Archive for the ‘política’ Category

Bolcheviques en el poder

25 abril, 2018

Fuente: http://www.elpais.com

La revolución rusa de 1917, que este año cumple un siglo, culminó con la llegada de Lenin y su partido al liderazgo de un imperio en transformación.

Revolución de octubre
Lenin, en el centro, en un desfile en la plaza roja de Moscú el 25 de mayo de 1919. HERITAGE/GETTY

Durante el verano de 1917, la confianza en que “la Gran Revolución Rusa” uniría a los ciudadanos había dado paso a la división. Bajo ataques desde la derecha y la izquierda, los Gobiernos de Lvov y Kerensky se enfrentaron al desplome de las ilusiones sobre la capacidad del pueblo para fortalecer su concepto de democracia y ciudadanía Cuando se comprobó que las masas no lo apoyaban, esos Gobiernos recurrieron cada vez más a la fuerza del Estado como única forma de persuasión.

Las diferencias se hicieron irreconciliables. El lenguaje de clases, de revolución social y no sólo de reforma política se impuso a los otros lenguajes (liberal, democrático, constitucionalista) que compitieron en ese escenario de crisis de autoridad. Lo que había comenzado en febrero con un motín en la guarnición militar de Petrogrado, se había convertido tan solo ocho meses después en una violenta y radical revolución social, extendida al campo, a las fábricas, al frente y a los pueblos no rusos del imperio. A esa rebelión le faltaba que alguien supiera llenar el vacío de poder que estaban dejando el fracaso y la soledad del Gobierno de Kerensky tras el golpe frustrado del general Kornilov. El camino estaba despejado para un partido revolucionario y contrario a la guerra. Y ahí aparecieron los bolcheviques. Y Lenin.

La Revolución de Octubre de 1917 fue uno de los principales acontecimientos del siglo XX y los historiadores han mostrado en torno a él diferentes interpretaciones. Las investigaciones más recientes de Christopher Read, S. A. Smith, Peter Holquist o Rex A. Wade superan las clásicas disputas entre la propaganda soviética y la antimarxista y subrayan la importancia del eslogan “Todo el poder para los sóviets” y de cómo el apoyo popular a esas instituciones surgidas desde abajo allanó el camino a la conquista del poder por los bolcheviques.

Bolcheviques en el poder

El Gobierno provisional careció de legitimidad desde el principio. Desde el verano, estuvo atrapado por una serie de crisis en cadena: en el frente, en el campo, en las industrias y en la periferia no rusa. Pocos Gobiernos podrían haber hecho frente a todo eso, y menos sin un ejército en el que confiar. El apoyo de trabajadores, soldados y campesinos a los sóviets, la institución dedicada a promover la revolución social, se combinó con la decisión fatal de los Gobiernos provisionales de continuar la guerra. Y el fiasco del golpe de Kornilov en agosto de 1917 ya había mostrado que la derecha estaba todavía desorganizada y la contrarrevolución no tenía en ese momento posibilidades de vencer.

Con visional y los dirigentes del sóviet mostraban su incapacidad para solucionar los problemas, los bolcheviques se convirtieron en la alternativa política para los desi­lusionados y para quienes buscaban un nuevo liderazgo. Como no tenían responsabilidad política, recogieron los frutos de la división y declive de los otros dos partidos socialistas, los mencheviques y los socialrevolucionarios. Su rechazo al Gobierno provisional les dio, a los bolcheviques en general y a Lenin en particular, lo que el menchevique Nikolai N. Sukhanov (1882-1949) llamó en sus memorias una posición “comodín”, por la que podían representar y adaptarse a cualquier cosa.

Los vientos de cambio que soplaban desde el verano, impulsados por las críticas a las autoridades y las alabanzas a los sóviets, comenzaron a plasmarse desde finales de agosto en poder institucional. Bolcheviques, socialrevolucionarios de izquierda y mencheviques internacionalistas tomaron el control de los diferentes sóviets de distrito de Petrogrado, de los sindicatos y comités de fábricas, y de comités de soldados y campesinos en algunas provincias. El 25 de septiembre, el sóviet de Petrogrado, el principal bastión de poder desde la revolución de febrero, eligió una nueva dirección de izquierda radical, y León Trotski, que había salido de la cárcel el 4 de septiembre y que acababa de ingresar en el partido bolchevique, se convirtió en su presidente, sustituyendo al menchevique Chjeidze. Al mismo tiempo, los bolcheviques asumieron el control del sóviet de Delegados Obreros de Moscú.

Con tantos poderes en sus manos, podían reivindicar que hablaban y actuaban en nombre de la “democracia del sóviet”. Ese control del sóviet de Petrogrado y de otros en las provincias es lo que permitió la Revolución de Octubre, y sin ese proceso de conquista del poder en las semanas anteriores, sería difícil imaginarla. La Revolución de Octubre comenzó como una defensa de la idea del poder de los sóviets, posibilitada por una crisis profunda del Gobierno de Kerensky.

Puede ser que “octubre” fuera un “golpe” en la capital, señala Allan K. Wildman, “pero en el frente fue una revolución”. Los soldados no sólo no quisieron echar abajo a ese incipiente poder bolchevique, sino que frustraron los esfuerzos desesperados de Kerensky y del anterior “defensista” comité ejecutivo del sóviet de Petrogrado “para trastocar la victoria bolchevique, trasladando tropas desde el frente”. La participación de marinos de la flota del Báltico, que ya habían tenido una influencia notable en 1905 y en febrero y julio de 1917, fue también muy visible en octubre. El golpe de Kornilov había destruido allí la escasa autoridad que les quedaba a los oficiales.

La apuesta bolchevique había logrado su objetivo primordial, sin apenas resistencia. Petrogrado parecía seguro, pero, pese a su importancia como centro de poder político y de comunicaciones, era sólo una ciudad. Había que comprobar qué pasaría más allá de la capital, en el frente, en las otras ciudades y provincias y en la periferia del vasto imperio ruso. Y ver cómo responderían los trabajadores y los campesinos al nuevo poder; y todos los otros socialistas de izquierda que habían quedado fuera del Gobierno bolchevique.

A comienzos de noviembre, los bolcheviques tenían el control de las principales ciudades de la región industrial del centro, norte y este de Moscú, en los Urales, en las partes más cercanas del frente y entre los marinos de la flota del Báltico. Derrotados sus adversarios militares por el momento, asegurados los principales centros de poder, Lenin y los bolcheviques pudieron dedicarse a temas apremiantes: conseguir la paz, atender a las reformas radicales que había reclamado desde abajo el movimiento de los sóviets y reorganizar el poder, presionados por los socialrevolucionarios, para que ampliaran su Gobierno y convocaran la Asamblea Constituyente, algo que los anteriores Gobiernos provisionales habían aplazado una y otra vez hasta que finalizara la guerra.

Fragmento de ‘La venganza de los siervos’ (Crítica), de Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, que se publica esta semana.

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El orgullo de ser mujer

14 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Por mucho que se valore la capacidad organizativa y de entrega de los colectivos que han propiciado la huelga feminista de este 8 de marzo, su éxito va mucho más allá de eso. Lo que se ha visto en las calles de las ciudades de toda España es la explosión de un sentimiento profundo de orgullo femenino, de conciencia de la importancia de ser mujer que desborda cualquier formalización política. Aunque incidirá, y seguramente mucho, en la política, la de ahora y sobre todo la del futuro.

Mañana los corifeos del conservadurismo (y del machismo, aunque traten de ocultarlo con tramposas e increíbles declaraciones) tratarán de empañar lo ocurrido esta jornada con toda suerte de estadísticas espurias y de argumentos y porcentajes únicamente elaborados para engañar. Harán ruido, en el mejor de los casos, pero no pararán nada. Digan lo que digan los que calificaron a la huelga de “elitista”, para tragarse después sus palabras, lo de este jueves ha sido extraordinario y masivo. Allá los medios que traten de disimularlo. Porque las mujeres no se lo van a perdonar.

