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La lucha contra la violencia sexual en las guerras, premio Nobel de la Paz 2018

5 enero, 2019

Fuente: http://www.eldiario.es

El ginecólogo congoleño Denis Mukwege y Nadia Murad, activista yazidí iraquí y superviviente de violencia sexual, han sido galardonados con el Premio Nobel de la Paz 2018 “por su contribución decisiva” a la lucha contra el uso de la violencia contra las mujeres como arma en los conflictos armados.

“Cada uno de ellos a su manera ha ayudado a dar mayor visibilidad a la violencia sexual en tiempos de guerra, para que los perpetradores puedan ser responsabilizados por sus acciones”, sostiene el Comité Nobel Noruego.

Mukwege, argumentan, “ha dedicado su vida a defender a las víctimas de violencia sexual en tiempos de guerra” y Murad “es la testigo que cuenta de los abusos perpetrados contra ella y contra otras”. El anuncio de los galardonados ha coincidido con el primer aniversario del estallido del movimiento global #MeToo, una ruptura histórica del silencio contra la violencia sexual contra las mujeres.

Murad, de 25 años, fue secuestrada, violada y convertida en esclava sexual por miembros del grupo terrorista Daesh, del que consiguió escapar tras tres meses de cautiverio. Fue entonces cuando se convirtió en activista por los derechos humanos y ha recorrido el mundo denunciando los crímenes cometidos contra las mujeres y las niñas por parte de los grupos armados. “Tuvo el extraordinario coraje de contar su propio sufrimiento y de ayudar a otras víctimas”, dice el Comité Nobel, que recuerda que Murad es “una de las cerca de 3.000 niñas y mujeres que han sufrido abusos sexuales como parte de la estrategia militar del ISIS, que usaban ese tipo de violencia como un arma contra los yazidíes y otras minorías religiosas”.

Desde septiembre de 2016, Murad es embajadora de buena voluntad para la dignidad de los supervivientes de trata de personas de las Naciones Unidas. Aquel año, fue galardonada junto a otra activista yazidí, Lamiya Aji Bashar, con el premio Sájarov que concede el Parlamento Europeo a la libertad de conciencia.

Nobel de la Paz para el congoleño Mukwege y la iraní Murad por combatir la violencia sexual
Nobel de la Paz para el congoleño Mukwege y la iraní Murad por combatir la violencia sexual EFE

Mukwege, por su parte, es un médico conocido internacionalmente por su labor de apoyo y asistencia a las víctimas de violación en Congo, especialmente durante el período de guerra que, hasta 2013, azotó al país africano. Es fundador del Hospital de Panzi, en Bukavu, referencia en el tratamiento de las heridas y secuelas causadas por esos delitos y donde se prestan servicios clínicos, psicológicos, sociales y jurídicos a las supervivientes de violencia sexual.

Su equipo, apunta el Comité Noruego para concederle el galardón, “ha tratado a miles de pacientes que fueron víctimas de esos ataques”. Asimismo, el médico ha condenado “la impunidad de las violaciones masivas y ha criticado al gobierno del Congo y de otros países por no hacer lo suficiente para parar la violencia sexual contra las mujeres como estrategia y arma de guerra”. En 2014, su labor también fue distinguida con el premio Sájarov.

Este año se cumple una década desde que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó la Resolución 1820, la primera que estableció que el uso de la violencia sexual como arma de guerra constituye un crimen de guerra y una amenaza para la paz internacional, algo que también viene recogido en el Estatuto de Roma de 1998, que rige el funcionamiento de la Corte Penal Internacional.

Los premios Nobel serán entregados el 10 de diciembre, coincidiendo con el aniversario de la muerte de su fundador, Alfred Nobel, en una doble ceremonia en el Konserthus de Estocolmo y en el Ayuntamiento de Oslo, donde se otorga y entrega el de la Paz.

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Obreros, armas y Arabia Saudí

3 diciembre, 2018

Fuente: http://www.centredelas.org

Escrit per Pere Ortega on . Posted in Indústria i comerç d’armes

Artículo de Pere Ortega, aparecido en Público el 11/09/2018

Los trabajadores de Navantia de la bahía de Cádiz han salido a la calle a manifestarse tras el anuncio de la ministra de Defensa, Margarita Robles, de suspender la venta de 400 bombas de guiado láser a Arabia Saudí, pues veían peligrar el contrato para fabricar cinco corbetas para ese país, tras conocerse el malestar manifestado por el Gobierno saudí. Inmediatamente el alcalde de Cádiz, José María González, conocido como Kichi, y la presidenta de Andalucía Susana Díaz se sumaron en dar soporte a los trabajadores de Navantia.
Tras conocerse las quejas saudíes y de los trabajadores, el gobierno del PSOE ha dado marcha atrás y parece ser acabará suministrando las 400 bombas de un importe de 9,4 millones fabricadas por Expal (Maxam) a Arabia Saudí, para, posiblemente ser arrojadas sobre la población de Yemen. Muy triste y desalentador ver como unos obreros se manifiestan pidiendo fabricar armas, que un alcalde, la presidenta de una Comunidad Autónoma y el Gobierno del Estado, todos autodenominados de izquierdas los apoyen, también que los sindicatos callen. Ante estos hechos, la solidaridad, los derechos humanos, el medio ambiente, la paz son valores que quedan sin contenido, desaparece la ética y el bien común para que prevalezca el egoísmo personal.
Y nadie, nadie, presenta alternativas, y haberlas hailas. ¿Los sindicatos de Navantia, el ayuntamiento de Cádiz, el Gobierno de Andalucía y el Gobierno del Estado se han puesto a investigar y diseñar un plan de conversión de esa naviera? ¡No! ¿Se ha buscado la complicidad de colegios profesionales de ingenieros, de asociaciones profesionales y de empresarios para llevar un plan de revitalización de la zona? Parece que no. Pero en cambio, seguro que es posible una reindustrialización y puesta en marcha de nuevos servicios en toda la bahía de Cádiz para limitar el impacto negativo de una conversión industrial de Navantia.
Pues ese es el único camino para una empresa, que todos los años pierde dinero. Porque Navantia, empresa pública propiedad del Estado, es una empresa donde su cuenta de resultados siempre ha sido negativa. En 2016 se perdieron 230 millones, y en los últimos diez años 730 millones. Y si pierde dinero es porque los costes de producción de sus buques son superiores al valor de su venta. Entonces, esas cinco corbetas que se venderán a Arabia Saudí por 1800 millones para cubrir sus costes de producción deberían tener un valor más elevado. Entonces, esas pérdidas, se subsanan con recursos del Estado, y los puestos de trabajo de Navantia son ineficientes y valdría más la pena estudiar su conversión del ámbito militar y pasar a producir bienes y servicios de carácter civil que, cuando menos, no producirían ese desgarro moral, que es vender armas para la guerra. Pues esas corbetas servirán para continuar con el bloqueo de Yemen e impedir la llegada de alimentos y ayuda humanitaria a una población donde se calcula que siete millones de personas están al borde de la inanición.
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Y un alcalde de Bildu homenajeó a víctimas de ETA: “Teníamos una deuda pendiente con vosotros”

20 noviembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Euskadi escribe una nueva página en la historia de la violencia política. El alto de Perurena, en Errenteria, donde hace 36 años un comando de ETA asesinó con especial saña a cuatro policías nacionales, ha sido escenario hoy de un acto de homenaje en el que un alcalde de EH Bildu -la izquierda abertzale que reúne, entre otros, a los herederos políticos de la banda terrorista- ha dado la bienvenida al hijo y a la viuda de uno de los agentes. Julen Mendoza ha reconocido además que Rentería “tenía una deuda pendiente” con esa familia. Un paso de gigante a la hora de elaborar un relato que pueda ser compartido por los diferentes actores que protagonizaron la historia del terrorismo en el País Vasco.

