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Los catalanes no son menores de edad y los demás tampoco

7 septiembre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Entre presuntas encerronas y negadas inocencias seguimos avanzando en el duro tránsito hasta el 1 de Octubre, fecha del no menos presunto referéndum catalán. Los dramáticos atentados del terrorismo yihadista han venido a extremar la confrontación. Como punto culminante, la manifestación del sábado en Barcelona. Por ahora. La comparecencia, este miércoles, del presidente del PP y del gobierno, Mariano Rajoy, en el Congreso para responder por la Gürtel brindará a buen seguro nuevas ocasiones para imaginativas estrategias de acción y ocultación.

Moncloa cree que hubo una encerrona titula o mensajea la prensa de Madrid y alguna de Barcelona. ¿A quién? ¿Al PP que situó a sus figuras más destacadas rodeando a Felipe VI? ¿Al monarca? ¿Tampoco sabía el Rey de España a qué iba y por qué? ¿Desconocen que la etiqueta de la cortesía que aparca los conflictos no rige en la calle abierta? ¿Cabe menospreciar más a los ciudadanos que contarles la fábula de la encerrona? Lo que sí hemos hecho es aprender un poco más sobre este país en el que vivimos, sobre quienes lo gobiernan o quienes cuentan lo que ocurre.  Partamos de varias confusiones difundidas, varias de ellas –no todas- con total intencionalidad.

1º) Una manifestación no es un funeral.

Ya hubo su funeral oficial católico, para víctimas de distintas culturas por cierto. Y algunos más. En uno de ellos, en Madrid, el cura se volcó tanto en la unidad, la repulsa del terrorismo y la caridad cristiana que pidió el procesamiento de la alcaldesa Ada Colau, por no poder los bolardos que, según él, le ordenó el gobierno. Y para Manuela Carmena la edil de Madrid porque le cae mal y ya es suficiente razón.

2º) Una manifestación es política.

La vida de los ciudadanos se desarrolla en política. La política no muerde, ni siquiera cuando la hacen los contrarios limpiamente. Y de manifestaciones politizadas a lo grande y una se llenan las hemerotecas.

3º)   La reclamada unidad es una entelequia.

La sociedad no está unida, no es uniforme y difieren sus intereses. Lo cual, por cierto, enriquece. La unidad que reclama el intenso pensamiento dominante es la suya. Todo lo que se aparte de su idea es reprobable. Y en su unidad no cabe mayor táctica política. En la manifestación por las víctimas del terrorismo exigían la unidad de su concepto de España, como la exigen para sus políticas, formas y métodos. ¿Que el independentismo movió sus bazas? Por supuesto. Y los medios de forma ostentosa,  tan unánimes a favor de las tesis del PP de Rajoy y cuanto representa. Creo que muchos ciudadanos, muchos, miles de ellos, fueron con toda inocencia a plantar cara al terrorismo, a acompañar a las familias de los muertos y heridos.

4º) La Santa Inocencia.

Es la que no ha visto o no quiere ver el insistente juego sucio del ultranacionalismo español, tan vinculado a unas políticas concretas: muy conservadoras, muy injustas, muy tiznadas hasta de corrupción. Tampoco las fuerzas independentistas están limpias, y ni, por lo más remoto, lo que ofrecen es la panacea. Los errores del Procés retumban. Pero todo esto se sabía, se ha visto venir y crecer. Y ya está encima. Y toca lanzar sermones episcopales de unidad. Cuando, desde las portadas a los editoriales, pasando por artículos de variada intención, no hacen sino agrandar el problema. Que viene muy de lejos, y está muy enviciado y muy vapuleado.

Llama la atención que hasta catalanes de probada sensatez se apunten al asombro y la preocupación discriminada. Porque invariablemente, en la pretendida equidistancia, la mayor culpa recae en un solo lado. ¿No lo vieron venir? ¿No han asistido a la larga  historia de provocaciones y agravios? Hasta grabaciones existen de la guerra sucia desde Interior. Por no decir cómo calentaba el ambiente la prensa de Madrid hablando ya de boicot y acusando a Puigdemont en los días previos a la manifestación. Las cosas son como son y no como gustaría fueran.

5º) El paternalismo.

El factor más inadvertido, de enorme gravedad, germen de muchas conductas. Las declaraciones de los políticos españolistas y los titulares de la prensa de Madrid, han venido asegurando desde la manifestación de Barcelona que el independentismo boicoteó el acto, organizó la protesta. Algo que no ha destacado en absoluto la prensa internacional. El problema es que confieren al independentismo una capacidad de acción desmesurada para dirigir a las personas. A pobres seres sin voluntad propia que, con la dirección adecuada, van donde les lleven. Demuestran su propio pensamiento. Es muy evidente que ellos, esa prensa “de parte”, lo busca. Prensa, radio y televisión, y políticos de su círculo. Y deben creer que funciona. A ellos de alguna manera sí, pero las maniobras son tan burdas que presumiblemente algún día la gente se tropezará con ellas anudadas a su garganta e igual, antes de ahogarse, reacciona.

Lo preocupante es que hasta episcopados decentes y preocupados con causa estén llamando a una especie de autoridad que lo resuelva. Debe ser la educación en dictadura o  el profundo alejamiento que las élites demuestran tener del común de los mortales. La tentación del padre estricto no deja de crecer. Ocurre más en tiempos de desconcierto. George Lakoff lo definía muy bien en No pienses en un elefante, (UCM, 2004). Se ha impuesto la dirección y el castigo a compaginar con el despojo y el “apáñate como  puedas”.

Manténganse atentos porque el presidente prudente, el que no responde a las afrentas, el que se encuentra en una encerrona con el Rey rodeado de figuras de su partido y todos silbados por un grupo magnificado en su número, sin que nadie pudiera sospechar tal reacción, prepara más leyes restrictivas. Nueva vuelta al Código Penal propone. A ciertas ideologías siempre les da por lo mismo. Ningún país logra detener por completo los atentados, pero amordazar a sus ciudadanos se lleva mucho, es la moda del momento. Sánchez, secretario general del PSOE, ha pactado con Rajoy  “mantener una posición conjunta” ante, lo que llaman el “desafío soberanista catalán”. Será cosa del bipartidismo. O del sentido de Estado del bipartidismo.

En conclusión, desconfiemos del patriotismo de personas para quienes la única patria es el dinero y el poder. En cualquier territorio.

Llegados a este punto de enconamiento, la salida más razonable sería celebrar la consulta. Posiblemente saldría que no. Si siguen echando leña a la hoguera va arder toda esperanza. En genérico. Ya ni estamos en el escenario en el que otros países llevaron a cabo un referéndum  en circunstancias parecidas. Y la mala noticia es que en ningún caso se resolverán las fracturas. Ni la catalana, ni la española, ni la relacionada con ambas estructuras.

Los ciudadanos en general somos seres adultos  y responsables. No necesitamos un papá que nos guíe más allá de los 12 años. Ni una mamá siquiera. Créanme, salvo unos cuantos -millones incluso pero no al punto de representar la mayoría-, sabemos lo que queremos, y no nos gusta que nos manipulen, ni nos engañen.

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Sube uso de víctimas del terrorismo, se mantiene Venezuela

29 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Es como un termómetro que permite en España detectar el volumen de pufos del poder a tapar. Hoy, la utilización de las víctimas del terrorismo se mantiene en máximos, baja algo Venezuela y sube Catalunya. Tema eterno que proporciona exaltación y votos con un mínimo esfuerzo. En realidad, los tres, en su conveniente dosis y combinación, les dan mucho mucho juego.

Ahora el filón del terrorismo, de sus víctimas, se abre de nuevo. Y alguien debería explicar qué es diferente hoy a hace 10 años, en el primer gran aniversario. El PP –que utilizó el nombre de Miguel Ángel Blanco para financiarse ilegalmente con la Gürtel, según la policía– pasa lista de adhesiones a la figura del concejal de su partido asesinado por ETA en 1997. Se atreve a cargar de gruesos insultos a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, porque pretendía organizar un acto conjunto con las víctimas del terrorismo, sin hacer distinciones. Al final cedió, parcialmente, en la pancarta que le exigían, le tienen bien pillado el punto. Pero eso no le ha evitado abucheos de las huestes aleccionadas. Cifuentes, presidenta de Madrid, la primera en azuzarlas, hoy los rechaza. El PP no tiene el menor escrúpulo en seguir utilizando lo más venerable para sus fines. Y su largo brazo mediático machaca de la mañana a la noche con el mensaje.

El PP ha dispuesto de 20 años para hacer homenajes a Miguel Ángel Blanco y pedir declaraciones institucionales del Congreso, pero da la impresión de que es hoy cuando tiene perfectamente estructurado el dispositivo de control y propaganda. En aquellos días de julio, millones de personas sosteníamos a Miguel Ángel Blanco deteniendo las pistolas con pasión… y nos lo mataron. Fue desolador. Aquella unidad pareció el principio de algo distinto en España, no fue así.

