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Carme Chacón y la hipocresía española

18 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

No trataron bien a Carme Chacón. La prensa tampoco, en particular la conservadora, como es habitual siendo mujer y de izquierdas. Pero España reedita con ella esa pasión por llorar y ensalzar a los muertos, en particular cuando peor se ha portado con ellos.

Constatemos un hecho: Chacón no estaba en las primeras filas de la política ahora, la habían apartado.

Rosa María Artal

11/04/2017 – 20:56h

Carme Chacón y Susana Díaz, favoritas para liderar el PSOE, según un sondeo
La exministra de Defensa Carme Chacón. EFE

A Carme Chacón le hubiera gustado saber cuánto la querían. Sobre todo mucha gente anónima que supo apreciarla. Su valentía y su empeño merecían conocer que su entrega obtuvo resultados. Fueron tantas las zancadillas que sufrió que, al menos, debió quedarle ese reconocimiento. Porque han vuelto a hacerlo. Hay una querencia en España por la parafernalia de la muerte que unida a la hipocresía, o viceversa, resulta escandalosa. Constatemos un hecho: Chacón no estaba en las primeras filas de la política ahora, la habían apartado.

Comparto la valoración que sitúa a Carme Chacón como una política capaz, honesta, luchadora, feminista, de convicciones socialistas reales, y con un deseo sincero de renovar y reconstruir el PSOE. Desde la moderación. “ Chacón fue una política coherente y comprometida con sus ideales, pero no una revolucionaria“, escribe Ignacio Escolar en un artículo que aporta muchas claves. De los cambios que impulsó, de su pensamiento y de su enorme discreción. Laica ejerciente, contraria a dar el indulto al banquero Alfredo Sáenz, partidaria de investigar el fiasco de Bankia. Tropezó con el “desahucio exprés” que le salió por la culata al terminar siendo aplicado a los impagos de hipotecas que no formaba parte del diseño. Esto demuestra, por cierto, que no hay ley inocente en manos culpables.

Pues bien, no la dejaron seguir. 25 de Mayo de 2011. Las plazas de España llenas de 15M, dejando claro el “No nos representan” del hartazgo máximo. Chacón prepara incluso su equipo renovador. Y la echan atrás. Aparece, llorosa, para retirar su candidatura a las primarias por el bien del partido y de Zapatero. La intrahistoria la cuenta también el director de eldiario.es: “Una serie de barones, con Patxi López a la cabeza, amenazaron con tumbar a Zapatero si no apoyaba la designación de Alfredro Pérez Rubalcaba como candidato sin primarias”. Chacón era consciente de lo que ocurría en España, el aparato no.

Y la historia se repite en el Congreso de Sevilla de 2012 cuando Carme Chacón lo vuelve a intentar. Hasta Madrid llegaban los ecos de las presiones y zancadillas. Perdió por 22 votos en jornada maratoniana de intercambio de apoyos y favores. “La vencieron los dueños del partido, una alianza de la vieja guardia: Felipe, Guerra, Bono, Chaves… Tras perder, guardó silencio y dejó liderar a Rubalcaba”, sigue escribiendo Ignacio Escolar. Alguno más hubo, los de siempre en realidad. Tenían el PSOE, perdían apoyo electoral. “ Venció el cambio tranquilo y la experiencia“, explicaron en prensa. Poco después renunció a su acta de diputada y pasó a la actividad privada. Su carrera política declinó.

Una amiga que me sirve de barómetro popular sentencia que los compañeros que lloran a Chacón lamentan su muerte aunque la hubieran apartado de su vocación. Faltaría más. Pero lo que cuentan son los hechos. Y producen bastante impacto algunos rostros compungidos. Otros han demostrado que realmente la valoraban y querían, mucho más de lo que probablemente ella pensaba.

Sin duda el PSOE hubiera sido distinto dirigido por Carme Chacón, que pudo ser también la primera presidenta de España. Pero es lo más rancio del aparato quien lleva las riendas en defensa de “valores tradicionales”. Del PSOE, dicen. Jesús Cintora cuenta en su nuevo libro cómo Rubalcaba intentó impedir que Pedro Sánchez formara gobierno: “Si Rajoy no da el paso, no des el paso tú”. Basado en lo que, a su entender suponía, “la peligrosa compañía de Podemos y de los nacionalistas”. No hay problema en darle el gobierno a Rajoy, no constituye ningún peligro. Para ellos.

La senda emprendida por el PSOE es un puro dislate, con el golpe interno para echar al secretario general elegido en primarias, y cuanto ha sucedido después actuando como si nada hubiera ocurrido. Susana Díaz encarna esta tosca etapa de aparato y conservadurismo, por más que Chacón la apoyara frente a sus dos competidores.

No trataron bien a Carme Chacón. La prensa tampoco, en particular la conservadora, como es habitual siendo mujer y de izquierdas. Pero España reedita con ella esa pasión por llorar y ensalzar a los muertos, en particular cuando peor se ha portado con ellos.

El domingo de Ramos –como lo llamaba la portavocía mediática del PP en RTVE en estos tiempos de santerío redivivo–,  El País publicaba otra de sus encuestas de Metrocospia. Esta vez para concluir que los españoles optan por Adolfo Suárez como el presidente que querrían tener. Paradójico. Desde dentro, la derecha hoy recogida en el PP le dinamitó el partido. El PSOE de Felipe González le presentó una moción de censura y una cuestión de confianza. Le hicieron la vida imposible y sufrió por ello. Mucho.

Hemos sabido recientemente, por casualidad, que Suárez no quiso convocar un referéndum sobre la monarquía porque iba a perderlo. Se lo dijo a la periodista Victoria Prego que calló durante décadas. No se puede decir que, justa o injustamente, nadie le agradeciera el favor a Suárez. Ahora lo tenemos en los altares. Si existe alguna parte de lógica en el hecho será que les parece peor lo que vino después.

Esa exacerbación española de la muerte huele a procesión, incienso y rito, a humo. A hipocresía suma. Es ese sentimentalismo con dolor placentero, de escenario, butaca y kleenex. Y de igual modo enmascara la verdad. En la política que posterga a los ciudadanos y ejerce, con cara de póker, el todo vale para el fin último. En los medios y sectores que juegan la misma partida. Carme Chacón era del sector limpio de la política que también existe y su camino no fue de rosas.

Un consejo: la próxima vez que quieran a alguien como la querían a ella, demuéstrenselo en vida. Y déjenle volar libre.

Los hermanitos siameses

19 enero, 2017

Aunque no sea noticia de actualidad, me gusta la visión previsora de El Gran Wyoming con lo que pasó hace ahora casi un año.

Fuente: http://www.infolibre.es

El Gran Wyoming, 19 de abril de 2016.
Hace un poco pasaron a la firma de escritores, políticos, agentes sociales y artistas, un manifiesto titulado: “Es posible y necesario un gobierno del cambio”, donde se pide a diversas formaciones que concurrieron a las elecciones que lleguen a un acuerdo para la formación de un gobierno y así evitar que se repitan las elecciones. Considera el manifiesto, que viene firmado por muchos amigos míos, que repetir las elecciones frustraría los intereses y anhelos de la mayoría. La mayoría ya se ha frustrado cuando ha visto cómo está el patio. El que tenía la llave del cambio, Pedro Sánchez, ha optado por el modelo andaluz de Susana Díaz, a la que le resulta más cómodo gobernar con la derecha que con la izquierda. Sus razones tendrá.
Afirma el manifiesto que las opciones no son muchas, y es verdad. Tampoco las que resultaran de una hipotética repetición de las elecciones, aunque casi nadie duda que una mayoría suficiente conseguida entre PP y Ciudadanos tendría muchas posibilidades de conformar un gobierno que perpetuara las políticas neoliberales sin contar con el resto de las fuerzas políticas, tal y como actúan siempre que pueden. Dejarían al PSOE de miranda, por si no se han enterado.
Ciudadanos es una fuerza emergente que se propone del cambio aunque, en realidad, su razón de existir es evitarlo. Me refiero al cambio real, no al cosmético, como cuando hablan de un pacto con el PP, pero sin Rajoy. Hay que ver qué manía le tienen al pobre Mariano. Sólo desde la aversión personal se entiende que si Mariano se retira estén encantados de pactar con Cospedal, Esperanza Aguirre, Rafael Hernando, Fernández Díaz, Morenés, Cañete, ahora Soria ya no, antes sí, y el largo etcétera de personal que milita en esas filas y cuyo paso por ayuntamientos y comunidades autónomas ha dejado el terreno calcinado y las arcas relucientes por dentro. ¿Estamos tontos o qué?
La formación de Rivera, en su pragmatismo neutral, apoya y se alía con la fuerza más votada donde quiera que concurra. Ésa es su norma. Esta cuestión crucial se obvia en los medios de comunicación, creo yo, de forma interesada. No se le da la importancia que tiene. Es decir, Ciudadanos a veces es fuerza del cambio y a veces no. A sus votantes parece que este hecho no les importa. Entienden que su líder establezca alianzas con el PP o con el PSOE con tal de llegar al poder, sin sentirse traicionados. ¿Se equivocan Rivera y su gente o son de los que opinan que PP y PSOE son la misma cosa?

