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Massiel, la antifascista que cantó a la libertad y fue censurada en Televisión Española

12 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Hace semanas, RTVE público en su página web un documento que hasta ahora había permanecido en un rincón oscuro de sus archivos.  Se trata del capítulo piloto del programa presentado por José María Íñigo La gente quiere saber, en el que un grupo de personas del público preguntaba al personaje invitado sobre su vida, su carrera o lo que fuese.

En ese episodio de prueba, la protagonista fue Massiel y sus respuestas no pasaron la censura franquista ni de lejos. Declarar públicamente ser antifascista y estar a favor del divorcio no estaba muy en la línea del régimen.

Aunque esa grabación de 1972 no llegó a emitirse, las ideas políticas de la artista no eran ningún secreto. Antes de ganar Eurovisión hace precisamente 50 años, ya se había hecho muy famosa con canciones como Rosas en el mar o Aleluya, firmadas por Luis Eduardo Aute. Versos como “Voy pidiendo libertad y no quieren oír/ Es una necesidad para poder vivir/ La libertad, la libertad/ Derecho de la humanidad /Es más fácil encontrar rosas en el mar”, la metieron inmediatamente en el saco de la canción protesta.

Puede que si Joan Manuel Serrat no se hubiese empeñado en cantar la versión en catalán de La La La para representar a España en el festival de Eurovisión, la carrera de la cantante hubiese sido diferente (y viceversa). Pero evidentemente a la dictadura ni se le ocurrió la posibilidad de que otra lengua que no fuese el castellano representase al país, así que tuvieron que llamar a una sustituta. Massiel estaba en aquel momento en México dando conciertos, así que se tuvo que coger el primer avión que encontró y plantarse en el Royal Albert Hall de Londres.

Según cuenta en  un reportaje de Jesús Ordovás en la 2 de TVE, todo fue una estratagema del mánager del Dúo Dinámico Lasso de la Vega. Sus representados son los autores de la canción, así que pensó que si se quitaba a Serrat de en medio actuarían ellos, pero en Televisión Española dijeron que querían a una chica y su estrategia se fue al garete.

“Yo no sabía ni cómo era la canción, pero pensé que si era buena para Serrat, sería buena para mí, porque por aquel entonces cantábamos cosas comprometidas. Yo cantaba de negro, sólo tenía un traje y al ganar un poco de dinero en México me lo copié en morado y rojo, que son mis colores. Iba con bota larga, vestido largo, muy existencialista, melena y un colgante de plata. Al llegar y escuchar la canción, me dije ‘Hay que hacer un estilismo. Ponte moderna, que esto va de pop’. Me fui a París y me encargué un traje en Courrèges que pagué con todo el dinero que había ganado en México. Menos mal que gané el festival y me lo pagaron”.

Massiel en un reportaje fotográfico antes de Eurovisión
Massiel en un reportaje fotográfico antes de Eurovisión EFE

Tan pegadizo es el estribillo de la canción, que Massiel no se ha podido desprender de él. Manolo de la Calva, uno de los dos compositores, la avisó de que iba a llevar la canción con ella toda la vida. Y, de hecho, en cada entrevista que le hacen declara que está harta de hablar de lo mismo una y otra vez. Ya se lo había soltado a Miguel de los Santos en el programa Retrato en vivo en 1979 y apenas habían pasado diez años. El tiempo no la ayudó en ese aspecto.

“Pintaban una cruz con patas, señorita”

Aunque ganar el festival la catapultó a la fama, ni su carácter ni sus ideales cambiaron. De hecho, le valieron un enfrentamiento con la dictadura por no querer ir al Pardo a recoger el Lazo de Dama de Isabel la Católica y sacarse la foto con Franco. Se lo mandaron por correo medio meses después y estuvo vetada en Televisión Española durante un año, según ha contado.

En 1970 se subió a los escenarios teatrales junto a Fernando Fernán Gómez para interpretar A los hombres futuros, yo, Bertolt Bretch, dirigida por Antonio Díaz Merat y estuvo de gira por todo el país (el disco con las canciones se publicó dos años después). Ese trabajo le otorgó el “carnet de roja”, al menos por parte del P.E.N.S (Partido Español Nacional-Socialista).

Agente Provocador, de la editorial La Felguera, ha rescatado un reportaje de la revista Triunfo en el que se cuenta el asalto a la casa de Massiel por parte de dos integrantes de la organización ultraderechista. Un ataque que más bien fue una astracanada y que, sobre todo, sufrió la pobre criada que se llamaba Adelina, tenía 18 años y era de León.

Los asaltantes la amordazaron y la ataron a una silla para poder hacer pintadas por toda la casa. Entre otras cosas, dibujaron cruces gamadas (incluso en el famoso abrigo de chinchilla de la cantante) y escribieron “Roja”, “PENS” o “Beethoven, sí!”.

Cuando la artista llegó a casa, acompañada por la portera y un técnico de televisión, se encontró con ese panorama y los dos delincuentes, que no debían de tener ni 20 años y que, según declaró a la publicación: “estaban más nerviosos que nosotros”. Le pidieron que no llamase a la policía hasta pasados 20 minutos y dijeron “no estamos de acuerdo con lo que hemos escrito, pero nos han obligado y pueden obligarte a ti también”.

Al final Massiel les metió prisa y se fueron, dejando a la pobre Adelina “obligada a estar atendida en un hospital psiquiátrico, víctima de un shock psíquico con traumas delirantes”. Repetía la frase: “Pintaban una cruz con patas, señorita, una cruz con patas”.

Massiel y el Dúo Dinámico en Londres tras la victoria en Eurovisión
Massiel y el Dúo Dinámico en Londres tras la victoria en Eurovisión EFE

Genio y figura

De Massiel se ha dicho de todo: que era una niña del régimen, que era más roja que la sangre, que se bebía hasta el agua de los floreros (esto se ha cansado de desmentirlo), que es una malhablada, que es divertida y un torbellino. Como poco. De todo esto lo que está claro es que tiene temperamento, lo que le ha servido para sobrevivir a muchas cosas, entre ellas al machismo imperante en su profesión. Así lo contó en Retrato en vivo:

“Soy muy luchadora, muy trabajadora, bastante profesional y entonces chocas con la gente que se cree que por tu condición femenina pueden abusar. Y se creen que esto no se puede hacer en serio, que es la niña que quiere cantar, que es unhobby… entonces es cuando vas y pones encima de la mesa todas las cartas y dices ‘no señor, esto es una profesión, este es mi modus vivendi, esto hay que tomárselo en serio’ y no te dejas avasallar. Ahí es cuando dicen que vas a protestar. Y no, simplemente exiges en la misma medida en la que te entregas en tu profesión. Yo procuro no pasar por nada por lo que no tenga que pasar”.

Massiel grabó 14 álbumes, actuó en cuatro películas y en numerosas obras de teatro. Se casó tres veces, tiene un hijo y un perro llamado Lenin. Detrás de su nombre artístico vive María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa, una mujer que tiene una carrera que va mucho más allá de aquel La La La que la hizo famosa y a la vez la eclipsó. Ella misma lo dice cada vez que le preguntan: “50 años hablando de lo mismo, qué aburrimiento”.

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“Ser empático hoy es un insulto: hay que atrincherarse y demostrar que eres tú contra el de al lado”

13 marzo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

El quinto disco de estudio de Vetusta Morla termina con el mismo acorde que comienza, con un fade out que invita a volver a escucharlo en bucle. Contrariamente a lo que pueda parecer, la cuadratura del círculo no es una obsesión para ellos y esa es solo una bonita casualidad que como muchos otros aspectos de Mismo Sitio Distinto Lugar fue un resultado creativo que se desarrolló en paralelo a la producción. Un proceso que han llevado a cabo después de llenar dos veces seguidas el Palacio de los Deportes de Madrid y de lograr casi todo el reconocimiento que es posible alcanzar en el indie español.

El sitio al que querían llegar durante este nuevo viaje era geográfico, y el lugar, emocional. “Lo que representa para ti un sitio, para otro puede ser otro lugar dependiendo de cuándo le preguntes”, explican. “Y es lo que pasa con las canciones, que son posiciones de un CD, pero que depende del oyente se convierten en compañeras de batalla, de viaje, o de lo que sea”.

Describís este disco como una metamorfosis pero también habláis de continuidad. Precisamente los dos primeros singles parece que llamen a eso: un primero ( Te lo digo a ti) desconcertante y radical, con un videoclip bomba, y un segundo ( Deséame suerte) que parece decir que sois los de siempre. ¿Era esa vuestra intención? ¿Así lo ha recibido la gente?

Guillermo Galván: El disco es el resultado de un proceso de transformación de la banda que nos ha llevado por un lado a hacer una especie de lupa en lo que nos define, en la masa madre, y por otro en cuáles son las cosas que necesitamos renovar, los elementos que podemos aportar para dar en 2017 un paso adelante. Y los dos adelantos reflejan muy bien esos dos mundos: Te lo digo a ti está muy basada en la sonoridad, muy diferente a la que estamos acostumbrados, y después llega Deséame suerte casi como un abrazo, un “no te preocupes, estás en casa”. Aunque las dos tengan algo de ambas cosas.

Jorge González: Nos gustan las canciones o los discos a los que cuesta llegar, porque eso significa que tienen muchas capas y que hay muchas escuchas por delante en las que se va revelando todo. Ha sido un reto para mucha gente escuchar Te lo digo a ti, pero creo que con las semanas y con el tiempo han entendido y valorado positivamente la propuesta.

David García 'El Indio' (batería), Guillermo Galván (guitarra y letras) y Jorge González (percusión). Foto: David Conde
David García ‘El Indio’ (batería), Guillermo Galván (guitarra y letras) y Jorge González (percusión). Foto: David Conde

El disco lo habéis grabado en Berlín, con vosotros coproduciendo junto a Carles Campi Campó. ¿Qué ha implicado?

Guillermo: En este proceso de llegar a un sitio distinto era necesario incorporar a gente distinta, abrir las puertas y ventanas de la casa y dejar que entrara aire en nuestro universo, en la manera de trabajar asentada de muchos años. Hacerlo en Berlín provocó convivir en una ciudad que a lo largo del siglo XX ha tenido muchas capas y cambios: dos guerras mundiales, la guerra fría, el muro, un movimiento contracultural…

Nos parecía bonito ocuparla, además, porque es donde otras bandas y músicos que admiramos, como Bowie o U2, han hecho cosas nuevas con su carrera. Fuimos con cierta intuición, intentando seguir un rastro que nos pedía hacer todo de manera muy orgánica, canción por canción, en lugar de por pistas. Así nos fuimos con todo el material a Cassadaga (Nueva York), con tiempo suficiente para trabajar con Dave Fridmann en la fase de mezclas, que ha sido mucho más creativa que en otros casos y han cabido más innovaciones.

El otro día le oía decir a la periodista especializada en flamenco Silvia Cruz Lapeña que el contexto en el que se escriben las canciones siempre importa.

Guillermo: Mucho, está claro. Y es curioso: pensábamos que este era un disco muy introspectivo, y con el transcurrir de los meses y viendo lo que va sucediendo fuera, nos hemos dado cuenta de que habla mucho de lucha, de careo constante entre alguien; y de metamorfosis, de conformar una identidad nueva.

Nos hemos dado cuenta de que esa lucha de ahí fuera del tú y el yo, esa trinchera entre mi identidad y la tuya, esa paranoia o neurosis de que el otro es el enemigo, tiene mucho que ver con lo que hablamos o con la manera en que han crecido estas canciones. Y al final, te das cuenta de que ni el ‘tú’ es tan distinto ni el ‘yo’ es tan fundamental en la vida, y que la identidad tiene que estar conformada por ese ‘yo’ y ese ‘tú’ en un espacio de diálogo, de comunicación, y sobre todo de empatía.

Parece que la empatía hoy en día es casi un enemigo, ser empático es casi un insulto porque hay que atrincherarse y demostrar que eres tú contra el de al lado. Y de eso hay mucho en el disco, y no ha sido de manera predeterminada. Ojalá la música y el arte ayuden a generar y desarrollar la empatía que tanto necesitamos en este momento.

¿Os cansaréis algún día de  Copenhague? ¿Sentís el peso de lo que es esa canción en el imaginario indie español?

Jorge: Todas las canciones son igual de importantes para nosotros, de hecho esto siempre nos parece un reto: en la gira pasada actualizamos algunas canciones, como Un día en el mundo o Saharabbey Road. Para nosotros es importante contar con todas para construir un repertorio que refleje lo que sentimos en ese momento. Si tienen que mutar para que nos sintamos más cerca o cómodos con ella, lo harán. Por el contrario, si se cae alguna, como Copenhague, será porque sus compañeras de repertorio no son las más adecuadas. Hay otras, como Rey Sol, que la gente tiene como himnos y que no solemos tocar.