Cuesta aceptarlo. Porque es muy nuevo y ha llegado casi por sorpresa en esta España que hasta ayer mismo, sin olvidar a los pensionistas, parecía un estanque de conformismo. Pero hay que hacerlo con todas sus consecuencias. Las mujeres españolas no están dispuestas a tragar más. No solo con las brechas salariales, las discriminaciones laborales, la precariedad o los comportamientos machistas que existen en todos los ámbitos de la sociedad y de la vida privada, como brillantemente ayer relataba el director de este periódico. Lo que no van a seguir aceptando es que esas cuestiones se consideren “menores”, sin categoría suficiente para entrar en los grandes debates nacionales. Eso ya no va a poder ocurrir y quien se oponga lo va a pagar.

El entusiasmo que se observaba en las manifestantes, jóvenes y no tan jóvenes, pero muchas jóvenes, la convicción de lo justo y lo serio de sus reivindicaciones, pero también la alegría por estar juntas, saltando y gritando en la calle, con las amigas, las de siempre y las de último minuto, expresan una realidad muy profunda. La de que las mujeres españolas han dado un paso adelante del que ya no van a retroceder.

De golpe, ¿quién lo iba a decir?, nuestro país se ha colocado a la vanguardia del feminismo en todo el mundo. Con la particular sensibilidad que da el poder observar las cosas desde fuera, los periódicos más influyentes del planeta han dado al 8 de marzo una importancia poco frecuente. El asunto ha estado todo el día en los sumarios de apertura de todas las cadenas internacionales de televisión. “Ya es una victoria” decía atinadamente Le Monde en un titular publicado al final de la mañana, antes de tener noticia de las manifestaciones de la tarde. Cabe sospechar que la huelga española va a tener secuelas más allá de nuestras fronteras. Es un ejemplo a seguir. Ya ocurrió con el 15 M. Pero esto es seguramente más gordo.

Y Rajoy, el gobierno, el PP y Ciudadanos no se han enterado. ¿De qué les valen sus miles de asesores o sus servicios de información si son incapaces de palpar lo que se está cociendo en la calle? Su mediocridad, por no decir algo más fuerte, únicamente les permitió detectar que detrás de la movilización que se estaba gestando aparecía la mano “del diablo”, como dijo el obispo de San Sebastián, la mano de Podemos. Y ante eso, su manual les indicaba que solo podían actuar de una manera: oponiéndose y descalificando cuanto hiciera falta al movimiento.

Han hecho el ridículo. Como nunca, lo cual no es poco vista la secuela de estupideces en las que ha incurrido este gobierno desde que llegó a La Moncloa. Se han enfrentado a la mayoría de las mujeres de este país y buena parte de ellas no lo va a olvidar cuando lleguen las elecciones. Y vista la participación de casi todas las figuras femeninas del periodismo televisivo en la huelga, y siendo varias de ellas no precisamente de izquierdas o contrarias al gobierno, cabe sospechar que las mujeres integradas en los círculos directivos del PP no captaron lo que se estaba cociendo.

Y que las pocas que lo intuyeron se vieron despreciadas, con argumentos no poco machistas por cierto, como el del “aquí mando yo” que esgrimió Rajoy para rechazar el invento de la huelga a la japonesa que se sacaron de la manga Cristina Cifuentes y la ministra de agricultura para no hacer del todo el papelón que les exigía su partido. Tampoco Inés Arrimadas, por no hablar de Albert Rivera, ha quedado precisamente bien.

Pero volvamos a la huelga. Que, por cierto, ha tenido un seguimiento importante en los grandes centros de trabajo –transportes, hospitales, los mayores establecimientos fabriles- gracias a que los mayores sindicatos, aunque también la CGT jugó su papel, decidieron convocar un paro de dos horas, lo cual habla de su sensibilidad en un momento tan crucial como el del 8 de marzo. Y que los sindicatos españoles se abran al feminismo no es precisamente una nota secundaria de esta jornada. Que el PSOE, Podemos e IU hayan secundado la huelga, tampoco. Gracias a ello, y a la torpeza del PP y de Ciudadanos, las mujeres que ayer protestaron, y los muchos hombres que las apoyaran, sólo han encontrado comprensión en la izquierda. Y eso figura en acta.

No cabe hacer pronósticos sobre las consecuencias que lo de este jueves puede tener a corto y medio plazo en el panorama general, y político en particular. El feminismo se ha colocado en el centro de los mismos y seguramente va a seguir ahí. Para empezar, obligando a todos los actores de la vida pública a tenerlo en cuenta en sus planteamientos y programas. Si no, les irá mal. Veremos en qué termina ese proceso de adaptación. Algunos partidos ya lo tienen interiorizado desde hace tiempo y hay que recordar la “feminización de la política” que hace un par de años propuso Pablo Iglesias.

Y otra cosa más. En pocas semanas, gracias a los pensionistas y a las feministas, la movilización se ha convertido en un dato fundamental de la escena pública española. Cambiando de golpe la imagen de la misma. Y seguramente también su realidad. Éste ha dejado de ser un país que parecía aceptar con fatalismo los golpes que el poder le propinaba. Se ha abierto una nueva etapa. Las mujeres que ayer protestaron con una firmeza inaudita vuelven ahora a sus casas y a sus trabajos. Pero contentas. Porque han ganado. Puede que más de uno quiera seguir su ejemplo.

Mientras atendías al himno…

2 abril, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

España vive un nuevo apasionado debate por sus esencias y sus patrias. Ahora con música, ministros de cultura y cultura de ministros, presidentes de partidos de derechas en función de gobierno y los coros habituales de apoyo a la moción y palo al disidente. Entretanto, hay movimientos decisivos -mucho menos entretenidos para el gran deporte nacional del chismorreo-, que cualquier ciudadano sensato debería tener en cuenta.

Luis de Guindos será vicepresidente del BCE. A los expertos les preocupaba que “los próximos altos cargos del BCE (…)  serán quienes lidien con la próxima gran crisis (…) los líderes europeos deberían elegir a los mejores”. Lo Explicaba Paul de Grauwe, de la London School of Economics, a Claudi Pérez en El País. La “próxima gran crisis”, anoten. La van anunciando. El sistema corrompido en el que vivimos se alimenta de esos movimientos. Cruje, y unos ganan y otros pierden. Sin importar las víctimas que orillan.

Los intereses han inclinado la balanza a favor De Guindos. En contra de la opinión del Europarlamento que prefería al candidato irlandés, Philip Lane. Doctor en economía por la Universidad de Harvard, profesor adjunto en la cátedra de Economía y Asuntos Internacionales de la Universidad de Columbia y actual gobernador del Banco de Irlanda. De Guindos es licenciado en economía por el Instituto de Estudios Financieros, CUNEF, en Madrid y Doctor por la Complutense.

El ministro del gobierno español carga en su maleta de marca haber sido el director para España y Portugal (y asesor para Europa) de Lehman Brothers, en el momento justo en el que quebró para ser históricamente la espoleta de la crisis que padecemos. Su gestión en España se saldó con recortes y mentiras. Los ciudadanos no íbamos a pagar nada del rescate y lo pagamos casi todo. El Banco de España dio por perdidos no menos de  60.000 millones del dinero públicoentregado para sanear el sistema bancario.

Así nos dirigimos a la “próxima gran crisis”.

Así y con una cadena de datos en España tan contundentes como indicadores de seria alarma.

Estamos con los bolsillos vacíos. Como país –amarillo y rojo y no pido perdón- con la Deuda Pública más alta de la historia y saqueando la hucha de las pensiones. La Deuda la han triplicado durante la “crisis”. La de la Seguridad Social creció más en 2017 que en los 22 años anteriores juntos.

 Como sociedad, con la tasa de ahorro bordeando el mínimo de su historia. El colchón se desinfla. Solo se ahorra un 6% de los ingresos, como media. Pero un 38% de los ciudadanos no puede afrontar ningún gasto extra. Los que ni les cabe encender la calefacción, ni hacer las tres comidas al día, parecen ya descontados.Y hay quien nada en la abundancia. La media se saca con todos ellos.

