La mentira, nueva arma política

20 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

La mentira política amenaza con adueñarse del nuevo curso y no solo en España. Lo grave será que se convierta en una tendencia irreversible. Ya no es el tradicional fraude de las promesas incumplidas.  Es como un afán deliberado de engañar para explorar hasta dónde pueden engullir los ciudadanos. Y hasta qué punto pueden ser moldeables y manejables. Se diría que la derecha en este momento, en su pugna por captar votantes, apuestan a ver quién dice el mayor desatino.

Pablo Casado y su equipo han llegado pisando fuerte en ese terreno. Según el nuevo presidente del PP, la Transición fue “un pacto entre ambos bandos” que incluía respetar a Franco. No es cierto. Ninguna democracia, por muy imperfecta que sea, incluye admitir y venerar a un dictador. Ni al más franquista de entonces se le hubiera ocurrido semejante dislate. Hemos ido hacia atrás. Y añadiendo más ignorancia y frivolidad a la vieja ideología. PP y Ciudadanos se sienten cómodos con un dictador en un suntuosa mausoleo y las víctimas de la guerra civil que provocó perdidas por las cunetas.

Hay  más. Mucho más. Resulta que la ley del aborto de 1985 “se hizo por consenso” de PSOE y PP dicen ahora los populares. Cuando en realidad votaron en contra y la recurrieron al Constitucional. Los inmigrantes los ven llegando por millones. Lo mismo que sus socios en la legislatura. Cómo será de catastrofista y falso su discurso, que ACNUR ha pedido a PP y Ciudadanos una reunión para aportarles los datos reales y advertirles del daño a los Derechos Humanos que causa falsear los hechos en este tema.

El homenaje a las víctimas el 17A solo tuvo lazos amarillos y desplantes independentistas en la percepción de estos partidos y de sus medios afines. Hicieron todos ellos abstracción absoluta del españolismo de folklore y los insultos en la presentación del acto. La desmesura en los juicios también es escamotear la verdad.

Aupados mediáticamente desde la irrelevancia, Vox se lleva el premio al desbarro total al asegurar: “España no tuvo colonias, tuvo provincias de ultramar”. Convertidos los conquistadores, que así los llama sin embargo, en una ONG. O que “El imperio se levantó por igual entre españoles e indígenas” y otros disparates de similar corte.

Las fake news  están envenando la información.  Con un éxito de consumo creciente. Si antes los periódicos traían fe de erratas, propias e involuntarias, hemos llegado ya al  Cazabulos como hace eldiario.es sembrados por doquier.

La aceptación de la mentira está causando un daño inmenso. Hace tambalearse todos los principios.  Equivale a asentar los fundamentos en barro. Las mentiras son para los seguidores de estos políticos dogma de fe, verdad irrefutable. También para los aficionados a la patraña y el chisme sin más.  De ahí que la extiendan condicionando su vida y la de todos.

De ahí también que combatan la información real con una virulencia preocupante. Es tradicional que cuando la derecha pura y dura pierde el poder se instale la crispación. La última vez, en 2004, las redes sociales no estaban tan extendidas como ahora. No estaban prácticamente. Facebook España entra 2007 y Twitter en 2009. Ahora, con millones de usuarios, pueden llegar a ser un campo de batalla con haters solitarios, ejércitos indiscriminados o debidamente contratados para presionar y disuadir la información.

No es de recibo este tono. Bajo ninguna circunstancia. Y quizás es necesario advertirlo porque la fiebre no se pasa por sí misma.

Ignacio Escolar

@iescolar

Y así todos los días.

Diaz de Vivar@DiazdeVivar4
En respuesta a @iescolar

He visto sonajeros con más neuronas y mejor alineadas que tú.
Eres un indigente moral, te cagas en el periodismo y en la objetividad.

Pero es que también utilizan esas presiones medios informativos y periodistas que pasan por… serlo.

De lo ocurrido con RTVE, por ejemplo, daría más para escribir un libro. De servir para algo. Lo rigurosamente cierto es que esto es falso.

Tuit Chani Pérez Henares
Tuit Chani Pérez Henares

El ejemplo paradigmático es Donald Trump. Ha hecho de la mentira política su principal arma, porque con ella esconde el resto de sus fechorías. La expulsión y separación familiar de emigrantes debería  ser juzgada porque se acerca peligrosamente a la consideración de crímenes de lesa humanidad. Y sin embargo se está consintiendo. Poderes interesados en que así sea y los votantes espectadores crédulos de la telerrealidad que se lanza desde la Casa Blanca la sustentan.

El circo lo monta Trump. Ahora con su ex asesora a la que llama “perra” porque ella a su vez denuncia, entre otras cosas, que Trump utiliza el término niggers para nombrar a los negros que es un grave menosprecio. Familias destrozadas, de todos los colores preferentemente oscuros, y el problema es un apelativo por muy insultante que sea. Trump ataca a la prensa, pero a la prensa seria, para culparles de lo que él hace y crear confusión. Manipulación de libro.

Es cierto que en la sociedad actual conviven tramos muy variopintos. Nada que ver las nuevas generaciones que ríen pensando en hacerle a Franco un unboxing con las que montan guardia en su tumba. El peligro está en que se haga dominante la sociedad basada en grandes dosis de irrealidad porque nos lleva a un futuro desconocido. Se empieza con esas mentiras tan jocosas de nuestra derecha en campaña y se acaba en el Show de Trump. La mentira es aliada de la trampa y ambas de la ultraderecha a la que ahora llaman populismo o incluso centro-derecha.

Anuncios

Siente a un franquista en el plató

19 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Se ha puesto de moda estas semanas de canícula en bucle argumental llevar  a un/a franquista a las teles, al plató o al dúplex -¿perdona?, no escucho bien con el retardo, y así se gana un plató el interfecto- , para que evacúe ditirambos al dictador Franco; de repente presentado como luz de donde el sol la toma en lo tocante a estrategia militar, un Moltke de El Pardo, vaya.

Con el paso del tiempo, Franco se ha agigantado y sería hasta alto, según sus hagiógrafos locuaces, un piropo más y NBA. La pregunta es: ¿por qué llevan mis colegas a estos sujetos ultras, franquistas, grasientos, y les dan carrete? ¿Cómo es posible que tengan minutos, y no basura, por parte de gentes engominadas intelectualmente, capaces de presentarnos a Franco como un trufado de Napoleón, Churchill y Montgomery, y su comando color caqui en la batalla del Alamein?

Es posible que se trate de cuestión de picos de audiencia, de sumar espectadores, como cuando llevaban a Revilla y sus anchoas  -¡pedazo de foto con el canalla que lleva a Charles Mason en la camiseta y hace una peineta!-; es probable que todo tenga que ver con el tontorrón adorno según el cual todas las opiniones son respetables, una sandez propagada por el uso y que no se sostiene argumentalmente:¿es igual de respetable la opinión de quien defiende la ablación de clítoris de quienes la negamos y pedimos cárcel por ella?

El caso es que estamos en que siente un franquista a su mesa. Con cámaras , mejor. Se empatan así opiniones inigualables y aparecen militares franquistas y jefas de prensa del Caudillo, comprendedores y justificadores del golpe de Estado contra el gobierno legítimo de la República, como si estuvieran cargados de razón.

A esta patulea ultra, que nunca se ha visto en otra en cuanto a protagonismo, tienen que rebatirla pacientemente militares demócratas, esos que dicen algo tan obvio como que los militares deben obedecer a los civiles y no salirse de la Constitución.

Los que hace años llamaríamos ‘turiferarios del régimen’ o ‘nostálgicos del franquismo’, se ponen ahora estupendos y evacúan un manifiesto que parece redactado por Pemán, José María, que veía en las entradas de Franco bajo palio en las catedrales un síntoma de que en España había vuelto a amanecer.

El manifiesto predemocrático de los militares contra la exhumación de los restos del dictador debería ser motivo de pena, retirada de pensión o apercibimiento, pero no de reiterada propaganda mediática en régimen de supuesto respeto de todas las opiniones, que nunca serán iguales.

Al menos tenemos una reacción de militares demócratas, que dicen que Franco no merece ni respeto, ni desagravio, que además era un militar de chichinabo, mediocre antes que supuesto austero.

Todo parece que se excita ante la inminente salida de los restos inhumanos del dictador de Cuelgamuros, como enuncia Nicolás Sánchez Albornoz. Nicolás, sí.

