Archive for the ‘franquismo’ Category

Ante una Iglesia franquista

10 febrero, 2019

Fuente: http://www.eldiario.es

Soy ateo, pero nunca he sido anticlerical. Respeto profundamente el derecho que cada cual tiene a profesar la religión en la que cree. Tanto es así que en esta misma tribuna defendí la necesidad democrática de que la misa de los domingos, al igual que los ritos de otras confesiones religiosas, siguiera emitiéndose en la televisión pública. Sí soy partidario de acabar con los privilegios y las subvenciones millonarias que recibe la Iglesia católica. No es que haya asumido la idea lanzada por un peligroso rojo bolivariano; me he limitado a leer esa Constitución, que está tan de moda, y que define a España como un estado aconfesional.

Más allá de eso, pienso que el único límite que debe imponerse a las distintas religiones es el del respeto a la legalidad, a los derechos humanos y a los valores democráticos. Si un imán llama a la yihad o anima a maltratar mujeres, debe ser detenido, procesado y encarcelado. Si un testigo de Jehová pone en riesgo la vida de su hijo al negarle una transfusión de sangre, las autoridades tienen que retirarle la custodia. Si el líder de una secta promueve suicidios colectivos… pues eso, al trullo con él.

El problema es que esa unanimidad a la hora de frenar los excesos cometidos en nombre del Islam o de otras confesiones religiosas se convierten en tolerancia cuando hablamos de la Iglesia católica. Aquí se sigue permitiendo, por mucho que digan, el encubrimiento de la pederastia. A los violadores de niños se les trasladaba de parroquia o se les “juzgaba” en unos tribunales eclesiásticos que funcionaban en la más absoluta alegalidad e ilegalidad. Tribunales que castigaban y castigan con durísimas penas consistentes en retirar temporalmente a los culpables del servicio, rezar unos cuantos padrenuestros y varias avemarías. ¿Digo alguna barbaridad si afirmo que el pederasta debe ir a la cárcel, tenga o no sotana? ¿Soy un “quemaiglesias” si me indigno porque sus encubridores queden impunes… ya sean cardenales, obispos o el mismísimo Papa de Roma?

A ese cáncer global, llamado pederastia, que afecta a toda la Iglesia, hay que sumar otro mal que gangrena a su rama española. Desde la muerte del dictador, los demócratas de este país no hemos hecho más que poner la otra mejilla ante las numerosas bofetadas totalitarias que nos propinaba la cúpula católica. Toleramos que custodiaran ese valle de la infamia que sigue en pie en Cuelgamuros. Permitimos que albergaran en sus templos las tumbas de asesinos como Queipo de Llano. Soportamos que se resistieran a retirar símbolos franquistas de las paredes de sus iglesias. Miramos para otro lado cuando celebraban misas en las que se cantaba el Cara el Sol y se humillaba a las víctimas de la dictadura.

No sé a ustedes, pero a mí se me ha acabado la paciencia y la tolerancia después de recibir las últimas hostias, que no eran, precisamente, consagradas. La Conferencia Episcopal, 82 años después del golpe de Estado que acabó con la democracia republicana, ha vuelto a elegir bando y ha vuelto a apostar por los fascistas. Después de reír durante años las bravuconadas del franquista despreciable que tienen como abad en el Valle de los Caídos, ahora confabulan con la familia Franco para que el tirano acabe enterrado en la Catedral de la Almudena, en pleno centro de Madrid. Después de negarse a pedir perdón por haber legitimado 40 años de dictadura, ahora sus vírgenes aparecen vestidas con mantones falangistas y sus curas piden a Dios que cuide de las almas de Franco y de José Antonio o se dedican a hacen peinetas a los familiares de las víctimas.

Tengo claro que no todos los sacerdotes católicos comulgan con estas prácticas. Es muy probable que ni siquiera representen una mayoría. Sin embargo, las voces discordantes entre los religiosos se cuentan con los dedos de una mano. Una mayoría encabezada por sus jefes, calla y, por lo tanto, otorga. Después de la visita de la vicepresidenta del Gobierno a El Vaticano, el Papa tampoco tiene ya excusas. Él es el principal culpable de lo que está ocurriendo y de lo que pueda ocurrir.

Hoy la Iglesia española está fuera de la ley. Desde la Conferencia Episcopal hasta no pocos de sus sacerdotes incumplen sistemáticamente la Ley de Memoria Histórica. ¿Por qué la Fiscalía no ha actuado de oficio en ninguno de los casos en que se ha vulnerado esta norma? ¿Por qué es tan firme con los titiriteros y tan permisiva con las sotanas?

Nunca generalizaré porque respeto a los creyentes y admiro a muchos religiosos y religiosas que dedican su vida a mejorar la de la gente en barrios humildes de Madrid, Sevilla, Río de Janeiro o Adís Abeba. Nunca seré anticlerical, pero ya soy anti este Papa y anti esta Conferencia Episcopal. Me he cansado de que defiendan el fascismo. Estoy harto de que humillen a las víctimas.

Jorge Mario Bergoglio y Ricardo Blázquez deberían reflexionar sobre las palabras que escribió en pleno periodo republicano uno de sus colegas. Eloy Montero Gutiérrez, que años después sería uno de los religiosos de cabecera del dictador, era plenamente consciente de que el anticlericalismo existente no había surgido de la nada: «¿Qué hemos hecho sobre todo con el pueblo? Nos quejamos de que se nos ha ido de las manos; pero ¿es que no tenemos culpa de su alejamiento de la Iglesia? ¿Es que nos hemos acercado como debíamos a las clases populares? ¿Es que hemos ido a buscar al pueblo donde quiera que se hallase? ¿Es que nos hemos sacrificado por los humildes, por los desgraciados, por los pobres? ¿Es que hemos defendido los derechos legítimos de esas clases populares con la valentía necesaria, aun exponiéndonos a la enemistad de los grandes y de los poderosos y de los ricos?». Señores Bergoglio y Blázquez, ¿es que no tienen ustedes la culpa de que haya tenido que escribir este artículo?

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La impunidad del fascismo en España

9 febrero, 2019

Fuente: http://www.eldiario.es

Cuarenta y tres años después de muerto Franco, el general golpista y dictador por cuatro décadas más, su figura mantiene una fuerte presencia en nuestro país. Se celebran homenajes y misas en su aniversario. Varios medios continúan publicando sus esquelas y artículos lavando su imagen. En ningún otro lugar que haya padecido esta lacra sucede lo mismo. España parece tener, tiene, una repugnante permisividad con el fascismo. A la vista de todos, sin ningún complejo, sin ningún temor a ser coartada.

La familia Franco sienta sus reales y se permite exigencias. La Iglesia católica sigue manifestando en algunos de sus centros de culto similar concomitancia con el genocida que tuvo durante la dictadura. El Cabildo de la Basílica del Pilar de Zaragoza ha vestido con un manto de Falange a la Virgen del Pilar, capitana de la tropa, como dice la jota. A petición del partido ultra, según han confirmado ellos mismos. En El Pilar lo atribuyen “a un error”. Todo esto no ocurre por casualidad.

La Virgen del Pilar con un manto de Falange
La Virgen del Pilar con un manto de Falange

Se incomoda la ultraderecha española por la anunciada intención de exhumar los restos del dictador. Y crece, como venía creciendo ostensiblemente durante el gobierno del PP, amparada de alguna forma. Una  manifestación en Moncloa la otra noche. Aterradora. Se acerca a tomar fotos nuestro compañero Moha Gerehou de eldiario.es, un oscense de piel negra, casualmente, y la policía le pide la documentación a él porque “podía estar generando conflicto”, le dijeron. Él. En Valencia, los fascistas se suben al metro para anunciar las tinieblas.

Y así llegamos a la concentración de la plaza de Oriente, la de los grandes discursos del Caudillo, e irrumpen en protesta tres mujeres, activistas de FEMEN. Una panda de energúmenos salvajes, fascistas y machistas inequívocos,  las zarandea y agrede. Les pegan patadas mientras están en el suelo, les insultan y las quieren llevar a la hoguera. Las imágenes han dado la vuelta al mundo. Ya todos saben, vuelven a saber, qué pasa en España con el franquismo, con el fascismo. Con su impunidad.

