Archive for the ‘franquismo’ Category

El PP responsabiliza a la República de las muertes causadas por los bombardeos alemanes durante el Gernika valenciano

2 diciembre, 2018

Fuente: http://www.grupotortuga.com

Domingo, 30 de septiembre de 2018.
La formación ultraconservadora impide aprobar dos mociones para investigar el caso de los trabajadores esclavos del franquismo y el ataque de aviones nazis sobre El Maestrazgo.

EFE

El PP ha impedido este jueves con su mayoría absoluta aprobar dos mociones que pretendían que el Senado pidiera al Gobierno investigar el caso de los llamados trabajadores esclavos del franquismo y también los bombardeos alemanes de 1938 sobre El Maestrazgo, conocidos como el Gernika valenciano.

Las dos iniciativas, presentadas por Compromís, se han rechazado en la Comisión de Justicia de la Cámara Alta pese a contar con el respaldo de todos los grupos parlamentarios, insuficiente para que salieran adelante frente a los votos mayoritarios del PP.

La moción sobre el llamado Gernika valenciano pretendía que el Gobierno pusiera los medios necesarios para “esclarecer” este episodio de la Guerra Civil en el cual los aviones Stuka-87 de la Legión Cóndor alemana bombardearon varios pueblos de El Maestrazgo.

Reclamaba Compromís conocer el número exacto de víctimas, determinar los responsables de la orden de ataque y “recordar y brindar homenaje” a las 38 víctimas que sí están identificadas.

Según ha relatado el senador Jordi Navarrete, aquella operación fue un “experimento” de la aviación alemana que por vez primera usó bombas de 500 kilos contra la población civil, sin que 80 años después aquellos ataques se hayan aclarado del todo.

El unánime respaldo que su propuesta ha tenido en los demás grupos ha topado con la oposición del PP, cuyo portavoz, Manuel Altava, ha esgrimido informes de historiadores para asegurar que los cuatro pueblos atacados por la Legión Cóndor “estaban en la línea de frente, donde se concentraban gran cantidad de medios de combate republicanos susceptibles de ser neutralizados”.

Altava ha hecho hincapié en que las autoridades de la República no evacuaron a la población civil de esa zona del frente, afirmación muy criticada después por otros portavoces, y ha concluido que “por muy desgraciado que fuera” el bombardeo no se puede decir que sirviera de “campo de pruebas” para la II Guerra Mundial.
Un “experimento” de la aviación nazi

No lo ha considerado así la socialista María José Fernánde Muñoz, para quien lo ocurrido en mayo de 1938 fue un “experimento” de la aviación nazi que “es de justicia rescatar” para poder exigir a sus responsables que pidan perdón porque, ha recalcado, “un acto de tal vileza no puede quedar impune”.

Joan Bagué, del PDeCAT, ha coincidido en que las fotos que se hicieron militares alemanes al lado de los socavones provocados por las bombas confirman que fue un ataque “selectivo” y “en fase de pruebas”.

Jokin Bildarratz, del PNV, ha apuntado que “es difícil” no apoyar la iniciativa, y Miquel Àngel Estradé, de ERC, ha considerado “indudable” que los Stukas “atacaron a la población civil sin ninguna justificación”.

Desde Unidos Podemos, Joan Comorera ha añadido que lo ocurrido en El Maestrazgo “fue otro Gernika más” y ha recordado que en aquellos pueblos sólo quedaban mujeres y niños que fueron víctimas de una “masacre” concebida “para sembrar el terror”.

Más de 200.000 “trabajadores esclavos” del franquismo

A este debate ha seguido el de otra moción de Compromís que reclamaba al Gobierno impulsar la investigación sobre los trabajadores esclavos del franquismo, así como su “reconocimiento y reparación”.

Se trata los más de 200.000 reclusos políticos que desde la Guerra Civil y durante la Dictadura trabajaron para empresas públicas y privadas, en condiciones de semiesclavitud y sin apenas salario, para construir carreteras, embalses, aeropuertos, y cuya actividad está reseñada documentalmente.

Los grupos han reiterado su apoyo a una propuesta que creen justa y que han enmarcado en el impulso a la Ley de Memoria Histórica y la creación de una Comisión de la Verdad, pero de nuevo el PP la ha desechado.

La senadora Esther Muñoz ha reprochado a las otras formaciones su empeño por debatir sobre Memoria Histórica en vez de abordar los problemas de la Justicia y ha dicho que si se quiere dar reparación también habría que reparar a los muertos de los bombardeos republicanos durante la Guerra Civil.

Entre protestas de los otros portavoces, les ha invitado a presentar mociones para exigir el “perdón” del Gobierno italiano por la “invasión de los romanos” a la Península, ha sacado a colación las víctimas de las Guerras Carlistas y ha dicho que podía remontarse “hasta la época de Viriato”.

Público.

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Ser exhumado es un privilegio

23 noviembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Los restos de Franco serán exhumados, tras una sesión histórica en el Congreso. Pocas veces este adjetivo definió mejor lo expuesto, que no debatido, por la clase política del momento. La mayoría parlamentaria ha dado luz verde, con los grises del Partido Popular y de Ciudadanos, a dejar de loar en un mausoleo construido con sangre, dolor, abusos, esclavitud e ignominia a un dictador. Un mausoleo en el que algunas víctimas de la dictadura comparten espacio con su opresor. Sin que sus familias hayan sido consultadas. Sin que muchas ni tan siquiera sepan que yacen allí sus restos.

Hace años, los suficientes para que mi memoria sea hurgada con ahínco, participé en la exhumación de cuatro fosas comunes junto a las tapias del cementerio de Mérida, en Badajoz, Extremadura. Por situar, que nunca está de más cuando se habla de mi tierra. Eran tiempos en los que la Junta ofrecía esta ‘actividad’ de reconocimiento, dignidad y memoria a la juventud europea. Bajo el sol abrasador –de nuevo un adjetivo en el que no caben dudas– de un mes de agosto extremeño, un grupo de unas quince personas dedicamos dos semanas a mover tierra a palazos, a delimitar el terreno y, pincel en mano, a barrer palmo a palmo el suelo para buscar los cuerpos de las personas que habían sido asesinadas décadas antes y tiradas con un desdén que duele, que atormenta.

Abrimos cuatro fosas en los puntos indicados por un georradar. Y no había nada. Matizo: casi nada. Sólo en una esquinita, justo en la que yo estaba asignada, apareció un cráneo, parte del cuello, del omóplato y de las costillas. Fue el resto más ‘entero’ que ‘descubrimos’. Pero no fue el único: un pie casi completo pegado a una suela de zapato –duele escribir esto–, decenas de trozos óseos, de dientes, de hebillas de cinturones, de peines, de monedas, de trozos de metales variados, de restos de tejidos… fueron desenterrándose a medida que desempolvábamos la tierra. También aparecieron casquillos de balas, huellas de la crueldad extrema. Huellas de lo sufrido. Un tremendo olor a quemado fue apareciendo a medida que escarbábamos. Aún lo recuerdo, ahí mi memoria está más viva.

Un dictador que ha tenido una escultural sepultura durante décadas va a ser ahora dignamente desenterrado, con flores, rezos y, seguramente, algún ‘viva’. Muchas de las personas a las que asesinó su régimen ni siquiera podrán tener ese privilegio; porque no están, son polvo, son cenizas, son apenas un olor o las púas de un peine desdentado. Hasta la exhumación es una cuestión de privilegios.

Nunca supimos qué pasó con las personas lanzadas a las fosas comunes situadas junto a una de las fachadas del cementerio emeritense. Queríamos exhumarlas, tratar de identificarlas y hacerles un enterramiento digno. Ni eso les permitieron. Fueron despojadas hasta de su propia muerte.

Sólo supimos que fueron quemadas. ¿Cuándo? No sabemos. ¿Qué pasó con sus cenizas? Otra pregunta sin repuesta. La hipótesis de las personas investigadoras que dirigían el proyecto es que los restos fueron llevados al Valle de los Caídos, junto a Franco. Sus familias nunca lo sabrán. No podrán honrarles, recordarles ni exhumarles con dignidad. No podrán decidir dónde descasan. Ni llevarles flores.

Eso sí, en un intento de dignificar su memoria, todos los restos aparecidos en las fosas de Mérida fueron enterrados en tres pequeños féretros y en un mausoleo creado ad hoc . También se hizo una bonita ceremonia con algunos de los políticos del momento.

Este caso de no-exhumación, de ausencia de privilegios, no es único. Úrsula Sánchez Mate y Bernarda García Hernández, asesinadas el 26 de septiembre de 1936, tampoco tuvieron la suerte de ser exhumadas. Poco tiempo después acudí a apoyar en la apertura (y búsqueda) de las fosas comunes en Villanueva de la Vera, provincia de Cáceres, en las que se esperaba encontrarlas.

Estoy muy orgulloso, hoy comienza la historia; vamos a descubrir cómo las torturaron y cómo las asesinaron. Cuando las enterremos es cuando se cicatrizarán las heridas”, dijo entonces Jon Antón, bisnieto de Úrsula.

Aquella mañana, un lluvioso y húmedo día de octubre, la máquina excavadora, ante la atenta mirada de decenas de personas, estuvo removiendo tierra donde determinó el georradar. Nuevamente, nada de nada. No quedaba ni el olor. “Es un suelo muy ácido por el sustrato granítico, que con el agua tiene un efecto muy corrosivo en los materiales orgánicos, que con el paso del tiempo desaparecen”, explicó, como principal argumento, un experto del departamento de Antropología de la Sociedad Científica Aranzadi.