Los ingresos del Estado, vía recaudatoria, flaquean también y con manifiesta injusticia. En los impuestos han ejecutado una auténtica revolución en las últimas décadas. En este  recorrido que analiza Joaquín Estefanía vemos que desde los años noventa, ha habido un “desplazamiento de la carga tributaria desde las rentas del capital hacia las del trabajo”. Añadamos el consumo, con la espectacular subida del IVA. Los ciudadanos sostenemos el tinglado, con cada menos servicios a cambio. La evasión de capitales a paraísos fiscales goza, entretanto, de una salud envidiable.

Un panorama que afrontamos como país con sueldos cada vez más precarios. El asalariado medio español ha perdido, al menos,  347 euros de poder adquisitivo desde 2015. Y eso que al auténtico tajo se arrastra desde 2012, año en el que el PP implantó su Reforma laboral, aquella que, precisamente Luis De Guindo anticipó, satisfecho y haciendo méritos, en la UE como “ extraordinariamente agresiva“. Esto sí lo cumplieron. Ha arrojado un 26% de temporalidad y un 32% de asalariados cobrando el salario mínimo, entre otras pérdidas de derechos. Visto en millones, los contratos temporales han pasado de 12,8 millones en 2012 a 18 millones en 2017. Las mujeres y los jóvenes son quienes más lo sufren.  Casi la mitad de los contratos formativos actuales son de peones, camareros y dependientes, según CCOO.

Y, mientras, vuelven a inflar la burbuja del ladrillo. Los pisos para vivir se siguen diseñando como objeto de especulación y no como una necesidad social. Con algún matiz añadido.  La construcción de  vivienda de protección oficial se ha reducido un 93% entre 2007 y 2016. Los alquileres están por las nubes, sobre todo por su potenciación como uso turístico, caiga quien caiga. Los alquileres son mas caros que las hipotecas, dicen en las inmobiliarias. Pero las hipotecas exigen un compromiso de pago -so pena de desahucio-, que requiere un trabajo o unos ingresos fijos que, hoy por hoy, no se pueden asegurar. Ahora asistimos al boom de los autónomos, a los que aún se lo ponen peor en este punto.

Al mismo tiempo, no solo restan, sino que expolian servicios esenciales. La escuela pública ha vuelto a las  cifras de inversión de los años 80, como detallaba Antón Losada. “Tras sobrevivir a los recortes y a la precarización de los docentes, la escuela pública soporta una nueva oleada de acoso y abuso por parte de la vieja y la nueva derecha”, destacó Losada. Y ya ni se esconden.  Defendemos la educación concertada, claro que sí -de pago,  y subvencionada-  declara Cifuentes presidenta de la Comunidad de Madrid.

España ha perdido 12.000 científicos desde 2010 por los brutales recortes a la ciencia bajo la excusa de la crisis. Algunos por completo, se dedican a otra cosa.  Las empresas españolas, entretanto, invierten la mitad que la media europea en investigación.

Mientras atendías al himno, rojo y amarillo, para emocionarte o abochornarte, supimos por eldiario.es que la ministra Tejerina  frena en Europa una bajada de tóxicos en los fertilizantes. Fue alta directiva de Fertiberia, el mayor productor español de fertilizantes, que pertenece al grupo Villar Mir. El Gobierno se opone a que la nueva regulación introduzca límites de cadmio estrictos: “Nos sacaría del mercado”, dice un documento interno de Agricultura. Ni con la salud, se conmueven, no como con el himno de la exiliada fiscal en Miami Marta Sánchez.

Ese punto hemos de tenerlo claro. El negocio de la salud es un bocado muy apetecible para el sistema que nos gobierna y aplican políticas que lo favorecen como tal. La sanidad privada crece imparable a costa del deterioro del sistema público. La inversión en la sanidad pública cae 4.000 millones en 5 años. La sanidad privada ingresa 5.000 millones más. Entre 2009 y 2015.

 En el diario de la corrupción, tenemos hoy la declaración en juicio de uno de los grandes conseguidores de la Gürtel. ‘ El Bigotes’ apunta al marido de Cospedal y dice: “Venía a soltar ‘el mondongo’ y no le he visto en ningún banquillo”. Los espectadores del Telediario de TVE han recibido una versión muy recortada de la realidad, el marido de la ministra de Defensa no existe para la tele pública. En nivel presunto, surge  la número dos del PP de Málaga pagándose un máster y cenas de lujo con dinero público.

Los próceres del PP, inquietos por el ascenso en las encuestas de Ciudadanos, se dieron un buen homenaje hasta con carabineros y jamón de bellota en una comida, al tiempo que el PP pedía ahorrar para la educación de hijos y nietos y  para la pensión. Desde jóvenes incluso propugnan en un anuncio que los jóvenes empiecen ahorrar. Porque ya no se esconden. Es ideológico. Calculan que los jubilados perderán 350 euros al mes, a la larga, por las últimas reformas de pensiones.

La cultura oficial la tenemos en listón Marta Sánchez.

Ricos sí somos ahora, en recortes de derechos y demagogia. El Supremo acaba de confirmar la pena de tres años y medio de cárcel para el rapero Valtonyc, al que considera culpable de injuriar al rey Juan Carlos en sus letras. Lo que lleva a plantearse lo impropio de tal sentencia en un país democrático.

Todo esto y más pasaba mientras mirabas lo que se cotillea del himno. Los medios lo han ido contando, pero sin obtener el potente foco mediático y político del que disfrutan los temas viscerales. Aguanta Marta Sánchez. Sube puntos Anna Gabriel. Puigdemont es pieza fija.

Es para estar amarillo de ira y rojo de vergüenza.

En un país multicolor

29 marzo, 2018

Fuente: http://www.infolibre.es

El Gran Wyoming

Publicada 14/03/2017 a las 06:00Actualizada 13/03/2017 a las 21:41  
La lista de la España que sufre no para de crecer. A la Iglesia perseguida víctima desde las catacumbas a nuestros días, hay que sumar a Hazte Oír, perseguida como los judíos por los nazis disfrazados de demócratas, y también a Esperanza Aguirre, que se declara “la principal víctima de la corrupción”.

España está siendo despiadada con la mayor víctima de la corrupción, que no es la educación, tampoco la sanidad pública, apaleadas en cada nuevo presupuesto por los receptores y distribuidores de comisiones que luego se sitúan en los altos puestos de la administración de las empresas. Tampoco los ciudadanos que padecen los recortes derivados de estos chanchullos son los principales perjudicados. La principal víctima de este latrocinio orquestado en comandita, hacemos lo que podemos.com, es la que durante años tuvo el cetro de la derecha madrileña en sus manos: Caperucita Heidi Madrastra de Blancanieves Sacamantecas Antoñita la Fantástica Aguirre. Todos esos nombres, correspondientes a sus diferentes personalidades, adornan a esta mujer poliédrica. Aunque a lo mejor es sólo que tiene mucho morro y también personal que le ríe las gracias porque, desde luego, gracia hace la señora. Aunque sea puta gracia.

Aquellos que ella había colocado a su derecha e izquierda para que la salvaguardaran de todo mal, e hicieran por España lo que ella no podía abarcar, aprovechaban que despertaba con la salida del sol para arremangarse y subirse a los andamios de la construcción de los hospitales que garantizaban la salud de sus conciudadanos para, desde las cloacas de las diferentes administraciones, cavar un túnel por el que saquear las arcas de la Comunidad madrileña sin que ella pudiera sospechar, ni remotamente, que tal cosa pudiera estar sucediendo. La mano dura que tenía para con los más necesitados se convertía en guante de seda con los chorizos que minaban su credibilidad y restaban valor espiritual a su piadosa obra social.

Atrás quedan los tiempos en los que junto a su consejero Lamela, que ahora trabaja en uno de los emporios beneficiarios de aquellas maniobras sanitarias, dieron por buena una denuncia anónima que acusaba a un equipo de médicos de haber asesinado a doscientas personas en el hospital de referencia de su Comunidad, el Severo Ochoa. No les cupo la duda, no les extrañó la figura de la denuncia anónima, tampoco al juez que mantuvo durante años el secreto de la investigación de tamaña superchería, que sólo tenía como misión demostrar la necesidad de que los nuevos hospitales estuvieran en manos privadas, para que los medios afines a la causa, que cobran un pastón de nuestros impuestos a través de la propaganda institucional, y también a tocateja con venta de acciones, se despacharan por esa boquita y anunciaran que aquello era un centro de exterminio como los de los nazis. Sí, así lo decían. De esa forma tan extravagante y excesiva se gestó lo que llamaban colaboración público-privada, que incluyó una no menos perversa colaboración político-judicial, y fructificó en la aparición de hospitales por doquier que se venden como propios cuando no lo son.