¿Por qué? 43 años de gobiernos elegidos en las urnas y no se ha resuelto el problema. Una terrible anomalía democrática. No solo aquí, en Europa también como la califica el hispanista Paul Preston. Este 20 de noviembre era también el aniversario del primer juicio de Núremberg en 1945. Los fascismos fueron expulsados y castigados. En España nunca se fueron. Están en el fondo, según vamos viendo, de la putrefacción de las instituciones. Ocurre que nunca se dirimieron responsabilidades como se debió y como hacen los pueblos a los que cae semejante tragedia. Y que buena parte las familias del franquismo siguen siendo puntales de la España actual.

Ese sedimento forma parte de los bochornosos espectáculos a las que ya nos vamos acostumbrando. Con el PP, sus cajas B que ya llegan hasta la cocina, y su presumible mano en la justicia “desde atrás”. El jefe de la policía política que se montó Rajoy, así lo dijo en un ‘whatsapp’ Cosidó -que sigue en activo como portavoz del PP en Senado- se refería a la Sala II y a numerosos nombramientos. “Ha sido una jugada estupenda que he vivido desde la primera línea. Nos jugábamos las renovaciones futuras de 2/3 del TS [dos tercios del Tribunal Supermo] y centenares de nombramientos en el poder judicial, vitales para el PP y para el futuro de España”. Según  recoge Ignacio Escolar de unas palabras que explican, con diáfana claridad, el tinglado judicial.  Marchena se hace el digno y dimite de un nombramiento que aún no tenía pero le daba el bipartismo.

Altas esferas que rezuman una intolerable podredumbre. Justicia, como vemos. Fuerzas de seguridad. Las  amistades del monarca y familia que van desde la Casa Real Saudí al compiyogui, Javier López Madrid, que no pierde ocasión de aparecer en escenarios comprometidos. Empresarios corruptores tampoco faltan. En negocios que se adivinan estupendos por los montos denunciados.

Y los medios. Se han cansado de llevar a sus tertulias a lo más florido de la ultraderecha. A sembrar odio a diario. Los términos que emplean son granadas incendiarias. “Ya no va a humillar al ejército” dice este martes mismo, 20 de Noviembre, ABC, a toda portada.  Por haber pensado que no estuviera con presencia propia en el salón de la Enseñanza de Barcelona. Los votantes de Vox no son los pobrecitos unos nazis, qué va. Nos los lavan y perfuman cada día. PP y Ciudadanos pugnan por ser más y más de extrema derecha para competir con el VOX inflado a conciencia. Hasta crear una costumbre que lleva a algún comunity manager a considerar “una ciudadana” a esta harpía franquista que golpea a la activista de FEMEN.

Fotografía EL PAÍS

@FotografiaPais

Fotos: La protesta de Femen en un acto de la Falange, en imágenes. Una activista es agredida por una ciudadana durante la protesta Foto @agarciacoronado http://bit.ly/2RYn29P 

682 personas están hablando de esto

La mayoría de los ciudadanos son demócratas, no ultraderechistas, pero se van haciendo a la idea, normalizando el concepto. Los mensajes calan cuando son tantos, tan organizados y frecuentes. La gota malaya.

Y si hay algo positivo en este emplasto es que el escándalo se ha desbordado de tal forma que nos ha explotado en la cara. Los miembros de esa ralea siguen andando y sonrientes  aunque con los pies podridos.

Un Gobierno democrático, un parlamento democrático, una justicia plenamente democrática, tiene mecanismos para acabar con esta permisividad que nos ahoga como país. Hay que soltar mucho lastre, eso sí, dejar caer a mucho indeseable oculto.  Tal como piden las instituciones europeas, se trata de prohibir legalmente el fascismo y sus asociaciones. El Parlamento Europeo ha señalado a la Fundación Francisco Franco, Falange y Hogar Social. Con el voto en contra del PP, por cierto. Es hora de hacer cuentas con la iglesia que recibe nuestro dinero y muchas otras prebendas y propiedades, si empacho de mantener comportamientos tan dudosos. Sirve también para los medios. Cierren el grifo de una vez. Si van a multar el odio, que sea el odio verdadero, no las canciones y comparsas.

Salgan de la tibieza. Despréndanse del miedo. Este gobierno y este parlamento tiene la obligación de exhumar de una  vez el franquismo de España.

Madres solteras en el franquismo y los 70: “La presión social en esa época era brutal, venía de todas partes”

5 febrero, 2019

Fuente: http://www.eldiario.es

El Congreso de los Diputados ha aprobado este martes la tramitación de la proposición de ley sobre bebés robados con los votos a favor de todos los grupos parlamentarios. En la presentación de la iniciativa, se ha hecho mención también a las madres que dieron ‘voluntariamente’ en adopción a sus bebés pero en un momento histórico de represión, forzadas por sus familias y un sistema que castigaba ser madre soltera.

Es el caso de Ascensión, que en 1967 se quedó embarazada por un descuido. Tenía 16 años y vivía en Valencia con sus padres y con sus hermanos.  Trabajaba de camarera en un restaurante del centro cuando un día se percató de que había dejado de bajarle la regla. Estuvo cuatro meses sin saber cómo reaccionar, qué hacer, o a quién contárselo, hasta que su jefa, que había notado los mareos, las náuseas y las vomitonas, habló con ella y le explicó que estaba embarazada. Le recomendó que hablase con sus padres y le ofreció su ayuda. Si hacía falta, sería ella quien lo contara. “Cuando intenté hablar con mis padres se dieron cuenta de lo que pasaba. Creo que mi madre ya lo sabía. En aquel momento me asusté muchísimo, porque no sabía lo que podía pasar”, recuerda Ascensión.

Su madre la llevó a una casa particular donde practicaban intervenciones clandestinas en condiciones absolutamente precarias. Estaba de cuatro meses y la responsable de aquel lugar, ilegal en la época, les advirtió de que en ese estado era imposible hacerla abortar. “Nos dijo que si lo intentaba yo moriría ahí mismo”, dice Ascensión. “Mi madre siguió insistiéndole, hasta que entendió que no iban a cambiar de idea”. Su madre tenía claro que no se iban a quedar con el niño, quisiese Ascensión lo que quisiese, y al final un párroco les habló de la Casa Cuna. “Nos dijo que diéramos a mi bebé y que allí le encontrarían una familia bien posicionada”. Ascensión, que ahora tiene 67 años, quería tener al niño, pero sus padres la amenazaron con echarla de casa. “No tuve más remedio”, asegura por teléfono desde Valencia.

Casos como el de Ascensión no son aislados. Aunque escasean los datos, varias mujeres que buscan a sus hijos a través de las plataformas de bebés robados se sintieron forzadas o incluso chantajeadas para desprenderse de sus bebés recién nacidos. “La presión social en esa época era brutal. Venía de todas partes”, explica al teléfono María Dolores (nombre falso), una afectada vallisoletana de 58 años . “Yo me quedé embarazada en 1978. Aunque tenía novio había estado con un chico. Como era imposible saber quién era el padre, mi novio me pidió que me deshiciera del bebé. En esa época, si te dejaba tu pareja con un bebé recién nacido, te marginaban a ti y a toda tu familia”, explica María Dolores, que tenía entonces 16 años.

Como no quería que sus padres se enteraran de que había tenido relaciones sexuales, habló con su ginecólogo y este le ofreció dejar al niño en la clínica Belén de Madrid, uno de los lugares en los que se investigan casos de niños robados. “Me dijeron que estaría bien cuidado y que viviría con una familia importante de la capital. Que nunca le iba a faltar de nada”. María Dolores se ha arrepentido siempre de lo que hizo. Lo que más me duele es que “de una forma y otra yo lo consentí”. Era una chica de un barrio pobre y le dijeron que su hijo iba a vivir como un rey. “Era difícil decir que no”.

En el año 2011 Ascensión vio que salían en la televisión los primeros casos de bebés robados y que hubo una denuncia conjunta de 20 niños nacidos en la Casa Cuna de Valencia, el lugar donde ella había dado a luz y donde se habían llevado a su hija, para conocer el nombre de sus madres biológicas. Aunque un juez obligó a darlos, la institución mantiene que se quemaron los papeles en un incendio. “Nosotros no teníamos ningún tipo de documento y ni mis padres ni yo tuvimos que firmar nada”, recuerda Ascensión. Después de tener a su bebé, sus padres la echaron de casa, así que intentó recuperarlo. Pero en la Casa Cuna le dijeron que ya era imposible. Para evitar que se quedase en la calle las monjas le ayudaron a buscar casa y trabajo, y un par de meses después de dar a luz empezó a trabajar de interna en la casa del abogado de misma Casa Cuna.