Hace 10 años, el recuerdo fue limitado, muy limitado. La AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) colocó un gran mural en la plaza de Colón de Madrid y hablaron la hermana de Miguel Ángel Blanco, el entonces alcalde Ruiz Gallardón y Ángel Acebes, éste de ETA, siempre de ETA, solo de ETA. El Rey Juan Carlos y Mariano Rajoy hicieron declaraciones en sendos actos en los que participaban sin relación con el hecho. Poco más.

Rajoy cargó duramente contra “ la política antiterrorista de Zapatero” como solía ser su costumbre, incluso de forma presencial en manifestaciones de protesta. Rajoy consideró “milagroso” que, “en medio de la confusión generada, la Guardia Civil y la Policía Nacional conserven su capacidad operativa”, dijo. Dando puntadas hacia sus objetivos cada vez que coge aguja e hilo. Hoy, imputados de su partido critican duramente a la Guardia Civil por investigar sus corrupciones.

En Informe Semanal de TVE hicimos un reportaje sobre el terreno. Ermua resultó ser un pueblo plagado de gente en las calles disfrutando de la vida, tantas como pocas veces he visto en España. Lo angosto del enclave, encajonado en la montaña, acentuaba la sensación. Todavía los políticos que entrevisté llevaban escolta por estar amenazados por ETA, literal o tácitamente. Se lamentaban de lo efímero que fue el espíritu de Ermua. La sensación de que la pesadilla terrorista nunca acabaría se notaba como una losa que parecía desbaratar toda salida. Los vecinos decían que Ermua no era un pueblo conflictivo y no sentían sensación de peligro. “Otra cosa son los políticos”, comentaban.

ETA dejó de matar, gracias precisamente “a la política antiterrorista de Zapatero”, y el País Vasco –también “los políticos”– disfruta de una manera de normalidad de la que careció en décadas. Con las gruesas huellas del dolor, sin duda.

No hay derecho a la campaña del PP y sus colaboradores mediáticos, que no periodistas en ejercicio. Ni a esta campaña ni a la que vuelve a copar las cabeceras de los informativos desde que el opositor al gobierno de Maduro en Venezuela Leopoldo López haya salido de la cárcel para quedar en arresto domiciliario.

Los textos de sociología, ciencia política y periodismo estudiarán en su día el descomunal montaje que las élites españolas han hecho con Venezuela y Podemos. Las élites tan poco ejemplares, por cierto. Un éxito, ya no hay vuelta atrás. Millones de personas, poco exigentes con el hábito de reflexionar, reaccionan al reclamo de Venezuela como el perro de Pavlov para asociarla a Podemos. Para asociar los desmanes que allí suceden ahora, atribuidos todos a Maduro aunque la aclamada oposición haya incluso quemado chavistas vivos. Un éxito la campaña de Venezuela, sí. Con la colaboración entusiasta de ciudadanos incapaces de percibir cómo por la misma vía y sonda les meten lo que quieran.

Es intolerable la frivolidad con la que se aborda el tema. Los disturbios, el número de muertos y heridos de ambos bandos, merecían rigor informativo. Contemplar la trayectoria real de un país al que el petróleo y numerosos dirigentes probadamente corruptos fueron sumiendo en el caos. Poco se informaba de ello. El problema surgió cuando el chavismo alteró algunos negocios. Las crónicas del golpe contra Chávez muestran asesorías de altura y que no suelen mencionarse. De verdadera potencia. Ahí quedan, con todas las reservas obligadas al hablar de Venezuela, pero no deja de ser curioso el silencio en torno a aquellos hechos. Se precisaría un filtro considerable para obtener información sin contaminar. De cualquier modo pocos dirigentes parecen santos canonizables en los altares de la más estricta democracia, y la desmesura de la derecha opositora –tan apoyada desde el exterior– augura días tenebrosos.

La desvergüenza española ha quedado más descarada, si cabe, por las noticias de estos días. Mosul, la segunda ciudad de Irak, ha sido oficialmente liberada de ISIS, aunque será muy costosa la recuperación de una sociedad acribillada por los contendientes. TurquÍa asistía a una multitudinaria protesta contra “el gobierno autoritario de Erdogan” tras una marcha por la justicia que se inició en Ankara hace un mes. Con la excusa del presunto golpe de Estado que sufrió, Erdogan ha detenido o purgado a decenas de miles de funcionarios, profesores, juristas, periodistas, escritores, intelectuales. Lo último había sido la detención de la presidenta de Amnistía Internacional en Turquía y otros siete trabajadores por los Derechos Humanos. Hacía falta mucho valor para salir así a la calle, y lo han pagado con más detenciones.

Ni se ha informado de estos hechos y otros similares con la entidad que merecen, ni los hipócritas habituales han expresado críticas y condenas como hacen con Venezuela. Ahí andan los Rivera y los González y las portavocías del PP. Hasta Gallardón. Volvemos a encontrar al antiguo alcalde de Madrid, investigado por sobrecostes en la M30. “Si alguien quiere saber qué significaría un Gobierno de Podemos sólo tiene que mirar a Venezuela”, declara por si alguien no había pillado la indirecta de sus colegas. Se da el caso de que el opositor López lo ha elegido como abogado. Al Gallardón que hace nada enterró a su suegro rodeado de brazos fascistas en alto y cantando el Cara al sol.

No se informa del destrozo de la sanidad pública que prevé nuevos recortes en el plan de estabilidad al que los socios políticos del PP prestan apoyo. Ni de la política real de Rajoy –desempleo, paro, prestaciones, pensiones, impuestos, gasto social–. Aconsejo leer el análisis del periodista Joaquín Estefanía con datos demoledores. En su lugar se vender una recuperación y una normalidad democrática que queda desdibujada frente a la realidad. Ni la corrupción, ni las leyes represoras, ni la manipulación, son anécdotas.

Un día tendremos que hablar a fondo de las “buenas personas” que sustentan este tinglado. Pero lo que está llegando a extremos extraordinarios es el papel de los medios que actúan de soporte. Llega un momento en el que resultan sospechosas cada una de las noticias de los telediarios y múltiples titulares. Es como si se vieran las cuerdas que los mueven. No digamos ya de las tertulias con intervinientes tocados o tiznados por completo. Y tiene consecuencias.

“Sostiene Pereira”, en la memorable novela histórica de Antonio Tabucchi, ambientada en la Lisboa de 1938, que llega un momento en el que la tibieza y el conformismo incomodan y hay que publicar la verdad que en su barbarie nos salpica. Siquiera para no terminar escribiendo una única necrológica posible –la especialidad de Pereira–: la necrológica de los valores.

¿Y la responsabilidad de los periodistas?

21 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

La condena radical de la APM al que dio por sentado como un acoso de Podemos a los periodistas ha suscitado un apasionado debate entre los profesionales. Una especie de terapia de grupo pública con una descripción de nuestra profesión que tiene a gran parte del auditorio atónito. En algunos casos confirma sus peores presentimientos. Supimos que “la APM” –que encabeza su comunicado calificando de   “totalmente incompatible con el sistema democrático” la actitud de Podemos– se limitó en la práctica a la presidenta Victoria Prego y su mano derecha, el vicepresidente Nemesio Rodriguez López, que se basó en las acusaciones sin pruebas concretas de una decena de informadores, de los cuales no dieron nombres, y sin preguntar siquiera a los denunciados de Podemos.

 La “carnaza” estaba servida, como a propósito. A partir de ahí, volvieron a desatarse las portadas, editoriales, páginas y páginas, voces y voces, de alarmados notables. Periodistas y columnistas que se han comido con cucharón las graves presiones a muchos de sus propios compañeros en los medios, los despidos y las manipulaciones, saltan ofendidos como si hubieran nacido esa misma mañana libres de todo error. “Sin pecado original” en la gráfica versión de la Biblia.

Como a propósito. Basta contrastar la condena a Podemos, con la versallesca petición de una televisión pública independiente y profesionalizada, sin mencionar las reiteradas denuncias de manipulación, con redacciones paralelas al efecto,  constatables y verificadas, en respuesta a la petición de “medidas urgentes” requeridas por 2.225 trabajadores de RTVE. Arréglense ustedes –les instamos–. Para la APM no es “totalmente incompatible con el sistema democrático” hacer creer cada día a más de dos millones de seres que siguen los telediarios que viven en la arcadia feliz y apartar precisamente a profesionales independientes que darían una información más ajustada a la realidad.

Otros periodistas, los menos, se muestran escandalizados y destacan –en la Zona Crítica de este diario tienen numerosos y muy razonados ejemplos– la doble vara de medir que han empleado la Asociación de la Prensa de Madrid y sus palmeros en lo que es una trayectoria infame de acoso efectivo a periodistas. Iñigo Sáenz de Ugarte hizo un buen repaso de los últimos tiempos. En el pasado hubo también sus presiones, pasillos, traslados y humillaciones. Y, sin duda, quienes se plantaron a las llamadas de políticos. Jefes incluidos. Recuerdo el caso de Ramón Colom enInforme Semanal de TVE ante el Ministerio de Educación del PSOE, en una larga huelga de la Universidad, que daría para un tan lamentable como jocoso relato.

