Conservar la memoria

24 enero, 2018

Fuente: http://www.infolibre.es

  • El Gran Wyoming construye en memorias en tensión entre un aspecto público y común del recuerdo y otro íntimo e individual.
  • El presentador, humorista y músico considera que esta labor es una operación de “rescate”.

Publicada 25/11/2016 a las 06:00. Actualizada 24/11/2016 a las 22:15  

PortaPortada de 'De rodillas, Monzón'.da de 'De rodillas, Monzón'.

Portada de ‘De rodillas, Monzón’.

La infancia es un paraíso incómodo. Casi todos la añoran –más cuanto más lejos se está de ella- y casi todos la asocian también a un dolor muy particular, una melancolía aguda, una pérdida. La infancia es el terreno desconocido en el que, sospechamos, empezó todo. No es extraño que El Gran Wyoming, que un día fue conocido como José Miguel Monzón, se quedara atrapado en ella.

Porque ¡De rodillas, Monzón! (Planeta) no iba a ser el primer tomo de sus memorias, sino el único. Pero el humorista, presentador y músico cometió el error de empezar por el principio, por los días luminosos pateándose el barrio madrileño de la Prospe, por la extrañeza del pueblo, por la marcialidad de juguete de la OJE, por el misterioso comportamiento de los padres. El niño que fue y que había recuperado en su cabeza se rebeló: no quería crecer. Así que el autor se encogió de hombros y le regaló un libro.

“Tal vez ese empeño en revivir el pasado tenga que ver con mi conciencia de que estos recuerdos se perderán cuando las sucesivas ingestas etílicas vayan borrando mi memoria”, escribe Wyoming en el prólogo. Bromea, pero no. Considera que esta labor, la de poner por escrito la memoria, es una operación de “rescate”. Lo que equivale, en la práctica, a tener presente un inevitable agujero negro mental, un tiempo peor en el que la voz de la madre y los juegos estarán todavía más lejanos, o apenas perceptibles. La relación con el recuerdo es siempre conflictiva, y Wyoming, pese a su imagen pública de guasón y despreocupado, no iba a ser menos.

Quizás sea esto lo que más pueda sorprender al seguidor familiarizado con sus cara más cómica. ¡De rodillas, Monzón! no arranca carcajadas, no es un libro de batallitas. “No creo que la ironía y el humor sean cualidades innatas a mi persona, en realidad soy más bien serio, tiendo a trascender y a obsesionarme”, confiesa el autor en uno de los capítulos más oscuros. Quizás el espacio interior que le ha brindado la escritura del libro —hasta entonces sus títulos han sido marcadamente políticos, mirando hacia el afuera y no hacia el adentro— haya permitido que aflore este aspecto menos conocido del presentador. No es que el libro sea fúnebre. Es que es difícil que un hombre que se enfrenta al paraíso perdido —a por qué es quién es, a qué podría haber sido distinto— sea hilarante.

Hay en estas memorias, como en cualquiera, una interesante tensión entre un aspecto público y común del recuerdo y otro íntimo e individual. El autor insiste en el prólogo que sus recuerdos no son “sucesos reales”, sino el resultado de un proceso de selección y modificación que su cabeza ha llevado a cabo de manera automática durante décadas. Por tanto, concluye, “son únicos”. Esto quiere decir que el mundo que recrea es personal e intransferible, y que quizás no sea compartido ni por aquellos que lo vivieron junto a él. El viaje en bus desde Madrid al pueblo tiene un aire alucinado que hacen de la experiencia algo extraterrestre. La vivencia de la depresión materna, ingresada cada tanto en una institución, no es en absoluto común a los criados en una época en la que la enfermedad mental se consideraba, de tan oculta, inexistente. Pocos serían los niños que echaran una mano en la farmacia familiar, y pocos también los que no recuerden hambre en unos años en los que la miseria, aunque lejana a aquella de la posguerra, era mayoritaria.

Pero Wyoming se sabe también buen”testigo” —se lo dijo un espectador tras un concierto con el Reverendo—. “La vida me ha permitido observar la realidad con frialdad”, dice, capacidad que achaca a haberse ahorrado ser un trabajador asalariado que dedica ocho horas al día —a veces, muchas más— a algo que, en la mayoría de los casos, ni le va ni le viene. Eso, defiende, le ha mantenido “enajenado más tiempo que a la media nacional”. Y, como buen testigo, ¡De rodillas, Monzón! sirve también para señalar imprecisiones. Hay gente de su quinta, denuncia, “que tergiversa lo vivido según un prisma, diferente al mío, interesado, y llegan a llamar tiempos de extraordinaria placidez a momentos en los que la miseria de los que mandaban impregnaba la vida de todos, y que solo se pueden entender como de paz y armonía en las mentes de los que disfrutaban de privilegios que a los demás se les hurtaban”.

El autor, dotado de la autocrítica necesaria como para no convertir unas memorias en una loa a uno mismo y al metro cuadrado que ocupa en el mundo, no cae en la nostalgia. Si el libro no es un elogio del pasado, sino un testimonio para el futuro, es porque Wyoming ha creado cierta distancia con ese hombre de 60 años que echa la vista atrás. “Lo hubiera escrito aunque no me lo hubieran editado. Lo que uno dice, por los niños”, comentaba en la presentación a prensa¡De rodillas, Monzón! es un intento de conservar la memoria. Y de pasarla al siguiente.

*Clara Morales es periodista de infoLibre.

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Perdona, se te ha caído

23 enero, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Ocurrió hace unos meses. Yo creía que este tipo de comportamientos habían quedado sepultados en la Sima de los Huesos de Atapuerca. Pero al parecer todavía hay algunos homínidos que los mantienen, demostrando lo mucho que nos queda por recorrer como especie en el camino de la evolución.

Fue mientras mantenía una conversación con una persona junto a la acera, esperando para cruzar el semáforo. Vimos detenerse a un coche y en apenas un instante el conductor extrajo el brazo para vaciar el cenicero en la calzada. Lo hizo con total naturalidad, dando unos golpecitos en la puerta de modo vacilón: clac, clac, clac. Ahí queda eso. Era un hábito, no un gesto.

Luego nos lanzó una mirada desafiante a todos los que asistimos perplejos a su gesto: ¿Qué miráis? -parecía retarnos mientras cruzábamos- ¿Pasa algo? Y como era de esperar, apenas el semáforo de peatones empezó a parpadear, el tipo arrancó el coche rechinando las ruedas. Lo peor de esta historia es que es cierta, lo mejor es que es cada vez más insólita.

La pregunta que me hice, y que seguramente se formularon el resto de ciudadanos que observamos a aquel comportamiento, es qué habría pasado si se lo hubiera recriminado abiertamente. Si me hubiera acercado con el puñado de colillas que acaba de vaciar en la calle y le hubiera dicho: perdona, se te ha caído. Probablemente la cosa habría acabado mal. Muy mal. Porque quienes entienden que las normas de civismo no van con ellos llevan fatal que se las recordemos.

Una de las mejores campañas en defensa de la naturaleza que se han puesto en marcha en los últimos tiempos es  el Proyecto Libera organizado por SEO/Birdlife en colaboración con Ecoembes. El ambicioso objetivo de esta potente iniciativa es liberar a la naturaleza de la basura que se nos ha ido cayendo ahí fuera a lo largo de los años. Y para conseguirlo cuenta con la colaboración de todos.

De lo que se trata es de salir al campo a liberarlo de nuestras basuras. Pero también de conocerlas mejor. Para ello se están llevando a cabo jornadas específicas de recogida para estudiar su composición y caracterizar cada tipo de residuos para establecer su origen y procedencia y emprender acciones concretas de prevención.