De la misma forma que no podemos empatar la voz de un criminal con la voz  de su víctima, tantas veces muerta, no deberíamos presentar como iguales las palabras de gente que nos hubiera metido en la cárcel o nos hubiera fusilado, con las de personas demócratas, militares o no. No hay empate posible entre golpistas y demócratas.

Un mundo de abstinencia sexual gracias a Netflix

18 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Llega a casa, ve a su pareja y está nerviosa. Tiene hambre, pero no le importa dejar la cena para más tarde o convertirla en el desayuno del día siguiente. Va corriendo al cuarto, se quita la ropa del trabajo y se pone cómoda. Hace mucho calor en Madrid. Baja las persianas y abre una rendija la ventana, enciende la tablet y se tira en la cama: “¡Venga cari, que pongo la serie!”

Diferentes estudios realizados en los últimos años concluyen que la gente prefiere ver series en plataformas como Netflix o HBO por encima de todas las cosas. Ni leer, ni cenar, ni hacer el amor… ¿Estamos a un paso de la extinción de la raza humana? Seguramente no, pero una investigación liderada por el profesor David Spiegelhalter de la Universidad de Cambridge halló que, ahora mismo, las parejas hacen el amor un 40% menos que hace 20 años. Si la tendencia continua, las parejas dejarán de tener sexo en el año 2030.

“Si me preguntas por qué, los estadísticos te dirán que no lo saben. Uno de los investigadores mencionó la palabra iPad. Yo creo que es Netflix. ¡Oh dios mío! Tengo que ver la segunda temporada completa de Juego de Tronos”, bromea el profesor Spiegelhalter en una entrevista publicada en el Telegraph.

“La clave está en la conectividad masiva y en la revisión constante de nuestros teléfonos móviles, algo que no hacíamos hace unos años, cuando la televisión dejaba de emitir cosas interesantes a las diez de la noche y no había nada mejor que hacer”, apunta. Te suena el móvil. Es una simple notificación de Instagram, igual alguien a quien ni siquiera conoces ha subido una foto en la playa. No importa lo que estés haciendo o si estás en la cama. Desbloqueas la pantalla, la miras y quedas en paz.

¿Hará Netflix una serie sobre esto? Claro que sí y, mientras la veamos, probablemente estemos más pendientes de calcular cuántos capítulos seguidos podemos ver para dormir siete horas y rendir al día siguiente en el trabajo que a la realidad que se dibujaría ante un mundo de abstinencia. Somos adictos a las series y nos molesta no poder comentar el último capítulo de El Cuento de la Criada. No conozco a nadie que le haya pasado esto mismo con un libro.

Otro estudio más reciente llevado a cabo por la  Universidad de Lancaster se ha basado en la alteración de los ritmos de consumo energético para concluir que ahora lo que se lleva por las noches es estar conectado a Internet. Entre las 21.00 y las 23.00 hay un pico de consumo energético y de dispositivos electrónicos conectados.

Imagen promocional de 'Vikings'
Imagen promocional de ‘Vikings’

“Ayer me vi ocho capítulos seguidos de Vikings“, he oído decir a cierto hermano mayor con orgullo. Y nada de esto nos chirría. Estar hasta las cuatro de la mañana frente al ordenador con tu pareja es socialmente correcto. “Este fin de semana me he visto la serie nueva de Netflix”, “¿Ah sí? ¿De qué va?”, “Es como de adolescentes en EEUU”, “Ya… ¿y cómo se llama?”, “Buf tío, no me acuerdo”. Esto es lo que se llama invertir bien el tiempo.

Otro estudio que acaba de ser publicado ha analizado a personas de 80 países y ha demostrado que ver la televisión está asociado con “una reducción del 6% de posibilidades de haber tenido sexo la semana anterior, lo que concuerda con un pequeño grado de sustitución entre la televisión y la actividad sexual”.

Es decir, si estás al día de todas tus series y ya ves hasta las películas repetidas en tu plataforma favorita, hay una probabilidad más bien alta de que lleves meses abonado al celibato.

Son las dos de la mañana. Sigue haciendo muchísimo calor en Madrid, pero entra un poco de aire por la rendija de la ventana. Ya han visto tres capítulos seguidos, se sienten invencibles y terminan por besarse. “Cari, ¿y si mejor lo dejamos para mañana?”, “Mejor para el miércoles, que mañana hay capítulo nuevo”.

Los ‘niños de Berlín’, “yonquis” de la adrenalina que se juegan la vida con cada grafiti

16 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

La adrenalina es una hormona segregada por el organismo en respuesta a los estímulos percibidos como amenaza para la supervivencia. Bajo sus efectos, el corazón se acelera, la respiración también, los vasos sanguíneos se contraen en una hiperexcitación que conocen bien, por ejemplo, quienes practican deportes de riesgo. Para el fotógrafo alemán Thomas von Wittich, esa sustancia da nombre a su serie de fotografías sobre los “Berlin Kidz” – o “Niños de Berlín” en alemán callejero. Esta banda de artistas callejeros se juega la vida en cada pintada. Tienen entre 16 y 35 años.

Von Wittich les ha acompañado para retratar sus acciones más espectaculares. Los “Kidz” dicen evitar trabajar. “No queremos formar parte de un sistema que te fuerza a trabajar para los sueños de otras personas”, dice a eldiario.es uno de ellos, conocido por su firma: Paradox – “Paradoja”. “No nos vemos en un trabajo de nueve de la mañana a cinco de la tarde para después pasar el resto de nuestra vida delante de la televisión”, señala “Paradoja”. Los “Kidz”, dice él, “viven para las letras”. En sus características pintadas, siempre hay grandes letras. Entre ellas se esconden, escritos en pequeño, mensajes que llaman a la rebeldía o la libertad.

Uno de los grafiteros subido en la iglesia de San Bonifacio de Berlín, una obra arquitectónica neogótica con fecha de principios del siglo XIX
Uno de los grafiteros subido en la iglesia de San Bonifacio de Berlín, una obra arquitectónica neogótica con fecha de principios del siglo XIX VON WITTICH

El gran desafío de cada grafiti que firman “Paradoja” y compañía es situarlo cuanto más alto en la ciudad, mejor. Así es cómo estos “niños” llevan ya años dejando su marca en infinidad edificios berlineses. Entre sus objetivos destaca la parte más alta de uno de los campanarios gemelos de la iglesia de San Bonifacio de Berlín, una obra arquitectónica neogótica con fecha de principios del siglo XIX situada en el céntrico barrio berlinés de Kreuzberg.

La pasada primavera, una pareja de los “niños” berlineses se subió allí arriba, a una altura equivalente a la de un decimoprimer piso. Escribieron: “Libertad sobre todas las cosas”. Lo hicieron con las ya características letras rojas y azules que suelen emplear estos grafiteros. Von Wittich, subido a un tejado frente a la iglesia, inmortalizó la escena.

Hacía frío. El fotógrafo iba parapetado con tres pantalones y dos jerséis. “También tenía un termo con té y un sandwich enorme”, recuerda Von Wittich a eldiario.es frente a la fotografía de aquella acción de los “Kidz”. Habla en la Open Walls Gallery, la galería berlinesa que expone regularmente sus trabajos.

Aquella no era la primera ni la segunda pintada de los “Kidz” a la que asistía para tomar fotos este joven nacido en Osnabrück (oeste germano) hace 35 años. Von Wittich ya estaba acostumbrado a fotografiarles y a subir a tejados sin permiso de nadie para tener las mejores vistas a lo que estaban haciendo los grafiteros. Pero frente a la iglesia de San Bonifacio, a Von Wittich le pusieron el corazón en un puño.

“El techo de esa iglesia está realmente muy inclinado, no es un sitio donde uno quiera estar o ver a otras personas”, recuerda. “Después de dos horas allí, preparándose y pintando, veo que uno de ellos me hacía señales con la luz del teléfono móvil, no me había dado cuenta de que me había llamado veinticinco veces para preguntarme si tenía boquillas [pulsadores, ndlr.]; se les olvidaron, y me dijo: ‘vuelvo en media hora'”, cuenta Von Wittich.

El grafitero se marchó a por lo que le faltaba. Regresó corriendo. También lo hizo por el tejado, aunque éste solo ofrecía una superficie de unos diez centímetros para caminar sobre él. “Corría con los brazos abiertos para mantener el equilibrio y en la última parte saltaba y corría, al ver aquello me entraron arcadas”, cuenta Von Wittich. “Esa fue la única vez en la que de verdad tuve miedo por ellos”, añade.