La incertidumbre de saber qué fue de sus hijos ha sido una constante en la vida de estas mujeres. “Nadie puede imaginar las noches que he pasado llorando”, dice Maria Dolores, compungida. “No sabes si habrá sido feliz y piensas todo el rato en la vida que podrías haberle dado”, dice. En algunos casos también aquellos familiares que las presionaron se arrepienten, aunque el tema se vuelve tabú dentro de la casa. “Fue mi madre la que me presionó para dar al niño. Años después, cuando ya empecé a buscarla, me dijo que también se preguntaba que qué habría sido de su nieta”.

Benita tenía 15 años cuando su madre la obligó a viajar hasta Barcelona para desprenderse allí del bebé. “O vuelves sola o no vuelves”, le espetó. Para estas mujeres el drama es mayor, porque en muchos casos tienen muy difícil acceder a la documentación. A Benita, la Fiscalía de Menores le dijo que no tenía derecho a reclamar a su hijo, porque lo había hecho de forma voluntaria. Pero ella sigue peleando, y asegura que de ningún modo fue  así. “Cuando estaba en la Casa Cuna de Barcelona le pedía a Dios seguir estando embarazada para no tener que separarme del niño. Si no hubiese sido por la presión yo ahora tendría otro hijo”.

 

Hay que desenterrar la memoria de las cunetas

1 febrero, 2019

Fuente: http://www.eldiario.es

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España desconoce lo que fue la dictadura de Franco. Sus herederos y cómplices impusieron por ley el olvido de los asesinatos, torturas, robos de bebés y este país ha terminado por creer que el franquismo tampoco era para tanto. Hasta la Academia de la Historia, nostálgica del pasado, se negaba a llamarle “dictador” y “régimen totalitario”. Lo dejaron todo atado y bien atado para que así fuera.

Desde el Rey que juró lealtad al genocida, hasta sus ministros, jueces, militares y policías se acostaron franquistas y se levantaron “demócratas”, enterraron la memoria con la ayuda de una izquierda traicionera y construyeron un recuerdo a su medida que ha blanqueado a Franco con éxito durante décadas.

Pero hay un silencio que grita desde las cunetas. Más de 100.000 asesinados por la dictadura que claman Justicia. No se trata de reabrir heridas, se trata de abrir agujeros para que las familias puedan enterrar a los suyos. Somos, después de Camboya, el país con más enterrados en fosas comunes. Somos un país que no permite juzgar a sus criminales fascistas, un país que no le da Justicia a las víctimas vivas y a las familias de los muertos, que tienen que irse a Argentina a pedirla.

En un documental francés reciente definían el franquismo como un régimen sanguinario y brutal que dio un golpe de Estado a una democracia, eliminó a la disidencia, cerró España y le impuso una moral ultracatólica con la ayuda de la Iglesia. Jamás me contaron así la dictadura en el colegio. Tampoco en la tele o en casa. No es eso lo que he oído sobre ella. Sí he oído mil veces que la culpa fue de la República, de la víctima, vaya. A la calle le han borrado la memoria y le han implantado una mentira.

Es hora de desenterrar la memoria de las cunetas y de las salas de tortura de la Dirección General de Seguridad, como hace “El silencio de otros”, la película que debería enseñarse a todos los españoles para que conozcan el relato que se enterró: el de los torturados, los ajusticiados, los bebés robados por el franquismo. El de las violaciones con barras de hierro, las humillaciones a los presos, los fusilamientos contra las tapias. El que nunca me contaron. Es desgarrador ver la lucha incansable de las víctimas por encontrar Justicia y devastador ver un país que ha olvidado lo que los franquistas les hicieron a miles de personas. Es la Infamia Nacional.

En otros países se avergüenzan y juzgan a los genocidas. Aquí se les aplaude y amnistía. Como me decía hace unos días Pablo Romero, hijo de un asesinado de ETA, olvidar a las víctimas es matarlas otra vez. Una víctima no olvida. Un país no puede olvidarla. Un Estado no puede perdonar los crímenes que cometió la dictadura. Ha pasado el tiempo suficiente para desenterrar la memoria de las cunetas. Sería un buen sitio para tirar los restos inmundos del carnicero del Valle de los Caídos.

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La excepción española con el fascismo: Europa señala a la Fundación Francisco Franco, Falange y Hogar Social

17 enero, 2019

Fuente: http://www.eldiario.es

La Europa reciente es hija del fascismo y del antifascismo. La Segunda Guerra Mundial dividió el continente entre los países del Eje y los de la resistencia; entre los aliados de la Alemania nazi y la Italia fascista, como la España de Franco, y aquellos que la combatieron. Y, al terminar la Guerra, todos tenían presente la tragedia del nazismo y el fascismo; muchos de ellos lo tuvieron presente en sus Constituciones –como Italia–, y otros intentaron reconvertir la herencia en una herramienta de aprendizaje para el futuro –como Alemania–.

Pero hubo algunos, como España –o Portugal, o Grecia–, que se convirtieron en excepción: su fascismo se prolongó después de 1945 con una dictadura que perduró hasta la muerte del dictador en 1975 y un poco más –hasta las elecciones de 1977–.

La excepción española hizo que en lugar de perseguir los crímenes del franquismo, una ley de amnistía permite que torturadores como Billy el Niño se paseen por las calles; y facilitó que una organización dedicada a la loa y exaltación del dictador y su dictadura siga abierta en 2018.

La Fundación Francisco Franco, que incluso ha recibido dinero público, ha sido señalada este jueves en el Parlamento Europeo –a instancias de Podemos y BNG, a través del GUE y Verdes/EFA–, que ha pedido su prohibición –como la del resto de organizaciones profascistas– por extensión, al ser una entidad que exalta una dictadura.

Y lo ha hecho con el voto en contra del PP de Pablo Casado, que votó a favor de la resolución consensuada y en contra de las tres enmiendas incorporadas que mencionan a la Fundación Francisco Franco, al Valle de los Caídos y a Hogar Social Madrid.

“Considerando que diecinueve personas han sido acusadas por la Fundación Francisco Franco —entidad que glorifica una dictadura y sus delitos— y por la familia Franco de varios delitos que podrían sumar hasta trece años de prisión tras realizar una acción pacífica y simbólica en la que desplegaron dos grandes pancartas en el Pazo de Meirás en las que instaban a las autoridades públicas a intervenir para reclamar la devolución de esta propiedad al pueblo gallego”

“[El Parlamento Europeo] insta a los Estados miembros a respetar las disposiciones de la Decisión Marco del Consejo, a luchar contra las organizaciones que propaguen discursos de odio y violencia en espacios públicos y en línea imponiendo las sanciones establecidas por la Decisión Marco del Consejo y a prohibir efectivamente los grupos neofascistas y neonazis y cualquier otra fundación o asociación que exalte y glorifique el nazismo y el fascismo, respetando el orden jurídico nacional y las jurisdicciones nacionales”.

Pero no sólo señala a la Fundación Francisco Franco, también lo hace con Hogar Social Madrid, Falange, Alianza Nacional y Democracia Nacional, como argumentos en la exposición de la resolución:

Considerando que, en España, se investiga a doce miembros de la organización neonazi Hogar Social Madrid por incitación al odio; que miembros de los grupos fascistas españoles Falange, Alianza Nacional y Democracia Nacional fueron detenidos y condenados por el Tribunal Supremo español tras atacar el Centro Cultural Blanquerna en Madrid durante la celebración de la Diada Nacional de Cataluña en 2013; que, en 2016, la ONG antirracista SOS Racismo documentó 309 casos de violencia xenófoba5; que el presidente de esta organización ha recibido amenazas de muerte tras señalar dichos casos y ha condenado la falta de mecanismos eficaces para denunciar estos delitos;

La mención a estos grupos españoles en los considerandos se suma a otros ataques fascistas ocurridos recientemente en Europa, como las 77 personas asesinadas y 151  heridas en los atentados de Noruega de 2011; el asesinato en 2016 de Jo Cox, diputada británica; los asesinatos cometidos por Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU) entre 2000 y 2006 en Alemania; el juicio contra el partido neonazi Amanecer Dorado, acusado de organización delictiva y del asesinato de Pavlos Fyssas-.

