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Kiko Veneno: “¿Cómo un Estado democrático puede permitir esta dictadura de la información?”

11 septiembre, 2019

Fuente: http://www.eldiario.es

José María López Sanfeliu entra en la habitación como un torbellino. La larga promoción de Sombrero roto, su primer álbum en seis años, no hace mella en este sevillano adoptivo (nacido en Figueres, 1952) con uno de los currículos más impresionantes en el terreno de la música popular del último medio siglo: del debut de Veneno (1977), el disco que da pistoletazo de salida al mestizaje en España, al Volando voy  inmortalizado por Camarón y uno de los temas que definen a nuestro país.

Ambos hitos le quedan definitivamente lejos a un Kiko Veneno enfrascado ahora en las explicaciones a propósito de un nuevo disco que, en entrevistas precedentes, han acabado en digresiones varias sobre la españolidad o el estado de las cosas.

“Mi mánager me ha advertido de que en esta ocasión no me meta en líos ni hable de política. ¿De qué medio dices que vienes?… ¡Hombre! ¡Ya tenía yo ganas de hacer una entrevista para eldiario.es! Soy socio vuestro”, reconoce el músico. Tras un monólogo que a modo de preámbulo analiza la situación y la responsabilidad de la prensa en nuestro país, arranca una conversación que por momentos alcanza niveles cercanos al surrealismo.

Kiko Veneno. Foto: Fernando Sánchez
Kiko Veneno. Foto: Fernando Sánchez

¿Se saltará el consejo del mánager pues, de no hablar de política?

Lo primero de todo, y para entrar en materia en esta época electoral, mi campaña es que con 66 años tengo que seguir promocionando mis discos. De joven esperaba que a esta edad no tuviera que seguir haciéndolo.

¿Pero lo hace con gusto?

Cal y arena, cara y cruz. Pensaba que a estas alturas iba a ser como Franco o como Hitler, que de jóvenes hicieron muchas campañas, pero de mayores ya ninguna y al que no esté de acuerdo, a cortarle el pescuezo (risas).

La dictadura de Kiko Veneno…

Me gusta mucho jugar con esa dialéctica, pero yo te quería decir otra cosa y me he desviado con el chiste barato… Me levanto por la mañana y voy siguiendo mi camino por la acera a hacer mis cosas importantísimas (esto bien podría ser el arranque de una canción ¿eh?). Miro de reojo los kioscos y los periódicos: Marca, el de la derecha; As, el de la derecha; El País, el de la derecha; ABC, el de la derecha… Y yo me pregunto: ¿no habrá ningún periódico en este país que no sea de la derecha? Porque del 60% de habitantes que votan, más de la mitad, son de izquierdas. Entonces, quillo, cómo puede ser. ¿Dónde está eldiario.es de papel? No existe. ¿De qué forma representan los grandes medios de comunicación de este país al electorado?

Otro ejemplo, Andalucía. El Grupo Joly que tiene diarios en todas las provincias, es un grupo favorecido por el régimen del PSOE, sobre todo por Susana Díaz, con el que ha ganado un auge tremendo. Para ellos Pedro Sánchez es demasiado de izquierdas, Ciudadanos son bienvenidos, y de Vox están todo el día hablando. Todos los días enalteciendo a Vox, ya sea de forma directa o indirecta. En cambio, a Podemos hay que insultarlos y en la última campaña directamente ningunearlos, que ni siquiera aparezcan.

¿Cómo un Estado al que llaman democrático puede permitir este tipo de dictadura de la información y la propaganda política? ¿El Estado de Derecho no se ocupa de eso? ¿Simplemente se limita a intercambiar votos por escaños? Creo que el Estado, los gobiernos, han perdido su función social.

Hablaba del pensamiento único que ofrecen la mayor parte de medios de este país. Pero hay otro punto en el que parece que todos nos hemos puesto de acuerdo, y es en alabar Sombrero roto. No sé si tanto consenso no le genera algo de desconfianza.

¿Los periódicos de derechas han dicho que mi disco es muy bueno? Miedo, miedo me da… Fuera bromas, eso es lo que nos mantiene vivos en esta profesión y no la pechá de trabajar que nos pegamos los músicos.

Me relaciono con la gente al margen de lo que haya votado. El otro día estuve tomando una cerveza con uno de Vox y encontramos un terreno en el que podíamos hablar, debatir y comentar cosas de música. Es que la música es el arte y el arte es una sublimación de la vida. La vida representada de forma bonita. Y ahí ya no entran las calificaciones políticas. Ese es también el papel de la música, hacernos ver a la otra parte.

Y te voy a decir una cosa que me da vergüenza: no creo que en el mundo actual, en que las derechas reúnen todo el poder, tengamos margen para crear medios de información alternativos. Nunca vamos a revertir eso, pero con la música sí que lo podemos hacer.

Kiko Veneno. Foto: Fernando Sánchez.
Kiko Veneno. Foto: Fernando Sánchez.

Pero por intentar centrar un poco la conversación, ¿está de acuerdo con que es uno de sus mejores discos?

Hombre, cuando te dicen que has hecho tu trabajo bien tienes que estar de acuerdo. Ya si es el mejor disco o no, son cuestiones más personales. También hay que tener en cuenta que yo soy una figura con cierto peso ya en el contexto cultural y a la que tampoco se puede atacar mucho… Pero vamos, que creo que si el disco no hubiera sido atractivo e interesante también lo hubieran dicho. Con los discos previos, por ejemplo, no me han halagado innecesariamente. El álbum que hice con Raül Refree a muchísimos medios no les gustó y lo dijeron así, tal cual.

Sombrero roto ha gustado y estoy muy contento porque hemos puesto muchísima energía y cariño para llegar a la gente, para hacer un lenguaje comprensible, un sonido actual. Para estar ahí con la gente joven, pero que a la vez los de mi edad tampoco se perdieran en el camino y se vieran reflejados en lo que sigo haciendo: un humanismo a pie de calle, cachondo, pero también intenso y dramático cuando hace falta. Y con arte musical.

La música actual es muy infantil, tratada por todos estos efectos que afinan, y que han hecho que haya una o dos generaciones que ya no hayan conocido la vibración de la música. Esta gente joven que ahora ha visto el concierto de Toronto de Queen -que no la película, por dios, que eso no quiero ni comentarlo- y se han dado cuenta de lo que podían hacer cuatro chavales de barrio obrero. Porque la revolución en la música siempre la han hecho los chavales de clase obrera… La música es eso: la energía, la afinación, no las maquinitas.

Precisamente, en las entrevistas que ha venido dando a propósito de Sombrero roto ha insistido mucho en la apuesta por la electrónica para conectar con un público más joven…

Con un público más joven y con el mundo actual. Lo que no puede ser es que no utilices las herramientas que hay.  Yo me he intentado acoger a eso, pero no por oportunismo ni nada de eso, sino porque los sonidos me encantan, la verdad.

Creo además que hay un gran desafío con las máquinas, con esos nuevos músicos que sin tocar ningún instrumento hacen grandes samples y tienen gran solvencia componiendo cosas muy interesantes. Pero no siempre es así. Para mí la gran ruptura en ese sentido fue cuando Miles Davis empezó a jugar con máquinas. Un tío de swing, de jazz, de cool, coge a las máquinas y las amaestra con ese talento rítmico terrible que tenía. Esa fue su aportación, humanizar las máquinas. Y ese es el desafío interesante que yo intento con este disco y en directo, lanzando las secuencias y tocando encima de ellas para intentar dominar la máquina, dominar la bestia.

Con esto me acuerdo de Rajoy cuando dijo aquello de: “Hay que fabricar máquinas para fabricar máquinas, lo que no hace la máquina es fabricar máquinas”, esa frase tan suya. Pues eso, que ese desafío me gusta.

¿Ha habido algún momento de su carrera en que Kiko Veneno haya huido de Kiko Veneno?

¡No hombre, no! Son dimensiones diferentes, no tiene nada que ver. De todas formas, estas canciones yo las puedo hacer todas con una guitarra. Lo que pasa es que iban a quedar un poco desaborías.

Sin embargo, sí que se ha calificado Sombrero roto de disco de ruptura.

Sí, me parece bien. La ruptura nos ayuda. Nos sitúa en un pequeño choque, en una crisis que abre puertas.

¿La ruptura es buena por sí misma?

Sí claro. Siempre. La ruptura es salir de la zona de confort y ver las cosas de una forma nueva. Pero después también hay un Kiko que se sienta en el sofá con su guitarrita y mientras veo el fútbol, que me gusta mucho, toco y aprendo cosas. Porque además yo soy bastante torpe: los clásicos brasileños no me los sé tocar todavía.

El Ratón [Diego Pozo], que es un monstruo, me las enseña y las aprendo un poquito pero al mes ya se me ha olvidado. Pero, vamos, que yo eso de coger una guitarra, tocar una melodía y cantar lo vivo con muchísima intensidad. Ahora está Refree empeñado en grabar conmigo un disco de flamenco.

Raül Refree está ahora apostando muy fuerte por el flamenco, ¿no?

Sí. Es que con toda la crisis que se ha formado con lo de Rosalía… Ha habido un desbarajuste emocional en todo esto, indicativo de un fenómeno llamativo. Porque el flamenco tiene un misterio.  El grito flamenco, y la melodía flamenca, tienen mucho poder y es una de las músicas globales.

Vinculado con esto, ¿qué cree que tiene que enseñarle el pop y el rock español al resto del mundo?

El pop no estoy tan seguro, aunque no está en mala disposición, fíjate. La música indie ha sido un poco oscura y falta de emoción, y lo que le ha faltado es raigambre. Aquí tenemos unas raíces importantes que son españolas, ibéricas, flamencas y también norteafricanas, desde Mali hasta Egipto. Todo eso es superpoderoso y es una lástima no utilizarlo. El pop más endemoniadamente comercial que nos llega desde EEUU está teñido de blues. E igualmente la música pop española gana muchísimo cuando se mete en la raíz.

Kiko Veneno. Foto: Fernando Sánchez
Kiko Veneno. Foto: Fernando Sánchez

¿Usted tiene relación con Los Planetas? Lo pregunto precisamente por eso que comentaba del indie, que había abusado de la oscuridad y la falta de emoción

Los Planetas cuando empezaron fueron bastante revolucionarios. Eran discos emocionantes y descarados, una propuesta que tenía poco que ver con esa oscuridad de la que hablo yo. Pero en general en el indie de estos últimos años, el indie más comercial, ni la poética ni la música está basada en la raíz.

Ha habido cosas interesantes, por supuesto. Pero si lo comparas con el movimiento que veo ahora de los Carolina Durante y los nuevos de ahora… . El momento grande llega cuando coges la raíz, como ha pasado con Rosalía. ¿De dónde vienen sus melodías? Son melodías originales emparentadas con las populares que Lorca recogía en su momento.

Ha bastado que titule una canción de su último disco como Yo quería ser español para que todos le pregunten sobre su punto de vista de la actualidad política. Sin embargo, ya explicó que era un guiño a costa de la infancia de su hijo. 

Sí, la canción es un guiño a los que enarbolan banderas, a lo que pasa con las personas humanas. ¿Qué os pasa humanoides, qué os pasa?

También ha sido muy crítico con aquellos que hablan de que se quiere romper España. ¿Le parece una idea falsa o simplemente le resulta indecente que se juegue con esa idea y con el miedo?

El miedo, a mí de todo esto lo que me interesa es el miedo. Cuando empecé a ver en algunos barrios populares de Sevilla banderas españolas les pregunté a mis compañeros de grupo qué les parecía. Y me decía mi amigo Juan Ramón, que es una persona muy sensata: “Es que la gente tiene miedo, Kiko”. Y es verdad. Vivimos en un mundo en que los medios mantienen a la gente en la ignorancia. La gente en realidad no sabe que está comiendo microplásticos, no se quiere creer que el mar está envenenado, quieren ir a la playa como si no estuviera pasando nada.