El mes pasado Libera lanzó una acción especialmente dirigida a quienes tienen ese hábito incorporado a su comportamiento: el de que se le caigan las cosas por la calle o por el monte sin agacharse a recogerlas. Vamos a seguir en modo eufemismo para no molestar a nadie. La propuesta es que el resto de los ciudadanos pasemos a la acción para, desde la educación y el respeto, anotarles lo incorrecto de su gesto: perdona, se te ha caído

Sin embargo ya he recibido varios lamentos al respecto. Gente que, animada por la campaña de SEO/Birdlife y Ecoembes, se atrevió a señalarle a alguien que se le había caído el pañuelo de papel, la lata de aluminio o el paquete de cigarros vacío. Y la cosa por supuesto no acabó bien. ¿Por supuesto?

Es curioso pero resulta que en esos casos, quien acude con la máxima discreción y las mejores formas a defender nuestro mayor patrimonio común, que es la naturaleza, o actúa en defensa de algo tan de todos como la limpieza de las calles, las plazas o los parques y jardines de nuestras ciudades y pueblos, resulta que es un provocador, mientras que el responsable del “descuido” se muestra gravemente ofendido.

Por eso es necesario que este tipo de acciones se conviertan en corriente. No tenemos tiempo para perder más tiempo con los incívicos (se acabaron los eufemismos). Si queremos acabar con el abandono de basuras en las calles y la naturaleza debemos empezar a usar todos el “perdona, se te ha caído” de manera más generalizada, natural e instintiva. Incluso con tipos como el Homo antecessorque vació el cenicero en el semáforo.

22 enero, 2018

Fuente: blogs.elpais.com

Por: Manuel Morales 13 de marzo de 2014

Segundo Espallargas

El boxeador Segundo Espallargas, en una foto de 1946.

Segundo Espallargas Castro, alias Paulino, fue un aragonés orgulloso por haber sobrevivido al espanto de los campos de la Alemania nazi. Lo hizo gracias a sus largos brazos y sus manos grandes, que le mantuvieron invicto en los combates de boxeo que los comandantes de Mauthausen organizaban los fines de semana para distraerse y apostar. Espallargas, fallecido en París en 2012, volvió de aquel horror para contarlo: “Los nazis me decían, ‘si no ganas, vas al crematorio’. Así que, ser boxeador, me salvó”. Su testimonio es uno de los 20 recopilados durante los últimos cuatro años por la periodista Montserrat Llor en el libro Vivos en el averno nazi (editorial Crítica). Llor cuenta que, durante la entrevista con Espallargas, este estaba muy interesado en que “diera a conocer a los españoles todo aquello. Parece algo muy lejano pero nunca se sabe…”, decía el exboxeador de Mauthausen.
Es difícil escoger entre los sobrecogedores relatos de la obra de Llor. Todos los deportados recuerdan con nitidez su llegada a los campos, el hambre atroz que pasaron, el miedo a la enfermería, de donde muchos no salían, los gritos de los guardianes, sus trajes de rayas… Estos son los testimonios que más impactaron a la autora:

Francisco Bernal
Este zapatero zaragozano que murió en París en 2013 es uno de los personajes de película de aquellos años de vergüenza para el ser humano. Bernal logró vivir en Mauthausen gracias a su buena maña como zapatero. Él fabricó zapatos para los españoles en los que les escondía mantequilla y azúcar que conseguía gracias a su estatus de trabajador necesario para los nazis. Otros prisioneros contaron de Bernal que se afanaba en que los que vagaban descalzos en la nieve del campo de Abensee -al que fue destinado a finales de 1943- tuvieran algo que atarse a los pies. En sus cinco horas de conversación con Llor, Bernal desgranó su pasado como voluntario republicano en la Guerra Civil, su paso a los Regimientos de Extranjeros en Francia para luchar contra los nazis y cómo, tras ser capturado, llegó a Mauthausen el 9 de septiembre de 1941: “Nos sacaron a puntapiés del tren, nos hicieron llegar corriendo hasta la puerta del campo. Subimos a palo limpio a la desinfección. Menos mal que era por la tarde, porque por la noche habríamos ido a la cámara de gas… allí vivías o morías de inmediato según la mano de obra que necesitaran”.
Elisabet Ricol
Los españoles entrevistados por Llor “guardaron silencio durante años, no decían nada porque era una autoprotección para sobrellevar aquel dolor y porque no tenían palabras para expresar la magnitud de lo vivido”, dice la periodista. En el caso de las mujeres, “la liberación llegaba cuando se casaban y, sobre todo, tenían su primer hijo”. Una de aquellas heroínas fue Elisabet Ricol, francesa de padres turolenses, autora de Memorias de la Resistencia, donde detalló su experiencia. Ricol fue brigadista en la Guerra Civil y luchadora de la Resistencia. Deportada a Buchenwald, allí se las ingenió para formar “una biblioteca itinerante”, con un centenar de libros que pasaba de un barracón a otro. Ricol, fallecida en 2012, dejó escrito qué sucedió tras recuperar la libertad: “Salió de nuestro interior todo el horror de las tragedias vividas. Las pesadillas se prolongaron durante años y resucitaron los recuerdos que nos obsesionaban”.

Ortells pinta judíos

Dibujo de Manuel Ortells de judíos subiendo muertos por las famosas escaleras de la cantera de Mauthausen.

 

Manuel Alfonso Ortells
Este barcelonés nonagenario esquivó la muerte gracias a su calidad como dibujante. Llor lo visitó en su casa de Talence (Francia) y lo recuerda como un hombre “divertido e inquieto”. Ortells, al igual que otros cientos de miles de españoles, cruzó la frontera francesa. Después, se alistó para luchar contra Hitler. Él fue uno de los 7.600 españoles enviados a Mauthausen, de los que murieron 5.000, según las cifras manejadas por Llor, que cita a los historiadores. “A mí me salvó el  dibujo”, contó. Los nazis requirieron de Ortells para que dibujase los planos de otros campos. También trabajó en el servicio de limpieza de su barraca y si lo hacía bien, le daban más comida que él compartía a escondidas: “Buscaba ayudar a mis paisanos, es lógico”. Esa solidaridad entre españoles es, subraya Llor, denominador común en las personas con las que habló. El día que los aliados liberaron Mauthausen a Ortells le entró una angustia muy grande: “Me tumbé en la hierba varias horas, perdí la noción del tiempo. Cuando desperté, unos franceses estaban cantando La Marsellesa, me puse a llorar, volví a entrar en el campo y aquella noche dormí por primera vez en años como un ángel”. Ortells aún vive en Burdeos rodeado de sus dibujos.
Neus Català
Desde que quedó libre del campo de Ravensbrück, esta tarraconense nacida en 1915 en Els Guiamets dedicó sus días a recoger las palabras de otras prisioneras en su libro De la resistencia y la deportación. 50 testimonios de mujeres españolas. Català detalló a la autora de Vivos en el averno nazi cómo a las mujeres les ponían inyecciones para retirarles la menstruación; o las formaciones, desnudas y a temperaturas gélidas, para elegir cuales tenían aún carnes para ser explotadas y cuales, por su debilidad, eran enviadas de inmediato a las cámaras de gas. Detenida junto a su marido en el sur de Francia por la Gestapo por colaborar con la Resistencia, fue torturada y separada de su pareja en Limoges. A él lo enviaron en otro tren y nunca más volvieron a verse. Entre sus recuerdos permanece imborrable el traslado en convoy a Ravensbrück: “Cuatro días sin parar, sin aire para respirar, espalda contra espalda, con un cubo de basura en medio para hacer nuestras necesidades. Algunas salieron muertas…”. Català fue mandada después a otro campo, Holleischen (hoy República Checa), donde trabajó en una cadena de montaje de armas que ella y otras compañeras se esforzaron en boicotear: “Con escupitajos, poniendo aceite en la pólvora, el caso era sabotear, sabotear, sabotear…”.
Cuando acabó el espanto, los españoles comprobaron que sus desgracias no habían terminado. No podían volver a la España de Franco, eran rojos, entre ellos Marcelino Bilbao, que había sufrido los experimentos médicos en Mauthausen, donde le pusieron una inyección al lado del corazón en seis ocasiones: “A algunos les daban convulsiones, a otros se los llevaban a rastras… de 30 sobrevivimos siete”. Bilbao (fallecido en enero de este año) recuerda que cuando la Cruz Roja Internacional llegó al campo, clasificaron por nacionalidades a aquellos esqueletos andantes, pero no tenían instrucciones para los españoles. “Así que, cogimos un carro y nos fuimos de allí andando”. Para los españoles que habían conseguido el milagro de sobrevivir al infierno, les llegaba el desafío de inventarse una nueva vida lejos de su país.