Nuevamente, no hubo exhumación. Los ejemplos, de vidas y muertes arrebatadas, de los que seguramente hay centenares, explican que Franco, 43 años después, sigue siendo un privilegiado. Sus familiares también. Pueden llevarle flores. Hay personas para las que este ‘pequeño’ gesto es inalcanzable.

Otros artículos sobre memoria histórica en Pikara Magazine:

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–  Las 80 españolas que mató Videla

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 Las putas que clamaron por María Isabel

 Las mujeres que pararon dos meses a Franco

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“Me he encontrado que tengo madre y padre y dos hermanos. Hemos perdido 45 años”

22 noviembre, 2018

Fuente: http://www.publico.es

Más de cuatro décadas después de ser arrancada de su los brazos de su madre pocos minutos después de nacer, esta vecina de Campo de Criptana ha conseguido unir todas las piezas de un puzzle que siempre tuvo delante. La mujer que la parió siempre creyó que su bebé había muerto, pero una llamada anónima les ayudó a descubrir la verdad. “Quiero contar mi historia por si sirve para arrojar luz en medio de tanto silencio y oscuridad”, afirma Ana Belén Pintado

Ana Belén Pintado, junto a uno de los molinos de viento de su pueblo, Campo de Criptana (Ciudad Real).- LAURA FIGUEIREDO

Ana Belén Pintado, junto a uno de los molinos de viento de su pueblo, Campo de Criptana (Ciudad Real).- LAURA FIGUEIREDO

Hace unos días se encontraba con su madre de verdad y en breve podrá conocer a sus dos hermanos mayores y a su padre. Todos quieren recuperar el tiempo perdido después de que madre e hija fueran separadas nada más nacer en medio de una historia llena de mentiras y que se suma a los muchos casos de bebés robados que en España se produjeron desde la década de los 50 hasta por lo menos los 80.

La hija es Ana Belén Pintado, de Campo de Criptana (Ciudad Real), ahora está feliz y entre atender a un medio de comunicación y otro busca el momento de poder serenarse y disfrutar con su marido e hijos de tanta alegría. Mientras, le van llegando los papeles y certificados que ha solicitado a diferentes organismos y una vez que cuente con los resultados del ADN pondrá junto a su abogada, Aurelia Fuentes Bermejo, en marcha un proceso legal.

La madre es Pilar V.G. de Lanzahita (Ávila) aunque vive en Madrid y tiene 69 años. Una madre que nunca buscó a su hija porque, como le dijeron, su niña había muerto y ella lo creyó sin ninguna duda.

Ana Belén Pintado quiere contar su caso y los pormenores de su búsqueda en la que la suerte se ha unido a su perseverancia, a la ayuda de algunos medios de comunicación y a los datos ofrecidos por el Instituto del Menor de Madrid. A ello, se suma la llamada de un anónimo que acelera y facilita el encuentro. Esta vecina criptanense no supo hasta hace unos años que era hija adoptada y ahora, hace menos de un año, a la hora de arreglar unos papeles tras la muerte de sus dos padres, descubre que es una bebé robada en la clínica Santa Cristina de Madrid.

Ana Belén se siente una mujer afortunada, dichosa y dispuesta, igual que su madre, a recuperar el tiempo perdido. Por ahora, solo han sido dos horas juntas y sabe que son muchas más las que quedan por delante. También sabe que necesita tiempo para colocar tantas emociones en su sitio.

¿ Cómo ha sido el después, una vez que se da a conocer la noticia del encuentro con tu madre?

Ha sido un no parar con muchos y muy diferentes medios de comunicación. Me han llamado de muchos sitios y he querido atender a todos. Una locura pero es que yo, estoy muy agradecida a aquellos que se hicieron eco de mi historia cuando les pedí ayuda. Ahora creo que mi caso puede poner luz en medio de tanto silencio y oscuridad. Es cuando te das cuenta del poder de difusión en las redes y la verdad es que los periodistas podéis ayudar mucho y hacer un buen trabajo en todo este tema.

¿Cuántas veces al día hablas con tu madre, Pilar?

“Necesito tiempo y tranquilidad para disfrutar de tanta alegría con mi marido y mis tres hijos”

Todos los días hablamos varias veces. Ya estamos viendo cuando puedo conocer a mi padre y a mis hermanos que ya saben que tienen una hermana menor que ellos. Lo que no he tenido es tiempo para mi familia. Necesito tiempo y tranquilidad para disfrutar de tanta alegría con mi marido y mis tres hijos.

Primero te encontraste, hace una semana, con tu madre, ¿cómo fue ese encuentro?

Fue un encuentro casi natural, sin escenas y aspavientos. Ten en cuenta que ya habíamos hablado antes por teléfono y ese primer shock ya lo habíamos pasado. Ella fue sola con una amiga y yo con mi marido y mis tres hijos. Ella sí conocía fotos mías pero yo era la primera vez que la veía. Besos y abrazos, empezamos a hablar y a hablar y así dos horas. De los hijos, de los parecidos, de los nervios, de las noches anteriores al encuentro sin dormir…

¿Qué te dijo?

Que tenía un padre y que estaba vivo y que me encontraría con él en breve y que no me preocupe que también me acepta. Que tenía dos hermanos mayores que yo. Que no tenía ninguna duda de que soy su hija. De hecho, en principio dijo que no quería hacerse la prueba de ADN, como le propuse, porque no lo vía necesario. No le cabía la menor duda pero ya la hemos solicitado porque entre otras cosas es necesario para temas administrativos.

“Hemos perdido 45 años de nuestra vida”

Lo tenemos claro, hemos perdido 45 años de nuestras vidas y ahora hay que recuperarlos. Insistió en que la verdad es que yo soy bebé robado, que me arrancaron de sus brazos, me dieron por muerta y que si ella hubiera tenido la más mínima duda de que yo vivía me habría buscado y querido como quiere a sus hijos.

Es que esto ha sido un doble encuentro…

“Mi madre verdadera nunca dudó de que su hija había muerto, como le dijeron en el hospital”

Claro, ella me daba por muerta. Cuando da a luz, en Santa Cristina, me tiene en sus brazos, me ve unos segundos y nos separan. Le ponen una máscara en la cara, la sedan y no se entera de nada hasta que le dicen después que su hija ha fallecido. Pregunta dónde está y le dicen que ellos ya se han hecho cargo, que está todo arreglado y no le dan papeles ni nada.

¿Ella nunca dudó de lo que le dijeron en Santa Cristina?

No dudó ni lo más mínimo. Se lo tragó total hasta que yo la llamo a través de los datos que me da el anónimo.

¿El anónimo fue la pieza que dio un giro a la búsqueda este verano?

Bueno, el proceso ha tenido más de un momento determinante pero es verdad que a raíz de la llamada de este anónimo todo va más rápido y facilita el encuentro. A principios de julio logro que el Instituto del Menor me dé unos datos que andaba esperando hacía un tiempo. Me dice que mi madre se llama Pilar, que es de un pueblo de Ávila y que tenía, cuando yo nací en 1973, 23 años. Enseguida mi abogada, Aurelia Fuentes, me dice que filtre esos datos a los medios de comunicación y eso hago. Antes ya había salido en algunos medios mi historia, con mi fecha de nacimiento, clínica, peso y hasta el número de habitación. Unos datos que yo ya tenía por los documentos con los que contaba. Desde este medio salta a agencias y redes y lo ve una persona que se pone en contacto conmigo el mismo día de la publicación. Me pide que mantenga el anonimato y me dice que estos datos le encajan perfectamente con una persona que conoce y piensa que podemos ser madre e hija. Él añade que Pilar es de Lanzahita en Ávila y me da su número de móvil y me insiste en que los datos parecen encajar.

Te pondrías a temblar…

Me pilló justo en el despacho Aurelia y me temblaba la mano y todo y pienso que Dios lo había puesto en el camino. Pues cogí y ahí mismo llamé y le digo bien claro: “soy Ana Belén, soy una bebé robada y la llamo porque me han dado su número de móvil a través de un anónimo y me han dicho que usted puede ser mi madre y puede encajar con los datos que tengo y estoy buscando a mi madre y…”. Imagino que en principio le daría un turruteque nada más oírme así que me dijo que en un rato me llamaba de nuevo. Y así lo hizo y en esa primera llamada confirma fechas pero hay una cifra que no cuadra. El día de mi cumple, 10 de julio, me llamó otra vez y me preguntó por el anónimo, yo no puedo decir nada, y me propuso que fuera a la clínica Santa Cristina y pidiera los apellidos. Se nota que ya le había dado tiempo a ir digiriendo las cosas, le daría vueltas y pensaría que podía ser. Yo le había dado hasta nombres de médicos que estuvieron en el parto pero ella insistía, “pregunta, pregunta”. me repetía. Y ahí queda la cosa.

Hasta que en poco más de una semana el Instituto del Menor de Madrid te da más datos

“Cuando le aporto lo apellidos y los datos que cuadran me dice: ‘yo soy tu madre’”

Mira, las dos teníamos pocas dudas pero… Entonces volví a llamar al Instituto del Menor donde trabajan con mucha cautela. El caso es que finalmente me dan sus apellidos y me dicen que si quiero hacerlo por mis medios que lo haga. Ya con los nuevos datos, las cifras coinciden y con los nervios llamo a mi marido, que otra vez pone prudencia, y al día siguiente, ya delante de Aurelia, llamé y le dije los apellidos (que ella prefiere por ahora que no salgan completos en la entrevista). Le repetí además todos los datos: fecha de ingreso y del parto, hora del nacimiento, peso, nombre del médico… Todo coincidía. Y ya me dijo “yo soy tu madre”. A esta llamada siguieron otras muchas y con muchos nervios y finalmente quedamos el mismo sábado (8 de septiembre) para vernos y me pidió que fuera con mi familia. Ella fue con una amiga.

