Archive for the ‘periodismo crítico’ Category

La república como objetivo

22 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

El pragmatismo de ‘la monarquía va bien y es barata’ no deja de ser un brindis al sol, puesto que no sabemos cuánto de bien iría o lo barata que resultaría una presidencia de la República Española.

Lo de “no soy monárquico, sino juancarlista”, cojea.

Elisa Beni

15/04/2017 – 19:56h

Bandera republicana

El debate sobre la forma que debe adoptar el Estado en España no está cerrado. Nunca lo ha estado. En esta semana de pasión y de pasiones se han dado cita el aniversario de la proclamación de la II República Española y las órdenes cautelares de jueces para hacer retirar la tricolor de plazas y espacios públicos. ¡España, mañana, será republicana!  era el clamor. Y hoy, el mañana se convierte en un horizonte inalcanzable porque nunca se admite el debate abierto, porque se intenta estigmatizar de forma increíble una realidad común en las democracias occidentales y porque una espiral de silencio recorre la opinión pública cuando de este tema se trata.

En primer lugar conviene analizar la represión ideológica que se ejerce sobre aquellos que defienden políticamente el republicanismo. Lo han hecho varios ayuntamientos. Un juez de lo contencioso-administrativo en Cádiz ha obligado al alcalde a quitar la tricolor que se había izado en una plaza con motivo de una exposición sobre la Memoria Histórica. Alegan los del PP -siempre ellos- que colocar esa bandera “vulnera el principio de objetividad y neutralidad de las Administraciones”. ¡Escuchen, esto lo vulnera y no poner las banderas rojas y gualdas de los cuarteles a media asta o presidir las procesiones como ha hecho Cospedal! Eso no. Es la tricolor la que les molesta. Olvida este juez de primera instancia que ya el Tribunal Superior de Justicia de Madrid resolvió sobre esta cuestión (STSJM 16.861/2003) afirmando claramente que “la bandera republicana como manifestación de ideología respeta el orden jurídico existente” y que ordenar retirarla de un lugar donde ha sido puesta por quien defiende ese sistema de organización política vulnera los derechos fundamentales reconocidos en los artículos 16 y 20 de la Constitución Española.

Es, pues, un derecho fundamental reconocido por la Constitución expresar el deseo de que la forma del estado sea una república. Yo voy más allá e incido en que no existen argumentos racionales ni es intelectualmente sostenible que la monarquía sea una forma adecuada de atribuir la jefatura de un estado democrático. Me perdonarán pero no conozco ni a un solo español que crea que un coito productivo de una persona apellidada de una manera determinada sea un método racional para nombrar jefe del Estado. Antaño les contaban aquello del dedo divino, pero hoy no cuela. Todas las defensas que conozco de la monarquía española son pragmáticas: va bien y es barata. Lo cual no deja de ser un brindis al sol, puesto que no sabemos cuánto de bien iría o lo barata que resultaría una presidencia de la República Española similar a la italiana, francesa, portuguesa, griega.. ¡ah, vaya, que todos los países latinos viven bajo la forma de república y tan campantes!

Supongo que los que así se comportan creen que tal defensa es un poco endeble -incluso hoy lo de “no soy monárquico, sino juancarlista”, cojea-  porque hay fuerzas muy poderosas que se concitan para convertir un debate perfectamente lícito y políticamente relevante y conveniente en un tabú. Tengo que confesar que en todos mis años como periodista de opinión sólo en dos ocasiones he sido advertida sobre la necesidad de “ser cuidadosa” y en ambas el tema sujeto a debate era la monarquía, si bien en la figura de su anterior representante.

Lo mío, si quieren, ni siquiera es algo personal. Felipe de Borbón me parece una persona íntegra. Ni siquiera discuto que tenga cualidades con las que podría ser un excelente candidato a revalidarse como presidente de la República tras unas elecciones. Es esa la clave: tras unas elecciones. Ya lo hizo Simeón de Bulgaria, rey exiliado con seis años y posteriormente primer ministro electo de su país. Lo mío es una cuestión de racionalidad y de comunión con los ideales republicanos de Libertad (de expresión, de culto, de sindicación y de todo aquello que no perjudique a los otros), de Igualdad (ante la ley, de voto, por sexo, de oportunidades…) y de Fraternidad (solidaridad, ayuda mutua, familiar…) a los que muchos franceses añaden también el de Laicidad que también comparto.

Y no crean que no entiendo la batalla de los conservadores y de muchos poderes fácticos para evitar que este debate se produzca de forma efectiva. El dinero y el poder quieren pocos movimientos una vez visto que lo que hay les conviene.

No obstante, hay que recordar que en una república algunos de los escándalos que hemos vivido se gestionarían de otra manera. Eso a pesar de que hay que reconocerle a Felipe VI la perspicacia y la habilidad suficientes para comprender que hay actitudes y comportamientos que ya no van a ser fácilmente digeribles por la sociedad española. Su llegada al trono supuso incluso el atemperamiento de las tensiones y presiones que se ejercieron sobre el sistema judicial desde un Palacio de la Zarzuela que no dudó, en una decisión incomprensible, en criticar oficialmente el comportamiento de los jueces.

Que cada 14 de abril se desplieguen banderas tricolores es el menor de los males que puede esperarse en el seno de una sociedad que no es monárquica militante ni mucho menos. Y es que, si lo piensan, no encontrarán muchas posibles defensas de un sistema arcaico, anacrónico y que tanto dolor ha causado en este país. Excepto aquello de que nos es útil como si no fuéramos ya un pueblo capaz de dotarnos de una república útil y, evidentemente, federal.

Compañeros: ¡Salud y República!

¿Qué hacemos con los llamados paraísos fiscales?

17 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Describe mucho mejor el fenómeno guarida fiscal, escondrijo en el que se refugian una o varias personas buscadas por realizar actividades delictivas, que el de paraíso.

La evasión fiscal es un delito gravísimo: provocar pobreza, dañar la salud, empobrecer el capital humano… son delitos de lesa humanidad.

– Juan Gimeno

07/04/2017 – 19:09h

El PP rechaza penalizar en la nueva Ley de Contratos a empresas vinculadas a paraísos fiscales
Jornada en el Congreso contra los Paraísos fiscales

El lunes 3 de abril, siguiendo la iniciativa del Foro Social Mundial, se celebró el día mundial contra los paraísos fiscales. La plataforma por la Justicia Fiscal[1]  celebró en el Congreso de los Diputados un encuentro con representantes de los grupos parlamentarios en el que planteamos la reflexión sobre la pregunta que da título a este artículo.

En estos tiempos de neolenguaje y posverdad, cada vez más orwelianos, un primer apunte ha de referirse al propio término de Paraísos Fiscales. Porque el lenguaje no es neutral y elegir una forma de denominar algo es ya una opción respecto al mensaje que se quiere enviar.

¿Qué es un “paraíso”? Una definición es la de “lugar en que llegan las almas de los justos y donde gozan de felicidad completa”. Es difícil conseguir algo más atractivo. Solo llegan los mejores y obtienes la felicidad absoluta. Pero resulta difícil aceptar que quienes utilizan los llamados paraísos fiscales sean precisamente los “justos”. Y no nos resignamos a que se presenten esos territorios como lugares deseables.

Tampoco es neutral la definición de paraíso fiscal que encontramos en el diccionario de la RAE: “País o territorio donde la ausencia o parvedad de impuestos y controles financieros aplicables a los extranjeros residentes constituye un eficaz incentivo para atraer capitales del exterior”. Simplemente, una feliz herramienta de política económica. Visto así, por ejemplo, la bomba atómica se definirá como eficaz incentivo para finalizar una guerra.

En inglés se utiliza la expresión Tax Haven (refugio o guarida). Quizás alguien tradujo confundiendo Haven con Heaven (cielo) y nos ha quedado esa perversión.

Sin duda, describe mucho mejor el fenómeno la expresión Guarida (fiscal), escondrijo en el que se refugian una o varias personas buscadas por realizar actividades delictivas (que conllevan habitualmente la defraudación fiscal).

Porque las guaridas fiscales son, en realidad, guaridas de delincuentes: sin ningún sentido económico real, ocultan y sirven de puente para el blanqueo de capitales de actividades como la corrupción, el crimen organizado, las mafias, el terrorismo, el tráfico de armas, el tráfico de drogas… En general, todo tipo de actividades contrarias a los derechos humanos y al bien común.

Como, es cierto, todas los delitos descritos eluden impuestos y blanquean en las guaridas, el adjetivo “fiscal” es apropiado. Pero parece como si se utilizara para suavizar el delito. Si habláramos de guaridas de terroristas, de mafiosos y traficantes, las opiniones públicas pedirían indignadas una acción dura contra ellas. Pero lo de fiscal suena a delito menor, más suave.