El acto ha quedado grabado en el idílico paraje al plantar un olivo centenario proveniente de la localidad sevillana de Olivares, de donde es oriunda la familia de la víctima, que acompañará al roble que también desde hace siglos sombrea el alto. Mendoza ha apuntado en su discurso que el olivo y el roble “simbolizan el hermanamiento del pueblo andaluz y el pueblo vasco”, y ha expresado su deseo de que esa amistad sirva para “romper las fronteras que no nos dejan ver el sufrimiento del otro”. Justo al lado se ubica el poco convencional restaurante Mugaritz, combinación de las palabras frontera y roble, en euskera.

Desde luego, tanto el alcalde de Errenteria como José Miguel, el hijo del policía nacional asesinado, también conforman una vanguardia, una nueva generación de ciudadanos que parece preparada para romper décadas de incomunicación, odio y antagonismo irracional. José Miguel, de 39 años, que se ha atrevido a volver a Euskadi por primera vez desde el atentado -acompañado por su madre, María Dolores- ha expresado el deseo de que su padre “salga del listado anónimo de las más de 800 víctimas del horror y pase al de quienes han ayudado a construir la paz; que ese sea su legado”.

La profundidad y contundencia de los mensajes que ambos se han intercambiado han hecho que muchos de los presentes en el acto no pudiesen contener las lágrimas. Entre otros, se encontraban el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, la directora del instituto Gogora, Aintzane Ezenarro, y una larga lista de políticos del PSE, Podemos, PNV y PP. Víctimas de ETA como Maixabel Lasa, los hijos de Froilán Elespe y Manuel Zamarreño, el periodista Gorka Landaburu, el autor de Patria, Fernando Aramburu… Especialmente intenso ha sido el saludo entre José Miguel –“Gracias, es muy importante para mí que estéis aquí- y los parlamentarios de EH Bildu Pello Urizar y Maddalen Iriarte: “Bienvenido, me alegro mucho de que hayas vuelto y veas Euskal Herria de otra manera”, le ha contestado la segunda. -“Gracias, lo necesitaba”.

El alcalde, Julen Mendoza, ha insistido en la “deuda” del pueblo con esa familia, ya que el 14 de septiembre de 1982 “se os destrozó la vida y quiero, queremos, ayudaros a recomponerla, conscientes no obstante de que el daño es irreparable, de que Antonio no va a volver”.

El primer edil de Errenteria impulsa, con el apoyo de todos los partidos del Ayuntamiento, el documento Hacia una memoria compartida, informe sobre violaciones de derechos humanos y hechos violentos acaecidos en Errenteria de 1956 a 2012. Un texto que “ha marcado un antes y un después”, ya que “por primera vez las fuerzas políticas llegamos a un acuerdo sobre cuáles son los hechos y, por tanto, las víctimas”.

Un “cortafuegos generacional”

Tras finalizar su discurso, Mendoza ha dado un sentido abrazo a José Miguel, entre los aplausos del público, lo que ha provocado que comenzara su intervención entre lágrimas: “Hay que enfrentar el pasado para mirar el futuro de otra forma, más fuerte, más limpio, aunque con la mochila cargada de males y pastillas”. Después de reconocer que “no se trata de pasar página, porque no se puede, sino de escribir una nueva, renglón a renglón, reconstruyendo la convivencia, regando la paz”, ha abogado por crear un “cortafuegos generacional que blinde a los que vienen detrás de todo lo malo que nosotros ya hemos vivido”.

Y precisamente para evitar que sus hijos, que ahora tienen tres años, los mismos que él cuando tuvo que vivir la traumática experiencia del asesinato de su padre y la huida apresurada con su madre del País Vasco, les cuenta que en el País Vasco “hay una tierra hermosa, con gente hermosa, una tierra en la que su abuela, su abuelo y yo fuimos felices una vez; donde desde hoy nunca se sentirán extraños y a la que podrán acudir sin miedos y en libertad, a disfrutar y alimentar la convivencia en paz”.

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, ha remarcado que el caso de Cedillo es “especial y particularmente ilustrativo de lo que fue la dureza de la experiencia en el País Vasco durante muchos años”. También ha felicitado a la familia por saber reconducir “el dolor padecido en un propósito de trabajar por la paz, el reconocimiento y la reconciliación”.

José Miguel lo ha expresado así: “Nadie me puede devolver a mi padre, que es lo que yo querría. Lo que sí puedo hacer es que su nombre permanezca indisolublemente ligado a la paz, ayudando a construir el camino de la convivencia que él hubiera querido para mí y para sus nietos”.

Cuando era la Belfast vasca

Cuando se habla de los ‘años de plomo’ de ETA (con múltiples asesinatos en la década de los años 80), Errenteria acude inmediatamente a la memoria. La localidad guipuzcoana ha pasado de ser considerada en los ochenta como la ‘Belfast vasca’, un icono de la violencia de ETA, a convertirse en un motor de la paz. Superar el pasado, convivir y, sobre todo, buscar la reconciliación futura es el objetivo.

“Ongi etorri, José Miguel y María Dolores; teníamos una deuda pendiente con vosotros”

El homenaje que ahora brinda a la familia de Antonio Cedillo, un policía nacional asesinado por ETA en 1982 junto a otros tres compañeros, es una más de las iniciativas puestas en marcha por el Ayuntamiento dirigido por Julen Mendoza, de EH Bildu. Errenteria, un municipio del cinturón industrial de San Sebastián de 40.000 habitantes, alberga en su triste historia de violencia en los últimos 50 años 21 asesinatos de ETA, dos de grupos parapoliciales, cinco por disparos policiales en la Transición…..La cuenta se completa con denuncias de torturas y un ristra incontable de actos de ‘kale borroka’. Entre ellos, la emboscada a una patrulla de la Ertzaintza con cócteles químicos hace 23 años, que marcó un punto de inflexión en la lucha de la Policía vasca contra la violencia callejera del entorno de ETA. “Querían quemarles vivos”. Así resume aquel ataque salvaje el fiscal que en su día llevó el caso, Luis Navajas.

El informe ‘Hacia una memoria compartida’ de la asociación pro derechos humanos Argituz, encargado en 2014 por el Ayuntamiento formado por EH Bildu, PSE, PNV, IU y PP, recoge estos episodios.

Julen Mendoza, elegido alcalde de Errenteria en 2011, poco antes de que ETA anunciara el cese definitivo de la violencia, es uno de los protagonistas del camino emprendido por su pueblo hacia la paz. Se acercó a los concejales del PSE y del PP; unió a víctimas de ETA, los GAL y de abusos policiales y el Ayuntamiento encargó el informe Argituz sobre las vulneraciones de derechos humanos.

Después se homenajeó a los dos concejales del PP —José Manuel Caso y Manuel Zamarreño— y al del PSE —Vicente Gajate—, asesinados por ETA. Un homenaje sincero y unánime, impensable años atrás dada la división social y el clima de crispación imperantes en Errenteria. Era la primera vez que un Ayuntamiento gobernado por Bildu reconocía solo a víctimas de ETA. Hoy, Caso da nombre a un edificio municipal y Zamarreño a un mirador a la bahía de Pasaia.

El alcalde de EH Bildu tiene claro que la convivencia y la reconciliación pasan por este tipo de procesos, pero aún hacen falta más ‘Errenterias’ en Euskadi.

Eduardo Azumendi

Así usa Arabia Saudí las armas que le venden países como España

11 noviembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

La crisis diplomática entre el Gobierno de Pedro Sánchez y Arabia Saudí a cuenta de  la paralización de una venta de 400 bombas de precisión a la monarquía absolutista ha reabierto el debate sobre la venta de armamento a este país.

La recurrente polémica que provoca la venta de armas desde países occidentales como España, Estados Unidos o Reino Unido a Arabia Saudí tiene su origen en las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen de los Saud tanto en el interior del país como en conflictos como el de Yemen, y que han sido denunciadas por numerosas ONG.

El 9 de agosto, un bombardeo de la coalición dirigida por Arabia Saudí en Yemen dirigido contra un autobús escolar mató a 50 personas, 29 de ellas niños de menos de 15 años. El ataque tuvo lugar cuando el conductor del autobús, lleno de niños que volvían de excursión, paró en una calle muy concurrida para comprar agua.