¿Eres consciente de que has batido un récord? En menos de un año has pasado de descubrir que eras un bebé robado a encontrarte con tu verdadera madre.

“Estoy muy orgullosa porque estos casos son casi imposibles de resolver”

Soy consciente de ello, y con lo difícil que son estos casos yo me siento afortunada y muy orgullosa. Lo digo por mi empeño, mi familia y yo llevamos desde hace meses sin parar de buscar y venga por aquí y por ahí. Iba a por todas y sin apenas documentación. No he perdido oportunidad.

Pero antes de esa llamada anónima hay una historia que te lleva a descubrir que eres una hija adoptada y después un bebé robado.

Trato de resumir. Muere mi padre en 2010 y a la hora de hacer papeles me encuentro una escritura de adopción. Yo no sabía que mis padres me habían adoptado por muy increíble que parezca pero el tema se queda ahí y no lo hablo con mi madre. Pensé que era una adopción legal. En 2014 muere mi madre y cuando vendemos su casa dos años después nos traemos todos los papeles y ahí se quedan en cajas hasta que poco a poco me pongo a verlos y ordenarlos. Y es cuando me encuentro, en noviembre del año pasado, unos papeles claves. La ficha de parto del hospital que está cortada en la que veo que mi madre adoptiva, Petra Lucas-Torres, aparece como madre biológica y se han cortado los datos donde se supone que vienen los padres verdaderos. En otra carpeta, veo un certificado que dice que mi madre es estéril. Nada cuadra, todo era un chanchullo. Y además, se contradice con las escrituras de adopción que ya teníamos desde que tuve que pedirla por la muerte de mi padre.

-Es entonces cuando tú dices: “Soy una niña robada”.

Enseguida lo pensé y me vienen a la cabeza otros recuerdos como las tarjetas de Navidad de sor María, la religiosa implicada en muchos de estos casos, que también encontré entre los papeles, o el recuerdo de cuando era pequeña de ir con mi madre a ver a esta monja a la que le daba un sobre. El médico, Santa Cristina… Es todo. Incluso en 2010 me llamaron de un programa de la TV en el que se buscaba a bebés robados y me pidieron que me fijara en las personas que aparecían en la pantalla por si alguno pudiera tener relación o parecido conmigo. Yo me quedo sorprendidísima pues no sabía entonces nada de nada. Lo dejo pasar pensando que es una equivocación.

¿Entonces empiezas a indagar?

No sé qué hacer y se me ocurre llamar a una amiga que está muy relacionada con medios y en general tiene muchos contactos. La llamo, le cuento y pone mucho interés y enseguida me facilita el contacto con la presidenta de la asociación SOS Bebés Robados en Madrid. Aporté los datos y el ADN. Me facilita ir a una cadena nacional privada y veo una oportunidad en medio de un tema donde todo era oscuro y nadie sabía nada.

“En qué cabeza y corazón cabe arrebatar a una madre un hijo recién nacido y con dinero por medio”

No me fue fácil ponerme delante de una cámara y contar temas tan personales e íntimos y más con una familia y tres hijos. Era una luz, una salida y había que probar. La asociación me dio algunos datos y unos apellidos con los que trabajamos como locos en un principio, buscando por todas partes y todos los resultados eran negativos. Eran los apellidos que aparecían en la escritura de adopción, Pardo López, no sacábamos nada en claro. Imagino que igual fueron inventados, ¡yo qué sé!.

Necesitabas un abogado.

Sí, llega un momento en el que me recomiendan ponerme en manos de un abogado y es cuando entra en la historia Aurelia Fuentes. Ya la conocía, sabía que era buena abogada y además vive aquí, en el pueblo, en cualquier momento era accesible y eso para mí era muy importante. Es entonces, con Aurelia, cuando empezamos a poner orden en las vías de búsqueda y trabajo.

Tres vías

Sí, la de los medios de comunicación que Aurelia me dijo que parecía lo más rápido con máxima difusión; vía judicial, con una demanda de jurisdicción voluntaria e insistir en la vía del Instituto del Menor donde yo ya había llamado en febrero solicitando mis datos de adopción a través de la asociación SOS. Y así ya llegamos a julio que es cuando salta la liebre y llega el encuentro con mi madre verdadera.

¿Por qué siempre hablas de buscar a tu madre biológica y no de padre o familia biológica?

Yo me posicionaba como madre y, a lo mejor, era por eso, por el sentimiento de ser madre y que te quiten un hijo. Pero ya últimamente decía: “busco madre y familia biológica”. El caso es que ahora a Pilar igual la llamo por su nombre que le digo madre y cuando se la presento a mis hijos lo hago como abuela.

¿En el camino has encontrado a mucha gente dispuesta a colaborar?

Sí y son muchos los agradecimientos. Desde a mi abogada a los medios de comunicación que quisieron oír mi historia y difundirla pasando por muchas personas que me han apoyado creyendo en mí o aportando conocimientos y datos. ¡Puf! tengo que dar muchas gracias y estoy muy agradecida porque todos han aportado su granito de arena para llegar a este final.

¿Qué te decía la gente cuando te llamaba?

Recibí llamadas de muchas madres que me daban ánimos para seguir adelante y que me insistían en que no lo dejara. Llamadas también de algunas personas que me daban datos que he tenido que descartar por no cuadrar para nada.

¿Ha habido algún sinsabor?

Sinsabores y decepciones. Además, te encuentras con sorpresas a la hora de investigar con nombres y apellidos de personas del pueblo bien conocidas en ese tiempo y que en su momento supieron y estuvieron relacionadas con mi adopción. En el presente hay mucha gente que no lo ha entendido pero deben comprender que yo tengo derecho a buscar y encontrar a mi verdadera madre y saber la verdad.

“Hay personas del pueblo relacionadas con mi adopción que han puesto en duda siempre que yo fuera robada”

Han puesto en duda siempre que yo fuera robada pero es que ahora no hay duda. Hemos sido prudentes, todos los pasos que hemos dado no han sido gratuitos, teníamos los datos que lo confirmaban. Aquí es verdad que siempre he contado con la cabeza fría de mi marido frente a mi lógica impulsividad. Nunca nos hemos inventado nada y cuando he hablado es porque sabía lo que decía. En qué cabeza y corazón cabe arrebatar a una madre un hijo recién nacido y con dinero por medio.

¿Se te ha hecho larga la búsqueda?

Sí, se me ha hecho larga y en momentos me he sentido sola. Siempre he tenido mucha fe y he creído desde el principio en mi corazón y pensamiento que iba a encontrarlo.

¿Qué piensas ahora de tus padres adoptivos?

“A mis padres adoptivos no le guardo rencor pero no sé cómo han podido vivir con esto en silencio”

Rencor no les guardo, no soy persona rencorosa. Si ahora mismo vivieran y los tuviera delante les pediría explicaciones. Por qué han hecho esto conmigo y una madre. Cómo tenían tanta necesidad de un hijo habiendo medios legales. Ellos, me han dado todo lo que necesitaba, no me ha faltado nada, pero esto… En mi cabeza y corazón no cabe como una persona puede llegar a arrebatar a una madre su hija recién nacida. Ellos sabían lo que hacían. Cómo mis padres han podido vivir con este silencio. En fin, yo he logrado lo que quería, encontrar a mi madre y mi familia verdadera. El tiempo colocará las cosa y a las personas en su sitio.

¿Qué le dices a la gente que está en tu situación?

Que busquen y que no se queden parados. Que no paren de buscar y que en el momento menos esperado salta la liebre.

¿Y a la Administración de Justicia?

“Estas cosas no pueden esperar y no pueden prescribir”

Que den salida a todos estos casos con rapidez, que le den la importancia que tienen, porque el tiempo pasa. Estas cosas no pueden esperar y no pueden prescribir. Esto lo tienen apartado, esto es un delito.

¿Y, ahora, qué?

Me he encontrado que tengo madre y padre y dos hermanos y ahora, a recuperar el tiempo perdido al máximo. También necesito tiempo para colocar los sentimientos en su sitio porque tengo mucho dolor metido dentro.

Abstención frente a Libertad

14 noviembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Encarnación no se llamaba Encarnación, se llamaba Libertad. Sus progenitores le habían puesto ese bello nombre cuando decidió nacer en febrero de 1938, en medio de la campaña de bombardeos más violentos que sufrió la localidad de Sitges durante toda la guerra. Tomás, el padre de Libertad, tuvo que huir a Francia un año después y acabaría pereciendo en el campo de concentración nazi de Mauthausen, al que fue deportado con otros 7.000 españoles por obra y gracia de Franco. Su madre, Ana, sufrió todo tipo de penurias, humillaciones y represalias por haber sido compañera de un hombre cuyo único delito había sido defender la legalidad constitucional frente a una sublevación militar respaldada por la Alemania nazi y la Italia fascista. La pequeña Libertad, por su parte, tuvo que someterse a un bautizo forzoso y aceptar una denominación “como Dios manda”. No fue la única, hubo miles de niñas españolas llamadas Libertad, Harmonía o Alma que acabaron asumiendo el nombre de cualquier virgen o supuesta santa.