No es fácil de entender esta (falta de) conciencia ciudadana. La evasión y el fraude fiscal disminuyen gravemente la recaudación pública, dificultando obtener los ingresos necesarios para financiar la inversión en servicios públicos y sociales esenciales. Además, agrava la injusticia del sistema y vicia la competencia leal al favorecer a las grandes empresas.

¿No somos conscientes de que los recursos públicos son la garantía de los derechos ciudadanos, de derechos humanos básicos? Sin ellos, sufre la educación, la salud, la seguridad, la productividad, la libertad y la propia democracia.

¿No somos conscientes de que la inversión en derechos sociales reduce gastos? Está demostrado que la pobreza incrementa los riesgos de enfermedades y de abandono escolar; que la menor inversión en salud acaba provocando mayor gasto curativo; que la elevada desigualdad reduce el crecimiento y genera inestabilidad social.

Provocar pobreza, dañar la salud, empobrecer el capital humano… son delitos de lesa humanidad: acto inhumano que cause intencionalmente grandes sufrimientos o atente gravemente contra la integridad física o la salud mental o física cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.

La evasión fiscal es un delito gravísimo

Las guaridas han existido siempre. La impunidad es lo que les permite sobrevivir y crecer. La globalización financiera ha multiplicado los importes y la opacidad, con muchas entidades financieras actuando como inductores y facilitadores de tales prácticas delictivas.

No actuar decididamente contra las guaridas fiscales supone un grave delito de complicidad con los que se dice combatir.

Es cierto que diferentes actores internacionales (G7, G20, OCDE, UE) están, dicen, tomando medidas para obligar a un mayor control sobre la utilización de las guaridas fiscales por parte de grandes empresas y fortunas para eludir o evadir impuestos. Pero… con retraso, timidez y sin afectar a territorios afectos a su propia soberanía.

En todo caso, la cooperación internacional es imprescindible.

No es cierto que no se pueda hacer nada. Hay muchas propuestas perfectamente viables. Estas son algunas de ellas:

  • — Revisar la definición de paraísos fiscales y elaborar un nuevo listado efectivo de territorios. Aunque no tengan ámbito nacional.
  • — Puesta en marcha de un régimen fiscal multilateral que evite la competencia de estímulos fiscales entre Estados y que aborde la transparencia fiscal internacional, el intercambio automático de información y la lucha contra el fraude. Al menos dentro de la UE.
  • — Implantar el Impuesto a las transacciones financieras que penalice los flujos especulativos, especialmente los que se negocian desde estos refugios opacos.
  • — Obligar a las empresas y corporaciones a publicar sus inversiones, beneficios e impuestos pagados país por país.
  • — Registro público obligatorio de titulares reales y últimos de las empresas.
  • — Prohibición de sociedades ficticias y acciones al portador.
  • — Colaboración obligada de las grandes entidades de Banca Privada (titulares que operan en guaridas fiscales).
  • — Ligar acuerdos de libre comercio con convenios de intercambio de información.
  • — Penalizaciones a las empresas con fondos o filiales en esos territorios:
    • — en la obtención de contratos y concursos
    • — en beneficios fiscales
    • — en los movimientos con guaridas fiscales

Cabe destacar en esta dirección el movimiento por los Municipios libres de paraísos fiscales.

  • — Reforzar y priorizar la inspección.
  • — Proteger a los denunciantes y filtradores.
  • — Penas mayores que las actuales, y sin reducciones, a quienes utilicen las guaridas fiscales.
  • — Exigencia de responsabilidades a asesores e intermediarios financieros.
  • — Plazo ampliado para prescripción de delitos.
  • — …

Es imprescindible apuntar hacia la completa erradicación de las guaridas fiscales… a medio plazo. A corto plazo es imperativo acometer medidas que penalicen y desincentiven la utilización de estos territorios. Medidas enmarcadas en la lucha contra la evasión y el fraude, que son las lacras que es preciso extirpar.

No es un objetivo imposible. Depende de la voluntad política y de la capacidad de presión.

El castigo social y electoral ha de ser la medida más eficaz para conseguir superar la tibieza de las políticas aplicadas. Por ello, es necesario educar y sensibilizar a la ciudadanía en la gravedad de los delitos fiscales así como en la gravedad de los comportamientos cómplices, aunque solo sea por omisión.

Erradicar las guaridas fiscales es un primer paso. Y es responsabilidad colectiva: de los líderes políticos y los gobiernos, de los medios de comunicación y de los educadores, de los votantes y ciudadanos…

También de todas las organizaciones sociales que trabajamos por un mundo mejor y más justo.

Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opinión del autor

[1] La plataforma por la Justicia Fiscal, es una alianza de organizaciones ciudadanas, sindicatos, movimientos sociales, ONG y otros actores de la sociedad civil, movilizadas para corregir las desigualdades del sistema impositivo y exigir medidas reales contra el perjuicio social de la evasión y la elusión fiscal y acabar con los llamados Paraísos Fiscales.

Sobre la revolución en Venezuela

16 mayo, 2017

Fuente: http://www.blogs.publico.es

América Latina ha vivido importantes revoluciones sociales y políticas en las últimas décadas, y entre ellas se ha encontrado la más sonada: la de Venezuela. Aunque los procesos en Ecuador y Bolivia han sido interesantes, a mi juicio el proceso venezolano ha tenido mucha más importancia cuantitativa y cualitativa. En pocos años, el Gobierno de Chávez consiguió aprovechar la crisis política que atravesaba el país para darle la vuelta a la grave situación de desigualdad y pobreza que asolaba a la mayor parte de la población. La Revolución Bolivariana consiguió sacar de la pobreza a millones de personas que, por primera vez en la historia, podían alimentarse tres veces al día precisamente en un país donde el 1% más rico había dispuesto hasta entonces de la mayor parte de la riqueza y de la tierra así como de la totalidad del poder político, económico y social. El proceso venezolano, con Chávez a la cabeza, fue siempre muy singular tanto en sus aspectos culturales como en las innovaciones acometidas, y por ello resultó siempre extraño de entender para la izquierda occidental; víctima, claro está, del eurocentrismo y sus patrones culturales.

Sin embargo, la realidad es que Chávez logró convertirse en una referencia para millones de pobres que empezaban a vivir de nuevo gracias a la revolución bolivariana. Todo esto fue facilitado por la ayuda cubana en forma de misiones, por la construcción de tejido social autoorganizado en los barrios más populares y, claro está, por la propiedad pública del sector petrolero que proporcionaba los ingresos necesarios para acometer las reformas sociales.

Naturalmente tocar la propiedad privada de los grandes medios de producción, hasta entonces en escasas manos y con altos niveles de corrupción, supuso la inmediata reacción de la derecha oligárquica. Una derecha que no opera tampoco al estilo democrático-europeo sino que está acostumbrada a dominar militarmente. Una derecha educada, por decirlo así, al calor de los innumerables golpes de Estado que durante décadas frenaron o neutralizaron las revoluciones sociales en América Latina. Golpes siempre auspiciados o financiados por los servicios de inteligencia estadounidenses, como es el caso paradigmático de Chile en 1973. Una derecha, en suma, que no iba a dejar que le arrebataran el poder y los privilegios fácilmente.

En la mejor tradición, Marx ya había anticipado que las democracias burguesas son meras ilusiones y que cuando los socialistas –o cualquier movimiento enfrentado al poder económico- ganan las mayorías parlamentarias entonces es de esperar una reacción militar. De eso en España sabemos suficiente tras el episodio de 1936. La diferencia notable en el caso de Venezuela con esa advertencia del gran clásico fue que Chávez tenía a su lado el ejército, leal por ello a la nueva constitución venezolana. Aun así, en el año 2002 hubo un intento de golpe de estado que llegó a secuestrar al presidente y a recibir importantes apoyos internacionales, entre ellos el de José María Aznar (entonces presidente de España). Afortunadamente, la gente salió a la calle en multitudes y pudo revertir el Golpe. Y Chávez siguió ganando elecciones hasta su muerte, incluyendo un revocatorio en 2004 (un mecanismo para expulsar al Presidente; un mecanismo de la tradición republicana radical que no existe ni por asomo en las democracias occidentales, entre ellas la nuestra).

La derecha, torpe en su fragmentación pero dolida por los éxitos incuestionables del proceso bolivariano, ha intentado boicotear continuamente la revolución. Y lo ha hecho cada vez de forma más inteligente, asesorada por los conglomerados empresariales europeos y americanos, entre ellos una gran red empresarial española de la que el ciudadano Juan Carlos de Borbón fue representante máximo. Baste decir que los grandes empresarios de distribución se han coordinado en no pocas ocasiones para provocar episodios de escasez que enfurecieran a las masas. Al mismo tiempo, en una paradoja bastante común en la historia el proceso bolivariano iba constituyendo nuevas clases sociales que venían de la desposesión más absoluta pero que ahora se acostumbraban a cierto tipo de consumo; y estas clases fueron alejándose progresivamente del proceso bolivariano. El Gobierno, tras más de trece años, enfrentaba importantes problemas para seguir gobernando. A eso habría que unir la crisis financiera internacional y, particularmente, la caída en los precios del petróleo (principal fuente de ingresos que sostiene las políticas sociales). Finalmente, por añadir algunos elementos más, la corrupción y la ineficiencia del sector público ahondaban las grietas de la Revolución.