Embedded video

Ahmad Algohbary

@AhmadAlgohbary

Watch this video and share it to the world:
This child was happy with his new BAG, but led coalition targeted his school bus today and killed\injured dozens of his classmates in a local market in Dahian area ..

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El Gobierno saudí, a través de un comunicado difundido por la agencia oficial del país, lo calificó de “acción militar legítima” al estar dirigido contra los supuestos responsables de un ataque con misiles contra la ciudad saudí de Jizan el día anterior.

Posteriormente, la coalición de países que ataca Yemen admitió que se había tratado de un ataque “injustificado” y en esa operación se habían cometido “errores”, según informó Al Jazeera.

Ataque a una boda

El 23 de abril la aviación saudí bombardeó la celebración de una boda en la provincia yemení de Haya, controlada por los rebeldes hutíes, la milicia yemení que controla el noroeste del país.  33 personas fallecieron y 41 resultaron heridas a causa del ataque, cuyo objetivo fueron las dos tiendas de invitados, la de mujeres y la de hombres.

Una de las imágenes más difundidas tras el bombardeo fue la de un niño yemení que se aferraba al cadáver de su padre, fallecido momentos antes durante la celebración de la boda.

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I4Yemen@I4Yemen

No words can describe this sad scene 😭😭😭😭

The child Clings to his father, who died in the war crime of US-backed Saudi/UAE aggression in wedding ceremony yesterday evening in “Bani Qais” directory province North West

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Tras la agresión saudí, la llegada de ambulancias se vio dificultada por la presencia continuada de aviones en la zona. Es frecuente que los saudíes esperen a la llegada de los equipos de emergencia para realizar un segundo o tercer ataque.

El régimen saudí ha justificado ataques a bodas con la excusa de que en ellas se encontraban dirigentes hutíes.

Una imagen difundida por medios locales permitió identificar el  origen de la munición utilizada en el ataque. Se trataba de los restos de una bomba guiada por láser GBU-12 Paveway II, fabricada por la empresa norteamericana Raytheon.

En 2015, la Administración de Obama vendió a Arabia Saudí 4.000 bombas GBU-12 Paveway II. Trump, por su parte, prometió vender 104.000 bombas guiadas a los saudíes.

Este tipo de armamento es muy similar al que España iba a suministrar al mismo país y cuya venta paralizó, para después dar marcha atrás y dejar abierta la posibilidad de llevarla a cabo.

En el año 2015, con Pedro Morenés a cargo de la cartera de Defensa, se autorizó la venta de 400 bombas guiadas por láser al régimen saudí, pero el ministerio de Defensa de Margarita Robles decidió en un primer momento paralizar su exportación por miedo a que dichas armas se usen contra la población yemení. Sin embargo, las presiones del reino saudí, que ha amenazado con cancelar el contrato multimillonario de compra de cinco corbetas, han hecho que el Gobierno recule y busque otra solución.

Objetivo: un funeral

Pero en el elenco de objetivos militares de la coalición liderada por Arabia Saudí no están solo las bodas y las excursiones. En octubre del año 2016 la aviación saudí  bombardeó un funeral en la capital yemení, Sanaa, también bajo control de los hutíes. Un total de 140 personas murieron en este ataque.

El fallecido por el que se celebraba el acto era el padre de Galal al-Rawishan, ministro de Interior en el Gobierno apoyado por las milicias rebeldes y el expresidente Saleh. También había formado parte del Gobierno del anterior presidente, ahora apoyado por los saudíes, por lo que era una persona muy conocida en la capital.

Una vez más, la aviación saudí esperó a la llegada de los servicios de emergencia para realizar un segundo ataque, como se puede comprobar en este vídeo.

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عاجل – المركز الإعلامي لأنصار الله@AnsarAllahMCB

شاركوا .. مشهد يظهر مدى الحقد وحجم الاجرام لدى العدوان السعودي الأمريكي باستهداف المسعفين في لحظة تجمعهم بغارة ثانية

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Posibles crímenes de guerra

A finales del mes de agosto de este año,  un grupo de expertos creado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU presentó un informe en el que acusó a todas las partes involucradas en la guerra de Yemen de haber cometido potenciales crímenes de guerra.

En él, explican que los ataques aéreos de la coalición árabe han causado la mayoría de las muertes civiles contabilizadas en tres años de guerra como consecuencia directa de los bombardeos “contra áreas residenciales, mercados, funerales, bodas, prisiones, barcos civiles e incluso centros médicos”.

Por su parte, Amnistía Internacional ha documentado más de 36 bombardeos que “podrían constituir” violaciones y crímenes en virtud del derecho internacional.

Desde el inicio del conflicto, según datos de Naciones Unidas, 6.660 civiles han muerto y 10.563 han resultado heridos, aunque “la cifra real es probablemente significativamente más alta”, apuntan los expertos. Las fuerzas saudíes también han cometido “tratos crueles y tortura, actos denigrantes, violaciones y al reclutamiento de niños menores de 15 años o haberlos utilizado como parte activa en las hostilidades”, según la ONU. Un total de 2,3 millones se han desplazado internamente a causa de la violencia.

El papel de España

España vendió el pasado año  material de defensa por más de 361 millones de euros a los países que forman parte de la coalición internacional liderada por Arabia Saudí.

Así consta en el informe ‘Estadísticas españolas de exportación de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso’ del año 2017, que anualmente remite la Secretaría de Estado de Comercio a las Cortes Generales.

En total, España exportó 4.346,7 millones de euros el pasado año en material de defensa y doble uso, un 7,3% más que en 2016 y la cifra más elevada de los últimos años.

Entre ellos, Arabia Saudí es el principal cliente de la industria de defensa española fuera de la OTAN y la Unión Europea. En concreto, España exportó al país 270,2 millones de euros entre los que se encuentran un avión de transporte, repuestos para aeronaves, drones, plataformas portamorteros, granadas de mortero, munición de artillería, equipos de detección y cámaras de infrarrojos.

El abril de este año, el Gobierno de Rajoy reconoció que no existe, “ni nunca ha existido en España”, un protocolo que detalle los procesos a seguir para la vigilancia de las armas que vende la industria de armamento una vez que estas llegan a su destino.

Cuando las armas españolas atraviesan las fronteras es imposible su fiscalización: no hay ningún organismo encargado de controlar cuál es su verdadero destino final, ni mecanismos de alarma sobre el posible uso ilegal del material ni, por tanto, una manera reglada y efectiva de comprobar si el Gobierno ha cumplido la ley al autorizar su exportación.

Qué dice la ley española

En España, el organismo encargado de aprobar o denegar cada exportación de armas es la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), dependiente del Gobierno. Pese a que las actas de sus reuniones son secretas, los resultados de sus dictámenes pueden comprobarse en los resúmenes de material de defensa exportado que el Gobierno debe trasladar al Congreso cada año. Ninguna exportación de armas puede realizarse sin el consentimiento previo del Ejecutivo.

El porcentaje de denegaciones de la JIMDDU no suele superar el 1%. Sin embargo,  la  Ley española de comercio de armas establece la prohibición de autorizar las exportaciones “cuando existan indicios racionales” de que las armas puedan “ser empleadas en acciones que perturben la paz, la estabilidad o la seguridad en un ámbito mundial o regional, puedan exacerbar tensiones o conflictos latentes, puedan ser utilizadas de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humano, con fines de represión interna o en situaciones de violación de derechos humanos o tengan como destino países con evidencia de desvíos de materiales transferidos”.

Además, la ley explica que el objetivo es “impedir la proliferación de armamentos y tecnologías sensibles a favor de Estados o actores no estatales susceptibles de actuar contra la paz”.

