Posts Tagged ‘pacifismo’

El bombero que se enfrenta a una suspensión por no custodiar armas para Arabia Saudí: “No podía participar en eso”

15 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Un bombero se enfrenta a una suspensión de empleo por negarse a custodiar una carga de bombas por una cuestión de objeción de conciencia.

Eduardo Azumendi

06/04/2017 – 18:59h

Un hombre muere en el incendio de una vivienda en Bilbao
Bomberos de Bilbao, en una imagen de archivo EFE

13 de febrero de 2017. Josu, cabo de bomberos del Servicio de Extinción de Incendios de la Diputación de Bizkaia, se acerca junto con otros dos compañeros al Puerto de Bilbao para custodiar y supervisar un cargamento de material peligroso. El protocolo exige que al menos un equipo formado por tres bomberos (uno de ellos un cabo) supervise este tipo de procedimientos. Hasta ahí todo normal. Lo que viene a continuación es lo que se sale de lo habitual. El cabo (con nombre ficticio Josu a partir de ahora) pregunta por el tipo de material peligroso que transportan los contenedores que se van a cargar. La respuesta: bombas con destino a Arabia Saudí. Inmediatamente le asaltaron las imágenes de lo que está ocurriendo en las inmediaciones de este país, con bombardeos y ataques a países en su radio de influencia, como Siria o Yemen. “Cuando escuche que había bombas en el contenedor y me las imaginé dentro de él, se me encogió el corazón. Me vinieron a la cabeza los continuos bombardeos a escuelas y hospitales”, explica Josu a eldiarionorte.es.

Entonces, llamó a sus superiores, comentó que por una cuestión de objeción de conciencia no podía realizar el trabajo de supervisión y pidió ser relevado. Alrededor de diez minutos después llegó otro cabo. “No podía participar en ese trabajo. Ya sé que es legal y no está prohibido, pero mi conciencia me lo impedía”.

Ahora, Josu se enfrenta a una suspensión de empleo y sueldo. “Pasaron los días y yo creía que todo estaba olvidado, pero me han abierto un expediente del que aún no tengo conocimiento oficial. Según la Ley de Función Público me podrían sancionar con entre dos y cuatro años de suspensión de empleo y sueldo porque en el expediente han calificado la falta de muy grave”.

¿Lo volvería a hacer si se diese de nuevo la circunstancia? “En ningún momento pensé que podía tener una repercusión como la que ha tenido. El caso es que tengo familia, con dos hijos pequeños. Mi situación económica no me permite quedarme sin sueldo. Si se trata de una cuestión de conciencia y me pilla sin familia desde luego volvería a actuar igual, pero tengo dos hijos y…..”

La sección sindical de CNT en la Diputación Foral de Bizkaia ha denunciado la apertura de expediente al bombero ya que, “ha hecho lo que corresponde tanto ética como profesionalmente”. Por su parte, EH Bildu y Podemos en la Diputación han exigido que no le sancionen, que la objeción de conciencia no es punible. El asunto, así como el envío propiamente dicho de las armas, se debatirá en Bizkaia, pero llegará al Congreso y al Senado.

Según CNT, “la Diputación Foral de Bizkaia, como parte integrante del Consejo de Administración del Puerto de Bilbao, debe velar por el cumplimiento de la resolución del Parlamento Europeo, 2016/2515(RSP)”, resolución que trata la situación humanitaria en Yemen. “Esta resolución insta a la UE al embargo de armas a Arabia Saudí”.

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El CIS y la defensa (I): valores a defender

27 marzo, 2017

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Imagen: Gabriela Sakamoto

Fuente:  CIS.

Como se puede ver en la ficha que presenta la encuesta, la fecha de presentación es el 12 de septiembre de 2015. Sin embargo, su presentación se hace, por parte de Defensa, en diciembre de 2016.

Quince meses de opacidad.  El tiempo suficiente para que se pueda alegar que los datos ya han quedado desfasados y que el valor de la encuesta ya es mínimo.

Parece que Defensa tiene miedo a la opinión de los encuestados, a pesar de que las preguntas están dirigidas y de que sólo se puede hablar de la defensa desde ciertos enfoques y otros, alternativos, claro, quedan excluidos.

La encuesta se llama “La defensa nacional y las fuerzas armadas (XI)“.  Consta de 30 páginas.

Pregunta 1

Para empezar, querría saber qué valoración le merecen una serie de profesiones u oficios. Utilizando una escala de 0 a 10, dígame, por favor, cómo valora Ud. cada una de ellas, sabiendo que el 0 significa que la valora ‘muy mal’ y el 10 que la valora ‘muy bien’.

Si nos atenemos a la media, las profesiones de profesor, maestro, abogado, comerciante, empresario, médico, policía, periodista y bombero son mejor consideradas que las de militar de carrera y que la de soldado profesional.  Dicho en otras palabras, todas las profesiones sobre las que se ha consultado son mejor consideradas que las profesiones militares.

En muchas ocasiones, se intenta identificar a las Fuerzas Armadas con la españolidad, y de ellas depende el lucimiento patrio fuera y dentro de nuestras fronteras.  Pues bien, hay que reconocer que la gente se siente orgullosa de ser española (aunque hay una importante minoría, casi 1 de cada 5, que siente poco o ningún orgullo de ser español)

Pregunta 3

Ahora me gustaría que me dijera, ¿hasta qué punto se siente Ud. orgulloso/a de ser español/a: muy orgulloso/a, bastante orgulloso/a, poco orgulloso/a o nada orgulloso/a?

Sin embargo, este orgullo de ser español no se transmite a los símbolos, como la bandera, con tanta fuerza:

Pregunta 4 ¿Cuál de las siguientes frases describe mejor lo que siente Ud. cuando ve la bandera española en un acto o ceremonia?