Al proceso revolucionario se le pueden, y se le deben, hacer muchas críticas. Pero yo sólo admito las críticas desde la izquierda, es decir, desde la lealtad a la revolución y con objeto de consolidarla y no derrumbarla. Me parece necesario plantear que el mayor error de la revolución ha sido no aprovechar los ingresos petroleros para industrializar y diversificar la estructura productiva, habiendo sido más ambiciosos frente a los grandes capitales y la oligarquía venezolana. Así lo han planteado muchos partidos aliados del PSUV, partido de Gobierno, y personalidades referenciadas claramente al chavismo.Es cierto que el clima de agresión permanente a los procesos latinoamericanos se ha acentuado. El Golpe de Estado en Honduras en 2009 fue el precursor de una nueva etapa de maniobras imperialistas en América Latina. Le siguieron los ataques sistemáticos a los gobiernos del ALBA y también del MERCOSUR, que concluyeron con la derrota del kirchsnerismo en Argentina y el golpe de Estado silencioso de 2016 en Brasil. Ecuador se juega este domingo la continuidad del proceso encabezado por Rafael Correa y Bolivia se mantiene a duras penas en un escenario de cada vez mayor abandono. Sin lugar a dudas, Venezuela es la pieza más importante a cobrarse por la oligarquía latinoamericana (que, insistimos, se apoya en la red empresarial y de comunicación también de Occidente; partidarios de una América Latina oligárquica y facilitadora de la extracción de rentas hacia Europa y América del Norte). De ahí la sobreactuación de los poderes políticos europeos, entre ellos de PP, PSOE y CS, en relación a la justa y razonable detención y encarcelamiento del golpista Leopoldo López.

En este contexto, complejo pero nítido, es en el que debemos valorar los recientes acontecimientos. El Gobierno de Venezuela está tomando decisiones, a mi juicio, demasiado precipitadas y poco meditadas frente a esta creciente agresión. En diciembre llegó a suprimir la validez de los billetes de 100 bolívares en una medida improvisada que provocó colas, desabastecimiento y mucha frustración entre la población. 72 horas más tarde tuvo que rectificar. Pero es un ejemplo, reciente, del grado de falta de estrategia que está manteniendo el Gobierno. El último acontecimiento, en relación a la suspensión de las atribuciones de la Asamblea, puede leerse en la misma clave. Ha sido una acción legal y constitucional y desde luego en ningún caso un Golpe de Estado como repiten los voceros de la derecha oligárquica, pero al mismo tiempo ha sido un error que ha dado facilidades a esa misma oligarquía. De ahí que yo dijera, ayer mismo, que me parecía una mala noticia y que lo que había que hacer era llamar al diálogo y a la calma (especialmente porque, por primera vez en décadas, la derecha ganó las elecciones parlamentarias y puso en aprietos a la revolución bolivariana). La fiscal general, de trayectoria chavista, así como cuatro exministros de Chávez han dicho exactamente lo mismo que yo había planteado; naturalmente de forma independiente. Y su opinión parece haber influido en el Gobierno de Venezuela, pues el presidente Maduro ya ha pedido al tribunal que rectifique esa decisión y ha llamado de nuevo al diálogo. Ojalá la situación se reconduzca y podamos salvaguardar la revolución de la oligarquía latinoamericana, europea y americana.

Quisiera añadir una cosa más, dirigido especialmente a la militancia de izquierdas en Europa. Ante cualquier proceso de estas características conviene estar absolutamente informado, combatiendo la desinformación que los principales medios de comunicación lanzan de forma interesada acerca de lo que sucede en Venezuela. Pero nuestra crítica ha de darse, y a mi juicio siempre fundamentada, rigurosa y leal. Muchos de los que llevamos años defendiendo a Venezuela públicamente, mientras la izquierda progresista calla o se suma al “sentido común” de la oligarquía, tenemos también la necesidad moral y política de subrayar los errores del proceso bolivariano. No se puede corregir lo que no se ve. Además, puede que uno quede regular cuando defiende incondicionalmente algunas medidas que los propios artífices acaban rectificando.

Al fin y al cabo, el socialismo no se construye desde la fe, sino desde el pensamiento y la acción crítica. Incluso aunque Venezuela fuera la nueva URSS, cosa que no hace falta ni discutir, la fe ciega en cualquier proceso es el mejor arma para la oligarquía que pretende destruirlos, y al mismo tiempo también la peor ayuda para construir aquí una izquierda socialista seria. Los que quieran rezar al mesías están en su derecho, pero algunos no creemos ni en dioses, ni en reyes ni en tribunos, y mucho menos en supremos salvadores.

Cuando eres feminista y no lo sabes

13 mayo, 2017

Fuente: http://www.ctxt.es

ANITA BOTWIN

MALAGÓN
5 DE ABRIL DE 2017

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RAE: feminismo.

Del fr. féminisme, y este del lat. femĭna ‘mujer’ e -isme ‘-ismo’.

1. m. Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres.

Yo no soy feminista, soy femenina. Este es un mantra que se repiten miles de mujeres, pero lo cierto es que una feminista puede ser femenina y una femenina no ser feminista. No existe relación alguna entre ambas cuestiones. Es más, si decides depilarte, por poner un ejemplo, tienes todo el derecho a llamarte feminista. Que nadie te diga lo contrario. Puedes pintarte los labios y ser feminista, puedes llevar escote y ser feminista, puedes llevar bragas de encaje y ser feminista. Como también puedes hacer todo lo contrario y seguir siéndolo. Básicamente porque el feminismo no es un dogma, sino un movimiento que busca la igualdad entre hombres y mujeres.

Decirse femenina excluyendo el feminismo es una manera de tirar balones fuera para no reconocer que vivimos en una sociedad patriarcal en el que las mujeres tenemos menos privilegios. Reconocerse feminista es quitarse un velo y pasar a otro estado que supone dolor. Puede compararse a cuando una se divorcia o enviuda o pierde algo de su vida que le había acompañado por mucho tiempo. Ponerse las gafas moradas requiere de cierta valentía y preocupaciones nuevas. Y no estamos para más lío, que bastante tenemos ya. La cuestión es que vivir con ese velo eternamente tampoco te hará más feliz, sólo te hará vivir en una ignorancia que le viene muy bien al sistema en el que vivimos.

SER FEMINISTA POR DEFINICIÓN ES BUSCAR LA IGUALDAD ENTRE AMBOS SEXOS. SI CREES QUE MERECES EL DERECHO AL VOTO, ERES FEMINISTA

“Yo no soy feminista, soy igualitaria”. Eso es como decir no hace frío ni calor, estamos a cero grados. Ser feminista por definición es buscar la igualdad entre ambos sexos. Si crees que mereces el derecho al voto, eres feminista. Emily Wilding Davison no se tiró bajo un caballo para reivindicar que era igualitaria o femenina; la sufragista pedía el derecho a voto de las mujeres y lo pagó muriendo atropellada por el caballo del rey Jorge, al que intentaba poner una pancarta para obtener el sufragio femenino.

Si Clara Campoamor no hubiera dado un golpe sobre la mesa, cuando tenía todo y a todos en su contra, ya que preferían que la mujer no votara con tal de no perder la República, tú seguirías zurciendo los gayumbos de tu adorado marido sin tener ni voz ni voto. Estas mujeres no tenían miedo a llamarse feministas porque tenían claro cuál era el objetivo a pesar de estar solas, repudiadas y apartadas por la sociedad.

¿Por qué las mujeres han llegado a rechazar la palabra “feminismo”? Caitlin Moran cuenta en su mordaz obra Cómo ser mujer que quien no estuviera al tanto de los objetivos del feminismo, e intentara averiguarlo por las conversaciones que lo rodeaban, “creería que era una combinación espectacularmente poco atractiva de misandria, amargura e hipocresía, partidaria de la ropa fea, del malhumor y, seamos realistas, de que no hubiera sexo”. Sin embargo, el hecho de que sea una palabra infrautilizada y denigrada lo hace aún más molón, más provocador, más como la cresta de los punkis de los 70. Ahora todo el mundo quiere una, desde Miley Cyrus hasta Neymar.