Todas estas reflexiones han aparecido estos días, lo que cuesta encontrar es una mención a la responsabilidad de los periodistas sobre lo que firman, sobre lo que firmamos. Se diría que nuestra profesión es la única que no admite crítica. Se da por hecho que las acusaciones de la APM son ciertas cuando no goza de especial prestigio. Y, por lo que voy leyendo y oyendo, se dibuja a esos “redactores de base” poco más que como un apéndice del teclado del ordenador o un disco mecánico que compone la voz para la noticia. De ser cierto ese papel, no hubieran expulsado a valiosos periodistas de El País, a Jesús Cintora de Cuatro, devuelto a Madrid a la que llamaron “polémica” corresponsal en Oriente Medio de TVE, Yolanda Álvarez, y a tantos recordados estos días que afrontaron sus informaciones.

Tienen razón quienes dicen que “ en ningún trabajo, va en el sueldo de un currante que le traten mal“. Cierto. La violencia es intolerable. Y hay relaciones que pueden llegar a rozar hasta la puerilidad por ambas partes como lo de “mirar con cara de odio” como ha dicho alguno de los denunciantes de Podemos. Pero no se puede olvidar que algunos trabajos acarrean especial responsabilidad. Y los hacemos y los avalamos al estampar la firma.

A nadie se le escapa que ha habido –y hay– artículos y titulares que mezclan información y opinión (cuando es regla del periodismo hacer una nítida diferencia). Acusaciones a miembros de Podemos que resultaron falsas. Titulares y artículos altamente sesgados. No solo contra Podemos y, dentro de la formación contra Pablo Iglesias en particular, Pedro Sánchez también sufrió durísimos rigores antes de ser defenestrado de la Secretaría General del PSOE, sin que los autores del golpe interno recibieran ni el mismo tratamiento, ni prácticamente críticas. Reparemos en las fotos editoriales de los líderes que quieren dejar en mal lugar, publicadas en sus peores tomas. Algunas veces rozan el esperpento. Esas expresiones agrias, desmejoradas. Hasta canas despeinadas pusieron a Iglesias en una portada. Pero es que ¿hace falta demostrar la deriva de buena parte de la prensa, radio y televisión en España? ¿No vemos sus manipulaciones y en definitiva su servicio al poder sin reparar en métodos? Las hemerotecas están llenas.

La firma es importante. Rubrica lo que hacemos. En los contratos mercantiles, tiene consecuencias. Hasta penales en incumplimientos. Cómo será que la propia Victoria Prego dijo en Los desayunos de RTVE que no hacía falta otro nombre que el suyo para demostrar la veracidad de los hechos. Decir Victoria Prego era suficiente. Con una encomiable autoestima para su bienestar personal, que olvida pasajes bien negros de su trayectoria. Aquel silencio en la conspiranoiaemprendida por Pedro J. Ramirez en el 11M que hoy se conmemora. La propia publicación de su entrevista a Rajoy en aquella jornada de reflexión con sus “convicciones morales” sobre la autoría de ETA. O el episodio de Suárez y el referéndum a la Monarquía por citar solo algunos de los más relevantes.

Indudablemente vivimos tiempos en los que la precariedad condiciona voluntades. Esta penosa circunstancia no es ajena a haber falseado u ocultado datos que la sociedad precisaba para tomar decisiones. Ni a la banalización de los contenidos. Pero cuando firmamos algo, cuando ponemos nuestra cara, voz y palabras, estamos contando a la audiencia lo que honestamente hemos visto, lo que necesita saber. No cabe la obediencia debida. Se observa una tendencia a exonerar al periodista de los contenidos que firma, como si fuera algo al margen de las directrices de su medio y, en su  caso,  intereses políticos.

Comparémoslo con otras profesiones. Medicina, ingeniería, conducción, lo que quieran. Y apliquen el método. Por ejemplo, si vender comida adulterada ocasiona problemas, imaginen lo que provoca  la información manipulada. Tiene consecuencias. Muchas más que una gastroenteritis. Los datos de la propia APM fueron categóricos: el 75% de los periodistas dijeron sucumbir a la presión de los jefes, y más del 75% se autocensura, es decir no informa de lo que en conciencia cree debería informar.  La audiencia no tiene la culpa.

En absoluto, digo sea el caso de los denunciantes dado que ni sabemos quiénes son, pero el hecho existe y es muy grave. ¿Estamos seguros, en esas condiciones, de que cumplen el servicio público a la sociedad que es nuestra misión? ¿La denuncia de la APM y de todos nosotros no debe ser la de saber y acabar con esa situación? ¿No es esto lo realmente “incompatible con el sistema democrático”? Nuestra vida puede ser muy triste, pero más lo es la de quienes sufren las consecuencias de una información con “verdades alternativas”. Es como poner los pies en un pantano cuando te han dicho que la explanada era de cemento.

¿Se lo han contado a sus hijos?

3 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

No te quejes, que hemos venido aquí porque es tu cumpleaños.

No, si no me quejo.

La conversación, entre tres chicas adolescentes, se produjo en pasillos surcados de camisetas a 4 euros, bragas a 4 el pack de 3 y similares baratijas cualquier sábado en un templo de la ganga. El gran festejo para conmemorar la llegada de la joven al mundo se iniciaba de compras a bajo precio. Cada cual sabe cómo prefiere celebrarlo.

La incomodidad debía proceder de la aglomeración. Mucha gente se afanaba en la tarea y, entre ella, numerosos niños. Los niños pueblan los centros comerciales aprendiendo desde muy temprana edad la diversión del mundo creado para ellos. Ojean, buscan, opinan, dicen “quiero” esto o lo otro, “me lo pido”.

Filas de camisetas idénticas, en distintos tonos. A 2, 3 y 4 euros. Con su tela, su corte, su ensamblaje, su cosido puntada a puntada, planchado, etiquetado, almacenaje, distribución, colocación. 2, 3, 4 euros. Me dijeron los vendedores que, con prendas algo más caras –8, 10 y 12 euros– pegan otra etiqueta de precio inferior. Los bajos fondos del consumismo. Con niños por doquier.

Niños, adolescentes, como los que en el Instituto Neil Armstrong de Valdemoro (Madrid), han sufrido golpes de calor y crisis de ansiedad porque el centro, sobrecargado, sufre graves deficiencias. Aún andan, siglo XXI, con aulas prefabricadas que se recalientan. La educación física se practica en la calle porque no hay gimnasio. Si enferman por el calor, como esta semana, los llevan al Tanatorio que es el único centro cercano con aire acondicionado. Los abanicos de papel que les aconsejó el consejero de Sanidad de Cifuentes no bastaron para temperaturas en torno a los 40º.

¿Qué podía salir mal? Votan al PP y a Ciudadanos, derecha. Un par de sus alcaldes, Granados y Boza andan entre rejas por corrupción o saliendo con permiso. Algún otro, investigado. Al IES le pilló de lleno la trama Púnica que se enriquecía con colegios a costa de los escolares. Y Valdemoro siguió votando derecha. Ahora está algo más repartido el voto, pero prevalece la derecha.

Niños. Como los que han caído Bajo el Umbral de la Pobreza y que sitúan a España en el puesto número 28 de los 41 países más ricos que forman la OCDE. Tampoco está tan mal, ¿eh? En Europa incluso nos encontramos en situación algo mejor que Lituania, Rumanía,  Malta y poco más.

Tenemos a más de 2,5 millones de niños pobres, según este informe de UNICEF, organización de la ONU vituperada en particular por el autor de la Amnistía Fiscal a los amigos ricos, que ha considerado inconstitucional el TC. Montoro, aún ministro. El Gobierno confirma la cifra de todos modos. El 30%, 1 de cada 3 que gustan decir para que se entienda mejor. En 2012 nos echábamos las manos a la cabeza porque eran más de 2 millones. El informe señala, además, que España es uno de los países con mayor desigualdad y con menos ganas de acabar con esa lacra. La España de Rajoy invierte casi la mitad de la media europea en la protección social de los niños, destaca el estudio. Entretanto se rescata a los bancos con nuestro dinero y el Banco de España da por perdidos 60.600 millones de euros, hay que saber quién manda y para qué se gobierna.

La noticia del informe sobre pobreza infantil en la Cadena SER comenzaba diciendo “ Tirón de orejas de UNICEF al Gobierno de Rajoy“. El Parlamento se lo estaba dando bien al rechazar la moción de censura de Unidos Podemos planteada básicamente por corrupción y, sin duda, por sus consecuencias. Le dieron tirón con orla y cuatro vueltas al ruedo los socios del PP, mientras la prensa aplaudía a unos niveles de sumisión que enrojecían de vergüenza solo con ojearlos. En el instituto de Valdemoro se ve con claridad la cadena. Se empieza por robar de los centros educativos, se acaba en barracones y de ahí al Tanatorio que es el único centro cercano con aire acondicionado. Este final no lo hubiera firmado ni Berlanga.