Se aprecia que el tirón de este símbolo patrio no es tanto:  más de uno de cada tres no siente nada o siente muy poca emoción ante el paño bicolor.  ¿Quizá sintiesen más emoción si hubiese un color más?

Pregunta 5 ¿Y cuando escucha el himno nacional…?

El himno nacional tampoco mueve tanto a los españoles, algo más de un tercio no siente nada o muy poca emoción.  Parece que el orgullo hispano no lo es por los símbolos visuales o sonoros.

Pregunta 6 En concreto, cuando ve un acto o ceremonia de carácter militar como, por ejemplo, un desfile, una jura de bandera o cualquier otro acto castrense, ¿diría Ud. que siente una emoción muy fuerte, que siente algo de emoción, que siente muy poca emoción o que no siente nada especial?

Pero, si ladinamente aprovechamos para preguntar al rebufo del orgullo hispano, de la bandera y del himno si sienten algo por las ceremonias de carácter militar, el desinfle es mayúsculo:  el 45 % no sienten nada o muy poco, y sólo el 22’3 % siente una emoción muy fuerte.  Parece que la sociedad española no cae en la trampa y no asimila a los militares con el orgullo patrio.

Pregunta 7 Dejando aparte a su familia, ¿hay algo por lo que Ud. considere que merece la pena sacrificarse, arriesgando incluso su vida?

Las siguiente pregunta sólo se hizo a ese 48’3 que arriesgaría su vida:

Pregunta 7a Quisiera que Ud. me dijera si se sacrificaría o arriesgaría su vida por…

Los españoles lo tienen bastante claro, un 44’8 % no quisieran sacrificarse, arriesgando incluso su vida por nada.  Este dato es difícil de interpretar.  Nos puede hablar de miedo, de egoísmo, de insolidaridad.  Nada en la encuesta del CIS intenta averiguar cuál es su trasfondo.

Del 48’3 % que sí que ven el sacrificio, arriesgando incluso su vida, algo más de la mitad no lo harían por lo que suelen decir que defienden las Fuerzas Armadas:  patria, nación, país.  Conceptos etéreos, nacionalistas y simbólicos que parece que sólo significan algo importante para una cuarta parte de los encuestados.

Cosas más concretas como salvar la vida a otra personas están contemplados como una posibilidad por el 90 % de la población que sí que se arriesgaría.  Predomina, por tanto, el aspecto humano y no ideas etéreas.

Desde hace muchos años y en la actualidad las ideas políticas y las ideas religiosas han sido las que han llevado a muchas naciones a las guerras.  Pero parece que sólo un 10’1 y un 16’7 % de las personas que arriesgarían sus vidas lo harían por las ideas políticas y por las ideas religiosas, respectivamente.  Otro apartado más que nos hace apreciar una clara separación entre las ideas de las élites gobernantes y las de la sociedad de a pie.

Un 55’4 % de la mitad de la población se arriesgaría por la justicia, un 74’0 % por la libertad y un 76’2 % por la paz.

¿Cómo se interpreta esto?  Por un lado hay que destacar que estos son los valores más altos obtenidos por ideas generales.  Y lo son, muy por encima de la patria, la religión o las ideas políticas.

Destaca que gana la paz.  Parece que la idea general más cotizada por la sociedad española sería la de la paz.  No arriesgarían la vida por nada en mayor medida que lo harían por la paz.

Y, sin embargo, somos un país altamente intervencionista, séptimo vendedor de armas del mundo.

Juan XXIII: “Mucho hace el que mucho ama”

11 agosto, 2016

Fuente: http://www.rafaelnarbona.es

Somos muchos los que seguimos con entusiasmo la labor pastoral del Papa Francisco. No me refiero solo a los católicos, sino también a los laicos, los escépticos y los agnósticos. Al escuchar sus palabras y notar su cercanía con los pobres, enfermos y excluidos, muchos recordamos a Juan XXIII, que renovó la Iglesia Católica, con un espíritu conciliador y ecuménico. No solo promovió la unidad entre los cristianos, sino que buscó el entendimiento con otras religiones, afirmando que la fraternidad no contempla límites ni discriminaciones. “Nada de lo que ocurra a los hombres nos debe resultar ajeno”, dictaminó, emulando el proverbio latino. Darle la espalda al que busca nuestra amistad o una sincera reconciliación es profundamente anticristiano: “Nunca vaciles en tender la mano; nunca titubees en aceptar la mano que otro te tiende”. El poder político pierde su legitimidad, si basa exclusivamente su autoridad en la capacidad de intimidar y silenciar: “Una sociedad que se apoye solo en la razón de la fuerza ha de calificarse de inhumana”. Alegre, humilde y sencillo, Juan XXIII nunca presumió de sabiduría: “Un hombre pacífico –apuntó- hace más que uno con mucho conocimiento”. La posteridad le ha honrado llamándole “el Papa bueno”, una expresión que suscriben creyentes y no creyentes. Poco antes de morir, pidió perdón por el comportamiento de la Iglesia Católica con el pueblo judío: “Perdónanos la maldición que injustamente hicimos caer sobre el nombre de los judíos; perdónanos porque al maldecirlos a ellos te hemos crucificado por segunda vez, porque no sabíamos lo que hacíamos”. Atendiendo a sus palabras, Pablo VI reelaboró la oración del Viernes Santo, suprimiendo la alusión a los “pérfidos judíos” establecida por el misal de Trento en 1570. En 1969, la nueva versión manifestaba: “Oremos por el pueblo judío, el primero a quien Dios habló desde antiguo por los profetas. Para que el Señor acreciente en ellos el amor de su nombre y la fidelidad a la alianza”.