En la magnitud infinita del genocidio ideológico cometido por el franquismo, del que no reiteraré los datos que ya aporté en mi último artículo, robarte el nombre era casi una anécdota. Aquella era la España de las torturas, las violaciones, los lavados de cerebro, las cárceles de exterminio, los paredones y el garrote vil. Era la anécdota, pero también el símbolo. Había que abstenerse de pronunciar esa palabra. Libertad era un nombre proscrito, un término maldito y subversivo para aquel régimen que solo había dado los primeros pasos de una carrera criminal que se prolongaría durante cuatro décadas.

Esa dictadura sangrienta es la que han abrazado y legitimado oficialmente este jueves los dos grandes partidos de la derecha española. Su abstención, defendida desde la tribuna como si de un “no” se tratara, a la exhumación de los restos mortales del tirano les sitúa en los márgenes del sistema democrático. El PP y Ciudadanos han elegido colocarse en el mismo lugar que ocupaban Herri Batasuna y sus marcas electorales posteriores cuando se negaban a condenar los asesinatos de ETA. Aunque en este país ya estemos acostumbrados a casi todo, lo ocurrido en el pleno del Congreso de los Diputados ha sido histórico… tristemente histórico. Casado y Rivera han devuelto a la derecha de este país a los tiempos en que Manuel Fraga era elegido presidente de Alianza Popular entre vivas a Franco y gritos de “¡Arriba España!”

Es cierto que el PP tuvo menos complejos que Ciudadanos a la hora de colocarse la camisa azul de Falange. Eligió como portavoz en el debate a un político que se vanagloria de  asistir a retiros espirituales en el propio Valle de los Caídos. Jorge Fernández Díaz no defraudó las expectativas que, sin duda, había puesto en él Pablo Casado para amarrar unos cuantos votos por la derecha más extrema. El exministro del Interior utilizó la tribuna del Congreso para hacer apología del fascismo y ejercer el habitual revisionismo histórico. Fernández Díaz exhibió y recomendó la lectura de un libro que describe como un cuento de hadas la vida de los prisioneros políticos que construyeron el Valle de los Caídos. Fueron voluntarios, redimían penas, apenas hubo víctimas mortales…

Es cierto que la mayor parte (no todos) de los republicanos que trabajaron en Cuelgamuros se apuntaron voluntariamente para erigir la gran pirámide de Franco. La alternativa para ellos era permanecer en cárceles inmundas, en las que los presos se morían de hambre o como consecuencia de los malos tratos que les infligían los funcionarios… También en Mauthausen, Buchenwald o Auschwitz los judíos, soviéticos, polacos, españoles, homosexuales o gitanos iban voluntarios a realizar los durísimos trabajos que les asignaban los nazis. Todos ellos tenían la libertad de no hacerlo y acabar en la cámara de gas, apaleados o ahorcados. ¡Podían elegir! ¡Todos ellos eran voluntarios, señor Fernández Díaz, como los prisioneros que levantaron los muros entre los que usted sigue rezando de cuando en cuando! Al exministro del Interior solo le faltó rematar su intervención defendiendo la idoneidad de un lema que se aplicaba por igual en Madrid y en Berlín: “El trabajo os hará libres”.

No menos triste, aunque sí más retorcido, fue el papel que jugó el portavoz de Ciudadanos. El partido naranja sigue insultando cada día la inteligencia de los españoles con su malabarismo ideológico. Si la formación política que lidera Rivera empezó siendo parte de una coalición ultraderechista, para después girar hacia el centro, pasar después a la socialdemocracia y terminar… no sabemos muy bien dónde. Ahora los ciudadanos parecen decididos a cerrar el círculo y volver a la casilla de salida. Los argumentos aportados por Villegas parecían extraídos del manual del buen franquista que trata de aparentar que no lo es: “hay cosas más importantes”, “no es una prioridad”, “así no se hacen las cosas”, “no queremos que esté enterrado ahí, pero no apoyamos que le saquen de ahí”, “no es un asunto urgente”… ¿No es un asunto urgente, señor Villegas? El puñetero dictador lleva 43 años enterrado como un faraón en un templo que pagamos todos los españoles con nuestros impuestos. El mismo tiempo que miles de familias llevan buscando a sus seres queridos que fueron asesinados y enterrados como perros en las cunetas por defender nuestra libertad. ¿De verdad que no es hora ya de que la democracia se desvincule de la dictadura? ¿Quiere que esperemos 43 años más?

Este 13 de septiembre de 2018 debería haber sido un día de luces y, sin embargo, nos ha dejado un sabor agridulce. Fue el día en que nuestra democracia aprobó, por fin, la exhumación del tirano. Fue el día en el que la derecha española perdió la oportunidad de romper sus lazos con el franquismo. Fue el día en el que el PP y Ciudadanos renunciaron a ser como sus homólogos europeos: partidos conservadores, como la CDU de Angela Merkel, pero que se definen a sí mismos como antifascistas. Fue el día en el que la derecha española volvió a abstenerse ante la libertad.

Cunetas y trincheras

11 octubre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Hubo un tiempo en el que me avergonzaba ser español. Me daba lache -que en caló quiere decir vergüenza- pertenecer a un país donde los verdugos que habían matado al mejor poeta del mundo siguieran impunes.

En una ocasión, durante un viaje por las geografías del sur y llegando a la ciudad de Granada, me baje del coche para aliviar la vejiga. Pero me dio tanto reparo ponerme a humedecer la cuneta que utilicé una lata oxidada de melocotón en almíbar, encontrada por allí cerca. Sobra decir que lo hice por respeto, por si de estas cosas el cuerpo de Federico estuviese enterrado bajo aquella cuneta sembrada de cardos y de basura.

Porque el poeta Federico García Lorca forma parte de nuestro inconsciente colectivo y cuando escribo “nuestro” no escribo una palabra sino un hecho y con ello me refiero a  que Federico pertenece a los de abajo, a los hijos y nietos de los que perdieron la guerra civil; los de abajo, sí, los mismos que buscamos entre las cunetas los restos de la dignidad.

Para nosotros -y contra la casta-  escribió Lorca de manera premonitoria sus poemas más oscuros, contenidos en Poeta en Nueva York; versos con los que construye la crítica a un sistema despiadado que, cuando entra en crisis, da lugar al totalitarismo.

Parafraseando a Lorca, y como nunca es tarde para seguir esperando a que el mar recuerde, de pronto, el nombre de sus ahogados, se ha promovido la iniciativa para celebrar a Lorca con el Nobel de Literatura; no ya por ser un homenaje  que la memoria rinde a uno de los poetas más grandes que dio la tierra, sino para que el mundo entero sepa que en este país hubo un día gente de bien que fue asesinada por el fascismo y cuyos restos aún permanecen enterrados entre la sangre y la orina de las cunetas.  Mientras tanto, los herederos de aquellos verdugos siguen riéndose delante de nuestras propias narices con la impunidad que otorga el haber ganado una guerra que ellos mismos provocaron con un golpe de Estado.

Son los mismos que aprovechan cualquier momento para hacerse notar como lo que son: herederos del franquismo aunque reciclados en demócratas y que nombran a Lorca con la boca chica de la vergüenza. La misma vergüenza que nos hacen sentir a los de abajo cada vez que toca nombrar el país al que pertenecemos.

 

Contra la falacia de los bandos igualmente culpables

3 octubre, 2018

Fuente: http://www.ctxt.es

Prólogo al ‘Diccionario del franquismo. Protagonistas y cómplices, 1936-1978’, de Pedro L. Angosto.
JOSEP FONTANA

<p>Francisco Franco. </p>

Francisco Franco.

16 DE MAYO DE 2018

La forma en que se produjo en España el pacto de la “transición” contribuyó a que se hiciera el silencio sobre la historia del franquismo, puesto que no se podían airear las responsabilidades de los mismos con quienes se pactaba, ni depurar las culpas de miembros de la jerarquía militar o judicial que seguían desempeñando sus cargos.

Y aunque ha habido en las últimas décadas un volumen considerable de investigación que ha permitido conocer a fondo la realidad de los crímenes y desmanes de la dictadura, se sigue manteniendo desde los organismos públicos y desde los medios de comunicación una especie de neutralidad que ha favorecido la aparición de un revisionismo histórico que pretende demostrar que la guerra civil no fue más que un enfrentamiento entre dos bandos igualmente culpables.

La confusión creada por esa indefinición explica escándalos intelectuales como el del Diccionario Biográfico Español, publicado por la Real Academia de la Historia entre 2009 y 2013, o la confusión que ha hecho posible que se difundiera recientemente por los medios la desgraciada ocurrencia de Daron Acemoglu de comparar la transición española con la “primavera árabe”.

Confieso que nunca he entendido que se pueda valorar del mismo modo una república que formó maestros, abrió escuelas y creó bibliotecas públicas en los pueblos, y un régimen militar que asesinó a maestros, cerró escuelas y bibliotecas y quemó libros.

Pero así deben pensar quienes alientan esta ola de revisionismo, apoyada por autoridades tan dudosas como la de Stanley Payne, dispuesto siempre a apadrinar cualquier engendro contra la República y en defensa del franquismo.

Conocí a Payne en los años sesenta, en una ocasión que pasó por Barcelona y se reunió con un grupo de jóvenes historiadores. Era por entonces un autor de moda. Había publicado en 1962 Falange. A history of Spanish fascism, que Ruedo Ibérico tradujo en París tres años más tarde. Nos estuvo describiendo a los falangistas de los años de la Segunda república como un grupo de jóvenes intelectuales amantes de la poesía. Se me ocurrió preguntarle cuál era en aquellos años la fuente de ingresos de que vivía José Antonio y me contestó: “Eso no lo sé”. Me pareció poco serio que montase todo un tinglado interpretativo prescindiendo de asentarlo sobre la realidad y perdí desde aquel momento la confianza en la calidad de su investigación.