Pero parece que hay gente que piensa que esto lo arreglará el bocazas machista que responde al nombre de Rafael Hernando en la manada. O la vicepresidenta de risa floja cuando insultan a una portavoz “enemiga” que lo está haciendo muy bien. O Rajoy, el dios a preservar por la derecha mediática. O Rivera que ya ha confirmado lo que supimos desde el minuto 1, que él pondrá cuantas trabas sean precisas para que nadie desbanque a Rajoy de la Moncloa. O Cifuentes que lanza también a su jauría para atacar a Lorena Ruiz-Huerta, portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, a la que no puede soportar.

Todos estos se lo van a arreglar. Fíense de Susanna Griso, tan presta a lavar lo que tenga Hernando por cara. O a criticar lo que ocurre lejos de España para que veamos la suerte de contar aquí con el PP. O de Inda y Marhuenda. O de Caño y Cebrián. En TVE también hay unos cuantos que les van a sacar las castañas del fuego. Todos estos lo van a solucionar. Porque la culpa de todo la tiene el 15M, y Podemos, Iglesias, y sobre todo, ahora, Irene Montero con la que no contaban.

Aquel sábado en el templo de la baratija y la ganga corrían tropezándose con los adultos –que es una nueva costumbre infantil– unos cuantos niños con el aire de suficiencia del primer mundo. Y por un instante sentí que veía aquellos mismos pasillos con las tejedoras en serie y aquellos niños españoles, sentados, cosiendo, encorvados. Se ha denunciado que las fábricas que surten a los grandes comercios occidentales emplean a críos de su edad. Cuánta explotación hace falta para cobrar 2 euros por camiseta, y menos en las próximas rebajas. Cuánto sufrimiento.

El derecho a progresar ha de erigirse sobre condiciones laborales, humanas, más justas. 85 millones de niños en el mundo trabajan a la fuerza. Una de las más grandes explotadoras es Ivanka Trump, a cuyo padre o dinastía han aupado a puestos de decisión estelares unos cuantos millones de seres inanes que no piensan o quieren fastidiar. “Los salarios son tan bajos que algunos no pueden vivir junto a sus hijos, mientras colocan etiquetas con precios que equivalen a semanas de trabajo”. El marido de Ivanka, por cierto,  construyó un edificio de lujo con fondos para barrios pobres. Una familia muy compenetrada en sus objetivos. No es la única.

Lo peor es que explotadores y embaucadores no andan en lejanas montañas. Los escenarios desoladores se construyen trabajando la injusticia y la irreflexión, en cualquier parte. La globalización del abuso es un hecho. Aquel sábado, como este y muchos más, me pregunté si aquellos padres habían contado a sus hijos quiénes y cómo elaboran esos productos. Si les habían advertido que, por el camino que vamos, un día pueden verse igual, en el otro lado de la fortuna. Hacen falta muchas manos para vender a 2 euros; muchas, para saciar la codicia aquí de tanto ladrón. ¿Se lo han contado a sus hijos?

Carme Chacón y la hipocresía española

18 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

No trataron bien a Carme Chacón. La prensa tampoco, en particular la conservadora, como es habitual siendo mujer y de izquierdas. Pero España reedita con ella esa pasión por llorar y ensalzar a los muertos, en particular cuando peor se ha portado con ellos.

Constatemos un hecho: Chacón no estaba en las primeras filas de la política ahora, la habían apartado.

Rosa María Artal

11/04/2017 – 20:56h

Carme Chacón y Susana Díaz, favoritas para liderar el PSOE, según un sondeo
La exministra de Defensa Carme Chacón. EFE

A Carme Chacón le hubiera gustado saber cuánto la querían. Sobre todo mucha gente anónima que supo apreciarla. Su valentía y su empeño merecían conocer que su entrega obtuvo resultados. Fueron tantas las zancadillas que sufrió que, al menos, debió quedarle ese reconocimiento. Porque han vuelto a hacerlo. Hay una querencia en España por la parafernalia de la muerte que unida a la hipocresía, o viceversa, resulta escandalosa. Constatemos un hecho: Chacón no estaba en las primeras filas de la política ahora, la habían apartado.

Comparto la valoración que sitúa a Carme Chacón como una política capaz, honesta, luchadora, feminista, de convicciones socialistas reales, y con un deseo sincero de renovar y reconstruir el PSOE. Desde la moderación. “ Chacón fue una política coherente y comprometida con sus ideales, pero no una revolucionaria“, escribe Ignacio Escolar en un artículo que aporta muchas claves. De los cambios que impulsó, de su pensamiento y de su enorme discreción. Laica ejerciente, contraria a dar el indulto al banquero Alfredo Sáenz, partidaria de investigar el fiasco de Bankia. Tropezó con el “desahucio exprés” que le salió por la culata al terminar siendo aplicado a los impagos de hipotecas que no formaba parte del diseño. Esto demuestra, por cierto, que no hay ley inocente en manos culpables.

Pues bien, no la dejaron seguir. 25 de Mayo de 2011. Las plazas de España llenas de 15M, dejando claro el “No nos representan” del hartazgo máximo. Chacón prepara incluso su equipo renovador. Y la echan atrás. Aparece, llorosa, para retirar su candidatura a las primarias por el bien del partido y de Zapatero. La intrahistoria la cuenta también el director de eldiario.es: “Una serie de barones, con Patxi López a la cabeza, amenazaron con tumbar a Zapatero si no apoyaba la designación de Alfredro Pérez Rubalcaba como candidato sin primarias”. Chacón era consciente de lo que ocurría en España, el aparato no.

Y la historia se repite en el Congreso de Sevilla de 2012 cuando Carme Chacón lo vuelve a intentar. Hasta Madrid llegaban los ecos de las presiones y zancadillas. Perdió por 22 votos en jornada maratoniana de intercambio de apoyos y favores. “La vencieron los dueños del partido, una alianza de la vieja guardia: Felipe, Guerra, Bono, Chaves… Tras perder, guardó silencio y dejó liderar a Rubalcaba”, sigue escribiendo Ignacio Escolar. Alguno más hubo, los de siempre en realidad. Tenían el PSOE, perdían apoyo electoral. “ Venció el cambio tranquilo y la experiencia“, explicaron en prensa. Poco después renunció a su acta de diputada y pasó a la actividad privada. Su carrera política declinó.

Una amiga que me sirve de barómetro popular sentencia que los compañeros que lloran a Chacón lamentan su muerte aunque la hubieran apartado de su vocación. Faltaría más. Pero lo que cuentan son los hechos. Y producen bastante impacto algunos rostros compungidos. Otros han demostrado que realmente la valoraban y querían, mucho más de lo que probablemente ella pensaba.

Sin duda el PSOE hubiera sido distinto dirigido por Carme Chacón, que pudo ser también la primera presidenta de España. Pero es lo más rancio del aparato quien lleva las riendas en defensa de “valores tradicionales”. Del PSOE, dicen. Jesús Cintora cuenta en su nuevo libro cómo Rubalcaba intentó impedir que Pedro Sánchez formara gobierno: “Si Rajoy no da el paso, no des el paso tú”. Basado en lo que, a su entender suponía, “la peligrosa compañía de Podemos y de los nacionalistas”. No hay problema en darle el gobierno a Rajoy, no constituye ningún peligro. Para ellos.

La senda emprendida por el PSOE es un puro dislate, con el golpe interno para echar al secretario general elegido en primarias, y cuanto ha sucedido después actuando como si nada hubiera ocurrido. Susana Díaz encarna esta tosca etapa de aparato y conservadurismo, por más que Chacón la apoyara frente a sus dos competidores.

No trataron bien a Carme Chacón. La prensa tampoco, en particular la conservadora, como es habitual siendo mujer y de izquierdas. Pero España reedita con ella esa pasión por llorar y ensalzar a los muertos, en particular cuando peor se ha portado con ellos.

El domingo de Ramos –como lo llamaba la portavocía mediática del PP en RTVE en estos tiempos de santerío redivivo–,  El País publicaba otra de sus encuestas de Metrocospia. Esta vez para concluir que los españoles optan por Adolfo Suárez como el presidente que querrían tener. Paradójico. Desde dentro, la derecha hoy recogida en el PP le dinamitó el partido. El PSOE de Felipe González le presentó una moción de censura y una cuestión de confianza. Le hicieron la vida imposible y sufrió por ello. Mucho.

Hemos sabido recientemente, por casualidad, que Suárez no quiso convocar un referéndum sobre la monarquía porque iba a perderlo. Se lo dijo a la periodista Victoria Prego que calló durante décadas. No se puede decir que, justa o injustamente, nadie le agradeciera el favor a Suárez. Ahora lo tenemos en los altares. Si existe alguna parte de lógica en el hecho será que les parece peor lo que vino después.