Siempre he admirado el artículo que en 1966 escribió Hannah Arendt sobre Juan XXIII, titulado “Un cristiano en la silla de San Pedro, 1958-1963”. Desde joven, Angelo Giuseppe Roncalli se guió por la Imitación de Cristo (1418-1427), la célebre obra de Tomás de Kempis, cuyas máximas interiorizó como guía espiritual: “Mucho hace el que mucho ama”. Su exaltación de la humildad es una enseñanza adquirida en sus páginas: “Ponte primero a ti en paz, y después podrás apaciguar a los otros. El hombre pacífico más aprovecha que el letrado” (cap. 3, libro II). Con sólo dieciocho años, Roncalli manifestó: “Mi modelo es Jesucristo”. No ignoraba que “parecerse al buen Jesús” implicaba “ser tratado como un loco”. Nazarín (1895), la conmovedora novela de Pérez Galdós, recrea la peripecia de un sacerdote que intenta vivir conforme a los preceptos del Evangelio, pero el mundo responde con aspereza e intolerancia, incapaz de comprender su bondad de raíz franciscana. Juan XXIII señaló a menudo que la invitación “Sígueme” acarreaba “sufrir y ser despreciado a causa de Cristo y con Cristo”. Aceptar ese desafío con estricta humildad no significa “ser débil y acomodaticio”. De hecho, Roncalli convocó un inesperado y ambicioso Concilio Ecuménico, pues –como apunta Hannah Arendt- “había decidido tomarse al pie de la letra, y no ya simbólicamente, cada uno de los artículos de fe que le habían enseñado”. Durante sus años como Delegado Apostólico para Turquía, no descansó hasta lograr que el gobierno de Ankara no devolviera a la Alemania nazi un barco con centenares de niños judíos, salvándoles de la deportación y la muerte. Hitler invadió la Unión Soviética el 22 de junio de 1941 y el embajador Franz von Papen le pidió en Estambul que hablara en Roma a favor de la causa alemana. Roncalli contestó airado: “¿Y qué diré de los millones de judíos que sus compatriotas están asesinando en Polonia y Alemania?”. En su primera entrevista con una delegación judía, les recibió con el saludo: “Soy vuestro hermano José”. Cuando visitó la cárcel Regina Coeli, se dirigió a los reclusos, llamándoles “hijos y hermanos” para subrayar su dignidad como hombres. Al llegar al pabellón donde se encontraban los presos más conflictivos, pidió a los funcionarios que le franquearan el paso: “Abran las cancelas. No haya barreras entre ellos y yo. Son todos criaturas de nuestro Señor”. Su tendencia a hablar espontáneamente con cualquiera, prescindiendo de normas y protocolos, le reveló que los trabajadores del Vaticano se hallaban descontentos con sus sueldos y sus escasos derechos laborales. “¿Cómo van las cosas?”, preguntó a un operario. “Malamente, malamente, su Eminencia”. Roncalli replicó: “Olvídate de los títulos, yo aquí soy el jefe y puedo cambiar las cosas”. Los responsables de las cuentas del Vaticano informaron al Papa que subir los sueldos implicaría recortar los fondos para obras de caridad. “Pues entonces tendremos que recortarlas –contestó-, porque la justicia está por encima de la caridad”. Ese mismo afán de justicia inspiró que el nombramiento de treinta y siete nuevos cardenales incluyera por primera vez a un tanzano, un filipino, un japonés, un venezolano, un mexicano y un uruguayo. Se ha dicho que Juan XXIII excomulgó a Fidel Castro, pero sólo es un rumor infundado. Es cierto que contemplaba con preocupación y pesadumbre la expropiación de escuelas religiosas, la prohibición de los ritos católicos y la expulsión de la isla de centenares de sacerdotes y religiosos, pero -lejos de contribuir a alimentar las tensiones- hizo un apasionado llamamiento a la paz en octubre de 1962, suplicando a John Fitzgerald Kennedy y Nikita Jrushchov que resolvieran pacíficamente la “crisis de los misiles”.

“Fuera de la Iglesia no hay salvación”, proclamó la bula del Papa Bonifacio VIII en 1302, pero Juan XXIII expresó la convicción de que “todos, bautizados o no, pertenecen por derecho a Jesús”. El Concilio Vaticano II fue una verdadera Epifanía, que introdujo cambios radicales. El “Papa bueno” falleció el 3 de junio de 1963, sin que el Concilio hubiera promulgado ningún documento, pero nos dejó ocho encíclicas. La última se tituló Pacem in terris (Paz en la Tierra) y despertó la admiración de casi todos los líderes mundiales, incluido el Presidente ruso Nikita Jrushchov, que apreciaron en el texto una elaborada y valiente posición a favor de la paz, los derechos humanos, la libertad y el desarme nuclear. La encíclica anunciaba sus intenciones en su hermoso subtítulo: “Sobre la paz entre todos los pueblos que ha de fundarse en la verdad, la justicia, el amor y la libertad”. Juan XXIII entiende que la paz sólo será posible partiendo de una verdad fundamental, que postula la justicia como regla, el amor como impulso primordial y la libertad como marco de convivencia. “En toda convivencia humana bien ordenada y provechosa hay que establecer como fundamento el principio de que todo hombre es persona, esto es, naturaleza dotada de inteligencia y de libre albedrío, y que, por tanto, el hombre tiene por sí mismo derechos y deberes, que dimanan inmediatamente y al mismo tiempo de su propia naturaleza. Estos derechos y deberes son, por ello, universales e inviolables y no pueden ser enajenados por ningún concepto” (9). No se puede hablar de derechos humanos, sin reconocer la importancia de la mujer en la construcción de una sociedad más justa y solidaria: “La mujer ha adquirido una conciencia cada día más clara de su propia dignidad humana. Por ello no tolera que se la trate como una cosa inanimada o un mero instrumento” (41). La política exterior ya no puede basarse en la presunción de la superioridad de unas naciones sobre otras: “No hay comunidad nacional alguna que quiera estar sometida al dominio de otra” (43), pues “todos los hombres son, por dignidad natural, iguales entre sí” (44). Los “increíbles dolores” de los exiliados y las minorías exigen a todas las naciones un compromiso con la paz, que evite las políticas orientadas “al aniquilamiento de una raza” (95) o a la represión de su “lengua, cultura y tradiciones” (96). La carrera de armamentos de las grandes potencias ha provocado que “los pueblos vivan bajo un perpetuo temor” (111). Por eso, debe cesar “ya la carrera de armamentos”; las naciones deben avanzar hacia la “prohibición de las armas atómicas” y hacia “un desarme simultáneo, controlado por mutuas y eficaces garantías” (112). “Como lo advertía nuestro predecesor Pío XII con palabras de aviso que todavía resuenan vibrantes en nuestros oídos: Nada se pierde con la paz; todo puede perderse con la guerra” (116).