Los integrantes de Vetusta Morla, durante la entervista. Foto: David Conde
Los integrantes de Vetusta Morla, durante la entervista. Foto: David Conde

¿Cómo vivisteis que Golpe Maestro se convirtiera hace dos años en el himno de Podemos de cara al 20D?

Guillermo: En aquel momento, Golpe Maestro era una reflexión, o un grito, sobre esa sensación de ultraje y robo, no solo material, sino moral al que estábamos, y estamos, sometidos. Que ataca a lo más básico que tenemos que son nuestros derechos, libertades, y todo aquello que nos habían dicho que formaba parte de nuestra vida, para poner por encima intereses económicos, empresariales… Son ataques a lo público, a lo que genera convivencia, al fin y al cabo. Había una necesidad de escribir esa canción, que creo que sigue vigente hoy en día. Y en el momento en el que escribes una canción pasa a formar parte de la manera de pensar, de sentir y de las experiencias y usos que quiera hacer cada uno de ella.

Entonces, os pareció bien.

Jorge: Cuando haces una canción y la compartes, pasa a ser de la gente. La única vez que hemos hecho canciones expresamente para un uso ha sido la banda sonora de un videojuego, todo lo que demás son experiencias personales que transmiten realidad y vivencias.

Guillermo Galván. Foto: David Conde
Guillermo Galván. Foto: David Conde

Una crítica recurrente que cae sobre la escena indie es que los grupos no se mojan, ¿por qué pasa?

Guillermo: Al desarrollar tu carrera siempre piensas en que quieres ser honesto con quien eres. Y la mirada a lo que sucede alrededor y de tu contexto social tiene que estar evidentemente en tu trabajo: eso es lo que te hace ser una banda diferente en 2017 que en 1980. Y yo creo que la visión, la mirada política, está en cada una de las cosas que hacemos en la vida y en cada una de las decisiones; parece que la política se ha recluido a lo que sucede en el Parlamento entre gente que trabaja ahí durante cuatro años. Y no, forma parte de la vida de todos, del día a día, de cómo hacemos más sanas y equilibradas nuestras relaciones.

Otra crítica al indie, o a la escena musical en general, es que hay unas dinámicas y poderes bastante machistas.

Guillermo: Yo te puedo hablar en el sentido musical más amplio de la palabra: al igual que todos los espacios de la sociedad es un reflejo, y evidentemente la sociedad que vivimos tiene muchos dejes machistas en todos los ámbitos. No creo que más en la música ni en el indie. Aunque evidentemente queda mucho por evolucionar: todo lo que decíamos antes de la empatía está relacionado con la igualdad, un reto importante de los próximos años.

Jorge: Yo creo que ahora mismo en nuestra escena hay una cantidad de mujeres super válidas haciendo música super interesante, es un buen momento: Aurora and the Betrayers, Lucía Scansetti, Las Odio Mazo, Zahara, Maika Makowski… Una lista bastante interminable de mujeres que están al frente, que quizá hace unos años no eran tan visibles. Y un montón de movimientos para que las programaciones sean al 50%.

Pero no suele ser así. ¿Qué pensáis cuando vais a un festival con un 80% de cartel masculino, como suelen ser más o menos la mayoría? ¿Os lo planteáis?

Guillermo: Sí lo piensas. Y también en una cosa que me llama mucha la atención, y es que no hay, o hay muy pocas, mujeres que sean técnicos de sonido, que estén en monitores, etc. Pero la pregunta no es por qué no están en festivales, sino por qué en un momento dado de la educación de hombres y mujeres a esa rama acuden más hombres. Es una reflexión interesante, qué hay detrás de eso, al final es la consecuencia de algo que es sobre todo educacional y cultural. Porque desde luego, paridad en la música, misma cantidad de mujeres y de hombres en los espacios, no hay.

No només a Catalunya, Pablo Hasél

3 febrero, 2018

Os dejo por aquí una canción del rapero Pablo Hasél que me gustó hace unos días. La canción se titula en catalán No només a Catalunya (No sólo en Cataluña). Como bien ha reiterado en el juicio reciente en la Audiencia Nacional, van a por toda la clase trabajadora, no es una lucha de banderas sino de clases. Desde aquí, todo mi apoyo a Pablo Hasél y contra la farsa montada estos días en un juicio contra la libertad de expresión que marca nuestra “sacrosanta” constitución que ojalá se aplicara con tanto ahínco como el único artículo que muchos conocerán, el 155.

Hay que decirlo más: Juan Carlos de Borbón ha sido un putero, ha dilapidado dinero público en cacerías y se ha enriquecido millonariamente mientras millones de familias españolas no llegan a fin de mes. Tomemos conciencia para caminar juntos hacia la Tercera República española. #AbsoluciónPabloHasél #PabloHasélLibertad

Nega, de Los Chikos del Maíz y Riot Propaganda

26 enero, 2018

Fuente: http://lekaconk.com

No tenía pensado tener una web propia pero mi gran amiga Candy me la ha diseñado así que gracias por todo.

Para empezarla he decidido hacerme un regalo a mí mismo, no me hace falta ningún rey, aunque sea mago, así que me pedí cumplir un deseo y aquí está, charlar con uno de los integrantes del mejor grupo de rap español: Nega, de los Chikos del Maíz y Riot Propaganda.

Yo no diría tanto…

 Gracias antes de nada por aceptar mi petición.

Gracias a ti.

Antes de empezar te voy a hacer una pregunta en clave que solo entenderán algunos, me llamo Carlos ¿puedo invitarte a una fanta? 

Jejejje… mejor a una caña que Fanta es Coca-cola y Cocacola no respeta las resoluciones judiciales ni los derechos laborales. Además es una bomba de azúcar y ya tenemos edad de cuidarnos.

Entrando en materia me gustaría conocer tus proyectos más inmediatos, ¿podremos escucharos pronto? Provocáis más mono que la heroína que repartía en PSOE en Euskadi. 

 Bien, empiezas flojo. Ahora acabamos de sacar un single con Riot Propaganda, «Mass Mierda» a modo de despedida del proyecto, con quién cabalgaremos hasta septiembre de este 2018. Quiero publicar un libro este año también, lo tengo bastante avanzado. Es un libro de corte más punk y personal, escrito con más urgencia y menos meditación, alejado del teoricismo y academicismo de «La Clase obrera no va al paraíso». Y si preguntas por Los Chikos del Maíz sigue todo en el aire, después de lo de Riot queremos descansar, luego nunca se sabe.

¿Cómo se lleva ser uno de los grupos referentes de la música protesta? 

Pues bien no sé, nunca nos lo hemos planteado así en plan oh, vamos a ser los referentes de la música política, en absoluto de verdad. Te dedicas a hacer tu movida hasta que llega un día y metes 1.200 personas en una sala o te ponen cabeza de cartel de un festival y dices joder qué ha pasado aquí. De verdad que nunca hubo premeditación ni nada parecido. Pero te colocan ahí bajo una etiqueta y cuesta y agota un poco. Yo no quiero ser el referente de nadie, hay muchos mejores referentes por ahí. Cuando estás de alguna manera en la palestra pública siempre están ahí con la lupa y el machete entre los dientes esperando el fallo, el error, la cagada. Para poder regocijarse en el ‘ya te lo dije’. Y el son unos vendidos. Y el molaban más las maquetas. Y lo de siempre. Pero bueno, te aseguro que es mejor dedicarse a la música que instalar calificaciones y aguantar a un jefe. Y el que diga lo contrario es que nunca ha instalado calificaciones ni aguantado a un jefe.

¿La amistad con Pablo Iglesias crees que os ha ayudado o perjudicado? 

Pues no sé, ahora visto con cierta perspectiva, un poco las dos cosas, llegó a ser un poco agobiante lo de la prensa y ‘el grupo favorito de Pablo Iglesias’. Creo que al margen de eso, es mucho más interesante las cosas que hicimos juntos en La Tuerka, de ahí salieron verdaderos bombazos, «Mi Patria Digna», «Llamando a las puertas del cielo», la canción del 12 de Octubre.… O cuando nos dirigió el clip de «Cultura y Compromiso».

¿Sois conscientes de que hay muchos jóvenes que se empiezan a interesar por la política gracias a vuestras canciones? ¿Os llega eso? 

 Es algo que te dicen prácticamente a diario, muchos chavales escriben al grupo con ese tipo de mensajes, me cambiaste la vida, gracias a vuestras letras descubrí la política bla bla bla… Pero hay que tener los pies en el suelo. Cuando te están regalando el oído constantemente se corre el riesgo de convertirte en un capullo, hay que centrarse y verlo todo en perspectiva. Por eso son necesarios los haters, para equilibrar un poco las cosas.

Viendo el panorama actual y el encarcelamiento de raperos, ¿se llega a escribir una canción con miedo? ¿Borras frases o sueltas todo lo que quieres decir? 

No se escribe con miedo, pero con el tiempo has aprendido a no ponérselo en bandeja, es como: no te voy a dar el gustazo, te lo vas a tener que currar y dar muchas piruetas para imputarme. Ello creo que produce letras mucho más elaboradas y profundas, soltar el latigazo está bien, pero a veces es mucho más efectivo darle un par de vueltas a las cosas. No sé, un ejemplo, decir «los de las porras nunca serán de mi bando, decir que La Sexta es de izquierdas, sí que tiene delito» respecto al conflicto en Catalunya, creo que es mucho más efectivo que haber soltado «maderos hijos de puta bomba lapa». Pero esa es mi opinión y mi elección, cada uno tiene derecho a escribir como quiera. Y si es juzgado por ello siempre tendrá todo mi apoyo porque es una aberración que se juzga a nadie por una letra.

Hay un tema vuestro, “putas y maricones” que trata sobre el machismo. ¿Tienes la sensación de que vamos hacia atrás en ese tema o es que el feminismo está haciendo que los más machistas den sus últimos coletazos? 

Yo creo que se ha avanzado muchísimo, 2017 ha sido el año del feminismo. Cuando tiendas como Zara o H&M hacen camisetas con el lema «feminismo», es decir, cuando el enemigo quiere cooptarte, es porque has avanzado y porque eres una realidad tangible. Y temible. Cuando eres marginal o minoritario el enemigo no te presta atención, te ignora. Por supuesto queda mucho por hacer y mucho por construir  (o deconstruir, especialmente los hombres) pero me da la sensación de que avanzamos en la buena dirección.

¿Cómo se puede hablar de feminazis o de radicales cuando son ellas las asesinadas y las violadas? 

Porque los hombre tenemos un miedo terrible a las mujeres empoderadas y a perder nuestros privilegios y el instinto más primario es atacar aquello que nos cuestiona o desconocemos. Es que es de locos que todavía salga peña con lo de  las feminazis o lo de «sí, pero las mujeres no pagan en las discotecas». Joder tronco, prefiero pagar siempre la entrada y tener la seguridad de que vuelvo a casa tranquilo sin miedo a que nadie me viole o me robe por el camino. Yo he salido de una rave y he vuelto con 22 años a casa, sin camiseta, borracho perdido y a cuatro patas en el metro. Y nadie me ha dicho nada, nadie me ha violentado, quizá algún comentario paternalista en plan a dormir la mona o menuda noche. Ni siquiera me han llamado la atención por ir sin camiseta en el metro. ¿Sabes por qué? Porque soy un zanguango de metro 85 que, aquí está la clave, tiene los genitales fuera del cuerpo. Ahora dale la vuelta, una chavala de 22 años en estado de embriaguez sin camiseta y en el metro un domingo a las ocho de la mañana, no llega a casa, te lo digo. Sería un buen sketch de cámara oculta, primero el chico y luego la chica. Verías.

Cuando apoyas el feminismo y algún machote te llama planchabragas, ¿de qué sabe menos, de Feminismo o de planchar? 

Joder planchabragas, es que suena tan cutre… No sé, yo lo único que plancho es la camisa de Riot Propaganda antes del bolo. Y lo hago bastante bien. Pero hay trucos, si no quieres planchar la clave está en tender la ropa de la forma adecuada. Pero sí que es verdad una cosa, en los últimos tiempos se percibe cierta ansiedad o urgencia por ver quién es el más aliado de todos. Los hombres somos así de lamentables, ¿hay que ser aliado? pues vamos a darnos de hostias por ver quién es el más aliado de todos. Y la cosa va así: “Atención! Atención! Estoy aquí, estoy en Twitter, hacedme caso. Atención todas. Voy a coger una letra de cuando Nega de hace diez años, la voy a subir a Twitter y voy a decir lo machista que es. Atención, soy aliado, soy aliado. Quiero una medalla. O un pin con la cara de Paul B. Preciado. Eh! estoy aquí! ¿Os he dicho que soy aliado?”

Lo malo de tener un grupo y ser alguien medio público es que tus letras y declaraciones se quedan ahí, para siempre. Al alcance de cualquiera que quiera ponerse un pin a tu costa. Lo bueno es que se ve la evolución y la deconstrucción. De ese que viene a ponerse la medalla no sabemos nada, ni quién era ni qué opinaba, ni qué hacía. Habría que verlo por un agujerito. O quizá es que no nació en el Patriarcado y nació en Twitter con 35 años citando a Simone Beauvoir. Será eso.

