Posts Tagged ‘Mariano Rajoy’

Así usa Arabia Saudí las armas que le venden países como España

11 noviembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

La crisis diplomática entre el Gobierno de Pedro Sánchez y Arabia Saudí a cuenta de  la paralización de una venta de 400 bombas de precisión a la monarquía absolutista ha reabierto el debate sobre la venta de armamento a este país.

La recurrente polémica que provoca la venta de armas desde países occidentales como España, Estados Unidos o Reino Unido a Arabia Saudí tiene su origen en las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen de los Saud tanto en el interior del país como en conflictos como el de Yemen, y que han sido denunciadas por numerosas ONG.

El 9 de agosto, un bombardeo de la coalición dirigida por Arabia Saudí en Yemen dirigido contra un autobús escolar mató a 50 personas, 29 de ellas niños de menos de 15 años. El ataque tuvo lugar cuando el conductor del autobús, lleno de niños que volvían de excursión, paró en una calle muy concurrida para comprar agua.

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Ahmad Algohbary

@AhmadAlgohbary

Watch this video and share it to the world:
This child was happy with his new BAG, but led coalition targeted his school bus today and killed\injured dozens of his classmates in a local market in Dahian area ..

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El Gobierno saudí, a través de un comunicado difundido por la agencia oficial del país, lo calificó de “acción militar legítima” al estar dirigido contra los supuestos responsables de un ataque con misiles contra la ciudad saudí de Jizan el día anterior.

Posteriormente, la coalición de países que ataca Yemen admitió que se había tratado de un ataque “injustificado” y en esa operación se habían cometido “errores”, según informó Al Jazeera.

Ataque a una boda

El 23 de abril la aviación saudí bombardeó la celebración de una boda en la provincia yemení de Haya, controlada por los rebeldes hutíes, la milicia yemení que controla el noroeste del país.  33 personas fallecieron y 41 resultaron heridas a causa del ataque, cuyo objetivo fueron las dos tiendas de invitados, la de mujeres y la de hombres.

Una de las imágenes más difundidas tras el bombardeo fue la de un niño yemení que se aferraba al cadáver de su padre, fallecido momentos antes durante la celebración de la boda.

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I4Yemen@I4Yemen

No words can describe this sad scene 😭😭😭😭

The child Clings to his father, who died in the war crime of US-backed Saudi/UAE aggression in wedding ceremony yesterday evening in “Bani Qais” directory province North West

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Tras la agresión saudí, la llegada de ambulancias se vio dificultada por la presencia continuada de aviones en la zona. Es frecuente que los saudíes esperen a la llegada de los equipos de emergencia para realizar un segundo o tercer ataque.

El régimen saudí ha justificado ataques a bodas con la excusa de que en ellas se encontraban dirigentes hutíes.

Una imagen difundida por medios locales permitió identificar el  origen de la munición utilizada en el ataque. Se trataba de los restos de una bomba guiada por láser GBU-12 Paveway II, fabricada por la empresa norteamericana Raytheon.

En 2015, la Administración de Obama vendió a Arabia Saudí 4.000 bombas GBU-12 Paveway II. Trump, por su parte, prometió vender 104.000 bombas guiadas a los saudíes.

Este tipo de armamento es muy similar al que España iba a suministrar al mismo país y cuya venta paralizó, para después dar marcha atrás y dejar abierta la posibilidad de llevarla a cabo.

En el año 2015, con Pedro Morenés a cargo de la cartera de Defensa, se autorizó la venta de 400 bombas guiadas por láser al régimen saudí, pero el ministerio de Defensa de Margarita Robles decidió en un primer momento paralizar su exportación por miedo a que dichas armas se usen contra la población yemení. Sin embargo, las presiones del reino saudí, que ha amenazado con cancelar el contrato multimillonario de compra de cinco corbetas, han hecho que el Gobierno recule y busque otra solución.

Objetivo: un funeral

Pero en el elenco de objetivos militares de la coalición liderada por Arabia Saudí no están solo las bodas y las excursiones. En octubre del año 2016 la aviación saudí  bombardeó un funeral en la capital yemení, Sanaa, también bajo control de los hutíes. Un total de 140 personas murieron en este ataque.

El fallecido por el que se celebraba el acto era el padre de Galal al-Rawishan, ministro de Interior en el Gobierno apoyado por las milicias rebeldes y el expresidente Saleh. También había formado parte del Gobierno del anterior presidente, ahora apoyado por los saudíes, por lo que era una persona muy conocida en la capital.

Una vez más, la aviación saudí esperó a la llegada de los servicios de emergencia para realizar un segundo ataque, como se puede comprobar en este vídeo.

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عاجل – المركز الإعلامي لأنصار الله@AnsarAllahMCB

شاركوا .. مشهد يظهر مدى الحقد وحجم الاجرام لدى العدوان السعودي الأمريكي باستهداف المسعفين في لحظة تجمعهم بغارة ثانية

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Posibles crímenes de guerra

A finales del mes de agosto de este año,  un grupo de expertos creado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU presentó un informe en el que acusó a todas las partes involucradas en la guerra de Yemen de haber cometido potenciales crímenes de guerra.

En él, explican que los ataques aéreos de la coalición árabe han causado la mayoría de las muertes civiles contabilizadas en tres años de guerra como consecuencia directa de los bombardeos “contra áreas residenciales, mercados, funerales, bodas, prisiones, barcos civiles e incluso centros médicos”.

Por su parte, Amnistía Internacional ha documentado más de 36 bombardeos que “podrían constituir” violaciones y crímenes en virtud del derecho internacional.

Desde el inicio del conflicto, según datos de Naciones Unidas, 6.660 civiles han muerto y 10.563 han resultado heridos, aunque “la cifra real es probablemente significativamente más alta”, apuntan los expertos. Las fuerzas saudíes también han cometido “tratos crueles y tortura, actos denigrantes, violaciones y al reclutamiento de niños menores de 15 años o haberlos utilizado como parte activa en las hostilidades”, según la ONU. Un total de 2,3 millones se han desplazado internamente a causa de la violencia.

El papel de España

España vendió el pasado año  material de defensa por más de 361 millones de euros a los países que forman parte de la coalición internacional liderada por Arabia Saudí.

Así consta en el informe ‘Estadísticas españolas de exportación de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso’ del año 2017, que anualmente remite la Secretaría de Estado de Comercio a las Cortes Generales.

En total, España exportó 4.346,7 millones de euros el pasado año en material de defensa y doble uso, un 7,3% más que en 2016 y la cifra más elevada de los últimos años.

Entre ellos, Arabia Saudí es el principal cliente de la industria de defensa española fuera de la OTAN y la Unión Europea. En concreto, España exportó al país 270,2 millones de euros entre los que se encuentran un avión de transporte, repuestos para aeronaves, drones, plataformas portamorteros, granadas de mortero, munición de artillería, equipos de detección y cámaras de infrarrojos.

El abril de este año, el Gobierno de Rajoy reconoció que no existe, “ni nunca ha existido en España”, un protocolo que detalle los procesos a seguir para la vigilancia de las armas que vende la industria de armamento una vez que estas llegan a su destino.

Cuando las armas españolas atraviesan las fronteras es imposible su fiscalización: no hay ningún organismo encargado de controlar cuál es su verdadero destino final, ni mecanismos de alarma sobre el posible uso ilegal del material ni, por tanto, una manera reglada y efectiva de comprobar si el Gobierno ha cumplido la ley al autorizar su exportación.

Qué dice la ley española

En España, el organismo encargado de aprobar o denegar cada exportación de armas es la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), dependiente del Gobierno. Pese a que las actas de sus reuniones son secretas, los resultados de sus dictámenes pueden comprobarse en los resúmenes de material de defensa exportado que el Gobierno debe trasladar al Congreso cada año. Ninguna exportación de armas puede realizarse sin el consentimiento previo del Ejecutivo.

El porcentaje de denegaciones de la JIMDDU no suele superar el 1%. Sin embargo,  la  Ley española de comercio de armas establece la prohibición de autorizar las exportaciones “cuando existan indicios racionales” de que las armas puedan “ser empleadas en acciones que perturben la paz, la estabilidad o la seguridad en un ámbito mundial o regional, puedan exacerbar tensiones o conflictos latentes, puedan ser utilizadas de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humano, con fines de represión interna o en situaciones de violación de derechos humanos o tengan como destino países con evidencia de desvíos de materiales transferidos”.

Además, la ley explica que el objetivo es “impedir la proliferación de armamentos y tecnologías sensibles a favor de Estados o actores no estatales susceptibles de actuar contra la paz”.

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“En España no se ha hecho el exorcismo de las heridas de la Guerra Civil y del franquismo”

19 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

John Carlin (Londres, 1956) empezó su carrera en Argentina, en plena dictadura militar. Después se trasladó a México y trabajó también en otros países de Centroamérica donde ejerció de corresponsal de medios británicos como la BBC. Pero fue su estancia en Sudáfrica, entre 1989 a 1995, la que le convirtió en un referente. Sus crónicas sobre el fin del apartheid son imprescindibles y plasmó su conocimiento sobre la figura de Nelson Mandela en el libro ‘El factor humano’ (Seix Barral), que fue llevado a la pantalla por Clint Eastwood en la película ‘Invictus’.

Carlin es probablemente el periodista británico que mejor conoce la política española y la catalana. Vive en Londres pero mantiene un contacto permanente con España y no descarta volverse a instalar en Catalunya donde ya vivió una temporada.

Entiende que las redes sociales pueden ser un divertimento, pero no es el suyo. Se fue de Twitter y no quiere saber nada de Facebook. Argumenta que ya de muy joven tuvo claro que algún día moriría y por eso intenta no perder tiempo enganchado a una pantalla. A no ser que sea para ver un buen partido de fútbol.

Usted recomienda a los periodistas que si los hechos cambian, cambien de opiniones. ¿Tiene la sensación que son pocos los que lo hacen?

La frase es del economista John Maynard Keynes y es un problema de la humanidad. Por ejemplo si lo acotamos al ámbito político, uno en la adolescencia o quizás un poco después se identifica con un sector político determinado. No es una decisión científica o racional, obedece en la mayoría de casos a tu entorno, la familia, los amigos del colegio…Y de repente estás en una tribu. El resto de tu vida, en general, es defender esa posición.

Es muy parecido a un forofo del fútbol. Por tus amigos o tu familia eres del Barça, del Madrid, del Sevilla o del Manchester United. Eres fiel a eso, defiendes la posición de tu tribu, y cuando escuchas argumentos que la apoyan los asumes con enorme gratitud. Cuando ocurre algo que puede poner en cuestión tu lealtad a la tribu lo ignoras. Lo hacemos todos y los periodistas somos seres humanos.

¿A medida que se escala en la tribu o que se obtienen más galones en una redacción es más difícil cambiar de opinión?

Yo me veo a mí mismo. Adopto una cierta posición respecto al Brexit. Me parece una barbaridad, lo odio y ojalá se pudiera cambiar. Detesto a Boris Johnson y la gente que hizo campaña a favor. Cada vez que Johnson hace o dice algo que me parece una imbecilidad y confirma mi opinión de él respondo con indignación pero en cierto modo me hace feliz. Pero si de repente dice algo más sensato prefiero no verlo.

Estamos asistiendo estos días a la negociación por la renovación de la cúpula en RTVE. ¿Cómo la está viendo?

Es una pena que cada vez que hay un nuevo gobierno cambie a la gente que manda en los medios públicos. Es uno de los síntomas de una cierta adolescencia que hay en la democracia española pese a todos los logros de los últimos años. Es algo que tiene su puntito de tercermundista porque es el tipo de cosa que asocio con países en los que he vivido, en América Latina o África. No corresponde con lo que uno debería esperar de una democracia madura de Europa occidental.

Yo soy tremendamente crítico con el Gobierno británico actual, pero lo que sí que veo es que hay una cultura democrática más profunda y madura que aquí. Y un ejemplo de ello es que cuando cambia el gobierno, no cambia la cúpula de la BBC. La BBC no es un instrumento del gobierno de turno. Por ejemplo, los ‘brexiteros’ dicen que la BBC es muy antiBrexit. Yo considero que son bastantes ecuánimes, demasiado ecuánimes para mí que tengo una posición muy clara. La BBC no está al servicio de Theresa May.