Salieron a la luz innumerables chanchullos que señalaban a sus principales colaboradores. Tuvo en sus manos Esperanza, “la víctima”, toda la información necesaria, no sólo para detectar el cachondeo delincuente que escandalizaba a la sociedad madrileña, sino también para haber puesto orden en aquel sindiós choricero en el que estaba sumergida, pero entró en una de esas ausencias puntuales en las que rechazaba las pruebas que le aportaban los llamados cuerpos de seguridad del Estado. Según ella, cuando llegaban aquellos informes en los que se denunciaba que se robaba a manos llenas, ella sometía al denunciado a un careo, y como éste negaba los hechos, pues ella se lo creía todo. Ella es mucho de aplicar la máxima jurídica de in dubio pro reo, aunque más bien es de la escuela de Uno de los nuestros. Ya saben. Ni siquiera se mosqueó cuando la prensa publicó que el señor Granados se estaba haciendo un casoplón y este negó tal cosa afirmando que su mujer era decoradora y que estaba asesorando a la auténtica propietaria del inmueble. El señor Granados y su esposa terminaron viviendo en aquella casa que “no era suya”. Cuando los periodistas llamaban al telefonillo preguntando por él, desde dentro respondían que allí no vivía. Como en las películas de risa.

Tampoco se enteró de que los terrenos donde se hizo la estación del AVE de Guadalajara, la estación más ruinosa de todas, eran de la tía de su marido. Fueron recalificados y allí se construyeron un montón de casas. Cuestión que niega siempre. Tampoco sabe nada de las cuantiosas subvenciones que le llueven desde la UE en forma de millones de euros, y que recibe su negocio familiar, negocio del que desaparece su firma cuando la cosa sale a la luz.

No sabe nada de aquella historia que la llevó a la Presidencia por primera vez, cuando desaparecieron a la hora de votar dos diputados del PSOE, Tamayo y Sáez, en una maniobra en la que estuvo involucrado el secretario general del PP madrileño, Ricardo Romero de Tejada, que terminó de consejero en Caja Madrid con el colega Blesa. Los echan, salen en la prensa cesados y luego les dan un cargazo. Porque sabemos que estos señores del PP son gente honrada a los que ampara la presunción de inocencia, pero cualquiera diría que actúan como una organización mafiosa pagando servicios que compran el silencio. Total que se hizo presidenta, en la segunda vuelta, por la cara, cuando había perdido las elecciones. Y sin sospechar nada de nada, sin enterarse de nada. ¿Para qué preguntar? Además cuando lo hace se limita a escuchar la versión de los suyos, que le decían, ingenua ella, que eran inocentes. Si es que estas cosas le pasan por buena.

Tampoco se enteró de las reiteradas denuncias de las actuaciones del señor Correa, en lo que más tarde se convertiría en el caso Gürtel, por parte de un colaborador íntimo de este, José Luis Peñas, concejal de Majadahonda y militante del Partido Popular, que aburrido de que la señora no le recibiera denunció los hechos a la Policía. Mucho más tarde, doña Esperanza sacó a la luz la cuestión que según Rajoy no existía, él lo enmarcaba en un contubernio formado por jueces, policías y guardias civiles, para hundir la reputación intachable del Partido Popular. Despistada como siempre y sin miedo al ridículo, proclama de manera sorprendente durante una intervención en la Asamblea madrileña, causando la hilaridad del personal, que ella era la descubridora de la Gürtel, cuando ya se habían escrito toneladas de folios sobre la cuestión. Es posible que se acercara a la SGAE para que quedara constancia de su descubrimiento y, desconocemos si, de paso, aprovechando el viaje, intentó patentar también la penicilina y la vacuna de la polio.

Dentro de ese despiste que raya en la incapacidad absoluta y le impide aceptar responsabilidad política alguna, afirma constantemente, como si fuera una monomanía, que ha dimitido de sus cargos políticos por su responsabilidad in vigilando. Quienquiera que le enseñara el término se ha ganado el cielo, lo suelta cada vez que ve un micrófono. Mientras, sigue siendo líder de la oposición en el Ayuntamiento de Madrid. Pero ella cree que ha dimitido de sus cargos políticos. A lo que se debe referir, cosa que a los que no somos de su partido nos importa un pimiento, es a que dejó su cargo de presidenta del PP madrileño tres meses antes de que prescribiera, cuando había anunciado que no se iba a presentar de nuevo.

A los ciudadanos lo que les preocupa es lo que atañe a lo público, lo que les afecta a ellos. Las decisiones que tome dentro del partido nos traen sin cuidado, como si se borra del Círculo de Lectores o del club de golf. Es más, es allí, en el PP, donde debería afianzarse porque sin duda estará entre iguales. Génova debe ser el único lugar del planeta donde la gente no ha oído hablar de corrupción ni de financiación ilegal.

En fin, todo puede esperarse de alguien que tira una moto de la policía al arrancar el coche y no para a mirar que ha pasado: ¡qué poderío!, que recorre la Gran Vía de Madrid perseguida por la policía con las luces a toda castaña, que llega a la puerta de su casa y maniobrando para entrar al garaje le da al coche de la policía que tiene detrás, y se mete en casa tan pancha, como si nada.

Ella es la que también pregona que nadie debería estar más de ocho años en la política.

Eso, que como no se entera, pues un día podría verse en los juzgados sin saber por qué. Del mismo modo que no entiende la responsabilidad que asume alguien cuando nombra a una persona para que administre lo público y trinca para su bolsillo. Le defiende una y otra vez de acusaciones que luego se muestran ciertas para, más tarde, lavarse las manos cuando llueven los marrones. A ella le valía, por ejemplo, que Ignacio González presentara una escritura de propiedad de la famosa vivienda de Estepona firmada un par de días antes de presentarse ante el juez, cuando había amenazado con llevar ante los tribunales a aquel que osara afirmar que la casa era suya. Le vale todo y luego se queja.

¡Qué cabecita loca!

Lo dicho, una víctima de la corrupción.

¿Y los demás? Los que pagamos la fiesta, ¿qué somos?

Forges, ha muerto uno de los nuestros

28 marzo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

No, no, veréis, no nos contéis que Forges es Trending Topic, ni cuántos políticos, famosos  y “celebrities” –hasta eso he leído- le despiden y le rinden homenaje. Entre los que citáis hay muy mala gente y Antonio Fraguas de Pablo era un hombre realmente bueno. Era de todos. Viendo las reacciones a su muerte lo que realmente se puede constatar es que era muy querido, porque era uno de los nuestros. Millones de españoles están conmovidos, sintiendo su propio duelo. Se palpa el dolor, casi el desamparo por su ausencia, pero tanto o más el amor hacia este hombre que, además de ser uno de los grandes humoristas españoles, lo sentimos tan nuestro.

Llamaban a la Cadena SER esta madrugada desde distintos puntos de España hablando de su propio Forges. Como de alguien cercano, que se ha ido. Le paraban en la calle, le pedían que dibujara temas, le contaban que sabían por dónde apuntaba la actualidad al ver su viñeta. Y el día se sucede con el recuerdo de cuantos se sintieron apoyados por el gran Forges. Es difícil encontrar tal amplitud de colectivos sintiendo que Antonio hizo algo por ellos.

Los refugiados, a los que dedicó, dicen, “un recuerdo constante”.

CEAR

@CEARefugio

Muy tristes por la noticia del fallecimiento de Antonio Fraguas de Pablo . Siempre nos quedarán sus viñetas y su recuerdo constante a los .

¡No olvidemos nunca!

Los perseguidos, los encarcelados por defender los Derechos Humanos en regímenes autoritarios, como resalta Amnistía Internacional.