Hay por ahí mucho cafre (incluso entre los hombres feministas) que piensa que si dices ¡soy aliado! automáticamente las tías feministas se te tiran encima y se abren de piernas o algo así. Y no va de eso, ni de lejos,  va de comerse el orgullo y los cojones a bocados, de ser consciente de tus privilegios y de básicamente no ser un capullo. Pero yo qué sé, no te arrancas de encima el machismo en Twitter sino en tu día a día, en Twitter la gente lleva siempre una máscara y camina sobre un cable de acero, un equilibrio precario lleno de miedos; a no ser aceptado, a ser linchado, a ser olvidado, a no estar al día de la última polémica. En Twitter impera la espiral de silencio de Newman, más que en ningún sitio. Y me da la sensación de que la gente no es sincera, no se puede ser sincero cuando se está buscando la aprobación de forma permanente. Sería maravilloso que Twitter se colgara una semana entera, estoy seguro que habría un montón de suicidios, la aprobación de los demás es una droga a la que no estamos dispuestos a renunciar. Black Mirror no es ciencia ficción es neorrealismo italiano.

Otro tema en el que parece que vamos hacia atrás es en el fascismo. ¿Por qué hoy vemos más símbolos y manifestaciones franquistas que hace unos años? 

La lucha de clases se agudiza, y cuando esto ocurre, el capitalismo saca a pasear a sus perros de presa que son los nazis. Tras el 15M, la aparición de Podemos, el municipalismo que ha dado muchos ayuntamientos importantes, el conflicto en Catalunya… El régimen se ha sentido amenazado y hace lo único se sabe hacer, quitarle el bozal a sus perros para que salgan a morder.

Que había mucho franquista ya lo sabíamos pero ¿Dónde está el movimiento Antifascista? 

El otro día era el rostro de una niña que, subida en lo más alto de una Muixeranga,  enseñó el dedo corazón a los nazis congregados mientras sonreía alegremente. El antifascismo está en todas partes, allí donde se produce una abuso y alguien da la cara.

Por cierto, se ha muerto Carmen Franco, yo estoy a ver si saco un rato para llorarla pero ando liado. 

Es que en ese punto estamos, parece que si no lloras a moco tendido la muerte de Carmen Franco, de un torero, de un político de derechas, etc, corres el riesgo de que te apliquen la ley mordaza y te comas un paquete. Ya verás cuando se muera el Rey Juan Carlos, va a ser espectacular. Va a ser algo tipo: a llorar súbditos, tenéis que llorar. Que llores cojones.

Tengo un padre que si escribiera rap ya estaría en la cárcel, y entre otras cosas me dice que el mayor traidor de este país es Felipe González, ¿le doy un abrazo o chochea ya el hombre? 

Dale un abrazo enorme. El mío dice lo mismo, pero el mío nunca le votó. Por cierto mando un abrazo a mi padre que por fin, y tras muchas peleas, lo van a jubilar. Ya es libre. 45 años currando como un puto esclavo para Gas Natural, por donde  por cierto, también pasó González a llevarse un pastizal. Claro que Felipe González no sabe diferenciar un tubo de cobre de uno de plomo.

Hablemos de Catalunya que si no se va a hacer raro. Ves a ERC junto a la nueva CIU. ¿En el paraguas del independentismo cabe todo? 

Y junto a la CUP, pero es su opción y me parece respetable. En Catalunya hace tiempo que no opera el eje izquierda derecha, el eje que opera es independentistas / no independentistas. Yo creo que es un error y que con la derecha nada puede salir bien a largo plazo, pero como te digo me parece respetable y, en cierta manera, comprensible.

¿Y como has visto el papel de la  izquierda española en el procés?

Perdida, muy perdida, pero en cierta manera, también era comprensible. Cuando todo se ha polarizado tanto y la batalla es identitaria y de banderas, resulta casi inevitable que la izquierda social se difumine, mira la bajada de Podem y la CUP. El que quiera consolarse con que ERC se mantiene, me parece igualmente respetable, pero para mí ERC están en otra onda, siglas muy potentes pero políticas sociales no tanto. En cualquier caso, la función de la izquierda española es la de pedir un referéndum. El problema como siempre son los votos, ni tienes votos para evitar el 155 ni tienes votos para poder plantear un referéndum. Luego claro, han caído muchas caretas y ha habido muchos desvaríos, en todas direcciones, desde gente en la izquierda pidiendo el 155 hasta radicales de extrema izquierda haciéndose camisetas con caras de conocidos represores. Creo que todos nos volvimos un poco locos. Se puede denunciar la existencia de presos políticos (que por cierto ya existían) y que el 1 de octubre fue una brutal violación de los Derechos Humanos, sin necesidad de hacerse camisetas de Trapero. Y afirmaría sin dudarlo que eso no me convierte en equidistante sino en alguien con memoria.

El papel de la derecha supongo que lo esperábamos ¿no? 

Yo para serte sincero no pensé que el 1 de octubre iban a ir tan a lo bestia, pero ya sabes, piensa mal y acertarás. La derecha española pasada de rosca y en modo autoritario salvaje, la derecha catalana (en este caso PdCat) pienso que traicionó a sus votantes, a sus socios de gobierno (ERC y CUP) y a una mayoría social ciudadana. Profesores, bomberos, ciudadanos de a pie que pusieron el cuerpo para defender las urnas… Creo que está feo prometer algo que sabes que no puedes conseguir, porque vamos, no creo que Puigdemont pensara que venga, declaramos la república y el Estado Español con Rajoy a la cabeza dijera: vale, perfecto, nos vemos. Se podría haber tensado mucho más la cuerda, en la línea de lo que proponía la CUP de huelgas indefinidas hasta dañar la economía española. Pero Puigdemot es gente de orden y de dinero, las huelgas les ponen muy nerviosos. Además tensando la cuerda así, con una tensión permanente y continúa presión en la calle, el proceso podría haberse desbordado hasta convertirse en una situación pre-insurreccional, lo que probablemente hubiera dejado a sus principales dirigentes, a un lado. En el fondo creo que se ha perdido una oportunidad muy interesante. Ahora lo que tenemos es a la izquierda rupturista más débil que nunca y a Ciudadanos como el partido más votado. Pero como te decía antes, esto es política y el que no se consuela es porque no quiere.

Junqueras y los Jordis en prisión y Rato y Urdangarin en la calle ¿no es para querer independizarse? 

Si yo fuera catalán no lo dudaría vamos. Pero no lo soy, y me toca dar la brasa con que todo sería diferente si echamos al Partido Popular y bla, bla, bla. Pero «si yo fuera» es la frase más estúpida que se puede decir en política. Si yo fuera el hijo del dueño de El Corte Inglés no sería de Los Chikos del Maíz, si yo fuera hijo del Rey no sería republicano, si yo fuera de Hernani probablemente votaría a Bildu, si yo fuera de Marinaleda casi seguro votaría a Unidos Podemos. «Si yo fuera», pero la realidad es la que es y cada uno es de dónde es. La política ficción no ayuda en nada. Además el «si yo fuera» niega lo evidente: que son los catalanes y no el resto los que deben decidir su futuro. «El si yo fuera» se dice para que todo el mundo opine. Y vaya si opinan.

¿Cómo se puede pretender que el pueblo catalán quiera estar en España al tiempo que se organiza una campaña de odio contra Catalunya? Ya sabes, a por ellos… 

Me dolió mucho, además se dio en ciudades y regiones muy castigadas por el paro y la crisis. Fue lo más lamentable de todo el conflicto: ver a pobres desgraciados a los que les están robando hasta el último céntimo, salir a despedir a los Guardias Civiles al grito de «a por ellos», como si fueran a la guerra. Se me parte el alma sólo de recordarlo. Ocurre que el PP da por perdida (en términos electorales) Catalunya, pero le da igual, fomentar ese odio le sirve para ganar en el resto del Estado. Catalunya se ha convertido en el chivo expiatorio para que los pobres de España tengan un enemigo al que odiar y así, en lugar de mirar hacia Madrid y hacia quien les está robando, se distraigan mirando y odiando a Catalunya. Y todos a poner la bandera en el balcón. Es terrorífico. Es el Gran Hermano y el minuto de odio, un minuto de odio que dura ya varios años.

¿Qué salida real le imaginas al tema catalán? 

Pues la verdad, no soy muy optimista al respecto y ahora mismo no veo una solución a corto plazo.

 Antes de dejar las comunidades, soy andaluz, sevillano, ¿Has venido muchas veces por aquí? ¿Había gente en tus conciertos o estaban todos en el bar con el dinero del PER? 

 Pues es lo mismo que te contaba antes pero a la inversa, durante décadas, una parte de la derecha catalana más rancia ha vendido el mantra del «Espanya ens roba» y los andaluces y los extremeños son todos unos vagos que viven de las prestaciones y de lo mucho que trabajamos los catalanes de bien, que somos gente ordenada, civilizada y laboriosa. Hay declaraciones del clan Pujol en ese sentido que son oro puro, el mismo clan Pujol del desfalco y las cuentas en Suiza y Andorra.

Es curioso porque siendo andaluz, cuando he defendido el derecho a decidir de los catalanes, me dicen que ellos desprecian al andaluz, pero sin embargo siempre que veo esos comentarios son de gente no catalana y, oh sorpresa, votantes de derechas. 

Claro, porque se agarran a ese tipo de declaraciones fuera de tono (las hizo Pujol, las hizo Duran i Lleida) y las explotan hasta la saciedad. Al final consiguen anticomunismo de manual: paz entre clases y guerra entre pueblos. Y aquí y allí, siempre ganan los mismos.

Te iba a compartir una reflexión sobre Ciudadanos y Albert Rivera pero no quiero que me cierren la web el primer día ni tener que llevarte tabaco, pero ¿Que gran invento eh? Todos los fascistas de este país pudiendo votar a un partido que NO es de derechas. 

Que lo voten los fascistas no me preocupa, lo que me preocupa es un porcentaje tan brutal en barrios obreros como el Carmelo o Nou Barris. O nos ponemos las pilas o nos van a comer, no resulta descabellado, mira Francia con Macron.

Hablemos de Podemos, ¿se ha deshinchado? 

Indudablemente, las guerras internas y sobre todo el desgaste mediático. Podemos se desgasta a una velocidad diez veces superior a la de cualquier otro partido. Los años en Podemos parecen décadas.

¿Has visto alguna vez una campaña tan brutal contra algún partido político? 

Ese es el principal motivo de un desgaste tan brutal y acelerado, yo en mi vida había visto nada parecido a nivel mediático, contra Podemos vale todo y se han rebasado todos los límites deontológicos del periodismo.

Vemos a obreros votando a la derecha y además una derecha corrupta, ¿podemos seguir hablando de alienación o en la sociedad de Internet eso ya no se compra? 

 Yo creo que la alienación existe, pero ahora parece que la emancipación está en OT, en Telecinco y en Beyoncé. Y sobre todo no en el manido hasta la saciedad «no vengas con tu superioridad moral». Es el peor tipo de clasismo que existe, el paternalista: lo que haga el pueblo está bien siempre, no porque esté bien sino porque es el pueblo. Eso nos conduce al abismo.

Hablando de información, ¿que ningún medio español forme parte del comité de informativos de la UE por manipuladores, ¿es muy grave o es que yo soy muy raro? Algunos dicen que Goeblels estaría orgulloso, yo creo que estaría tomando apuntes. 

 El problema en este país con sus medios es que sufrimos 40 años de dictadura y No-do y cuando llegaron los medios ‘libres’ y democráticos nos lo creímos de verdad. Ahora sí, tras cuarenta años de oscuridad y censura, por fin, tendríamos una prensa libre. Esta circunstancia (una prensa democrática relativamente joven) ha producido una ciudadanía muy poco crítica con sus medios que tiende a creer lo que dicen. Son unos medios que llevan funcionando 40 años, a diferencia de en el resto de Europa, que llevan desde el fin de la segunda Guerra mundial funcionando y donde la ciudadanía ha aprendido a desconfiar y a ser más crítica. El No a la Constitución Europea en Francia, el Brexit, la victoria de Syriza. Aquí resulta inviable que gane algo que no apoyan los medios.

Antes de dejar el tema de los medios de información, déjame mandar un saludo a Hermann Terstch, que está el hombre muy enfadado conmigo.

Eres activo en redes sociales, yo también, y me molesta mucho los que acusan de que si te quejas en Twitter no haces nada fuera de él. ¿Acaso no se puede hacer activismo dentro y fuera? Acudir a manifestaciones no es motivo para no usar también el poder de las redes. 