Sin estelada en el pueblo más independentista de Catalunya

21 enero, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Antonio es del Real Madrid, frutero y vive en L’Esquirol, un municipio de 2.200 habitantes, 90 kilómetros al norte de Barcelona. Está acodado en el bar Rovi con su chándal blanco. Es alto y fuerte. Reconoce que a veces tiene que aguantar chanzas pero dice que todos le respetan. Lo suyo es una heroicidad porque L’Esquirol es el pueblo más independentista de Catalunya. La suma de Junts Pel Sí y la CUP alcanzó el 92,6% en las elecciones de 2015. El PP obtuvo solo 33 votos.

Hace frío. La gente que entra en el bar se pega enseguida a la chimenea para calentarse. La plaza está decorada con lazos amarillos, un símbolo que sirve para reclamar la libertad de los presos. Un gran mural grita “Visca la terra” bajo la palabra Independencia, con un payés con aires de Garibaldi local armado de dos pistolas de pólvora. En la comarca de Osona están el segundo y tercer pueblo más independentista de Catalunya, Folgueroles y Sant Julià de Vilatorta. Parece que hay una cierta unanimidad en la causa.

Alex Montanya, alcalde de L'Esquirol
Alex Montanya, alcalde de L’Esquirol, ante un mural con el lema ‘Visca la terra’ JORDI PUIG

Alex Montanya tiene 43 años y es el alcalde de L’Esquirol. También es uno de los 700 alcaldes que se encuentran bajo amenaza de investigación judicial por cooperar en la consulta del 1-O. Es un hombre viajado. Vivió en Francia y Alaska. Pertenece a un partido asociado a ERC. Por orden del jefe local de los Mossos ha tenido que retirar del Ayuntamiento una estelada y un cartel que pedía la libertad de los detenidos. “Los volveré a colocar el 22”.

Cuando habla de la respuesta del Estado tras el 1-O y la aplicación del 155 diferencia España del PP: “No son lo mismo”. No es una matización frecuente en estos días. También es original al hablar de la violencia del Estado; no se queda en las imágenes del 1-O en algunos colegios electorales, la amplía al uso de la Fiscalía general para encarcelar a los Jordis y a una parte del Govern, y a la aprobación de leyes. También dice que no se esperaban esta reacción por parte del Estado.

Le parecería muy mal que ganara Ciudadanos el 21-D, pero respetaría el resultado siempre que sea limpio. Asegura que no sería lógica esa victoria porque no se correspondería con la realidad de Catalunya: “Ellos no tienen ningún ayuntamiento”. El alcalde asegura que es posible que tengan que pausar el ritmo hacia la independencia, pero asegura que en pueblos como el suyo la desconexión de España es un hecho desde hace tiempo. “Nosotros ya vivimos como si fuéramos independientes”.

Asegura el alcalde que el 1-O y los días siguientes han servido para reforzar los lazos de pertenencia, “la gente se siente más unida”. Montanya no tiene miedo a las consecuencias de una eventual salida de la UE: “Somos gente férrea, acostumbrada a organizarse por su cuenta”.

Paul Barbanguida, párroco de L'Esquirol
Paul Barbanguida, párroco de L’Esquirol JORDI PUIG

El párroco del pueblo más independentista de Catalunya se llama Paul Babanguida. Nació en el centro de la República Democrática de Congo. Lleva en España seis años y habla catalán, idioma que utiliza en sus misas y en sus prédicas. “Ya sabía castellano antes de venir. Lo estudié en Kinshasa. Cuando vine a España, desconocía que aquí se hablaba catalán. No me ha costado mucho aprenderlo porque también sé francés. Estoy aquí en misión. Antes iban los misioneros blancos a África y ahora venimos nosotros por la falta de sacerdotes”. Su despacho al lado de la iglesia está decorado con un calendario del Barça y una foto del Papa. “Francisco es del Real Madrid”, bromeo al verle vestido de blanco. Babanguida replica: “No, no, él es argentino”.

L’Esquirol, que en catalán significa ardilla, tiene origen en el apellido de una de las familias fundadoras del pueblo, los Querol, que regentaban un hostal en el camino real entre Vic y Olot. En el siglo XIX, los habitantes de L’Esquirol rompieron una huelga de la vecina Manlleu, dando el nombre del pueblo a los que se prestan a ocupar el puesto de un huelguista. “Es una de las aportaciones del catalán a la lengua española”, dice un editor que trabaja en Barcelona.

Más allá de la casa señorial de los Querol, ya en desuso, vive Xavier Pàmies, de 58 años. A pesar de llevar más de cien libros traducidos del inglés, francés y portugués al catalán, algunos de clásicos como Charles Dickens, se le conoce como el traductor de Harry Potter. Dejó Barcelona hace años. Vive permanentemente en L’Esquirol. Pàmies es un aventurero, no un hombre encerrado en sus libros. Ha realizado entre 1986 y 1995 cuatro largos viajes, dos de ellos de un año: Suramérica, dos a África y uno a Asia (entre 1986 y 1995). Su mujer aún pinta cuadros con escenas de su último viaje al Congo, el país del cura Babanguida.

El traductor Xavier Pàmies, en su domicilio de L'Esquirol
El traductor Xavier Pàmies, en su domicilio de L’Esquirol JORDI PUIG

Pàmies dice que el movimiento independentista es transversal y transgeneracional, y que él mismo no lo era hace unos años. Su caso es el de muchos catalanes que se han sentido expulsados de España. “Empezó con la imagen del PP recogiendo cuatro millones de votos contra el Estatut”, dice. Asegura que no tiene nada contra España, conoce y ama su cultura. La educación en Catalunya ha impulsado varias generaciones de catalanopensantes, no solo de catalanoparlantes.

El traductor de Harry Potter sostiene que el procés va a ir más despacio después del 21D y que el 155 tiene como fin el desmantelamiento del soberanismo. Si se asegura que la independencia era una utopía, Pàmies cree que la reforma de la Constitución es otra. “El PSOE lo dice para quedar bien, pero no me lo creo”. De Podemos dice que se ha convertido en un partido convencional alejándose del espíritu del 15M del que nacen. También se siente decepcionado con Europa. Acepta la broma de que solo la magia de Harry Potter puede sacar a Catalunya y a España del laberinto en el que se encuentran.

Vic, la capital de la comarca, está a 18 kilómetros de L’Esquirol. En una de las rotondas de la entrada hay un letrero que informa de que es un municipio a favor de la independencia. Es día de mercado y su plaza medieval está abarrotada de vendedores y compradores. En el medio cuelga una gran sábana que reza ‘Llibertat Presos Polítics’.

En la vecina plaza del Pes hay un olivo repleto de peticiones navideñas. Algunas contienen deseos políticos. Dos niñas de unos 12 años cuelgan las suyas en medio de un bosque de palabras. Les pregunto por el contenido de la petición. “Que ganemos el concurso de gimnasia”, responde una. En la plaza medieval ya no están las jaulas dedicadas a los presos. Servían para denunciar la privación de libertad de los Jordis, después ampliada a medio Govern. Las jaulas están ahora en Olot. Se han convertido en itinerantes. Es la memoria que se mueve para que nadie olvide.