No quiero ser un inglesito dando lecciones porque, además, a mí me gusta más la cultura de aquí que la inglesa. La de aquí me parece superior. Pero hay otros ámbitos pendientes. Comparo el caso del rapero Valtonyc con el de Stormzy, un cantante inglés de hip hop que hace unos meses arrasó en los premios Brit y que el príncipe Guillermo dice que escucha. Pues Stormzy canta que hay que quemar a Theresa May. Y allí la gente dice no hay para tanto.

¿Tiene la sensación que en casos como el de Valtonyc o algunas sentencias dictadas al amparo de la ley mordaza los españoles no nos hemos indignado lo suficiente?

Es verdad, pero es precisamente porque la cultura democrática no es solo cosa de los políticos sino de la sociedad en general. Que fuera de Catalunya apenas haya habido manifestaciones por los presos políticos o los políticos presos catalanes, como quiera llamarles, me parece bastante chocante.

¿Hasta qué punto cree que el tratamiento que han hecho los principales medios editados en Madrid ha contribuido a que se no se haya producido esta respuesta masiva?

En España en general y también en Catalunya se exagera el poder de los medios para imponer formas de pensar. Es el huevo y la gallina, porque los medios también reflejan lo que ya hay. Es como cuando dicen que TV3 ha lavado el cerebro a los catalanes y el independentismo se lo debe todo a TV3. Tú que eres de aquí sabes que no es verdad. La gente no es tan dócil ni tan manipulable.

¿Entonces la cuestión es que en el resto de España hay un sentimiento antiindependentista mucho más fuerte de lo que pensamos?

Hay un sentimiento antiindependentista muy fuerte en el resto de España. Pero por debajo de eso hay algo que es más irracional, visceral. Es un sentimiento anticatalán que está muy difundido en el resto de España. Por ejemplo, Podemos irrumpió con todos sus grandes ideales y frescura, pero en el tema catalán se han mantenido bastante calladitos porque es un partido y quiere ganar votos. Han calculado fríamente que demostrar demasiada solidaridad con los presos catalanes no les viene bien electoralmente.

Pablo Iglesias estuvo en la cárcel hace unas semanas y apoyó la liberación de estos presos.

Sí, lo reconozco y lo aplaudo. Pero en general me ha llamado la atención la discrepancia entre esos principios de Podemos del principio y su discurso de ahora.

¿Cómo juzga la evolución de Podemos?

Yo no soy de los que sienten hostilidad febril contra Podemos. Los respeto igual que respeto a cualquiera que intente hacer política por la vía de la persuasión. Lo que está claro es que una cosa es ser un movimiento puro, fresco, de oposición, y después entrar en las esferas institucionales. Ahí te vuelves más pragmático y calculador. Mides más lo que dices. Hace cinco años ya hubiese pronosticado que sería así.

Lo hemos visto con Manuela Carmena y Ada Colau.

Exacto. Pasa también con el tema de la inmigración. Una cosa es cuando estás en la oposición y dices que es fantástico que vengan todos. Pero una vez estás en el poder te das cuenta de que hay complicaciones económicas, gente que tiene sus miedos, sean o no justificables.

El periodista sudafricano, John Carlin, en Barcelona
“Si hiciésemos un referéndum en el Consejo de Ministros, saldría que hay que liberar a los presos independentistas” UPEC

¿Cuál es la pregunta que le gustaría hacer a Carles Puigdemont?

Primero me interesaría saber, más allá de la leña que Rajoy ha echado al independentismo, por qué él está a favor de la independencia. Sin tener en cuenta la coyuntura, de si está Rajoy, Sánchez o Iglesias, que me explique de dónde viene ese deseo. Me interesa la esencia. El porqué en el resto de España tienen ese sentimiento no solo antiindependentista sino anticatalán. Me sorprende lo poco que se ha estudiado esto. Tanto que se ha escrito y esto no se toca. Los catalanes caen muy mal a buena parte del pueblo español. Es la verdad.

¿Los escoceses caen tan mal a los ingleses?

No, es muy diferente. Hay una cierta rivalidad pero en general es más cachondeo. Diría que hay más sentimiento antiinglés en Escocia que al revés. En Inglaterra es como que pasan. Hay una especie de indiferencia. Una de las cosas de vivir en Londres es que a la gente le importa un carajo lo que haces. Te vas a vivir ahí y en dos semanas, con tal que te sepas comportar mínimamente, ya eres londinense.

Otro ejemplo es Irlanda del Norte. Cuando Tony Blair fue a hablar con el IRA la gente en general dijo que era una buena idea. Si aquí el Gobierno hubiese ido a hablar con ETA la gente hubiese dicho ‘uh…’. En buena parte creo que lo que pasa en España tiene que ver con problema de inseguridad. Hay una tremenda inseguridad respecto a la democracia joven.

¿Lo vincula a la Transición?

Sí. No hay que olvidar que el franquismo existió hasta hace 40 años y no ha pasado tanto tiempo como para favorecer los hábitos de tolerancia. Por eso ves locuras como lo de Valtonyc o los independentistas en prisión preventiva. David Cameron, que no es precisamente un dirigente progresista, dijo ‘vamos a hacer un referéndum y a resolverlo de una vez’. Pero él afirmó durante la campaña del referéndum que si ganaba el ‘sí’ a él ese resultado le iba a romper el corazón. Y estoy seguro que lo dijo sinceramente. ¿Te imaginas que Rajoy dijese semejante cosa, que le rompería el corazón que se fuese Catalunya?

¿Cree que Pedro Sánchez podrá reconducir el conflicto catalán?

No lo sé pero creo que su inicio ha sido bastante bueno. En política es muy importante la música ambiental porque los símbolos y los gestos se convierten en sustancia política. Esto es algo que aprendí observando a Mandela. Él decía que si quieres convencer a la gente apela primero a sus corazones, no a sus mentes.

Me parece una salvajada que los políticos independentistas sigan en prisión preventiva pero el hecho de moverles a Catalunya es un paso. A ver si baja la temperatura febril y podemos empezar a crear las condiciones para hablar. No lo hará, pero si Sánchez anunciara que dentro de un año va a haber un referéndum y que va a respetar el resultado ya generaría un enorme cambio en la atmósfera. Estoy convencido de que, pese a todo lo que ha ocurrido, ganaría el ‘no’ a la independencia.

Lo que pasa es que la situación de los presos lo complica todo, porque eso ya no depende del Gobierno sino de la Justicia.

Exacto. Este es el problema. Intuyo fuertemente que a Sánchez le gustaría soltar a estos tipos. Y creo que las ministras, porque tengo mucha más fe en las ministras que los ministros, se ve que son personas sensatas. Estoy seguro que si hiciésemos un pequeño referéndum dentro del Consejo de Ministros con voto secreto, la mayoría diría que hay que liberar a estos presos. Pero la decisión están en manos de la Justicia y aunque sé que hay jueces de todo tipo hay algo oscuro, ancestral español, que ahí sigue.

Si tuviese que explicarle a un colega suyo de Londres cómo funciona la Justicia en España, ¿cómo la describiría?

No sé cómo funcionan todos los jueces de todos los tribunales. Aunque está el colectivo de Jueces y Juezas para la Democracia lo cierto es que vemos los casos más sonados. Primero lo de los presos independentistas en prisión preventiva. Después la acusación de sedición. ¿Pero qué es esta palabra? Esto es de los tiempos de Felipe II. Es una palabra anacrónica, como medieval. Tercero es que digan que promovieron la violencia cuando no ha habido ni un muerto, ni un herido, cuando nadie ha tirado ni una piedra. Mientras, Urdangarin, cuando ya estaba condenado, estuvo una temporada en su casita en Ginebra con su esposa. Una persona que forma parte de la familia real y que eso lo aprovechó para enriquecerse. ¿Eso se merece menos que lo que le piden a Jordi Cuixart?

Si a eso le sumas lo de la Manada, que tal vez es un tema puntual, lo de Valtonyc… Esto lo ves desde fuera y piensas que algo está mal y que no es consecuente con lo que se supone que debe ser una democracia moderna y madura.

¿El debate abierto sobre el traslado de los restos de Franco es otra prueba de falta de madurez, de que tal vez no se ha acabado de pasar página del franquismo?

La Transición en muchos aspectos fue ejemplar y hay que aplaudirlo pero para que eso funcionase tal vez se barrieron ciertas cosas y se dejaron debajo de la alfombra. Tal vez en ese momento esa era la necesidad. Pero que hayan pasado tantos años y eso siga ahí, debajo de la alfombra, que esos fantasmas ahí sigan y no se haya hecho el exorcismo necesario implica que haya tensiones y tabúes que siguen. No es bueno tener tabúes. Lo comparo con Sudáfrica. Ellos tuvieron la comisión de la verdad y la reconciliación, que duró dos años. Fue un foro público, transmitido en directo por televisión. La gente que cometió crímenes, no solo del apartheid, también del otro lado, salieron, confesaron, se enfrentaron cara a cara con los familiares de sus víctimas. A cambio les daban la amnistía.

Aquí, por ejemplo, hay todavía una gran cantidad de fosas. Tal vez tiene que ver con la cultura católica y aunque uno no sea practicante hay algo ligado a la confesión, al secreto. Sin duda, no se ha hecho el exorcismo de las heridas de la Guerra Civil y del franquismo. Intuyo que hay una conexión entre eso y la mentalidad absolutista de un partido como el PP. Por eso celebro que esta gente se haya ido. Hay algo también generacional. Quiero que la gente de mi edad se vaya de la política española. El mero hecho de que Ciudadanos sea otra generación ya me parece saludable en si.

Ciudadanos se presenta como un partido que no es ni de izquierdas ni de derechas. ¿Lo percibe así?

Prefiero no opinar demasiado porque no sigo el día a día. Tengo la impresión de que Ciudadanos es un animal político que está biológicamente adaptado para intentar conseguir el poder. No creo que haya una tremenda coherencia con unos principios ideológicos. La cuestión es llegar al poder y después ya veremos qué hacemos. Es un tiburón sediento de sangre que quiere el poder y lo hace bastante bien.

Una de sus pasiones es el fútbol. Estos días medio mundo está enganchado al Mundial. Usted que ha denunciado la corrupción que hay en estamentos como la FIFA, ¿piensa que hay un momento en que el aficionado prefiere solo ver la pelota sin pensar en todo lo que hay detrás?

No, no es un momento. Es permanente. Lo he visto y lo he escrito. El principal cómplice de la FIFA, de todos estos corruptos en el mundo del fútbol en general, es el poco o nulo deseo que en general tiene el aficionado de que le agüen la fiesta. Los que estamos loquitos por el fútbol lo que hacemos es regresar a un estado infantil. Es parte del atractivo. Puede que cuando tengas 8, 9 o 10 años empieces a dudar de los Reyes Magos. Pero, ¿qué haces? No lo quieres ver.

Pese a lo repugnante que es la FIFA, la gran mafia que es, todos vemos el Mundial y todos queremos saltar y emocionarnos. Mira, libros sobre la corrupción en la FIFA, en Inglaterra, empezaron a a aparecer hace 30 años. Yo no los quería leer. Yo, que soy periodista y que se supone que tengo que leer estas cosas.

Todo por la pasta

27 junio, 2018

Fuente: http://www.infolibre.es

El gran Wyoming

Publicada 30/05/2017 a las 06:00Actualizada 29/05/2017 a las 20:23  
La aprobación de los Presupuestos de este año es una metáfora de lo que nos deparan estos tiempos.

Del mismo modo que Aznar tuvo que ponerse de rodillas con los pantalones bajados delante de Jordi Pujol al día siguiente de que sus huestes gritaran bajo el balcón de Génova lo de “Pujol, enano, habla castellano”, para conseguir eso que los grandes estadistas llaman “gobernabilidad”, y que consiste en juntar una amalgama de intereses contrapuestos de manera que todos saquen tajada con el fin de que nada cambie y se conserven las esencias del amor a la patria que, básicamente, consiste en seguir gobernando para los señoritos mientras se empobrece a los currantes, que son los que deciden las cosas con su voto, ahora vivimos, de nuevo, tiempos de “gobernabilidad”.