Cocinero de barco, después fotógrafo

Este fotógrafo podría haber tenido una vida mucho más tranquila. Viene de una buena familia, de “clase media alta, un ambiente de ricos, dirían algunos”, según sus términos. “Uno de mis abuelos hizo mucho dinero como coleccionista de arte, crecí con esa idea de que el dinero era súperimportante, al igual que el apellido”, explica. La familia Von Wittich sigue utilizando su escudo de armas.

Thomas Von Wittich, sin embargo, entró en conflicto con la idiosincrasia familiar nada más llegar la adolescencia. A los trece años ya había trabajado en una cadena de empaquetado de carne y se ocupaba de cocinar para marineros a bordo de un barco. A los dieciocho tuvo problemas con la Justicia. La policía lo pilló haciendo una pintada, algo que acabó convirtiéndose en una multa de 20.000 euros. Hace tiempo que dejó el grafiti pero haber tenido su experiencia hacía de él un buen candidato para seguir a los “Kidz”.

“Desde el principio me pusieron a prueba para ver qué era capaz de hacer y qué no; juzgaban mi estado de forma”, cuenta Von Wittich. Una de sus imágenes de la serie “Adrenalina” está sacada en el hueco de un edificio, donde normalmente iría un ascensor, dispositivo del que carecen buena parte de las construcciones menos recientes en Berlín. El fotógrafo escaló por ese hueco veinte metros junto con el grafitero que le acompañaba. Era la segunda salida de Von Wittich con los “Kidz”.

En su avance por el edificio, el grafitero forzó cuantas puertas y ventanas fueron necesarias para que Von Wittich llegara al tejado y buscara desde allí una perspectiva interesante. En aquella ocasión, tomó las fachadas del Cuvrybrache, un rincón de Kreuzberg conocido por las enormes pintadas del artista italiano Blu que han decorado el lugar durante años.

Un día de invierno de 2014, esas fachadas aparecieron cubiertas de negro. Existe el proyecto de hacer en ese lugar nuevas edificaciones. Ello pasaba, según los promotores, por acabar con unas pintadas consideradas míticas por la escena internacional del arte callejero. Los “Kidz” no estaban de acuerdo con esas intenciones. Por eso pintaron una mano haciendo una enorme peseta en una de esas fachadas negras.

Cada pintada, como atracar un banco

Mensaje de los grafiteros a quienes quieren cambiar el que los "niños" consideran "su" barrio
Mensaje de los grafiteros a quienes quieren cambiar el que los “niños” consideran “su” barrio VON WITTICH

Entre otras lindezas dirigidas a quienes quieren cambiar el que los “niños” consideran “su” barrio, éstos escribían en inglés: Fuck you – “que os jodan”. Para esa, y para la mayoría de sus pintadas, los “Kidz” utilizan cuerdas fijadas en los tejados que emplean para quedar colgados y pintar con sus espráis mientras hacen una suerte de arriesgadísimo rápel urbano.

“Cada pintada se planea como si fuera un atraco a un banco, tiene que ser así, porque ellos van mucho más allá que el resto de grafiteros, han llevado el grafiti a otro nivel, utilizan cuerdas desde los tejados. También tienen que asegurarse de que, de algún modo, van a llegar a los tejados, tienen que abrir puertas y ventanas, organizar esto implica ir al sitio con antelación”, expone Von Wittich.

El fotógrafo conviene en definir a estos chicos berlineses como “malhechores”, pero deseosos, no “sólo de poner su nombre en un muro, sino de actuar contra algo, poniendo mensajes como ‘mantén la cabeza alta’ o ‘libertad'”, explica. “Creo que hay en ellos un 30% de querer ver su nombre pintado en un sitio, otro 30% de expresar ‘esta ciudad es mía y hago lo que quiero en ella’ y otro 30% de lucha contra la gentrificación”, abunda.

Con ese término alude el fotógrafo a la transformación que está viviendo la capital alemana y que obliga a que las poblaciones que tradicionalmente habitaron ciertos barrios tengan que abandonarlos por los incrementos del coste de la vivienda. “Queremos mostrar que no estamos contentos con el modo en que está evolucionando la ciudad y queremos hacer algo contra esto”, apunta sobre esta cuestión Paradox, el miembro de los “Kidz”.

Una “droga” llamada adrenalina

En las cuentas de Von Wittich faltaba un 10%. Es el de la adrenalina. Esta es el otro pilar que mantiene la actividad de los “Kidz”, a quienes el fotógrafo define incluso como “yonquis de la adrenalina”. Para ellos, el peligro “cuenta mucho”, porque “cuando empiezas a acostumbrarte a él empiezas a cometer errores”, asegura el que firma como Paradox.

La adrenalina, una "droga" difícil de abandonar
La adrenalina, una “droga” difícil de abandonar VON WITTICH

A base de ir con los “niños de Berlín”, Von Wittich acabó probando “la droga” de la que abusan estos grafiteros acróbatas. Tras haber realizado alguna fotos de estos “niños” haciendo ‘train-surfing’, peligrosa práctica que consiste en subir sobre los tejados de vagones de trenes de cercanías o de metro cuando están en marcha, Von Wittich pidió consejo sobre su trabajo al fotógrafo danés Jacob Aue Sobol.

Este genio de la fotografía, que trabaja para la prestigiosa agencia internacional Magnum y que ha ganado, entre otros, un premio World Press Photo, instó a Von Wittich a que se acercara más a los “Kidz”, para poder ponerse en su lugar y tomar imágenes. Von Wittich terminó por hacer una serie de fotografías sobre el techo de un vagón de un tren de cercanías.

“Los ‘Kidz’ encontraron un buen tramo para hacerlo conmigo, era un tramo de tren de cercanías largo, de unos siete minutos, sin puentes ni túneles que obliguen a agacharse o tumbarse estando ahí arriba”, cuenta. “Aún así, hay que saltar cuando el tren está en marcha, porque si no alguien puede delatarte al conductor”, aclara, antes de poner palabras a la dosis de adrenalina a la que sometió su cuerpo.

“Al caer sobre el techo me sentí Spiderman, me costó ponerme de pie, pero cuando lo hice me sentía muy estimulado, pude hacer las fotos al miembro de los ‘Kidz’ que me acompañaba, él estaba haciendo posturas todo el rato, sacando medio cuerpo fuera del techo del vagón y payasadas de ese tipo”, recuerda.

Bajar del techo del vagón una vez terminado el trayecto no fue difícil. “Cuando estas bajo los efectos de la adrenalina ves que eso es fácil”, comenta. “Pero poco después de aquello, noté como mi estómago se revolvía, me temblaban las piernas, tuve que sentarme y fumarme un cigarrillo”, añade.

Von Wittich no ha vuelto a repetir un chute de esos. Desde hace algo más de un año vive en París, donde documenta el trabajo de otros artistas. Por su parte, los “niños de Berlín” siguen haciendo de las suyas. “Siempre y cuando nadie se haga daño, todo va bien”, concluye el chico que firma com Paradox.

"Cuando estas bajo los efectos de la adrenalina ves que eso es fácil", explica el fotógrafo alemán Thomas von Wittich
“Cuando estas bajo los efectos de la adrenalina ves que eso es fácil”, explica el fotógrafo alemán Thomas von Wittich THOMAS VON WITTICH

El reciclaje que aporta fondos humanitarios en Alemania

15 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Lukas Günther, un joven estudiante de la ciudad de Gelsenkirchen, en el oeste alemán, no salía de su asombro cuando leyó hace unas semanas que los productores de cerveza se estaban quedando sin cascos. Al parecer, el inusualmente caluroso verano que se está viviendo en Centroeuropa, ha disparado el consumo de la tradicional bebida de Alemania. Sin embargo, estaba ocurriendo en paralelo que los consumidores habían dejado de forma considerable de devolver los cascos de las botellas.

Así, la cervecería Fiege, que lleva el nombre de su propietario Moritz Fiege, en Bochum (oeste germano), llegó a pedir colaboración ciudadana en sus redes sociales. “Aunque compramos botellas regularmente, el proceso de embotellado se nos está quedado corto”, manifestaba la compañía, que invitaba a devolver las botellas utilizadas. “Erst Pfand, dann (P)ferien” o “Primero el dinero de los envases, luego las vacaciones”, se leía en un mensaje de la compañía cervecera publicado en sus redes.