En su semblanza de Juan XXIII, Hannah Arendt destaca su “agudeza casi volteriana”, que se expresaba en su humor, su desprendimiento y su indiferencia hacia los prejuicios y las convenciones. Su objetivo era “pasar desapercibido y ser poco estimado”, de acuerdo con las enseñanzas del Kempis, pero dejó una huella profunda y su ejemplo resultó edificante. No solo para los católicos, sino para todos los que luchan por la dignidad del ser humano, particularmente en las situaciones de penuria y adversidad. El Papa Francisco despierta reacciones similares, con su estilo sencillo, directo y hondamente humano. Su exhortación apostólica Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio), rebosante de amor y sabiduría, expresa la esencia del mensaje cristiano: “Quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien” (9). Paz en la tierra se publicó el 11 de abril de 1963. La alegría del Evangelio salió a la luz el 24 de noviembre de 2013. Al margen de su carácter religioso, ambos documentos mantienen vivo el hilo de la ilusión de la paz en un mundo que aún soporta guerras, injusticias y hambrunas. “¡No nos dejemos robar la esperanza!” (86), exhorta el Papa Francisco. El pesimismo es una poderosa tentación, pero no brota de la lucidez, sino la pérdida de la confianza en el ser humano. Yo sigo confiando en el hombre y en la posibilidad de un mundo en paz. “Ser hombre es ser libre –escribió Karl Jaspers-. Y el sentido de la historia es que nos convirtamos realmente en hombres”.

RAFAEL NARBONA

Publicado El Imparcial (21-12-2014). Si quieres leer el enlace original, pincha aquí.

El gasto militar de 2016

16 mayo, 2016

Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org

Los datos, amén de lo abrumadores por su magnitud, desvelan también la dependencia que la casta y el llamado complejo militar industrial han promovido con sus políticas militaristas, encadenándose a una inmensa e inmoral deuda militar y a una política de defensa agresiva, invasiva y altamente militarizada.

Para avanzar sobre los datos del informe, destacamos algunas de sus cifras:

  • Presupuesto Ministerio de Defensa: 5.787’89 millones €
  • Total Gasto Militar 2016: 30.928’86 millones €
  • Gasto Militar oculto 2016: 81’29 % (25.372’72 millones €)
  • Gasto Militar: 7’14 % del total de los Presupuestos ministeriales en los PGE de 2016, lo que implica el 2’71 % del PIB
  • Deuda Militar 2016: 16.127’63 millones €, el 52’14 % del Gasto Militar
  • G.M. diario: 84’5 millones €
  • G.M. por hora: 3’52 millones €
  • G.M. por minuto: 58.684 €
  • G.M. por segundo: 978’06€

Las grandes cifras que hemos detectado de gasto militar involucran a doce de los trece ministerios, así como al Congreso, al Senado, a la Casa Real y a otras instituciones públicas que, aparentemente, son ajenas al empuje del militarismo,

También hemos hecho el esfuerzo de caracterizar el entramado de intereses políticos y económicos que hacen del Ministerio de Defensa el gran impulsor de una industria basada en la exportación de armas y con suculentos intereses entremezclados.

Además intentamos hacer hincapié en la enorme deuda que el gasto militar arrastra. Es sabido que en unos presupuestos deficitarios como los españoles, el presupuesto de gastos del Estado se financia básicamente acudiendo a deuda pública, unas veces genérica y otras específica para partidas concretas (partidas que en lo militar son escandalosas). El presupuesto del Estado además paga más de 33.000 millones de euros solo en concepto de amortización de intereses de la ingente deuda, parte de los cuales, indudablemente, también amortizan deuda militar.

Planteamos, a título de ejemplo algunas propuestas para ir transarmando la política de defensa hacia una alternativa global al militarismo; propuestas que desvelan que hacer este tránsito no es cuestión de entelequias, sino de decisión y de apuesta política.

El documento, como en años anteriores, está abierto al apoyo de otros grupos que aparecen con su logo en el mismo y desean contribuir a la crítica al militarismo y en la difusión de estos contenidos, como Ecologistas en Acción, Diagonal Periódico, Non ao gasto militar, Colectivo Antimilitarista Mambrú de Zaragoza, Bardenas ya, Yayoflautas Madrid, así como de otros que se irán incorporando a lo largo de estas semanas.

https://drive.google.com/file/d/0B2MSMB6UBOP9OEszNTNoMG1QZDA/preview

Continuaremos negándonos a “guardar las fronteras”

23 marzo, 2016

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

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Logos de los grupos promotores del Comunicado

 

Fuente: Antimilitaristas.org

Reproducimos por su interés el comunicado de los grupos de Objetorxs de Conciencia del Mediterráneo Oriental, que sacamos de la página web de antimilitaristas.org.