No creo que sea el momento de explicar de qué va el PP, pero por resumir, digamos que es una formación política compuesta por casos individuales de personajes que operan con total autonomía para delinquir hasta que son sorprendidos y puestos ante la Justicia, siempre por elementos ajenos al partido, a pesar de que las fechorías, en muchos casos, se cometen delante de las narices de los jefes, en la propia sede del partido. Ni uno solo de los cientos de delitos aislados que se han perpetrado, incluidos los casos de los sucesivos tesoreros que han venido mangoneando desde la fundación del partido, ha levantado la menor sospecha de estos ingenuos dirigentes que, a veces, se encuentran empresas a su nombre en paraísos fiscales cuya existencia desconocían. Qué suerte. Vamos, como cuando a las amantes de los señoritos se les ponía una mercería. Sumidos en semejante estado de idiocia se proponen como los mejores administradores de lo público. ¿Son tontos? No: mienten.

En unos casos, una vez denunciado el delito y el delincuente, el partido se desentiende del presunto corrupto y en otros, según su ascendencia, le siguen pagando un salario o la defensa. La confluencia de casos aislados ha alcanzado tal magnitud que hasta miembros de la judicatura se han referido a esa formación afirmando que actúa como una banda organizada para delinquir. Una vergüenza que destacan también los diarios extranjeros.

Ciudadanos no tiene el menor problema moral para darles el poder en lugares tan importantes como la Comunidad de Madrid, con la que tienen liada. Los trabajadores de Telemadrid siguen en lucha, ahí no ha habido cambio.

¿Por qué el señor Rivera no ensaya esta fórmula del tripartito o cuatripartito en estos lugares si está por el cambio al que tanto se refiere y se quita de encima al PP? Esa me la sé: porque no necesita a Pedro Sánchez para sacar adelante sus políticas que, allá donde gobiernan en comandita, coinciden plenamente con las del PP. Sin problemas. De hecho, Rivera repite por activa y por pasiva que hay que intentar incorporar al PP al futuro gobierno porque una fuerza con tantos votos no puede quedar al margen. Esta empatía altruista de que vengan todos a la fiesta, así como su ecuanimidad a la hora de pactar con el más votado, se revela falsa cuando entra en juego Podemos. Ahí sí ven incompatibilidad ideológica. En ese caso, como cuando el PP es la fuerza más votada, tampoco quieren cambio. Están en su derecho, pero el argumento del más votado resulta cuando menos cuestionable, a mí me parece ridículo. Tengo moral e ideología, las dos cosas.

El manifiesto en cuestión parte como toda la escenificación que hemos vivido desde que Rajoy decidió no plantear su investidura, de un hecho incuestionable, y es que existe un pacto que bajó Sánchez de la mano de Rivera, como en su día hiciera Moisés en el Sinaí, que hay que aceptar como documento de partida, sí o sí según Sánchez, y como documento final según Rivera. En el manifiesto se habla de: “mediante las oportunas negociaciones, complementar, mejorar o ampliar un acuerdo…”, en ningún caso, de “crear un acuerdo”, que es lo que yo firmaría.

Contaminado por mi colega Krahe he terminado por darle valor a las palabras y no me gusta esa inconcreción de “un acuerdo”, así, como abstracto, cuando se hace referencia a un documento concreto. Tampoco acierta el manifiesto y se adorna de cierto cinismo o de tendencia al tocomocho cuando dice: “Si no fuese posible formar un Gobierno compuesto por miembros de partidos dispares se puede, si hay voluntad política, acordar un gobierno, encabezado por el líder del partido mayoritario del acuerdo, con algunos integrantes consensuados…” ¿Qué es eso del líder mayoritario del acuerdo? Se llama Pedro Sánchez. ¿O hablamos de alguien tapado? Es decir que, o gobierna Pedro Sánchez por decisión unánime de los concurrentes o gobierna Pedro Sánchez con la venia de los mismos. Cada uno es muy libre de hacer su oferta, pero no hay como hablar claro. Dígase: ¡Queremos que gobierne Pedro Sánchez con quien sea!

Parece que a mucha gente todavía no le ha quedado claro que ese pacto de las fuerzas del cambio no se ha llevado a cabo porque Pedro Sánchez no quiere. Algunos dicen que no puede, me da igual. Uno de los que se opone con vehemencia es el expresidente González, que ahora es propuesto por Esperanza Aguirre como candidato de consenso. Fue el que dijo que Anguita y Aznar eran la misma mierda. Ahora es el candidato de Esperanza. ¡Qué cruel es la hemeroteca!

Yo firmaría un pacto en el que las diferentes fuerzas políticas que llaman del cambio, que son muchas más que las que se sentaron el otro día, partieran de cero, como se hace en toda negociación cuando se quiere llegar a buen puerto y, por cierto, se piensa también en los votantes. Sin imposiciones previas. En todo este tiempo sólo ha habido una línea roja real que los medios de comunicación de masas se han encargado de evitar llamarla así, y es el pacto que hicieron con urgencia PSOE y Ciudadanos, que se convirtió de hecho en una coalición indisoluble que no existía antes de las elecciones. No es tiempo de reproches, pero tampoco de ruedas de molino.

En otra parte del documento se afirma: “Bloquear esta posibilidad frustra los intereses y anhelos de las grandes mayorías…” Parece que se hace responsable de ese bloqueo al que no suscriba el pacto con sus mejoras, ampliaciones y complementos. Para mí es evidente que quien está bloqueando el pacto, y con él el cambio, es quien impone las tesis de Ciudadanos como un dogma de fe a partir del cual se traza el camino a seguir con las reformas pertinentes. El malo, como en las películas, ya estaba señalado desde el principio: “El que se levante de la mesa de negociación”.

El mismo día 7 de abril en que se llevó a cabo el encuentro entre PSOE, Ciudadanos y Podemos, tanto el portavoz de Ciudadanos, José Manuel Villegas, como el propio Rivera, dieron por concluida la posible negociación y alegaron que leerían el documento que presentó la formación morada por cortesía. Es decir, fueron los primeros en levantarse de la mesa. Eso podría convertirles en los malos, razón por la cual los medios de comunicación omitieron valorar esas declaraciones. Podemos ese día no convocó a la prensa.

Es al día siguiente cuando Podemos dice algo parecido, señalando la incompatibilidad de ambas fuerzas cuando se convierten en saboteadores del proceso. Ahí va mi manifiesto: “Señor Sánchez, ¿sería usted tan amable de sentarse con las diferentes fuerzas del cambio, de progreso o como le guste llamarlas, para elaborar un documento que siente las bases de un posible gobierno de coalición?” No creo que sea complicado si hay voluntad de hacerlo. La cuestión es compleja porque, simple y llanamente, no se quiere hacer. Pedro Sánchez se reunió de forma unilateral con Rivera y a partir de ahí imponía su presencia en cualquier otra solicitud de encuentro. Se convirtieron en hermanitos siameses.

No me extraña que el PSOE tenga pánico a la repetición de las elecciones: ¿Qué campaña podrían hacer? ¿Presentarían a Rivera como el hombre del cambio y el progreso? ¿Concurrirían coaligados PSOE y Ciudadanos? Dada esa condición de indisolubles sería lo más coherente.