En los supermercados alemanes, en el interior o a la entrada, suele haber unas máquinas en las que devolver cascos de botellas de vidrio, plástico y latas. Por ello se obtiene, en general, entre 0,8 céntimos y 0,25 céntimos. Este sistema de recuperación de envases con incentivo para el consumidor, en su forma actual, se instauró en 2003. No obstante, se calcula que, al año, en Alemania hay hasta 720 millones de botellas que no acaban entrando en este ciclo de reciclaje. Representan 180 millones de euros anuales, según una investigación de la Norddeutschen Rundfunk, la radio-televisión pública del norte alemán.

Para Günther y sus amigos de Spunk, un centro para niños, adolescentes y cultura de Gelsenkirchen, la noticia de que las cervecerías se estaban quedando sin cascos fue toda una llamada a la acción. De ahí que lanzaran la iniciativa Die PfandretterInnen o, dicho de otro modo,”los rescatadores del dinero de los cascos”. Se trata de una campaña que circula desde hace pocos día en Internet.

En ella se invita a que la gente dedique el dinero que consigue de la recuperación de envases a una buena causa. “Leímos que las cerveceras de Alemania se estaban quedando sin cajas ni cascos de cerveza porque la gente no los devolvía y quisimos hacer algo al respecto”, explica a eldiario.es Günther.

Su iniciativa consiste en hacer ver a través de las redes que las empresas necesitan los cascos pero, además, en llevar a cabo algo positivo con el dinero de la devolución de los envases. Muchos de los implicados hasta ahora lo han dedicado a fines sociales y humanitarios, especialmente ahora que vuelve a ganar peso el tema de la inmigración en el debate público alemán. Cada persona que participe ha de nombrar a otros tres participantes para que actúen a continuación. Son los “nominados”, según los términos de Günther. “Así se crea un efecto de bola de nieve”, comenta el joven de 26 años que ideó Die PfandretterInnen.

“El dinero de los cascos es un dinero con el que se puede hacer algo positivo. Sobre todo si acumulas entre 10 ó 15 euros. Si mucha gente decide dedicar ese dinero a una buena causa, entonces podemos estar alcanzando una cantidad importante”, según Günther.

En pocos días, la idea de este comprometido estudiante de Ciencias Política en la Universidad de Duisburgo sumó el apoyo y participación de importantes figuras de la política alemana, dando especial visibilidad al proyecto. Por ejemplo, Kevin Kühnert, líder de Jusos, la organización de los jóvenes socialdemócratas alemanes. Por su oposición a que el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) repitiera en esta legislatura una gran coalición con la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Angela Merkel, este joven se ha convertido en una influyente figura en la izquierda alemana.

“Es muy positivo que gente como Kevin Kühnert haya decidido hacer esto, como también lo es que lo haya hecho Manuela Schwesig, la primera ministra del Land de Mecklemburgo-Pomerania Occidental”, comenta Günther, aludiendo a otra destacada responsable política del SPD. “No queremos que nos siga gente importante en la sociedad alemana –aunque eso también es relevante– sino que haya más botellas devueltas y que participe, cuanta más gente, mejor”, abunda el iniciador de los rescatadores del dinero de los cascos.

Ayuda a los refugiados

A la iniciativa se han sumado también organizaciones humanitarias de ayuda a los refugiados como Pro-Asyl, una de las más importantes del país, Women Refugee Route, dedicada especialmente a las mujeres inmigrantes, o Sea Watch, concentrada en rescatar en alta mar embarcaciones de migrantes.

“Todo lo que sea ayuda a los inmigrantes, a la integración y a Europa, lo vemos como buenas causas a las que dedicar el dinero de los cascos. Si se dedica a eso, estaremos orgullosos. Pero, en realidad, lo importante es que ese dinero se transforme en ayuda, ya sea para una causa importante o algo menos relevante. También puede ser bueno dedicarlo al refugio para animales de la esquina de tu barrio”, plantea Günther.

No es raro que este joven esté al frente de una iniciativa así. Como miembro del equipo de Spunk, Günther se dedica, entre otras cosas, a plantear ofertas y actividades culturales y lingüísticas para que refugiados y alemanes tengan la posibilidad de entrar en contacto. Alemania, sólo entre 2015 y 2016, recibió a no menos de 1,5 millones de demandantes de asilo.

Günther percibe cierta fatiga en las instituciones y en el debate público germano. “La sociedad alemana no está ahora tan abierta como hace cuatro años”, dice. Es más, “en el debate público, los refugiados hacen de chivo expiatorio”, añade. En 2014 Günther estuvo en las playas de la isla griega de Lesbos y luego en el pueblo heleno de Idomeni asistiendo como voluntario a los recién llegados al viejo continente en busca de asilo.

Ahora ha lanzado la idea de “los rescatadores del dinero de los cascos”, con la que puede seguir contribuyendo a la integración de los solicitantes de asilo llegados a Alemania, aunque de forma indirecta. Él confía en el “efecto bola de nieve” de su iniciativa. “Lo importante es que haya dinero para acciones positivas. No es, en cualquier caso, algo que tenga por objetivo mover una determinada cantidad de dinero. Sino que haya dinero para ayudar”, concluye.

Contra el fútbol moderno: así se organizan los clubes asamblearios que rechazan el deporte como negocio

14 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

El fútbol ya no es lo que era. O, al menos, lo que en algún momento pareció ser: un deporte por y para la afición. La llegada de capital financiero internacional, más preocupado por la rentabilidad que por el juego, no ha ayudado a estrechar los lazos entre directivas y aficionados, ya maltrechos por la mercantilización imperante en el mundo del fútbol (y todo lo que le rodea).

El Manchester United, equipo con una importante tradición obrera, se encontraba en una situación económica delicada a mediados de la pasada década, con un endeudamiento insostenible (superaba los 700 millones de euros). La solución de la directiva fue aceptar la oferta multimillonaria del magnate Malcolm Glazer, que se hizo con la propiedad de este equipo histórico, fundado a principios del siglo XX.

La decisión generó una fuerte polémica entre los aficionados, marcando un punto de inflexión en la trayectoria del Manchester United: en 2005, un grupo de devotos del club fundó su propio equipo de fútbol, el Football Club United of Manchester, caracterizado por fomentar la horizontalidad y el trabajo de base. Aunque el éxito inicial del proyecto no ha sido continuado, con críticas de miembros fundadores incluidas, su modelo y valores han servido de referente para futboleros desencantados de todo el mundo. También en España.

Es el caso del Atlético Club de Socios, un club asambleario fundado en 2007 por seguidores del Atlético de Madrid que decidieron poner punto y aparte a su pasión por el equipo rojiblanco, presidido por el imputado Enrique Cerezo desde hace 15 años. Con el lema ‘Nuestro club, nuestras reglas’, el equipo celebra este verano su ascenso a Preferente -antesala de la Tercera División- para la próxima temporada.

“Las razones son casi obligadas”, comenta Emilio Abejón, tesorero del Atlético Club de Socios y secretario general de la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español (FASFE), que explica que aficionados que seguían a un club han visto cómo “ha desaparecido por la mala gestión económica, cuando no opaca y, en algunos casos, con prácticas delictivas”. “Cuando los aficionados se han enfrentado a no tener fútbol, han decidido crear sus propios clubes de la manera que ellos quieren, eliminando el mercantilismo y el cortoplacismo”, añade.

En España existe una docena de equipos de fútbol de accionariado popular o fútbol popular, como ellos mismos se autodenominan. El proceso más habitual ha sido la creación de clubes por parte de quienes fueron aficionados a equipos ya extintos (o en proceso de extinción) o, simplemente, se sentían huérfanos de un club local y cercano a sus socios.

En este grupo se encuentran aquellos que han retomado proyectos futbolísticos que desaparecieron hace décadas, casos de CFP Orihuela y UD Aspense, ambos en la segunda división regional valenciana. Pero los exponentes más sintomáticos de este fenómeno son Unionistas CF, SD Logroñés, UD Ourense y CAP Ciudad de Murcia, clubes de nueva formación que tienen su “raíz sentimental” en equipos de sus ciudades que, regidos por criterios empresariales, acabaron en una situación financiera letal, rozando la desaparición (o directamente desaparecidos).