Sucede algo similar con la idea “ser de izquierdas”. Se ha criminalizado esta ideología, y se ha asociado a ciertos regímenes que poco han tenido que ver finalmente con las ideas que promulgaban. Mientras tanto, la derecha campa a sus anchas, en nuestro país y en el nuevo desorden mundial. La izquierda no vende y es como ser de un equipo perdedor desde antes de que comience el partido. Sucede algo parecido con el feminismo. No son ideologías ganadoras porque no nos las hemos creído, porque no hemos levantado su bandera sin miedo, porque los mass media nos dejan a un lado o nos persiguen como si fuéramos delincuentes. Pues os diré algo, ser feminista mola, está de moda y empieza a ser un concepto ganador. Además, ya no nos queman en las hogueras y, lo quieras o no, eso es un punto a favor para empezar a serlo.

EL MIEDO A LLAMARSE FEMINISTA ES ALGO PARECIDO AL MIEDO QUE TIENE EL TRABAJADOR POBRE A ACEPTAR SU SITUACIÓN DE DESIGUALDAD

El miedo a llamarse feminista es algo parecido al miedo que tiene el trabajador pobre a aceptar su situación de desigualdad. El trabajador no tiene conciencia de clase, porque le han enseñado a pelearse con su compañero para obtener un puesto mejor para sobrevivir. Es una de las estrategias que tienen los de arriba para seguir siendo los de arriba, mientras los de abajo se pelean entre ellos.

“Yo no soy feminista, no tengo nada en contra de los hombres”. Tranquila, puedes ser feminista y no odiar a los hombres; de hecho, ser feminista nada tiene que ver con odiar a los hombres. Ser antirracista no es odiar a los blancos, sino defender las ideas de igualdad de derechos entre razas.

Si llegados a este punto aún tienes dudas sobre si eres feminista, imagino que no te importará que ingresen el salario en la cuenta de tu marido, ya que, total, la igualdad entre sexos te importa más bien poco. Si aun así tienes dudas, me gustaría conocer qué aspecto de la liberación de la mujer no va con vosotras.

Por suerte, nos encontramos en un momento álgido del movimiento feminista a nivel mundial, tomando cada vez más fuerza; de ahí que también se generen resistencias y suframos ataques, como puede leerse en este texto que escribimos Andrea Momoitio y yo. Sin embargo, es el momento de no tener miedo, de unirse en bloque mujeres y hombres feministas contra el patriarcado.

Si crees que las mujeres debemos tener los mismos derechos que los hombres y luchar por ellos, ¡enhorabuena!: eres feminista. No lo digo yo, lo dice la RAE.

AUTOR

  • Anita Botwin

    Gracias a miles de años de machismo, sé hacer pucheros de Estrella Michelin. No me dan la Estrella porque los premios son cosa de hombres. Y yo soy mujer, de izquierdas y del Atleti. Abierta a nuevas minorías. Teclear como forma de vida.

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“Esto van Carrero, el rey, la Virgen y un etarra por el Valle de los Caídos…”

12 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

La derecha ultramontana ha recogido el guante de la “guerra cultural”, y se ha lanzado al contraataque. No van a dejar pasar ni una.

Isaac Rosa

06/04/2017 – 21:27h

El PSOE considera "urgente" sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos
EFE

El chiste bomba. El chiste definitivo, el combo que te garantiza cárcel, multa y linchamiento mediático. Un chiste donde mezcles monarquía, Iglesia católica y ETA, con un par de toques de franquismo disfrazados de humillación a las víctimas (Carrero) y ofensa a los creyentes (el Valle de los Caídos). Lo salteas con gracia y consigues un chiste que reúne en una sola frase lo más top del Código Penal: el artículo 510 (odio), el 525 (ofensa a sentimientos religiosos), el 578 (enaltecimiento del terrorismo) y el 491 (injurias a la corona). “Esto van Carrero, el rey, la Virgen y un etarra por el Valle de los Caídos, cuando de pronto…”. A ver quién se atreve a terminar el chiste.

Se acumulan las denuncias o condenas por bromear con esos mismos ingredientes: Cassandra y Carrero, El Intermedio con el Valle de los Caídos, el cartel del carnaval gallego, el “santísimo coño insumiso“, el rapero y sus rimas sobre el rey, y hasta la bandera republicana denunciada en Cádiz… Si ampliamos a los últimos años, la hemeroteca está llena de actuaciones judiciales y/o linchamientos mediáticos por bromear con los cuatro pilares de la derecha hispánica: monarquía, iglesia, franquismo y ETA.

Casi siempre bromas, porque hemos asumido que el humor es la única coartada para decir ciertas cosas. “Sólo era una broma”, repetimos. ¿Y si hubiera sido en serio? ¿Sólo en broma puedo decir que el Valle de los Caídos, cruz incluida, me parece “una mierda”?

Hay quien piensa que no deberíamos gastar tinta y saliva, que son casos aislados, anecdóticos; que detrás solo hay cuatro zumbados ultras; y siempre quedan en nada. Pero no es cierto. A menudo la denuncia viene de la Guardia Civil ( apatrullando  las redes), la Fiscalía o el propio Gobierno. Y las consecuencias: multas, cárcel, linchamiento, y cada vez más miedo y autocensura.

De anecdótico, nada: lo que vemos es un contraataque en toda regla, la ofensiva de la derecha más ultramontana, que se lanza a por raperos, humoristas, títeres o protestas festivas, para que quede claro que no van a pasar ni una. Que están en pie de guerra y no les importa ni el “efecto Streisand” (rebautizado como “efecto Carrero”). Que no cederán un milímetro de terreno. Que pretenden ampliar sus dominios.

¿Queríais “guerras culturales”? Pues ahí las tenéis: la derecha cavernícola lanzada en tromba. En los tribunales, con jueces afines y leyes a medida. En los medios, ganando espacio (con un conquistador-evangelizador en la tele pública). Y una y otra vez marcando agenda, consiguiendo que aceptemos su marco de discusión y caigamos en sus trampas.

Estaba la izquierda tan ufana cambiando el traje de los reyes magos, rebautizando calles y pidiendo sacar la misa de TVE, y ¿qué esperaba? ¿Que la derecha se iba a quedar mirando? No. Se han lanzado al ataque. Al contraataque. Saben bien (lo saben mejor que la izquierda) que la batalla de los símbolos puede ser la primera escaramuza para posteriores batallas más materiales. Que uno empieza quitando la misa de la tele, y acaba derogando el concordato; y el que llama mierda al hiperprotegido Valle de los Caídos puede luego sacar la piqueta.

Por eso la primera trinchera está ahí, en lo cultural, en lo simbólico. Y para que Iglesia, monarquía, herencia franquista y nacionalismo españolista estén a salvo, no se puede consentir ni una broma.

Cospedal, Trump y el mundo normal de Buenafuente

8 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

En las filas de la patológica obsesión de Trump por aumentar las dotaciones y el presupuesto militar ya se han cuadrado sin rechistar –siniestros, esperpénticos- Cospedal y Morenés

Ruth Toledano, 26 de marzo de 2017.

María Dolores Cospedal y James Mattis, secretario de Defensa de Donald Trump. Foto: EFE
María Dolores Cospedal y James Mattis, secretario de Defensa de Donald Trump. Foto: EFE

Dice el humorista y presentador Andreu Buenafuente: “Si el mundo fuera normal, la mayoría sería de izquierdas, sin acritud. Buscarían la justicia social, oportunidades para todos, salud, educación”. Pues sí, eso es ser de izquierdas, ni más ni menos. “Pero el mundo”, añade, “nunca fue normal”. Tan poco normal es este mundo que, por el contrario, ataca a quienes tienen esas justas aspiraciones. De hecho, una mayoría de derechas ha inventado para esas personas un término de intención ofensiva: buenista. Como deja claro la escritora Elvira Lindo en un reciente artículo, lo que esa derecha gusta de ridiculizar es a quienes quieren un mundo que combata la xenofobia, la guerra, la destrucción del medio ambiente, la codicia, el exterminio de especies y de sus individuos, la desigualdad económica, la exclusión social…

“Ay, estos buenistas que no comprenden que la única vía es el ataque militar”, dice Lindo, y pareciera que transcribe a esa Cospedal que ha ido a hacer un mal negocio a Washington. Malo porque es el negocio de la guerra: la ministra de los ejércitos se ha comprometido a doblar en siete años el gasto español en Defensa, hasta alcanzar el 2% del PIB, el mayor presupuesto militar desde que el jefe era el Caudillo. Y malo también porque es el negocio de Trump: James Mattis, su secretario de Defensa, amenazó con “rebajar el apoyo” de Estados Unidos si “no se respalda el sistema de defensa común”, y ella le dijo sí, bwana. Sin más; sin arte ni para la guerra. Nombrándole embajador, el PP había enviado de avanzadilla a Morenés, ex ministro de Defensa, que seguro que también llama buenistas a quienes repudian el que siempre ha sido su negocio: el de las armas, incluidas las bombas de racimo que arrasan poblaciones y matan a civiles, incluidas las minas antipersona que arrancan brazos y piernas a los niños más pobres. Estos buenistas…