También con Jordi Pujol tuvo un detalle de gobernabilidad Felipe González cuando paralizó las investigaciones que llevaban a cabo los fiscales Villarejo y Mena, evitando su procesamiento cuando el muy honorable y viejo zorro catalán se encontraba con el agua al cuello con motivo de la descapitalización de Banca Catalana. Le tenían pillado, pero era un maestro a la hora de dar el Gobierno, tanto al PP como al PSOE, a él le daba lo mismo, sólo deseaba lo mejor para Cataluña a la que hacía sinónima de sí mismo, como demostró al envolverse en la senyera dando vivas a la patria, asomado al balcón en la Plaza de San Jordi, cuando los tribunales osaron imputarle y llamarle a declarar. El pueblo catalán se echó a la calle en la mayor concentración que se conocía hasta entonces, movido por las palabras de su adorado Jordi, que se había recorrido de joven Cataluña con un seiscientos y un megáfono dando mítines por los pueblos, reivindicando la patria catalana, y les hizo creer que la justicia española venía a secuestrar su esencia nacional, la razón de su existir.

Con la ayuda de González, aquella estafa en la que el señor Pujol estaba implicado, quedó archivada, y sabiéndose respaldado por la gobernabilidad de los constitucionalistas de Madrid, y por el fervor nacional de su propio pueblo, se entregó junto a su señora al saqueo que hoy conocemos y entonces ya se sabía. Pero como daba el Gobierno de España a quien lo necesitara, esa virtud de ser un maestro de la gobernabilidad, le convertía en intocable. A él le daba lo mismo uno que otro, pero no ocho que ochenta. Siempre con un ojo puesto en sus recónditas cuentas, manejaba el cotarro con la simple fórmula de “ustedes hagan y dejen hacer”. A buen entendedor pocas palabras bastan y todos se aplicaron el cuento.

Finalmente, y por cosas del independentismo, todo esto de los ingresos de la familia Pujol ha salido a la luz. El latrocinio estaba amparado por la gobernabilidad, pero sin ella no se sostiene. Estos cachorros independentistas, hijos y nietos de aquellas doctrinas que diera Pujol con su megáfono, han venido a echar por tierra todo el tinglado que se tenían montado los adalides de la gobernabilidad a mayor gloria de su identidad catalana o española, que tanto les daba, y han puesto en práctica los principios de la identidad nacional de forma drástica, sin ofrecerlos antes al libre mercado, donde se compran y se venden estos sentimientos profundos e irrenunciables a cambio de un módico o un desorbitado precio, según sean las necesidades de aquel que pretende el Gobierno.

Como las lluvias en los trópicos, todo vuelve por la característica de los planetas de ser redondos y girar sobre sí mismos, al tiempo que lo hacen alrededor de las estrellas en las diferentes constelaciones. Todo regresa. También la gobernabilidad y las camisas de flores.

Ahora vivimos tiempos de “gobernabilidad” y se abren las carteras, al tiempo que se guardan los principios para que esa virtud de dejar las tareas de Gobierno al mejor postor se imponga sobre cualquier otra cuestión.

Se acabó la borrachera del gasto público, nos anuncia el señor Montoro al presentar los Presupuestos, el mismo que ejercía de dios Baco, en compañía de otros, cuando, en efecto, la fiesta de la dilapidación de los fondos públicos se celebraba en el gran templo del esplendor desarrollista de las burbujas que nos explotaron en la cara. Ellos dilapidaron nuestro dinero en lugar de construir un país, derivando fondos tanto al partido como a los bolsillos de los colegas, que se cuentan imputados por centenares en los diferentes procesos abiertos y que, también ahora, se intentan parar, encubrir y archivar, con todo tipo de triquiñuelas, incluyendo el descaro de poner la frente del gobierno de la Justicia tanto a personal personal afín sin escrúpulos, como a fiscales y magistrados que más parecen trabajar para la causa juzgada que para la juzgadora. Y en esas estamos. Ellos se emborrachan, y nosotros pagamos las copas. También sufrimos la resaca cuando llega la hora de aprobar las cuentas.

Aparecen los que tienen la posibilidad de hacer “gobernabilidad” con sus sacas abiertas corriendo a por el botín. El Gobierno, conocedor del juego, se reúne en despachos donde se trilea y se pergeña el trato hasta llegar al apretón de manos, porque si pierde el poder, cuya legitimidad ya dejó hace tiempo en el camino con sus diferentes acciones al margen de la ley, se le puede acabar el cuento. Ahora entenderán muchos por qué estos pequeños partidos aplaudían la pluralidad que se veía en el hemiciclo. Echaban cuentas contando escaños y calculando el precio que tendrían los suyos se les iba la cabeza como en su día se le fue a Sagaseta cuando entró Tejero pegando tiros. Son imprescindibles para la gobernabilidad y vienen a cosechar su valor de mercado a la hora de aprobar unas cuentas que según dicen expertos agudizan el deterioro del Estado de Bienestar y a incrementar la desigualdad y la pobreza.

“Si quieres grano, Aitor, te dejaré mi tractor”. Y así ha sido. Aitor se ha llevado una buena cosecha a costa de dejar vendido al resto del personal, cosa que a los representantes del PNV, que siempre presumen de honrados y de que entre sus filas no se dan casos de corrupción, les importa un carajo porque, nacionalistas en esencia, miran para lo suyo que es lo que les proporciona el voto. Un problema salía al paso. Una vez salvado el culo aquí, quedaba por salvar la cara allí. Cómo se presentaban con la saca en su pueblo pactando con un partido al que saben corrupto, facha y poco amigo de los vascos, a los que consideran terroristas en potencia y, al PNV, en concreto, tibio y necesario para que aquel horror sucediera. Han salido del paso ideológico apuntalando al Gobierno de Madrid con un posible acercamiento de presos.

Esa reivindicación siempre negada en la que el PP se mostraba intransigente y, en tanto tal, único valedor de la lucha contra el terrorismo, ha sido doblegada por la “gobernabilidad”. Ya no se es batasuno ni afín a los que matan por pretender eso del acercamiento de presos. El sufrimiento infringido a las familias era, por tanto, gratuito. Con tal de estar allí donde se recaudan los dineros de los ciudadanos, es posible que regresen los tiempos en los que Aznar se refería a esos que luego eran terroristas que se pudrirían en la cárcel, como Movimiento de Liberación Vasco.

Se impone la necesidad de aguantar en el poder para no perder el control de las instituciones, en unos tiempos tan delicados que hasta Acebes, en conversación telefónica con Ignacio González, afirma que podrían tener serias dificultades. En este estado de emergencia, se salta hasta esa gruesa y sagrada línea roja que marca el terrorismo y sus secuelas, y que tiene trazado un círculo sanitario alrededor de varios kilómetros.

No hay ideales, no hay moral, no hay religión ni norma, sólo un norte: La pasta y su incautación.

Los canarios, por su parte, sin concesiones políticas de gran alcance sólo quieren dinero. Rehecha la injusticia que según ellos desequilibraba la balanza, no tienen el menor problema en apuntalar a este Gobierno que además suele contar con ellos para presidir, en tanto neutrales, comisiones de investigación.

Mientras, en las tertulias y foros de politólogos se debate la estrategia a seguir, si la moción de censura continúa, pero con una conclusión común: plantearla a sabiendas de que se va a perder y sin pactos previos es ridículo. Hacen mención a las anteriores llevadas a cabo por Felipe González y Hernández Mancha. No coincido con ellos. En ninguno de los dos casos la situación era tan grave y descarada como la actual. Mientras, el PSOE tiene un grave dilema que le lleva a plantearse si votará no, o se abstendrá. Terrible tesitura que no sé a quién puede importarle.

Más de lo mismo. Sí, que son ladrones no se discute, pero la cosa es a ver qué saco yo de todo esto.

No habrá borrachera de gasto público. Son tiempos de “gobernabilidad” y las borracheras de despilfarro se hacen a puerta cerrada, se apañan en los despachos.

Quién sabe si para cuando se les pueda desbancar será tarde. Desde luego no dejan títere con cabeza, ni juzgado sin vigilante.

El Estado de Derecho será sinónimo de Estado de Derechas porque habrá que ser de lo segundo para poder administrar el primero.

Coincide este tiempo de gobernabilidad con el de la declaración de la renta, recuerden: Hacienda somos todos. Aunque aquella abogada del Estado, dando la cara por la infanta imputada, en lugar de por el Estado en cuestión, durante el juicio del caso Nóos, nos recordara que el que piensa eso es un gilorio.

Ese sol que también es de ellos

28 mayo, 2018

Fuente: http://www.infolibre.es

El Gran Wyoming, 22 de marzo de 2017.

Ya asoma por el este el sol de la primavera que viene a cobrarse el impuesto de esa radiación que nos da la vida, y que los neoliberales recaudan a aquellos que pretenden escapar de este sistema de voracidad casi tan infinita como su crueldad. “Nada es gratis y tampoco la vida”, decía Pablo Guerrero. Se lo cobran a los ingenuos que intentan cierta autonomía en su provisión de energía, por cierto, respetuosa, no destructora del planeta que parasitamos. “Estáis atrapados en la red. Sois súbditos de las grandes corporaciones”, pregonan los servidores del gran capital al que eligen sus correligionarios una y otra vez para que nos pongan en nuestro sitio.

Crecido está el presidente de la nación, que representa a una minoría indómita e irreconciliable y restrictiva con la libertad y los derechos de los demás, tras ese letargo en el que vivieron unos años, aparentemente apartados del poder.

Primero en el ostracismo de la marginalidad cuando eran llamados “nostálgicos” para, más tarde, resurgir entre las cenizas de aquel centro que dinamitaron desde dentro, y formar sin la competencia de los reformistas el partido heredero de los entusiastas del imperio y la dictadura, de los supervivientes, de los hijos y nietos de los que acabaron con el régimen de libertades que impidió, una vez más, la posibilidad de que España entrara en la normalidad, en la modernidad, en la honradez, que acariciara aunque fuera por un instante la libertad. Esa breve República demonizada, criminalizada, que nos puso en el centro del mundo del arte, de la cultura, en la vanguardia de la emancipación de la mujer. Esa República a la que hoy se hace corresponsable del genocidio del Ejército golpista pretendiendo confundir los crímenes de los soldados de uno u otro bando, con las órdenes de exterminio, violación y saqueo dadas desde el mando por los generales de Franco.

Volviendo a esta tierra que nace hoy a la primavera, decía que el presidente y su Gobierno están crecidos porque no ven competencia ya que siempre encuentran quien apuntale sus proyectos, como hacen ahora estos cachorros de la nueva derecha que saldrán a su rescate cuando sea necesario a la voz de “conoce, conoce”, mientras pregonan soflamas a favor de la lucha contra la corrupción en los periodos de transición, para tranquilizar a aquellos votantes que exigen algún gesto que justifique su elección en las urnas.

Esta derecha que se llama a sí misma nueva, tacha de corruptos a aquellos con los que se asocia, pensando que su presencia, no contaminada en lo personal, blanquea la fechorías de sus compañeros en esta aventura hacia la regresión. Dicen luchar contra la corrupción mientras la perpetúan en el poder. A veces, incluso votan contra sus propias propuestas, como en la retirada del impuesto por el uso del sol, que también parecen haberlo privatizado: todo es tramoya.

Eso de la lucha contra la corrupción se convierte en la única razón de existir de esta nueva formación liberal sin entender, y aquí es donde entra la ideología, que es desde la legalidad donde el partido del Gobierno hace más daño a su pueblo. En la destrucción de la sanidad y la educación públicas, en el rescate de las entidades financieras, que se han hundido mientras hacían multimillonarios a sus gestores con la colaboración y el silencio cómplice de los órganos de vigilancia que debían controlar este desmadre, y utilizando el dinero público del rescate para realizar inversiones que enriquecen, exclusivamente, a los miembros de la cúpula de esas instituciones, en lugar de ayudar a reflotar la maltrecha economía doméstica que se hunde en la miseria debido a los salarios de hambre que se están pagando, sin justificación alguna, en los planes llamados de productividad, que no dejan de ser de explotación en la impunidad. Gracias a este recorte en un gasto fundamental como es el de personal, el de los salarios, las empresas incrementan espectacularmente los beneficios y dan lustre a las cifras optimistas que adornan la recuperación de nuestra economía. Los beneficios empresariales se incrementan año tras año, mientras la pobreza crece entre los trabajadores, a los que se les niega la más mínima posibilidad de tener una vida que pueda ser calificada de tal. Y no es una crisis, sino el producto de una “reforma estructural profunda” que el Gobierno dice ahora que se niega a revertir a pesar de que prevé tiempos de bonanza y recuperación. Lo que se quitó en la “coyuntura” del hundimiento pasa, y pasará, a la cuenta de beneficios en el crecimiento.