“El fútbol moderno fue el que nos hizo desaparecer en dos ocasiones. Una vendiendo el equipo a Granada, algo insólito; y la otra por las deudas generadas al crear un equipo a base de talonario, que llevó a la desaparición en tres temporadas”, cuenta José Francisco Navarro, presidente del CAP Ciudad de Murcia, en conversación con eldiario.es. De hecho, Navarro rehúsa de la propia figura de presidente: “Es un imperativo legal. El poder que tengo yo es el mismo que el resto”. El equipo murciano, que empezó a competir en la temporada 2011-2012, jugará el próximo curso en Tercera División.

La afición del CAP Ciudad de Murcia durante un encuentro
La afición del CAP Ciudad de Murcia durante un encuentro

También hay ejemplos de aficionados que han fundado un nuevo club por el descontento con la directiva de su equipo de siempre. Atlético Club de Socios, Avilés Stadium CF, y Xerez Deportivo FC fueron erigidos por quienes habían sido socios del Atlético de Madrid, Real Avilés y Xerez Club Deportivo, respectivamente.

Otros futboleros optaron por tomar el control del club tras el distanciamiento entre afición y directiva (UC Ceares y Rosal FC). Incluso algunos se han atrevido a crear el equipo totalmente desde cero, como los tarraconenses del FC Tarracó, que fue fundado en 2012, siendo pionero en Catalunya.

El “hito fundacional” del fútbol negocio

El exceso de mercantilización y el alejamiento del aficionado de base son las principales razones citadas por los socios de equipos de fútbol popular, que reivindican “al seguidor de toda la vida”. “Al fin y al cabo somos los que financiamos económica y sentimentalmente a nuestros clubes”, razona Abejón.

Así, el presidente de la FASFE, explica que la crítica se dirige contra el fútbol “como espectáculo televisivo que posterga al aficionado, que pone horarios tremendos porque solo piensa en el ‘prime time’ y que reprime determinadas manifestaciones de la cultura de grada”. “Son cosas que acaban creando una cierta alienación o desafección de los aficionados tradicionales. Es a lo que han derivado los grandes clubes europeos”, lamenta.

Pero, ¿cuándo comenzó a producirse este distanciamiento? Aunque se trata de un proceso lento, prolongado en el tiempo, los precursores del fútbol popular explican que “el impulso fuerte”, paralelo a los procesos de globalización, llega en la década de los años 90.

Abejón explica que en España “hay una fecha en la historia sentimental de cualquier aficionado: el 30 de junio de 1992”, cuando entró en vigor de la Ley del Deporte, “que obligaba a convertir a los clubes profesionales, con cuatro excepciones, en Sociedades Anónimas Deportivas”. De este modo, “eliminaron al socio que participaba en su club y controlaba a sus dirigentes a través de la asamblea”, continúa, ” y lo convirtieron en un mero cliente, sustituyéndolo por inversores”. “Es el hito fundacional del fútbol moderno en España”, zanja.

El origen de esta ley fue la crítica situación económica de los clubes de fútbol en España, muy pronunciada ya a finales de la década de los 80. “El legislador entendió que los clubes estaban mal gestionados y tenían problemas económicos porque la masas de aficionados obligaban a ese desequilibrio exigiendo fichajes y gastos”, recuerda Abejón, subrayando que esta idea “se ha demostrado totalmente falsa: décadas después la deuda se ha multiplicado”.

Además, el presidente de la FASFE apunta a los rescates de las administraciones públicas a determinados equipos de fútbol, pues “se siguió gastando dinero público en entidades mercantiles y con ánimo de lucro, con dueños con nombres y apellidos”.

Los críticos con el fútbol moderno también señalan la entrada de capital extranjero como uno de los grandes males de este deporte. En especial, “la entrada de magnates de dictaduras del Golfo, que utilizan estas inversiones para dar salida a sus excesos de capital y limpiar la imagen pública de sus regímenes”.

“Se somete a votación prácticamente todo”

“Creemos en un concepto de fútbol popular que se basa en una serie de premisas”, defiende el presidente del Unionistas, destacando dos puntos: democracia interna, bajo la filosofía ‘un socio, un voto’, y compromiso de deuda cero. “Si el presupuesto acaba en negativo, la directiva tiene que aportar dinero hasta que la deuda desaparezca”, cuenta el dirigente del club salmantino, que recalca que “un club se debe gestionar de esta forma, que todos los socios sean partícipes y dueños, pero con compromiso”.

En el caso de este club, con más de 2.000 socios, los miembros tienen un foro para hablar y realizar propuestas que, si tienen cierto respaldo previo, son llevadas a las asambleas, que se celebran al menos dos veces al año. “Unionistas nació con una idea básica: el fútbol sale de los aficionados. Siempre tienen que tener poder de decisión en el club”, sentencia.

Asamblea de socios del Unionistas CF de Salamanca // Rubén Arévalo
Asamblea de socios del Unionistas CF de Salamanca

El formato asambleario es una de las apuestas de referencia de este movimiento por el fútbol de accionariado popular. El tamaño del club y la cantidad de socios hacen que el funcionamiento sea distinto, pero ello no obstaculiza que en estas reuniones se someta a votación todo tipo de cuestiones: desde aprobación de cuentas a planes de marketing, pasando por el diseño de la equipación o los precios de las entradas, que tratan de ser ajustados.

“Nos organizamos por áreas de trabajo, que están formadas por los socios del club. No hay nadie externo”, explica el presidente del Ciudad de Murcia. Es la fórmula más común en estos equipos, que dividen de forma temática todo el trabajo necesario para sacar adelante el proyecto: tesorería, comunicación, promoción… “Se somete a votación prácticamente todo”, apunta..

Más allá del deporte

Si hay algo que marca la diferencia entre el fútbol tradicional y estos equipos, es la diferencia a la hora de abordar asuntos extradeportivos. “Un club se debe a la propia comunidad en la que vive”, enfatiza Abejón, que participa en Atlético Club de Socios como tesorero. Por ejemplo, este equipo -asentado en Getafe- ha organizado charlas sobre fútbol moderno y partidos en favor de distintas causas, como los derechos del colectivo LGTBI o de refugiados y migrantes, trabajando estrechamente con la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en la ciudad madrileña.

“Entendemos que un club es un ente social y cultural que debe actuar como un agente positivo”, continúa el tesorero. Una opinión que comparte el presidente del Ciudad de Murcia: “Un club de fútbol debería ser el representante de su área local, un elemento vertebrador de la sociedad. Para nosotros es muy importante que la gente de la zona se sienta identificada y orgullosa de su club”.

Entre los equipos de fútbol popular es habitual que haya grupos de trabajo dedicados en exclusiva a la función social del club. Estos departamentos son los encargados de organizar actos y eventos como, por ejemplo, recogidas de materiales y alimentos o charlas sobre temáticas de diversa índole. Además, estas áreas colaboran con otros colectivos de la ciudad, como plataformas antidesahucios o ecologistas, asociaciones de personas con algún tipo de discapacidad o bancos de alimentos, entre otros.

Miguel Ángel Sandoval, presidente del Unionistas CF, argumenta que el fútbol tiene que trascender más allá de lo meramente deportivo. “Los clubes tradicionales llevan a cabo alguna acción de este tipo, como visitar hospitales, pero creemos que se puede hacer mucho más”, puntualiza el dirigente del conjunto salmantino, que hace lo posible para que su apoyo al tejido social sea permanente: “En cada partido intentamos realizar una acción social de ayuda a los distintas asociaciones de Salamanca. Es una forma de devolver a la ciudad lo que nos da”.

“Luchamos para que la gente no se quede en casa viendo al Barça y al Madrid, sino que tenga un extra de un equipo que juega al lado de casa, que tiene cantera y que defiende unos valores sociales que repercuten en la sociedad”, comentan desde el Ciudad de Murcia, recalcando: “No hay nada mejor que ver a un chaval que venga con una camiseta del equipo con una sonrisa y le pida la foto a un jugador. Tenemos que trascender a los resultados deportivos”.

“Al defender determinados puntos de vista, te estás limitando”

La principal dificultad para el fútbol popular es la obtención de ingresos. En especial, en lo relativo a conseguir un buen patrocinio. “Al no querer convertirte en una sociedad anónima, defender determinados puntos de vista y no aceptar determinados patrocinios, te estás limitando”, explica Abejón.