Así que, volviendo al tema de Catalunya, la gente se manifiesta porque tiene miedo a perder algo. Desde el punto de vista de la derecha y del consumo, Catalunya ha sido siempre vanguardia. Desde el punto de vista de la izquierda, ha sido vanguardia de movimientos sindicales y políticos. El asunto y lo importante es el miedo. Y el miedo crea unas heridas y unos enfrentamientos muy difíciles de cicatrizar.

¿Y cómo se rentabiliza eso? El miedo crea parálisis, diferenciación, enfrentamiento, y eso supone dinero y mientras sigamos con miedo esos listillos van a estar manejando el mundo.

Por eso Securitas Direct se ha apropiado de todas las emisoras de radio. Para mí meter ese miedo debería ser ilegal. ¡Asustaviejas! Igual que los anuncios de apuestas. ¿Por qué? Si somos un país católico, coño. Los católicos no apostamos.

Hablando de miedo, ¿qué opinión le merecen los resultados de las Elecciones Generales? Al final resulta que los españoles somos más sensatos de lo que se nos supone con la ultraderecha.

Sí, estoy de acuerdo con eso. España puede haber sido uno de los países más atrasados de Europa, de los más brutos, inquisitorial, donde ha habido la mayor masa de campesinos y de pueblos sojuzgados hasta hace prácticamente cien años. Prácticamente, hasta después de Franco en los cortijos de Andalucía funcionaba el feudalismo.

Además, Europa tiene una deuda enorme con España, porque cuando la República Española pidió ayuda Francia e Inglaterra estaban presas de su pacto con Hitler. Ahora sabemos también que tanto Francia como Inglaterra estaban minadas de nazis, por todo eso Europa nos debe una.

Pa’lante, tenemos que ir pa’lante, no podemos ir pa’trás con la extrema derecha. Porque eso ya lo hemos vivido, la cabra de la Legión ya la hemos vivido, el “a por ellos” y todo eso no es lo que tenemos que vivir. Queremos una vida más digna.

Para terminar, se ha declarado públicamente votante de Podemos. Para un artista como usted, que siempre ha volado libre, ¿resulta difícil identificarse con un partido concreto?

Sí, me resulta difícil, como a todas las personas sensatas y sensibles. Pero el equilibrio es muy fácil: ¿con quién se mete todo el mundo? Bancos, medios de comunicación, todo el capital… ¿A quién atacan sistemáticamente? A Podemos. Pues ese es mi partido entonces. No hay otra opción.

Es lo que decía Leonard Cohen de que cuando ves a todo el mundo en frente tú ya sabes en qué sitio tienes que estar: con los débiles. La izquierda va con los débiles. ¿Por qué? ¿Porque son débiles? No. Porque les han robado, desheredado, no les han dado la tierra cuando debían… Y son gente desprotegida a la que quieren robar su dignidad.

Kiko Veneno. Foto: Fernando Sánchez
Kiko Veneno. Foto: Fernando Sánchez

La épica banda sonora de la vida de Ennio Morricone, un genio irrepetible que cuelga la batuta

3 septiembre, 2019

Fuente: http://www.eldiario.es

“Pero no fue posible. Como tampoco pude cumplir mi ambición infantil por hacerme médico”, confesaba el que es uno de los más grandes compositores de cine vivos. “Me alegra haberme realizado con la música, pero aún hoy en día me pregunto qué habría ocurrido si hubiese sido ajedrecista o médico”. Él sigue con la duda, pero nosotros sabemos que no tendríamos el silbido de Por un puñado de dólares, la celebérrima melodía de El bueno, el feo y el malo, los primeros compases del piano de Cinema Paradiso, el oboe que da título al tema de La Misión… Eso por poner unos pocos ejemplos de su obra. Podríamos utilizar casi cualquiera de las más de 500 bandas sonoras que el de Roma tiene en su haber.

“¿Habría alcanzado los mismos logros que he conseguido en la música? A veces me respondo que sí. Creo que me habría esmerado para dar lo mejor de mí y que lo habría logrado: porque me aplico y consigo amar lo que hago”, describía en el libro que aquí publicó la editorial Malpaso y tradujo César Palma.

No dudamos de su palabra, pues así lo demostró la noche del martes en el WiZink Center de Madrid. A sus noventa años, Morricone se encuentra realizando su última gira antes de retirarse. Hace escasos días, ofreció una actuación memorable en Barakaldo. Ahora repite la proeza en un concierto doble tan nostálgico como enérgico y cargado de sentimiento. Sus canciones y su actuación nos hacen recordar por qué es uno de los compositores vivos más importantes del mundo.

La leyenda de Morricone sopla fuerte en Madrid
Morricone en el WiZink Center de Madrid

Fue músico por imperativo parental

Viéndole sobre el escenario del anteriormente conocido como Palacio de los Deportes de Madrid, nadie lo diría, pero Morricone pudo no haberse dedicado a la música. De hecho, siendo un niño jamás se planteó dedicarse a lo mismo que su padre. “De niño tenía dos ambiciones: médico y ajedrecista. […] Mi padre, Mario, trompista de profesión, no pensaba como yo”, decía en sus memorias dialogadas. “Un día me puso una trompeta en las manos y me dijo: ‘Os he criado a vosotros, que sois mi familia, con este instrumento. Tú harás lo mismo con la tuya’. Me matriculé en el conservatorio y solo al cabo de unos años llegué a la composición”.

Si se tiene el privilegio de verle dirigir en directo, uno se percata de que las palabras de Morricone tienen un significado subyacente. De que, más allá del talento y de la emoción, Ennio Morricone destila profesionalidad. Cuando sale al escenario no está construyendo un homenaje a más gloria de su figura, está haciendo su trabajo. “Más que de vocación, yo hablaría de adaptabilidad a la exigencia. El amor a mi trabajo, al igual que la pasión, fue llegando gradualmente, con cada paso adelante que iba dando”, describía.

Su talento cambiaría para siempre la historia de la música en el cine, pero no acariciaría un Oscar hasta el año 2006, cuando recibió el honorífico. Más tarde, también se lo llevaría definitivamente por  la banda sonora de Los odiosos ocho. Con todo,  para arrancar su concierto Ennio Morricone pensó que no debía hacerlo con su último reconocimiento, sino con algo que pusiese alerta al oyente. Algo electrizante y tenso. Algo como The Strengh of the Righteous, de la banda sonora de Los intocables de Eliot Ness.

Leone y Morricone, una asociación desde la infancia

Aunque su concierto madrileño bajó la intensidad tras el sonido de la película de Brian De Palma con temas de películas como La tienda roja de Mikhail Kalatozov, no tardaron en llegar algunas de las canciones que le habían granjeado la fama que hoy le precede. Temas, cómo no, de films de su compatriota y amigo Sergio Leone con quien trabajó desde 1963 en todas y cada una de sus películas.

Lo cierto es que Leone y Morricone se conocían desde antes de colaborar artísticamente pero ninguno de los dos lo recordaba. El director de cine había llamado al compositor para decirle que quería trabajar con él. Ese mismo día se encontraron, se pusieron cara y todo encajó. “Pero ¿tú eres Leone, el de mi colegio?”, dijo uno. “¿Y tú Morricone, el que iba conmigo al viale Trastevere?”, contestó el otro. “Noté enseguida un movimiento en su labio inferior que me recordaba algo: aquel hombre se parecía a un chiquillo que había conocido en tercero de primaria”, explicaba el músico en el libro mencionado. Treinta años después, los dos chavales se reencontraban.

Por aquel entonces, Por un puñado de dólares era poco menos que un libreto raído que Leone llevaba debajo del brazo día y noche. Se llamaba El magnífico extranjero, y contenía algunas ideas seminales negro sobre blanco. Todo cambió con ese reencuentro, cuando el director de la Trilogía del dólar conminó al joven compositor a ir juntos al cine a ver Yojimbo, de Kurosawa. A Leone le encantó, a Morricone le horrorizó. Pero el primero supo sacar de ella una ideas que marcaron profundamente el desarrollo de guion de lo que después sería una de las películas más influyentes del western.

Una relación tempestuosa

Que se conocieran desde la infancia no significa que su asociación fuese un camino de rosas. Ambos de fuerte personalidad, empezaron a discutir incluso en su primera película juntos. Sergio Leone se había empecinado en que el tercer acto de Por un puñado de dólares tenía que estar dominado por una pieza que sonase como A degüello de Dimitri Tiomkin, compuesta para Río Bravo, de Howard Hawks. El realizador la había usado de manera provisional en la fase de montaje y quería que sonase así.

Morricone amenazó con bajarse del proyecto si le hacía componer algo como aquella canción. “Poco después, Leone dio un paso atrás y, enfadado, me dio más libertad. ‘Ennio, no te pido que imites, sino que hagas algo parecido…’. ¿Pero qué quería decir con esa frase? De todas formas, debía mantenerme fiel a lo que aquella escena significaba para él: un baile de la muerte adaptado al ambiente del sur de Texas, donde, según Sergio, se mezclaban las tradiciones de México y de Estados Unidos”.

Lo que hizo Morricone, dados los plazos y el cabreo de su amigo de la infancia fue capear el temporal con algo que ya sabía que funcionaba. Recicló una canción que había compuesto él mismo dos años antes para I Dramni Marini, de Eugene O’Neill. “Y se la colé sin decirle nada”, decía, divertido, el compositor italiano. Arreglada, eso sí, de forma decisiva para recalcar la solemnidad que necesitaba la escena imaginada por Leone.

L’estasi dell’oro

Parco en palabras, atento a cada uno de los integrantes de la orquesta y coro de cerca de doscientas personas a su cargo, Morricone no necesita preámbulos ni introducciones para hacer vibrar a su público. Lo conoce como este conoce su trayectoria y por eso decide adaptar su repertorio al país en el que ofrece su espectáculo. De ahí que en su concierto en el WiZink Center de Madrid tuviesen especial protagonismo sus obras para cintas como ¡Átame! de Pedro Almodóvar, o La luz prodigiosa, de Miguel Hermoso. Para esta última contó con la voz de la cantante y compositora portuguesa Dulce Pontes.

Esta especial querencia por adaptar su repertorio no le impide, eso sí, acabar su primer acto -de un concierto de más de dos horas con descanso incluido, algo muy exigente para un hombre nonagenario-, con una sensación vibrante y por todo lo alto.

Salía al escenario la soprano Susanna Rigacci. Sonaba el oboe de El bueno, el feo y el malo. El público se ponía en pie y Morricone ofrecía una versión absolutamente magistral y emocionante de L’estasi dell’oro, canción que más tarde repetiría en los bises finales.

Un Oscar para Morricone

No todo fueron, eso sí, temas reconocibles de su larga relación con Leone. Para arrancar el segundo acto de su concierto en el WiZink Center de Madrid, el compositor italiano eligió L’ultima diligenza di Red Rock, un tema de la banda sonora de Los odiosos ocho de Quentin Tarantino.

Su forma de interpretar -calmo pero emotivo- esta canción pareciera bastar para zanjar su polémica con el realizador de Knoxville. El pasado mes de noviembre saltaban a los titulares de medio mundo unas supuestas declaraciones de Morricone en las que afirmaba que Tarantino era un “cretino”. Escasos días después, el compositor salía al paso en un comunicado desmintiendo tales afirmaciones y asegurando que se sentía agradecido por su trabajo con el realizador, gracias al cual muchos jóvenes le conocían.

Por la BSO de Los odiosos ocho le concedieron su último Oscar. También resultaba ser el primero que ganaba con candidatura, pues solo contaba con el Honorífico hasta el año 2015, tras haber sido nominado hasta en cinco ocasiones. Sin embargo, cabe recordar que esta no es su última composición para cine. En 2016 volvió a colaborar con Giuseppe Tornatore haciendo la música de La corrispondenza.

Un final al son de Cinema Paradiso

Precisamente con Tornatore decidió hacer su primer bis para despedirse en el concierto de Madrid. Al son de Infanzia e maturità  iniciaba una extensa oda a una de las películas que más emociones despierta en el fan de su obra: Cinema Paradiso.