Esa exacerbación española de la muerte huele a procesión, incienso y rito, a humo. A hipocresía suma. Es ese sentimentalismo con dolor placentero, de escenario, butaca y kleenex. Y de igual modo enmascara la verdad. En la política que posterga a los ciudadanos y ejerce, con cara de póker, el todo vale para el fin último. En los medios y sectores que juegan la misma partida. Carme Chacón era del sector limpio de la política que también existe y su camino no fue de rosas.

Un consejo: la próxima vez que quieran a alguien como la querían a ella, demuéstrenselo en vida. Y déjenle volar libre.

Tiempo de derecha, tiempo de gasto militar

10 abril, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Cospedal, la ministra que tan sobradas muestras ha dado, en diferido, de su capacidad intelectual, es la gran gestora de ese desorbitado aumento del presupuesto de Defensa, un 32% sobre 2016.

Echen un vistazo al dinero que se dedica en verdad a educación, sanidad, cultura, ciencia, a la dependencia o la pobreza infantil y vean cuánto de sociales son los presupuestos del PP.

Rosa María Artal04/04/2017 – 20:58h

María Dolores de Cospedal pasa revista a las tropas como ministra de Defensa. /
María Dolores de Cospedal pasa revista a las tropas como ministra de Defensa.

Imaginen a un padre de familia, abogado de formación, toledano, 51 años, sentado en el salón de su casa ante esta reflexión: “¿Y si alguien quisiera ponerle a mi hija un burka, qué haría? Enviarle a las Fuerzas Armadas”. ¿Como escudo humano y blindado para que no se le acercaran los hombres que colocan burkas por la calle a las mujeres con las que se cruzan? ¿Quiénes son esos hombres? Musulmanes, una comunidad de unos 1.200 millones de personas distribuidas por numerosos países del mundo. Pues así piensa Agustín Conde, el actual secretario de Estado de Defensa nombrado por la ministra Cospedal. Con esa mentalidad dispone de capacidad para, en efecto, hacer uso de aquello a lo que le impelen sus creencias. Y el Gobierno del que forma parte acaba de dotar a su Ministerio con un 32% más de presupuesto.

Conde es uno de los numerosos prototipos de la derecha más extrema que gobierna España por medio del PP. Sus exponentes son múltiples. Mariano Rajoy los ha situado en ministerios clave: Interior, defensa, justicia, empleo, educación y sanidad en algunos momentos, y bastantes perlas sueltas en otros puestos. Nos detendremos hoy solo en Defensa, premiada con un plus en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado.

A Agustín Conde lo encontramos ya en 2005, durante una intervención en el Senado, cuando se mostró partidario de que las parejas homosexuales no adoptaran hijos. Sin el menor rubor, ni base que es mucho peor, expuso los graves problemas que, en su opinión, aquejaban a esas criaturas que conviven con gays. Aseguró que sufren un enorme riesgo de ser violados por sus progenitores, cuantificado en el 29%, mientras en el caso de los heterosexuales el porcentaje se reduce al 0,6 %. Siempre en su línea, acusó –en un tuit, vaya por dios– a Yolanda Álvarez, entonces corresponsal de TVE en Oriente Medio, de ser “activista de Hamás”. Sin cortarse. Álvarez fue devuelta a Madrid. Añádanle unas puertas giratorias, una empresa energética no declarada o la defensa jurídica del Banco de Santander en casos de hipotecas impagadas.

Alférez de Fragata del Cuerpo General de la Armada en la Reserva Voluntaria, Conde declaró que ser secretario de Estado era “el cénit de su carrera profesional”. Y que María Dolores de Cospedal es quizás la persona por la que siente mayor admiración y respeto intelectual. “Como político”, concepto que incluso incluye a mujeres.

Cospedal, la ministra que tan sobradas muestras ha dado, en diferido, de su capacidad intelectual, es la gran gestora de ese desorbitado aumento del presupuesto de Defensa, un 32% sobre 2016. Es cierto que se ha visto obligada a aflorar, por mandato del Tribunal Constitucional, una herencia de su predecesor, Pedro Morenés, que utilizaba créditos extraordinarios aprobados por Real Decreto para comprar armamento. El programa que él aprobó asciende, por cierto, a 30.000 millones de euros de los que restan por pagar 20.000 millones. Aun así el presupuesto real aumenta y en algunas partidas de forma desorbitada, hasta un 442%.

Cospedal es la ministra idónea para los nuevos tiempos. Ha nombrado además un nuevo jefe del Estado Mayor del Aire que, según declara, “procura tener a Dios presente en todas sus decisiones”. Ha destinado precisamente a Morenés, exministro y vinculado a empresas de armamento, como embajador en Washington aunque no pertenece a la carrera diplomática. La misma ciudad donde reside Donald Trump. La también secretaria general del PP es la persona que definió perfectamente su ideología al declarar: “Lo primero que necesita un país es seguridad. Si no tenemos garantizada nuestra defensa y nuestra seguridad, da igual tener garantizado el subsidio de desempleo, la sanidad pública o la mejor educación“.

Lo mismo practica la actual administración estadounidense. El ya mayor presupuesto militar del mundo va a experimentar  un aumento del 10%, 54.000 millones de dólares que el magnate llegado a presidente detraerá de partidas sociales. Trump quiere “volver a ganar guerras”, dice. Trump quiere potenciar la muy lucrativa industria de la guerra. De hecho Trump pidió al PP aumentar también el gasto en defensa, y el PP lo hace. Por cumplir con el ultraconservador mandatario y, como él, por vocación.

Algo cambió cuando los Ministerios de la Guerra pasaron a llamarse Ministerios de Defensa: los eufemismos de la neolengua. Y de la propaganda y siembra de miedo que prende en los ciudadanos más indefensos mental o emocionalmente. Hasta hacerles temer más un hipotético atentado que la precariedad que mata todos los días. Los daños que ocasiona la pobreza y la injusticia son infinitamente superiores a los que causa la acción terrorista de los fanáticos. E incalculables los efectos nocivos de la demagogia. Pero la jugada actual es ésta. Algo huele inmensamente a podrido cuando se confirma la reunión para propiciar un canal secreto de contacto entre Trump y Putin y es el fundador de Blackwater quien la dirige. La empresa de mercenarios, contratada profusamente por George W. Bush, y que fue condenada por asesinato deliberado de civiles en Irak en 2007. ¿De qué seguridad y para quiénes hablan?

Conviene, pues, contrarrestar con información la propaganda de las portavocías mediáticas del PP cuando destacan un aumento del gasto social en estos presupuestos. Al margen de que sería una inversión, no un gasto. La mayor partida se la llevan las pensiones. Por el compromiso ineludible que se contrae al  pagar impuestos durante la vida laboral para disponer de un retiro. Al margen de las trampas –muy propias del personal que nos ocupa– para enmascarar que los presupuestos bajan, haciendo parecer que suben, la distribución de los fondos responde a la filosofía genuina de esta derecha.

Echen un vistazo al dinero que se dedica en verdad a educación, sanidad, cultura, ciencia, a la dependencia o la pobreza infantil y vean cuánto de sociales son los presupuestos del PP. Pagar los intereses de la Deuda Pública, incrementada a nivel de récord por Rajoy, se lleva más del 9% de los presupuestos: 32.447,7 millones. Es uno de las principales apartados y verán que no se destaca en los medios. Para la Hucha de las Pensiones (que el PP ha dejado en telarañas) van a emitir Deuda Pública. A devolver con intereses, ya saben. La pirámide fatal del endeudamiento. Y eso que Rajoy “nos ha sacado de la indigencia”.

Unos presupuestos absolutamente ideologizados, de derecha aguda y extrema. Para completar el dibujo van cero euros para la aplicación de la Ley de Memoria histórica, y un aumento de 43.000 en el presupuesto directo de la Casa del Rey, que la pobre llevaba algunos años congelada.

Y los presupuestos saldrán adelante con la colaboración de políticos tan conservadores y mercantilistas como el PP. Y  Rajoy seguirá mandado con ese equipo dotado de singular mesura, razón y capacidad intelectual. Y la corte mediática les hará la ola.

Cada vez son más los excluidos de su mundo, sin embargo. En ese limbo que no se quiere ver hay amplios sectores en los que abunda el suicidio, la droga y la muerte temprana, como contaba la economista Ann Pettifor sucede en Estados Unidos. Ocurre en lugares mucho más cercanos y va a más. Esta vez muchos votaron a Trump y similares. ¿A quién buscarán después? ¿Qué harán después?

Desbrozando tópicos en la crisis de Podemos

17 marzo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

La corriente de Errejón pide un 40% de puestos en la ejecutiva que se corresponda, más o menos, con los resultados obtenidos para el Consejo Ciudadano. El tiempo va a decir si continúa el sucedáneo de la Guerra de los Rose.

Hay conceptos esenciales que se están pervirtiendo estos días. Hace furor que el PP ha ganado dos congresos en el fin de semana. Pocas cosas favorecen más a Rajoy que darle directamente las llaves de la Moncloa como han hecho el PSOE de la gestora y Ciudadanos.