Twitter es un estercolero, una barra de bar gigantesca. Es imposible debatir, primero porque el espacio es muy reducido para argumentaciones sólidas y segundo y no menos importante, porque la gente no quiere debatir y argumentar, todos buscan el zasca fácil e inmediato y la aprobación y el aplauso de los suyos. «El zasca se ha oído en Nueva Zelanda». Es el mismo chiste repetido una y otra vez. Todos los hacemos. Todos linchamos y somos linchados. Pero a su vez es el medio más inmediato y es útil para informarse de forma rápida y casi inmediata. Y también hay gente maja.

Para ir terminando, me gustaría volver a la música. Habéis hecho temas como “Terrorismo”, “El miedo va a cambiar de bando”, ¿hay algún tema que pensaras “este es muy bestia”.

No creo, pienso que muy bestia es la situación de emergencia social en la que nos encontramos. Siempre hay alguna frase que con el tiempo dices, joder esto es gratuito o esto debería haberlo dicho de otra forma. Pero bueno, nuestro legado es lo que nos ha traído hasta aquí. Si buscas un grupo comedido y diplomático, no es el nuestro.

Una putada de pregunta, si tengo que recomendaros a alguien que no os conozca, ¿qué tema me dirías que le ponga? 

No sé, alguno tipo Los invisibles o La soledad del corredor de fondo, creo que es nuestra cima, a nivel de producción, de letras, estructuras…

Y fuera de vuestros temas, ¿qué cantantes o grupos te gusta escuchar? 

Siempre me decanté por el hip hop, el punk o mucho hardcore melódico californiano skater. Y no sé, supongo que será la edad pero ahora escucho de todo, desde música de mierda a grupos tipo Vetusta Morla o Blur. Con la edad los gustos se democratizan. Ahora estoy un poco obsesionado con el soul de los  años sesenta y setenta y sobre todo mucho jazz. El jazz es una autentica locura, de verdad, da miedo acercarse.

Antes de irnos a ver si me puedes resolver una duda, he escrito esta entrevista en un móvil, pero es chino, ¿puedo seguir siendo comunista o ya no? 

Que les den. Es que ya me niego entrar en esas gilipolleces. Que les den.

Gracias de nuevo por hacerme este regalo y te dejo este espacio por si quieres mandar algún mensaje. 

Gracias a ti. Nos leemos en Twitter.

Si, extrañamente, no conoces a Los Chikos del Maíz y Riot Propaganda vuelve a leer esta entrevista con alguna canción suya de fondo. 

Nos vemos pronto. 

‘Las Meninas: Trap Remix’: lo que hay detrás del vídeo del momento

12 enero, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

En ocasiones Internet nos regala contenidos que confirman que la magia cultural se reproduce a la velocidad de la luz entre la “alta” y la “baja” cultura, entre cultura de unos pocos y la cultura popular. Eso es lo que ha sucedido con ‘ Las Meninas: Trap Remix, un vídeo ideado por el humorista, músico y editor Christian Flores y lanzado en Fire, una de las secciones más gamberras de la revista Playground.

Si a estas alturas no has visto el vídeo, lo mejor será que lo veas sin prejuicios ni spoilers. Con suerte, extirpará de tu cabeza cualquier otro tarareo que haya estado sonando de forma persistente (lo sentimos Luis Fonsi, ya tocaba). ¿El problema? Es adictivo.

Bien. Ahora, si tienes la cabeza en tu sitio, podemos seguir.

Una de las cosas que más llaman la atención es que a pesar de tratarse de un contenido diseñado expresamente para Internet y con la intención de que se viralizara (de ahí que use el Trap como estilo musical), la parte principal del guión es fiel a la historia. “Cuando empecé a documentarme sobre el cuadro descubrí que la historia de la infanta Margarita, la protagonista del cuadro, era muy oscura”.

A menudo, las interpretaciones del cuadro se centran en la documentada genialidad de Velázquez. Hay quién dice que fue la antesala del Selfie. Foucault, por otro lado, precisó que se trata de una obra clave en la historia del arte en cuanto que el metarrelato propuesto por el autor convierte al espectador en parte de la obra. Pero quizá poca gente a la que ha llegado este vídeo sabía que la Infanta Margarita fue prometida a su tío Leopoldo para salvar la Monarquía hispánica y que murió a los 21 años a consecuencia de su cuarto parto. En efecto, el vídeo es un jijijajá de estilo trapero, pero que cuenta con rigor una parte importante de la historia. Y además, para Flores la clave es el machismo.

“En una ocasión, estaba en una fiesta familiar y varias abuelas le dijeron a una niña de cinco años, ‘si no estás guapa, nadie te va a querer'”. Cuando Flores se documentaba sobre la historia de la Infanta Margarita no podía evitar hacer una conexión entre su anécdota personal y lo que podría estar viviendo una niña a la que, además de presionarla para estar guapa, la forzaron a casarse con un hombre mayor de su familia y a ser una esclava reproductora. “Muchas mujeres que me rodean han lo ha sufrido eso mismo, esa presión por ser guapa”, recalca Flores. Y es que las monarquías y los cánones de belleza machistas siguen aquí, como en el siglo XVII.

Resulta curioso comprobar que a pesar de llevar años trabajando en hacer música, humor y vídeos para Internet (consulta su vídeo de hace unos años “ Busco trabajo” o su colaboración con David Sáinz en “Cómo no dejar a una novia“) Flores confiese que no estaba seguro de que el vídeo fuera a funcionar: “Lo parí con una inseguridad brutal… Y ahora me ha permitido hablar con gente que admiro, como David Pareja”. También reconoce que es una suerte trabajar en un lugar donde “la experimentación es clave y hay muy pocas líneas rojas”.

Sergi Cameron es el responsable de Playground Stories, departamento que se encarga de Fire. A su cargo tienen otros contenidos, como el formato de testimonios, donde hemos podido ver vídeos tan potentes como el de Pol Galofre, un chico trans que reflexionaba sobre la masculinidad dominante. Cameron, que además es cineasta y responsable de Nanouk Films, cuenta la importancia de la libertad creativa en su equipo: “Aunque tenemos un equipo de diez personas divididos en tres de guión, producción y montaje con sus respectivos responsables, lo cierto es que la experimentación es clave”.

El ensayo y error es clave. “Internet no tiene escrúpulos, si funciona o no es algo que se sabe muy rápido”. Cameron explica que a menudo esa experimentación se ve delimitada por determinados marcos, entre ellos el legal. “En el caso de este cuadro estaba claro que no habría problema porque es de dominio público”. El propio Flores comentaba que a él mismo le sucede que cualquier objeto cultural, por su espíritu comediante, le suscita reinterpretaciones. Lo que ambos describen es pura cultura de Internet.

Tal y como cita Jaron Rowan en su libro Memes: Inteligencia idiota, política rara y folclore digital, las Reglas de 4Chan pueden ayudarnos a entender esta cultura: la regla 3 es «somos anónimos». La 13, «cualquier cosa que digas puede ser convertida en otra cosa». La 20, «nada se debe tomar en serio». La 21, «los contenidos originales solo lo son durante unos segundos, antes de hacerse viejos». Y la 22, «el copy-paste se ha diseñado para arruinar cualquier principio de originalidad».

¿Cómo sería una cultura que de verdad potenciara la reinterpretación? Tal y como dice uno de los primeros comentarios del vídeo en Youtube: “¿Y si la historia la enseñasen así en el colegio? pensadlo…”. Quizás ahí reside su potencia: bajo el aspecto de un vídeo intrascendente con música trapera, nos cuentan una historia relevante. Una historia machista.

“España es el segundo país con más desaparecidos del mundo y aquí nadie habla de eso”

18 octubre, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

María Rozalén está en un tren. Viaja a Albacete, su ciudad natal, cuando descuelga el teléfono por la llamada de eldiario.es. Es temprano y tiene poco tiempo: su tercer disco se puso a la venta este viernes y la promoción le obliga a hacer como que cuenta con el don de la ubicuidad, aunque no lo tenga. “Me están haciendo 50.000 entrevistas, afortunadamente. Me he dejado el alma”, dice orgullosa sobre su tercer disco, Cuando el río suena… (Sony Music).

Rozalén creció en Letur (Albacete) escuchando las historias sobre su tío abuelo, que dependiendo de la familia que lo llamase era Ramón o era Justo. Ella estudió Psicología, aunque tocaba la bandurria desde los siete años, componía desde los 14  y había ganado su primer premio musical a los 19.

Durante la Guerra Civil Justo estaba en Transmisiones, en la quinta del Biberón. La compañía fue una de las últimas llamadas a filas por Manuel Azaña entre 1938 y 1939. El presidente de la Segunda República movilizó a jóvenes que por aquel entonces tendrían 17 o 18 años para ir al frente a luchar, por eso el apodo. Justo fue el único de su pelotón que no volvió.

“Mi abuela siempre me relacionaba con él porque también cantaba”, dice Rozalén. Justo era 8 años mayor que ella, que le vio irse con 10 años para no volver nunca más. Hay heridas que nunca terminar de cerrarse.

Hace dos años, mientras la cantautora preparaba el disco, conoció a Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. “Me pidió que le diese los datos: solo teníamos el nombre, los apellidos, el día que lo mataron y que era de Letur”, dice Rozalén. Hace un año recibe un WhatsApp de Silva, que le dice que su tío abuelo está registrado en una fosa común de Arganda del Rey (Madrid). “Mi familia ni se había planteado buscarlo. Después de 80 años, imagínate”.

Denuncia social, poesía y compromiso

Las cifras bailan cuando se habla de desaparecidos durante el franquismo. Hace apenas dos días, la ONU exigió a España que acelerase la búsqueda de muertos en cunetas. “Somos el segundo país con más desaparecidos del mundo y aquí nadie habla de eso”, denuncia Rozalén. Se estima que aún quedan unas 140.000 personas por encontrar dentro de las fronteras del estado español. “Falta información y falta humanidad”, continúa la artista.

Cuando el río suena… es un disco familiar y comprometido: Rozalén y las historias de sus antepasados, la poeta ante la denuncia social, la xenofobia, el racismo y la desmemoria que tienen los que dicen eso de “ya pasó”. También canta al amor, al despecho, a sus padres e incluso al feminismo.

“En La puerta violeta hablo con mi abuela, con la mujer de su tiempo y el mío”, continúa la cantautora, que confiesa que este tema es “una metáfora de apertura al feminismo que habla sobre un maltrato no físico”. Dice que solo lo podía explicar hablando sobre la diferencia generacional entre mujeres.

María Rozalén
María Rozalén

Para explicar esta brecha, Rozalén habla de cómo su abuela le abronca por no tener hijos aún a los 31 años -“ella dice que ya tenía cuatro hijos”- y de cómo el pensamiento ese de “si no tienes una familia no eres mujer” todavía permanece muy presente en los viejos. “También la filosofía esa de que debemos aguantar. Eso es algo que nuestras abuelas siempre dicen. Yo le contesto: ‘es que no tengo que aguantar esto'”, continúa.

Rozalén, que se congratula de no haber sufrido nunca el machismo en sus carnes, reconoce que “se nos exige mucho más por ser mujeres. Hay mucho que mejorar porque nos siguen asesinando en nuestras casas”. También lanza una crítica contra la corriente del “amor romántico” que últimamente embauca a los jóvenes: “el ‘es que si no tiene celos no me quiere’ está maltratando a muchas niñas jóvenes”. Por eso propone “reformar la Ley de Violencia de Género hasta que baje el número de muertes”.

Rozalén llega a Albacete justo al terminar esta conversación. Se va directa a otra entrevista. Empieza la gira de presentación del disco el día 2 de noviembre en Murcia. Su abuela estará con ella, porque sin su memoria ni la de Rozalén, Cuando el río suena… dejaría de llevar agua. Porque, como dice casi al final de la entrevista, “hay mucho hecho y mucho por hacer”.

“Las fosas comunes están doblemente silenciadas porque la muerte ya de por sí es un tabú”

18 agosto, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Maria Arnal responde a esta entrevista en un punto indeterminado de la meseta, en pleno trayecto de tren. El nomadismo en su caso se ha convertido en una constante desde la publicación el pasado mes de abril de 45 cerebros y 1 corazón, primer disco de un proyecto al que dan nombre sus dos protagonistas: María, por supuesto, y también el guitarrista Marcel Bagés.

Perseguimos esta entrevista durante varias semanas, pero hasta este momento resultó imposible encajar las piezas para que se llevase a cabo. Tal es la vorágine en la que el dúo se ha visto inmerso, consecuencia de la repercusión de un debut emocionante en el que tradición y modernidad, ética y estética se dan la mano.

Situémonos para empezar. ¿Cuál es el bagaje y de dónde surgen Maria Arnal y Marcel Bagés?

Marcel y yo nos conocimos hace poco menos de tres años porque nos presentó Marc Sempere Moya del colectivo Compartir Dona Gustet, con el que yo estaba trabajando. En ese momento yo empezaba a tener un poco de repertorio, que ya se basaba en la idea de trabajar con grabaciones de campo y textos populares a los que modificar la letra, y necesitaba a un guitarrista con un rango muy amplio de sonoridad.