Se hacía difícil no rememorar con melodías como las de Tema d’amore o Per Elena, aquella escena en que Toto se enfrentaba a un torrente de imágenes en una butaca. Una que hacía que todo espectador se rindiese ante la maestría de Tornatore. Aquella en la que Jacques Perrin lloraba ante los besos que habían sido censurados por el cura del pueblo, y él había rescatado del olvido.

El mismo torrente de imágenes invade la imaginación de quien asiste a un concierto de Ennio Morricone. Pues si bien es cierto que se quedaron fuera del repertorio de su paso por Madrid composiciones de títulos tan míticos como Érase una vez en América, medio millar de bandas sonoras es, a todas luces, inadaptable.

A sus noventa años, el maestro de Roma sabe que sus creaciones son, como los besos rescatados de Toto, inseparables de la historia del cine. Que es lo mismo que decir la memoria sentimental de más de una generación.

‘Playlist’ con memoria

21 mayo, 2019

Fuente: http://www.lamarea.com

En ‘La Marea’ hemos preparado esta ‘playlist’ para seguir recordando.

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El 1 de abril de 1939 finalizaba la Guerra Civil española para dar comienzo a 36 años de dictadura. En La Marea hemos preparado esta playlist para seguir recordando.

Justo, Rozalén. La cantautora cuenta la historia de su tío abuelo Justo, el único soldado de la Quinta de Biberón de su pueblo que no regresó del frente.

Calla
No remuevas la herida
Llora siempre en silencio
No levantes rencores que este pueblo es tan pequeño
Eran otros tiempos

Uno de aquellos, Joan Manuel Serrat. Versión del poema que Miguel Hernández dedicó a las Brigadas Internacionales.

Las patrias te llamaron con todas sus banderas,
que tu aliento llenara de movimientos bellos.
Quisiste apaciguar la sed de las panteras,
y flameaste henchido contra sus atropellos.

Huesos, Pedro Guerra. Dedicada a la memoria de las miles de personas que aún continúan enterradas en fosas comunes.

Y habrá que contar,
desenterrar, emparejar,
sacar el hueso al aire puro de vivir.
Pendiente abrazo,
despedida, beso, flor,
en el lugar preciso
de la cicatriz.

45 cerebros y 1 corazón, Maria Arnal i Marcel Bagés. El título de la canción da nombre al disco con el que debutaron. La letra habla de una fosa en La Pedreja (Burgos).

Después de ocho décadas
después de ochenta años,.
mientras yo canto, él toca
mientras tú escuchas, mientras respiras. Mientras, durante y después.
en silencio.

Jarama, Boikot. Canción que versa sobre la batalla del Jarama en homenaje a los miles de brigadistas internacionales que se sumaron a la causa luchando contra el fascismo.

Luchar, en un mundo a la deriva.
Soñar, si quieres vivir.
Gritar, si el camino es cuesta arriba.
Seguir y llegar hasta a ti.

Entre Poetas y Presos, La Raíz. Inspirada en el poema Las miserias de sus crímenes, del preso político Miguel Medina.

Somos los hijos de los versos,
de los poetas y los presos,
la voz que grita entre los huesos
de las cunetas para despertar
al universo.

Republicana, Lucía Sócam. Dedicada a la lucha de las mujeres, así canta estos versos la sobrina nietade Granada Hidalgo, una de las ‘Rosas de Guillena’.

Republicana…
heredera de la sangre de mi tierra
amamantándonos de sed de libertad.
Hundida en la miseria, abandonada,
criticada, humillada por su gente.

Tremenda Jauría, sonidos para perrear contra el patriarcado

20 abril, 2019

Fuente: http://www.eldiario.es

A los periodistas culturales las etiquetas nos sirven para organizar tendencias o sensibilidades. A veces, sin advertir que el gesto no solamente nos afecta a nosotros: son un cajón que cada vez que se abre contiene cosas distintas que alguien ha metido ahí sin permiso de nadie.

En algún momento, a Tremenda Jauría les pusieron la etiqueta de ‘reguetón feminista’ y estas cuatro jóvenes de Madrid, que habían saltado a los escenarios de toda España en 2015 con el álbum Mordiendo, pasaron a formar parte del panorama nacional. Aunque se les pusiese en un cajón que no terminaba de cuadrar con su trabajo.

Tremenda Jauría es un colectivo feminista que defiende que se puede “perrear por un mundo nuevo”. Sus conciertos son espacios seguros para las mujeres y tienen asumida una actitud punk descarada y juvenil. Transitan entre la cumbia, el tropicalismo, la electrónica bailable, el rap y todo tipo de sonidos urbanos. Son algo más que ‘reguetón feminista’. Y ahora publican IV,  un álbum llamado así porque es el número de integrantes de la banda, el de mujeres que forman su equipo de técnicas debajo del escenario, el de años que han pasado desde que lanzaron su primer disco y el cuarto trabajo del grupo.

Compromiso con autotune

“Todo empezó porque tres de nosotras vivíamos juntas, a todas nos gustaba la música urbana y nos apetecía contar lo que nos pasaba, lo que vivíamos en nuestros barrios”, cuentan a eldiario.es sobre el proyecto. “Un día surgió la idea de hacer una canción para celebrar el aniversario de la casa. Y nació Tremenda“.

“De repente montar un grupo era factible. En nuestra mente siempre había sido una idea difusa pero hicimos aquello y parecía que tenía sentido darle forma. Así que dijimos: pues pa’lante”, explican. “¿Qué mejor que hacer música con gente que quieres y ver cómo los demás conectan con tu concepto? Vimos que funcionaba y nos venimos arriba”, bromean.

En cuatro años han publicado los álbumes Mordiendo, Cuentas pendientes,  Codo con codo y el que ahora nos ocupa. Han hecho temas colaborando con Fermín Muguruza, Kumbia Queers, Zoo, Sara Hebe, Jazzwoman y Arianna Puello. Se han recorrido el mapa en furgoneta y han compartido escenario con Kase.O, SFDK, Mafalda, Txarango, La Raíz y casi cualquier grupo de la escena del rap, el punk y el rock patrio.

“Ha pasado mucho tiempo en muy poco”, confiesan. “Cuando empezamos con esto surgimos con cero referentes porque no había nada en nuestro entorno cercano que sonara como nosotras queríamos sonar”. Según ellas, antes hacían algo “más punki”. “Nos gustaba eso de no tener filtros y tirábamos con cualquier cosa. Ahora somos más conscientes de que esto tiene cierta repercusión y nos lo tomamos más en serio”.

La repercusión se torna innegable cuando uno se para a escuchar. El tema Esta nocheque acumula más de un millón de reproducciones en YouTube, sonaba en manifestaciones del 8M como si de un himno se tratase y de hecho participaron en la creación de la canción oficial de la convocatoria. Hazme una perdida suena en todos los programas de Radiojaputa dado que abre el consultorio, y conciertos suyos animan celebraciones de Carne Cruda.

Todo sin perder un ápice de actitud ni de discurso. Dicen que hacen cumbiatón –una mezcla de cumbia y reguetón– insurgente. Se declaran feministas y anticapitalistas. Y no reniegan de su cultura de barrio: son de Carabanchel, graban y producen en un estudio local. De hecho, su último videoclip, Akelarre, se rodó en el madrileño barrio de Opañel con jugadoras de la liga de fútbol femenino de I.D.M La Mina y Casco Antiguo, coreografía de Susu Queen y la participación de Paloma Freestyle, campeona nacional de fútbol de estilo libre.

“Nuestros conciertos son espacios seguros para las mujeres”, dicen. “Al principio, siempre se nos acercaban chicas a decirnos que se habían sentido libres por primera vez perreando en la pista”, cuentan. “Hemos aprendido a generar un ambiente feminista y respetuoso”.

También sin una pizca de ansias de protagonismo: siempre visten máscaras de gas para hacer del anonimato un juego político y ser así –en conjunto– Tremenda Jauría. “Las llevamos porque no nos gustaba la idea de personalizar el proyecto: queremos hacer hincapié en el mensaje, no en las mensajeras”.

Feminizar la industria musical paso a paso

Cuando Tremenda Jauría empezó a colarse en carteles de conciertos y festivales, el panorama musical español distaba de ser igualitario. Aún es mayoritariamente masculino. Basta hacer una comparativa de los grupos que llenaban un espacio como el Viña Rock de Villarrobledo en 2015: de casi cien grupos musicales, solo tres estaban encabezados por una mujer –Mala Rodríguez, Ana Tijoux y Canteca de Macao–. La práctica totalidad de los músicos y técnicos eran hombres.

“Hace falta feminizar la industria”, opinan. “Nosotras hemos lidiado con eso desde que empezamos y no parece que haya mejorado demasiado”. De hecho, según su experiencia, “la mayoría de los trabajadores del mundillo no saben relacionarse con mujeres en esos ámbitos porque no hay tradición ni voluntad. Es un mundo no mixto de tíos, desde el regidor hasta el técnico de luces. Eso sí, luego la del catering es mujer”.

Cuentan que hace un tiempo en un concierto en Ávila les dijeron que qué tipo de grupo eran porque las chicas estaban cargando los amplificadores. “Joder, pues un grupo en el que hay chicas, que tontería”, contestaron. Y como esta tienen innumerables historias, así que la situación tiene poco de anecdótica. “Nuestra filosofía es una contestación a esto: nuestra técnica de luces, de sonido, road manager  y en general nuestro equipo son todo mujeres”, aseguran. Con todo, admiten que les costó encontrar a profesionales en estos ámbitos laborales, “pero aunque sea difícil tienes que poner de tu parte para que se generen dinámicas más inclusivas”.

Había un déficit de música feminista y ellas, junto a muchas otras iniciativas musicales, empezaron a trabajar en equilibrar la balanza. “Tampoco es que partiéramos del vacío ni que inventásemos nada. Veníamos de muchos referentes”, aunque estos no se encontraban cerca. “Aquí no había nada parecido a lo que hacíamos pero nos molaba mucho Kumbia Queers o Miss Bolivia“, cuentan.

Tremenda Jauría surgió en Madrid, pero músicas combativas sonaban en otras muchas latitudes. Ellas mismas citan algunos ejemplos más: “Zoo es un rollo distinto a nivel musical pero también plantea un concepto parecido al nuestro. O las Tribade que también tienen esa onda”, enumeran. “Digamos que de repente empieza a haber una escena con grupos que comparten un discurso que hasta ahora pertenecía más a la escena punk rock”.

Gracias a proyectos como el suyo, la diversidad musical pierde el miedo a significarse políticamente, de forma activa y optimista en los escenarios de toda España. Con ellas, el cambio hacia una sociedad más feminista suena a cumbia, a ritmos tropicales que empoderan desde el barrio, la cultura obrera y el movimiento de cadera. ¿Quién dijo que no se podía bailar contra el patriarcado?

Tremenda Jauría durante la promoción de su último dicos: 'IV'
Tremenda Jauría durante la promoción de su último dicos: ‘IV’. Foto: La trinchera comunicación.

Canciones para el “maestro” Krahe

22 marzo, 2019

Fuente: http://www.infolibre.es

  • El disco La sonrisa de Krahe recoge el concierto de homenaje al músico grabado en 2016, con amigos como Sabina, Wyoming o Javier Ruibal
  • El trabajo incluye una cánción póstuma interpretada por Sabina, un DVD del directo y el documental Que valga Krahe, que si no…, de Lupe Alfonso
El músico Joaquín Sabina, durante la presentación de La sonrisa de Krahe, disco de homenaje a Javier Krahe.

El músico Joaquín Sabina, durante la presentación de La sonrisa de Krahe, disco de homenaje a Javier Krahe.