El caso más reciente: el 21 de septiembre de 2018, cuando militantes del partido neofascista Casa Pound atacaron a un grupo de activistas, entre ellos la eurodiputada Eleonora Forenza y su asistente Antonio Perillo, que sufrieron lesiones graves, tras una manifestación antifascista y antirracista en Bari, Italia.

En el caso español, además, la resolución pide al Gobierno que acabe con toda herencia de la dictadura:

“Acoge con satisfacción la decisión aprobada por el Congreso de los Diputados de trasladar los restos de Francisco Franco de su tumba en el Valle de los Caídos, convertida en lugar de peregrinación de la extrema derecha; pide a las autoridades españolas que supriman de manera efectiva todos los demás símbolos o monumentos que exalten el levantamiento militar, la guerra civil y la dictadura de Franco, y pide que aquellos que no puedan ser retirados se sometan a la necesaria contextualización e interpretación, para que contribuyan a la concienciación pública y a la memoria histórica”

El texto, además, intenta juntar la línea de puntos con los actuales grupos de extrema derecha que están intentando construir una alianza continental con vistas a las próximas elecciones europeas de mayo de 2019, y aquellos líderes que están personificando la Europa de los “cero migrantes”, como Matteo Salvini –Liga Norte–, Marine Le Pen –Frente Nacional– y Vicktor Orbán:

“Considerando que personas vinculadas a grupos de extrema derecha, entre ellos Acción Francesa, planeaban un atentado terrorista contra varios políticos franceses y contra mezquitas durante las elecciones presidenciales de 2017; que se presentaron varias solicitudes de cierre de los locales de Acción Francesa; que previamente muchos miembros del grupo se unieron a las filas del Frente Nacional”

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“Considerando que Cécile Kyenge, diputada al Parlamento Europeo, ha sido llevada a juicio por la Liga Norte por tratar a este partido de racista”

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“Considerando que el primer ministro húngaro Viktor Orbán elogió en su discurso del 21 de junio de 2017 al colaborador nazi Miklós Horty como un ‘estadista excepcional”

De este modo, la resolución mira hacia atrás, pero también al presente y al futuro: “Considera que entre las causas profundas del auge de la ideología y los grupos neofascistas se encuentran las siguientes: las políticas que afectan negativamente a la situación socioeconómica de los trabajadores y de las personas, así como el aumento de las desigualdades sociales, el no respeto del Derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas y la propagación de ideas racistas y xenófobas en las políticas oficiales, en particular en la Unión”.

La Europa de los últimos 70 años es hija del fascismo y del antifascismo, y el Parlamento Europeo ha dado este jueves una voz de alarma. Y en esa voz de alarma ha señalado a España por la Fundación Francisco Franco, Hogar Social Madrid, Falange, Alianza Nacional y Democracia Nacional.

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Volar el Valle de los Caídos

28 diciembre, 2018

http://www.agenteprovocador.es


El 12 agosto de 1962, un comando anarquista perteneciente a la organización Defensa Interior atentó contra la Basílica. No hubo heridos ni tampoco grandes desperfectos. A este atentado le siguieron otros

Eran solamente siete personas. Los integrantes de Defensa Interior (organización clandestina libertaria surgida en el seno del Movimiento de Liberación Español) debían ser invisibles. Nadie debería saber sus nombres, aunque pronto estos se hicieron conocidos entre la militancia anarquista. Su plan consistía en realizar acciones armadas para denunciar que España, lejos de la imagen de supuesta apertura que el régimen comenzaba a ofrecer al mundo, era eso mismo, una dictadura. Los atentados serían simbólicos, sin víctimas personales, y harían que la opinión pública tratase la falta de libertades, el totalitarismo y la represión del franquismo. En mayo de 1962 se decidió emprender una intensa campaña de acciones violentas. En los meses sucesivos explotarán numerosas bombas en bancos o edificios de la Iglesia, entre muchos otros. El 12 de agosto le llegó el turno al Valle de los Caídos. Francisco Sánchez Ruano, aunque no participó en el atentado, fue condenado de forma ejemplar: 28 años de prisión. Pasó 11 años en la cárcel de Burgos solamente por estar en el lugar y momento equivocados. Enseñaba la cripta en la que están enterrados José Antonio Primo de Rivera y Franco a unos amigos que visitaban España, entre los que estaba una chica que le gustaba. La detonación, que se produjo detrás del altar, lo dejó aturdido, pero corrió hacia fuera de la Basílica, inaugurada tan solo tres años antes, para ponerse a salvo. Fueron detenidos y la policía tomó sus nombres. Lo que vino a continuación fue un calvario: lo llevaron a comisaría y, durante toda una noche, recibió palizas a manos de policías para que confesara un crimen que no había cometido.

«Franco, ni en tu tumba te dejaremos descansar»

Mientras esto sucedía, los autores de la acción, desde París, donde tenían sus pisos clandestinos, publicaron un comunicado que advertía: «Franco, ni en tu tumba te dejaremos descansar». ABC calificó el atentado de «sacrílego y criminal». Fueron semanas muy agitadas. En distintos puntos del estado español detonaron bombas y se idearon planes para matar al dictador. Se estaban acercando: días después, el 19 de agosto, estalló una bomba a la entrada del Palacio de Aiete, en San Sebastián, donde veraneaba Franco. El comunicado advertía: «La próxima vez será la buena». Y ese mismo día, en Madrid, detonaban sendas bombas en la sede de los periódicos Ya y Pueblo. La prensa franquista habló de un «centro de reclutamiento terrorista en Toulouse». Se desató la caza del anarquista. En septiembre detuvieron a los «comunistas» (escribió ABC) y en octubre se realizó un consejo de guerra masivo que fue un perfecto teatro político.

ABC  informando de la detención de los supuestos autores de la campaña de atentados (23 de septiembre de 1962)
ABC INFORMANDO DE LA DETENCIÓN DE LOS SUPUESTOS AUTORES DE LA CAMPAÑA DE ATENTADOS (23 DE SEPTIEMBRE DE 1962)
Noticia publicada en el  Diario de Burgos  (23 de septiembre de 1962) sobre la detención de los «terroristas»

NOTICIA PUBLICADA EN EL DIARIO DE BURGOS (23 DE SEPTIEMBRE DE 1962) SOBRE LA DETENCIÓN DE LOS «TERRORISTAS»

BOMBAS Y TRUENOS

Los GRAPO, en abril de 1999, también hicieron algo parecido. Su bomba afectó a la cúpula y destrozó confesionarios y varios bancos. También el enorme órgano, que quedó inutilizado. El integrante del grupo se hizo pasar por un simple visitante de entre los muchos que lo visitaban. No perseguía causar daños personales, ya que estaba programada para explotar una vez que el lugar estuviese cerrado a las visitas. La acción coincidió con una tormenta: «Un fraile asegura que oyó un ruido muy fuerte, hacia las cuatro de la madrugada. Pero lo confundió con el de un trueno, puesto que a esa hora caía una fuerte tormenta eléctrica», afirmó un portavoz de Patrimonio Nacional a El País. El sismógrafo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, situado bajo la basílica del Valle, grabó la alteración provocada por la explosión. Sin embargo, aunque una persona, que habló en nombre del grupo, llamó a la prensa advirtiendo de la colocación del artefacto, la policía fue al lugar equivocado, a la confluencia de las calle de Alcalá y de Arturo Soria, donde en su momento estuvo situado un monumento a la Cruz de los Caídos. La Fundación Francisco Franco se refirió a lo sucedido como un atentado contra el símbolo de la «reconciliación nacional».

Instantes después del atentado de GRAPO contra la Basílica del Valle de los Caídos
INSTANTES DESPUÉS DEL ATENTADO DE GRAPO CONTRA LA BASÍLICA DEL VALLE DE LOS CAÍDOS
Aspecto de parte de los destrozos provocados por la acción de GRAPO
ASPECTO DE PARTE DE LOS DESTROZOS PROVOCADOS POR LA ACCIÓN DE GRAPO

ETA, años más tarde, en 2005 también atacó la Basílica por medio de un explosivo casero formado por varios kilos de nitrato sódico a base de fertilizante. Detonó en el exterior, en una zona ajardinada. El grupo lo reivindicó tiempo después, junto a otras acciones. Al menos ese día, no hubo tormenta alguna, ni truenos.