Marcel por su parte tenía un grupo de rumba en su pueblo, pero ha escuchado muchísimo indie, mucho rock… Es curioso porque yo no venía del mundo de la música, estudié traducción y literatura y trabajé en un teatro durante muchos años. Cantar he cantado, pero nunca pensé que me dedicaría a esto.

Pero ¿se había subido a un escenario antes de este proyecto?

No, no. En mi familia mis hermanos y mi padre también tienen muy buena voz. Mi teoría es que las personas tenemos todos muchísimo potencial, y lo único que nos falta es confianza para salirnos de la idea preconcebida que tenemos sobre cómo deben ser las cosas. El caso es que yo estaba haciendo una serie de colaboraciones con el Compartir Dona Gustet, que trabaja las ideas de la tradición oral, las licencias libres, etc. y a partir de ahí empecé a trabajar con Marcel en una serie de archivos de Alan Lomax y la Fonoteca de Materials que había descubierto. Ahí había ya mucho de lo que contiene el proyecto ahora.

¿Están sorprendidos de la acogida que está teniendo el disco?

Claro. Hemos tenido suerte desde el primer concierto que hicimos en la calle Pescadors, en unas fiestas que organiza un grupo de mujeres muy luchadoras, muy potentes, que llevan haciendo esto de forma autogestionada desde hace un montón de años. Poco a poco hemos ido creciendo, siempre apoyados por nuestro círculo cercano de gente en Barcelona. Pero ahora lo que estamos viendo es que agotamos las entradas y viene gente que no conocemos. Es un momento muy especial porque vemos que el proyecto va creciendo, se entiende la propuesta y la gente aprecia todo el contenido y las capas que proponemos. Y se agradece, claro, porque le estamos poniendo mucho esfuerzo y mucha pasión.

El disco está teniendo una gran acogida fuera de Cataluña. ¿Cree que 45 cerebros y 1 corazón tiene un ADN netamente catalán, más allá del puntual uso del idioma en determinadas canciones?

Es que, más allá de la lengua, lo que el disco expresa es una manera de relacionarse con el mundo. El título por ejemplo necesariamente debía estar en castellano, porque hace referencia a las fosas comunes del franquismo y eso nos toca a todos. Nuestra lengua es el catalán, pero mis abuelos era de Murcia y de Aragón, mis bisabuelos de Granada, de Almería, Extremadura… Y trabajamos con grabaciones de campo de todo el territorio nacional.

El álbum está cargado de textos ajenos: de Héctor Arnau, Ovidi Montllor, Joan Brossa, Vicent Andrés Estellé y vuestro amigo Marc Sempere Moya. ¿Cuál es la línea invisible que los conecta a todos ellos?

Lo principal es que todos son temas que nos gustan y nos interesan por lo que comunican. Además son textos que nos permiten adaptarlos desde nuestro propio código. También hay una visión de conjunto: mientras unos son muy crudos y vitalistas otros expresan el deseo y la pasión, pero en global todos reflejan el momento que estamos viviendo Marcel y yo.

La muerte está muy presente en el disco.

Sí, porque hablar de la muerte es hacerlo de la vida, siempre va de la mano. Ball Del Vetlatori es la primera canción que Marcel y yo interpretamos juntos, y es una canción que habla del duelo a partir de un ritual que se solía celebrar cuando fallecía un niño. Es un fandango tradicional que canta Pep Gimeno “Botifarra“, un cantaor valenciano al que admiro mucho, y posteriormente yo le he añadido letra. La canción se refiere a un velatorio que se hacía con canciones y bailes, que demuestra que el paso de la vida a la muerte puede plantearse de forma muy distinta a aquello en lo que se ha convertido hoy día, que casi puede decirse que es un negocio.

Además, la muerte es algo que nunca pasa de moda [risas], todos tenemos que pasar por ella. Es curioso que ésta fuera la primera canción que nos unió a Marcel y a mí, porque tanto él como yo hemos vivido durante nuestra adolescencia experiencias muy bestias de familiares muy cercanos que murieron inesperadamente, cuando ‘no tocaba’. Y es algo que ha estado muy presente en el disco.

Por ejemplo, siempre cantamos Ball Del Vetlator y a continuación A la vida, porque creemos que son canciones que hablan de lo mismo, de una manera de apostar por la vida a pesar de la muerte. Por otro lado uno de los temas principales de nuestro trabajo es el pasado, y ¿qué pasado no es a la vez muerte?

Lo que ocurre es que nosotros no nos quedamos con esta idea estética y romántica del pasado y de la muerte. Para nosotros el presente puede ser mucho más potente si somos capaces de enfrentarnos cara a cara a lo que ha ocurrido en el pasado.Cosas tan bestias como lo de las fosas comunes, que es como si estuvieran doblemente silenciadas, porque la muerte ya de por sí es un tema tabú… Por eso quisimos titular así el disco, para que en cada entrevista nos lo tuvieran que preguntar.

¿Es una decisión, la de titular así el disco, que surge antes o después de terminarlo?

Al terminarlo. Aunque las canciones hablan de cosas distintas había un tema que lo hilaba todo, que es el tema de la memoria. No memoria histórica, que la gente se piensa que es un disco sobre la memoria histórica. Teníamos esta canción, 45 cerebros Y 1 c orazón, y al final se impuso este título por esos motivos que te explicaba, aunque barajamos también otros que hacían referencia a otras canciones.

Me llama la atención eso que dice sobre el riesgo de que se malinterpretara el título y hasta el disco al completo como una referencia a la memoria histórica, una de las cuestiones que más debate genera en la sociedad española actual.

Sí, pero el debate no es un problema. Simplemente que cuando hablamos con la prensa sobre el disco nos parece importante dejar claro que el tema de esta canción en concreto no lo comparten el resto de canciones del disco.

En los últimos tiempos se está produciendo un intenso debate sobre la música popular, un debate cargado de componentes ideológicos. Niño de Elche habla también de ello en el texto que ha escrito para el libreto del disco. Por eso querría preguntarle qué significado tiene para usted lo popular y, más concretamente, la música popular.

Para eso tengo una respuesta muy divertida [risas]. Con Compartir Dona Gustet hemos hecho muchas entrevistas, sobre todo Marc, y uno de esos encuentros sale en el libro de Niño de Elche No comparto los postres. En esa reunión un amigo nuestro, Fernando Paniagua (programador del Ateneu Popular 9 Barris de Barcelona), decía que para él la música popular es música… ‘copular’. Me parece muy divertido ante la complejidad de definirlo, con todas las capas políticas que le puedes añadir. Por nuestra parte sí que tenemos la intención de proponer un vínculo con los temas que tratamos y la manera que tenemos de entender la música.

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¿Y cómo se resuelve el conflicto entre la exposición de lo íntimo -que también está muy presente en vuestra música- y la apelación al “nosotros” comunitario a la hora de hacer canciones?

Es que yo no vivo un conflicto en ese sentido. Para mí esas dos posiciones pueden estar juntas al servicio de algo, para contar algo que contenga esas dos cosas. Porque la intimidad es un valor que compartimos todas las personas y en el “nosotros” también existe una intimidad. Sería esta idea de que lo personal es político. El duelo, sin ir más lejos puede ser político.

¿La música es interacción?

Sí, claro

¿Y cómo rompen  Maria Arnal y Marcel Bagés ese muro con el público que les observa pasivamente?

Aquí hay varios factores. Por un lado nuestro formato de directo es un dueto, un formato muy crudo que nos permite acercarnos a la gente, porque todo es inmediato, sencillo. Luego hay que tener en cuenta el tipo de conciertos que hacemos: normalmente buscamos lugares más recogidos con los que nos sentimos muy próximos a la persona que tenemos delante. Además entre canción y canción interpelamos al público, a veces les hacemos cantar o incluso me pongo a bromear con ellos. En la medida en que el disfrute del público depende de mí yo intento trabajar eso.

Supongo que estará también de acuerdo con la idea de que la música es o puede ser un arma política.

Todo puede ser un arma política.

¿Tiene la sensación de que la ha utilizado como arma política en este disco?

Sí, como una herramienta que nos permite hablar de una manera de vivir y estar en el mundo, de tratar cuestiones incómodas e interpelar a la gente para que vayamos juntos hacia otro lugar.

¿Están conectados usted o Arnal con el activismo político?

Sí, yo sí, claro, claro. Compartir Dona Gustet para mí es activismo. Y en mi barrio, Poble Sec, he estado muy vinculada al movimiento okupa. También soy muy amiga de gente de la PAH, tengo amigas en Barcelona En Comú también y en general con la gente que está moviéndose. Y sobre todo el trabajo en los barrios: lo que te decía antes de la Barceloneta…

Casi todos los músicos con los que hablo coinciden en que la música ha perdido la posición transformadora y central que tenía hace décadas. ¿Está de acuerdo?

Creo que eso es algo que está ocurriendo en general con todo. Cada vez las cosas se vuelven más superficiales, pero depende de nosotros que no sea así ¿no? Para mí, al mismo tiempo, suceden cosas increíbles como que Ada Colau sea alcaldesa de Barcelona. Creo que esa percepción depende mucho de tu propia capacidad para poner en valor cada cosa.

Yo te puedo hablar por ejemplo de la primera vez que vi a Niño de Elche y directamente flipé, me encantó. O la primera vez que vi a Kate Tempest: para mí hay un antes y un después de ese concierto, una propuesta muy política y que musicalmente me fascina.

Vamos a ver, es innegable que hay una inercia y una deriva en este mundo que nos lleva hacia cosas superficiales, a la estética vacía de contenido. Pero si la propia persona que lleva a cabo el discurso artístico te dice que el pasado fue mejor… vaya mierda, ¿no? Eso es tanto como limitar tu propia capacidad y la de la gente que te rodea.

En alguna entrevista han asegurado también que “todo está creado por todos”.

Nosotros partimos de esa idea del Creative Commons, creemos en las contribuciones particulares al saber colectivo. Y nos gusta poner en valor eso que desde hace unos siglos parece que ha perdido la batalla frente a la publicación original.

Por eso quería saber, ¿en que creaciones clásicas se reconocen María i Marcel?

Nosotros entendemos la tradición casi como si fuera una práctica, la posibilidad de que cada cual añada su propia aportación. Por ejemplo, lo que nosotros hacemos lleva haciéndose desde siempre. Cuando yo escucho a un hombre hacer su particular canto de trabajo yo desconozco si se lo ha inventado sobre la marcha, si se lo cantaba su madre o su bisabuelo. Lo único que es seguro es que igual no lo va a cantar.

Esas canciones son las que nos han servido de referencia, porque además tienen una autoría colectiva. Esto es algo que ha hecho Ovidi Montllor y toda la gente que durante la Transición trabajaba con materiales de tradición oral. Y por otra parte en lo musical dentro del disco hay muchas referencias que tal vez no son evidentes. Por ejemplo, en el disco un referente clave que soy consciente que desde fuera no se entiende es el disco de Kate Tempest. O Arca, Niño de Elche,…

¿Cómo se presenta el futuro inmediato para Maria Arnal i Marcel Bagés?

Tenemos un montón de conciertos, y me hace mucha ilusión ir a tocar a Portugal, porque yo estuve viviendo en Lisboa de los 20 a los 23 y asistía como público a este festival, el Festival Musicas do Mundo de Sines. Tocaremos mucho en pueblos pequeños. Y nuestra idea es al mismo tiempo que vamos haciendo estos conciertos, adaptando el concierto al lugar en el que tocamos, continuar con nuestra dinámica de ir componiendo canciones e incorporándolas al repertorio.

Don Arturo Pérez-Reverte, canción de Día Sexto

30 junio, 2017

El grupo musical Día Sexto ha dedicado al malandrín de Arturo Pérez-Reverte unas letras ácidas y llenas de ironía de acorde a la personalidad que habitualmente suele mostrar el académico de la RAE. Nunca viene mal un poco de ironía para reflejar el comportamiento de personas que se creen superhéroes debido a su privilegiada posición.

Soy Pérez Reverte ilustrado contemporáneo
Dispongo de cabello mas me puede ver el cráneo
Acuden espontáneos, malditos zascandiles
Yo moraba en Yugoslavia con armas de fuego a miles
Y ahora mírales, analfabetos funcionales
Acuden a mis redes profiriendo insultos tales
Bravucones amparados en finas pantallas
Les reto a un duelo a muerte a las 12 en plaza de España
Vaya maña para dar guantazos traigo
Yo he sufrido los conflictos bélicos no me distraigo
¿acaso usted me reta con esa languidez que trae?
Ansioso me hallo SILLA T, los jueves en la RAE
A lomos de Rocinante voy alcohólico
Retozando con hembras seres diabólicos
Su vagina es mi narcótico distópico
Alzo mi mano al céfiro hacia su pandero utópico.