EFE

Javier Krahe, cuentan sus amigos, tenía el siguiente ritmo de trabajo: escribía cuatro canciones al año, en vacaciones, y grababa un disco cada tres. Por eso ellos se han tomado “con la misma paciencia y la misma calma” publicar el disco de homenaje La sonrisa de Krahe que ahora lanza Sony. El trabajo nace de un concierto celebrado el 20 de noviembre de 2016, más de un año después de que Krahe falleciera, en Zahara de los Atunes, aquel 12 de julio. Allí, en la sala Galileo Galilei de Madrid, estaban los autodenominados Huérfanos de Krahe, Javier López de Guereña, Andreas Prittwitz y Fernando Anguita, músicos habituales del homenajeado. Y con ellos, un puñado de amigos a los que habían conseguido reunir, como Joaquín Sabina, el Gran Wyoming, Javier Ruibal Pablo Carbonell. Los dos primeros se unían a los “huérfanos” este jueves para presentar el disco de aquel directo en la misma sala en la que se grabó.

“Ha sido el mejor amigo que he tenido nunca. El mejor interlocutor”, recordaba Sabina, que compartió con Krahe los primeros tiempos de La Mandrágora, nombre del bar de la Cava Baja en el que empezaron a tocar, junto con Alberto Pérez, y del disco de 1981 que grabaron juntos. De aquel antro recuerda el músico unos versos escritos por su “maestro”: “La Mandrágora/ es una planta/ baja de un sotanillo/ donde se canta”. Porque eso fue Krahe para él: “En la vida siempre he necesitado maestros, y el mejor que he tenido ha sido él”. En el nuevo disco, el jienense interpreta “La tormenta”, versión de Georges Brassens que Krahe cantaba ya por entonces, pero también recita su poema “Lo quise tanto”, que confiesa: “Lo quise tanto que lo odiaba a veces/ porque era tan mejor que me borraba”. “Krahe no es que fuera vanidoso”, insiste ahora, a meses de que se cumplan cuatro años desde su muerte, “es que era el mejor”. Sabina ha sumado a la lista “Coplas patéticas”, versión de la única canción completa que su amigo dejó sin grabar.

Entre anécdota y anécdota sobre el cantante y letrista, el Gran Wyoming se deshacía también en elogios: “Tuve la suerte de ser amigo suyo, era un instructor. Era sabio en el sentido de que sabía en todo momento lo que había que hacer. Yo solo he tenido fe en un ser humano, y era él”. Wyoming interpreta en el disco “Antípodas”, un divertimento en el que Krahe termina cada verso con una palabras esdrújula. Lo hace de nuevo sobre el escenario en la presentación, acompañado de nuevo de los Huérfanos, añadiendo un preludio en inglés: “A él no le gustaba que se cantase en inglés”, bromea frente al micrófono, “ahora que se aguante”. Es la misma canción que interpreta en el DVD que acompaña al disco, cortes tomados también del directo que complementan los temas que figuran en el CD. Por uno o por otro se pasean Quequé, Dani Flaco, Pepín Tre, Alejandro García, Eva Hache, David Broncano, Tomasito… En ambos aparece, al final, la grabación de “Marieta”, la última canción que interpretó Krahe, bis final del concierto que celebró 20 días antes de su muerte. A ambos discos acompaña el el documental Que valga Krahe, que si no…, de Lupe Alfonso, que sigue en Cuba el empeño del rapero Kamankola por celebrar otro concierto de homenaje al músico.

“No teníamos la necesidad de hacerle un homenaje porque le teníamos muy presente“, cuenta Javier López de Guereña en la presentación. De ahí, claro, la poca premura. Pero querían darle la oportunidad “a la gente que le quiere” y a sus seguidores de despedirse de él. No pensaban precisamente en una despedida lacrimosa. Él mismo recuerda que, cuando murió el músico, el Gran Wyoming y él estaban “llorando, pero llorando” y a la vez “partiéndo[se] de risa”. Wyoming recuerda uno de los particulares elogios de Krahe: “Tú eres el que mejor hace las cosas mal”. Sabina recuerda haberle preguntado tras un concierto qué le había parecido: “Muy Salieri”, contestó él, con guasa. “Era un cabrón”, zanja entre carcajadas. Años después, conservan la sonrisa del “maestro”, del “amigo”, del “instructor”. Lo resume Sabina citando a Jorge Manrique: “Aunque la vida perdió dejónos harto consuelo su memoria”.

“A Sabina se le perdona todo, pero la ha liado parda: los raperos no somos analfabetos”

4 diciembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Se abre la puerta de una suite de hotel y aparece Javier Ibarra (Zaragoza, 1980). En el cuarto hay varias botellas de champán, tabaco, dos sofás y un gran ventanal que da a la Gran Vía madrileña. Es de noche y en Madrid ya refresca: “Esto no es nada comparado con Zaragoza”, dice Kase.O mientras enciende un cigarrillo. “¿Eres de OKDiario?”, pregunta. Rápidamente se da cuenta de que no, se ríe y asegura que el medio de Eduardo Inda también vendrá a entrevistarle. Con una copa de champán en la mano, Kase.O baja al mundo de los mortales y se convierte en Javi, en ese chico de Zaragoza cuyo sueño siempre fue el de “hacer música increíble” y conseguir que el rap penetrase a través de todos los estratos de la sociedad: desde el banquero hasta el profesor, pasando por el albañil o el abogado. 20 años después de empezar su carrera musical lo ha conseguido, aunque el rap siga sin dar señales de vida por la radio.

¿Qué opina sobre las declaraciones de Joaquín Sabina en El País Semanal, donde dice que le “decepcionó mucho el rap” y que este se ha convertido en “poesía de analfabeto”?

Antes de hacer esas declaraciones ya dice que no es el más indicado para opinar sobre la música de ahora. Ese gacho está desconectado, no le veo en el YouTube viendo batallas de gallos. A él no le ha gustado el rap nunca y no lo ha ocultado.

No sopor…  No sopor…

Con gestos como ese ya se le podía ver venir. Es una incongruencia decir que el rap que suena en la radio es maléfico, que es un arma de influencia, si en las radios de España no suena rap. Creo que lo que quería decir iba más por el reggaeton o por el trap más machista, lo que pasa es que cuando generalizas, pues la cagas. Luego, no sé si tiene cierto miedo de que haya buenos raperos que se lo pulan. Dice que cualquiera se cree que puede rimar y versificar: ¿Qué pasa, que solo podías tú? Ha llegado el Shariff, el Nach, Rayden, Charly Efe… Quiere el título de poeta celebérrimo pero en el rap no somos analfabetos, ni mucho menos.

A Sabina se le perdona todo, pero la ha liado parda: nosotros amamos nuestra cultura y los rappers estábamos muy enfadados el otro día. Fue una cagada por su parte.

Siguiendo con la actualidad. ¿Qué opina de que hayan llevado ante un juez a un humorista por sonarse los mocos con la bandera de España?

Y no solo a un humorista, sino a un rapero, a un tuitero… Eso es para acojonar, para que no te vayas mucho de la lengua y no critiques a quien no tienes que criticar. Para eso y también para llenar noticias: podemos estar hablando una semana de lo del Dani Mateo cuando hay temas por ahí de los que no se habla tanto y que nos cuestan más perras a los ciudadanos o nos afectan más directamente. Dani Mateo es que es un payaso, como él dice. ¿Cómo vas a juzgar a un payaso? Se está riendo, te tienes que reír. Es más defendible lo del Dani que a lo mejor la violencia verbal de Valtonyc. Y aún así la respeto y la defiendo. Más vale violencia verbal en un folio, canalizar tu rabia contra el sistema, que canalizarla con un bate de baseball o un Kalashnikov.

Kase.O
Kase.O MARCOS CEBRIÁN

¿La exhumación de Franco es otra noticia más para llenar noticias?

Es otra manera de crear opinión, de crear crispación, de estar polarizados… Llevan hablando de eso todo el año: el PSOE se quiere colgar la medalla por puros votos y eso no nos va a afectar en nada a los ciudadanos, vamos a seguir pagando como hijos de puta. Y al final ya se verá que no se va a mover a ese gacho de ahí. Y así con todo, cuando hay temas hardcore que realmente dan pena y dan vergüenza.

¿Por ejemplo?

Mujeres que tienen denunciados a sus asesinos. ¿De qué sirve que una mujer denuncie? Si están desprotegidas igual. Ahí sí que habría que poner mano dura. Se ve a diario, ‘co’: “Lo tenía denunciado”. ¿Y qué ha pasado? No sirve para nada denunciar. Me produce una desprotección que deja al Dani Mateo en anécdota. Escribe unas buenas leyes y aplícalas para salvar vidas, no según ideologías. Hay gente que muere de verdad a diario, muchas gachis, ‘co’. Y eso me enfada bastante. O si las leyes son débiles en ese aspecto. O si luego la ley depende del juez que te toque. O las violaciones: para uno es violación y para otro no. Joder, hacer una puta ley bien radical para proteger a las gachis. Ese debate no es debate, solo es morbo.

¿Cómo ve el momento político en España?

Lo veo muy polarizado: la izquierda más extrema y la derecha más extrema cada día. No se ha avanzado nada desde el franquismo. La Transición fue un engaño, siguen mandando los nietos de los franquistas o los que controlan las grandes empresas. No se ha pedido perdón en esa famosa Transición a las víctimas de lo que fue un golpe de Estado. Sería tan simple como eso.

¿Y qué opina de que en la actualidad se exalten los símbolos que nos llevaron a una Guerra Civil?

Ahora, la adoración al fascismo públicamente y descaradamente es guay, incluso ser facha. Que en Alemania seguro que hay nazis, pero no les dejan manifestarse tan fácilmente, ni mucho menos. España es un país muy peculiar, un país dividido desde entonces. Se pudo aprovechar la Transición para cerrar heridas, no se hizo y 40 años después el país sigue dividido y polarizado. No me gusta. Y ojalá que Europa interveniera ante las muestras de amor al fascismo y a la ultraderecha. Eso no es bueno.

Kase.O
Kase.O GUSTAFF CHOOS

Entre sus canciones no suele incluir consignas políticas. ¿Por qué?

No soy muy activo políticamente, y ahora estoy hablando de ello porque es una entrevista. Hace mucho tiempo que me defraudé, yo hago política en mi círculo. Tú puedes cambiar el mundo que tienes a tu alrededor, a cinco metros. Aspiramos muchas veces a cambiarlo todo, la guerra, el hambre, a los políticos, cuando tú no eres capaz de ir a ver a tu abuela una vez al mes. Prefiero eso, eso es política, no el ir a votar. ¿Que tu colega monta un bar? Pues tienes que ir a ese bar a apoyar su economía. Hace mucho tiempo que no me quise meter en política, que veía que no me gustaba ninguna opción.

¿Javier Ibarra vota?

Si está en la ciudad puede que sí. No recuerdo la última vez que voté, pero normalmente he votado para que no saliera el PP, el voto útil. Y te sientes asqueroso. Realmente es un juego perverso eso de los cuatro años. Es un engaño, como el sistema. Es una manera de organizarlo y no sé ni como les salen las cuentas con tanta corrupción. Otra cosa que me jode mucho es esa incertidumbre de saber si mis impuestos van a los hospitales y a las escuelas o estoy pagando una deuda ficticia al FMI. Los políticos de España realmente obedecen a eso, a los intereses del FMI.

No hablamos tanto de política hace dos años, cuando usted acababa de publicar El Círculo. ¿Está contento con la acogida que ha tenido el disco?

Claro. Me pillas en una situación muy distinta. Ahora te puedo decir que acerté con casi todas las decisiones que tomé, tanto de estética musical como de enfoque del disco. Tenía miedo de los seguidores de Violadores del Verso que esperaban un disco de Violadores del Verso, y no era eso. Era un disco de Javier Ibarra, de Kase.O. Pero he cosechado público nuevo que no me juzga por lo que haya hecho antes, muchísima gente que no es del rap.

¿Se le han quedado cosas en el tintero después de publicar El Círculo?