18/12/2017 – 

Nueva York pone fin a sus inversiones en combustibles fósiles

20 enero, 2018

Fuente: http://www.lamarea.com

La metrópoli estadounidense combate el cambio climático a través de su política de inversión pública y denuncia a las petroleras ExxonMobil, Chevron, BP, Shell y Conoco por su contribución al cambio climático.

10 enero 2018
19:14

Nueva York pone fin a sus inversiones en combustibles fósiles
Vista aérea de Nueva York. Foto: Sama / CC BY-NC 2.0.

La ciudad de Nueva York va a dejar de invertir en empresas que operan con combustibles fósiles, como protesta por el cambio climático. El alcalde Bill de Blasio ha anunciado este miércoles que los cinco fondos de pensiones para los empleados municipales desinvertirán activos por un valor total de 5.000 millones de dólares. Estos fondos están valorados en 189.000 millones de dólares en total.

Además, la corporación local neoyorquina ha anunciado que presentará denuncias contra cinco de las mayores empresas de combustibles fósiles del mundo (ExxonMobil, Conoco, Chevron, BP y Shell), por daños relacionados con su contribución al cambio climático. Nueva York sigue la línea marcada antes por ciudades como San Francisco y Oakland, en California, que también denunciaron a empresas petroleras.

La metrópoli estadounidense se apunta de esta forma a una corriente de administraciones públicas en EEUU y otros países que no quieren seguir invirtiendo en petroleras y otras empresas que producen y distribuyen combustibles fósiles.

“Nuestra prioridad máxima es garantizar la jubilación de nuestros policías, profesores y bomberos y consideramos que su futuro financiero está relacionado con la sostenibilidad del planeta”, dijo Scott Stringer, el responsable de las finanzas de Nueva York, según cita la agencia Associated Press.

El Estado de Nueva York ya había anunciado este paso hacia la desinversión en fósiles hace un mes. En todo el mundo se extiende esta tendencia, desde ciudades como Washington y Berlín, instituciones universitarias y fondos de inversión. Entre estas entidades figuran también el fondo soberano de Noruega, el más grande del mundo y que precisamente se ha nutrido de las ganancias que ha obtenido este país nórdico de su petróleo. Es el caso también de la Fundación Rockefeller, que se basa en la fortuna de uno de los grandes barones del petróleo del siglo XX.

La iniciativa de las administraciones locales y estatales en EEUU va totalmente en contra de la política del presidente Donald Trump (sin ir más lejos, su actual secretario de Estado, Rex Tillerson, fue director de la petrolera ExxonMobil). El multimillonario de Nueva York ha negado la influencia del hombre en el cambio climático y ha llegado a ridiculizar el calentamiento global con motivo de la reciente ola de frío extremo que asola al país norteamericano. Más importante, ha retirado a EEUU del Acuerdo contra el Cambio Climático alcanzado en París en 2016, al que se han adherido todos los demás estados del mundo.

Los poderes de la historia (y de los historiadores)

19 enero, 2018

Fuente: http://www.elpais.com

Frente a la tiranía del presente y el corto plazo, Jo Guldi y David Armitage defienden la historiografía en la era digital como visión panorámica y ciencia social crítica.

'The Canons of Lu', fresco de Pier Francesco Guala (1698-1757).
‘The Canons of Lu’, fresco de Pier Francesco Guala (1698-1757). GETTY

“Un fantasma recorre nuestra época: el fantasma del corto plazo”. Así comienza el manifiesto por la historia de Jo Guldi y David Armitage. En este momento de crisis acelerada, cuando nos enfrentamos a grandes problemas, hay, según estos historiadores, una escasez de “pensamiento a largo plazo”, los políticos no miran más allá de las siguientes elecciones y la misma cortedad de miras afecta a los consejos directivos de las grandes empresas o a los líderes de las instituciones internacionales.

Hubo un tiempo en que los historiadores ofrecían relatos a gran escala, volvían la vista atrás para mirar hacia delante, influían en la política y proporcionaban orientaciones para situar la historia como hoja de ruta. Así lo hicieron, desde comienzos del siglo XX hasta sus décadas centrales, gente como R. H. Tawney, el matrimonio Beatrice y Sidney Webb, Eric J. Hobsbawm, E. P. Thompson o Fernand Braudel, el historiador que en 1958 inventó la longue durée.

Desde hace varias décadas, sin embargo, la mayoría de los historiadores comenzaron a abandonar ese largo plazo como horizonte temporal para la investigación y la escritura. El deseo de dominar los archivos y la obligación de reconstruir y analizar detalles cada vez más precisos llevó a los historiadores profesionales al “cortoplacismo”, a contraer el tiempo y el espacio en sus estudios, y cedieron la tarea de sintetizar el conocimiento, de siglos y milenios, a “autores no cualificados para ello”, especialmente a los economistas que idealizaban el libre mercado. Desapareció así la antigua finalidad de la historia de servir de guía de la vida pública. Y la longue durée, que tanto había florecido, se marchitó, salvo entre los sociólogos históricos y los investigadores de los sistemas mundiales.

Los poderes de la historia (y de los historiadores)

Además, esa concentración en escalas temporales de corto alcance dominó la formación universitaria en las Facultades de historia. A los estudiantes se les enseñaba a estrechar el campo de estudio, y cuando los doctores se multiplicaron, atender al detalle y rastrear nuevos archivos se convirtieron en la carta de presentación para conseguir un trabajo en la profesión. El resultado fue la producción de monografías históricas de extraordinaria complejidad, que nadie leía fuera del círculo profesional, y un supremo interés por la especialización, “por saber cada vez más sobre cada vez menos”. Y mientras la historia y las humanidades permanecieron retiradas del “dominio público”, fue más fácil que la gente asumiera mitos y relatos falsos sobre el triunfo del capitalismo, soluciones simplistas a grandes problemas, ante los que pocos podían hablar con autoridad.

Pero no todo está perdido y Guldi y Armitage vislumbran, no obstante, signos de que el largo plazo y el “gran alcance” están renaciendo, un retorno de la longue durée y de la “historia profunda”, un conocimiento del modo en que se desarrolla el pasado a lo largo de los siglos y de las orientaciones que puede proporcionarnos para nuestra supervivencia y desarrollo en el futuro. Para hacer frente a los desafíos que plantean los grandes temas de la actualidad, como el cambio climático, los sistemas de gobierno y la desi­gualdad, nuestro mundo necesita volver a la información sobre la relación entre el pasado y el futuro. Y ahí es donde la historia puede ser precisamente el árbitro.

La solución reside en superar esa pérdida de visión panorámica, devolver a la historia su misión de “ciencia social crítica”, escribir y hablar del pasado y del futuro en público, imaginar nuevas formas de relato y escritura que puedan ser leídas, comprendidas y asumidas por los profanos y fusionar lo “micro” y lo “macro”, lo mejor del trabajo de archivo con el ojo crítico para abordar el estudio a largo plazo.

Es una propuesta abierta para hacer, investigar y escribir historia en la era digital, para sacar de su complacencia “a los ciudadanos, a los responsables políticos y a los poderosos”. Una guía para quienes se preguntan para qué sirven la historia y los historiadores, para navegar por el siglo XXI.

Hay muchas posibles rutas. La que proponen Guldi y Armitage es plantear cuestiones a largo plazo, pensar en el pasado con el objeto de ver el futuro. Explicar las raíces de las instituciones, ideas, valores y problemas actuales. Y hacerlo de tal forma que los demás lo entiendan.