PÉREZ-REVERTE

MONARCA DE LAS TILDES Y LOS PRADOS
NOVELISTA REPORTERO (UN TIPO FÉRREO) MUY LETRADO
LA DEIDAD QUE ALUMBRA A TODOS LOS CUÑADOS 
DAGA VIZCAÍNA A QUIEN SE AFANE MI PUTO VENADO

Soy Pérez Reverte el vástago el ícono
HARAGANES Y GAZNÁPIROS ANSÍAN MI TRONO
Diviso porno tras sus ojos que me incitan
Conozco un palacete al que escaparnos señorita
Es una cita, me odian mas yo amo a las mujeres
Antaño eran amables, serviciales, mas renacen radicales por estas redes sociales execrables,
El feminismo es una lacra hacia mis genitales.
Desconocen la guerra mis adversarios
Leo a Conrad tras afilar dagas bajo el sol de mayo
Jamás he errado una palabra, humilde legendario
Mas si ocurriera la incluiría al diccionario
Soy harto necesario, el adalid de la cultura
Incapaces de toserme porque no están a la altura
Bravura y finura, literatura desnuda tientos
Somos nietos de aquel concilio de Trento.

EMPERADOR DE ESPAÑA LICENCIADO
(LA ) CULTURA ES LO QUE YO (LE) DICTAMINE (A USTED) SO VAGO
BORRASCA DE HALAGOS A MI RABO EMPALMADO
TRAIDORES ADVENEDIZOS TRAS FELIPE IV

A perturbaciones en la atmósfera medioambiental, rostro jocundo. ROSTRO JOCUNDO.
Quien a buen ejemplar de arboríceo adulto se aproxima, buena proyección obscura de la luz le cubre y tutela
No por despertar prontamente en exceso, la tierra gira sobre su eje a mayor velocidad de la estipulada

“La poesía se hace más necesaria que nunca cuando te lo ponen tan difícil”

26 junio, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Nacho Vegas presenta su nuevo libro,  Reanudación de las hostilidades (ESPASAesPOESÍA), susurrando. De alguna forma, una compilación de poemas, pensamientos y relatos dividido en tres partes – Los términos del conflicto La contienda Capitulación– le ha quitado todo el grito de su música. Quizá porque hay un aire bélico y sus verdades son tan duras que ya no hace falta decirlas en alto.

Tampoco necesita ya  el megáfono final de  El hombre que casi conoció a Michi Panero. Su discurso lleva manchado el calcañar de barro de trinchera: habla del colectivo, del sistema, de derrotas, de la clase obrera ilusionada como sus compañeros y de los señores con traje como enemigos. Y sin embargo, en su segunda incursión en la literatura, Nacho Vegas ha vuelto al intimismo de quien ya lo ha visto todo y prefiere regresar a Xixón a descansar. Pero sin claudicar.

Porque a juzgar por sus palabras, no se da por vencido aunque pueda hacerse el muerto. Y así no corromperse y estar en la brecha todo el tiempo posible. O quizá está tirado en el fango para poder recargar la canana con nuevas canciones que pidan revolución. Y solo así volver al grito.

El libro está planteado como una guerra, como una batalla, ¿contra quién es esa contienda? ¿Contra el mundo o contra usted mismo?

Es una metáfora de la vida entendida como una batalla diaria en la que se suceden las victorias y las derrotas, donde hay que ser consciente de que ninguna victoria es definitiva pero también de que ninguna derrota lo es. Así se avanza, a base de resistir y combatir. Es una batalla contra uno mismo y con las cosas que sentimos opresoras. Toda relación de poder en donde somos la parte oprimida -también aquellas donde somos la parte opresora, que conviene que revisemos estos privilegios- son las que trato de poner sobre la mesa a la hora de escribir y enfrentarlas con los poemas.

¿Por qué se ha pasado de una editorial independiente a una gran compañía como ESPASAesPOESÍA?

No fue una decisión consciente. No pensé en ese momento que Espasa perteneciera al Grupo Planeta, fue algo más humano, la presión de mi editora.

¿No tiene miedo de corromperse? 

La corrupción que hay alrededor tiene que ver con una posición de poder que no ostento ni ganas que tengo, demasiado que ver con una élite que acumula riqueza y creo que yo formo parte de la gente de más abajo. No pienso que corra ese riesgo.

Hay un discurso que encierra una postura profundamente reaccionaria, la de esa gente que te dice que no puedes criticar la mala praxis de una multinacional o de una gran corporación como, por ejemplo, El Corte Inglés, porque fabrique su ropa en algunos países en condiciones de explotación laboral y si compras allí estás siendo cómplice. Si tiras de ese hilo, todos somos cómplices por tener un móvil y tienes que mirar cada paso que das. Ese discurso interesa mucho y quien lo sostiene es gente que acaba diciéndote que precisamente comprar en Zara te hace cómplice de la explotación laboral y ya no tienes derecho a cuestionar nada, por tanto cállate la boca y vamos a dejar que las cosas sigan como están.

Nacho Vegas

Es la gente que no cree que se puede cambiar. Creo que no debemos sentirnos culpables de los crímenes de otros simplemente por hacer algo cotidiano como comprarte una camiseta. Aunque por supuesto hay gente que toma esas decisiones, acciones que tienen que ver con tu vida privada, con los compromisos que tú estableces. Pero hay un sistema que te empuja a vivir de determinada manera y a participar de él. Una de las cosas del capitalismo es que crea unas relaciones comerciales en las que el mercado está presente en nuestras vidas de una manera de la que es imposible sustraerse.

Cuando te dedicas a publicar discos y dar conciertos, no sabes por qué unos artistas tienen más éxito que otros. Son caprichos del mercado que tienen que ver con cómo durante años la música popular y la poesía se difundían de una manera más horizontal y sin el mercado metiendo sus garras en ellas. Ahora cada vez el mercado está más omnipresente. Por eso la escritura da fe de aquellas cosas que se escapan un poco al capitalismo. Pero por eso también es posible combatirlo.

¿Pasando de lo individual a lo colectivo?

Sí, la escritura siempre tiene ese viaje. Lo importante a la hora de escribir poemas o relatos, en la escritura de todo tipo, algo más palpable quizá en la música, es tener una voz propia en la que esté representada nuestra individualidad que se proyecta a lo universal, que nos pone en común y que testimonian lo que nos necesitamos unos seres a otros. Una individualidad que hace gala de la individualidad, pero donde no está representado el individualismo.

¿Se siente entonces como un caballo de Troya dentro del sistema?

¿En plan trotskista? [Risas] Sí, la escritura es un acto de resistencia. Yo entiendo que cuando escribes tienes que ser muy permeable a la realidad. La cultura popular de un tiempo tiene que ver con los procesos sociales en esos momentos. Aunque no los combatan, los reflejan. Pero puedes hacer una resistencia más activa y que realmente sean armas poderosas porque parece que el sistema nos obliga a vidas excesivamente prosaicas y a veces la poesía se hace más necesaria que nunca cuando te lo ponen tan difícil.

Como en las hostilidades del título, donde casi se presagia un retorno: ¿ante qué es hostil o ante qué lo volvería a ser?

Las hostilidades son las que hacen mucho más difícil las cosas que deberían ser naturales, que la gente se quiera o se cuide, en un capitalismo salvaje como este. Nos obliga a competir. Veo gente que tiene trabajos tan alienantes que no se pueden permitir ni ponerse enfermos, te despiden, y tienes que seguir haciéndote daño para seguir formando parte del engranaje.

Antes no sucedía. Creíamos que habíamos ganado ciertos derechos laborales y al final han conseguido desmovilizar de tal manera a la clase trabajadora que nos convertimos todos en egoístas, en competidores, y eso afecta a nuestra vida privada y a nuestras relaciones afectivas. Y las pudre. Hostilidades que vienen dadas de un sistema que nos dice que somos seres autosuficientes. Y aprender a lidiar con esas hostilidades, vencerlas, ilusionarse con que puedan cambiar las cosas y desilusionarse porque pueden volver a reanudarse es de lo que trata el libro.

Nacho Vegas durante la entrevista | Foto: David Conde
Nacho Vegas durante la entrevista | Foto: David Conde

¿Se ha desengañado?

Sí. Es verdad que en estos últimos años muchos nos ilusionamos mucho, pero es que yo vengo de una juventud en Asturias donde vi de cerca muchas derrotas obreras y esta ilusión la tomaba con cierta distancia. Pero cuando te ilusionas te dejas llevar. No sabíamos que nos íbamos a desilusionar tan rápido. Veíamos el horizonte de cambio mucho más cercano y luego se fue alejando. Pero estos ciclos de ilusión/desilusión son necesarios y no conviene perder la fe. Aunque sí ha habido desencanto. Con una parte de la política, pero con una parte muy concreta que no es la única. En los últimos años, yo he encontrado espacios culturales, sociales y políticos en los que las cosas son muy diferentes a como eran hace diez años y eso me hace pensar que se va cambiando poco a poco.

¿Por eso ha pasado de ser más revolucionario en los últimos discos a un Nacho Vegas más íntimo en el libro?

En aquel momento, cuando hice el ciclo de disco desde  Cómo hacer crac hasta el último, las canciones estaban imbuidas por ese clima social que se creó después del 15M. Un posicionamiento político que a mí no me importó que formara parte de mi trabajo. Digamos que era el momento: estaba tan presente en las conversaciones de cualquier sitio…

Mucha gente que no había militado o no se había preocupado porque consideraban que la política era cosa de cuatro señores con traje y que no les apelaba y que no podían hacer nada por cambiarlo, de repente se dieron cuenta de que podían empoderarse y cambiar las cosas y eso de manera natural se coló en las canciones. Y desvió mi mirada más confesional a lo colectivo.

Uno escribe lo que vive. ¿Cómo escribe esta revolución o cómo la escribiría?

No ha sido una revolución realmente, solo ha sido una revuelta y un cambio de clima. Se tendrían que volver a revolver las cosas. Incluso cuando escribo de experiencias vitales, no escribo en caliente. No sabes lo que ocurre hasta que no tomas perspectiva. Las canciones forman parte de un momento, pero nunca son punta de lanza de nada. No sé cómo contaría esto, necesitaría perspectiva para ver qué es lo que está cambiando. Las cosas han pasado muy rápidas en los últimos cinco o seis años, pero a la vez, al hacer balance, te das cuenta de que no han cambiado tantas cosas como creías que podían cambiar. Y de hecho has visto cómo se repetían viejos errores. Y a veces eso te desazona.

¿Quizás porque la política actual sí que se hace más en caliente que con perspectiva?

Sí, probablemente una de las cosas que más factura le pasó a Podemos en concreto se enfrascó en una máquina de guerra electoral por unas elecciones que se le venían encima y esto hizo que cometieran ciertos errores de los que les está costando despojarse. Les faltó un poco de mirada larga. Aunque ahora es el momento para volver a recuperarse.

¿Cómo?

Supongo que quitando el foco en algo que parece que es lo único que importa hoy en día en política, que es la parte institucional de ella. Y si algo aprendimos en estos últimos años es que la democracia en la que vivíamos era tan deficitaria precisamente porque la habías consagrado a las instituciones y además se las habíamos entregado a la derecha. Y habíamos olvidado el poder popular.

No solamente los partidos que estaban en las instituciones lo habían olvidado, sino que las clases populares se habían desmovilizado y necesitaban volver a tomar consciencia y volver a ser una parte fundamental de la democracia. Y eso que está en la calle es lo que debería presionar a esta política más institucional que está teniendo sus luchas intestinas que a veces son puros  Juegos de Tronos y que realmente no hablan de los problemas de la gente.

Pero es que ves los titulares de los grandes periódicos y hablan de las primarias del PSOE y no de los desahucios que hubo la semana pasada. Hay una maquinaria muy fuerte en los grandes grupos editoriales que están al servicio del sistema y que siguen teniendo poder. A pesar de que hayan surgido alternativas en los últimos años en cuanto a medios de comunicación, no esperaba que se pusiera en marcha una maquinaria tan poderosa y que a veces lo arrollara todo de una manera tan salvaje.

Pero pongamos que alguien dice “sepulcral”

y nadie sabe hacer otra cosa que cerrar la boca

salvo tú, que gritas con alborozo

estropeándolo todo.

Voy a usar ciertas partes del libro para hablar de temas muy concretos:

La infancia ha muerto: no hay posibilidad de ser feliz.

La felicidad es algo que cuando lo sientes o cuando lo eres no eres consciente. Es lo que les pasa a los niños. A los niños que no están, claro, en situaciones de pobreza o de explotación o en una situación jodida. Una infancia normal. Los niños no han perdido la inocencia y ni siquiera son conscientes de que lo son. Conforme te haces adulto la felicidad cada vez se vuelve más difícil y te haces más consciente de lo que es la infelicidad. Pero en el libro intento rebatirlo.