El reciclaje que aporta fondos humanitarios en Alemania

15 septiembre, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Lukas Günther, un joven estudiante de la ciudad de Gelsenkirchen, en el oeste alemán, no salía de su asombro cuando leyó hace unas semanas que los productores de cerveza se estaban quedando sin cascos. Al parecer, el inusualmente caluroso verano que se está viviendo en Centroeuropa, ha disparado el consumo de la tradicional bebida de Alemania. Sin embargo, estaba ocurriendo en paralelo que los consumidores habían dejado de forma considerable de devolver los cascos de las botellas.

Así, la cervecería Fiege, que lleva el nombre de su propietario Moritz Fiege, en Bochum (oeste germano), llegó a pedir colaboración ciudadana en sus redes sociales. “Aunque compramos botellas regularmente, el proceso de embotellado se nos está quedado corto”, manifestaba la compañía, que invitaba a devolver las botellas utilizadas. “Erst Pfand, dann (P)ferien” o “Primero el dinero de los envases, luego las vacaciones”, se leía en un mensaje de la compañía cervecera publicado en sus redes.

En los supermercados alemanes, en el interior o a la entrada, suele haber unas máquinas en las que devolver cascos de botellas de vidrio, plástico y latas. Por ello se obtiene, en general, entre 0,8 céntimos y 0,25 céntimos. Este sistema de recuperación de envases con incentivo para el consumidor, en su forma actual, se instauró en 2003. No obstante, se calcula que, al año, en Alemania hay hasta 720 millones de botellas que no acaban entrando en este ciclo de reciclaje. Representan 180 millones de euros anuales, según una investigación de la Norddeutschen Rundfunk, la radio-televisión pública del norte alemán.

Para Günther y sus amigos de Spunk, un centro para niños, adolescentes y cultura de Gelsenkirchen, la noticia de que las cervecerías se estaban quedando sin cascos fue toda una llamada a la acción. De ahí que lanzaran la iniciativa Die PfandretterInnen o, dicho de otro modo,”los rescatadores del dinero de los cascos”. Se trata de una campaña que circula desde hace pocos día en Internet.

En ella se invita a que la gente dedique el dinero que consigue de la recuperación de envases a una buena causa. “Leímos que las cerveceras de Alemania se estaban quedando sin cajas ni cascos de cerveza porque la gente no los devolvía y quisimos hacer algo al respecto”, explica a eldiario.es Günther.

Su iniciativa consiste en hacer ver a través de las redes que las empresas necesitan los cascos pero, además, en llevar a cabo algo positivo con el dinero de la devolución de los envases. Muchos de los implicados hasta ahora lo han dedicado a fines sociales y humanitarios, especialmente ahora que vuelve a ganar peso el tema de la inmigración en el debate público alemán. Cada persona que participe ha de nombrar a otros tres participantes para que actúen a continuación. Son los “nominados”, según los términos de Günther. “Así se crea un efecto de bola de nieve”, comenta el joven de 26 años que ideó Die PfandretterInnen.

“El dinero de los cascos es un dinero con el que se puede hacer algo positivo. Sobre todo si acumulas entre 10 ó 15 euros. Si mucha gente decide dedicar ese dinero a una buena causa, entonces podemos estar alcanzando una cantidad importante”, según Günther.

En pocos días, la idea de este comprometido estudiante de Ciencias Política en la Universidad de Duisburgo sumó el apoyo y participación de importantes figuras de la política alemana, dando especial visibilidad al proyecto. Por ejemplo, Kevin Kühnert, líder de Jusos, la organización de los jóvenes socialdemócratas alemanes. Por su oposición a que el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) repitiera en esta legislatura una gran coalición con la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Angela Merkel, este joven se ha convertido en una influyente figura en la izquierda alemana.

“Es muy positivo que gente como Kevin Kühnert haya decidido hacer esto, como también lo es que lo haya hecho Manuela Schwesig, la primera ministra del Land de Mecklemburgo-Pomerania Occidental”, comenta Günther, aludiendo a otra destacada responsable política del SPD. “No queremos que nos siga gente importante en la sociedad alemana –aunque eso también es relevante– sino que haya más botellas devueltas y que participe, cuanta más gente, mejor”, abunda el iniciador de los rescatadores del dinero de los cascos.

Ayuda a los refugiados

A la iniciativa se han sumado también organizaciones humanitarias de ayuda a los refugiados como Pro-Asyl, una de las más importantes del país, Women Refugee Route, dedicada especialmente a las mujeres inmigrantes, o Sea Watch, concentrada en rescatar en alta mar embarcaciones de migrantes.

“Todo lo que sea ayuda a los inmigrantes, a la integración y a Europa, lo vemos como buenas causas a las que dedicar el dinero de los cascos. Si se dedica a eso, estaremos orgullosos. Pero, en realidad, lo importante es que ese dinero se transforme en ayuda, ya sea para una causa importante o algo menos relevante. También puede ser bueno dedicarlo al refugio para animales de la esquina de tu barrio”, plantea Günther.

No es raro que este joven esté al frente de una iniciativa así. Como miembro del equipo de Spunk, Günther se dedica, entre otras cosas, a plantear ofertas y actividades culturales y lingüísticas para que refugiados y alemanes tengan la posibilidad de entrar en contacto. Alemania, sólo entre 2015 y 2016, recibió a no menos de 1,5 millones de demandantes de asilo.

Günther percibe cierta fatiga en las instituciones y en el debate público germano. “La sociedad alemana no está ahora tan abierta como hace cuatro años”, dice. Es más, “en el debate público, los refugiados hacen de chivo expiatorio”, añade. En 2014 Günther estuvo en las playas de la isla griega de Lesbos y luego en el pueblo heleno de Idomeni asistiendo como voluntario a los recién llegados al viejo continente en busca de asilo.

Ahora ha lanzado la idea de “los rescatadores del dinero de los cascos”, con la que puede seguir contribuyendo a la integración de los solicitantes de asilo llegados a Alemania, aunque de forma indirecta. Él confía en el “efecto bola de nieve” de su iniciativa. “Lo importante es que haya dinero para acciones positivas. No es, en cualquier caso, algo que tenga por objetivo mover una determinada cantidad de dinero. Sino que haya dinero para ayudar”, concluye.

Elin Ersson, la activista sueca del avión: “Sabía que no podía echarme atrás, que tenía que hacer lo que pudiera”

17 agosto, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

“¡Queremos irnos, siéntate!”, le gritan los enfurecidos pasajeros del avión a Elin Ersson mientras ella se filma a sí misma y lo retransmite en directo por Facebook. Con los mofletes tiñéndose levemente de rojo y los ojos llorosos, Ersson permanece de pie y con la voz firme en la grabación. Un tripulante del vuelo Gotemburgo-Estambul le pide una y otra vez que apague el teléfono, que se siente o se baje del avión. Le dice que es una “pasajera rebelde”. Ersson se mantiene en sus trece. “Hago lo que puedo para salvar la vida de una persona”, dice.

¿Se sintió incómoda o expuesta? “Estaba tan metida en el momento que ni me daba cuenta de que todos me miraban”, dice Ersson por teléfono desde Suecia. “Toda mi atención estaba puesta en detener una deportación a Afganistán”.

Más de dos millones de personas han visto en Internet el vídeo de la protesta de Ersson que ella misma filmó el lunes mientras intentaba impedir la deportación de un solicitante de asilo. “No voy a sentarme hasta que esta persona se baje del avión”, dice. Y sigue de pie, con la cámara del teléfono apuntando hacia su cara porque otros pasajeros no querían ser filmados.

La atmósfera parece hostil. Un británico del que sólo se oye la voz se le acerca. “Estás molestando a toda la gente ahí”, dice. “No me importa lo que pienses”. También intenta quitarle el teléfono pero una azafata se lo devuelve a Ersson. Alguien más dice: “Estás impidiendo que todos estos pasajeros lleguen a su destino”. La respuesta de Ersson es incontestable: “Pero ellos no van a morir, él va a morir”.

Cuando al fin se emociona no es por la hostilidad de un puñado de personas sino por el apoyo de otros pasajeros. La gente empieza a aplaudirle. A tres filas de donde está, un hombre se levanta para decirle que está con ella. Un equipo de fútbol en la parte trasera del avión también se pone de pie.