En las filas de la patológica obsesión de Trump por aumentar las dotaciones y el presupuesto militar ya se han cuadrado sin rechistar –siniestros, esperpénticos- Cospedal y Morenés (a quien Unidos Podemos  ha solicitado que comparezca en el Congreso para dar cuenta de sus trabajitos). Para algo que debiera honrarnos, que es el hecho de ser el tercer Estado europeo, tras Luxemburgo y Bélgica, que menos recursos destina a la paranoia defensiva, nos sumamos a la carrera armamentística del matón Trump: este Gobierno es un chiste de un humor tan negro que ya lo quisieran  Cassandra o Zapata para sí. A Trump no le tiembla el pulso del botón rojo para  recortar en programas que alimentan en escuelas a 40 millones de niños de países pobres (consiguiendo, por ejemplo, escolarizar al 100% de los niños de algunas zonas de Etiopía) y desviar esos fondos a Defensa. A Trump no le tiembla el pulso del botón rojo para  recortar las partidas presupuestarias destinadas al arte, la cultura y los medios públicos como radio y televisión, y desviar esos fondos a Defensa. Ese es el perfil del monstruo.

Y los nuestros no solo se arriman al monstruo sino que ratifican su monstruosidad. A quienes hayan llegado leyendo hasta aquí me veo en la obligación de advertirles de que las palabras con las que la ministra defendió al salir del Pentágono el aumento del presupuesto bélico español pueden herir la sensibilidad, a poquita que se tenga: “Si no tenemos garantizada nuestra defensa y nuestra seguridad da igual tener garantizado el subsidio de desempleo o la sanidad pública o la mejor educación porque lo primero que necesita un país es seguridad”. No, no han leído mal: es Mariadolores a saco, Mariadolores a lo loco, Mariadolores a la diferida y a la simulada, Mariadolores trabajando para seguir saqueando el país, Mariadolores la filósofa castrense, la política comprometida con esos Estados Unidos que bombardean civiles en Mosul.

Por supuesto, si el mundo fuera normal se escandalizaría con las palabras de Cospedal. Considerar que una discutible, si no falaz, seguridad -que además conlleva un elevadísimo gasto público y no se caracteriza precisamente por la transparencia en sus ya de por sí repugnantes transacciones- es prioritaria frente a la educación, la sanidad o el desempleo, da cuenta de la catadura política y moral de esta ministra y del modelo de sociedad que defienden ella y los suyos: el PP, Morenés, el amigo americano Trump y Mattis, brazo armado del amigo americano. Si el mundo fuera normal consideraría que una sociedad que cubre derechos básicos como la educación, la sanidad y el empleo necesita menos armas porque sabe también defenderse con la fuerza del conocimiento, la energía de la salud y el vigor del trabajo. Estos buenistas…

España necesita esos 14.000 millones en gasto militar que Cospedal, encomendándose al diablo, ha comprometido con Trump. Pero a Mariadolores la españolista las necesidades de España le dan igual. Como le da igual alistar a nuestro país en las peores, más chusqueras y más peligrosas filas del mundo. La derecha es así. La derecha, que saquea las arcas públicas desde la más escandalosa corrupción, no quiere, sin embargo, ser gorrona en la OTAN. Qué honesta es la derecha. Qué mundo propone tan distinto a ese otro de paz y justicia social, de oportunidades para todos, de salud y educación, que Buenfuente llama, simplemente, “normal”. Estos izquierdistas… Estos buenistas…

Perlas informativas del mes de abril 2017

5 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Una nueva recopilación de anécdotas, manipulaciones y curiosidades aparecidas en los medios de comunicación durante el pasado mes de abril

Pascual Serrano | 03/05/2017 – 20:52h

Internacional

Se perfila

Si el candidato de izquierda saca el 51% de los votos, según la Cadena Ser el 3 de abril, no ha ganado, solo “se perfila como ganador”.

Titular sobre las elecciones de Ecuador en Cadena SER.
Titular sobre las elecciones de Ecuador en Cadena SER.

No permitiremos defender a Cuba

“No permitiremos que la izquierda populista española reivindique las bondades del castrismo”, titulaba  ABC el 6 de abril. Se trataba de una cita del vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, en un homenaje al disidente cubano Oswaldo Payá, muerto en un accidente de tráfico. Pero, ¿qué entendemos por esa afirmación? Pues solo se me ocurre una cosa: que el Gobierno del PP prohibirá y perseguirá a cualquiera que se pronuncie a favor de la revolución cubana. En nombre de la democracia, claro.

Victoria política

Cuando los medios llaman “victoria política” a bombardear ( El País, 8 de abril).

Titular de El País acerca del ataque ordenado por Donald Trump sobre Siria.
Titular de El País acerca del ataque ordenado por Donald Trump sobre Siria.

Bombas para subir la audiencia

Los medios estadounidenses celebran el ataque de Trump a Siria porque ha disparado las audiencias. Así lo reconoce muy oportunamente El Mundo el 9 de abril: “Pero la mayor celebración ha llegado por parte de los medios de comunicación. Y, entre ellos, han destacado las cadenas de televisión de noticias. Es algo que se explica con una palabra: audiencias. Desde que en 1991 Estados Unidos inició esta guerra –al lanzar la Tormenta del Desierto contra Irak por la ocupación por ese país de Kuwait–, cada vez que hay un conflicto armado con la participación de EEUU, los ratings de esas televisiones se disparan”. Como para creer en la ética periodística, si hasta celebran los crímenes si les aumentan la audiencia.

Colaboren, griten cosas a la cámara

Lo difundía –vídeo incluido– en un tuit la periodista Patricia Villegas el 13 de abril. El locutor del canal de televisión venezolano Globovisión se encuentra en una manifestación en contra del Gobierno, y se les escucha arengar a los manifestantes para que le quede bien la noticia: “Mira, ya va… colaboren con nosotros, griten cosas”, les dice.

Cuatro y me como al rojo

“Empate a cuatro” en las elecciones francesas dice El País 16 de abril, pero en la foto de la portada se les “olvida” Mélenchon, el candidato de la izquierda.

Fotografía publicada en El País para ilustrar el resultado de la primera vuelta de las elecciones francesas.
Fotografía publicada en El País para ilustrar el resultado de la primera vuelta de las elecciones francesas.

De Pyonyang a Buenos Aires

Según el periódico argentino La Nación, Buenos Aires está en peligro por los misiles de Corea del Norte.

Titular de La Nación sobre el armamento de Corea del Norte.
Titular de La Nación sobre el armamento de Corea del Norte.

Ocho en portada

El 21 de abril nada menos que ocho artículos sobre Venezuela aparecían en la portada de Internacional de El País. Creo que eso solo lo superó la muerte de Jesús Polanco.

1.500 presos en huelga de hambre

Un total de 5.500 presos, 300 de ellos menores. Entre 1.200 y 1.500 están en huelga de hambre indefinida para pedir que mejoren sus condiciones carcelarias. 500 sin juicio sin saber de qué se les acusa. El Gobierno ha dicho que no negociará (Público, 18 de abril). La mayoría no conocíais esta información. Con uno que hubiese estado en Venezuela ya lo sabríais, pero es en Israel.

Un militante de la oposición

“Un militante de la oposición, detenido por asesinar a una mujer durante una protesta en Venezuela” ( Público, 20 de abril). ¿Qué os hubiera parecido hace unos años el titular “Un militante de la oposición, detenido por asesinar al concejal Miguel Ángel Blanco”?

¿Quién sabe aquí castellano?

Noche postelectoral francesa el 23 de abril con LaSexta y su directivo/presentador estrella Antonio García Ferreras, en la sede del Frente Nacional. ¿Su analista del partido para comentar los resultados? El fotógrafo de Marine Le Pen, el único que sabía hablar en español.

Ataque químico de Asad

“La Comisión Investigadora del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para Siria no ha hallado vínculos entre el ataque aéreo del ejército sirio y el presunto uso de armas químicas en la provincia de Idlib” ( RT, 22 de abril). Que alguien les dé esta noticia a los medios españoles porque por los niños muertos de ese ataque químico todos pusieron en la picota a Asad y hasta bombardeamos Siria (Estados Unidos y España, porque usaron las bases de nuestro país). O esta otra: “Exagente de la CIA señala a aliados estadounidenses como responsables del ataque químico en Siria” ( Caras y caretas, 24 de abril).

De Venezuela a Egipto

Aquí tenemos, un periodista del diario Expreso de Ecuador colocando en un tuit el 25 de abril una fotografía de la plaza Tahrir de El Cairo para insinuar que es una manifestación en Venezuela.