Pero es que la calidad de la investigación no cuenta en las valoraciones del revisionismo. Podemos verlo en la forma en que reaccionan contra quienes les contradicen. Uno de los objetos de su furor es, por ejemplo, Ángel Viñas, un investigador que tiene una obra posiblemente tan copiosa como la de Payne, pero que se distingue netamente de la de éste por la ingente cantidad de nueva documentación que ha sacado a la luz y ha publicado.

En un reciente alegato contra Viñas, Carlos González Cuevas, cuya interpretación del régimen franquista se expresa en afirmaciones como “Franco era, como aparecía en las monedas de la época, ‘Caudillo por la Gracia de Dios’; lo que suponía unos límites claros a su capacidad de decisión” o “el pluralismo inherente al régimen político nacido de la guerra civil”, se dedica sistemáticamente a la tarea de denostar las obras de Viñas, sin argumentos sólidos para fundamentar la crítica. Un ejemplo de ello lo tenemos en la condena de que haya publicado las memorias de Francisco Serrat Bonastre, “con el solo objetivo de fundamentar sus prejuicios antifranquistas”. Pero Serrat era un embajador al servicio de la República, que abandonó su puesto en Varsovia para unirse al régimen franquista, que le nombró Secretario de Relaciones Exteriores. Si tenemos en cuenta, además, que sus memorias no estaban destinadas a la publicidad, sino que permanecían en manos de la familia, para descalificarlas, y para criticar a Ángel Viñas por haberlas publicado, se necesita cuando menos aportar evidencias que lo justifiquen.

Lo que realmente necesitamos es más documentación y más conocimiento. De ahí que me parezca oportuno celebrar la publicación de este diccionario bibliográfico del franquismo que Pedro L. Angosto ha realizado con un notable esfuerzo de documentación. Si los grandes nombres cuentan con una bibliografía más o menos accesible, es difícil encontrar información de otros muchos cuya trayectoria vital se recoge en estas páginas. Será, en suma, una nueva herramienta que nos ayude a conocer mejor la historia de una época.

Caminos de la memoria por los espacios protagonistas de la Matanza de Badajoz

31 agosto, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Se trata de uno de los capítulos más negros de la Guerra Civil, que comenzó con la entrada de las tropas franquistas del teniente coronel Yagüe. Con paseos, asesinatos y desapariciones múltiples.

‘La Columna de la Muerte’, de Francisco Espinosa, documenta hasta 1.500 personas víctimas de una represión brutal en el mes de agosto de 1936 en Badajoz, con nombres y apellidos. Se puede afirmar sin complejos que la cifra se duplicó, porque muchos nunca fueron registrados.

Unas rutas de la memoria se adentran en los espacios protagonistas de la Matanza de Badajoz. Son visitas interpretativas que desean divulgar los hechos que colocaron a la capital pacense en el mapa mundial.  Están organizadas por segundo año consecutivo por la  Asociación Extremeña de Comunicación Social (AECOS),  bajo el nombre “Caminando la Memoria. Badajoz, agosto 1936”.

La matanza de Badajoz en un periódico francés
La matanza de Badajoz en un periódico francés

La agenda de actividades incluye dos rutas diferentes los días 7 y 8 de agosto. El recorrido se inicia en la puerta de acceso a la ciudad, por donde entraron las tropas regulares marroquíes. Pasan también por la antigua cárcel o la capitanía general, donde Yagüe instaló su centro de operaciones. Se suman el cementerio viejo y la antigua plaza de toros, entre otros lugares.

Con anterioridad, y a modo de introducción, este lunes día 6 de agosto tiene lugar en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) una conferencia-debate sobre las mujeres en la II República. Centran  su mirada en Margarita Nelken y Matilde Landa. También en la organización anascosindicalista Mujeres Libres.

La matanza

Corresponsales extranjeros como el portugués Mario Neves narraron en sus crónicas escenas de horror, con asesinatos múltiples y calles teñidas de rojo. Con una columna de humo en permanente combustión. Junto a Neves dieron cuenta de los hechos periodistas como Jay Allen, John T. Whitaker o René Brut.

Contaron las practicas poco ortodoxas con las que avanzaban los sublevados, explicaron la violencia y la dureza de sus métodos. Un golpe de espado perpetrado en Badajoz “a sangre y fuego”.

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Memoria democrática

La memoria es un ejercicio democrático. El conocimiento del pasado es necesario para no cometer los mismos errores. Las visitas guiadas quieren fomentar la conciencia histórica para avanzar hacia el futuro, señala José Manuel Rodríguez desde la asociación AECOS.

La Matanza de Badajoz sigue suscitando mucha controversia, y las rutas abogan por visibilizar la memoria de la ciudadanía pacense. “Consideramos que es un hecho histórico que, de manera interesada, fue invisibilizado y ocultado. Manipulado”, destacan desde la organización.

Plaza en los años 80
Plaza en los años 80. Uno de los escenarios de la matanza de Badajoz, hoy convertida en el palacio de congresos de la ciudad / Foto: Francisco Espinosa

Al pasar por la puerta del palacio de congresos actual, muchos desconocen que allí se produjo “una cruel matanza”. Para muchos historiadores y memorialistas se trata de  un símbolo de las ‘mayores atrocidades’ atrocidades que cometió el franquismo.

En Badajoz el ayuntamiento organiza rutas turísticas, culturales, que promocionan toda la fortificación y sus baluartes. Lugares clave en torno a la guerra de la independencia o el número de víctimas que ocasionó. Cuando se llega al siglo XX se para la línea temporal. No existen actividades divulgativas, culturales, para “recordar, para honrar a las víctimas de la masacre” de agosto del 36.

Conferencias

Las actividades comienzan este lunes con las conferencias, en las que tomarán la palabra mujeres feministas extremeñas conocedoras de las figuras históricas del momento y de la organización  anarco-feminista Mujeres Libres. “Consideramos que es una forma de introducir la perspectiva de género y feminista en este tipo de actividades, con el firme propósito de visibilizar el papel de las mujeres en la guerra civil y la represión franquista, y vincularlas con el Badajoz del momento”.

Uno de los puntos de la ruta serán las tapias de la catedral, en la Plaza de España, donde hubo fusilamientos / AECOS
Uno de los puntos de la ruta serán las tapias de la catedral, en la Plaza de España, donde hubo fusilamientos / AECOS

Se analizará la historia de Matilde Landa. La figura de esta extremeña es indispensable para entender la incorporación de las mujeres al activismo político en la primera mitad del siglo XX. Un 27 de septiembre de 1942 se suicida en el penal de presas de Palma antes de que las autoridades eclesiásticas la bautizaran. Matilde Landa eligió la muerte antes que la conversión. Un icono de las mujeres que lucharon contra la represión franquista.

La otra figura es Margarita Nelken, diputada socialista en las tres legislaturas de la II República. Trabajó como crítica de arte, periodista y pintora. Una mujer con grandes inquietudes intelectuales y artísticas que entró en política con el PSOE, aunque más tarde se vinculó al Partido Comunista. Fue una de las grandes ‘agitadoras’ del movimiento feminista de la época.

Rutas de la memoria

La ruta parte el primer día junto a la rotonda de los tres poetas, en la cabecera del puente de la autonomía que da acceso la Alcazaba. Tiene un especial significado, porque por allí accedieron las tropas de los regulares marroquíes, los mercenarios que se unieron a las tropas de Franco. Los conocidos ‘moros’, que entraron en Badajoz y otros municipios a ‘sangre y fuego’.

La visita continúa por la calle Chapín, que durante años se llamó ‘Regulares Marroquíes’. El recorrido hace una parada en el palacio de Godoy, la sede de la actual escuela oficial de idiomas, que fue la cárcel de la ciudad.

Calle Ramón Albarrán, Badajoz, uno de los lugares de las rutas de la memoria / AECOS
Calle Ramón Albarrán, Badajoz, uno de los lugares de las rutas de la memoria / AECOS

Sigue por la plazuela de la Soledad y una calle cercana, donde regentaba una tienda de ultramarinos quien fuera el alcalde en ese momento, el socialista Sinforiano Madroñero.

También en la capitanía general, el gobierno militar –junto a la plaza parque López de Ayala– donde el teniente coronel Yagüe instaló su centro de operaciones. Otra de las paradas es en la Plaza de España, en los muros de la catedral, un lugar en el que se produjeron fusilamientos.

La ruta también se fija en la antigua plaza de toros, hoy convertida en el palacio de congresos, y desde allí a la la ronda del Pilar para llegar a la conocida ‘brecha de la muerte’. En el parque de la Legión desean hacer una puesta en común, con el objetivo de que la gente hable y se pueda configurar entre todas las personas asistentes un mapa de vestigios franquistas que siguen en la ciudad.

Al día siguiente la cita será en el cementerio viejo de la ciudad, otro de los iconos de la represión franquista y la matanza de Badajoz.

También aprovecharán para bucear en los nichos y tumbas de diferentes personajes de otras épocas históricas más allá de la II República y de la dictadura.

Cuando Meirás era anarquista

19 agosto, 2018

Fuente: http://www.publico.es

La aldea coruñesa que alberga el Pazo robado por Franco fue en los años 30 un ejemplo de la lucha agraria y del empoderamiento de las mujeres campesinas contra la opresión de la Iglesia y la oligarquía.