Tanto como en el tintero no, pero ahora en marzo voy a sacar un documental sobre la gira muy bonito para los fans. Les va a encantar porque me van a ver también como persona, con muchas imágenes de cómo grabé el disco y con el concierto del WiZink del año pasado. De ahí meto cuatro canciones nuevas que no me dio tiempo a terminarlas en El Círculo. Son más banales, más de estilos, de flows. No son tan sesudas ni tan sentimentales como lo fue el disco. Son canciones de rap de toda la vida. Salen cuatro nuevas y luego remixes: tengo uno con Soziedad Alkoholika de Esto no para. También, cierto coqueteo con la música electrónica, tengo un remix de Mazas y Catapultas y otro de Mitad y mitad así más discotequero. He abierto el abanico y nadie sabe cuál va a ser mi próximo movimiento.

¿Es la llegada de Kase. O al trap?

No pasaría nada. Ya lo digo en la canción de Nach: un rapero se puede marcar un trap. Somos libres y todos los vehículos son interesantes. El trap tiene de interesante que es muy lento comparado con los 90 bpms clásicos a los que estamos acostumbrados. No me importa probar otras cosas para no hacer siempre lo mismo, métricamente hablando me refiero. Hay músicas trap que están guapas, aunque yo no distinga muy bien… Para mí sigue siendo rap, solo que algunas letras sí son más traperas, más “simples”. Pero ponerle un ritmito actual o trap a unas letras un poco más evolucionadas puede ser una bomba. O sea que sí, que estoy abierto a todo. En el disco no hay ninguna así, pero no porque no me mole. De mí puedes esperar ya cualquier locura. Ya te digo que en el disco nuevo hay metal y hay house, un abanico superamplio.

¿Y qué va a hacer después de sacar ese nuevo trabajo?

Descansar mucho. No terminé la última palabra del disco y ya estaba metido en la furgoneta para girar, llevo ya cinco años de mucha responsabilidad y ahora pues, ‘co’, me merezco un descanso. Quiero estar con mi hija también, que tiene 14 meses y lo paso mal cada día que no estoy con ella. Voy a hacer vida familiar y colaboraciones que tengo pendientes con gente a la que siempre le he dicho que no podía. Quiero hacer algo con Ara Malikian, con Green Valley, con Najwa Nimri… Y luego realmente también me gustaría volcarme en el nuevo disco de Xhelazz.

También quiero aprender solfeo. Apuntarme a clases de canto incluso, clases de baile, aprender inglés, viajar… Hay muchas cosas que hacer en la vida. Me molaría saber tocar el piano medio bien y no soy tan viejo, puedo aprender.

¿No tendrá una colaboración pendiente con Rosalía?

Rosalía tiene una agenda que no tiene un día libre, yo creo. Tendría que salir de ella. “¿Que quiero un rapper en una canción?”, deberías llamar a Kase.O y no a otro. Pero bueno, también tienes tus afinidades, tus gustos y no sé si ella escucha mis discos o si tiene conocimiento de mi obra. Nunca la he oído hablar de mí como un referente siquiera, nada. Pero a mí me flipa. Lo que ha hecho es muy interesante, un experimento muy loco, minimalista como a mí me gusta también la música y es una de las que está haciendo cosas guapas en España. En cuanto me diga “¿te apetece hacer algo?” no le diría que no. Es muy buena.

Junto a ella, C.Tangana es el otro artista que actualmente domina el panorama musical en España. Empezó siendo rapero pero la fama le ha llegado siendo poco menos que una estrella del pop. ¿Cómo le ve?

Una decisión arriesgada que tomó él, porque lo que ha hecho no es fácil en el mundo del rap. Salir del rap y hacer pop es un riesgo. Y de hecho le han caído sus críticas. A mí me parece arriesgado y que no es fácil ser C.Tangana. Está haciendo lo que a mucha gente le gustaría hacer en secreto y no lo dice. Al tío claro que le hubiera gustado triunfar con el rap, pero no ha sido posible y ha tomado esa decisión de intentarlo por otro lado. Porque tiene talento, sabe hacer letras… “Pues venga, voy a hacerlo ultracomercial, porque me gusta la música, quiero vivir de ello y estoy dispuesto a asumir las críticas pero quiero intentarlo”. Le respeto en ese sentido.

No lo ve como una deshonra al gremio.

No sé, si yo tuviera 18 años ahora y fuera hardcore rap como era supongo que no me haría ni puta gracia. Pero como soy un gacho maduro y le conozco y sé su manera de pensar, no me queda más que respetarle. Y ahí sus huevos, ‘co’. Que no es fácil lo que ha hecho, que tú aunque te lo propongas la mayoría de veces te pegas una hostia. No sobrevives en ese mundo. Y bueno, es su película. También él creo que lo vive como una peli en la que se ha metido y hay que gestionarlo. Pero a mí, si es feliz… Los rappers no te pueden ni ver, pero por tus huevos que has creado una nueva base de fans. No soy yo quien lo va a juzgar. No a mi edad ni a día de hoy. Y que aunque sea comercial lo hace bien. No lo escucho a diario ni mucho menos, pero tampoco es mi época de odiar por odiar ni juzgar. Me parece que se ha arriesgado, que le ha salido medianamente bien y que para nada es fácil lo que ha conseguido.

KaseO en entrevista con eldiario.es/ Foto: David Conde
KaseO en entrevista con eldiario.es (Septiembre de 2016) DAVID CONDE

¿Veremos algún día una colaboración entre Kase.O y C.Tangana?

Musicalmente, ahora mismo no estamos muy cerca. Y filosóficamente no lo sé. Pero no lo veo. Podemos ser amigos y somos amigos, no hace falta hacer colaboraciones. Nos entendemos, nos respetamos. Nunca te diría que no. Igual que si me dices con Shakira: ¿Por qué no? Una vez en la vida. Tienes la decisión de decirle que no o de decir, “tío, que no pasa nada”. Los prejuicios esos, no sé si para bien o para mal, lo del “vendido”… eso no hacía más que frenar, no podías ni sacar disco.

Los chavales ahora escuchan underground y escuchan comercial. Y ellos son los que mandan y ahora no juzgan, les da igual. Los que juzgamos somos los carcas, que no dejamos hacer un trap a un rapero, que no le dejamos a C.Tangana hacer su vida… pero estos carcas ya tienen su familia y no salen de casa y están fuera de juego.

¿Ha pensado en escribir un libro?

Lo he pensado. Tengo ofertas de editoriales, pero me da bastante respeto y me cuesta escribir. Entonces, si me pongo a escribir, prefiero hacer letras que ponerme a hacer un libro, que son páginas y páginas. Pero también entiendo que puedes decir cosas en un libro sin el vehículo de la rima, que te condiciona bastante el mensaje, y en prosa puedes desarrollar mucho más las ideas y tocar muchos temas. Tengo ideas buenas que no forman parte de canciones y tengo visiones del mundo que estaría guay dejarlas. Pero, ¿para qué escribir si puedo hacer canciones?

Massiel, la antifascista que cantó a la libertad y fue censurada en Televisión Española

12 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Hace semanas, RTVE público en su página web un documento que hasta ahora había permanecido en un rincón oscuro de sus archivos.  Se trata del capítulo piloto del programa presentado por José María Íñigo La gente quiere saber, en el que un grupo de personas del público preguntaba al personaje invitado sobre su vida, su carrera o lo que fuese.

En ese episodio de prueba, la protagonista fue Massiel y sus respuestas no pasaron la censura franquista ni de lejos. Declarar públicamente ser antifascista y estar a favor del divorcio no estaba muy en la línea del régimen.

Aunque esa grabación de 1972 no llegó a emitirse, las ideas políticas de la artista no eran ningún secreto. Antes de ganar Eurovisión hace precisamente 50 años, ya se había hecho muy famosa con canciones como Rosas en el mar o Aleluya, firmadas por Luis Eduardo Aute. Versos como “Voy pidiendo libertad y no quieren oír/ Es una necesidad para poder vivir/ La libertad, la libertad/ Derecho de la humanidad /Es más fácil encontrar rosas en el mar”, la metieron inmediatamente en el saco de la canción protesta.

Puede que si Joan Manuel Serrat no se hubiese empeñado en cantar la versión en catalán de La La La para representar a España en el festival de Eurovisión, la carrera de la cantante hubiese sido diferente (y viceversa). Pero evidentemente a la dictadura ni se le ocurrió la posibilidad de que otra lengua que no fuese el castellano representase al país, así que tuvieron que llamar a una sustituta. Massiel estaba en aquel momento en México dando conciertos, así que se tuvo que coger el primer avión que encontró y plantarse en el Royal Albert Hall de Londres.

Según cuenta en  un reportaje de Jesús Ordovás en la 2 de TVE, todo fue una estratagema del mánager del Dúo Dinámico Lasso de la Vega. Sus representados son los autores de la canción, así que pensó que si se quitaba a Serrat de en medio actuarían ellos, pero en Televisión Española dijeron que querían a una chica y su estrategia se fue al garete.

“Yo no sabía ni cómo era la canción, pero pensé que si era buena para Serrat, sería buena para mí, porque por aquel entonces cantábamos cosas comprometidas. Yo cantaba de negro, sólo tenía un traje y al ganar un poco de dinero en México me lo copié en morado y rojo, que son mis colores. Iba con bota larga, vestido largo, muy existencialista, melena y un colgante de plata. Al llegar y escuchar la canción, me dije ‘Hay que hacer un estilismo. Ponte moderna, que esto va de pop’. Me fui a París y me encargué un traje en Courrèges que pagué con todo el dinero que había ganado en México. Menos mal que gané el festival y me lo pagaron”.

Massiel en un reportaje fotográfico antes de Eurovisión
Massiel en un reportaje fotográfico antes de Eurovisión EFE

Tan pegadizo es el estribillo de la canción, que Massiel no se ha podido desprender de él. Manolo de la Calva, uno de los dos compositores, la avisó de que iba a llevar la canción con ella toda la vida. Y, de hecho, en cada entrevista que le hacen declara que está harta de hablar de lo mismo una y otra vez. Ya se lo había soltado a Miguel de los Santos en el programa Retrato en vivo en 1979 y apenas habían pasado diez años. El tiempo no la ayudó en ese aspecto.

“Pintaban una cruz con patas, señorita”

Aunque ganar el festival la catapultó a la fama, ni su carácter ni sus ideales cambiaron. De hecho, le valieron un enfrentamiento con la dictadura por no querer ir al Pardo a recoger el Lazo de Dama de Isabel la Católica y sacarse la foto con Franco. Se lo mandaron por correo medio meses después y estuvo vetada en Televisión Española durante un año, según ha contado.

En 1970 se subió a los escenarios teatrales junto a Fernando Fernán Gómez para interpretar A los hombres futuros, yo, Bertolt Bretch, dirigida por Antonio Díaz Merat y estuvo de gira por todo el país (el disco con las canciones se publicó dos años después). Ese trabajo le otorgó el “carnet de roja”, al menos por parte del P.E.N.S (Partido Español Nacional-Socialista).

Agente Provocador, de la editorial La Felguera, ha rescatado un reportaje de la revista Triunfo en el que se cuenta el asalto a la casa de Massiel por parte de dos integrantes de la organización ultraderechista. Un ataque que más bien fue una astracanada y que, sobre todo, sufrió la pobre criada que se llamaba Adelina, tenía 18 años y era de León.

Los asaltantes la amordazaron y la ataron a una silla para poder hacer pintadas por toda la casa. Entre otras cosas, dibujaron cruces gamadas (incluso en el famoso abrigo de chinchilla de la cantante) y escribieron “Roja”, “PENS” o “Beethoven, sí!”.

Cuando la artista llegó a casa, acompañada por la portera y un técnico de televisión, se encontró con ese panorama y los dos delincuentes, que no debían de tener ni 20 años y que, según declaró a la publicación: “estaban más nerviosos que nosotros”. Le pidieron que no llamase a la policía hasta pasados 20 minutos y dijeron “no estamos de acuerdo con lo que hemos escrito, pero nos han obligado y pueden obligarte a ti también”.