Cuenta que en Atlético Club de Socios existen “ciertas limitaciones” a la hora de firmar una cuerdo de este tipo: “No vale cualquier patrocinio con nosotros. No vamos a venderle a nadie el derecho a decidir sobre nuestro club”.

La contraparte: la precariedad y el trabajo voluntario, vital para el funcionamiento de estos clubes, que en muchos casos no pueden asumir el pago de nóminas. Según la categoría, son los propios futbolistas los que pagan su ficha, o parte de ella, para que el club pueda afrontar los gastos de la temporada. Por ejemplo, un equipo como el Atlético Club de Socios, recién ascendido a Preferente, maneja un presupuesto anual que ronda los 30.000 euros.

El Unionistas, uno de los equipos de accionariado popular con mayor reconocimiento, también señala el aspecto económico como el principal obstáculo, pese a contar con un patrocinio fuerte. “Tenemos a los trabajadores dados de alta, ya sean jugadores o personal. Es su trabajo y tienen que tener un sueldo”, sostiene el presidente del club, que recalca sobre en el mercado de fichajes: “Hay equipos que hacen ofertas por encima de sus posibilidades. Nosotros somos un club serio y pagamos lo que prometemos, aunque tengamos un límite más ajustado. Si no, tendríamos problemas a final de temporada… Y cuando hay deuda se adultera la competición”.

“Más que por el modelo, tuvimos dificultades porque éramos gente muy joven en un mundo en el que nadie baja de los 50 años. Nosotros teníamos 20 o 25 y nos miraban como bichos raros cuando íbamos a reuniones”, recuerda el presidente del Ciudad de Murcia, que celebra que el fútbol popular “se ha extendido”. También apunta a la búsqueda de patrocinadores: “Es muy complicado, no somos gente que venga del mundo de la empresa y tenga contactos”.

No obstante, por ahora el movimiento del fútbol popular se limita a una docena de experiencias. “Es un modelo de gestión que conlleva mucho trabajo y esfuerzo”, reconocen en el Ciudad de Murcia: “Lo fácil es tirarte en el sofá, que llegue el empresario y limitarte a ver los partidos. Pero cuando eso no existe, tienes que tomar otro camino”.

Abejón añade que “seguramente haya más” equipos con valores similares a los clubes de accionariado popular que los citados, “pero no son activos en los encuentros o no se reconocen a sí mismos como parte de este movimiento”. “Hay muchos clubes profesionales de Segunda B que están constituidos como sociedades anónimas deportivas pero funcionan de forma democrática y horizontal”, explica, a lo que puntualiza: “El fútbol popular no es una fórmula mágica societaria, sino una serie de clubes que intentan plasmar la democracia, la transparencia, la responsabilidad en la gestión y la sostenibilidad, como sus guías”.

Una comunidad de futboleros

“Estamos formando una pequeña comunidad alternativa que nos representa y queremos seguir trabajando en ella”, explican desde el Ciudad de Murcia. Frente a la competitividad intrínseca del fútbol profesional actual, ellos destacan: “Entre nosotros no hay envidias ni hermetismo: lo compartimos todo. Cuantos más clubes de fútbol popular consigan hitos, más orgullo sentiremos”.

De hecho, desde hace cinco años se organiza un encuentro anual para compartir experiencias sobre fútbol de accionariado popular. “Es una forma de intercambiar conocimientos, de conocernos, hablar de cómo promocionar el modelo”, comenta Abejón sobre el evento, que este año se ha celebrado en Tarragona.

Más allá de los éxitos deportivos, los precursores del fútbol popular tienen claro su objetivo: “Al final te sientes más orgulloso de esto que de un club que va detrás de un empresario. El tiempo nos acabará dando la razón”.

Historia del primer pelotazo inmobiliario en España: El Duque de Lerma

13 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Comprar un terreno, empresa o propiedad y ver cómo se multiplica su valor en poco tiempo puede ser cuestión de suerte o de olfato para los negocios. Pero también puede deberse al acceso a información privilegiada o incluso a tener el poder suficiente como para manipular la realidad y las políticas a conveniencia.

Es lo que hizo Francisco de Sandoval y Rojas (Tordesillas, 1553 – Valladolid, 17 de mayo de 1625), duque de Lerma, en pleno Siglo de Oro. Adquirió medio Valladolid por poco dinero. Después, convenció al Rey Felipe III para que trasladara allí la capital del Reino (con la excusa de los peligros de la peste y la insalubridad de Madrid). Entonces, vendió a los cortesanos y a la propia Corona los terrenos y palacios en Valladolid a un precio muy superior al que él había pagado cuando era una ciudad más.

Pero no se detiene ahí. Con el cambio, los precios se desploman en Madrid. En ese momento empieza a comprar propiedades aquí a precio de saldo. Cinco años más tarde vuelve a persuadir a Felipe III de la necesidad de un traslado y regresan a Madrid con todo el séquito de nobles y funcionarios (se calcula que se habían trasladado entre 10.000 y 15.000 personas, según relata la web Madrid Villa y Corte).

Antes, la que todavía hoy es la capital había hecho un “donativo” de 250.000 ducados a la Corona que el propio Lerma se embolsó en parte. En total, distintas fuentes calculan que el noble compró propiedades por 80.000 maravedíes y obtuvo 55 millones en estas operaciones. Es el primer “pelotazo” urbanístico a gran escala del que se tiene noticia en España, del que se desconoce qué grado de conocimiento o implicación tenía el propio Rey.

“Hay que verlo con los ojos de la época”, justifica Claudio García, técnico de la Oficina de Turismo de Lerma. Sin duda Sandoval (primer apellido del duque) no era el primer ni el último noble que se aprovechaba de su posición, pero su caída en desgracia final favoreció que haya pasado a la historia como el gran especulador que fue. Aunque según algunos estudiosos simplemente fue víctima de una gran conspiración para desacreditarle por parte de sus enemigos, entre los que se contó su propio hijo.

El duque de Lerma fue un personaje todopoderoso, fascinante y corrupto que vivió entre los siglos XVI y XVII. Era el hombre de confianza del Felipe III, un rey abúlico y poco centrado en asuntos de Estado, que decidió delegar el poder político en el duque, su valido, 24 años mayor que él. “Le llevaba de la mano donde quería”, dice García sobre el influjo de Sandoval en un rey interesado sobre todo en la caza, el teatro y los juegos de mesa.

“Hoy se llamaría tráfico de influencias. Siempre se le ha visto como al más especulador de la Historia. Es verdad que se aprovechó de su posición, pero no es un político actual: no representa al pueblo, sino a su casa nobiliaria, y su obligación era enriquecerla”, afirma Gustavo Peña, también técnico de turismo en Lerma.

Logra mantener la paz

En esta ciudad burgalesa, en la que no había nacido aunque con su nombre se le recuerda, establece Sandoval la corte de recreo de Felipe III, lo que El Escorial había sido para su padre, Felipe II. Este último había dejado a su hijo en herencia un gran imperio en bancarrota. El duque de Lerma favoreció reflotar algo esta situación económica gracias a su apuesta por mantener una política exterior pacífica y evitar entrar en guerra. En el resto de Europa tampoco se dieron demasiados conflictos, lo que favorece este escenario. Es una etapa conocida como “Pax Hispánica” y coincide con un florecimiento de las artes y las letras conocida como el Siglo de Oro en España. Según algunas fuentes, Sandoval mantuvo una buena amistad con Luis de Góngora, uno de los autores más conocidos de este periodo.

En este tiempo se firmaron tratados de paz con Inglaterra, Francia y Holanda. Según relatan en Lerma, para mantener todavía más alejado el peligro de invasión de los vastos territorios (se alcanzó entonces la máxima extensión del imperio, unificadas España y Portugal) el duque usaba ciertas tácticas para impresionar a los embajadores extranjeros que visitaban sus palacios en la ciudad. Por ejemplo, malgastaba grandes cantidades de pólvora en sus exhibiciones y organizaba batallas en el río Arlanza con barcos verdaderos para que pensaran que sus abundantes recursos permitían al Rey este tipo de despilfarros, cuando la realidad distaba mucho de ser esa.

Grabado sobre la expulsión de los moriscos. Ayuntamiento de Alicante
Grabado sobre la expulsión de los moriscos. Ayuntamiento de Alicante

Las consecuencias de la expulsión de los moriscos

Pero el duque tuvo una participación activa en otras decisiones con consecuencias económicas mucho más perjudiciales.