Creo que [el suicidio] tiene más que ver con estar cansado, muy cansado, demasiado.

He tenido algunos casos muy cercanos y lo primero es preguntarte por qué lo ha hecho. El suicidio es uno de los grandes tabúes. Se habla mucho menos y es algo que de forma consciente se evita en los datos de causas de muerte. Igual que se habla de las muertes en accidentes de tráfico para concienciar, resulta que no sabemos nada sobre el suicidio. Como no sabemos enfrentarlo, se evita. Es un tema que incomoda.

Leí un artículo de Santiago Alba Rico que hablaba de una compañía privada de transportes de ferrocarril catalana que en su publicidad se jactaban de ser la compañía más puntual, con un 98,5% si no recuerdo mal. Resulta que el 1,5% que no eran puntuales se debía a los suicidios, a la gente que se tiraba a las vías y se perdía tiempo en llamar al juez que levantara el cadáver. Y el director de la compañía logró presionar a la Generalitat para que agilizaran los trámites y lo que se tardaba 40 minutos se hiciera en 10 ó 15, de forma que fueran más puntuales. Y él decía con todo el cinismo del mundo que “sus clientes eran los vivos, no los muertos”. Este es el desprecio hacia la vida y el suicidio, simplemente un estorbo en una vía del tren, y no algo que resulta de carencias afectivas y que debería hacernos pensar mucho más.

La poesía es un acto inútil.

Puede ser inútil, pero depende de lo que entiendas por inutilidad. La poesía no es útil en el sentido funcional de la palabra, tiene un porqué muy poderoso pero no escribes para algo, no sirve para algo. Hay una urgencia que te empuja a escribir poesía, pero porque tiene un valor: no es útil, es necesaria.

Así acaban todos, tarde o temprano, todos los amores: podridos.

Bueno, el amor es algo precisamente que requiere algo tan importante como el compromiso. En uno de sus ensayos, César Rendueles habla de que lo opuesto al egoísmo no es el altruismo, como normalmente se piensa, porque en el altruismo conseguimos un beneficio -sentirnos mejor, una conciencia más limpia-, sino el amor y dentro de este, el compromiso: aquello que haces porque tienes que hacerlo. Hay que hacer las cosas porque tengas que hacerlas, no porque obtengas un rédito personal. Y cuando te enamoras, no lo haces por nada. Te enamoras y lo percibes como lo más importante y te olvidas del dolor, porque el amor, como la poesía, también es algo inútil: tiene vida y como todo lo que tiene vida, acaba muriendo y pudriéndose.

Hemos sido derrotados, pero no del todo.

La derrota tiene que ver con una relación de poder desigual en la que pasan por encima de ti. Cuando realmente existe una revolución, la parte débil consigue plantar cara. Y quizá no salir victorioso, pero por lo menos resistir. El mundo se articula en base a demasiadas relaciones desiguales de poder: no solo políticas, también afectivas, como el patriarcado. Y para cambiar esos términos, solo queda empoderarse.

En el libro incluso llega a relatar una violación de la forma más abrupta posible. La revolución de la que hablábamos antes, ¿será feminista o no será?

Una de las cosas que ha traído buenas el 15M ha sido que el discurso feminista se colocara en el centro del discurso político de la izquierda. Hay una parte de la vieja izquierda que hablaba de que la verdadera emancipación era la de la lucha de clases y que el feminismo era una lucha secundaria. Pero hoy en día se ha puesto de manifiesto un patriarcado en el que las relaciones de poder no solo provocan desigualdades, sino crímenes todos los días. Si no se combate, no tiene sentido la revolución. La revolución no es solo contra el capitalismo, sino también contra el patriarcado. Las mujeres tienen, además, esa doble lucha. Los hombres, como mucho, podemos ser agentes dobles, pero siempre estamos en la parte privilegiada.

Lo que hay que tender es al igualitarismo, pero lo que pasa es que cuando estás en un sistema patriarcal y quienes están al mando son hombres que tienen esa cultura tan metida en los genes hay que meter cuotas como paso intermedio. No estoy en contra de las cuotas en ciertos aspectos, pero porque no me fío de ciertos señores blancos, de mediana edad y con un poder adquisitivo importante.

¿A la igualdad se llegará después del feminismo?

Sí, claro. Como hombres blancos estamos cargados de privilegios y hay que revisar estos privilegios. El igualitarismo llevará muchas luchas y una revolución donde no se pueden olvidar los derechos, que vivimos en un patriarcado y que las fronteras protegen privilegios, no naciones ni personas. Tenemos que derribarlas, pero costará. Las fronteras justifican las desigualdades, solo protegen privilegios.

Nacho Vegas presenta 'Reanudación de las hostilidades' | Foto: David Conde
Nacho Vegas presenta ‘Reanudación de las hostilidades’ | Foto: David Conde

“Pare que la Audiencia se quedó sin trabajo tras ETA y tiene que perseguir a raperos”

20 abril, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

El grupo formado por la unión de Los Chikos del Maíz y Habeas Corpus acaban de sacar nuevo disco, Agenda Oculta, donde vuelve a disparar sobre los problemas de la sociedad actual.

“Toda esa gente que dice que hace música apolítica, que no engañen: están posicionándose a favor de la clase dominante”.

“La derecha no tiene contradicciones con la libertad de expresión: dicen ‘Je suis Charlie’ y luego encierran a un tuitero”.

Álvaro Macías16/03/2017 – 20:27h

Los miembros de Riot Propaganda
Los miembros de Riot Propaganda ADOLFO BOLUDA

Tienen el verbo fácil y la protesta cargada. No hay tema sobre el que no den hachazo, nombre a quien no carguen un pecado, problema sobre el que no disparen. Ellos son Ricardo, Antonio y Miguel, más conocidos como Nega, Toni y M.A.R.S. Es decir, Los Chikos del Maíz y Habeas Corpus. Y todos juntos, Riot Propaganda, que han sacado nuevo disco, Agenda Oculta, donde han vuelto a sentir la necesidad de cantar las taras del mundo que habitan.

Desde los títulos de sus nuevas canciones, presentadas en tres formatos (CD, vinilo y digital) junto con un libro, se entiende el calambrazo que han necesitado para regresar cuatro años después: Plata o plomo, Cambiarlo todo, Le llaman paz, La huelga… Tiempo más que suficiente para que la actualidad sea de nuevo su diana y que se permitan debatir sobre la complejidad de ponerle límites a la libertad de expresión,  su afinidad con Pablo Iglesias o la salud del rap hoy en día.

“Diciendo lo que casi nadie se atreve a decir”, “plata o plomo” (como el título de la segunda canción): Pablo Iglesias les ha mostrado todo su apoyo en redes sociales, ¿pura afinidad, buen marketing o ambas cosas?

Nega: Lo de Pablo Iglesias es solo que directamente le gusta el grupo.

Toni: No tiene mayor misterio. Se saca de contexto, no hay que hacer dobles lecturas sobre si ‘Coldplay o el Boss: no, Riot Propaganda’. Tampoco hay que buscar más allá. Es una persona, tiene sus gustos musicales y cuelga canciones nuestras como podría ser de otros.

¿Y al contrario? ¿Muestran apoyo a Pablo Iglesias? 

N: Yo sí, soy militante de Podemos. Pero el problema es que estamos acostumbrados a políticos que si cuelgan algo en redes es a Julio Iglesias. Es un reflejo de que hay gente normal haciendo política y la gente normal escucha grupos como el nuestro. No solemos ver gente normal en las instituciones y se saca todo un poco de quicio. ¿Cómo no me va a poner en las redes si es mi colega?

M.A.S.H: Pablo Iglesias escuchaba estos grupos cuando no era “nadie”, así que es totalmente lógico que lo siga haciendo en el presente. Si ahora, con más protagonismo, cuelga a alguien en sus redes, no es que se trate de una cuestión de marketing, es solo algo natural en él.

N: Lo raro sería que cambiara ahora que es político, que de repente escuchara a Bertín Osborne. Eso sí sería raro.

En su disco al fin y al cabo hacen la crítica del día a día, a él incluso lo llaman el ‘coletas’, pero ante todo tiran al resto de partidos políticos. ¿Debe Podemos hacer autocrítica?

N: Autocrítica hay que hacer en todos los sectores: los músicos, los artistas pero sobre todo los políticos, sean de Podemos o de lo que sean. Creo que el problema es que no estamos acostumbrados a ver autocrítica en partidos más allá de la izquierda. No ves al PP o al PSOE haciendo autocrítica.

T: Autocrítica no hay que hacer dentro de ciertos aspectos, sino en la vida. En tu día a día te equivocas muchas veces y tienes que revisarte tus errores y aprender y corregirlos. La autocrítica es algo normal.

De ahí a que en sus canciones den más caña a Felipe González y sus comentarios en Venezuela o a Albert Rivera.

M: Ojalá Felipe González hiciese autocrítica. Esa sería la noticia.

T: Creo que ha quedado claro qué tipo de partidos políticos suelen hacer autocrítica y cuales no.

Pero Vistalegre 2, ¿es para autocriticárselo? Puso a Podemos en una situación dividida y mediatizada como los partidos más antiguos.

N: Los partidos más antiguos jamás han hecho un Vistalegre.

T: Es algo novedoso y normal que se discuta sobre política si se tienen distintos planteamientos. Pero como nunca se ha hecho, queda raro, aunque sólo sea un discusión dentro de un partido político.

N: Y además se ha hecho con luz y taquígrafos. Sí que igual algunas cosas se deberían haber discutido de puertas para dentro, pero el debate político y de organización se ha hecho a la luz. No veo el problema. Hay gente en el Estado español que dicen ‘Oh, ¿qué están haciendo estos? ¿Discutiendo?’, pero a mí me gustaría ver más partidos que hiciesen un congreso como el de Vistalegre. Sería un signo de normalidad democrática.

M: En el PSOE se hacen por la espalda. [Risas]

En España da la sensación de que ser rapero y tener letras comprometidas puede tener consecuencias. A la vista están los casos de Valtonyc, condenado a tres años y medio por la Audiencia Nacional, o de César Strawberry y sus tuits.

N: Es una auténtica locura. Lo que pasa en este país es un verdadero escándalo, porque al fin y al cabo son delitos de opinión. Al final lo que tenemos es un organismo, una entidad como es la Audiencia Nacional, que parece que se quedaron sin trabajo desde que ETA dejó la lucha armada y tienen que seguir trabajando y se dedican a llevarse a chavales que escriben tuits o a llevarse raperos. Y es una locura porque están juzgando emociones.

Te dicen qué chiste te tiene que hacer gracia o qué chiste no te puede hacer gracia, con qué tienes o no que emocionarte. Y eso es básicamente una policía del pensamiento. Escandaloso. Si lo comparas con cualquier país de nuestro entorno, eso no pasa. Aquí se está llegando a unos límites que hacen cuestionarte si estamos viviendo realmente en una democracia. Igual vivimos en otra cosa y no nos hemos dado cuenta todavía.

M: La Fiscalía no hace excepciones, ya sean raperos o tuiteros, y al final cualquier persona que de manera pública se posicione con según qué temas y que en cierta forma sea beligerante, corre el riesgo de sufrir esa pequeña llamada de atención que no acaba siendo tan pequeña. Porque es enfrentarte a una pena de tres años y medio de prisión por un delito de opinión.

Pero no olvidemos que los delitos de opinión no son nuevos. Llevan aquí desde principios del pasado siglo y estaban catalogados como tal. Parece que la Fiscalía está empeñada en recuperar esa caza de brujas totalmente delirante que no sabemos dónde empieza y sobre todo dónde va a acabar.

¿Ustedes tienen algún tipo de miedo sobre lo que dicen?

T: Tampoco miedo porque con miedo no se puede vivir, pero sí que sabes que con el tipo de letras o conforme te posicionas corres el riesgo de que algún día te pueda pasar a ti. Pero, ¿qué haces? ¿Encerrarte en tu casa, llorar, escribir sobre otros temas que no sientes?

N: ¿Cantar en la ducha? Pues no pensamos cantar en la ducha.

T: El runrún está ahí, que no nos pase a nosotros lo que Valtonyc o Strawberry, pero vivir con miedo no es vida.

N: Además, estas historias se hacen para que el resto tengan miedo. Estos casos más mediáticos se hacen para dar ejemplo: ‘mira lo que te puede pasar a ti’.

Por lo que dicen, aquí estamos hablando de la libertad de cada uno para decir lo que quiera. Y el otro día fue curioso porque la manifestación que se hizo en España, en Madrid, a favor de la libertad de expresión la llevaron a cabo los de HazteOir con su mensaje tránsfobo. Por un autobús. ¿Hay que ocultarlo, hay algún límite en la libertad de expresión o debe circular libremente?

N: España es el mundo al revés.