Por ir terminando, en ningún caso firmaría un manifiesto para la creación de un gobierno de consenso en el que Rivera sea el filtro, el árbitro que impone las condiciones, como ocurre ahora con el actual documento. Como decía una amiga actriz cuando llegaba cruzada: “No tengo el coño pa ruidos”. Firmaría uno sin condiciones, donde las diferentes fuerzas puedan aportar sus puntos de vista de cara a un objetivo común y cada uno diga lo que tenga que decir.

Esperemos que estos niños siameses se sometan a terapia reparadora, separadora, y que en el quirófano el cirujano descubra que están unidos por el pubis, porque como lo estén por el cerebro, estamos listos.

Unidos Podemos: estado de excepción

10 noviembre, 2016

Fuente: http://www.cuartopoder.es

MANOLO MONEREO | Publicado: 7/11/2016 08:37 – Actualizado: 8/11/2016 07:23

Ramón Espinar en una imagen de archivo. / Efe

Para Olga Rodríguez, periodista

Asombra la candidez y hasta la inocencia de algunos dirigentes de Unidos Podemos. Ingenuidad que lleva, con mucha frecuencia, a la incoherencia: no se puede estar diciendo a los cuatro vientos que vivimos una crisis de régimen y que hay que derrotar a la casta reinante sin prever que los poderes que realmente mandan en el país no reaccionen y no lo hagan virulentamente. Y así ha sido desde el principio. Después de unos primeros meses de expectación, de conocimiento del fenómeno Podemos, los que mandan y no se presentan a las elecciones adoptaron dos resoluciones estratégicas de fondo, tomarse en serio el fenómeno e iniciar un conjunto de medidas políticas, mediáticas y económicas con el objetivo de dividirla, romperla y limitarla electoralmente. El surgimiento de Ciudadanos, la denuncia sistemática contra el populismo y sus secuelas fue en paralelo a la creación de “psicosociales”, de “casos” y de “escándalos” contra los dirigentes más conocidos de Unidos Podemos. A título de ejemplo, los de Monedero, Iñigo Errejón, Tania Sánchez, Echenique y, ahora, Ramón Espinar.

Lo característico de estos “psicosociales” es la existencia de tramas que enlazan medios periodísticos, parte de la clase política y lo que podríamos llamar las “cloacas” del Estado. Estas tramas siempre han existido de una u otra manera. Lo nuevo es que con la crisis se han hecho más visibles, más centralizadas y su fuerza es mucho mayor. Se podría decir que hay una trama general (la casta, el núcleo duro del poder) que se transforma en tramas y tramillas, todas ellas engarzadas en una lógica de los que mandan. Esto, que podrían parecer exageraciones más o menos fundamentadas en los hechos, ha dado un paso hacia delante de cualidad: por segunda vez en nuestra ya veterana democracia, hemos podido asistir en directo y hasta televisado a la caída planificada, organizada y ordenada del secretario general de un partido, el del PSOE. La primera vez —era otro contexto sin duda más dramático— fue el linchamiento de Adolfo Suárez, convertido hoy, paradoja sobre paradoja, por sus más encarnizados enemigos, en el padre de la democracia española. No tendrá esta suerte Pedro Sánchez, creo.

Ahora viene la operación olvido, es decir, que desaparezca de nuestro imaginario social cómo unos medios de comunicación dirigidos por el Grupo PRISA, en estrecha alianza con los grupos de poder económicos y la complicidad visible de barones y baronesa del PSOE, derrotaron a Pedro Sánchez y convirtieron —ante millones de personas— al PSOE en una fuerza intervenida por los poderes fácticos. Insisto, lo nuevo es esto: lo que hoy se quiere escamotear es el control que los poderes fácticos ejercen sobre las fuerzas políticas fundamentales. El error de Pedro Sánchez (uno de ellos) fue autonomizarse tanto de los poderes internos como de los poderes externos, y lo pagó; me temo que lo seguirá pagando. Todo lo que muchos dijimos que pasaba lo ha repetido el antiguo secretario del PSOE de la A a la Z. En todas las tramas, en todos los conciliábulos y conspiraciones, los mismos actores: PRISA, González y Rubalcaba y, a lo lejos, por lo que hoy llaman Despeñapedros, Susana Díaz.

Lo diré con toda claridad: los poderes de este país han decretado el estado de excepción para Unidos Podemos. No es nada personal, es político. La cuestión es diáfana: PRISA, los poderes han jugado muy fuerte y han domesticado a un PSOE que para ellos andaba sin brújula. Van ganando, pero están pagando un altísimo coste. En primer lugar, porque el ataque ha sido tan brutal que se ha notado demasiado, ha sido excesivamente visible y algunos medios han perdido credibilidad, mucha credibilidad. En segundo lugar, porque el debilitamiento relativo del PSOE puede ser aprovechado por Unidos Podemos para ganar fuerza social, presencia electoral y solvencia política. La conclusión es bastante evidente, hay que usar todos los medios y métodos para que Unidos Podemos no salga favorecido de la crisis inducida del PSOE.

Con el tema de Ramón Espinar tenemos la primera advertencia de la guerra que acaba de comenzar. Lo que viene ahora está ya escrito en los astros: sucesión más o menos relevante de casos, de “psicosociales” contra dirigentes de Unidos Podemos, siempre, siempre próximos a Pablo Iglesias. El “juego” será también el de siempre: “escándalos” mediáticos sin conexión penal y derivados a supuestas “razones éticas” violadas. Pronto llegarán amenazas de dossieres, de informes reservados sobre dirigentes; se incentivará el surgimiento y el desarrollo de “sectores críticos” contra el “autoritarismo” del secretario general de Podemos y del coordinador de IU. La nota diferencial es advertir a todas y a todos los dirigentes de UP que nadie estará ya libre de dossieres, que las críticas a la dirección siempre serán bienvenidas y que es el tiempo de decidirse. Y más allá, “vender” la idea que hay que escoger entre un sector bueno, razonable y hasta sutil, en definitiva, dialogante; y un sector duro, intransigente y autoritario que coincidiría con Pablo Iglesias y Alberto Garzón.

Nada nuevo bajo el sol. Esto se ha practicado muchas veces con razonable éxito, por lo demás. Unidos Podemos debe, en primer lugar, tomar nota con mucha claridad de lo que viene y prepararse para ello. En segundo lugar, estas cosas se combaten con política; hay que hacer política a lo grande en pos de un proyecto nuevo de país, protagonizando el conflicto social y ganando en solvencia política y parlamentaria. En tercer lugar, no matar el debate; se trata de combinar inteligentemente la unidad frente a unos enemigos que decididamente van a liquidar el proyecto con la autonomía necesaria para pensar juntos, discutir colectivamente y aprobar políticas mayoritarias en la organización. En cuarto lugar, unidad, unidad y unidad. Unidos Podemos debe ser algo más que un grupo parlamentario, debe construir una unidad desde abajo, desde lo local, garantizar una acción común y dedicar muchas horas a construir vida colectiva y práctica común. Ahora, como siempre, hacen falta principios claros, conocimiento de lo que hay y coraje moral. No está escrito en parte alguna que esta partida no la podamos ganar.

Peor que un ‘sorpasso’ un’sorpasok’

27 abril, 2016

Y también un sorPP si las cosas se hacen bien con el entendimiento de las fuerzas de progreso (Podemos e IU, a la cual felicito hoy por su 30º cumpleaños) y las confluencias territoriales (País Valencià, Cataluña y Galicia).

Fuente: http://www.eldiario.es

El PSOE es quien más se juega yendo otra vez a las urnas: la coexistencia de una alternativa con opciones y un PSOE en sus horas más bajas, pueden ser la tormenta perfecta

Pedro Sánchez trasladará al Rey que las elecciones pueden “fortalecer al país y las instituciones”

Si queda alguna posibilidad remota de evitar elecciones, está en que a Pedro Sánchez le tiemblen las piernas al entrar este martes en Zarzuela. Que cuando el rey le dé las buenas tardes, el líder del PSOE se eche a llorar en su hombro y acabe por aceptar alguno de los escenarios que ha rechazado durante cuatro meses: gobierno con Podemos, o gran coalición.

Si alguien se la juega yendo otra vez a urnas es el PSOE. El que más tiene que perder, al que más se le pueden torcer las cosas. Hasta el 26 de junio queda una inmensidad, nueve semanas que al ritmo que vive la política española equivalen a una década. La volatilidad esa de la que tanto hablábamos antes del 20D, y que ahora volverá a escena.