Manifiesto por la historia. Jo Guldi y David Armitage. Traducción de Marco Aurelio Galmarini. Alianza. Barcelona, 2016. 292 páginas. 11,20 euros

El legado de 13 mujeres que fallecieron en 2017 y no conoces por culpa del patriarcado

18 enero, 2018

Fuente: http://www.publico.es

El machismo afecta de muchas formas a las mujeres: la invisibilización es una de ellas. ‘Público’ recopila los hitos más importantes de varias mujeres cuya muerte y obra han pasado por alto para la mayoría.

Combo mujeres

No han abierto los telediarios, ni las portadas de los periódicos, pero su legado fue importante.

Lo que no se nombra, no existe. Y a las mujeres la historia, la ciencia y las artes apenas las nombran. La invisibilización es una de las consecuencias del patriarcado. No es la única. Ya conocemos cómo la violencia machista asesina a las mujeres, impide llegar a los altos cargos en los puestos de trabajo o provoca la feminización de la pobreza.

El silencio se produce durante sus vidas, pero también después: artistas, científicas o periodistas importantes de todo el mundo han fallecido durante este año y no nos hemos enterado. No han abierto los sumarios de los telediarios, ni las portadas de los periódicos. Apenas hay referencia de ellas en internet. Por eso, en Público hacemos una recopilación de algunas de estas mujeres, para evitar que su trabajo caiga en el olvido.

La reportera estadounidense, Clare Hollingworth

El 10 de enero de 2017 falleció Clare Hollingworth, nacida el 10 de octubre de 1911, periodista y autora inglesa que dio la primicia del estallido de la Segunda Guerra Mundial, la que fue considerara como “la primicia del siglo”. No llevaba ni una semana trabajando para The Daily Telegraph cuando fue enviada como corresponsal de guerra a Polonia. Mientras viajaba en coche a lo largo de la frontera germano-polaca vio cómo tropas alemanas, tanques y blindados tomaban la frontera con Polonia.

Clare Hollingwortg.

Clare Hollingworth.

Desde entonces, se abrió paso como una de las grandes corresponsales de guerra: sus informes burlaban la censura y en Bucarest informó de la abdicación forzada del rey Carol II y los posteriores disturbios; fue reportera de guerra en Turquía, Grecia, El Cairo, Palestina, Irak y Persia, Adén y China. También cubrió la escena del bombardeo del Hotel Rey David en Jerusalén que causó la muerte de 91 personas en 1946. Y a principios de los 60, la guerra civil de Argelia. Más tarde, en 1967, estuvo en la guerra de Vietnam. Recibió el premio Mujer periodista del año en 1967 ​por sus reportajes de guerra.

La BBC destacó que, aunque no fue la primera mujer corresponsal de guerra, “su profundidad de visión técnica, táctica y estratégica la distinguió”. Y The New York Times la describió como “la indiscutible decana de los corresponsales de guerra”.

La maestra republicana Alejandra Soler

Alejandra Soler (Valencia, 8 de julio de 1913 – 1 de marzo de 2017) fue una maestra y militante comunista de la II República española, pionera en el asociacionismo universitario. No dudó en defender la educación a lo largo de sus 103 años frente a Primo de Rivera, Franco y Wert.

Alejandra Soler recibió la Alta Distinción de la Generalitat.- EFE

Alejandra Soler.  | EFE

Comenzó su militancia en la Federación Universitaria Escolar, movimiento de estudiantes que luchaba contra la dictadura de Primo de Rivera. En 1934 se afilió al Partido Comunista de España y un año después se licenció en Filosofía y Letras, convirtiéndose en una de las primeras mujeres graduadas en la universidad española.

En 1939, cuando el franquismo venció en la Guerra Civil Española, tuvo que huir y refugiarse en la URSS. No volvió a España hasta 1971. En este tiempo fue maestra en Moscú de niños españoles que la Unión Soviética había acogido. Durante la Segunda Guerra Mundial, vivió la batalla de Stalingrado en la que salvó a 14 niños que tenía a su cargo como alumnos, ayudándoles a cruzar el río Volga en unos pontones y ponerlos a salvo.

La poeta y rapera Gata Cattana

Gata Cattana. SILVIA DE LA ROSA

 

Gata Cattana. | SILVIA DE LA ROSA

La cantante Ana Isabel García Llorente, más conocida como Gata Cattana, falleció el pasado 2 de marzo con tan sólo 26 años. Fue una gran artista, rapera, poeta y politóloga andaluza. Creó un estilo propio combinando diferentes estilos y mensajes cargados de denuncia social. En sus letras abarcó temas que fueron desde la cultura clásica hasta la poesía, filosofía, existencialismo, antiglobalización y feminismo.

Gata conquistó el mundo del hip hop: en sus años de carrera pasó a ser conocida por muchos como la sucesora de Mala Rodríguez, y otros como la última esperanza del rap femenino. Tras su muerte hemos podido seguir escuchándola con el disco póstumo Banzai que volvió a demostrar que, como ella misma cantaba, era “mujer en toda regla, poetisa con mayúscula”.

Simone Veil, primera presidenta del Parlamento Europeo

Simone Veil, primera mujer que presidió el Parlamento Europeo y Premio Carlos V 2008.

Simone Veil.

Simone Veil fue la primera mujer elegida presidenta del Parlamento Europeo y dejó tras ella una historia de lucha en el feminismo. Falleció el 30 de junio con 89 años. Como ministra de Sanidad de Francia consiguió legalizar el aborto en el país en 1974. Pasó así a ser conocida su trayectoria por la Ley Veil.

Veil también es conocida por ser una de las adolescentes judías que sobrevivieron al campo de exterminio nazi de Auschwitz. Había nacido en Niza en 1927 en una familia de judíos no practicantes y fue detenida por la Gestapo en 1944 con buena parte de sus familiares, algunos de los cuales (sus padres y un hermano) no sobrevivieron al horror nazi.

La matemática Evseena Ratner

Marina Ratner.

Marina Ratner.

Marina Evseevna Rarnet, fallecida el 7 de julio en Estados Unidos, fue una matemática rusa cuyos trabajos en la teoría ergódica consiguieron varios teoremas que llevan su nombre. Nació en la entonces Unión Soviética en una familia de científicos judíos y desde pequeña mostró su predilección por las matemáticas, licenciandose en 1961 en la Universidad Estatal de Moscú.

Se doctoró en 1969 con una tesis sobre teoría ergódica e investigó sobre sistemas dinámicos geométricos que dieron lugar a los teoremas de Ratner. Fue miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, galardonada con el Premio Ostrowski y elegida para la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

La matemática Maryam Mirzakhani

Maryam Mirzakhani. Stanford Universiti/EFE

Maryam Mirzakhani. Stanford Universiti/EFE

Otra matemática que ha pasado a la historia. La iraní Maryam Mirzakhani falleció el 15 de julio con sólo 40 años. Fue la primera mujer galardonada con la Medalla Fields, un premio que es considerado por la comunidad científica como el Nobel de las matemáticas. Sus estudios se centraron en investigaciones sobre geometría y sistemas dinámicos.

Mirzakhani era catedrática de Matemáticas y destacó desde muy joven en el área de las ciencias, consiguiendo varios premios como la Olimpiada Internacional de Matemáticas de 1994 y 1995, lo que le sirvió para licenciarse en Ciencias en la Sharif University of Technology de Irán y doctorarse en Harvard en 2004. Tras hacer su tesis, trabajó como investigadora en el Instituto Clay de Matemáticas y en la Universidad de Princeton.

La periodista Malén Aznárez

Malen Aznárez

Malen Aznárez.