Al final Massiel les metió prisa y se fueron, dejando a la pobre Adelina “obligada a estar atendida en un hospital psiquiátrico, víctima de un shock psíquico con traumas delirantes”. Repetía la frase: “Pintaban una cruz con patas, señorita, una cruz con patas”.

Massiel y el Dúo Dinámico en Londres tras la victoria en Eurovisión
Massiel y el Dúo Dinámico en Londres tras la victoria en Eurovisión EFE

Genio y figura

De Massiel se ha dicho de todo: que era una niña del régimen, que era más roja que la sangre, que se bebía hasta el agua de los floreros (esto se ha cansado de desmentirlo), que es una malhablada, que es divertida y un torbellino. Como poco. De todo esto lo que está claro es que tiene temperamento, lo que le ha servido para sobrevivir a muchas cosas, entre ellas al machismo imperante en su profesión. Así lo contó en Retrato en vivo:

“Soy muy luchadora, muy trabajadora, bastante profesional y entonces chocas con la gente que se cree que por tu condición femenina pueden abusar. Y se creen que esto no se puede hacer en serio, que es la niña que quiere cantar, que es unhobby… entonces es cuando vas y pones encima de la mesa todas las cartas y dices ‘no señor, esto es una profesión, este es mi modus vivendi, esto hay que tomárselo en serio’ y no te dejas avasallar. Ahí es cuando dicen que vas a protestar. Y no, simplemente exiges en la misma medida en la que te entregas en tu profesión. Yo procuro no pasar por nada por lo que no tenga que pasar”.

Massiel grabó 14 álbumes, actuó en cuatro películas y en numerosas obras de teatro. Se casó tres veces, tiene un hijo y un perro llamado Lenin. Detrás de su nombre artístico vive María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa, una mujer que tiene una carrera que va mucho más allá de aquel La La La que la hizo famosa y a la vez la eclipsó. Ella misma lo dice cada vez que le preguntan: “50 años hablando de lo mismo, qué aburrimiento”.

“Ser empático hoy es un insulto: hay que atrincherarse y demostrar que eres tú contra el de al lado”

13 marzo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

El quinto disco de estudio de Vetusta Morla termina con el mismo acorde que comienza, con un fade out que invita a volver a escucharlo en bucle. Contrariamente a lo que pueda parecer, la cuadratura del círculo no es una obsesión para ellos y esa es solo una bonita casualidad que como muchos otros aspectos de Mismo Sitio Distinto Lugar fue un resultado creativo que se desarrolló en paralelo a la producción. Un proceso que han llevado a cabo después de llenar dos veces seguidas el Palacio de los Deportes de Madrid y de lograr casi todo el reconocimiento que es posible alcanzar en el indie español.

El sitio al que querían llegar durante este nuevo viaje era geográfico, y el lugar, emocional. “Lo que representa para ti un sitio, para otro puede ser otro lugar dependiendo de cuándo le preguntes”, explican. “Y es lo que pasa con las canciones, que son posiciones de un CD, pero que depende del oyente se convierten en compañeras de batalla, de viaje, o de lo que sea”.

Describís este disco como una metamorfosis pero también habláis de continuidad. Precisamente los dos primeros singles parece que llamen a eso: un primero ( Te lo digo a ti) desconcertante y radical, con un videoclip bomba, y un segundo ( Deséame suerte) que parece decir que sois los de siempre. ¿Era esa vuestra intención? ¿Así lo ha recibido la gente?

Guillermo Galván: El disco es el resultado de un proceso de transformación de la banda que nos ha llevado por un lado a hacer una especie de lupa en lo que nos define, en la masa madre, y por otro en cuáles son las cosas que necesitamos renovar, los elementos que podemos aportar para dar en 2017 un paso adelante. Y los dos adelantos reflejan muy bien esos dos mundos: Te lo digo a ti está muy basada en la sonoridad, muy diferente a la que estamos acostumbrados, y después llega Deséame suerte casi como un abrazo, un “no te preocupes, estás en casa”. Aunque las dos tengan algo de ambas cosas.

Jorge González: Nos gustan las canciones o los discos a los que cuesta llegar, porque eso significa que tienen muchas capas y que hay muchas escuchas por delante en las que se va revelando todo. Ha sido un reto para mucha gente escuchar Te lo digo a ti, pero creo que con las semanas y con el tiempo han entendido y valorado positivamente la propuesta.

David García 'El Indio' (batería), Guillermo Galván (guitarra y letras) y Jorge González (percusión). Foto: David Conde
David García ‘El Indio’ (batería), Guillermo Galván (guitarra y letras) y Jorge González (percusión). Foto: David Conde

El disco lo habéis grabado en Berlín, con vosotros coproduciendo junto a Carles Campi Campó. ¿Qué ha implicado?

Guillermo: En este proceso de llegar a un sitio distinto era necesario incorporar a gente distinta, abrir las puertas y ventanas de la casa y dejar que entrara aire en nuestro universo, en la manera de trabajar asentada de muchos años. Hacerlo en Berlín provocó convivir en una ciudad que a lo largo del siglo XX ha tenido muchas capas y cambios: dos guerras mundiales, la guerra fría, el muro, un movimiento contracultural…

Nos parecía bonito ocuparla, además, porque es donde otras bandas y músicos que admiramos, como Bowie o U2, han hecho cosas nuevas con su carrera. Fuimos con cierta intuición, intentando seguir un rastro que nos pedía hacer todo de manera muy orgánica, canción por canción, en lugar de por pistas. Así nos fuimos con todo el material a Cassadaga (Nueva York), con tiempo suficiente para trabajar con Dave Fridmann en la fase de mezclas, que ha sido mucho más creativa que en otros casos y han cabido más innovaciones.

El otro día le oía decir a la periodista especializada en flamenco Silvia Cruz Lapeña que el contexto en el que se escriben las canciones siempre importa.

Guillermo: Mucho, está claro. Y es curioso: pensábamos que este era un disco muy introspectivo, y con el transcurrir de los meses y viendo lo que va sucediendo fuera, nos hemos dado cuenta de que habla mucho de lucha, de careo constante entre alguien; y de metamorfosis, de conformar una identidad nueva.

Nos hemos dado cuenta de que esa lucha de ahí fuera del tú y el yo, esa trinchera entre mi identidad y la tuya, esa paranoia o neurosis de que el otro es el enemigo, tiene mucho que ver con lo que hablamos o con la manera en que han crecido estas canciones. Y al final, te das cuenta de que ni el ‘tú’ es tan distinto ni el ‘yo’ es tan fundamental en la vida, y que la identidad tiene que estar conformada por ese ‘yo’ y ese ‘tú’ en un espacio de diálogo, de comunicación, y sobre todo de empatía.

Parece que la empatía hoy en día es casi un enemigo, ser empático es casi un insulto porque hay que atrincherarse y demostrar que eres tú contra el de al lado. Y de eso hay mucho en el disco, y no ha sido de manera predeterminada. Ojalá la música y el arte ayuden a generar y desarrollar la empatía que tanto necesitamos en este momento.

¿Os cansaréis algún día de  Copenhague? ¿Sentís el peso de lo que es esa canción en el imaginario indie español?

Jorge: Todas las canciones son igual de importantes para nosotros, de hecho esto siempre nos parece un reto: en la gira pasada actualizamos algunas canciones, como Un día en el mundo o Saharabbey Road. Para nosotros es importante contar con todas para construir un repertorio que refleje lo que sentimos en ese momento. Si tienen que mutar para que nos sintamos más cerca o cómodos con ella, lo harán. Por el contrario, si se cae alguna, como Copenhague, será porque sus compañeras de repertorio no son las más adecuadas. Hay otras, como Rey Sol, que la gente tiene como himnos y que no solemos tocar.

Los integrantes de Vetusta Morla, durante la entervista. Foto: David Conde
Los integrantes de Vetusta Morla, durante la entervista. Foto: David Conde

¿Cómo vivisteis que Golpe Maestro se convirtiera hace dos años en el himno de Podemos de cara al 20D?

Guillermo: En aquel momento, Golpe Maestro era una reflexión, o un grito, sobre esa sensación de ultraje y robo, no solo material, sino moral al que estábamos, y estamos, sometidos. Que ataca a lo más básico que tenemos que son nuestros derechos, libertades, y todo aquello que nos habían dicho que formaba parte de nuestra vida, para poner por encima intereses económicos, empresariales… Son ataques a lo público, a lo que genera convivencia, al fin y al cabo. Había una necesidad de escribir esa canción, que creo que sigue vigente hoy en día. Y en el momento en el que escribes una canción pasa a formar parte de la manera de pensar, de sentir y de las experiencias y usos que quiera hacer cada uno de ella.

Entonces, os pareció bien.

Jorge: Cuando haces una canción y la compartes, pasa a ser de la gente. La única vez que hemos hecho canciones expresamente para un uso ha sido la banda sonora de un videojuego, todo lo que demás son experiencias personales que transmiten realidad y vivencias.

Guillermo Galván. Foto: David Conde
Guillermo Galván. Foto: David Conde

Una crítica recurrente que cae sobre la escena indie es que los grupos no se mojan, ¿por qué pasa?

Guillermo: Al desarrollar tu carrera siempre piensas en que quieres ser honesto con quien eres. Y la mirada a lo que sucede alrededor y de tu contexto social tiene que estar evidentemente en tu trabajo: eso es lo que te hace ser una banda diferente en 2017 que en 1980. Y yo creo que la visión, la mirada política, está en cada una de las cosas que hacemos en la vida y en cada una de las decisiones; parece que la política se ha recluido a lo que sucede en el Parlamento entre gente que trabaja ahí durante cuatro años. Y no, forma parte de la vida de todos, del día a día, de cómo hacemos más sanas y equilibradas nuestras relaciones.

Otra crítica al indie, o a la escena musical en general, es que hay unas dinámicas y poderes bastante machistas.

Guillermo: Yo te puedo hablar en el sentido musical más amplio de la palabra: al igual que todos los espacios de la sociedad es un reflejo, y evidentemente la sociedad que vivimos tiene muchos dejes machistas en todos los ámbitos. No creo que más en la música ni en el indie. Aunque evidentemente queda mucho por evolucionar: todo lo que decíamos antes de la empatía está relacionado con la igualdad, un reto importante de los próximos años.

Jorge: Yo creo que ahora mismo en nuestra escena hay una cantidad de mujeres super válidas haciendo música super interesante, es un buen momento: Aurora and the Betrayers, Lucía Scansetti, Las Odio Mazo, Zahara, Maika Makowski… Una lista bastante interminable de mujeres que están al frente, que quizá hace unos años no eran tan visibles. Y un montón de movimientos para que las programaciones sean al 50%.

Pero no suele ser así. ¿Qué pensáis cuando vais a un festival con un 80% de cartel masculino, como suelen ser más o menos la mayoría? ¿Os lo planteáis?

Guillermo: Sí lo piensas. Y también en una cosa que me llama mucha la atención, y es que no hay, o hay muy pocas, mujeres que sean técnicos de sonido, que estén en monitores, etc. Pero la pregunta no es por qué no están en festivales, sino por qué en un momento dado de la educación de hombres y mujeres a esa rama acuden más hombres. Es una reflexión interesante, qué hay detrás de eso, al final es la consecuencia de algo que es sobre todo educacional y cultural. Porque desde luego, paridad en la música, misma cantidad de mujeres y de hombres en los espacios, no hay.

No només a Catalunya, Pablo Hasél

3 febrero, 2018

Os dejo por aquí una canción del rapero Pablo Hasél que me gustó hace unos días. La canción se titula en catalán No només a Catalunya (No sólo en Cataluña). Como bien ha reiterado en el juicio reciente en la Audiencia Nacional, van a por toda la clase trabajadora, no es una lucha de banderas sino de clases. Desde aquí, todo mi apoyo a Pablo Hasél y contra la farsa montada estos días en un juicio contra la libertad de expresión que marca nuestra “sacrosanta” constitución que ojalá se aplicara con tanto ahínco como el único artículo que muchos conocerán, el 155.