El PP responsabiliza a la República de las muertes causadas por los bombardeos alemanes durante el Gernika valenciano

2 diciembre, 2018

Fuente: http://www.grupotortuga.com

Domingo, 30 de septiembre de 2018.
La formación ultraconservadora impide aprobar dos mociones para investigar el caso de los trabajadores esclavos del franquismo y el ataque de aviones nazis sobre El Maestrazgo.

EFE

El PP ha impedido este jueves con su mayoría absoluta aprobar dos mociones que pretendían que el Senado pidiera al Gobierno investigar el caso de los llamados trabajadores esclavos del franquismo y también los bombardeos alemanes de 1938 sobre El Maestrazgo, conocidos como el Gernika valenciano.

Las dos iniciativas, presentadas por Compromís, se han rechazado en la Comisión de Justicia de la Cámara Alta pese a contar con el respaldo de todos los grupos parlamentarios, insuficiente para que salieran adelante frente a los votos mayoritarios del PP.

La moción sobre el llamado Gernika valenciano pretendía que el Gobierno pusiera los medios necesarios para “esclarecer” este episodio de la Guerra Civil en el cual los aviones Stuka-87 de la Legión Cóndor alemana bombardearon varios pueblos de El Maestrazgo.

Reclamaba Compromís conocer el número exacto de víctimas, determinar los responsables de la orden de ataque y “recordar y brindar homenaje” a las 38 víctimas que sí están identificadas.

Según ha relatado el senador Jordi Navarrete, aquella operación fue un “experimento” de la aviación alemana que por vez primera usó bombas de 500 kilos contra la población civil, sin que 80 años después aquellos ataques se hayan aclarado del todo.

El unánime respaldo que su propuesta ha tenido en los demás grupos ha topado con la oposición del PP, cuyo portavoz, Manuel Altava, ha esgrimido informes de historiadores para asegurar que los cuatro pueblos atacados por la Legión Cóndor “estaban en la línea de frente, donde se concentraban gran cantidad de medios de combate republicanos susceptibles de ser neutralizados”.

Altava ha hecho hincapié en que las autoridades de la República no evacuaron a la población civil de esa zona del frente, afirmación muy criticada después por otros portavoces, y ha concluido que “por muy desgraciado que fuera” el bombardeo no se puede decir que sirviera de “campo de pruebas” para la II Guerra Mundial.
Un “experimento” de la aviación nazi

No lo ha considerado así la socialista María José Fernánde Muñoz, para quien lo ocurrido en mayo de 1938 fue un “experimento” de la aviación nazi que “es de justicia rescatar” para poder exigir a sus responsables que pidan perdón porque, ha recalcado, “un acto de tal vileza no puede quedar impune”.

Joan Bagué, del PDeCAT, ha coincidido en que las fotos que se hicieron militares alemanes al lado de los socavones provocados por las bombas confirman que fue un ataque “selectivo” y “en fase de pruebas”.

Jokin Bildarratz, del PNV, ha apuntado que “es difícil” no apoyar la iniciativa, y Miquel Àngel Estradé, de ERC, ha considerado “indudable” que los Stukas “atacaron a la población civil sin ninguna justificación”.

Desde Unidos Podemos, Joan Comorera ha añadido que lo ocurrido en El Maestrazgo “fue otro Gernika más” y ha recordado que en aquellos pueblos sólo quedaban mujeres y niños que fueron víctimas de una “masacre” concebida “para sembrar el terror”.

Más de 200.000 “trabajadores esclavos” del franquismo

A este debate ha seguido el de otra moción de Compromís que reclamaba al Gobierno impulsar la investigación sobre los trabajadores esclavos del franquismo, así como su “reconocimiento y reparación”.

Se trata los más de 200.000 reclusos políticos que desde la Guerra Civil y durante la Dictadura trabajaron para empresas públicas y privadas, en condiciones de semiesclavitud y sin apenas salario, para construir carreteras, embalses, aeropuertos, y cuya actividad está reseñada documentalmente.

Los grupos han reiterado su apoyo a una propuesta que creen justa y que han enmarcado en el impulso a la Ley de Memoria Histórica y la creación de una Comisión de la Verdad, pero de nuevo el PP la ha desechado.

La senadora Esther Muñoz ha reprochado a las otras formaciones su empeño por debatir sobre Memoria Histórica en vez de abordar los problemas de la Justicia y ha dicho que si se quiere dar reparación también habría que reparar a los muertos de los bombardeos republicanos durante la Guerra Civil.

Entre protestas de los otros portavoces, les ha invitado a presentar mociones para exigir el “perdón” del Gobierno italiano por la “invasión de los romanos” a la Península, ha sacado a colación las víctimas de las Guerras Carlistas y ha dicho que podía remontarse “hasta la época de Viriato”.

Público.

Ser exhumado es un privilegio

23 noviembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Los restos de Franco serán exhumados, tras una sesión histórica en el Congreso. Pocas veces este adjetivo definió mejor lo expuesto, que no debatido, por la clase política del momento. La mayoría parlamentaria ha dado luz verde, con los grises del Partido Popular y de Ciudadanos, a dejar de loar en un mausoleo construido con sangre, dolor, abusos, esclavitud e ignominia a un dictador. Un mausoleo en el que algunas víctimas de la dictadura comparten espacio con su opresor. Sin que sus familias hayan sido consultadas. Sin que muchas ni tan siquiera sepan que yacen allí sus restos.

Hace años, los suficientes para que mi memoria sea hurgada con ahínco, participé en la exhumación de cuatro fosas comunes junto a las tapias del cementerio de Mérida, en Badajoz, Extremadura. Por situar, que nunca está de más cuando se habla de mi tierra. Eran tiempos en los que la Junta ofrecía esta ‘actividad’ de reconocimiento, dignidad y memoria a la juventud europea. Bajo el sol abrasador –de nuevo un adjetivo en el que no caben dudas– de un mes de agosto extremeño, un grupo de unas quince personas dedicamos dos semanas a mover tierra a palazos, a delimitar el terreno y, pincel en mano, a barrer palmo a palmo el suelo para buscar los cuerpos de las personas que habían sido asesinadas décadas antes y tiradas con un desdén que duele, que atormenta.

Abrimos cuatro fosas en los puntos indicados por un georradar. Y no había nada. Matizo: casi nada. Sólo en una esquinita, justo en la que yo estaba asignada, apareció un cráneo, parte del cuello, del omóplato y de las costillas. Fue el resto más ‘entero’ que ‘descubrimos’. Pero no fue el único: un pie casi completo pegado a una suela de zapato –duele escribir esto–, decenas de trozos óseos, de dientes, de hebillas de cinturones, de peines, de monedas, de trozos de metales variados, de restos de tejidos… fueron desenterrándose a medida que desempolvábamos la tierra. También aparecieron casquillos de balas, huellas de la crueldad extrema. Huellas de lo sufrido. Un tremendo olor a quemado fue apareciendo a medida que escarbábamos. Aún lo recuerdo, ahí mi memoria está más viva.

Un dictador que ha tenido una escultural sepultura durante décadas va a ser ahora dignamente desenterrado, con flores, rezos y, seguramente, algún ‘viva’. Muchas de las personas a las que asesinó su régimen ni siquiera podrán tener ese privilegio; porque no están, son polvo, son cenizas, son apenas un olor o las púas de un peine desdentado. Hasta la exhumación es una cuestión de privilegios.

Nunca supimos qué pasó con las personas lanzadas a las fosas comunes situadas junto a una de las fachadas del cementerio emeritense. Queríamos exhumarlas, tratar de identificarlas y hacerles un enterramiento digno. Ni eso les permitieron. Fueron despojadas hasta de su propia muerte.

Sólo supimos que fueron quemadas. ¿Cuándo? No sabemos. ¿Qué pasó con sus cenizas? Otra pregunta sin repuesta. La hipótesis de las personas investigadoras que dirigían el proyecto es que los restos fueron llevados al Valle de los Caídos, junto a Franco. Sus familias nunca lo sabrán. No podrán honrarles, recordarles ni exhumarles con dignidad. No podrán decidir dónde descasan. Ni llevarles flores.

Eso sí, en un intento de dignificar su memoria, todos los restos aparecidos en las fosas de Mérida fueron enterrados en tres pequeños féretros y en un mausoleo creado ad hoc . También se hizo una bonita ceremonia con algunos de los políticos del momento.