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Amnistía Internacional España

@amnistiaespana

Ay …cuánto te echaremos de menos. Gracias por tu compromiso, por tu imaginación, por tu pluma siempre dispuesta a la denuncia, la solidaridad y la compasión. Que la tierra te sea leve amigo. (Las imágenes fueron su regalo para gente que lucha por los DDHH)

 Gran amigo del medio ambiente decían desde Greenpeace.

Greenpeace España

@greenpeace_esp

Nuestro más sentido pésame por el fallecimiento de , un gran amigo del medio ambiente. Recibió nuestro premio Artemio Precioso y nos regaló ilustraciones maravillosas como esta

Los amantes de los animales y quienes detestan la tortura.

PACMA

@PartidoPACMA

Nos ha dejado el maestro . Su humor y su ingenio también ayudó a los animales. ¡Gracias por todo!

Sus compañeros, desolados.

Yo también le conocí hace muchos años. Primero fue una sonrisa que se dibujaba en el control de los Telediarios de TVE aún en Prado del Rey. Antonio Fraguas era mezclador de sonido y ya dibujaba. La televisión creó como un vínculo. Por entrevistas que procuraba no rechazar sé que era feminista desde el principio. “Teníamos que ir nosotros con nuestras mujeres a buscar recetas de la píldora anticonceptiva o conseguirla en las farmacias”. En aquellos negros años en los que estaba prohibida y se prescribía con eufemismos.  La mayoría de los homres no se implicaban en esto bueno pues ya, evidentemente.

  Siempre crítico con el poder, con  la corrupción en particular. Las manos del trinque salían por todo el cuerpo de los depredadores de lo público para arramplar más. La tortícolis, que precisaba tratamiento médico de tanto mirar para otro lado. Siempre con ese tono amable que calaba más que un grito.

Fue uno de los primeros en detectar el nivel de hartura de la sociedad, siempre estuvo con los pies en el suelo y los ojos abiertos.

Una de sus últimas batallas fue pedir que no se les quite la pensión a los autores jubilados. Vamos a ver si las condolencias de los poderosos satisfacen esa reivindicación, porque hechos son amores como el mismo Forges diría.

Ha muerto uno de los nuestros y así lo sentimos millones de ciudadanos. El tiempo es limitado. Creo que tuvo una vida que supo hacer feliz, y una familia envidiable tan maravillosa como él. Ha muerto con la naturalidad con la que vivió. Y consuela pensar que todavía hay seres que despiertan cariño sincero como ocurre con Forges. Y que fue un placer tenerlo entre nosotros. Nuestro país sería muy distinto con más Forges y menos vándalos.

El voto a los dieciséis años no es una utopía

20 marzo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Seguramente mi abuelo jamás imaginó que mi madre podría votar con dieciocho años. Es razonable que a mi padre aún le cuesta imaginar a sus nietas votando a los dieciséis. Pero, por suerte, tendemos a ello.  Austria ya lo hace y cada vez más países están reduciendo la edad para participar en comicios. Se está dando claramente un movimiento en este sentido. Desde espacios de muy diversa índole se reclama el derecho a voto a los dieciséis. Igual vemos la propuesta en las conclusiones de Foro de Davos como en el Congreso de los Diputados por ERC o Podemos. Hay una preocupación transversal a distintos partidos e ideologías sobre qué debe ser la ciudadanía y cómo evitar que la juventud sea excluida del conjunto de la sociedad: en 2015, más de la mitad de la juventud española se sentía como “ ciudadanía de segunda“.

El voto a los dieciséis no es una locura

A los dieciséis años ya tenemos reconocidos ciertos derechos y responsabilidades. Se nos considera capaces para emanciparnos, trabajar, casarnos, conducir, responder penalmente a nuestros actos, tener relaciones sexuales…  En cambio, se sigue dando la incoherencia de negarnos la posibilidad de decidir con nuestro voto las políticas que nos afectan.

Los datos demográficos no nos dan mucha esperanza a la juventud. Dado el envejecimiento de la población, la proporción de personas jóvenes en la sociedad se está reduciendo y, por tanto, cada vez estamos menos representadas en el electorado. Actualmente la juventud es el colectivo que más sufre la pobreza. El 37,5% de desempleo en menores de veinticinco, la imposibilidad de marcharnos de casa de nuestros padres o la precariedad en la que vivimos nos demuestran que las políticas juveniles son las grandes olvidadas. Reducir la edad del voto a los dieciséis años propiciará un mayor equilibrio electoral entre los más jóvenes y los más mayores. Y, por ende, una mayor representación de nuestras necesidades.

La juventud somos casi el 20% de la población, pero entre 1985 y el año 2000 se invirtió 35 veces más en pensiones que en políticas de infancia, familia, juventud y educación juntas. Ahora nos lamentamos porque las mujeres nos vemos obligadas a retrasar nuestra maternidad o tener menos hijos, o que la juventud precaria no cotizamos lo suficiente para mantener las pensiones. Lo que vemos es que necesitamos un proyecto de sociedad sostenible con solidaridad intergeneracional, porque los problemas de los jóvenes resultan también un problema para los mayores.

El voto a los dieciséis no es un sueño, es un derecho

Si escasean las políticas juveniles, todavía más las elaboradas desde y con la juventud. Y no será por falta de ganas. Las personas jóvenes queremos dar nuestra opinión y que sea tenida en cuenta. Queremos ser parte de la toma de decisiones. Queremos directamente incidir en lo que nos afecta. Como sociedad nos lamentamos de la desafección de la juventud con las instituciones. Quizás nos debemos plantear si se nos está dando el suficiente espacio para participar e involucrarnos en ellas. La motivación para participar activamente en los procesos de decisiones es mucho más baja cuando no se tiene la posibilidad de influir realmente en los mismos. Rebajar la edad del voto a los dieciséis años favorecerá la participación de los y las jóvenes en la vida democrática.

“Un gran poder conlleva una gran responsabilidad” nos enseñaron los superhéroes de nuestra infancia. Las organizaciones juveniles llevamos años demostrando la capacidad y el compromiso de las personas jóvenes. Llevamos años reclamando que queremos asumir esa responsabilidad, pero seguimos cargando en nuestra espalda con la desconfianza. Buscamos una sociedad crítica, activa y  comprometida, pero ¿qué hacemos para llegar a ella? En nuestro sistema educativo no se nos educa para participar. Yo misma deseé que en el instituto alguien me explicara qué era eso de circunscripciones, diputados y senadores cuando iba a votar por primera vez. Pero educar en participación va más allá de formarnos en el funcionamiento del sistema político, sino que implica también aprender a reflexionar sobre nuestro entorno, pensar de forma crítica, tener iniciativa e involucrarnos en aquello que nos interesa y repercute. Competencias transversales que se acaban diluyendo entre contenidos para memorizar. ¿Para cuándo una asignatura donde abordar directamente esta cuestión?

Complementado con la educación para la participación, el voto a los dieciséis será un incentivo para ejercer una ciudadanía activa, así como para visibilizar y dar voz a la juventud en la toma de decisiones. Ahora bien, para que las personas jóvenes se empoderen alguien debe ceder poder. ¿Es esto lo que nos da miedo? Vuelve el debate sobre el voto a los dieciséis. Ojalá tengamos en 2019 los votos más jóvenes de la historia de nuestro país.

Ruta electoral por las palizas del 1 de octubre

17 marzo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Las colas han sido la primera gran foto. Al ser día laboral muchos han preferido votar a primera hora. Damià no recuerda tanta gente: “Todo es raro, son elecciones anormales convocadas de manera ilegal”.

En el colegio Joan Fuster la policía se llevó las urnas a golpes. Lo ocurrido el 1-O en estos colegios ha quedado impreso en la memoria colectiva.

Ramón Lobo

El rumor era este: “si vas con un lazo amarillo, no te dejan votar”. Oriol empuja un cochecito con su hijo de ocho meses. El chupete es amarillo, igual que la funda que le protege del frío. Junto al manillar ha recortado una estrella amarilla de papel que lleva prendida en la cabecera. No es el único, muchos exhiben pañuelos, bufandas, sudaderas y jerséis del color maldito. El amarillo representa la petición de libertad de los presos,  algo que la autoridad electoral considera propaganda política.