Rosa María Artal14/02/2017 – 21:27h

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón en Vistalegre II. EFE
Pablo Iglesias e Íñigo Errejón en Vistalegre II. EFE

Podemos y las confluencias demostraron, en un tiempo récord, que podían ser la opción para cinco millones de votos huérfanos. Muy hartos de una versión de la realidad que se contradice con los hechos palpables. Más de 155.000 inscritos votaron en Vistalegre II para elegir qué Podemos quieren, y han dado prioridad a lo que representa Pablo Iglesias como secretario general. Con tal irritación de la prensa que raya en la caricatura. Su apuesta por Íñigo Errejón era y es tan explícita que debería propiciar una profunda reflexión. Éste mantiene sus expectativas. La corriente de Errejón pide un 40% de puestos en la ejecutiva que se corresponda, más o menos, con los resultados obtenidos para el Consejo Ciudadano. El tiempo va a decir si continúa el sucedáneo de la Guerra de los Rose.

La crisis de Podemos ha sido de una irresponsabilidad que cinco millones de votantes no merecían. Ni los miles de militantes y colaboradores que se dejan la piel por el proyecto. Si algo cabía esperar de otra forma de hacer política era evitar la pelea de gallinero a la que fuimos asistiendo estupefactos unos, encantados otros. Seguramente habrá motivaciones que compensen servir en bandeja a los muchos detractores de la formación la idea de que Podemos es un partido como todos en sus luchas intestinas por el poder. Igual hubo mucha presión acumulada por el tratamiento interesado de gran parte de la política y la prensa. Igual, escasa madurez para discernir consejos y cantos de sirena. Sin duda, una excesiva exposición mediática. El caso es que la crisis se produjo retransmitida, jaleada y comentada por medios y redes sociales .

Las responsabilidades no se reparten por igual, sin embargo. Demasiadas pasiones personales. Y factores no tenidos en la consideración que merecen. Personas de enorme valía se concentraron en torno a Íñigo Errejón, pero el método para formar una corriente establecida chirría a la vista de informaciones posteriores. Esas cuentas de Telegram, descubiertas por casualidad, hablaban de maniobras –Dinamizar, Jaque Pastor– y las corroboran hechos como las dimisiones en Madrid. Esto es lo que no se esperaba de “otra forma de hacer política”. Y con razón, porque no todo vale.

Asesores que se mueven en ámbitos más próximos al PSOE y Errejón que da claves definitivas en la entrevista para eldiario.es. Cita, como error, permanecer “lejano de otros partidos” o cómo “Ese PSOE remonta un punto y medio”, en referencia al que ha investido a Rajoy y aprobado otros 5.500 millones de recortes, según sus propias palabras. Contradictorias. Si se busca pactar con otros partidos, el PSOE parece opción esencial para Errejón y es el que, en efecto, ha dado el gobierno a Rajoy. Esa supuesta subida de intención de voto viene cargada de metralla.

La traca final precongreso con el errejonista líder de Podemos en Valencia, absolutamente fuera de sí,  o con las berenjenas de rechazo a IU… y el PSOE diseminadas por Twitter, fue desorbitada.

Hay conceptos esenciales que se están pervirtiendo estos días. No ha llegado el espíritu de la revolución bolchevique a enviar a Podemos a la “ultraizquierda”, como hemos leído. Aunque, si el PP es citado como partido de centro-derecha, se entiende el deslizamiento. Lo que irrumpió fue el viraje a un entendimiento con partidos más a la derecha. Y es legítimo. Menos, que sea con un PSOE dirigido por una gestora, tras un golpe interno, y que entiende que es “proteger la democracia” dar el gobierno a Rajoy “a pesar del costo que suponga para el PSOE”, como vino a decir la líder oficiosa, Susana Díaz, en el curso de esta intervención.

En este punto las confusiones y la tibieza, la laxitud incluso, están siendo muy notables. No vale todo, la Doctrina del Mal Menor ha causado grandes estragos en la historia de España. Desde la Transición, a la situación actual de aceptar como normal la corrupción, el creciente autoritarismo o el aumento de la pobreza y la desigualdad. No se puede mencionar que hubo “traiciones” y considerar preferible la estabilidad (en las políticas injustas, por otro lado). Se ha perdido demasiado en los altares del Mal Menor.

La “purga” ha entrado en el temario mediático. A Pedro Sánchez lo desbancaron de la secretaria general del PSOE y casi de la faz de la tierra a la brava, quienes mantuvieron el “no es no” fueron multados y expulsados de cargos, pero a Podemos le exigen siempre otra actitud. Para Podemos no rige el que cuando se confronta en votos, se gana o se pierde. Y es ilógico, al margen de lo que pueda ocurrir en el futuro y de lo deseable de contar con los talentos del núcleo original.

Otro concepto que está haciendo furor es que el PP ha ganado dos congresos en un fin de semana. Al PP, aseguran, le favorece que Iglesias sea el secretario general de Podemos. Y lo repiten en reata, en todos los tonos. Hombre, pocas cosas favorecen más a Rajoy que darle directamente las llaves de la Moncloa como han hecho el PSOE de la gestora y Ciudadanos. Y no digamos el trato mediático de seda y garrote según se trate del PP o de sus adversarios. La coletilla coincidente es: con Iglesias tenemos 8 años más de PP.

Un periodismo riguroso aspiraría a informar. Sin condicionantes. Y a estimular el pensamiento crítico, a dar los elementos de juicio para, por ejemplo, valorar el daño de apoyar en las urnas la corrupción y el resto de los lamparones que afean la democracia. A no confundir a la ciudadanía. Las políticas seguidas por los partidos a los que más valoran son los que han traído el desastre actual, con su Trump incluido. Y una ciudadanía decente se tomaría en serio responsabilizarse de sus vidas y del bien común.

Una y otra vez, hay que mirar afuera. Buscar la indiferenciación de los partidos, todos hacia la derecha además, no funciona. El moderno socialismo que alentaron en Francia incluso desde medios españoles, se encuentra despeñado en las encuestas a las presidenciales. Para intentar achicar la sangría han elegido al candidato más a la izquierda que encontraron. Con el deterioro por corrupción de la derecha tradicional –que a los franceses sí les importa-, Marine Le Pen se ve ya presidenta de Francia. Los mecanismos electorales de nuestros vecinos dan un resquicio a que tamaño desastre pueda evitarse. Pero está por ver.

Los votantes de Vistalegre obraron con más sensatez e independencia de lo que los orientadores de opinión piensan, en consecuencia. La pluralidad es enriquecedora, bien planteada indispensablemente. La brecha abierta no parece fácil de cerrar, ni se puede dar por hecho el cese de las hostilidades. Hay espacio en los distintos partidos y movimientos para todo tipo de ideologías y planteamientos democráticos. Aunque el cataclismo que sacude la política, la sociedad, mundial va a alterar, lo está haciendo ya, los esquemas tradicionales. La reflexión y la honestidad deberían ser prioritarias. Apremiantes. Por lo demás, las personas valiosas son indispensables y los proyectos de envergadura van más allá de las personas.

Un día hablarán de los políticos que mataron a Europa

7 febrero, 2016

Fuente: http://www.eldiario.es

El fantasma del fascismo recorre Europa y no sin razón, porque los depredadores huelen a muerto

¿Cómo se puede decir sin mover un músculo que nuestra tierra, donde hemos nacido y vivimos, “no es lugar de futuro para los jóvenes”? ¿Qué han hecho con ella? ¿Un mercado en el que sobran las personas?

Solo una sociedad narcotizada que ha perdido su horizonte y sus principios admite recortes a la democracia como los que estamos padeciendo también en España

Suecia acogió la inmigración que expulsaban las dictaduras latinoamericanas desde los años 70. Ahora, ha cobijado a un gran número de refugiados sirios, afganos o somalíes, entre otros. Lo aprobó el Gobierno liberal conservador mientras, por ejemplo, el de España aceptaba un cupo testimonial. Con un alto nivel de vida y moderadas diferencias salariales, el temor al futuro prende sin embargo. Y es lo que está sucediendo en otros muchos lugares que consiguieron sociedades democráticas, mucho más igualitarias y responsables. Dinamarca y Noruega andan en la misma tesitura.

Los franceses parecen dispuestos a llevar al Elíseo, sin escrúpulo alguno, a Marine Le Pen. Por las mismas razones. Nuestros vecinos del norte ya no parecen recordar –además de la ideología– la sarta de corrupciones que jalonaron el anterior ascenso al poder de este partido. El ultraderechista Frente Nacional cosechó grandes éxitos en las últimas municipales y en las europeas, y algunas evidencias se ven ya. Marsella (que viró drásticamente de la izquierda a la derecha y ultraderecha) empezó a marcar a ciudadanos “sin techo” con un triángulo que mostrara su condición. Como hiciera con los judíos el nazismo. Como hizo con ellos la admirada reina católica Isabel (puede que fuera hasta la inventora). Tras señalar a centenar y medio de seres humanos pobres, las protestas de muchos marselleses lo han parado.