Hay que decirlo más: Juan Carlos de Borbón ha sido un putero, ha dilapidado dinero público en cacerías y se ha enriquecido millonariamente mientras millones de familias españolas no llegan a fin de mes. Tomemos conciencia para caminar juntos hacia la Tercera República española. #AbsoluciónPabloHasél #PabloHasélLibertad

Nega, de Los Chikos del Maíz y Riot Propaganda

26 enero, 2018

Fuente: http://lekaconk.com

No tenía pensado tener una web propia pero mi gran amiga Candy me la ha diseñado así que gracias por todo.

Para empezarla he decidido hacerme un regalo a mí mismo, no me hace falta ningún rey, aunque sea mago, así que me pedí cumplir un deseo y aquí está, charlar con uno de los integrantes del mejor grupo de rap español: Nega, de los Chikos del Maíz y Riot Propaganda.

Yo no diría tanto…

 Gracias antes de nada por aceptar mi petición.

Gracias a ti.

Antes de empezar te voy a hacer una pregunta en clave que solo entenderán algunos, me llamo Carlos ¿puedo invitarte a una fanta? 

Jejejje… mejor a una caña que Fanta es Coca-cola y Cocacola no respeta las resoluciones judiciales ni los derechos laborales. Además es una bomba de azúcar y ya tenemos edad de cuidarnos.

Entrando en materia me gustaría conocer tus proyectos más inmediatos, ¿podremos escucharos pronto? Provocáis más mono que la heroína que repartía en PSOE en Euskadi. 

 Bien, empiezas flojo. Ahora acabamos de sacar un single con Riot Propaganda, «Mass Mierda» a modo de despedida del proyecto, con quién cabalgaremos hasta septiembre de este 2018. Quiero publicar un libro este año también, lo tengo bastante avanzado. Es un libro de corte más punk y personal, escrito con más urgencia y menos meditación, alejado del teoricismo y academicismo de «La Clase obrera no va al paraíso». Y si preguntas por Los Chikos del Maíz sigue todo en el aire, después de lo de Riot queremos descansar, luego nunca se sabe.

¿Cómo se lleva ser uno de los grupos referentes de la música protesta? 

Pues bien no sé, nunca nos lo hemos planteado así en plan oh, vamos a ser los referentes de la música política, en absoluto de verdad. Te dedicas a hacer tu movida hasta que llega un día y metes 1.200 personas en una sala o te ponen cabeza de cartel de un festival y dices joder qué ha pasado aquí. De verdad que nunca hubo premeditación ni nada parecido. Pero te colocan ahí bajo una etiqueta y cuesta y agota un poco. Yo no quiero ser el referente de nadie, hay muchos mejores referentes por ahí. Cuando estás de alguna manera en la palestra pública siempre están ahí con la lupa y el machete entre los dientes esperando el fallo, el error, la cagada. Para poder regocijarse en el ‘ya te lo dije’. Y el son unos vendidos. Y el molaban más las maquetas. Y lo de siempre. Pero bueno, te aseguro que es mejor dedicarse a la música que instalar calificaciones y aguantar a un jefe. Y el que diga lo contrario es que nunca ha instalado calificaciones ni aguantado a un jefe.

¿La amistad con Pablo Iglesias crees que os ha ayudado o perjudicado? 

Pues no sé, ahora visto con cierta perspectiva, un poco las dos cosas, llegó a ser un poco agobiante lo de la prensa y ‘el grupo favorito de Pablo Iglesias’. Creo que al margen de eso, es mucho más interesante las cosas que hicimos juntos en La Tuerka, de ahí salieron verdaderos bombazos, «Mi Patria Digna», «Llamando a las puertas del cielo», la canción del 12 de Octubre.… O cuando nos dirigió el clip de «Cultura y Compromiso».

¿Sois conscientes de que hay muchos jóvenes que se empiezan a interesar por la política gracias a vuestras canciones? ¿Os llega eso? 

 Es algo que te dicen prácticamente a diario, muchos chavales escriben al grupo con ese tipo de mensajes, me cambiaste la vida, gracias a vuestras letras descubrí la política bla bla bla… Pero hay que tener los pies en el suelo. Cuando te están regalando el oído constantemente se corre el riesgo de convertirte en un capullo, hay que centrarse y verlo todo en perspectiva. Por eso son necesarios los haters, para equilibrar un poco las cosas.

Viendo el panorama actual y el encarcelamiento de raperos, ¿se llega a escribir una canción con miedo? ¿Borras frases o sueltas todo lo que quieres decir? 

No se escribe con miedo, pero con el tiempo has aprendido a no ponérselo en bandeja, es como: no te voy a dar el gustazo, te lo vas a tener que currar y dar muchas piruetas para imputarme. Ello creo que produce letras mucho más elaboradas y profundas, soltar el latigazo está bien, pero a veces es mucho más efectivo darle un par de vueltas a las cosas. No sé, un ejemplo, decir «los de las porras nunca serán de mi bando, decir que La Sexta es de izquierdas, sí que tiene delito» respecto al conflicto en Catalunya, creo que es mucho más efectivo que haber soltado «maderos hijos de puta bomba lapa». Pero esa es mi opinión y mi elección, cada uno tiene derecho a escribir como quiera. Y si es juzgado por ello siempre tendrá todo mi apoyo porque es una aberración que se juzga a nadie por una letra.

Hay un tema vuestro, “putas y maricones” que trata sobre el machismo. ¿Tienes la sensación de que vamos hacia atrás en ese tema o es que el feminismo está haciendo que los más machistas den sus últimos coletazos? 

Yo creo que se ha avanzado muchísimo, 2017 ha sido el año del feminismo. Cuando tiendas como Zara o H&M hacen camisetas con el lema «feminismo», es decir, cuando el enemigo quiere cooptarte, es porque has avanzado y porque eres una realidad tangible. Y temible. Cuando eres marginal o minoritario el enemigo no te presta atención, te ignora. Por supuesto queda mucho por hacer y mucho por construir  (o deconstruir, especialmente los hombres) pero me da la sensación de que avanzamos en la buena dirección.

¿Cómo se puede hablar de feminazis o de radicales cuando son ellas las asesinadas y las violadas? 

Porque los hombre tenemos un miedo terrible a las mujeres empoderadas y a perder nuestros privilegios y el instinto más primario es atacar aquello que nos cuestiona o desconocemos. Es que es de locos que todavía salga peña con lo de  las feminazis o lo de «sí, pero las mujeres no pagan en las discotecas». Joder tronco, prefiero pagar siempre la entrada y tener la seguridad de que vuelvo a casa tranquilo sin miedo a que nadie me viole o me robe por el camino. Yo he salido de una rave y he vuelto con 22 años a casa, sin camiseta, borracho perdido y a cuatro patas en el metro. Y nadie me ha dicho nada, nadie me ha violentado, quizá algún comentario paternalista en plan a dormir la mona o menuda noche. Ni siquiera me han llamado la atención por ir sin camiseta en el metro. ¿Sabes por qué? Porque soy un zanguango de metro 85 que, aquí está la clave, tiene los genitales fuera del cuerpo. Ahora dale la vuelta, una chavala de 22 años en estado de embriaguez sin camiseta y en el metro un domingo a las ocho de la mañana, no llega a casa, te lo digo. Sería un buen sketch de cámara oculta, primero el chico y luego la chica. Verías.

Cuando apoyas el feminismo y algún machote te llama planchabragas, ¿de qué sabe menos, de Feminismo o de planchar? 

Joder planchabragas, es que suena tan cutre… No sé, yo lo único que plancho es la camisa de Riot Propaganda antes del bolo. Y lo hago bastante bien. Pero hay trucos, si no quieres planchar la clave está en tender la ropa de la forma adecuada. Pero sí que es verdad una cosa, en los últimos tiempos se percibe cierta ansiedad o urgencia por ver quién es el más aliado de todos. Los hombres somos así de lamentables, ¿hay que ser aliado? pues vamos a darnos de hostias por ver quién es el más aliado de todos. Y la cosa va así: “Atención! Atención! Estoy aquí, estoy en Twitter, hacedme caso. Atención todas. Voy a coger una letra de cuando Nega de hace diez años, la voy a subir a Twitter y voy a decir lo machista que es. Atención, soy aliado, soy aliado. Quiero una medalla. O un pin con la cara de Paul B. Preciado. Eh! estoy aquí! ¿Os he dicho que soy aliado?”

Lo malo de tener un grupo y ser alguien medio público es que tus letras y declaraciones se quedan ahí, para siempre. Al alcance de cualquiera que quiera ponerse un pin a tu costa. Lo bueno es que se ve la evolución y la deconstrucción. De ese que viene a ponerse la medalla no sabemos nada, ni quién era ni qué opinaba, ni qué hacía. Habría que verlo por un agujerito. O quizá es que no nació en el Patriarcado y nació en Twitter con 35 años citando a Simone Beauvoir. Será eso.

Hay por ahí mucho cafre (incluso entre los hombres feministas) que piensa que si dices ¡soy aliado! automáticamente las tías feministas se te tiran encima y se abren de piernas o algo así. Y no va de eso, ni de lejos,  va de comerse el orgullo y los cojones a bocados, de ser consciente de tus privilegios y de básicamente no ser un capullo. Pero yo qué sé, no te arrancas de encima el machismo en Twitter sino en tu día a día, en Twitter la gente lleva siempre una máscara y camina sobre un cable de acero, un equilibrio precario lleno de miedos; a no ser aceptado, a ser linchado, a ser olvidado, a no estar al día de la última polémica. En Twitter impera la espiral de silencio de Newman, más que en ningún sitio. Y me da la sensación de que la gente no es sincera, no se puede ser sincero cuando se está buscando la aprobación de forma permanente. Sería maravilloso que Twitter se colgara una semana entera, estoy seguro que habría un montón de suicidios, la aprobación de los demás es una droga a la que no estamos dispuestos a renunciar. Black Mirror no es ciencia ficción es neorrealismo italiano.

Otro tema en el que parece que vamos hacia atrás es en el fascismo. ¿Por qué hoy vemos más símbolos y manifestaciones franquistas que hace unos años? 

La lucha de clases se agudiza, y cuando esto ocurre, el capitalismo saca a pasear a sus perros de presa que son los nazis. Tras el 15M, la aparición de Podemos, el municipalismo que ha dado muchos ayuntamientos importantes, el conflicto en Catalunya… El régimen se ha sentido amenazado y hace lo único se sabe hacer, quitarle el bozal a sus perros para que salgan a morder.

Que había mucho franquista ya lo sabíamos pero ¿Dónde está el movimiento Antifascista? 

El otro día era el rostro de una niña que, subida en lo más alto de una Muixeranga,  enseñó el dedo corazón a los nazis congregados mientras sonreía alegremente. El antifascismo está en todas partes, allí donde se produce una abuso y alguien da la cara.

Por cierto, se ha muerto Carmen Franco, yo estoy a ver si saco un rato para llorarla pero ando liado. 

Es que en ese punto estamos, parece que si no lloras a moco tendido la muerte de Carmen Franco, de un torero, de un político de derechas, etc, corres el riesgo de que te apliquen la ley mordaza y te comas un paquete. Ya verás cuando se muera el Rey Juan Carlos, va a ser espectacular. Va a ser algo tipo: a llorar súbditos, tenéis que llorar. Que llores cojones.

Tengo un padre que si escribiera rap ya estaría en la cárcel, y entre otras cosas me dice que el mayor traidor de este país es Felipe González, ¿le doy un abrazo o chochea ya el hombre? 

Dale un abrazo enorme. El mío dice lo mismo, pero el mío nunca le votó. Por cierto mando un abrazo a mi padre que por fin, y tras muchas peleas, lo van a jubilar. Ya es libre. 45 años currando como un puto esclavo para Gas Natural, por donde  por cierto, también pasó González a llevarse un pastizal. Claro que Felipe González no sabe diferenciar un tubo de cobre de uno de plomo.