“Me sentí bien cuando el chico de Turquía empezó a hablar conmigo para hacerme saber que no estaba sola”, dice Ersson. “Me sentí muy bien. Me decía que lo que yo estaba haciendo estaba bien”.

Ersson pensaba que la deportación que iba a impedir era la de un joven afgano, aunque una vez en el avión, se dio cuenta de que a él no lo habían subido. Antes del vuelo en el aeropuerto, la familia del joven y Ersson se habían acercado a los pasajeros para informarles de lo que estaba sucediendo. Entre las personas con las que habían hablado figuraban los miembros del equipo de fútbol que “apoyaban la causa”: “Sabía que había gente que apoyaba la idea de que yo me pusiera de pie. Tenía el apoyo mental que necesitaba”.

Al avión sí habían subido a un hombre afgano de unos 50 años para su deportación. Finalmente, la tripulación lo hizo bajar por la puerta de atrás. Ersson no pudo ver cómo bajaba (había otras personas de pie para ver qué pasaba) y tampoco lo vio en la pista una vez que se bajó del avión.

“Me hicieron asomarme por la puerta delantera del avión y no lo pude ver con mis propios ojos, pero estaban diciendo que allí estaba, escuché lo que hablaban entre ellos y de verdad me pareció que su deportación había sido cancelada”. Y añade: “Me sentí bien”.

Ersson tiene 21 años y estudia en la Universidad de Gotemburgo para formarse como trabajadora social. Lleva alrededor de un año trabajando de forma voluntaria con grupos de refugiados.

En 2015, 163.000 personas pidieron asilo en Suecia. Entre ellos, 35.000 menores no acompañados. Pero la política del Gobierno ha sido la deportación, especialmente con los afganos. Aunque representan más de la mitad de los refugiados en Suecia, el país sólo ha concedido asilo al 28% de los solicitantes afganos. Afganistán es considerado “seguro”, aunque los grupos humanitarios digan que es un país frágil y en conflicto. En 2017, más de 3.000 civiles murieron en Afganistán. Otros 7.000 resultaron heridos.

“Allí la gente no tiene garantías de ninguna seguridad”, dice Ersson. “No saben si van a vivir otro día. He escuchado las historias de las personas de Afganistán a medida que las he conocido trabajando con ellas y estoy cada vez más convencida de que nadie debería ser deportado a Afganistán porque no es un lugar seguro. La forma en que estamos tratando a los refugiados en este momento… Creo que podemos hacerlo mejor, especialmente un país rico como Suecia”.

Una respuesta global a su vídeo

Suecia celebra en septiembre sus elecciones generales y la inmigración ya está en el centro del debate. Las encuestas muestran un fuerte apoyo al partido anti-inmigrante Demócratas Suecos (Sverigedemokraterna), vinculado a los supremacistas blancos y a los grupos neonazis.

A Ersson le preocupa que el país esté derivando hacia la extrema derecha. “Prácticamente todos los meses me topo con nazis por la calle; mi sensación es que están ganando fuerza y que van a votar (a los Demócratas Suecos) cuando lleguen las elecciones”.

Ersson se siente gratificada por la respuesta global que ha tenido el vídeo. “Espero que la gente empiece a preguntarse cómo trata su país a los refugiados. Necesitamos empezar a ver a las personas cuyas vidas están siendo destruidas por nuestras políticas de inmigración”.

No es la primera vez que Ersson se involucra en impedir las deportaciones. Tiene experiencia ayudando a refugiados para que accedan a asistencia legal y retrasen el proceso de deportación. Pero esta es la primera vez que se sube a un avión para intervenir. Un grupo de activistas, en su mayoría conectados a través de Facebook, se había enterado de que había un joven a punto de ser deportado. Recaudaron dinero para pagar un pasaje, Ersson fue a casa a buscar su pasaporte y se fue directamente al aeropuerto.

Resultó que aquel joven no estaba en el avión, pero “había rumores” de que los funcionarios de inmigración habían estado trasladando a otras personas para su deportación. Se enteraron de que una de esas personas era un afgano de unos 50 años. Ersson no sabía nada de él, ni siquiera su aspecto, pero pronto se dio cuenta de que él sí estaba en el avión y el joven, no. Ersson se le acercó por detrás y habló brevemente con él, antes de que la empujara una de las guardias de seguridad que lo acompañaban.

“Cuando ella empezó a tocarme y a empujarme, cogí el teléfono y empecé a filmar por si me pasaba algo, quería asegurarme de que los demás sabían lo que estaba pasando”, dice Ersson, que grabó el vídeo desde la parte delantera del avión, donde estaba su asiento. La retransmisión en directo también servía para que la familia del joven, aún en el aeropuerto, supiera que a él no lo habían subido a ese avión.

Ersson era consciente de que muchos de los pasajeros estaban enfadados. “Primero se enfadaron porque los tripulantes me hablaban y yo no les hacía caso, pero cuando entendieron lo que estaba haciendo, la mayoría pensó que estaba bien”. Estaba decidida, dice. “El británico era muy agresivo pero yo sabía que había leyes que me protegían. Sabía que tendría el respaldo de los responsables de la seguridad en el avión. Aunque él estaba enfadado porque su avión se retrasaba, yo sabía que no podía tocarme ni coger mi teléfono”.

“Sobre todo, me sentí apoyada por los pasajeros del avión. Fue de verdad muy emotivo pero yo tenía una misión y simplemente estaba asegurándome de llevarla a cabo”. Ersson cuenta que estaba nerviosa en el aeropuerto y que no estaba segura de que fuera a salir bien. “Me sentí así cuando vi a la familia llorando, no sabía si iba a poder hacerlo”, dice. “Pero sabía que no podía echarme atrás porque era mi nombre el que estaba en el pasaje, tenía que hacer lo que pudiera”.

La trágica postdata es que Ersson cree que el joven cuya deportación trataba de impedir originalmente fue trasladado a Estocolmo, donde lo subieron a otro vuelo. “Así es como funcionan las deportaciones en Suecia. Las personas involucradas no saben nada y no se les permite ponerse en contacto con sus abogados o familiares”, dice un día después en un mensaje de texto. “Mi objetivo final es poner fin a las deportaciones a Afganistán”.

Traducido por Francisco de Zárate

La tauromaquia vulnera derechos humanos según Naciones Unidas

9 julio, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Recientemente se ha abierto un interesante debate social y político en nuestro país a partir de la decisión del Comité de los Derechos del Niño de la ONU de instar a España a prohibir el acceso y la participación de los menores de 18 años en los espectáculos taurinos, a fin de prevenir los efectos nocivos de la violencia de la tauromaquia sobre la infancia y la adolescencia.

Para atender la instancia del citado Comité se ha presentado una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados, promovida por APDDA, y sendas proposiciones de ley en la Asamblea de Madrid y en el Parlamento andaluz.

Conscientes de la decadencia que viene arrastrando la tauromaquia y del nulo interés de las nuevas generaciones, el lobby taurino no ha tardado en mostrar su desesperación. En mayo enviaron a los grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid una carta plagada de numerosas inexactitudes y afirmaciones que no se ajustan a la realidad, menoscabando el papel del Comité de los Derechos del Niño de la ONU.

Para dar respuesta a las mismas, la Fundación Franz Weber, organización consultora de la ONU, ha remitido a los portavoces del Congreso, del Senado y de la Asamblea de Madrid, así como a la nueva ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y al nuevo ministro de Cultura y Deporte, un  documento de 14 páginas que desmonta cada una de las falacias del lobby taurino. Aquí tenéis las siete principales rectificaciones o aclaraciones:

  1. El lobby taurino dice: “No se trata de una recomendación de la ONU”

Se equivocan. Sí es una recomendación de la ONU; y además, vinculante. La Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989, es un Tratado Internacional que reconoce los derechos humanos de las personas menores de 18 años. Y el Comité de los Derechos del Niño (CDN) es un organismo de la ONU, creado para examinar el cumplimiento de las obligaciones contraídas por los Estados parte en la Convención sobre los Derechos del Niño. Se trata de un «órgano independiente integrado por 18 expertos de gran integridad moral y reconocida competencia en las esferas reguladas por la presente Convención», que «son elegidos, en votación secreta, de una lista de personas designadas por los Estados parte», en el campo de los derechos de la infancia procedentes de países y ordenamientos jurídicos distintos. Los Estados deben rendir cuentas ante el Comité presentando un informe cada 4 o 5 años.