La historia reciente del PSOE es pura ley de Murphy: si algo puede salirle mal, saldrá peor. Y aún así, el 20D salvó los muebles, aunque fuesen unos muebles desvencijados. Mantener el segundo puesto equivalía a salvar una bola de partido, una victoria pírrica tras la que necesitaba ganar tiempo, un par de años al menos, para recomponerse. Y eso es lo que va a perder al dejar que muera la legislatura. Se le acaba el tiempo.

Puede pasar de todo, claro, pero pintan nubarrones. Tras la campaña tan gris que hizo Sánchez para el 20D, va a tener que esforzarse mucho para que una parte de sus votantes no se quede en casa el 26J. Y en cuanto al relato de “nosotros lo hemos intentado todo”, está bien, sí, pero no llega para nueve semanas, habrá que inventar otros argumentos. A cambio, el precio a pagar por haberse hecho tantas fotos con Albert Rivera puede ser una fuga de su flanco izquierdo hacia Podemos.

Pablo Iglesias y los suyos tienen el viento de cara y lo saben: no se han desgastado tanto en estos meses como dicen los analistas interesados, y a cambio son los reyes de la campaña electoral, como demostraron en diciembre. De aquí al 26J solo pueden ir a más, en cuanto resuelvan las confluencias y empiecen a llenar pabellones, viralizar vídeos emocionantes y triunfar en los platós. Mantendrán movilizados a muchos más votantes que el resto de partidos, y encima son los que tienen más donde pescar: echarán una caña hacia los socialistas desencantados, y otra hacia IU, con la que sospecho que están intentando el mismo juego de antes del 20D: que parezca que hay muchas ganas de una coalición, para en el último momento levantarse de la mesa llevándose lo único que a Podemos le interesa de IU: sus votos.

Se habla mucho del ‘sorpasso’ estos días, el viejo fantasma de los años noventa, cuando la Izquierda Unida de Anguita se iba a comer al PSOE, amenaza que luego quedó en nada. Pero eran otros tiempos, y ahora existe un miedo mucho mayor: el ‘sorpasok’, la mezcla de sorpasso y pasokización. Es decir, la coexistencia de una alternativa con opciones reales de superar a los socialistas (Podemos) y un PSOE en sus horas más bajas (como el PASOK griego hace unos años). La tormenta perfecta, en la que tendrá que navegar Pedro Sánchez desde mañana.

25/04/2016 – 19:58h

La vida antes de Rajoy

24 enero, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

Hay 13 millones y medio de personas en el umbral de la pobreza, han emigrado más de dos millones de españoles, y somos líderes de la desigualdad social en Europa con Bulgaria y Chipre

Rajoy cree que la única salida para Cataluña es volver a celebrar elecciones

Mariano Rajoy, presidente en funciones del Gobierno. EFE

Llevamos cuatro años ocupados casi exclusivamente de la política. Máxime ahora que todavía no sabemos quién gobernará  Cataluña, ni España. Una época en la que se han producido cambios con decisiva influencia en nuestra forma de vivir y expectativas de futuro. La crisis no empezó con Rajoy, aunque siempre estuvo allí en algún puesto de responsabilidad. Los recortes que ha practicado sí nos la han hecho sentir  en toda su crudeza. Rajoy, el hombre gris, y su partido han modelado España a su gusto. Aunque no al de todos, de ahí el nacimiento de fuerzas políticas que han alterado el pacífico mapa que se repartían entre PP y PSOE.

Lo que llamaron crisis empezó a hacerse sentir en España en 2009 y se afianzó en 2010, dos años después del derrumbe del sistema financiero internacional.  Estrenábamos por estos días de enero la presidencia de turno de la UE y empezaba a declinar “la estrella del euro”, como llamaban a nuestro país comandando por Zapatero–The Economist, por ejemplo, portavoz sólido de la economía liberal-. Habíamos llegado a crecer un 4,1% en el primer trimestre de 2007, y a crear, en la primera legislatura del PSOE, 3 millones de empleos. Inflados por la burbuja inmobiliaria que venía ya grandiosa de manos del PP de Aznar. Pero la crisis exterior y su propio peso descomunal la pinchó, nos estalló en la cara y  el número de parados ascendía en aquel enero de hace 6 años a la insostenible cifra de 3.923.603 personas. Paradojas de la vida, hoy son 4.093.508 en exultante recuperación (del desempleo que alcanzó el récord  en la legislatura de Rajoy). Hay 13 millones y medio de personas en el umbral de la pobreza, han emigrado más de dos millones de españoles, y somos líderes de la desigualdad social en Europa con Bulgaria y Chipre. Nosotros en notable aumento.

Tiempos aquellos, los de 2010. Rodrigo Rato, entraba a dirigir Caja Madrid, en enero.  Casa matriz de Bankia que junto con otras entidades colegas nos costó una fortuna. El fiscal andaba pidiendo prisión para Jaume Matas eludible bajo fianza de tres millones de euros. Terminaría siendo condenado a seis años de cárcel queel Tribunal Supremo convirtió en 9 meses. Las vueltas que da la vida: a partir de este mismo lunes le veremos de nuevo en el banquillo, dado que será uno de los primeros convocados a declarar en el caso Noos.

Nos preguntábamos hace 6 años, si Matas podría hacer frente a tan elevada fianza, disponiendo solo de 0,60 euros diarios como declaró a Hacienda.  Menos mal que el Banco de Valencia acudió en su ayuda. Y en la de otros, la verdad.  El magnánimo banco quebró después y lo compró por 1 euro la Caixa.  Tampoco fue la única entidad agracidada con esta fortuna. La CAM, Caja de Ahorros del Mediterráneo, también fue vendida por 1 euro al Banco de Sabadell. Sí, esa entidad presidida por Josep Oliu, el mismo que pidió un “Podemos de derechas” en junio de 2014. Y se hizo la luz y creció Ciudadanos que llevaba nueve años en hibernación.  Y no deja de ser paradójico que la conjura se hiciera en una conferencia titulada: “Mujer y liderazgo”.  El concepto de ‘igualdad’ de la formación de Rivera le restó votos.

Enero de 2010. El presidente de la gran patronal española, CEOE,  Gerardo Díaz Ferrán se encontraba en problemas. Por cobrar y no pagar. Amigo de sus amigos, regaló el dinero que no tenía a loables apoyos políticos. Como Fundescam, a quien tanto debe su “cojonuda” amiga, Esperanza Aguirre.  Los más grandes bancos facilitaban créditos a Díaz Ferrán que no daban a otros. Convicto de varios delitos, este jueves ha salido de la cárcel para responder en un nuevo juicio por apropiarse de 4,4 millones de euros de clientes de la agencia de viajes Marsans.

En 2010 se iniciaba la persecución a la que fue sometido el juez Baltasar Garzón enfrentado a tres juicios por su gestión, en un caso insólito en la historia judicial por múltiples factores. Encausado por la denuncia de Francisco Correa, el presunto cabecilla de la Gürtel, y por herederos del franquismo, acabaría inhabilitado. El único, aún, por la gran trama de corrupción vinculada al PP, y el único por la larga dictadura padecida en este país al, paradójicamente, intentar imponer un poco de justicia.

El 6 de enero, Juantxo López de Uralde, presidente entonces de Greenpeace España, salía de cárcel después de 20 días recluido en Dinamarca. Había irrumpido -en protesta pacífica- en la Cumbre del Clima de Copenhague, diciendo: “los políticos hablan, los líderes actúan”. Fundador de EQUO, hoy es diputado por Álava como independiente en las listas de Podemos.

El Madrid de Ana Botella se llenaba de basuras por su mala –o buena- cabeza en los contratos con importantes multinacionales, como FCC, OHL, ACS o Ferrovial, cuyos extremos todavía padece la capital. Y el PP, en pleno, hacía campaña contra el IVA que subía Zapatero. Llamando a la insumisión ciudadana.

La mayoría de los españoles éramos ya más pobres y más austeros, aunque casi todos nos cambiaríamos por aquellos días. Casi todos. Las grandes fortunas españolas obtuvieron  un 27% más de ganancias que el año anterior, lo que en su rico estatus vital equivalía a 6.800 millones de euros. Y así, aumentado beneficios, han seguido.