Hablemos de Catalunya que si no se va a hacer raro. Ves a ERC junto a la nueva CIU. ¿En el paraguas del independentismo cabe todo? 

Y junto a la CUP, pero es su opción y me parece respetable. En Catalunya hace tiempo que no opera el eje izquierda derecha, el eje que opera es independentistas / no independentistas. Yo creo que es un error y que con la derecha nada puede salir bien a largo plazo, pero como te digo me parece respetable y, en cierta manera, comprensible.

¿Y como has visto el papel de la  izquierda española en el procés?

Perdida, muy perdida, pero en cierta manera, también era comprensible. Cuando todo se ha polarizado tanto y la batalla es identitaria y de banderas, resulta casi inevitable que la izquierda social se difumine, mira la bajada de Podem y la CUP. El que quiera consolarse con que ERC se mantiene, me parece igualmente respetable, pero para mí ERC están en otra onda, siglas muy potentes pero políticas sociales no tanto. En cualquier caso, la función de la izquierda española es la de pedir un referéndum. El problema como siempre son los votos, ni tienes votos para evitar el 155 ni tienes votos para poder plantear un referéndum. Luego claro, han caído muchas caretas y ha habido muchos desvaríos, en todas direcciones, desde gente en la izquierda pidiendo el 155 hasta radicales de extrema izquierda haciéndose camisetas con caras de conocidos represores. Creo que todos nos volvimos un poco locos. Se puede denunciar la existencia de presos políticos (que por cierto ya existían) y que el 1 de octubre fue una brutal violación de los Derechos Humanos, sin necesidad de hacerse camisetas de Trapero. Y afirmaría sin dudarlo que eso no me convierte en equidistante sino en alguien con memoria.

El papel de la derecha supongo que lo esperábamos ¿no? 

Yo para serte sincero no pensé que el 1 de octubre iban a ir tan a lo bestia, pero ya sabes, piensa mal y acertarás. La derecha española pasada de rosca y en modo autoritario salvaje, la derecha catalana (en este caso PdCat) pienso que traicionó a sus votantes, a sus socios de gobierno (ERC y CUP) y a una mayoría social ciudadana. Profesores, bomberos, ciudadanos de a pie que pusieron el cuerpo para defender las urnas… Creo que está feo prometer algo que sabes que no puedes conseguir, porque vamos, no creo que Puigdemont pensara que venga, declaramos la república y el Estado Español con Rajoy a la cabeza dijera: vale, perfecto, nos vemos. Se podría haber tensado mucho más la cuerda, en la línea de lo que proponía la CUP de huelgas indefinidas hasta dañar la economía española. Pero Puigdemot es gente de orden y de dinero, las huelgas les ponen muy nerviosos. Además tensando la cuerda así, con una tensión permanente y continúa presión en la calle, el proceso podría haberse desbordado hasta convertirse en una situación pre-insurreccional, lo que probablemente hubiera dejado a sus principales dirigentes, a un lado. En el fondo creo que se ha perdido una oportunidad muy interesante. Ahora lo que tenemos es a la izquierda rupturista más débil que nunca y a Ciudadanos como el partido más votado. Pero como te decía antes, esto es política y el que no se consuela es porque no quiere.

Junqueras y los Jordis en prisión y Rato y Urdangarin en la calle ¿no es para querer independizarse? 

Si yo fuera catalán no lo dudaría vamos. Pero no lo soy, y me toca dar la brasa con que todo sería diferente si echamos al Partido Popular y bla, bla, bla. Pero «si yo fuera» es la frase más estúpida que se puede decir en política. Si yo fuera el hijo del dueño de El Corte Inglés no sería de Los Chikos del Maíz, si yo fuera hijo del Rey no sería republicano, si yo fuera de Hernani probablemente votaría a Bildu, si yo fuera de Marinaleda casi seguro votaría a Unidos Podemos. «Si yo fuera», pero la realidad es la que es y cada uno es de dónde es. La política ficción no ayuda en nada. Además el «si yo fuera» niega lo evidente: que son los catalanes y no el resto los que deben decidir su futuro. «El si yo fuera» se dice para que todo el mundo opine. Y vaya si opinan.

¿Cómo se puede pretender que el pueblo catalán quiera estar en España al tiempo que se organiza una campaña de odio contra Catalunya? Ya sabes, a por ellos… 

Me dolió mucho, además se dio en ciudades y regiones muy castigadas por el paro y la crisis. Fue lo más lamentable de todo el conflicto: ver a pobres desgraciados a los que les están robando hasta el último céntimo, salir a despedir a los Guardias Civiles al grito de «a por ellos», como si fueran a la guerra. Se me parte el alma sólo de recordarlo. Ocurre que el PP da por perdida (en términos electorales) Catalunya, pero le da igual, fomentar ese odio le sirve para ganar en el resto del Estado. Catalunya se ha convertido en el chivo expiatorio para que los pobres de España tengan un enemigo al que odiar y así, en lugar de mirar hacia Madrid y hacia quien les está robando, se distraigan mirando y odiando a Catalunya. Y todos a poner la bandera en el balcón. Es terrorífico. Es el Gran Hermano y el minuto de odio, un minuto de odio que dura ya varios años.

¿Qué salida real le imaginas al tema catalán? 

Pues la verdad, no soy muy optimista al respecto y ahora mismo no veo una solución a corto plazo.

 Antes de dejar las comunidades, soy andaluz, sevillano, ¿Has venido muchas veces por aquí? ¿Había gente en tus conciertos o estaban todos en el bar con el dinero del PER? 

 Pues es lo mismo que te contaba antes pero a la inversa, durante décadas, una parte de la derecha catalana más rancia ha vendido el mantra del «Espanya ens roba» y los andaluces y los extremeños son todos unos vagos que viven de las prestaciones y de lo mucho que trabajamos los catalanes de bien, que somos gente ordenada, civilizada y laboriosa. Hay declaraciones del clan Pujol en ese sentido que son oro puro, el mismo clan Pujol del desfalco y las cuentas en Suiza y Andorra.

Es curioso porque siendo andaluz, cuando he defendido el derecho a decidir de los catalanes, me dicen que ellos desprecian al andaluz, pero sin embargo siempre que veo esos comentarios son de gente no catalana y, oh sorpresa, votantes de derechas. 

Claro, porque se agarran a ese tipo de declaraciones fuera de tono (las hizo Pujol, las hizo Duran i Lleida) y las explotan hasta la saciedad. Al final consiguen anticomunismo de manual: paz entre clases y guerra entre pueblos. Y aquí y allí, siempre ganan los mismos.

Te iba a compartir una reflexión sobre Ciudadanos y Albert Rivera pero no quiero que me cierren la web el primer día ni tener que llevarte tabaco, pero ¿Que gran invento eh? Todos los fascistas de este país pudiendo votar a un partido que NO es de derechas. 

Que lo voten los fascistas no me preocupa, lo que me preocupa es un porcentaje tan brutal en barrios obreros como el Carmelo o Nou Barris. O nos ponemos las pilas o nos van a comer, no resulta descabellado, mira Francia con Macron.

Hablemos de Podemos, ¿se ha deshinchado? 

Indudablemente, las guerras internas y sobre todo el desgaste mediático. Podemos se desgasta a una velocidad diez veces superior a la de cualquier otro partido. Los años en Podemos parecen décadas.

¿Has visto alguna vez una campaña tan brutal contra algún partido político? 

Ese es el principal motivo de un desgaste tan brutal y acelerado, yo en mi vida había visto nada parecido a nivel mediático, contra Podemos vale todo y se han rebasado todos los límites deontológicos del periodismo.

Vemos a obreros votando a la derecha y además una derecha corrupta, ¿podemos seguir hablando de alienación o en la sociedad de Internet eso ya no se compra? 

 Yo creo que la alienación existe, pero ahora parece que la emancipación está en OT, en Telecinco y en Beyoncé. Y sobre todo no en el manido hasta la saciedad «no vengas con tu superioridad moral». Es el peor tipo de clasismo que existe, el paternalista: lo que haga el pueblo está bien siempre, no porque esté bien sino porque es el pueblo. Eso nos conduce al abismo.

Hablando de información, ¿que ningún medio español forme parte del comité de informativos de la UE por manipuladores, ¿es muy grave o es que yo soy muy raro? Algunos dicen que Goeblels estaría orgulloso, yo creo que estaría tomando apuntes. 

 El problema en este país con sus medios es que sufrimos 40 años de dictadura y No-do y cuando llegaron los medios ‘libres’ y democráticos nos lo creímos de verdad. Ahora sí, tras cuarenta años de oscuridad y censura, por fin, tendríamos una prensa libre. Esta circunstancia (una prensa democrática relativamente joven) ha producido una ciudadanía muy poco crítica con sus medios que tiende a creer lo que dicen. Son unos medios que llevan funcionando 40 años, a diferencia de en el resto de Europa, que llevan desde el fin de la segunda Guerra mundial funcionando y donde la ciudadanía ha aprendido a desconfiar y a ser más crítica. El No a la Constitución Europea en Francia, el Brexit, la victoria de Syriza. Aquí resulta inviable que gane algo que no apoyan los medios.

Antes de dejar el tema de los medios de información, déjame mandar un saludo a Hermann Terstch, que está el hombre muy enfadado conmigo.

Eres activo en redes sociales, yo también, y me molesta mucho los que acusan de que si te quejas en Twitter no haces nada fuera de él. ¿Acaso no se puede hacer activismo dentro y fuera? Acudir a manifestaciones no es motivo para no usar también el poder de las redes. 

Twitter es un estercolero, una barra de bar gigantesca. Es imposible debatir, primero porque el espacio es muy reducido para argumentaciones sólidas y segundo y no menos importante, porque la gente no quiere debatir y argumentar, todos buscan el zasca fácil e inmediato y la aprobación y el aplauso de los suyos. «El zasca se ha oído en Nueva Zelanda». Es el mismo chiste repetido una y otra vez. Todos los hacemos. Todos linchamos y somos linchados. Pero a su vez es el medio más inmediato y es útil para informarse de forma rápida y casi inmediata. Y también hay gente maja.

Para ir terminando, me gustaría volver a la música. Habéis hecho temas como “Terrorismo”, “El miedo va a cambiar de bando”, ¿hay algún tema que pensaras “este es muy bestia”.

No creo, pienso que muy bestia es la situación de emergencia social en la que nos encontramos. Siempre hay alguna frase que con el tiempo dices, joder esto es gratuito o esto debería haberlo dicho de otra forma. Pero bueno, nuestro legado es lo que nos ha traído hasta aquí. Si buscas un grupo comedido y diplomático, no es el nuestro.

Una putada de pregunta, si tengo que recomendaros a alguien que no os conozca, ¿qué tema me dirías que le ponga? 

No sé, alguno tipo Los invisibles o La soledad del corredor de fondo, creo que es nuestra cima, a nivel de producción, de letras, estructuras…

Y fuera de vuestros temas, ¿qué cantantes o grupos te gusta escuchar? 

Siempre me decanté por el hip hop, el punk o mucho hardcore melódico californiano skater. Y no sé, supongo que será la edad pero ahora escucho de todo, desde música de mierda a grupos tipo Vetusta Morla o Blur. Con la edad los gustos se democratizan. Ahora estoy un poco obsesionado con el soul de los  años sesenta y setenta y sobre todo mucho jazz. El jazz es una autentica locura, de verdad, da miedo acercarse.

Antes de irnos a ver si me puedes resolver una duda, he escrito esta entrevista en un móvil, pero es chino, ¿puedo seguir siendo comunista o ya no? 

Que les den. Es que ya me niego entrar en esas gilipolleces. Que les den.

Gracias de nuevo por hacerme este regalo y te dejo este espacio por si quieres mandar algún mensaje. 

Gracias a ti. Nos leemos en Twitter.

Si, extrañamente, no conoces a Los Chikos del Maíz y Riot Propaganda vuelve a leer esta entrevista con alguna canción suya de fondo. 

Nos vemos pronto.