Tuit con una fotografía de la plaza Tahrir en El Cairo.
Tuit con una fotografía de la plaza Tahrir en El Cairo.

Ni con el Papa

El domingo 30 de abril el Papa Francisco, ante la situación de violencia que se vivía en Venezuela, dijo en su rezo en la plaza de San Pedro de Roma: “Dirijo un sentido llamamiento al Gobierno y a todos los miembros de la sociedad venezolana para que se evite cualquier ulterior forma de violencia”. Es decir, hacía un llamado a todas las partes, Gobierno y opositores, a terminar con ese enfrentamiento. Este fue el titular en la web de la cadena COPE el 30 de abril: “Francisco llama al Gobierno de Venezuela a acabar con la violencia”. Ni a su jefe le reproducen bien los mensajes.

España

El gobierno prevé, anuncia, dice, afirma…

Lo difundía la periodista  Rosa María Artal en un tuit el 2 de abril. Para lo que ha quedado RTVE.

Captura de la web de RTVE difundida por la periodista Rosa María Artal en su cuenta de Twitter.
Captura de la web de RTVE difundida por la periodista Rosa María Artal en su cuenta de Twitter.

Socialismo español

Así es el socialismo español. Puedes ir a escuchar a sus líderes en el hotel Palace, con el patrocinio de Telefónica, Gas Natural, la auditora norteamericana Deloitte y el diario La Vanguardia. Ah, y deberás pagar 50 euros.

Invitación para la conferencia.
Invitación para la conferencia.

Defensora moral

La Defensora del lector de El País recoge el 23 de abril las quejas de varios lectores por anuncios de prostitución. Dice textualmente la Defensora: “Les confieso que estoy personalmente en contra de esta publicidad, como creo que lo está gran parte de la redacción de EL PAÍS. Es cierto además, como señala uno de los lectores en su mensaje, que los diarios más importantes del mundo han suprimido hace años estos anuncios, y creo que ese es el ejemplo a seguir (…). Quizá haya llegado ese momento”. ¿Y? Pues nada, que ahí siguen los anuncios. ¿Os habíais creído lo que dice la Defensora?

Transparencia, pero no para la prensa

Nos enteramos por eldiario.es el 25 de abril que el periódico El Correo Gallego había denunciado y pedía la inhabilitación del alcalde de Santiago de Compostela por publicar en Facebook las deudas contra la Seguridad Social del rotativo que impedían al Ayuntamiento colocarle publicidad. Esos periódicos que tanta transparencia exigen, luego son los que se ponen furiosos cuando se sabe lo suyo.

Comuniones

El 29 de abril, durante todo el día, Tele5 estuvo emitiendo su reportaje sobre el regalo idóneo para la comunión de los niños. Sin duda la mejor información para restregar a las familias que han decidido que su hijo no la tome.

Pascual Serrano es periodista. Su último libro es Medios democráticos. Una revolución pendiente en la comunicación. Akal.
www.pascualserrano.net

Consecuencias inesperadas del caso Cassandra

3 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

La sentencia del Tribunal Supremo que revocó la absolución de Cesar Strawberry debería tener consecuencias procesales inesperadas para los delitos de enaltecimiento y humillación a víctimas del terrorismo.

Al no ser necesaria la intención especifica de cooperar con una banda armada, la Audiencia Nacional carecería de competencia para estos casos

Teniente Kaffee

02/04/2017 – 19:38h

Tuit de Cassandra en el que denunciaba la petición del fiscal
Tuit de Cassandra en el que denunciaba la petición del fiscal

Esta semana, se ha publicado la sentencia sobre un asunto al que ya le dediqué en su día un artículo: el de la usuaria de Twitter llamada Cassandra (@kira_95), juzgada por la Audiencia Nacional por un delito de enaltecimiento del terrorismo, en su modalidad de humillación a las víctimas.

Una vez que el público en general ha tenido acceso al texto íntegro de la sentencia, que todavía no es firme, hay muchas cuestiones que analizar y discutir, al margen de los hechos concretos del caso.

En primer lugar, se ha discutido en instancias políticas sobre la misma existencia del tipo penal de enaltecimiento del terrorismo, que se encuentra en el artículo 578 del Código Penal. En realidad, deberían preguntárselo a los integrantes del bipartidismo vigente en este país desde la Transición. Porque, aunque la redacción actual se introdujo en 2015, gobernando el PP, dicha reforma se limita a elevar las penas e introducir subtipos agravados, como el de difusión por Internet. Pero el núcleo del delito está vigente desde 2000, y sobrevivió a dos legislaturas de gobiernos socialistas sin que se modificara ni una coma.

¿Debe existir un tipo de enaltecimiento del terrorismo? En el momento en que apareció el tipo penal, rotundamente sí. No sólo era un momento en que la banda terrorista ETA estaba en plena actividad, es que el clima social en el que vivían las víctimas de sus crímenes era simplemente irrespirable.

¿Quieren un ejemplo? Salvador Ulayar, alcalde que fue del pueblo de Etxarri-Aranatz por la UCD. El 27 de enero de 1979, un pistolero de la banda lo mató a tiros. ¿Saben cómo reaccionó el consistorio, gobernado por una coalición nacionalista, cuando su asesino salió de prisión a finales de los años noventa? Nombrando al asesino hijo predilecto de la villa. Pero aún hay más. En el mismo lugar donde se segó aquella vida, la corporación municipal decidió colocar una señal inconfundible de su parecer sobre el crimen: un contenedor de basura.

Hoy en día, el terrorismo del Daesh tiene, como una de las columnas que sustentan su estrategia, la propaganda de sus acciones a través de Internet, con técnicas cinematográficas propias de películas palomiteras, al estilo Michael Bay y la factoría Bruckheimer. En muchos de sus vídeos, se recrean en las carnicerías que cometen sobre sus víctimas, como quemarlas vivas o degollarlas. Difundir ese material es completamente nocivo para la sociedad, porque ayuda a estos criminales a conseguir sus fines. Ahí cabe la aplicación de este delito en la actualidad.

La cuestión es, como siempre he defendido en este rincón, que se trata de un tipo penal que hay que manejar con un cuidado exquisito, porque la línea que separa los actos punibles de las simples expresiones de mal gusto es muy delgada. Para evitar cruzarla, el Derecho Penal tiene que ser un escalpelo, no un martillo pilón.

¿Disponemos de una guía los profesionales del Derecho, que nos permita operar con la necesaria precisión? Podría serlo la reciente resolución del Parlamento Europeo, de 16 de febrero de 2017, para proponer una directiva comunitaria de lucha contra el terrorismo que sustituya a la actual Decisión Marco, de 2005. Es tan esclarecedora, que no me puedo resistir a transcribirles algunos párrafos (las negritas son mías):

Considerando nº 10: Los delitos de provocación pública a la comisión de un delito de terrorismo comprenden, entre otros, la apología y la justificación del terrorismo o la difusión de mensajes o imágenes, ya sea en línea o no, entre ellas las relacionadas con las víctimas del terrorismo, con objeto de obtener apoyo para causas terroristas o de intimidar gravemente a la población. Esta conducta debe tipificarse cuando conlleve el riesgo de que puedan cometerse actos terroristas. En cada caso concreto, al examinar si se ha materializado ese riesgo se deben tener en cuenta las circunstancias específicas del caso, como el autor y el destinatario del mensaje, así como el contexto en el que se haya cometido el acto.

Considerando nº 40: La expresión pública de opiniones radicales, polémicas o controvertidas sobre cuestiones políticas delicadas queda fuera del ámbito de aplicación de la presente Directiva y, en especial, de la definición de provocación pública a la comisión de delitos de terrorismo.

En fin, tendrá que ser el Tribunal Supremo el que dilucide si la sentencia de la Audiencia Nacional sigue estos criterios que Europa nos impone, o si seguimos a nuestro aire, y esperamos a que algún tribunal internacional nos pegue un revolcón que nos deje con las vergüenzas al aire, como ya sucedió con el asunto de la llamada “doctrina Parot”.

Y esta es otra cuestión que me saca de mis casillas. En principio, dada la entidad de la pena de prisión solicitada, el caso de Cassandra y otros similares deberían haber ido a un juzgado de lo penal, en el que hubiera cabido recurso de apelación contra la sentencia. Sin embargo, la elevada pena de inhabilitación que contempla el 579 bis nos aboca necesariamente a un juicio de audiencia, ante tribunal colegiado de tres magistrados, y sin más recurso que el de casación.

La diferencia entre la apelación y la casación es que la primera permite que el tribunal que conoce el recurso vuelva a examinar los hechos, al considerarse una segunda instancia plena, cosa que no sucede cuando es el Supremo el que interviene. Por esta razón, a España ya le han obligado hace años a crear una sala de apelaciones contra las sentencias dictadas por tribunales colegiados, ya que lo contrario vulnera los derechos humanos.