Este caso de no-exhumación, de ausencia de privilegios, no es único. Úrsula Sánchez Mate y Bernarda García Hernández, asesinadas el 26 de septiembre de 1936, tampoco tuvieron la suerte de ser exhumadas. Poco tiempo después acudí a apoyar en la apertura (y búsqueda) de las fosas comunes en Villanueva de la Vera, provincia de Cáceres, en las que se esperaba encontrarlas.

Estoy muy orgulloso, hoy comienza la historia; vamos a descubrir cómo las torturaron y cómo las asesinaron. Cuando las enterremos es cuando se cicatrizarán las heridas”, dijo entonces Jon Antón, bisnieto de Úrsula.

Aquella mañana, un lluvioso y húmedo día de octubre, la máquina excavadora, ante la atenta mirada de decenas de personas, estuvo removiendo tierra donde determinó el georradar. Nuevamente, nada de nada. No quedaba ni el olor. “Es un suelo muy ácido por el sustrato granítico, que con el agua tiene un efecto muy corrosivo en los materiales orgánicos, que con el paso del tiempo desaparecen”, explicó, como principal argumento, un experto del departamento de Antropología de la Sociedad Científica Aranzadi.

Nuevamente, no hubo exhumación. Los ejemplos, de vidas y muertes arrebatadas, de los que seguramente hay centenares, explican que Franco, 43 años después, sigue siendo un privilegiado. Sus familiares también. Pueden llevarle flores. Hay personas para las que este ‘pequeño’ gesto es inalcanzable.

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“Me he encontrado que tengo madre y padre y dos hermanos. Hemos perdido 45 años”

22 noviembre, 2018

Fuente: http://www.publico.es

Más de cuatro décadas después de ser arrancada de su los brazos de su madre pocos minutos después de nacer, esta vecina de Campo de Criptana ha conseguido unir todas las piezas de un puzzle que siempre tuvo delante. La mujer que la parió siempre creyó que su bebé había muerto, pero una llamada anónima les ayudó a descubrir la verdad. “Quiero contar mi historia por si sirve para arrojar luz en medio de tanto silencio y oscuridad”, afirma Ana Belén Pintado

Ana Belén Pintado, junto a uno de los molinos de viento de su pueblo, Campo de Criptana (Ciudad Real).- LAURA FIGUEIREDO

Ana Belén Pintado, junto a uno de los molinos de viento de su pueblo, Campo de Criptana (Ciudad Real).- LAURA FIGUEIREDO

Hace unos días se encontraba con su madre de verdad y en breve podrá conocer a sus dos hermanos mayores y a su padre. Todos quieren recuperar el tiempo perdido después de que madre e hija fueran separadas nada más nacer en medio de una historia llena de mentiras y que se suma a los muchos casos de bebés robados que en España se produjeron desde la década de los 50 hasta por lo menos los 80.

La hija es Ana Belén Pintado, de Campo de Criptana (Ciudad Real), ahora está feliz y entre atender a un medio de comunicación y otro busca el momento de poder serenarse y disfrutar con su marido e hijos de tanta alegría. Mientras, le van llegando los papeles y certificados que ha solicitado a diferentes organismos y una vez que cuente con los resultados del ADN pondrá junto a su abogada, Aurelia Fuentes Bermejo, en marcha un proceso legal.

La madre es Pilar V.G. de Lanzahita (Ávila) aunque vive en Madrid y tiene 69 años. Una madre que nunca buscó a su hija porque, como le dijeron, su niña había muerto y ella lo creyó sin ninguna duda.

Ana Belén Pintado quiere contar su caso y los pormenores de su búsqueda en la que la suerte se ha unido a su perseverancia, a la ayuda de algunos medios de comunicación y a los datos ofrecidos por el Instituto del Menor de Madrid. A ello, se suma la llamada de un anónimo que acelera y facilita el encuentro. Esta vecina criptanense no supo hasta hace unos años que era hija adoptada y ahora, hace menos de un año, a la hora de arreglar unos papeles tras la muerte de sus dos padres, descubre que es una bebé robada en la clínica Santa Cristina de Madrid.

Ana Belén se siente una mujer afortunada, dichosa y dispuesta, igual que su madre, a recuperar el tiempo perdido. Por ahora, solo han sido dos horas juntas y sabe que son muchas más las que quedan por delante. También sabe que necesita tiempo para colocar tantas emociones en su sitio.

¿ Cómo ha sido el después, una vez que se da a conocer la noticia del encuentro con tu madre?

Ha sido un no parar con muchos y muy diferentes medios de comunicación. Me han llamado de muchos sitios y he querido atender a todos. Una locura pero es que yo, estoy muy agradecida a aquellos que se hicieron eco de mi historia cuando les pedí ayuda. Ahora creo que mi caso puede poner luz en medio de tanto silencio y oscuridad. Es cuando te das cuenta del poder de difusión en las redes y la verdad es que los periodistas podéis ayudar mucho y hacer un buen trabajo en todo este tema.

¿Cuántas veces al día hablas con tu madre, Pilar?

“Necesito tiempo y tranquilidad para disfrutar de tanta alegría con mi marido y mis tres hijos”

Todos los días hablamos varias veces. Ya estamos viendo cuando puedo conocer a mi padre y a mis hermanos que ya saben que tienen una hermana menor que ellos. Lo que no he tenido es tiempo para mi familia. Necesito tiempo y tranquilidad para disfrutar de tanta alegría con mi marido y mis tres hijos.

Primero te encontraste, hace una semana, con tu madre, ¿cómo fue ese encuentro?

Fue un encuentro casi natural, sin escenas y aspavientos. Ten en cuenta que ya habíamos hablado antes por teléfono y ese primer shock ya lo habíamos pasado. Ella fue sola con una amiga y yo con mi marido y mis tres hijos. Ella sí conocía fotos mías pero yo era la primera vez que la veía. Besos y abrazos, empezamos a hablar y a hablar y así dos horas. De los hijos, de los parecidos, de los nervios, de las noches anteriores al encuentro sin dormir…

¿Qué te dijo?

Que tenía un padre y que estaba vivo y que me encontraría con él en breve y que no me preocupe que también me acepta. Que tenía dos hermanos mayores que yo. Que no tenía ninguna duda de que soy su hija. De hecho, en principio dijo que no quería hacerse la prueba de ADN, como le propuse, porque no lo vía necesario. No le cabía la menor duda pero ya la hemos solicitado porque entre otras cosas es necesario para temas administrativos.

“Hemos perdido 45 años de nuestra vida”

Lo tenemos claro, hemos perdido 45 años de nuestras vidas y ahora hay que recuperarlos. Insistió en que la verdad es que yo soy bebé robado, que me arrancaron de sus brazos, me dieron por muerta y que si ella hubiera tenido la más mínima duda de que yo vivía me habría buscado y querido como quiere a sus hijos.

Es que esto ha sido un doble encuentro…

“Mi madre verdadera nunca dudó de que su hija había muerto, como le dijeron en el hospital”

Claro, ella me daba por muerta. Cuando da a luz, en Santa Cristina, me tiene en sus brazos, me ve unos segundos y nos separan. Le ponen una máscara en la cara, la sedan y no se entera de nada hasta que le dicen después que su hija ha fallecido. Pregunta dónde está y le dicen que ellos ya se han hecho cargo, que está todo arreglado y no le dan papeles ni nada.

¿Ella nunca dudó de lo que le dijeron en Santa Cristina?

No dudó ni lo más mínimo. Se lo tragó total hasta que yo la llamo a través de los datos que me da el anónimo.

¿El anónimo fue la pieza que dio un giro a la búsqueda este verano?

Bueno, el proceso ha tenido más de un momento determinante pero es verdad que a raíz de la llamada de este anónimo todo va más rápido y facilita el encuentro. A principios de julio logro que el Instituto del Menor me dé unos datos que andaba esperando hacía un tiempo. Me dice que mi madre se llama Pilar, que es de un pueblo de Ávila y que tenía, cuando yo nací en 1973, 23 años. Enseguida mi abogada, Aurelia Fuentes, me dice que filtre esos datos a los medios de comunicación y eso hago. Antes ya había salido en algunos medios mi historia, con mi fecha de nacimiento, clínica, peso y hasta el número de habitación. Unos datos que yo ya tenía por los documentos con los que contaba. Desde este medio salta a agencias y redes y lo ve una persona que se pone en contacto conmigo el mismo día de la publicación. Me pide que mantenga el anonimato y me dice que estos datos le encajan perfectamente con una persona que conoce y piensa que podemos ser madre e hija. Él añade que Pilar es de Lanzahita en Ávila y me da su número de móvil y me insiste en que los datos parecen encajar.