Los que se apretaron el cinturón estarán también cómodos con la recuperación económica porque con la inanición dejará de oprimirles.

La lucha contra la corrupción no es un fin, es algo elemental y que no puede ser reivindicado como bandera porque en un sistema democrático dicha cuestión está resuelta, no existen categorías de ladrones. No tienen cabida los delincuentes de “casa”, y tampoco “los otros”. Claro que, en un país donde la democracia haya calado entre la ciudadanía, tampoco existe la opinión, que dicen que hay que respetar, que afirma que “todos roban” como argumento para volver a poner al frente de las instituciones al delincuente que, en algunos casos, sólo es presunto, aunque todos sepan que su patrimonio no concuerda con sus ingresos.

En Murcia eligen a Pedro Antonio Sánchez, que está siendo investigado por corrupción, con más del 93% de los votos, descontando los nulos, el 96%. El resto en blanco, ni uno solo en contra.

Mientras, en Madrid, se despedía la labor de Esperanza Aguirre, artífice de la destrucción de los servicios de sanidad y educación que los madrileños nos habíamos dado con nuestro dinero, y que convirtió a la capital del reino en uno de los centros de la corrupción generalizada donde se expoliaba desde las instituciones, al tiempo que sus colaboradores se enriquecían de manera legal, compatibilizando, como en el caso del señor Lamela, negocios inmobiliarios con sus consejerías de Sanidad o Transportes para retirarse, tras diferentes imputaciones, trabajando en el lucrativo mundo de la sanidad privada a la que tanto dio desde su cargo. Lo llaman puertas giratorias, son pagos por servicios.

Dice la expresidenta que pecó “in vigilando”. Hubiera bastado con que desecara la charca para que las ranas cambiaran de ecosistema, pero vivían todos muy felices bajo la tutela de la batracia madre, que siempre encontraba una contestación más o menos educada, más o menos chulesca, más o menos castiza, con la que defender a sus renacuajos, que croaban con fruición hasta que caían en desgracia y daban con sus ancas en la trena. La rana no se transformaba en príncipe sino en sapo hediondo.

La despiden como un ejemplo a seguir. ¡Y lo es! Su ejemplo aniquilará la otra Esperanza, la de los madrileños en un mundo mejor.

Así está el patio. Esa es la regeneración de un partido que no encontró nada que revisar en su último congreso, que fue un baño de felicitaciones y reconocimientos a pesar de los ochocientos “investigados”. No les gusta que les llamemos por su nombre, ni siquiera el de imputados, que es técnico. Recuerdan con sus imposiciones en el léxico a los eufemismos que se usan en las casas de los señoritos cuando reprenden a las empleadas de la casa por responder a una llamada diciendo que el señor está durmiendo. “El señor no duerme, descansa”, reconvienen a la chacha. Estos empleados del hogar a veces olvidan que sus amos no son humanos.

Pues no, no salió un joven, o viejo, para el caso tanto da, que dijera en ese congreso: “¿Qué está pasando aquí?”. “¿Es que no hay nadie honrado en nuestras filas que plante cara a este estado de cosas?”. “Aunque pierda”. No. Parece que no lo hay. Nadie quiere regenerar desde la decencia a costa de aminorar sus posibilidades de ascenso en ese paraíso liberal que garantiza el futuro de los políticos en activo durante generaciones. Esa es la característica distintiva de nuestra derecha. Por eso a los procesados y condenados se les queda esa cara de resentimiento. Parecen sentirse víctimas de un agravio comparativo, se deben decir a sí mismos: “No hacía nada que no estuvieran haciendo los demás”. A sus jefes sólo parece dolerles que aparezcan cuentas corrientes imprevistas. Por lo demás, los investigados disfrutan de la protección del partido –“Hacemos lo que podemos”– y de defensas colegiadas para que nadie realice declaraciones extravagantes que se salgan del guión y comprometan al colectivo.

Ahora se enfadan al tener un contratiempo en la votación de una reforma porque no comprenden las normas elementales de la democracia, según las cuales para gobernar por decreto, como a ellos les gusta, sin contar con nadie, yendo contra los demás, hace falta mayoría absoluta. Al carecer de ella, les repugna la posibilidad de que les lleven la contraria aunque sea de forma testimonial, por estrategia, como hace Ciudadanos, y exigen a sus rivales, a los que consideran y sienten como enemigos, que se sumen a sus despropósitos porque aquí, desde siempre, han mandado ellos, sus padres y sus abuelos.

Apelan a la responsabilidad para gobernar España y seguir, como siguen, con el expolio de lo público. Trabajando para las corporaciones a las que pertenecen sus predecesores y a las que pertenecerán ellos cuando terminen con esta misión histórica de portar la antorcha del privilegio que nunca debió salir de sus manos y hoy, en demasiadas ocasiones, se ven obligados a compartir con advenedizos de centro izquierda en las mesas de los consejos de administración.

Llega la estación de la vida y se sienten seguros en sus horizontes de progreso en lo personal, con la colaboración de unos y la abstención de otros, mientras los ciudadanos testigos de este aquelarre aniquilador, paganos de la fiesta, tienen que volver, como hace nuestra admirada Raquel Martos, a Antonio Machado para esperar, como el Olmo hendido por el rayo, otro milagro de la primavera.

Por si alguien tenía dudas

4 mayo, 2018

Fuente: http://www.infolibre.es

Publicada 28/03/2017 a las 06:00. Actualizada 10/04/2017 a las 16:42  
Me quedé perplejo al escuchar las declaraciones del presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, cuando en el transcurso de una entrevista con Pepa Bueno en la cadena SER afirmó que la cuestión de la corrupción es endémica al sistema y que ocurre en todos los países de nuestro entorno, en democracias más consolidadas que la nuestra. No le falta razón al sostener que un mundo sin delincuencia es imposible y para eso, claro, están las instituciones que se encargan de castigar los quebrantos de la ley como son los estamentos que él mismo preside.

Por alguna razón que desconozco, este señor no está al tanto de lo que está ocurriendo en este país. Ni siquiera sabe que el partido que le propuso –en su día fue director general de Justicia en el Gobierno de José María Aznar, y él fue una apuesta de Ruiz-Gallardón que suscribió Rajoy– está metido en una trama de corrupción colectiva que opera como una banda y trabaja en comandita. Ese partido se ha configurado, tal y como han declarado en diferentes ocasiones desde el banquillo de los acusados algunos de sus colaboradores, así como varios fiscales a lo largo de las innumerables investigaciones de las que se ha hecho acreedor, como una organización pergeñada para delinquir.

Nada atenúa ni consuela en este estado de cosas que haya otros países donde también existan señores que se dedican a  la política para forrarse, en unos casos de forma legal, al amparo de las leyes que ellos mismos promulgan, y en otros quebrantando la ley, robando, cobrando comisiones o terminando su carrera profesional presidiendo grandes empresas en cargos para los que no están en absoluto cualificados como reconocen cuando les sientan delante de un juez.

Si no fuera porque todos sabemos que la justicia es igual para todos y que en nuestro país está garantizada la separación de poderes, dicho sea con todo el respeto para aquellos que al leer estas afirmaciones sufran un ataque de risa o ganas de tirarse por el balcón, si no fuera por la fe que los ciudadanos profesamos en estos dos principios consustanciales al Sistema Democrático, cualquiera diría al escucharle que es un estómago agradecido o que forma parte de esa causa general que está hundiendo este país y minando la esencia del Sistema. Su manera de echar balones fuera sobrecoge, acongoja y deprime. Es como si en el Titanic anunciaran por megafonía que los pocos recursos de que dispone el pasaje para salvar la vida estuvieran averiados, pinchados, fuera de servicio.

Desde luego hay que agradecerle que no se corte nada a la hora de dar la cara y, claro está, sería insólito que apareciera en la radio cuestionando decisiones de sus compañeros, así como criticando a los políticos que le han llevado hasta donde está, pero comprobar que este estado de cosas que a muchos nos conduce a la desesperación a él le parece de lo más normal tal vez explique por qué hemos llegado hasta aquí y qué va a ocurrir con toda esta basura que hoy se encuentra en los juzgados.

Ni siquiera fue capaz de dar una respuesta balsámica a la desazón que crea en la ciudadanía que una sentencia afirme que tanto el señor Rato como el señor Blesa, responsables de aquella entidad de ahorro que tuvimos que rescatar para que se la queden otros, tuvieron durante el juicio una conducta “intachable y cabal” que les permite evitar el ingreso en prisión. Los magistrados de la Audiencia Nacional consideran que no existe riesgo de repetición del delito y ahí tienen toda la razón, pero no debemos achacar esa posibilidad al hecho de que forme parte de un propósito de la enmienda, nunca mostrado durante el proceso donde no se manifestó arrepentimiento por parte de ninguno de los dos, sino a la circunstancia de que, hundida la entidad, entre otras cosas gracias a sus gestiones, y despachados de la misma por los presuntos delitos de los que se les acusa, no pueden seguir haciendo lo que hacían. Ya no tienen la llave de la caja, es cierto, y por tanto les resulta más difícil meter la mano. Pero es por lo que ya hicieron por lo que han sido condenados. Su potencial delictivo queda flotando en el éter y sólo desde un criterio subjetivo de extraña interpretación puede deducirse que se han corregido a pesar de que, como digo, ellos declaran que lo hecho, bien hecho está.

No sé si es necesario recordar que el señor Blesa fue nombrado presidente de Caja Madrid porque en su día estudió las oposiciones a inspector de Hacienda con José María Aznar. Así funcionan las cosas en este cortijo del sur de Europa.

También Lesmes fue nombrado a dedo y luego ratificado por el voto de sus compañeros que, como él, accedieron a su puesto gracias a un dedo o a propuesta de los partidos, que es como se dice en lenguaje fino.

Se da la circunstancia de que aquel partido que tiene mayoría en las altas instancias de la judicatura, así como en el Consejo General del Poder Judicial, pues eso, no es que tenga influencia, es que, en fin, que somos humanos y, en tanto tales, no podemos sustraernos a lo que se deriva de tal condición y tendemos a entender para qué se nos pone donde se nos pone.

Normal le parece el relevo de los fiscales que se encuentran investigando a altos cargos del PP y afirma así, por lo sencillo, que en España se persigue la corrupción con mayor eficacia que en otros países y la prueba está en todo lo que sale en la prensa. Claro, en otros sitios se mete la mierda debajo de las alfombras y por eso no sale a la luz lo que se choricea. O sea, aquí se persigue y por ahí no, se tiende a mirar para otro lado. Es posible, pero habría que aplicar, también en este caso, la presunción de inocencia y a lo mejor es que se roba menos, entre otras cosas, por lo contrario, porque tanto la Justicia como la sociedad son más intransigentes con la corrupción y los corruptos y, en cualquier caso, no tenemos constancia de que en esos países del extranjero la popularidad de los corruptos crezca en paralelo a sus perspectivas electorales una vez que se sabe que son unos sinvergüenzas de tomo y lomo, como demuestra el hecho de que se nieguen a declarar cuando se encuentran delante del juez: “Créalo o no, señor Lesmes, estos señores nos deben una explicación, y después de reclamar su derecho a un juicio justo con todas las garantías, tienen que aclarar a esa sociedad que les ha mantenido al frente de sus diferentes responsabilidades qué es lo que ha ocurrido aunque esto sea pernicioso para sus estrategias de defensa”. Nada tendrían que pergeñar si de verdad fueran inocentes, y no se me ocurre un mejor lugar para demostrar la inocencia que la sede judicial. Ese silencio convierte al presunto en “completamente presunto”. Claro que, si los compañeros del señor Lesmes dan por bueno que a alguien le toque la lotería una y otra vez como justificación de un patrimonio inexplicable, método que utilizan los traficantes de droga para blanquear el dinero, entonces es normal que muchas cosas no puedan explicarse o, como diría el señor Rajoy, presidente del partido ese que dicen que se organiza para delinquir y también presidente del Gobierno: “No se podrá demostrar que no es inocente”.