El Pazo de Meirás. EFE/Archivo

El Pazo de Meirás. EFE/Archivo

La localidad coruñesa de Meirás lleva décadas conviviendo con el estigma de ver su nombre indefectiblemente ligado a la etapa más negra de la historia reciente de España. Pero ochenta años antes de que Franco se hiciera con el Pazo y lo convirtiera en su residencia personal de verano y en el símbolo de su poder político y militar, la pequeña aldea del municipio de Sada, a unos quince kilómetros de A Coruña, representaba en Galicia todo lo contrario a la dictadura. Durante la década de los años 30, Meirás fue uno de los símbolos de la lucha agraria y del empoderamiento de las mujeres campesinas contra la explotación de la Iglesia, los oligarcas y los terratenientes.

Las tierras del Pazo de Meirás que los Franco expoliaron estuvieron en el epicentro de aquellas revueltas, que se iniciaron en 1933 cuando los herederos de Emilia Pardo Bazán, la primera propietaria del inmueble, vendieron algunas de las parcelas anexas al pazo que explotaban en arriendo desde hacía generaciones varias familias humildes de la zona.

Meirás era una zona pobre y atrasada, pero lejos de lo que se pueda pensar, aquellas campesinas y campesinos tenían conciencia de clase y estaban organizadas. La mayoría estaban afiliadas a asociaciones y organizaciones ligadas al Sindicato de Profesiones Varias, adscrito a la anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT).

Las tierras ajenas que trabajaban eran el único sustento de dos de aquellas familias, que explotaban algo menos de una hectárea de aquellas parcelas por las que los nuevos dueños querían cobrarles el doble de renta. Se negaron a pagarles. Y la Guardia Civil intentó desalojarlas. Pero tuvo que enfrentarse a toda la aldea, que acudió en ayuda de los desahuciados.

Lo cuentan Carlos Babío y Manuel Pérez Lorenzo en MeirásUn pazo. Un caudillo. Un espolio, el libro que narra, a través de la mayor investigación historiográfica que se ha realizado hasta ahora sobre el tema, el proceso mediante el que Franco se hizo con el pazo y cómo lo convirtió en el centro de la trama clientelar y corrupta que le permitió hacerse rico y legar a sus herederos una verdadera fortuna que hoy siguen disfrutando. Los primeros capítulos están dedicados a explicar lo que era Meirás antes de que el dictador lo usurpara y etiquetara al pueblo durante decenios con su nombre y apellidos.

Aquella primera revuelta de abril de 1933 terminó con el procesamiento de medio centenar de campesinas y campesinos de Meirás y de otras aldeas de Sada. Incluida una niña de once años. Babío y Pérez Lorenzo destacan el relevante papel de las mujeres en aquella lucha, que prosiguió en los años siguientes y que incluyó actos como la resiembra de las tierras contra las órdenes de la Guardia Civil, burlando la vigilancia de los agentes o enfrentándose directamente con ellos, y la quema de las cosechas de las que se apropiaban los oligarcas con ayuda y mordida del cura de la parroquia. Como ejemplo, el contenido de un pasquín de la época que se conserva en al Archivo del Reino de Galicia y que Babío y Pérez Lorenzo recogen en su libro:

La ayuda que nos prestasteis, labriegos de la comarca, hace temblar hasta los huesos a nuestros explotadores todos. La decisión de nuestras valientes compañeros y sus pequeñuelos al labrar las tierras; la potente entereza de las mujeres de Meirás y Mondego al sembrarlas; la brutal acometida de los negros tricornios lanzándose a la carga sobre nuestras compañeras, todo esto servirá para estrechar más nuestras filas (…)

¡Mujeres trabajadoras, en guardia! ¡El cura pretende quemar la iglesia para después arrancaros pesetas con que hacerla de nuevo! Nada de quemar iglesias, quemad a los curas ladrones. Colonos del cura de Meirás: ese cerdo con sotana os da el cielo a cambio de lo que os roba. Uníos a nosotros y no paguéis ni un céntimo más a ese ladrón”.

Poco después de la primera revuelta, en diciembre de 1933, se celebró la segunda vuelta de las elecciones generales a las Cortes republicanas, los primeros comicios de la historia de España en la que las mujeres pudieron votar. Ganaron los partidos conservadores, la República se derechizó y la situación en Meirás se agravó aún más. En 1935 el conflicto registró su primera víctima mortal: Francisco Babío Portela, sindicalista, abuelo de Carlos Babío. Lo detuvieron, lo encarcelaron sin juicio, lo torturaron y lo devolvieron moribundo a casa. Falleció pocos días después por las heridas que le infligieron.

Una vez comenzada la guerra, Meirás fue una de las comarcas gallegas que más sufrió la represión franquista. Y cuando Franco y su mujer, Carmen Polo, decidieron que el Pazo de Meirás tenía que ser suyo, los campesinos de la zona fueron incluidos en las listas de donantes obligados en la falsa cuestación popular para regalárselo. Y a quienes tenían fincas o casas en las lindes del pazo, los echaron de sus casas para ampliar la propiedad del dictador.

“Mi abuela fue víctima por partida doble. Primero asesinaron a su hombre, y luego le robaron la casa”, recuerda Carlos Babío. En la primavera de 1938, un grupo de falangistas ligados a la Junta Pro Pazo –la organización creada por las élites franquistas coruñesas para tramar y consumar el robo- la visitaron en su casa y le dieron 48 horas para abandonarla. Sus hijos, herederos del sindicalista asesinado y alistados a la fuerza en el bando golpista, recibieron la orden de volver a casa del frente para firmar, junto a su madre, los documentos por los que cedían la casa. Lo hicieron en la sede coruñesa del Banco Pastor, la entidad presidida por Pedro Barrié de la Maza, amigo de Franco, su testaferro y uno de los principales impulsores de la corrupta Junta Pro Pazo.

Josefa Portela tuvo que abandonar su casa y refugiarse con sus hijos –tenía otros dos, menores de edad- en la de un pariente de su marido. No recibieron nada a cambio hasta cuatro años después, cuando Barrié la convocó de nuevo en su despacho. Había que simular que el robo había sido en realidad una venta, y la obligó a firmar nuevos documentos que simulaban esa transacción. En los papeles dice que le pagaron 50.000 pesetas, pero ella sólo recibió 5000.

Como Josefa, varios otros vecinos de Meirás fueron víctimas de robos similares. Sus propiedades siguen hoy a nombre de la familia Franco. O de los nuevos propietarios a quienes éstos se las vendieron, obteniendo plusvalías millonarias mediante varios pelotazos urbanísticos para los que contaron con la ayuda del ex alcalde de Sada, Ramón Rodríguez Ares, del PP.

Ochenta años después, los herederos del dictador siguen siendo propietarios del Pazo, que se mantiene, con todas sus tierras robadas, como el símbolo de la incapacidad de un país para saldar cuentas con la etapa más negra de su historia reciente. Y que, hasta que no sea devuelto al pueblo, sigue manchando el nombre de una aldea cuyas mujeres fueron un ejemplo de la lucha por la justicia social.

El asesinato de Calvo Sotelo y la masonería

14 agosto, 2018

Fuente: http://www.elpais.com

Por: María José Turrión 18 de julio de 2014

 1936+Santos Yubero+Cuerpo abatido del ministro de Hacienda, Calvo Sotelo, 13 de julio de 1936_

Cadáver atribuido a Calvo Sotelo / SANTOS YUBERO, ARCHIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Si el comienzo de la I Guerra Mundial viene asociado al atentado de Sarajevo, el de la Guerra Civil Española, al menos para un amplio sector historiográfico, va unido pertinazmente al asesinato de Calvo Sotelo. Para algunos historiadores sin embargo, como Santos Juliá o Julián Casanova, el complot contra la República comenzaría en febrero de 1936 con el triunfo de la coalición de izquierdas.

Los precedentes que rodearon la muerte del diputado, como fue la acalorada sesión parlamentaria del día 16 de junio, donde José Calvo Sotelo y Santiago Casares Quiroga se cruzaron fortísimas acusaciones y, el hecho de que para muchos sea el asesinato el desencadenante de la Guerra, hace que sea un tema ampliamente tratado en diversos sectores.

Posturas cercanas al diputado y líder de Renovación Española asesinado, y posicionamientos políticos radicalmente opuestos, coinciden en el grueso de la narración de los acontecimientos que se desarrollan en la madrugada del día 13 de julio de 1936, la del asesinato, reflejados también en el sumario correspondiente de la Causa General que instruyó la Fiscalía General una vez terminada la Guerra. No podemos dejar de recordar que, el sumario que comenzó a instruir el magistrado del Tribunal Supremo, Iglesias Portal, inmediatamente después de la muerte del diputado y en el que actuaba como fiscal, el Fiscal General de la República, Paz Mateos, fue robado por milicianos en los días posteriores al comienzo de la Guerra Civil, se cita el 25 de julio de 1936 como fecha del robo, sin que del mismo nada se sepa hasta la fecha.

Inseparable al relato de la muerte del diputado, el de otro crimen que tuvo lugar en la tarde noche del domingo 12 de julio de 1936, el del teniente Castillo. José del Castillo Sáez de Tejada, demócrata y republicano, pertenecía a la Guardia de Asalto, cuerpo de policía mandado crear por Miguel Maura, cuando estaba Ángel Galarza al frente de la Dirección General de Seguridad y organizado al parecer con gran profesionalidad por Muñoz Grandes y a cuyos mandos se les atribuye en el año 1936 una tendencia demócrata y el ser muy cercanos y leales a la  República. En esas fechas prestaba sus servicios el teniente Castillo en el Cuartel de Pontejos, sede desde donde habría de salir la famosa camioneta número 17 para vengar, según reza la Causa General, la muerte de Castillo por parte de sus indignados compañeros.