Comunicado

Somos objetores/as de conciencia de toda la región del Mediterráneo Oriental. Nuestra región ha sufrido durante mucho tiempo opresión, injusticia, militarización, ocupaciones militar y guerras, así como pobreza, analfabetismo, hambre y falta de infraestructura social. En este difícil periodo, en el que nuestra región parece hundirse aún más en el caos de la guerra, alzamos nuestra voz común por la paz y contra la militarización.

Nos negamos a permitir que continúe este ciclo de violencia, iniciado por estados opresivos e intereses económicos; nos negamos a ser parte de él; nos negamos a ser enemigos de gente simplemente porque tengan una nacionalidad o religión diferente; no nos van a arrastrar a sus guerras y ejércitos que llevan a la región a la destrucción y la muerte.

Nuestra región es una de las regiones más militarizadas del mundo, desde la conscripción forzada en toda la región, pasando por las fronteras altamente militarizadas y las soluciones militarizadas para cualquier conflicto, hasta las ocupaciones nuevas o en curso de poblaciones civiles por fuerzas armadas que matan y oprimen a hombres, mujeres y niños. Creemos que esta violencia es sistemática y afecta a toda la región, pero no es inherente a ella, y no es nuestra opción como habitantes de esta región que queremos vivir en paz. Nuestra región ha demostrado una y otra vez que las soluciones militares nunca son sostenibles y solo llevan a una mayor violencia a largo plazo, mientras que traen muerte y destrucción a corto plazo.

La reacción del mundo a la actual violencia regional debería consistir en construir sociedades, asistir a los refugiados, y mediar entre las partes beligerantes, no vender armas, bombardeos y proveer ayuda militar.

Las guerras en nuestra región han dado lugar a la mayor crisis de población refugiada desde la Segunda Guerra Mundial, con millones de personas escapando de las guerras y la opresión, solo para encontrar racismo, represión o incluso la muerte mientras intentan llegar a un lugar más seguro. Esta crisis ha conducido a “soluciones” militarizadas tales como participación y apoyo militar internacional, y la militarización de las fronteras. “Soluciones” que tratan a los refugiados como una amenaza a la seguridad y que solo aumentan la guerra y el caos en la región. Expresamos nuestra solidaridad con los refugiados, les damos la bienvenida y declaramos que continuaremos negándonos a “guardar las fronteras”, que llevan a la muerte y la reclusión de (decenas de) miles de personas refugiadas en la región.

Asociación de Objetores de Conciencia Griegos

Asociación de Objeción de Conciencia (Vicdani Ret Derneği), Turquía

Iniciativa por la Objeción de Conciencia en Chipre

Mesarvot, Israel

NoMilService, Egipto

– Liga de Objetores de Conciencia (LOC), Italia

Soy buenista

9 diciembre, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

Ahora que demasiados sacan penacho y pocos muestran seso, quiero decir aquí que me siento muy orgullosa de pertenecer al bando del buenismo.

Creo también que la única forma de que esta guerra civil musulmana se salde para bien es, fue y será siempre estar al lado de quienes deseen vivir democráticamente en paz. Y eso comprende, más que otra cosa, a los sirios que padecen a ISIS y luchan contra ellos, a las familias que huyen y nos piden inútilmente refugio, a nuestros hermanos.

Si algo sabe hacer Occidente es meterla hasta el fondo y removerla luego hasta favorecer la aparición de todo el pus posible

Puede ser demasiado tarde para esto último, por desgracia; y nunca es demasiado para cagarla de nuevo, como venimos comprobando desde que Lawrence de Arabia tuvo que decir Diego donde dijo digo. Si algo sabe hacer Occidente es meterla hasta el fondo y removerla luego hasta favorecer la aparición de todo el pus posible.

El mundo que recibimos, legado de tantos malos pasos, es este mundo en el que no podemos confiar ni en nuestros gobernantes, ni en lo que ahora dicen o callan, con vistas electorales. No tengo idea de qué decidirá quien gane, aunque puedo adivinar qué harán Rajoy o Rivera si salen elegidos el 20D. En cualquier caso, gritaré hasta donde haga falta que, en mi nombre, sólo tienen que entender lo que ocurre, y capacitarse para intentar mejorar nuestras vidas -las de los sirios, las nuestras- y detener nuestras muertes.

Sé que parece utópico: hacerlo bien sin guerras, sin torturas, sin Guantánamos. Dejándoles -y esto no es utopía: podría conseguirse- sin petróleo, sin ingresos, sin comunicaciones, y sin capacidad para seducir a los perdidos jóvenes con sus mitologías de imperio y sacrificio.

Qué quieren que les diga. Soy buenista porque el mundo me hizo así. No quiero estar con los que piden más sangre, porque siempre acaba siendo derramada la más inocente.

¿Debe Utopía Contagiosa renunciar al pacifismo?

26 noviembre, 2015

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Imagen de Álvaro Herráiz San Martín

Después de más de dos décadas como grupo pacifista, antimilitarista y noviolento, Utopía Contagiosa se está planteando si debe renunciar al pacifismo.  (O, quizá, lo que ocurre es que el pacifismo, con intereses meramente electorales, está siendo invadido por militares y militaristas).

¿Por qué?

Bien claro.  En múltiples charlas, debates, conversaciones privadas, los militares y los militaristas de PP y PSOE nos han explicado, airados, que ellos son los primeros y los mayores pacifistas sobre la faz de la tierra.  Ante nuestra perplejidad (hace años) y nuestra hilaridad (recientemente) nos han intentado convencer de que:

  • Los militares son los que menos quieren la guerra porque serían los más expuestos en una.