El señor Lesmes afirma en la entrevista que los jueces están dotados de los medios necesarios para cumplir con sus objetivos. Es curioso que los jueces crean lo contrario, y a pesar de que insiste en que se está avanzando en esta lucha contra el latrocinio desde las instituciones, la verdad es que la medida más efectiva que se ha tomado en este sentido ha sido acotar los tiempos de instrucción para que los grandes delitos no puedan ser juzgados.

Apela también este señor al consenso para la reforma de la Constitución, lo cual está muy bien, pero se ve que no conoce a sus compañeros de ideología: no están por consensuar absolutamente nada. Tal vez recuerde cómo bloquearon todas las renovaciones de las instituciones judiciales cuando se encontraban en la oposición, sabedores de la importancia que tiene copar con jueces afines a su causa el Tribunal Supremo, que él preside, el Consejo General del Poder Judicial, que también preside, así como el Tribunal Constitucional. Todo está en manos de los llamados conservadores.

Es una pena, ya que estamos en ello, que tampoco estuviera al tanto de las declaraciones del sustituido Manuel López Bernal, responsable de la Fiscalía de Murcia, que tenía los días contados después de que citara a declarar al presidente de dicha comunidad, en las que denunciaba presiones y robos en el domicilio de un compañero con sustracción de pruebas, porque también es mala suerte que el único en España que no se entere de lo que está pasando sea, precisamente, el que tiene la potestad de dar amparo y evitar que tales fechorías que dañan la credibilidad en la Justicia ocurran. Propone que los fiscales denuncien tales cosas cuando de lo que se quejan es, precisamente, de que no sólo no se hace nada a nivel judicial, sino que la propia Policía tampoco investiga lo que ha ocurrido en el domicilio donde se sustrajeron por dos veces los ordenadores que contenían documentos claves en la investigación.

Sólo le faltó al presidente del CGPJ, que se encarga de evitar estas cosas, afirmar que eso lo lleva su marido, argumento que da un resultado óptimo no sólo entre los miembros de la Casa Real, sino también entre ministras del PP que tienen capacidad, por lo visto, para administrar los destinos del Estado, pero son unas ineptas a la hora de controlar la economía doméstica y la entrada de coches de lujo en sus garajes. Nada parece sorprenderles a estas señoras: dan mala fama a la mujer.

Para concluir, debería aplicarse el señor Lesmes ese espíritu de consenso que reclama para la política a la hora de nombrar cargos, ya que se quejan, tanto desde el Tribunal Supremo que preside, y que en alguna ocasión le han echado para atrás un dedazo de los suyos, como en el CGPJ, donde ya se nombra a los colegas sin debate alguno. “Porque lo digo yo” se ha convertido en el nuevo método que impone este señor, según cuentan la prensa y miembros de dicho consejo, que no son partidarios de esta novedad. Al menos, y ya que se sabe qué va a votar cada uno, debería hacer el paripé, protocolo esencial en el intento de dar credibilidad a las instituciones, que es de lo que iba la entrevista.

Cuando terminó su intervención radiofónica seguro que fueron muchos los españoles que se dijeron: “Esto lo explica todo”.

Atado y bien atado, a por el botín.

En un país multicolor

29 marzo, 2018

Fuente: http://www.infolibre.es

El Gran Wyoming

Publicada 14/03/2017 a las 06:00Actualizada 13/03/2017 a las 21:41  
La lista de la España que sufre no para de crecer. A la Iglesia perseguida víctima desde las catacumbas a nuestros días, hay que sumar a Hazte Oír, perseguida como los judíos por los nazis disfrazados de demócratas, y también a Esperanza Aguirre, que se declara “la principal víctima de la corrupción”.

España está siendo despiadada con la mayor víctima de la corrupción, que no es la educación, tampoco la sanidad pública, apaleadas en cada nuevo presupuesto por los receptores y distribuidores de comisiones que luego se sitúan en los altos puestos de la administración de las empresas. Tampoco los ciudadanos que padecen los recortes derivados de estos chanchullos son los principales perjudicados. La principal víctima de este latrocinio orquestado en comandita, hacemos lo que podemos.com, es la que durante años tuvo el cetro de la derecha madrileña en sus manos: Caperucita Heidi Madrastra de Blancanieves Sacamantecas Antoñita la Fantástica Aguirre. Todos esos nombres, correspondientes a sus diferentes personalidades, adornan a esta mujer poliédrica. Aunque a lo mejor es sólo que tiene mucho morro y también personal que le ríe las gracias porque, desde luego, gracia hace la señora. Aunque sea puta gracia.

Aquellos que ella había colocado a su derecha e izquierda para que la salvaguardaran de todo mal, e hicieran por España lo que ella no podía abarcar, aprovechaban que despertaba con la salida del sol para arremangarse y subirse a los andamios de la construcción de los hospitales que garantizaban la salud de sus conciudadanos para, desde las cloacas de las diferentes administraciones, cavar un túnel por el que saquear las arcas de la Comunidad madrileña sin que ella pudiera sospechar, ni remotamente, que tal cosa pudiera estar sucediendo. La mano dura que tenía para con los más necesitados se convertía en guante de seda con los chorizos que minaban su credibilidad y restaban valor espiritual a su piadosa obra social.

Atrás quedan los tiempos en los que junto a su consejero Lamela, que ahora trabaja en uno de los emporios beneficiarios de aquellas maniobras sanitarias, dieron por buena una denuncia anónima que acusaba a un equipo de médicos de haber asesinado a doscientas personas en el hospital de referencia de su Comunidad, el Severo Ochoa. No les cupo la duda, no les extrañó la figura de la denuncia anónima, tampoco al juez que mantuvo durante años el secreto de la investigación de tamaña superchería, que sólo tenía como misión demostrar la necesidad de que los nuevos hospitales estuvieran en manos privadas, para que los medios afines a la causa, que cobran un pastón de nuestros impuestos a través de la propaganda institucional, y también a tocateja con venta de acciones, se despacharan por esa boquita y anunciaran que aquello era un centro de exterminio como los de los nazis. Sí, así lo decían. De esa forma tan extravagante y excesiva se gestó lo que llamaban colaboración público-privada, que incluyó una no menos perversa colaboración político-judicial, y fructificó en la aparición de hospitales por doquier que se venden como propios cuando no lo son.

Salieron a la luz innumerables chanchullos que señalaban a sus principales colaboradores. Tuvo en sus manos Esperanza, “la víctima”, toda la información necesaria, no sólo para detectar el cachondeo delincuente que escandalizaba a la sociedad madrileña, sino también para haber puesto orden en aquel sindiós choricero en el que estaba sumergida, pero entró en una de esas ausencias puntuales en las que rechazaba las pruebas que le aportaban los llamados cuerpos de seguridad del Estado. Según ella, cuando llegaban aquellos informes en los que se denunciaba que se robaba a manos llenas, ella sometía al denunciado a un careo, y como éste negaba los hechos, pues ella se lo creía todo. Ella es mucho de aplicar la máxima jurídica de in dubio pro reo, aunque más bien es de la escuela de Uno de los nuestros. Ya saben. Ni siquiera se mosqueó cuando la prensa publicó que el señor Granados se estaba haciendo un casoplón y este negó tal cosa afirmando que su mujer era decoradora y que estaba asesorando a la auténtica propietaria del inmueble. El señor Granados y su esposa terminaron viviendo en aquella casa que “no era suya”. Cuando los periodistas llamaban al telefonillo preguntando por él, desde dentro respondían que allí no vivía. Como en las películas de risa.

Tampoco se enteró de que los terrenos donde se hizo la estación del AVE de Guadalajara, la estación más ruinosa de todas, eran de la tía de su marido. Fueron recalificados y allí se construyeron un montón de casas. Cuestión que niega siempre. Tampoco sabe nada de las cuantiosas subvenciones que le llueven desde la UE en forma de millones de euros, y que recibe su negocio familiar, negocio del que desaparece su firma cuando la cosa sale a la luz.

No sabe nada de aquella historia que la llevó a la Presidencia por primera vez, cuando desaparecieron a la hora de votar dos diputados del PSOE, Tamayo y Sáez, en una maniobra en la que estuvo involucrado el secretario general del PP madrileño, Ricardo Romero de Tejada, que terminó de consejero en Caja Madrid con el colega Blesa. Los echan, salen en la prensa cesados y luego les dan un cargazo. Porque sabemos que estos señores del PP son gente honrada a los que ampara la presunción de inocencia, pero cualquiera diría que actúan como una organización mafiosa pagando servicios que compran el silencio. Total que se hizo presidenta, en la segunda vuelta, por la cara, cuando había perdido las elecciones. Y sin sospechar nada de nada, sin enterarse de nada. ¿Para qué preguntar? Además cuando lo hace se limita a escuchar la versión de los suyos, que le decían, ingenua ella, que eran inocentes. Si es que estas cosas le pasan por buena.

Tampoco se enteró de las reiteradas denuncias de las actuaciones del señor Correa, en lo que más tarde se convertiría en el caso Gürtel, por parte de un colaborador íntimo de este, José Luis Peñas, concejal de Majadahonda y militante del Partido Popular, que aburrido de que la señora no le recibiera denunció los hechos a la Policía. Mucho más tarde, doña Esperanza sacó a la luz la cuestión que según Rajoy no existía, él lo enmarcaba en un contubernio formado por jueces, policías y guardias civiles, para hundir la reputación intachable del Partido Popular. Despistada como siempre y sin miedo al ridículo, proclama de manera sorprendente durante una intervención en la Asamblea madrileña, causando la hilaridad del personal, que ella era la descubridora de la Gürtel, cuando ya se habían escrito toneladas de folios sobre la cuestión. Es posible que se acercara a la SGAE para que quedara constancia de su descubrimiento y, desconocemos si, de paso, aprovechando el viaje, intentó patentar también la penicilina y la vacuna de la polio.

Dentro de ese despiste que raya en la incapacidad absoluta y le impide aceptar responsabilidad política alguna, afirma constantemente, como si fuera una monomanía, que ha dimitido de sus cargos políticos por su responsabilidad in vigilando. Quienquiera que le enseñara el término se ha ganado el cielo, lo suelta cada vez que ve un micrófono. Mientras, sigue siendo líder de la oposición en el Ayuntamiento de Madrid. Pero ella cree que ha dimitido de sus cargos políticos. A lo que se debe referir, cosa que a los que no somos de su partido nos importa un pimiento, es a que dejó su cargo de presidenta del PP madrileño tres meses antes de que prescribiera, cuando había anunciado que no se iba a presentar de nuevo.

A los ciudadanos lo que les preocupa es lo que atañe a lo público, lo que les afecta a ellos. Las decisiones que tome dentro del partido nos traen sin cuidado, como si se borra del Círculo de Lectores o del club de golf. Es más, es allí, en el PP, donde debería afianzarse porque sin duda estará entre iguales. Génova debe ser el único lugar del planeta donde la gente no ha oído hablar de corrupción ni de financiación ilegal.

En fin, todo puede esperarse de alguien que tira una moto de la policía al arrancar el coche y no para a mirar que ha pasado: ¡qué poderío!, que recorre la Gran Vía de Madrid perseguida por la policía con las luces a toda castaña, que llega a la puerta de su casa y maniobrando para entrar al garaje le da al coche de la policía que tiene detrás, y se mete en casa tan pancha, como si nada.

Ella es la que también pregona que nadie debería estar más de ocho años en la política.

Eso, que como no se entera, pues un día podría verse en los juzgados sin saber por qué. Del mismo modo que no entiende la responsabilidad que asume alguien cuando nombra a una persona para que administre lo público y trinca para su bolsillo. Le defiende una y otra vez de acusaciones que luego se muestran ciertas para, más tarde, lavarse las manos cuando llueven los marrones. A ella le valía, por ejemplo, que Ignacio González presentara una escritura de propiedad de la famosa vivienda de Estepona firmada un par de días antes de presentarse ante el juez, cuando había amenazado con llevar ante los tribunales a aquel que osara afirmar que la casa era suya. Le vale todo y luego se queja.

¡Qué cabecita loca!

Lo dicho, una víctima de la corrupción.

¿Y los demás? Los que pagamos la fiesta, ¿qué somos?

Una semana (más) de manipulación en los Telediarios de TVE

4 marzo, 2018

Fuente: http://www.vertele.eldiario.es

Últimas polémicas en los Telediarios de TVE
Últimas polémicas en los Telediarios de TVE

Este lunes las mesas del Congreso y Senado intentarán desbloquear la situación para que pueda renovarse el Consejo de RTVE. Los Consejos de Informativos insisten en la urgencia de poner en marcha los cambios para frenar la manipulación. En la última semana, se han repetido los ejemplos: de silenciar la corrupción del PP, a ignorar las críticas de Ciudadanos y el PSOE.