Los hechos conocidos y reconocidos sobre el asesinato de José Calvo Sotelo son: la salida desde el Cuartel de Pontejos en la madrugada del día 13 de julio de una camioneta , la número 17, con aproximadamente dieciséis personas, al frente de las cuales se encontraba el guardia Civil Fernando Contés y junto a él, la persona que realizaría los disparos, Luis Cuenca (en la Causa General aparece erróneamente como Victoriano Cuenca). El secuestro del diputado en su residencia de la calle Velázquez de Madrid y el posterior asesinato en la misma camioneta que le trasladaba según dijeron sus captores a las dependencias de la Dirección General de Seguridad y por último el depósito del cadáver en el Cementerio del Este, donde con posterioridad sería realizada la autopsia.

Camionet nº 17

La camioneta nº 17 dónde se asesinó a Calvo Sotelo.

Desde el primer momento surge una ingente cantidad de comentarios y literatura sobre el crimen, publicando toda suerte de detalles sobre los autores físicos del mismo, su adscripción política y sus vínculos con miembros del Gobierno y con la masonería. En relación a esta última como instigadora y responsable del crimen, no se presentan pruebas concluyentes, tan solo el hecho de señalar a miembros del Gobierno y de la Administración, como Azaña, Casares Quiroga o Alonso Mallol, que era el máximo responsable en la Dirección General de Seguridad, como pertenecientes a la masonería y poniéndolos en relación con los actores del crimen, algunos de los cuales también pertenecían a la masonería.

Sin embargo, se imprimió ya por entonces una hoja de propaganda que reproducía un documento mecanografiado que lleva por título ALTO MANDO DE LA DEFENSA NACIONAL (BOLETÍN CONFIDENCIAL EXTRAORDINARIOque de alguna manera ilustra la tenaz acusación que existe sobre la masonería como instigadora del crimen y, del que sorpresivamente no encontramos que se haga referencia ni en la Causa General, ni en prensa de época, así como tampoco en la extensa bibliografía existente sobre el hecho que nos ocupa, con la única excepción de la Revista Javeriana editada por la Universidad homónima de los Jesuitas en Bogotá, donde aparece publicado en el volumen 6 de la revista del mismo 1936.

El documento no está fechado, pero está redactado entre la muerte de Calvo Sotelo (13 de julio de 1936) y el comienzo de la Guerra Civil (17/18 de julio de 1936) y de haberse difundido en las instancias oportunas, hubiera reforzado la tesis que relaciona a la masonería como instigadora del crimen. En fechas recientes, hemos podido encontrar impreso el documento en una conocida casa de venta a través de Internet y sabemos que el original mecanografiado de este Boletín fue guardado en un archivo familiar durante la dictadura.

El Boletín, escrito con claro fin propagandístico, está dividido en una introducción y tres apartados titulados: El Complot, La Ejecución y Viva España. Viene firmado: “Por los organismos del Alto Mando. El Comandante General”.

“Nuestro servicio confidencial en el extranjero nos ha puesto en posesión de cuantos datos se necesitan para atribuir al Gobierno de granujas que maltrata  España, la cobarde ejecución del heroico mártir Calvo Sotelo…”

Boletín Confidencial Extraordinario/TODOCOLECCION.NET

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El texto sitúa en París en la calle Cadet nº 16, una tenida (reunión) de la Gran Logia de París celebrada el 8 de junio de 1936, y en la cual con la asistencia de cinco delegados masones españoles, cuyos nombres no se indican, se discutió la posibilidad de que se creara en España un Frente Nacional que hiciera peligrar al Frente Popular. En esa reunión de masones, el mencionado Boletín cuenta la existencia de un fichero elaborado en la logia y referido a políticos españoles, susceptibles de constituir peligro ante la eventual formación de ese frente nacional, en concreto hace referencia a cinco personas: “Albiñana, Calvo Sotelo, Domingo Arévalo, Gil Robles, Goicoechea, Primo de Rivera y Ventosa”.

En la referencia de Calvo Sotelo se lee: “Monárquico. Ex ministro de la dictadura. Hombre de gran preparación técnica financiera. Peligrosísimo por su poder de captación de masas. Cuenta con el apoyo de grandes núcleos capitalistas. La única esperanza de las derechas nacionales. Es la única figura que puede aglutinar a su alrededor todos los elementos contrarios al Frente Popular. Se halla relacionado perfectamente con influyentes personalidades extranjeras. Es urgente su eliminación total para impedir la formación del Frente Nacional, cuya Jefatura ostentaría de modo indiscutible. Transmítase esta nota con urgencia a nuestros [espacio en blanco] de Madrid para su rigurosa observancia. Aprémiese a los HH [hermanos] Casares Quiroga y Barcia para su inmediata ejecución”.

De este documento llama la atención varias cosas, pero la fundamental es el porqué no se utilizó en la Causa General. ¿Acaso no se dio a conocer al fiscal? ¿Podía interesar a alguien que no llegara a la instrucción del Caso? Independientemente de que hubiera existido esa orden dada por la masonería francesa para “eliminar” a Calvo Sotelo o sea pura invención y propaganda, el hecho cierto es que hubiera servido para afianzar la tesis de culpabilizar a la Orden como autora o instigadora del crimen. ¿Es posible que el Régimen franquista no quisiera dar excesiva importancia a la figura de Calvo Sotelo?

Antonio Ruiz Vilaplana, en su conocido y reeditado en 2010 y 2011, Doy fe… Un año de actuación en la España nacionalista,  publicado en 1938 por Ediciones Españolas y en el que narra las atrocidades realizadas por los sublevados en la ciudad de Burgos y de las que él fue testigo presencial en razón de ocupar el cargo de Secretario del Juzgado de Instrucción de esa ciudad, menciona que el día 19 de julio en Burgos, Sáinz Rodríguez, diputado monárquico, ante un corro de gente se expresaba de la siguiente manera: “¡Qué lástima! – decía compungido-. En el día de hoy, aquí, para disfrutar de todo esto debía hallarse conmigo el pobre Calvo Sotelo. Él tenía designada conmigo esta región para el día del levantamiento. Desgraciadamente, el crimen de esos canallas, le ha impedido obtener hoy, aquí, el triunfo que merecía…”.

Los escritos a partir del asesinato hablan de crimen de Estado. Luis de Galinsoga, gana el premio Luca de Tena, con un artículo publicado en ABC sobre Calvo Sotelo. A su entender, este crimen se fraguaría en las horas inmediatamente anteriores al acto, si bien “venía incubándose meses y años antes por los jerarcas del régimen que había de consumarlo” y ello por ser Calvo Sotelo el principal opositor a los ideales de la República. Galinsoga habla de un Calvo Sotelo “precursor de la Cruzada que hoy acaudilla el glorioso Generalísimo Franco”.

Curiosamente en el Boletín Confidencial Extraordinario no se mencione en ningún momento el nombre de Francisco Franco, ni tampoco se dice de él que sea personaje importante al que haya que prestar atención y vigilancia ante la eventual formación de un frente de derechas. Bien es cierto que, no hay ningún militar entre los nombres que figuran como posibles candidatos para unir a las derechas. Con todo, Franco, un personaje que acabará siendo el principal actor en la sublevación militar y, que a la postre será el titular de una dictadura férrea, y para quién además la masonería era uno de los mayores peligros a tener en cuenta, ¿cómo se tomaría en caso de conocer el contenido de ese Boletín, el hecho de saber que él mismo no representaba ningún peligro para la masonería, que su figura para la organización era inexistente?.

No es la primera vez que, Franco no da importancia a temas relacionados con la masonería. Celso Almuiña alude a ello en relación al documento titulado Máximas e instrucciones políticas para el Gran Oriente Español y Logias de la masonería egipciana. Un extraño documento que le hacen llegar a Franco a través del general Meléndez (este documento sí acabaría en la Causa General), del que no se sabe la autoría pero que se atribuye a la masonería y del que Franco dice al parecer: “No interesa, esto ya lo conocía yo”. ¿Cuánto conocía Franco realmente de la masonería?

Conocida es la gran suerte del dictador, todas las personas que le pudieron hacer sombra a la hora de llevar adelante sus sueños de poder, o morían en accidentes de avión, como Sanjurjo y Mola o eran asesinados como Calvo Sotelo y Primo de Rivera. Otros como el general Amado Balmes que, podría representar una seria oposición a la sublevación militar al no estar de acuerdo con ella, moría al tratar de desencasquillar un arma. Ángel Viñas no duda en sostener en La conspiración del general Franco y otras revelaciones acerca de una guerra civil desfigurada que, fue un asesinato organizado por Franco, con el doble fin de, por un lado eliminar posibles opositores a la sublevación militar en Canarias y por el otro, facilitar su marcha justificada (el propio Gobierno le envió a investigar los hechos), desde Santa Cruz de Tenerife a Las Palmas donde presidiría el funeral de su compañero de armas el día 17 de julio por la mañana. La misma tarde del 17 de julio se sublevaron las guarniciones de Ceuta, Melilla y Tetuán y al día siguiente Franco se unió alzando Canarias y trasladándose en el Dragón Rapide a Marruecos para hacerse cargo de la sublevación en el protectorado.