Empieza siendo un defensor interesado de la población morisca (que se había convertido a la fe católica dos siglos antes para no abandonar el reino), con algunos de cuyos integrantes realizaba sustanciosos negocios.

Pero Felipe III, supuestamente llevado por su fervor religioso y por el miedo a una insurrección armada, estaba empeñado en su expulsión. Cuando el monarca acepta compensar económicamente a los nobles que se vieran perjudicados por la deportación masiva, Lerma cede. Salen de la Península unas 300.000 personas. Fueron desterrados en un plazo de pocos días, dejando atrás sus casas y posesiones, que fueron requisadas por las autoridades.

Este ignominioso capítulo de la Historia tuvo consecuencias no solo humanas, sino económicas. Se expulsa a un 4% de la población perteneciente a la masa trabajadora que pagaba más tributos, pues no eran nobles, hidalgos, ni soldados. “Esto supone una merma en la recaudación de impuestos, y para las zonas más afectadas (se estima que en el momento de la expulsión un 33% de los habitantes del Reino de Valencia eran moriscos) tuvo unos efectos despobladores que se dejaron sentir durante todo el siglo” , explica ABC.

“En las zonas donde los moriscos habían sido una amplia minoría, como Valencia y Aragón, la consecuencia fue una catástrofe económica inmediata; pero aun en los lugares en los que había un número reducido de moriscos, el hecho de que entre éstos hubiera una mayoría de población activa, sin caballeros, sin clero ni soldados, significaba que su ausencia podía llevar a la dislocación económica. Los ingresos por impuestos bajaron y el rendimiento agrícola disminuyó”, afirma el historiador Henry Kamen.

Caída en desgracia

Dos años antes de esta medida, en 1607, se había producido una  nueva suspensión de pagos por parte de la Hacienda Real, que no era capaz de hacer frente a la devolución de la deuda. Este deterioro económico aún más acusado por la expulsión de los moriscos fue clave para la caída en desgracia del duque. La Reina Margarita, esposa de Felipe III, propicia un proceso para investigar la corrupción del duque de Lerma al que rápidamente se incorporan declarándose como perjudicados nobles y personalidades de la época. 

En 1621, el mismo año que muere Felipe III, Rodrigo Calderón de Aranda, principal colaborador y testaferro de Sandoval, es torturado y posteriormente ajusticiado en la Plaza Mayor de Madrid acusado de delitos tan diversos como enriquecimiento ilícito, brujería y asesinato.  A la sombra del duque de Lerma había acumulado enormes riquezas y odios, casi tantos como su valedor.

En este contexto, y acorralado por enemigos como su propio hijo, el Duque de Uceda, que aspiraba a sucederle, Lerma solicitó a Roma y obtuvo en 1618 el capelo cardenalicio. La inmunidad que le confirió este cargo le sirvió para escapar de la cárcel o el cadalso. Este giro de los acontecimientos inspiró unas coplas populares: “ Para no morir ahorcado, el mayor ladrón  de España, se viste de colorado”.

Su hijo es nombrado valido, con apoyos como el del conde-duque de Olivares, que empezó siendo uno de los hombres de Sandoval hasta que decidió cambiar al bando ganador del vástago. Más tarde Olivares le arrebató el cargo y fue el poderoso valido de Felipe IV.

El duque de Lerma sufrió un breve destierro en Tordesillas y acabó sus días en Valladolid a los 72 años, no sin antes conspirar, sin éxito, para obtener un cargo de más importancia y remuneración en la diócesis de Toledo.

Massiel, la antifascista que cantó a la libertad y fue censurada en Televisión Española

12 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Hace semanas, RTVE público en su página web un documento que hasta ahora había permanecido en un rincón oscuro de sus archivos.  Se trata del capítulo piloto del programa presentado por José María Íñigo La gente quiere saber, en el que un grupo de personas del público preguntaba al personaje invitado sobre su vida, su carrera o lo que fuese.

En ese episodio de prueba, la protagonista fue Massiel y sus respuestas no pasaron la censura franquista ni de lejos. Declarar públicamente ser antifascista y estar a favor del divorcio no estaba muy en la línea del régimen.

Aunque esa grabación de 1972 no llegó a emitirse, las ideas políticas de la artista no eran ningún secreto. Antes de ganar Eurovisión hace precisamente 50 años, ya se había hecho muy famosa con canciones como Rosas en el mar o Aleluya, firmadas por Luis Eduardo Aute. Versos como “Voy pidiendo libertad y no quieren oír/ Es una necesidad para poder vivir/ La libertad, la libertad/ Derecho de la humanidad /Es más fácil encontrar rosas en el mar”, la metieron inmediatamente en el saco de la canción protesta.

Puede que si Joan Manuel Serrat no se hubiese empeñado en cantar la versión en catalán de La La La para representar a España en el festival de Eurovisión, la carrera de la cantante hubiese sido diferente (y viceversa). Pero evidentemente a la dictadura ni se le ocurrió la posibilidad de que otra lengua que no fuese el castellano representase al país, así que tuvieron que llamar a una sustituta. Massiel estaba en aquel momento en México dando conciertos, así que se tuvo que coger el primer avión que encontró y plantarse en el Royal Albert Hall de Londres.

Según cuenta en  un reportaje de Jesús Ordovás en la 2 de TVE, todo fue una estratagema del mánager del Dúo Dinámico Lasso de la Vega. Sus representados son los autores de la canción, así que pensó que si se quitaba a Serrat de en medio actuarían ellos, pero en Televisión Española dijeron que querían a una chica y su estrategia se fue al garete.

“Yo no sabía ni cómo era la canción, pero pensé que si era buena para Serrat, sería buena para mí, porque por aquel entonces cantábamos cosas comprometidas. Yo cantaba de negro, sólo tenía un traje y al ganar un poco de dinero en México me lo copié en morado y rojo, que son mis colores. Iba con bota larga, vestido largo, muy existencialista, melena y un colgante de plata. Al llegar y escuchar la canción, me dije ‘Hay que hacer un estilismo. Ponte moderna, que esto va de pop’. Me fui a París y me encargué un traje en Courrèges que pagué con todo el dinero que había ganado en México. Menos mal que gané el festival y me lo pagaron”.

Massiel en un reportaje fotográfico antes de Eurovisión
Massiel en un reportaje fotográfico antes de Eurovisión EFE

Tan pegadizo es el estribillo de la canción, que Massiel no se ha podido desprender de él. Manolo de la Calva, uno de los dos compositores, la avisó de que iba a llevar la canción con ella toda la vida. Y, de hecho, en cada entrevista que le hacen declara que está harta de hablar de lo mismo una y otra vez. Ya se lo había soltado a Miguel de los Santos en el programa Retrato en vivo en 1979 y apenas habían pasado diez años. El tiempo no la ayudó en ese aspecto.

“Pintaban una cruz con patas, señorita”

Aunque ganar el festival la catapultó a la fama, ni su carácter ni sus ideales cambiaron. De hecho, le valieron un enfrentamiento con la dictadura por no querer ir al Pardo a recoger el Lazo de Dama de Isabel la Católica y sacarse la foto con Franco. Se lo mandaron por correo medio meses después y estuvo vetada en Televisión Española durante un año, según ha contado.

En 1970 se subió a los escenarios teatrales junto a Fernando Fernán Gómez para interpretar A los hombres futuros, yo, Bertolt Bretch, dirigida por Antonio Díaz Merat y estuvo de gira por todo el país (el disco con las canciones se publicó dos años después). Ese trabajo le otorgó el “carnet de roja”, al menos por parte del P.E.N.S (Partido Español Nacional-Socialista).

Agente Provocador, de la editorial La Felguera, ha rescatado un reportaje de la revista Triunfo en el que se cuenta el asalto a la casa de Massiel por parte de dos integrantes de la organización ultraderechista. Un ataque que más bien fue una astracanada y que, sobre todo, sufrió la pobre criada que se llamaba Adelina, tenía 18 años y era de León.

Los asaltantes la amordazaron y la ataron a una silla para poder hacer pintadas por toda la casa. Entre otras cosas, dibujaron cruces gamadas (incluso en el famoso abrigo de chinchilla de la cantante) y escribieron “Roja”, “PENS” o “Beethoven, sí!”.