Ajenos al mandato de la reciente reforma de la ley de RTVE, que cambiará su presidencia y el Consejo de Administración en los próximos meses con el objetivo de recuperar su pluralidad e independencia, los Telediarios de TVE mantienen una férrea línea editorial favorable al Gobierno y al Partido Popular, según denuncian los Consejos de Informativos, que insisten en la urgencia de poner en marcha los cambios que pongan fin a la manipulación.

Fuentes de la redacción comentan cómo, a pesar de las numerosas denuncias e informes de malas prácticas, la actual dirección de Informativos de TVE sigue ofreciendo a los ciudadanos una visión parcial de la realidad favorable al gobierno Rajoy, donde se censuran, esconden o minimizan los problemas que afectan al PP, se silencian, ocultan o reducen las denuncias y críticas de la oposición, y se sigue la agenda de temas que se marca desde Moncloa para intentar detener la fuga de votantes que señalan todas las encuestas.

Así queda patente si se repasan las grandes noticias de esta semana y se ve el tratamiento que han recibido en TVE:

Corrupción en el PP

Dentro de la sucesión de noticias de los casos Gürtel, Púnica o Lezo, que llegan cada día desde los tribunales que están investigándolas, y que TVE directamente silencia, salvo que sean titulares de primer orden, esta semana destacan dos. Por un lado, la declaración de Correa en la comisión de investigación del Congreso; por otro la investigación a Camps como imputado por el caso de la Fórmula 1.

La noticia de Correa, el pasado martes, en la que el supuesto líder de la trama Gurtel señalaba por primera vez directamente al presidente del Gobierno, fue escondida como una información menor en el minuto 20. Los Telediarios no dieron la noticia en la portada, ni en los titulares. Fue una breve noticia leída por sus presentadoras, Pilar García Muñiz a las 15.00, y Ana Blanco a las 21.00, y una pequeña declaración, que en total no ocupó ni un minuto, ni a las 15.00, ni a las 21.00, en Telediarios de 1 hora de duración.

Sobre Camps, el día siguiente, el Telediario de las 15, ignoró la noticia, y a las 21.00, ante las protestas, se incluyó un breve de apenas 20 segundos, contando directamente la versión del expresidente de la Generalitat valenciana.

¿Ciudadanos? ¿Qué Ciudadanos?

La corrupción es uno de los grandes argumentos que Ciudadanos lanza sobre el Gobierno Rajoy. Si la semana pasada, los Telediarios ya habían ocultado las amenazas de Albert Rivera de no apoyar los presupuestos del Estado si el PP no apartaba a su senadora imputada, Pilar Barreiro, esta semana, de nuevo, han vuelto a censurar al líder de Ciudadanos, que este martes arremetía en una comparecencia contra el propio presidente Rajoy, acusándole de tapar y proteger a los corruptos de su partido y asegurando que “España no se merece un presidente como el señor Rajoy que no lucha contra la corrupción; nuestro país merece un presidente valiente que se enfrente con coraje a las tramas de corrupción de todos los partidos, incluso el suyo”. Ni rastro en los Telediarios.

Los nervios en el Gobierno y en el partido Popular por el avance en las encuestas de Ciudadanos y las malas relaciones entre los dos “socios” es uno de los grandes temas de la actualidad política, salvo para los Telediarios, que lo ha mantenido oculto hasta el pasado jueves, cuando la secretaria general del PP, acudía a los Desayunos de TVE, y aludía al tema. Así el Telediario emitió las críticas de Ciudadanos y después la declaración de Cospedal, aunque de hecho Cospedal había hablado antes.

El tratamiento de los Telediarios al PSOE no es mucho mejor. TVE, siguiendo las consignas de Moncloa para marcar agenda frente a la oposición, ha colocado la prisión permanente revisable como uno de los grandes temas de actualidad, recogiendo los argumentos del Gobierno adelantando las nuevas medidas, pero ocultando las críticas más duras de la oposición.

Así, el pasado lunes, TVE silenció las declaraciones de Óscar Puente acusando al Gobierno de utilizar a las víctimas para hacer política. Pero la censura a las principales críticas del PSOE va más allá. El martes los Telediarios ocultaron al líder socialista cuando Pedro Sánchez anunció que no apoyarían la candidatura de Luis de Guindos al Banco Central Europeo, y que quieren para ese puesto a una mujer. También omitió ese mismo martes que el PSOE llevará a Tribunal Constitucional los vetos del Gobierno a las iniciativas parlamentarias, o el miércoles que el propio Constitucional admitía a trámite el recurso del Parlamento catalán contra el 155.

En busca del desbloqueo para renovar RTVE

Las Mesas del Congreso y del Senado, bajo la presidencia de Ana Pastor y Pío García Escudero, celebrarán el próximo lunes, 12 de febrero, una reunión conjunta para estudiar los informes de los letrados en un intento de desbloquear la renovación del Consejo de RTVE tras la falta de entendimiento entre los grupos parlamentarios a la hora de interpretar la aplicación de la nueva Ley de la Corporación.

Ante el bloqueo, los Consejos de Informativos insisten en que no se puede pasar un día más con la manipulación actual. El pasado 11 de enero emitieron un comunicado conjunto en el que instaban a los grupos políticos a “concretar cuanto antes una presidencia profesional, independiente y ambiciosa”.

Por eso, los organismos pedían a los partidos “ser consecuentes” con la “necesidad de actuar con urgencia
para frenar cuanto antes el descrédito de RTVE y convertirla en una radiotelevisión pública de todos y para todos” y que “eviten dilatar los tiempos”.

Esta misma semana, los Consejos también recordaban la urgencia del cambio de mano de la polémica tras la norma que intentó poner en marcha RTVE que habilitaba a los jefes a supervisar el correo electrónico de los empleados. 

En el comunicado, señalaban que existía con esta medida “una amenaza a la necesaria privacidad que los Consejos necesitamos en nuestra relación con los profesionales de la información de la Corporación y sus posibles denuncias de malas prácticas”.

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Venezuela está aquí

24 febrero, 2018

Fuente: http://www.infolibre.es

Publicada 07/03/2017 a las 06:00Actualizada 06/03/2017 a las 20:48  

La Asociación de la Prensa de Madrid emite un comunicado para dar la cara por periodistas acosados y sometidos a presiones que les impiden llevar adelante su trabajo con el margen de libertad imprescindible para que la información que, recordemos, es un derecho, no un servicio, llegue a los ciudadanos sin correcciones, sin censura, sin las amenazas que les impiden ser y realizarse en su profesión y sin sentir la humillación de verse obligados a mentir a sabiendas a cambio de un salario.

Hasta aquí todo bien, pero en la redacción se aprecia una tendenciosidad que produce sonrojo o hilaridad, según la hora del día.

Esas presiones y amenazas “tienen como fin el de persuadirles de que les conviene escribir al dictado de Podemos, además de tratar de conducirlos hacia la autocensura”, dice el comunicado leyendo el pensamiento de los represores.

Sin duda, Podemos, si hacemos caso al comunicado del que no tenemos por qué dudar, pretendería tener medios de comunicación propios sin gastarse un duro, sólo amenazando y acojonando a periodistas que acabarían ejerciendo la función de propaganda de ese partido, sin que tal cosa fuera advertida por la dirección de los diferentes diarios intoxicados por estos quintacolumnistas, que estarían cobrando un salario del grupo correspondiente mientras trabajan en la clandestinidad a las órdenes del ejército podemita.

Así podríamos ver en Abc una portada con una foto de Pablo Iglesias y el titular: Este es el hombre que conviene a España. Tampoco los lectores y suscriptores de dicho diario, que conocen a la perfección mi patrimonio porque lo dan como noticia, se percatarían de nada, y acabarían votando a Podemos en contra de sus intenciones, de su ideología. La maniobra es sin duda inteligente.

“Sólo una prensa independiente y sin miedo puede cumplir su misión fundamental de control del poder. Solo unos medios firmes en la defensa de la libertad de expresión pueden frenar la tentación de los poderosos de eludir la rendición de cuentas a la que están obligados en una democracia como la nuestra” (la negrita es mía no de infoLibre).

Al parecer la APM quiere hacer la competencia a Mongolia y a El Jueves porque debe haber deducido que se encontraban muy solos en ese mercado y quedaba sitio para nuevas ofertas de risa.

No conozco en detalle, porque no se especifica en el comunicado, en qué consisten los actos de acoso por parte de Podemos que han llevado a los periodistas denunciantes a ese “estado de miedo” en el que afirman ejercer su profesión, pero han perdido una gran ocasión de emitir un comunicado con atisbos de credibilidad, porque los redactores del texto se han venido arriba y cargan las tintas como si estuvieran trabajando al frente de un diario sensacionalista y no en representación de los periodistas de Madrid. Cómo se habrán sentido los cientos de periodistas que se han visto en la calle en los últimos años, en muchos casos por defender su independencia, al leer ese comunicado dedicado, por fin, a un partido político que ataca la independencia de los profesionales de la información. Cuánto se han echado de menos acciones contundentes por parte de esa asociación, citando nombres y apellidos, en defensa de periodistas que llevan años con un zapato pisándoles el pescuezo.

Es difícil deducir que cuando el comunicado de la asociación hace referencia al “control del poder” y a “la rendición de cuentas de los poderosos” se refiere también a la formación política Podemos. No sé en qué medios trabajan los periodistas denunciantes, pero los representantes de la asociación que han redactado el comunicado no deben leer otra prensa que la de Azerbaiyán y están un poco desconectados de la realidad social de aquí, si sus vivencias cotidianas les llevan a pensar que Podemos también representa al poder real, las esferas del poder, o a los poderosos. Habrá que advertirles que el apocalipsis zombi caníbal todavía no ha llegado a estas latitudes y que, de momento, sus compañeros siguen disfrutando, como hasta ahora, de esos infinitos espacios de independencia y libertad que las diferentes empresas que poseen los medios de comunicación crean para el normal ejercicio de la profesión, así como del paraíso de tranquilidad en el que trabajan los periodistas de las diferentes televisiones y radios públicas.

Los comunicados de los diversos comités de empresa de estas televisiones quejándose de la manipulación sistemática de las noticias, de la tergiversación de los contenidos por parte de la dirección, de las cribas e intento de traslado de profesionales que consideran poco afines a la causa, así como nombramientos de responsables de los diferentes informativos de profesionales que actúan en la práctica como comisarios políticos supervisando los contenidos a favor del político o partido que les nombra, son continuos. En su día se publicó una conversación del responsable de los informativos de Telemadrid reportando una noticia para recibir la aprobación de los círculos próximos a Esperanza Aguirre antes de su emisión. Presidenta que, como saben, puso al frente de su televisión a Manuel Soriano, que había sido su jefe de prensa, un hombre neutral, y digo “su televisión”, porque ni siquiera trabajaban para el partido, sino para ella en exclusiva.

Daban caña, no sólo a la oposición, sino también a los rivales políticos de su propia formación. Cuando comenzó su carrera hacia la secretaría general de su partido, Sánchez Dragó se postulaba en el informativo de la noche del lado de la lideresa y ponía a parir a Rajoy.

Salvemos Telemadrid fue una asociación de trabajadores de la cadena que se creó para protestar por las condiciones humillantes en las que tenían que hacer su trabajo, sí, bajo amenazas y presiones que, por cierto, se ejecutaron: todos fueron despedidos.

Yo también tuve el honor de encabezar un comunicado de la Asociación de Prensa de Madrid en el que deploraban la emisión de un vídeo en el que humillaba a una becaria en broma. La cuestión es que los que estrenaron el famoso vídeo fueron los de Intereconomía de una forma ilegal. Se había grabado en nuestro plató, por lo que era un contenido que nos pertenecía. Se lo hicieron llegar por correo electrónico para demostrar cómo trabajaban allí, con la orden de que si pedían la confirmación se les informara de que no era real. Lo emitieron como cosa cierta sin comprobar si era un sketch o un acoso laboral verdadero. Se lo enviaron desde nuestra redacción en respuesta a un comentario que hacía el entonces director de Intereconomía, que acusaba a mi compañera Beatriz Montañez de ejercer la prostitución.