En el colegio Congres-Indians se ha formado una fila mañanera que ocupaba dos manzanas. Ayudó que abriera con nueve minutos de retraso. Las colas han sido la primera gran foto. Al ser día laboral muchos han preferido votar a primera hora. Otros lo harán a mediodía o antes de cerrar las urnas. Damià no recuerda tanta gente: “Todo es raro, son elecciones anormales convocadas de manera ilegal”. Después de empezar la conversación con tanto brío, apuesta por el acuerdo. “Es necesario sentarse a negociar. Todos hemos ido demasiado deprisa”.

En la escuela L’Estel, cerca de la avenida de Felipe II, también hay mucha gente. Es una de las atacadas por los antidisturbios el 1-O. Sandra dice el recinto que no tiene nada de especial ni es símbolo de nada, “solo tiene acceso fácil, es sencillo entrar y salir porque la calle es ancha. No eligieron centros en calles pequeñas en los que podrían verse rodeados”.

Sandra es apoderada de ERC, igual que su marido Jordi. Los acreditados por los partidos independentistas utilizan cordones amarillos. Los de la CUP usan tarjetas plastificadas de ese color pero no hay acuerdo en los cordones: blancos, negros, de zapatos. Bromeo con uno de ellos si tanta variedad representa a cada una de las corrientes.

Santi es un fanático del Barça. Le encanta el fútbol, pero prefiere que Junts per Catalunya gane las elecciones a que su equipo arrase el sábado en el estadio Santiago Bernabéu. “Como si el Real Madrid nos gana 10-0”. Tras las risas admite que su posición tiene truco, “os llevamos 11 puntos” en la clasificación.

 Numerosos ciudadanos guardan cola en el colegio electoral de la Plaza de la Universidad de la ciudad condal. EFE/Javier Etxezarreta
Numerosos ciudadanos guardan cola en el colegio electoral de la Plaza de la Universidad de la ciudad condal. EFE / Javier Etxezarreta

Al lado de la avenida Meridiana, detrás de la parroquia de Don Bosco, está el Joan Fuster, otro de los atacados el 1 de octubre.

David es apoderado de los comuns. Explica que lo ocurrido en el Fuster y en L’Estel propagó el miedo en los demás colegios de La Sagrera, Maragall y Congrés, que son barrios obreros y de clase media raspada. El bar de Rosa, en Congrés, es un laboratorio de esa Barcelona emigrante integrada que también se ha sentido expulsada por el PP. En octubre hubo temor a las porras, hoy los sentimientos son de decepción e inquietud. Nadie sabe qué va a pasar.

El Joan Fuster es grande. La gente aguarda su turno en un pabellón de deportes. Un espejo trasero multiplica las colas. Muchos de los que quieren votar son personas mayores que se despistan con la tarjeta censal. Los apoderados les socorren con amabilidad y sin consignas de última hora. Abundan las sillas de ruedas. En el Fuster y en los demás colegios visitados hay rampas de acceso. Bromeo con Anna, interventora de ERC, “¡claro, como esto es Europa!”.

Guillermo es de la CUP. Le hablo en castellano, él responde en catalán. Nos entendemos. Dice que después de todo lo ocurrido desde el 1-O ha aprendido que el Govern fue muy tímido, que debió llamar a la gente a la defensa de las instituciones. “Nosotros estábamos preparados”. Se queja de la campaña mediática desde Madrid y de los medios desplegados por Ciudadanos en esta campaña. “¿De dónde sacan el dinero?”, se pregunta.

En el Joan Fuster la policía se llevó las urnas a golpes. Lo ocurrido el 1-O en estos colegios ha quedado impreso en la memoria colectiva. Las imágenes fueron terribles. Aún corren vídeos que refrescan la memoria. El independentismo se aferrado a esa herida, la última de tantas. Sorprende que el Gobierno central no haya encontrado argumentos para paliar la sensación de humillación. Hubiera bastado reconocer el exceso policial y destituir al ministro de Interior. La violencia y los presos son argumentos que sobrepasan las fronteras del independentismo.

Arnau también es del Barça y de Messi; regala el partido del Bernabéu y la lotería de mañana a cambio de una victoria de los partidos independentistas. “Esto es más importante porque nos afecta a todos, sean cuales sean tus colores”. Hay buen ambiente. Parece un domingo fresco de primavera en vez del inicio del invierno.

Entre los apoderados de Ciudadanos está Guillermo Díaz, que es diputado en el Congreso. Cree que una participación alta favorecerá a Inés Arrimadas. No ve a C’s convirtiendo a Miquel Iceta en president. “No sería lógico apoyar al cuarto clasificado. Esto no tiene nada que ver con [la serie de televisión] Borgen”. Su tarjeta de apoderado lleva una cinta de color naranja.

Civil guards clear people away from the entrance of a sports center, assigned to be a polling station by the Catalan government in Sant Julia de Ramis, near Girona, Spain, Sunday, Oct. 1, 2017. Scuffles have erupted as voters protested as dozens of anti-rioting police broke into a polling station where the regional leader was expected to show up for voting on Sunday.
Policías nacionales se enfrentan a ciudadanos que quieren votar en Sant Juliá de Ramis, cerca de Girona. FOTO: AP Photo / Francisco Seco.

A la salida del instituto un grupo de jubilados forman un tapón en la puerta. Uno dice que se llama Domicilano y no Domingo como le han llamado los de la mesa. También asegura que ha votado a Podemos. “Tiene usted nombre de emperador”, le digo. “Ojalá, pero me llega tarde”, responde.

Otro instituto apaleado, en esta ruta del exceso policial, fue el Jaime Balmes. Sorprende que fuera uno de los objetivos elegidos porque es muy pequeño. Solo tres mesas. Ahí es donde encuentro a Anna, de 44 años, con quien bromeé sobre las rampas. Espera que ERC gane y que todo se pause. “Estoy cansada. Muy cansada de la respuesta del PP, de su falta de empatía”. Se siente agredida en su cultura y en su lengua, dice que no ve respeto desde el Gobierno. “Pero en Cataluña se puede enseñar en catalán”, le apunto. “Sí, pero estoy cansada de que me amenacen todo el tiempo y de tener que justificarme”.

Nadie se atreve a anticipar resultados ni qué tipo de pactos podrán darse en los próximos días. “Si gana Arrimadas no significa nada; hoy no se vota presidente, el presidente lo eligen los diputados y diputadas del Parlamento. Ella no tendrá una mayoría suficiente”, dice Guillermo, el miembro de la CUP que se expresa en catalán. Anna afirma que cualquier solución está en la educación, “educar la tolerancia”.

Debajo del ruido político y de sus altavoces mediáticos, está la gente que vota, que pasea, que toma un café, que habla en los dos idiomas sin problemas ni barreras”. “Solo pedimos respeto, que funcionen los cercanías y que tengamos el corredor Mediterráneo y un AVE”, dice Anna. Al final debajo de las palabras grandilocuentes, de las epopeyas, está el día a día. Quizá solo falte eso: gente normal haciendo cosas normales al frente de la nave.

Eurocomunismo

16 marzo, 2018

Fuente: http://www.elpais.com

El comunismo occidental renunció al modelo soviético y aceptó las ‘libertades burguesas’.

Santiago Carrillo, en la tribuna de invitados del Congreso
Santiago Carrillo, en la tribuna de invitados del Congreso CRISTÓBAL MANUEL

Cuando Franco murió, el eurocomunismo florecía en algunos países de Europa occidental. No era un concepto con una doctrina definida, sino el resultado de un proceso histórico gradual, de adaptación, que afectó a algunos partidos comunistas de las sociedades democráticas industriales desde la Guerra Fría.

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Lecciones de un siglo letal (27/09/2016)

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El pilar fundamental de ese proceso histórico fue la emancipación de las concepciones ideológicas y políticas sostenidas —y extendidas por el este de Europa— desde Moscú. Era un rechazo a aceptar el socialismo soviético como modelo, apelando a las peculiaridades y diferencias de las condiciones históricas en los países occidentales después de 1945.