Las grandes fortunas españolas obtuvieron un 27% más de ganancias que el año anterior, lo que en su rico estatus vital equivalía a 6.800 millones de euros

La Unión Europa estaba creciendo tras permanecer varios años en la UE15. Se abrió al Este hasta congregar a 28 países, evidenciado las diferentes historias vividas. Hoy varios de ellos, como Hungría  y Polonia, tienen gobiernos de extrema derecha. Aunque tampoco son los únicos, ni parece lo serán en el futuro como no se imponga la cordura.

Cada hora, un empresario europeo o norteamericano contrataba obreros chinos para pagarles dos euros diarios de salario y vender lo que fabrican en sus respectivos países y a precio acorde con sus respectivos países. Las ventajas de la globalización. Todavía nos pagan más en España. A ellos también. La espiral de la explotación siempre tiene alguien a la cola.

La bolsa china se hunde estos días. Y voces sabias –como la del gran especulador George Soros que tanto sabe de esto- nos anuncian el nuevo previsible despeñe de la economía mundial.  En aquellos días de los que hablamos fue cuando los poderes decidieron que, en lugar de refundar el capitalismo -como habían prometido-, nos refundaban a los ciudadanos para que pagásemos las facturas de sus estropicios.

Borja Echevarría publicaba una exclusiva en El País sobre venta de órganos humanos en China. Por un hígado de contrabando se pagaban 130.00 euros. Como él, muchos otros periodistas no trabajan ya en este medio. O en otros. Son tiempos de mucha movilidad. Las principales cabeceras han cambiado a su director, la crisis de gestión hace estragos y exige tributos. Y ya no se habla de ese contrabando en China, la gran cruzada es Venezuela. La televisión pública estatal, TVE, gozaba de uno de sus no muy frecuentes períodos de respeto por la información, ahora es modelo de manipulación: la mayor y más burda desde la Transición. Otro hecho reseñable es que no había tertulias políticas de espectáculo televisivo, cuando hoy poseen marcada influencia.

Ada Colau  acababa de fundar  la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Alcaldesa de Barcelona hoy, es uno de los valores que se cita como fundamental en la izquierda europea.

Bajo una calma densa, la gente se agolpaba en conferencias, como las de ATTAC, pidiendo cambios. Queriendo participar en su logro. Y terminamos por salir a la calle. Un 15 de Mayo. Y todas las ‘mareas’ de servicios agraviados. Y los profesores, de la Universidad. Y luego a las urnas, y a las instituciones.

El papa Ratzinger se retiró a sus aposentes. Y llegó Francisco con bríos de regeneración.  Al rey Juan Carlos le retiraron los acontecimientos. Su hijo, Felipe VI, camina piano, piano, para no notarse. No por renovador. Élites de toda la vida amarillean en bilis por la España que ha elegido la gente. A pesar de sus feroces zancadillas.  Hay quien aguanta la tempestad.

¿Qué me dicen de pactos? ¿Qué, de gobiernos continuistas? Todo lo que quieren saber los empecinados, se lo han grabado en el cerebro. O bajo el cuero cabelludo. Mejor mirar en perspectiva  a ver si se evita seguir por la misma senda porque, en ese caso, será la historia interminable. El presente y el futuro suelen arrancar de páginas escritas con anterioridad. Hay vida sin Rajoy, de hecho sin él y sus replicantes es cuando existe alguna posibilidad más.

Varios concejales del PP, contra el cierre de urgencias en Guadalajara

19 diciembre, 2015

Fuente: http://www.elpais.com

Cerca de 3.000 personas, entre ellas alcaldes y concejales de distintos partidos, se manifiestan a favor de la Sanidad Pública

Cerca de 3.000 personas, según los convocantes, entre ellas alcaldes, concejales de distintos partidos, sindicatos y vecinos de Guadalajara, se han manifestado hoy en la ciudad contra el cierre de las urgencias en horario nocturno en seis centros de salud de la provincia. Con el deseo de que la Justicia les ampare y mantenga este servicio, la manifestación ha arrancado a las 12.00 horas desde el Palacio del Infantado con dirección a la sede del Gobierno regional y ha aglutinado a gran parte de la sociedad civil de la provincia, entre ellos a varios alcaldes y concejales del PP de municipios afectados por los cierres de las urgencias.
Uno de ellos, el concejal del PP en El Pobo de Dueñas, Mario Muñoz, ha participado en la protesta con una pancarta en la que se leía: ‘Soy un concejal del PP estafado y engañado’. Muñoz ha asegurado que, independientemente del color político, todo el mundo está en contra de la medida planteada por el Gobierno regional y ha afirmado sentirse “decepcionado e indignado” por la misma y por “la falta de explicaciones” de la Junta de Comunidades. El concejal popular ha añadido que no siente miedo a represalias y que él está defendiendo los motivos por los que les votaron sus vecinos, es decir, “los pocos recursos y servicios de El Pobo de Dueñas”.
La manifestación ha sido convocada por sindicatos -UGT, CCOO, Satse y CSI-CSI.F-, partidos políticos -PSOE e IU- y otros agentes sociales -La Otra Guadalajara, Plataforma contra el Cierre de las Urgencias en Chiloeches, Plataforma de Defensa de la Sierra Norte-, aunque, desde un primer momento, se esperaba la presencia de alcaldes de todo signo político.
En este sentido, el secretario general del PSOE de Guadalajara, Pablo Bellido, ha señalado que la acción es fruto del “esfuerzo que está haciendo María Dolores de Cospedal por destrozar la sanidad y los centros de urgencia de los pueblos”. “Los verdaderos protagonistas son los alcaldes que están luchando por defender a sus vecinos en una movilización de todos, cuyo objetivo es salvar la vida de todos”, ha comentado.

Además de los regidores guadalajareños, también ha comparecido el alcalde de Tembleque (Toledo), Jesús Fernández, que interpuso el recurso por el cual el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM) decidió paralizar de forma cautelar las medidas del Gobierno regional.

Fernández ha dicho que está seguro de que, con la decisión del TSJCM, “no va a haber vuelta atrás” y ha asegurado que la Junta no tiene argumentos jurídicos para defender su decisión, que ha calificado de “arbitraria y puramente política”.

La alcaldesa de Adobes, Juana Jiménez, ha adelantado que el lunes presentarán un recurso, mientras el regidor de Hiendelaencina, Mariano Escribano, le ha pedido a Cospedal “que se quite los tacones” y vea la realidad de los pueblos.

Unos vecinos han llevado un féretro real que simbolizaba la muerte de 11 pueblos de Guadalajara y han apoyado firmemente la manifestación que se ha realizado bajo el lema “Sanidad Pública y Gratuita. No Al Cierre de las Urgencias, Ni a la Privatización”.

Se prohíbe dar el cante y ganarle al PP

7 octubre, 2015

Fuente: http://www.elpais.com

Si alguien ha tratado de acabar con otro en los despachos ha sido el Partido Popular.

Casi al mismo tiempo que la policía descubría otra trama criminal organizada por dirigentes del Partido Popular, su presidente en Andalucía, Juan Manuel Moreno, hacía unas declaraciones sorprendentes.

Según han informado los medios, Moreno dijo en una convención de candidatos celebrada en Jerez de la Frontera que el Partido Popular está “enderezando el rumbo que torcieron las políticas del PSOE”.

Es sorprendente esta afirmación porque lo que indican los datos es que si Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, ha enmendado al PSOE ha sido a peor. En el primer semestre de este año, el PIB ha sido unos 10.000 millones de euros menor que el del primer semestre de 2011 y unos 8.000 millones menos que el segundo de aquel año, cuando el PP ganó las elecciones. El consumo de los hogares en el primer semestre de 2014 fue unos 14.000 millones de euros más bajo que el del segundo trimestre de 2011 y la inversión es ahora 18.000 millones menor que la de entonces.

En empleo, el fracaso de Rajoy (que prometió crear 3,5 millones de puestos de trabajo) es también estrepitoso: a finales del pasado mes septiembre había 430.000 parados más que en ese mismo mes de 2011 y 980.000 ocupados y 551.000 activos menos. Y en estos momentos la deuda pública española es unos 275.000 millones de euros mayor que la que había cuando José Luis Rodríguez Zapatero dejó el Gobierno. Por no hablar de cómo estaban entonces y ahora los servicios públicos, el crédito, la morosidad o las tasas de pobreza.