Nosotros, con paciencia, hemos dicho que no se hiciesen los mártires, que en las guerras modernas los militares mueren mucho menos que los civiles, cuestión que es altamente falsa según nos cuenta ABC.

  • los militares son los que más trabajan por la paz, pues con sus ejércitos, bombas e invasiones, evitan que la guerra llegue al interior de nuestras fronteras.

Nosotros, con temple, hemos argumentado que su “trabajo por la paz” es construir día a día un mundo más injusto en el que los conflictos internacionales se resuelven (es decir, no se resuelven nunca) por la ley del más fuerte, que sus ejércitos fueron los que nos tuvieron durante 40 años en la paz de la dictadura, que sus invasiones en guerras prefabricadas e injustas son una de las causas, repetimos, una, de los atentados de Madrid o de la crónica inseguridad mundial.

Hemos demostrado que el gasto en defensa militar priva a las sociedades de oportunidades de desarrollo social justo y respetuoso con el medio ambiente.

Pero ellos se dicen a sí mismo pacifistas. Y si ellos son pacifistas ¿nosotros somos pacifistas?

Ahora nos salen, por ejemplo, en La Vanguardia tildando a Julio Rodríguez, uno de los últimos fichajes de Podemos, como el general pacifista.

¿Pacifista?

Nos recuerda El Mundo que Julio Rodríguez se hizo militar con el ejército franquista, y lo hace con unas frases, atribuidas a un compañero suyo, muy curiosas:

A Julito El Rojo, su alias entre los pilotos de la academia general del Aire, las ideas conservadoras mamadas en la casa familiar desde la infancia apenas le influirían. Aunque sí le valdrían en sus inicios, especialmente para entrar en la academia del Aire. “Éramos todos unos carcas y unos franquistas.Y Julio también”, recuerda un compañero suyo de estudios. “Ten en cuenta que para entrar en la Academia, aparte de los exámenes de ingreso, tenías que demostrar tu afinidad a Franco y al Movimiento Nacional. Pero a Julio no le hizo falta demostrar nada porque era el hijo de Fuciño (mote por el que era conocido su padre, aviador del Ejército Nacional durante la Guerra Civil)

Hasta hace poco estaba en el Foro Milicia y Democracia, Foro que busca lavar el nombre de la Unión Militar Demócrata, en la que Julio Rodríguez no se apuntó:

Él, sin embargo, nunca llegó a afiliarse ni perteneció a la UMD (Unión Militar Democrática), grupo clandestino creado en 1974 dentro del Ejército para combatir la dictadura de Franco (“Más le valió porque, de haberlo hecho, jamás hubiera llegado a general”, dice el teniente coronel de Infantería Fernando Reilens, de la UMD), pero sí tuvo actitudes y comportamientos que demostraron entonces su afinidad ideológica y política con este grupo de militares. Lo recuerda José Ignacio Domínguez, antiguo miembro de la UMD y compañero de Julio en el Ejército del Aire: “Fue durante su destino en la base de Manises (Valencia) como capitán en el Ala 11. Allí trasladaron a un grupo de compañeros de la UMD que estaban detenidos para que cumplieran sus arrestos en este cuartel, en el Pabellón de Oficiales, y Julio tuvo el valor y el detalle de ir a saludarles. Aquello fue muy comentado entre los oficiales”.

Solidario, como se ve, hasta donde llega el saludo, pero más preocupado por su carrera que por la coherencia de sus ideas “de izquierda”.

Pero sigamos con los detalles del pacifista Julio Rodríguez:

Hay que ser conscientes que el general ha participado, como alto mando, en los muy pacifistas gobiernos de Aznar, Zapatero y Rajoy.  Es corresponsable, cada vez más porque sus cargos eran cada vez más influyentes, en las múltiples incursiones militares españolas en países extranjeros, en el despropósito del crecimiento ingente de la deuda militar por los Programas Especiales de Armamentos (PEAS) que han hundido financieramente al Ministerio de Defensa, en la ocultación del Gasto Militar ingente en España,  de la alianza hispano-americana, de la participación de España en la OTAN, … ¿acabó con la macrocefalia endémica del Ejército español cuando pudo?, ¿hemos dejado de tener 1 mando por cada 2 soldados?, etc.

Siendo corresponsable de todo ello, tan sólo se ha sabido que era pacifista cuando decidió acabar su carrera militar y lanzarse a la política.  No es lógico ni coherente desde la perspectiva pacifista.  ¿Por qué no dimitió?, ¿por qué no protestó?

¿Cuál es el bagaje pacifista de Julio Rodríguez?, ¿tal vez hacer la guerra o prepararla?.

No hay ningún respeto al movimiento pacifista.

Los medios de comunicación y los partidos políticos no tienen ningún respeto al movimiento pacifista.  ¿Se atreverían a decir que el presidente de las eléctricas o de las nucleares es ecologista, se atreverían a titular que un machista es feminista, …?  No, ¿verdad?

Sin embargo, con el pacifismo todo vale, no hay ningún rigor ni ninguna crítica.

Este general ha promovido durante más de 40 años el militarismo.  Y el militarismo no es neutro y, mucho menos, pacifista.  El militarismo promueve la violencia directa, estructural y cultural, la dominación como metodología y como fin último.  El militarismo impide el desarrollo social en España y en el Tercer Mundo, crea y exporta guerras, fomenta dictaduras.

¿Y Podemos, es tan pacifista como e General o más?

¿Por qué Podemos no da el visto bueno a su círculo antimilitarista, que ha respetado las reglas internas de debate e inscripción?

Y mientras, este círculo Pacifismo y Alternativas de Defensa entra en su séptimo mes sin ser validado, cuando la “secretaría de organización” se comprometía a hacer lo propio en un mes ya por abril con el grupo de 30 círculos sectoriales pendientes de ese trámite, entre los que aún nos encontramos. Tal vez cosas como este nombramiento a dedo lo expliquen todo.