El ascenso del fascismo en sus distintas variedades en un hecho en Europa. Que no se resalta en exceso porque no molesta demasiado a los poderes que nos gobiernan. Resulta más incongruente aún que ciudadanos normales atribuyan la causa de sus males, de su precariedad, a otros ciudadanos tan atribulados como ellos, más que ellos de hecho. Al punto de dejar su país y lanzarse a la aventura incierta. Una vez más, las estafas del capitalismo –y la actual es de nota, de matrícula cum laude para ser precisos– tienen la habilidad de desviar la atención de los culpables.

En tiempos de crisis se exacerba el egoísmo, el tratar de salvarse uno mismo, el asegurar el plato de lentejas del día aunque para ello se vendan e hipotequen el futuro: el suyo y el de su descendencia. Estamos emprendiendo un camino temible a la destrucción, estamos en él de pleno. El fantasma del fascismo recorre Europa y no sin razón, porque los depredadores huelen a muerto.

Angela Merkel se fue la semana pasada a un evento comercial –por su aspecto, de esos que llaman de colaboración publico/privada– en Berlín y esta vez tocó soltar ante la concurrencia esta lapidaria frase: “Europa no es ahora mismo una tierra de futuro para los jóvenes”. Era para ver si vendía la “economía digital” como la panacea, cosa que contradicen numerosos especialistas que por el contrario  piensan que –masificada– restará empleos. Pero sí es cierta la argumentación de la canciller alemana: “El 90% de los nuevos empleos en un mundo globalizado se crean fuera de Europa”. Tras el ágape de rigor se iría a su silla de mando a seguir decretando tijera y austericidio para la UE.

Angela Merkel rendirá cuentas a la historia, dudo que a sus víctimas, por la destrucción de Europa. Y lo mismo cuantos la secundaron. ¿Cómo se puede decir sin mover un músculo que nuestra tierra, donde hemos nacido y vivimos, “no es lugar de futuro para los jóvenes”? ¿Qué han hecho con ella? ¿Un mercado en el que sobran las personas? Porque tiene razón: venderla a los poderes financieros y al lucro de unos pocos a costa de la mayoría ha tenido ese exacto resultado. Tampoco es lugar para viejos, salvo para los acaudalados. No es ya lugar para nadie que no pertenezca al club para el que se gobierna.

¿Y qué han hecho los socialdemócratas? Si Hollande no hubiera defraudado de tan estrepitosa manera a sus votantes, ¿estaría Le Pen en ascenso? Si Manuel Valls no anduviera reinventando el socialismo para que quede derecha neoliberal sin paliativos, que es “lo moderno”, ¿habrían emprendido las autoridades de Marsella el marcado de seres humanos pobres? Lo peor es que, visto el éxito, casi todos los partidos se impregnan del mensaje que ahora enarbola la ultraderecha. En numerosos países de Europa. Y que ya no hay remilgos para expulsar emigrantes sin trabajo, como anuncian Berlín y Londres. También españoles, por supuesto.

¿Y aquí? Entre las feroces críticas a Podemos y su programa económico (o cualquier acción que emprenda, cualquiera), me llamó la atención la de José Ignacio Torreblanca, ideólogo de la órbita del PSOE. Fue categórico: el documento base de Vicenç Navarro y Juan Torres López para Podemos es “un programa basado en ideas que hace tiempo agotaron su ciclo vital”.  La socialdemocracia “ha agotado su ciclo vital” y ahora somos “librecompradores” –como dice la megafonía en los supermercados Caprabo–…, siempre que la rapiña a la que nos someten deje algún euro en el bolsillo. A este mundo muchos no nos apuntamos.

Pero la estafa que llamaron crisis de 2008 se acompañó de los elementos necesarios para implantarse y no crear un excesivo rechazo. Motivaron al mismo tiempo una crisis cultural que afianzan sus colaboradores. ‘No hay otro remedio, es el único camino’. ‘Hay que aguantar, que ya escampará. O no, es lo que hay’. ‘Son cosas de la globalización’. ‘Cuidado con experimentos peligrosos’. ¿Más peligrosos que el fascismo cabalgando hacia el alma de Europa? Ya vimos en el pasado cómo desembocó. O igual no demasiado porque también distraen la memoria.

Solo una sociedad narcotizada que ha perdido su horizonte y sus principios admite recortes a la democracia como los que estamos padeciendo también en España. Balas de goma que terminan matando seres humanos indefensos en el agua, invasión de las comunicaciones personales sin mediar un juez, ley mordaza para acallar las protestas. Con la corrupción empapándonos. Y el silencio o las declaraciones de salón de buena parte de los opositores.

Con el tan sospechoso ataque a cuanto pretende realizar algún cambio de rumbo que no es sino la defensa de que esta crítica situación se mantenga. Porque lo que cuenta es el plato de lentejas para hoy. O las angulas y el caviar. Los viejos demócratas suecos atesoran la que fuera foto del año en Suecia en 1985: la de una mujer que se enfrentó, golpeando con su bolso a los manifestantes, contra el fascismo que al ver hueco intenta triunfar. ¿Lo logrará al fin?

A propósito de los nacionalismos

27 septiembre, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

De los centenares de definiciones del nacionalismo, la más ajustada probablemente la formuló George Bernard Shaw: “Patriotismo es tu convencimiento de que este país es superior a todos los demás porque tú naciste en él”. Lo que suele ser fuente de conflictos, dado que los nacionalistas de otros países piensan exactamente lo mismo.

Hoy, para buena parte de quienes mandan, no hay más nación que el dinero.

La pelea de banderas en el Ayuntamiento de Barcelona. / Efe

Una Cataluña independiente sería “un país marginado gobernado por mediocres fanáticos”, les dijo un desmesurado Premio Nobel de Literatura, peruano y español, que ahora reverdece viruelas al lado de una reina rosa y ni aun así suaviza su agria expresión. El otrora afamado presidente del gobierno, Felipe González, desgrana pesadillas en las que se baten Hitler, Mussolini, Stalin, Maduro, Pinochet elevado a los altares, Gas Natural, yates y su propio pasado a olvidar, y todos juntos componen el rostro de un catalán “secesionista” que se le atraganta inyectando en sangre sus ojos. Su colega Aznar le jalea sin encontrar insultos superiores a los que pergeña el socialista que siempre fue más brillante y algo más alto. Periodistas, con múltiples y merecidos premios también en el pasado, como Carlos Herrera, divierten al personal con frases pretendidamente ingeniosas que huelen a receta de largas convivencias maritales: “Cataluña tiene más peligro que un cable en un charco”.  Fernández Díaz, el ministro, emerge de sus fantasmas interiores plagados de etarras, yihadistas y catalanes de mal para utilizar su cargo en propaganda que influya en los comicios. Mientras su hermano repone el honor mancillado de la bandera de España en el balcón del Ayuntamiento de Barcelona, ayudado por una descompuesta concejala que la defiende con ahínco. El líder de ERC había ido a incordiar desplegando una estelada como un festejo más. Sí, el balcón del Ayuntamiento en el día de La Mercè nos brindó el resumen más exacto de qué es la política española, y la catalana en particular, sumiéndonos a todos en el bochorno.

Derivas que como su propio nombre indica tuercen el rumbo correcto. Comandadas, para más desgracia, por filibusteros, desmembradores, cismáticos, nazis y fascistas… Lo oído, visto y leído en esta campaña electoral ha traspasado todos los límites del esperpento y la desvergüenza. Por diversos flancos.  En el  campo de batalla, el president sonríe malévolo cuando le dan el trabajo hecho. Con Varoufakis locales por parte de tocado capilar  y opiniones cambiantes, la metralleta Ciudadana de lecciones aprendidas que dicen no y su contrario, el racista que exhibe sin pudor su ignorancia,  simpáticas lecciones de baile y hasta dialécticas y cantos en las reservas de indios.  Siendo sustancial lo que se dilucida, contando con personas que se toman en serio su trabajo en la política, la frivolidad vuelve a erigirse como signo de los tiempos para esconder realidades de mucha mayor trascendencia.

El camino adecuado, el único –como asegura el experto jefe en nacionalidades Mariano Rajoy-, lo marcan los nacionalistas españoles. Quienes, con frecuencia, tienen una única patria: ellos mismos. Con sus intereses y su clan de apoyo. Hoy, para buena parte de quienes mandan, no hay más nación que el dinero, obtenido por cualquier medio. Corrupciones flagrantes que envilecen países, grandes y pequeños. Recortes en derechos sociales y ciudadanos. Uso de la información, de los medios, y de las instituciones para fines privados.

En estos años de la infamia ¿Quién de los arrebolados defensores de los nacionalismos varios es ejemplo para nadie? ¿Vargas Llosa? ¿Felipe González? ¿Artur Más? ¿Directores y columnistas de periódicos varios? ¿Mariano Rajoy por un casual?