Pero si es sorprendente lo que entiende por enmendar el señor Moreno no lo es menos el concepto patrimonialista y totalitario que tiene de la democracia.

En ese acto con sus candidatos también señaló que la posibilidad de que ganen grupos distintos al PP es un “riesgo”, como si solo su partido estuviera legitimado para gobernarnos a los demás. Y para terminar de arreglarlo, Moreno se lamentó de que solo se busca “apartar al PP de las instituciones” y “derrotar al PP en los despachos”. Otras dos simplezas insultantemente impropias de alguien con sus aspiraciones políticas.

La primera porque, afortunadamente, hoy día solo puede quedar apartado de las instituciones en España quien carece de votos suficientes o se sitúa al margen de nuestras leyes. Y la segunda porque quien diga eso demuestra un desconocimiento total de nuestra historia reciente. Tan embebido en sus estudios de protocolo debió estar Moreno que no se enteró de que si algún partido ha tratado de acabar con otro en los despachos fue el PP, primero cuando gobernaba Felipe González y luego con Zapatero, al que incluso acusaron de cómplice de ETA con tal de acabar con él. Lo mismo que antes se prohibía el cante en los cafés, parece que Moreno quiere prohibir ahora que le ganen elecciones al Partido Popular.

@juantorreslopez

¿Por qué el PSOE abandonó su compromiso con la autodeterminación de los pueblos y naciones de España?

1 octubre, 2015

Fuente: http://www.vnavarro.org

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 3 de noviembre de 2014.

Este artículo cuestiona la percepción generalizada en la cultura política y mediática española de que solo hay una visión de este país, que es la uninacional, negando la plurinacionalidad de España. Se centra en la evolución del PSOE y aplaude la aparición de nuevas fuerzas políticas como Podemos, que junto con Izquierda Unida reconocen la plurinacionalidad del Estado español, incluyendo el derecho de autodeterminación.

Hace cuarenta años que se celebró el Congreso de Suresnes del PSOE, uno de los congresos más importantes de la historia de la socialdemocracia española. En este Congreso, una nueva generación tomó el relevo de la dirección de la que había sido la fuerza mayoritaria de las izquierdas durante la II República. No fue, sin embargo, la fuerza mayoritaria durante la lucha contra el régimen de la dictadura del General Franco, puesto ocupado por el PCE-PSUC. En realidad, el liderazgo que este último partido había ofrecido durante la clandestinidad preocupó enormemente a las potencias occidentales, y muy en particular al gobierno federal de EEUU, ya asustado por lo que estaba ocurriendo en Portugal, con la victoria de la Revolución de los Claveles, claramente influenciada por el Partido Comunista portugués.

En Europa, la socialdemocracia estaba también preocupada. La dictadura en España estaba acabando y había inquietud sobre su futuro. Los máximos dirigentes de la socialdemocracia europea –François Mitterrand, Willy Brandt y Olof Palme- acudieron al Congreso de Suresnes, en Francia, y apoyaron el cambio de dirección del PSOE, ofreciendo toda la ayuda a la nueva dirección de este partido, liderado por dos jóvenes socialistas, venidos del interior de España, Felipe González y Alfonso Guerra.

En aquel Congreso, el nuevo PSOE intentó capitalizar el gran deseo de cambio detectado en la sociedad española, debido al enorme desprestigio del régimen dictatorial. Una de las experiencias que contribuyeron a este desprestigio fue la estructuración del propio Estado español durante la dictadura, que se caracterizó por ser un Estado pobre, con escasa sensibilidad social, represivo, poco redistributivo, altamente corrupto y sin ninguna sensibilidad al carácter plurinacional de España. En realidad el régimen dictatorial había sido hostil y discriminatorio hacia las nacionalidades catalana, vasca y gallega. Este Estado no era un Estado que atrajera a las clases populares (que son la mayoría de la población) de los distintos pueblos y naciones que constituyen España. De ahí que en sus propuestas para la nueva España, el nuevo PSOE pidiera el reconocimiento de esta plurinacionalidad, proponiendo un Estado federal en el que las naciones que lo comprendían tuvieran el derecho de autodeterminación, por el cual cada una escogería la manera de relacionarse con el resto de España, asegurándose así la unidad voluntaria y no forzada dentro del Estado federal (si así fuera el resultado escogido). Vale la pena citar la resolución “La definitiva solución del problema de las nacionalidades que integran el Estado español pasa indefectiblemente por el reconocimiento del derecho de autodeterminación de las mismas, que comporta la facultad de que cada nacionalidad pueda determinar libremente las relaciones que va a mantener con el resto de pueblos que integran el Estado español”. No podía haberse escrito de una manera más clara. Y para que se entienda mejor, es importante que se comprenda también que el derecho de autodeterminación es idéntico al derecho a decidir con el que la mayoría del pueblo catalán (75% según las últimas encuestas) está de acuerdo y favorece y que maliciosamente se ha interpretado, tanto por los independentistas catalanes como por los nacionalistas españoles, como idéntico a la reclamación de la independencia. El derecho a decidir implica derecho a elegir y la secesión es una opción, pero no la única. Ni que decir tiene que la resistencia por parte del nacionalismo español que domina al Estado español a permitir incluso una consulta no vinculante para conocer la opinión del pueblo catalán está aumentando rápidamente el deseo de secesión.

El derecho a decidir sobre la articulación de Catalunya con el resto de España no es, pues, una demanda de ruptura de España, como constantemente se manipula a los dos lados del Ebro, sino una redefinición de España (véase el artículo de Santos Juliá “El pleito de Cataluña”, El País, 02.11.14, donde asume erróneamente que lo que él llama nacionalismo catalán es lo que lleva a la ruptura de España). Naturalmente que, tal como he indicado, el derecho a decidir incluye el derecho a escoger, incluyendo la escisión como una alternativa, una alternativa que en Catalunya históricamente ha sido minoritaria, pero que está aumentando (400 personas al día en Catalunya se hacen independentistas) debido a la percepción de que tal redefinición es imposible hoy en España.

Las dos visiones de España

Como he indicado en otro artículo (”El conflicto entre dos visiones de España”, Público, 03.09.14), ha habido desde hace mucho tiempo dos visiones de España y del Estado español. Una es la que se expresó en su mayor dimensión durante la dictadura, y que ve al Estado español como uninacional, centrado en el establishment de Madrid, con una visión radial de España, que no acepta, discrimina y reprime a aquellos que desean un Estado plurinacional, federal, con derecho a decidir, y a los que el nacionalismo español define como anti España. Este nacionalismo es excluyente en extremo y reprime (lo hizo con gran brutalidad durante la dictadura) la demanda de una España plurinacional. No olvidemos que los golpistas del 1936, que se levantaron en contra de un Estado democrático, implantando una de las dictaduras más represivas que hayan existido en el siglo XX en la Europa Occidental, se autodefinieron como “los nacionales”, defendiendo la visión uninacional a sangre y fuego.

Históricamente, las izquierdas mayoritarias (como queda constatado en el Congreso de Suresnes del PSOE) defendieron la otra visión de España: la visión voluntaria y no forzada de un Estado unido, con su plurinacionalidad, expresada a través del derecho de cada nación a determinar su relación con el Estado español. Esta claro que el PSOE actual ha abandonado esta visión de España, al menos en lo que a la autodeterminación se refiere. Creo que sería importante que el PSOE y aquellos que jugaron un papel clave en el cambio lo explicaran. En la historia hay cambios que puede que sean necesarios, pero deben explicarse, porque lo que sería inaceptable, desde el punto de vista democrático, es que el cambio fuera (como indicó uno de los redactores de la Constitución, el Catedrático Solé Tura) consecuencia del deseo y las presiones de la Corona y del Ejército, ninguno de los cuales tenía autoridad democrática para hacerlo en aquel momento.

Se me dirá que el PSOE ha recuperado ahora su alma federalista tras abandonarla y/o diluirla considerablemente. Pero esta visión federalista se debe única y exclusivamente al temor que les produce a los dirigentes del PSOE el movimiento independentista en Catalunya. Sin este movimiento, sería más que probable que el alma federalista del PSOE continuara abandonada. Está claro que les ha sorprendido enormemente la fuerza del movimiento pro derecho a decidir y están alarmados por el incremento del independentismo, al cual están contribuyendo con sus posturas e insultos.