¿Por qué Podemos no invita a su círculo antimilitarista a participar en igualdad con su círculos y personas militaristas?

¿Por qué Podemos se salta la democracia interna e impone en una buena posición a Julio Rodríguez en sus listas en Zaragoza?

¿Cómo ha decidido democráticamente Podemos que se van a respetar los acuerdos con la OTAN?, ¿en qué foro, con qué votaciones, con qué participación, con qué resultado?  Porque si nada de esto queda claro, parece que Podemos, cada vez más, en temas de Defensa, está más al lado de la casta y toma una deriva muy parecida a la del PSOE en los años 80 con aquel OTAN, de entrada no.

¿Puede un partido ser pacifista cuando encumbra a militaristas tan prestigiosos? ¿cuando su programa propone también el militarismo?

Posiblemente Podemos gane votos por la derecha (ellos lo llaman el centro) con la incorporación de Julio Rodríguez en sus filas, pero con mayor seguridad van a perder votos del movimiento social llamado pacifismo y de todo lo que representó su lucha horizontal y desobediente.  Posiblemente todo esto nos huele mucho a épocas ya vividas con decepción por la traición del PSOE. Tal vez estemos a un paso de alertar de que votar a Podemos con una pinza en la nariz es tan poco coherente como el propio pacifismo de Podemos.

¿Debe Utopía Contagiosa renunciar al pacifismo?

Pensamos que no.  Pensamos que debemos denunciar los intentos interesados y militaristas de ocupar este término que les es antagónico. Su pacifismo es también parte del enemigo contra el que hay que seguir en lucha social.

Judíos contra la ocupación israelí de Palestina

18 noviembre, 2015

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org 

Imagen de Auntie P

Fuente:  Los otros judíos.

Ni los medios de comunicación ni los libros de historia suelen hacerse eco de otras maneras de enfrentar los conflictos, ajenas a la violencia y a la opresión.

Sin embargo existen.  Con motivo de los recientes enfrentamientos, denuncian la violencia directa, estructural y cultural del enquistado conflicto:

Como miembros de comunidades judías del mundo, estamos horrorizados con la violencia que arrasa las calles de Palestina/Israel y que ha costado las vidas de más de 30 personas, tanto palestinos como israelíes, solo en las dos últimas semanas.

El miedo se ha apoderado completamente de las calles de Jerusalén, el epicentro de esta violencia. Israelíes que disparan a manifestantes palestinos dentro y en los alrededores de Jerusalén Oriental. Palestinos que apuñalan y disparan a civiles israelíes y policías en el medio de la calle. Palestinos que tiran piedras a los automóviles que pasan. Multitudes de israelíes que les pegan a los palestinos o llaman a la policía para que les disparen. Cacheos humillantes a los palestinos en las calles. Todo esto se ha transformado en hechos cotidianos en la ciudad en la que nos enseñan a rezar por la paz y también en otros lugares de Israel, Gaza y Cisjordania.

Mientras la violencia es visible en las calles, también ocupa la mente y corazón de la gente. El miedo saca lo peor de las personas y la demanda de que sea derramada más sangre, como si eso reparara la sangre derramada. La retórica racista y el miedo hacen la situación más intensa. Una vez más el gobierno israelí responde a nivel militar: ha habido centenas de arrestos; el acceso de los palestinos al complejo de la mezquita de Al Aqsa ha sido limitado; han sido cerradas partes del Barrio Musulmán de la Ciudad Vieja de Jerusalén a la entrada de palestinos; han sido cambiadas las reglas para abrir fuego para permitir que francotiradores disparen a niños y niñas; ha sido introducida una sentencia mínima para aquel que arroje piedras, lo que incluye a más de 150 niños arrestados en Jerusalén Oriental solo durante las últimas semanas; y ahora se habla de imponer un toque de queda o incluso el cierre de Jerusalén Oriental.

Además, señalan la lógica del militarismo y la violencia, generar más violencia y más sinsentido en el conflicto:

Todo esto constituye un castigo colectivo a toda la población de Jerusalén Oriental  de más de 300.000 personas. En el pasado, estas medidas probaron ser inefectivas para terminar con la violencia. Décadas de expoliación, ocupación y discriminación son las principales razones para la resistencia palestina. Más represión militar israelí y la actual ocupación y bloqueo nunca acabarán con el anhelo palestino por paz ni enfrentarán las causas de la violencia. En realidad, es probable que las acciones emprendidas por el gobierno israelí generen más violencia, destrucción y consoliden la división. Solo la justicia y la igualdad para todos traerá la paz y tranquilidad para los residentes de Israel y Palestina.

Y afrontan el conflicto de una manera novedosa, mirándose a sí mismos, buscando qué es lo que pueden hacer para acabar con la violencia, dejando de echar la culpa a los demás:

Como un grupo de judíos del mundo creemos que debe haber un cambio inmediato por parte del gobierno israelí y los israelíes. Corresponde a todos los judíos del mundo presionar al gobierno israelí —y a todos lo que siguen sus acciones y discurso— para que cambien el enfoque. La represión militar debe cesar inmediatamente; los palestinos deben tener acceso a la total libertad de movimiento. También es responsabilidad de l@s judí@s del mundo forzar a que los países donde vivimos cesen inmediatamente el apoyo militar y económico a la ocupación israelí de Palestina y el bloqueo a Gaza.

Llamamos a todas nuestras comunidades, judías o no, a insistir públicamente para que se le ponga fin a la violencia, la ocupación y la respuesta militar y en su lugar exigir igualdad y libertad para el pueblo palestino y justicia para todos y todas.

Lo firman judíos de todo el mundo.