Al rechazar ese modelo soviético, los dirigentes eurocomunistas estaban planteando una reevaluación del legado de 1917, del leninismo revolucionario, pero también de las políticas de colectivización violenta, del estalinismo y de los principios y prácticas que habían acompañado al comunismo desde la muerte de Stalin. Significaba también una ruptura con el internacionalismo proletario tan vinculado al Estado soviético. El cambio fundamental radicaba en la aceptación del pluralismo político, de los derechos y libertades individuales de las que hasta ese momento habían sido calificadas como “democracias burguesas”. Jean Kanapa, dirigente del Partido Comunista Francés, lo describió como “socialismo democrático”, para diferenciarlo del soviético, una vía para conseguir un amplio consenso en la sociedad que recogiera las lecciones de los acontecimientos en Chile, Portugal, Hungría y Checoslovaquia.

Pero esas tendencias de transición desde la opción revolucionaria a la democrática llegaron en un momento en el que los partidos socialistas, rivales electorales de los comunistas, encontraban importantes apoyos en los trabajadores del sector de servicios, más allá del histórico proletariado industrial, y apuntalaban, con sus políticas asistenciales, el Estado de bienestar. Desde mayo de 1968 y la invasión de Checoslovaquia, cientos de miles de jóvenes europeos nutrieron nuevos movimientos sociales —vinculados al pacifismo/antimilitarismo, al feminismo o a la ecología— que abandonaban el sueño revolucionario para defender una sociedad civil democrática, y que asumían formas de organización menos jerárquicas y centralizadas.

La legalización del PCE y los primeros pasos dados por Santiago Carrillo para reconocer a la monarquía parlamentaria colocaron a los comunistas españoles ante un futuro inmediato plagado de esperanzas.

Algunos de esos cambios aparecieron en España en los años finales de la dictadura franquista y en los primeros de la Transición. Desde los años sesenta, el control absoluto que la dictadura intentaba ejercer sobre los ciudadanos no pudo evitar la movilización social contra la falta de libertades. El movimiento de Comisiones Obreras, orientado por grupos comunistas, creó una nueva cultura sindical, alejada de la que impulsaron la CNT y la UGT, que utilizaba los canales de participación que el marco franquista permitía.

Debido a ese escenario peculiar, tan diferente al francés y al italiano, o al portugués desde la Revolución de los Claveles de abril de 1974, el PCE tuvo una notable influencia en el movimiento estudiantil, en las fábricas y en muchas asociaciones vecinales que se formaron en torno a reivindicaciones relacionadas con el problema de la vivienda, la falta de servicios públicos o la carestía de la vida. Cuando esa protesta urbana derivó pronto hacia cuestiones políticas como la petición de amnistía y la demanda de Ayuntamientos democráticos, el PCE funcionó como una plataforma de concienciación política, de oposición a la dictadura y de escuela de una cultura democrática.

La legalización del PCE el 9 de abril de 1977 y los primeros pasos dados por Santiago Carrillo para reconocer a la monarquía parlamentaria colocaron a los comunistas españoles ante un futuro inmediato plagado de esperanzas. Que no se cumplieron por los pobres resultados que el PCE obtuvo en junio de 1977 —el 9,3% de los votos y 19 escaños—, en marzo de 1979, hasta llegar al desastre de octubre de 1982, solo 4 escaños, que provocó la dimisión de su secretario general.

Es verdad que la veterana dirección comunista tenía estrechos vínculos con la generación de la Guerra Civil, que el recuerdo traumático de aquel conflicto violento, el legado del autoritarismo y el miedo al comunismo impuesto por la dictadura pesaron como una losa en los primeros años de la Transición. Pero la crisis del PCE tuvo muchas similitudes con la que sufrió el eurocomunismo en otros países desde finales de los setenta. Cuando los partidos comunistas de Europa occidental abandonaron de forma tardía el modelo soviético, otros actores representaban ya de una forma más clara, y con más apoyos sociales, el socialismo democrático.

Julián Casanova es historiador.

La precariedad doblega a los científicos españoles, que pasan de emigrar a abandonar la investigación

14 marzo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

El pasado miércoles el líder de la Federación de Jóvenes Investigadores ‘Precarios’ anunciaba su abandono definitivo de la carrera investigadora. En realidad, José Manuel Fernández dejó la ciencia en 2015. Y su caso tampoco es único. Cada año un número indeterminado de investigadores termina renunciando a su carrera. El problema es que nadie sabe exactamente cuántos son, en qué momento abandonan la investigación o a qué campos emigran. Tan solo sabemos, por un informe de la Comisión Europea, que España ha perdido unos 12.000 científicos desde el inicio de esta década.

La noticia publicada por el diario El País incide en un fenómeno que, para el portavoz de la plataforma Ciencia con Futuro, Javier Sánchez, es “algo muy habitual”. “El abandono de la carrera investigadora y los problemas de la ciencia en España no se originaron con los recortes de 2010, solo se incrementaron”, puntualiza. Sánchez recuerda que ya en 2001 varios de sus compañeros de tesis abandonaron la investigación, aunque cree que “hoy en día la situación es muchísimo más evidente”, ya que “ahora hay personas que se están planteando dejar la ciencia, no recién terminada la tesis, sino en momentos de su carrera mucho más avanzados”.

Uno de estos investigadores es Enrique, un informático de 39 años que tras terminar su tesis estuvo enlazando contratos posdoctorales durante varios años. “Entonces vi que no había más opciones y tuve que dedicarme a otra cosa”, asegura a eldiario.es.

Hoy Enrique es profesor de secundaria y, pese a tener la acreditación que le valida para dar clase en la universidad, no se arrepiente del cambio. “Ahora mismo estoy bien, me gusta la docencia, el sueldo es mucho mejor que en la universidad y estoy sometido a menos presión”, comenta. Sin embargo, insiste en que se fue “forzado”. “Yo nunca hubiera dejado la universidad sino fuera por la falta de oportunidades”, sentencia.

Precariedad y competitividad

Existen muchos factores que llevan a los investigadores a abandonar una carrera que cada vez es más competitiva. “Ahora mismo la competencia comienza incluso antes del primer contrato predoctoral”, asegura Sánchez. “Casi se está exigiendo tener artículos publicados a personas que aún no han comenzado su carrera científica”.

Ante esta situación, es habitual que los investigadores duden sobre sus capacidades para continuar con su vocación, tal y como reflejaba una encuesta realizada por la revista Nature a finales de 2016. Según los resultados, casi dos tercios de los investigadores encuestados (más de un 60%) había pensado alguna vez en dejar la investigación.

Sin embargo, en España “esta situación se ha visto agravada por la situación de precariedad de la ciencia española y por los recortes que se han vivido desde 2010”, asegura Sánchez. El pasado año, Ciencia Con Futuro lanzó una encuesta sobre la situación de los científicos españoles que mostraba que 7 de cada 10 investigadores habían considerado en alguna ocasión abandonar la ciencia, una cifra que ascendía a 8 de cada 10 en el grupo de entre 25 y 35 años. “La competitividad que hay y la escasez de plazas hacen que esto se convierta en algo imposible y estresante”, asegura Enrique.

Además, un 74% de los encuestados afirma sentirse desprotegido por el sistema científico español, un porcentaje que alcanza el 84% entre las mujeres de 30 a 35 años. Las diferencias son también importantes a la hora de valorar la principal preocupación de los científicos. Entre los lectores de Nature, un 44% considera que el desafío más importante al que se enfrentan es la lucha por la financiación, mientras que en España la cifra llega a un 59%.

Un mercado incapaz de absorber el talento científico

El orientador laboral y cazatalentos para empresas de I+D Manuel Castellano también se muestra crítico con la situación actual. “La ciencia en España no está en su mejor momento y mi sensación es que estamos peor que hace cinco años”, asegura, aunque insiste en la falta de datos reales sobre empleabilidad y en la necesidad de hacer “un seguimiento para saber qué está ocurriendo con los científicos”.

Castellano es otro de los muchos científicos que ha abandonado la carrera investigadora. “Estuve siete años trabajando como investigador en EEUU, pero cuando volví no me salieron muchas opciones laborales”, cuenta a eldiario.es. “Finalmente, conseguí un contrato de tres años en una universidad, pero antes de terminar vi que no tenía posibilidad de progresar profesionalmente, así que busque otras vías”, sentencia.