Malén Aznárez Torralvo murió el pasado 30 de julio siendo una de las pioneras de la profesión periodística durante la Transición española, presidenta de Reporteros sin Fronteras y redactora jefa de Sociedad y Defensora del Lector en el periódico El País. También fue reportera y entrevistadora para El País Semanal, especialmente centrada en temas de ciencia e investigación. Desde 2008 fue profesora en la Escuela de Periodismo de El País

Tras pasar como reportera por varios medios como el diario Arriba de Madrid, Posible Cuadernos para el Diálogo, en 1984 se incorporó como adjunta a la dirección de Radio Nacional de España. Entre 1985 y 1986, fue directora de los Servicios Informativos de RNE, cargo en el que también fue la primera mujer​. Desde 1987 y hasta su cierre, fue jefa de Información Nacional de la revista Globo.

La atleta australiana Betty Cuthbert

Betty Cuthbert.

Betty Cuthbert.

Elisabeth Betty Cuthbert falleció el pasado 6 de agosto. Fue la primera persona que consiguió ganar el oro olímpico en las tres pruebas de velocidad: 100, 200 y 400 metros. Ambas medallas las ganó de una vez convirtiéndose en la gran heroína de los Juegos Olímpicos de Melbourne de 1956. Un hito por el que fue apodada como The Golden Girl (La chica de oro).

Logró varios récords mundiales, entre ellos, el de 200 metros lisos con 23,2 segundo en Sidney en 1956 y el de 400 metros con un tiempo de 52 segundos en los Juegos de Tokio de 1964. En total, a lo largo de su carrera deportiva batió o igualó 18 récords del mundo en diferentes distancias.

La primera mujer en un Parlamento de África

Fátima Ahmed Ibrahim fue una feminista, política y activista de Sudán fallecida el pasado 12 de agosto. Desde muy joven, cuando aún acudía a la escuela secundaria, comenzó a luchar por los derechos de las mujeres. Creó el periódico Elra’edda (Chicas Pioneras) y lideró la primera huelga de mujeres en Sudán porque se eliminaron las lecciones de ciencia en los centros femeninos, siendo reemplazadas por clases de “ciencia familiar”.

Fátima Ahmed Ibrahim.

Fátima Ahmed Ibrahim .

Con tan sólo 14 años, creó en 1947 la Asociación de Mujeres Intelectuales. Y en 1952 fue cofundadora de la Unión Sudanesa de Mujeres de la que fue presidenta a los dos años de su formación. Entre sus objetivos estaba conseguir el derecho de sufragio para las mujeres y el derecho de estas a estar presentes en los espacios políticos, legislativos y empresariales, así como laborales.

A los 19 años se unió al Partido Comunista Sudanés, única formación política que admitía a las mujeres en sus filas y que estaba a la vanguardia del activismo en el país. En 1965 fue elegida diputada del parlamento convirtiéndose en la primera mujer en ser elegida como miembro del parlamento, no sólo en Sudán, sino en todo Oriente Medio y África.

La feminista Kate Millet

Kate Millet

 

Kate Millet.

Una de las grandes teóricas del feminismo, Kate Millet, falleció el 6 de septiembre en París dejando un gran legado en la teoría del feminismo. Fue una de las mujeres que marcaron que “lo personal es político” y fue una gran referente de la liberación de las mujeres por su activismo y su teoría reflejada en Política sexual.

A punto de cumplir los 83 años, Millet había sido escritora, cineasta, escultora y filósofa. En este tiempo no dudó en teorizar y escribir sobre planteamientos hasta entonces nunca realizados, ni en coger una pancarta y pedir en plena calle el derecho sobre su propio cuerpo y el aborto; en declararse abolicionista, señalar el sexismo de las artes o en proclamarse bisexual a pesar de la represión y rechazo que esto le supuso.

La primera ministra de un gobierno turco

Türkân Akyol.

Türkân Akyol.

Türkân Akyol murió el 7 de septiembre. Fue una famosa política, médica y académica turca. De hecho, fue la primera mujer ministra de un gobierno turco, y la primera rectora universitaria en la historia de Turquía.

Akyol estudió Medicina en la Universidad de Ankara, graduándose en 1953. En el año 1965 comenzó a dar clases en esa misma universidad. Quince años después, fue elegida rectora del centro.

En 1971 fue nombrada ministra de Salud y Seguridad Social en el gabinete de Nihat Erim, lo que la convirtió en la primera mujer nombrada ministra en Turquía. En política también cofundó en 1983 el Partido Socialdemócrata (SODEP) del que vicepresidenta.

La antropóloga feminista, Francoise Heritier

La antropóloga francesa Françoise Héritier

La antropóloga francesa Françoise Héritier.

El 15 de noviembre falleció la antropóloga francesa Françoise Héritier que dedicó su trabajo a fundamentar que la violencia de género no responde a ninguna lógica cultural, sino a un exceso de cultura patriarcal. Héritier sucedió al padre del estructuralismo, Claude Lévi-Strauss en el Colegio de Francia, donde estableció desde entonces su propia cátedra: la teoría de la alianza y las razones de la prohibición del incesto.

Explicó ambas teoría a través de lo que fundamentó como la clave de la subordinación femenina: la capacidad reproductiva de las mujeres. La antropóloga argumentaba que la desigualdad se basa en una concepción errónea de la debilidad femenina que viene del embarazo, la lactancia y la crianza. Para superarlo, Héritier reclamaba la necesidad de que las mujeres llegasen a los “ámbitos públicos” y superasen las “tres grandes privaciones para el género femenino”: la privación a decidir sobre sus propios cuerpos, sobre el acceso a la educación y el saber y a la autoridad, ya sea en instituciones políticas, económicas o religiosas.

La química que puso fin al bocio en España

Gabriella Morreale de Castro (Milán, 1930 – Madrid, 4 de diciembre de 2017) fue una química italoespañola precursora de la endocrinología moderna en España. La científica acumuló más de 200 trabajos publicados, pero en su trayectoria destaca la investigación sobre la tiroides, con la que logró la forma de erradicar el bocio por déficit de yodo en España, al incorporarse comercialmente la sal yodada.

Gabriella Morreale de Castro.

Gabriella Morreale de Castro.

Gracias a su trabajo por conocer el problema de la deficiencia de yodo, sus consecuencias psicosociales en los fetos y su corrección a través de la sal yodada en la década de los 80, su trabajo, según los científicos Juan Bernal y María Jesús Obregón del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Madrid, “ha tenido un gran impacto en acciones de salud pública que han evitado miles de casos de retraso mental”. De hecho, pocos años después de desarrollar su investigación, Unicef adoptó la prueba y comenzó a aplicarla en todo el mundo, y desde 1990 la OMS recoge en su tabla de derechos el consumo de yodo durante el embarazo y la primera infancia.

Ha recibido diversos premios científicos a lo largo de su vida, destacando en 1977 el Premio Nacional de Investigación en Medicina y en 1985 el Premio de Investigación de la European Thyroid Association.

La balanza

17 enero, 2018

Fuente: http://www.infolibre.es

Publicada 08/11/2016 a las 06:00 Actualizada 08/11/2016 a las 10:47  

Una de las cuestiones que más me plantean en las entrevistas, pero también por la calle, es por qué en el programa en el que trabajo se le da tanta caña al PP. La impresión que percibe un sector de la audiencia es que la balanza está muy descompensada.

Cuando te detienes y les comentas que sólo se debe “dar caña” al que comete fechorías, la respuesta es siempre la misma: “Todos las hacen”. Entiende el personal que vive en un estercolero y que aquellos que no son denunciados es porque gozan de la bendición de los medios de comunicación que ocultan sus felonías. Es en ese contexto en el que se entiende que un partido político procesado como tal y que ha tenido, como en el caso de la corporación municipal valenciana, a nueve de sus diez concejales imputados, a los que decidieron no aplicar sus propias normas de control para no desaparecer del Ayuntamiento, no se haya convertido en un partido marginal.