Esa emisión que llevó a cabo Intereconomía sirvió para que la Asociación de la Prensa de Madrid emitiera un contundente comunicado contra nuestro programa en el que se decía, entre otras cosas, que tal acción suponía un desprestigio de la profesión periodística. Es evidente que aquel vídeo no tenía nada que ver con el periodismo, y que, como digo, fueron otros los que lo emitieron. Les dio lo mismo. “Revela una ignorancia de las reglas de este oficio”, decían a continuación. Continuaba el comunicado del entonces presidente González Urbaneja que “en las redacciones no hay mecanismos de alerta, porque alguien puede imaginar algún desatino, pero debe haber siempre quien lo pare”. Así es, así debe ser: no lo pararon. En cuanto lo recibieron suspendieron la programación e hicieron un programa especial con el vídeo. Ese era, precisamente, acertáramos o no, el sentido de la broma: denunciar que hay redacciones donde cualquier cosa es posible, y que esa cualquier cosa puede salir al aire sin control ni filtro. Lo chungo del tema es que el palo nos lo dieron a nosotros y también a mí, que no soy periodista. Daba la impresión de que tal escrito se había hecho para defender a unos colegas, pero no de profesión, sino de barra, porque no tenía el menor sentido.

Ese mismo año, la Asociación de la Prensa de Valencia nos dio un premio como el mejor programa de televisión. En la cena posterior, miembros de la dirección me manifestaron su vergüenza, como profesionales de la prensa, por el silencio de sus compañeros en torno a lo que en su día se llamó La teoría de la conspiración que, como recordarán, pretendía atribuir el atentado del 11M a ETA, para lo cual desde el diario El Mundo estuvieron dando portadas diarias durante años mintiendo a sabiendas, y fabricando noticias, con el objetivo de deslegitimar la victoria de Zapatero en las urnas, y que quedará, como ha quedado para la posteridad en las redes, su versión por encima de la oficial, por reiteración. La Asociación de Madrid, que yo sepa, no se manifestó al respecto ante esta acción tan lesiva para la profesión del periodismo. En un CIS de aquella época aparecía la profesión de periodista, mítica en otros tiempos, como la peor valorada, por debajo de los banqueros, que les precedían.

Por eso hay que celebrar esta campaña en contra de las presiones a los periodistas aunque sea comenzando con Podemos y aceptándoles como representantes de los poderosos.

Si quieren seguir en esa línea de defensa de la independencia de los periodistas tienen tajo de sobra. Sin ir más lejos, esa airada aproximación de Girauta a una periodista de laSexta tras una rueda de prensa, porque ésta le había hecho una pregunta en torno a una contestación del portavoz de la formación a una crítica de Víctor J. Sanz, que les había llamado populistas, recomendándole con un gráfico que se metiera la crítica por el culo. Claro que esto podría interpretarse, no como una salida de tono, sino como un método de reciclaje. O los desprecios sistemáticos de representantes del partido del Gobierno a los que los profesionales de la información parecen estar acostumbrados. Recordemos el gesto de Aznar metiéndole un bolígrafo a Marta Nebot por el escote. En un segundo encuentro la acarició como si fuera una perrilla. Claro que a él hay que consentirle todo porque es un cachondo. O la humillante imagen de los cámaras de las diferentes televisiones hincando el lomo para sacar un trocito de plasma y cubrir las declaraciones del presidente Rajoy que estaba en la sala de al lado. Nostalgia de Guillermo Tell.

En fin, con la era Trump parece que todo se va a quedar chico, pero bienvenida sea esta medida profiláctica de la Asociación de Prensa de Madrid para evitar que Iglesias y su contubernio, ya que el comunicado hace referencia al “equipo directivo de Pablo Iglesias y a personas próximas a ese círculo”, conviertan este país de libertades en una infernal Venezuela que la prensa se empeña en promover como paradigma de la tiranía, mientras en países cercanos al bolivariano se asesinan periodistas, abogados, líderes sindicales, representantes de movimientos ecologistas y LGTB, sin que a nadie le importe su suerte.

Empecemos con los bolivarianos, pero no cejemos en el empeño y continuemos con el control a nuestros fachas, los nacionales, los de toda la vida, los pata negra, que se pasan siete pueblos con las reglas del juego elementales en toda democracia que se precie, no vaya a ser que alguno pueda pensar que la asociación de periodistas en cuestión es condescendiente con otros poderosos diferentes de los de Podemos, que son propietarios de las empresas donde trabajan sus compañeros periodistas y que, en muchas ocasiones, se ven en la calle por negarse a firmar que lo negro es blanco y lo sucio limpio.

Habría bastado con denunciar y condenar los hechos en el comunicado sin dejar translucir de forma expresa la ideología de los que redactan el texto al comentar, de paso, las intenciones que persiguen los del círculo próximo a Iglesias con estas acciones. De eso ya se encargarán los diferentes artículos editoriales, no les adelanten el trabajo.

Una idea para el próximo: condenar la publicación de los diferentes dosieres falsos que se han elaborado con el dinero de todos y encargados a la Policía Patriótica de Fernández Díaz, tanto aquí como en Venezuela, y en los que colaboran periodistas que los dan una y otra vez, a sabiendas de que son pura basura. Una pista para los periodistas de investigación: se engloban en el llamado informe PISA. Si de defender el prestigio de dicha profesión hablamos.

Los buenos gestores

27 diciembre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

A las autonomías con problemas de financiación –casi todas– el Gobierno les deja la opción de las lentejas. O las tomas o las dejas. O firmas un convenio con la industria farmacéutica que discrimina a los genéricos, o te quedas fuera de las ayudas financieras que reparte Cristóbal Montoro para la Sanidad, como si el dinero fuese suyo y no de todos.

La información que ayer publicamos en eldiario.es sobre cómo el Ministerio de Hacienda niega la ayuda financiera a las autonomías si no firman un convenio que beneficia a las grandes farmacéuticas es un escándalo gravísimo. No solo porque pueda generar sobrecostes innecesarios a todos los españoles –los genéricos son igual de eficaces y más baratos–. También por la forma antidemocrática con la que el Gobierno del PP impone su programa político a administraciones donde no gobierna, a ciudadanos que no le votaron, en competencias que no son las suyas.

Las autonomías y ayuntamientos son administraciones igual de dignas y democráticas que el Ejecutivo central; no son gobiernos de segunda, supeditados al Consejo de Ministros de Rajoy. No vivimos en un Estado centralizado donde solo haya una autoridad y el reparto de competencias en España deja bastante claro de qué se ocupa cada una. Por eso no es tolerable que el Gobierno central invada las funciones de las demás para exclusivo beneficio de su partido, en contra de los intereses de los propios ciudadanos. Es lo que hace con los genéricos y este convenio con las farmacéuticas de obligado cumplimiento para las autonomías, cuando la sanidad está transferida. Es lo mismo que ha hecho con el Ayuntamiento de Madrid y la intervención de sus presupuestos.

Es un enorme abuso que un Gobierno incapaz de cumplir sus compromisos de déficit, que se salta su propia ley de gasto, intervenga las cuentas de un Ayuntamiento con superávit. Es el mismo PP que antes arruinó el consistorio madrileño. Es el mismo PP que aplica un rasero distinto con otros ayuntamientos igualmente endeudados –el de Jaén–, pero donde los suyos gobiernan. Y es el mismo PP que utiliza el Gobierno de todos para atacar a sus rivales políticos.

Con la intervención de Madrid, el Gobierno quiere bloquear las inversiones que el Ayuntamiento tenía previstas para los dos últimos años del mandato de Manuela Carmena, como la peatonalización parcial de la Gran Vía. Es una decisión meramente política que busca asfixiar al primer ayuntamiento de España, el más simbólico, no vaya a ser que la izquierda haga una buena gestión que les deje en evidencia. En palabras de la concejal del PSOE Erica Rodríguez: “Montoro busca desestabilizar al Ayuntamiento de Madrid porque hace una política distinta”.

En una impúdica respuesta parlamentaria, la semana pasada, el Gobierno justificó que esté apretando a las administraciones locales –que tienen superávit– porque ese dinero es necesario para corregir el déficit. El déficit del propio Gobierno central.

Es la misma excusa que pone Montoro cuando añade letra pequeña a los fondos autonómicos: te doy el dinero pero yo te diré cómo lo empleas. Como si el Gobierno fuese el padre responsable que le da la paga semanal a sus hijos, pero les ordena que no se lo gasten todo en golosinas.

Pero, ¿quién es aquí el gestor responsable? Sin duda, no Cristóbal Montoro, el responsable de una amnistía fiscal inconstitucional que nos ha costado carísima; autor de esa famosa frase de “que caiga España, que ya la levantaremos nosotros” para justificar que el PP no apoyase al Gobierno de Zapatero en una votación donde se jugaba la intervención del país.

Tampoco es precisamente responsable el Gobierno de Mariano Rajoy, que aprobó una rebaja de impuestos en año electoral; el mismo Gobierno que ha anunciado otra rebaja similar para cuando toque votar de nuevo.

Son los buenos gestores… de lo suyo.

Por qué apoyo a Podemos, al nuevo Podem Catalunya y a En Comú Podem

14 diciembre, 2017

Fuente: blogs.publico.es

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universitat Pompeu Fabra

Como estudioso de la situación social de España he estado más que preocupado por el deterioro del bienestar y calidad de vida de las clases populares, que constituyen la mayoría de la población española (incluyendo la catalana), deterioro que ha ocurrido durante estos años de crisis conocidos como la Gran Recesión (que para millones de españoles ha significado la Gran Depresión), y que debería también titularse la Gran Crisis Social, pues ha sido (y por mucho) la mayor crisis social que España (incluyendo Catalunya) ha sufrido durante su periodo democrático. He documentado extensamente este deterioro en mis escritos, tanto académicos (Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante, Ed. Anagrama, 2015) como en prensa general (ver “El mayor problema que tiene hoy Catalunya del cual no se habla: la crisis social”Público, 30.06.2017 y “El nuevo régimen social de España”Público, 23.06.2017).

El deterioro es tal que por primera vez en el periodo democrático los hijos están teniendo un nivel de vida inferior al de sus padres. En Catalunya, por ejemplo, el 40% de la población tiene un nivel de vida (medido en unidades de compra estandarizadas) menor que el de sus padres. Y relacionado con este hecho, vemos también otro fenómeno preocupante: el número de personas que ascienden en la escala de movilidad social es, en Catalunya, inferior al número de personas que desciende en tal escala. Ahora bien, no a todos les va igual de mal. En realidad, a algunos les ha ido bastante bien. Así, en Catalunya los ingresos del quintil superior en nivel de renta (el 20% de renta superior, un grupo de enorme poder político y mediático) ha visto crecer sus ingresos considerablemente mientras la mayoría de la población los ha visto reducir, habiendo alcanzado Catalunya (y España) una de las desigualdades mayores en la Unión Europea. En nuestro país, las clases populares están sufriendo. De ahí que la imagen que los establishments financieros y económicos están promoviendo, con la ayuda de los establishments políticos y mediáticos del país (tanto en España como también en Catalunya), de que estamos ya “recuperándonos” no describe acertadamente lo que está ocurriendo. Si asumimos que recuperación quiere decir volver a los niveles de vida y renta anteriores a la crisis, entonces los datos muestran la falsedad de este supuesto. Hoy ser mileurista (que era un término para definir escasez antes de la crisis) ha pasado ya a ser un sueño para millones de catalanes y españoles. 

Por qué esta gran crisis social

En realidad, por extraño que parezca las causas de tal crisis son bastante fáciles de ver, aun cuando es más que probable que el lector no las vea, ni las oiga, ni las lea en los mayores medios de comunicación del país. Las causas han sido las políticas públicas realizadas por los partidos gobernantes, tanto en España como en Catalunya, durante todos estos años, y que responden a un ideario neoliberal que ha dominado el pensamiento económico catalán, español y europeo, ideario promovido también durante muchos años por los establishments europeos como el Consejo Europeo, la Comisión Europea, el Ecofin (los ministros de Economía y Hacienda de la UE), el Banco Central Europeo (BCE) y también el Fondo Monetario Internacional (FMI). Estas políticas han incluido reformas laborales que han debilitado a los sindicatos y que han creado un gran deterioro de los salarios (un 10% como promedio desde 2007) y la calidad del trabajo, con aumentos masivo de la precariedad en el empleo, como demuestran los datos: el 57% de los empleos creados entre el 2º trimestre de 2014 y el 2º trimestre de 2017 son temporales, en donde los contratos más frecuentes son solo de 15 días, así como un aumento elevadísimo del desempleo, que ha llegado a alcanzar un 52% entre los jóvenes y ello a pesar de que un millón y medio de ellos han dejado España, siendo nuestro país uno de los que exporta más jóvenes al extranjero.