Cuando Hungría levanta muros físicos, de nuevo, para detener a las personas que el sistema mundial ha arrojado de sus casas ¿cómo tienen el valor de elegir nacionalismos perversos y callar flagrantemente ante enormes atropellos?

Cuando el aire que respiramos es patrimonio de la codicia empresarial, de la trampa más salvaje que pasa por encima de la salud de los ciudadanos para obtener algo más de beneficio ¿Qué lecciones pueden dar quienes lo amparan desde los gobiernos? ¿Cómo pueden hacer creer a los incautos que éste es el sistema correcto?

De los centenares de definiciones del nacionalismo, la más ajustada probablemente la formuló George Bernard Shaw: “Patriotismo es tu convencimiento de que este país es superior a todos los demás porque tú naciste en él”. Lo que suele ser fuente de conflictos, dado que los nacionalistas de otros países piensan exactamente lo mismo.

Es cierto que a algunas personas, a muchas, a la mayoría, les atrapan los paisajes vividos, luces, temperaturas, sabores u olores. Cómo formó la historia y las experiencias a sus sociedades, la cultura, la lengua, los acentos, los logros o las manías. Los valores, en mi opinión, no pertenecen a los pueblos sino las personas y en el paquete entran de toda condición. Pero de ahí a mantener enfrentamientos, llegar a la violencia, parece una desmesura. Interesada. Esto siempre tiene beneficiarios y no son los que marchan en primera línea de fuego.

Los agravios no los hacen los límites territoriales, sino los individuos que deciden. Los anhelos fundamentales lo son de todos los seres humanos, con apenas matices de color, y por ellos hemos de luchar.  Sin fronteras. Hacer -o buscar quien haga en representación nuestra- a aquellos cuya patria sean los derechos humanos, la honestidad, la justicia, la solidaridad.  Cuando el 27S pase, y pasen los diciembres, es lo único que quedará.

El indescifrable enigma de los ciudadanos que se arrojan en brazos de Podemos

8 junio, 2015

Fuente: http://www.eldiario.es

El PP conoce mucho mejor a su electorado que el PSOE. Les sabe fieles hasta la muerte y masoquistas en la más genuina tradición española. Son de los que se casan para toda la vida y perdonan mentiras, traiciones y maltrato.
Pueden gritar los partidos y sus voceros mediáticos cuanto quieran que la realidad no cambia: la política en la que sueñan no existe, la sociedad defraudada ha pasado página, no es un enfado pasajero.

Rosa María Artal, 15/09/2014 – 20:52 h.

Siguiendo los pasos del manual, el PSOE ha pasado del “me quiere, volverá” al despecho –“con lo que yo he hecho por ella”, “nada sería sin mí”- y a buscar culpables fuera: las fuerzas cósmicas se alían para alejarles de los votantes. En particular, esa joven formación que les embauca con engaños y que terminará por darles una vida perra.

Se cumplen los peores augurios, pues, sobre la deriva de los socialistas, también en la nueva etapa de Pedro Sánchez, cuando cometen la torpeza de centrar su discurso en atacar a Podemos. ¡Y sin nombrarlos!, en el más puro estilo Rajoy, que debe ser lo que entienden por “sentido de Estado”. Ni en la más egoísta de las estrategias se comprende: le están regalando a Podemos las portadas.

El PP logra mantenerse, habiendo logrado la cuadratura del círculo: dar menos servicios por más impuestos, vender todo lo que tiene valor del patrimonio público –ahora AENA- y, si se tercia, de saldo, y endeudarnos pese a todo a niveles de récord histórico. Ya el 98,9% del PIB, en un ritmo que se acelera por horas, casi por minutos. En sus feudos municipales y autonómicos puede llegar a la ignominia de vender a fondos buitre viviendas sociales (por 51.000 euros, precio que no da a los inquilinos) para luego empezar a desahuciar. Mientras, rescata bancos y autopistas deficitarias, hijas de su gestión anterior. La lista de despropósitos y agravios es interminable.

El PP conoce mucho mejor a su electorado que el PSOE. Les sabe fieles hasta la muerte y masoquistas en la más genuina tradición española. Son de los que se casan para toda la vida y perdonan mentiras, traiciones y maltrato. Los sufren en silencio o ni siquiera les dan importancia, en su sagrada misión de sostener la familia como dios manda. El suyo de toda la vida, el dios de la regresión y el dinero. Todo antes de que se vaya con otra. Pero no son suficientes para sustentar mayorías absolutas.

Por eso, al resto, a esa marea que suele nadar o flotar en agua de nadie, le prometen “regeneración democrática”, una obscenidad añadida en un partido que más parece una empresa –muy turbia- nacida y gestionada para la consecución de sus intereses.

El vodevil de la política catalana y rancio españolismo, es tan cutre que sonroja. Ni siquiera podríamos exportar la serie caso de ser rodada. El molt honorable president Pujol evadiendo al fisco –como poco, es ésa solo de momento su confesión- durante 34 años, con toda su vasta prole creciendo en fortuna, privilegios y poder. Un poderoso colaborador de Rajoy, su mano derecha, Moragas, enviando mensajes a la ex novia del chico mayor, Victoria Álvarez, para que descubra lo que ella conoce del enriquecimiento presuntamente ilícito de los Pujol “ y salve España”. La entusiasta dirigente del PP catalán, entre tanto, se acerca a Álvarez, se cita con ella y con unos espías de método que contrata a través de un amigo entrañable del PSC. “Fue ella la que encargó la grabación a través de José Zaragoza, exsecretario del Organización del Partido Socialista Catalán”, dice eldiario.es. Luego, cuando el escándalo se desborda, le mandará más mensajes de la escuela Rajoy: “Aguanta Vicky”. A partir de ahí, se guardan los trapos sucios para cuando convenga. Y, como broche –por el momento-, sale la vicepresidenta del gobierno con cara impasible, tipo amianto, y dice que las comunicaciones de Moragas “son privadas”. Y España “no se salva” a su gusto, porque muchos catalanes tienen claras sus prioridades.

En el partido transgénico, UPyD, andan al degüello entre ellos mismos porque se ve venir que la próxima ración de tarta viene en talla recortes y cada bocado cuenta. Izquierda Unida muestra signos de recuperación, sobre todo en muchas individualidades que la han mantenido viva. Hasta se aviene a buscar consensos que parece la bestia negra de los llamados grandes partidos.

Y, así, a muy grandes rasgos, se presenta el idílico panorama de la política española. ¿Cómo es posible que los ciudadanos no estén entusiasmados con ella? ¿Qué locura o imperdonable traición les ha poseído para arrojarse en brazos de Podemos?

No lo quieren entender. Solo ven la amenaza a abatir. Podemos ha surgido por lógica, por su habilidad para aglutinar el enorme descontento de una parte de la sociedad que no se conforma con el ejercicio de una política que les aplasta. Por supervivencia, como debemos insistir. Fruto de la rabia, incluso. La nueva formación precisa asentarse y reflexionar para crecer, y en ello están. Revisar algunas salidas estentóreas. Su éxito se puede calificar de desbordante en el más puro sentido de la palabra y prueba de la necesidad social que lo genera. Es enorme su responsabilidad, tienen a decenas de miles de personas sujetas a la esperanza que han suscitado: otra forma de gestionar lo de todos, la búsqueda democrática del bien común, el fin de la estafa. De ésa que ya se renueva cíclicamente, sin ningún pudor. Otra vez dicen que la recesión amenaza Europa y hay que seguir con la tijera. Asombroso que cuele.

Cierto que muchas personas, mayores sobre todo, preferirían que todo lo sucedido fuera un mal sueño y que, con un par de retoques, el río volviera a su cauce. Incluso con sus defectos, nada es perfecto. Pero es que el mundo ha seguido girando y no va en esa dirección. El propio poder la ha trastocado y pervertido.

Pueden gritar los partidos y sus voceros mediáticos cuanto quieran que la realidad no cambia: la política en la que sueñan no existe, la sociedad defraudada ha pasado página, no es un enfado pasajero. Con presiones, reproches y exabruptos, no cambiará de parecer. Mucho menos, demonizando a quienes están planteando soluciones que ellos no quieren o no son capaces de afrontar. La viabilidad de buena parte de las propuestas -que la tiene-, depende de invertir las prioridades: trabajar para todos y no para unos pocos. No es fácil, sobre todo por las trabas de los privilegiados, pero tampoco imposible. Les cuesta entender que se trata de hablar desde el suelo, desde los problemas de las personas, no desde un pedestal metido en una cámara de vacío. Lo que se quiere y se pide es más democracia.

¿Cuánto más creen que se puede soportar este estado de cosas? ¿Por qué? El tren ha partido. Ni siquiera está muy claro su destino y si lo encontrará. Pero, nos guste o no -hoy por hoy, aquí y así-, en la vieja política no hay tierra a la que volver.