Está previsto en la ley desde 2003, tanto para la Audiencia Nacional (que tendrá su propia sala de apelaciones), como para los Tribunales Superiores de Justicia, que conocerán de las apelaciones contra sentencias dictadas por audiencias provinciales. Sin embargo, no busquen tal órgano judicial en su palacio de justicia más cercano: no existe. Nunca se ha presupuestado dinero para ello, ni se han creado las plazas, ni se han designado magistrados que las ocupen. Parece ser que en breve se va a dotar de medios para ello. Que las sentencias de Gürtel y otras tramas corruptas estén a punto de salir debe de ser pura casualidad, como apuntaba certeramente Elisa Beni hace poco.

Por ir terminando, al hilo de este juicio se ha llegado a plantear, una vez más, la necesidad de la subsistencia de un tribunal como la Audiencia Nacional, a la vista de que la actividad de ETA prácticamente ha desaparecido. Sin ir más lejos, la citada Elisa Beni planteó la cuestión ayer mismo en este diario.

En realidad, al margen de que hay otras salas en la AN, como la de lo contencioso, o la de lo social, que son indispensables para el funcionamiento de sus respectivos organigramas judiciales, hay que examinar detalladamente el artículo 65 de la Ley Orgánica del Poder Judicial antes de sacar conclusiones apresuradas.

Las competencias en materia penal que contempla dicho artículo, como los delitos cometidos por bandas organizadas, incluyendo los de tráfico de drogas y los fraudes que afecten a varias provincias, o los delitos cometidos en el extranjero, sólo pueden ser afrontados por un órgano de jurisdicción nacional. En realidad, en dicho artículo no se habla por ningún lado de competencias en materia de terrorismo. ¿Y de dónde viene tal atribución a la Audiencia Nacional? De la Disposición Transitoria de la Ley Orgánica 4/1988, de 25 de mayo, de Reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que al margen de las competencias que ya tiene, le encarga, literalmente, de:

“[…] delitos cometidos por personas integradas en bandas armadas o relacionadas con elementos terroristas o rebeldes cuando la comisión del delito contribuya a su actividad, y por quienes de cualquier modo cooperen o colaboren con la actuación de aquellos grupos o individuos.”

¿Ven ustedes a Cassandra incluida en alguna de esas categorías? Ni de broma, con perdón de la expresión. Sin embargo, hasta hace bien poco, podía considerarse que la actitud de los que enaltecen el terrorismo o humillan a las víctimas del mismo, de alguna manera, entra en el cajón de sastre que supone ese “de cualquier modo cooperen o colaboren”, pues no se requiere pertenencia a la banda. Así se vio, exclusivamente en términos de competencia, por ejemplo, con la sentencia que ratificó la condena a Mikel Otegi por el asesinato de dos ertzainas en 1997, época en la que aún no estaba integrado en ETA.

Todo eso valía hasta la sentencia Strawberry, claro está. Ese día, el Tribunal Supremo dejó bien claro, negro sobre blanco, y para pasmo de muchos, yo mismo incluido, que no es precisa una intención de colaborar con los fines de una banda terrorista para incurrir en el delito de enaltecimiento/humillación del 578.

Ese pronunciamiento jurisprudencial, en mi humilde opinión, tiene un doble filo mucho más afilado que el de condenar a un rapero que había sido previamente absuelto. Si nos atenemos a la lógica interna de esa sentencia, y sobre todo, si hay alguna que lo confirma en el futuro, la Audiencia Nacional dejará de conocer procedimientos en materia de delitos de enaltecimiento y humillación a través de redes sociales. Recuerden, sus competencias se extienden a miembros de organizaciones terroristas o quienes cooperen de alguna manera con ellos, y el Supremo acaba de decir que no hace falta ninguna intención de cooperar en Twitter. Uno es dueño de sus silencios, pero esclavo de sus palabras.

Siete propuestas para reducir la toxicidad de tu móvil

2 mayo, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

Siete vías por las que podemos reducir tanto los peligros para la salud como el impacto medioambiental y social que provoca la fabricación masiva de teléfonos móviles

Jordi Sabaté02/04/2017 – 18:58h

Foto: Adrianna Calvo
Foto: Adrianna Calvo

En el artículo del pasado viernes titulado ‘ 14 elementos presentes en tu móvil que deberían preocuparte seriamente‘, un socio de eldiario.es nos pedía en los comentarios que propusiéramos soluciones y no nos limitásemos a enumerar el listado de elementos preocupantes que contienen los smartphones.

Creemos que su petición es acertada y por tanto queremos aportar una serie de propuestas que pueden, al menos en parte, atenuar el daño que provoca tanto la fabricación como la acumulación en vertederos de los móviles, una vez han alcanzado la obsolescencia. Aquí tienes siete actitudes que en nuestra opinión van en la dirección correcta.

1. Nunca tires tu móvil a la basura

Cada vez que tiras tu móvil al contenedor de basura contribuyes a acumular todos sus elementos tóxicos y no biodegradables en un vertedero, desde donde pueden ser lavados por las lluvias al subsuelo y de ahí pasar a los acuíferos y llegar al mar o contaminar lagos y ríos. Quien sabe si pueden llegar al consumo humano por vía directa o por bioacumulación en animales herbívoros o de los estratos superiores de la cadena trófica.

Recuerda que los vegetales son potentes bioacumuladores de elementos minerales del subsuelo, ya que los absorben por las raíces y los tienen a concentrar en las hojas, que es precisamente la parte de la que se alimentan los herbívoros. Lo normal es que en tu zona haya algún punto limpio donde puedas dejar el móvil para que sea reciclado adecuadamente por la Administración. La OCU te ofrece un buscador de puntos limpios. No es que tengamos demasiadas garantías de que sea debidamente reciclado, pero al menos no irá directo al vertedero.

2. Contacta con una ONG de reciclaje de smartphones

Hay varias organizaciones no gubernamentales que recibirán tu móvil encantadas para desmontarlo, extraer las partes tóxicas, y también valiosas, y volverlas a entrar en el ciclo de fabricación, de modo que se reduzcan los brutales niveles de extracción actuales. TeloReciclo, Móvil Recicla o Amnistía Internacional a través de su plan recicla tu móvil son algunas de ellas. Nos permiten enviar el dispositivo a una dirección postal y nos garantizan que será reciclado al máximo de sus posibilidades.

3. Véndelo a empresas de segunda mano

Existen empresas que compran tu móvil, ya sea bien para reacondicionarlo y darle otra vida útil y comercial extra, o para desmontarlo y vender a los fabricantes los componentes valiosos. En todo caso consiguen dilatar el momento en que los componentes tóxicos vayan a parar a un desguace, reduciendo así el ritmo de acumulación. Algunas de estas tiendas online son Zonzoo, Compramos tu Móvil (de Orange), Movilbak o The Phone House.

4. Compra móviles que garanticen un proceso honesto y sostenible de fabricación

En este caso la única posibilidad solidaria que desgraciadamente tenemos por el momento es el Fairphone, creado por una empresa holandesa con materiales en los que se garantiza una extracción que respeta el medio ambiente y los derechos humanos, así como evita el trato con poderes locales corruptos. Además, los creadores del teléfono se encargan de su posterior reciclaje cuando termine su vida útil, de modo que los componentes vuelven a entrar en el ciclo de fabricación sin forzar la extracción.

5. No cambies de móvil a golpe de novedad tecnológica

No te dejes llevar por la última Keynote de Apple, o la previa de Samsung al Mobile World Congress, y procura alargar al máximo la vida útil de tu smartphone. A pesar de los planes de provocar la obsolescencia forzada a golpe de actualizaciones de iOS o Android, tu móvil puede vivir aunque vaya un poco más lento que el del vecino.

No es normal que nos cambiemos un aparato que nos cuesta más de 300 euros, y puede alcanzar los 1.000 euros, cada cuatro años porque nos parece que se ha quedado anticuado; no es un complemento de moda, es un utilitario. Adicionalmente, si se le rompe la pantalla o deja de funcionar la cámara, etc., podemos llevarlo a una de las muchas tiendas donde nos lo arreglan por un precio asequible.

Imagen: ConsumoClaro
Imagen: ConsumoClaro

6. Usa móviles reacondicionados

Del mismo modo que vendes tu móvil, puedes comprar otro de segunda mano que haya sido debidamente puesto apunto. Es lo que llamamos un móvil reacondicionado. Su fiabilidad es alta y alargarás la vida útil de los móviles actualmente en circulación. Además te ahorrarás un buen dinero aunque no optes a la última novedad. Backmarket es una de las tiendas de móviles reacondicionados más conocidas de la red.