La Convención sobre los Derechos del Niño es un tratado jurídicamente vinculante y de obligado cumplimiento para los Estados parte. Para España, dicha Convención entró en vigor el 5 de enero de 1991 y desde entonces forma parte de nuestro ordenamiento jurídico interno. Por otra parte, la Constitución española es clara al respecto y en su artículo 39 otorga expresamente a los niños (personas menores de edad) «la protección prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos». Por todo ello, las observaciones finales del CDN sí tienen un carácter interpretativo/jurisprudencial vinculante, pues, aunque no es un órgano jurisdiccional que dicte sentencias, sí es el órgano de interpretación, seguimiento y aplicación de un Tratado internacional jurídicamente vinculante para el Estado que lo ha ratificado.

  1. El lobby taurino dice: “Los miembros del Comité de los Derechos del Niño provienen de países completamente alejados de la tradición taurina”

No es cierto. Ha habido tres relatores de países taurinos. Los miembros del Comité son de todo el mundo, como no podía ser de otra manera. Y no podemos culpar a la ONU de que, de los 193 estados que forman Naciones Unidas, solo en ocho sea legal la práctica de la tauromaquia. En el resto, no es legal y en la mayoría sería un delito. A pesar de ser una minoría, en la composición del CDN en estos últimos cinco años en los que se ha evaluado a los estados taurinos ha habido, hasta febrero de 2017, una ecuatoriana, Sara Oviedo, que ha sido vicepresidenta; un español, Jorge Cardona, que obviamente se abstuvo de intervenir en el caso español (como es norma en el CDN); y un venezolano, José Ángel Rodríguez Reyes, que sí participó en el proceso sobre España. Son relatores procedentes de países de tradición taurina, que conocen la realidad taurina y que han participado en la aprobación de las instancias contra la tauromaquia en los estados taurinos que se han evaluado a lo largo de estos años: Portugal (2014), Colombia y México (2015), Francia y Perú (2016), Ecuador (2017) y España (2018).

  1. El lobby taurino dice: “Si los toros fueran nocivos para los niños, tendría que haberlo sido siempre. Sorprende esta repentina recomendación”

El Comité de los Derechos del Niño ha incluido por primera vez este pronunciamiento porque con anterioridad no disponía de ninguna información sobre el impacto físico y mental negativo de la tauromaquia en la infancia y la adolescencia. Tengamos en cuenta que, para el examen de los informes de los Estados parte sobre las medidas adoptadas para dar cumplimiento a los derechos reconocidos en la Convención, las ONG reconocidas con carácter consultivo ante las Naciones Unidas pueden presentar al Comité informes pertinentes y ser invitados a proporcionar asesoramiento (artículo 45 de la Convención). En este caso, a lo largo de los últimos cinco años, la Fundación Franz Weber ha presentado informes sobre la violencia de la tauromaquia y ha participado en las presesiones y sesiones correspondientes a los Estados de tradición taurina.

  1. El lobby taurino dice: “Entre la documentación aportada por el Comité por las organizaciones de la sociedad civil no hay nada que se refiera a los menores y la tauromaquia”

La presentación de informes y la asistencia a las reuniones con el Comité de los Derechos del Niño se coordina por la entidad Child Rights Connect. La emisión de los informes por las ONG y la asistencia a la presesión es confidencial en atención a la protección de los defensores de la infancia, y solo se hace pública la información si expresamente se solicita por la ONG pertinente. Por eso no existe información sobre el contenido de todos los informes presentados por las ONG en la web oficial del CDN.

  1. El lobby taurino dice: “Desconocemos si la Fundación Franz Weber ha tenido alguna relación con algún miembro de la Comisión para aportarle algún tipo de documento fuera de los cauces oficiales”

Pues no. La Fundación Franz Weber, como todas las ONG consultoras, ha actuado siempre en el marco regulado por la Convención, como no podría ser de otra manera. La FFW ha presentado informes de investigación detallando en profundidad cuáles son las actividades taurinas con niños en Portugal, Colombia, México, Francia, Perú, Ecuador y España, en el marco del procedimiento reglamentario estricto establecido para ello aplicable a todas las ONG, y ha asistido a Ginebra a las presesiones (internas) y sesiones (públicas, retransmitidas on line) con el Comité y las delegaciones de los Gobiernos, respectivamente. En el caso español, la presesión fue el 7 de junio de 2017 y la sesión, el 22 de enero de 2018. Estas actividades las has llevado a cabo la FFW desde 2013, sin que nadie las haya puesto en duda.

  1. El lobby taurino dice: “El único estudio científico realizado en España sobre el impacto de la asistencia de menores a espectáculos taurinos fue el encargado por la Comunidad de Madrid en 1999 a cuatro equipos independientes (incluyendo tres universidades españolas)”

De forma reiterada, el sector taurino menciona un Informe de 23 de julio de 1999, que el Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid encargó a distintos autores. De acuerdo con las conclusiones que el sector taurino se esfuerza por deducir del informe, no se podría considerar como peligrosa la contemplación de espectáculos taurinos por menores. En realidad ese informe tan reivindicado es, como reza el subtítulo, una «Valoración de los estudios realizados, recomendaciones específicas y conclusiones» que fueron elaboradas por Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco. Dicho informe refleja la valoración que este catedrático realiza a partir de cuatro estudios de cuatro equipos de psicólogos diferentes. Y visto el contenido de los cuatro informes, que sí ven impacto negativo en los niños, la verdad es que no parecen guardar coherencia con la conclusión que extrae el catedrático, que él mismo califica como «una reflexión personal», y que es el mantra que repiten los taurinos, el único clavo ardiendo al que pueden agarrarse. A la vista de lo anterior, queda suficientemente probado que no es posible utilizar dicho informe para justificar que no existen impactos negativos en los niños, niñas y adolescentes que asisten a espectáculos de tauromaquia.

En todo caso, debemos poner en valor que los especialistas de reconocido prestigio en la defensa de la infancia y adolescencia que forman el Comité de los Derechos del Niño en siete ocasiones han incluido la tauromaquia en el apartado relativo a la «Violencia en contra de los niños», haciendo expresa referencia al «Derecho del niño a no ser objeto de ninguna forma de violencia», un hecho que, por un lado, refuerza su convicción de que la tauromaquia es una actividad violenta y perjudicial para la sociedad, así como una fuente de educación en la violencia y, por otro, la vincula con los preceptos de la Convención que el Estado parte debe tener en cuenta para garantizar los derechos humanos de los menores de edad en este ámbito.

  1. El lobby taurino dice: “La tauromaquia es cultura, está incluso declarada por ley patrimonio cultural”

Parecen querer decir que la Convención sobre los Derechos del Niño respeta el patrimonio cultural y que por tanto no se podría cuestionar la tauromaquia, que es reconocida en España como patrimonio cultural por ley. Pues no es así. Para emitir sus Observaciones Finales, el Comité ha tenido en cuenta el interés superior del niño reconocido en el artículo 3 de la Convención, un principio universal también incorporado en el ordenamiento interno español, en virtud del cual, en este caso, el interés del niño a no ser expuesto a la violencia prima sobre cualquier otro interés legítimo que pudiera concurrir o entrar en conflicto, como el derecho a participar libremente en la vida cultural. Así, la prohibición o limitación de la tauromaquia a la infancia es una medida que no interfiere en la libertad del niño de pensamiento cultural o el derecho al acceso a la cultura, también expresada en la Convención en su artículo 31.