Te pondrías a temblar…

Me pilló justo en el despacho Aurelia y me temblaba la mano y todo y pienso que Dios lo había puesto en el camino. Pues cogí y ahí mismo llamé y le digo bien claro: “soy Ana Belén, soy una bebé robada y la llamo porque me han dado su número de móvil a través de un anónimo y me han dicho que usted puede ser mi madre y puede encajar con los datos que tengo y estoy buscando a mi madre y…”. Imagino que en principio le daría un turruteque nada más oírme así que me dijo que en un rato me llamaba de nuevo. Y así lo hizo y en esa primera llamada confirma fechas pero hay una cifra que no cuadra. El día de mi cumple, 10 de julio, me llamó otra vez y me preguntó por el anónimo, yo no puedo decir nada, y me propuso que fuera a la clínica Santa Cristina y pidiera los apellidos. Se nota que ya le había dado tiempo a ir digiriendo las cosas, le daría vueltas y pensaría que podía ser. Yo le había dado hasta nombres de médicos que estuvieron en el parto pero ella insistía, “pregunta, pregunta”. me repetía. Y ahí queda la cosa.

Hasta que en poco más de una semana el Instituto del Menor de Madrid te da más datos

“Cuando le aporto lo apellidos y los datos que cuadran me dice: ‘yo soy tu madre’”

Mira, las dos teníamos pocas dudas pero… Entonces volví a llamar al Instituto del Menor donde trabajan con mucha cautela. El caso es que finalmente me dan sus apellidos y me dicen que si quiero hacerlo por mis medios que lo haga. Ya con los nuevos datos, las cifras coinciden y con los nervios llamo a mi marido, que otra vez pone prudencia, y al día siguiente, ya delante de Aurelia, llamé y le dije los apellidos (que ella prefiere por ahora que no salgan completos en la entrevista). Le repetí además todos los datos: fecha de ingreso y del parto, hora del nacimiento, peso, nombre del médico… Todo coincidía. Y ya me dijo “yo soy tu madre”. A esta llamada siguieron otras muchas y con muchos nervios y finalmente quedamos el mismo sábado (8 de septiembre) para vernos y me pidió que fuera con mi familia. Ella fue con una amiga.

¿Eres consciente de que has batido un récord? En menos de un año has pasado de descubrir que eras un bebé robado a encontrarte con tu verdadera madre.

“Estoy muy orgullosa porque estos casos son casi imposibles de resolver”

Soy consciente de ello, y con lo difícil que son estos casos yo me siento afortunada y muy orgullosa. Lo digo por mi empeño, mi familia y yo llevamos desde hace meses sin parar de buscar y venga por aquí y por ahí. Iba a por todas y sin apenas documentación. No he perdido oportunidad.

Pero antes de esa llamada anónima hay una historia que te lleva a descubrir que eres una hija adoptada y después un bebé robado.

Trato de resumir. Muere mi padre en 2010 y a la hora de hacer papeles me encuentro una escritura de adopción. Yo no sabía que mis padres me habían adoptado por muy increíble que parezca pero el tema se queda ahí y no lo hablo con mi madre. Pensé que era una adopción legal. En 2014 muere mi madre y cuando vendemos su casa dos años después nos traemos todos los papeles y ahí se quedan en cajas hasta que poco a poco me pongo a verlos y ordenarlos. Y es cuando me encuentro, en noviembre del año pasado, unos papeles claves. La ficha de parto del hospital que está cortada en la que veo que mi madre adoptiva, Petra Lucas-Torres, aparece como madre biológica y se han cortado los datos donde se supone que vienen los padres verdaderos. En otra carpeta, veo un certificado que dice que mi madre es estéril. Nada cuadra, todo era un chanchullo. Y además, se contradice con las escrituras de adopción que ya teníamos desde que tuve que pedirla por la muerte de mi padre.

-Es entonces cuando tú dices: “Soy una niña robada”.

Enseguida lo pensé y me vienen a la cabeza otros recuerdos como las tarjetas de Navidad de sor María, la religiosa implicada en muchos de estos casos, que también encontré entre los papeles, o el recuerdo de cuando era pequeña de ir con mi madre a ver a esta monja a la que le daba un sobre. El médico, Santa Cristina… Es todo. Incluso en 2010 me llamaron de un programa de la TV en el que se buscaba a bebés robados y me pidieron que me fijara en las personas que aparecían en la pantalla por si alguno pudiera tener relación o parecido conmigo. Yo me quedo sorprendidísima pues no sabía entonces nada de nada. Lo dejo pasar pensando que es una equivocación.

¿Entonces empiezas a indagar?

No sé qué hacer y se me ocurre llamar a una amiga que está muy relacionada con medios y en general tiene muchos contactos. La llamo, le cuento y pone mucho interés y enseguida me facilita el contacto con la presidenta de la asociación SOS Bebés Robados en Madrid. Aporté los datos y el ADN. Me facilita ir a una cadena nacional privada y veo una oportunidad en medio de un tema donde todo era oscuro y nadie sabía nada.

“En qué cabeza y corazón cabe arrebatar a una madre un hijo recién nacido y con dinero por medio”

No me fue fácil ponerme delante de una cámara y contar temas tan personales e íntimos y más con una familia y tres hijos. Era una luz, una salida y había que probar. La asociación me dio algunos datos y unos apellidos con los que trabajamos como locos en un principio, buscando por todas partes y todos los resultados eran negativos. Eran los apellidos que aparecían en la escritura de adopción, Pardo López, no sacábamos nada en claro. Imagino que igual fueron inventados, ¡yo qué sé!.

Necesitabas un abogado.

Sí, llega un momento en el que me recomiendan ponerme en manos de un abogado y es cuando entra en la historia Aurelia Fuentes. Ya la conocía, sabía que era buena abogada y además vive aquí, en el pueblo, en cualquier momento era accesible y eso para mí era muy importante. Es entonces, con Aurelia, cuando empezamos a poner orden en las vías de búsqueda y trabajo.

Tres vías

Sí, la de los medios de comunicación que Aurelia me dijo que parecía lo más rápido con máxima difusión; vía judicial, con una demanda de jurisdicción voluntaria e insistir en la vía del Instituto del Menor donde yo ya había llamado en febrero solicitando mis datos de adopción a través de la asociación SOS. Y así ya llegamos a julio que es cuando salta la liebre y llega el encuentro con mi madre verdadera.

¿Por qué siempre hablas de buscar a tu madre biológica y no de padre o familia biológica?

Yo me posicionaba como madre y, a lo mejor, era por eso, por el sentimiento de ser madre y que te quiten un hijo. Pero ya últimamente decía: “busco madre y familia biológica”. El caso es que ahora a Pilar igual la llamo por su nombre que le digo madre y cuando se la presento a mis hijos lo hago como abuela.

¿En el camino has encontrado a mucha gente dispuesta a colaborar?

Sí y son muchos los agradecimientos. Desde a mi abogada a los medios de comunicación que quisieron oír mi historia y difundirla pasando por muchas personas que me han apoyado creyendo en mí o aportando conocimientos y datos. ¡Puf! tengo que dar muchas gracias y estoy muy agradecida porque todos han aportado su granito de arena para llegar a este final.

¿Qué te decía la gente cuando te llamaba?

Recibí llamadas de muchas madres que me daban ánimos para seguir adelante y que me insistían en que no lo dejara. Llamadas también de algunas personas que me daban datos que he tenido que descartar por no cuadrar para nada.

¿Ha habido algún sinsabor?

Sinsabores y decepciones. Además, te encuentras con sorpresas a la hora de investigar con nombres y apellidos de personas del pueblo bien conocidas en ese tiempo y que en su momento supieron y estuvieron relacionadas con mi adopción. En el presente hay mucha gente que no lo ha entendido pero deben comprender que yo tengo derecho a buscar y encontrar a mi verdadera madre y saber la verdad.