7. Presiona a la Unión Europea para que exija garantías en la fabricación de los móviles

Puedes hacerlo a través de asociaciones como Alboan, que hace de esta lucha una de sus principales motivaciones, aunque no es la única. GreenPeace, AI y muchas otras también están implicadas y en sus páginas web puedes enterarte de cómo puedes actuar. Debemos lograr que Bruselas se comprometa más en la exigencia en procesos de fabricación honesta y que garanticen la no procedencia de estos minerales de países en conflicto como el Congo u otros.

Estados Unidos tiene gracias al ex presidente Obama la ‘ Wall Street Act‘ que impone esta garantía a los electrodomésticos que se venden en el país. Ahora bien, el presidente Trump se ha propuesto hacerla saltar por los aires y permitir que las tecnológicas puedan volver a comerciar con milicias locales de países en conflicto, no solo de África, que financian sus guerras con el tráfico de minerales.

14 elementos presentes en tu móvil que deberían preocuparte seriamente

29 abril, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es

La obtención de muchos de los componentes de nuestros móviles implica desde desastres ecológicos a guerras, explotación infantil y serios problemas de reciclaje

Jordi Sabaté

30/03/2017 – 20:24h

Foto: Chevanon Photography
Foto: Chevanon Photography

Según las conclusiones de un estudio de 2015 de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Físicas de la Universidad de Surrey sobre el impacto medioambiental de los móviles inteligentes, el uso de un smartphone de gama alta libera a la atmósfera a lo largo de su vida útil 95 kilos de CO2. Si a este dato le sumamos que en nuestro país hay más de 50 millones de móviles en funcionamiento, tendremos una idea bastante exacta del poder contaminante de este aparato, que se nos ha convertido en un amigo imprescindible.

Por otro lado, según un informe de 2014 de la Sheffield Hall University, hasta un 44% de los smartphones que hoy se emplean acabarán guardados en un cajón, convirtiéndose en auténticas “minas urbanas”, según la asociación TeloReciclo, aparecida recientemente para tratar de recolectar estos móviles y así recuperar y revertir al ciclo industrial todos los elementos químicos valiosos que contienen.

El apelativo de ‘mina urbana’ se lo da la asociación para advertir de la peligrosidad ambiental de lanzar estos aparatos olvidados a la basura: muchos de sus componentes son altamente tóxicos para el medio ambiente cuando no difícilmente biodegradables, como ocurre con el plástico, que puede llegar a ser hasta el 54% de un móvil. Hay que tener en cuenta que más del 90% de los componentes de un móvil son reutilizables

Pero más allá de las consecuencias de un mal reciclado de un smartphone, convienen analizar también en qué condiciones se obtienen la mayoría de los componentes y qué consecuencias sobre la naturaleza y las personas tiene su extracción. En este artículo trataremos de reflexionar sobre ello a través de catorce de los principales componentes que caracterizan a un móvil, al menos por la importancia de su función.

Foto: JÉSHOOTS
Foto: JÉSHOOTS

1. Wolframio

Cada vez que tu móvil vibre porque lo tengas en modo silencio en el cine o el teatro, o bien porque te mandan un aviso de Whatsapp, debes pensar en el wolframio. Aunque está en bajas cantidades, se utiliza para provocar la vibración ante un impuso eléctrico. Se obtiene, entre otras procedencias, de las minas de la República Democrática del Congo, donde señores de la guerra se disputan territorios violando y matando a la población local para controlar la explotación de este material y otros tantos incluidos dentro de los llamados minerales de sangre. El wolframio también participa en los circuitos eléctricos.

2. Oro

Los circuitos impresos de las placas donde van unidos los microchips se bañan en oro en los smartphones de gama alta para mejorar su conductividad. Es otro mineral de sangre que también se obtiene de las minas del Congo, con lo que ello implica: las mayores matanzas desde la Segunda Guerra Mundial.

3. Estaño

También se utiliza en los circuitos impresos para soldar puntos de conexión. Tiene el mismo origen que los dos anteriores y por lo tanto también se le considera un mineral de sangre cuando procede del Congo.

4. Tantalio

Es otro elemento mineral que obtiene también en el Congo a partir del trístemente célebre  coltán, que dio originalmente nombre a los minerales de sangre. Aunque cada vez se usa menos, sigue empleándose por las marcas más baratas y competitivas -que hacen una mayoría de aparatos- para hacer microcondensadores eléctricos.

5. Tierras raras 

Se llama tierras raras a 17 elementos químicos que se obtienen en minas de cielo abierto en China sin ningún control ambiental de filtraciones a los ríos o a la atmósfera, de v astando la naturaleza a su alrededor y desplazando a cientos de miles de personas. Son en concreto lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio, escandio e itrio.Son responsables tanto de que puedas hablar por el teléfono como de que puedas consultar twitter por la noche, ya que se intervienen tanto en la iluminación de la pantalla como en la reproducción del sonido, lo cual los hace sin duda muy importantes. Para colmo de males, son difíciles de reciclar en repetidos ciclos.

6. Litio

El litio se obtiene también en minería en cielo abierto, por ejemplo en los salares como el de Atacama, que suelen ser además espacios naturales protegidos y fundamentales para las aves. Su mayor peligro es la concentración de hidróxido de litio, que es altamente corrosivo. El litio es fundamental para las actuales baterías de ion litio.

7. Cobalto

El cobalto también participa en las baterías y junto al litio conforman el 4% de la composición de los móviles. Su principal problema es que se extrae en el Congo de minas de profundidad mediante la explotación de niños que llegan a trabajar hasta 12 horas bajo tierra por un sueldo menor a dos dólares.

8. Cobre

El cobre tiene múltiples funciones dentro del móvil como conector y conductor eléctrico y llega a ser el 15% de la composición total. Su extracción a cielo abierto afecta al paisaje y también a la atmósfera, donde puede permanecer en polvo durante bastante tiempo hasta que precipita por la lluvia y va a parar a los acuíferos o a se queda en el subsuelo, donde es un agente muy nocivo para la biodiversidad vegetal.

9. Plástico

Este derivado del petróleo cuya obtención es sumamente tóxica y contaminante, no se degrada y quedará como acumulación en vertederos con el tiempo. Puede llegar a suponer el 54% de tu móvil dependiendo de la marca y la gama, y se encuentra tanto en las placas interiores como en la carcasa.

10. Aluminio

Si eres de los usan productos Apple y crees que son más limpios, no te quedes tranquilo: aunque hay cierta controversia sobre su alcance, la acumulación en vertederos del aluminio de la cubierta también puede llegar a ser un problema de toxicidad, al igual que su extracción. Se desconocen los efectos a largo plazo de una posible bioacumulación, aunque algunos expertos apuntan a su influencia en enfermedades como el Mal de Alzehimer, sin que esta aserción esté de momento confirmada. Respecto al proceso de extracción, suele ser minería a cielo abierto. En estas minas se extrae la bauxita, el oxido hidratado de aluminio. En las fundiciones de aluminio, la bauxita es sometida a diferentes procesos que culminan con la electrólisis mediante la cual se consigue la extracción del aluminio licuado. Para conseguir una tonelada de aluminio se necesita procesar unas cuatro toneladas de bauxita. Este proceso genera unas cinco toneladas de lodo cáustico que contaminan los acuíferos y pueden dañar la salud de personas y animales.

Foto: Adrianna Calvo

Foto: Adrianna Calvo

11. Níquel

El níquel se utiliza en los recubrimientos de carcasas, botones, etc. Es un mineral que se obtiene principalmente en Canadá, Rusia y Cuba sin grandes complicaciones. Sin embargo, se sabe que a altas proporciones provoca importantes reacciones alérgicas en los seres humanos.

12. Plata y paladio

Estos elementos son minoritarios pero imprescindibles para conformar los circuitos eléctricos de nuestros smartphones. El principal problema es que se obtienen en minas del Tercer Mundo con explotación humana y métodos agresivos con el medio ambiente. Se desconoce sus consecuencias si se filtran al medio ambiente, por ejemplo a los acuíferos o bien si se acumulan en el subsuelo y pasan a las hortalizas.

13. Arsénico

Se usa para captar las señales electromagnéticas. También se desconocen sus consecuencias al filtrarse al medio ambiente, por ejemplo en un vertedero. El arsénico, por otro lado, es un veneno muy letal.

14. Mercurio

Junto al yodo, el mercurio se utiliza para producir colores en las pantallas de los móviles. Se trata de un elemento peligroso por su tendencia a bioacumularse en los animales que ingerimos, así como por su toxicidad. Los termómetros de mercurio fueron precisamente prohibidos por su difícil, cuando no imposible, reciclaje y lo que esto suponía, al ir a parar a vertederos, filtrarse al suelo y contaminarlo.

Foto: Kaique Rocha

Foto: Kaique Rocha