Respecto a la conjugación del principio de interés superior del niño con el respeto a la cultura, el Comité de los Derechos del Niño ha dictaminado lo siguiente en la Observación General nº 14 (2013): «Aunque debe tenerse en cuenta la preservación de los valores y las tradiciones religiosos y culturales como parte de la identidad del niño, las prácticas que sean incompatibles o estén reñidas con los derechos establecidos en la Convención no responden al interés superior del niño. La identidad cultural no puede excusar ni justificar que los responsables de la toma de decisiones y las autoridades perpetúen tradiciones y valores culturales que niegan al niño o los niños los derechos que les garantiza la Convención». También la Observación General nº 17 (2013) recoge que el Estado parte puede no respetar «el derecho de los niños a participar libremente en la vida cultural y las artes» cuando sea preciso «asegurar la protección del niño y la promoción de su interés superior», que es «una obligación» para los poderes públicos.

Habida cuenta de que el Comité de los Derechos del Niño considera que los espectáculos taurinos son una actividad violenta perjudicial para el niño, el acceso a esta actividad presuntamente cultural queda relegado frente a otros derechos prioritarios, como el derecho a su desarrollo físico, mental, moral y emocional. Por este motivo, en este caso, se considera que el interés superior del niño prevalece sobre el de participar libremente en la vida cultural.

Conclusión

Pues sí, es una instancia de la ONU, de uno de sus organismos. Y sí, es vinculante para España que ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño. Y sí, es habitual que las ONG con estatus de consultor de la ONU, como la Fundación Franz Weber, aporten informes sobre el cumplimiento de la Convención. Y no existe ningún estudio científico serio que niegue el impacto nocivo de la exposición a la violencia de la tauromaquia sobre niños, niñas y adolescentes. Y, aunque alguien creyera que un espectáculo de maltrato animal como la tauromaquia pueda ser patrimonio cultural, el interés superior del niño (esto es, las personas menores de edad) debe prevalecer sobre la participación en la vida cultural, tal como establece la Convención. Por eso, el Comité de los Derechos del Niño, el 2 de febrero de 2018, dentro del apartado E «Violencia en contra de los niños» de las «Observaciones Finales sobre los informes Periódicos Cinco y Seis combinados de España», incluyó este contundente párrafo número 25 dedicado a la Tauromaquia: «Para prevenir los efectos nocivos para los niños del espectáculo de los toros, el Comité recomienda que el Estado parte prohíba la participación de niños menores de 18 años como toreros y como público en espectáculos de tauromaquia».

Espero que este artículo y el documento completo convenzan a los lectores de la nula consistencia del contenido de la carta del lobby taurino, cuyo único interés es mantener una actividad que, tal como señala este organismo de la ONU, vulnera derechos humanos.

Dadles un salva-arañas y cambiarán el mundo

6 mayo, 2018

Fuente: http://www.eldiario.es

Eran las 10 de la mañana cuando abrí la puerta de clase. Las niñas y los niños me saludaron y se dispusieron en una fila para salir. De repente se oyó un pequeño grito: “¡Una araña!”, gritó uno de ellos, a la vez que ponía cara de susto, abriendo mucho los ojos, agitando las manos y señalando a la pared. El resto de la clase se apartó también.

“Silencio”, les dije, “vamos a movernos sin hacer ruido, no sea que la araña nos haga una llave de yudo y nos inmovilice”. A lo cual respondieron con bastantes risas.

Nos separamos de la pared y les propuse hablar para ver qué podíamos hacer. Y les planteé una cuestión: “¿creéis que la araña prefiere estar con los suyos o con nosotras, a quienes además nos tiene que ver como seres gigantes? Poneos en su lugar y pensad si vosotros preferís estar con las arañas o con los compas de clase. Tal vez esté buscando la salida para ir a buscar a sus compis arañas”.

Fuera como fuese, lo que era cierto es que teníamos un problema de convivencia. ¿Qué hacer ante aquel problema?

“Tal vez deberíamos reflexionar sobre quién podía abrir la puerta o la ventana para que la araña pudiese salir. ¿Podría hacerlo ella misma (señalando a la araña) o tal vez lo tendría que hacer la gente gigante (señalando al grupo de personas que estábamos en la clase)?”. “¿Creéis que las chicas y los chicos que estábamos aquí somos mucho más grandes y fuertes que la araña?”. Y todo el mundo asintió sin dudarlo.

“¿Creéis que la gente grande y fuerte tiene que aprovechar su fuerza para ayudar o para ‘abusar’? En el lenguaje del patio de recreo ‘abusar’ significa imponer por la fuerza lo que tú quieres hacer. Y claro está, dijeron que para ayudar. “Y si en vez de una araña es un niño o niña más peque que yo, ¿qué tengo que hacer, ayudar si se ha caído o reírme de él: ‘anda canijo, que te has caído’?”. Ayudar, dijeron unánimemente otra vez.

“¿Pensáis que la gente grande tiene que ir dando collejas para hacerse el chulito o la chulita, o tiene que ayudar?” Ayudar, contestaron sin dudar. “¿Cómo creéis que se siente mejor una persona, haciendo daño o ayudando?”. Ayudando, dijo toda la clase. “¿Cómo lo pasáis mejor, cuando os portáis de forma violenta o cuando ayudáis?”. La respuesta fue inmediata: cuando ayudamos. “¿Cómo os gusta que se comporten vuestros amigos y vuestras amigas, con violencia o sin violencia?”. Sin violencia dijeron a la vez.

Y así estuvimos un ratito más, haciéndonos preguntas y dándonos las respuestas. Hablando de lo que se consigue con la violencia: enfadarse más, reñir más, perder amigas y amigos, pasar mal rato, llorar… Y hubiéramos estado mucho más tiempo pero el polideportivo nos estaba esperando y, claro está, nos teníamos que marchar. En dos días les volvería a ver y podríamos seguir hablando, pero antes de irnos teníamos que decidir: ¿Qué hacemos?

“Tenemos dos posibilidades: coger un trapo y darle golpes a la araña y luego tirarla a la papelera, como siempre se ha hecho; o ayudarla a salir de clase, el modo empático. Pensar en lo que hemos hablado y contestad lo que penséis de verdad”. Y nadie, absolutamente nadie, ni el niño que tanto se asustó, optó por golpear a la araña.

Empezamos hablando de una araña y terminamos con la convicción de que no hay que ser violento con los demás, sean de la especie que sean, de que hay que ser solidario, de que me siento mejor ayudando que haciendo daño, de que la violencia es mala y no sirve para relacionarse, de que la violencia no es buena para convivir… Teníamos un problema de convivencia, un conflicto de intereses que se puede resolver al modo tradicional, golpeando al ser que nos plantea el conflicto y deshaciéndonos del cadáver, o con empatía y sin violencia.

“Tenemos que elegir, y lo haremos libremente. Será nuestra decisión y, por supuesto, asumida y respetada por todo el grupo”. Puse toda mi confianza en aquellos peques que tenía delante, algo que tendríamos que hacer más a menudo. Resultado: todo el mundo eligió la empatía. Y eligieron la empatía porque nos dimos la oportunidad de hablar con afán de resolver y buscar la mejor solución para todas las partes; eligieron la empatía porque pusimos en entredicho el ‘modo tradicional’ de actuar; se eligió la empatía porque mostramos la realidad de la violencia, que es hacer daño o, peor aún, matar; se eligió la empatía porque entendimos que la araña tiene una vida y merece ser respetada; se eligió la empatía porque las niñas y los niños quieren convivir, pero convivir sin violencia.

Y además esta elección fue libre y soberana. Podían elegir entre la violencia o la empatía, y no defraudaron, eligieron la empatía. Una elección libre supone siempre una reflexión y un mínimo de espíritu crítico.

Y una vez que teníamos clara la decisión, llegó el momento de ayudar a la araña. ¿Quién cogería a la araña y la ayudaría a salir a la ventana, a la calle o al jardincito de enfrente? Y ahí es donde entra en juego un instrumento fantástico que me enseñó mí amiga Nelly: el salva-arañas. No es más que un cono de cartulina, preciosamente decorado y una base, de más o menos medio folio de tamaño, con su decoración correspondiente.