Sin embargo, Castellano no considera el cambio de actividad como un problema, sino como una oportunidad para que los científicos utilicen sus capacidades en otros sectores profesionales, aunque señala la poca flexibilidad del sistema de I+D español. “Yo no cambié de trabajo solo por la falta de oportunidades, sino también porque me empezaron a gustar otros caminos”. El problema, asegura, es que “antes de dejar la carrera investigadora empecé a preguntar qué podía hacer y nadie me sabía decir”.

Este doctor en neurobiología también señala la falta de flexibilidad de los propios investigadores. “En España, seguimos pensando que la persona que entra en la carrera investigadora con un contrato predoctoral va a llegar a ser un jefe de grupo y eso es un error”, asegura, porque “los científicos pueden liderar muchos sectores profesionales”.

Sin embargo, el panorama al que se enfrentan los investigadores que, como Castellano, quieren cambiar de aires tampoco es muy alentador. Según un informe elaborado por  el Observatorio Social de la Caixa el pasado mes de septiembre, las empresas españolas destinan a la I+D la mitad que la media europea. “No tiene sentido seguir generando jóvenes investigadores para después no darles alternativas profesionales. Es una drama invertir tanto dinero en formar a una persona para después no aprovechar ese capital humano, que muchas veces se caba marchando al extranjero”, concluye Castellano.

Con “portavoza” o sin ella, la Caverna marca el debate nacional

11 marzo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Lo han vuelto a hacer. Los jefes de pista del gran tinglado saben cómo mover la batuta para que el personal baile al ritmo impuesto. La “portavoza” de Irene Montero se ha situado en el top del debate desplazando noticias de auténtica envergadura. Ni la peligrosa apuesta por la ampliación de la cadena perpetua, o la lucha por el liderazgo más escorado a la derecha entre PP y Ciudadanos o los nuevos vientos de las pensiones han ocupado tanto espacio informativo como una palabra. Han salido expertos lingüistas en cada esquina del país, defensores del purismo de la lengua en cada conversación. Hay que llevar a Montero a la hoguera,  la estupidez elevada al cubo, la nueva cruzada del odio nacional.

Sí, sí, voz ya es un vocablo femenino y no necesita una “a” más para ser portada por una mujer. Personalmente es lo que prefiero pero no estamos en ningún debate lingüístico. Cada hito de esta carrera sangrienta sirve de catalizador del lamentable estado de nuestra sociedad.  Por la pureza del lenguaje, matan… pero no siempre. Casi nunca en realidad. ¿Se dedicaron editoriales como ahora, artículos y columnas, tertulias, insultos mediáticos de grueso calibre, cuando el escritor Arturo Pérez Reverte extendió el uso del término “feminazi” que tomó prestado de otro gran machista?  La defensa de la pureza del lenguaje es tan selectiva que parece  ideológica y de clan.

En 2001 la Real Academia de la Lengua se echó al monte de la modernización e introdujo 32.000 novedades, con nuevas palabras y retoques de muchas otras. Entonces fijó y dio esplendor al español con términos como guay, jope, kit, set, gay, flipar, master, talibán, zapear, pasota, tapear, currante o tropecientos. Pues bien, de los tropecientos expertos del país la mayoría debió encontrar todo muy guay porque no se llenaron los medios de críticas. Nadie buscó la raíz ortodoxa del guay, el jope o del kit.  Ni se reivindicó siquiera la españolidad perdida en el Real Diccionario de web, hardware o software.

Les diré más, en la constante renovación de sus contenidos la RAE le dio otro buen meneo al esplendor del lenguaje en 2010. En esta ocasión introdujo abducir, alcaldable, buñueliano, rojillo, cultureta, espray, festivalero, grafitero, homófobo, oenegé, sobao, sostenibilidad, antiespañol, muslamen, obrón o jet lag, entre otros. Veamos, el “muslamen”,  muslos de persona, es “preferente los de mujer”. El obrón es una obra de gran envergadura, tal cual de elegante. El antiespañol, un contrario a todo lo relacionado con España, a todo, en un pack. Y, ya ve, el sobao es, solo, un bizcocho.

¿Dónde estaban los lingüistas expertos, los talibanes de la pureza idiomática? ¿Cuántas  vestiduras llevan rotas antes de hacer jirones las de hoy por la “portavoza” de Irene Montero? Porque otra razón no habrá, ¿verdad? Me temo que sí, que hay otras.

La RAE, con sus vetustos académicos dentro, se negó a cambiar incluso en sus revolucionarios acercamientos al sentir popular, algunas acepciones muy concretas. Les citaré varias que todavía hoy permanecen.

Cualquiera: Mujer de conducta moral o sexual reprochable (precedida de una).

Mujer fatal: 1. Mujer seductora que ejerce sobre los hombres una atracción irresistible y peligrosa.

Mujer mundana: 1. Prostituta.

Mujer pública: 1. Prostituta. Hombre público: 1. Hombre que tiene presencia e influjo en la vida social.

Hombre bueno: 1. Hombre que actúa como mediador en los actos de conciliación.Mujer buena: No existe en el diccionario. Sí está buena mujer o buen hombre, que nos dicen en la RAE es la forma de “llamar o dirigirse a un desconocido”. Esto sí que es seguir el pálpito de la calle en el siglo XXI.

Mujerzuela:  2. Mujer perdida, de mala vida. Hombrezuelo no existe.

Perra: 6. Prostituta.

Zorra: 7. Prostituta. Zorro: en las ediciones más recientes ya es persona muy taimada, astuta y solapada. Hasta hace poco solo era el hombre el zorro astuto.

Fácil, un adjetivo que también selecciona, así textualmente:

4. Dicho de una persona: Accesible en el trato.

5. Dicho especialmente de una mujer: Que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales.

¿Ustedes  creen que las hordas vengadoras del uso de “portavoza” no lo saben? Los jefes de pista con seguridad, los enfervorizados seguidores ya es más dudoso.

La portavoza tapó un bochornoso debate en el que la ministra Fátima Báñez llegó a negar que hubiera brecha salarial entre hombres y mujeres y sacó sucias armas para invalidar a la portavoz de Unidos Podemos. Tan machistas como todo el contexto. La prensa concertada, los guardianes de las esencias de la involución, imponen la agenda informativa y cuando los ojeadores olisquearon la carnaza de la palabra “portavoza” se llenaron de júbilo.

Unas y otros, más otras y unos, nos pasamos la vida achicando agua de los torpedos que lanza la Caverna. Y lleva su tiempo. Desplaza temas fundamentales. Aunque éste también lo es. No, como vemos, lingüístico, sino ideológico, político, del que a menudo resulta ser cómplice y cobertura de la corrupción.

Portada de ABC el 10 de febrero de 2018
Portada de ABC el 10 de febrero de 2018

Ya ven, no tuvo otra portada mejor que sacar ABC que con cinco escritoras enjuiciando la “portavoza” en lugar de contar a sus lectores la realidad que les preparan con las pensiones que los van a dejar tiesos. Ni estas escritoras pudieron llegar a una elección mejor para implicarse que en el objetivo de ABC a toda portada. Extraña en algunos casos, en otros no.

Lo más trágico es precisamente la complicidad o el seguidismo en estas tareas de involución y siembra de odio interesado. Una palabra, errónea o no, es nada en el contexto del gran fiasco que padecemos. Nadie en su sano juicio le daría ninguna prioridad. Y sobrecoge que personas que se dicen progresistas se sumen al linchamiento de Montero porque “lo uno no quita lo otro” y “ha sido un error”. Pues vale, si tanto les arde en su conciencia, se lo dicen en su justa proporción y ya está. “Les da argumentos a la derecha”. Esto es lo peor. El espíritu servil que acepta la tiranía y evita molestar al abusador para que no siga pisando. Mira que citan a Rosa Parks y olvidan una frase esencial que dijo: “Cuanto más cedíamos, peor nos trataban”.

En aquel zafarrancho de limpieza de la lengua que organizó la RAE en 2001 suprimió por arcaica una palabra de origen aragonés: Fematero. Era el recogedor de basuras. No vendrían nada mal unos cuantos miles de femateros y femateras. Y un poco más de criterio.