Los votantes extrapolan la corrupción porque les resulta inadmisible creer que “los suyos” son peores que “los otros”, ya que esto les situaría en una posición moral comprometida, y más en el que caso de España, donde la derecha estaba toda unida en un solo partido, situación que ha rendido unos réditos extraordinarios gracias al sistema electoral. La renuncia a votar su opción por una cuestión ética les dejaría sin alternativa ya que, como hemos visto, el crecimiento de Ciudadanos se ha desinflado cuando hicieron la puesta en escena de aquella alianza ficticia con el PSOE. Alianza, aunque no se entendió bien, pero que cumplía una doble función. Por un lado permitía al PSOE excluir a Podemos de cualquier posibilidad de pacto. Por otro, situaba a Ciudadanos más en el centro de lo que lo hacía la ciudadanía, empeñada en que se trataba de la marca blanca del PP, al posicionarse como una fuerza que apostaba por la gobernabilidad sin tener en cuenta la ideología, ese espacio de los que se llaman apolíticos que se empeñan en que no hay derechas ni izquierdas, pero votan a la derecha.

Sin embargo, esa actitud de compadreo con el PSOE, que le ha funcionado a Susana Díaz en Andalucía para quitarse de encima el muerto de tener que pactar con la izquierda, a ellos no les va bien. No fue bien vista cuando se planteó a nivel nacional y llevó a muchos de los votantes de Ciudadanos a volver a la casa matriz, a la nave nodriza en las siguientes elecciones en las que el PP recuperó parte de lo perdido. Aquellos que apostaban por Ciudadanos para que este partido entregara su voto al PP, con lo que salvaban los escrúpulos de votar a políticos corruptos a sabiendas, al tiempo que se escogía la opción deseada, se sintieron engañados ante la posibilidad de que gobernara Pedro Sánchez. Se trataba de un voto en diferido que, al plantear la posibilidad de dar el gobierno al enemigo, se revirtió, como no podía ser de otra manera.

Así llegamos a esta disposición en la que el PP quiere recuperar su integridad, lavar su imagen, sin renunciar a sus privilegios, sin dejar de hacer de las suyas, porque esta gente no se dedica a la política por vocación de servicio, no está en su naturaleza servir, para eso tienen a los subalternos, a los empleados, a las chachas. Ven en la administración de lo público “una oportunidad de negocio”, que es el eslogan que utilizaron en la Comunidad de Madrid en los cursos de captación de inversores cuando organizaban la privatización de la sanidad pública. El mismo eslogan de Jeb Bush en su recorrido europeo para reclutar aliados de cara a la guerra de Irak. Decía que había mucha pasta para los vencedores de aquella guerra. Motivo suficiente para masacrar a una población de millones de habitantes, por lo visto.

Estos transeúntes que me abordan para decirme que dé caña a los demás, lo que me están pidiendo es que compense el deterioro que las acciones delictivas de sus líderes provoca en sus formaciones, me piden que hunda también la reputación de los rivales. Con o sin razón para ello, y esta forma de sentir se refleja en los medios de comunicación, que son el mejor termómetro de la calidad del sistema.

Recuerdo que al día siguiente de la crisis del PSOE, con la consecuente defenestración de Pedro Sánchez y la constitución de la gestora, todos los diarios de papel en los kioscos festejaban en sus portadas los hechos y bendecían la nueva situación, así como la decisión de los nuevos dirigentes del partido de abstenerse en la votación de investidura. Ni una sola opinión editorial adversa a pesar de que, por lo visto, tanto la militancia del partido como la mayoría de los votantes estaban en contra de esa decisión. Algo huele a podrido en Dinamarca. Fue cuando nos contaron que el PSOE no estaba por la democracia directa sino por la participativa, razón por la que habían decidido tomar una decisión tan importante sin consultar a nadie. Algo se había quebrado en nuestra democracia. Se volvía a la aristocracia y por primera vez existía una opinión única de todos los diarios en torno a un tema controvertido como pocos.

En este nuevo orden informativo en el que andamos inmersos, esta semana hemos vivido un tsunami informativo en torno a la venta del piso de Espinar. El hecho no parecía tener mucho recorrido. Había comprado un piso de protección oficial y luego lo había vendido sin llegar a ocuparlo al precio que marcaba la ley obteniendo un beneficio. Todos coincidían en que la operación era legal, pero remarcaban la cuestión de la responsabilidad política recuperando declaraciones de propio Espinar en el sentido de que estas viviendas no se hacían para especular, así como fotos de su asistencia a manifestaciones a favor del derecho a la vivienda. Se obviaba una pequeña cuestión que ha asolado a los miembros de esta formación, cuando los hechos sucedieron no pertenecía a un partido que ni siquiera existía. También Zapata está siendo juzgado esta misma mañana de lunes, a pesar de que el caso ha sido archivado en cuatro ocasiones parece no terminar nunca, por unos hechos que carecen de relevancia y también ocurrieron cuando no se dedicaba a la actividad pública. El pasado también ha perseguido a Rita Maestre y a otros miembros de la formación. “Ya que han decidido no delinquir saquemos la mierda del pasado”. Esa parece ser la consigna.

A pesar de la escasa relevancia que para los ciudadanos tiene la venta del piso que llevó a cabo Espinar, durante la semana pasada llenó la prensa de artículos, en algún diario ocupó la portada y la contraportada, monopolizó las tertulias televisivas, las de radio, fue motivo de artículos editoriales y abrió informativos televisivos. Se podría estudiar en las universidades como ejemplo de algo que se convierte en importante por el tratamiento masivo que le dan los medios informativos que impiden que alguien se pare a considerar de qué se está hablando.

La onda que se emite se suma a la que viene de vuelta y entra en resonancia creándose la tormenta perfecta que convierte en indefendible una fechoría inexistente.

En el colmo de los disparates, cuando se hace crítica a esta eclosión informativa desde miembros de Podemos se les acusa de intentar matar al mensajero y concretamente a Pablo Iglesias: “De arremeter contra los medios que no controla”. La pregunta que cabe hacerse es: “¿Cuáles son los medios que controla?”. Es evidente que esta ha sido la prueba de afinidad de que tal y como vaticinaba Manuela Carmena, declaración por la que fue vapuleada, “tienen a todos los medios en contra”. Tal vez fuera una expresión exagerada, hay algunos medios que parecen no estar en contra, pero desde luego no conozco ninguno que esté a favor y, mucho menos, que controle dicha formación. LaSexta, cadena en la que trabajo y que es la que dicen que, a su vez, trabaja para ellos, desde luego que no. Eso sí, hay muchas opiniones a favor de que se les vete en esa cadena, como la de Alfonso Guerra que se echa las manos a la cabeza porque en algunos programas: “les dan un micrófono”. Ya le digo yo que no, que luego lo tienen que devolver, pero ignoran al afirmar tales cosas que estos perroflautas forman la tercera fuerza política del Parlamento.

Destaca infoLibre, diario digital que muchos de ustedes conocen, que, durante el mandato de Ana Botellase regalaron trece propiedades de tapadillo, sin pasar por caja y por un valor de 300.000 euros al fondo buitre Blackstone, que se hizo no con un piso, sino con 1.860 a precio de saldo. Esa vez no hubo especulación sino desalojos, que es mucho menos grave para esos medios de comunicación prosistema. Es una pena que en su día, cuando los afectados que vivían en esos pisos a los que se les hurtó su derecho preferente a la compra, y se encontraron con que sus nuevos arrendatarios eran esos fondos buitres que les subieron, contra lo prometido por el Ayuntamiento, la renta mensual, estos medios tan preocupados por el destino de la vivienda social hicieran oídos sordos a sus desesperadas denuncias. Sus demandas no fueron tratadas como la venta de Espinar. Esas acciones delictivas que causan quebranto a la población y a las arcas públicas en beneficio de las empresas de los amigos entran dentro de la lógica. Han venido a por la pasta y obran en consecuencia. Tampoco tuvo excesivo eco en esos medios cuando se descubrió que nuestra flamante ministra de Defensa gastó nada más y nada menos que cien millones de euros de un crédito concedido para la construcción de un hospital en Toledo en otros menesteres más urgentes como, por ejemplo, publicidad, cuando faltaba un mes para las elecciones. Cien millones, nada menos, que se volatilizaron y ni un céntimo fue destinado al fin para el que se concedió el crédito que ahora hay que pagar. Estas cosas, entienden estos informadores, no interesan a los españoles. Una pena.