M: Lo ha dicho Nega y estoy de acuerdo con él. Desde hace mucho tiempo vengo reflexionando sobre el tema. Yo creo que la libertad de expresión no debería tener límites, no tiene sentido. Lo digo porque de otro modo es muy difícil anteponer tu opinión a la de otro y decir que tú tienes derecho a manifestarla y otro sin embargo no. Creo que era Jello Biafra [líder de los Dead Kennedys] quien decía que “hasta los nazis deberían tener libertad de expresión”. Y no es el único.

N: Es que ese no es el debate. Esto es una pregunta trampa, porque el debate es por qué siempre los que sufrimos las restricciones a la libertad de expresión somos los de la izquierda. Lo del autobús ha sido la primera vez en la historia de España que a la derecha o al mundo más conservador se le ha parado los pies en algún sentido. Pero es que estaba de por medio el tema de los niños y decirle a los chavales lo que tienen que ser y que no ser…

Coincido con ‘Migue’: la libertad de expresión no debe tener ningún límite ni ninguna traba, pero luego tú tienes que asumir las consecuencias. Y las consecuencias no tienen por qué ser ir a la cárcel, pero si tú tienes un grupo racista o fascista y vas a dar un concierto y en la puerta hay mil antifascistas que te quieren reventar, es algo que tienes que asumir. O tú tienes un grupo con letras machistas, que yo no pido que se lo lleven a la cárcel por tener esas letras, pero si en la puerta del concierto hay colectivos protestando, es algo que tienes que asumir.

Y luego, sobre todo, saber defenderte, porque aquí cada uno somos esclavos de nuestras palabras. Con la violencia machista: mira lo de Jorge Cremades. Me repugna Jorge Cremades, pero, por libertad de expresión pura y dura, no prohibiría un vídeo suyo. Si se prohíbe el autobús, ¿hay que prohibir a Jorge Cremades? Pues no, pero si hay un grupo de feministas que no quiere que vaya a un teatro, pues que se joda. Cuando se llega un punto en que no se puede decir algo, nos metemos en terrenos muy pantanosos.

Hay una línea que está en el punto en que se llega a la violencia.

N: Claro, si tenemos que encerrar o castigar judicialmente por una actitud racista, igual con ese argumento pueden venir a nosotros a decirnos que lo que hacemos son barbaridades, que nos encierren. Es un tema muy, muy complicado.

T: Es complicado porque, por ejemplo, los partidos de nuevas políticas pasaron un día de defender a la libertad de Valtonyc o de César Strawberry a no querer dejar circular al autobús al día siguiente o censurarlo. Al final no sabes dónde marcar la línea, pero se debe poder decir todo. Otra cosa es que pase el bus y le caigan piedras.

M: Lo bueno sería que el autobús fuera como el de [la película] Speed y no pudiese parar bajo ningún concepto y tuviese que estar permanentemente circulando [Risas].

N: Ponerle límites a la libertad de expresión es peligroso, peligrosísimo, porque es un arma de doble filo y puede volverse en tu contra.

Cuando pasó por la Universidad Complutense, los alumnos hicieron que diera marcha atrás y lo echaron.

N: Es lo que te decía: las consecuencias. Si vas a la puerta de la Complutense y luego los alumnos te reciben a pedradas es algo a asumir, pero lo que yo jamás haría sería coartar o cercenar el ejercicio de la libertad de expresión porque si lo hacemos, que es lo que está ocurriendo en este país, nos metemos en un terreno peligroso.

M: Por no hablar del protagonismo que en este caso se le está otorgando a un autobús que de otro modo…

T: Es que es una contradicción que digas que estás defendiendo a Strawberry y luego esto. No sabes al final posicionarte. Como a la derecha le da igual decir ‘Je suis Charlie’ y al día siguiente encerrar a gente…

N: Ahí le has dado. La derecha no tiene esas contradicciones con la libertad de expresión: dicen ‘Je suis Charlie’ y luego encierran a un tuitero.

“La libertad de expresión no debe tener ningún límite ni ninguna traba, pero luego tú tienes que asumir las consecuencias”

Quizá la clave está en la educación. Si tú sabes desde el principio que el autobús dice una cosa que está mal, te da igual el autobús.

N: Se está perdiendo la cabeza con este tema. O sea, prohibimos los partidos. Menuda contradicción: si legitimamos que se tiene que parar el autobús de HazteOir, ¿por qué no prohibimos a VOX? El programa de VOX es lo que dice HazteOir, subraya cada una de sus palabras. Y aquí entra la hipocresía: ¿por qué los mismos que piden que se detenga el autobús no piden la ilegalización de VOX, que encima podría estar diciendo lo mismo en los parlamentos y se está presentando a las elecciones, lo que es más grave aún? ¡Me cago en Dios! Que salga Podemos diciendo eso. Los de HazteOir son una asociación de locos y VOX, un partido.

M: Pero es que pedir ahora mismo la ilegalización de VOX es darle un protagonismo que no tienen.

T: Ya hay una ley antipartidos, pero sólo se aplica a la izquierda.

N: El ejemplo lo tienes con la izquierda abertzale y VOX. La izquierda abertzale ha sufrido la ley de partidos y se les ha ilegalizado. Probablemente, con la ley de partidos en la mano o por el mismo motivo que se ha parado al autobús, podría ilegalizarse a VOX.

M: Es que hay una línea roja en este país por la trayectoria de los últimos años y es el terrorismo. Esa es la que marca el devenir diario y las decisiones de la Fiscalía y de la propia Audiencia Nacional. El problema es encuadrar como terrorismo determinadas opiniones.

N: Si se metiera en la cárcel a todo aquel que hizo un chiste sobre Carrero Blanco, no estábamos aquí ninguno, las cárceles estarían llenas.

¿Entonces no hay solución?

M: No sé si la respuesta a este fenómeno sería el de la autoinculpación. Obviamente se pueden llevar a uno, pero no a todos. Y quizá fuera una fórmula para contrarrestar toda esta locura. Que, por cierto, va en una sola dirección. Tú puedes reírte de miles y miles de víctimas que están todavía en las cunetas y burlarte de ellos y no hay repercusión, y sin embargo te ríes de un jefe de Gobierno de una dictadura fascista y… ¿Es lógico que tengamos aquí calles dedicadas a un genocida como Franco? No, no es lógico, eso en ningún país pasaría, pero tampoco en ningún país europeo se llevan a la gente por escribir un tuit.

T: Pero es que tampoco podemos decir que tener una calle al General Mola sea libertad de expresión.

M: ¿Y si hubiese una calle Baader-Meinhof [la Fracción del Ejército Rojo] en Berlín? Lo tienen prohibido.

T: Es que si consideramos al franquismo como terrorismo que es lo que es, estoy seguro que con la Ley de partidos en la mano, incluso se podría ilegalizar al PP.

N: Es que ese es el problema. Ese es el problema. Que con la Ley de Partidos, el PP tendría que estar ilegalizado por haber puesto de nuevo en Alicante la calle a Franco, pero como aquí la libertad de expresión funciona siempre para el mismo bando y sólo la pueden ejercer los de la derecha y es unidireccional, pues tenemos lo que tenemos. ¿Quién hizo de HazteOir una asociación de interés público? El Partido Popular. ¿Quién hasta hace cuatro días decía lo mismo que HazteOir? El Partido Popular, pero claro…

¿Creen que es el miedo el que está cohibiendo a la sociedad para salir de nuevo a la calle, con la todavía vigente ley Mordaza, por ejemplo?

N: Es que por manifestarte pueden meterte 3.000 euros. Claro que hay miedo. Es una ley muy laxa.

T: El otro día se hizo viral un tuit de Ana Pastor en el que había una fotografía de una chica con la cara tapada, creo que era por el Día de la Mujer, y decía ‘Si es una manifestación pacífica por qué te tapas la cara’. Pues porque te pueden perseguir los fascistas, porque te pueden meter una multa.

¿Por qué alguien que defiende la tolerancia se tapa la cara?
Ahora en @laSextaTVpic.twitter.com/Z113E8yTdb

Porq los pueden multar por protestar o los fascistas pueden tomar represalias. Si te hubieras enfrentado al poder, lo sabrías. @_anapastor_


T: Hay miedo a todo y no todo el mundo puede pagar 3.000 euros.

M: Las leyes no son más que la adecuación jurídica al contexto social en el que se vive. En Madrid estuvieron las vallas alrededor del Congreso como parte del mobiliario urbano. Eso es inconcedible. Si la escalada reivindicativa crece, la escalada represiva va a crecer.

El poeta Gabriel Celaya escribió que en la poesía hay que “tomar partido hasta mancharse”. ¿Y en la música, en general? ¿O en el rap?

N: Pablo Alborán, por mucho que diga que su música es apolitíca, está tomando partido. Cuando estás en una sociedad en la que hay un conflicto, están echando a la gente de sus casas, en la que hay unos tremendos niveles de precariedad y están robando a manos llenas, y tú no te posicionas, estás posicionándote. Toda esa gente que dice que hace música apolítica, que no engañen, están posicionándose a favor de la clase dominante, del status quo.

Pero en sus letras denuncian todas y cada una de las taras de la sociedad que se ven cada día en los periódicos: Felipe González y “su” Venezuela, la violencia machista, la libertad de prensa,…

T: Si abordaramos un tema por letra saldría un triple LP.

N: La ventaja del rap es que puedes tocar muchos palos, muchas problemáticas. La gracia está en un corto espacio de tiempo poder decir un montón de cosas.

T: Para tratar a Felipe González a veces no hace falta más que una frase.

M: De hecho con una letra, X.

N: Buen chiste ese.

M: Al trullo me van a llevar ya.

Muchas de las partes más polémicas o que tendrían mayores consecuencias suelen ser las más coreadas.

N: Se suelta la burrada. Pero yo creo que es mucho más inteligente dar una vuelta para decir lo mismo. Desde el punto de vista artístico es más enriquecedor y no ponérselo al público en bandeja de plata. Es más gratificante si te curras ese camino y no das directamente el hachazo. Hay mucha peña que tienen letras superbrutas, pero no me sueltes la obviedad: ‘abajo la policía, los políticos son tal’. Si ese es tu concepto de un tema político, discrepamos.

T: Nos pasamos las letras los unos a los otros. Y es verdad que se destaca más con una burrada pero al final puede ser menospreciar al público porque pienses que no lo va a entender o no le va a gustar igual.

¿Cómo ven el estado actual de la salud del rap en España? ¿Hay compromiso, hay pulso o hay reticencia?

N: La situación es un poquito floja en líneas generales. Quitando Kase.O y gente emergente como Follones o Ayax y Prok con los que hay un relevo. Unos pocos hemos sobrevivido. Ha habido un relevo generacional en el hip-hop y hemos sobrevivido. También SFDK junto a nosotros, pero nosotros de una época un poco anterior.

T: También ha surgido un subgenéro que es el trap, que falta por ver si es una moda pasajera o si viene para quedarse, pero no, no creo que el rap español tenga ahora mismo su mejor salud.

N: Nosotros no denostamos al trap.

T: Lo denostamos todo.

N: Más bien, a ciertas actitudes que pueden darse en el trap, en el rap o en el rock. Esa gente que oigo del trap de 21 años que dicen que la calle es durísima y que estoy aquí vendiendo droga: levántate a las ocho de la mañana para ir a una fábrica o subirte al andamio todos los días. Eso sí que es duro.

Dicen que “os han hecho volver”, pero en estos 4 años, ¿no ha habido algún momento en que lo necesitaran desesperadamente?

T: Hicimos 3 conciertos juntos hace poco porque nos apetecía la experiencia. Pero luego es que hemos sacado disco tanto Los Chikos del Maíz como Habeas Corpus y después la gira de estos discos. Por supuesto que había ganas, pero surge cuando lo marcan los tiempos.

Si cada parte respondiera por el resto: ¿qué hay de Habeas Corpus y qué de Los Chikos del Maíz en Riot Propaganda?

N: Habeas Corpus aporta toda esa experiencia, ese bagaje, esas tablas y ese saber estar encima de un escenario. La composición, los gritos, ese cantar, que nosotros no sabemos, solo rapeamos.

M: Ellos tienen un protagonismo lírico indudable y además cuentan con el favor de cada vez más gente. La suma de lo que nos podría diferenciar nos sirve para formar una banda potente como se vio en el 2013 y en el nuevo disco.

T: Y también aportamos juventud y belleza [Risas].

El título de su nuevo disco, Agenda Oculta, ¿es porque hay de veras algo que ocultar?

N: Es un pequeño guiño y homenaje a una película del maestro Ken Loach que también se llama Agenda Oculta, y no tiene más misterio. Vivimos un tiempo en el que pese a haber tantos canales de información, estamos saturados. Y esa saturación hace que estemos menos o peor informados. Y en esa agenda oculta los gobiernos rastrean en la que te meten un TTIP o una reforma laboral o un cambio de la Constitución por la noche con nocturnidad y alevosía. Los gobiernos siempre han tenido cloacas y hay que sacar esa agenda oculta a la luz.