Cuando la artista llegó a casa, acompañada por la portera y un técnico de televisión, se encontró con ese panorama y los dos delincuentes, que no debían de tener ni 20 años y que, según declaró a la publicación: “estaban más nerviosos que nosotros”. Le pidieron que no llamase a la policía hasta pasados 20 minutos y dijeron “no estamos de acuerdo con lo que hemos escrito, pero nos han obligado y pueden obligarte a ti también”.

Al final Massiel les metió prisa y se fueron, dejando a la pobre Adelina “obligada a estar atendida en un hospital psiquiátrico, víctima de un shock psíquico con traumas delirantes”. Repetía la frase: “Pintaban una cruz con patas, señorita, una cruz con patas”.

Massiel y el Dúo Dinámico en Londres tras la victoria en Eurovisión
Massiel y el Dúo Dinámico en Londres tras la victoria en Eurovisión EFE

Genio y figura

De Massiel se ha dicho de todo: que era una niña del régimen, que era más roja que la sangre, que se bebía hasta el agua de los floreros (esto se ha cansado de desmentirlo), que es una malhablada, que es divertida y un torbellino. Como poco. De todo esto lo que está claro es que tiene temperamento, lo que le ha servido para sobrevivir a muchas cosas, entre ellas al machismo imperante en su profesión. Así lo contó en Retrato en vivo:

“Soy muy luchadora, muy trabajadora, bastante profesional y entonces chocas con la gente que se cree que por tu condición femenina pueden abusar. Y se creen que esto no se puede hacer en serio, que es la niña que quiere cantar, que es unhobby… entonces es cuando vas y pones encima de la mesa todas las cartas y dices ‘no señor, esto es una profesión, este es mi modus vivendi, esto hay que tomárselo en serio’ y no te dejas avasallar. Ahí es cuando dicen que vas a protestar. Y no, simplemente exiges en la misma medida en la que te entregas en tu profesión. Yo procuro no pasar por nada por lo que no tenga que pasar”.

Massiel grabó 14 álbumes, actuó en cuatro películas y en numerosas obras de teatro. Se casó tres veces, tiene un hijo y un perro llamado Lenin. Detrás de su nombre artístico vive María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa, una mujer que tiene una carrera que va mucho más allá de aquel La La La que la hizo famosa y a la vez la eclipsó. Ella misma lo dice cada vez que le preguntan: “50 años hablando de lo mismo, qué aburrimiento”.

La justicia de Franco

11 septiembre, 2018

Fuente: http://www.elpais.com

Los consejos de guerra, por los que pasaron decenas de miles de personas entre 1939 y 1945, fueron farsas jurídicas

Vista de la explanada del Valle de los Caídos.
Vista de la explanada del Valle de los Caídos. MARISCAL EFE

La principal característica del terror que se impuso en la posguerra es que estaba organizado desde arriba, basado en la jurisdicción militar, en juicios y consejos de guerra. Tras la típica explosión de venganza en las ciudades recién conquistadas por los vencedores, los paseos y las actuaciones de poderes autónomos, como los escuadrones de falangistas, dejaron paso al monopolio de la violencia del nuevo Estado, que puso en marcha mecanismos extraordinarios de terror sancionados y legitimados por leyes.

Con la jurisdicción militar a pleno rendimiento, se impuso un terror frío, administrativo, rutinario. Los consejos de guerra, por los que pasaron decenas de miles de personas entre 1939 y 1945, eran meras farsas jurídicas, que nada tenían que probar, porque ya estaba demostrado de entrada que los acusados eran rojos y, por lo tanto, culpables.

El sistema represivo procesal levantado tras la guerra, consistente en la multiplicación de órganos jurisdiccionales especiales, mantuvo su continuidad durante toda la dictadura. Cuando una ley era derogada, la nueva normativa reiteraba el carácter represor de la anterior. Es lo que pasó, por ejemplo, con la Ley de Seguridad del Estado de 29 de marzo de 1941. Fue derogada seis años después, sustituida por el decreto ley de 13 de abril de 1947 de represión del bandidaje y terrorismo, que mantenía la pena de muerte para diversos y variados delitos. Otro instrumento básico de persecución, la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo de 1 de marzo de 1940, tuvo todavía mayor continuidad, obsesionados como estaban Franco y los vencedores de la guerra por considerar máximos responsables de todos los males de España a quienes caían bajo ese amplio paraguas de la masonería y el comunismo. El Tribunal Especial que estableció esa ley fue suprimido el 8 de marzo de 1964, aunque, en realidad, una buena parte de sus atribuciones habían sido asumidas desde 1963 por el Tribunal de Orden Público.

Murió Franco y allí estaba todavía el TOP, disuelto finalmente por un decreto ley de 4 de enero de 1977. Los datos de los procedimientos incoados por el Tribunal de Orden Público (TOP) prueban claramente la escalada de la represión en el crepúsculo de la dictadura y comienzos de la transición: en los tres años finales de esa jurisdicción (1974, 1975 y 1976), con Arias Navarro en el Gobierno, se tramitaron 13.010 procedimientos, casi el 60 por ciento del total de los doce años de funcionamiento.

Con el paso del tiempo, la violencia y la represión cambiaron de cara, la dictadura evolucionó, dulcificó sus métodos y pudo ofrecer un rostro más amable, con un dictador que inauguraba pantanos y repartía aguinaldos a los trabajadores.

Pero por mucho que evolucionara y mitigara sus métodos, la dictadura nunca quiso quitarse de encima sus orígenes sangrientos. El terror ajustó cuentas, generó la cohesión en torno a esa dictadura forjada en un pacto de sangre. Hasta el final.

Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en FacebookTwitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

‘El Intermedio’ le ‘corta’ la cabeza al dictador en respuesta a la demanda anunciada por la Fundación Franco

10 septiembre, 2018

Fuente: http://www.infolibre.es

  • El Gran Wyoming, a la momia de Franco: “Aunque no lo crea, le he cogido cariño, hemos pasado muchas cosas juntos en el plató.”
  • Destaca que El Intermedio, de manera oficial, “quiere pedir disculpas tras el trato que recibieron los restos de Franco: no supimos manejar la concordia por la torpeza de Dani Mateo.”
Publicada el 07/09/2018 a las 11:11 | Actualizada el 07/09/2018 a las 12:25
El Gran Wyoming, Dani Mateo y la 'cabeza' de Franco.

El Gran Wyoming, Dani Mateo y la ‘cabeza’ de Franco.

LASEXTA

El Intermedio respondió este jueves a la amenaza de Fundación Francisco Franco de llevar al programa a los tribunales tras la última parodia sobre la exhumación del dictador. El Gran Wyoming habló sobre sobre el paso del Caudillo por el programa de laSexta: “Aunque no lo crea, le he cogido cariño, hemos pasado muchas cosas juntos en el plató”.

https://www.lasexta.com/embed/dani-mateo-le-arranca-la-cabeza-a-franco-este-es-el-dramatico-final-al-intento-fallido-de-reconciliacion-entre-ambos/video/7/2018/09/06/5b91896a7ed1a8f83e02e118
Y sobre la posible querella, dijo: “Se viene una encima, porque en menos de una semana Dani Mateo ha tirado por el suelo dos veces al generalísimo y ha hundido la reputación del programa”. Y es que su compañero llegó a hacer en la emisión del lunes un boca a boca al muñeco del dictador para reanimarlo tras acabar sus restos en el suelo.

El Gran Wyoming destacó que El Intermedio, de manera oficial, “quiere pedir disculpas tras el trato que recibieron los restos de Franco: no supimos manejar la concordia por la torpeza de Dani Mateo”. Una torpeza que el periodista volvió a demostrar al tirar de nuevo el cuerpo del dictador al suelo: “¡Que ya me conocen en los juzgados, no me puedo permitir otra querella!”.

Tras instar a Mateo a que pidiese perdón sobre el cadáver de Franco, el copresentador besó la cabeza del dictador. Wyoming le dijo que a partir de ahora la momia formaba parte del equipo y por tanto, debía hacerle una “visita guiada por laSexta” con el objetivo de “redimirse”.

Sin embargo, poco después se escuchó un ruido y Dani Mateo regresó con la cabeza decapitada del dictador. “No te vas a creer lo que ha pasado”, afirmó. Una vez más la reconciliación se echó por tierra “por torpeza de Dani Mateo”, aseguró Wyoming.