¿Cómo funciona este prodigio tecnológico? Pues muy fácilmente: ponemos la base cerca de la araña y cuando sube la tapamos con el cono y con todo el cuidado del mundo le sacamos al jardín, a la calle o a la ventana.

Ni que decir tiene que ahora cada clase tiene su salva-arañas. Cada cierto tiempo las niñas y niños de los últimos cursos hacen salva-arañas y los reparten por las clases para que así se pueda sacar a cualquier “bicho” que nos encontremos en clase sin necesidad de tener que matarlo.

Es digna de ver la cara de satisfacción que tienen cuando cogen el salva-arañas y son capaces de salvar la vida de un ser minúsculo. El orgullo y el gozo se les nota en el rostro alegre y satisfecho de quien sabe que ha contribuido a salvar una vida, y eso afianza y fortalece su autoestima.

Esta decisión de optar entre usar el salva-arañas o dar un pisotón o golpear con la bayeta es una decisión que las niñas y niños toman de forma autónoma, sin consultar con nadie. Y qué duda cabe que esa opción puede ser el principio de la asunción de la resolución de conflictos de forma pacífica, y la asimilación de que mi fuerza y mi conocimiento son para ayudar, no para infligir daño o intimidar.

Las niñas y niños de primaria no pueden elegir su comida ni pueden elegir dónde vivir, pero sí pueden elegir entre matar a la araña o a cualquier otro ser vivo pequeño, o ayudar a ese ser vivo que, aunque pequeño, no deja de ser un ser sintiente a fin de cuentas. Pueden elegir entre hacer un ejercicio de empatía o un ejercicio de violencia. Y cuando conocen la empatía, eligen la empatía, sin duda alguna. Y esa empatía la llevarán a sus relaciones sociales, a su modo de convivencia, a su forma de resolver los problemas con sus compañeras y compañeros de clase.

Démosles autonomía y poder de decisión, pero también démosles otra forma de actuar, otra forma de entender las relaciones, otra forma de solucionar sus discrepancias. En definitiva, otra forma de convivir, y veremos cómo la cordialidad, la mesura y el respeto entran en nuestras aulas.

Un sencillo cono les pone ante la disyuntiva de poder ejercer la empatía o ejercer la violencia; de usar el cono haciendo un ejercicio empático entendiendo que todos convivimos en el mismo espacio y que todos tenemos derecho a vivir o dejar el cono y actuar como se ha hecho siempre, como se ha hecho tradicionalmente, a base de golpes.

Un sencillo cono les puede iniciar en el camino de la convivencia sin violencia y absolutamente nadie puede dudar de que aprender a convivir sin violencia supone cambiar la sociedad, y cambiarla para bien. Por eso, dadles un salva-arañas y cambiarán el mundo.

Coltán: Sangre en el móvil

9 abril, 2018

Fuente: http://www.grupotortuga.com

Jueves.15 de febrero de 2018
Correo Tortuga – Antonio Muñoz.#TITRE

Durísima denuncia contra todos aquellos desaprensivos que por capricho consumen y cambian de teléfonos móviles, smarphones, tabletas y otros artefactos tecnológicos, ignorando los terribles dramas sangrientos que están detrás de la explotación de los minerales que las empresas multinacionales del sector auspiciadas por los estados, alimentan, favorecen y facilitan sin escrúpulos

Cambio Climático S.A.

8 abril, 2018

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org

16 de febrero de 2018

Fuente: FUHEM.

Nos ha llamado mucho la atención el libro que publica Fuhem Ecosocial con el título “Cambio climático SA“.

Se trata de una traducción de un texto elaborado por varios autores y publicada inicialmente por el Transnational Institute,  una prestigiosa ONG reconocida como entidad consultiva por el Consejo Económico y Social (ECOSOC) de la Organización de Naciones Unidas.

Nos dice la página de Fuhem:

Los autores del trabajo documentan meticulosamente cómo los ejércitos y las corporaciones, con el consenso de ciertos grupos políticos, buscan hacer del cambio climático un gran negocio del que lucrarse, mientras profundizan la exclusión de las y los desposeídos, expuestos a las peores consecuencias.

El vínculo de la cada vez más expansiva idea de securitizar todo, y la consiguiente militarización ideológica y práctica que supone, con el cambio climático, viene a suponer una (una mas) de las dimensiones del militarismo global y de la estrategia de dominación y violencia de sus promotores. Porque habría un abordaje del cambio climático alternativo, desde el enfoque de los derechos humanos, de los derechos de los perdedores, o de la seguridad humana, por ejemplo, que nos permitiría llevar a cabo políticas alternativas a las que ocupan la agenda mundial sobre cambio climático.

Advierte en el prólogo al respecto el Director de Fuhem Ecosocial, Santiago Álvarez

De ahí que la adaptación militarizada al cambio climático no signifique otra cosa que la respuesta a esas amenazas con ejércitos y fuerzas de seguridad privadas con la doble misión de fortificar archipiélagos de prosperidad en medio de océanos de miseria y expulsar de sus hábitats a una fracción de la humanidad calificada de sobrante o prescindible

Añade en su prólogo a la edición inglesa Susan George

… los pensadores cooptados actuales, tanto civiles como militares, todavía dicen a las clases dominantes lo que quieren escuchar. Quieren oír que hay cientos de millones, o quizá miles de millones, de personas innecesarias, superfluas, inútiles, non gratas y desechables con las que el planeta no puede permitirse cargar. Por tanto, para mantener el orden, la disciplina y la sociedad humana en un punto manejable, es moralmente permisible cualquier medio que se considere necesario.

El cambio climático es el telón de fondo y la próxima causa de esta ofensiva, al igual que su justificación. Requerirá una racionalización con una nueva retórica conducida por un lenguaje acorde, pero los neoliberales han estado ya adoctrinando a expertos en esos asuntos en innumerables think tanks.

y

Lo que trato de decir es que la gélida lógica de la clase dominante no va a cambiar de dirección. El mundo como lo conocemos se sumergirá a partir de ahora en una situación en la que el cambio climático se sitúa en el centro. Pero también tenemos la certeza de que el capitalismo no se rendirá, y no solo hablamos de las corporaciones de hidrocarburos. Al revés que la gente corriente, a los «amos del universo» no se les ordenará que «se adapten» o que se hagan «más resilientes». Nosotros, no ellos, somos la variable que obligarán a ajustar.

Precisamente esta nueva perspectiva es la que, en nuestro criterio, justifica la unión de luchas e ideologías ecologistas y antimilitaristas, dos caras de una misma moneda, para enfrentar de forma coherente este escenario de horror y dominación para el que la élite poderosa ya ha preparado sus ejércitos y políticas de seguridad.

El libro se estructura en tres grandes partes.

Una primera parte, “La agenda de seguridad”,  nos ofrece una visión de la convergencia entre neoliberalismo, cambio climático,  militarización y el enfoque militarista de la idea de “seguridad” que se maneja para abordar el cambio climático desde las élites.

Una segunda parte, “¿Seguridad para quién?”, en la que se aclara que esta nueva agenda de cambio climático tiene actores privilegiados (empresas transnacionales y estados), ganadores y perdedores, y analiza algunos nuevos escenarios de la conflictividad climática (entre otros el tema de las fronteras, el de las crisis de los refugiados o el del complejo militar industrial)

Y una tercera parte, “Acumulación por desposesión”, en el que se reflexiona críticamente en torno a los discursos de securitización y militaristas de las grandes corporaciones y de los Estados en torno a las problemáticas referidas a la crisis climática (alimentación, agua y seguridad energética entre otros).

El libro acaba con un capítulo de conclusiones donde se proponen resistencias y algunas alternativas de lucha.

Desde luego el texto merece una lectura reposada y un análisis más sereno, que intentaremos hacer próximamente, y plantea un gran desafío para nuestra perspectiva antimilitarista: el de participar de la construcción de esa alternativa global, también en este escenario de crisis climática.