A la luz de estos hechos, parece razonable concluir que la dirección del PSOE nunca se tomó en serio su compromiso en Suresnes. A la vuelta del exilio, me asombró y preocupó enormemente oír a algunos dirigentes del PSOE (y ellos saben quiénes son) referirse nada menos que a Manuela de Madre, Ex vicepresidenta del PSC, y a José Montilla, Ex presidente de la Generalitat, como “contaminados por el nacionalismo catalán” precisamente por su apoyo a tal redefinición de España, que quedaba bien reflejada en el Estatuto de Catalunya propuesto por el gobierno Tripartito. El término nacionalista, por cierto, lo utilizan constantemente los nacionalistas españoles, que siempre niegan ser nacionalistas, para definir a aquellos que promueven otra visión de España, ignorando que es tan nacionalista el que cree que en España hay solo una nación como los que creen que hay varias que deben tener el derecho de escindirse si así lo desea su población. El Estatuto propuesto por el Tripartito no pedía el derecho a la autodeterminación, pero sí pedía el reconocimiento de Catalunya como nación, que el Tribunal Constitucional vetó. Y ahí está el origen del movimiento soberanista y, dentro de él, del independentismo.

Qué está ocurriendo en España

Uno de los elementos más interesantes que están hoy ocurriendo en España es que está emergiendo en las izquierdas españolas –como Podemos, Izquierda Unida (e incluso algunas voces marginadas del PSOE)- un reconocimiento de la plurinacionalidad de España que incluye el derecho a decidir (y no solo de ser consultado) por parte de los pueblos de las distintas naciones en España.

Hace solo unos días, Podemos, que según las últimas encuestas sería la segunda fuerza en intención de voto en España, ha hecho una serie de propuestas que incluye, entre otras, la siguiente: “Ampliación y extensión de la figura del referéndum vinculante también para todas las decisiones sobre la forma de Estado y las relaciones a mantener entre los distintos pueblos si solicitan el derecho de autodeterminación”. Y en IU aparecen propuestas similares. Estas fuerzas políticas obviamente representan el futuro de España. Y no es casualidad que estas fuerzas políticas que recuperan esta visión de España y que aceptan la autodeterminación, sean también las más radicales en sus demandas de cambio social y económico, más fieles a los principios, tanto nacionales, como sociales y económicos que han caracterizado a las izquierdas en España, principios hoy prácticamente abandonados por la dirección del PSOE.

No es casualidad que las mismas fuerzas que están rebelándose frente al Estado español, que consideran que no les representa, sean las mismas que simpatizan con la redefinición de España. Estas fuerzas son las auténticas herederas de los millones de españoles que lucharon contra el fascismo y contra la dictadura totalitaria que existió en España.

Una crisis ética monumental

21 agosto, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

Si no empezamos a analizar la monumental crisis ética en la que estamos inmersos, al menos con la misma intensidad que hemos hecho con las crisis económica y política, será difícil que salgamos de este lodazal

El escándalo de las tarjetas negras de Caja Madrid arrasa, más aún si cabe, con el prestigio de la clase política y económica que ha dirigido el país en las últimas décadas.

Sin generalizar, de acuerdo, pero resulta que los representantes de Izquierda Unida, o de sindicatos como UGT y Comisiones Obreras, también se apuntaron al todo gratis a costa del contribuyente. Por no hablar de los más habituales en estas lides como son altos directivos, responsables de la patronal o consejeros escogidos desde PP y PSOE. ¿Cómo es posible que todos cayeran?

Si no empezamos a analizar la monumental crisis ética en la que estamos inmersos, al menos con la misma intensidad que hemos hecho con las crisis económica y política, será difícil que salgamos de este lodazal.

El estudio de la reciente crisis económica ha ido revelando que los problemas no empezaron en 2008. Había detrás un modelo de crecimiento injusto y desigual, de salarios congelados y beneficios disparados, de falta de respeto al medio ambiente y sumisión a los dictados neoliberales. Esto vendría a destruir gran parte de las conquistas públicas que tímidamente se habían ido erigiendo tras la dictadura. Decisiones cruciales en los primeros años del posfranquismo marcaron el rumbo del naufragio actual. La apuesta por un modelo urbanístico del que dependiera la financiación municipal puso la puntilla.

Algo parecido podemos decir de la crisis política. Los elementos oligárquicos de nuestra representación vencieron desde un comienzo a los contrapesos democráticos: ni el interior de los partidos se organizó democráticamente, ni se contó con mecanismos de rendición de cuentas adecuados, ni se fomentó la deliberación y la participación ciudadanas. Como resultado, proliferaron en los aparatos los menos adecuados. Y los partidos gubernamentales estrecharon sus vínculos con los poderosos, no con los representados.

Los desahucios hacen que afrontemos con ira el desfalco de Caja Madrid. La crisis aviva la indignación por la corrupción, y esto debe llevarnos más allá. Indagar en los fundamentos del colapso ético en España se sitúa como condición básica para el cambio, para saber dónde y cómo se ha de actuar. Será imposible transformar de manera efectiva la economía y la política del país si no reflexionamos sobre esto.

Ya no parecen valer las dimisiones, tampoco las promesas de firmeza. Ni siquiera el bienvenido cambio de caras con supuestos pasados impolutos. Es insuficiente.

Tenemos un presidente que escribía a Luis Bárcenas para que aguantara. Se le descubrió, Bárcenas tiró de la manta y no ha pasado nada. Mientras,  ya se ha acreditado que el partido que gobierna el país ha gozado de contabilidad B durante años. Por no hablar de la Casa Real y la punta del iceberg que supone el caso Nóos. Los ERE de Andalucía trituran aún más la credibilidad de viejos dirigentes socialistas que ya andaban en altos cargos cuando Filesa y los GAL, también de sindicalistas pertenecientes a organizaciones que han puesto la alfombra roja al despojo. Por no hablar del prestigio de otrora grandes estadistas como Jordi Pujol, con dinero en Suiza desde hace décadas. Todo es mentira, que cantaba Manu Chao.

Hay una línea material clara entre el puñado que se ha lucrado impunemente y quienes sufren el expolio. Si no se busca de manera contundente hacer justicia, arrastraremos taras que nos impedirán salir adelante como democracia. Ahora bien, esto no debe quedarse en la repulsa pública de los demonios del 1% por un pueblo de ángeles, pues poco solucionaríamos de cara al futuro.

El carácter (ethos) de una persona a menudo se presenta cambiante, incluso imprevisible para sí. Hemos de aceptar que las descripciones que hacemos de quienes conocemos bien son transitorias amén de aproximadas. Una simple acción mañana puede dar al traste con una vida honrada. Como protección frente a ese perro amenazante que anda jugando a nuestro alrededor –así caracterizó Santayana una vez al desgobierno– podemos construir identidades íntegras. Es decir, personalidades capaces de integrar con cierta solidez de carácter, de manera más o menos armoniosa, todas esas fuerzas que nos recorren en los planos racional, emocional e imaginativo.

El carácter de una comunidad política es más difícil de precisar, también de integrar. El punto de partida en ella siempre es el ciudadano. Y somos millones. De ahí que cuando hablamos de instituciones no nos referimos a entes con vida propia. Estas son habitadas, diseñadas y puestas en marcha por personas. No podemos lavarnos las manos personificando mediante figuras retóricas a grandes colectivos. Hechas estas precauciones, hay culturas políticas compartidas, valores comunes.

En nuestro caso, puede sernos de ayuda analizar lo que otras dimensiones de la crisis nos han mostrado acerca de esta aguda corrosión del carácter sufrida por demasiados de entre quienes han tocado poder en empresas e instituciones.

En oligarquías civiles como la nuestra se da un pacto implícito entre los oligarcas y los altos cargos políticos del Estado. Se conforman unas leyes básicas que fomentan el funcionamiento adecuado del sistema económico que tanto beneficia a los primeros, y a cambio estos renuncian a la defensa armada de sus privilegios. El Estado mantiene así el monopolio de la violencia, garantizando ciertas libertades a la población. Ningún oligarca podrá pasarse de determinadas líneas rojas, más allá de acumular y explotar legalmente a sus trabajadores. Como contrapartida sus propiedades e ingresos estarán protegidos.