El otro gran componente de estas políticas públicas neoliberales han sido las políticas de recortes del gasto público, muy acentuadas en las transferencias públicas como las pensiones (que, producto de estos recortes, se calcula se reducirán en un 30% de aquí a unos treinta años) y las ayudas a las familias, así como en los servicios públicos del Estado del bienestar como sanidad, educación, servicios sociales, servicios destinados a ayudar a las personas con dependencia y vivienda social, entre muchos otros. Estos recortes, junto con las privatizaciones en tales servicios, han contribuido a la dramática reducción del bienestar y calidad de vida de las clases populares. La gente normal y corriente lo está pasando muy mal, y puesto que estas clases populares constituyen la mayoría de la población uno esperaría que esta crisis social centrara la atención del debate político en estas elecciones del 21 de diciembre. Y, en cambio, no lo centra. ¿Por qué no? Para entender esto tenemos que entender quiénes son los que imponen (y digo imponen porque ninguna de estas políticas públicas neoliberales estaba en los programas electorales de los partidos gobernantes) y cuánto poder político y mediático tienen. 

¿Quién aplica estas políticas?

La respuesta a esta pregunta es también muy fácil de ver, aunque tampoco el lector la verá, oirá o leerá en los medios. La respuesta es tan fácil que a los responsables de estas políticas se los puede describir con nombres y apellidos, todos ellos con gran proyección mediática, aunque ninguno de ellos aparezca en los medios por su responsabilidad por haber creado la enorme Gran Crisis Social. Hagamos una lista de los partidos neoliberales.

En primer lugar hay que poner al gobierno Rajoy, que ha aplicado con gran dureza tales políticas –reformas laborales y recortes- que han causado tanto sufrimiento. Junto al PP hay que poner a Ciudadanos, que es incluso más papista que el Papa. Es hoy el partido más neoliberal existente en España. Conocido como la “rama política del Ibex-35”, su compromiso con tales políticas es muy acusado y ello a pesar de que hay cada vez más voces dentro de la ortodoxia neoliberal que comienzan a dudar de la sabiduría y conveniencia de tales políticas. Nada menos que el Sr. Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, ha admitido recientemente que las políticas de austeridad (“recortes”) han sido un error para la Unión Europea, y el Sr. Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, y la Sra. Lagarde, presidenta del Fondo Monetario Internacional, han indicado que los salarios en España (incluyendo Catalunya) son demasiado bajos. Y en España incluso El País, que es el mayor órgano de difusión del neoliberalismo, editorializó recientemente que puede que los salarios sean demasiado bajos. La derecha dura española, el PP y Ciudadanos, sin embargo, permanece fiel a su dogma neoliberal, pase lo que pase. Después de todo, los intereses económicos que los financian lo están pasando muy bien. Los beneficios del Ibex-35 nunca habían alcanzado niveles tan altos. El dato más indicativo de ello es que mientras que las rentas del trabajo (sobre el total de rentas) han ido disminuyendo durante la Gran Crisis Social, las rentas del capital han ido subiendo.

En Catalunya, el partido neoliberal más importante es Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), ahora rebautizado como PDeCAT, un partido clientelar, con un largo historial de corrupción, perteneciente a la misma familia política europea que Ciudadanos; ambos se presentan como de centro cuando en realidad han sido de los partidos que han propuesto y/o votado más leyes neoliberales en las Cortes Españolas.

Y por extraño que parezca hay que incluir al PSOE de Zapatero en esta categoría, pues fue tal gobierno el que comenzó las políticas neoliberales que fueron más tarde continuadas y expandidas por las derechas gobernantes que lo sucedieron. E incluyo en esta categoría al PSC, pues aun cuando sus bases (a diferencia del PP, Ciudadanos y el PDeCAT) son de gente de izquierdas (que prioriza políticas antineoliberales), las direcciones y aparatos de ambos partidos han reaccionado a la crisis financiera con políticas neoliberales de libro de texto. Hay que reconocer y aplaudir que el PSOE y el PSC jugaran un papel clave en el establecimiento del Estado del Bienestar en España. Pero, repito, su respuesta a la crisis fue típicamente neoliberal y no hay indicios de que Pedro Sánchez esté comprometido en romper con el neoliberalismo. Me encantaría estar equivocado. El PSOE tiene economistas de gran valía, de tradición socialdemócrata, pero todavía hoy los que han asesorado a los gobiernos socialistas han sido de claro corte socioliberal (la versión light del neoliberalismo). Hasta ahora, Pedro Sánchez parece haber renunciado, una vez más, a su compromiso de aliarse con otras fuerzas progresistas como Unidos Podemos para realizar el cambio tan urgente que el país necesita. 

La situación de las izquierdas catalanas

En Catalunya, ERC fue uno de los componentes de la coalición de izquierda –el Tripartit-, que ha sido el único gobierno de izquierdas que Catalunya ha tenido en su periodo democrático. Es un partido que es un paraguas de muchas sensibilidades políticas, desde marxistas a liberales: lo único o lo más importante que las une es su independentismo. Ahora bien, me apena que su equipo económico parezca compartir las tesis del dogma neoliberal. Varios indicadores refuerzan mi impresión. La Ley de Presupuesto aprobada por Junts Pel Sí fue una continuación de los presupuestos anteriores de Convergència i Unió, sin cambios significativos. Sus políticas asistenciales (como combatir la pobreza energética) iban por buen camino pero han sido insuficientes. Pero en temas clave no ha habido una ruptura con el neoliberalismo, dejando intactas las mayores intervenciones realizadas por Convergència (hoy PDeCAT) que han dañado al mundo del trabajo y al Estado del Bienestar. Es también sorprendente y decepcionante que en el famoso debate Borrell-Junqueras en TV3, este último tomara como su punto de referencia al gurú ultraliberal del movimiento independentista, el Sr. Sala i Martín.  Parecen estar mal aconsejados si se dejan influenciar por tal economista, el economista más promocionado por el mayor instrumento mediático del gobierno de Junts pel Sí, TV3, pagado por los contribuyentes catalanes, la gran mayoría de los cuales no comparte la ideología neoliberal promocionada por tal economista en la televisión pública catalana en estos días preparatorios para las elecciones.

Por último, la CUP, aun cuando se presenta de izquierdas y muy radical en su mensaje, en realidad siempre antepone el tema nacional al tema social, convirtiéndose en la práctica en un aliado imprescindible de Junts pel Sí.

En este resumen del panorama político en Catalunya y España puedo predecir que a no ser que haya un cambio significativo en las políticas públicas del PSOE, PSC y ERC, será muy difícil que se salga de la Gran Crisis. Esperar que cambien las derechas me parece un error. Ello me lleva a explicar por qué apoyo a Podemos, IU, En Marea, Catalunya en Comú-Podem y Podem Catalunya. La respuesta es muy lógica: son los únicos partidos que se han opuesto al neoliberalismo, y donde han gobernado han mostrado que otras políticas alternativas eran y son posibles. La evidencia de ello es abrumadora. Donde gobiernan estas fuerzas políticas se aplican políticas diferentes y opuestas a las neoliberales, como en las principales ciudades de España. 

Pero hay también otras razones de por qué las apoyo. La plurinacionalidad de España

Pero hay otra razón. Como catalán y español, que vengo de una familia represaliada por su apoyo y compromiso con el bienestar de las clases populares de los distintos pueblos y naciones de España, así como por su visión republicana y no borbónica del Estado, me siento identificado con el único espacio político (Unidos Podemos, En Comú Podem, En Marea) que considero heredero de esta tradición y cultura republicana. Su reconocimiento del plurinacionalismo de España es una característica que lo hace atractivo a todos aquellos que quieren vivir juntos en España, en fraternidad, solidaridad, con respeto a la diversidad y plurinacionalidad, construyendo una España policéntrica y no radial, como ahora.

Hoy esta visión variada y plurinacional es más necesaria que nunca pues los nacionalismos extremos -el nacionalismo borbónico por un lado, y los secesionistas independentistas por el otro- están llevando el país a un desastre no solo social, sino también nacional. No es casualidad, por cierto, que los mismos partidos que quieren imponer su visión uninacional de España, el PP y Ciudadanos (liderando el nacionalismo españolista), y el PDeCAT (liderando el nacionalismo independentista) sean también los partidos más neoliberales. Están todos ellos utilizando las banderas para esconder su neoliberalismo, lo que constituye un caso típico de esconderse detrás de las banderas para ocultar unas políticas que están causando tanto daño. La evidencia de que existe dicha utilización de las banderas (la borbónica por los primeros, y la estelada por los segundos) para ocultar su defensa de los grandes intereses económicos y financieros que representan es abrumadora. Es doloroso ver cómo Ciudadanos, cuyas políticas neoliberales están dañando a la clase trabajadora en Catalunya y en España, sea el que consiga más apoyo en los barrios obreros debido a su defensa de la “unidad de España”. 

Últimas observaciones sobre Podem Catalunya

Una de las causas del enorme poder de las derechas en España y en Catalunya se debe a la gran división de las izquierdas  (ver “La desunión de las izquierdas: una de las mayores causas de la gran crisis social”, Público, 08.11.2017). De ahí la enorme necesidad de que las izquierdas catalanas, muy divididas, establezcan coaliciones tendentes hacia una unidad. Ello ha sido posible a nivel del Estado cuando se estableció En Comú/Podem, que ganó las elecciones generales en Catalunya dos veces. Es la unión de Barcelona en Comú, ICV y EUiA con Podem, la rama catalana de Podemos. Esta coalición, sin embargo, no se ha establecido en Catalunya hasta ahora.

Y es ahí donde deben entenderse varios puntos pues, como era de esperar, los medios –en su campaña de hostilidad hacia esta izquierda- han estado tergiversando las noticias sobre el cambio de liderazgo en Podem Catalunya. No son ciertos varios hechos. No es cierto que Pablo Iglesias haya intervenido en Podem Catalunya de la misma manera que Rajoy ha intervenido el Gobierno catalán. Esta versión, interesadamente promovida por la dirección saliente de Podem, es falsa, pues no fue “Madrid” sino la máxima autoridad de Podem Catalunya, los inscritos, los que votaron masivamente en contra de la dirección anterior y a favor de la coalición con Catalunya en Comú. En realidad, el descontento de muchos miembros de Podem con la dirección política del equipo anterior, próximo a la CUP y a ERC, era bien conocido y la gran participación –que batió todos los récords-, con un no a la política de la dirección saliente y un sí rotundo a la coalición, era previsible.

Por otra parte, la convocatoria inmediata de elecciones el 21D por parte del gobierno Rajoy creó problemas de calendario que imposibilitaron los procedimientos característicos de culturas participativas como la de Podem, como son las primarias y la preparación de las listas electorales, lo cual explica que no solo Podem sino muchas otras formaciones políticas no pudieran seguir tales procedimientos. Es más, Podemos nombró una gestora integrada por personas conocidas, a las cuales se reconocía como favorables al mandato del nivel más soberano de Podem, los inscritos. Esta gestora se estableció después de haber hecho la lista electoral, pues su función era distinta: preparar la campaña electoral junto con Catalunya en Comú y también preparar la Asamblea Ciudadana para elegir la nueva dirección de Podem. Y, como era de esperar, hay miembros que, coherentes con su desacuerdo con el mandato de los inscritos, están dejando Podem Catalunya, lo que queda compensado por un número mayor de miembros que se están movilizando para establecer el nuevo Podem, cumpliendo así el objetivo de la unidad de las fuerzas progresistas que Catalunya necesita como el aire que respira. Y, un primer paso para ello, es el establecimiento de la coalición Catalunya en Comú-Podem que es la única fuerza política hoy en Catalunya que combina una crítica al neoliberalismo, que ha dañado tanto a la mayoría de la población catalana, con propuestas alternativas que han mostrado su factibilidad donde han gobernado, junto con un reconocimiento de la plurinacionalidad de España con una propuesta real y realizable para llevarla a cabo.