“Hay personas del pueblo relacionadas con mi adopción que han puesto en duda siempre que yo fuera robada”

Han puesto en duda siempre que yo fuera robada pero es que ahora no hay duda. Hemos sido prudentes, todos los pasos que hemos dado no han sido gratuitos, teníamos los datos que lo confirmaban. Aquí es verdad que siempre he contado con la cabeza fría de mi marido frente a mi lógica impulsividad. Nunca nos hemos inventado nada y cuando he hablado es porque sabía lo que decía. En qué cabeza y corazón cabe arrebatar a una madre un hijo recién nacido y con dinero por medio.

¿Se te ha hecho larga la búsqueda?

Sí, se me ha hecho larga y en momentos me he sentido sola. Siempre he tenido mucha fe y he creído desde el principio en mi corazón y pensamiento que iba a encontrarlo.

¿Qué piensas ahora de tus padres adoptivos?

“A mis padres adoptivos no le guardo rencor pero no sé cómo han podido vivir con esto en silencio”

Rencor no les guardo, no soy persona rencorosa. Si ahora mismo vivieran y los tuviera delante les pediría explicaciones. Por qué han hecho esto conmigo y una madre. Cómo tenían tanta necesidad de un hijo habiendo medios legales. Ellos, me han dado todo lo que necesitaba, no me ha faltado nada, pero esto… En mi cabeza y corazón no cabe como una persona puede llegar a arrebatar a una madre su hija recién nacida. Ellos sabían lo que hacían. Cómo mis padres han podido vivir con este silencio. En fin, yo he logrado lo que quería, encontrar a mi madre y mi familia verdadera. El tiempo colocará las cosa y a las personas en su sitio.

¿Qué le dices a la gente que está en tu situación?

Que busquen y que no se queden parados. Que no paren de buscar y que en el momento menos esperado salta la liebre.

¿Y a la Administración de Justicia?

“Estas cosas no pueden esperar y no pueden prescribir”

Que den salida a todos estos casos con rapidez, que le den la importancia que tienen, porque el tiempo pasa. Estas cosas no pueden esperar y no pueden prescribir. Esto lo tienen apartado, esto es un delito.

¿Y, ahora, qué?

Me he encontrado que tengo madre y padre y dos hermanos y ahora, a recuperar el tiempo perdido al máximo. También necesito tiempo para colocar los sentimientos en su sitio porque tengo mucho dolor metido dentro.

Abstención frente a Libertad

14 noviembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Encarnación no se llamaba Encarnación, se llamaba Libertad. Sus progenitores le habían puesto ese bello nombre cuando decidió nacer en febrero de 1938, en medio de la campaña de bombardeos más violentos que sufrió la localidad de Sitges durante toda la guerra. Tomás, el padre de Libertad, tuvo que huir a Francia un año después y acabaría pereciendo en el campo de concentración nazi de Mauthausen, al que fue deportado con otros 7.000 españoles por obra y gracia de Franco. Su madre, Ana, sufrió todo tipo de penurias, humillaciones y represalias por haber sido compañera de un hombre cuyo único delito había sido defender la legalidad constitucional frente a una sublevación militar respaldada por la Alemania nazi y la Italia fascista. La pequeña Libertad, por su parte, tuvo que someterse a un bautizo forzoso y aceptar una denominación “como Dios manda”. No fue la única, hubo miles de niñas españolas llamadas Libertad, Harmonía o Alma que acabaron asumiendo el nombre de cualquier virgen o supuesta santa.

En la magnitud infinita del genocidio ideológico cometido por el franquismo, del que no reiteraré los datos que ya aporté en mi último artículo, robarte el nombre era casi una anécdota. Aquella era la España de las torturas, las violaciones, los lavados de cerebro, las cárceles de exterminio, los paredones y el garrote vil. Era la anécdota, pero también el símbolo. Había que abstenerse de pronunciar esa palabra. Libertad era un nombre proscrito, un término maldito y subversivo para aquel régimen que solo había dado los primeros pasos de una carrera criminal que se prolongaría durante cuatro décadas.

Esa dictadura sangrienta es la que han abrazado y legitimado oficialmente este jueves los dos grandes partidos de la derecha española. Su abstención, defendida desde la tribuna como si de un “no” se tratara, a la exhumación de los restos mortales del tirano les sitúa en los márgenes del sistema democrático. El PP y Ciudadanos han elegido colocarse en el mismo lugar que ocupaban Herri Batasuna y sus marcas electorales posteriores cuando se negaban a condenar los asesinatos de ETA. Aunque en este país ya estemos acostumbrados a casi todo, lo ocurrido en el pleno del Congreso de los Diputados ha sido histórico… tristemente histórico. Casado y Rivera han devuelto a la derecha de este país a los tiempos en que Manuel Fraga era elegido presidente de Alianza Popular entre vivas a Franco y gritos de “¡Arriba España!”

Es cierto que el PP tuvo menos complejos que Ciudadanos a la hora de colocarse la camisa azul de Falange. Eligió como portavoz en el debate a un político que se vanagloria de  asistir a retiros espirituales en el propio Valle de los Caídos. Jorge Fernández Díaz no defraudó las expectativas que, sin duda, había puesto en él Pablo Casado para amarrar unos cuantos votos por la derecha más extrema. El exministro del Interior utilizó la tribuna del Congreso para hacer apología del fascismo y ejercer el habitual revisionismo histórico. Fernández Díaz exhibió y recomendó la lectura de un libro que describe como un cuento de hadas la vida de los prisioneros políticos que construyeron el Valle de los Caídos. Fueron voluntarios, redimían penas, apenas hubo víctimas mortales…

Es cierto que la mayor parte (no todos) de los republicanos que trabajaron en Cuelgamuros se apuntaron voluntariamente para erigir la gran pirámide de Franco. La alternativa para ellos era permanecer en cárceles inmundas, en las que los presos se morían de hambre o como consecuencia de los malos tratos que les infligían los funcionarios… También en Mauthausen, Buchenwald o Auschwitz los judíos, soviéticos, polacos, españoles, homosexuales o gitanos iban voluntarios a realizar los durísimos trabajos que les asignaban los nazis. Todos ellos tenían la libertad de no hacerlo y acabar en la cámara de gas, apaleados o ahorcados. ¡Podían elegir! ¡Todos ellos eran voluntarios, señor Fernández Díaz, como los prisioneros que levantaron los muros entre los que usted sigue rezando de cuando en cuando! Al exministro del Interior solo le faltó rematar su intervención defendiendo la idoneidad de un lema que se aplicaba por igual en Madrid y en Berlín: “El trabajo os hará libres”.

No menos triste, aunque sí más retorcido, fue el papel que jugó el portavoz de Ciudadanos. El partido naranja sigue insultando cada día la inteligencia de los españoles con su malabarismo ideológico. Si la formación política que lidera Rivera empezó siendo parte de una coalición ultraderechista, para después girar hacia el centro, pasar después a la socialdemocracia y terminar… no sabemos muy bien dónde. Ahora los ciudadanos parecen decididos a cerrar el círculo y volver a la casilla de salida. Los argumentos aportados por Villegas parecían extraídos del manual del buen franquista que trata de aparentar que no lo es: “hay cosas más importantes”, “no es una prioridad”, “así no se hacen las cosas”, “no queremos que esté enterrado ahí, pero no apoyamos que le saquen de ahí”, “no es un asunto urgente”… ¿No es un asunto urgente, señor Villegas? El puñetero dictador lleva 43 años enterrado como un faraón en un templo que pagamos todos los españoles con nuestros impuestos. El mismo tiempo que miles de familias llevan buscando a sus seres queridos que fueron asesinados y enterrados como perros en las cunetas por defender nuestra libertad. ¿De verdad que no es hora ya de que la democracia se desvincule de la dictadura? ¿Quiere que esperemos 43 años más?

Este 13 de septiembre de 2018 debería haber sido un día de luces y, sin embargo, nos ha dejado un sabor agridulce. Fue el día en que nuestra democracia aprobó, por fin, la exhumación del tirano. Fue el día en el que la derecha española perdió la oportunidad de romper sus lazos con el franquismo. Fue el día en el que el PP y Ciudadanos renunciaron a ser como sus homólogos europeos: partidos conservadores, como la CDU de Angela Merkel, pero que se definen a sí mismos como antifascistas. Fue el día en el que la derecha española volvió a abstenerse ante la libertad.