Nosotros, ateos convencidos y practicante, también lo firmamos porque como dicen en el subtítulo de su blog porque los derechos humanos están por encima de los lazos sanguíneos, étnicos, religiosos, etc.

Ánimo, amigos, en vuestra valiente lucha contra la violencia.

Salam, shalom, paz.

Por fin (¿por descuido?) el Gobierno español reconoce que hemos participado en una guerra (no declarada)

14 noviembre, 2015

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

Comunicaci%C3%B3n+telem%C3%A1tica+de+nacimientos+al+Registro+Civil

Cristina Cifuentes

Fuente: Cuatro

Nuestros flamantes políticos se han pasado los años explicando la retórica de la “presencia” española en Afganistán ocultando que España estaba participando no en una acción humanitaria, ni altruista, ni nada de eso, sino en una guerra donde éramos enemigos de otros contrincantes.

Ahora, cuando anuncian (también mentirosamente) que España se retira de Afganistán (aunque quedarán 20 militares de asesores en Kabul, lo que quiere decir que no se han ido del todo), la hija del fallecido General Sanz de Santamaría, doña Soraya, vicepresidenta del gobierno de Mariano Rajoy, ha explicado que

No podemos olvidar que veníamos a una guerra que ha exigido un enorme esfuerzo y sacrificio de los militares españoles hasta sus últimas consecuencias

Ya lo ven, fueron a una guerra y ahora, cuando ya no puede pasarles factura política y la intoxicación con la mentira ha conseguido adormecer todas las conciencias, lo dice nada menos que la principal portavoz del gobierno.

Una guerra en la que hemos estado involucrados 14 años nada menos, en las que hemos tomado parte en acciones militares de ataque, matado contendientes, recibido muertos propios, y toda la parafernalia de desastres que supone una guerra.

Una guerra que ha costado al menos (si creemos a la vicepresidenta, cosa que tendemos a no hacer porque en gasto militar nuestros políticos se suelen quedar cortos a la hora de explicarnos su magnitud) 3.682 millones de euros del bolsillo de los españoles (a razón de 263 millones de euros por año, algo más de 700.000 euros al día), lo que supone que a cada persona de las que vivimos aquí (usando el censo oficial a enero de 2015), le ha costado esta agresión 79,16 euros de su dinero.

¿Está usted dispuesto a dar 80 euros para invadir un país lejano donde no se nos ha perdido nada?  Según el gobierno de turno es una buena inversión.

¿Y para qué ha servido esta agresión con tan alto coste económico, con pérdida de vidas, con devastación de infraestructuras, con una enorme huella ecológica y con un impacto ético indecente?  Lo expresa la señora Vicepresidenta en funciones (hasta nuevas elecciones):

ha supuesto una gran experiencia para las tropas españolas al haber podido asumir simultáneamente retos de muy diferente naturaleza, lo que ha contribuido a la “modernización” de las Fuerzas Armadas española

Ya lo ven: la preocupación por los afganos brilla por su apabullante y sonora ausencia. La preocupación por la democracia, de cuya palabra se les ha llenado la boca del ministro para abajo a todos los propagandistas de la guerra, no sale en el relato. Lo importante es que hemos entrenado a los soldaditos.

¿Acaso le han preguntado estos tipos a alguien si queríamos gastar este dineral y si queríamos rebajar el nivel de nuestra dignidad al de agresores de otro pueblo para entrenar a los soldaditos y que se modernicen?  ¿Acaso nos han preguntado alguna vez si queremos modernizar al ejército a este precio?, ¿si queremos modernizarlo incluso?, ¿si preferimos invertir 3.600 millones de euros en modernizar al ejército en tareas de agresión militar o si preferimos invertir en desarrollo solidario con los pueblos más pobres?

No. Eso no se pregunta. Tal vez la respuesta sería incómoda para los que deciden por nosotros y tal vez esa incomodidad aguaría los festejos donde los políticos usan palabras gruesas mientras ejercen su influencia militar.

Alcaldes con otra estética ponen nerviosos a los militares

25 septiembre, 2015

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

alcalde ferrol

Fuente: El Confidencial Digital

Comenta la prensa proclive a lo militar el descontento que en los militares ha generado el Alcalde de Ferrol, Jorge Suárez, que recibió a los comandantes de dos fragatas de la OTAN (vestidos de riguroso traje de gala) en vaqueros y con la camisa por fuera, lo cual es, según la etiqueta castrense, muy mala cosa (a pesar de que vistas las cosas con un cierto criterio estético, a nuestro parecer, peor vestidos iban los militares por mucho empaque que quisieran dar a sus charreteras).

Según la noticia, que un alcalde reniegue de los esquemas modísticos al uso militar es muy mala cosa y, dice la entradilla de la noticia, se detectan en la Armada española “muestras de indignación por lo que dicen es una falta de decoro hacia dos representantes militares extranjeros que iban con su traje de gala.”

Pero los militares no sólo están compungidos por una cuestión de sastrería, sino también (o sobre todo) porque el alcalde, lejos de hacer el zascandileo habitual, se permitió opinar y les soltó a los engalanados militares que

el negocio de la guerra en función de los intereses económicos deberá sustituirse por el desarme

Y a nosotros que nos parece que ante el inmovilismo de las instituciones políticas estatales va siendo hora que los alcaldes se hagan portavoces del sentir de la gente y hablen claro, nos ha parecido que el alcalde de Ferrol, que vistiéndose como le parece no ofende a nadie y muestra que las instituciones no son todo pompa y barroquismo pasado de moda, habló cabal y clarito, por más que a los defensores del status quo les duela y rabien.

Porque cada vez somos más las gentes y los pueblos que no queremos permanecer callados frente al militarismo rampante que nos rodea y nos pone en peligro.

Graciñas, alcalde. A ver si cunde el ejemplo.