Sobre la autenticidad  o no del contenido del documento en el que se acusa al Gran oriente Francés de ser el instigador del crimen, un miembro de la masonería nos destaca tras la lectura del Boletín, la existencia de rasgos de verosimilitud, sin embargo en los archivos de la masonería de la Rue Cadet no hay testimonio que de fé de que se celebrase una reunión el 8 de junio de 1936, tan solo encontramos un museo, el Musée de la Franc-maçonnerie, creado en 1889, que fue víctima del expolio nazi durante la ocupación y que sería abierto de nuevo en 1973.

“Franco es un cuerpo extraño en el Valle de los Caídos y su salida ha de ser irreversible”

10 agosto, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

“Franco va a salir del Valle de los Caídos antes o después”, dijo usted hace cuatro años en una entrevista en este diario. ¿Se dan ahora las condiciones idóneas para la exhumación de los restos del dictador?

Absolutamente, creo que el tema está maduro. Desde la Comisión de Expertos ya planteamos en 2011 la salida de los restos de Franco en los términos actuales, y en estos siete años ha habido un gran debate social, pero sobre todo se ha colocado en el imaginario un tema que está cayendo por su propio peso. Y es básico para romper el cordón umbilical con el franquismo aún latente en España. El Congreso aprobó el año pasado una PNL que exigía el traslado, y sea la fórmula un Real Decreto-Ley, como parece, o sea cualquier otra, lo cierto es que el dictador Franco fue sepultado allí -y entregado su cuerpo a los benedictinos- por un Decreto del rey Juan Carlos, por tanto es política de Estado, y ese acto puede deshacerse. El Estado tiene la razón. Eso sí, hay que analizar todos los escenarios posibles, ahí tenemos el ‘ caso Sanjurjo’. Igual ha habido algo de precipitación, pero no tengo prisa, después de cuarenta años se puede esperar seis meses más. Tiene que hacerse bien. La salida de Franco tiene que ser irreversible. Es un cuerpo extraño en el Valle de los Caídos.

Franco está enterrado allí en un lugar preeminente, pero también José Antonio

El momento que transitamos ahora mismo ha de tener un carácter doble. Hablar de uno sin tener en cuenta al otro no tiene sentido. No se trata de trasladar a Franco, sino desmantelar la jerarquía funeraria del monumento. Abogo por una solución integral. Sacar a Franco y trasladar a José Antonio a otro lugar del recinto.

Francisco Ferrandiz, antropólogo del CSIC
Francisco Ferrandiz, antropólogo del CSIC

Están desarrollándose las labores previas a la exhumación de los hermanos Lapeña… Parece que el nivel de la cripta adyacente a la capilla donde se supone que están los restos no sufre el grado de deterioro de otras zonas… ¿Cómo valora este proceso?

En las imágenes que se han difundido estos días del sector donde están los hermanos Lapeña se ven las cajas colocadas e incluso algunas con nombres, por tanto creo que un equipo de especializado puede hacerlo, es absolutamente viable. Pero no nos podemos quedar ahí, la realidad es que hay veintiocho niveles de enterramiento separados por muros, y sería necesario conocer su situación para arrojar luz sobre el estado general de las criptas y evaluar de manera global las posibilidades de intervención. Desde luego, sería a un coste razonable si lo comparamos, por ejemplo, con el coste de un aeropuerto vacío o de una estación de AVE con poco tránsito.

Estamos conociendo estos días la posición del prior, atrincherado en la abadía y poniendo en jaque la exhumación de Franco… ¿Puede recurrir a la justicia y denunciar por profanación?

Es el derecho al pataleo. Recurrirán todo lo que haya que recurrir, pero en todo caso, son una minoría, tanto en el seno de la iglesia católica como en el conjunto de la sociedad española.

El prior Santiago Cantera -también el antiguo padre abad, Anselmo Álvarez- suelen decir que solo se puede alcanzar el sentido de la reconciliación “bajo los brazos redentores de la Cruz”…

Lo que ha ocurrido estos días es muy revelador, desde mi punto de vista. Defienden que el Valle es un monumento a la reconciliación, que la cruz es un potente símbolo universal de paz, pero hace unos días los ultraderechistas se movilizan y se concentran en la explanada en defensa del monumento cuando, según ellos, está “en peligro”. Ver a esa gente allí demuestra que el Valle no representó nunca ni representa a las dos Españas, sino a una sola. En resumen, el argumento de la reconciliación se les ha caído por completo.

Si la familia Franco mantiene su idea de no hacerse cargo, ¿qué se puede hacer con los restos del dictador? ¿Deberían de ir a un osario, como se ha especulado estos días?

Si el Estado cuenta con seguridad jurídica para la exhumación, podría dejar los restos en la puerta del recinto de Cuelgamuros. Entiéndame, es una forma de hablar, no creo que se produzca esa situación. La familia tendrá que plegarse, no les queda otra.

¿Realmente es posible la resignificación del valle de los Caídos? ¿Cuál de las opciones barajadas estos años le parece idónea?

Reconozco que en estos años he ido cambiando de opinión, conforme he ido conociendo las soluciones adoptadas en otros espacios de memoria del mundo. Ahora mismo creo que debería hacerse una recontextualización del Valle de los Caídos como monumento totalitario. Expertos de otros países consideran que, con diferencia, es el más impactante, por encima de los lugares que aún quedan en Berlín o Moscú, por ejemplo. A fin de cuentas, es la petrificación del nacionalcatolicismo de forma casi perfecta. Entonces, yo no lo tocaría, lo usaría para hacer pedagogía del totalitarismo, para explicar a través del monumento cómo funcionan las dictaduras.

¿Y cómo sería esa recontextualización? ¿Demolería la cruz?

Hoy día la museología está muy avanzada, desde luego no utilizaría fórmulas caducas como poner placas ni nada por el estilo, sino que convertiría el Valle en un ‘ciberlugar’. Es decir, si se me permite la expresión, en lugar de demoler la cruz la convertiría en un gran receptor que garantizase una wifi potente para que los visitantes pudieran acceder a contenidos de todo tipo e incluso pudieran subir fotos o vídeos. Desde luego, hay especialistas españoles y extranjeros que podrían desarrollar un proyecto puntero en el mundo y así transformar por completo Cuelgamuros, como se ha hecho por ejemplo en Hiroshima. Y así, con participación de la propia ciudadanía, transformar poco a poco el relato. Porque hasta ahora solo ha habido un relato monolítico, hegemónico, y no se trata de imponer un relato alternativo sino sumar una multiplicidad de relatos, envolver el Valle de otra manera, para facilitar el conocimiento de las nuevas generaciones y fortalecer la calidad democrática del país.

Esta semana usted ha codirigido el Congreso internacional entre otras cosas sobre fosas comunes. ¿Por qué las exhumaciones están transformando radicalmente los modos de gestión del pasado traumático?

El trabajo en torno a las fosas comunes tiene, desde luego, carácter simbólico, pero ahora mismo es central en los discursos y en las políticas de memoria y de derechos humanos. Cuando empezamos con este tema, en 2002, nos desbordaba su complejidad. Durante años hemos ido creando equipos y redes de investigación interdisciplinar que han ido arrojando luz a un debate paupérrimo, derivado del ‘vuelo bajo’ de la crispada situación política y del famoso ‘y tú más’. Hemos ido creando marcos comparativos porque queríamos entender mejor, a fin de superar la pobreza del debate. Ahora mismo la conexión de la ciencia forense con los derechos humanos es un proceso global, mundial. Para que te hagas una idea, el equipo argentino de antropología forense ha trabajado ya en cincuenta países. Son los instrumentos centrales de la justicia transicional. Porque cualquier conflicto deja evidencias, que permiten construir casos judiciales. Y la fosa común es, a fin de cuentas, el lugar del crimen.

¿En qué posición está España en relación a otros países?

España es un referente mundial, el caso español no es periférico, está en los mapas de análisis académicos, más aún con el tema de Franco de por medio. Lo característico de nuestro país es que fue un movimiento de abajo arriba, desde familias, asociaciones, equipos forenses… Está ocurriendo algo similar ahora mismo en países como Colombia y Méjico donde, frente a gobiernos, fiscalías, grupos mafiosos o paramilitares, están siendo las madres, o ciudadanos anónimos, quienes están buscando los cuerpos, objetos personales… Aquí, a partir de 2005 el apoyo institucional ha sido desigual, rácano y mal orientado. Ha sido un “búscate la vida” para las familias, y eso tiene que cambiar. No quiere decir que no haya problemas. Una exhumación reaviva traumas y a veces genera frustración, porque se ha pensado que con una identificación genética se resolvía todo, y no es tan sencillo, necesitamos seguir mejorando y analizando los procesos desde un punto de vista crítico.

¿Qué cambios deberían de producirse con la creación de la Dirección General de Memoria Histórica?

Con Mariano Rajoy como presidente, la fórmula era “cero más cero más cero igual a cero”. Sin embargo, paralelamente se destinaban recursos, se financiaban exhumaciones o se creaban institutos de memoria. La situación es desigual, pero se ha trabajado bien en Andalucía, País Vasco, Navarra… Hasta en Castilla y León se ha avanzado en esta materia. Hemos pedido mil veces que el Estado asuma las exhumaciones, que se cree un archivo único, que se ponga en marcha una oficina de víctimas… Precisamente en el Congreso de San Sebastián -que he codirigido junto a Francisco Etxeberría- ha participado el nuevo Director General de Memoria Histórica, que ha dejado importantes anuncios en sintonía con las demandas de las asociaciones, como la voluntad de asumir la gestión directa de las exhumaciones o la anulación de las sentencias franquistas. Es cierto que no ha sido sino expresar las líneas de acción de un programa, porque además tienen pocos diputados y poco tiempo por delante, pero hay mucho por hacer.