años, el más claro es el de Josep María Servitje, miembro de Uniò Democràtica y ex número dos del Departamento de Trabajo de la Generalitat de Cataluña, que evitó la cárcel tras ser condenado —en el llamado caso Treball— a cuatro años y medio de prisión por prevaricación y malversación en la adjudicación de informes a varias empresas. Hay también tres ediles y un exalcalde del PP de un municipio malagueño indultados tras ser condenados por conceder licencias de obra sin proyecto arquitectónico. Y otros dos casos de malversación menor (ver cuadro). Además, el Gobierno indultó a un cargo de la subdelegación del Gobierno en Cáceres que había estafado a inmigrantes cobrándoles dinero por falsos permisos de residencia (este último caso no está incluido en los diez catalogados como “delitos contra la administración pública” por el ministerio).

El portavoz de Justicia del PSOE, Julio Villarrubia, acusó a Gallardón de faltar a la verdad porque ha concedido, dijo, “bastantes” indultos en casos de corrupción, y abogó por una reforma legal que los prohíba en esos casos. Gaspar Llamazares, de IU, y Joan Tardà, de ERC, afirmaron directamente que “el ministro miente”. Y Rosa Díez, de UPyD, registró esta pregunta parlamentaria al Gobierno: “¿No considera el Gobierno el delito de malversación como un delito asociado a la corrupción?”. También la asociación Jueces para la Democracia emitió un comunicado en el que arremete contra el ministro por no decir “la verdad” y reclama una reforma de la ley de indulto.

Informes inútiles, licencias ilegales

V. G. C.

El Gobierno del PP concedió 501 indultos en 2012 (rechazó 6.995) y 190 en 2013 (rechazó 6.776). De ese total de 691 indultos concedidos, diez son de “delitos contra la administración pública”. Tres de estos, sin embargo, no tienen que ver con corrupción: son por desobediencia, denuncia falsa y omisión del deber de perseguir delitos. Estos son los otros siete:
‘Caso Treball’.Josep Maria Servitje, de Uniò Democràtica y ex número dos de Trabajo en la Generalitat de Cataluña, fue indultado en marzo de 2012 y evitó así entrar en la cárcel. Había sido condenado a cuatro años y medio por prevaricación y malversación. Según el tribunal, él y el resto de condenados habían pagado años atrás 7,6 millones de pesetas (46.158 euros) a varias empresas a cambio de la elaboración de varios informes sin ninguna utilidad, con el objetivo de que el empresario beneficiado “pudiera disponer del dinero obtenido en beneficio propio o de terceros”. Ese empresario también era militante de Uniò, de modo que en el caso sobrevoló desde el principio la sospecha de que detrás pudiera haber una vía de financiación irregular del partido (no determinada por el tribunal).
Exalcalde del PP. Tomás Gómez Arrabal, exalcalde del PP de Abdalajís (municipio malagueño de 2.700 habitantes), y otros tres ediles de ese partido fueron indultados en julio de 2012. Habían sido condenados a prisión por delitos continuados de prevaricación urbanística cometidos entre los años 2001 y 2004, cuando concedieron licencias de obra ilegales (sin proyecto arquitectónico) a locales comerciales. Los grupos municipales de PP, PSOE e IU pidieron el indulto por entender que no había habido intencionalidad ni lucro.
Apropiación de bienes embargados. El Gobierno indultó el pasado septiembre a una funcionaria y miembro de la dirección del PSOE en un barrio de Sevilla. Había sido condenada a tres años de prisión por malversación de bienes públicos, al sustraer un coche procedente de un embargo y del que era depositaria.
Malversación impropia. Otra funcionaria, esta del Ayuntamiento de Alicante, fue indultada de la pena impuesta por expedir un informe de servicios sociales a una persona con la que tenía una relación.
Venta de permisos falsos a inmigrantes. En mayo de 2012 el Gobierno rebajó la pena mediante un indulto a Constancio Alvarado, exsecretario de la subdelegación del Gobierno en Cáceres, condenado en 2010 por vender permisos falsos a inmigrantes (las cantidades pagadas por estos a cambio de los papeles llegaban a los 3.000 euros). El ministerio rebajó la pena de prisión de dos años y seis meses a dos años, lo cual impide el ingreso en la cárcel cuando no hay antecedentes. Este indulto no está incluido en los diez catalogados por el ministerio como “delitos contra la administración pública”, porque pertenece al ámbito de los delitos de falsedad.


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