Este contrato fundacional entre los de arriba, como se ve, además de injusto es poco ético. No ayuda a conformar una comunidad íntegra, sino plena de agudas disonancias. Todo lo mueven desigualdades de partida y una feroz competencia. El máximo beneficio se sitúa en el centro de la gráfica, tal y como se aprende en las facultades de economía de todo el mundo. Y en las almas de los individuos se espolean hambres ancestrales, voracidades primigenias que analizaron los mismos clásicos que hoy, no por casualidad, se ven expulsados de los currículos académicos.

Para Platón el cuidado del alma pertenecía al mundo político. Sócrates era capaz de preguntar a sus conciudadanos quién era más feliz, si el justo o el injusto. Les espetaba en plena calle si preferían cometer o sufrir injusticia. Cuestiones que hoy ya no nos asaltan. En el Gorgias tenemos un tonel agujereado que hace las veces de alma insaciable, siempre desdichada y sedienta. No se me ocurre imagen más triste.

La crisis política tiene fallas éticas en su propio plano, y nos remite a las viejas cuestiones. El desprecio por la amistad política ha hecho que los partidos se conformen como grupos cerrados donde la sumisión al líder paterno y al escalafón se ha mezclado, en general, con el ocultamiento de las injusticias del hermano fiel. Al menos hasta que han salido a la luz por investigaciones ajenas. La lucha por el poder ha sido tan descarnada que haría palidecer al propio Schumpeter. No se ha fomentado la formación sobre lo público, atacando la cultura popular, los centros sociales y las humanidades. Y se ha dado la espalda a valores democráticos básicos, a la confianza en el juicio ciudadano informado, desde la autoconstitución de una élite profesional cerrada, experta, con acceso reservado a grandes informaciones y decisiones.

Pero más allá de las instituciones de la política profesional, en las escuelas y universidades, en los medios de comunicación, en las empresas grandes más que en las pequeñas, que también, ciertas prácticas se han extendido sin apenas discusión. El principio de jefatura ha arrasado. La precariedad y el espantajo del gran paro, en medio de la debacle sindical, han silenciado disidencias. Los parresiastas, es decir, aquellos que se han atrevido a alzar la voz de manera libre y veraz sin plegarse a lo injusto, han sido censurados o expulsados. Los amantes de los atajos han medrado. Y una ceguera moral se ha instalado densa en nuestras instituciones: se sabe que se alteran los concursos públicos, que hay algo llamado 3% o que ese tren de vida no es normal, y se mira hacia otro lado. O se cae en el propio engaño, normalizándolo.

La distancia entre el decir y el hacer se ha aceptado como abismal. Medios de comunicación de discurso progresista explotan a becarios, o hacen ERES, mientras sus dueños nadan en la abundancia. En las aulas se asiste a clases de democracia mientras el desgobierno de lo público en pasillos y despachos es evidente. Quienes enchufan conferencian sin rubor contra el enchufismo. Y finalmente, hasta hace nada, en los Congresos los dirigentes cantaban puño en alto una vieja canción revolucionaria con los ojos brillantes ante las puertas giratorias.

El ser honrado ha sido cosa “de gilipollas”, como  decía recientemente de manera abrupta pero real el Gran Wyoming. Cambiar una percepción tan extendida y poderosa entre la élite, también entre sus admiradores y votantes, no es fácil. En los últimos años estamos asistiendo a lo que puede ser un gran cambio de mentalidades. Aflora la vergüenza, no se naturaliza tan fácilmente lo indigno, y hay algo más de coraje para plantarse.

Se confunden así radicalmente quienes piensan que las urgencias por ganar deben dejar a un lado el obrar bien. Esto último es la clave del cambio. Únicamente podremos salir de esta crisis política y económica, trayendo a raudales democracia e igualdad, si afrontamos de manera conjunta el colapso ético aprendiendo desde la ejemplaridad de cada paso. Y que se contagie. Solo así los nuevos diseños institucionales y organizativos por crear, tan necesarios, tomarán vida con una nueva cultura cívica.

Con la República no se juega

17 junio, 2015

Fuente: Bailando con ratas

tricolor

Sr.Sánchez, señores dirigentes del PSOE, ya está bien. Ya está bien de jugar con una forma de Estado cuya defensa significó la muerte, la cárcel, la esclavitud, el exilio de millones de españoles y la represión policial de tres generaciones. Ya está bien. Muestras más que suficientes han dado ustedes de su falta de vocación republicana, una vocación y unos ideales que hace tiempo cambiaron con tal de mantenerse en el poder unas veces y otras por seguir aspirando a él desde la oposición política al partido gobernante. Pero, por favor, dejen de jugar con algo tan importante.

Se ha parado el PSOE a pensar cual sería la reacción de los republicanos de ese Frente Popular, del que formaba parte, al contemplar como se alían con los herederos del franquismo para impedir, por activa y por pasiva, que el pueblo español, de forma democrática, exprese mediante referéndum su opinión sobre el sistema de estado que desea. Se imaginan lo que aquellos valientes podrían llegar a pensar al oírles decir que se sienten republicanos, pero que apoyan una monarquía impuesta por el dictador que les asesinó y masacró. Se imaginan ustedes lo que piensan de ello sus descendientes. De verdad, ¿no les da vergüenza?.

Saben ustedes cuantos cientos de miles de españoles gritaron ¡¡¡Viva la República!!! instantes antes de ser fusilados al borde de una fosa, de una cuneta o contra la tapia de un cementerio para facilitar la desaparición de los cadáveres. Saben ustedes los sufrimientos que otros cientos de miles de españoles padecieron en los campos de concentración franquistas, en las cárceles y en el exilio. ¿Son ustedes conscientes del daño que hacen?

Ustedes tienen todo su derecho, y yo lo respeto, a defender la forma de Estado actual, pero nunca más vuelvan a decir que tienen ni tan siquiera vocación republicana, que no son republicanos salta a la vista. Después de lo de ayer en el Congreso, negándose a la celebración de una consulta monarquía-república, desde ese mismo momento, ustedes no tienen ningún derecho al respeto republicano, tampoco a tan siquiera utilizar esa grandiosa palabra que es República.

Si sorprendente fue su negación del socialismo para envolverse en la confusa socialdemocracia, no menos sorprendente es comprobar como hoy están dispuestos a pactar con la derecha todo aquello que sea necesario para seguir conservando opciones de gobierno, un abrazo al accidentalismo que les despoja de raíz del respeto de aquellos socialistas que lo siguen siendo. Hace poco tiempo fue Felipe Gonzalez personalmente quien admitió la posibilidad de una gran coalición PP-PSOE si las circunstancias así lo aconsejasen, un anuncio claro de lo que se ve venir, más aún si observamos las declaraciones y el comportamiento de su secretario general, sus vaguedades y sus carencias, que son muchas. Ni Madina, ni Tapìas tuvieron ninguna posibilidad en las primarias, el elegido desde el minuto uno era Pedro Sánchez, un hombre sin ideología socialista, acostumbrado a la buena vida, dócil y deslumbrado por la posibilidad de convertirse en el presidente del gobierno de España. La marioneta perfecta.

Después de lo escrito anteriormente, es ahora el momento de dar mi más sentido pésame a las bases del PSOE, a sus militantes y a sus votantes incondicionales, a los que respeto y en cierta forma admiro, siento que hayan sido traicionados por su partido. Sin duda entre ellos el sentir republicano es mayoría y además ese sentir es sincero, aparte de consecuente con las ideas que defienden.

Vuelvo ahora a pedir respeto por la República y por los republicanos, por la memoria de aquellos que dieron su vida por una España democrática, justa y en libertad. Negándoles la palabra y la posibilidad de expresarse están mancillando, una vez más, la dignidad de las víctimas y de sus descendientes. Consentir que el PP exprese en el Congreso frases como “ya estamos otra vez con el traca-traca republicano” , sin que el PSOE pida que esas palabras sean retiradas por ser ofensivas, un insulto a una gran parte de la ciudadanía española, es una cobardía y una prueba más de que el PSOE nunca moverá un dedo por la República, como ya he dicho en otras ocasiones, solo si la opción republicana triunfa, que triunfará, intentarán subirse al carro y en ese momento los republicanos deberemos impedírselo por traidores.

Benito Sacaluga