Para que nos entendamos, lo que destacan los medios de forma masiva es la falta de moralidad en la acción de Espinar, eso es lo que les preocupa, la salvación de su alma.

Después del crimen de Espinar los votantes del PP pueden seguir apoyando a su partido sin taparse la nariz al introducir su voto en la urna porque “la balanza está compensada”. Todos, los nuevos y los viejos, son iguales: corruptos. Ahora sí, los votantes del partido del Gobierno festejarán sin complejos su victoria.

Mientras, los que se lucran del expolio de lo público podrán brindar con sus compinches, porque tienen quien les lava la cara y les peina todas las mañanitas, y mirarán a la patria con la vista puesta en un futuro mejor, con la satisfacción del trabajo bien hecho que, citando a Pablo Guerrero, “como un licor suavísimo les llena de contento”.

La invasión de los ultracuerpos

16 enero, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

https://www.ivoox.com/player_ej_22322835_4_1.html?c1=ff6600

Después de la manada sexual, otro grupo de whatsapp nos ha descubierto a una manada de policías municipales de Madrid que, en un chat de trabajo, desean la muerte violenta de políticos y periodistas de izquierdas, fantasean con asesinar a inmigrantes y alaban a Hitler. El agente que puso los hechos en conocimiento de un juez y gracias al cual eldiario.es tuvo acceso a estas conversaciones, ha tenido que solicitar escolta y darse de baja ante los insultos y amenazas de sus compañeros.

Sin embargo, la mayoría de sindicatos policiales no han salido en su defensa por el acoso sufrido, ni mucho menos han alabado su valentía por enfrentarse y denunciar a los fascistas. Al contrario, han apoyado casi con unanimidad a los violentos. Se escandalizan más con la revelación de las conversaciones que con su contenido. Obvian que pertenecen a un foro laboral compartido por más de un centenar de agentes. Está plenamente justificada su publicación. En una democracia, no son tolerables esas actitudes en quienes portan armas y tienen el monopolio de la violencia.

Captura del chat de policías municipales.

Como en cualquier mafia, se protegen entre sí frente a quien delata. Lo que se deduce de ello es que no sólo tenemos a unos cuantos fachos sueltos en el cuerpo sino que hay una invasión de los ultracuerpos en la policía. Si no es cierto, no sé a qué espera el resto de municipales a salir a desmentirlo, a reprobar a los mafiosos y solidarizarse con su compañero perseguido. Por ahora se comportan como manada: mientras los lobos aúllan y salen de cacería, el rebaño calla.

No es extraño. Vivimos en un país en el que se autorizan homenajes al franquismo junto a fosas del genocidio y no se invierte un euro en la exhumación de víctimas pero hay una fundación Francisco Franco que se beneficia de exenciones fiscales. Todavía hay símbolos franquistas y manifestaciones xenófobas en las calles. Aquí se encarcela antes a activistas pacíficos que a fascistas violentos y se llama a declarar antes a un tuitero o un titiritero que a un neonazi. Aquí se expulsa ilegalmente a inmigrantes, se les recibe con cuchillas, se les dispara cuando están en el agua y se condecora a quien da la orden de hacerlo…

En un país así, no puede sorprendernos que haya extrema derecha en la policía porque también la hay en la justicia, la gran empresa, el ejército, la prensa, la radio y la televisión mayoritarias, las tertulias de máxima audiencia, la élite política, las cloacas del Estado y, por supuesto, el gobierno. La crisis catalana ha sido sólo la excusa que necesitaba la manada ultra para salir de su madriguera. Pero nunca se ha ido. A España le huele el sobaco a franquismo.

MARTES, 10H EN WWW.CARNECRUDA.ES: EL DOLOR, TE MATA Y TE SALVA

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A mis vecinos fachas

15 enero, 2018

Fuente: http://colectivonoaobelen.blogspot.com.es

Miércoles, 4 de octubre de 2017.

Esto va dirigido a toda esa gente de bien que ha engalanado sus ventanas y balcones con la rojigualda, sin que haya fútbol. Aunque algunos aprovechasteis el mundial para sacarla sin miedo y ya no quitarla, pillines.
No os engañéis a vosotros mismos, no defendéis a los españoles, porque nunca os hemos visto defender otra cosa que la patria. O eso que entendéis por “patria”: toros, fútbol e Iglesia (que no religión, representáis todo lo opuesto al mensaje de los Evangelios).
Ya asomásteis la patita con lo de la familia y el aborto, los refugiados, y con lo de “ayudas sociales para los españoles”. Sólo participáis de la res pública (no hace falta hablar como escribe Ussía para ser culto, idiotas) para pedir que se le quiten derechos a los demás, para ir a misa y para votar al PP (ahora ya os podéis creer plurales, ya tenéis más opciones), nunca en busca de un bien colectivo (lo de la pegatina de Cruz Roja en la solapa que se acabe ya, por dios).
Lo del “maricón de la tele” os parece gracioso, pero sois profundamente homófobos, porque una cosa es la libertad y otra el libertinaje, que esto ya parece Sodoma y Gomorra. Criticáis a las mujeres “descocadas” que visten “provocativamente” pero lo de “irse de putas” está en la base de vuestro acervo cultural. Criticáis la coacción que sufren los hombres por la ley contra la violencia de género, pero empatizáis antes con el agresor que con la víctima, soltando falacias sobre supuestas denuncias falsas que os han contando en Okdiario.
Tenéis todo el día en la boca a las Fuerzas y Cuerpos de Serguridad del Estado, pero los agentes os importan lo mismo que los españoles, una mierda. Porque nunca se os ha visto apoyando la democratización de la Guardia Civil como pide la AUGC, ni se os oye hablar por los bares de la equiparación salarial entre los distintos cuerpos  (estos días sí, para criticar a los mossos, aunque cuando abrían cabezas en las huelgas estudiantiles no os parecían tan malos).
También tenéis todo el día en la boca el orden público y el necesario cumplimiento de la ley para garantizar el funcionamiento del Estado de Derecho, pero votáis a delincuentes una y otra vez, orgullosos de hacerlo.
Y ahora tenéis la excusa de Catalunya. Habláis de convivencia y aplaudís con entusiasmo el guerracivilismo del gobierno y la brutalidad policial. Con el discurso de Felipe alguno hasta se habrá cuadrado frente a la televisión. No queréis que Catalunya se vaya pero la estáis echando.
Os creeis librepensadores, pero únicamente tratáis torpemente de repetir el argumentario de La Razón e Intereconomía (saberse la lista de los reyes godos no es sinónimo de cultura ni de inteligencia, mentecatos). Os creéis valientes pero no sois más que siervos temerosos del amo, chivatos y esquiroles.
Individualmente no sois nada, pero como minoría ruidosa sí tenéis peligro. Sin duda entre vosotros hay buena gente, sensible y solidaria. Pero como colectivo vuestra bandera no es la rojigualda, es la mezquindad. El problema es que ante la falta de alternativa, podéis arrastrar a los más despistados y desesperados. Además sois el caldo de cultivo social perfecto para la impunidad de las bandas fascistas. Pero lo más peligroso es que sois la base electoral de la reacción y la corrupción. Tener una cosa clara, esta vez no pasaréis.